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Full text of "Avicennia : revista de ecología, oceanología y biodiversidad tropical"

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Revista de Ecología, Oceanología y Biodiversidad TVopical 



Avicennia 



Revista de Ecología, Oceanología 
y Biodiversidad Tropical 

COMITÉ EDITORIAL 

Universidad de Oviedo 

Dr. Jesús Ortea 
Dr. Germán Flor 

Instituto de Oceanología 

Dr. Juan Pérez 
Dr. José Espinosa 

Instituto de Ecología y Sistemática 

Dr. Pedro Pérez 
Dr. Alberto Coy 

Avicennia se puede obtener por intercambio 
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Precio de suscripción anual: 

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Toda la correspondencia debe ser en- 
viada a: 

Dr. Jesús Ortea 

Dep. de Biología de Organismos y Sistemas 
Laboratorio de Zoología 
Universidad de Oviedo 

33075 Oviedo. Asturias. España. Portada: Mangle Rojo (Rhizophora mangle) 



Revista de Ecología, Oceanología y Biodiver- 

sidad Tropical 



Volúmenes 6 y 7 (Oviedo, 1997) 



Entidades patrocinadoras 

Universidad de Oviedo. España. 
Instituto de Oceanología. Cu 
Instituto de Ecología y Sistemática. Cuba. 



/ 






Publicación realizada dentro del Convenio de Colabora 
ción entre la Universidad de Oviedo y el Ministerio de 
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba 




Dep.Leg. AS -199/94 
ISNN 1134- 1785 

Diseño y Maquetación: Jesús Ortea y Noel Ortea 
Impreso en Loredo S.L. — Gijón 

Patrocina Vicerrectorado de Relaciones Internacionales 



INDICE 

Avicennia, 6/7, 1997 

Helmintos de peces cubanos del género Lucífuga Poey 1858 (Ophidiiforrnes; Bythitidae). 

Alberto Coy Otero, Nayla García y Luisa Ventosa 1 

Nuevas especies de nemátodos (Nematoda: Rhigonematida) parásitos de Rhinocricus suprenans 
(Diplopoda: Spirobolida) en Cuba. 

Nayla García 6 

Amphiduros fuscescens (Marenzeller 1875): un poliqueto hesionido hasta el momento descono- 
cido para el Atlántico. 

Jorge Nuñez, Mariano Pascual y Leopoldo Moro 15 

Nuevo género y nueva especie de misidáceo cavernícola (Crustácea, Peracarida, Mysidacea) de Cuba. 
Manuel Ortiz, Alfredo Garcia-Debras y Abel Pérez 21 

Taxonomic reconsideration and description of the male of Macrobrachium faustinum lucifugum 
Holthuis (Crustácea: Decapoda: Palaemonidae). 

Augusto Juarrero de Varona 29 

Un nuevo género y especie de Laomediidae (Crustácea: Decapoda: Thalassinidea) de Cuba. 

Augusto Juarrero, Alfredo García y Juan Carlos Martínez-Iglesias 36 

A new Charinus (Amblypygi : Charontidae) from St. John, U.S. Virgin Islands. 

Luis F. de Armas y Rolando Teruel Ochoa 43 

Notas y sinónimos nuevos de Leptothorax (Hymenoptera: Formicidae) de Cuba. 

Jorge Luis Fontenla Rizo 47 

Nuevas especies de Camponotus (Hymenoptera: Formicidae) de Cuba. 

Jorge Luis Fontenla Rizo 54 

Adiciones a la fauna de equinodermos de Cuba. 

José Espinosa, Mercedes Abreu y Osvaldo Gómez 61 

Los Asteroideos (Echinodermata) del Archipiélago cubano. 

Mercedes Abreu Pérez 65 

Estructura ecológica de las comunidades de gorgonáceos en el arrecife de barrera del Rincón de Guanabo. 
Alejandro Herrera, Pedro Alcolado y Pedro García-Parrado 73 

Estructura ecológica de una comunidad caribeña de poliquetos arrecifales. 

Diana Ibarzabal 85 

Características ecológicas de las comunidades de aves en diferentes hábitats de la Reserva de la 
Biosfera Península de Guanahacabibes, Pinar del Río, Cuba. 

Hiram González, Esteban Godinez, Pedro Blanco y Alina Pérez 103 

Tres nuevas especies del género Volvarina Hinds, 1844, (Moüusca: Neogastropoda) de las costas de Cuba. 
José Espinosa y Jesús Ortea 1 1 1 

Two new Chromodorididae (Mollusca, Nudibranchia) from Angola. 

Jesús Ortea, Serge Gofas y Angel Valdés 117 

El género Doto Oken, 1815 (Mollusca: Nudibranchia) en las islas Canarias y de Cabo Verde. 

Jesús Ortea, Leopoldo Moro y José Espinosa ....125 

Una nueva especie de Chelidonura A. Adams, 1850 (Mollusca: Opisthobranchia: Cephalaspidea) 
de las costas de Cuba. 

Jesús Ortea y Eugenia Martínez 137 

Osvaldoginella gomezi (Mollusca : Neogastropoda : Marginellidae) nuevo género y nueva especie 
del Atlántico Occidental Tropical. 

José Espinosa y Jesús Ortea 141 

Notas breves: 

Presencia de Charybdis helleri (A. Milne Edwards, 1867) (Crustácea: Decapoda: Portunidae) en 
aguas marinas de Venezuela 147 



I 



Avicennia, 1997,6/7: 1-5 



Helmintos de peces cubanos del género Lucífuga Poey 1858 
(Ophidiiformes; Bythitidae). 

Helminths of cuban fishes of the genus Lucífuga Poey 1858 
(Ophidiiformes; Bythitidae). 

Alberto Coy Otero, Nayla García y Luisa Ventosa 

Instituto de Ecología y Sistemática, Apartado postal 8029, La Habana 10800, Cuba. 

Resumen 

Se colectaron dos especies de helmintos en peces troglobios del género Lucífuga Poey, 1858 
(Ophidiiformes; Bythitidae). Una de ellas, Genarchella isabellae (Lamothe-Argumedo, 
1977) (Trematoda), se registra por primera vez para Cuba mientras que la otra, del género 
Procamallanas Baylis, 1923 (Nematoda) se describe como nueva especie. 

Abstract 

Two species of helminths collected in cuban cave fishes, are describes. One of them Ge- 
narchella isabellae (Lamothe-Argumedo, 1977) (Trematoda), is reponed for the first time 
from Cuba. Another one, belonging to the genus Procamallanus Baylis, 1923 (Nematoda) is 
describes as a new species. 

Palabras clave: Nematoda, Procamallanus, Trematoda, Genarchella, peces troglobios, 
Lucífuga, Cuba. 

Key words: Nematoda, Procamallanus, Trematoda, Genarchella, cave fishes, Lucífuga, 
Cuba. 

INTRODUCCION 

Los peces ciegos del género Lucífuga (Ophidiiformes; Bythitidae), descritos por pri- 
mera vez en 1858 por Felipe Poey, son los únicos vertebrados troglobios de la espeleofauna 
cubana. 

El género Lucífuga se encuentra distribuido por Cuba y las Bahamas aunque existen 
referencias, no confirmadas, de su presencia en Jamaica (Peck, 1992). Estos peces tie- 
nen un claro origen marino siendo todas sus especies cavernícolas y habitantes de ceno- 
tes de aguas saladas, salobres o dulces. De las 5 especies conocidas, 4 viven en Cuba y la 
quinta en Bahamas (García y Pérez, comunicación personal). 

No existen antecedentes sobre estudios parasitológicos en este género de peces. 
Cibtwood (1938) reporta la presencia de Rhabdochona kidderi Pearse, 1936, en "Typh- 
lias" de las cuevas de Yucatán, las cuales corresponden, aparentemente, a la especie 
Ogilbia pearsei (Hubbs, 1938) también de la familia Bythitidae, En Cuba se conocen un 
total de 37 especies de helmintos de peces, de los cuales sólo 6 (3 céstodos, 1 tremátodo 
y 2 nemátodos) parasitan a organismos dulceacuícolas (Coy y Lorenzo, 1982). 



1 



Coy, García y Ventosa 

En el presente trabajo se cita por primera vez en Cuba el tremátodo Genarchella isa- 
bellae (Lamothe-Argumedo, 1977), y se describe Procamallanus (Spirocamaltanus) lu- 
cifugae esp. nov. Ambos constituyen los primeros helmintos registrados en peces del gé- 
nero Lucífuga. El material examinado se encuentra depositado en las Colecciones Zoo- 
lógicas del Instituto de Ecología y Sistemática del CITMA (CZACC). Las medidas que apa- 
recen en el texto están dadas en milímetros. 

SISTEMÁTICA 

CLASE TREMATODA 

FAMILIA Derogenidae Luhe, 1910 

Género Genarchella Travassos, Artigas y Pereira, 1928 

Genarchella isabellae (Lamothe-Argumedo, 1977) 
(Fig. 1) 

Material Estudiado 

Hospedero: Lucífuga dentatus Poey, 1958 (Ophidiiformes; Bythitidae). 

Localidad: Cueva Ojo de Agua de Chicharrones, Bolondrón, provincia de Matanzas. 

Localización: Estómago. 

Extensión e intensidad: 5 a 1 1 ejemplares en 2 hospederos examinados. 
Descripción 

Tremátodos de forma ovalada, con su extremo anterior más aguzado que el posterior. 
Ventosa oral subterminal. Acetabulum notablemente ensanchado, cubriendo casi todo el 
ancho del cuerpo en su porción media-posterior. Faringe musculosa. Esófago reducido 
o ausente. Ciegos intestinales delgados, que terminan a media distancia entre el acetabu- 
lum y el borde posterior del cuerpo. Poro genital bifurcal, seguido por la vesícula seminal. 
Testis continuos al acetabulum y separados entre si. Vitelógenos redondeados situados 
sobre el borde posterior del cuerpo, algo oblicuos y paralelos entre si. Ovario redondeado, 
situado hacia arriba y cerca de los vitelógenos. Utero bien desarrollado, ocupando casi 
todo el largo del cuerpo. Huevos numerosos, de forma oval y provistos de un largo flagelo 
de 2 a 3 veces la longitud de estos, 

Medidas: Longitud 0.840-1.100. Anchura máxima 0.270-0.230. Ventosa oral 0.126- 
0.157. Diámetro del acetabulum 0.283-0.315. Relación acetabulum-ventosa oral 1:1.8-1: 2.5. 
Diámetro de la faringe 0.025-0.029. Vesícula seminal 0.150 por 0.030. Diámetro de los vi- 
telógenos 0.040-0.050. Diámetro de los testis 0.070. Huevos 0.040-0.042 por 0.020-0.022. 

Discusión 

Los ejemplares hallados por nosotros concuerdan métrica y morfológicamente con la 
descripción original de la especie dada por Lamothe-Argumedo (1977) así como con la 
redescripción de Sholz y Salgado-Maldonado (1994), aunque difieren en la menor 
anchura del cuerpo y el mayor diámetro del acetabulum. 



2 



Helmintos de peces cubanos 



La especie se distribuye en el sudeste de México y América Central en peces de agua 
dulce de los géneros Rhamdia, Cichlasoma, Gambusia, Gobiomorus y Petenia. Según 
Scholtz, Vargas, Vázquez, Maravek, Vivas-Rodríguez y Mendoza-Franco 
(1995); G. isabellat parece ser un parásito típico de cíclidos por lo que su hallazgo en 
peces troglobios cubanos no sólo amplía su distribución sino que indica una especificidad 
mucho más amplia. 




Fig. 1 Genarchella isabellae. A, Vista ventral. B, Vista lateral. 
Fig. 1 Genarchella isabellae. A, Ventral view. B, Lateral view. 



CLASE NEMATODA 

FAMILIA Camallanidae (Railliet y Henry, 1915) 
Género Procamallanus Baylis, 1923 

Procamallanus (Spirocamallanus) lucifugae especie nueva 
(Fig. 2) 

Material Estudiado 

Holótipo (macho): CZACC 11.4322. 

Parátipo (macho): CZACC 1 1.4323, 

Alótipo (hembra): CZACC 11.4324. 

Hospedero tipo: Lucífuga sp. (Ophidiiformes; Bythitidae) 

Localidad tipo: Casimba los Carboneros, Playa Girón, provincia de Matanzas. 

Localización: Intestinos. 

Extensión e intensidad: 2 machos y 1 hembra en 1 de los 2 hospederos examinados. 



3 



Coy, García y Ventosa 



Descripción 

Nemátodos de mediano tamaño, los machos de menor longitud. Boca circular, se- 
guida de una cápsula bucal quitinosa, de paredes bien engrosadas, en forma de barril y sin 
tridentes, con 10-11 espirales. Esófago claviforme, separado de la cápsula bucal por un ani- 
llo quitinoso; consta de dos partes: una anterior muscular, en forma de botella, más corta 
y robusta que la posterior, glandular y de paredes delgadas. Ganglio nervioso ubicado en 
la región media entre estas dos partes del esfago. Ambos sexos presentan un par de papilas 
cervicales en la región anterior del esófago. Machos con espículas iguales, sin gubernáculo. 
Hembra con la vulva en la región media del cuerpo, ovoyector largo y dirigido hacia 
atrás. Ovo vivíparas. Extremo caudal digitiforme y bífido en hembras y machos. 

Medidas del holótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud del cuerpo 6.930 (7.900). 
Anchura máxima 0.241 (0.273). Cápsula bucal 0.073 por 0.063. Esófago total 0.700 
(0.780), porción muscular 0.280 (0.330). Espículas 0.470 (0.500) por 0.015. Distancia 
del ano al extremo caudal 0. 520. Patrón papilar con 6 pares de papilas pedunculadas, 3 pre, 
2 post y 1 adanal. 

Medidas del alótipo. Longitud del cuerpo 13.070. Anchura máxima 0.380. Cápsula 
bucal 0.084 por 0.063. Esófago total 0.100, porción muscular 0.037. Distancia de la 
vulva al extremo anterior 6.730. Longitud del ovoyector 1. 100. Distancia del ano al extremo 
caudal 0.100. Larvas de 0.273-0.288 por 0.010-0.021. 




Fig. 2 Procamallanus (S) lucifugae (macho y hembra). A, Extremidad cefálica. B, Extremidad 

caudal (macho). C, Extremidad caudal (hembra). D, Vulva, larvas (hembra). 
Fig. 2 Procamallanus (S) lacifugae (male and female). A, Cephalic extremity. B, Caudal extre- 
mity (male). C, Caudal extremity (female). D, Vulva, larva (female). 



4 



Helmintos de peces cubanos 



Etimología 

Nombre referido al género del hospedero, Lucífuga. 
Discusión 

La especie P. (S) lucifugae pertenece por su morfología al grupo de camalánidos ne- 
otropicales que parasitan peces de agua dulce de Centro y Suramérica. Este agrupa unas 
cinco especies caracterizadas por poseer espículas similares en longitud y forma, ala cau- 
dal reducida o ausente y de dos a cuatro pares de papilas preanales en los machos (Ca- 
ballero-Deloya, 1977; Moravec, Scholz, Vargas- Vázquez, Mendoza-Franco y 
Gonzalez-Solis, 1995 y Petter, 1979). 

P. (S) lucifugae se diferencia de P. (S) neocaballeroi (Caballero- Deloya, 1977) por pre- 
sentar menor número de espiras cefálicas, menor longitud de las espículas y sólo tres pa- 
res de papilas preanales. De P. (S) inopinatas Travassos, Artigas y Pereira, 1928, en la ma- 
yor longitud del esófago glandular. De P. (S) hilai Vaz y Pereira, 1934, P. (S) cearensis 
(Pereira, Vianna- Díaz y Azevedo, 1936) y P. (S) incarocai Freitas e lbañez, 1970. difiere 
en el menor número de espiras y por tener la cola bífida en ambos sexos. 



AGRADECIMIENTOS 



A los colegas Alfredo García y Abel Pérez por la colecta y determinación de los hos- 
pederos así como por facilitarnos toda la información sobre los mismos. 



BIBLIOGRAFIA 

CABALLERO-DELOYA, J. 1977. Estudio helmintológico de los animales silvestres de la estación de biología tro- 
pical Las Tuxtlas, Veracruz. Nematoda II. Descripción de Spirocamallanus neocaballeroi sp. nov. (Ne- 
matoda: Camallanidaae) del intestino de Astyanax fasciatus (Cuvier). Excerta Parasitológica en memoria del 
Doctor Eduardo Caballero y Caballero, Inst. Bioi, Public. Especiales, 4: 409-414. 

CIBTWOOD, B. G. 1938. Some nematodes from the caves of Yucatán. Carnegie Inst. Wash. Publ, 491: 61- 66. 

COY OTERO, A y LORENZO HERNANDEZ, N. 1982. Lista de los helmintos parásitos de los vertebrados sil- 
vestres cubanos. Poeyana, 235: I- 57. 

LAMOTHE-ARGUMEDO, R. 1977. Caballé roiella isabellae gen. nov., sp. nov. (Trematoda; Hemiuridae), parásito 
de Rhamdia guatemalensis. Excerta Parasitológica en memoria del Doctor Eduardo Caballero y Caballero. 
Inst. Biol, Public. Especiales, 4: 207-213. 

MORAVEC, F., VIVAS-RODRIGUEZ, C, SCHOLZ, T., VARGAS-VAZQUEZ, J., MENDOZA-FRANCO, E. y 
GONZALEZ-SOLIS, D. 1995. Nematodes parasitic in fishes of cenotes (sinkholes) of the Península de Yu- 
catán, México. Part. 1, Adults. Folia Parasitol, 42: 115-129. 

PECK, S. B. 1992. Synopsis of invertebrates cave fauna of Jamaica. N. S. S. Bull, 54: 37-60. 

PETTER, A. J. 1979. Essai de classification de la sous-famillie Procamallaninae (Nematoda; Camallanidae). 
Bull. Mus. natn. Hist. nat. París, l: 219-239. 

SCHOLZ, T. y SALGADO-MALDONADO, G. 1994. On Genarchella isabellae (Digenea: Derogenidae), a para- 
site of cichlid and pimelodid fishes in México. J Parasitol, 80: 1013-1017. 

SCHOLZ, T., VARGAS-VAZQUEZ, J., MORAVEC, F.,VlVAS-RODRIGUEZ, C. y MENDOZA FRANCO, E. 1995. 
Cenotes (sinkholes) of the Yucatán, México, as a habitat of adult nematodes of fishes. Folia Parasitol., 
42: 37-47. 



5 



Avicennia, 1997, 6/7:6-14 

Nuevas especies de nemátodos (Nematoda: Rhigonematida) pa- 
rásitos de Rhinocricus suprenans (Diplopoda: Spirobolida) en 
Cuba. 

New species of nematodes (Nematoda: Rhigonematida) parasites 
of Rhinocricus suprenans (Diplopoda: Spirobolida) from Cuba. 

Nayla García 

Instituto de Ecología y Sistemática, Apartado Postal 8029 La Habana 10800, Cuba. 



Resumen 

Se describen tres especies nuevas de nemátodos de la región de Moa, provincia de Hol- 
guín, Cuba, de los géneros Heth Cobb, 1898; Carnoya Gilson, 1898 y Ransomnema Artigas, 
1926 (Rhigonematida) parásitos de Rhinocricus suprenans (Diplopoda; Spirobolida) 

Abstract 

Three new species of nematodes belonging to the genera Heth Cobb, 1898; Carnoya 
Gilson, 1898 and Ransomnema Artigas, 1926 (Rhigonematida) are describes, They are foun- 
ded in Rhinocricus suprenans (Diplopoda-Spirobolida) from Moa, Holguin, Cuba. 

Palabras clave: Nemátodos, parásitos, Rhigonematida, Diplopoda, Cuba. 
Key words: Nematodes, parasites, Rhigonematida, Diplopoda, Cuba. 



INTRODUCCION 

La región oriental de Cuba es una de las áreas de mayor diversidad y endemismo del 
país. Los estudios sobre la nematofauna asociada a sus artrópodos han permitido conocer 
la presencia de varias especies de oxiúridos parásitos de pasálidos (Coleóptera) y cucarachas 
(Dyctioptera)(GARCiA y Coy, 1994). En este trabajo se describen tres nuevas especies de 
rhigonemátidos parásitos de Rhinocricus suprenans (Diplopoda; Spirobolida) y se regis- 
tra la presencia de Ichthyocephalus cubensis, parásito habitual de Rhinocricus duvernoyi 
(Coy, Carcia y Alvarez, 1993). 

Los tipos de las especies descritas se encuentran depositados en las Colecciones Zo- 
ológicas del Instituto de Ecología y Sistemática del CITMA (CZACC). Todas las medi- 
das que aparecen en el texto están dadas en milímetros. 



6 



Nuevas especies de Nemátodos 



SISTEMATICA 

FAMILIA Carnoyidae Travassos y Kloss, 1960. 
Género Carnoya Gilson, 1898. 

Carnoya abeli especie nueva. 
(Fig. 1) 

Material estudiado 

Holótipo (macho): CZACC 1 1.4307. 

Alótipo (hembra): CZACC 1 1.4308. 

Parátipos (1 macho y 3 hembras): 1 1.4309-1 1.4312. 

Hospedero tipo: Rhinocricus suprenans (Diplopoda; Spirobolida). 

Localidad tipo: Meseta de El Toldo, Moa, provincia de Holguín. 

Localización: Intestinos. 

Intensidad y prevalencia: 20 a 40 nemátodos en el 50% de los hospederos examinados. 
Descripción 

Nemátodos de pequeño tamaño y color blanco. Cutícula totamente estriada hasta la base 
de la cola en ambos sexos. Machos desnudos. Hembras con espinas grandes y ligera- 
mente curvas, que se extienden desde el segundo anillo cefálico hasta el nivel del bulbo 
esofágico. Extremo cefálico de la hembra formado por un primer anillo circumoral ancho, 
seguido de otros tres más pequeños y estrechos. Extremo cefálico del macho aguzado, 
con anillos muy marcados, el primero de ellos más largo que el resto. Cuerpo esofágico 
del macho fusiforme; en la hembra está dividido en una primera porción, subcilíndrica y 
estrecha, y una posterior, oblonga, muy musculosa. Istmo subrectilineo en ambos sexos, 
más largo y estrecho en las hembras. Bulbo esofágico más o menos esférico. Aparato re- 
productor femenino didelfo, prodelfo. Huevos grandes, alargados, de cáscara delgada y lisa. 
Espículas del macho aguzadas y curvas en su extremo distal; gubernáculo presente. Patrón 
papilar con un par de papilas ventrales preanales y dos pares postanales. 

Medidas de holótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud total 1.638 (1.596). Anchura máxima 
0.105 (0.084). Cuerpo esofágico 0.357 (0.336). Istmo 0.073 (0.063). Bulbo esofágico 0.063 por 
0.063. Distancia del ano al extremo caudal 0.409 (0.420). Espículas 0.095 (0.085). 

Medidas del alótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud total 2.158 (2.158-2.912), Anchura 
máxima 0.210 (0.157.0.210). Cuerpo esofágico anterior 0.136 (0.115-0.136). Cuerpo esofágico 
posterior 0.126 (0.084-0.126). Istmo 0.140 (0.140-0.148). Bulbo esofágico 0.084 (0.073-0.086) 
por 0.082 (0.071-0.084). Distancia del ano al extremo caudal 0.903 (0.777-1.260). Huevos 0.178 
(0.147-0.178) por 0.094 (0.073-0.094). 

Etimología: Patronímico en honor al colega Abel Pérez González, del Instituto de Eco- 
logía y Sistemática del CITMA. 

Discusión 

Del género Carnoya se conocen alrededor de una docena de especies distribuidas en Bra- 
sil, Paraguay, Venezuela, Guadalupe, Martinica, Nueva Guinea, Fiji y Cuba (Adamson, 



7 



García 




Fig. 1 Camoya abeli (macho y hembra). A, Extremo cefálico (macho). B, Extremo caudal (ma- 
cho). C, Extremo cefálico (hembra). D, Extremo caudal (hembra). 

Fig. 1 Camoya abeli (male andfemale). A, Cephalic extremity (male). B, Caudal extremity 
(male). C, Cephalic extremity (femóle). D, Caudal extremity (female). 



Nuevas especies de Nemátodos 




Fig. 1 (cont) Camoya abeli. E, huevos 



Fig. 1 (cont.) Camoya abeli. E, eggs. 



1984; Adamson y Waerebeke, 1985, Coy et al., 1993 y Hunt y Sutherland, 1984). Los 
machos de Camoya abeli son desnudos como los de C. fimbricata Hunt y Sutherland, 
1984, C. perbella Hunt y Sutherland, 1984 y C. estrobilina Hunt y Sutherland, 1984 
pero difieren de estos por la ausencia de collar espinoso y de alas cuticulares. De C. py- 
ramboia Artigas, 1926, C. dolfusi Adamson, 1984 y C. kermarreci Adamson y Waerebeke, 
1984, se diferencian en la total estriación de la cutícula y en la forma de las espículas, 
biseladas en el extremo apical. Las hembras difieren en la forma curva de las espinas y en 
la disposición de las mismas además de ser ligeramente superiores en talla y en la distancia 
del ano al extremo caudal. 

FAMILIA Ransomnematidae Travassos, 1930 
Género Ransomnema Artigas, 1926 



Material estudiado 

Holótipo (macho): CZACC 11. 4313. 

Alótipo (hembra): CZACC 11. 4314. 

Parátipos (2 machos y 1 hembra): 1 1. 4315-1 1. 4317. 

Hospedero tipo: Rhinocricus suprenans (Diplopoda; Spirobolida). 

Localidad tipo: Meseta de El Toldo, Moa, provincia de Holguín. 

Localización: Intestinos. 

Intensidad y prevalencia: 20 a 30 nemátodos en el 50% de los hospederos examinados. 
Descripción 

Nemátodos pequeños y de color blanco. Cutícula totalmente lisa en ambos sexos. 

Esófago ahusado característico del género. Istmo cilindrico. Bulbo esofágico redon- 
deado. Hembras didelfas, prodelfas. Huevos poco numerosos, grandes, de cáscara lisa y 
delgada. Machos con espículas desiguales, la mayor aguzada en el extremo distal y algo 




9 



García 




Fig. 2 Ransomnema moa (macho y hembra). A, Extremo cefálico (macho). B, Extremo caudal 
(macho). C, Huevos. D, Vulva. E, Extremo caudal (hembra). 

Fig. 2 Ransomnema moa (male and female). A, Cephalic extremity (male). B, Caudal extremity 
(male). C, Eggs. D, Vulva. E, Caudal extremity (female). 



LO 



Nuevas especies de Nemátodos 



curva en la base, la menor redondeada, casi recta. Patrón papilar con cuatro pares de pa- 
pilas preanales y uno postanal. Ventosa preanal desarrollada y alejada del ano. Cola su- 
bulada, con ensanchamiento anterior al extremo distal. 

Medidas del holótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud total 1.794 (0.924-1.794). An- 
chura máxima 0.126 (0.126-0.168). Cuerpo esofágico 0.315 (0.315-0.357). Istmo 0.073 (0.063- 
0.073). Diámetro del bulbo esofágico 0.073 (0.063-0.073). Distancia del ano al extremo caudal 
0.157(0.136-0.157). Distancia de la ventosa al ano 0.220. Espículas 0.165 por 0.085 y 0.187 por 
0.090. 

Medidas del alótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud total 2.028 (2.002). Anchura má- 
xima 0.157 (0.126). Cuerpo esofágico 0.378 (0.367). Istmo 0.073 (0.063). Diámetro del bulbo eso- 
fágico 0.073. Distancia de la vulva y el ano al extremo caudal 0.703 (0.661) y 0.178 (0.147) res- 
pectivamente. Huevos 0.1 15 a 0.126 por 0.063. 

Etimología: Nombre en aposición referido a la localidad tipo. 

Discusión 

El género Ransomnema. está constituido por unas 9 especies registradas de México, Bra- 
sil, Paraguay y Cuba (Adamson, 1983 a, 1987; Coy et al, 1993 y Sánchez Velazquez, 
1979). La forma característica de las espículas de los machos de Ransomnema moa per- 
miten diferenciarlos fácilmente del resto de las especies. R artigasi Coy, García y Alva- 
rez, 1993 y R. habanensis Coy, García y Alvarez, 1993, presentes en Cuba; difieren en la 
posición de la ventosa, más cercana al ano y en la disposición de las papilas pre y posta- 
nales. Las hembras, muy similares a las de las otras dos especies cubanas, se diferencian 
de ellas en la mayor distancia de la vulva y el ano al extremo caudal y en el tamaño de los 
huevos que son mucho más estrechos. 

FAMILIA Hethidae Travassos el Kloss, 1960. 
Género Heth Cobb, 1898. 

Heth coyi especie nueva. 
(Fig 3) 

Material estudiado 

Holótipo (macho): CZACC 11.4318. 

Alótipo (hembra): CZACC 11. 4319. 

Parátipos(l macho y 1 hembra): 11.4320-11.4321. 

Hospedero tipo: Rhinoccus suprenans (Diplopoda; Spirobolida). 

Localidad tipo: Meseta de El Toldo, Moa, provincia de Holguín, 

Localización: Intestinos. 

Intensidad y prevalencia: 20 a 30 nemátodos en el 50% de los hospederos examinados. 
Descripción 

Nemátodos pequeños y de color blanco. Hembras con extremo cefálico característico 
del género. Doble collar continuo de espinas anchas y cortas. Espinas cervicales delgadas 
y aguzadas dispuestas en hileras de a ocho, a partir del segundo collar hasta el nivel del 



11 



García 



istmo. Alas laterales que se extienden desde el límite inferior de las espinas cervicales 
hasta la base de la cola. Cuerpo esofágico alargado, más o menos cilindrico. Istmo no 
muy largo. Bulbo esofágico redondeado. Vulva musculosa. Didelfas, prodelfas. Huevos 
grandes, de cáscara delgada, poco numerosos. Ventosa preanal redondeada. Espículas 
soldadas en forma de gancho, de perfil redondeado, curvadas en su extremo basal. Gu- 
bernáculo subtriangular. Cola larga, algo más corta en los machos. 

Medidas del holótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud total 1.326 (1.326-1.144). An- 
chura máxima 0.105 (0.084-0.105). Cuerpo esofágico 0.409 (0.388-0.409). Istmo 0.042 (0.031- 
0.042). Diámetro del bulbo esofágico 0.063 (0.052-0.063). Distancia del ano al extremo caudal 
0.157 (0.136-0.167). Distancia de la ventosa al ano 0.220 (0.178-0.220) Espículas 0.120 (0.1 15- 
0.120). 

Medidas del alótipo (parátipo entre paréntesis). Longitud total 2.600 (2.392-2.600). Anchura 
máxima 0.168 (0.126-0.168). Cuerpo esofágico 0.399 (0.294-0.399). Istmo 0.052 (0.042-0.052). 
Diámetro del bulbo esofágico 0.094 (0.073-0.094). Distancia de la vulva y el ano al extremo cau- 
dal 1.081 (0.955-1.081) y 0.945 (0.808-0.945) respectivamente. Huevos 0.094 a 0.178 por 0.052 a 
0.105 

Etimología: Patronímico en honor al destacado parasitólogo Dr. Alberto Coy Otero, del 
Instituto de Ecología y Sistemática del CITMA. 

Discusión 

El género Heth, caracterizado por la estructura cefálica de sus hembras, es uno de los 
más diversos y más ampliamente distribuidos. Sus casi 60 especies se registran en Brasil, 
Paraguay, Venezuela, México, Martinica, Filipinas, Sumatra, Australia y Cuba (Adamson, 
1982, 1983 B, 1987, Coy et al., 1993, García y Coy, 1995). Heth coyi se diferencia de 
otras especies del género por la ornamentación cuticular de sus hembras y la forma de 
las espículas de los machos. La especie más cercana es H. poeyi Coy, García y Alvarez, 
1993, a cuyas hembras supera en talla y en las distancias de la vulva y el ano al extremo 
caudal, siendo sus huevos más pequeños. Los machos difieren en la posición de la ventosa 
preanal y del ano respecto al extremo de la cola y son, por el contrario, menores en lon- 
gitud y anchura. 

Comentarios 

En estos mismos hospedantes fueron hallados ejemplares de Ichthyocephalus cuben- 
sis Coy, Garca y Alvarez, 1993, anteriormente registrada de la Sierra del Rosario, locali- 
dad del occidente del país. 

AGRADECIMIENTOS 

A los colegas, Dr. Luis F. de Armas Chaviano y Lic. Abel Pérez González, del Insti- 
tuto de Ecología y Sistemática, por la captura de los ejemplares examinados. 



12 



Nuevas especies de Nemátodos 




Fig. 3 Heth coyi (macho y hembra). A, Extremo cefálico (macho). B, Extremo caudal (macho). 
C, Extremo cefálico (hembra). D, Vulva, huevos. E, Extremo caudal (hembra). 
Fig. 3 Heth coyi (male and female). A, Cephalic extremity (male). B, Caudal extremity (male). C, 
Cephalic extremity (female). D, Vulva, eggs. E, Caudal extremity (female). 



13 



García 



BIIBLIOGRAFIA 

ADAMSON, M. L. 1982. Two new species of Heth Cobb, 1898 (Nematoda: Rhigonematidae) from south ame- 
rican diplopods. Bull. Mus. natn. Hist. nat París, 3-4: 405-415. 

ADAMSON, M. L. 1983 a. The genus Ransomnema Artigas, 1926 (Rhigonematidae) in South American diplo- 
pods. Syst. Parasitol., 5: 1 19-129. 

ADAMSON, M. L. 1983 b. Redescription of five species of Heth Cobb, 1898 (Nematoda: Rhigonematidae) 
Syst. Parasitol., 5: 185-202. 

ADAMSON, M. L. 1984. A revisión of the genus Carnoya Gilson, 1898 (Nematoda: Rhigonematidae) with 
description of four new species. Syst. Parasitol, 6: 1 13-129. 

ADAMSON, M. L. 1987. Nematodes parasites of Orthoporus americanus (Diplopoda: Spirobolida) from Para- 
guay. Can. J Zool, 65: 301 1-3019. 

ADAMSON, M. L. y WAEREBEKE, D. 1985. Carnoya kermarreci n. sp. (Rhigonematidae: Nematoda) from 
Anadenobolus politus (Porat) (Rhinocricidae: Diplopoda) from Guadeloupe, Syst. Parasitol., 7: 27-32. 

COY, A., GARCIA, N. y ALVAREZ, M. 1993. Nemátodos parásitos de diplopodos cubanos con descripción de 
nueve especies, siete de ellas nuevas. Acta Biol. Venez., 14: 33-5 1. 

GARCIA, N. y COY, A. 1994. Descripción de dos nuevas especies y registro de nuevos hospederos de nemáto- 
dos (Nematoda) de la región oriental de Cuba. Avicennia, 1: 3-17, 

GARCIA, N. y COY, A.. 1995. Nuevas especies de nemátodos (Nematoda) parásitos de artrópodos cubanos. 
Avicennia, 3: 87-96. 

HUNT, D. J. Y SUTIHERLAND, J. 1984. Three new species of Carnoya Gilson, 1898 (Nematoda: Rhigonema- 
tidae) from Papua, New Guinea. Syst, Parasitol., 6: 229-236. 

SANCHEZ- VELAZQUEZ, L. 1979. Seis nuevas especies de nemátodos parásitos de diplopodos de México. 
Anal Inst. Biol. Univ. Nac. Auton. México, 1: 63-127. 



14 



Avicennia, 1997,6/7: 15-20 



Amphiduros fuscescens (Marenzeller 1875): un poliqueto hesiónido 
hasta el momento desconocido para el Atlántico 

Amphiduros fuscescens (Marenzeller 1875): a hesionid polychaete 
new for the Atlantic Ocean 

Jorge Núñez, Mariano Pascual y Leopoldo Moro 

Departamento de Biología Animal (Zoología). Universidad de La Laguna 38206 La Laguna, 
Tenerife, Islas Canarias, Spain. 

Resumen 

Se aportan datos sobre la biología del hesiónido Amphiduros fuscescens (Marenzeller, 
1875) a partir de la observación de ejemplares vivos colectados en fondos someros de la isla 
de Tenerife.También se realiza una breve diagnosis con características taxonómicas no descritas 
hasta el momento. Se trata de la primera cita del género Amphiduros para el Atlántico, siendo 
la isla de El Hierro el punto más meridional de su distribución - 

Abstract 

This is a contribution on the biology of the hesionid Amphiduros fuscescens (Marenzeller, 
1875), the observations have been realized with living specimens in shallow water from Te- 
nerife Island. Also appended is a small diagnosis of novelty characteristics. The genus Amp- 
hiduros has been recorded for the first time in the Atlantic, at Hierro Island, the most southern 
site for its distribution. 

Palabras clave: Polychaeta, Amphiduros, islas Canarias, Océano Atlántico. 

Key words: Polychaeta, Amphiduros, Canary Islands, Atlantic ocean. 

INTRODUCCION 

La revisión realizada por Pleijel (1993) sobre el status taxonómico de dos géneros de 
hesíónidos, Amphiduros Hartman 1959 y Gyptis Marión y Bobretzky, 1875; clarifica las 
especies que existen de estos dos taxa en aguas europeas, cita por primera vez el género 
Amphiduros para el Mediterráneo y rescata la especie Amphiduros fuscescens (Maren- 
zeller, 1875), que hasta el momento era considerada sinónima de Oxydromus propinquus 
(Marión y Bobretzky, 1875) (Fauvel, 1923; Hartman, 1959), en la actualidad Gyptis 
propinqua Marión y Bobretzky, 1875. 

Debido a la confusión producida entre las dos especies indicadas, es de suponer, que 
muchas de las citas atribuidas a G. propinqua, en realidad pueden tratarse de A. fuscescens. 
Los géneros Amphiduros y Gyptis son muy atines, y por tanto, reúnen un conjunto de es- 
pecies con características muy próximas, lo que hace difícil la identificación de los taxo- 
nes. En general, se caracterizan por presentar un par de palpos, dos antenas frontales y una 
mediana inserta dorsalmente en el prostomio; carecen de mandíbulas y presentan ocho 
pares de cirros tentaculares. Carecen de sedas en furca. Las diferencias más claras para se- 
parar los dos géneros se realizan en base al estudio de la probóscide y el tipo de setación: 



15 



Núñez et al. 



Gyptis lleva una corona de papilas en la probóscide y una o varias sedas aciculares noto- 
podiales; mientras que en Amphiduros la probóscide es lisa, y por tanto carece de la co- 
rona de papilas, y en el notopodio nunca aparecen sedas aciculares. 

En la actualidad, el género Amphiduros está representado por cinco especies, cuatro se 
han citado para el Pacífico y sólo A. fuscescens para aguas mediterráneas y el Golfo de 
Aqaba (Pleijel, 1993). En el presente trabajo hacemos un estudio detallado de animales 
recolectados en las islas de El Hierro y Tenerife, lo que constituye la primera referencia 
para aguas atlánticas siendo la isla de El Hierro su límite más meridional. 

MATERIAL Y MÉTODOS 

El material estudiado procede de diversas campañas de recogida de muestras en El 
Hierro y Tenerife, realizadas entre 1979 y 1994, organizadas por el Laboratorio de Ben- 
tos de La Universidad de La Laguna; parte del material se colectó durante el desarrollo del 
Proyecto de Estudio del Bentos del Archipiélago Canario (Bacallado et al, 1984). 

Las muestras se recogieron con la ayuda de escafandra autónoma, en fondos someros 
de 6 a 12 m de profundidad. Algunos de los ejemplares capturados se mantuvieron en 
acuarios para obtener, en vivo, datos anatómicos y sobre su comportamiento. Los ejem- 
plares, para su relajación, se mantuvieron durante 24 horas en agua de mar a 9 o de tem- 
peratura y posteriormente se fijaron en formol al 4% durante 48 horas, y luego se trasva- 
saron a alcohol al 70%. Los dibujos macroscópicos se realizaron en vivo, bajo un mi- 
croscopio estereográfico; para los detalles de podios y sedas se realizaron preparaciones 
con gel de glicerina, obteniéndose la iconografía con la ayuda de una cámara clara adap- 
tada a un microscopio dotado con contraste de Nomarskí; más detalles sobre la metodo- 
logía se encuentran en Nuñez (1991) y Pascual (1996) 

Todos los ejemplares se han almacenado en la colección de invertebrados del Depar- 
tamento de Biología Animal (Zoología) de la Universidad de La Laguna (DZUL) 

SISTEMATICA 

ORDEN Phyllodocida 
Familia Hesionidae 

Amphiduros fuscescens (Marenzeller, 1875) 
(Figs. 1-3) 

Referencias para Canarias: Gyptis sp., Brito et al. 1996:166, fig,7 A-G. 
Material estudiado 

Tenerife: La Caleta (Güímar), 19.4.1979, 1 ejemplar, bajo piedras en un sustrato arenoso-fangoso 
a 8 m de profundidad. Agua Dulce (El Médano), 4.6.1993, 1 ej., sustato pedrego-arenoso a 7 m, 
Punta del Roquete ílgueste de San Andrés), 9.6.1994, 1 ej., sustrato pedregoso a 12 m, El Hierro: Punta 
de los Frailes (La Restinga), 7.4. 1982, 1 ej., sustrato pedregoso-arenoso a 6 m de profundidad. 



16 



Cita de poliqueto hesiónido en el Atlántico 




Figura 1. Parte anterior de Amphiduros fuscescens, visión dorso-lateral. Escala: 0,88 mm. 
Figure 1. Anterior end oí Amphiduros fuscescens, dorso-lateral view . Escale: 0,88 mm 




Figura 2. Ejemplar completo en vivo, longitud 20 mm. 
Figure 2. Whole specimen Uve, 20 mm long. 



17 



Núñez et al. 




Figura 3. A, Podio subbirrámeo del primer setígero; B, Podio birrámeo, C, Notoseda capilar; D, 
Neurosedas compuestas de los podios birrámeos; E, seda compuesta del primer setígero. 
Escala: A, B, 0,5 mm, C, 34 um; D, E, F, 48 um. 
Figure 3. A, Subbirrameus parapodium, fírst setiger, B, Birrameus parapodium; C, Capilar nó- 
tasela; D, Compound neurosetae, birrameus parapodium; E, Compound seta, first setiger. 
Escale: A, B, 0, 5 mm; C, 34 pm; D, E, F, 48 pm, 



Cita de poliqueto hesiónido en el Atlántico 



RESULTADOS 

Descripción de la coloración en vivo. Los ejemplares son naranja claro translúcido, 
observándose entre los segmentos 9-24 una parte más oscura debido al tubo digestivo. 
Destacan los cirros tentaculares y dorsales por su gran desarrollo y coloración blanquecina, 
que es más intensa en el ápice (Fig. 1). Los cirros son translúcidos, observándose en su ter- 
cio apical una banda anular anaranjada. Los ojos son anaranjados y llevan cristalino. En 
la descripción original (Marenzeller, 1875) la coloración de los ojos es negra, no obs- 
tante esto se produce en ejemplares que ya llevan un tiempo fijados; Pleijel (1993) en los 
ejemplares estudiados pudo comprobar que la coloración de los ojos es rojiza o anaranjada, 
coincidiendo con los ejemplares de Canarias. 

Distribución de podios y sedas. Con relación a la distribución de podios, el primer par 
son subbirrámeos (Fig 3A), mientras que los restantes son birrámeos (Fig. 3B) no obser- 
vándose sedas aciculares notopodiales, siendo todas ellas capilares aserradas (Fig. 3C); las 
sedas neuropodiales son todas compuestas bidentadas, con gradación dorso ventral en la 
longitud de los artejos, siendo más cortos los inferiores (Fig. 3 D, E). 

Observaciones biológicas. Es una especie submareal esciáfila, de hábitos infralapi- 
dícolas durante el día. En Canarias vive en fondos someros entre 6 y 12 m, en pedregales 
con interfases arenosas y arenoso-fangosas; en general, las citas del Mediterráneo son en 
sustratos blandos entre 3 y 45 m (Pleijel, 1993). 

El comportamiento de los ejemplares al voltear las piedras es de una rápida huida, re- 
alizando movimientos ondulatorios de todo el cuerpo, con capacidad de natación. El 
comportamiento más peculiar de la especie es la facultad de erguir los gruesos cirros 
dorsales, que recuerdan a los ceratas de un nudibranquio eolidáceo, cuyo aspecto ad- 
quiere el animal (Fig. 2); con esa posición adquirida, y una vez que el anélido se en- 
cuentra en la superficie del sedimento, remueve los granos de arena y se entierra hasta de- 
saparecer por completo, comportamiento que hemos comprobado con varios ejemplares. 

Comentarios zoogeográficos. Citado en: el Mar Mediterráneo (sur de Francia, este de 
Sicilia, norte del Adriático), Mar Rojo (Golfo de Aqaba) (Pleijel, 1993). Atlántico (Islas 
Canarias: El Hierro (Brito et al. 1996, como Gyptis sp.); Tenerife). Se trata de una especie 
Atlanto-Mediterránea de aguas cálido-templadas. La presencia de especies mediterrá- 
neas en aguas de Canarias es habitual, debido al flujo de corrientes que se establecen en 
el Estrecho de Gibraltar y la corriente descendente de Canarias, produciéndose una gran 
afinidad faunística de poliquetos entre el Mediterráneo y las islas atlánticas de Madeira, 
Salvajes y Canarias. En un análisis de afinidad de poliquetos entre Canarias, Mediterrá- 
neo y costas atlánticas Ibéricas, el mayor porcentaje de afinidad correspondió entre Canarias 
y el Mediterráneo (Nuñez et al., 1984); siendo normal encontrar especies que sólo sean co- 
nocidas para el Mediterráneo y las islas mencionadas, aunque es probable que se deba a 
la falta de muéstreos y que posteriores estudios amplien estas distribuciones. 



19 



Núñez et al. 



DISCUSION 

Los ejemplares colectados en Tenerife coinciden con la descripción de Pleijel 
(1993), siendo los especímenes de Canarias de mayor tamaño. Los ejemplares completos 
de Pleijel (1993) colectados en el Golfo de Aqaba, midieron 10 y 14 mm, con 37 y 40 seg- 
mentos, y los de Canarias 15 a 20 mm y un número de segmentos de 42 a 49. El fragmento 
sobre el que basaron la cita para Canarias del género Gypñs (Brito et al, 1996), en rea- 
lidad se trata de A.fuscescens, pues aunque al ejemplar le faltan los cirros tentaculares, la 
presencia de los cirróforos revela la condición de presentar ocho pares de cirros. 

BIBLIOGRAFIA 

Bacallado, J,J, y otros, 1984. Estudio del Bentos Marino del Archipiélago Canario. Catálogo preliminar de 
los invertebrados marinos bentónicos de Canarias Confección de un manual de identificación. Gobierno de 
Canarias, Consejería de Agricultura y Pesca, pp, 458. 

Brtto, M, C, Nuñez, J., Bacallado, J.J y Ocaña, O. 1996. Anélidos poliquetos de Canarias: Orden Phyllodocida 
(Chrysopetalidae, Pisionidae, Glyceridae Sphaerodoridae, Hesionidae y Pilargidae). Oceanografía y Re- 
cursos Marinos en el Atlántico Centro-Oriental., 156-179. 

Fauvel, P, 1923, Polychétes Errantes, Fauna de France, 5, pp. 488. 

Hartinan,0 1959. Catalogue of the polychaetous Annelids of the world, Part 1. Alian Hancock Foundation 
Publications, Occasional Paper, 23: 1-353. 

Marenzeller, E, 1875. Zur Kenntniss der adríatischen Anneliden. Zweiter Beitrag, (Polynoinen, Hesioneen, Sy- 
llideen). Sitzberichte der Akadenie der Wiysenschaften in Wien, 72: 129-171. 

Nuñez, J. 1990, Anélidos poliquetos de Canarias: estudio sistemático de los órdenes Phyllodocida, Amphino- 
mida y Eunicida. Universidad de La Laguna. Tesis Doctoral (inédita), pp, 610. 

Nuñez, J, Brtto, M.C. y Bacallado, J.J. 1984. Catálogo provisional de los Anélidos Poliquetos del Archipiélago 
Canario, Cuad, Marisq. Publ Téc, 7: 1 13-148. 

Pascual, M, 1996, Poliquetos endobiontes de esponjas de Tenerife y Madeira. Universidad de La Laguna, Te- 
sis de Licenciatura (inédita), pp 2781. 

Pleijel, F. 1993. Taxonomy of European species of Amphidu ros and Gvptis (Polychaeta:Hesionidae). Proc. 
Bio. Soc. Wash, 106 (I): 158-181. 



20 



Avicennia, 1997, 6/7: 21-28 



Nuevo género y nueva especie de misidáceo cavernícola (Crus- 
tácea, Peracarida, Mysidacea) de Cuba. 

A New genus and new species of subterranean mysid shrimp 
(Crustácea, Peracarida, Mysidacea) from Cuba. 

Manuel Ortíz *, Alfredo García-Debrás ** y Abel Pérez *** 

* C I M, Universidad de la Habana, Ave. I a no. 2808, Miramar, La Habana, Cuba. 
** Grupo Biokarst, Sociedad Espeleológica de Cuba, A.P. 678, La Habana, Cuba 
*** Instituto de Ecología y Sistemática, Apartado postal 8029, La Habana, Cuba. 



Resumen 

Se presenta un nuevo género y una nueva especie de misidáceo (Mysidacea) colectado en 
una cueva anquialina del sistema cavernario de Playa Girón, Sur de la provincia de Matanzas, 
Cuba. Se comparan estos nuevos taxones con los más afines a ellos morfológicamente, así 
como con los géneros y especies troglobias cubanas y del resto del mundo. 

Abstract 

A new genus and species of opposum shrimp (Mysidacea) collected in an anchialine 
cave of the cavern system of Playa Girón, South of the Province of Matanzas, Cuba, is presented. 
The morphological differences among these new taxa with those more closely related accor- 
ding to its morphology as well as, because of the troglobitic life of the known Cuban species 
and those of the rest of the world, are also pointed out. 

Palabras claves: Sistemática, Crustácea, Mysidacea, Nueva especie, Anquialino, Cuba. 
Key words: Systematic, Crustácea, Mysidacea, New species, Anquialine, Cuba. 

INTRODUCCION 

Recientemente se ha descrito una nueva especie de misidáceo del género Stygiomysis, 
colectada mediante buceo autónomo, en una cueva anquialina, del sistema cavernario de 
Playa Girón, al Sur de la Provincia de Matanzas, Cuba (Ortiz, Lalana y Pérez, 1996). 

Durante la continuación de nuestro estudio sobre los misidáceos del mencionado sis- 
tema cavernario se detectaron 3 ejemplares de estos pequeños crustáceos que han resul- 
tado ser un nuevo género y una nueva especie, que a continuación se describen. 

MATERIAL Y METODOS 

Todo el material fue colectado por el tercero de los autores, el 12 de enero de 1992, 
mediante buceo autónomo, utilizando botellas colectoras, en: Casimba Laguna Larga 
(localidad tipo), Playa Girón, Costa Sur de la Provincia de Matanzas, Cuba; 15 metros 
de profundidad, 35%o de salinidad. 



21 



Ortiz et al. 



SISTEMATICA 

CLASE CRUSTACEA 

Gironomysis nuevo género 

Diagnosis: Misidáceo pequeño (2,5 mm.), con ojos bien desarrollados. Carapacho liso 
y algo cóncavo posteriormente; rostro muy corto. Anténulas con el flagelo interno redcido 
a no más de tres artejos. Antenas con la escama antenal vestigial. Abdomen muy estrecho. 
Telson triangular y tan largo como la mitad del largo de los urópodos. Rama interna del 
urópodo más larga que la externa. Estatocisto presente. Toracópodos con el endopodito con 
no más de 7 artejos, en ambos sexos. Pleópodo 4 del macho uniramoso y en forma de 
estilete; pleópodos de la hembra vestigiales y compuestos por un solo artejo. Hembra 
con dos pares de oostegitos. 

Especie tipo: Gironomysis lalanai nueva especie 

Etimología: Combinación de "Girón", la localidad típica y "mysis", de mysidacea. 

Gironomysis lalanai, nueva especie 
(Fig. 1-25) 

Holotipo con oostegitos; 2.2 mm, depositado en la colección del Grupo Biokarst de la Sociedad Es- 
peleología de Cuba, con número de catálogo 203 1 . 

Paratipo: adulto, 2.0 mm sin abdomen, depositada junto al holotipo con el número 2032. 
Diagnosis 

Carapacho con el rostro corto, perfectamente redondeado en el macho y sinuoso en la 
hembra. Angulos anterolaterales del carapacho redondeados y nunca salientes. Ojos 
grandes subcirculares, córneas casi del ancho del pedúnculo, de color marrón oscuro. 
Anténula más larga que la antena, con el artejo basal más corto que el segundo y tercero 
juntos; artejo 2 subtriangular; flagelo externo largo, fino, cuyos artejos son casi imper- 
ceptibles, llegando a sobrepasar el extremo posterior del carapacho. Flagelo interno muy 
reducido y compuesto de muy pocos artejos. Lóbulo masculino poco notable, representado 
por un penacho de 4-5 setas alargadas, que nace en la cara anterior del artejo uno de la rama 
externa. Antena semejante a la anténula; escama antenal vestigial conformada por un 
solo artejo alargado; con 2 pequeñas setas apicales. Mandíbula con el incisivo com- 
puesto de tres dientes grandes y uno pequeño; lámina móvil con tres dientes muy poco evi- 
dentes. Palpo mandibular con el artejo distal algo menos que la mitad del artejo 2; con 4 
setas cortas entre una distal y otra basal largas, en su borde interno. Maxila uno con 9 
setas distales y una subapical en su lóbulo externo; con el lóbulo interno armado con 4 se- 
tas largas terminales y 2 subterminales a cada lado. Maxila 2 con el palpo del endópodo 
con 2 artejos; el distal con 6 setas apicales y una subapical; exópodo punteagudo, con 4 se- 



22 



Nuevo misidáceo cavernícola 




Ortiz et al. 




24 



Nuevo misidáceo cavernícola 




Ortiz et al. 




Nuevo misidáceo cavernícola 



Figuras 1-25, Gironomysis lalanai, gen. n. sp. n.; 1, vista dorsal de la región anterior del cuerpo; 2, 
escama antenal; 3, artejo antenular; 4, flagelo antenular interno; 5, rostro; 6, mandíbula; 7, maxila 
1; 8, endopodito del toracópodo 1 ; 9, labio superior; 10, pleópodo 4; 1 1, pleópodo 5; 12, artejo ba- 
sal de la antenula derecha, mostrando el rudimento de lóbulo masculino; 13, maxila 2; 14, endopodito 
del toracópodo 2; 15, toracópodo 3; 16, endopodito del toracópodo 4; 17, endopodito del toracópodo 
5; 18, toracópodo 7 con oostegito; 19, pleópodos 4 y 5; 20, endopodito del toracópodo 6; 21, en- 
dopodito del toracópodo 6; 22, toracópodo 8 con oostegito; 23, vista lateral de parte del carapacho 
y tres segmentos abdominales, mostrando el marsupio; 24, parte posterior del telson; 25, vista del 
telson y los urópodos. 

Figures 1-25, Gironomysis lalanai, n. gen., n. sp.; 1, Dorsal view of the anterior región ofbody; 2, 
antennal scale; 3, antennular segment; 4, inner antennular flagellum; 5, rostrum; 6, mandible; 7, 
maxilla I; 8, endopodite from toracopod 1; 9, upper lip; 10, pleopod 4; 11, pleopod 5; 12, right an- 
tennula basal segment showing the masculine lobule rudiment ; 13, maxilla 2; 14, endopodite of to- 
racopod 2; 15, toracopod 3; 16, endopodite of toracopod 4; 17, endopodite of toracopod 5; 18, 
toracopod 7 with oostegite; 19, pleopod 4 and 5; 20, endopodite of toracopod 6; 21, endopodite of 
toracopod ; 22 toracopod 8 with oostegite; 23, lateral view ofpart of the carapace and three ab- 
dominal segments, showing the marsupium; 24, posterior part of telson; 25, view of telson and 
uropods. 

tas en su margen externo; lóbulo del segmento simpodial 2 con 2 series de setas lare; seg- 
mento simpodial 3 bífido, setoso distalmente. Labio superior bilobulado y muy largo. 
Toracópodos 1-8 con los exopoditos bien desarrollados y subiguales; endopoditos con 7 
artejos en ambos sexos. Toracópodo 1 con los artejos 5 y 6 del endopodito iguales en 
largo; artejo 7 muy setoso, uña tan larga como las setas que lo acompañan. Toracópodo 2 
con el artejo 4 del mismo largo que los artejos 5-7 juntos en el endopodito. Toracópodos 
4-8 con el artejo 5 del endopodito casi tan largo como el 4. Artejo 7 casi de la mitad del 
largo del artejo 6. 

Hembras con 2 pares de oostegitos laminares, cuya superficie presenta un aspecto 
granulado, basalmente. 

Telson con dos espinas apicales dispuestas a cada lado de su borde posterior, que es cón- 
cavo en la hembra y recto en el macho. Urópodo con las ramas largas; armadas única- 
mente con setas en sus márgenes; setas terminales tan largas como las propias ramas. 

Etimología: especie dedicada a nuestro colega y gran amigo Dr. Rogelio Lalana Rueda, 
del Centro de Investigaciones Marinas, de la Universidad de La Habana. 

DISCUSION 

Las especies hipógeas de misidáceos viven, algunas, en aguas dulces, otras en aguas 
estuarinas y las menos en aguas marinas, perteneciendo sus representantes a los géneros 
Anisomysis Hansen, 1910; Antromysis Creaser, 1936; Hemimysis Sars, 1869; Heteromy- 
soides Bacescu, 1968; Lepomysis Sars, 1869; Spelaeomysis Caroli, 1924; Stygiomysis 
Caroli 1937; Troglomysis Stammer, 1933 (MAUCHLINE, 1980). Aunque posteriormente 
se han hecho nuevos aportes al respecto, gracias al desarrollo alcanzado en los últimos años 
por el buceo con SCUBA, sobretodo en el ambiente anquialino (ALCARAZ et. al., 1986; 



27 



Ortiz et al. 



BACESCU e ILIFEE, 1986, etc.), conociéndose nuevos taxas tales como los géneros Abe- 
romysis y Palaumysis, Bacescu e Ilifee, 1 986. De los géneros antes mencionados, solamente 
Antromysis, Spelaeomysis y Stygiomysis están representados hasta el presente en las cue- 
vas cubanas o americanas, motivo por el cual a continuación exponemos las diferencias 
más notables entre Gironomysis género nuevo y estos tres últimos. 

En el género nuevo, coinciden la presencia de ojos bien desarrollados; el flagelo interno 
de la anténula muy corto; la escama antenal vestigial; el telson triangular; la rama interna 
del urópodo más larga que la externa; la presencia del pleópodo 4 del macho con un artejo 
largo en forma de estilete y los restantes vestigiales (incluyendo el 4 de la hembra). Estos 
caracteres no coinciden con los de Antromysis aún cuando el telson de ambos es muy pa- 
recido, porque las especies troglobias conocidas son ciegas, y aunque las marinas des- 
critas no lo sean, poseen una escama antenal grande y setosa, así como el pleópodo 4 de 
los machos presenta un endópodo relativamente grande. 

Las diferencias de Gironomysis, n. gen., con Spelaeomysis son, principalmente, la 
presencia de ojos desarrollados; la posesión de estatocistos; el telson corto; el tergo del seg- 
mento 7 del cefalotórax no levantado anteriormente; los pleópodos 1-3 y 5 en el macho, 
y todos los de la hembra, vestigiales, y por tener la escama antenal también vestigial. 

Además, Gironomysis n. gen., difiere de Stygiomysis al tener ojos desarrollados, y 
aunque la escama antenal es vestigial y algo mayor que la de Stygiomysis, posee estatocisto, 
y el marsupio solo consta de dos pares de oostegitos en las hembras. 

En los géneros troglobios de otras regiones zoogeograficas, ya mencionados, la com- 
binación de caracteres que posee Gironomysis, n. gen., no concurren jamás en ellos; o 
sea que en Anisomysis, Hemimysis, Heteromysoides, Leptomysis y Troglomysis hay escama 
antenal y pleópodos en el macho bien desarrollados, además de un telson alargado y ar- 
mado de espinas. En Aberomysis existe una escama antenal larga y los pleópodos más 
desarrollados, mientras que en Palaumysis, aunque el flagelo interno de la anténula está 
también reducido, carece totalmente de la escama antenal y presenta zonas glandulares es- 
ternales abdominales muy características, ausentes en Gironomysis n. gen. 

Finalmente el telson de Gironomysis lalanai, nueva especie es muy semejante, entre 
las especies marinas del área, al de Mysidopsis bispinulata, Brattegard, 1974, pero esta úl- 
tima presenta una escama antenal, lóbulo masculino de la anténula y pleópodo 4 muy 
bien desarrollados, y la rama externa del urópodo es más corta que la externa. 

BIBLIOGRAFIA 

Alcaraz, M., Riera, T. y Gilí, J.M. 1986. Hemimysis margalefi sp. nov. (Mysidacea) from a submarine cave 
of Mallorca Island, Western Mediterranean, Crustaceana 50 (2): 199-203. 

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romysis muranoi n. gen., n. sp. and Palaumysis simonae, n. gen., n. sp. from marine caves on Palaú, Mi- 
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Mauchline, J. 1980. The biology of mysids, Part. 1 in: Advances in Marine Biology. Blaxter J.H.S., R.S. Rus- 
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de una nueva especie. Rev. Invest. Mar. 17 (2): 107- 115. 

Yager,J., Spokane, R.B., Bozanic, J.E. y Balado, R. 1994. An ecological comparison of two anchialine caves 
in Cuba, with emphasis on water chemistry. Second International Conference of Ground Water Ecology. U.S. 
Environmental Protection Agency, American Water Resources Association: 95-101. 



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Avicennia, 1997, 6/7: 29-35 

Taxonomic reconsideration and description of the male of Ma- 
crobrachium faustinum lucifugum Holthuis (Crustácea: Deca- 
poda: Palaemonidae) 

Reconsideración taxonómica y descripción del macho de Macro- 
brachium faustinum lucifugum Holthuis (Crustácea: Decapoda: 
Palaemonidae) 

Augusto Juarrero de Varona 

Calle 30 N°. 525, Nuevo Vedado, CP. 10600, Ciudad Habana. 



Abstract 

The male of Macrobrachium faustinum lucifugum Holthuis is described and raised to the 
species level. The differences between M. lucifugum and M. faustinum are discussed. Geo- 
graphical and ecological information is also given. 

Resumen 

Se describe el macho adulto del Palemónido Macrobrachium faustinum lucifugum y se 
eleva éste a la categoría de especie. Se discuten las principales diferencias entre M. lucifu- 
gum y M. faustinum 

Key Word: Crustácea, Decapoda, Subterranean shrimps, Systematic, Cuba 
Palabras Clave: Crustácea, Decapoda, Camarón troglobio, Sistemática, Cuba. 

INTRODUCTION 

The subspecies Macrobrachium faustinum lucifugum was described by Holthuis 
(1974) based on an adult female, collected by L. Botosaneanu in ''Cueva del Agua de 
Yara", Guantanamo province, during the second Cuban-Rumanian joint expedition in 
1973. This subspecies had been previously studied by various authors (Schmitt, 1936; 
Chace and Holthuis, 1948; Holthuis, 1952), who identified it provisionally as M. 
faustinum, with only some differences with respect to the typical form. Nevertheless, 
none of the above mentioned authors had adult specimens available at that moment ñor a 
sufficiently large sample to justify the establishment of a ne w taxon. The objectives of the 
present work are to describe the adult male of Macrobrachium f. lucifugum, collected in 
the "Casimba El Brinco", Playa Girón; to explain its taxonomic status and to propose 
raising this taxon to the category of species. 

In Cuba, the genus Macrobrachium is represented by six species: M. acanthurus 
(Wiegmann); M. carcinus (Linnaeus); M. crenulatum Holthuis; M. heterochirus (Wieg- 
mann); M. faustinum (De Saussure) and M. lucifugum Holthuis (Gómez, Juarrero and 
Abio, 1989; Rodríguez, Juarrero and Estrada, 1993; Juarrero and Gómez, 1995). 



29 



Juarrero 



MATERIAL AND METHODS. 

The measures were taken in millimeters. The length of the specimens corresponds to 
the length of the carapace (LC), that is, the distance from the subsequent margin of the ocu- 
lar orbit to the edge of the carapace. The material is deposited in the carcinological co- 
llections of the Havana Ecology and Systematic Institute. 

SYSTEMATIC 

CLASE CRUSTACEA 
ORDER Decapoda 

Macrobrachium lucifugum Holthuis, new status 
(Figs. 1-2) 

Macrobrachium olfersii p.p. Rathbun, 1919: 324. 

Macrobrachium olfersii Hummelinck, 1933: 319; Schmitt, 1936: 372. 

Macrobrachium sp. (near M.faustinwn) Chace and Holthuis, 1948: 23; Nicholas, 1986: 138. 

Macrobrachium faustinum lucifugum Holthuis, 1974: 238; Hobbs, Jr., Hobbs, H. and Daniel, 

1977: 150; Juarrero and Duarte, 1989: 3; Gómez, Juarrero and Abio, 1990: 6. 

Material examined. 

A male (allotype). Casimba El Brinco, Playa Girón, Matanzas province, January 10, 
1993, A. León (20-40 cm of depth on sediment). 

Description of the male (Allotype). 

The rostrum is prolonged, slightly upcurved and it extends beyond the end of the an- 
tennal scale, armed with 12 dorsal teeth, six of which are located behind level of orbital 
margin, the remaining six are larger and are found more spaced toward the top, this one 
exhibits three subapicals small teeth; the ventral margin carnes five teeth that are situated 
in concave half. Stylocerite reaches to little less than half of the basal segment of the an- 
tennular peduncle bearing a strong tooth in the anterolateral margin (in dorsal view), and 
finally stretched almost up to the second segment of the peduncle. Lengthened scaphocerite, 
surpassing the antennular peduncle, is three times longer than wide; the external margin 
is straigth, slightly arched outward, and ends in a strong tooth, sharpened, that surpasses 
slightly the truncated apex of the lamella. The antennal peduncle reaches the first subse- 
quent third of the scaphocerite, which has a prominent spine at its basis. Carapace with a 
smooth surface, and strong antennal spine located below the orbital margin; conspicuous 
hepatic spine, as developed as the previous one, located little more downwards and 
behind the antennal one. The mouth parts are similar to M. faustinum. Mandible with a palp 
separated by three segments; the incisor process has three developed teeth the first of 
which being the most remarkable; the molar process ends in a group of blunt teeth. The ma- 
xilipeds exhibit well developed exopodits, the first maxiliped has two endits separated 



30 



New status of Macrobrachium lucifugum 




Figura 1 Macrobrachium lucifugum. A, carapace (lateral view); B, extreme distal of the spine 
rostral (lateral view); C, Mandible; D, detail of the molar process ( ventral view); E, first maxili- 
ped; F, second maxiliped; G, third maxiliped. 

Figure 1 Macrobrachium lucifugum. A, cefalotorax (vista lateral); B, extremo distal de la espina 
rostral (vista lateral); C, mandíbula; D, detalle del proceso molar (vista ventral); E, primer ma- 
xilípedo; F, segundo maxilípedo; G, tercer maxilípedo. 



31 



Juarrero 



by a notch, the palp presents the distal part narrow and the epipod is bilobed ; the second 
maxiliped has a large podobranch; the third maxiliped reaches the distal extreme of the an- 
tenular peduncle, the last segment is shorter than the second one which, is turn, is shor- 
ter than the third. The first pair of pereiopods surpasses the antennal scale with the first half 
of the propod; fingers slightly smaller than the propod, carpus longer than the merus and 
four times the length of the palm. Second pair of pereiopods unequal in length and 
width; of them, the largest extends with half of the carpus to the apex of the scaphocerite 
and is covered with tiny spines and hair more abundant (without forming a real plume) at 
the end of the propod and beginning of the dactylus; the fixed finger has four small teeth 
in the basal part of the internal margin or sharp edge, and one of larger size, conical, lo- 
cated at the end of the first third; the movable finger has three small denticuls a little 
more spaced than that of the fixed finger and one a little larger than the others; the carpus 
is subcilindric, twice narrow in its anterior part; the palm is almost 1,5 times the length of 
the fingers and slightly larger than the carpus; the merus is similar in length to the dacty- 
lus. Third pereiopod that surpasses the scaphocerite with part of the propodus and has, in 
the subsequent margin of the propodus, a uniform row of 10 spines, with two a little lar- 
ger in its extreme distal; the propod is 1,7 times longer than the carpus and slightly sma- 
ller than the merus. Fourth pereiopod much like the third, with a row of 14 spines all 
along the subsequent margin of the propod and two spines and a panache of spiniform 
bristles in the distal extreme. Fifth pereipod thinner than the others, surpassing the scap- 
hocerite with part of the propod; the propodus is 4,5 times the size of the dactylus and al- 
most equal in length to the merus, with a row of seven small spines all along the internal 
margin and panache of spiniform bristles and marginal and submarginal hair in its distal 
extreme; the carpus, subcilindric, is almost three times the length of the dactylus. 

The abdomen has the pleura of the first to the fourth somite rounded; the pleura of 
the fifth somite ends in a small sharpened tooth and the posterolateral angle of the pleura 
of the sixth somite ends in a small sharpened tooth, a little larger than the previous one. Se- 
cond plepod with the internal appendix that extends to the last third of the masculine ap- 
pendix, with numerous small spiniform bristles in the distal end. Length of the carapace 
without the rostral spine: 19,2 mm. 



Pereipods 


Segments 


1 


21eft 


2 right 


3 


4 


5 


Merus 


7,2 


7,5 


10,7 


9,1 


9,2 


9,2 


Carpus 


8,6 


11,0 


13,5 


5,3 


5,3 


6,5 


Propodus 


2,6 


9,5 


14,2 


8,2 


8,1 


9,6 


Dactylus 


2,0 


8,0 


10,0 


2,1 


2,0 


2,2 



Table I Dimensions oí' the segments of the five pereipods of the allotype male M. lucifugum 
Tabla I Dimensiones de los segmentos de los cinco pereiópodos del macho alótipo de M. lucifugum 



32 



New status of Macrobrachium lucifugum 




Figura 2 Macrobranchium lucifugum. A, first pereipod (second major pereipod of the male); B, 

M. faustinum (Rio Sigua, LC = 7,4 mm); C, M. lucifugum; D, third pereipod; E, detail of the 
dactylus of the third pereipod; F, propod and dactylus of the fourth pereiopod; G, fifth pereiopod; 
H, partial detail of the propod and dactylus; I, second pleopod of the male. 

Figure 2 Macrobranchium lucifugum. A, primer pereiópodo (segundo pereiópodo mayor del 
macho); B, M. faustinum (Río Sigua, LC = 7,4 mm); C, M. lucifugum; D, tercer pereiópodo; E, 
detalle del dáctilo del tercer pereiópodo; F, propodo y dáctilo del cuarto pereiópodo; G, quinto 
pereiópodo; H, detalle parcial del propodo y dáctilo; I, segundo pleópodo del macho. 

33 



Juarrero 




Figure 3. Distribution of Macrobranchium lucifugum 
Figura 3. Distribución de Macrobranchium lucifugum 



Locality type. Cave of the "Agua de Yara", Baracoa, Guantanamo Province, Cuba 
(Holthuis, 1974). 

Geographical extensión. West Iridies (Cuba, Jamaica, Dominican Republic, Puerto 
Rico, Curasao). 

Distribution. Pinar del Rio province: Del Palmero Cave, not far from highway between 
Quemado Pineda and Santo Tomas-Moneada. Matanzas province: Lago del Fango, Lago 
de los Peces Ciegos, in La Pluma Cave; Casimba lona; Casimba Dagmar; Casimba el 
Brinco; Casimba Cuba Checoslovaquia; Casimba XXX Anniversario, located by the 
highway that conneets Playa Larga to Playa Girón. Holguin province: Panaderos Cave; Ma- 
rine Cave, Caletones Beach, Gibara. Guantanamo province: Agua de Yara Cave, Baracoa. 

Natural history. Except in Del Palmero and la Pluma caves, which are caverns with com- 
pletely fresh waters, Macrobrachium lucifugum has been collected in numerous crevices 
and brackish water pools, always above the interface, in lit and superficial zones where the 
salinity is lower (about 14%). In the case of the material collected by Botosaneanu in 1973, 
during the cuban-rumanian expedition, the locality (Cueva del Agua de Yara) was charac- 
terized by presenting obscure zones and salinity somewhat high (Holthuis, 1974). 

DISCUSSION 

Holthuis (1974) considered to Macrobrachium f lucifugum as an ecological subs- 
pecies of M. faustinum, in the first place, because its subterranean habitat (mainly of 
brackish water), and in the second place, for the lack of an adult male in his sample, that 
would allow him to corrobórate the status of subspecies or to establish a superior category. 
Although we consider that M. lucifugum is a species that invaded the troglobitic habitat 
recently — because it has not modified entirely the structures that permit a better adapta- 
tion to the cavernicolous life (strong or total reduction of the pigmentation, reduction of 



34 



New status of Macrobrachium lucifugum 



the eyes, reduction of the size and stretching of the appendices, etc.) — this taxon has 
been enough differentiated from M. faustinum, as to suggest M. lucifugum' s legitimacy as 
a good species. Both taxons differ in the following characters: 1 ) shape and size of the ros- 
tral spine; 2) number and disposition of the teeth in the dorsal margin of the rostral spine; 
3) presence of small subapical teeth in the apex of the rostrum of M. lucifugum; 4) pe- 
reiopods somewhat thinner and longer in M. lucifugum; 5) strong spination in the second 
pereiopod of, specially in the ischium, merus and carpus; in the case of M. lucifugum this 
spinatibn is weak and scarce; 6) inverse proportion between the length of the chelas and 
the palm in the second larger pereipod of the male in both species (M. faustinum has the 
fingers slightly longer than the palm and M. lucifugum has the palm almost 1 ,5 times 
longer than the fingers); 7) absence of a thick panache of strong hair in the chelas of the 
second pair of pereiopods of M. lucifugum (in the case of, the internal margin of the fin- 
gers is covered with a dense pubescence); 8) masculine appendix of the second pleopod 
of the M. lucifugum male with smaller density of spiniform bristles. 

ACKNOWLEDGEMENTS 

I would like to express my deep gratitude to Abel Pérez and Alejandro León for the co- 
llection of the specimens described in this work. I am very much indebted to Dr. Jill Ya- 
ger, at the University Antioch, Ohio, U.S., for the specimens of M. lucifugum, collected 
in several brackish pools of Playa Girón and placed at my disposal. Finally, my gratitude 
to Dr. Osvaldo Gómez Hernández at the Sea Investigations Center, to Dr. Luis F. de Ar- 
mas at the Ecology and Systematics Institute and to Dr. José Espinosa at the Oceanology 
Institute, for the critical review of the manuscript and their invaluable recommendations. 

REFERENCES 

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hern South America. Stud. Fauna Curazao, Aruba, Bonaire, Venezuelan Islands, 3 pt., 12:21-28. 

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Hobbs, H. Jr., Hobbs H., H. y Daniel, M. 1977: A review of the troglobitic Decapod Crustaceans of the Ame- 
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gebnisse einer Reise nach Bonaire, Curazao und Aruba in Jahre 1930. No. 16. Zool. Jahrb. Syst., 67:363-378. 



35 



Avicennia, 1997, 6/7: 36-42 



Un nuevo género y especie de Laomediidae (Crustácea: Deca- 
poda: Thalassinidea) de Cuba. 

A nev genus and species of Laomediidae (Crustácea: Decapoda: 
Talassinidea) from Cuba. 

Augusto Juarrero*, Alfredo García** y Juan Carlos Martínez-Iglesias*** 

* Calle 30 n° 525 entre 29 y 35, Nuevo Vedado. 10600, Ciudad Habana. 
** Grupo BIOKARST de la Sociedad Espeleológica de Cuba, Calle 23 n°, 301 esq. L, Ve- 
dado. 10400, Ciudad Habana. 

***Instituto de Oce anología, Ave 1 n ' 18406, Municipio Playa, 12100, Ciudad Haba na. 



Resumen 

Se describe un género y una especie nueva de camarón cavernícola perteneciente a Lao- 
maediidae, procedentes de Gibara, provincia Holguín, Cuba. Este constituye el primer regis- 
tro de la familia para Cuba. 

Abstract. 

A new genus and a new species of a subterranean shrimp belonging to Laomaedidae are des- 
cribed from Gibara, Holguin province, Cuba. This is the first record of the family for Cuba. 

Palabras claves: Sistemática, camarón cavernícola, Thalassinidea, Laomediidae, Cuba. 

Key words: Systematics, cavernicolous shrimp, Thalassinidea, Laomediidae, Cuba. 

INTRODUCCION 

Los Laomedidos, llamados comúnmente camarones de fango, incluyen a 15 especies 
agrupadas en cinco géneros: Jaxea Nardo, 1847, Laomedia De Haan, 1849, Naushonia 
Kíngsley, 1847, Axíanassa Schmítt, 1924 y Laurentíella Le Loeuff e Intes, 1974. A me- 
nudo, debido a la presencia de la subquela del primer pereiopodo y al dedo simple del se- 
gundo, algunos autores han incorporado erróneamente especies de esta familia, princi- 
palmente del género Naushonia, a Crangonidae (Berggren, 1992). No obstante, la presencia 
de la linea thalasínica en el carapacho, la sutura transversal de las ramas de los urópo- 
dos, las piezas bucales y la ausencia del apéndice interno de los pleópodos, representan ca- 
racteres diagnósticos que identifican a Laomedidae dentro del infraorden Thalassinidea 
(Kensley y Heard, 1990) 

En Cuba, no se había registrado, hasta este momento, ningún género de la familia La- 
omediidae, por lo que. el hallazgo de una especie en este archipiélago, representa la pri- 
mera cita de la familia en la Mayor de Las Antillas. Igualmente constituye el primer registro 
para aguas subterráneas, ya que estas especies se caracterizan por vivir escondidas en 
huecos de sustrato fangoso y grava de arena o coral, en zonas bajas y líneas de marea. 

En el presente trabajo se describe como nueva esta especie, adjudicándola a un gé- 
nero nuevo. 



36 



Nuevo camarón de fango 



MATERIALES Y METODOS 

En el análisis de las características morfológicas seguimos el criterio de Poore 
(1994), teniendo en cuenta la clasificación supragenerica propuesta por Bowman y 
Abale (1982) y Poore (1994). La longitud total de los ejemplares (LC) corresponde al largo 
máximo postorbital del carapacho. Las medidas, expresada en mm, fueron tomadas 
usando un micrómetro ocular de escala lineal. 

El material se encuentra depositado en la colección Biokarst (COLBK) de la Sociedad 
Espeleológica de Cuba. 

SISTEMATICA 

FAMILIA Laomediidae Borradaile, 1903 

Espeleonaushonía Juarrero y Martínez-Iglesias, gen. nov. 

Diagnosis. Especie de mediano tamaño. Ojos reducidos y sin pigmentos. Tercer maxili- 
pedo con exopodo desarrollado. Primer par de pereiópodos iguales y robustos, fuertemente 
espinosos, dedo de la subquela con el margen externo dentado y cubierto de setas plumo- 
sas; segundo par de pereiópodos pequeños y desprovistos de quelas, en su lugar, un fuerte pe- 
nacho condensado de pelos largos; dáctilo del pereiópodo 5 simple, Pleuras con el margen del 
segundo al quinto somito aserradas. Sutura uropodal completa en ambas ramas. 

Etimología y Género. Alusivo a su condición de cavernícola y al parecido con el gé- 
nero Naushonía. Género masculino. 

Especie tipo. Espeleonaushonía augudrea. sp. nov 
DISCUSION 

Consideramos que el género Naushonía, formado por seis especies muy similares en- 
tre si (Goy y Provenzano, 1979) y bien distribuidas por las costas americanas (México 
y California, Pacífico de Panamá y Antillas) es el que más se asemeja a Espeleonausho- 
nía, por presentar cierta analogía en algunos de los caracteres relacionados. Sin embargo, 
la presencia de un fuerte penacho de pelos condensados en el dáctilo del segundo pe- 
reiópodo, la falta de pigmentación en los ojos producto del tipo de habitat y la presencia 
de dientes agudos en el margen ventral de las cinco pleuras del abdomen, permiten esta- 
blecer a Espeleonaushonía como nuevo género. 

El resto de los géneros tienen quelas en el primer pereiópodo y excepto Jaxea, el par es de- 
sigual; Laomedia tiene exópodos en los pereiópodos 2 al 5 y Axíanassa carece de sutura 
uropodal. A continuación damos una clave para determinar los distintos géneros. 



37 



Juarrero et al. 



Clave para los géneros de la familia Laomediidae (Modificado de Poore, 1994) 

1. Ramas de los urópodos sin sutura transversal Axianassa 
Una o ambas ramas de los urópodos con sutura transversal 2 

2. Urópodo con sutura transversal solamente en el exópodo, dáctilo del pereiopodo 3 y 
4 con setas corneas espiniformes, maxilipedo 3 sin exópodos Lauxentiella 
Urópodo con sutura transversal en ambas ramas, dáctilo del pereiopodo 3 y 4 sin setas 
córneas espiniformes, maxilipedo 3 con exópodos 3 

3. Pereiopodo 1 subquelado, pereiopodos 2-5 simples 4 
Pereiopodo 1 quelado, pereiopodos 2-5 subquelados 5 

4. Dáctilo del pereiopodo 2 con un fuerte penacho de pelos condensados, 

ojos despigmentados. Espeleonaushonia 
Dáctilo del pereiopodo 2 sin penacho de pelos condensados, 

ojos pigmentados Naushonia 

5. Pereiopodos 1 desiguales, 2-5 con exópodos Laomedia 
Pereiopodos 1 iguales, 2-5 sin exópodos Jaxea 




38 



Nuevo camarón de fango 



Espeleonashonia augudrea Juarrero y García sp. nov. 
(Figs. 1-2) 

Material examinado: Holótipo, hembra adulta (LC=2,9) (COLBK, N° 2017, en regular es- 
tado de conservación), grieta "El Cocar, aguada a 6 Km al NO de la ciudad de Gibara, provincia 
de Holguin, colectado por Rene Tejeda Miguez el 21 de febrero de 1986. Parátipos, una hembra ÍLC 
= 1 1,8)) (COLBK No. 2018, en regular estado de conservación), iguales datos que el holótipo. 

Descripción del Holótipo. Rostro ancho, recto y corto, que termina en una espina y 
se extiende a poco más de la unión del segundo y tercer segmentos del pedúnculo antenal 
(Fig. 1), armado con un par de hileras dorsolaterales de seis espinas; margen ventral liso. 
Ojos reducidos, cornea despigmentada. Carapacho espinoso, con tres espinas branquios- 
tegales, una espina antenal y una pequeña espina orbital, sin espina hepática, con una hi- 
lera de 14 espinas dorsocentrales dispuestas desde el borde posterior del carapacho hasta 
el segundo tercio, y una segunda hilera de ocho espinulas que llegan justo al margen de la 
órbita ocular; borde posterior del cefalotorax con siete pequeñas espinas de las cuales la 
central es de mayor tamaño; parte dorsoventral granulosa, con algunas espinulas ante- 
riores en la región antenal y branquiostegal (Fig. 1). Pedúnculo antenular delgado con 
muy pocas setas plumosas, primer segmento con una espina terminal dorsolateral, tercer 
segmento casi el doble del segundo (Fig. 2A) Pedúnculo antenal cubierto de setas, con el 
basicerito bien desarrollado, con tres fuertes espinas laterales internas, carpocerito con 
dos espinas agudas subterminales, casi llegando al extremo distal del escafocerito, este úl- 
timo robusto y provisto de fuertes espinas (Fig. 2B). Tercer maxilípedo (Fig. 2C) con 
exópodo y flagelo desarrollado, isquio con una fuerte banda central de dientes pectinados 
y fusiformes y una hilera de pequeños dientes mas espaciados en el margen externo, 
mero con un penacho proximal de setas condensadas, podómero distal cubierto de setas. 
Primer par de pereiópodos grandes y robustos (Fig. 1 ), casi la longitud del animal, sub- 
quelados y fuertemente espinosos; dedo largo, estrecho y curvo, con el borde cortante 
liso, margen externo con seis dientes y numerosos pelos; propodo, casi cuatro veces más 
largo que ancho, con tres espinas grandes y fuertes en la base del dáctilo, la interna de ma- 
yor tamaño, y una fila de espinas mas pequeñas a continuación; palma fuertemente aserrada 
en ambas márgenes, la externa con una doble hilera de espinas, la interna con una hilera 
de 13 dientes, mitad distal con numerosas setas; carpo mas ancho que largo, con una es- 
pina laterodistal y dos espinas agudas y una truncada en el margen externo, aserrado la- 
teralmente y tres espinas internas fuertes centrales; mero, tres veces más largo que an- 
cho y dos veces menor que el propodo, con dos espinas agudas distales y una en forma de 
estolón ventrodistal; superficie dorsal y ventral con sendas hileras de dientes que, en di- 
rección distal, aumentan de tamaño (Fig. 2D). Segundo par de pereiópodos de menor 
longitud que el resto, casi la mitad del primero, con la quela ausente y en su lugar un 
fuerte penacho condensado de pelos largos (fig. 2E), propodo 1,5 veces más pequeño que 
el carpo; carpo más largo que ancho y dos veces menor que el mero; mero cuatro veces más 
largo que ancho, con el margen ventral finamente aserrado en su segunda mitad y con 
numerosas setas en el margen interno. Tercer (Fig. 2F) , cuarto y quinto par de pereiópodos 
subiguales y delgados, con el dáctilo débilmente pectinado, proporción propodo, carpo y 



39 



Juarrero et al. 




Figura 2. Espeleonaushonia augudrea sp. nov.Holotipo. A-B, vista ventral de la anténula iz- 
quierda y de la antena derecha. C, tercer maxilípedo izquierdo. D, E, F, pereiopodos primeor, se- 
gundo y tercero. G, Telson y Uropodos. Barra de Escala = 1 mm 
Figure 2. Espeleonaushonia augudrea sp. nov. Holotype. A-B, ventral view ofthe left antenula 
and rigth antenna. C, third left maxiliped. D, E, F, first, second and third pereiopods. G, Telson 

and uropods. Scale bar = 1 mm 



40 



Nuevo camarón de fango 



mero similares: propodo tres veces mayor que el carpo y Y5 veces el mero, dáctilo del quinto 
par simple. 

Abdomen con cuatro espinas agudas dorsocentrales y seis más pequeñas justo en el 
borde anterior del somito I, segundo y tercer somito con seis espinas en la mitad ante- 
rior, quinto y sexto somitos lisos dorsalmente. Márgenes de las pleuras de los somitos II 
al V fuertemente aserrados con hilera de notables dientes (Fig. l).Telson ligeramente más 
largo que el sexto somito y poco mas largo que ancho, armado de numerosas espinas 
irregulares, segunda mitad anterior con tres espinas en cada margen y dos pares subíate- 
rales en el extremo distal; rama lateral del urópodo externo con cinco espinas, urópodo in- 
terno con dos espinas en la segunda mitad; ambos urópodos con abundantes setas plu- 
mosas marginales, sutura transversal completa en ambos urópodos (Fig. 2G). 

Localidad tipo. Grieta "El Cocal', a 6 Km al NO de Gibara, provincia Holguín. 

Distribución. Conocido solamente de la localidad tipo. 

Etimología. Combinación de los nombres Augusto y Adrea, hijos del primer autor, a 
quienes va dedicada con todo amor esta especie. 

Historia natural. La región de Gibara se encuentra en una zona cárstica importante 
donde existen numerosas cuevas o dolinas inundadas y abundantes casimbas costeras 
(Abio, 1988). Espele onaushonía augudrea sp. nov. fue colectada en la grieta "El Cocal", 
aproximadamente a 25 metros de la costa, en agua salobre (28 %c de salinidad) ph = 7, 5 
yuna temperatura de 26 C, según los datos brindados por el colector. De esta misma 
grieta, Abio (1988) registró la presencia de Barbouria cubensís (Caridea: Hippolytidae), 
colectada por Osvaldo Gómez en septiembre de 1985. 

Variación. El parátipo difiere del holótipo en el menor tamaño (LC) y en la disposi- 
ción de las espinas dorsales del cefalotorax. 

DISCUSION. 

Como fue señalado anteriormente, en la discusión del genero Espeleonaushonía, 
consideramos que las especies del género Naushonía son las que tienen más parecido 
con Espeleonaushonía augudrea sp. nov. que se propone en este trabajo, no obstante los 
mismo caracteres diagnósticos que separan a este genero de los demás géneros de Lao- 
mediidae son validos para diferenciar a este especie de las especies de Naushonía y de to- 
das las especies de los géneros de Laomedidae. Además constituye el primer hallazgo de 
esta familia para aguas subterráneas, lo que indica también una diferencia en ecología 
con las 15 especies conocidas de los cinco géneros de Laomediidae. 



41 



Juarrero et al. 



Segmentos Isquio Mero Carpo Propodo Dáctilo 

la la la la la 



p.1 izq 


1.8 


2.6 


2.8 


7.6 


2.9 


3.6 


3.5 


12.2 


1.4 


7.1 


p.1 dcho. 


1.7 


2.6 


2.5 


8.1 


3.0 


3.3 


3.4 


12.8 


1.2 


7.4 


P-2 


0.4 


0.7 


0.6 


4.1 


0.7 


1.7 


0.8 


0.9 


1.1 


2.0 


p.3 


0.6 


1.8 


0.8 


5.5 


0.6 


2.4 


0.5 


4.9 


0.5 


2.0 


p.4 


0.5 


1.6 


0.6 


4.0 


0.6 


2.1 


0.4 


4.6 


0.4 


1.8 


p.5 


0.6 


2.0 


0.7 


4.1 


0.6 


2.0 


0.5 


4.5 


0.4 


2.0 



Tabla 2. Medidas (ancho = a y largo = 1) de los segmentos de los pereiópodos 1-5. 
Table 2. Measurements (width = a and length = l) ofthe segments of pereiopods 1-5. 



AGRADECIMIENTOS 

Queremos agradecer al espeleólogo René Tejeda Miguez, por haber depositado el 
material en nuestras manos, así como a los Drs. Luis F. de Armas, Alberto Coy, del De- 
partamento de Invertebrados del Instituto de Ecología y Sistemática y al Dr. José Espinosa 
del Instituto de Oceanología, por la revisión del manuscrito y sus oportunas sugerencias 

BIBLIOGRAFIA 

Abio, G. 1988. Distribución geográfica de Barbouria cubensis (Von Martens)(Crustacea: Decapoda: Natantia) 

en la provincia de Holguin. Garciana, 15: 1-4. 
Berggren, M, 1992. Naushonía lactoalbída, new species (Decapoda:Thalassinidea: Laomedidae), a mud shrimp 

from Inhaca Island, Mocambique. Journ. of Crustacean Bíol. 12(3): 514-522 
Bowman, T. E. Y Abele, L. G. 1982. Classífícatíon ofthe recent Crustácea Systematic, thefossil record and bio- 

geography. In: The Biology of Crustácea (L. G. Abele, ed.), pp. 1-319. 
Goy, J. y Provenzano, A. J. 1979. Juvenile morphology of the rareburrowing mud shrimp Naushonía cran- 

gonoídes Kingsley, with a review of the genus Naushonía (Decapoda: Thalassinidea:Laomediilae). Procc. 

ofthe Biolo. Soc. ofWash. 92(2): 339-359 
Kensley, B. y Heard, R. 1990. The genus Axiassa (Crustácea: Decapoda:Thalassinidea) in America. Procc. Biol. 

Soc. Wash. 558-572. 

Poore, G. L. B, 1994. A phylogeny ofthe families of Thalassinídea(Crustacea: Decapoda) with keys to families 
and genera. Memoríes ofthe Mus. of Victoria 54: 79-120. 



42 



Avicennia, 1997, 6/7: 43-46 



A new Charinus (Amblypygi : Charontidae) from St. John, U.S. 
Virgin Islands. 

Nuevo Charinus (Amblypygi : Charontidae) de St. John, Islas 
Vírgenes Estadounidenses. 

Luis F. de Armas* y Rolando Teruel Ochoa** 

* Instituto de Ecología y Sistemática, Apartado 8010, Habana 8, C. P. 10800, Cuba. 
**Bitiri 54, Reparto Terrazas, Santiago de Cuba 4, C. P. 90400. 



Abstract 

A new species of the charontid genus Charinus Simón, 1892 is described from several lo- 
calities of St. John, U.S. Virgin Islands, West Indies. This species, that has not median eyes, 
resembles Charinus tronchonñ (Ravelo, 1975) from eastern Venezuela. 

Resumen 

Se describe una nueva especie de charóntido del género Charinus Simón, 1892, la cual pro- 
cede de varias localidades de St. John, Islas Vírgenes Estadounidenses. Esta especie, que no 
posee ojos medios, se asemeja a Charinus tronchonii (Ravelo, 1975), del oriente venezolano. 

Key words: Amblypygi, Charinus, taxonomy, Virgin Islands, West Indies. 

Palabras claves: Amblypygi, Charinus, taxonomía, Islas Vírgenes, Antillas. 



INTRODUCTION 

At the moment, the genus Charinus Simón, 1892, is known in the West Indies for 
four Cuban species (Quintero, 1983). Muchmore (1993) recorded an unidentified spe- 
cies of Charinides from St. John, U. S. Virgin Islands. It was able to us examine such 
material and find that is a new species of the genus Charinus. 

SISTEMATIC 

Charinus muchmorei, new species 
(Figs. 1-6) 

Charinides sp. Muchmore, 1993: 32. 

Type data. St. John, U. S. Virgin Islands: Male holotype, male and female paratypes, Cinnamon 
Bay N. T., 6 June 1980, base of kapok, W. B. Muchmore (WM 5958). Other paratypes: One male, 
Cinnamon Bay N. T., 4-6 June 1980, litter at base of trees, W. B. Muchmore (WM 5930). Two fe- 
males, Cinnamon Bay-Centerline Trail, 21 May 1982, under rocks, W. B. Muchmore. Two 
youngs, Fredenkstal, 16 January 1986, litter along ruins, W. B. Muchmore (WM 6810). One fe- 
male, St. John, March 1978, W. B. Muchmore. One male and one female, Lameshur Bay-Gray 



43 



De Armas y Teruel 



Grut, 8 June 1979, under rocks, W. B. Muchmore. One female, Trunk Bay, 8-9 June, 1980, among 
rocks, W. B. Muchmore (WM 5934). One male, Coral Bay, 16 May 1987, under rock, W. B. 
Muchmore (WM 6165). Two females, Colabash Boom, 16 October 1980, under rocks, W. B. 
Muchmore (WM 5961). One male and two youngs, Coral Bay, 10 October 1979, ground litter, W. 
B. Muchmore (WM 5821). All specimens are deposited at the Florida State Collection of Arthropods, 
Gainesville, U. S. A. 

Distribution. Only known from St. John, U. S. Virgin Islands, West Indies. 

Etimology. The specific ñame is a patronimic honoring Dr. W. B. Muchmore, co- 
llector of the type series, and eminent student of pseudoscorpions. 

Diagnosis. Like Charinus tronchonii (Ravelo, 1975), a Venezuelan cavernicolous 
species, it has 23 tibial segments in its feeler (leg I), and median eyes absent. Neverthe- 
less, it has 39 tarsal segments in the first pair of legs instead 41. Charinus muchmorei n. 
sp., also differs from C. tronchonii in having the distal cusp of the basal cheliceral segment 
shorter than the proximal cusp. 

Description of male holotype. Carapace brownish, lighter on median área. Pedipalp and 
abdomen palé brown; legs grayish-pale brown. 

Carapace. Anterior edge slightly convex, with six pointed setae. About ten short, 
pointed setae arranged transversally on frontal área. Surface not tuberculate. Frontal pro- 
cess concealed. Median ocular tubercle and median eyes absent. The lateral eyes are pig- 
mented, and well developed, 0,98 mm from each other, 0,35 mm from anterior edge, 
0,13 mm to lateral edge. 

Chelicerae. First tooth on internal margin of the basal cheliceral segment with proxi- 
mal cusp distinctly longer than distal. 

Pedipalp. Trochanter with two similar spines on anteroventral edge. Fémur with three 
spines dorsally and ventrally (Fd-1 and Fv-1 are the longest, respectively). Tibia with four 
dorsal spines, Td-3 the longest; ventrally with two spines. Basitarsus with two dorsal spi- 
nes, and two diminute setiferous tubercles distal to Bd-2. Tarsus with two dorsal spines. 

Legs. Feeler with 22 tibial and 37 tarsal segments; proximal tarsal segment 3,3 times 
length of second tarsomere. Tibia IV trisegmented. 

Prosomatic sternites. Tritosternum short, with two apical setae, and two basal ones. Te- 
trasternum and pentasternum weakly marked, wider than long. 

Measurements (in mm). Total length, 4,35; median carapace length, 1,75; maximal 
carapace length, 1,85; carapace width, 2,40; pedipalp fémur length, 1,10; pedipalp tibia 
length, 1,45; legs: fémur I, 3,15; fémur II, 2,00; fémur III, 2,30; fémur IV, 2,00; tibia IV 
segments from proximal to distal, 0,90/0,25/0,50. 

Female. Very likely as male. 

Variation. From 12 legs I belonging to 1 1 specimens, we have obtain the following data 
concerning tibial and tarsal segments: 7 legs (58%) with 23 tibial segments, 4 (33%) 
with 22, one leg (8%) with 25; 3 legs (27%) with 37 tarsal segments, 3 legs with 39, 2 (18%) 
with 38, one (9%) with 33, 2 (youngs) with 29 tarsal segments. For morphometric varia- 
tion see Table 1 . 



44 



Nuevo Charinus de las Islas Vírgenes 




Figs. 1-6. Charinus muchmorei, n. sp. Male (Coral Bay). 1, Carapace; 2, leg IV tarsus and distal 
end of metatarsus; 3, prosomatic sternites; 4, right pedipalp, dorsal view; 5, Right pedipalp, ven- 
tral view; 6, leg IV tibia and metatarsus, showing trichobothria. 
Figs. 1-6. Charinus muchmorei, sp. n. Macho (Coral Bay). 1, carapacho; 2, tarso y extremo dis- 
tal del metatarso de la pata IV; 3, esternitos prosomáticos; 4, pedipalpo derecho, vista dorsal; 5, 
Pedipalpo derecho, vista ventral; 6, tibia y metatarso de la pata IV, mostrando tricobotrias. 



45 



De Armas y Teruel 



Character 



FEM ALES 



MALE 



Leg fémur I 
Leg fémur II 
Leg fémur III 
Leg fémur IV 
Leg tibia IV 



Total L 



Median carapace L 
Maximal carapace L 
Carapace W 
Pedipalp fémur L 
Pedipalp tibia L 



5,25 
1,90 
2,15 
2,60 
1,10 
1,60 
3,40 
2,25 
2,70 
2,10 
1,70 



3,80 
1,45 
1,60 
2,05 
0,75 
1,00 
2,20 
1,60 
1,80 
1,70 



3,60 
1,45 
1,55 
2,15 
0,95 
1,05 
2,35 
1,60 
1,95 
1,70 
1,10 



3,75 
1,40 
1,50 
1,95 
0,75 
0,95 
2,30 
1,55 
1,75 
1,65 
1,10 



Table 1. Measurements (mm) of Charinus muchmorei, n. sp. L, length; W, width. 
Tabla 1. Dimensiones (mm) de Charinus muchmorei, sp. n. L, longitud; W, ancho. 



The largest specimen from Colabash Boom (WM 5961) has three tibial segments on 
right leg IV, and two on the left. Similar anomalies has been cited for other amblypygids 
(Quintero, 1981; Delle Cave, 1986). 

Natural history. This species has been collected under rocks, at base of kapok, in 
ground litter, as well as at base of trees. 

Comments. The only previously known Antillean species having 23 tibial segments 
in its feeler is Charinus acosta (Quintero, 1983), from Cuba. Nevertheless, it has booth 
median tubercle and median eyes reduced, as well as 41 tarsal segments on leg I, and 
proximal tarsal segment of feeler 1,4 times longer than following. 



We are indebted to William B. Muchmore (Rochester University, New York) for 
communicating to us this interesting material. To G. B. Edwards (Florida State Collection 
of Arthropods, Gainesville) for loan of specimens. To Antonio Genaro (Museo Nacio- 
nal de Historia Natural, La Habana), who kindly mediated transporting the specimens 
from Florida to Havana. 



Delle Cave, L. 1 986. Biospeleology of the Somaliland Amblypygi ( Arachnida, Chelicerata) of the caves of Showli 
and Mugdile (Bardera, Somaliland). Redia, 69 : 143-170. 

Muchmore, W. B. 1993. List of terrestrial invertebrates of St. John, U. S. Virgin Islands (exclusive of Aca- 
riña and Insecta), with some records of freshwater species. Caribbean J. Sci., 29(1-2) : 30-38. 

Quintero, D. 1981. The amblypygid genus Phrynus in the Americas (Amblypygi: Phrynidae). J. Arachnol., 9 
(2): 117-166. 

QUINTERO, D. 1983. Revisión of the amblypygid spiders of Cuba and their relationships with the Caribbean 
and continental American amblypygid fauna. Studies Fauna Curacao and other Caribbean Isl., 65 : 1-54. 



ACKNOWLEDGEMENT 



BIBLIOGRAPHY 



46 



Avicennia, 1997, 6/7:47-53 



Notas y sinónimos nuevos de Leptothorax (Hymenoptera: For 
micidae) de Cuba. 



Notes and new synonymies in Leptothorax (Hymenoptera: For- 
micidae) from Cuba. 

Jorge Luis Fontenla Rizo. 

Museo Nacional de Historia Natural de Cuba. Obispo 61, 10100, La Habana, Cuba. 



Resumen 

Se revisa un grupo de especies cubanas del género Leptothorax Mayr,1855 {=Macro- 
mischa Roger, 1863) y se sugiere la validez de los taxones L. barbouri (Aguayo) y L. barroi 
(Aguayo). Por otra parte, se proponen los siguientes sinónimos, L. bermudezi (Wheeler 
1931) [=Macromischa bermudezi var. gracilis Aguayo 1932 (preocupado en L. gracilis Mayr 
1868) = L. anemicus Baroni-Urbani, 1978]; L. darlingtoni (Wheeler 1937) [=Macromischa opa- 
lina Wheeler 1937= L. opalinus Baroni-Urbani, 1978]; L. gundlachi (Wheeler 1913) [=Ma- 
cromischa aguayoi Wheeler 1931= L. aguayoi Baroni-Urbani \91=Macromischa alayorum Fon- 
tenla 1993]; L. laetus (Wheeler 1937) [=M aero mi se ha affinis ssp umbratipes Wheeler 1937 = 
L. umbratipes Baroni-Urbani 1978]; L. pastinifer (Emery 1894) [= L. pastoris Baroni-Urbani 
1978]; L. poeyi (Wheeler 1913) [=Macromischa poeyi var rugiceps Aguayo 1932= L. rugiceps 
Baroni-Urbani 1978] y L. splendens (Wheeler 1905) [=Macromischa scabripes Mann 1920 = 
L. scabripes Baroni-Urbani 1978]. 



Abstract 

A group of Cuban species of genus Leptothorax Mayr, 1855 {^Macromischa Roger, 
1863) is revised. It is concluded that L. barbouri (Aguayo) and L. barroi (Aguayo) must be con- 
sidered good species. Besides, it is proposed the following synonymies, L. bermudezi (Whe- 
eler 1931) [Macromischa bermudezi var gracilis Aguayo 1932, preocupado en L. gracilis 
Mayr, 1868= L. anemicus Baroni-Urbani 1978]; L. darlingtoni (Wheeler 1937) ^Macromis- 
cha opalina Wheeler 1937=L. opalinus Baroni-Urbani 1978]; L. gundlachi (Wheeler 1913) [Ma- 
cromischa aguayoi Wheeler 1931=L. aguayoi Baroni-Urbani 1978= M. alayorum Fontenla 
1993]; L. laetus (Wheeler 1937) [=Macromischa affinis ssp umbratipes Wheeler 1937 =L. 
wrabratipes Baroni-Urbani 1978]; L. pastinifer (Emery 1894) [=L. pastoris Baroni-Urbani 
1978]; L. poeyi (Wheeler 1913) [=Macromischa poeyi var. rugiceps Aguayo 1932= L. rugiceps 
Baroni-Urbani 1978] y L. splendens (Wheeler 1905) [Macromischa scabripes Mann 1920= L. 
scabripes Baroni-Urbani 1978]. 

Palabras clave: Leptothorax, Macromischa, Formicidae, sinonimia, Cuba. 

Key words: Leptothorax, Macromischa, Formicidae, sinonimia, Cuba. 



INTRODUCCION 



Las hormigas cubanas del género Leptothorax Mayr, 1855 (antes Macromischa Roger, 
1855) muestran un evidente patrón de irradiación adaptativa. Este fenómeno macroevo- 
lucionario ha originado una mezcla heterogénea de caracteres morfológicos y conduc- 
íales, lo cual se ha reflejado en el enrevesado tratamiento taxonómico que ha recibido el 
grupo en sentido general (Baroni-Urbani, 1978; Andrade, 1992). Su importancia evo- 
lucionaría en Cuba es notable. Más de la mitad de las especies de hormigas endémicas cu- 
banas pertenecen al mismo. Por otra parte, algunos de estos endemismos (especies en 



47 



Fontenla 



Camponotus y Pheidole) aparentan estar involucrados en relaciones miméticas con 
miembros de Leptothorax (Fontenla, 1995), lo que sugiere su influencia dentro de la 
mirmecofauna cubana como un todo, al constituir fuerzas centrales en procesos de coe- 
volución. 

Un buen número de especies despliega una variabilidad notable en cuanto a patrón 
de coloración y desarrollo de la microescultura tegumentaria, lo cual ha hecho proliferar 
la descripción de variedades, subespecies y en algunos casos hasta especies; estas últi- 
mas pobremente definidas. 

En su revisión sobre el grupo, Baroni-Urbani (1978), reconsideró la validez de mu- 
chas de estas formas, tratándolas de manera correcta como simple variabilidad intraes- 
pecífica; pero al mismo tiempo, puso en duda la objetividad de ciertas especies, mien- 
tras que elevó a categoría específica ciertas formas y describió especies nuevas sin una jus- 
tificación sólida. Después de esta obra, Snelling (1986) sinonimizó L. hyperisabellae 
Baroni-Urbani, 1978 y L. muticus Baroni-Urbani, 1978 con L. isabellae (Wheeler, 1908) 
de Puerto Rico, al percatarse, sobre la base de nuevo material colectado, que las dos pri- 
meras no constituían más que variedades morfológicas de la última, coexistiendo, in- 
cluso, en el mismo nido. 

De manera similar y como resultado de observaciones de campo y nuevas colectas, así 
como del estudio del material depositado en diferentes Instituciones, es posible reeva- 
luar algunas de las consideraciones de Baroni-Urbani (1978) sobre el segmento cubano 
de Leptothorax, lo que pudiera contribuir a esclarecer y precisar la taxonomía básica del 
grupo. Este paso debe resultar esencial para estimular el emprendimiento de los estudios 
filogenéticos del mismo, no sólo en Cuba, sino dentro del contexto de Las Antillas. 

Las colecciones mirmecológicas estudiadas pertenecen a las siguientes instituciones: 

Estados Unidos: American Museum of Natural History (AMNH). National Museum 
of Natural History (NMNH). Museum of Comparative Zoology (MCZ ). 

Cuba: Instituto de Ecología y Sistemática (IES). Museo Nacional de Historia Natural 
(MNHN). 

SISTEMATICA 

Leptothorax barbouri (Aguayo, 1931) 
Macromischa barbouri Aguayo, 1931: 176. 
Leptothorax barbouri (Aguayo) Baroni-Urbani, 1978: 427. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo (MCZ No. 26561). Pan de Guajaibón, Pinar del 
Río. Provincia de Pinar del Río: Mil Cumbres. Provincia de la Habana: Narigón. Total: 29 obreras 
(MCZ, IES, MNHN). 

Discusión: De esta especie sólo se conocía el ejemplar tipo. Baroni-Urbani expresó sus 
dudas sobre la validez del taxón, comentando que posiblemente perteneciera a Leptotho- 
rax squamifer (Roger, 1863), aunque esta especie mostraba microesculturación tegu- 
mentaria mucho más densa y gruesa que la otra especie y diferencias marcadas en la co- 



48 



Notas y sinónimos de Leptothorax 

loración y características de la iridiscencia. El examen de especímenes procedentes de 
Mil Cumbres, cercana a la localidad tipo y del Narigón, costa norte al Este de La Ha- 
bana, permitió identificar a estos como L. barbouri. No se han observado obreras de L. 
squaxmfex semejantes a L. barbouri o viceversa. Esta última especie muestra una gran 
estabilidad fenotípica en los caracteres señalados, mientras que la primera es más varia- 
ble, pero siempre distinto a L. barbouri, que puede ser considerado como un taxón válido. 

Leptothorax barroi (Aguayo, 193 1 ) 
Macromischa barroi Aguayo, 1931: 179. 
Leptothorax barroi (Aguayo) Baroni-Urbani, 1978: 428. 

Material examinado: Material tipo: Sintipos (4 MCZ N° 17019). Soroa, Pinar del Río. Provincia 
de Pinar del Río: Soroa. Total: 70 obreras (MCZ, IES, MNHN). 

Discusión: Baroni-Urbani también expresó sus dudas acerca de esta especie, que 
solo vive en la zona de Soroa, Sierra del Rosario, Pinar del Río. Dicho autor pensó que fuera 
una variedad de Leptothorax aguayoi (Wheeler, 1931) (^Leptothorax gundlachi (Whee- 
ler, 1913)). No obstante, sus dimensiones, proporciones, iridiscencia y microescultura- 
ción la separan de la especie anterior, que es muy variable, pero ninguno de sus individuos 
exhibe características que los confundan con L. barroi. Por otra parte, aunque abundante 
dentro de la pequeña área conocida de su distribución, L. barroi manifiesta una estabili- 
dad fenotípica elevada. Hasta el momento, esta es la única especie del grupo que vive en 
Soroa. L. gundlachi vive en Sierra de los Organos. 

Leptothorax bermudezi (Wheeler, 1931) 
Croesomyrmex bermudezi Wheeler, 1931: 26. 
Croesomyrmex berrmudezi var. mutabilis Wheeler, 1931: 27. 
Macromischa berrmudezi var. gracilis Aguayo, 1932: 223. 

Leptothorax anemicus Baroni-Urbani 1978: 420 (nomen novum y status specificus ad tempus) 
para var. gracilis, preocupado en L. gracilis Mayr, 1868: 89). Sinonimia Nueva. 
Leptothorax bermudezi (Wheeler), Baroni-Urbani 1978: 429. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo de M. anemicus var. gracilis Aguayo (MCZ N° 
17012), Sierra de la Güira. Sintipo C. bermudezi Wheeler (9 MCZ N° 16363, 5 AMNH) Rangel. Sin- 
tipo C. bermudezi var. mutabilis Wheeler (3 MCZ N° 21009). Sierra del Paso Real. Provincia de Pi- 
nar del Río: Galatón . La Catalina. Sierra del Paso Real. Los Portales, Sierra de la Güira . San Vi- 
cente. Total: 70 obreras: MCZ, AMNH, NMNH, IES, MNHN. 

Discusión: Baroni-Urbani le confirió estado específico y un nombre nuevo al tipo y 
ejemplar único de la variedad gracilis de M. bermudezi (preocupado en Leptothorax ). 
No existe ningún motivo para considerar a ese ejemplar como una especie válida. Sólo se 
diferencia del promedio de los individuos de la especie por su talla más pequeña y su mi- 
croesculturación más desvaida, lo cual puede asociarse con alguna causa individual en 
su desarrollo. El mismo procede de Sierra de la Güira, donde L. bermudezi es relativamente 
común. 



49 



Fontenla 



Leptothorax darlingtoni (Wheeler, 1937) 
Macromischa darlingtoni Wheeler, 1937: 81. 
Macromischa opalina Wheeler, 1937: 81. Sinonimia Nueva. 
Macromischa darlingtoni (Wheeler), Brown, 1959: 73. 
Leptothorax opalinus (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 470. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo M. opalina Wheeler (MCZ No. 22409). Costa al 
Sur del Pico Turquino. Sintipo M. darlingtoni Wheeler (MCZ No. 22408). Provincia de Santiago de 
Cuba: Sierra Maestra. Cayo Saetia. Total: 8 obreras (MCZ, NMNH, IES). 

Discusión: Baroni-Urbani sugirió que el único ejemplar de L. opalinus debía perte- 
necer a una colonia joven, debido a lo tenue de la coloración y microesculturación, su- 
gestión que parece la correcta, y por lo tanto no es necesario considerar a ese ejemplar como 
a un taxon diferente de L. darlingtoni. 

Leptothorax gundlachi (Wheeler, 1913) 
Macromischa gundlachi Wheeler, 1913: 54. 
Macromischa aguayoi Wheeler, 1931: 25. 
Macromischa aguayoi var. archeri Wheeler, 1931: 26. 
Macromischa aguayoi ssp natenzoni Aguayo, 1931: 138. 
Macromischa archeri Wheeler, Brown, 1959: 74. 
Macromischa bierigi Santschi, 1931: 273. 

Leptothorax aguayoi (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 409. Sinonimia Nueva. 
Leptothorax gundlachi (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 446. 
Macromischa alayorum Fontenla, 1993: 2. Sinonimia Nueva. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo M. gundlachi Wheeler (IES). Holotipo M. 
aguayoi ssp natenzoni Aguayo (MCZ No. 16563) Guajaibón. Sintipo M. aguayoi Wheeler (6 
MCZ No. 16369, 3 AMNH), sin localidad. Sintipo M. archeri Wheeler (5 MCZ No. 16364 y 3 
AMNH) San Vicente, Viñales. Holotipo y paratipo M. alayorum Fontenla (IES) Minas de Mata- 
hambre, Pinar del Río. Provincia de Pinar del Río: Sierra de San Carlos. Sierra de Mesa. Sierra de 
la Güira. Viñales. Total: 120 obreras (AMNH, MCZ, NMNH, IES, MNHN). 

Discusión: M. gundlachi fue descrita deficientemente a través del cristal de una caja 
de la colección Gundlach (Wheeler, 1913), actualmente en el IES. Baroni-Urbani 
(1978) mejoró la descripción y enfatizó su semejanza con L. wheeleri, aunque esta úl- 
tima es de talla mayor y exhibe las estrias del dorso del mesosoma dispuestas trasnsver- 
salmente. Por otra parte, caracterizó a L. aguayoi también como semejante a L. wheeleri, 
pero con la cabeza más estriada, estrias dorsales longitudinales y talla menor. L. aguayoi 
y L. gundlachi se diferenciarían básicamente en la talla menor de la segunda y en el pa- 
trón de estriación del mesosoma completamente longitudinal, mientras que en la primera 
especie las estrias se hacen transversales en el declive del propodeo. Un análisis de la va- 
riabilidad de las colonias de estos presuntos taxones, incluyendo a M. alayorum, eviden- 
cia que estos caracteres pueden aparecer de manera indistinta en los individuos, los cua- 
les también difieren en robustez y en el perfil del mesosoma, que puede ser longitudinal 
o suavemente curvado. También existen diferencias en la densidad de las estrias de la 



50 



Notas y sinónimos de Leptothorax 

cabeza. Parece más razonable asumir que toda esta variabilidad corresponde a un solo 
taxón, que se extiende por toda la Sierra de los Organos y que, de hecho, aparenta ser la 
especie más abundante de este interesante grupo. 

Leptothorax laetus (Wheeler, 1920) 
Macromischa affinis Mann, 1920: 417. 
Macromischa affinis ssp. umbratipes Wheeler, 1937: 455. 
Macromischa affinis spp. laeta Wheeler, 1937: 456. 
Macromischa affinis ssp. maerens Wheeler, 1937: 456. 
Leptothorax similis (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978:501. 

Leptothorax umbratipes (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 522. Sinonimia Nueva. 
Leptothorax laetus (Wheeler), Snelling, 1986: 154. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo M. affinis ssp umbratipes Wheeler (MCZ N°. 
1241 1) Costa al Sur del Pico Turquino. Sintipo M. affinis Mann (4 MCZ N° 21001, 4 NMNH) Fel- 
ton, Oriente. Holotipo M. affinis ssp laeta Wheeler (MCZ N°. 22412) Monte al Norte de Imías. 
Sintipo M. affinis ssp maerens Wheeler (MCZ N° 22413) Lado Sur del Turquino. Provincia Santiago 
de Cuba: Alto del Cardero, Turquino. La Gran Piedra. Piedra Gorda. Pico Turquino. Provincia de 
Holguín: Pinares de Mayarí. Total: 33 obreras (MCZ, NMNH, IES). 

Discusión: Baroni-Urbani elevó a especie la subespecie M. affinis umbratipes, ba- 
sada en un ejemplar único, cuyas diferencias con la forma típica consistían en detalles 
triviales de la microesculturación y talla, aunque reconoce que esta especie es muy variable, 
por lo tanto no es plausible esta separación. L. laetus es una especie en la que pueden 
distinguirse al menos tres fenotipos, los cuales parecen estar involucrados en un anillo 
de mimetismo mulleriano con L. bruneri, que tiene contrapartes fenotípicas similares 
(Fontenla, 1995). 

Leptothorax pastinifer (Emery. 1894) 
Macromischa pastinifera Emery , 1894: 164. 
Macromischa pastinifera var. opaciceps Wheeler, 1905: 96. 
Macromischa lucayensis Forel, 1901: 340. 
Macromischa pastinifera Mann, 1929: 161. 
Leptothorax pastinifer (Emery), Baroni-Urbani, 1978: 470. 
Leptothorax pastoril Baroni-Urbani, 1978: 475. Sinonimia Nueva. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo y paratipos de L. pastoris Baroni-Urbani. (7 
IES) Siboney, Santiago de Cuba. Bahamas. Andros. Bimini Sur. Cuba. Provincia de Santiago de Cuba: 
Siboney. Provincia de Camagüey: Cayo Guillermo. Provincia de Sancti Spiritus: Cayo Español. 
Provincia de Villa Clara: Monte La Jumagua, Sagua La Grande: Provincia de Cienfuegos: Sole- 
dad. Total: 86 obreras (MCZ, AMNH, NMNH, IES). 

Discusión: Baroni describió con ciertas dudas a L. pastoris, (todos los ejemplares 
procedían del mismo nido) al enfatizar su semejanza con L. pastinifer, pero separándola 
de esta por su coloración completamente negra y otros aspectos morfológicos, como la ma- 
yor proporción longitud del escapo/ancho cefálico. Pero es posible observar, por una 



51 



Fontenla 



parte, morios transicionales para la coloración, donde el color negro se limita a la cabeza 
en algunos ejemplares, mientras que en otros sólo se presenta en el mesosoma. También 
se observan individuos muy variables en otros atributos, como la longitud y esbeltez del 
escapo, la robustez del cuerpo, el perfil del mesosoma, la longitud y forma de las espinas 
propodeales y forma del nodo peciolar. El patrón de microesculturación es muy cons- 
tante. Estos caracteres pueden estar mezclados y no asociados a una localidad. Por lo 
tanto, sugieren la existencia de un taxón variable, pero único. Esta especie se encuentra so- 
bre todo asociada a zonas costeras del archipiélago cubano, Las Bahamas y probable- 
mente La Española, aunque también se ha colectado en localidades del interior de Cuba. 

Leptothorax poeyi (Wheeler, 1913) 
Macromischa poeyi Wheeler, 1913: 54. 
Macromischa poeyi var. rugiceps Aguayo, 1932: 222. 
Leptothorax poeyi (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 477. 
Leptothorax rugiceps (Aguayo), Baroni-Urbani, 1978: 489. Sinonimia Nueva. 

Material examinado: Material tipo: Sintipo M. poeyi var. rugiceps Aguayo (3 MCZ No. 
17005, 1 IES) Subida a Rangel, Pinar del Río. Provincia de Pinar del Río: Sierra de San Carlos. 
Sierra de Mesa. Valle de Pica Pica. Sierra de la Güira. Guane. Viñales. Rangel. Total: 120 obreras 
(MCZ, NMNH, IES, MNHN). 

Discusión: Baroni-Urbani confirió estatus específico a la variedad rugiceps de M. 
poeyi, basado en varios ejemplares, de la misma localidad, que presentaban la superficie 
de la cabeza estriada transversalmente, mientras que la mayoría de los ejemplares típi- 
cos de L. poeyi examinados por él, exhibían la cabeza sin estrías. Sin embargo, es posible 
observar que en muchos ejemplares de poeyi la extensión de estas estilaciones varía con- 
siderablemente y no parece aconsejable separar específicamente a ese lote en particular. 
Algo similar ocurre en L. purpuratus, donde se observan ejemplares que exhiben desde ca- 
bezas con superficies muy lisas hasta cubiertas con densas estilaciones concéntricas. Por 
otra parte, L. poeyi es una especie muy variable para otros caracteres, como el color. 

Leptothorax splendens (Wheeler, 1905) 
Macromischa splendens Wheeler, 1905: 21. 
Macromischa scabripes Mann, 1920: 416. Sinonimia Nueva. 
Macromischa scabripes var brunneipes Wheeler, 1937: 81. 
Leptothorax scabripes (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 496. 
Leptothorax splendens (Wheeler), Baroni-Urbani, 1978: 505. 

Material examinado: Material tipo: Holotipo de M. scabripes var. brunneipes Wheeler (MCZ 
No. 22417). Arroyo La Costa, Oriente. Sintipo de M. splendens Wheeler (10 MCZ No. 21008, 2 
NMNH). Nassau. Provincia de Guantánamo: Arroyo La Costa . Provincia de Holguín: Pinares de Ma- 
yan. Total: 25 obreras (MCZ, NMNH, IES). 

Discusión: Mann (1920) decribe M. scabripes y la define como muy distinta de M. 
splendens,de Bahamas, pero sin decir porqué. Baroni-Urbani trata ambas especies como 



52 



Notas y sinónimos de Leptothorax 



taxones independientes, pero con dudas, pues sólo notó pequeñas diferencias en la forma 
del nodo peciolar. En la clave dada por Mann (1920) aparecen caracteres diferenciales en 
la coloración, a los cuales Baroni-Urbani no le concede el peso suficiente. Este último 
autor sólo revisó dos ejemplares de L. scabripes. Basado en una serie de siete ejemplares 
que ostentaban el patrón de coloración descrito por Mann (1920), Fontenla (1993) su- 
girió la validez específica de este taxon, sin embargo, después de revisar el material de L. 
splendens, incluyendo sintipos depositados en el MCZ y el NMNH y compararlos con 
el material de L. scabripes que revisó Baroni-Urbani, más el depositado en Cuba; pienso 
que ambos taxones pertenecen a la misma especie, con igual patrón de coloración y sólo 
ligera variación en la forma del nodo del peciolo. 



AGRADECIMIENTOS 



A "Rare Center for Tropical Conservation" de Philadelphia, USA, por el financia- 
miento y las facilidades brindadas para el estudio de las colecciones de los museos nor- 
teamericanos y la comparación con material cubano. A Luis Felipe de Armas y Abel Pé- 
rez, del IES por los especímenes frescos de las especies discutidas y por el desinteresado 
tiempo dedicado a la observación de los ejemplares y a la emisión de criterios sobre su po- 
sible identidad, último aspecto que hago extensivo a Nayla García, también del IES. 



BIBLIOGRAFIA 

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Wheeler, W. M. 1937. Ants, mostly from the mountains of Cuba. Bull. Mus. Comp. Zool. Harvard, 81: 441-465 



53 



Avicennia, 1997, 6/7: 54-60 

Nuevas especies de Camponotus (Hymenoptera: Formicidae) de 
Cuba. 

New species of Camponotus (Hymenoptera: Formicidae) from 
Cuba. 

Jorge Luis Fontenla Rizo. 

Museo Nacional de Historia Natural de Cuba. Obispo 61, 10100, La Habana, Cuba. 



Resumen 

Se describen dos nuevas especies de Camponotus de Sierra de los Organos, región occi- 
dental e Cuba. Una de las especies, C. macromischoides, se encontró en farallones cársicos, aso- 
ciada a obreras de Leptothorax poeyi, de la cual puede considerarse un mimético. La otra 
nueva especies, C. taino, de hábitos arborícolas, guarda semejanzas morfológicas con el en- 
demismo cubano C. santosi, aunque es de talla mucho mayor. 

Abstract 

Two new species of Camponotus, from Sierra de los Organos, occidental región of 
Cuba, are described. One of the species, C. macromischoides, was colleced in asociation 
with workers belonging to Leptothorax poeyi. The new species can be considered its mimic. 
The other new species, C. taino, is an arboreal ant, which is something similar to the Cuban 
endemic C. santosi, but much bigger. 

Palabras claves: Camponotus, especies nuevas, Leptothorax, Macromischa, Cuba 
Key words: Camponotus, new species, Leptothorax, Macromischa, Cuba. 

INTRODUCCION 

Después de los mirmicidos Leptothorax del grupo "Macromischa", los camponotidos 
constituyen el grupo más diversificado y de mayor endemismo de la mirmecofauna cubana, 
con 15 especies descritas, 12 de ellas endémicas (Fontenla, 1997). Como resultado de di- 
ferentes colectas mirmecológicas realizadas en los mogotes de la Sierra de los Organos, 
Pinar del Rio, se detectaron dos nuevas especies de Camponotus, las cuales se describen 
y discuten en el presente trabajo. 

MATERIALES Y MÉTODOS 

Se tomaron las siguientes medidas (mm). usuales en el estudio de la taxonomía de 
formícidos: ancho cefálico (AC), longitud cefálica (LCE), longitud del escapo (LES), 
ancho máximo del alitronco (AMA), ancho mínimo del alitronco (AMI), longitud del 
alitronco (LAL), longitud del peciolo (LPE), longitud del fémur posterior (LFE) y ancho 
clipeal (ACL); esta última medida se tomó en vista dorsal, a nivel del clipeus y entre las 



54 



Nuevos Camponoíus de Cuba 



genas. Indice cefálico (ICE): ACE/LCE x 100; índice del escapo LES/ACE x 100; ín- 
dice del ancho de la cabeza (IAC): ACE/ACL x 100. La longitud total (LT= se ofrece 
solo como una medida aproximada. 

Los ejemplares se encuentran depositados en la colección mirmécológica del Insti- 
tuto de Ecología y Sistemática de la Academia de Ciencias de Cuba. 

SISTEMATICA 

ORDEN HYMENOPTERA 
FAMILIA Formicidae 

Camponotus macromischoides especie nueva 
(Fig. 1) 



Material examinado. Una obrera (holótipo) colectada en la localidad tipo por J. L. Fontenla en 
noviembre de 1990. Una obrera (paratopótipo) colectada en Ceja de San Francisco, Sierra de 
Mesa, Sierra de los Organos, por J. L. Fontenla en marzo de 1994. 

Diagnosis. (Obreras). Cabeza de perfil convexo, con la región frontal mas promi- 
nente que la clipeal. Alitronco esbelto y estriado; patas alargadas, con los fémures poste- 
riores y medios engrosados. Cabeza y gaster de color negro, muy pulido, alitronco de co- 
lor pardo rojizo lúcido. 

Descripción del holotipo. Cabeza en vista dorsal subcuadrada. Zona clipeal algo 
menos ancha que el ancho cefálico. Perfil convexo, más prominente en el frons que en el 
clipeus. Toda la cabeza finamente estriada. Antenas con 12 segmentos, escapo alargado, 
que sobrepasa ampliamente el borde occipital. Maza antenal poco diferenciada. Palpos la- 
biales con cuatro segmentos; maxilares, con dos. Mandíbulas mas bien esbeltas, con es- 
tilaciones tenues; borde masticatorio con cinco dientes; diente apical y preapical más de- 
sarrollados. Clipeus ancho y prominente, con una carina medial. Area frontal más pro- 
minente que el clipeus, con dos caris paralelas. Fosetas antenales profundas. Genas robustas. 
Ojos prominentes, situados posterior y lateralmente. Alitronco esbelto, de perfil alar- 
gado; región pronotal más robusta y menos levantada que la propodeal. Sutura prome- 
xotoráxica bien marcada. Superficie densamente estriada; estrías transversales en el 
dorso y en el declive propodeal y orientadas hacia arriba en las pleuras. 

Cara anterior del nodo peciolar plana, lado ventral y laterales convexos; la cara pos- 
terior es declinante y sinuosa. Superficie dorsal redondeada. Laterales con estilaciones 
longitudinales finas, concéntricas en la superficie dorsal y transversales en la cara decli- 
nante. 

Patas alargadas, primer par de coxas y fémures robustos. Patas posteriores y medias con 
los fémures delgados hasta aproximadamente la mitad de su longitud y engrosados en su 
porción distal. Todas las patas con estriaciones finas transversales. 



55 



Fontenla 




Figura 1. Camponotus macromischoides esp. nov. (200x) A, cabeza. B, perfil. C, fémur poste- 
rior. D, fémur posterior de Leptothorax poeyi. 
Figure 1. Camponotus macromischoides new. sp. (200x) A, head. B, profüe. C, posterior fémur. 
D, posterior fémur of Leptothorax poeyi. 




Figura 2. Camponotus taino esp. nov. (150x) A, cabeza. B, perfil. 
Figure 2. Camponotus taino new sp. (150x) A, head. B, profile. 



56 



Nuevos Camponotus de Cuba 



Gaster globoso; primer segmento más ancho que el alitronco y que el nodo peciolar y 
más ancho que el resto de los segmentos gastrales. Superficie del gaster con finas estria- 
ciones transversales. 

Todo el cuerpo con pilosidad de color blanco, con densidad distribuida de manera 
irregular. Funiculum con pubescencia fina; escapo erectos y suberectos dispersos. Ca- 
beza y mandíbulas con pelos cortos, decumbentes en su mayoría; pelos más largos dispersos, 
erectos y suberectos. Alitronco con pelos largos esparcidos, erectos y suberectos; estos úl- 
timos son más cortos. También presenta pelos decumbentes y apresados. Pilosidad más 
densa en los alrededores de las coxas y en las propias coxas medias y posteriores, cons- 
tituida por pelos largos. Fémures posteriores con pelos largos y erectos en la superficie fle- 
xora, pequeños y decumbentes en la superficie externa. Tibias posteriores con este pa- 
trón invertido. Coloración de la cabeza negra y muy pulida, alitronco de color pardo ro- 
jizo oscuro y lúcido; patas pardo rojizas muy oscuras, casi negras en la superficie ex- 
terna; superficie interna castaña. El gaster es negro y muy pulido. 

Medidas, (paratopótipo). ACE: 0,65 (0,65); LCE: 0,73 (0,75); ACL: 0,65 (0,65); 
LES: 1,25 (1,30); AMA: 0,69 (0,67); AMI: 0,45 (0,43); LAL: 1,50 (1,53); LPE: 0,37 
(0,38); LFE: 1,48 (1,40); ICE: 89, (87,1); IES: 192,2 (200); IAC: 100 (100); LT: 4,5 (4,5). 

Localidad tipo. Mogote La Fonte, Sierra de San Andrés, Sierra de los Organos, Pinar 
del Río, Cuba. 

Distribución. Sierra de los Organos. 

Etimología. Adjetivo alusivo a la semejanza de la nueva especie con hormigas del 
grupo Macromischa, del género Leptothorax, en especial con L. poeyi. 

Hábitat. Las obreras fueron colectadas sobre farallones cársicos de mogotes en com- 
pañía de obreras de L. poeyi, la cual es una especie que nidifica exclusivamente entre los 
intersticios y anfractuosidades de mogotes. La nueva especie se colectó, en ambas opor- 
tunidades, confundida con las obreras de L. poeyi y fueron detectadas con posteridad al re- 
visar las muestras, lo que indica su semejanza en vida, tanto en morfología como en con- 
ducta, con su posible modelo mimético. 

DISCUSION. 

Esta especie difiere de los restantes Camponotus conocidos, y en especial de los en- 
démicos de Cuba, por las peculiaridades de su forma en sentido general, sobre todo en la 
coloración y en el patrón de engrosamiento de algunos de sus fémures. Ambas caracte- 
rísticas recuerdan a las hormigas mirmicinas del grupo "Macromischa", ya menciona- 
das. C. macromischoides es de talla algo menor que la de su posible modelo, la cabeza es 
más masiva y el peculiar engrosamiento de los fémures es menos pronunciado (Fig. 1C, 
D) y no está presente en todas las patas como ocurre en L. poeyi. 



51 



Fontenla 



El posible significado de la asociación de este Camponotus con una o tal vez más de 
una especie de "Macromischa", no es conocido por el momento. Holldobler y Wilson 
(1990) han señalado relaciones de parasitismo trófico o comensalismo entre Camponotus 
y otros géneros de mirmicinos, como C remato gaste r. En Cuba, se han observado aso- 
ciaciones no especificadas entre este género y dos endemismos cubanos, Camponotus 
micrositus y C. kutterianus (Ala yo, 1974); aunque en este caso no existe semejanza 
morfológica evidente con Crematogaster. Como ha resumido Baroni-Urbani (1978), se 
ha especulado sobre el posible significado aposemático de la coloración en "Macromis- 
cha"; así como sobre la posible adaptación para la defensa y ataque que representarían las 
peculiaridades de la singular morfología de las hormigas de este grupo. Posiblemente, C. 
macromischoides se encuentre involucrada en una relación de parasitismo trófico o de 
comensalismo con algunas "Macromischa". Su semejanza morfológica podría propor- 
cionarle ventajas adicionales, sobre todo si se tiene en cuenta la aparente rareza de esta es- 
pecie. 

La fauna mirmecológica de la Sierra de los Organos, sobre todo la asociada al Valle 
de Viñales y sus cercanías, ha sido relativamente bien colectada, sobre todo en búsqueda 
de especies del grupo "Macromischa". L. poeyi, como otras especies asociadas a mogo- 
tes, es fácilmente detectable por el colector y además es una especie común y localmente 
abundante. Las dos aisladas colectas efectuadas hasta el momento de la nueva especie, su- 
gieren que la misma es una especie rara. 

Camponotus taino, especie nueva 
(Fig. 2) 

Material examinado. Una obrera (holotipo) colectada en la localidad tipo por J. L. Fontenla el 
2/1 1/91 ; cuatro obreras (paratopotipos), colectadas por A. Pérez en Santo Tomás, Sierra de Quemados, 
Sierra de los Organos, el 19/1/93; una obrera, colectada por A. Pérez en Sierra de Mesa, Sierra de 
los Organos, en marzo de 1994; una obrera, colectada por Broche, en San Vicente, Viñales, en 
marzo de 1972. 

Diagnosis, (obreras).. Especie de talla relativamente grande, cabeza alargada, más es- 
trecha en la región occipital, zona clipeal más ancha que el ancho entre los ojos. Pefil 
casi plano en la región ventral, convexo en el frons y el clipeus. Cuerpo esbelto, patas 
muy alargadas y gaster robusto. Coloración general negra o castaña; coxas, trocánteres y 
fémures medios y posteriores amarillo pálido. Pilosidad muy escasa. 

Descripción del holotipo. Cabeza alargada, más estrecha en la región occipital, ancho 
clipeal mayor que el ancho cefálico. Perfil con cara ventral muy aplanada; área frontal 
convexa y más prominente que la clipeal. Antena con 12 segmentos, escapo alargado; 
funiculum con maza apical acuminada y poco diferenciada. Mandíbulas robustas, con 
ocho dientes; diente apical de mayor longitud que los dos siguientes y estos mayores que 
los restantes. Clipeus trapezoidal, ancho y alto, convexo y prominente en su parte me- 
dia, donde se encuentra una carina. Carinas frontales prominentes, que se extienden 



58 



Nuevos Camponotus de Cuba 



hasta la altura de la parte inferior de los ojos. Ojos prominentes, situados posterior y la- 
teralmente. Genas robustas. Toda la cbeza densa y finamente estriada longitudinalmente. 
Alitronco muy alargado y esbelto, casi rectilíneo, con la región propodeal algo más pro- 
minente. Sutura promexotoráxica marcada. Borde humeral ligeramente lamelado. Pro- 
notum más ancho que el occiput aunque el resto del alitronco. Espiráculos mesotoráxicos 
y propodeales conspicuos. Todo el alitronco densa y finamente estriado. La superficie 
dorsal tiene estriaciones transversales y las pleuras semiconcéntricas o irregulares, dirigidas 
hacia el dorso. Nodo peciolar elativamente robusto, triangular, con la cara anterior convexa 
y la posterior declinante y aplanada; en vista dorsal forma un ángulo agudo con los late- 
rales algo convexos. La superficie de ambas caras del nodo está estriada transversal- 
mente. El gaster es globoso y robusto. Patas muy alargadas; las tibias anteriores presen- 
tan un espolón pectinado; coxas y fémures anteriores más robustos. Tibias medias y pos- 
teriores con una espina larga en su cara anterior. La pilosidad del cuerpo es escasa, de 
color blanco ceniciento. Funiculum con pubescencia fina. En la cabeza, la pilosidad es más 
abundante en el clipeus, con pelos erectos, y en las mandíbulas, donde también se en- 
cuentran pelos decumbentes; el clipeus y las genas exhiben además pelos más cortos y apre- 
sados. Area frontal y laterales de la cabeza con algunos pelos largos, erectos o suberectos. 
Patas con algunos pelos erectos en las coxas y fémures; tarsos con pilosidad más densa, 
de pelos más cortos y apresados. El alitronco y el gaster presentan una pilosidad escasa, 
con pelos erectos y suberectos. Coloración de la cabeza, escapos, alitronco y gaster 
parda oscura y lúcida, casi negra. Nodo del peciolo algo más claro. Mandíbulas pardo 
rojizas oscuras, con los dientes negros. Funiculum pardo rojizo; unión de las coxas, tro- 
canteres y fémures de color amarillo pálido; resto de las patas castaño oscuro. 

Variabilidad, en los ejemplares examinados la coloración del funiculum varía de ro- 
jiza a negra y la coloración general desde casi negra hasta castaña. También varía la ex- 
tensión de la coloración amarillo pálido en las patas. 

Medidas, (paratopotipos). ACE: 0,88 (0,88-1,0); LCE: 2,30 (2,12-2,30); ACL: 1,37 
(1,32-1,39); LES: 3,10 (2,80-2,90); AMA: 1,25 (1,10-1,25); AMI: 0,60 (0,55-0,60); 
LAL: 3,87 (3,67-3,81); LPE: 0,80 (0,67-0,77); LEE: 3,62 (3,20-3,67); ICE: 38,3 (41,1-43,5); 
IES: 352,3 (318,2-353,3); IAC: 64,2 (66,9-74,1); LT: 9,0 (7,7-8,6). 

Localidad tipo. Mogote Dos Hermanas, Viñales, Sierra de los Organos, Pinar del Río. 

Distribución. Sierra de los Organos. 

Etimología. Nombre en aposición, referido a la comunidad aborigen cubana más nu- 
merosa y desarrollada a la llegada de los españoles a la isla. 

Hábitat. Los ejemplares fueron colectados sobre árboles, mientras desplegaban acti- 
vidad diurna. 



59 



Fontenla 



DISCUSION 

Esta especie guarda cierta semejanza con C. santosi, la cual es endémica del archi- 
piélago cubano. Difiere de la misma por su talla mucho mayor, la forma de la cabeza y su 
aparente uniformidad fenotípica; hasta el presente no se conocen obreras mayores de la 
nueva especie, las cuales serían reconocibles sobre todo por el incremento en talla de la ca- 
beza. Las obreras mayores de C. santosi, además de mostrar el característico desarrollo ce- 
fálico, son notablemente menores que las obreras de la nueva especie. 

AGRADECIMIENTOS 

A Abel Pérez, por las colectas de parte de los especímenes de C. Taino y a Nayla 
García por la realización de los esquemas. 

BIBLIOGRAFIA 

Ala yo, P. 1974. Introducción al estudio de los Himenópteros de Cuba. Superfamilia Formicoidea. Ser. Biol., 53: 
1-58. 

Baroni-Urbani, C. (1978): Materiali per une revisione dei Leptothorax Neotropicali appartinenti al sottogeneri 

Macromischa Roger, n, comb. (Hymenoptera: Formicidae). Entomol. Basil., 3: 395-618. 
Fontenla, J.L. 1997. Lista preliminar de las hormigas de Cuba. Cocuyo, 6: 18-21 . 

Holldobler, B., y E.O. Wilson (1990): The anís. Harvard Univ. Press, Cambridge, Massachussetts, 710 pp. 



60 



Nuevos registros de equinodermos 



Adiciones a la fauna de equinodermos de Cuba 
Additions to the Cuban echinoid fauna 

José Espinosa*, Mercedes Abreu* y Osvaldo Gómez** 

* Instituto de Oceanología, Ave Ira No. 18406 e/184 y 186, Playa 12100, La Habana, Cuba. 
** Centro de Investigaciones Marinas, Universidad de La Habana, Cuba. 



Resumen 

Se registran por primera vez para Cuba los equinodermos Nemaster rubiginosus (Pourtales, 
1869), Astropyga magnifica Clark, 1934 y Lytechinus variegatus carolinus Agassiz, 1863. 
Se ofrecen datos sobre la distribución vertical o tamaños excepcionales de otras cuatro espe- 
cies previamente conocidas de Cuba: Eucidaris tribuloides (Lamarck, 1816), Podocidam 
sculpta Agassiz, 1869, Moría átropos (Lamarck, 1816) y Holothuria thomasi Pawson y Cay- 
sedo, 1980. 

Abstract 

The echinoids Nemaster rubiginosus (Pourtales, 1869), Astropyga magnifica Clark, 
1934 and Lytechinus variegatus carolinus. Agassiz, 1863 are recorded for Cuba. Data about 
vertical distribution or exceptional sizes of other four previously knwon species of Cuba are 
given: Eucidaris tribuloides (Lamarck, 1816), Podocidam sculpta Agassiz, 1869, Moría 
átropos (Lamarck, 1816) and Holothuria thomasi Pawson y Cay sedo, 1980. 

Palabras clave: Echinodermata, nuevos registros, Cuba. 
Key Words: Echinodermata, new records, Cuba. 



INTRODUCCION 

Los equinodermos constituyen uno de los grupos de invertebrados marinos mejor co- 
nocidos de Cuba. Suarez (1974) ofrece una aceptable lista de todas las especies del 
grupo citadas para las costas cubanas hasta esa fecha, catálogo que es enriquecido y co- 
rregido por las contribuciones posteriores de Levin y Gómez (1975), Corvea (1986, 
1990) y Abreu (1983, 1987, 1990, 1997), entre los más importantes. 

Durante las campañas de prospección y de evaluación de ecosistemas marinos cuba- 
nos, se han encontrado ejemplares de varias especies de equinodermos que constituyen en 
tres casos nuevos registros para la fauna de Cuba y en otros cuatro se amplia la distribu- 
ción vertical o se añaden tamaños excepcionales de especies ya conocidas. En el pre- 
sente trabajo se brinda dicha información. 

Los ejemplares en los cuales están basados estos aportes han sido depositados en la co- 
lección del Instituto de Oceanología, Ministerio de Ciencia Técnica y Medio Ambiente de 
Cuba. En el ordenamiento sistemático se ha seguido el sistema de clasificación adoptado 
por Maluf (1988) y Hendler, Miller, Pawson y Kjer (1995). 



61 



Espinosa, Abreu y Gómez 

SISTEMATICA 

Clase Crinoidea 

Nemaster rubiginosus (Pourtalés, 1 869) 
Antedon rubiginosa. Pourtalés, 1869, Bull. Mus. Comp. ZooL, 1(11): 356. 

Posiblemente Nemaster rubiginosus es el crinoideo más común de la zona nerítica de 
los arrecifes coralinos de Cuba, distribuyéndose entre los 10 y 30 m de profundidad 
aproximadamente. Ha sido colectado en los arrecifes coralinos de Cayo Cantiles y Diego 
Pérez, en la costa SW, y frente al Instituto de Oceanología, La Habana, al N de la Isla. En 
esta última localidad también resulta común otra especie del género, Nemaster discoi- 
deus Carpenter, 1888, la cual se encuentra por lo general a partir de los 15 m de profun- 
didad y puede llegar, según Colín (1978), hasta los 45 m. Tal como señala Macurda 
(1980), se ha observado la tendencia de que Nemaster rubiginosus domine en un primer 
escalón menos profundo, de unos 10 a 25 m, y N. discoideus lo haga por debajo de éste. 

De acuerdo con A. H. Clark (1931, 1941), Meyer (1973), Suarez (1974) y Hendler 
et al., (1995), N. rubiginosus no había sido anteriormente señalado para Cuba. 

Clase Echinoidea 

Eucidaris tribuloides (Lamarck, 1816) 
Cidaris tribuloides Lamarck, 1816, Hist. Nat. Anim. sans Vert., 3: 56. 

Común en los arrecifes coralinos de Cuba hasta los 20 m de profundidad, su tamaño 
no excede, por lo general, los 30 mm de diámetro máximo (HD), sin embargo, un ejem- 
plar colectado al N de Boca Chica, Cayo Fragoso, Caibarién, en un seibadal con densidad 
media a densa de Thalassia testudinum, en 3,5 m de profundidad midió HD = 52 mm. 

Podocidaris sculpta A. Agassiz, 1869 
Podocidaris sculpta A. Agassiz, 1869, Bull. Mus. Comp. Zool. Harv. Coli, 1(9): 557. 

Según Serafy (1979) Podocidaris sculpta se distribuye entre los 230 y 730 m de 
profundidad. La colecta de varios ejemplares de tamaño entre HD = 2,0-5,0 mm, encon- 
trados vivos debajo de piedras, en arrecifes coralinos, desde 8 hasta 36 m de profundidad, 
en el litoral de La Habana, permiten señalar a este erizo para la zona nerítica. Se ha co- 
lectado incluso en áreas muy alteradas por la contaminación, como es la Caleta de San La- 
zarcea la salida del puerto de La Habana, donde la fauna arrecifal está muy degradada. 

Agassiz (1880) considera a Podocidaris sculpta como una especie poco común en 
las Antillas, registrando un solo ejemplar obtenido en aguas profundas de Cuba, frente a 
La Habana, por la Expedición del Blake (estación no. 100). Sin embargo, esta especie 
no es tan rara como se cree, al menos en el litoral habanero, pero su tamaño pequeño 
(HD < 10 mm) y sus hábitos anacoretas, pueden contribuir a que sea poco conspicua, di- 
ficultando su colecta. 



62 



Nuevos registros de equinodermos 



Astropyga magnifica A. H. Clark, 1934 
Astropyga magnifica A. H. Clark, 1934, J. Wash. Acad. ScL, 24(1): 52-53. 

Este erizo hasta el presente no había sido señalado para Cuba, aunque por su distribución 
geográfica, (Serafy, 1979), hacia presumible su presencia en nuestras costas. 

Basamos su primer registro de para Cuba en dos ejemplares adultos, uno (HD = 76 mm) 
colectado vivo en un fondo arenoso a 5 m de profundidad, frente al Hotel Kawama, Va- 
radero, Matanzas, y otro (HD = 90 mm) obtenido en un chinchoro de pesca frente a la 
Bahía de la Ortigosa, Pinar del Río, en 8 m de profundidad. 

Esta especie se diferencia fácilmente del erizo negro, Diadema antillarum (Philippi, 
1845), la otra especie nerítica de la familia Diadematidae presente en el área, por su co- 
lor rojo púrpura, dispuesto en bandas sobre las espinas, la testa es flexible y las espinas no 
son huecas como en el erizo negro. 

Lytechinus variegatus carolinus A. Agassiz, 1 863 
Lytechinus carolinus A. Agassiz, 1863, Bull. Mus. Comp. Zool, Harv. ColL, 1(2):24. 

La especie politípica Lytechinus variegatus (Lamarck, 1818) tiene tres subespecies 
reconocidas: L. variegatus variegatus (Lamarck, 1818), que se distribuye desde el sur de 
la Península de la Florida, hasta Sao Paulo, Brasil; L. variegatus atlanticus A. Agassiz, de 
las Bermudas, y L. variegatus carolinus A. Agassiz, desde Cabo Hatteras en Carolina 
del Norte hasta el Golfo de México (Serafy, 1973, 1979).La colecta de dos ejemplares adul- 
tos (HD: 53 mm; HD: 64 mm) de L. variegatus carolinus, frente al Instituto de Oceano- 
logía, en 1 y 4 m de profundidad respectivamente, permite adicionar este erizo a la equi- 
nofauna cubana. 

Lytechinus variegatus carolinus se diferencia de la forma tipica por tener las espinas 
más gruesas, de color rojizo y, además, por el color pardo rojizo uniforme de la testa y la 
membrana bucal (Mortensen, 1943). 

Moira átropos (Lamarck, 18 16) 
Spatangus átropos Lamarck, 1816, Hist. Nat. Anim. sans Vert, 3, p. 32. 

Esta especie vive en fondos de fango muy fino (microaleuríticos). Por lo general su ta- 
maño se encuentra entre los 20 a 35 mm de largo, y en muy pocas ocasiones llega a los 40 
mm, sin embargo, se destaca la talla de 60 mm de largo de un ejemplar colectado al W de 
Cayo Levisa, frente a Isabela de Sagua, en 4 m de profundidad, tamaño que, según Pérez 
Farfante (1959), es el máximo que tiende a alcanzar esta especie. 

Clase Holothuroidea 

Holothuria thomasi Pawson y Cay sedo, 1980 
Holothuria (Thymiosycia) thomasi Pawson y Caysedo, 1980, Bull. Mar. Sci., 30(2): 454. 

Esta holoturia ha sido registrada recientemente para Cuba por Corvea (1990). En 



63 



Espinosa, Abreu y Gómez 



Cayo Calvario, Golfo de Cazones, pudimos observar dos ejemplares, en un fondo coralino 
en 3 y 8 m de profundidad. Aunque Pawson y Caycedo ( 1 980) señalan que H. thomasi 
suele permanercer inactiva y oculta durante el día, ambos ejemplares mostraban cierta 
actividad y se encontraban parcialmente extendidos fuera de sus refugios, pero al ser to- 
cados se contrajeron violentamente y sólo uno pudo ser capturado. En situación similar fue 
encontrado otro ejemplar frente al Instituto de Oceanología, a 1 5 m de profundidad, el 
cual constituye el primer registro de la especie para costa norte de Cuba. 



AGRADECIMIENTOS 



Nuestro reconocimiento al Dr, Gordon Hendler, del Museo de Historia Natural de 
California, por la información suministrada; a la Lic. Angela Corvea por habernos se- 
dido parte del material y de la literatura. A los buzos Jesús Martínez, José Ignacio Gon- 
zález, Juan Carlos Brancacho y Jorge Oliva por su colaboración en las colectas submari- 
nas, además, a éste último y al compañero Macario Esquivel por la donación de los 
ejemplares de Astropyga magnifica y Lytechinus variegatus carolinus, respectivamente. 



BIBLIOGRAFIA 

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joint auspices of the University of Havana and Harvard University. The Echinoderms (other than Holot- 

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Colín, P. I. 1978. Caribbean reef invertebrates and plants. Afielé guide to the invertebrates and plants occu- 

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Los Asteroideos (Echinodermata) del Archipiélago cubano. 

The Starfish (Echinodermata) from the Cuban Archipelago. 

Mercedes Abreu Pérez. 

Instituto de Oceanología, Ave. I a . n°. 18406. Rpto Flores, La Habana. Cuba. 



Resumen 

En el presente trabajo se ofrece una lista actualizada de las especies recientes de Asteroideos 
de las aguas cubanas, indicando para cada uno de ellos las referencias de la literatura donde han 
sido reportadas para Cuba, y sus intervalos batimétricos, se registran por primera vez para 
Cuba, Asterina harmeyeri Doderlein, 1910 y Ophideaster guildingi Gray, 1940. 

Abstract 

The present work offers an undated list of recent species of asteroids in Cuban waters. Re- 
ferences are also given of literature where these records have been reported for Cuba, inclu- 
ding their bathymetric o range Asterina harmeyeri Doderlein, 1910 y Ophideaster guildingi 
Gray, 1840, are registered for the first time for Cuba. 

Palabras claves: Catálogo de especies, Asteroidea, Echinodermata, Cuba. 
Key words: Species catalog, Asteroidea, Echinodermata, Cuba. 

INTRODUCCION 

La clase Asteroidea contiene aproximadamente 1800 especies conocidas. En Cuba 
constituye la segunda clase más numerosa dentro del filum Equinodermata con 73 espe- 
cies registradas, con la presente adición de 2 nuevos registros Asterina harmeyeri Do- 
derlein, 1910 y Ophideaster guildingi Gray, 1840, su número se eleva a un total de 75 
especies, las cuales se distribuyen en 7 órdenes, 22 familias y 48 géneros. 

El mayor aporte al conocimiento de los Asteroideos cubanos de aguas profundas se debe 
a las expediciones realizadas por los buques Blake (1877-79), Fish Hawk (1880-81), Al- 
batros (1883-84), Vanderbirlt (1921-39) y Atlantis (1938-39). Del total de especies re- 
gistradas para Cuba el 8.7 % se distribuyen en el infralitoral ( > 30 m) y el resto 81.3 % 
en las zonas circalitoral (< 30 >_60 m) y batial (<_3000 m de profundidad). 

En este trabajo se ofrece un catálogo actualizado del segmento cubano de la Clase 
Asteroidea, con la inclusión de dos nuevos registros. Se han consultado los aportes de 
Arango (1877-1878), Boone (1931), Clark, H. L. (1914, 1919, 1933, 1934), Clark. 
A. M. y Downey (1992), Cor vea, Abreu y Alcolado (1990), Espinosa (1982), Tommasí 
(1958), Suarez (1974 ), Ummels (1963) y Verrill (1915). Se han revisado además los As- 
teroideos depositados en las colecciones del museo Felipe Poey de la Universidad de la Ha- 
bana y en el Instituto de Oceanología. La ordenación sistemática y las aclaraciones ta- 
xonómicas y nomenclaturales han sido tomadas de Clark, A. M. y Downey (1992). 



65 



Abreu 



Se debe destacar que algunos asteroideos mencionados anteriormente para Cuba 
(Suaréz, 1974) no habían sido señalados para nuestras aguas jurisdiccionales, y por el 
contrario, especies que previamente estaban registradas para Cuba por Boone (1933) y 
Clark, A. M. y Downey (1992) no aparecen en el mencionado catálogo. 

En el catálogo que damos a continuación, la abreviatura Ref. indica las referencias bi- 
bliográficas y Prof. las profundidades a las que vive la especie en Cuba. 

SISTEMATICA 

PHYLUM ECHINODERMATA 
Clase ASTEROIDEA 

ORDEN PAXILLOSIDA Perder, 1884 
Familia LUIDIIDAE Verrill, 1899 
Género Luidia Forbes, 1 839 

Luidia alternata alternata (Say,1825) 

Ref: H. L. Clark (1919); Ummels (1963). Prof. 1-200 m. 

Luidia clathrata (Say, 1825) 

Ref: Arango y Molina (1877); Verrill (1915). Prof. 0-175 m. 
Luidia senegalensis (Lamarck, 1816) 

Ref: Boone (1933); Ummels (1963); Tommasi (1958). Prof. 1-64 m. 

Familia ASTROPECTINIDAE Gray, 1940 
Género Astropecten Schuttze, 1760 

Astropecten antillensis Lutken,1859 

Ref: Boone (1933); Corvea, Abreu y Alcolado (1990). Prof. 3-278m. 

Astropecten articulatus (Say, 1825) 

Ref: H. L. Clark (1941); Espinosa (1982). Prof. 0-200m. 

Astropecten comptus Verrill, 1915 

Ref: Downey (1973). Prof. 35-130 m. 

Astropecten duplicatus Gray, 1940 

Ref: Espinosa (1982). Prof. 0-550 m. 
Género Blakeaster Perrier, 1881 

Blakeaster conicus Perrier, 1881 

Ref: A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 168-366 m. 
Género Persephonaster Wood-Mason y Alcock, 1 89 1 

Persephonaster echinulatus H. L. Clark 1941 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 366-724 m 

Persephonaster leptactis H. L. Clark, 1941 

Ref: H. L. Clark (1941), A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 2450-300 m. 
Persephonaster patagiatus H. L Clark, 1941. 

Ref: H. L. Clark (1941), como Persephonaster spinulosus. Prof. 1330-2970 



66 



Catálogo de asteroideos de Cuba 



Género Plutonaster Sladen, 1 889 

Plutonaster agassizi agassiz'x (Verrill, 1880) 

Ref: H. L. Clark (1941), como Plutonaster intermedius. Prof. 335-31 10 m. 
Plutonaster bifrons (Wyville y Thomson, 1873) 
Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 630-2965 m. 
Género Psilaster Sladen, 1885 

Psilaster cassiope Sladen, 1 885 

Ref: H. L. Clark (1941), como P. squameus; Downey (1973). Prof. 550-1460 m. 

Familia GONIOPECTINIDAE Verrill, 1899 
Género Prionaster Verrill, 1 899 

Prionaster elegans Verrill, 1899 

Ref: H. L. Clark (1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 208-535 m. 

ORDEN NOTOMYOTIDA Ludwing, 1910 
Familia BENTHOPECTINIDAE Verrill, 1894 
Género Benthopecten Verrill, 1 894 

Benthopecten spinosus Verrill, 1884 
Ref: H L. Clark (1941). Prof. 1300-3700 m. 
Género Cheiraster Studer 

Cheiraster (Cheiraster) sepitus (Verrill, 1885) 

Ref: H. L. Clark (1941), en parte como Luidiaster mixtus y Luidiaster dubius; A. M. 
Clark y Downey (1992). Prof. 48-3700 m 

Cheiraster (Barbadosaster) echinulatus (Perrier, 1875) 

Ref: Verrill (1915), como Pectinaster mixtus; H. L. Clark (1941), en parte como Lui- 
diaster mixtus. Prof. 150-570 m. 

Cheiraster (Christopheraster) blackei A. M. Clark, 1981 

Ref: Verrill (1915), parte como C. enoplus y C. mirabilis; H. L. Clark (1941), como Luidiaster eno- 
plus y C. coronatus; Downey (1973) como C. enoplus y A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 250-1030 m. 
Cheiraster (Christopheraster) mirabilis (Perrier, 1881) 

Ref: Verrill (1915); H. L. Clark (1941, como Luidiaster enoplus; A. M. Clark y 
Downey (1992). Prof. 380-1470 m. 

ORDEN VALVATIDA Perrier, 1884 
Familia CHAETASTERIDAE Sladen, 1889 
Género Chaestaster Müller y Troschel, 1 840 

Chaestaster nodosus Perrier, 1876. Ref: Verrill (1915). Prof. 53-1 10 m. 

Familia ODONTASTERIDAE Verrill, 1899 
Género Odontaster Verrill, 1880 

Odontaster hispidus Verrill, 1880 

Ref: H. L. Clark (1941), A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 50-1 160 m. 



67 



Abreu 



Familia ASTERINIDAE Gra, 1840 
Género Asterina Nardo, 1 834 

Asterina hartmeyeri Doderlein, 1910 

Reí: Presente trabajo. Prof. 1 m. 
Género Tremaster Verrill, 1880 

Tremaster mirabilis Verrill, 1 880 

Ref: H. L. Clark (1941), como T. laevis; A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 150-1060 

Familia PORANIIDAE Perrier, 1893 
Género Marginaster Perrier, 1881 

Marginaster pectinatus Perrier, 1 88 1 

Ref: H. L. Clark (1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 166-450 m. 

Familia GONIASTERIDAE Forbes, 1841 
Género Anthenoides Perrier, 1881 

Anthenoides piercei Perrier, 1 88 1 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 20-844 m. 
Género Astroceramus Fisher, 1906 

Astroceramus brachyactis H. L. Clark, 1941 

Ref: H. L. Clark (1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 431-1066 m. 
Género Ceramaster Verrill, 1 899 

Ceramaster grenadensis grenadensis (Perrier, 1881) 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 200-2500 m. 
Género Circeaster Koehler, 1 909 

Circeaster americanus (A. H. Clark, 1916) 

Ref: H. L. Clark (1941); Downey (1973). Prof. 500-1450m. 
Género Litonotaster Verril, 1899. 

Litonotaster intermedius (Perrier, 1884) 

Ref: H. L. Clark (1941); Downey (1973); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 1060-3530 
Género Mediaster Stimpson, 1857 

Mediaster pedicellaris (Perrier, 1881) 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 197-576 m. 
Género Nymphester Sladen, 1885 

Nymphaster arenatus (Perrier, 1881) 

Ref: H. L. Clark (1941), como N. subspinosus y N. arenatus. Prof. 225-3000 m. 
Género Paragonaster Sladen, 1885 

Paragonaster granáis H. L. Clark, 1941 

Ref: H. L. Clark (1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 257-540 m. 
Género Peltaster Verrill, 1899. 

Peltaster placenta (Müller y Troschel, 1842) 

Ref: H. L. Clark (1941), como P. hebes y P. planus. Prof. 10-100 m. 
Género Plinthaster Verrill, 1899. 

Plintaster dentatus (Perrier, 1884) 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 229-2910 m. 
Género Pseudarchaster Slander, 1885 

Pseudarchaster gracilis gracilis (Slanden, 1889) 

Ref: H. L. Clark (1941), como Pseudarchaster concinnus. Prof. 320-2940 m. 



68 



Catálogo de asteroideos de Cuba 



Pseudarchaster parelii (Duben y Koven, 1 846) 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 75-2300 m. 
Género Rosaster Perder, 1 894. 

Rosaste r alexandri (Perder, 1881). 

Ref: Verrill (1915); H. L. Clark (1941). Prof. 60-445 m. 
Género Tessellaster H. L.Clark, 1941. 

Tessellaster notabilis H. L. Clark, 1941 

Ref: H. L. Clark (1941); Downey (1973); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 329-575 m. 

Familia OPHIDIASTERIDAE Verrill, 1867 
Género Linckia Nardo, 1 834 

Linckia bauvieñ Perder, 1875. 

Ref: H. L. Clark (1933, 1941), indica que pudiera ser Linckia nodosa. Prof. 0-9 m. 
Linckia guildingi Gray, 1 840. 

Ref: H. L. Clark (1919); Boone (1931); H. L. Clark (1933); Ummels (1963) y Tommasi 
(1958). Prof. 0-298 m. 

Linckia nodosa Perder, 1873. 
Ref: Verrill (1915). Prof. 35-475 m. 
Género Ophidiaster Agassiz,1834. 

Ophidiaster alexandri Verrill, 1915 

Ref: H. L. Clark (1941), como O. alexander y O. pinguis. Prof. 265-505 m. 
Ophidiaster guildingi Gray, 1840 
Ref: Presente trabajo. Prof. 0-329 m. 

Familia MITHRODIIDAE Viguier, 1878 
Género Mithrodia Gray, 1840 

Mithodia clavigera (Lamarck, 1816) 

Ref: A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 24-71 m. 

Familia ASTEROPSEIDAE Hotchkiss y A. M. Clark, 1976 
Género Poraniella Verril, 1914 

Poraniella echinulata (Perder, 1881) 

Ref: Downey (1973), como Poraniella regularis, A. M. C y Downey (1992); Hendler, 
Miller, Pawson y Kier, (1995). Prof. 20-310 m. 

Familia ORE ASTERIDAE Fisher, 1911 

Género Oreaster Müller y Troschel, 1842. 
Oreaster reticulatus (Linnaeus, 1753) 

Ref: Arango y Molina (1877); H. L. Clark (1919, 1941); Ummels (1963). Prof. 0-69 m. 

ORDEN VELATIDA Perder, 1893 
Familia SOLASTERIDAE Viguier, 1878 
Género Lophaster Verrill, 1878. 

Lophaster furcifer (Duben y Koren, 1846) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 6-1 100 m. 
Lophaster verrilli A. H. Clark, 1938 

Ref: Verrill (1915), como Lophaster radians. Prof. 275-805 m. 



69 



Abreu 



Género Solaster Forbes, 1 839 

Solaster caribbaeus Verrill, 1915 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941). Prof. 64-649 m. 

Familia PTERASTERIDAE Perrier, 1 875 
Género Hymenaster Thomson, 1873 

Hymenaster pellucidus Thomson, 1873 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941), reportada con duda para Cuba. Prof. 128-3239 m. 
Hymenaster re galis Verrill, 1895 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941), reportada con duda para Cuba. Prof. 1463-2625 m. 
Género Pteraster Müller y Thoschel, 1 842 
Pteraster acicula Downey , 1970 
Ref: A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 260-3712 m. 
Pteraster caribbaeus Perrier, 1 88 1 
Ref: H. L. Clark (1914, 1941). Prof. 276-825 m. 
Pteraster militaroides militaroides H. L. Clark, 1941 
Ref: H. L. Clark (1914 y 1941), como Pteraster militaroides. Prof. 457-649 m. 
Pteraster militaroides stoibe H. L. Clark, 1941 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941), como P. stoibe; A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 499-777 m. 
Pteraster rugosus Verrill, 1895. 

Ref: Downey (1973), como P. regularis y A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 91-466 m. 

Familia KORETHRASTERIDAE Danielssen y Koren,1884 
Género Remaster Perrier, 1 894 

Remaste r palmatus (Perrier, 1881) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 298-421 m. 

ORDEN SPINULOSIDA Perrier, 1884 
Familia ECHINASTERIDAE Verrill, 1867 
Género Echinaster Müller y Troschel, 1840 

Echinaster (Echinaster) modestas Perrier, 1881 

Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 67-470 m. 

Echinaster (Othilia) brasiliensis Müller y Troschel, 1821 

Ref: Verrill (1915); Tommasi (1958). Prof. 0-30 m. 

Echinaster (Othilia) echinophorus (Lamarck, 1816) 

Ref: Boone (1933); Corvea, Abreu y Alcolado (1990). Prof. 26-29 m. 

Echinaster (Othilia) sentus (Say, 1825) 

Ref: H. L. Clark (1919, 1933, 1941); Corvea, Abreu y Alcolado (1990); A. M. 
Clark y Downey (1992 ). Prof. 0.5-60 m. 
Género H enriela Gray, 1 840 

Henricia antillarum (Perrier, 1881) 

Ref: H. L. Clark (1941), como Henricia microspina. Prof. 275-1390 m. 
Henricia sexradeata (Perrier, 1881) 
Ref: H. L. Clark (1941). Prof. 185-366 m. 



70 



Catálogo de asteroideos de Cuba 



ORDEN FORCIPULATIDA Perrier, 1884 
Familia ZOROASTERIDAE Slader, 1889 
Género Mammaster Perrier, 1 894 

Mammaster sigsbei (Perrier, 1 894) 
Ref: H. L. Clark (1941, 1941). Prof. 365-735 m. 
Género Zoroaster Thomson, 1 873 

Zoroaster fulgens Thomson, 1873 

Ref: H. L. Clark (1914); Verrill (1915); H. L. Clark (1941) como Zoroaster ackleyi. 
Prof. 220-3000 m. 

Familia PEDICELLASTERIDAE Perrier, 1884 
Género Pedicellaster M. Sars, 1861 

Pedicellaster pourtalesi Perrier, 1881 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941). Prof. 549-522 m. 

Familia ASTERIIDAE Gray, 1840 
Género Asterias Linnaeus, 1758 
Asterias forbesi (Desor, 1848) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941), como Asterina crassispina; A. M. Clark y Downey 
(1992). Prof. 613 m. 

Género Coscinasterias Verrill, 1870 

Coscinasterias tenuispina (Lamarck, 1816) 

Ref: Verrill (1915); H. L. Clark (1933); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 165 m. 
Género Stephanaeterias Verrill, 1871 

Stefanasterias albula (Stimpson, 1853) 
Ref: Verrill (1915), como Stefanasterias gracilis. Prof. 33-2300 m. 

Familia LABIDIASTERIDAE Verrill, 1914 
Género Coronas ter Perrier, 1884 

Coronaster briareus (Verrill, 1882) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941). Prof. 50-700 m. 

ORDEN BRISINGIDA Fisher, 1928 
Familia BRISINGIDAE O. Sars, 1875 
Género Brisingella Fisher, 1917 

Brisingella verticillata (Sladen, 1889) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941); A. M. Clark y Downey (1992). Prof. 640-2570 m. 
Género Novodinia Dartnall, Pawson, Pope y Smith, 1969 
Novodinia pandina (Sladen, 1889) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941), como Odinia pandinia; A. M. Clark y Downey 1992. 
Prof. 278-990 m. 



71 



Abreu 



Familia FREYELLIDAE Downey, 1986 
Género Freyella Perder, 1885 

Freyella elegans (Verrill, 1884) 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941). Prof. 1600-4500 m 

Freyella microspina Verrill, 1 894 

Ref: H. L. Clark (1914, 1941), como Freyella trispinosa; A. M. Clark y Downey 
(1992). Prof. 184-2735 m. 



AGRADECIMIENTOS 



Al Dr. José Espinosa Saez, del Instituto de Oceanología, por sus valiosas orientacio- 
nes, al Dr. Alfredo Laguarda-Figuras y al Lic. Francisco Solis-Marin, ambos del ICMyL, 
UNAM por la apreciable contribución ofrecida en literatura y en sugerencias críticas al ma- 
nuscrito, así como al personal de nuestras embarcaciones y personal técnico. 



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72 



Avicennia, 1997, 6/7:73-85 

Estructura ecológica de las comunidades de gorgonáceos en el 
arrecife de barrera del Rincón de Guanabo 

Ecological structure of the gorgonian communities in the barrier 
reef of Rincón de Guanabo 

Alejandro Herrera, Pedro Alcolado y Pedro García-Parrado. 

Instituto de Oceanología. Ave. I a . n° 18406 entre 184 y 186. Playa, 12100 La Habana. Cuba. 

Resumen 

Se presentan los resultados del estudio de la estructura ecológica de las comunidades de 
gorgonáceos en 8 zonas del arrecife de barrera del Rincón de Guanabo al Este de La Habana: 
laguna arrecifal, zona trasera, zona de embate, explanada abrasiva en 5 y 10 m, veril en 15 m 
y cabezos del talud del arrecife frontal en 20 m. Para cada zona se presentan y discute, en re- 
lación con distintos factores ambientales, la composición cuantitativa y cualitativa de la co- 
munidad y los valores de densidad, diversidad, equitatividad y dominancia. Sobre la base de 
estos resultados y empleando métodos de clasificación numérica se comparan las distintas 
zonas, encontrándose que en la laguna y las zonas trasera y de embate la estructura comuni- 
taria refleja una mayor tensión ambiental por la influencia diferencial de batimiento, el efecto 
del sedimento y la cobertura vegetal, mientras que en la parte frontal del arrecife, a partir de 
los 5 m, comienza a disminuir el control físico sobre la comunidad y su estructura comienza 
a reflejar condiciones más favorables. 

Abstract 

The results of the study of the ecological structure gorgonian communities in seven zones 
of the Rincón de Guanabo barrier reef (E of Havana): lagoon zone, rear zone, surf zone rock 
pavement at 5 and 10 m depth, escarpment at 15 m and the reefs patches of the fore reef 
slope in 20 m depth are presented. For each zone, the quantitative and qualitative composition 
of the community, its density, diversity, equability and dominance are given and discussed 
in relation to different environmental factors. On the base of these results, and employing nu- 
merical classification methods are compared the different zones, being found that in the lagoon, 
rear and surf zones, the community structure reflect a higher environmental stress due to the 
influence of turbulence, the effect of sediment and algal coverage, while in the fore reef, star- 
ting at 5 m depth, the physical control on the community begins to decrease and structure re- 
flects, more favorable conditions. 

INTRODUCCION 

Por la importancia farmacológica de muchas de sus especies por su valor como indi- 
cadores ambientales (Alcolado, 1981) y por su diversidad y abundancia, los gorgonáceos 
constituyen un grupo que junto a los corales y las esponjas, merece especial atención en 
los investigaciones que se realicen en los arrecifes. 

Los estudios estructurales sobre este grupo incluyen desde los ya clásicos trabajos de 
Goldberg (1973), KiNzrn (1973), Opresko (1973), y Preston y Preston (1975) hasta re- 
ferencias posteriores como las de Jordán (1979), Muzik (1982) y otros. En Cuba, este tipo 
de estudios los encontramos en Alcolado (1981) en algunos arrecifes del Sur y los de He- 
rrera (1991) y Herrera y Alcolado (1983; 1985; 1986) en los arrecifes costeros del N 
de Ciudad de La Habana, Santa Cruz del Norte y Mariel, respectivamente. 

El presente trabajo es parte de un estudio de las principales comunidades de la fauna sésil 
del arrecife del Rincón de Guanabo que tiene como objetivo analizar las características es- 
tructurales de las comunidades de gorgonáceos en relación con distintos factores ambientales. 



73 



Herrera et al. 

MATERIALES Y MÉTODOS 

Se ubicaron siete estaciones en el arrecife de barrera correspondiendo cada una de 
ellas a sus distintas zonas ecológicas (Figs. 1 y 2). Dichas estaciones se situaron si- 
guiendo aproximadamente un transecto que cruzara el centro del arrecife con el fin de 
poder registrar las características más típicamente arrecifales que tienden lógicamente a 
variar hacia sus extremos E y W. Quedó excluida del muestreo la meseta arrecifal de- 
bido a factores meteorológicos adversos que hicieron imposible el acceso a esta zona, 
fuertemente batida por el oleaje. No obstante, puede decirse que en la misma práctica- 
mente no hay gorgonáceos. 

En cada una de las estaciones se muestrearon las comunidades de estos organismos em- 
pleando un cuadrante de 1 m 2 para estimar la densidad comunitaria. A partir de un punto 
fijado aleatoriamente el cuadrante era volteado sucesivamente en la isobata hasta completar 
el mayor número de unidades muestreales posibles, en dependencia del tiempo de buceo 
disponible. 

A los especímenes incluidos dentro de cada cuadrado se les cortó una rama para su pos- 
terior identificación, las que fueron conservadas en sobres separados. Las muestras se 
identificaron hasta el nivel de especie lo que permitió la determinación de la composi- 
ción cuantitativa y cualitativa de la comunidad en las distintas zonas. 

A partir de estos datos se estimó la densidad (número de colonias/ m 2 ) y se calculó la 
diversidad H' (Shannon y Weaver, 1949), la equitatividad J' (Pielou, 1966) y la domi- 
nancia C (Simpson, 1949) a fin de caracterizar la estructura ecológica a través de estos in- 
dicadores, a la luz de los criterios establecidos por Preston y Preston (1975). 

En las estaciones 1 y 2, correspondientes a la laguna arrecifal y la zona trasera, res- 
pectivamente, el tamaño de muestra en términos de número de individuos fue muy pequeño 
debido a la baja densidad, sin embargo en término de unidades muestreales éste sí re- 
sultó adecuado. Por ello, se empleó para la comparación de la riqueza de especies el mé- 
todo de rarefacción de Shinozakí (1963), basado en unidades muestreales, el cual permitió 
un análisis objetivo de este factor dado que todas las estaciones estuvieron sometidas a un 
similar esfuerzo de muestreo. 

Finalmente se realizó la clasificación, tanto normal como inversa de los datos de den- 
sidad, empleando como medidas cuantitativas de afinidad la distancia euclidiana y los 
índices de disimilitud de Canberra y Bray-Curtis (Boesch, 1977) a fin de contar con va- 
rias medidas de afinidad, con diferente grado de sesgo hacia los altos valores y poder 
evaluar los resultados más objetivos. En el caso del índice de Canberra, en el cual los ce- 
ros de la matriz original deben ser sustituidos por una constante e , menor que el valor más 
bajo de la tabla de datos (Boesch^ 1977), se escogió un valor igual a 1/5 del mínimo de la 
matriz, que en este caso fue 0.006. 

Con fines comparativos se infirió el grado de agitación del agua en cada estación a par- 
tir del índice de Tensión Hidrodinámica (ITH) de Alcolado (1981), basado en la suma 
de los porcentajes de las especies de gorgonáceos resistentes a este tensor. 

Asimismo, se realizaron observaciones de las características del sustrato, tales como 
pendiente, presencia y tipo de sedimento, su heterogeneidad y la cobertura algal. 



74 



Estructura ecológica del arrecife de Guanabo 



- 5 

^ 10- 



C 25 




LOgunO 

— del 



E 




í 




Meseta 


II 



Expfanada 
Abrasiva 



,_. Cabeza* *^ 
• ^ del talud del — ^ 
1 > 1 crrecffe fronte f 



Figura 1. Esquema del arrecife de barrera de Rincón de Guanabo en que se muestra la ubicación 

de las estaciones. 

Figure 1. Diagram ofthe Rincón de Guanabo barrier reef in which are shown the location ofthe 

stations. 




SIMBOLOGIA 





Y Sí V 







!"/////„ 

/ ' / /¿i 



7TV 



Arena 



Roca 



Seibadal 



Arena y 
vegetación 



Explanada 
abrasiva 



O Estaciones de 
Muestreo 



Figura 2. Esquema de la distribución de los diferentes biotopos y la ubicación de las estaciones. 
Figure 2. Distribution plan of the different biotops and the location ofthe stations. 



15 



Herrera et al. 



RESULTADOS Y DISCUSIÓN 

Características de las comunidades en las distintas zonas: 

Laguna del arrecife (Estación 1). La laguna del arrecife, extendida entre la meseta 
arrecifal y la costa, está compuesta por praderas marinas (seibadales) distribuidas en par- 
ches irregulares, arenazos desprovistos de vegetación y fondos rocosos llanos abrasi- 
vos cubiertos o no por una capa de arena de espesor variable y en ocasiones con ligera co- 
bertura de algas (Fig. 2). 

La escasez de sustrato duro disponible y lo inadecuado del mismo hacen que la zona 
se caracterice por presentar una densidad muy baja de gorgonáceos (0.7 colonias/m 2 ) de 
modo que, empleando un esfuerzo de muestreo en número de cuadrantes (30), similar al 
del resto de las zonas, sólo se contaron 21 individuos. 

En esta zona se registró un total de 3 especies (Tabla 1) con marcada dominancia de 
Pterogorgia citrina (80.9 %), especie característica de fondos someros con sedimento 
particulado y vegetación e influencia de aguas enriquecidas. 

Aunque el tamaño de muestra obtenido es insuficiente para un cálculo adecuado de los 
índices ecológicos, la tendencia de los valores de H' y J' a ser bajos y alto el de C debe 
mantenerse de incrementarse el área de muestreo, pues tales características se mantienen 
de forma homogénea en todo el biotopo, según fue constatado en los recorridos de buceo. 

Los valores de los índices ecológicos indican la existencia en esta zona de condicio- 
nes ambientales desfavorables y no pronosticables, que se explican por el efecto severo que 
ejerce en esta zona el batimiento (Fig. 3), y la acción de la resuspensión del sedimento, a 
lo que se suma la posible afectación mecánica de la vegetación y la ausencia de un sustrato 
duro, factores todos que Pterogorgia citrina afronta ventajosamente. Según Alcolado 
(1981) esta especie se encuentra entre las resistentes al batimiento intenso. Además, las ca- 
racterísticas de sus pólipos, que son completamente retráctiles y están confinados a 2 es- 
trechas hileras longitudinales a lo largo de los bordes de las ramas aplanadas, hacen que 
ofrezca una superficie horizontal mínima (Opresko, 1973) lo que unido a encontrarse en 
constante movimiento, debido a su gran flexibilidad en una zona de fuerte tensión hidro- 
dinámica, dificulta aún más la acumulación del sedimento, dando como resultado que la 
especie pueda predominar en hábitats impactados por este tensor. Posiblemente estas ca- 
racterísticas, la protección de los pólipos en los surcos laterales y la flexibilidad, hacen que 
el daño mecánico producto del roce con las algas sea mínimo al ocurrir el contacto prin- 
cipalmente con las porciones aplanadas de la colonia, desprovistas de pólipos, y con me- 
nor fuerza que en el caso de otras especies menos flexibles. 

Zona trasera (Estación 2). Esta zona presenta una distribución discontinua de dife- 
rentes tipos de fondos, donde aparecen en tramos de longitud variable: seibadales, fondos 
arenosos con algas, o rocosos llanos de aspecto abrasivo. Hacia el talud interior de la 
meseta predomina el sustrato rocoso con una extraordinaria cobertura de corales, ade- 
más de algas calcáreas, briozoos, esponjas y coralimorf arios. 

El muestreo realizado sobre el talud, que incluyó también parte de su borde inferior in- 
mediato, reveló una baja densidad de organismos (3 colonias/m 2 ) motivado por el poco sus- 



76 



Estructura ecológica del arrecife de Guanabo 



trato disponible en el primer estrato y por lo inadecuado del mismo para la fijación larval 
en el segundo, aunque sin llegar a las condiciones extremas observadas en la laguna. 

Del total de 7 especies (Tabla 1) registradas en la zona, Briareum asbestinum dominó 
(60 %) en las partes más protegidas correspondientes al talud interno de la meseta de- 
bido a que esta especie es capaz, por su forma de crecimiento, de desarrollarse incluso so- 
bre substratos biológicos, en ocasiones hasta otras especies de gorgonias (Humann, 
1993). En el borde inferior, donde al parecer existe menos protección del oleaje, Eunicea 
mammosa (21 %) fue la especie dominante y aparecieron aunque en menores porcentajes, 
otras especies resistentes al batimiento intenso como Plexaura flexuosa, Gorgonia fla- 
bellum, y Muricea muricata. 

El tamaño de muestra obtenido (90 individuos) resultó pequeño para el cálculo de los 
índices ecológicos aunque sus valores muestran una marcada tendencia a ser bajos en el 
caso de H' y J' y alto el de C\ No obstante estos valores deben considerarse tentativos pues 
si bien existen en esta zona condiciones desfavorables, explicables tanto por el efecto de 
batimiento como por lo inadecuado del sustrato, la heterogeneidad del fondo no permite 
generalizar como en la laguna arrecifal. Más aún, es posible que exista una mezcla de 



y 



Especies resistentes 
al batimiento 



Especies poco o mode- 
] radamente resistentes 
al batimiento 



4 



Figura 3. Variación de los porcentajes de las especies de gorgonáceos, según su resistencia al 
batimiento intenso, en las distintas zonas del arrecife de barrera. 
Figure 3. Variation ofthe percentages ofthe species of gorgonians, according to their resistance 
to the hydrodynamic tensión, in the different zones ofthe barrier reef. 



11 



Herrera et al. 



subhábitats en el área muestreada. El primero, correspondiente al talud propiamente dicho, 
donde se observa una protección más efectiva del oleaje y predomina Briareum asbesti- 
num y el segundo, caracterizado por especies resistentes al batimiento, ya que tiene me- 
nor protección debido a que la meseta de este arrecife no se extiende de forma continua. 
Haciendo esta diferenciación, el valor inferido de ITH sería mucho más elevado en la 
parte inferior, explicándose los bajos valores de H' y J' por la elevada dominancia de 
Eunicea mammosa. 

El valor demasiado pequeño de ITH (37.7 %) para esta zona tan poco profunda no 
justifica los valores bajos de H' y J\ Este posiblemente esté dado por la sobrestimación 
de la abundancia de Briareum asbestinum, una especie poco tolerante al batimiento. Las 
colonias de este gorgonáceo son muy difíciles de individualizar ya que al ver limitada su 
expansión por la presencia de un sustrato inadecuado para su crecimiento, como la arena, 
generan estolones por dentro de este para alcanzar otro sustrato firme, por lo cual en oca- 
siones una sola colonia puede ser contada más de una vez. 

Zona de embate (Estación 3). Esta zona se presenta como una franja continua a lo largo 
de la porción N de la meseta (Fig. 2), caracterizada por una marcada influencia de la ac- 
ción del oleaje y de lo cual es reflejo un valor del ITH del 92 % (Fig. 3). 

En esta zona los valores de densidad resultaron sólo ligeramente superiores a los de la 
zona anterior, (4.29 colonias/m 2 ) en lo que debe influir, además del batimiento, la pre- 
sencia de arena sobre el sustrato rocoso y su efecto abrasivo por la dinámica del área. 

Se registró un total de 8 especies (Tabla 1) con marcada dominancia de Gorgonia 
flabellum (78,1%), especie que debido a su alto grado de resistencia al batimiento carac- 
teriza las zonas de embate de muchos arrecifes de barrera (Alcolado, 1981). 

Esta elevada dominancia se refleja en el alto valor de C y en los bajos de H' y J' 
(Tabla 1). Alcolado (1984) considera que el tensor fundamental que influye sobre la 
estructura comunitaria de los gorgonáceos en esta zona, el batimiento, debe ejercer su 
efecto de manera constante, lo cual debía reflejarse en valores más elevados de J\ Sin 
embargo, hay que considerar que este tensor actúa como un elemento selectivo al limitar 
el asentamiento en esta zona de las especies que no han desarrollado adaptaciones para 
enfrentarlo, por lo que las especies resistentes ocupan casi todo el sustrato disponible y con 
su dominancia afectan al mencionado índice. 

Los datos de Alcolado (1981), en esta misma zona, correspondientes al año 1974, re- 
flejan una estructura ecológica muy similar a la obtenida en el presente estudio, con pre- 
dominio de Gorgonia flabellum (62 %), seguida de Eunicea tourneforti, Plexaura fle- 
xuosa y Eunicea mammosa, ocupando entre todas el 90 % de la comunidad (Tabla 1). 
Ello brinda sólidos criterios acerca de la estabilidad temporal de la estructura comunita- 
ria en esta zona del arrecife y permite inferir colateralmente, que las inundaciones de 
1982 deben haber afectado particularmente la zona trasera del arrecife según sugieren 
Martinez-Estalella y Herrera (1989). 

Explanada abrasiva, 5 m (Estación 4). Se presenta como una franja paralela a la 
meseta con un fondo rocoso llano de aspecto abrasivo, cubierto por cantidades variables 
de arena y algas. 



78 



Estructura ecológica del arrecife de Guanabo 




i I i I I 1 1 I — , ! , , - ! ) 1 

J234567 J234567 

Fig. 4. Variación de los parámetros estructurales analizados en las distintas zonas del arrecife de barrera. 
Fig. 4. Variation ofthe structural parameters analyzed in the different zones ofthe barrier reef. 



Al parecer las características del sustrato no son del todo adecuadas para sustentar 
una alta densidad de gorgonáceos por lo que sólo se registraron 5.56 colonias/m 2 . No 
obstante, la explanada abrasiva en 5 m ya marca una transición dentro del arrecife de ba- 
rrera donde las características de las zonas anteriores cambian y el ambiente se torna pro- 
gresivamente más favorable y constante según refleja la estructura ecológica de los gor- 
gonáceos, aunque en esta zona el ITH (84.1 %) alcanza un valor elevado (Fig. 2). 

En esta zona se registró un total de 16 especies (Tabla 1) con predominio de Eunicea 
mammosa (39.1 %), Plexaurella dichotoma (15.8 %) y E. tourneforñ (12.6 %) 

Explanada abrasiva, 10 m (Estación 5). La estación correspondiente a esta zona es 
continuación de la anterior, aunque ya aquí, el aumento de profundidad que se traduce 
en una disminución de la intensidad del batimiento (Fig. 3) permite un incremento nota- 
ble de la densidad. Ello puede deberse tanto a la influencia de la agitación del agua sobre 
la densidad como a la reducción del batimiento y de su efecto abrasivo al aumentar la 
estabilidad de los sedimentos. Se observó un total de 21 especies (Tabla 1) con domi- 
nancia de Eunicea mammosa (15.3 %) seguida de Pseudopterogorgia americana (13.5 %). 
Plexaura flexuosa (9.5 %). Muricea muricata (8.6 %) y Eunicea tourneforñ (8.5 %). 

Arrecife frontal, 15 m (Estación 6). Esta zona corresponde al llamado canto o veril 
y presenta una inclinación variable, predominantemente de 45° y se extiende entre 1 1 y 15 
m de profundidad, en forma de escalón de relieve irregular. A simple vista se observa un 
incremento notable de la densidad de la fauna sésil, correspondiendo a los corales la ma- 
yor abundancia. La superficie del sustrato aparece desigualmente cubierta por algún se- 
dimento y escasa vegetación. 

Se registró un total de 21 especies (Tabla 1 ), con dominancia de Plexaura kuekenthali 
(20.3%), seguida de Pseudopterogorgia americana (16.1%), Gorgonia ventalina (11.3 



79 



Herrera et al. 



%), Pseudoplexaura flagellosa (1 1.0%) y G. (10.7%). De ellas a excepción de G. venta- 
lina, todas son poco o moderadamente resistentes al batimiento intenso (Alcolado, 
1981) lo que refleja la disminución de la intensidad de este factor en esta zona (Fig. 3). 

Cabezos del talud del arrecife frontal, 20 m (Estación 7). El talud del arrecife 
frontal, ubicado a 20 m de profundidad, está constituido por una explanada rocosa de es- 
casa pendiente, cubierta con una capa de sedimento grueso. Sobre esta se desarrollan 
promontorios coralinos (cabezos) de tamaños variables, con una exuberante fauna sésil, 
representada por organismos de gran tamaño. 

El muestreo se realizó sobre dichos cabezos ya que sobre el fondo arenoso la fauna sé- 
sil está prácticamente ausente a excepción de algunas especies escasas de los géneros 
Pterogorgia y Pseudopterogorgia. 

En esta zona se registró un total de 17 especies (Tabla 1) correspondiendo la dominancia 
a Pseudopterogorgia elisabethae (24.9 %), Plexaura kuekenthali (20.4 %), Eunicea 
calyculata forma coronata (11.1 %) y Plexaura flexuosa (10.5 %). 

El valor de H' se mantuvo alto, aunque algo inferior a los observados a 10 y 15 m, de- 
bido a la disminución de la riqueza de especies. Ello ocurre dado que no todas las espe- 
cies de gorgonáceos someros representativos de nuestros arrecifes llegan en su distribu- 
ción batimétrica a esta profundidad donde la luz puede pasar a ser un factor restrictivo. 

Comparación entre las distintas zonas. La Fig. 4 recoge las variaciones de los in- 
dicadores estructurales analizados en las distintas zonas donde puede observarse la exis- 
tencia de diferencias entre la zona lagunar trasera y de embate (área de mayor tensión 
ambiental) y la parte frontal del arrecife (área de menor tensión ambiental), lo que coin- 
cide con el patrón señalado por Kinzie (1973). 

La primera área, más impactada, se caracteriza por bajos valores de densidad, diver- 
sidad y equitatividad producto del batimiento, la resuspensión del sedimento y la mayor 
cobertura vegetal, factores que como vimos, se manifiestan en mayor o menor grado en esas 
tres zonas. 

A partir de la zona de explanada abrasiva, en 5 m, se observa un incremento de la di- 
versidad y la equitatividad indicando el aumento de la favorabilidad y la constancia am- 
biental, aunque los mayores valores de densidad se observan a partir de los 10 m, pues a 
menor profundidad aún ejerce un efecto importante el factor agitación del agua. 

Estas diferencias entre las dos partes del arrecife y la existencia de un mayor control 
físico sobre las comunidades de la laguna, la zona trasera y la zona de embate, aparece re- 
flejada en las curvas de rarefacción de la Fig. 5, donde las curvas correspondientes a las 
zonas mencionadas conforman una familia de menor riqueza específica. 

Finalmente la comparación de las características faunísticas de las distintas zonas se 
muestra en el análisis nodal de la Fig. 6 obtenido a partir de los resultados de las clasifi- 
caciones normal e inversa. 

En el análisis normal las relaciones obtenidas por los tres índices de afinidad emple- 
ados fueron muy similares aunque la más objetiva se obtuvo con el índice de Bray-Cur- 
tis que brindó cinco grupos correspondientes a la laguna, zona trasera, zona de embate, ex- 



80 



Estructura ecológica del arrecife de Guanabo 



25i 




5 10 J5 20 25 30 33 

CUADRANTES 



Figura 5. Curvas de rarefacción obtenidas por el método de Shinozaki (1963) para las distintas 
zonas del arrecife de barrera. L: laguna, ZT: zona trasera, ZE: zona de embate, EA5 y EA10: ex- 
planadas abrasivas en 5 y 10 metros, V15: veril en 15 metros, TAF: talud del arrecife frontal. 
Figure 5. Rarefaction curves obtained by the Shinozaki method (1963) for the different zones of 
the barrier reef. L: lagoon, ZT: rear zone, ZE: surfzone, EA5 and EA10: rock pavement at 5 and 
10 meters, VI 5: escarpment at 15 meters, TAF: fore reef slope. 

planada abrasiva en 5 y 10 m y arrecife frontal en 15 y 20 m (Fig. 6). 

En el análisis inverso también los resultados de los tres índices fueron similares, aun- 
que la distancia euclidiana brindó a nuestro juicio, la mejor opción al dividir el conjunto 
de especies en diez grupos donde quedaron separadas de manera clara las especies re- 
presentativas de cada una de las zonas (Fig. 6). 

Para el análisis del comportamiento de cada uno de los grupos de especies en los 
conjuntos de estaciones se confeccionó una escala de variación de los valores de densidad 
(Fig. 6) la cual se representó en cada nodo con una simbología gráfica. 

Con dicha simbología hemos dibujado solamente aquellas áreas de los nodos donde 
coincide la presencia de una especie con una densidad determinada. Dado que los conjuntos 
de especies en el análisis inverso se han formado por la concurrencia de un grupo de 
ellas con densidades similares en ciertas estaciones, dicho grupo una vez formado, ca- 
racteriza como agrupación la situación ecológica de sólo ese conjunto de estaciones, 
pero puede carecer de sentido para los restantes. 

Por ello podrá observarse (Fig. 6) que en algunos grupos de especies la simbología grá- 
fica completa el nodo correspondiente a un grupo de estaciones, con valores altos o bajos 
de densidad, mientras que en los restantes nodos, ese mismo conjunto de especies no 



81 



Herrera et al. 



presenta un patrón definido de presencia, ni de abundancia. Por este hecho, que es más evi- 
dente cuando se emplean en la clasificación inversa medidas de afinidad sesgadas hacia 
los altos valores (como la distancia), no debe generalizarse la simbología gráfica a todo el 
nodo cuando se empleen valores de densidad, biomasa u otros parámetros poblaciona- 
les, a diferencia de cuando se emplean constancia, fidelidad u otros índices que se refie- 
ren al comportamiento del grupo de especies como un todo. 

En la Fig. 6 puede verse claramente que tanto la laguna como las zonas trasera y de em- 
bate, presentan una baja densidad de organismos. En la primera se ve que la especie ca- 
racterística es Pterogorgia citrina, con poca abundancia; en la segunda es muy abun- 
dante Briareum asbestinum, seguida de Eunicea mammosa con poca abundancia; y en la 
tercera la mayor abundancia corresponde a Gorgonia flabellum especie altamente resis- 
tente al batimiento intenso (Alcolado, 1981) que tipifica la zona de embate. 

En la explanada abrasiva en 5 y 10 m se incrementa la densidad comunitaria, Eunicea 
mammosa se hace muy abundante; es abundante el grupo compuesto por Muricea muri- 
cata, M. pinnata, Eunicea calyculata f. typica, E. tourneforti y Plexaurella dichotoma, y 
poco abundante aunque con densidades mayores que en las anteriores zonas el grupo 
compuesto por Pseudopterogorgia americana, Plexaura flexuosa, Pseudoplexaura. fla- 
gellosa y Muriceopsis flavida. 

En el arrecife frontal a 15 y 20 m pasan a ser abundantes Gorgonia ventalina y G. 
mariae, Eunicea calyculata f. coronata y E. clavigera, mantienen esa condición P. ame- 
ricana, P. flexuosa, P. flagellosa y M. flavida, y adquirieron una densidad notable Pseu- 
dopterogorgia elisabethae y Plexaura kuekenthali, que se habían mantenido ausentes de 
las restantes zonas. 

La zonación observada en las distintas especies coincide con lo encontrado por Alcolado 
(1981) y con los límites batimétricos reportados por Kinzie (1973). 

En tal sentido debe señalarse la ausencia de Plexaura homomalla y Plexaura kue- 
kenthali en la zona trasera del arrecife, especies representativas de esta zona. En esa 
misma zona, Alcolado (1981) reporta que de un total de 339 gorgonáceos presentes en 
el conteo sólo un ejemplar pertenecía a esta especie. P. homomalla incluso, fue clasificada 
en el segundo grupo de especies junto a un conjunto de especies que estuvieron ausentes 
o fueron escasas en todas las zonas. Tal situación se explica por lo inadecuado del sustrato 
y la ausencia de cabezos coralinos, sobre los cuales se desarrollan dichas especies y es un 
patrón que se observa en la generalidad de los arrecifes de barrera de la Costa Norte. 

Consideraciones sobre la estructura ecológica de la comunidad de gorgonáceos 

Las tendencias de la variación de la diversidad y la equitatividad con la profundidad 
se comportan de forma similar a las observadas en otros arrecifes de la costa norte de 
Cuba, como los de los cayos: Sabinal, Fragoso, Caimán de Santa María, Confites, Fran- 
cés y Esquivel. (García-Parrado, inédito) y de Santa Cruz del Norte (Herrera y Al- 
colado, 1986). Es notable que sea en los 10 metros de profundidad donde generalmente 
se observan los valores más elevados de estos índices, debido a que en esta zona el 
efecto de la turbulencia provocada por el oleaje, uno de los tensores que más afecta a las 
comunidades de gorgonáceos, es mucho más marcado que en profundidades mayores. 



H2 



Estructura ecológica del arrecife de Guanabo 



ESCALA 

(COLONIAS/nrf? 
ALÍSENTE ÍO) 
ESCASA (HASTA 0,5? 

POCO ABUNDANTE í > 0,5 a LO) 
ABUNDANTE f> 1,0 a 1,5) 

MUY ABUNDANTE f > 1, 5 ) 



ZZ 




i — i — r 
1,0 0,5 

DISTANCIA 



citrina 
gríseo 
fusca 

guadaJupensís 
artceps 
nuffarrs 
knrghtí 
crucís 
porosa 
R bomomalla f ry 
E. succinea 
P. aceroso 
M rnurioato 
M. pinnato 
E>calycutatof íy 
E íourneforti 
R dichotoma 
G ventatína 
G. maríae 

E, colycutota f co 
£. clavJgera 
R amen cono 
R flexuoso 
MMovido 
R flogelíosa 
B osbestínum 
E. monmosa 
R homomalío f k 
P. efjeobethoe 
G-flabeltoro 




Figura 6. Relación de las clasificaciones normal (por estaciones) e inversa (por especies) en el 

análisis nodal, empleando los valores de densidad. 
Figure 6. Relationship of the normal classifications (by stations) and inverse (by species) in the 
nodal analysis, employing the density valúes. 



83 



Herrera et al. 

Al parecer en este nivel se produce una combinación de factores que favorecen el desarrollo 
de estos organismos: como una buena iluminación para la realización de la fotosíntesis de 
sus algas simbiontes unida a una tensión hidrodinámica tolerable para la mayoría de las es- 
pecies de gorgonias, pero lo suficientemente fuerte para dificultar el establecimiento de otros 
organismos sésiles como las esponjas y los corales, que compiten con ellas por el espacio. 
En otros estudios realizados en arrecifes aledaños a las Bahías de La Habana (Herrera y 
Alcolado, 1983) y Mariel (Herrera y Alcolado, 1986) los valores promedio de H' y 
J' de 15 metros fueron superiores a los obtenidos en 10 metros de profundidad; pero esto 
puede deberse a una mayor incidencia en los 10 m de la contaminación que irradia a par- 
tir de estas bahías, debido a su mayor cercanía. 

Utilizando los límites tentativos para lo valores de H' y J' establecidos por Herrera 
y Alcolado (1983) con el objetivo de inferir el grado de favorabilidad y pronosticabili- 
dad del ambiente en los arrecifes, de acuerdo con los criterios ecológicos resumidos por 
Preston y Preston (1975) observamos que las comunidades de gorgonáceos "interpre- 
tan" como desfavorable y no pronosticable al ambiente de la laguna arrecifal, la zona tra- 
sera y la zona de embate, como moderadamente desfavorable y constante los 5, 15 y 20 me- 
tros y como favorable y constante los 10 metros. Estos resultados coinciden en general con 
los obtenidos por y Herrera y Alcolado (1986). 

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84 



Avicennia, 1997,6/7: 85-102 



Estructura ecológica de una comunidad caribeña de poliquetos 
arrecifales 

Ecological structure of reef polychaete community in the caribbean 

Diana Ibarzábal 

Instituto de Oceanología, Avd. I a n°. 18406. E/ 184 y 186, Rpto. Flores, Habana, Cuba. 



Resumen 

La fauna de los poliquetos de tres arrecifes de barrera de la zona suroccidental de la pla- 
taforma caribeña cubana (Juan García, Cantiles y Diego Pérez), suma 126 especies que per- 
tenecen a 33 familias. El diferente grado de exposición al océano al que están sometidos cada 
uno de ellos, da lugar a las diferencias que se presentan en la fauna bentónica. Sin embargo la 
comunidad de poliquetos no presentó diferencias sustanciales en cuanto al número de especies, 
su densidad y biomasa, principalmente en el sustrato particulado, pues en el rocoso se en- 
contraron algunas diferencias en el arrecife de Diego Pérez. En el sustrato blando, se esta- 
bleció una comunidad de poliquetos de pequeño tamaño, generalmente de hábitos intersti- 
ciales, detritófagos y excavadores, mientras que en el rocoso las especies más frecuentes son 
errantes, carnívoras u omnivoras y filtradores sésiles. La fauna de poliquetos de cada arre- 
cife se polarizó en dos grupos fundamentales, uno que caracteriza las estaciones bajas y pro- 
tegidas por la meseta arrecifal y otro propio de las estaciones profundas de la pendiente externa. 

Abstract 

The polychaete fauna of 3 barrier reefs in southwestem zone of Caribbean Cuban shelf (Juan 
García, Cantiles y Diego Pérez) is composed by 126 species belonging to 33 families. The 
different degree of exposure to the ocean of each reef carry variations in benthic infauna already 
reported, however the community of polychaetes don't present substantial differences in 
number of species, density and biomass, though they are reflected into the different zones of 
each reef In soft bottoms a community of small size, interstitial and deposit feeders polycha- 
etes are established, while in hard bottoms the fauna is constituted principally by errantiatc, car- 
nivores, omnivores or sessile filter feeders species. The polychaete fauna of each reef is divided 
in two groups: A first group characterized by species of shallow zone, protected by the barrier 
and a second group established in deeper zones of external slope. 

Palabras claves: poliquetos, arrecife, Caribe, ecología. 

Key words: polychaetes, reef, Caribbean, ecology. 



INTRODUCCION 

Los poliquetos bentónicos constituyen el grupo dominante de la macroinfauna arrecifal 
(Reichelt, 1979; Hutchings, 1984; Ibarzábal, 1993), ya sea en el sustrato arenoso, 
donde las especies excavadoras e intersticiales son especialmente numerosas (Young Y 
Young, 1982) o en el rocoso, donde las especies perforadoras son las primeras en colo- 
nizar el biotopo (D avies y Hutchings, 1983). 

Su importancia como alimento de otros organismos arrecifales ha sido demostrada 
por Randall (1967); Kohn (1968); Vivien y Peyrot-Clausade (1974) y Vivien 
(1975). Su papel en la bioerosión de los arrecifes por una parte y en la construcción de és- 
tos por otra, también ha sido estudiada por autores como Wells (1970); Antonius 



85 



Ibarzábal 



(1973), Eckelbarger (1976); Wilson (1970, 1977); Davies y Hutchings (1983) y 
Hutchings (1986). Sin embargo su papel dentro del ecosistema arrecifal tiene todavía 
numerosas incógnitas. 

En nuestro país se han realizado varios trabajos sobre la fauna sésil de los arrecifes co- 
ralinos, pero la fauna vágil se ha estudiado muy poco. Un trabajo sobre la distribución 
de la macroinfauna vágil arrecifal ha sido realizado recientemente (Ibarzábal, 1993). 
Anteriormente se habían dado los primeros datos sobre la composición de la comunidad 
de poliquetos en un arrecife costero cubano en Punta del Este, Isla de la Juventud (Ibar- 
zabaI, 1985), donde se estudió el biotopo arrecifal entre otros presentes en el área y se co- 
rroboró la importancia de este grupo dentro de esta comunidad bentónica. 

El presente trabajo se realizó en tres importantes arrecifes de barrera de la zona su- 
roccidental de la plataforma caribeña cubana, donde los poliquetos ocupan un lugar im- 
portante tanto en la infauna de los fondos blandos como en las cavidades del sustrato ro- 
coso. Los resultados que se exponen a continuación incrementaran en gran medida el co- 
nocimiento de este grupo en el biotopo arrecifal del área. 

MATERIALES Y METODOS 

El trabajo se realizó en tres arrecifes situados en el borde de la zona suroccidental de la plata- 
forma cubana. El de Cayo Juan García, al SW del Golfo de Batabanó (21° 59' N, 84° 29' W), el 
de Cayo Cantiles (21° 35' N, 81° 5' W) y el de Diego Pérez (22° 21' N, 81° 31' W), situados al S 
y al SE ; respectivamente del ya citado Golfo (Fig. 1). 

Las características particulares de cada uno de ellos, así como la colecta y el procesamiento de 
las muestras aparecen explicadas en detalle en Ibarzábal (1993). 

Las especies de poliquetos se obtuvieron a partir de las muestras de la infauna de los sedimen- 
tos arenosos y de los fragmentos de rocas coralinas colectadas en 9 estaciones del perfil situado en 
cada uno de los arrecifes, desde la laguna arrecifal hasta 25 m de profundidad en la pendiente ex- 
terna. Las colectas se realizaron en febrero (invierno) y julio (verano) de 1987 y 1988. En todos los 
casos se separó la fauna mayor de 1 mm y la densidad y la biomasa en peso seco se presentan en n° 
ind/m 2 y g/m 2 respectivamente. 

Se utilizó el Indice de Diversidad de Shannon-Weaver (H') y el de Equitatividad de Pielou (J') 
para medir la diversidad especifica de la comunidad de poliquetos en cada zona del arrecife. Con el 
Indice de Similitud de Sanders se obtuvo la homogeneidad espacial de la fauna entre las estaciones, 
a partir de la cual se aplicó el método de clasificación jerárquica propuesto por Swartz (1975) 
para determinar la tendencia de agrupamiento de las diferentes zonas del arrecife. 

RESULTADOS 

Arrecife de Cayo Juan García. 

Se encuentra en el borde SW del Golfo de Batabanó (Fig. 1), por donde sale una 
fuerte corriente de agua que arrastra un notable aporte de nutrientes provenientes de la ma- 
crolaguna del golfo (Popowski y Borrero, 1989, Fabre, 1985). Es un arrecife de ba- 
rrera, formado en su parte superior por la laguna arrecifal, la zona trasera, la meseta, la zona 
de embate y en su parte inferior por la pendiente externa (Fig. 1). 

Presenta en general altos índices de agitación, que traen como consecuencia gran 
inestabilidad de los sedimentos, los cuales, presentan importantes variaciones granulo- 



86 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 




Fíg. 1. Mapa de los arrecifes y las estaciones muestreadas en cada uno de ellos. 
Fig. 1. Map ofthe reefs and stations sampled. 

métricas temporales sobre todo en las zonas más bajas del arrecife. Por otra parte, el contenido 
de materia orgánica de los sedimentos es elevado por el aporte que recibe desde la macro- 
laguna del golfo. La sedimentación es muy intensa y se observa hasta en las zonas más 
profundas (Tabla 1). Las características de cada zona se explican en Ibarzabal (1993). 

Fauna del sustrato blando: En el sedimento arenoso se colectaron 56 especies de 
27 familias de poliquetos (Tabla 2), con escasas diferencias entre las dos épocas del año 
muestreadas (48 en febrero y 44 en julio). 

Las especies Ehlersia mexicana Rioja, 1960 y Exogone dispar (Webster, 1879) apa- 
recieron en todas las estaciones; otras también fueron muy frecuentes (75-80 % del total 
de las estaciones) como A 1 eréis riseii Grube, 1857, Chrysopetalum hernancortezae Perkins, 
1985, Armandia maculata (Webster, 1884), Axiothella mucosa (Andrews, 1871) y Bran- 



87 



Ibarzábal 



chiomma nigromaculata (Baird, 1865). El número de especies disminuyó en la zona de em- 
bate para volver a aumentar en las estaciones de la pendiente externa (Fig. 2). 

Las especies más abundantes fueron E. dispar, E. mexicana y N. riseii, sobre todo en 
la laguna arrecifal. A. maculata, aumentó notablemente su densidad en la zona de em- 
bate (Est. 4), donde el resto tienden a disminuir, esta especie se considera una excava- 
dora muy activa que con seguridad resiste la inestabilidad del sedimento de esta zona en- 
terrándose a mayor profundidad en el mismo. Otras especies son más abundantes en la pen- 
diente externa como Glycera abranckiata Treadwell, 1901 y Spio setosa Verril, 1873. 

Depredadores carnívoros y omnívoros están bien representados en los géneros Ne- 
reis, Chrysopetalum, Glycera y numerosas especies de silidos (Tabla 2), los cuales se 
desplazan tanto entre la vegetación de la laguna arrecifal y la zona trasera como en las po- 
cetas de arena rodeadas de piedras coralinas de la pendiente externa. 

Fauna del sustrato rocoso: En el sustrato rocoso se colectaron 69 especies de 21 fa- 
milias de poliquetos (53 en verano y 48 en invierno). 

La composición de la criptofauna presentó algunas diferencias con la fauna de la 
arena, de hecho solo 25 especies (35 %) coincidieron en ambos sustratos (Tabla 2). 

Las especies más frecuentes son también las más abundantes, entre ellas, C. hernan- 
cortezae, Hermodice carunculata Pallas, 1766, Lysidice ninetta Audouin y Milne Ed- 
wards, 1833 y N. riseii, aparecieron en todos los muéstreos. También se encontraron 
Harmothoe imbricata (Linne, 1767), Bhawania heteroseta (Hartman, 1945), Typosyllis va- 
riegata (Grube, 1860) y Eunice (Nicidion) cariboea Grube, 1856 con altas frecuencias 
(85-90 %) y densidades. 

El número total de especies presentó pocas variaciones a lo largo del perfil (Fig. 2). 

La criptofauna de este arrecife está representada principalmente por especies de los or- 
denes Eunicacea y Aphroditacea, y las familias Nereidae y Syllidae (Tabla 2), poliquetos 
de vida libre, depredadores, carnívoros u omnívoros asociados generalmente a fondos 
rocosos, en particular coralinos, (Pettibone 1982). 

Arrecife de Cayo Cantiles 

Este arrecife se encuentra al S del Golfo de Batabanó, frente al cayo que le da nombre. 
Su lejanía de la Isla de Cuba y de la Isla de la Juventud hace que la influencia terrígena so- 
bre él sea pobre (Fig. 1). De tipo barrera, está formado por las mismas zonas ecológicas 
indicadas en el de Juan García con algunas diferencias en su estructura (Ibarzábal, 1993). 

Presenta altos índices de agitación aunque algo más bajos que los de Juan Garáa, la ines- 
tabilidad del sedimento se agudiza en las zonas mas bajas, lo que trae como consecuencia 
gran variabilidad temporal en el tamaño de la partícula de sedimento. Los procesos de 
sedimentación están presentes y la escasa influencia terrígena que recibe contribuye a 
que el contenido de materia orgánica de los sedimentos sea bajo (Tabla 1). 

Fauna del sustrato blando: En el sustrato blando de Cayo Cantiles se colectaron 51 
especies de 28 familias de poliquetos (Tabla 2), 47 en invierno y 37 en verano. 

E. dispar, apareció en todas las muestras, también fueron muy frecuentes N. riseii, 



8X 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 



JUAN GARCIA 



CANTILES 




1 2 3 4 5 6 7 8 



DIEGO PEREZ 



l-A 2 4 5 6 7 9 



I 2 3 4 3 6 7 9 



A- 



2 3 4 5 



Fig. 2. Número de especies encontradas en los perfiles de cada arrecife en los sustratos arenoso 

(arriba) y rocoso (abajo). 
Fig. 2. Species number founded in different transect ofeach reefin soft and rocky bottom. 




Fig. 3. Curvas de la abundancia de poliquetos en el sustrato suave de cada arrecife. Los valores 

de las densidades son llevados a la Escala de Frontier. Las líneas continuas ( ) representan 

los datos de los muéstreos de invierno (febrero), y las discontinuas ( ) los de verano (julio). 

Fig. 3. Abundance of polychaete fauna in soft bottom ofeach reef The valúes ofdensity are re- 
presented in the Frontier Scale. The continué Une ( — ), represent winter sampling (February), 
and discontinué Une represent summer sampling (July). 



89 



Ibarzábal 




Fig. 4. Variaciones del Indice de Agitación del Agua en cada arrecife (Línea continua — ) y 

abundancia de Armandia macúlala en ambos muéstreos, febrero ( ) y julio (....)• 

Fig. 4. Variations in the Index ofAgitation of Water in each re ef (continué d Une — ) and abun- 
dance of Armandia maculata in both sampling periods, February ( ) andJuly (....). 




Fig. 5. Abundancia de la población de poliquetos en el sustrato rocoso de cada arrecife y densi- 
dad de los eunicidos en los muéstreos de febrero ( ) y julio ( ). 

Fig. 5. Abundant e of polychaete population in rocky bottom of each reefand density ofeunicids 
in both sampling periods, February ( — ) and July ( ). 



90 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 



Glycera oxycephala Ehlers, 1887, Prionospio cirrobranchiata Day, 1961 y A. maculata 
con 70-90 % de aparición en el total de las estaciones. 

Al igual que en el arrecife de Juan García, el total de especies disminuye en las esta- 
ciones cercanas a la meseta arrecifal hasta la explanada abrasiva (5 m de profundidad), para 
aumentar en la pendiente externa (Fig. 2). El fuerte batimiento de esta zona produce una 
marcada inestabilidad de los sedimentos lo que unido al bajo contenido de materia orgá- 
nica de los mismos debe ser la causa de la ausencia o la disminución de la densidad de mu- 
chas especies intersticiales y excavadoras de los sedimentos blandos de esta zona, como 
es el caso de E. mexicana, E. dispar, A. mucosa y Trichobranchus glacialis Malmgren, 
1866, entre otros. 

E. mexicana, E. dispar y N. riseii, se destacaron también por ser las más abundantes 
en todo el perfil, aunque mucho mas en la laguna arrecifal. A. maculata presentó sus ma- 
yores densidades en la zona de embate y la explanada abrasiva, y C. abranchiata en la pen- 
diente externa, manteniendo el mismo patrón de distribución que en Juan García. 

Sustrato rocoso: En el fondo rocoso de este arrecife se colectaron 65 especies de 24 
familias de poliquetos (Tabla 2), 43 en febrero y 61 en julio. De estas 22 (33 %), coinci- 
dieron tanto en la arena como en las cavidades rocosas. 

Siete especies aparecieron en todas las muestras, éstas son: B. heteroseta, C. hernan- 
cortezae, G. abranchiata, Ceratonereis longicirrata Perkins, 1980, N. riseii, E. ninetta 
y Dorvillea cerasina (Ehlers, 1901). Otras especies tuvieron frecuencias altas (80-90 %), 
como H. imbricata, T. variegata, Eunice schemacephala Schmarda, 1861, E. (Nicidion) 
cariboea y H. carunculata. 

Contrario a lo que sucede en el hábitat arenoso, aquí el número de especies se mantiene 
sin variaciones a lo largo del transepto (Fig. 2). Las especies de mayor abundancia numérica 
fueron N. riseii, L. ninetta y C. hernancortezae (Tabla 6). 

Como en el arrecife anterior se destacan las superfamilias Eunicacea (14 especies) y 
Aphroditacea (10 especies), estos grupos están fuertemente ligados a fondos rocosos, 
donde utilizan las cavidades y la fauna sésil (esponjas, corales y gorgonáceos) como re- 
fugio (Pettibone, 1982). 

Arrecife de Cayo Diego Pérez 

Localizado en el borde E del Golfo de Batabanó, frente al Golfo de Cazones (Fig. 1 ). 
Su cercanía con la Isla de Cuba, hace que este arrecife tenga una situación más protegida 
que los de Juan García y Cantiles, lo que atenúa las condiciones hidrodinámicas de la 
zona y como consecuencia de esto los índices de agitación del agua son menores y la es- 
tabilidad del sedimento mayor. Por otra parte, recibe una notable influencia terrígena, 
acentuada por las áreas de manglares y ciénagas del sur de la Península de Zapata, lo que 
contribuye a los altos valores de materia orgánica del sedimento (Tabla 1). 

El arrecife de Diego Pérez es del tipo de barrera y está compuesto por las mismas zo- 
nas descritas anteriormente. Ibarzabal (1993), hace una descripción detallada de cada una 
de éstas, sin embargo es necesario destacar aquí la notable ausencia de piedras coralinas 
en la laguna arrecifal por lo que en esta localidad no se pudo estudiar la criptofauna. 



91 



Ibarzábal 



JUAN GARCIA 



-o 5 5 g- 5 f 

| 1 1 f | l 

| o I u 5 5 

CANTILES 




c 
o 



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40- 
20- 



DIEGO PEREZ 



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JUAN GARCIA 



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CANTILES 



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DIEGO PEREZ 



I 1 1 1 i I i 

o 5 * I £ ! 



,3 3 5 



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£ # < o < <s> 



Fig. 6. Abundancia relativa de las familias 
de poliquetos encontradas en el fondo 
blando de cada arrecife. 
Fig. 6. Relative abundance of polychaete fa- 
milies founded in soft bottom ofeach reef. 



Fig. 7. Abundancia relativa de las familias de 
poliquetos encontrados en el fondo rocoso de 

cada arrecife. 
Fig. 7. Relative abundance of polychaete fa- 
milies founded in rocky bottom ofeach reef 



Fauna del sustrato blando: En el sedimento arenoso se colectaron 48 especies de 
30 familias de poliquetos (Tabla 2), 43 en invierno y 46 en verano. 

Las especies más frecuentes fueron E. dispar, N riseii, G. abranchiata y P. cirro- 
branchiata, las cuales aparecieron en todas las muestras. Otras especies también tuvie- 
ron frecuencias elevadas (75-93 %), como Aricidea jefreysii (Me Intosh, 1879), Magelona 
polydentata, Jones, 1963, A. maculata, A. mucosa, E. mexicana y C. hernancortezae. El 
total de especies mostró cierta disminución en la zona de embate de igual forma que en los 
arrecifes anteriores. 

Las mayores densidades las presentaron E. dispar, N. riseii y G. abranchiata. También 
fueron notables las abundancias de P. cirrobranchiata, E. mexicana, T. prolifera y C. 
hernancortezae. Manteniendo el mismo patrón de distribución, A. maculata fue más 
abundante en las localidades de mayor batimiento. 



92 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 




1 l-A 2 4 ? 6~~ 7 9 ~~ ¡ H* 2 4 5 6 7 I 



Fig. 8. Diversidad (H') y equitatividad (J') de la comunidad de poliquetos en el sustrato arenoso 

de cada arrecife en ambos muéstreos, febrero ( — ) y julio ( ). 

Fig. 8 Divcrsity (H') and equitativity (J') of polychaete community in sandy bottom ofeach reef 
on both sampling periods, February ( — ) and Jully ( ) 

Son abundantes las especies detritófagas, intersticiales y excavadoras como M. poly- 
dentata, A. maculata, A. mucosa, A. jefreysi y T. glacialis y por otra los depredadores 
carnivoros u omnívoros como los sílidos y nereidos. La presencia con cierta abundancia 
del sabelido B. nigromaculata es debida a las aguas enriquecidas con abundante materia 
orgánica en suspensión provenientes de la ciénaga cercana (Popowski y Borrero,1989). 

Fauna del sustrato rocoso: En el sustrato rocoso se colectaron 77 especies de 23 fa- 
milias de poliquetos, 39 en febrero y 33 en julio. De éstas, 25 (32 %) se encontraron en am- 
bos sustratos. El n° de especies en el arrecife tiende a aumentar paulatinamente hacia la zona 
profunda. Destacan eunicidos y sabelidos por la cantidad de especies presentes (Tab. 2). 

C. hernancortezae, G. abranchiata, N. riseii, L. ninetta y E. (Nicidion) cariboea apa- 
recieron en todos los muéstreos. También ocurrieron con altas frecuencias (más de 85 
%) T. variegata, D. cerasina y Notaulax paucoculata Perkins,1984. 

Las especies más frecuentes fueron también las mas abundantes. En el hábitat rocoso 
de este arrecife al igual que en los anteriores son comunes eunicidos, nereidos y sílidos. 
Hay que destacar la presencia de 9 especies de la familia Sabellidae, (Tabla 2), cuyo es- 
tablecimiento se hace propicio al contar con un sustrato duro donde fijarse y la presencia 
de las aguas enriquecidas mencionadas anteriormente. 



93 



Ibarzábal 



H 

JO 

2.5- 
2.0- 
1.5- 



JUAN GARCIA 



J' 

1.0- 

^ o.a- 
o e 



H 

3.0 

2.5 
2.0 
» .3- 



H' 

3. 

2 5 
2.0 
1.5- 



234367» 12345978 
CANTILES J 1 




I 2 3 



S 6 T 6 



I 2 3 



5 6 T 8 



DIEGO PEREZ 



LO- 
OS 
0-6; 



I 2 3 



5 6 7 8 



I 2 3 4 S 6 7 8 



Fig. 9. Diversidad (H)' y equitatividad (J') de la comunidad de poliquetos del sustrato rocoso de 

cada arrecife en ambos muéstreos, febrero ( — ) y julio ( ). 

Fig. 9. Diversity (H') and equitativity (J') of polychaete community in rocky bottom ofeach reef 
on both sampling periods, February ( — ) and July ( ). 



DISCUSION 

Comparación de los tres arrecifes. 

Abundancia: La densidad y biomasa de los poliquetos mostró dos tendencias diferentes 
de acuerdo al hábitat donde se encuentran. Las especies presentes en el sedimento arenoso 
disminuyen sus abundancias en las zonas del arrecife de mayor batimiento. La zona de em- 
bate y la explanada abrasiva (est. 4 y 5) muestran los valores más bajos, lo que se puede 
observar claramente al colocar los valores de la densidad en la escala de Frontier (Fig. 3). 
Sin embargo, A. maculata aumentó notablemente su abundancia en la zona de embate, 
donde los valores del IAA son mayores (Fig. 4). Los ofélidos presentan una distribución 
muy localizada (Wilson, 1953; Pettibone 1982), con un estrecho intervalo en el tamaño 
de la partícula. El género Armandia por su parte se caracteriza por habitar localidades de 
sedimento grueso y limpio, ambas propiedades las presentan las arenas continuamente 
lavadas de la zona de embate. 

En cayo Cantiles, esta disminución de la abundancia aparece desde la zona trasera en 
la época invernal. La gran exposición de este arrecife al océano y el escaso contenido de 
materia orgánica de los sedimentos hacen que incluso en esta zona protegida por la barrera 



94 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 



la densidad sea baja en épocas del año donde los vientos producen fuertes oleajes. 

Por su parte, el arrecife de Diego Pérez presentó una segunda disminución en el per- 
fil profundo (est. 7 y 9), a pesar de que aquí las condiciones ambientales son más favorables. 
Parece incidir sobre la fauna de poliquetos un efecto de depredación. La densidad de pe- 
ces bentófagos en este arrecife es superior a los anteriores (Garcia-Arteaga, com. per.) 
y se ha planteado en ocasiones que los poliquetos constituyen un componente significa- 
tivo en la dieta de peces arrecifales (Randall, 1967; Vivien y Peyrot-Clausade,1974). 

En el sustrato rocoso, el patrón que se observa es diferente, y las mayores abundancias 
se encuentran en las estaciones de la meseta arrecifal (Fig. 5). Esto es debido a varios 
factores. Las cavidades rocosas de esta zona constantemente afectada por el batimiento del 
oleaje pueden ofrecer un buen refugio a las especie de poliquetos. Esto también se de- 
mostró en otros grupos de invertebrados bentónicos como anfipodos, isópodos y tanai- 
daceos, los cuales contrastan el efecto de la fuerte tensión a que está sometida esta zona 
refugiándose en las cavidades rocosas coralinas (Ibarzabal, 1993). 

Por otra parte, las piedras coralinas de la meseta arrecifal y las zonas aledañas son 
frágils, porosas, a veces ahuecadas y con abundantes incrustaciones epifaunales, lo que fa- 
cilita la penetración de la fauna criptica. Hutchings (1974), obtuvo grandes poblaciones 
y biomasas de poliquetos en piedras coralinas de amplia superficie, abundante epifauna y 
fáciles de romper. Estos factores protegen a la fauna y facilitan el establecimiento de las 
larvas pelágicas de poliquetos y su posterior penetración. 

La biomasa por su parte esta ligada a la abundancia de eunícidos, principalmente de las 
especies Eunice schemacephala Schmarda, 1861 y Eunice filamentosa Grube, 1856, por 
ser especies de gran tamaño cuya sola presencia determina un aumento de la biomasa to- 
tal de la muestra, (Fig. 5). Hutchings (1974), aclara que una elevada abundancia de po- 
liquetos no es necesariamente indicativa de elevadas biomasas, debido al pequeño ta- 
maño de la mayoría de las especies. Esta autora también demostró que las localidades 
donde las biomasas son altas, generalmente presentan eunicidos de gran talla (entre 5 y 15 
cm de longitud). En este mismo sentido, Vittor y Johnson (1977), consideran que la 
contribución más importante a la biomasa total la brindan eunicidos y serpulidos. 

Composición de la fauna y diversidad: Un total de 126 especies de poliquetos, 
agrupadas en 33 familias se colectaron en los tres arrecifes (Tabla 2). Hay una marcada di- 
ferencia entre la composición de la fauna en los dos hábitats estudiados, aunque N. riseii 
y varias especies de silidos son frecuentes y abundantes en ambos tipos de sustrato. 

En el sustrato suave, una comunidad de poliquetos pequeños, de hábitos intersticiales 
y excavadores son dominantes como es el caso de las familias Syllidae, Maldanidae, Op- 
heliidae y Spionidae (Fig. 6). Reichelt (1979), encontró que principalmente los silidos, 
a veces acompañados por anfinómidos y eunícidos representan fundamentalmente el 
biotopo de arena coralina. Young y Young (1982), en el sedimento arenoso del arrecife 
de Carrie Bow, Belice, reportó en primer lugar de abundancia al maldánido A. mucosa, se- 
guido de cuatro especies de silidos entre los que se encuentra E. dispar. 

En las cavidades rocosas la composición de la fauna varía, aquí encontramos princi- 
palmente a las familias Eunicidae, Chrysopetalidae y Polynoidae junto con los silidos 



95 



Ibarzábal 



60- 

40- 



JUAN GARCIA 

r 



100 

»<) 

60- 

40 



FEBRERO 

CANTILES 



4 3 6 
JULIO 



DIEGO PEREZ 



2 3 6 4 7 9 



EL 



3 6 7 9 



Fig. 10. 
Fig. 10. 



Dendrograma de agrupación de las estaciones del sustrato arenoso a pareir del Indice de 

Disimilitud de Sanders. 
Cluster analysis ofstation data in sofbottom according to the Sanders Index of Disimilarity. 



JUAN GARCIA 



100 

so- 
so- 

40 

20 



FEBRERO 
CANTILES 



DIEGO PEREZ 



a 

V> too 

5 

80 
60- 
40- 
20 



eo- 

60- 



2 4 5 8 6 7 
JULIO 



4 2 3 5 7 6 B 



Fig. 11. Dendrograma de agrupación de las estaciones del sustrato rocoso a partir del Indice de 

Disimilitud de Sanders. 

Fig. 11. Cluster analysis ofstation data in rocky bottom according to the Sanders Index of Disimilarity. 

(Fig. 7). Familias integradas por especies carnívoras u omnivoras asociadas a corales y ca- 
vidades rocosas arrecifales según Petttibone (1982). 

Los sabelidos también ocupan un lugar importante en este hábitat, en lugares donde el 
contenido de nutrientes del agua es importante como los del arrecife de Diego Pérez (Po- 
powski y Borrero,1989), pueden encontrar además el sustrato adecuado donde fijarse. Por 
su parte Hutchings (1974), reportó a eunícidos, sílidos y cirratúlidos como las familias me- 
jor representadas en las rocas coralinas de un sector del arrecife de la Gran Barrera aus- 
traliana estudiado por ella. 

La diversidad en el sustrato blando presentó tendencias similares a las de la densi- 
dad, con valores relativamente altos en la laguna (2.52-2.98 natios) y la pendiente ex- 
terna (2.51-2.94) y mas bajos en las zonas aledañas a la meseta arrecifal (1.73-2.38) (Fig. 



96 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 



8). La ausencia de numerosas especies y el aumento del número de individuos de A. ma- 
cúlala en la zona de embate produce una disminución de IT y J', lo que es un reflejo de la 
desfavorabilidad ambiental de esta zona. 

En el sustrato rocoso, existe una tendencia al aumento y la estabilidad de H' hacia la 
pendiente externa, con valores que van de 2. 15 a 2.88 natíos entre las dos épocas (Fig.9). 
En las zonas bajas, las curvas son diferentes en cada arrecife y la diversidad varia entre 1.40 
y 2.82 natios. Los menores valores se deben en su generalidad a la disminución del número 
de especies y las altas abundancias de N. riseii, L. ninetta y las especies del género Eunice. 

Resultados con valores similares encontraron Kohn y Lloyd (1973) en piedras cora- 
linas del arrecife indonesio (H'= 2.55 natios); Vittor y Johnson (1977), obtuvieron va- 
lores de diversidad entre 1.19 y 1.51 natios en comunidades criptofaunales de Bahamas y 
Florida y Reichelt (1979), en la gran barrera australiana encontró diversidades de 2,65 na- 
tios en arena coralina y 2.85 en piedras coralinas. 

Estructura de la comunidad: La similitud estructural de la fauna de poliquetos en las 
diferentes zonas del biotopo arrecifal se obtuvo con el Indice de Sanders. 

Los dendrogramas obtenidos para la fauna del sustrato blando (Fig. 10), mostraron 
en general una polarización entre las estaciones de la laguna arrecifal y la zona trasera y 
otra con el resto de las estaciones de la pendiente externa. Estos resultados nos permiten 
hablar de una comunidad que habita los sedimentos de las zonas más protegidas del arre- 
cife y otra que se establece en zonas abiertas. En cayo Cantiles, en la época invernal po- 
siblemente la marcada disminución de la abundancia que se manifiesta desde la zona tra- 
sera, induce a la separación de esta localidad de los grupos señalados anteriormente. 

En el arrecife de Punta del Este, se obtuvieron resultados similares (Ibarzabal, 1985. 
En este caso un grupo de especies caracterizó la zona trasera, la meseta y la zona de em- 
bate; un segundo grupo las estaciones de la pendiente externa y un tercero las locali- 
dades de la laguna arrecifal. 

En el sustrato rocoso, sin embargo, la separación de la comunidad no la podemos 
considerar tan marcada como en el caso anterior (Fig. 11). Se observa cierta tendencia a 
la formación de un grupo que reúne a la zona trasera con la meseta y la zona de embate (est. 
3, 4 y 5) y otro con las estaciones restantes pertenecientes a la pendiente externa, pero 
este patrón sufre variaciones, como en Juan García (est. 1 y 2) y en Diego Pérez (est. 4). 
Esto es el resultado de condiciones particulares del sustrato rocoso, dadas en primera 
instancia por la gran variabilidad del refugio que ofrece a la criptofauna, por lo que la 
misma estará estrechamente relacionada con las características específicas y estructurales 
de cada arrecife. 

CONCLUSIONES 

El ambiente arrecifal alberga una fauna de poliquetos abundante y diversa, tanto en el 
sustrato arenoso como en el rocoso. Sin embargo se observan algunas diferencias tanto en 
la abundancia como en la distribución de las especies. El sustrato arenoso se caracterizó 



97 



Ibarzábal 



por tener mayores densidades de individuos en las zonas más tranquilas del arrecife, sin 
embargo, en el sustrato rocoso las mayores abundancias se encontraron en las estaciones 
asociadas a la meseta arrecifal, es decir las más movidas. 

En el primer caso la comunidad de poliquetos está formada por especies de pequeño 
tamaño y hábitos intersticiales y detritófagos, en cambio, asociadas a las cavidades ro- 
cosas son dominantes las especies de mayor tamaño y de hábitos carnívoros u omnívoros 
en su mayoría. 



Est. 


Md (mm) 


Tipo de sedimento 


IAA 


MOP 






Juan García 






1 


0,13-0,73 


arena fina - arena gruesa 


— 


0,30-0,60 


2 


0,51-2,69 


arena gruesa - grava media 


98 


0,10-0,30 


3 


0,48 


arena media 






4 


0^82-2,69 


arena gruesa - grava media 


100 


0,00-0,10 


5 


0,45-1,77 


arena gruesa - grava fina 


99 


0,10 


6 


0,44-0,67 


arena media - arena gruesa 


79 


0,10-0,30 


7 


0,39-0,86 


arena media - arena gruesa 


43 


0,20-0,40 


8 


0,38-0,79 


arena media - arena gruesa 


5 


0,46-0,40 


9 


0,61-1,00 


arena gruesa - grava fina 


4 


0,10-0,40 






Cantiles 






1 


0,16-0,58 


arena fina - arena gruesa 


— 


0,10-0,35 


2 


0,20-0,43 


arena fina - arena media 


4 


0,00-0,30 


3 


0,47 


arena media 






4 


0,26-2,53 


arena media - grava fina 


79 


0,00-0,10 


5 


0,65-1,30 


arena gruesa - grava fina 


71 


0,00 


6 


0,71-0,86 


arena gruesa 


24 


0,00 


7 


0,44-0,78 


arena media - arena gruesa 


9 


0,10-0,20 


8 


0,52-0,55 


arena gruesa 


4 


0,30-0,35 


9 


0,98-1,16 


arena gruesa - grava fina 




0,30-0,50 






Diego Pérez 






1 


0,18-0,48 


arena fina - arena gruesa 




0,30-1,00 


2 


0,25-0,65 


arena fina - arena gruesa 


21 


0,25-0,90 


3 


0,35 


arena media 






4 


0,49-0,84 


arena media - arena gruesa 


33 


0,00-0,10 


5 


0,40-1,08 


arena gruesa - grava fina 


25 


0,00-0,20 


6 


0,41-1,04 


arena media - grava fina 


17 


0,10-0,20 


7 


0,41-0,91 


arena media - arena gruesa 


9 


0,10-0,50 


8 


0,30-1,22 


arena media - grava fina 


1 


0,20-0,45 


9 


0,32-0,80 


arena media - arena gruesa 




0,20-0,50 



Tabla 1. Valores del diámetro medio de partícula (Md), el tipo de sedimento, el índice de agita- 
ción del agua (IAA) y el contenido de materia orgánica en los sedimentos (MOP). 



Table 1. Valúes ofthe median díamete r (Md), the type ofsediment, the water agitation index 
(IAA) and the contení oforganic matter in sediments (MOP). 



98 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 



Tabla 2. Lista de especies colectadas en los sustratos suave (SS) y rocoso (SR) en las 3 secciones 
del perfil estudiado en cada arrecife. I: laguna arrecifal (est. 1 y 1 A), II: zona trasera, meseta y 
zona de embate (est. 2, 3 y 4) y III: pendiente externa desde 5 hasta 25 m (est. 5, 6, 7, 8 y 9). 

Table 2. List ofspecies collected in soft substrates (SS) and in rocky substrates (SR) in three sec- 
tion ofeach reef studied. I- reeflagoon (st. 1 and JA), II- back reef, reefcrest and high spur zone 
offore reef(st. 2, 3 and 4) and III- outer reef slope (st. 5, 6, 7, 8 and 9). 



ARRECIFES 
J. García Cantiles D. Pérez 



Especies 


SS 


SR 


I 


II 


III 


I 


II 


III 


I 


II 


III 


Paralepidonotus sp. 


X 




X 


















Polynoidae indt. 


X 








X 




X 










Sigalionidae indet. 


X 








X 














Chrysopetalum sp. 


X 




X 


X 


X 


X 




X 


X 


X 


X 


Chloeia viridis 


X 




X 


X 


X 


X 


X 


X 




X 


X 


Amphinomidae indet. 


X 




X 
















X 


Micropodarke sp. 


X 




X 


X 


X 














Sigambra tentaculata 


X 




X 


X 


X 












X 


Pilargidae indet. 


X 










X 


X 


X 


X 


X 


X 


Autolytus anoplos 


X 








X 






X 








Branchiosyllis oculata 


X 




X 


X 


X 


X 




X 








Brania clavata 


X 




















X 


Syllidae indet. 


X 










X 


X 


X 








Ceratonereis excisa 


X 








X 














Ceratonereis sp. 


X 














X 








Nephtys squamosa 


X 








X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


Glycera oxycephala 


X 




X 


X 




X 


X 


X 








Nothria stigmatis cirrata 


X 










X 












Onuphidae indet. 


X 










X 






X 






Lumbrinereis tetraura 


X 




X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


Palola siciliensis 


X 








X 














Protodorvillea kefersteni 


X 






X 


X 














Nainereis setosa 


x 








x 


X 






X 




x 


Orbiniidae indet. 


X 




X 


X 


X 


X 




X 


X 




X 


Aricidea jefreysii 


X 




X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


Spio setosa 


X 






X 


X 






X 








Prionospio cirrobranchiata 


X 




X 


X 




X 


X 


X 


X 


X 


X 


Cirratulus chrysoderma 


X 








X 














Magelona polydentata 


X 








X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


Opheliidae indet. 


X 










X 


X 


X 








Dasybranchus lumbricoides 


X 






X 


X 


X 


X 




X 


X 


X 


Notomastus hemipodus 


X 








X 


X 


X 










Scyphoproctus platyproctus 


X 




X 


X 


X 






X 








Branchyoasychis americana 


X 




















X 


Pectinaria meredithi 


X 




X 


















Eupolymnia nebulosa 


X 










X 












Tricobranchus glacialis 


X 




X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


Psammolyce arenosa 


X 

















o 


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X 




X 


Sthenelais articulata 


X 


o 


xo 


xo 


X 


X 


X 


X 


X 


X 


xo 



99 



Ibarzábal 



Pholoides sp. 


X 


O 


x 


x 


xo 


xo 


x 


xo 


x 






Pisione remota 


X 


O 

u 








x 






Y 
A 


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AU 


X 


Chrysopetalum hernancortezaex 


o 


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x 


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HprmoHirp raninculata 


x 


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Phyllodoce (Anaitides) arenae 


x 


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riesione pie id 


X 


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ElllcISld IIlCAlCdlld 




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LíAUgUHC VJlOJJdl 


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uuoniosynis sp. 


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Pionosvllis íiraca 
i lunuoyiiio líi cx^cx 


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Tr\/níinnc\/l 1 1 c Tí^riríi 
1 1 y pdiius y iiis ¿cuia 




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i yuuoyuio ui uint^i <x 


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L/U1IILL dlllCillldld 


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J-/U111L-C Vllldld 


X 





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IJ/UIllLc ^IMCIUIUIIJ CdllUOCd 


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AU 


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O 


Npmatonprpic íinipomi . 

1 1 ^llldlUllt/1 t/lo Lllll^/UUllo 


x 





X 


X 





X 






X 







l^UlVlllCd CCldSlIld 


X 





X 


XO 


xo 


XO 


XO 


XO 


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O 


xo 


l^UIVlllCd SULldUlllS 


X 

















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XO 


xo 


^r'Viictomf^rincroc. íinniilíití) 
O^iii&iuiiici nigua dimuidid 




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o 








o 




O 


x 


Piromis eruca websteri 


x 





XO 





xo 


xo 





XO 





X 




/\1 IlldllUld IllclCLllcUcl 


X 





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XO 


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/AAlULIlClld IIlULUSd 


X 


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WWeilld lUSllUIIIllS 


X 


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X 


X 


XO 




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x 


x 


leieuciid muid 


X 





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X 





xo 


TTlpIpnilC QPÍOQ11Q 
1 llt^lCLJLlo jtlUüUo 


x 


O 


xo 


xo 


xo 


xo 





XO 


o 





xo 


Tprphp11iHp<i <;n 

1 ^1 t^UClllLlCo oLJ. 


x 


















xo 






jji diiciiiuiiiiiid uigruiiidcuidid 


X 





xo 


xo 


xo 


xo 


xo 





X 


xo 


X 


V CIIIllllOpSlS Sp. 


X 


O 

u 




o 
u 




o 


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x 






o 


PnntníTPmíi c.í^Tir*omci 
I UlllUgCllld SCllCUllld 




U 






o 
u 


Q 




Q 




o 


o 


T-ííirmotliop apiilpíttíi 

1 Idl lllUlllUt/ ddllCdld 




o 



























T-ínrmotViop i m hn ¡~"At'A 

1 Idl 111UL11UC llllUHCdld 




o 





























r-Tf^rmpni q \/ptnirn Iocq 
IlCllllCllld VCll UL-UIUSd 




O 























o 
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o 
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Lepidasthenia elegans 




o 
u 


u 




o 
u 


o 
u 


o 
u 


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o 


Q 


l^CpiUUllUlUS SUU1CV1S 




O 

u 






o 
u 














Thnrmr>rpi iiiVp>ci 

1 HUI 111U1 d J Ufy.Col 




o 







O 












o 
u 


o 
u 


ijiidwdiiid neieroseid 







O 


O 


O 








o 











enlucid su. 




O 
















o 




o 
u 


cuiyinuc cuiiipidiidid 





















o 
u 




o 
u 


Notopygos omata 
























O 


Euphrosine triloba 




























Eumida sanguínea 









O 




















Nereyphilla sp. 




O 


























Acanthopale perkinsi 



























Typosyllis fuscosuturata 










o 

















O 


Typosyllis maculata 


























Typosyllis regulata 









o 




















Ceratonereis longicirrata 






















o 








O 


Ceratonereis mirabilis 





























100 



Estructura de una comunidad de poliquetos arrecifales 



IC1111C1C1>> dllUCl j>J>VJ111 




u 




yj 


yj 




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Platynereis dumerillii 



















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Eunice schemacephala 

























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Lumbrinereis latreilli 


























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Scolelepis squamata 




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v^iirnurniid sp. 



























Polyophthalmus pictus 




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LJasy UldllCIlUa lUIlUldlus 
























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Nicolea venustula 











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O 




Pista unibranchiata 


























Demonax leuscaspis 





















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Notaulax occidentalis 
























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Potamilla sp. 


























Sabella melanostigma 






















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O 


Hydroides gairacensis 


























Hydroides mongeslopezi 
























O 


Hydroides norvegica 




O 





















O 




Pseudovermilia multispinosa o 










o 




O 









Pseudovermilia occidentalis 
























Pomatostegus stellatus 




O 






o 
















Serpula vermicularis 




yj 


















o 


Serpula sp. 




O 





















Spirobranchus giganteus 












o 






o 









Total de especies 




126 




100 






95 






96 




Total de sp. 


(SS) 


37 




31 






30 






22 




por sudtrato 


(SR) 


55 




A A 

44 






A A 

44 






A Q 

4© 






(ambos) 34 




25 






21 






26 




Total de sp. 


(SS) 




43 


34 


46 


46 


23 


40 


36 


32 


41 


por secciones 


(SR) 




40 


51 


58 


50 


42 


54 


31 


49 


58 



del perfil 



101 



Ibarzábal 



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102 



Avicennia, 1997,6/7: 103-110 



Características ecológicas de las comunidades de aves en dife- 
rentes habitats de la Reserva de la Biosfera Península de Gua- 
nahacabibes, Pinar del Río, Cuba. 

Ecological characteristics of bird's communities in different habi- 
tats of the Biosphere Reserve Península de Guanahacabibes, Pinar 
del Río, Cuba. 

Hiram González*, Esteban Godinez**, Pedro Blanco** y Alina Pérez*** 

*Museo Nacional de Historia Natural, Obispo n° 61 esq. Oficios, Habana Vieja, Habana, Cuba 
**Instituto de Ecología y Sistemática,Carretera de Varona, Km. 3 '5, A.P. 8010, Habana, Cuba 
*** Unidad de Medio Ambiente, Delegación P. del Río del CITMA, Pinar del Rio, Cuba. 

Resumen 

Se determina la composición y abundancia relativa de la avifauna en cuatro habitats de la 
Península de Guanahacabibes al final de la migración otoñal en los años 1990 y 1991. Se 
capturaron 135 aves migratorias neárticas y 21 1 residentes permanentes mediante redes or- 
nitológicas. Se calcularon las tasas de captura (Aves/100 h-r.) y abundancia relativa 
(Aves/conteo) por tipo de habitat. Se determinaron las especies de aves mas abundantes y las 
horas de mayor actividad de acuerdo a las capturas. 

Abstract 

The Bird composition and its relative abundance was estimated in four habitats of the 
Peninsula de Guanahacabibes at end of the fall migration in the years 1990-91. One hundred 
thirty five neartic migrant birds and 211 permanent residents birds were captured by mist 
nets. The capture rate (Birds/100 n-h.) and relative abundance (Birds/count) by type of habi- 
tat was calculated. The most abundant species was estimated and the hours of major activite 
according to the captures. 

Palabras claves: Ecología, aves migratorias y residentes, Reserva de la Biosfera, Cuba. 

Key words: Ecology, migrant and residents birds, Reserve of Biosphere, Cuba. 

INTRODUCCION 

El Archipiélago Cubano por su ubicación geográfica y extensión en el Caribe, se sitúa 
como uno de los territorios mas importantes para el refugio y alimentación de las aves 
migratorias neárticas-neotropicales. 

Una de las regiones significativa es la Reserva de la Biosfera Guanahacabibes, con 
101.500 ha, ubicada en la región mas occidental de Cuba. La mayor parte de su vegetación 
corresponde a bosques semideciduos, bosques de ciénagas, manglares y matorrales xe- 
romorfos (Capote, García, Urbino y Surli, 1988). 

En los inventarios de vertebrados realizados en dicha Reserva de la Biosfera por Ga- 
rrido y Schwartz (1968); Garrido (1980); Ala yon, Estrada, Kirckonell y Posada, 
(1987), se habían reportado 84 especies de aves terrestres y 52 acuáticas. 



103 



González et al. 



Muéstreos posteriores dieron 5 reportes nuevos de aves terrestres para la península 
(González, Godinez, Blanco y Pérez, 1992a; González, Godinez y Pérez, 1992b). 

El objetivo del presente trabajo es dar a conocer las principales características de la com- 
posición, abundancia y actividad de las comunidades de aves en diferentes tipos hábitats 
en dos localidades de la Reserva de Guanahacabibes al final de la migración otoñal. 

MATERIALES Y METODOS 

Los muéstreos se realizaron con una frecuencia diaria entre el 29 de noviembre y el 2 
de diciembre de 1990 y del 2 al 7 de Diciembre de 1991. 

Se emplearon 18 redes ornitológicas de 9 y 12 m de largo y 30 mm de paso de malla 
en El Veral y 12 en Cabo Corrientes, las cuales se ubicaron en los diferentes tipos de ha- 
bitáis que se describirán mas adelante. En total se realizó un esfuerzo de captura de 
1036.79 horas-red. 

Las capturas se realizaron entre las 7:0 y las 18:0 horas. Cada ave se identificó, midió 
y anilló según las normas de Fish and Wildlife Service. Además, se determinó el sexo y 
la edad cuando fue posible y se anotó la red y hora de captura antes de la liberación del ave. 

Para el análisis de las capturas se determinó el Indice o Tasa de Captura (Aves/ 100 ho- 
ras-red) y además se calculó la abundancia relativa (Aves/conteo) mediante el método 
de parcela circular (Hutto, Pletschet, y Hendricks, 1986), teniendo en cuenta las aves 
detectadas dentro de los 25 m de radio. 

Se aplicaron los índices de diversidad (H') y equitatividad (J') a los valores de abun- 
dancia de las comunidades de aves. 

VEGETACION 

Bosque de Ciénaga: Suelo cenagoso con alto contenido de materia orgánica, inundado 
parcial o permanentemente. Bosque siempreverde con elementos deciduos y de manglar 
donde predominan la y ana {Laguncularia racemosá). Estrato arbóreo de 8 a 10 m de al- 
tura con emergentes de hasta 16 m y una cobertura vegetal de 90-95 %. Predominan la ma- 
jagua {Hibiscus elatus), el roble de ciénaga (Tabebuia angustata), el miraguano (Thri- 
nax radíala) y la caoba (Swietenia mahogam). El estrato arbustivo es escaso donde se 
destaca el arabo jiba (Erythroxylon aerolatum) y el helécho Achrotichum dmaefolia. 

Bosque semideciduo: Estrato arbóreo de 10 a 12 m de altura, alta densidad de árbo- 
les con una cobertura vegetal de 85-90 % donde predominan el cedro (Cedrela odorata), 
la yaya (Oxandra lanceolata), la jocuma (Mastichodendron foetissimun) y la ceiba 
(Ceiba pentandra). El estrato arbustivo es pobre y existen elementos de cabo de hacha (7H- 

chilia hirta) y jia (Adelia recinilla). 

Matorral secundario: Baja densidad de individuos producto de una alta degrada- 
ción del bosque semideciduo. Estrato arbustivo de 2 a 4 m de altura donde predominan el 
humo (Pithecellobium lentiscifolium), la varía {Cordia gerascanthus), la jia {Adelia ra- 
cinella), guara (Eupania americana) y el palo de caja (Allophyllum cominia). Estrato ar- 
bustivo donde predominan las gramíneas. 



104 



Características de las aves de la Península de Guanahacabibes 

Vegetación secundaria: Es un área degradada de transición entre el bosque de ciénaga 
y el semideciduo donde predomina el Metopium sp., el guairaje (Eugenia maleolens), la 
agedita {Pecrammia pentandra) y la salvia (Pluchea odor ata). Su altura es de 1 a 2 m. 

Matorral xeromorfo subcostero: Gran afloramiento de rocas calizas con un estrato ar- 
bóreo de 6 m donde predominan las especies con hojas micrófilas, coreaceas y espinosas 
con relativa abundancia de cactáceas. Se destacan Belairias sp., Erythroxylum sp., Plumería 
tuberculata y Lysiloma sp. 

RESULTADOS Y DISCUSION 

Mediante las capturas y los inventarios se registraron 52 especies de aves terrestres, lo 
que constituye el 58,4 % de las reportadas para la Reserva, de las cuales 21 son espe- 
cies migratorias neárticas. 

En total se capturaron 135 aves pertenecientes a 20 especies migratorias neárticas y 
211 de 20 especies residentes permanentes (Tabla 1). 

Dentro de las migratorias neárticas, las de mayor abundancia relativa de acuerdo a la 
Tasa de Captura (Aves/ 100 h-r.) fueron Dendroica palmarum (2,79), Seiurus aurocapillus 
(1,74), Dumetella carolinensis (1,64) y Setophaga ruticilla (1,25). 

Estas especies fueron también las más capturadas durante los períodos de migración 
otoñal en la Península de Hicacos, al N de la Provincia de Matanzas en el Occidente de 
Cuba (González, Godinez y Blanco, en prensa) y también estuvieron entre las más 
capturadas en la Ciénaga de Zapata durante dos períodos de residencia invernal (Gon- 
zález et al., 1992c). 

De las 65 aves migratorias capturadas en 1990, se recapturaron 3 (4,6 %) en 1991. Esto 
confirma la tenacidad de muchas aves a volver a las mismas localidades de residencia 
invernal lo que ha sido comprobado en Cuba (González, McNicholl, Hamel, Acosta, 
Godinez, McRae, Rodríguez, Marcos, Hernández y Jackson, 1992c) y otras áreas 
del Caribe (Diamond y Smith, 1973). Estas aves fueron Setophaga ruticilla, Dendroica 
palmarum y Dumetella carolinensis. 

De las especies que crían en Cuba, las más capturadas correspondieron a las que ge- 
neralmente son las más comunes en los ecosistemas boscosos cubanos (González, 
1982; García, González y Rodríguez, 1987; Acosta y Mugica, 1988; González et al., 
1992c). Estas son Tiaris olivácea (5,49), Melopyrrha nigra (2,99), Turdus plumbeus 
(2,89), Teretistris fernandinae (2,12). 

En el bosque de ciénaga y en la vegetación secundaria las especies más abundantes (Ta- 
bla 2), coinciden, de forma general, con las más capturadas, con excepción de la Torcaza 
Cabeciblanca (Columba leucocephala) y la Cotorra (Amazona leucocephala), las que 
por explotar estratos arbóreos altos no son capturadas en las redes. 

En el bosque semideciduo, las características son similares, aunque la abundancia 
tiende a ser mas equitativa (J'= 0,98) entre las especies. Mientras en la matorral xero- 
morfo se destacan el Juán Chiví (Vireo gundlachii), la Chillina (Teretistris fernandinae) 
y el Zunzún (Chlorostilbon ricordii). 



105 



González et al 

Al analizar las estadísticas generales para cada tipo de hábitat (Tabla 3), pudimos de- 
terminar que los mayores valores de tasa de captura correspondieron al matorral xero- 
morfo y la vegetación secundaria, aunque con menor cantidad de especies que el bosque 
de ciénaga. No obstante, este último presenta valores relativamente altos para las aves mi- 
gratorias neárticas, mientras que el más pobre en abundancia y en cantidad de especies fue 
el bosque semideciduo. 

Debemos destacar que, aunque en la vegetación secundaria se capturaron 29 espe- 
cies, el 56,7 % de la Tasa de Captura de las especies migratorias neárticas correspondie- 
ron a Dendroica palmarían, Dumetella carolinensis y Seiurus aurocapillus, mientras 
que para las residentes permanentes el 67,7 % correspondió a Tiaris olivácea, Me- 
lopyrrha nigra y T. femandinae. 

En el bosque de ciénaga la distribución de las capturas para las especies migratorias 
fue mas uniforme, mientras que para las especies residentes permanentes el 66,7 % recayó 
en Turdus plumbeus, M. nigra y T. olivácea. En el bosque semideciduo las capturas de es- 
pecies residentes permanentes y migratorias fueron mas uniformes, ya que los porcenta- 
jes de captura difieren poco entre si. 

Debe tenerse en cuenta que la altura de la vegetación (8-12 m) en los dos tipos de 
bosques, limita las posibilidades de captura con redes ornitológicas de mayores cantida- 
des de aves que explotan fundamentalmente los subnichos estructurales mas altos. 

Al calcular la diversidad para los diferentes hábitats pudimos determinar que el bos- 
que de ciénaga presenta la mayor diversidad (H') de especies de aves (2,99), valor rela- 
tivamente superior a la vegetación secundaria (2,72), el bosque semideciduo (2,44) y el ma- 
torral xeromorfo (2,10). Los mayores valores de equitatividad (J') se registraron en el 
bosque semideciduo (0,98) y el matorral xeromorfo (0,95), seguidos por el bosque de 
ciénaga (0,87) y la vegetación secundaria (0,80). Como se puede apreciar, estas comuni- 
dades presentan diferencias en la composición y abundancia. 

En sentido general, las comunidades de aves más ricas por su diversidad y abundan- 
cia se presentan en el bosque de ciénaga y la vegetación secundaria circundante. 

La tasa de captura por día de muestreo para el primer año fluctuó entre 27 y 33 
aves/ 100 h-r en El Veral, mientras que en el segundo año se mantuvo similar, excepto 
en el primer día que alcanzó el valor de 52 aves/ 100 horas-red). En Cabo Corrientes tam- 
bién se encontraron valores similares. Estas capturas son inferiores a las obtenidas para la 
Península de Hicacos en muéstreos realizados en el mes de octubre en plena migración 
otoñal, donde la tasa fluctuó entre 40 y 50 aves/100 horas-red (González et al., 1991), pero 
son superiores a los obtenidos para la Ciénaga de Zapata durante la residencia invernal, los 
cuales fueron entre 18 y 20 aves/ 100 horas-red (González et al., 1992c). 



Tabla 1. Aves capturadas y recapturadas por especie, estación y año en la Reserva de la Biosfera 
Península de Guanahacabibes. ( ) Aves capturadas en el mismo período de muestreo. * Incluye 

aves anilladas en el año anterior y recuperadas en el período muestreado. 
Table 1. Bird captured and recovered by species, station and year on Biophere Reserve Penín- 
sula de Guanahacabibes. ( ) birds recovered in the same period. * Include birds banded the year 

befare and recovered in this period. 



106 



Características de las aves de la Península de Guanahacabibes 



TABLA 1 



Especies Migratorias Nearticas El Veral Cabo Corrientes Totales 





1990 


1991 


1991 




Mniotilta varia 


3 


3 


1 


7 


Setophaga ruticilla 


8(1) 


4 


1 


13 


Dendroica caerulescens 


4(1) 


3 





7 


Dendroica palmarum 


6(2) 


*15(3) 


8 


29 


Dendroica magnolia. 


6(1) 


1 


1 


8 


Dendroica virens 


2 


2 





4 


Parula americana 


1 


5 





6 


Geothlypis trichas 


2 








2 


Oporornis formosus 


1 








1 


Seiurus aurocapillus 


13(2) 


4(2) 


1 


18 


Seiurus motacilla 


2 








2 


Seiurus noveboracensis 





1 





1 


Helmitherus vermivorus 


4 


3 





7 


Vermivora peregrina 





1 





1 


Wilsonia pusilla 





1 





1 


Vireo flavifrons 


1 


1 





2 


Vireo griseus 


1 


2(1) 


4 


7 


Passerina cyanea 


1 








1 


Dumetella carolinensis 


10 


* 7 





17 


Guiraca caerulea 





1 





1 


Subtotal 


65 


54 


16 


135 



Especies Residentes Permanentes El Veral Cabo Corrientes Totales 





1990 


1991 


1991 




Teretistris fernandinaQ 


6 


5 


11 


22 


Vireo gundlachii 


2 





6 


8 


Melophyrra nigm 


11 


13(2) 


7 


31 


Tiaris olivácea 


12(5) 


*37(9) 


8 


57 


Spindalis zena 


2 








2 


Mimus polyglottos 


2 


1 





3 


Turdus plumbeus 


22(2) 


5 


3 


30 


Saurothera merlim 


1 


1 





2 


Contopus caribaeus 


6 


*7 


2 


15 


Myiarchus sagrae 


3 


1 


3 


7 


Tyrannus caudifasciatus 


3 


1 


1 


5 


Chlorostilbon ricordii 


2 


6 


2 


10 


Todus multicolor 


4 


1 


2 


7 


Glucidium siju 


1 








1 


Starnoenas cyanocephala 


1 





1 


2 


Geotrygon chrysia 


1 





1 


2 


Geotrygon montana 


3 








3 


Icterus dominicensis 





1 





1 


Crotophaga ani 





1 





1 


Xiphidiopicus percussus 





2 





2 


Subtotal 


82 


82 


47 


211 


Aves capturadas 


147 


136 


63 


346 


Aves recapturadas 


14 


17 





31 



107 



González et al. 





ROSOTIF DF 


Bosouf 


Vfgftacion 


Matorro 


LorLV. I üj 


ClFNAfiA 


SFMIDFriDUO 


Sfcundaria 


Xfromor 




N- 14 


N- S 


N- 9 


N- 3 

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1 71 


40 


9 




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1.00 


0.67 


0.67 


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44 




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1.21 




0.89 




Seiuvus novebovacensis 






0.11 




Opovovnis fovmosus 


0.07 








Wilsonia pusilla 






0.11 




Totales 


12.64 


12.20 


24.11 


11.67 


Especies 


33 


22 


32 


14 



Tabla 2. Abundancia relativa (Aves/conteo) por tipo de habitat en la Reserva de la Biosfera Pe- 
nínsula de Guanahacabibes. N = número de conteos. *Especies endémicas. 
Table 2. Relative abundance (Birds/count) by habitat type in the Biosphere Resewe Península de 
Guanahacabibes. N = number ofeounts. * Endemic species. 



108 



Características de las aves de la Península de Guanahacabibes 



Tabla 3. Estadísticas generales de las aves capturadas para la Reserva de Guanahacabibes por 
tipo de habitat. AM = aves migratorias, RP = residentes permanentes T = tasa de captura. 
Table 3. General statistics ofbirds captured at Guanahacabibes Reserve by habitat type. 
AM = migrant birds, RP. = permanents residentes. T = capture rate. 





Bosque de 


Bosque 


Matorral 


Vegetación 




CIENAGA 


Semideciduo 


Xeromorfo 


Secundaria 


AM capturadas 


63 


7 


10 


55 


Aves RP capturadas 


51 


7 


30 


123 


Aves capturadas 


114 


14 


40 


178 


AM recapturadas 


6 








7 


Aves RP recapturadas 


8 








10 


Horas-red 


445,18 


206,21 


60,58 


324,82 


T (Aves/100 h-r). AM 


14,15 


3,39 


16,51 


16,93 


T (Aves/ 100 h-r) Aves R.P. 


11,46 


3,39 


49,52 


37,87 


T (Aves/100 h-r).Total 


25,61 


6,79 


66,03 


54,80 



I- 7:00-7:59 VII- 13:00-13:59 

II- 8:00-8:59 VIII- 14:00-14:59 




II III IV V VI VII VIII IX X XI 



Figura. 1. Cantidad de aves capturadas por hora del día. 
Figure. 1. Birds captured quantity by hour ofday. 



109 



González el al. 



Esto puede ser propio de los períodos de muéstreos que se realizaron a finales de no- 
viembre y principios de diciembre, lo cual coincide con el final de la migración otoñal y 
principios de la residencia invernal. En esos momentos el arribo de las aves migratorias es 
inferior y menos frecuente. Aunque también pudiera influir la ubicación geográfica del área 
muestreada. 

La captura por hora del día (Fig. 1) nos permitió conocer que la mayor actividad la re- 
alizan entre las 7:00 y las 1 1:00 horas del día, destacándose el horario entre las 8:00 y 
las 9:00 horas. No obstante, en 1991 la comunidad mantuvo una actividad relativamente 
alta hasta las 13:00 horas. 

En el horario de la tarde existe un segundo pico de actividad mas pequeño, donde las 
aves migratorias fueron más capturadas entre las 16:00 y las 17:00 horas y las residentes 
permanentes entre las 16:00 y las 18:00 horas. 

CONCLUSIONES. 



Las comunidades de aves terrestres varían en composición y abundancia para los há- 
bitats muestreados, presentando el bosque de ciénaga y la vegetación secundaria circun- 
dante los mayores valores. 

La mayor actividad de las aves la realizan entre las 7:00 y las 1 1 :00 horas del día. 

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110 



Avicennia, 1997,6/7: 111-116 

Tres nuevas especies del género Volvarina Hinds, 1844, (Mo- 
llusca: Neogastropoda: Marginellidae) de las costas de Cuba 

Three new species of the genus Volvarina Hinds, 1844, (Mo- 
llusca: Neogastropoda: Marginellidae) from the Cuban coasts 

José Espinosa* y Jesús Ortea** 

* Instituto de Oceanología, Ave Ira n°. 18406, e/ 184 y 186, Playa 12100, La Habana, Cuba. 

** Departamento de Biología de Organismos y Sistemas, Laboratorio de Zoología, Universidad 
de Oviedo, Oviedo, España. 



Resumen 

Se describen tres especies nuevas del género Volvarina Hinds, 1 844, procedentes de la Isla 
de Cuba. Volvarina habanera, de las costas cubanas en el Golfo de México, se caracteriza 
por su tamaño grande y vistoso colorido con bandas axiales pardo rosa violáceo, mientras 
que Volvarina pepefragai y Volvarina cachoi, del caribe cubano, son de tamaño pequeño, la 
primera con dos bandas espirales de color pardo naranja en su última vuelta y la otra predo- 
minantemente blanca 

Abstract 

Three new species of the genus Volvarina Hinds, 1844, from the Cuba Island are descri- 
bed. Volvarina habanera, from the Cuban México Gulf coasts, is large and beautiful coloured 
with violaceus rose brown axial bands. Volvarina pepefragai and Volvarina cachoi, from the 
Cuban Caribean coasts, are small, the first with two orange brown spiral bands and the other 
is prevailing white. 

Palabras clave: Gastropoda, Marginellidae, especies nuevas, Volvarina, Cuba. 
Key words: Gastropoda, Marginellidae, new species, Volvarina, Cuba. 

INTRODUCCION 

La posibilidad de contar con una colección de marginelidos de varias localidades del 
Mar Caribe, el Golfo de México, la Florida y las Bahamas, nos ha permitido detectar la exis- 
tencia de algunas especies de la familia que aún permanecían sin describir, aspecto que tam- 
bién ha sido señalado por Coovert y Coovert (1995) para la Provincia Biogeográfica Ca- 
ribeña (sensu Warmke y Abbott, 1961). 

En trabajos anteriores (Espinosa y Ortea, 1995; Díaz, Espinosa y Ortea, 1996 y 
Ortea y Espinosa, 1996) hemos descrito dos especies del género Prunum Herrmann- 
sen, 1852, del Norte de Cuba y del Golfo de México respectivamente, y una del género Vol- 
varina Hindds, 1844, del Mar Caribe de Colombia. En el presente trabajo se describen tres 
nuevas especies de Volvarina de la Isla de Cuba, dos recolectadas en sus costas en el 
Mar Caribe y la otra en las del Golfo de México. 



111 



Espinosa y Ortea 

SISTEMATICA 

Familia MARGINELLIDAE Fleming, 1828 
Género Volvarina Hinds, 1 844 

Volvarina habanera especie nueva 
(Fig. 1 A y B) 

Material tipo: Holotipo (15,9 mm de largo y 5,9 mm de ancho), recolectada viva en la Caleta 
de San Lázaro, malecón de La Habana, en fondo rocoso a 8 m de profundidad, depositado en la 
colección del Instituto de Oceanología, La Habana. 

Descripción 

Concha lisa y brillante, de tamaño grande comparada con otras especies antillanas 
del género, fusiforme alargada con ambos lados ligeramente convexos. La espira es ex- 
tendida y bien señalada, con cuatro y media vueltas, de las cuales las primeras vuelta y me- 
dia son de protoconcha; la última vuelta constituye aproximadamente el 86% del largo to- 
tal de la concha. La abertura es estrecha en su mitad posterior y algo más ensanchada ha- 
cia el extremo anterior; el labrum es ligeramente convexo, ancho y externamente un 
poco engrosado, el callo postlabral se extiende ligeramente por encima de la sutura de la 
última vuelta. Columela con cuatro pliegues bien señalados, principalmente el más ante- 
rior que se prolonga hacia el labrum reforzando el extremo anterior de la concha. Patrón 
de color en franjas axiales pardo rosa violáceas oscuras alternado con claras; en la última 
vuelta hay dos bandas espirales estrechas claras, una por debajo del hombro de la vuelta 
y la otra al final del primer tercio anterior de la concha. La protoconcha, el labrum y los 
pliegues columelares son de color rosa violáceo claro; el interior de la abertura es casi 
del mismo color con el extremo anterior manchado de pardo rosa violáceo oscuro. 

Etimología: En alusión a su localidad tipo, La Habana, Cuba. 

Discusión 

Entre las especies antillanas conocidas del género Volvarina que por su tamaño mediano 
o grande (> 8 mm de largo) pudieran ser comparadas con V. habanera, especie nueva, 
se encuentran V. avena (Kiener, 1834), V. avenacea. (Deshayes, 1844), V. avenella (Dalí. 
1881) V láctea (Kiener, 1841), V. monicae Diaz, Espinosa y Ortea, 1996, V rubella (C. 
B. Adams, 1845), V torticula (Dalí, 1881) y V vallei (Pilsby, 1896). De todas estas es- 
pecies, solamente V. avenacea y V. torticula tienen cierta relación con V. habanera, especie 
nueva, por su forma fusiforme alargada y espira extendida. De V. avenacea se diferencia 
fácilmente por su patrón de color con franjas axiales y bandas espirales y la protoconcha 
rosada, la cual es, en adición, de mayor tamaño; V. torticula. es una especie de aguas pro- 
fundas que se caracteriza por la forma curvada de la concha. 

Entre las cinco figuras dadas por Sowerby (1847) para su Marginella varia, de las 
Antillas y del Golfo de Honduras, hay una (lám. 66, fig. 139) que muestra un patrón de co- 
lor semejante al que tiene Volvarina habanera, especie nueva, pero con la protoconcha 



112 



Tres nuevas especies de Vaharina de Cuba 




Fig. 1 A y B, Volvarina habanera esp. nov., holotipo de 15,9 mm de largo. C y D, V. cachoi esp. 
nov., holotipo de 7,9 mm y paratipo de 6,9 mm. E y F,V. pepefragai esp. nov, holotipo de 7mm. 

Fig. 1 A y B, Volvarina habanera new. sp., holotipe, 15,9 mm long. CyD, V. cachoi new. sp., holotipe, 
7, 9 mm long and paratipe, 6,9 mm long. Ey F, V. pepefragai new. sp., holotipe, 7 mm long. 

113 



Espinosa y Ortea 

blanca. M. varia es de forma subcilíndrica ancha, de menor tamaño y de espira corta, y aun- 
que C, B, Adams (1851) la considera sinónimo de Volvarina avena, las figuras de So- 
werby (1847) parecen corresponder a dos o tres especies diferentes relacionadas con el com- 
plejo de avena. Abbott (1974) considera a V. avenella sinónimo de V. avenacea, en 
contra de la opinión de Dall (1927), que estima que son especies diferentes, la primera 
de aguas profundas y la segunda litoral. 

Volvarina cachoi especie nueva 
(Fig. 1 C y D) 

Material examinado: Mas de 30 ejemplares recolectados en sedimentos provenientes de la 
playa de Rancho Luna, Cienfuegos, Cuba, alrededor de los 20 m de profundidad. Holotipo (7,6 
mm de largo y 3,5 mm de ancho) y Paratipo (8,3 mm y 3,7 mm) depositados en la colección del Ins- 
tituto de Oceanología, La Habana. Paratipos (7,8 mm y 3,4 mm; 6,9 mm y 3,1 mm) depositados en 
el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, Islas Canarias, n° TFMCMO/ 000187 y 188. Paratipo 
(7 mm y 3,1 mm) en Smithsonian Museum of Natural History, Washington. 25 ejemplares en la co- 
lección de Raúl Fernández Garces, Cienfuegos, n° 57 1 . 

Descripción 

Concha lisa y brillante, de tamaño pequeño comparado con otras especies antillanas del 
género, de forma subcilíndrica alargada, con el lado izquierdo convexo y el derecho casi 
recto; hacia el extremo anterior hay un estrechamiento que se hace más marcado a nivel 
del segundo pliegue columelar (de anterior a posterior), la espira es corta y saliente, for- 
mada por 4 vueltas, de las cuales la primera, grande y globosa, es de protoconcha. La 
abertura es estrecha en su porción posterior y va ensanchando hacia el extremo anterior, 
sobre todo a nivel de los dos pliegues columelares anteriores; el labrum es casi recto, 
poco engrosado y sin dentículos en su borde interno. Columela con cuatro pliegues, los dos 
posteriores casi oblicuos al eje axial de la concha y los dos anteriores casi alineados con 
el borde del labio parieto columelar, produciendo una depresión marcada al comienzo de 
la seudofasciola sifonal. Color casi uniforme, blanco translúcido con un ligero ensom- 
brecimiento pardo claro en el borde dorsal anterior del labrum. La protoconcha, el interior 
de la abertura y los pliegues columelares son blancos. 

Etimología: Dedicada al entusiasta coleccionista y colega cienfueguero Raúl Fernández 

Garcés, "Cacho" para sus amigos. 

Discusión 

Por su forma, tamaño y color Volvarina cachoi, especie nueva, puede ser comparada 
con Volvarina albolineata, la cual se caracteriza por ser de tamaño menor (5 - 5,5 mm de 
largo), comparativamente más ancha, con la espira más obtusa y con un patrón de color 
en la última vuelta formado por tres bandas espirales anchas, pardo naranja, separadas 
por dos líneas estrechas blancas. Volvarina pauli, también de color blanco, es más estre- 
cha y tiene el hombro y la espira menos marcados. Volvarina styria (Dall, 1889), des- 



1 14 



Tres nuevas especies de Vaharina de Cuba 



crita de aguas profundas de Georgia y Fernandina, es de forma diferente, comparativamente 
más estrecha y de espira menos marcada. 

Algunos ejemplares de Volvarina cachoi, especie nueva, tienen un ligero tono na- 
ranja pardusco claro en su parte dorsal, principalmente en los extremos del labrum, color 
que también se nota en las primeras vueltas de la teloconcha. La disposición desigual de 
los dos pliegues columelares posteriores con respecto a los dos anteriores y la depresión 
que se forma por la participación de éstos en la formación del canal anterior, son un buen 
carácter para definir a esta nueva especie. 

Volvarina pepefragai especie nueva 
(Fig. 1, E y F) 

Material tipo: Dos conchas recolectadas en sedimentos procedentes de la Cayena de San Fe- 
lipe, borde exterior de la plataforma marina del Golfo de Batabanó, Cuba, entre 30 y 35 m de pro- 
fundidad. Holotipo (7,0 mm de largo y 2,6 mm de ancho) depositado en la colección del Instituto de 
Oceanología, La Habana. Paratipo (7,0 mm de largo y 2,8 mm de ancho) depositado en la colección 
de Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, Islas Canarias, España, n° TFMCMO/000186. 

Descripción 

Concha lisa y brillante, de tamaño pequeño en relación con otras especies antillanas del 
género, fusiforme alargada con las vueltas convexas en su parte media y algo cóncavas ha- 
cia sus extremos, lo que produce un perfil suavemente ondulado. La espira es extendida, 
formada por cuatro y media vueltas, de las cuales la primera grande y globosa es de pro- 
toconcha; la última vuelta ocupa aproximadamente el 71,5% del largo total de la concha. 
La abertura es estrecha en su porción posterior y ancha en la anterior; el labrum es poco 
engrosado y sin dentículos internos. Columela con cuatro pliegues oblicuos. Color 
blanco translúcido con dos bandas espirales de color pardo amarillento en la última 
vuelta, una más estrecha subsutural y la otra, más ancha, nace en la parte media de la 
abertura (en vista ventral) y se extiende hacia el final del primer tercio anterior de la cara 
dorsal de la concha y por el labrum hacia el extremo anterior. La abertura es blanca con 
ambos extremos ensombrecidos de pardo amarillento claro; la protoconcha y los plie- 
gues columelares son blancos. 

Etimología: Nombrada en honor de D. José Fraga Crespo, Jefe de Ventas de Iberia en As- 
turias, amigo y fervierte admirador del Caribe cubano. 

Discusión 

Por su tamaño pequeño y espira marcadamente extendida Volvarina pepefragai, especie 
nueva, puede ser comparada con Volvarina gracilis (C. B. Adams, 1851), de la cual se di- 
ferencia por su perfil ondulado y tener solamente dos bandas espirales de color en la úl- 
tima vuelta, en lugar de las tres que caracterizan a V. gracilis. Otras especies antillanas de 
Volvarina de tamaño pequeño (7 mm <), Volvarina albolineata (Orbigny, 1842) y Volvarina 
heterozona (Jousseaume, 1857) son de forma subcilíndrica ancha y de espira corta; Vol- 



115 



Espinosa y Ortea 



varina abbotti Jong y Coomans, 1988 es blanca, tiene ocho pliegues columelares y es de 
espira corta, al igual que Volvarina pauli Jong y Coomans, 1988 y Volvarina vokes'x Jong 
y Coomans, 1988. De estas dos últimas especies, V. pauli es blanca brillante y V. vokesi 
tiene dos bandas de color naranja, una subsutural y otra media que se divide en dos cerca 
de la abertura. 



AGRADECIMIENTOS 



Expresamos nuestro reconocimiento a los Doctores Juan José Bacalladoo y Fran- 
cisco García Talavera, del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, por permitirnos es- 
tudiar todo el material de familia Marginellidae depositado en dicha Institución y al 
amigo Raúl Fernández Garcés por la donación de los ejemplares de la Playa Rancho 
Luna, Cienfuegos. 



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Díaz, J. M., Espinosa, J. y Ortea, J. 1996. Una nueva especie del género Volvarina (Mollusca: Neogastro- 
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Sowerby, G. B. 1847. Monograph of the genus Marginella. Thesaurus Conchyliorum, or Monographs of Ge- 
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Warmke, G. L. y Abbott, R. T. 1961. Caribbean Seashells. Livingstone Publishing Co., Narberth, Pennsylvania, 

348 págs. 



116 



Avicennia, 1997,6/7: 117-124 



Two new Chromodorididae (Mollusca, Nudibranchia) from Angola 
Dos nuevos Chromodorididae (Mollusca, Nudibranchia) de Angola 



Jesús Ortea*, Serge Gofás** y Angel Valdés* 

^Laboratorio de Zoología, Facultad de Biología, Universidad de Oviedo, Spain 
**Museum National dWstoire Naturelle, Lab. Malacologie, 55 Rué Buffon, Paris, France 



Summary 

Two new species of Chromodorididae from Angola are described. They have a traslu- 
cent gray body and a yellow border: Glossodoris ocellata with carmine-red oval spots cir- 
cled with white, purple rhinophores in the tip and white gills, Chromodoris corimbae, with pol- 
yedric purple patches in the body and rhinophores and gills tinged with purple in the distal part. 

Resumen 

Se describen dos nuevas especies de Chromodorididae de Angola, de color de fondo gris 
translúcido y borde del manto amarillo: Glossodoris ocellata con manchas ovales carmín, ri- 
nóforos púrpura en el ápice y branquia blanca, y Chromodoris corimbae, con manchas po- 
liédricas azules y con la región distal de rinóforos y branquias de color púrpura. 

Palabras clave: Glossodoris, Chromodoris, especies nuevas, Angola 

Key words: Glossodoris, Chromodoris, new species, Angola 



INTRODUCTION 

Previous references to West African chromodorididae are few, and the most note- 
worthy contributions are those of Edmunds (1981) for Ghana, Ortea (1988) for Cape 
Verde and Ortea, Valdés y García (1997) for atlantic blue Chromodorididae with en- 
closed the Angola species. Also, the Opisthobranch fauna of Angola has remained to 
date virtually unknown. 

This paper deals with two undescribed species of Chromodorididae collected along the 
Angolan coastline 

MATERIAL AND METHODS 

Most specimens referred to in this study have been either hand collected at low water 
of spring tides or in shallow water (1-5 m); a few more have been obtained through dred- 
ging from a small boat down to 60 m depth. 

Colour drawings of the animáis were prepared from living animáis, using a binocular 
microscope, and drawings given a serial number repeated on the labels of specimens. 
Colour slides were also taken of the larger specimens. These documents have been the 
source of data for the illustrations given in this paper. 

All the material considered in this paper is housed in Laboratoire de Malacologie, 
Museum National d'Histoire Naturelle, Paris. 



117 



Ortea et al. 



SPECIES DESCRIPTIONS 

Family CHROMODORIDIDAE Bergh, 1891 
Genus Glossodoris Ehrenberg, 1 83 1 

Glossodoris ocellata new species 
(Fig. 1 y 2, Lam. I, A y B) 

Type material: 

Materialexamined: Corimba (province of Luanda), rocky shore facing hotel Costa do Sol: two 
specimens in November 1981 (drawings LU38, LU39). Bay of Canoco (province of Benguela), 
one large specimen (slide and drawing BE 15), august 1982. Bay of Santa María (province of Ben- 
guela), one immature specimen (drawing BE 15), august 1982. Sao Nicolau (province of Namibe), 
one specimen with egg mass, February 1983. Ponta de Noronha (near shipyard), Mocamedes (pro- 
vince of Namibe), one specimen, February 1983. Bonfin, sud of Angola, five specimens (15-40 
mm), july 1990 (E. Rolan leg.). 

External morphology: Animal reaching 6 cm when fully extended. Mantle shield 
(notum) elongate, with strongly undulating margins on large specimens. Foot tapering 
posteriorly, projecting beyond the mantle when crawling. 

Colour translucent gray, with a dorsal pattern of carmine red oval spots circled with opa- 
que white. These are of various sizes, evenly distributed except at the periphery where they 
are absent. There are 14 larger spots and about as many small ones on a small specimen 
(BE 15) 14 mm long; up to ca. 50 larger spots and many minor ones on a very large spe- 
cimen from Ponta de Noronha. The mantle is circled with a yellow margin, merging to an 
interrupted opaque white on the inner side in larger individuáis. The foot is of the same 
translucent gray, with few carmine spots on the side, more carmine spots circled with 
white and an opaque white border on the tail. 

Rhinophores retractile, the club with 10-15 imbricated lamellae meeting anteriorly 
on a ridge with a distinct offset, and sloping to meet posteriorly. The lowermost lame- 
llae are incomplete posteriorly, and the stalk is smooth. 

Branchial apparatus retractile, with 10-15 slender plumes, of which the foremost are 
more developed. The plumes are unipinnate in juvenile specimens, irregularly branching 
in adults. Lamellae are perpendicular to the thick cylindrical axis, and are more separated 
on the thinner posterior plumes. The rhinophores and gills are of the same general hue as 
the mantle. The tip of the rhinophores is tinged with purple. There are small opaque 
white inclusions in the axis of branchial plumes. 

Anatomy: The central tooth is a cuspless triangular píate. The five innermost teeth 
have a central cusp with many minute denticles on each side. Also, the innermost one 
has two additional inner cusps. The other lateral teeth have a large cusp with about 10 
small denticles. The outermost lateral teeth have not denticles. The jaws are formed by bi- 
cuspid elements. 

The reproductive system has a large gametolytic gland, which connect with the se- 
minal receptacle at the point where arrange the vagina and the duct to the female gland. 
The prostatic portion of the deferent duct is long and folded, it connects with the vas de- 
ferens by a long duct. The ampulla is long. 



118 



Cromodoridos nuevos de Angola 




Figure 1. Glossodoris ocellata n. sp., A, rhinophore; B, branchial apparatus; C, reproductive sys- 
tem: am, ampula; cd, deferent duct; gf, female gland; gg, gametolyte gland; pr, prostate; rs, semi- 
nal receptacle; v, vagine 

Figura 1. Glossodoris ocellata sp. n., A, rinoforo; B, branchia; C, aparato genital: am, ampolla; 
cd, conducto deferente; gf, glándula femenina; gg, glándula gametolítica; pr, próstata; rs, recep- 
táculo seminal; v, vagina. 



119 



Ortea et al. 




Figure 2. Glossodoris ocellata, jaw and radular teeth (scale bar = 10 um): A, central tooth and 

inner lateral teeth; B, mid-lateral teeth; C, outer lateral teeth; D, jaw rodlets. 
Figura 2. Glossodoris ocellata, dientes radulares y armadura (escala = 10 /jm): A, diente central 
y primeros laterales; B, dientes laterales medios; C, dientes marginales; D, armadura labial. 

Remarks: General appearance of juvenile specimens is much like C. corimbae (des- 
cribed pp. 122-124), but mature individuáis grow larger, and then acquire distinctive 
branching plumes and broadly undulating margins. Large specimens have glandular opa- 
que white lining next to the yellow mantle edge, but those are an irregular fling and not dis- 
crete branching corpuscles as in C. corimbae. 

According with the diagnosis of Rudman (1984), G. ocellata, must be included in 
the genus Glossodoris Ehrenberg, 1831, by the undulating border of the mantle, the clo- 
sely packed mantle glands and the radular morphology (presence of central tooth, inner- 
most lateral tooth with many small denticles on each side of the cusp, and the midlaterals 
with an elongates cusp and the denticles reduced). 

Species with a colour pattern similar to that of G. ocellata and C. corimbae, C. elegantuh 
(Philippi, 1844) and C. kpone Edmunds, 1981 have been included by Rudman (1983) in the Ch- 
romodoris splendida colour group 

Other species of the genus Glossodoris known from West Africa are G. ghanensis 
(Edmunds, 1981) from Ghana and Glossodoris edmundsi Cervera, Garcia-G6mez & Or- 
tea, 1989 from Ghana, Canary Islands and Azores. Both species are background colored 
of greyish-blue, with numerous black, yellow and orange spots (Edmunds, 1981; Cer- 
vera et al., 1989), different from our specimens of G. ocellata., translucent grey with 
carmine red spots. 



120 



Cromodoridos nuevos de Angola 




Ortea et al. 



Genus Chromodoris Alder y Hancock, 1855 

Chromodoris corimbae new species 
(Fig. 3 y 4. Lam. I, C y D 

Type material: Material examined: Corimba (province of Luanda), rocky shore facing hotel Costa 
do Sol: several specimens in November 1981 (drawings LU36, LU37) and September 1983 
(LU100). Praia Amelia (province of Namibe), two specimens in September 1984 (drawing M066 and 
photograph), one specimen in july 1990 (E. Rolan leg). 




Figure 3. Chromodoris corimbae new. sp., A, rhinophores; B, branchial apparatus; C, reproduc- 
tive system: am, ampula; cd, deferent duct; gf, female gland; gg, gametolyte gland; pr, prostate; 

rs, seminal receptacle; v, vagine 
Figura 3. Chromodoris corimbae esp. nov., A, rinoforos; B, branchia; C, aparato genital: am, 
ampolla; cd, conducto deferente; gf, glándula femenina; gg, glándula gametolítica; pr, próstata; 

rs, receptáculo seminal; v, vagina. 



122 



Cromodorídos nuevos de Angola 



External morphology: Animal 2-3 cm when fully extended. Mantle shield (notum) 
elongate, parallel sided, rounded in front and behind, with slightly undulating margins. Foot 
tapering posteriorly, projecting beyond the mantle when crawling. 

Colour translucent gray, with a dorsal pattern of small purple spots. These are distri- 
buted along three lines, the axial one starting in front of rhinophores and the lateral ones 
at some distance behind them; all three reaching a short distance behind gills. This pattern 
is complemented by smaller scattered spots in some (especially larger) individuáis. The 
mantle is circled by a yellow margin, from which are stemming small opaque white 
glandular granules. The foot is of the same translucent gray, with posteriorly an opaque 
white margin and occasionally a few axial purple spots. 

Rhinophores retractile, the club with 12-15 imbricated lamellae meeting anteriorly 
and posteriorly with a definite offset. The lowermost lamellae are incomplete posteriorly 
and stalk is smooth. Branchial apparatus retractile, with 9-12 lanceolate plumes of which 
the foremost 3-5 are most developed. The plumes are unipinnate, with lamellae projecting per- 
pendicularly to the axis. 

Distal two-thirds of rhinophores (except tip which is white) and distal part of major bran- 





Figure 4. Chromodoris corimbae n. sp., jaw and radular teeth 
(scale bar = 10 um): A-B, central tooth and inner lateral teeth; 
C, outer lateral teeth; D, mid-lateral teeth; E, jaw rodlets. 

Figura 4. Chromodoris corimbae esp. nov., dientes radulares 
y armadura (escala = 10 jjm): A-B, diente central y primeros 
laterales; C, dientes laterales externos; D, dientes laterales 
medios; E, uncinos de la armadura labial. 



123 



Ortea et al 



chial plumes tinged with purple; there are small bright white superficial flecks over the rhi- 
nophores and gills. 

Anatomy: The central tooth is a minute cuspless triangular píate. The 3 innermost 
lateral teeth has a central cusp with about 3 denticles on each side; the innermost one 
also has an additional inner cusp. Other lateral teeth have a single cusp with about 5-6 
denticles of the same lenght. 

The reproductive system has a very long and thin prostatic portion. It connects di- 
rectly with a long vas deferens.The seminal receptacle is long and folded, it connects 
with the gametolytic gland at the point where arrange the vagina and the duct to the female 
gland. There is a rounded vestibular gland. 

Remarks: The dorsal colour pattern of C. corimbae n. sp. is very similar to that des- 
cribed by Edmunds (1981) for C. kpone Edmunds, 1981. Nevertheless, background colour 
in C. kpone is cream and the irregular patches are orange-brown, whereas in C. corimbae 
background colour is translucent grey and patches are purple. Internally, the radula of 
both species is very different. In C. corimbae it has central tooth and lateral teeth equal as 
those described by Rudman (1994) for the genus Chromodoris Alder & Hancock, 1985, 
instead the radular morphology of C. kpone is identical to that of the genera Noumea 
Risbec, 1828. In this sense C. kpone should be included in this later genus. 

Other species with a similar pattern to C. corimbae is Chromodoris elegantula (Phi- 
lippi, 1844), from the Mediterranean, which present a dorsal white background scattered 
with many large red spots (some times with the center white) and a yellow line around it 
(Sordi, 1970). External differences between C. elegantula and C. corimbae are the back- 
ground white colour, the large size of the irregular red spots and the uniformly white rhi- 
nophores and gills in C. elegantula which contrast with the background translucent grey, 
small purple spots forming three lines, and purple rhinophores and gills of C. corimbae. 

ACKNOWLEDGMENTS 

The writers are grateful to authorities of Universidade Agostinho Neto of Luanda, es- 
pecially to Eng Abilio Fernandes, deán of the Faculty of Sciences, and Dr. Eduardo Mo- 
ráis, head of Earth Science department, for assistance in preparation of field trips; to 
Francisco Fernandes, of Luanda, who accompanied most of these trips and hand collec- 
ted a fair amount of the specimens. Nuestro agradecimiento también al Dr. Emilio Rolán 
por la cesión de algunos ejemplares. 

REFERENCES 

Cervera, J. L., Garcia-Gomez, J. C, Ortea, J. A. 1989. On two rare Chromodorid Nudibranchs (Opistho- 
branchia, Chromodorididae) from the Eastern Atlantic, with the description of a new species of Glosso- 
doris. Journal ofmolluscan Studies, 55: 445-453. 

Edmunds, M. 1981. Opisthobranchiate Mollusca from Ghana: Chromodorididae. Zoological Journal of the 
Linnean Society, 72: 175-201. 

Ortea, J. 1988. Moluscos Opistobranquios del Archipiélago de Cabo Verde: Chromodorididae. Publicacoes 
Ocasionáis da Sociedade Portuguesa de Malacologia, 11: 1-16. 

Ortea, J., Valdés, A. y Garcia-Gomez, J. C. 1996. Revisión de las especies atlánticas de la familia Chromo- 
dorididae (Mollusca: Nudibranchia) del grupo cromático azul. Avicennia, suplemento l: 1-165 

Rudman, W. B. 1983. The Chromodorididae (Opisthobranchia, Mollusca) of the Indo- West Pacific: Chromo- 
doris splendida, C. aspersa and Hypselodoris placida colour groups. Zoological Journal of the Linnean 
Society, 78: 105-173. 

RUDMAN, W. B. 1984. The Chromodorididae (Opisthobranchia, Mollusca) of the Indo- West Pacific: a review of 
the genera. Zoological Journal of the Linnean Society, 81:1 15-273. 

Sordi, M. 1970. Nuovo ritrovamento di Glossodoris elegantula (Philippi, 1844) (Doris) (Gastropoda, Nudi- 
branchia). Atti della Unione Malacologica italiana, l: 20-29. 



124 



Avicennia, 1997, 6/7: 125-136 



El género Doto Oken, 1815 (Mollusca: Nudibranchia) en las islas 
Canarias y de Cabo Verde 

The genus Doto Oken, 1815 (Mollusca: Nudibranchia) in the Ca- 
nary and Cape Verá islands. 

Jesús Ortea*, Leopoldo Moro** y José Espinosa*** 

^Laboratorio de Zoología, Facultad de Biología, Universidad de Oviedo. España 

** Laboratorio de Zoología, Facultad de Biología, Universidad de La Laguna. Tenerife. España 

*** Instituto de Oceanología, Avda. I a n° 18406, E/ 184 y 186. Playa. La Habana, Cuba 



Resumen 

Redescripción de D. pygmaea Bergh (= D. doerga Marcus) a partir de ejemplares reco- 
lectados en Cuba y Canarias y descripción de dos especies nuevas de las islas Canarias y una 
de Cabo Verde: D. escatllañ de cuerpo amarillo con manchas negras dispersas y color azul iri- 
discente en los tubérculos ceratales, D. sotilloi con un anillo oscuro subapical en los tubércu- 
los ceratales y D. moravesa con ceratas crema rosado y los tubérculos blancos. 

Summary 

D. pygmaea Bergh (= D. doerga Marcus) is redescribed from specimens found in Cuba and 
Canary ísland. Three new species from Canary and Cape Verd island are described: D. es- 
catllañ with yellow body with blak patches and ceratal tubercles blue iridescent, D. sotilloi with 
an subapical darkish ring around the ceratal tubercles and D. moravesa with cream rose cerata 
with white tubercles 

Palabras clave: Doto, especies nuevas, islas Canarias, Cabo Verde 
Key words: Doto, new species, Canary Islands, Cape Verd 

INTRODUCCION 

Las referencias que existen sobre el género Doto Oken, 1815, en las islas Canarias y 
de Cabo Verde son muy escasas, y constituyen, los únicos datos sobre estos animales en 
el Oeste de Africa. Haciendo una recopilación cronológica, Eliot (1906) cita Doto cine- 
rea Trínchese 1881 (=D. rosea) en Cabo Verde y describe Doto oscura, de cuerpo ne- 
gruzco con una mancha de igual color en los tubérculos ceratales. Pruvot-FoI (1953) 
comenta dos especies como Doto sp., una recolectada por el S. S. Vanneau en 1924 a 
133 m de profundidad y otra de Temara, Marruecos. La peculiar distribución de las man- 
chas negras del cuerpo en los animales del "Vanneau" hizo que García y Ortea (1983) 
los compararan con Dotofurva en la descripción de esta especie en el área del área del es- 
trecho de Gibraltar. Ortea y Pérez (1982) describen Doto fuctifraga en las islas Canarias, 
un animal con manchas negras en los rinóforos del que se dan datos adicionales en Pérez, 
B acallado Y Ortea (1991) donde, además, se cita Doto tuberculata Lemche 1976; 
concluyendo con este trabajo la información sobre el género en el Atlántico africano. 



125 



Ortea et al. 



En este trabajo citamos en Canarias por primera vez una especie asociada con ele- 
mentos flotantes, descrita por Bergh (1871) en el Mar de los Sargazos y describimos 
tres nuevas especies, una recolectada en Cabo Verde en 1985, durante la Primera Expe- 
dición Ibérica a las islas y las otras dos procedentes de la campaña de El Hierro-97, or- 
ganizada por el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife. 

MATERIAL Y MÉTODOS 

Todo el material estudiado en el presente trabajo ha sido recolectado en apnea y me- 
diante buceo autónomo hasta los 25 metros de profundidad. Los animales han sido reco- 
lectados en raspados de superficies cubiertas de hidrozoarios y en remontes de algas flo- 
tantes. Todos los animales han sido observados y fotografiados en vivo. Las rádulas han 
sido estudiadas al microscopio óptico y los sistemas reproductores reconstruidos me- 
diante cortes seriados de 7 um; estos últimos tienen una estructura muy similar en todas 
las especies, por lo que sólo han sido estudiados en dos de ellas. 

Las abreviaturas utilizadas en las figuras son las siguientes: am, ampolla; cd, con- 
ducto deferente; gf, glándula femenina; gh, glándula hermafrodita; ov, oviducto; p, bolsa 
del pene; pr, próstata; rs, receptáculo seminal; v, vagina. 

SISTEMÁTICA 

Familia DOTODAE Gray, 1835 
Género Doto Oken, 1815 

Doto pygmaea Bergh, 1871 
(Fig. l,Lam. 1, A) 

Doto pygmaea Bergh, \%l\.Verhandl derk. k. zool. bot. Gesell. Wien 21: 1277-1280, pl. 11, fígs. 
1-10 (loe. tipo. Mar de los Sargazos) 

Sinónimos 

Doto doerga Marcus y Marcus, 1963. Stud. Fauna Curacao and other Caribbean islands 
19(79): 39-41, figs. 47-51(loc. tipo: 35° N, 63° W), sin. nov. 

Material examinado. Canarias: El Roquete, Igueste de San Andrés, Tenerife, marzo de 1996. 
1 5 ejemplares recolectados en algas y objetos flotantes a la deriva con el hidrozoo Obelia genicu- 
lata. Cayo Matías, costa Sur de Cuba, 18. 4. 1984, 3 ejemplares de 2 a 5 mm sobre sargazos flotantes. 

DESCRIPCION 

La característica que mejor define a esta especie es la forma asimétrica de los cerata, 
con el lado interno muy arqueado, sin tubérculos y sin seudobranquia, lo cual origina 
una orientación oblicua de los cerata, en relación al plano vertical de simetría del animal 
y de los tubérculos, respecto al eje mayor del cerata. Los tubérculos son también muy 



126 



Nuevos Doto de Canarias y Cabo Verde 




Figura 1. Doto pygmaea. Animal de Cuba muy pigmentado. A, B, vistas dorsal y lateral; C, ce- 
ratas; D, diente radular; E, sistema reproductor (abrev. pag. 126). 
Figure 1. Doto pygmaea. Animal very coloured from Cuba. A, B, doral and lateral view; C. ce- 
ratas; D, radular tooth; E, reproductive system (abb. p. 126). 



127 



Ortea et al. 



singulares ya que su ápice está dilatado formando un bulbillo blanco que parece una pe- 
queña bombilla. Hasta cinco series de estos tubérculos hemos contabilizado en el caso 
más complejo. El número más frecuente de pares de cerata fue 5 y el mayor 7. 

El interior de los cerata es naranja-rosado y la superficie puede ser transparente, dejando 
ver la coloración interna, o estar recubierta en su cara externa por pigmento negruzco en 
densidad variable. La cara interna, próxima a la base, siempre está decolorda. El cuerpo 
presenta pigmento negruzco en dorso y flancos, recubriendo las áreas interceratales. 
Sólo las vainas rinofóricas, parte anterior de la cabeza y extremo de la cola aparecen des- 
pigmentadas. La densidad del pigmento del cuerpo varía entre una pigmentación difu- 
minada que deja ver los órganos internos y una gran opacidad. La papila anal es prominente, 
está manchada de oscuro y ocupa una posición equidistante del primer y segundo cerata 
del lado derecho. El gonoporo se sitúa bajo el primer cerata derecho. El aparato genital coin- 
cide con el descrito en Schmekel y Portmann (1981). 

La rádula de nuestros mayores animales de Cuba (5 mm) y Canarias (5 mm) presen- 
taron 57-59 dientes de unas 15 um de diámetro hacia el diente n° 30. Schmekel (1968) da 
55 dientes en un animal de 6 mm del Mediterráneo, y Bergh (1871) da 53-57 para animales 
de 3-5 mm del'mar de los Sargazos 

DISCUSION 

Marcus y Marcus (1963) decriben D. doerga a partir de ejemplares que llevaban 
varios años en formol y eran uniformemente pardos, encontrados en algas flotantes del gé- 
nero Sargassum, colectadas en el Atlántico (35° N, 63° W). Doto doerga, tiene un ca- 
rácter anatómico que permite identificar los animales aún después de fijados: el borde 
interno de los cerata es muy cóncavo, carece de tubérculos y de seudobranquia y da al 
cerata un aspecto muy arqueado. Esta singular forma de los cerata está también presente 
en D. pygmaea Bergh, 1871, descrita a partir de ejemplares recolectados en el Mar de 
los Sargazos: pese a ello Marcus y Marcus (1963) separan pygmaea de doerga por ca- 
racteres poco consistentes en animales conservados: borde liso en la vaina rinofórica de 
pigmaea y lobado en doerga, y 25-30 tubérculos por cerata alineados longitudinalmente 
en pigmaea y 15-16 en alineación transversal en doerga, alineación que se puede conta- 
bilizar de forma indistinta, como ya indican Schmekel y Portman (1982), aunque man- 
tienen el nombre doerga. La rádula es idéntica en los animales de Cuba y Canarias, y 
coincide con las descritas por Bergh (1871) y Schmekel (1968) por lo que creemos que 
D. doerga Marcus y Marcus, 1963 es un sinónimo de D. pygmaea Bergh, 1871. 

D. pygmaea vive sobre hidrozoos (Obelia geniculata) que se encuentran sobre orga- 
nismos flotantes: Sargassum, Lepas o estructuras como plásticos y maderas. Ademas del 
Atlántico Oeste (35 N, 63 W) ha sido citado en el Mediterráneo por Schmekel (1968), 
siendo ésta la primera cita para las islas Canarias. En Schmekel (1968) y Schmekel y 
Portman (1982) se da una descripción detallada de la especie como D. doerga. 



128 



Nuevos Doto de Canarias y Cabo Verde 

Doto moravesa Ortea, especie nueva 
(Fig. 2) 

Material examinado: Dos ejemplares de 1 mm y 3 '5 mm; recolectados en postes de madera su- 
mergidos en el muelle de la playa de Santa María (localidad tipo), isla de Sal, Cabo Verde. Puesta 
del holotipo sobre hidrarios. 

DESCRIPCION 

Los dos animales recolectados presentaron 5 pares de cerata que se autotomizaron en 
el ejemplar mayor. La gradación de tamaños en el menor fue: par 3>2>1>4>5. 

Color del cuerpo blanquecino; en los flancos hay pequeñas manchas dispersas de co- 
lor negro, que en el dorso se agrupan formando una banda media discontinua que se 
fragmenta en manchitas sobre la cola. Gónada blanca, visible por transparencia entre el ano 
y el último par de ceratas 

Cerata muy regulares, con dos grupos de tubérculos redondeados, como máximo, 
provistos de granulaciones blancas en su interior y sin ningún tipo de mancha oscura su- 
perficial; tampoco hay manchas oscuras en la base de los cerata. El tubérculo apical de los 
cerata está mas desarrollado que el resto y algo estrangulado en la base; bajo él apare- 
cen en el caso mas complejo cinco tubérculos. La glándula digestiva en el interior de los 
cerata es crema rosado, sin manchas oscuras. No se ha observado seudobranquia. 

Vaina rinofórica de abertura oblicua, con manchitas blancas en el borde y negras en el 
pedúnculo. En el animal de 1 mm el rinóforo se ajustaba al diámetro de la vaina. 

Papila anal blanca, situada entre el primer y segundo cerata del lado derecho, algo 
más próxima al segundo. 

Las mandíbulas no están coloreadas, extraviándose la rádula en el proceso de montaje. 

El aparato genital presenta un conducto deferente delgado, de diámetro igual al de 
unión de la próstata y de la ampolla con la cámara de fecundación, posterior al receptáculo. 

Material tipo: Holotipo depositado en el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife 
(TFMC. MO-000190). 

Origen del nombre: Doto moravesa en recuerdo de las instalaciones turísticas de la 
playa de Santa María donde estaba el muelle de madera en el que fue recolectado. 

DISCUSION 

Por la estructura de los cerata, con tubérculos redondeados y blancos, sin manchas 
oscuras, D. moravesa esp. nov., recuerda a la especie Europea D. rosea Trínchese, 1881, 
citada por Eliot (1906) en Cabo Verde como D. ciñera Trínchese, de la que se diferen- 
cia por tener ésta última ceratas con seudobranquia bien desarrollada, provistos de una man- 
cha oscura basal y con un mayor número de grupos de tubérculos. Las manchas del 
cuerpo son también muy distintas ya que en D. rosea son mas finas y se disponen en dos 
capas, una superficial y otra interna. 

En las islas de Cabo Verde se conoce una segunda especie de Doto, D. oscura 
Eliot, 1906, de cuerpo negruzco, con ceratas pardo rojizos de tubérculos negros o grisáceos. 



129 



Ortea et al. 




Figura 2. Doto moravesa Ortea, esp. nov. A, vista lateral; B, puesta; C, sistema reproductor 

(abreviaturas pag. 126). 

Figure 2. Doto moravesa Ortea, n. sp A, lateral view; B, spaw; C, reproductive system. (abbre- 

viations p. 126). 



130 



Nuevos Doto de Canarias y Cabo Verde 




Figura 3. Doto escatllari esp. nov. A, vista lateral; B, cerata; C, rinoforo; D, cabeza. 
Figure 3. Doto escatllari n. sp A, lateral view; B, cerata; C, rhinophore; D, head. 



Doto escatllari esp. nov. 
(Fig. 3, Lam. 1, D y E) 

Material examinado: Mar de las Calmas (localidad tipo), El Hierro, 14. 3. 97, Un ejemplar 
de 9 mm y otro de 3 mm recolectados en el raspado de paredes cubiertas de hidrarios. Ensenada de 
Zapata, Tenerife, 14. 4. 1997, dos ejemplares de 2 y 5 mm. 

DESCRIPCION 

Cuerpo amarillo claro en los animales de 5 a 9 mm y blanquecino en los de 2 a 4 
mm, con algunas manchas negras en el dorso y flancos. Las del dorso son mayores que las 
laterales y tienden a agruparse hacia la cabeza, formándose una gran mancha detrás de los 
rinóforos. Las de los flancos son gruesos puntos, más o menos dispersos. Vaina rinofórica 
amarillenta, sin manchas negras y con el borde orlado por manchitas blancas, al igual 
que el borde de la cabeza y de los palpos. Rinóforos recubiertos en su totalidad por un fino 
punteado blanco opaco. 

Cinco grupos de cerata en el mayor de los animales, con tres grupos de tubérculos en 
el caso mas complejo. El color de los cerata es amarillo claro, como el del cuerpo, con al- 



131 



Ortea et al. 



gunas manchas difuminadas mas oscuras en el interior. Los tubérculos son redondeados 
y tienen el ápice de color azul iridiscente. El tubérculo apical es de forma similar al del 
grupo inmediato inferior y presenta granulos blancos bajo el pigmento azul. Entre los 
grupos de tubérculos se aprecian granulos rosados algo dispersos. La tonalidad azul 
puede no ser apreciada con iluminación directa. La seudobranquia está formada por un gran 
tubérculo en forma de lezna que llega desde la base hasta el segundo grupo de tubérculos; 
no está ramificada y tiene manchas azules en su extremo. Algunos ceratas presentan una 
mancha negra basal. Los mayores cerata son los del segundo par. En el ejemplar de me- 
nor tamaño el cuerpo es transparente y la glándula digestiva en el interior de los cerata ama- 
rillenta. Gonada blanca, visible entre el segundo y el quinto par de ceratas. Papila anal ci- 
lindrica, prominente y blanca. 

Material tipo: Designado como Holotipo un ejemplar de 9 mm sin bulbo bucal, de- 
positado en el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, n° TFMC. MO-000191 

Etimología: D. escatllari, en honor de Joaquin Escatllar, compañero de colectas du- 
rante la campaña El Hierro-97. 

DISCUSION 

Por el conjunto de sus caracteres anatómicos D. escatllari esp. nov. se diferencia con 
facilidad de todas las especies atlánticas del género. Como en el caso de D. moravesa 
esp. nov, D. escatllari tiene en Doto rosea Trínchese l&8l(=cinerea) su especie más 
próxima en el Atlántico, al carecer de manchas oscuras en los tubérculos ceratales y pre- 
sentar una mancha negra en la base de algunos ceratas; sin embargo los tonos azules del 
ápice de los tubérculos y la presencia de gruesas manchas negras en el dorso de D. escatllari, 
la separan con facilidad de D. rosea cuyos tubérculos ceratales son blancos y el cuerpo tiene 
un pigmento difuminado de finos puntos oscuros, distribuidos en dos capas. 

Doto rosea ha sido citado con anterioridad como cinérea (Eliot, 1906 p.163) en las is- 
las de Cabo Verde, siendo posible que dichos animales sean de D. escatllari, al indicar la 
descripción de Eliot (op. cit) la existencia de tubérculos azules y negros en los cerata y 
el cuerpo amarillo con manchas negras. Eliot (op. cit.) aprecia diferencias con los animales 
Mediterráneos de D. cinérea y sugiere que quizás debiera llamarse variedad nigromacu- 
lata a los ejemplares de Cabo Verde. La falta de manchas negras en los cerata de nuestros 
ejemplares, hace que no podamos afirmar con certeza que los animales de Cabo Verde y 
Canarias sean de la misma especie. 

Doto sotilloi esp. nov. 
(Fig. 4, Lam. l,ByC) 

Material examinado: Mar de las Calmas (localidad tipo), El Hierro, 14. 3. 1997. Un ejemplar 
de 3 mm y otro de 1' 5 mm. recolectados en raspado de paredes cubiertas de hidrarios entre 10 y 25 
m. Ensenada de Zapata, Tenerife, 19. 3. 1997, cinco ejemplares de 1 a 4 mm en raspados a 15 m. 



132 



Nuevos Doto de Canarias y Cabo Verde 



DESCRIPCION 

Cuerpo crema rosado, con manchas castaño rojizo y negruzcas de dos tipos, unas 
compactas y otras difuminadas. Vaina rinofórica con manchas negras y blancas, las pri- 
meras preferentemente en la mitad inferior y las segundas en la superior. Rinóforos man- 
chados de blanco amarillento en la mitad o en el tercio superior; su longitud es de unas tres 
veces la vaina y tienen el ápice algo curvado hacia delante. 

Tres grupos de cerata en todos los animales recolectados, con dos grupos de tubér- 
culos en todos ellos. El primero y el tercer grupo de ceratas son de tamaño similar y el se- 
gundo par algo mayor. Los tubérculos son redondeados y tienen el ápice de color blanco, 
formado por una semiesfera rodeada en la base por una anillo castaño rojizo oscuro. El tu- 
bérculo apical es mas largo y de forma similar a los del grupo inmediato inferior. Entre los 
tubérculos se aprecia un reticulado de pigmento castaño que hace destacar el color ro- 
sado-naranja del interior de los mismos. Todos los ceratas presentan una mancha ne- 
gruzca basal que rodea por completo el pedúnculo de inserción. No hay seudobranquia, pero 
en algunos cerata hay una leve quilla. 




Figura 4. Doto sotilloi esp. nov. A, vista lateral; B, rinoforo; C, diente radular. 
Figure 4. Doto sotilloi n. sp. A, lateral view; B, rhinophore; C, radular tooth. 



133 



Ortea et al. 




Lamina 1. Animales de las islas Canarias: A, Doto pygmaea Bergh (3 mm); B y C, Doto soti- 

lloi esp. nov (3 mm); D y E, Doto escatllari esp. nov. (3 y 9 mm). 
Lamina 1. Specimens from Canary islands. A, Doto pygmaea Bergh (3 mm); B y C, Doto soti- 
lloi n. sp.(3 mm); D y E, Doto escatllari n. sp.. (3 y 9 mm). 



134 



Nuevos Doto de Canarias y Cabo Verde 



Cabeza con los lóbulos muy poco salientes. La cola es muy corta y se estrecha rápi- 
damente por detrás, bajo ella, y en su extremo, existe pigmento violáceo. 

Area cardiaca manchada de negro. Papila anal negruzca y con forma de champignon. 
Gónada rosa naranja, visible por transparencia. 

La rádula de un ejemplar de 3 mm presentó 65 dientes de 10 um de ancho. Los dien- 
tes presentan cuatro tubérculos, dos centrales de tamaño desigual y divergentes y dos la- 
terales, uno a cada lado. 

Material tipo: Designado como Holotipo un ejemplar de 3 mm depositado en el 
Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, n° TFMC MO-000192. 

Origen del nombre: D. sotilloi en honor de Antonio Sotillo, compañero de colectas 
durante la campaña El Hierro-97. 

DISCUSION 

Por el conjunto de sus caracteres anatómicos D. sotilloi esp. nov. se diferencia con 
facilidad de todas las especies del género en el Atlántico. El gran desarrollo del tubér- 
culo apical de los cerata, en relación a los restantes tubérculos y el anillo oscuro basal de 
los mismo,son sus rasgos más característicos. 

Otras dos especies del género presentan un anillo oscuro en la base de los tubérculos 
ceratales: Doto columbiana ODonoghue, 1921 y Doto lancei Marcus y Marcus, 1967. Am- 
bas especies se distribuyen por el litoral Pacífico de América, la primera desde Columbia 
Británica hasta el Golfo de California y la segunda por las costas de México. Ambas es- 
pecies se diferencian entre si por presentar lancei un punto negro en el ápice de los tu- 
bérculos ypor tener la base interna de los cerata manchada de negro. Marcus y Marcus 
(1967) dan una discusión de estas dos especies. 

Las dos especies se diferencian de sotilloi por tener una seudobranquia bien desarro- 
llada, dientes radulares con seis dentículos y por caracteres cromáticos como los tubércullos 
ceratales de ápice pigmentado en lancei y la falta de pigmento oscuro en la inserción de 
los cerata de columbiana. 

CONSIDERACIONES FINALES 

En Ortea (1979) señalamos las dificultades en la descripción de las especies de 
Doto y recomendábanos standarizarlas en base a la descripción detallada de los animales 
vivos y la evolución de su morfología con la talla, ademas de otros aspectos como la 
puesta y la alimentación, dada la estrecha relación presa-depredador que existe entre las 
especies de Doto y los hidrozoos que constituyen su alimento. Esto no siempre es posible 
y está muy condicionado por el método de colecta y las posibilidad de muestrear de 
forma continuada una localidad. En cualquier caso siempre es más aconsejable una 
buena ilustración a color y una buena descriptiva externa de los animales vivos que los da- 
tos de anatomía interna de animales fijados, ante el poco juego descriptivo que ofrece 
una rádula con un sólo diente de 4 ó 6 tubérculos y un aparato genital que presenta una cons- 
trucción muy similar en la mayor parte de las especies. 



135 



Ortea et al. 



AGRADECIMIENTOS 

Nuestro agradecimiento al Dr. Juan José Bacallado, coordinador de la campaña de El 
Hierro en la que se recolectaron dos de las especies estudiadas, y con el agradecemos el 
apoyo del Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife. Gracias 
también a nuestros compañeros de campaña en El Hierro Antonio Sotillos y Joaquín Es- 
catllar. 



BIBLIOGRAFIA 

Bergh, R. 1871 Beitrage zur Kenntniss der Mollusken des Sargassomeeres. Verhandl. derk.k. zool'bot. Gesell. 

Wien, 21: 1273-1308. pls. 11-13 
Eliot, Ch. 1906. Report upon a collection of Nudibranchiata from the Cape Verd Islands, with notes by C. 

Crossland. Proc. Malac. Soc. Lond. 7: 131-159 
García Gómez, J. C. y Ortea, J. 1983. Una nueva especie de Doto Oken, 1815 (Molusca: Nudibranchiata) 

del estrecho de Gibraltar. Boíl. Malac. 19 (9-12): 207-212. 
Marcus, E y Marcus, E. 1963. Opisthobranchs from the Lesser Antilles. Studies on the Fauna Curacao and 

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Marcus, E. y Marcus, E. 1967. American Opisthobranch Mollusks. Studies in Tropical Oceanography 6: 1-256. 
Ortea, J. 1979. Recommendation for unifying the descriptions of Doto. Opisthobranch Newsletter 1 1(4-6): 

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Ortea, J. y Pérez, J. 1982. Una nueva especie de Doto Oken, 1815 (Mollusca: Opisthobranchia: Dendronota- 
cea) de las islas Canarias. Iberus 2: 79-83. 

Pérez, J., Bacallado, J. y Ortea, J. 1991. Doridaceos, Dendronotaceos y Aeolidaceos (Mollusca. Opistho- 
branchia) del Archipiélago Canario. Actas V Simp. Iber. Estud. Bentos Mar. I: 199-254. 

Pruvot-Fol, A. 1953. Etuds de quelques opisthobranches de la cote Atlantique du Maroc et du Sénegal. Trav. 
Inst. Scient. Chérif., n° 5: 1-105, pl. 1-3. 

Schmekel, L. 1968. Doto doerga Marcus, 1963 (Gastropoda. Nudibranchia) aus dem Karibischen Meer im 
Golf von Neapel. Pubb. Staz. Zool. Napoli 36: 1-7. 

Schmekel, L y Portmann, A. 1982. Opisthobranchia des Mittelmeeres. Nudibranchia und Sacoglossa. Spin- 
ger-Verlag. 400 pp. 



136 



Avicennia, 1997,6/7: 137-140 



Una nueva especie de Chelidonura A. Adams, 1850 (Mollusca: 
Opisthobranchia: Cephalaspidea) de las costas de Cuba. 

A new species of Chelidonura A. Adams, 1850 (Mollusca: Opist- 
hobranchia: Cephalaspidea) from Cuba shores. 

Jesús Ortea y Eugenia Martínez 

Departamento de Biología de Organismos y Sistemas, Laboratorio de Zoología, Universidad 
de Oviedo, Oviedo, España. 



Resumen 

A partir de ejemplares recolectados en la isla de Cuba se describe una nueva especie del 
género Chelidonura A. Adams, 1850: C. cubana n. sp., de dimensiones reducidas y coloración 
oscura, sobre la que se dispone un patrón característico de manchas naranja y blanco. Se 
compara esta especie con otras del mismo género y de coloración similar, también presentes 
en aguas del Atlántico. 

Abstract 

A new species of Chelidonura A. Adams, 1850, is described from specimens collected in 
Cuba shores: C. cubana n. sp., a little dark-coloured species, scattered with several orange 
and white patches. A comparison is made among C. cubana and other Atlantic species of the 
genus provided with a similar design of colour. 

Palabras clave: Opisthobranchia, Cephalaspidea, Aglajidae, Chelidonura cubana n. sp., Cuba. 
Key words: Opisthobranchia, Cephalaspidea, Aglajidae, Chelidonura cubana n. sp., Cuba. 

INTRODUCCION 

El conocimiento de la familia Aglajidae en las costas del Atlántico Oeste es aún in- 
suficiente, y se caracteriza por una decriptiva discontinua de especies, sin que exista 
hasta la fecha una revisión gobal de la familia. Marcus (1977) recopila las especies des- 
critas o señaladas en aguas del Atlántico Oeste tropical, no habiendo descripciones pos- 
teriores de nuevas especies. 

Algunos géneros incluidos en esta familia son objeto de controversia, como es el 
caso de Navanax Pilsbry, 1895, al no existir caracteres exclusivos que los definan y al 
haber perdido casi todos los representantes de este grupo las partes duras del tracto digestivo, 
es decir, rádula, armadura labial y placas gástricas, que son caracteres morfológicos muy 
útiles en la taxonomía de otros cefalaspídeos. 

La mayor parte de las especies conocidas superan los 25 mm de longitud, y en gene- 
ral no se conocen sus formas juveniles, lo que constituye una dificultad adiccional a la hora 
de describir ejemplares de talla inferior a 5 mm. 

En este trabajo se describe una pequeña especie de Aglajidae, que se incluye en el 
género Chelidonura. en base a su morfología externa y a su coloración en vivo. 



137 



Ortea y Martínez 



PARTE SISTEMATICA 

Familia AGLAJIDAE Pilsbry, 1895 
Género Chelidonura A. Adams, 1850 

Chelidonura cubana spec. nov. 
(Figs. 1-2) 

Material examinado: Instituto de Oceanología, La Habana, 19.8.1997, tres ejemplares de en- 
tre 2-3 mm en extensión. Un ejemplar de 3 mm, designado como Holotipo, se encuentra depositado 
en el Museo de la Naturaleza y el Hombre de Tenerife, n° TFMC-MO 000193. 

DESCRIPCION 

En todos los ejemplares examinados el cuerpo es alargado, con el lóbulo caudal iz- 
quierdo acabado en punta y considerablemente más largo que el derecho, viniendo a re- 
presentar entre el 20-25% de la longitud total del animal. Por su parte el escudo cefálico 
representa aproximadamente entre el 70 y el 75% del total del cuerpo, sin contar el lóbulo 
caudal izquierdo. En su extremo anterior hay tres lóbulos redondeados, uno central y dos 
laterales, y aquí se distinguen numerosas sedas sensoriales dirigidas hacia adelante. 

En vivo, todos los ejemplares mostraron un color de fondo muy oscuro, y sobre el 
mismo, un diseño de manchas conspicuas muy similar. En el borde anterior del escudo ce- 
fálico el lóbulo central está pigmentado de blanco, mientras que los lóbulos laterales tie- 
nen un color blanquecino. En esta zona se distinguen dos pequeñas manchitas azules, 
muy conspicuas y situadas una en cada extremo. A su lado, y hacia la parte interna del es- 
cudo, hay dos manchas triangulares de color naranja, entre las que se disponen dos hile- 
ras paralelas de manchitas naranja. La región posterior del escudo cefálico presenta una 
gran mancha blanca, sobre la que puede haber alguna manchita naranja. El borde de los 
parápodos esta orlado por pequeñas manchas ovaladas, blancas y amarillas, en distribu- 
ción discontinua. Sobre el lóbulo caudal izquierdo se distingue una mancha naranja lon- 
gitudinal, partida en su zona media por una banda transversal blanca. El pie es castaño os- 
curo uniforme. 




Figura 1. Chelidonura cubana spec. nov. vista dorsal del animal vivo. Manchas naranja en negro 
Figure 1. Chelidonura cubana new sp., dorsal view ofthe living animal. Orange patches in blak 



138 



Nueva especie de Chelidonura 



Etimología: La especie ha sido denominada Chelidonura cubana por tratarse de la 
primera especie del género que se describe en aguas de Cuba. 

DISCUSION 

Por su coloración y características anatómicas, Chelidonura cubana sp. nov., se dis- 
tingue bien de todas las especies del género conocidas en el Atlántico Oeste. Sólo se en- 
cuentran semejanzas con los ejemplares menores de 5 mm de C. hummelincki (Marcus y 
Marcus, 1970), como el color pardo negruzco del cuerpo o las manchas discontinuas del 
borde de los parápodos. Sin embargo en C. hummelincki el escudo cefálico llega sólo 
hasta la mitad del cuerpo, tiene punctuaciones azules en el pie y además presenta una 
banda amarilla tranversal cerca del borde anterior del escudo cefálico (Thompson, 
1977), caracteres que permiten una fácil separación con C. cubana. 

Otras especies de pequeño tamaño con las que se podría comparar C. cubana en el 
Atlántico Oeste tropical son C sabina Marcus y Marcus, 1970 y C. berolina Marcus y Mar- 



Y 




Figura 2. Vista lateral de las especies atlánticas de Chelidonura de cuerpo oscuro. A, C. afri- 
cana; B. C. leopoldoi; C, C. humelinki,'. D, C. cubana spec. nov. La flecha indica el borde poste- 
rior del escudo cefálico. Barra de escala = 1 mm 
Figure 2. Atlantic species of dark coloured Chelidonura, lateral view. A, C. africana; B, C. leo- 
poldoi; C, C. humelinki; D, C. cubana n. sp. The arrow show the posterior shield. Escale bar = 1 



139 



Ortea y Martínez 

cus, 1970, descritas ambas en Puerto Rico (Marcus y Marcus, 1970), parece, por sus des- 
cripciones originales, que son en realidad ejemplares juveniles de Aglaja evelinae (Mar- 
cus, 1955) y C. hirundinina (Quoy y Gaimard, 1832), respectivamente. 

C. petra Marcus, 1976, descrita en las costas de Brasil, es también de color pardo os- 
curo uniforme, pero carece de filamentos táctiles en la cabeza y su escudo cefálico es de 
igual longitud que la región posterior del cuerpo. 

En relación con las especies del Atlántico este, C. cubana se asemeja a C. africana Pru- 
vot-Fol, 1953, y a C. leopoldoi Ortea, Moro y Espinosa, 1996, diferenciándose la pri- 
mera por presentar el escudo cefálico más grande (ocupa el 70-75% del dorso, frente al 50- 
55 % en C. africana y el 60-65%, en C. leopoldoi). Además C. cubana no tiene las man- 
chas azul turquesa sobre los parápodos típicas de C. africana, ni las manchas amarillas pro- 
pias de C. leopoldoi (Ortea, Moro y Espinosa, 1996). 

Así, los ejemplares de las cuatro especies atlánticas de Chelidonura que presentan un 
cuerpo muy oscuro (C. cubana n. sp., C. hummelincki, C. leopoldoi y C. africana), se se- 
paran claramente en vivo y a igualdad de tamaño, usando datos morfológicos y de colo- 
ración que guardan cierta estabilidad con la talla, según la siguiente clave: 

1. Escudo cefálico ocupando alrededor del 60% del dorso: 

- Dos "cejas" amarillas formando arcos independientes por debajo de la parte anterior del es- 
cudo cefálico. Borde de los parápodos orlado de pigmento amarillo. Manchas azules en los parápodos 
y en la cola. Atlántico Este (Canarias y Marruecos): C. africana. 

-Sin "cejas" amarillas en la parte anterior del escudo cefálico y con una banda amarilla trans- 
versal subterminal sobre el mismo. Manchas azules punctiformes en el pie. Borde de los parápodos 
orlado con manchas amarillas alargadas y discontinuas. Atlántico Oeste (Jamaica y Puerto Rico): C. 
hummelincki. 

2. Escudo cefálico ocupando más del 60% del dorso: 

- Dos "cejas" amarillas formadas por una contracción central del borde amarillo anterior del es- 
cudo cefálico. Borde de los parápodos amarillo y continuo. Sin manchas azules. Atlántico Este 
(Canarias): C. leopoldoi. 

- Dos manchitas azules flanqueadas por dos manchas amarillas más internas, dispuestas en la 
parte anterior del escudo cefálico. Borde de los parápodos orlado con manchas blancas y amari- 
llas, ovaladas y discontinuas. Escudo cefálico alcanzando el 75% del dorso. Atlántico Oeste 
(Cuba): C. cubana. 

AGRADECIMIENTOS 

A nuestros compañeros de colecta en Cuba, Leopoldo Moro y José Espinosa, que nos 
facilitaron el material estudiado. 

BIBLIOGRAFIA 

Marcus, E., y Marcus, E. 1970 Opisthobranchs from Curacao and faunistically related regions. Stud. fauna of 

Curasao and other Caribbean islands, 33: 129 pp. 
Marcus, E., 1977. An annotated checklist of the Western Atlantic warm waters opisthobranchs. J. Molí. Stud, 

supp. 4: 22 pp. 

ORTEA, J., Moro, L. y Espinosa, J., 1996. Descripción de dos nuevas especies del género Chelidonura A. 
Adams, 1 850 (Opisthobranchia, Cephalaspidea, Aglajidae) colectadas en la Isla del Hierro. Estudio com- 
parado con C. africana Pruvot-Fol, 1953. Rev. Acad. Cañar. Cieñe, 8: 215-229. 

THOMPSON, T. E., 1977.Jamaican opisthobranch molluscs. I. J. Molí. Stud., 43: 93-140. 



140 



Avicennia, 1997,6/7: 141-145 



Osvaldoginella gomezi (Mollusca : Neogastropoda : Marginelli- 
dae) nuevo género y nueva especie del Atlántico Occidental Tropical 

Osvaldoginella gomezi (Mollusca : Neogastropoda : Marginellidae) 
a new genus and a new species of the Tropical Western Atlantic 

José Espinosa* y Jesús Ortea** 

* Instituto de Oceanología, Ave I a N°. 18406, Playa, La Habana, Cuba 

** Departamento de Biología de Organismos y Sistemas, Laboratorio de Zoología, Universidad 
de Oviedo, España. 



Resumen 

Se describen un género y una especie nuevos de la familia Marginellidae, recolectado en 
la Isla de Cuba caracterizados por la forma del animal y de sus dientes radulares, su pequeño 
tamaño, la ausencia de dentículos lábrales y su patrón de color. 

Abstraéis 

A new genus and a species of the family Marginellidae, from Cuba Island, caracterized by 
its animal and radular form, small sized, lacking labral denticles and color pattem is described. 

Palabras clave: Gastropoda, Marginellidae, género nuevo, especie nueva, Cuba. 

Keys words: Gastropoda, Marginellidae, new genus, new species, Cuba. 



INTRODUCCION 

En la continuación de nuestros estudios sobre las margínelas del Mar Caribe y el 
Golfo de México, hemos encontrado una pequeña especie, que por las características del 
animal, la rádula y la concha, no pertenece a ninguno de los géneros conocidos del 
grupo. En el presente trabajo se describen dicho género y especie, recolectada en las cos- 
tas de la Isla de Cuba. 



SISTEMATICA 

Familia MARGINELLIDAE Fleming, 1828 

Género Osvaldoginella género nuevo 

Especie tipo: Osvaldoginella gomezi especie nueva. 



141 



Espinosa y Ortea 



Definición 

Concha margineliforme (Subfamilia Marginellinae), de tamaño muy pequeño y con un 
patrón de color en retículo oblicuo, muy característico. Columela con tres pliegues y un 
falso cuarto pliegue formado por el desarrollo del callo parieto columelar. Animal con 
dos grandes extensiones anteriores del pie, que dobla sobre el dorso al desplazarse, ten- 
táculos cortos, anchos y romos, y canal sifonal muy corto. El pie no rebasa el extremo 
apical de la concha. Rádula con una placa algo más ancha que alta, con fuertes cúspides 
laterales y una zona media con dentículos pequeños y finos. 

Etimología 

Dedicado a nuestro amigo Dr. Osvaldo Gómez Hernández, destacado carcinologo 
cubano y profesor de varias generaciones de biólogos marinos de la Universidad de La Ha- 
bana, recientemente fallecido. 

Comentarios 

Tanto la forma del animal como los dientes de la rádula de Osvaldoginella, género 
nuevo, no tienen ninguna relación con los recogidos por Coovert y Coovert (1995) 
para los gasterópodos margineliformes. La concha es evidentemente Marginellinae, con 
cierta afinidad con el género Hydroginella Laseron, 1957, por presentar tres pliegues co- 
lumelares verdaderos y un falso pliegue formado por el callo parieto-columelar. Se dife- 
rencia de Hydroginella por la ausencia de dentículos internos en el labio externo, ade- 




Figura 1. Osvaldoginella gomezi, A. vista dorsal de un animal vivo de 3 mm; B-C vista dorsal y 

ventral de una concha de 2 mm 
Figure 1. Osvaldoginella gomezi, A, dorsal view ofliving animal, 3mm long; B-C, dorsal and 
ventral view of the shell, 2 mm long . 



142 



Nuevo Marginelido de Cuba 




Figura 2 Osvaldoginella gomezi, vistas consecutivas del animal antes de desplazarse 
Figure 2. Osvaldoginella gomezi consecutive animal view befare walking 



más, todas las especies conocidas de Hydroginella alcanzan un tamaño mucho mayor, 
generalmente superior a los 5 mm de largo, y su patrón de color suele ser uniforme. Los 
dientes radulares de Osvaldoginella, género nuevo, combinan una zona media espatular, 
con dentículos pequeños y simples, semejantes a los de Hydroginella, con fuertes cúspi- 
des laterales que faltan en este último género. 



Osvaldoginella gomezi especie nueva 
(Figs. 1-3) 

Material examinado: Cinco ejemplares recolectados vivos en arrecifes coralinos del litoral de La Habana 
(20-25 m de profundidad) y 10 conchas en La Habana y 20 en Cienfuegos (55 m de profundidad). Holotipo 
(3,0 mm de largo y 1,35 mm de ancho), recolectado frente al Instituto de Oceanología (IDO), La Habana, de- 
positado en la colección del IDO. Paratipo (2,8 mm de largo y 1,2 mm de ancho), de igual procedencia que el 
tipo, depositado en el Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, Islas Canarias, España, n° TFMCBM 
MO/000189, y paratipo (2 mm de largo y 1 mm de ancho), colectado en Cienfuegos, depositado en el IDO. 

Descripción 

Concha (Fig. 1) pequeña, lisa y brillante, subfusiforme, de espira corta, ancha y saliente. 
Protoconcha de una vuelta grande, de forma casi semi-esférica; el paso a las siguientes 2 
y 3/4 vueltas de teloconcha ocurre sin un cambio muy marcado. La abertura es estrecha en 
su parte superior y algo más ancha en la inferior; el labrum está ligeramente engrosado sin 



143 



Espinosa y Ortea 




Figura 3. Osvaldoginella gomezi, aspecto de dos de los dientes radulares 
Barra de escala = 10 um 



Figure 3. Osvaldoginella gomezi, two radular theet. Escale bar = 10 ¡jm 



llegar a formar una varice labral, carece de dentículos en el interior, y su perfil es casi 
recto con una ligera concavidad en su porción media baja. Columela con tres pliegues 
situados hacia el primer tercio anterior de la abertura. Un cuarto falso pliegue posterior se 
forma por el desarrollo del callo parieto columelar, el cual llega incluso a cubrir parcial- 
mente los pliegues columelares. Color blanco, algo translúcido con una línea espiral me- 
dia, estrecha y algo irregular, de color pardo amarillento, a partir de la cual se observa 
un dibujo en retículo transversal por toda la superficie de la última vuelta, del mismo co- 
lor pero empalidecido. Esta línea es visible sobre la sutura de las vueltas de la espira in- 
cluida la protoconcha; el interior de la abertura y los pliegues columelares son blancos. 

Los animales son de color blanco translúcido, con manchas irregulares de color 
blanco opaco en la región dorsal del pie y sin ellas en la suela. Los tentáculos y el sifón son 
de color blanco y de pequeño tamaño. El pie en extensión no sobresale por detrás de la con- 
cha. Cuando el animal se desplaza (Fig. 2) dobla sobre el dorso las expansiones anterio- 
res del pie, formando una estructura que recuerda a la región anterior de algunos Opisto- 
branquios Sacoglosos, tipo Ascobulla Marcus, 1972; en el surco medio que se forma, 
apenas son visibles los tentáculos y el sifón. Los animales presentan algunas manchas 
rojizas, muy conspicuas y visibles, por transparencia de la concha, sobre la sutura y en la 
zona media de la última vuelta de la misma. 

La radula (Fig. 3) es uniseriada, con dientes de unas 20 mieras de ancho, en forma 
de placa con fuertes cupides laterales y una zona media espatular con dentículos peque- 
ños y de tamaño bastante regular; una cúspide intermedia aparece entre la zona espatular 
y las cúspides laterales. Un animal de 2 mm de largo presentó una rádula con 139 dientes 
(30 en el saco radular, 85 en la serie funcional y 24 en la serie descendente). 

Observaciones. Los ejemplares juveniles, de 1,8 mm de largo o menos, que aún no tie- 
nen el labrum engrosado y no han desarrollado el callo parieto columelar, solamente tie- 



144 



Nuevo Marginelido de Cuba 



nen tres pliegues columelares La ausencia del callo hace que los pliegues se vean mejor 
delimitados en los juveniles que en los adultos. 

DISCUSION 

Con relación a las pequeñas marginelas caribeñas, Osvaldoginella gomezi, especie 
nueva, fue confundida por Espinosa, Fernandez-Garcés y Rolan (1995) con ejempla- 
res inmaduros y decolorados de Prunum hoffi Moolenbeck y Faber, 1991. La adquisi- 
ción posterior de material adicional y un estudio más detallado de los animales y las con- 
chas ha permitido asignar estos ejemplares a un nuevo género y una nueva especie. P. 
hoffi es de tamaño mayor (3,1-3,8 mm de largo), con menos vueltas de teloconcha (sola- 
mente dos); su forma es bicónica; tiene un patrón de color diferente, formado por líneas 
axiales estrechas pardas y entre algunas de ellas hay marcas blancas más o menos trian- 
gulares, y tiene cuatro pliegues columelares verdaderos subiguales y ocho dentículos pe- 
queños en el interior de la porción anterior del labio externo. Según Moolenbeck y Fa- 
ber (1991) la posición genérica de P. hoffi es tentatoria y se necesitaría el estudio del 
animal y de su rádula para llegar a una clasificación definitiva al respecto. 

La zona espatular media de la rádula de Osvaldoginella gomezi recuerda a la estruc- 
tura de los dientes de Hydroginella Laseron, 1957, tal y como los describen Bouchet 
(1989) y Coovert y Coovert (1995), por lo que una relación de asociación de Osval- 
doginella con peces loro (Scaridae), similar a la descrita por Bouchet (1989) en Hydro- 
ginella caledonica (Jousseaume, 1876) no debe de ser descartada a priori; de hecho en las 
zonas de colecta son frecuentes los peces loros durmiendo en su envuelta de mucus. 

AGRADECIMIENTOS 

Nuestro reconocimiento a los amigos y colegas Raúl Fernández Garcés (Cacho), por 
la donación del material recolectado en Cienfuegos, y a Leopoldo Moro, de Tenerife, por 
la participación en las colectas y la realización de la fotografía del animal vivo. 

BIBLIOGRAFIA 

Bouchet, P. 1989. A Marginellid Gastropod Parasitizes Sleeping Fishes. Bull. ofMar. Sci., 45 (1) : 76-84 

Coovert, G. A. y Coovert, H. K. 1995. Revisión of the Supraspecific Classification of Marginelliform Gas- 
tropods. The Nautilus, 109 (2-3) : 43-1 10. 

Espinosa, J., Fernandez-Garcés, R. y Rolan, E. 1995. Catálogo actualizado de los moluscos marinos actua- 
les de Cuba. Reseñas Malacológicas, 1 1, 90 págs. 

Moolenbeek, R. G. y Faber, M. J. 1991. A new Prunum species from Saba (Netherlands Antilles) (Gastropoda; 
Marginellidae). Apex, 6(1): 25-27 '. 



145 



Avicennia, 1997, 6/7: 147-148 



NOTAS BREVES 



Presencia de Charybdis helleri (A. Milne Edwards, 1867) (Crus- 
tácea: Decapoda: Portunidae) en aguas marinas de Venezuela. 

New report of Charybdis helleri (A. Milne Edwards, 1867) (Crus- 
tácea: Decapoda: Portunidae) f rom Venezuelan Marine Shelf. 

Juan A. Bolaños*, Gonzalo Hernández*, Jesús Enrique Hernández* y. 
Juan Carlos Martínez-Iglesias**. 

* Universidad de Oriente-Núcleo de Nueva Esparta, Escuela de Ciencias Aplicadas del Mar, 
Laboratorio de Carcinoiogía. Apdo. Postal 147- Porlamar, Isla de Margarita, Venezuela. 
** Instituto de Oceanología. Ave. I a N°. 18406 e/ 184 y 186, Playa, La Habana, Cuba. 



Palabras claves: Sistemática, Crustáceos, Portunidae, Plataforma Marina de Venezuela. 
Key words: Sistematic, Crustacean, Portunidae, Marine Venezuelan Shelf. 

INTRODUCCIÓN 

El auge que han tomado las investigaciones marinas en el Oriente venezolano y el 
monitoreo permanente por parte de los investigadores de la Universidad de Oriente, han 
contribuido a la actualización del catálogo de las especies de crustáceos decápodos de la 
región. Debido a este esfuerzo sostenido se pudo colectar un ejemplar de Charybdis he- 
lleri, especie que hasta el presente no era conocida en Venezuela. 

El objetivo del presente trabajo es dar a conocer esa captura y comentar algunos aspectos 
interesantes de la distribución de esta especie. 

SISTEMATICA 

Charybdis helleri (A. Milne Edwards, 1867) 

Gonosioma helleñ- A. Milne Edwards, 1867: 282. Ann. Soc. Ent. Francaise ser: 4,7: 263-288. 
Charybdis helleri- Edmonson, 1954: 247-248, Figs. 23a-f. Occ. Pap. Bish Mus., 21 (12): 217-274. 
Charybdis (Charybdis) helleri. Leene, 1938:44, Figs. 15-17. Monogr. Webe Siboga Expedite, 
39c (3) 131: 1-156. 

Charybdis (Charybdis) helleri. Stephenson, Hudson y Crossner, 1957: 494-498, Figs. 1A, 2Y, 
3J, Lám. 1 (Fig. 4), 4C, 5B. Australian J. Mar. Fresh. Res., (8) 4: 491-507.-Crossnier, 1962: 77- 
78, Figs. 133-135, Lám. 5 (Fig. 1). Faune de Madagascar, 16:1-154.-Stephenson y Rees, 1967:10 



147 



Proc. U.S. Nat. Mus., 120 (3556): 1-113.- Gómez y Martínez-Iglesias, 1990:70, Fig. X.Caribb. J. 
Sd.,26(l-2): 70-72. 

Material examinado. 

Una hembra no ovígera, colectada a 2-3 m de profundidad en la Bahía de Turpialito, Golfo de Cariaco, 
Estado Sucre. Tamaño: 57 mm de ancho total de caparazón (51 mm sin incluir las espinas laterales) y 
35 mm de largo de caparazón. 

DISTRIBUCIÓN 

Mediterráneo Oriental, Mar Rojo, Madagascar, India, Singapur, Mar de Java, Islas 
Molucas, Australia, Costa Oriental de África, Nueva Caledonia, Japón hasta Hawai. Mar 
Caribe (Cuba, Colombia, Venezuela), región N del Golfo de México (Louisiana, U.S.A.) 
y probablemente en el Sur de la Florida. 



OBSERVACIONES 

Esta especie ya había sido colectada en el Mar Caribe, puesto que Gómez y Martínez- 
Iglesias (1990) la hallaron en Cuba y esos mismos autores aseguran que Campos y Tur- 
kay (en prensa) señalan su presencia en aguas marinas de Colombia. Además, esta espe- 
cie ha ido ampliando su distribución hacia el Norte del Golfo de México, según D. Felder 
(común, per.), y siendo muy probable que se encuentre en la Florida y cayería adyacente. 
Su hallazgo en Venezuela es una novedad y viene a constituir una adición interesante 
para su carcinofauna; se trata de un integrante de la familia Portunidae, la cual está cons- 
tituida por muchas especies de importancia comercial. Es importante destacar que, al 
momento de la colecta, fueron observados dos ejemplares de Charybdis helleri, pero 
sólo uno de ellos pudo ser capturado. La distribución de esta especie demuestra una am- 
plia adaptabilidad a las diferentes condiciones ecológicas de las regiones en que ha sido 
registrada. La presencia de esta especie en el Caribe podría explicarse por el tránsito na- 
val intenso existente entre algunos de esas regiones donde habita C. helleri, y esta parte 
del continente americano. Edmonson (1954) asegura que ejemplares de C. helleri han 
sido colectados en el "fouling" del casco de embarcaciones y que de esta manera se explica 
la introducción de esta especie en Hawai. 



BIBLIOGRAFIA 

Campos, N.H. Y Turkay, M. (En prensa). On a record of Charybdis helleri from the Caribbean coast of Colombia. 
Sencken. Marit 

Ramos, H. 1986. Los cangrejos braquiuros del Parque Nacional de Los Roques. Trab. Grado Lic. Biol., U.C.V. 
281 pp (mimeogr). 

Rathbun, M. 1930. The cancroid crabs of America of the families Euryalidae, Portunidae, Atelecyclidae, Can- 
cridae and Xanthidae. Bull. U. S. Nat. Mus., 152: 1- 609. 



148 



Osvaldo Gómez Hernández (1928 - 1997) 




Hoy, 25 de diciembre de 1997, hace un año que Osvaldo Gómez nos dejó huérfanos 
de su amistad. Hoy es fiesta en Cuba por vez primera en muchos años, fruto o no de la ca- 
sualidad, Osvaldo era tan buena persona que se merecía que fuera festivo este primer 
aniversario, para que todos pudiéramos recordarlo desde la paz que inspira la Navidad. 

Osvaldo Gómez nació el 29 de febrero de 1928 en Jagüey Grande, provincia de Ma- 
tanzas, donde cursa sus estudios primarios entre 1934 y 1940. Años mas tarde, su familia 
se traslada a la ciudad de Cárdenas donde realiza la educación secundaria en el colegio "La 
Progresiva" (1947-1953). A partir de 1954, inicia su labor docente, primero como profesor 
de segunda enseñanza y luego (1962) de educación superior, tarea que combinó con la in- 
vestigación, hasta sus últimos días. En 1964 se doctora en Ciencias Naturales por la Uni- 
versidad de la Habana y en 1980 recibe el título de Doctor en Ciencias Biológicas con su 
monografía Sistemática de los Braquiuros cubanos. Participó en la fundación de la Aca- 
demia de Ciencias de Cuba, el Museo Felipe Poey, el Instituto de Biología, el Instituto de 
Oceanología y el Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de la Habana. 
Fue miembro de varias expediciones de investigaciones marinas en el archipiélago cu- 
bano y aguas adyacentes, entre las que destacan: Cubano-Soviética (1964-1965), Cu- 
bano-Polaca (1970), Cubano-Española (1988) y Cubano-Norteamericana (1994). 

Publicó alrededor de 80 trabajos científicos y de divulgación en revistas nacionales y 
extranjeras, siendo las más relevantes: Lista de los braquiuros cubanos (1976); Evalua- 
ción cuantitativa del bentos en la región suroccidental de Cuba (1980); Nueva lista de pa- 
guridos cubanos (1986) y en coautóría, Los Crustáceos decápodos del Golfo de Bata- 
banó, Brachyura (1986) y Sinopsis de los camarones dulciacuícolas de Cuba (1995). 
Al morir deja para publicar cuatro volúmenes de su obra "Los cangrejos de Cuba" 

Además de su principal interés, los Crustáceos (tanto marinos como dulciacuícolas), 
a partir de la década de los 80, dedicó gran parte de su tiempo a estudiar los organismos 
marinos incrustantes o indeseables en la Bahía de Cienfuegos, el Mariel y la costa Norte 
de la región oriental de nuestro país, con vistas a mejorar los sistemas de enfriamiento e 
intercambio calórico en plantas termoeléctricas y nucleares, proponiendo tratamientos 
más eficaces, rápidos y baratos de limpieza y eliminación de estas plagas. 

Excelente colector, labor que realizó por todo nuestro archipiélago, dejó depositado en 
las colecciones del Instituto de Oceanología y del Centro de Investigaciones Marinas 
gran parte del material de invertebrados marinos con que hoy cuentan. Extraordinario 
pedagogo de las Ciencias del Mar, con un lenguaje sencillo y natural, establecía una re- 
lación muy directa con el estudiante, motivada por un gran respeto, conocimiento y buen 
humor. Dictó cursos de metodología de la investigación del bentos y de Ecología y Sis- 
temática de los Braquiuros cubanos en Cuba y en el extranjero. Tutoreó tesis de licen- 
ciatura y doctorado a muchos de los actuales biólogos marinos, alumnos suyos ya para siem- 
pre. Fue condecorado con la Distinción Rafael María de Mendive, Distinción por la Edu- 
cación, Medalla 250 Aniversario de la Universidad de la Habana, Medalla Fundador de la 
Academia de Ciencias de Cuba y Medalla José Tey. 

Osvaldo Gómez no solo destacó como científico, también fue modelo y ejemplo de es- 
poso, de padre y de amigo. Defensor de lo suyo, desde algo tan simple como el flan de su 
mamá, hasta algo tan grande, como su Patria, nunca perdió su optimismo, su buen ca- 
rácter y su sonrisa; y así será recordado, como una persona afable y gentil, como un 
hombre sencillo y presto siempre a ofrecer sus conocimientos y su exquisita amistad. 
Para todos los que tuvimos el privilegio de conocerlo de cerca, de trabajar a su lado y 
aprender de su experiencia, sabiduría y entusiasmo, o al menos, de estar sentado en una de 
sus aulas, la desaparición física de Osvaldo Gómez representa una pérdida irreparable. 



Especies dedicadas al Dr. Osvaldo Gómez 

MYSIDACEA 

Heteromysis gomezi Bacescu, 1 970 
AMPHIPODA 

Tropichelura gomezi Ortiz, 1976 
DECAPODA 

Xiphocaris gomezi Juarrero, 1991 
MOLLUSCA 

Aegires gomezi Ortea, Luque y Templado, 1 990 
Osvaldoginella gomezi Espinosa y Ortea, 1997 

Especies descritas por el Dr. Osvaldo Gómez 

TANAIDACEA 

Pagurapseudes guitavú Gutu y Gómez 1976 
AMPHIPODA 

Byblis cubensis (Ortiz y Gómez, 1978) 
ANOMURA 

Pylocheles cubensis Ortiz y Gómez, 1986 
NATANTIA 

Spongicola cubanica Ortiz, Gómez y Lalana, 1994 




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Barlow, G. M. 1974. Contraéis in social behaviour between Central American ciclid fishes 
and coral reef surgeon fishes. Am. Zooi, 14 (3): 9-34. 

Hartman, O. 1968. Atlas oferrantiae polychaetous annelids from California. Alian Hancock 
Foundation, University of Southern California, Los Angeles, 828 pp. 

Jones, N. S. 1971. Diving. En: Methodsfor the study of marine benthos. N. A. Holme y A. D. 
Mclntyre (eds.). IPB Handbook, No. 6, pp. 71-79. 

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Helmintos de peces cubanos del género Lucífuga Poey 1858 (Ophidiiformes; Bythitidae). 

Alberto Coy Otero, Nayla García y Luisa Ventosa 1 

Nuevas especies de nemátodos (Nematoda: Rhigonematida) parásitos de Rhinocricus suprenans 
(Diplopoda: Spirobolida) en Cuba. 

Nayla García 6 

Amphiduros fuscescens (Marenzeller 1875): un poliqueto hesionido hasta el momento descono- 
cido para el Atlántico. 

Jorge Nuñez, Mariano Pascual y Leopoldo Moro 15 

Nuevo género y nueva especie de misidáceo cavernícola (Crustácea, Peracarida, Mysidacea) de Cuba. 
Manuel Ortiz, Alfredo Garcia-Debras y Abel Pérez 21 

Taxonomic reconsideration and description of the male of Macrobrachium faustinum lucifugum 
Holthuis (Crustácea: Decapoda: Palaemonidae). 

Augusto Juarrero de Varona 29 

Un nuevo género y especie de Laomedii'dae (Crustácea: Decapoda: Thalassinidea) de Cuba. 

Augusto Juarrero, Alfredo García y Juan Carlos Martínez-Iglesias 36 

A new Charinus (Amblypygi : Charontidae) from St. John, U.S. Virgin Islands. 

Luis F. de Armas y Rolando Teruel Ochoa 43 

Notas y sinónimos nuevos de Leptothorax (Hymenoptera: Formicidae) de Cuba. 

Jorge Luis Fontenla Rizo 47 

Nuevas especies de Camponotus (Hymenoptera: Formicidae) de Cuba. 

Jorge Luis Fontenla Rizo 54 

Adiciones a la fauna de equinodermos de Cuba. 

José Espinosa, Mercedes Abreu y Osvaldo Gómez 61 

Los Asteroideos (Echinodermata) del Archipiélago cubano. 

Mercedes Abreu Pérez 65 

Estructura ecológica de las comunidades de gorgonáceos en el arrecife de barrera del Rincón de Guanabo. 
Alejandro Herrera, Pedro Alcolado y Pedro García-Parrado 73 

Estructura ecológica de una comunidad caribeña de poliquetos arrecifales. 

Diana Ibarzabal 85 

Características ecológicas de las comunidades de aves en diferentes hábitats de la Reserva de la 
Biosfera Península de Guanahacabibes, Pinar del Río, Cuba. 

Hiram González, Esteban Godinez, Pedro Blanco y Alina Pérez 103 

Tres nuevas especies del género Volvarina Hinds, 1844, (Mollusca: Neogastropoda) de las costas de Cuba. 
José Espinosa y Jesús Ortea 11 1 

Two new Chromodorididae (Mollusca, Nudibranchia) from Angola. 

Jesús Ortea, Serge Gofas y Angel Valdés 117 

El género Doto Oken, 1815 (Mollusca: Nudibranchia) en las islas Canarias y de Cabo Verde. 

Jesús Ortea, Leopoldo Moro y José Espinosa 125 

Una nueva especie de Chelidonura A. Adams, 1850 (Mollusca: Opisthobranchia: Cephalaspidea) 

de las costas de Cuba. 

Jesús Ortea y Eugenia Martínez 1 37 

Osvaldoginella gomezi (Mollusca : Neogastropoda : Marginellidae) nuevo género y nueva especie 
del Atlántico Occidental Tropical. 

José Espinosa y Jesús Ortea 141 

Notas breves: 

Presencia de Charybdis helleri (A. Milne Edwards, 1867) (Crustácea: Decapoda: Portunidae) en 

aguas marinas de Venezuela i 147