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Full text of "El Conde De Saldana."

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COMEDIA FAMOSA. 


Pag.i 


N.2O3. 


EL CONDE 

DE SALDAÑA. 


PRIMERA .PARTE. 

LE DON ALVARO CUBILLO DE ARAGON. 

HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. 

,EÍ Rfy Dm Aiforno d Caffo» Doñjt Ximena , Infarfía, El Alcaydede Luna* 

f l Conde de Saldañay Gaian, Doñi Sol y Da*na, ^l^^^yucef ^ Moro,. 

ernardo del Carpió y Joven* ííí ^ 4 c Don Gastón y Caballero, y Lacayo» 

El Conde Don Rubio y Barba, D. BermUdo y Caballero, toldados. Música» 


JORNADA 

Salen Bernardo del Carpió y Monxjon, 

Monx.,T TOy que la Aldea has dexado, 
JL X ¡luratable has vivido* 

y á la Corte te has venido: 
hoy que en Palacio has enrrado* 
y el Rey honra con mercedes 
a tu padre y mi seúor* 
para lucirte mqor* 

Ceñirte la espada puedes: 
que aunque ce vi muchos días 
en la monraña en que estabas* 
que las ñeras sujeraba^, 

Y sin armas las vencías, 
no perdoniindo ambiciono, 
terror de aquella maleza* 
del Ciervo la ligereza* 
ja ferocidad del Oso 
en tu edad , y aquí está mal 
sin espada un Caballero. 

Bern, Sin que mi padre primero 
lo permita , no haré tah 
hoy le pediré licencia, 
y con su gusto lo luiéf 


PRIMERA. 

puesto que es mi padre , y que 
se le debe esta obediencia. 

BionK, Há , cuerpo de Dios con tanta 
hutnildad 1 espada pido, 
si ya no es, que has venido 
por Menino de la Infanta; 
en tu espíritu gallardo 
extraño la cortesía. 

Bern, Ya conocerá algún día 
el mundo quien es Bemardó. 

Tu padre viene contento* 
y del Rey favorecidos 
la sopa te se ha caí *0 
en la nríel para tu intento* 

Llégale á hablar satisfecho 
áu tu amor y tu razón, 

Bern. Jan as le pedí , Monzón, 
cosa 1 que por mí haya hecho, 

Monsi. Yo lo creo , pues en duih 
siempre lo •bueno condena, 
y para hacer cosa buena, 
aun el nombre no le ayuda. 

Perdona * si claro ó tuiKo, 


mi 



El Conde de Saldaría. /. Parte. 


mi lenguage no te quadre. 

Mern. Mal nombre tiene mi padre ? 
Monz.. No se llama el Conde Rubio ? 
mi capricho no te asombre, 
porque en qdalquiera ocasioa 
de perlas viene el chicon, 
por no decir tan mal nombre. 

O qué mal nombre I mal año: 
y tú has de llamarte asi > 

Bern, S\ ya su hijo nací, 

he de tomar nombre extraño? 

Monz. Bueno es, que tr-as un diluvio 
de hazañas que de ti espero, 
muy vulgar y muy casero, 
te llames Bernardo Rubio: 
no viene bien. Bern, A tu humor 
tan buena locura igualo. 

Aíonz. Ello bien puede ser malo, 
mas no puede ser peor. 

Sale el Conde Don Rublo* 

Kuh, Qué estáis tratando los dos ? 
Monz. IVjÍi:gn ^ué fal ^ que viene ! ap* 
Knh, Esteba^arío me tiene ap, 
enfadado , vive Dios. 

La soberbia, y el desden 
nacieron con él ( qué enfadado l ) 
pues con haberle criado, 

«o puedo quererle bien: 
que como en ofensa mía 
nació (digo, de mi amor) 
aunque con tanto valor 
la Infanta de mi se fia, ^ 
de suerte en mi pecho lidia 
aquel antiguo pesar, 
que aun no he podido olvidar 
ni los zelos ni la envidia. 

Quise á la Infanta , y atento 
á su amor lloré desvelos; 
no me oyó , y de aquellos zelos 
aun dura este sentimiento. 

Este piensa que es mi hijo, 

y pudiera conocer 

que lo es , solo con ver, 

que no en su prestncia me aflijo: 

Pl^rque el amor paternal 

jamas se pudo encubrir; 

mas cómo ha de discurrir 

bien el qUe nació tan mal ? 

Mirn. SeiHr, ya sé que ofendido 


ce muestras siempre de' mí, 
mas ya en tu casa nací 
sin culpa de haber nacido: 
bien que culpa llegue á ser 
nacer con desdicha igual, 
porque es culpa original 
en los hombres el nacer. 

Lo que á suplicarte vengo 
es , que supuesto , señor, 
que no me falta valor, 

, y años suficientes teugo, 
permitas y des licencia 
(si mi aliento no te enfada) 
para ceñirme la espada, 
que en esta humilde obediencia 
á mi sangre satisfago, 
y debes reconocella, 
pues pudiera yo sin ella 
ceñírmela , y no lo hago. 

Kuh, Espada ? pues aun no puedo 
sin ella y con la razón 
templar vuestra presunción, 
y sin vergüenza y sin miedo 
buscáis ocasión mayor ? 

Bien parece ( estoy sin mi !) 
que sois::- mas quedóme aquí. 

Bern, No soy tu hijo , señor ? 

Rub, Qué gentil rapacería 1 ap*' 
pues sabed;:- Bern. Fortuna.escasa ! ap^ 
Rub, Que no ha de haber en mi casa 
mas espada que la mia. 

Monz* Tome eso , mire si obea ap. 
la purga , mire s¡ brama 
contra el hijo : él no se llama 
Don Rubio ? pues basta y sobra# 
Be n, Tan malo es tener , señor, 
á tu lado uu hijo honrado, 
que puesta la espada al lado, 
mire por ella y tu honor? 

Tan fuera va de camino 
ceñirme la espada yo ? 

Qué padre no se alegró, 
por Natural y Divino 
Derecho , común y usado, 
de ver su imagen , y ver 
restituido su ser 
en el hijo que ha engendrado ? 
Quién no quiere ver copiada 
su persona toda encera, 

des- 







. De Don Alvaro 

desde la calza á la cuera» 
desde el puñal á la espada? 

Solo tú , cuya pasión, 
llevándote á ser ingrato, 
gustas de ver tu retrato 
con aquesa imperfección. 

Y dudo , quando contrasto 
el rigor con que me aflijo, 
si soy ó no soy tu hijo, 
sí eres mi padre ó padrastro* ^ 
Quien los exercicios trueca, 
de su mismo ser se enfada: 
yo nací para la espada, 
como otros para la rueca: 
y vive Dios::- Ruh, Imprudente, 
basta ya , que ver no quiero 
en vuestra mano el acero, 
que se acobarde ó se afrente* 
Acobardarse en mi mano, 
el acero ? Sí , rapaz, 

* que ni valiente ni audaz 
puede ser el que es villano. 

Bern, Luego yo villano soy ? 

Ruh, Mucho aquí me descubrí. ap» 
Yo puedo hablaros asi. 

Btrn, Claro está , y por eso doy 
á mi espíiitu gallardo 
reportación tan felice, * 
que á ser otro quien lo dice, 
se acordara de Bernardo 
Mas volviendo á hacer la cuenta 
conmigo , hallo á consolarme, 
que no puedes tú aírentarme, 
sin tener parte en la afrenta: 
porque á ser de otra manera, 
antes que lo pronunciara, 
la lengua se la sacara, 
vive Dios, á cuyo fuera. 

Kt*h, Esta arrogancia insolente 
pretendo yo castigar. 

Mor,?:,, Mal, señor, sabes llevar 
una inclinación valiente: 
el rio mas caudaloso, ' 
con la maña puede ser 
vadeable , y que el que ayer 
fuá soberbio , hoy sea piadoso» 

Las prohibiciones fueron 
causa vÍl- jmpvtu ir.ayor: 
dtx ' 1 correr, señor, 


Cubillo de Aragón. 

por donde todos corrieron. 

Vadéale con descanso, 
que es rio , y ha de parar 
como todos en el mar, 
no le oprimas y irá manso. 

Ruh, Su desvergüenza, su mengua 
de ti la pudo aprender; 
pero, yo sabré poner 
una mordaza en la lengua 
á entrambos. Bern. Mira, señor::- 
Qué castigo hiy que no os quadre? 
JSw. No es posible sea mi padre ap. 

quien me habla con tal rigor. 
Monx., Ni quien Don Rubio se llama 
puede , por Christo Sagrado, 
ser padre de un hombre honrado: 
llámase Rubia una Dama, 
y no sin causa me quejo, 
pues nadie puede dudar, 
que es mina de rejalgar 
un Don Rubio ó Don Bermejo* 
Ruh, Me respondéis ? 

Mfjnx,. Quién responde ? 

Rub, Villano::- Bern, Tu echui x fui. 
Ruh, Idos entrambos de aquí. 

Bern, Ya me voy. 

Sale el K*y Don A fmto y acompah imrente^ 
Riy, Qué es esto , Conde ? 

con quién el disgusto ha sido ? 
Ruh. Señor;:- ahora me vengo. ap, 
Bern, Yo, señor, soy quien le tengo 
indignado y ofendido: 
mi padre tiene razón 
de^ estar conmigo enojado, 
y á tus pies;:- Rey, Pues yo he llegado, 
y enojos de padre son, 
no haya mas, por vida mia. 

Ruh. Si vuestra Alteza supiera 
quién es ese , no le hiciera 
tanta merced. Rey, Conde, el día 
que en la Corte estáis , colijo 
de las horas que os prevengo, 
que- para mi mas no tengo 
que saber , que es vuestro^ hijo* 
Bern. Es culpa calificada, 
indigna de mi •obediencia, 
lltg:r á pedir licencia, 
para ceñirme la espad,, 
quando en mi va'cií* 

Az. 







4 El Conde de Saldaíia. L Parte. 


en mí edad y en mi nobkia, 
la misma naturaleza 
esta falta me mormura? 

Si esta es gran culpa, señor, 
que la castiguéis espero. 

Kfj. Conde, el noble Caballero, 
el que nació con valor, 
el que con sangre excelente 
los ojos al mundo abrió, 
la espada con él nació, 
desde la cuna es valiente: 
luego aquel valor empieza, 
que sus pasados le dieron, 
porque de un parco nacieroit 
las armas y la nobleza. 

La espada es bruñí lo espejo 
del honor, cá idido armiño^ 
nunca el niño noble es niño, 
nunca el viejo noble es viejo. 

Si esto solo ocasionó; 

Conde , vuestro enojo , hoy quiero, 
armándole Caballero, 
ceñirle la espada yo. 

Bern, Dexa , señor, que Bernardo 
la tierra que pisas bese. 

Rtéh, Callar tengo , aunque me pese. ap. 

Un Caballero gallardo 
sin espada no ha de estar. 

Aít Gocéis del Fénix la vida. 

Saca en fuente espada y etputlas. 
Aquí, señor, prevenida 
la tenia Kty, Esto es honrar 
á quien lo merece tanto:- 
Llegad , Bernardo , que espero 
que en vuestro brazo el acero 
ha de ser del Moro espanto. 

Cíñele el Rf/ espada, 

Rern, De vuestra mano , quién duda, 
y de vuestro nombre honrada, 
que si es cernida embaynada, 
que sea invencible desnuda? 

Rey. Hágaos muy dichoso Dios; 

Conde , esto ha de ser así, 
yo la espada le c-^ñí, 
caifa lie la espuela vos, 

Jlíi/?. Esto mas! viv^n los Cielos::- ap. 
Mern, N j disi iiuli el pesar: ap. 

que ten^ de verme honrar 
quien me en¿eairó envidia y zslost 


no lo entiendo. Monx,, Aunque mas ladre 
ya la espada el Rey le dio. * 

Bern. Parece que debo yo ap 

mas sangre al Rey que á mi padre. 

Qué pesar! A vuestra Alteza t 

obedezco y sirvo así. 

CálsLale la espuela. 

Rey, ^4 debida. Conde, en mí 
tal honra á vuestra nobleza. 
íer«.Desde hoy, señor,desde hoy os sacrifico 
en el altar de la obediencia mía, 
siempre rico de amor, y siempre rico 
del favor y mercedes de este dia: 
hoy he vuelco á nacer , h^jy comunico 
al alma nuevo ser , nueva alegría, 
pues dando á mí nobleza mas nooleza, / 
por ti renace y á vivir empieza. 

La espada, que hoy me ciñes con tu mano, 
sei 3 horror, asombro y maraviiU ' 

del Alarbe Aadaluz , del Af.icano, 
que en sangre tiñe bárbara cuchilla: 
las márgenes veras del Océano 
reducidas ai centro de CascdJa, 
sin que para cumplirlo sean estorbos 
selvas de lanzas ni de alfanges corbos. 

Ya me verá< en las sangrientas lides 
apellidar tu nombre valeroso í 

desJe ffl Mar Gaditano, en quien Alcides t 
de un monee y otro se labró coloso ^ 

hasta el Pirinéo excelso, en quien divides, 
del Flanco Imperio , el Español famosos, 
que yo solo he de ser , puts solo basto, ‘ 
quien aclame ia voz de Alfonso el Casco. 

Lite rayo de acero , este gallardo 

cometa de dos filos, este trueno 

ha de ser en el brazo de Bernardo 

azote universal del Agareno: 

ya en desnudar y csgriínirJa tardo; 

sienta el turbante de plumages lleno 

el ruidoso golpe , que amenaza 

al que los ántcs de la adarga embraza- 

Ya el belicoso estruendo me provoca 

a buscar sus mariocas y al nayzares, ^ 

y ocioso el freno en la espumosa boca ' 

a batir dcl Caballo los lijares, 

daré al bridón ts.a animada roca, 

desbaratan io Esqu¿d»as á millares, 

hasta poner al pie de tu fortuna 

cautiva y presa la menguante Luna. i 

R^y. 


De Don Alvaro ^Wdlo ie Aragón. 

Key.Crto de vuestro valor» que p*ira victorias tales 

Bernardo , lo que ofreeeis.^ ^ palestra y cerco dichoso 

^^rw. CoTio VOS > ^eñor , me .honréis, previ io la común madre, 


quanto he dicho hifé^ itiefor* i 
Mjuz. Aunque el Conde se desplace 
de esta bizarra braveza, 
crea , señar , vuestra Alteza, 
que es hombre que dice y hace. 

Y yo no me quedo atras, 
porque , aunque humilde he oactdot 
me crié con él , y he sido 
de sus cimbrones el zas, 
de sus prestezas el juego, 
de sus golpes el amago, 
el ruido de su estrago, 
y la chispa de su fuego* Tocan caxar* 
Rey, Créolo: mas qué rumor 
oigo? Novedad extraña! 

Dentro Viva el Conde de Saldaña 
vid:>r¡oso y vencedorv 
Ruh. S n duda el Conde ha llegado 
con viíloria. Rev, Gran íoniada t 
ya de su valíenre espada 
me reconozco obligado. 

Rub. Con el apluso qus ves, 
traen al Conde tus vasallos. 

Tvca n caxti ,/ site el Conde de Saldaña de 
Sol lado muy ga'an y acompantmtentú. 
Conde Muertos dexo dos caballos 
hasta llegar á tus pies. De rodillau 
Rey, Conde , á mis brazos llegad, 
que aunque la vidtoria infiero, 
saberla de vos espero 
con ;mayof gusto. Conde^ Escuchad, 
que obedeceros , señor, 
es imán de tíií alvcdrio, 
supuesto que el valor mió 
nace de vuestro valor. 

Yace, generoso Alfonso, 
entre dos sierras un valle, 
un pensil entre dos montes, 
catre dos muros un Parque, 
una perla entre dos conchas; 
asi me explico mas fáci 1, 
pues con almenas de nieve, 
siendo p'Tla inestimable, 
k guardan y le conciben 
sus brúceseos homen<íges- 
£a eice pues sitia ^iegrCi 


hallé- á Zeylán, que venía 
tan soberbio y arrogante, 
tan dueño de su fortuna, 
que para que conquistase, 
le pareció corta empresa 
el blasón de tu Estandarte. 
Traía el valiente Moro 
seis mil flecheros Infantes, 
que al disparar todos juntos^ 
tal vez por lisonjearle, 
pabelloii al So! hacian 
con las saetas volantes 
aquel espacio pequeño 
que avecindaban los ayrei. 
EngrosaHan su Esquadron 
de Toledo seis Alcaydes, 
á cayo cargo venian 
tres mi! ginetes Alarbes, 
cuya variedad de plumas, 
repartida en ios turbantes, 
de Africanos abestruces 
formaba vistoso enjambre. 

Las adargas Tuaecks, 
las mirlocas y alinayzares, 
de búfano doble aquellas, 
y escás de seda y estambre, 
en las Andaluces yeguas, 
que con relinchos y escarces 
al clarin le respondían 
confundidos los metales, 
traducían la Campaña 
mucho Abril a mayor Parque, 
en cada nervioso brazo, 
ya acometa ya amenace, 
blandiendo el valiente fresno 
juntaba por ambas partes 
los dos opuestos ex tren.os 
de acicalados remates. 

Toda esta pompa en efcélo, 
todo esce vistoso alarde, 
de gahs locha apacible, # 
de armas bélico certamen, 
que ni Africa irénos forja, 
ni méoos texe Levamet 
á las garras y ai bramida 
4k tus Leoaes au4ac€$i 


6 Et Conde, de 

bC v!ó poderoso uri Lunes, 
y desvatiecído un Márce&*si>' Uq 
Este pi;es dv^hoio dia c-r 
(aunque cobardes le ¡jnfamea'' ií 
supersticiosos agüeros ' n^í 
de cobardías vulgares ) ' r.i 

sobre pn alazan tosq.do, ^ aup 
Arábigo en nombre y -sangre taí 
Castetiano en la lealtad, ' ^ 

Andaluz en lo arrogancei^ * 1 ^- ^ 
con h\|mos Aragoneses^, i n 
con ,alientos Catalanes, 
tan Español en efeílo, : 

que del Beiis los eríseaks,. 
para examinarle hijo, 
le reconocieron Sacre. j luipa 
De ci;in , cernejas y cola,, 
al moverse y al hollarse, 
eran las cerdas gualdrapas, 
y al correr alas que esparce*> í. 
No vio en su carrera elí Sol, 
sacando fuego en el Ganges, 
oro peynanao en las nubes, 
nieve alegrando en los Alpes, 
grana bordando en las selvas, 
y espuma tascando en mares, 
alado bruto , que pueda 
competirle ni igualarle. 

La Rienda ajusté^ y apenas 
á los batidos hijares 
llamó la dorada espuela, 
quando respondió' con sangre, 
para fuego, 

porque era el suyo tan grande, 
que reí incitando centellas 
las piedras que pisa y parte, 
para mejorar de esfera, 
se vieron llamas voraces. 

Puse en órden mis Soldados, 
discurro por todas partes, 
formando los Esquadrones 
en bien repartidos haces; 
y al son de bastardas trompas, 
c&mo destemplados parches, 
se trabó la escaramuza 
entre los sangrientos bates. 

Dutó el tesón invencible 
hasta fas tres de la tarde, 
sin que de tanca íortuna 


SaUaña. L Parte:. , 

el rostro se declarase, 

Y viendo que. gorftában 
^í'losoáuees.os tan neutrales, 
la dicha tan contíngeiue, 

Ja viíiorla tan durable, 
envidé el resto en la vida 
de njis..sudotes y afanes. ^ 

Busqué al General , y hállele 
esgrimiendo el cprbo alfange, 
tf l que á 'costa de taqtas vidas 
Hozaba purpúreo esmalte^ 

No así á la tímida presa 
el Aguila caudal bate 
las alas, mostrando á un tiempo 
garra y pico de diamante, 
*.í,jeomo'''yo parto á embestirle, 
y él á recibime parte. 

Chocaron pecho con pecha 
los caballos , que leales 
titubearon sufriendo 
el encuentro fof mi dable. 

Tan en si se hallaba el Moro, 
que después- de recobrarse 
tiró un revéi y cortó 
del freno los alacranes, 
dexándome sin las riendas, 
como sin tunon la nave. 

Mas logrando mejor tiempo 
en lo precisa del lance, 
falseé con una punta 
en su pecho malta y ante, 
abriendo para la muerte 
fuentes de roxos granates. 

Cayó del caballo el Moro, 
donde con ansias n^ortales, 
en monumento de arena 
sirvieron á su cadáver 
de tumba la blanca adargai 
de pira el roxo turbante. 
Apellidé la victoria; 
viva (dixe) viva en jaspe 
el nombre de Alfonso el Casto, 
viva en bronces inmortales. 

El Sarraceno Esquadron, 
como es fuerza que desmaye 
codo cuerpo súi cabeza, 
viéndose sin ella , abate 
las medías Lunas, que ya 
eclipsadas y menguantes 


Dé Don ' Abará * 

á h lüz de Unco Sol, 
lloraron golp-s fanales. 
Vergoniosamíace huyeron, 
y yO’Siguiendo el alcance, 
al triunfo de esta Viíioria 
concedí el u’timo vale. 

Gané cincuenta Banderas, 
los cautivos y el vagage, 
negándome á la codicia, 
repartí á mis Capitanes. 

Enriquecí mis Soldados, 
porque civiles achaques 
no desluciesen mi gloria, 
que es el ^soborno mas fácil j 
de quien arriesga su vida, 
con .lo que garó pagarle. 

Esta viéioria te ofrezco, 
por mí este laurel ce añades, » 
en tatito que con tus huesees 
en bucéfalos navales, 1 

recobrando nuevos mundos, 
el Marmol Sagrado saques 
del cautiverio, que llora 
tanto religioso Acates, 
que de cu valor lo espero, 
porque la vi<5lor!a cantes, 
porque tiemble de tí el mundo/ 
porque tus pendones Reales 
se ensalcen ^on» mi valot*, .1 i : 
para que el mundo te aclame, : 
y porque victoria , y vida 
á .tu grandeza consagre. 

Kfy* Conde , otra vez y otras muchas 
llegad á mis brazos Ahrax.,%k» 

Conci. Rasge , 

del libro de mi ventura 
esta hoja , quien da hallare 
doblada , porque algún día ^ 
la íortuna no se canse. 

Monx.* Oyele , por Jesu-Crhlsto, 
que está bien dicho el romance; 
pero si yo le dixera, 
no habia de poder quietarse 
la turba de Mosqueteros 
en hora y media cabales. 
fír«. Aparta: qué bien responde! ap 
vive Dios , que me ha llevado 
toda el alma , por Soldado 
y pof. valeroso el Conde. 


Cuhillo^ de Aragón. J 

Kíín ,Apenas lugar me da^ 
la envidia que he recibido 
para darle el bien venido: 
qué ufano y soberbio está í 
Bsrn, Qué dignamente» le dan ap. 
aclamación conunmenre! 
qué bizarro I qué valiente ! 
qué gentil hombre y galan! 

Parece que él mismo ha sido 
su artífice milagroso, 
lo robusto con lo ayroso, 
lo fuerce con lo lucido. 

Tan igual es, tan al justo 
miro en él , que no han faltado 
lo galan por delicado, 
ni por feroz lo robusto. . 

Re/. Conde , ya con vos no puedo 
tener siniestra fortuna, 
vos sois la basa y colana 
de mi Corona. Cond, En Toledo 
cu silla pienso poner. 

Re/. Si vos desnudáis la espada, 
con saogre alarbe manchada, 
no dudo que venga á ser. 

Cend. Ay Ximena 1 con qué enojos ap. 

vivo en quanto verte cardo 1 
Aíonx,. Apénas mi amo Bernardo ap. 
quita del Conde los ojos. 

El Conde Don RuBio aquí? ap. 
cóxo la Aldea ha dexado ? 
cómo á hablarme no ha llegado ? 
mala señal ( ay de mí l ) 

Si mi Bernardo ( á quien tiene 
en su poder ) si mi hijo 
es muerto ? mas qué me afijo ? 
nunca ei mal tan sordo viene. 

RfX* Porque veáis lo que os quiero, 
y mi amor conozcáis hoy, 
el mayor oficio os doy 
de mi mayor Camarero: 
juradle y servidle , Conde. 

Cctid. Vuestra Alteza a í procura 
dar lustre a su humilde hechura, 
y á su grandeza responde. 

Rub. Ya crece mi envidia 
Btrn, Vive el Cielo , que me he holgado 
que el oficio le haya dado, % 

mas que si á mi ixc le diera. 

M(rnx., Para lo que él lia ^¿ervido, 

PQ 


El Conde de Saldaría. I. Parte. 


no ironta e«to quatro blancas. 

Rey, La Tenencia de Simancas 
está vaca , y no he querido 
proveerla, porque v'^os 
lo hagais *. dadla á algún amigo, 
Cond. Bien , señor > mostráis conmigo, 
que SOIS imagen de Dios; 
pues con valor singular, 
de vuestra grandeza usando, 
no solo dais , pero dando 
también enseñáis á dar. 

Daré al Conde esta Akaydía, ap. 
Riíb^ Si el Rey su agravio supiera, ap. 
it)éoos mercedes le hicieras 
pero sabrálo algún dia. 

Voy me , por no estar mirando 
crividioso y desabrido, 
la mano del ofendido 
al mismo ofensor honrado. Vare, 
Rey. Recurriendo estoy qué daros. 
Conde , y para que ganéis 
amigos, y siempre deis 
nueva ocasión de alabaros, 
permito que podáis dar 
de mi Camara dos llaves. 

Cond. Mercedes , señor , caa graves» 
quién las mereció gozar? 

Quien son estos Caballeros ? 
que quiero en vuestra presencia» 
puesto que me dais licencia, 
honrarlos y obedeceros. 

Rey, El que á vuestro lado esta 
es mi ahijado, y heredero 
del Conde Rubio. Cond. Hoy espero 
dar honra á. quien me la dá. 

Rey, Yo le he ceñido la espada, 
y Caballero le armé. 

Cend, y yo , señor, le daré 
por vos la llave dorada: 
favor , que se debe al Conde, 
después de ser muy mi amigo: 
y este Caballero , digo, 
que al oficio corresponde, 
que el Geucü Hombre ha de ser, 
después de tener nobleza, 
galan por naturaleza;:- 
Bern. Que aquesto he llegado á ver! 
Ccríd, Y lo es , á fe de quien soy, 
Bern, Vucc 4cacia sabe honrar 


á sus criado5^. Cct^d, Jurad 
de Gentil-Hombre desde hoy, 
aunque lo contrario siento, 
que quien desde que nació 
de Gentil-Hombre juró, 
no hfi menester juran,tn^'o. 

Monz.. Este sí es Conde , y responde 
á su ilustre nacimíeiuo: 
va á decir ciento por ciento 
del un Conde al otro Conde* 

Rey, Tratad pues de descansar, 
y vedme liego, Cond. Señor, 
en mí el descanso mayor 
es serviros. Eern, Si excusar 
el juramento no puedo, 
y es preciso en mi nobleza, 
perdóneme vuestra Alteza, 
que con el Conde me quedo. 

Rey. Quedaos , Bernardo , y contento 
porque á mi amor corresponde 
hacer en manos del Conde 
el solemne juramento. Vare, 

Cend, El rapaz es extremado: ap 

de esta edad , sí , me parece 
que será Bernardo : hoy crece 
con el amor mi cuidado. 

Desde aquel dichoso día 
que al Conde se le entregué, 
no le he visto mas, ni sé 
mas de que el Conde leería. 
Siéntase el Conde en la silla de dosel para 
Jurar á Bernardo , / erre se arodilla^ 
Bern, En mano de Vuecelencia 
hago pleyco y juramento 
de servir leal y atento 
con todo amor y asistencia. 

Ceni. Basta> Bern, Ya la mano espero» 
y que con ella me honréis. 

Cond. Mucho , señor , me debeís 
desde que os vi , mucho os quiero; 
pero hacer esto me toca, 
que es vuestro padre mi amigo; 
alzád. Bern No he de alzarme, digo, 
ha'ta que estampe la boca 
en vuestra valiente maco , Bésasela^ 
honra de esta Monarquía. 

Cond. Decidme , por vida mía, 

teneis acaso otro hermano' Levántanse, 
Bern, No señor. Cond, Vos sois gallardo: 







9 


De. Don Jívaro Cuhllio de Aragón. 

No ciemc razot> el Conde* 


solo sois ? Bfrn, Y aun , según pasa> 
pienso que sobro en mí casa. 

CúYii. Y cómo os llamáis > 

Bern. Bernardo. 

Cond, Bernardo ? y qué no teneis 
otro hermano ? Bern. No señor*. 

Cond, Y algún paga ó Labrador 
en la Aldea conocéis 
de vuestro nombre ? Bern. Tampoco. 

Cmd, Este mi hijo ha de ser, ap. 
y temo (ay Dios!) que el placer 
me mate ó me vuelva loco. 

Monx.. Este es , señor , Beriiardito 
el arrojado y travieso. 

Cond^ Lo peor que tiene es eso. 

Monx,, El que desde tamañito* 
por alentado y brioso, 
con un esquadron de perros 
andaba por esos cerros 
tras el javaii y el oso- 
En aquesto se ocupaba, 
y quaiido después volvía* 
la c..zr de todo el dia 
á hs Zigalas la daba$ 
sin dexar para su mesa 
sola una plu.na , señor. 

Con i. Eso es Je buen cazador. 

Monx,. Y cómo ! de garra y presa* 
que en la Aldea no ha dexado 
moza de buen parecer. 

Cond^ Qué f Bern. Señor::- 

Cond. Debe de ser 

herencia lo enamorado. 

JBfrrt. No quieres callar ? Mfnz.Yi callo. 

Corfd, Sus partes son excelentes; ap» 
ó corazón l nunca mientes: 
no me canso de mirallo. 

Por qué decís que sobráis, 
siendo solo en vuestra casa? 

Brrn. Señor , lo que en ella pasa, 
sin provecho averiguáis. 

Mi padre , cuyo desden 
Juzgo adversión natural, 
debe de'quererme mal, 
pues que no me trata bien. 

Cond. Mal os traca ? 0:ro testigo ap, 
en este mal tratamiento, 
declara con juramento, 
que es verdad lo que yo digo. 


Monz. Señor , el es un Nerón; 
y porque en su inclinación 
i su sangre corresponde, 
valiente, honrado y cortés, 
hoy con término inhumano, 
le dixo que era villano. 

Cond. Villano ? Monz. Villano pues, 
y muchas veces villano. 

Cond^ Viven los Ciclos > que miente, ap. 
Y qué hicisteis ? Brtn. Obediente 
le besé entonces la mano, 
revercncland o el castigo. 

Cond, Eso es lo que hacer debeis, 
y miéiitras que asi lo hacéis, 
sereis mi hijo y mi amigo. 

Bírn. Pluguieraá Dios,queaunquequadré 
mal esta razón primera, 
si padre elegir pudiera, 
os eligiera por padre. 

Cond, Qué decis > Aun que me aSíJo, a /4 
el corazón me ha pasado. 

Eso dice un laombre honrado? 

( vive Dios , que sois mi h'jo.) -t/* 
Un noble así corresponie ? 

Bern. Señor::- Cond, Vos teneis nobleza* 
Es tan prande su aspereza;:- 
Cond. Estimad , Bernardo , al Conde*, 
pues como padre os crió, 
que esa es la mayor hazuñu 
Bírn Señor Conde de Saldaíia, 
vuestra hechura seré yo. 

Cond. Que no digo eso 5 sí digo;:- 
mas quiero disimulir. ap* 

Al Conde habéis de estimar, 
ó no habéis de ser mi amigo: 
y con esto , á Dios , Bernardo, 
idos con Dios. 

Bertf, Vuestro soy. Fa/e con 
Cond, Sí es mt hijo: por quien soy, 
que es alentado y gallardo. 

Sale el Re/. 

Re/, Conde ? huélgome de hallaros 
aquí Cond. Siempre vuestra Alteza 
me hallará tan puntuaL 
Re/, Vuestro valor y piudencia 
habéis de mostrar ahora: 
ya sabéis ( y es cosa cierta^ 
que DO tengo sucesión, 


o 




si 



E/ Condí de norabuena 

lO . tenerla. ^ 

ni espetanaas de^ ^ 

Corid. Bien se > g^tj 

Alfo»so «l C^'» - 5„, 

L vi" tod'l »'”*”'*■ • '’' 

?;,“!■/«»“lu topí-i'"" y ”““* 

el rehu.*'.. 

',. „,„o eiii.»>« 


Cond 


‘‘“'«rs-ir f'-> 

^ vo C.eseo, 

razón J . deiprecia. 

\e aborrece y le “ ’^r.rU 
Ves habéis de persuadirla 

tan gta'^ > vuestras, 

‘¿"evenga en ello 

clnd?'°acc^on un singula'f» 
y t?n diñcil empresa.^ 

VW3. ha de salir aquí» 
primero «firad, 

‘ “.¡“'írÑoSc.wiv"'* 

C»nd.*Stt\oi^^ obediencia ^ 

ella sale j y , no admita 

de hombte '“¿s. »'• 

ni Ximeee- 

SaU h ^ gs ese ? 

’ Jnta vuestra Alte^»» 

Crwd. Bien pteg gostumbte 
ír'sln dudar, en ella, 

'* las desdichas, 

en lugar oc ^ 

se roe preg acierta, 

y quien lo P• o 

esíy con ellas, 
tan hallado . ^^garlas 

a.que p'Cnso it a ¿g^g„gan. 

‘ quan lo en vem ^^grnuno _ 

•* J«/■»^ jg \ i hacer eropiez» 

('"“Í.ldlí'eo vo.. 


y-r. r . Sun« 

quanta ^u j sí, Conde, 

5 „ w. po< «i 

i <|0é 'y US diclii! 

he ’ 1 5 ^,0 son ciertas! 

s* *””^al suaeto se ajustan, 

2 'cozan y se" celebran-. 

yetó q-iando ¿on^ma^ores,^ 

ó ^ de azabache, 

envidia atormenta. 

£l\cordado instrumento, 

dulce y regalado sueii | 

gon las cuetd^Jl'^® 

pe,o no SI SOOK ^ entón«s 

r„„ 1= po"™„;.- 5 “;euerJ.- 

suena ro*l Y , he dicho 

Todo esto , señora , nc ^ 

-ara explicar si pudiera 
la pena de dichoso, 
quien no set dichoso tspe 

£1 Rey ‘Tr’ me ordena. 

Í persuada 

;or=níol) ,»eos.dvU.U-.. 

Teñir fdX'nrSonde. 

E, ae B.«elon. ‘»»’Tg.í,cl) 

e,„. vo».n.go ( S“JTd8„. 

mi hermano , qu^ ^^„dado , 1 

(qué (gp,„ diiigcocuO- 

que roe habléis t e 
Jara asentar «ta baza,^^^^ | 

el Conde pone en 1 
un Rey (gran 
en vursui ,-es 

triunfo, que aunque es 

a ganarle se ^^travKsa. 
vine á roo. ir a mi mito, 

!«<. y» ■ V»» 1“' «n 











J)e Don Alvaro 

tan desbaratado el Juego 
de su parte , y de la vuestra 
tan seguro > que podéis» 
dexándolo por mi cuenta» 
dar varaco a los mirones 
y al alma que lo desea- 
Cond. Ay dueño del alma I y como 
el temor Justo recela» 
que han de decir, que he ganado 
con carcas falsas cohechas I 
Baraja > que son de Amor 
fullerías , aunque inciertas, 
porque quando mejor pinta, 
el poder las atropella* 

Infant. No podrán , Conde , en mi mano. 
Cond Qué importa , si en mi cabeza 
podrán? /«/4«r.Pues, Conde,advertid, 
que el que en su primera esfera 
al carro del Sol se atreve, 
y sobre doradas ruedas 
gira globos de cristal, 
golfos navega de estrellas, 
campañas de luz fiuéliii, 
y rumbo de astros penetra: 
aunque después de dichoso 
rayos fulminados sienta, 
duros precipicios llore, 
y muertes pálidas vea*, 
la gloria de haber llegado 
al laurel que le despeña, 
mayor vida le asegura, 
mayor fama le reserva. 

Morir por mí, no es desdicha; 
padecer por mí, no es pena; 
morid , Conde , pues que yo 
por vos muero y no me pesa. 

Cond. Sola esa muerte es mi muerte. 
Infmt, Solo ese temor me aqueja» 
Cond, Yo sé despreciar mi vida. 

Infmt. Yo sé morir por la vuestra. 
Cond, Pues viva mi amor constante. 
Infmt, Y mi fe inmortal y eterna: 

á Dios , Conde. 

Cmd, A Dios , Infanta. 
lnfmt„ Qué ventura! Cond, Qué terneza! 
Infant, Qué te vás ? Cond, Señora, sí. 
Infmt, Volverás á verme ? Cond. Es fuerza* 
^•^fmt, O quién se viera tu esposa l 
O quiéa tu esposo se viera l 


Cúbllh de: ^ ^ 

JORNADA SEGUNDA. 

Salen el Conde de S ddana , el Conde Don KubtOt 
Bernardo f Afonx.on, 

Kub, Hoy , señor Conde , quiero, 
en ley de Caballero, 
restituir la prenda , que ha causado 
en vos mas gusto , en mi mayor cuidado. 

Cond.'Ño es tiempo,Conde , no, por vida mu: 
primero habéis de ver mi cortesía, 
que aunque ayer en Palacio 
no me disteis lugar , quiero de espacio. 
Conde , que conozcáis , que no me olvido 
del título y blasón de agradecido. 

Su Alteza ( Dios le guaide ) 
haciendo ayer de su grandeza alarde, 
roe hizo merced: quién hay que no presuma 
seria de mis méritos la suma ? 
pero quaotos lo vieron son testigos, 
que repartí el favor con mis amigos; ^ 
y para vos , que sin hablarme os fuisteis 
(bien sabéis que en aqueso me otendisteis) 
con noble pecho , y con las manos francas, 
reservé la Tenencia de Simancas. 
Después por hijo vuestro ( Dios lo sabe j 
le di á Bernardo la dorada llave, 
porque quedasen (esto es lo que pasa) 
ambos oficios , Conde , en vuestra Casa; 
y así de entrambos siento, 
que me debéis igual conocimiento: 
sí bien , quando mi amor y amistad tocoi 
aun mucho mas se me parece poco. 

Bern. Hay tal valor! 

Afane. Qué dices? qué respondes? 

vive Dios, que es el Conde de los Condes, 
el Proco Conde , el Archi-Conde digo, 
y aun el Tataraconde de su amigo: 
mas llámase Don Sancho, 
nombre q á codo el mundo le viene ancho, 
y au si otro mundo hubiera, 
en un Don Sancho pienso que cupiera. 
Aaíf. Cor:(íe, yo la merced os agradezco; 
mas quando por rrí mismo la^crezco, 
no me está bien ( ya , Conde, se conoc ) 
que por ágenos méritos la goce: ■ 

nunca por mano agena ^ 
hay merced ni Tenencia que sea buena, 
Ba dad- 





áadliá oiroamiío, quoyorenaoiojiuo. 
y Roy me „á meree/po, m”„„vW° 
m“ofr “ """“«i J» Ge„,:i. H«,„b?e 

qiu os diga , no os asombre, 

puesto que la mcrezra, 

Í.’„fe'¿'‘“,í' >g»o. 

'^éZafíe" 

>i algún pesa, ¿"’j, ,, , . 

C-j/. Jamas, Conde, pensara 
de vos, que volvierais á la cara 


m i^onae de Saldaña. /. Parte. 


y la merced por eso no recibes, 
de la razón llevado, 

me has de hallar de su parte yásu lado 
hasta perder la vida, 

que por él la daré por bien perdida: 

quadrere ó no te qiiadre, 
que es la razón primero que mi padr?. 
Cond. Bernardo , qué es aquesro i 
vos; así descoenpuesto ? 

Motiz, No has andado, 

vive Dios , en tu vida mas honrado* 
Ruh. Yo no rae espanto de que así me cratci, 
que en esos que parecen disparares^ * 
de derramar tu sangre sin rodé# 
la diferencia de cu sangre veoi 
así , en nada me añijo. 


^iuc volvierais á la cara -y 

con tanta ingratitud ^ ^ añqo, 

las mercedes que os tri’ipo”v ''')<>• 

mas si poco os parece® 7 í’e aplicados Coud. Conde amtgo,e$perad: yo estoy perdido. 

( claro está . v..;.», o.._ ff»- Dáxele Vuecelencia , pues se ha 


mas si poco os parece 
(claro está, vuestra Casa mas »er*c*\ 
para vos reservé, para vos guardo, 

como la de Bernardo, ^ * 

en Palacio exercicio 

íod^SiSanV, juntamente 

Vuestra ®lgun Teniente, 

vuestra condición templad estrañi 

que es buen amigo un Conde de Saldafia 
y serviros espero. oaiaana. 

Ni eso ni esotro nt 

ni me admiréis esquivoqmero, 
que la merced que es de no i •, 
ya quando llega fiírr ‘‘«'i^Oí 

que mas de enfado a ueotra viene, 
Btrn, Es posibl^ s/^ño- ^ gusto tiene. 

.... noble lV.r.?c"tLl‘íe“^ 

íon mgratas porfías 

desprecias sus mercedes y las mías? 

Esa- es correspondencia 

^gna de la amistad de su Excelencia » 
'Hmo te condenas; 

conservétuya^ en mis venas 

si d^cK” dc«rm«?, 

S‘ de ck. presumiera, ’ 

:4 o „o'T„';.T‘rV'““"' 

ro..,o ¿'4bS,“' ■' 
que SI a ser su enemigo te apercibes, 


yo estoy pertlida, 

fetn, Dtxelc Vuecelencia , pues se ha ¡do 
que él me dirá después , á fe de honrado, 

SI no es mi padre , quién el set me ha dadoj 
y de que no lo sea no me pesa, 
que ingratitud can barbara como esa 
ni puede darme calidad ni fama. ^ 
Cend. O quántoel noble natural le llama! ap, 
pero aqueste traidor, que sabe todo 
mi secreto , pretende de este modo 
descomponerme y acabar mi vida. 

Ay , bellísima Infanta , que perdida 
ce lloran ya mis ojos; Llora^ 

mas que mi pena , siento tus enojos* 
jBem. Vuecelencia llorando ! qué es aquesto? 

vos, señor , tan humano y tan modesto ? 
Cond» Bernardo , de un Filósofo se cuenta, 
quemirando un ingrato, en quien se afrenta 
naturaleza toda , tiernamente lloraba, 
por ver si su dureza se ablandaba. * 

Rern. Vive el Ciclo , señor, que de ese llanto 
me he enfurecido tanto, 
que al que a.ví ie provoca, i 

coa las manos sangrientas, con la boca 1 
despedazar quisiera. “7* 

Cond, Su misma sangre su valor altera, j 

Este llanto , estas lágrimas piadosas, 1 
son en ni¡ amor forzosas, j 

viendo que el Cielo ha dado | 

un hijo noble á un padre desgraciadoí j 

á Un suceso dichoso l 

la malicia cruel de un amSiciosos < 















T>e Don Alvaro Cubillo de Aragón. 


ap. 


i un debido recato 
la verdad cnal segura de ün ingraco; 
y ai fin , á un delinque tce 
un mal vecino , que le juzga ausente: 
deciros mas no puedo, 
q luy muchoq decir^ y es mucho el miedow 
rafe el Cor.de , f deñeneU Berfi.trde^, 
Bern^ Vuecelencia , señor , me diga ahora 
Jo que sabe de mí, que qu.indo llora 
tanto hombre , canco ser , canta nobleza, 
de amor es , vive D;os , oo de flaqueza* 
Cond, Qué sabéis vos lo que en mí 
puede haber ^ Bern, Debo creer, 
que flaqueza no ha de haber 
en quien tanto valor vL 
Cond. Hombre soy y flaco he sido, 
pero fué flaqueza honrada. 

Eso no es decirme nada, 

Cond. Podre callar > será tanta 
rrn intereza con él? Sí, 
que aquesto importa ( ay de mí l ) 
al pundonor de la Infanta. 

Quedaos ; Bernardo , con D os. 

Bern. Confuso , al fin , me deiais ? 

Cond. Padre rcnels , qué os quejáis? 

«o es el Rey mejor que vos. Fase. 
Bern. Confuso y de horror lleno 

me dexa el Conde ( qué morca! veneno ! ) 
nii padre respiraba, 
que igualmente causaba 
con desigual espanto, 
iras en ijus ojos, yen los sayos llanto. 
Jldonx.. Yo, «ñor, lo quede uno y otro infiero 
es, que el Conde es honrado Caballeroi 
de tu paure no sé lo que me diga, 
porque no siempre obliga 
la chanza j mas conforme á lo que arguyo, 
me quemen SI Don Rubio es padre tuyo. 
B.rn. Pues padre ha de tener este BeroarL. 
Monx. Eso es fuerza. 

Sera. Y mi espíritu gallardo, 
nijs pensamientos y heroyco brío 
me avisan de que es noble el padre raio. 
Mínx.. Yo no se lo que en esto mas te quadre; 
mas por salir de un padre 
que Don Rubio se lia,na, 

a yo á parudo, y con el ama 

gcnctAi a^ 


^3 


que hijo de h piedra me llamara. 

Ven,\fonzonjq tleí Conde los enojos 
me han obligado á enternecer los ojos. 
Vate ,/ salen Lt Inf wra , / Sol Dama. 
SoL Es por extremo bizarro. 

Infant. Rcfíeié'imc cantas cosas 
de él , que la imagina el alma, 
no como prenda tan propia, 
sino como ya perdida 
y que de nuevo la cobra. 

SnL Pues ya en tu presencia estáíi 
irt/mr. Ayudadme, Sol , ahora, 
que de improviso un contente» 
mal se encubre y se reboza 
Salen Bernardo y Mónx.on. 

Sol. Lo que he de decir me advierta. 
Jnfane, Oblígale á que responda: 

hzbíale , Sol , por tu vida. 

Bern. Monzon , en tanta cangoja, 
qué puedo hacer ? Afonx:. Divertirla 
con Ja Infanta mí señora 
y con Doña SoL Bem. A un triste 
aun el mismo SoJ le asombra. 

Sol. Ha Caballero , sois vos 
Bernardo ? Berss. Yo soy, señora, 
Bernardo y criado vuestro. 

Sol. Estamos muy cuidadosas 
Jas Damas de conoceros. 

Bern, Pase esta vez por lisonja: 

yo puedo costar cuidados ? 

SoL Y muchos. Afmx,. Qué socarrona! ap. 
Sol. Dicen que sois muy brioso. 

Bern. La soledad ocasiona, 
aun en muy cortos alientos# 
resoluciones heroyc as; 
porque la caza y el monte 
son una abreviada copia 
de la guerra , y siempre en ella 
logré felices visorias: 
mas qué mucho , mas que mucha 
SI las alcanzan á todas, 
en.fe de que á ser mayores 
hoy a esas plantas las ponga? 
n/i«/. Y ese estilo no es de amante í 
Bern. Vuestra Alteza no me^;orra, 

que aunque Aldeano , bien sé 

la obligación que me toca * 
de reverenciar su noqjbre* 

Jrtfaní, Ay ! Sol qu¿ noal Se reboza ap.. 






^4 ^ El Conde de Sal daña. /. Parte. 

una pasión tan díl alma! 


Bern, Pondré en sus plantas mi boca, 

l^fxnt, Galan sois. Bern, Ya lo seré, 
si vuestra Alteza me abona, 
que es nueva naturaleza 
en los Príncipes las honras. 

Irffant^ y ese estilo no es de amante ? 

Bern, Con distinción sí, señora. 

El soberano respeto 
debido á vuestra persona, 
á una parte, y el afeéto 
amoroso en Sol á otra; 
aquel es amor sagrado, 
que a reverenciar provocas 
y este es amor mas humano, 
que abrasa, pero no asombra, 
que obliga , pero no espanta. 

Infanta Basca , Sol , que ce enamora: 
cortesano es el rapaz; af, 

de verle el alma se goza. 

Monx.. Si vuestra Alteza pretende 
que la refiera sus cosas, 
yo solo puedo , que soy 
coronisca de su historia. 

No ha visto en sus pocos años 
mas fuerte brazo la Europa: 
rompe en el ayre una lanza, 
quando , blandiéndola , dobla 
los dos opuestos extremas, 
que acerados hierros gozan. 

A la mas robusta encina, 
que esa montaña corona, 
abrazado al firme tronco, 
la desbarata y deshoja. 

Si le viera vuestra Alteza 
luchar con firmeza , borra 
la noticia del Tebano, 
poética y fabulosa. 

Danza y bayla ayrosamente, 
giradas y cabriolas 
como peonas las texe, 
como un repollo las forma* 

Es cortés y agradecido, 
sus liberales y ampHosas 
manó. * exceden , por Chrísto, 
al paso de Macedonia. 

Habla bien en las ausencias, 
por la i^zon se apasiona; 
y al fin::- Bun. Basca , basca, necio, 


que alabanzas tan ociosas 
me ofenden. Infmt, Qué sabéis vos 
si híy quien con gusto ¡as oíga i 
Bern. No seré yo can dichoso. 

Ya , por lo ménos , te coca 
hacerle , Sol , un favor. 

SoL Si vuestra Alteza me otorga 
la licencia , si lo haré. 

Bern, Llorará perlas la Aurora 
zelosa de v^r que el Sol 
en mas ñamante carroza, 
por favorecerme indigno, 
olvida la verde pompa 
de las flores que la es pera» 
ya coronadas de aljófar. 

InfanK El es galan y entendido, ap* 
SoL Esta vanda reconozca 
Dale una 'vanda^ 

en vuestro pecho á su dueño* 

Bern, Será la abrasada Zona, 
donde mis sentidos ardan 
al Sol de vuestras memorias. 

Infant, En él considero al Conde, ap» 
tan viva su imagen copia, 
que ni lo amoroso miente, 
ni lo bizarro perdona. 

Bern. Gran dicha, Monzon , gran dicha í 
Monz., El Embaxador , señora::- 
Bern. Hi y pese al Embaxador, ap* 
y á quien su embaxada apoya. 
MonK, Con el Rey hablando viene, 
y con tu padre. Eem, Estas bodas 
me cansan , y por no verlas 
me voy : perdonad , señora. 

Sol. Yo también , si vuestra Alteza 
gusta de quedarse sola. 

Bern. Aquí un Escudero aguarda. 

SoL Aquí una Esclava se postra, 

Vanse Sol , Bernardo y Monz^on , / sale el 
Rey leyendo un papel , Don Gastm 
y Don Rublo^ 

Ruh, Ya no es posible callar 
en llegando á esta ocasión. 

Af/. Conde , can grande traición 
el Cíelo ha de castigar, 
y en mí lo fuera engañar 
al Conde de Barcelona, 
cuyo amor, cuya persona, 
no merece, aunque lo intenta, 

que 












*5 


De Don Alvaro Cubillo de Aragón. 


que yo le envíe una atrenta, 
quando espera una Corona* 

Gast. Supuesto que vuestra Alteza 
resoluciones ignora, 
y la Infanta mi señora 
oye con tanta aspereza 
mi Kmbaxada , á su grandeza 
suplico > y á vos, señor, 
deis licencia::- Rey, Qué dolor t 
Gaft, Para poderme pa tir. 

Rey^ Don Gastó Gatt. Esto es cumplir 
las leyes de Etnhaxador. 

Re/. Bien saHe el Cielo , que siento 
del Conde el pesar , y fio, 
que ha de ser mayor el mío* 
que su justo sentimiento: 
por ahora el casamiento 
no es posible que asentéis 
esto al Conde le diréis* 

Tnftnt, El gozo apenas resisto* 

G.iff. Siempre en vuestro pecho ha visto» 
stñor , que merced le hacéis* 

Rey. Querrá el Ciclo que algún dia:;- 
Gast. Ya , señor , es excusado, 
que mi dueño me ha mandado 
dexe tan justa porfia: 
órden expresa me envía 
para partir, hoy lo haré» 
pues ya para hacerlo sé, 
que me ofrece en su tristeza 
licencia y mano su Alteza» 
y vos el inviéio pie. 

Rey. Aquí importa , Conde amigo, 
la prudencia y el engaño; 

‘ gran remedio á grande daño, 
á gran traición gran castigo. 
Infanta , hermana , hoy consigo 
la quietud que prctendís 
alegraos, no esteis así: 
basca , dexad la tristeza. 

Infmt. Guarde Dios á vuestra Alteza» 
señor , mas años que á nú. 

Rey. Pudierais haberme hablado, 
pues que vuestro hermano soy» 
y la Embaxada de hoy 
ya se hubiera dilaudo: 
conoces este firmado 
y encarecí lo papel ? Dsk el pjfeL 
Inf^rU, Ay D Os 1 muerta soy En él» 


señor , mi uciieo veo, 
mi muerte y tu enojo leo: 
hí traidor Conde ! há cruel! ap^ 

Rey. Qué te alteras ? dexa el miedo* 

Infmt. Temo , S;:ñor , tu rigor. 

R f Suspende ahora el temor. 

Infmt. Có no en cu presencia puedo ? 

Rey Como cu hermano procedo. 

Infinta Cono culpada te miro. 

Rey. De nada , Infanta , me admiro. 

Infant. E toy muerta , estoy sin mí. 

Rey. Desahógate , habla , di. 

Infmt Oye , después de un suspiro» 
Valeroso Alfonso el Cisto, 
cayo nombre has merecido 
por la integridad que gozas» 
por la pureza que envidio: 

H rmano , Rey y Señor, 
si con el nombre te obligo 
de hermano, con el de Rey 
te solicito el casrígo, 
con el de Señor ce ofendo, 
con el de Casto te irilco, 
que quien no sabe de amor» 
aborrece sus delirios* 

Peto no me atiendas Casto» 
hermana , atención te pido» 
porque con ménos venganza 
llegue el perdón al delito. 

Yo miré (terrible trance! ) 
yo escuché < cruel martirio I ) 
yo quise ( qué desacierto !) 
yo amé (qué gran desvario!) 
á un hombre : bien digo hombre» 
si es cierto que entre infinitos 
él solo puede ser hombre. 

Quise al Conde ( ya lo he dicho) 
quise al Conde de Saldaña: 
su persona ya la has visto, 
su nobleza ya la sabes, 
su valor ya es conocido, 
su discreción ya es notorias 
pues qué inexpugnable risco 
no se unde , no se abate» 
si le envuten atrevidos^ 
persona, valor, noblezif 
discreción , gala y cariño, 
y mas , quando es el amor 
de estos Soldados c2üd¡Uo? 


El Conde de Saldana. L Pane, 


Yo me rendí » no ^oy pfeJra; 
yo me humillé , no soy nscoj 
quísele bien , soy muger:^ 
ó quánto en esto ce he dicho l 
Bernardo , señor » Bernardo 
es tu sobrino ( bien digo ) 
el Conde quien te soborna 
con tan heroycos servicios: 
yo tu hermana y él mi esposo- 
Cunado , hermana y sobrino 
á cus píes piden la muerte, 
y yo por todos la pido, 
que como la mas culpada, 
busco mayores castigos. Arrodillase* 
Re/> Xímena , á mis brazos llega, 
que aunque sea justo el temor, 
soy tu hermano , y sé que Amor 
deslumbra , confunde y ciega; 
que aunque de amor no he sabido^ 
sus misterios no he ignorado, 
que ya , Ximena, han llegado 
al alma por el oídoj 
y se que de sus misterios 
lloraron fatales dias 
abrasadas Monarquías, 
y aun arruinados Imperios. 

A perdonaros me obligo, 
y al Conde he de perdonara 
pues ya no puedo excusar 
el daño con el castigo: 
que aunque tan mal corresponde 
su lealtad á su nobleza» 
he menester su cabeza: 
vivid vos y viva el Conde. 
Retiraos , y hasta que sea 
vuestro esposo , como aguardo, 
no os dexeis ver de Bernardo, 
ni el Conde , Ximena, os vea, 
que me enojaré con vos, 
si sé que le habéis hablado 
hasta haberse desposado. 
ínfant. Mil años OS guarde Dios. Vstse* 
Ttr/. De buen tercero fiaba 
^ reducir la voluntad 

de la Infanta ; con lealtad 
la habidiía, quando hablaba 
;^del Conde de Barcflona: 
quién duda que alli seria 
entre la syi?ya y la mía 


preferida su persona ? 

Ruh, Ahora , Infanta, me vengo ap* 
de aquel tu desden prolijo, 
en tí , en el Conde y tu hijo. 

Rey. Ira y cólera prevengo. 

Rub. Qué piensas hacer ? Re/, Si vos, 
Conde , ayudáis mi esperanza, 

León verá eti mi venganza 
el castigo de los dos. 

Rith, Y no dices del bastardo ? 

Rey. No , Conde , que él no nadó 
culpado , ni tengo yo 
queja alguna de Bernardo: 
ayúdele su fortuna; 
al punto haréis despachar 
un Correo , que á llevar 
parta al Castillo de Luna- 
este aviso y este pHcgo. 

Rtib, Luego á obedecerte voy. 

Re/. Tan ciego en có’era eicoy, 

. que aun es tarde sieiuio luego. 

Ru^. El Conde viene. Re/. Esperad, 
disimulad advertido. 

Salí el Conde de Saldanj* 

Coni- O qué mal a.:ü;ro ha sido ap, 
de este encuentro la mitad ! 

Re/. Conde , dos dias cabales 
sin verme ? tanto rigor 
no lo merece mi amor. 

Ceni, Beso vuestros pies Reales 
por favor rao señalado, 
quft para mí el daño ha sido, 
pues ese tiempo he perdido 
de vivir , que os he faltado. 

El Conde es noble en efeto; espx 
yo pensé mal, y ofendí 
su lealtad , pues presumí 
que revelara el secreto. 

Rey, Ya en efcélo se partió 
el Catatan despachado. 

Cí?wíí. Na lic á sentir ha llegado 
su disgusto , como yo. 

Ke/^ De vuestra lealtad lo creo. 

Coad, Ser gusto de vuestra Alteza, 
pudo hacer en mi nobleza 
mas afeéto del deseo. 

Re/, Conozca vuestra intención, 
y estoy de vos satisfecho, 
y pues sabéis de mi pecho 


la 




















T>¿ Don Alvaro 

la noble resolución 
y el deseo que he tenido, 
al Catalán corresponden, 
aunque ya enviaba ai Conde, 
en viéndoos me he arrepencidoi 
porque sé quanco valéis, 
y que aélivo y cortesano, 
me disculpareis hermano, 
y Rey me disculpareis. 

Partid, Conde, por mi vida, 
y sea con presteza tanta 
vuestra vuelca , que la Infanta 
no entienda vuestra partida, 
porque á ella habéis de echar 
toda la culpa, Ccnd, Señor 
(aquesto es lo que á mi amor apm 
mas bien le pudiera estar) 
iré , señor , y vereis 
mi mayor lealtad srviendo. 

Re/.PoT vida vuestra, que entiendo 
eso mismo que entendéis: 
dadle , Conde, porque parta, 

CSC pliego. DaieU al Conde^ 

Cond. Gran fortuna 1 
Rejf. En el Castillo de Luna 
dad á su Atcayde esa carta, 
y pasad vuestro camino. 

Cond, Seré, en lenguage Español, 
un rayo de vuestro sol, 
que á Barcelona fué y vino. 

Rub. Quhn lo entendido y prudente 
busca , en tu valor lo vea. 
ilf/. El mismo quiero que sea 
el ministro y delioqüente* 

Salen Bernardo y Monxónm 
Bern, Yo vengo determinado. 

Monx. Qué decís? Bcm. Esto conviene: 
quien padre , Monzón , no tiene, 
oficio no tenga honrado. 

Rey, Pues Bernardo ? Bem, A V. Alteza 
llego , señor, ofendido 
de haber al mundo nacido 
sin valor y sin nobleza. 

El Conde Rubio, á quien yo 
padre he llamado hasta aquí, 
enojado contra mí, 
que no lo es me confesó. 

Y aunque á enojo y sequeda(| 
puedo haberlo atribuíio;| 


Cubillo de Arúgün* 17 

en lo mal que me ha querido 
reconozco que es verdad. 

De villano rae ha tratado, 
y ya veis que no conviene, 
que aquel que paire no tiene 
viva en Palacio afrentado. 

Que es molesto é importuno, 
señor, á quancos le ven, 
quien padre no tiene , quiea 
nació hijo de ninguno- 
Vos me ceñiste la espada, 
esa yo la guardaré, 
porque en quanto á mí, yo se, 
que está muy bien empleada. 

Mas hasta que al mundo asombre 
con ella, me habéis de dar 
liceacia para dexar 
Ja plaza de Gentil-Hombre* 

O manda con soberano 
imperio, pues á vos vengo, 
que díga el padre que tengo, 
ó sea noble ó sea villano. 

El Conde está aquí, él lo sabé^ 
él lo publica y lo dice, 
si nací tan infelice, 
no quiero oficio tan grave. 

Que no es bien dar ocasioní: 
á que un hidalgo entonada 
me diga , que con mí lado 
se afrentan los que lo son. 

Porque quando en esto me halle^ 
aunque esteis presente ves, 
lo arrojaré, vive Dios, 
por un balcón á la calle. 

Monx. Esto con muy linda gala, 
saldrá á la calle violento, 
como pelota de viento 
despedida de la pala. 

üf/.Qué valiente! qué dlscretol 4 ^. 
lástima tengo y amor, 
éste efeélo del amor, 
y aquel de la sangre efeélo. 

Conde, hicisteis mal, por DIqS| 
en tratar con aspereza 
á quien para su nobleza ^ 
no os ha menester á vos. 

Ruh. Licencia tiene , señor, ^ 

quien como yo le ha q^adoy 
para mostrarle enojadq 
C 






í 8 El Conde de Sdiaha. L Parte, 


severidad y rigor. 

Que su condición es tal, 
que si blandura sintiera, 
en desbocada carrera 
se precipitara al mal. 

Rfjf, No sois villano, Bernardo, 
que aunque al Conde no debeís 
el ser, nobleza teneis 
de espíritu tan gallardo. 

Quando os armé Caballero, 
y el de Saldaña os Juró, 
ni él os conoció, ni yo 
supe á quien ceñí el acero. 

Ya lo sé, una sangre alienta 
la nobleza de los dos, 
quien os afrentare á vos, 
á mí, Bernardo, me afrenta* 

Mi sobrino sois, y así, 
por excusar de ese exceso, 
en publico lo confieso: 
sed Gentil-Hombre por mí. 
Ninguno es en toda España 
roas noble, estimad mejor 
el oficio y el valor, 
que os dio el Conde de Saldaña, 
para que la envidia necia 
vea y llore de camino, 
que un Rey os llama sobrino, 
quando hijo un Conde os desprecia. 
Bern,Yz y señor, que de honras tales 
^^roe habilitáis cuerdo y sabio, 
puesto el generoso labio 
sobre vuestros pies Reales, 
os . pido , suplico y ruego, 
permitáis que sepa yo 
el padre que el ser me dio. 

Kf/. Esto no ha de ser can luego. 
Jítfrn, Mayores ansias me dan, 
señor , mientras mas aguardo. 

Rey. Mi sobrino sois , Bernardo, 
y ahora no sepáis mas. 

Vamos, Conde , por traidor 
declaro al que descubriere 
á Bernardo , sea quien fuere, 
qui *;» es su padre. Rub. Señor, 
secreto sabré guardalle. 

Rey. Esto á mi servicio importa* 

' Bern. Qué sea mi dicha can corta 1 
Mqyix,. No es sino larga de talle. 


Albricias debieras dar, 
si ya no es que codicias 
ahorrarte las albricias, 
pues yo las he de cobrar. 

Bern Que hijo al fin yo no nací 
del Conde Don Rabio > No. 
Bern. Quién lo verifica } Rey. Yo. 

Soy vuestro sobrino? Rf/. Sí. 
^er#7* Pues lo demas que calíais 
algún dia lo sabré, 
que ilustre mi padre fué, 
pues sobrino me llamáis: 
solo falca , que la mano 
roe deis. Rey. Los brazos os doy. 
ikfc/flí:. Item mas. Rey. Qué? 

Monx,. Que desde hoy 
no le trate de villano 
el Conde Rubio, pues ya 
será fuerza que confiese, 
que es delito y crimen ese 
de sobrino;:- Rey. Bien está. 

Monx,. Item , pues desde este día 
es sobrino despadrado, 
haya quien tenga cuidado 
de su bocoiiea y mia. 

Item;:- Rey. Hay mas desatinos, 
Monzon ? Mmx.. Que en el cartapacio 
de las Damas de Palacio 
nos tracen como sobrinos. 

Item;:' üí/.Otra? Monx. Esta es Inmensa, 
que todo aqueste arancel 
guarden conmigo y con él 
botillería y despensa. Vamt. 

Sale el Conde de Saldaña de camino. 
Conde. Con tanta priesa he venido, 
y con canta he de pasar, 
que el camino ha de dudar 
si he volado ó si he corrido. 
Pediréle alas al vientoi 
roas serán torpes y malas, 
que no he menester sus alas 
si voy en mi pensam ento* 

Y mas quando en esta calma 
el Sol que ilumina el dta, 
leves suspiros me envía 
por meiisageros del alma. 

Mas pues no puedo excusar 
el poner en propia mano 

esu catu> al Castcllíuio 


de 










Ve Von Alvaro Cubillo de Aragón. tg 

Alc.^fd. Que vücscr'> nombre me deis 
espero. Cond, Milicia extraña! 
el Conde soy de Saldaña.^ 

Alcayd. Suplicóos que perdonéis. 

Cond. Nunca el orden se condena: 
Abrid , Alcayde el Castillo. 


de Luna quiero llamar. 

Qué notable Fortaleza i 
qué bien murado Castillo ! 
qué desplomado rastrillo! 
qué alnaenagé ! qué grandeza l 
qué dificultosa entrada ! 

Apenas la errada puerta 
se permite a\ Sol abiertaj 
parece estancia y morada 
del miedo: i horror me provoca. 

Mas con regalado acento Tocan dentro» 
tocar oigo un instrumento: 
no toca mal quien le toca. 

Cant» Contento , hacia dónde estás ? 
que el mundo todo te adora» 
por hallarte , quien te ignora, 
quien te halla » porque ce vas. 
Cond, A quién ( ay Cielo 1} no espanta 
ver , que al contento oportuno 
jamas le tiene ninguno > 
qué bien dice ! qué bien canta! 
Siempre el contento falto, 
siempre en su sombra se ofusca, 
quien ro le tiene, le busca» 
quien le tuvo » le perdió. 

Cant, Forman de ti sentimiento 
humildes y poderosos: 
si á rodos tienes quejosos, 
por qué te llaman concento 1 
Contra rí es claro argumento, 
quando caminando vas, 
lo incierto que siempre estás 
llorando , quando te adora 
por hallarte , quien te ignora, 
quin ce halla, porque ce vas. 
Cvnd» Vive Dios , que ha suspendido 
mi alma esta voz : ó quánio 
á la dulzura del canto 
se persuade el oido! 

Qué inconstante es la fortuna I 
qué de por vida el pesar l 
mas quiero llamar y entrar: 

Hi del Castillo de Luna. 

Por lo alto del Castillo el Aka/de» 
Akayd, Quién llama? 

Cond, Quien Irse luego 

pretende ; abrid, Castellano, 
porque ponga en vuestra manQ 
del Rey de Lcoia un pliego. 


Entrate el Aicayde. 

Ak tyd^ Ya han levantado el rastrillo, 
entrad , Conde , en hora buena. 

Cond, Voy á entrar , y el corazón 
rae dice: Jesús, qué engaño 1 
qué discurso tan extraño! 
qué fantástica ilusión l 
Entraré ó daré la carta 
sin entrar > terrible puerca! 

O quinto el temor dispietta 
quien de su lealtad se aparta l 
Ay Infanta de mi vida l 
si á verte no volveré ? 
parece que en cada pje 
tengo una moi)tana asíia. 

Si el Rey:í-mas esto es locura* 
mortal parece que estoy, 
y que por mi pie me voy 
entrando en la sepultura. 

A resolverme no acierto, 
temeroso y discursivo, 
quando discurro , estoy vivo, 
quando inmóvil, estoy muerto. 

Ya es fuerza , que me resuelva 
á la obediencia importuna: 
entro al Casci lo de Luna, 
plegue á D os , que á salir vuelva. 
Entra y r fakitel Alear de / Soldados». 
Akajd. Con orden del Rey , sin duda, 
viene el Conde. Qué será? 

Alear i» Ella misma lo dirá, 

que obra cie^a y habla muda: 
salir quiero á recibillo. Sale el Condcm 
Coni» Bien lo podéis excusar, 

Alcayde. ákayd. Hoy tiene de honrar 
Vurdckncia este Castillo. 

Cond. Fs imposible , que paso 
muy' de priesa á Barcelona 
á cosas de la Coronas 
y como esta Fuerza es paso, 
me mandó el Rey , que este pliego ^ 
os diese : abrirle podéis,^ Daseítm 
porque vos lo executels, 

Ca X 


V nnr ^ondc de 

y porque yo parta luego: 

que he de volver á León 
tan aceleradamentej 

** aseado ausente 
^ 4 ! atención. 

^íca/d. Conde, Cond. De , j * . 

no ose,ib» , y de ,e„¡r 

CoZ^'c'^ P‘^"sais. 

Alcald E?'r’ escribir? 

c IJ j «*cuso el decillo- 

Soldados, echad el rastrillo 

no ha de salir* 

Cond. O que bien agradecido 
os he de estar , corazón ! 
vuestras profecías son 
Mn certas, como esta ha sido. 

^ Pa uno por ¡a cadena. 

Mas porque de verdadero 
os canonicen y crean, 
lean los ojos , y crean 
loque vos visteis primero. 

Lee. Alcapde del Caitiilo de Luna himn 

Z e‘’sT- ‘‘?Z * ZldÁa 

con cte „ otro despacho , le sacareis lo, 

ston del Castillo. Yo el Reyf 

Llegasteis, desdichas mías, ^ 
roas no hicisteis mucho , no, 
si os ayudó el Rey , y 

. ‘"'golas cartas de Utias. 

Prendióme el Rey , bien pudiera 
templar conmigo el rigorj 
mas quien no sabe de amor, 
achaques tiene de fiera. 

De nada tanto me aflijo, 
aunque mas penas aguardo, 
com.o de que á mi Bernardo 
^ encubrí que era mi hijo. 

, I cautelas y engaños 

aro prisión me han traiJo, 
sepultando en el olvido 
servicios de tantos años: 

Vive Dios, que me provoco. 
ca/d. 'i a, Conde, no es tiempo de eso^ 


baldafia. /. Vane. 

r qoe estáis preso 

Cond. Perdonadme , que estov 't,, 

SoIWo de íó/dt”' 

entregad la espada luego 
CondAh VOS, Alcayde os‘i, 

’ y tar,„ hego e/7í¿”¿ '? '""S» 
y tratadme con decoro, 
que aunque preso • 

y » .qee J „pei “X. 

muchas visorias del Moro^ 

que al Rey mi señor le he dado 
escrita con sangre roxa 
f el libro de ^mi 

‘desgraciado. 

Alcayd. Prevenid una cadena d' 

Yo os agradezco el r¡gof°"'"'‘*" 

que un prisionero de AmS 
í"erros se condena 
Alcayd. Prisiones de enamorados 
«empre son graves prís 
Cond. Son de oro los eslabona 
y por eso son pesados? ^ 
y que me saquéis Jos ojos 
tamtjien he de agradecer, 
por tener mas que ofrecer 
al dueño de mis enojos. 

Ay divina Infanta mia > 

Jos OJOS mi amor te ofrece 

.donde se acabó tu dia.^ 

Alcayd. Apdzd al sufrimiento, 

arnill^ * ^ dísponé 

aquel que atrevido pone 

Celd V •*“ pensamiento, 

CW. Vamos, ojos: al crisol 
de amor os he de entregar; 

quien al Sol pudo mirar, 
no vuelva á mirar al Sol. 

Ln obscuridad y espanto 
quedáis; y pues pji-j 
ojos, no os he menester, 

Cond lástima! qué dolor! 

de un sabio Rey la cautela, 
y la envidia de un traidor. 

Pero en efeflo , aunque ^as 
la envidia sea contra mí, 
lá gloria que meiecíj 

n« 

















De 'Don Alvaro ’ Cubillo i¿ Aragón. 21 


no podrá borrar jamas. 

Ni el Key ni el mundo podrán 
reducir á eterno olvido 
lo que ya una vez ha sido; 
quede ciego , quede en calma 
quien goza tales despojos, 
porque le salga á los ojos 
la calentara del alma. 

Pues, ojos , dexaos cegar, 
que ya la fama responde: 

Aquí tuvo fin el Conde: 
qué desdicha I qué pesar l 

m ^ m 

JORNADA TERCERA. 

Salen el Rey , Don Rubio y acompammienío» 

Rey. Agradecido os estoy, 

Conde Don Rubio , al aplauso 
y grave recibimiento, 
que ayer , generoso y franco, 
hicisteis á mi sobrino 
Bermudo , á quien he llamado 
para hacerle mi heredero. 

Asi me vengo , así trato ap* 

de hacer mas grave el castigo, 
mas penoso y mas pesado 
en mi injusta hermana. Ruh, Ha sido 
digna elección de un Rey Casto. 

Rey, Verdad es , que con la pena 
y el enojo , atropellando 
la cólera á la razón, 
del primer furor llevado, 
también ofrecí lo mismo. 

Conde, al Francés Cario Magno; 
la respuesta ha diferido, 
no sé si querrá aceptarlo. 

Rub, Viendo, señor, que ya tienes 
heredero , será agravio 
de la Nación Española. 

Rey, Hermana , pues causa has dado 
á esta acción , bien es la veas, 
para hacer mayor tu llanto, 
con la elección de Bermudo, 
que han de jurar mis vasallos.. 

Ruh. Ya conoces mi lealtad. 

Rey, En qué se ocupa Bernardo | 

Ruh. Rompiendo lanzas está 
ea el Parque de Palacio, 


Rey, Bien está , ocúpense en eso 
sus pensamientos bizarros, 

Ruh, Ya la infanta , con sus Damas, 
y Bermudo acompañado 
de la Nobleza, han venido* 

Rey. Volved la silla , que en a£lo 
como este > quiero que sirva 
á mí grandeza y su espanto, 
con h cortina de Asturias 
todo el dosel Castellano* 

Siéntale el Rey , / vate Dm Rabio , tocan 
caxai ,/ rale la Infanta por una puerta^ 
y por la otra Bermudo muy galan 
y acompañamiento , / hacen 
ríücrcur/if ai Rey, 

Rey. Tomad asiento, B.n;nudo; 

Doña Ximena , sentaos. 

Berm. Primero , señor , prime“o, 
pues de Asturias he llegaao 
á veros , daréis licencia 
para que os bese la mano. 

Infant. La misma licencia os pido. 
Berm, Ya la espero. Ir^fant, Ya la aguardo. 
Rey, Tiempo habrá para eso , haced 
ahora lo que yo mando. Siéntatc^^ 
Bien sé , Bermudo , bien sé, 
que exti aña reís el llamaros 
tan apriesa , no sabiendo 
la causa para que os llamo, 

Berm, Tu carta , señor , me dieroa 
en Cobadonga , fué tanto 
mi alboroto, que partí 
con solo veinte Hijosdalgo 
que me estaban asistiendo, 
y sobre el mismo Caballo 
en que andaba á caza, 

Reentro Bernardo, Abrid, 

que para mí no hay cerrado 
cancel, ni cerrada puerta. 

Sale Bernardo con una ian^a ,Moniíon 
armado h mejor que pueda, 

Bern. En la forma que me hallaran 
las nuevas de este suceso, 
vengo , señor , á Palacio 
cansado de romper ianzas|^ 
mas no de servir cansado. 

Hecho un herizo de puntas g 
queda el Faqui, tres Caballo^ 
he rendido y treinta lanzas, 

CK 


. de 

‘••J mentidos peda2os, 
subieren a ser centellas 
entre Jos irdientes rayos 
del Sol , volviendo desrues 
ral'da ceniza al campo/ 

Hz. Volveos a sentar, Rertnudo, 

armado j que Bernardo 
armado os da el parabién, 

livl n-^" 

* óor^/ bastardo ? ap. 

y por extremo bizarro. 

£trn. No me habla el tal Bermudo? ap 
pues yo tampoco le hablo. 

Guarda esta lanza , Monzon. z>J„!a 

7;,I"' ta» <«nblad«; 

y que pensaron sm duda, 

que entrabas á lancearlos. 
ürr«. Vuestra Alteza me permita, 
que a un hombre, que importa tanto 
en tu presencia, eche menos; 

Gomo, SI aquí se han juntado 
para acción tan grande, falta 
el mayor de tus vasallo.?, 
el mas noble, el mas leal, 
el mas valiente y bizarro, 
el gran Conde de Saldafia? 

Ke/* hsta ausente y ocupado 

CrW ««vicio. Sal, un Criado. 

Crmd. El Embajador del Carpía 
pide para entrar licencia- 
ive/. Entre Abenyusef. 

Afíf VI 

Monx.. El perrazo, 
que galan viene de plumas ! 

^ qué soberbio 1 y qué finchado! 

.rfff»/. Alfonso valeroso,el Ciclo guarde 
tu Keal persona , y á mayor trofeo, 
antes que llegue el Sol donde mas arde, 
se corone tu ftcnte de himeréo. 

amos al caso,Embaxador, q es tarde* 
lo que dice tu Rey saber deseo, (co, 

engaña,Alfonso,el pésam.é- 
a biicias me has de dar 5 escame atento. 
Almaozór,que cnToledosobre el Tdo 
tiene su Alcázar , y su silla tiene, 
a quien tanto cristaJi sirve de espejo* 




que á porfia del Sol es luz perene, 

?ue ^"Via; y el consejo. 

S f on" - te conviene 

Dke oí.^ 'u enemigo , es el primeio.) 
iJ ee , que sabe por noticias cierras, ^ 
queporguardar lacastidad que guardas 

Í7 7" »»P«.=4„4 

ia sucesión anulas y acobardas. 

á Castifir.,’! ¿'•P""'” y conciertas 
a Castilla al Francés, cuyas gallardas 

L ses las convidas, con ctuel saña 

^ asx , de tus intentos condolido. 

te pide , y yo por el , señor , te pido 
la divina hermosura de tu hermana 

esta el inconveniente de Chistiana 
en el no profesar iguales leyes, * 
con exemplares muchosde otros Reyes. 

S. en esto vienes, si á conciertos tiles 
te incliras, estimando la persona 
de X.mena , pondrá á susVies Reales 
el Laurel inmortal de su Coronaf 
y Vinculando paces inmorales, 
con parentesco que la sanere abona 
adornaran sus sienes algu/dia * 
Lorca . Murcia , X.rlz y Abalada 
Pero SI ingrato su afición despreciar 
pero SI entregas al Francés lai llaves, 
a una guerra darás dos causas necias 
a un castigo da ás dos culpas graveé 

cómo olvidarte de Felayo sabes > 

íníeVa resoJulíon extraña!) 

fregar quieres la indomable Espífiai 
Pues primero que en ella belico/o ^ 

haíir * " iLn ado, estampe huella, 

has de ver nuestro Exército corio o 
gara España en su mayor querella i 

lien co" y ainlsí, ' 

V á tí supo, defcudtíla j 

I quItaS eu" defendido, I 

tequita.a elLautel nomer cido. 

Esto manda mi Rey te notifique: 

con a paz te convido ó con la aue„a- 
aquell.i acepta ó esta se publiq/ej ‘ 
su amistad oye ó los oídos cierra, 

por- 










De Don Alvaro 

porque el enojo ó la piedad se aplique 
á perdonar ó arruinar tu tierra* 
que para resistir canto enemigo* 
primero, Alfonso, ha de acabar contigo. 

Quiero , atento á mi decoro, ¿ip* 
que Bernardo hable por mí. 

Ya tu Embaxada encendí: 

Bernardo, responde al Moro. 

-fierw. Dile á tu Rey , que se engaña* 
ó que le engañó el traidor, 
que imputó al Rey mi señor, 
que quiere entregar á España; 
y que umbíen se condena 
á otro engaño , cu entender 
que puede ser su muger 
la lüfanta Doña Ximena. 

Dos veces su engaño sienta, 
si necio por él suspira, 
que lo primero es mentira, 
y lo segundo es afrenta. 

Con esto ce he lespondido, 
y quando hacer guerra intente, 
dile, que junte su gente, 
dile , que marche atrevido; 
pero que si en Francia acaso 
nos juntáremos yo y él, 
partirp.os el Laurel, 
impidiendo á Francia el paso. 

Y que seremos amigos 
contra la furia Francesa; 
pero acabada la empresa, 
eternamente enemigos: 
porque atenta á mi valor 
confiese España después, 
que la defendí al Francés, 
y la libré de Almanzór. 

Y puesto que aquí has andado 
arrogante y atrevido, 

el castigo merecido 
á tus locuras no he dado, 
porque Enibaxador no ofendes, 
y cnoiUlD contra Francia, 
te perdono la arrogancii 
por lo que á España defiendes. 

Aheny, Mi Embaxada deslució. ap. 

Bern. Vete , goza de la ley; 
y si pregunta tu Rey,, 
qu cu ie»;puesta te dió, 
di, qUf co*‘ pecho gallarda 


Cubillo de Aragón, 23 

respondió á su desatino 
del Rjy Alfonso un sobrino, 
y que se llama Bernardo: 
no te vas ? Alenjt, Graves respuestas I 
Birn, Aguardas á que me enoje, 
y que enojado te arroje 
por una ventana de estas ? 

Aheny. Peso yo mucho , Bernardo, 
y es mi Rey muy poderoso, 

Bern, Hitélgome , que seas brioso* 
Ahcny, Haélgome , que seas gallardo: 
quando en presencia del dia 
resplandece alguna Estrella, 
es señal que toca en ella 
del Sol la ardiente harmonía: 
y pues rú brillando estás 
en presencia del Sol, creo, 
que es conforme á su deseo 
la respuesta y luz que das. 

Bern, No de un Sol , de muchos Soles 
un Español se acompaña. 

También*los Moros de España 
somos, Bernardo , Españoles. 

Africanos sois, que en ella 
vuestro Imperio düatasteis. 

Aheny, Y vosotros no baxasteís 
de la Scitia á poseella > 

Aliento , espíritu y manos 
nos influye un Ciclo á todos: 
qué tuvieron mas los Gados, 
que tienen los Africanos? 

Bmt. Ganarla al Romano arnés 
nuestras valientes espadas* 

Ahtny, Y nosotros á lanzadas 
os la quitamos después. 

Btrn, Que fue á lanzadas conoces 
mucha sangre derramando, * 
mas yo la íré restaurando 
á bofetadas y á coces. 

Aheny, Tira , y te responderá 
aquella abrasada aroma, 
aquel carbón de Mahoma, 
aquel pebete de Alá, 
aquel adusto tizón, 
ó abrasante maravilla, 0 
que JeboranJo á Castilla 
á sus pies puso el León, 

Bern, Arroginte , Moro , es^s. 

Aben/^ Toda la arrogada es m!a¿ 

Bím» 







■f 1^1 t^Oi 

Yo te buscaré algua dia' 

» A ^ j L^arpio njeres » 

Ber„ Ay de ,í, si al Carpió voy r 
Bf/‘ Invencible es su valor^ ^. 

u P^««"cú 

me he tomado esta licencia 

de responder á Almanzór 
colérico y arrojados 
porque sé por cosa llana, 

nr^al^ReV^ 1f hermana, 

m al Rey de Francia tu Estado: 

pues quaudo tú hacer ínteuter 
qualquier cosa de las dos, ^ 
lo estorbarán, vive Dios, 
tus vasallos y parientes. 

R Que valor tan atrevido f 
B=„urd„ , „,á |,i„ 1 .^ 1 , "f- 

de vos estoy satisfecho, 
muy bieo habéis respondido. 

Be‘ad ahora la mano 
a Bernmdo, en quien espera 
tenga Pimclpe heredero 
el Leonés y el Castellano. 

Bera. Esa es injusta elección, 
que toda piedad condena, 
viviendo Dona Ximena 
tu hermana Infanta en León* 
a ella si, por soberana 

f _ # 


Señora , besaré el pie, 
obedeciendo , antes que 


^ ^ j rtuics qug 

a tu sobrino á tu hermana. 

* SI por muger perdió 
la acción al Reyno , imagino, 
que sobrino por sobrino, 
ninguno es mayor que yo* 
ilív. Si porque sobrino os diga, 
Bernardo , os desvanecéis, 
oídme atento y sabréis 
a razpu que á eso me obliga. 
B,rn. Pues para haber de escuchar 
mas conforme á mi decoro, 
la ^la que dexó el Moro, SUafaie 
bien Ja puedo yo ocupar, 
que la merezco mas bien, 
y estoy, como veis armado, 
de romper lanzas cansado. 


Bíi Londe de Saldaíia. /. Parte. 

y de estar en mí también. 

ía es sobrado atrevimiento; 
levantaos , estaos en pie. 

Bírn. Nunca la silla dexé, 
quando una vez tomé asiento, 
í/bastardo? 

vuesc ra Alteza 

■ Vuestra es , señor , mi nobleza 
}o soy el mismo Bernardo 
que habéis honrado hasta anuí 
a quien Caballero armasteis,^ 
y a quien sobrino llamasteis; 
y siendo , señor , así, 
mi honra está á vuestra cuenta, 
pues dixisteís , vive Dios, * 
^uien os afrentare á vos, 
a mí , Bernardo , me afrenta. 

^ pues ya de vuestra boca 
afrentas tales oí, 
la mitad me toca á mí, 
y a vos la mirad os toca. 

Bej!. O villano mal nacido ' 
también conmigo se iguala? 
prendedle. Bern. No hay en la sala 
ninguno tan atrevido. 

Be,. Qué esto sufro ! qué esto aguardo i 

"'"8“"® «lue se atreva } ‘ 

matadle. Bern. Nadie se mueva 
cobardes , que soy Bernardo;’ 
ame esa lanza, Monx., A ocasión 
la pides. Rrr. Llegad , prendelir 
vasallos. Nadie resuelle. 

Monzon. F^n/e.i 

Temerario atrevimiento í 

I *1 enemigo I 

yo le daré igual castigo; ^ 

? 'l*^vad á un Convento 
a ..imena, muera en él 
sm ver al Sol. In/a„e. Tus enojos 
sienten con llanto mis ojos. ^ 

Berr». No es grandeza el ser cruel; 
mira, señor;:- Rr/ Quien nació 
m¡ sangre , como no siente 
mi agravio ? áspid reviente 
quien este monstruo parió. 
n/aní. Ojos , de tristeza llenos, 
pedid llapto al corazón, 
pues de que os falta ocasión 
no os podéis quejar al ménos. 

Bien, 































De Don Alvaro 

Bien , que entre uncos enojos» 

^ín duda os podéis quejar, 
que sois pocos á llorar, 
si habéis de llorar enojos. 

La pena que el alma slencct 
aliviarla no podéis, 
que ya veo que ofrecéis 
á mucho mar corta fuente* 

Mas para males tan largos,^ 
para penas tan crecidas» 
para tales avenidas, 

OJOS, convertios en Argos. 

¿tí/. Quien con Ubre destemplanza 
se ofende y me ofende á nü» 
pidiendo está contra si 
el castigo y la venganza. 

Señor;:* Rey, No hay que replicar» 
á un tiempo habéis de partir, 
por alli vos á morir, 
por aquí vos á reynar. 

SmU Áhentuftf, 

Aheny, Justamente enojado y ofendido, 
la respuesta Alroanzór de Alfonso ha oí* 
y para castigar ya justamente, (do, 
toma las armas y convoca gente. 

Ya está la furia mia 

midiendo el tiempo > y deseando el día 

de verme en la campaña 

con aquel su sobrino j que en la España 

la libertad tan á su cargo toma, 

desprecio de Almazór y de Mahoma: 

ó extraño desvarío! 

ó arrogante Nación ! 6 Español brío ! 

Sale MoriK' n df Maro , vestido k lo grachto^ 
con un papeL 

MonK, Jesús! temblando llego, 
ciego de lengua y de razones ciego» 
á dar este papel: Moro gallardo! 
válgame un estornudo de Bernardo i 
qué diré ? que no acierto á saludalle: 
Alayzalema. Extraordinario tallel 
quién eres? 

MmK. Soy un Page á media rienda 
de un Moro(plegc á Dios que no lo eo- 
q sale desterrado deToledo:(tisnda) ap. 
este papel te escribe* Dale m papeL 

dheny. Excusa el miedo: 
ilega mas. 

No es, señor , sino respeto» 


Cubillo ie Aragón* 25 

que soy muy cortesano y muy discreto: 
vive Dios , que el demonio no intentara 
resolución igual ni acción tan rara, ap. 
Lee Abenyusef. Valeroso Abmmsef y solo por 
darte cuenta de mis cesas quise pasar por el 
Carpió : fuera de ¡as murallas ti aguar do , 
corrfiado en fu nobleza* Alá te guardem 
No firme. Monr., Es discreto el ama m¡o. 
Aheny. Mas parece papel de desafio. 

Jesús 1 es muy tu amigo, 
que viene muy de paz; qué es lo que digo * 
Aheny. Qué dixiste ? 

Monx.. Perdido soy ; jesús dlxe: que meogual 
lo que en el alma está , dice la ieagua. ap* 
Aheny. Cómo se llama ? 

Monz,. Aquí me coge vivo; 

Don , Don;:* Abeny- Cómo ? 

M(.nK, Mal los nombres percibo* 

Áheny, Tu dueño has olvidado ? 

Monte* Soy Eaco de memoria y descuidado; 
mas Dios me acuerde , si afirmarlo puedo: 
Azarque es , desterrado de Toledo, 
que es de Azarques muy antigua mafia 
el vivir desterrados en Ocaña. 

Abenr* Ahora bien,dile q entre,sea quien fuere». 
MonK* Como va desterrado , hablarte quiere 
primero. Aben, Entre aunq vaya desterrado* 
Monz. Eso será después de haberte hablado» 
porque también y todo, 
como va descerrado , importa el modo» 
y el hablarte de paso, 
porque va desterrado. Abeny* Extraño caso! 
qué hacéis en referirme este destierro ? 
Monx,, Diftcil es , por Dios , cazar un perro* 
Aben/, Vé y dilc que ya salgo. 

No fuera malo prevení nas algo 
de comer , porque estamos 
en ayunas los mozos y los amos. 

Aheny, Basta, que eres criado entretenido* 
Monx,. Comete como un lobo descosido; 
pero no has de olvidarte de que espera 
mi amo. Luego voy. 

Monx.. De esta manera op* 

engafi-do , ie aseguro. 

Ahem* Dónde dices que está ? 

Monte, Fücra del muro; 

no quieras dilatallo. ( ra/e* 

Aben Miécras tú comes, me pondré á cabília. 
i^&«x;.Qué comer? guarda P;Aio»que por yerra 
D vea^ 


vendrá á ser la comida pan S 
cogiéndome entre pnert« ^ 

«os que ahora me las dan abiertas- 
miéntras toma el Caballo se Ii ni * 
„‘i'l mismo ViliaJiegf ’ 

£crn. Cuidadoso de Monzon, 

eT?S,o?;!ráV 

a las murallas me acercr^** 
f,®*. sale Abenyusef} 

!”« árduo intento, 

Bern. Qué has hecho ? 

Báomx.. Abenyusef te lo díga, 
que al galope de un overo 
Viene tras de mi buscando 
al Moro Azarque mi dueilo, 
que asi te nombré, y que vienes 
desterrado de Toledof ^ 

iT"’ finido. 

‘1“^ el perro 

« un jayan , y no está ^ 
tan en la bolsa el suceso. 

Btrn. Que importa, Monzon, si vo 
tengo de mi parte al Cielo 
Jaonx.. Ya se apea del Caballo, 
resuelto. 

sJ% y adarga. 

Btm. El Moro es valiente y noble 

Guárdeos Ali, Caballero 
ürr«. Bien venido, Abenyusef- * 
wnoetsme? Tu escudero 
me ha dicho, que eres Azarque, 
y que por cierto destierro 
dexas tu Patria , aunque tu 
en tu papel no hablas de esto 
Ber^ Pues no soy sino B^-rnardo, 

Moro, que a cumplirte vengo 
Ja palabra , y á buscarte ^ 
arp o > y yo soy el mesma 
quv^la respuesta te dio 
en León , y quien pretenda 
ahora darte á entender 
i^au f*ifcfences y opuestos 


WMi *i*(4tL(4% 


ap. 


-omos Godos y Aíricanos 
aunque nos influya un Cíeln 
^beny. Valiente eres v ,n; * 

nunca esperé lo qíe huTu 
porque venirte i mis ma„-í 
como al imán el acero, 

Mn bizarro en Jos pelisrov 
y tan hallado en ¿ ríTgos 
es acción que me ha co4do* 

i?rr« pr® aliento.'* 

Bera El que de Español se or^rr, 

u ménos.^ ' 

Abenf. Si he ue oelpur • 

¿en p„d,* i "?jVhor'’”’ 

¿“«"“"Jo el .encimí„“°“ 

pero mas valiente no. * 

vengo 

solo a tu casa á buscarte ® 
¿W- Toma el Caballo. 

Bern. Haz lo mesmo. 

Presto verás si te igualo 
j Presto verás si te exS.' 

^ Lastima tengo á r»c . * 

u pi,d«. S’aÜ7'- 

rL S“na'^"" 

pie™. rS'° '* '“‘0. 

mas servirá de*}" Perdemoii 

4 .oJa dSiet'eT v“et 

Yr.Skm'’Te“ ''''J'O'OS. 

va «P u escaramuza, 

ya se buscan jr cubiertos 

por Ja mitad de la adarba 
el robusto fres„T 

que dos tiempos executa 

™"lrde"cS.™ i 

y tlesnudando el acero, 
bizarramente destroza 

* 5"«'0 es hecho. Mooíen',''' 















De Don Alvaro 
ponte en el Caballo mesmo 
del Moro, con su cabeza 
en el arzón * ve diciendo 
por el Carpió : Santiago, 
que del Carpió he de ser dueño. 

Dame esa mano» señor, 
que con lo que ahora has hecho, 
Alcides fué un mata moscas, 
una dueña fué Teséo, 
y un enano, vive Christo, 
fué Aquiles, y callar puedo. 

Haz, Monzon , lo que te mando. 
Santiago al Carpió denos, 
y en el Caballo del Moro 
entraré por él diciendo 
lo que ya en Francia los hijos 
de la Barbuda dlxeron: 

Santiago , Santiago. Bern, Viva 
Alfonso , del Carpió dueño. Vanre^ 
el Re/ , Bírmudo , el Conde Rublo 

y acompañamiento. 

Rey, En esta antigua y generosa Villa 
de Luna, donde á Cortes se han Juntado 
los Reynos de León y de Castilla, 
quiero , Bermudo , que quedéis jurado* 
■^fnw.Qüíé levara su hechura, mas la humilla: 

mas vuestro quedo, quanto mas honrado. 
Af/. Este Castillo anciano , cuyas piedras, 
del tiempo envejecidas peynan yedras, 
larga prisión ó sepultura ha sido 
del desdichado Conde de SalJaña: 
aquí , de su traición arrepentido, 
exemplo vive á la lealtad de España. 
-Sírw, Nunca mas de Bernardo se ha sabido, 
que su soberbia presunción le engaña. 

Se sabe , que en el Carpió retirado, 
sirviendo al Moro , puede dar cuidado. 

Nunca á mí me le dio : y yo he sabido, 
que no solo á quien es Bernardo atieaic, 
Religioso en la Fe que ha recibido, 
mas que del Carpió la coquista emprende. 
Esto, Conde, es verdad: y aunq atrevido 
su libre condición tal vez me ofende, 
como en él sangre mia considero, 
quanco estoy mas ayrado , mas le quiero. 
Mis qué caxas son estas? Tocan caxas» 
Al son grave 

de un atambor, que los vientos inquieta, 
y á la voz de un pífano suave. 


Cuhlllo de Aragón. 

que el contrapunto lleva a la baqueta, 
Bernardo marcha. Rey, Ya sin duda sabe 
la verdad, que hasta aquí le fué secreta, 
y que en esta prisión , viviendo muere 
su padere el Conde, y libertarle quiere. 

Retírate, señor. Rey, Que decís. Conde? 
yo retirarme ? mi presencia sola 
á Exércíco mayor no corresponde? 
la autoiidad Real, la fe Española 
nunca retira el rostro ni le esconde: 
yo solo , vive Dios, he de esperallo, 
q no hay valiente con su Rey , vasallo. 

Sale Bernardo marchando , / MonKon com 
Banderas y Cautivor presos^ 

Sern, Señor y si tus píes merece 
quien tu disgusto ocasiona, 
para redimir mi culpa 
te ofreceré una viéioria. 

AI Carpió llegué, y con una 
estratagema dichosa, 
á Abenyuceí su Alcayde, 
fiero blasón de Mahoma, 
saqué á la campaña , á donde 
de la mia á su persona, 
le di á entender las ventajas 
de nuestra Nación heroyea. 

Cuerpo á cuerpo le di muerte, 
escribiendo con la roxa 
cinta de su sangre, triunfos 
para la familia Goda. 

Con su cortada cabeza 

pase al Carpió (acción heroyea!) 

á gobernar á los suyos: 

descerrajé las mazmorras 

de los Christianos Cautivos, 

y con su ayuda, aunque poca, 

gané el Carpió; bien lo dicen, 

aunque en moderada pompa, 

esas Banderas vencidas, 

que arrastradas se te postran* 

y aspirando á mayor triunfot 

con esta pequeña escolta 

de prisioneros Christianos, 

alcancé feliz vlftorla 

de diez y nueve Casti)lq|* 

que rendidos me sobon^ 

con vasallage, obediencia, 

con blasones , vanaglorias. 

Todo es tuyo , solo^quíeco, ^ 

D1 por- 




a8 


Conde de Saldoi 


pofíjue ni oí vicio se oponga* 
el apellido del Carpió, 
y por armas prodigiosas 
los diez y nueve Castillos* 
triunfo de mí espada sola. 

Re/. Bernardo , sobrino , amigo* 
poco hace quien os perdona* 
quando^ vos sabéis ganaros 
la gracia con tales obras. 

Dame los brazos, y ya AÉra^aif, 
que sangre mia os abona, 
poned un Lcou por Armas, 
y los Casríllos por orla. 

Btr«. Con tal favor, magno Alfonso, 
temblara el^ Africa toda. 

P-t/. Abrazad a vuestro primo. 

Berm. Honráis, primo , la Corona 
de León , pues por vos solo 
tan grandes aumentos goza. 

Sale Dona Sol y acompañamiento, 

Sol. üeme los pies vuestra Alteza. 

Rey, Sol , habeisme suspendido: 

quién á León os ha traído» 

Sol. Una eclipsada belleza, 
la mas cortés humildad, 
la grandeza mas postrada, 
la fe mas ciega y vendada. 

Ja mas presa libertad. 

Sabiendo, stiíor, tu intento, 
quien le venera y adora, 
que es la Infanta mi señora, 
para hacer el juramento 
poder bascante me ha dados 
y en fe de que mas se humilla, 
el derecho de Casulla 
en Bermudo ha renunciado:. 
esta es !a renunciación. D.ile un papel. 
Rey. Sol, nunca mas lo habéis sido, 
pues me habéis enternecido. 

Aquesta es buena ocasión. ap. 
Señor, si de mi lealtad 
en parte alguna te obligas, 
suplicóte, que me digas 
aquella oculta verdad, 
que sabes ignoro yo. 

Ces»n ya, cesen agravios, 
y sepa yo de tus labios, 
el padre que el sér me dió: 
que agentado en mis enojos. 


día. I. Parte, 
siendo Sol la luz que estimo, 
quando a mirarla me animo, 
baxo cobarde los ojos. 

Rey. Ambos están á mis pies, 
y de ambos siento el pesar. 

Sol, volvedme luego á hablar; 
Bern.ydo , vedme después. Vanse. 
Sol. Que tan poco valga en tí, 
inviéio Alfonso , mí llanto' 

Be>-n. Que en quien tiene de Dios tanto 
huya la piedad así ! 

Sol hermosa, perdonad, 
que del alma , sí pudiera, 
a vos la ni’.cad os diera, 
c 7^0^ Intanca otra mitad. 

Bernardo, en vuestros enojos 
parte me toca y no poca; 
mas como falta en la boca, 
busco la lengua en los ojos. ' 
Bern. Si vos también me encubrís 
este secreto , qué aguardo? 

Sil/. No puedo hablar yo, Bernardo^ 
Bern. Harto en eso me decís. 

Sol. Y harto hago en encubrillo, 

Bern. Y yo en tener sufrimiento 
en la sinrazón que siento. 

Sol. Este encantado Castillo 
encubre lo que buscáis. 

Rern. Que decís ? 

So/, No me entendéis > 
desencantadlo y vereís 
todo lo que deseáis. 

Monzo,i, sin alma he quedado. 
Monx.. Y yo mucho mas, señor, 
porque 3 quién no dá temor i 
ver un Castillo encantado? ! 
Bern. Vive el Cielo soberano, 
que no ha de quedar en él 
piedra * cornisa ó lintel* 
que no registre mi mano. 

Mona.. Sol , si esta nueva nos dais, 
por qué tan presto os ponéis ? 
Desencantadle y veréis 

lo que deseáis? 

Ven, Monzón, que de mi llanto 
la scren.da-l es cierta. 

Mona. Yo me quedaré á la puerta 
mientras s enees el encanto. 

Zí<m.Qjé poco estimas .os gozos, 

qns 














































estimoj 

nimo, 

fes, af. 
pesar, 
i hablar; 
íS. Vanstm 

'n tí, 
anto I 

' Dios tanto 

ra, 

:ad. 

enojos 

oca, 

ojos. < 

ocubrís 

o? 

Bernardo^ 

cís. 

brillo* 

liento 

o. 


Vansi^ 

quedado# 

señor, 

;mor 

lo? 

o, 

él 


^os dais, 
oneii ? 


mi llanto 

puerta 

:o. 

gozos, 

^U 5 


T)¿ Don Alvaro tulillo de Aragón. 29 


que yo he de partir contigo ! 

Nunca , señor , fui yo amigo 
de encantados calabozos. 

En vano , Monzon , procuras 
quedarte ; pasa delante. 

De qué Caballero andante 
se cuentan mas aventuras? 

Sol lo dixo j y pues lo es tanto, 
que deslumbra mi fortuna, 
entro al Castillo de Luna 
á descifrar este encanto. Vame* 
el Conde de SaUan.i con harb^ C4- 
na y cadena mal vestido , corno 
que vá á tientas. 

Cond, Desdicha suerte mia, 
hasta quáudo has de dudar ? 

Noche , acaba de pasar, 
llegue de mi muerte ci día: 

Noche es la Noruega fiia, 
de mis ojos muerte ayrada: 
cómo eres tarda y pesada? 

Mas debes de ser muger, 
muerte, pues mas quieres ser 
temida que no rogada. 

Arrimase el Conde , y salen Bernardo y 
Monzon con las espadas desnudas. 
Monzon ? Mume,, Señor. 

Hasta aquí 

fa luz del Sol me alumbraba. 

Monx., Eclipsóla mí desdicha, 
aquí sus rayos no alcanzan. 

Bern, Que obscuridad l Cond, Ay de mí! 
Bern. Válgame Dios l 
Monz.. Que encantada 

voz ! Sarna Clara bendita, 
si sois por Clara abogada 
de obscui idides, lo claro 
de vujnro nombre me valga. 

Cond, Tnsce de mí, sin ventura! 
Menz, CaJenita nos arrastra ? 

Moro encamado tenemos. 

Birrt, Ardientes suspiros hr. za, 
y tristes lágrimas vierte. 

Aírjwx. De esta manera lloraba 
aquel cautivo en O^an 
en la desierta í:ampaña5 
mas aquí , señor , yo piensa, 
que dos i ii Dcmoaios andan. 

V - Jios, que he de sabear 


quién se queja , ó por que causa. 

Cond. Quando entré en este Castillo 
apénas tenia barba, 
y ahora , por mi desdicha, 
la tengo crecidNi y cana. 

Olvidado estoy , sin duda: 
pera quien está en desgracia 
de su Rey , todos le olvidan, 
hasta su sangre le falta. 

Qué bien se ve! pues mi hijo, 
siendo prenda tan del alma, 
con tanto descuido vive, 
con tanto olvido me agravia* 
Valiente me dicen que es 
los Monteros y los Guardas, 
que dicen sus valencias, 
y me cuentan sus hazañas. 

Bern. Hácia aquí, si no me engaño, 
queda una voz se escuchaba. 

Cond. Ay hijo del alma mía 1 
sombra he quedado y fantasma 
de estas obscuras tinieblas, 
de estas lóbregas moradas* 

Mo^x., Fantasma dixo ? qué esperas ? 

quién nos mete con fantasmas ? 

Bern. Quién eres , sombra ó visión, 
que atemorizas y espantas > 
de qué agravio te lamentas? 
de qué sin razón te agravias? 

Cond. Quien es el que lo pregunta? 
Bern. Quien , pisando horrores , llama 
á los peligros , se atreve 
á poner aquí las plantas 
de este encanado Castillo, 
porque le Importa á su fama 
saber lo que en él se encierra* 

Cond Si esa inclinación gallarda 
tuviera algún hijo mió, 
no fueran mis pe ías tantas. 

Bern. Haced cuenta que lo soy, 
y decidme lo que os falta, 
que vive Dios, que descienda 
de un riesgo en otro , á la estancia 
del abismo , y que encadene 
aquel monstruo de tres cojas 
.con los hierros que le aéfígen, 

; y vuestro cfácanto deshaga. 

Cond. No estoy encantado , no, 
muerto sí > que es mü desgracia. 

Afonxm 


o® El Conde de 

Muerto dlxo ? aquí del miedo 
aun peor está que estaba. 

Cor.d. Posible es que no sabéis 
mi historia quando en España 
es tan publica j que ya 
hasta los niños la cantan ? 

Btrn. Que yo la ignoro confieso. 

Cond. Entre otras pobres alhajas 

ha de haber aquí una silla: s;ér,ta,e. 
sentaos» la «¡reís, que no es larga. 
Muchos años ha (que muchos 
son los que en prisión se pasan) 
^ue en aquestos hierros vivo, 
siendo otros yerros la causa; 
aunque SI yerros de Amor 
se disculpan en quien ama^ 
nunca en generosos pechos 
cupieron tantas venganzas* 

Verdad es que de mis penas 
la mas crecida no iguala 
al menor bien que gocéj 
que aunque todas las pasadas 
glorías parecen menoresj 
las mías no se comparan 
con las demás , porque fueron 
mas allá de la esperanza. 

Volé al Sol (qué acrevímiento ! ) 
llegue al Sol (qué libres alas 1) 
fui envidiada ( qué peligro ! ) 
caí del Sol ( qué desgracia í) 

Fui yo en mis años primeros 
muy dichoso con las Damas, 
que era muy galan decían; 
ay Dios, cómo se engañaban ! 

Puse los ojos en una, 
que por lo ménos fué hermana 
del Rey de León el Casco: 
aquí la memoria acaba, 
perdonad, que me enternezco 
en tratando de la Infanta. 

Berrt» Descansad , que con el llanto 
los afligidos descansan. 

Cmd, Merecí favores suyos, 
y resultó de esta causa 
un , que ahora (ay de mí!) 
con (fué Ingratitud me paga 
el ser que le di , pues nunca 
se ha abordado de mis canas! 

Serví ai Rey contra los Moros 


Sed daña ^ /. Partid 
i de Toledo y Calatrava, 
ganando muchas visorias, 
venciendo muchas batallas, 
porque peleaba Amor 
con el afeéio y las armas. 

Las mercedes que me hacia 
a mis amigos las daba 
para enmudecer Ja envidia, 

SI hay precio que tanto valga. 

Vendióme , al fin , un traidor, 

que era el mismo que criaba 

mi hijo , zeloso en fin, 

que zelos lealtad no guardan* 

Descubrió al Rey el secreto, 

y con unas falsas cartas 

a este Castillo me envía, 

donde riguroso manda, 

que en él me saquen los ojos, 

y que en esta prisión vaya, 

como el gusano de seda, 

con mi llanto y con mis ancias, 

labrando para la vida 

el sepulcro y la mortaja. 

Pero lo que mas me aflige 
en penas tan dilatadas, 
es , qi*e la sangre en mi hijo 
ni le incita ni le llama, 
ni de mi prisión se ofende, 
ni de mi olvido se agravia. 

Sobrino le llama el Rey, 
y pienso (jue esta es la causa 
que le^ obhga á este desprecio; 
pues vive Dios que se encaña, 
que si es noble , por mí es noble 
M es valiente , de mí espada 
heredo la valentía: 
si las Lunas Africanas 
pone a sus píes, de mi historia 
son capítulos que arranca, 
párrafos que ddeciéa, 
y cláusulas que traslada. 

Enojado estoy : ay hijo ! 
perdona si mis palabras 
te ofenden ; y vos , señor, 
perdonadme , que me saca 
de la modestia el pesar, 
psro la vejez me salva.. 

Sern, Puede ser que vuestro hijo 
viva en la misma ignorancia 


que 










































3 * 


Ve Von Jívaro Cubillo de Aragón 




que yO) que nunca he sabido 
de quanto decis palabra*, 
cómo se llama ? Cond* No se¿ 
ya no sé como se llamaj 
que solo el nombre de hi¡o 
tenaz la memoria guarda. 

El Carpió ha ganado ^ ahora, 
y fuera mejor ganancia 
dar libertad i su padre, 
ó á lo ménos procurarla.^ 

^^rn. Ay padre del alma mía! 
llegó el desengaño al alma; 
mas basta saber quien es, 
hagan los efcíios pausa,^ 
y al silencio de los labios 
mueva el corazón las alas. 

Podré yo saber quien sois ? ^ 

Cond. Notable es vuestra ignorancia, 
pues mi nombre no sabéis; 
el Conde íoy de Saldaña. 

Bern. Dexa , padre generoso, 
que en su llanto se deshaga 
átus pies un hijo indigno. Arrodillase» 
Cowi. Qqé decís? aquí se acaba 
mi vida , que del contento 
tal vez la alegria^ mata. 

Bern, Bernardo tu hijo soy* 

Cond^ Bernardo , hijo , que el alma 
se me acabó de alegrar, 

(ay hijo de mis entrañas!) 
ya estarás hombre ? Bern, Y tan hombre, 
que á saber esta ignorada 
Verdad , hubiera deshecho 
piedra á piedra la muralla 
de esta prisión por librarte, 
aunque al respeto faltara: 
mas que del Rey , tengo queja 
de ti , porque lo callabas, 
quando la sangre en mi pecho 
me lo dlxo veces tantas. 

Aíonz,. Y Monzon también , señor, 
va pelechando , aunque ania 
3 pleyto con sus vigotes, 
porque de tan mala gana 
salen , que barba á lo tigre, 
un pelo aquí, y otro en Francia* 
Hijo , Monzon , aquí estás l 
BioriX, Si señor, la mano alarga, 
tema; as unos vigotes 


sietemesinos, que aguardan 
un Barbero del japón 
con Indianas esperanzas; 
y por ello pienso, que^ 
les han quemado en estatua* 

Bern. A deshacer este encanto 
me entré aquí , y porque deshaga 
encanto y agravio á un tiempo, 
hoy , á pesar de las Guardas, 

Aquiles de aquestos hombros, 
saldrás de prisión tan larga* 

Cond. No , hijo , no quiero yo, 
con el amor os culpaban 
sin que lo consienta el Rey, 
ni aun la libertad me agrada. 
Pedídsela vos, Bernardo, 
que de los Reyes la gracia 
con la ingratitud se pierde, 
y con los ruegos se gana. 

Afana, S¿ñor, el Rey , Doa Bermudo, 
IDofiA ) Sol > Don Rubio y hsch^Sj 
uoa procesión , con otra 
de picas y de alabardas, ^ ^ 

van entrando. Cend. Ay de mí triste I 
muerto soy ; sobresaltada 
la vida entre dos extremos 
se apresura y se desmaya. 

Salen el Rey , Dciié Sol , Bermudoy Don Ru¬ 
blo y étcúfHp^Hamieftto con kacbaSm 
Re/. Retíraos, dexadme solo, 
y porque nadie se salga, 
echad > Alcaydc el rastrillo. 

Bern. Con que tú lo mandes , basta» 
que para prender leales, 
rastrillos son las palabras 
de los Reyes, mayormente 
quando al filo de esta espada, 
ni herrada puerta es defensa, 
ni fuerte rastrillo es guarda. 
Alfonso , Rey de Castilla 
y de León , á quien llaman 
el Casto ( pluguiera al Cíelo, 
que nunca te lo llamarán, 
pues es virtud , que en los Reyes 
la sucesión embaraza ) 
yo soy Bernardo del Ca|fño, 
y yo nací de tu htrman^ 
la Infanta Doña Ximena^ 
y del Conde de SaldarIL 
^ Esta 



32 




"El Conde de 


Hjcü verdad me has negado: 
y aunque sobrino me llamas, 
no es buen parentesco aquel 
á donde el padre se calla. 

Yo le he hallado en el Castillo, 
4 quien encantado llaman, 
quizá porque tú, señor, 
en él á' mi padre encantas. 

A rescate te le pido: 
mira quantas Africanas 
cabezas quieres por él; 
y si aquesto no te agrada, 
y en tu Reyno esta moneda 
por forastera no pasa, 

Banderas, Villas, Castillos 

te ofrezco ; quede asentada 

en tus libros la razón, 

que como o)! padre salga 

de la prisión , el valor 

de Bernardo la afianza- 

Mas si cruel me le niegas, 

aun bien que á puerta cerrada 

nos hallamos, vive Dios, 

que de quancos te acompañan 

no ha de quedar hombre vivo, 

empezando mi venganza Duanhayna. 

por algún cobarde amigo, 

que traidor me escucha y calla. 

Y quando me haya vengaao 
pondré , señor, á tus plantas 
nii cabeza, porque veas, 
que la obediencia no falta. 

Síf. Cese , Bernardo, el enojo. 


Saldaíia. I. Parte. 

vuelve la espada á la bayna, 
que á daros á vuestro padre 
eneré aquí , y á que la Infanta 
sea su esposa , y vos quedéis 
legítimo á fuer de España. 

Bern.^ A fuer de esclavo , señor, 
mi boca en tus pies se estampa. 
Conde, señor::-mas qué es esto? 
muerto está- Rej^». Qué decís? 

Bem, Bisra, 

que , ó le mató el contento, 
ó el respeto de que entrabas^ 

Rey. Miradlo bien. 

Bern. Marmol frió 
yace en cadenas pesadas: 
há buen Conde Sancho Díaz ! 
há buen señor de Saldaña 1 
Rey. La mano , aun después de muertíí^ 
se la ha de dar a mi hermana, 
Bern. Retiraos todos , que quiero 
cortar prisión tan pesada 
con el lustre de mis glorias, 
ó el filo de aquesta espada: 

Sol , vuestro esclavo es Bernardo. 
Sol. Soy dichosa. Aímx. Porque vaya 
la soga tras el caldero, 
yo me casaré mañana 
al instante. Bern. Y el Bastardo 
de Castilla en esto acaba. 

JMonx.. El casamiento en la muerte, 
el tálamo en la mortaja, 
y á un tiempo exequias y bodas, 
que esto hace quien se casa. 




de 


I 


Re/ j 


Ai, 




F I N. 


Oci 


Salen 


Con Licencia : En Valencia , en la Imprenta de Joseph ( 
y Tilomas de Orga, CaUe de la Cruz Nueva, junto al, 

Real Colegio del Señor Patriarca, en donde se 
liallafa esta y otras de diferentes Títulos. 

Año 177^. 

















































á la bayna, 
uestro padre 
que Ja Infanta 
r vos quedéis 
le España, 

:lavo , señor, 

?¡es se estarrpa. 
ms qué es esto? 
Qué decís? 

íl contento, 
lue entrabas* 


esadas: 
ancho Díaz ! 

^ Saldaña ! 
iespues de muevtC, 
mi hermana. 

, que quiero 
pesada 
nis glorias, 
sta espada; 
vo es Femar do* 

IX Porque vaya 

lidero, 

ana 

el Bastardo 
acaba. 

en la muerte, 
vortaja, 

quias y bodas, 

:n se casa. 


N. 


204 .' 


COMEDIA FAMOSA. 


Pagí^i 


EL CONDE 

DE SALDAÑA, 

Y HECHOS 

DE BERNARDO 

DEL CARPIO. 

SEGUNDA PARTE. 

DON ALVARO CUBILLO DE ARAGON. 

hablan en ella las personas siguientes. 


Rí/ Don Alfonso el Casto, 
^'nardo del Carpi, , Galán. 
*wcrtd$ , Gatan. 
s’idso/ifl JSAoro. 

, Lacado, 

0(i 


j Sol , 

l^úñs^ Leonor , Dama* 
Inés , Criadtá* 

Mésica*. 

Soldados*. 


JORNADA PRIMERA. 


El Rey de Franctaé 
KoUán, 

Oliveros* 

Parres , Oración* 
Acompañatnieiíío* 


a de Joseph' 
va, junco al; 
onde se 
i los. 


Rf 


Ealen el Re/ Don Alfonso / Mdslcos. 

#^Antad , que las penas niias 
. V-i piden remedio igual; 

el canco espanta los males, 
obradme de ellos, cantad. 

A la virtud excelente 
de la pura castidad, 
p ^ Angeles imita::- 
qu ^ >, '^^sta , no cantéis mas, 

* ^ n i admito la lisonja. 


ni quiero que me digáis 
los méritos que pretendo, 
y que no puedo alcanzar. 

D sptjad , dexadme solo. 

Mujtc, No hay quien le acierte áagradar^ 
Van se los M» jicos* 

Rey, Que poco alivian las penas 
agenas voces l Qué mil, ^ 
donde no hay propios susp/os, 
propios desahogos hay 1 * 

A ^ Lá 



El Conde de Saldaña^ 

Rey. Es luto por vuestro padre ? 
£ern. No señor , que aunque le deb® 


La música , delcytando 
aviva el discurso , y mas, 
quien mas delgado discurre, 
se comunica al pesar, 
que adelgazado el ingenio 
siente mas agudo el mal, 
y aquello que ser pudiera 
desahog o ahoga mas. 

Con el disgusto y la^ pena 
del desacierto que vi, 
tan contra mí y contra sí 
propia en mi hermana Xiincna, 
escribí á Cárlos Martel, 
que ocupa en Francia la SlIIaj 
que le entregaría á Castilla, 
dilatando su Laurel 
con el Español blasón: 
y él , á pesar de BermudO| 
quiere poner en su Escuda 
las Lises con el León. 

Tan arrepentido estoy ^ 
de aquel colérico arrojo, 
que diera todo el enojo 
de ayer por la pena de hof, 

^ cómo ya el alma siente 
‘ ^ quánto un desacierto pesa l 
Y quien promete de priesa, 
qué de espacio se arrepiente t 
, Pero al fin , se ha de buscar 
el remedio , y no le dudo, 
que Dios querrá que Bermudo 
llegue en España a reynar. 

Que vaya Bernardo quiero 
i Francia, pues claro está, 
que del empeño saldra 
mas fácil que mi heredero. 

El viene , y por justa ley 
le debo estar obligado, 
que nació para Soldado 
si Bermudo para Rey. 

Saltn Bernardo del Carpió f Monz.on coñ 
luto» 

JSerrt. A los pies de vuestra Alteza 
lastimado, señor , vengo, ^ 
o ya con la antigua queja, 
d canto dolor exemplo, 
si LO con temor de haber 
iveos enojos dispuesto* 


demostraciones iguales, 
y aunque como hijo siento 
su muerte , á las honras vuestra» 
es mucho mas lo que debo. 

No es por mí padre este luto, 
no señor , porque muriendo 
con tanto lustre , mas pide 
su muerte galas que duelo# 

Por otro padre, señor, 
que lo fué mió. algún tiempo, 
es el luto. 

Key. Qué decís í , 

^ern. Que el Cpnde D. Rubio es mueí 
Kep. Cono? 

Bern, Fué desdicha mía: 

atended , señor. • 

Key, Ya atiendo. 

lern» Estando en mi quarco alguno» 
Hidalgos y Caballeros 
Jugando las , todos 

bizarros, nobles y diestros, 
presente el Conde Don RublOi 
Favila , Ordoño y Tancredo, 
hube de tomar la espada, 
y apenas ocupé el puesto, 
quando el Conde se arrojó 
determinado y resuelto 
á tomarla contra mí. 

Yo , con el justo respeto, 
que siempre le tuve al Condr# 
rehusé el lance, diciendo: 

Señor , pasados enojos ' 

ya en mí se desvanecieron; 
ya murió en mi noble sangre 
la enemistad, mas no ha 
la memoria de que os tuve 
por padre : con vos no pueJí 
medir la espada 5 mas él, 
con mi humildad mas soberbia 
mostrando aquel odio antiguíi: 
y antiguo aborrecimiento, 
sin responder me embibtló 
tan determinado y C'ego, 
que hube para dtfwndctme ^ 
de poner la espada en medi^ 
Cogiómela coa destreza^ 





















































vuestro padre? 
que aunque le debo 
igualesj 
I hijo siento 
las honras vuestras 
lo que debo* 
padre este luto» 
rque muriendo 
re i mas pÜe 
15 que duelo* 
re , señor, ^ 
io. algún tiempo» 


de D. Rublo es muef^ 

lia mía: 

or. • 

mi quarto algunos 
Caballeros 
krm49 , todos 
bles y diestros, 
Conde Don Rubloi 
oño y Tancredo» 
ar la espada, 
upé el puesto» 
Conde se arrojó 
y resuelto 
>ntra mi. 
justo respeto, 
le tuve al Conáci 
nce 5 diciendo: 
idos enojos 
e desvanecieron; 
n mi noble sangre 
d, mas no ha mu.*rí 
de que os tuve 
con vos no pucJ< 
spada ; mas él, ^ 
imildad mas soherb^ 
aquel odio antiguo: 
aborrecimiento, 

1er me embistió 
iiínaJo y c-ego, 
para dcfvíviekme 
b espada en med*'^ 
t con destrcz4| 


* 

y Hechos de "Bernardo 

y yo librando y sigui ndo 
el lance , meri una punta, 
que por el párpado izquierdo 
entrando, saló el bv)Con 
ensangrentado al cerebro. 

Fatal desdicha del Conde I 
cayó luego y murió luego; 
pero tan sin culpa mía, 
como lo dirán los mesmot 
que con la hermosa Leonor 
su hija vienen á veros. 

Yo lastimado del caso, 
por no parecer sangriento 
ni vengativo, y por ser 
tan impensado el suceso, 
quise en este negro luto 
publicar mi sentimiento. 

Si soy culpado, señor, 
si alguti castigo recrezco» 
á vuestros Reales pies 
con toda obediencia llego: 

«spada teneis, á ella 
cruzo el brazo y rindo el cuello* 
Raro y pertfgriDO caso 1 
Bernardo , aunque no podemos 
^aber de vuestra ictencioii 
lo intimo y lo secreto, 
si fue efcélo de la ira 
ú de la defensa efeélo, 
si colérico os vengasteis, 
ó piadoso con vos mesmo» 
de la defensa nació 
tan raro acontecimiento 
(siendo asi que suele habei 
en los errores :‘CÍctco) 
quando en caso can dudoso 
la ley pida el escarmiento, 
siempre se ha de presumir 
lo mejor: pero primero 
se ha de o ir á la otra parte. 

A vuestros pies estoy puesto, 
y ya Leonor á ellos viene. 

^alen Leonor y Tancrtdo acomps^^ 
nanáolan 

‘Cfoíj, Stñor::- 

Señor 

De mi padre 
la al^erte;•.■^ 


del Carpió. //• Parte. ^ 

Tañe. Del mas atento 

Vasallo en vuestro servlcio:;- 
Lim. Del mayor .serví lor vuestro::- 
Kí/. No me pacíais las razones, 
díga uno solo el intento, 
porque ni entiendo á Leonor, 
ni á quien la acompaña entiendo. 
Uon. Pues, señor , yo hablo por ambos, 
y ya que conozco y veo 
la desgracia de mi padre»^ 
ni nae agravio ni me quejo 
de Bernardo, que presumo, 
discurro , imagino y pienso, 
que fué castigo sin duda, 
que fué permisión del Cielo. 
Bernardo no tuvo culpa, 
ai á culparle , señor , vengo; 
y quíodo alguna tuviera, 
os pido, suplico y ruego 
le perdonéis, dando al mundo 
de vuestra piedad exemplo. 

Fué Bernardo hermano raio 
en la niñéz, y pUjieroa 
la crianza y el cariño 
(con qué dolor lo refiero!) 
criar en nuestras entrañas 
mucho amor y parentesco. 

A c:to he venido , señori 
Favila , Ordeño y Tancredo, 
que en el suceso se hallaron, 
saben que es este mi Intento* 
Piedad os pido, señor, 
no venganza: valga el ruego 
y el llanto de quien adora 
vuestro soberano imperio. 

Tañe. Señor , ello fue un acaso 
solicitado del mesmo 
Conde, que Bernardo siempre 
rehusó prudente y cuerdo. 

Rey. Creolo como decís. 

León. Creed , stñor , que aunque veo 
en Bernardo vuestra sangre, 
y que por sobrino vuestro 
puTetan acobardarme 
tan merecidos respetos, 
soy yo tal, que si creyjtó, 
ó culpa ó duda en el Jielo, 
con las manos» con lof dientefi ^ 
A a le 




El Conde de Safdaña. 


le matara, vive el Cielo, 
hasta que mi honor quedara 
del agravio satisfecho: 
mas sé que culpa no tuvo. 

Este piadoso concepto, 
para quererle y amarle, 
borra todo lo sangriento: 
yo como á hermano le estimo, 

Rf/. Bien sabe Dios, que me alegro ap^ 
de oír disculpar á Bernardo, 
que le ha menester el Reyno. 
Leonor, si el suceso fué 
tan sin culpa , yo no tengo 
cuchillo contra inculpables: 
alzad , alzad , que yo quedo 
por vuestro padre desde hoy* 

Lee?». Hágaos muy dichoso el Cieloé 
Bern, A quien con tanta nobleza 
ha hablado por mi, no tengo 
que ofrecer persona y vida, 
mas todo junto lo ofrezco. 

Vuestro hermano fui algún día, 
Leonor, y hoy á serlo vuelvo, 
y á ser , como vuestro hermano, 
amparo y defensor vuestro. 

Tañe, Qué nobleza I qué valor ! 
ikíoniL. Mi amo anduvo tan cuerdo^ 
como arrojado otras vecesj 
pero asegurarte puedo, 
que fué la muerte del Conde 
á gusto de todo el Puebloj 
y si no, díganlo todos 
quantos me lo e>tán oyendo: 
por la visca fué la herida, 
no carece de misterio, 
que él por la vista ofendió 
á su padre y murió ciego. 

Señor, con vuestra licencia 
retirarme ahora quiero. 

Bey, Mejor será, que os quedeis 
erí Palacio. 

Bern.ho agradezco. 

Con Doña Sol en mi quarto, 
puesto que e) quarto está dentro 
de J*alacío , estará bien, 
por ¡la y por mí os lo ruego. 
Rey, Den mismo parecer soy. 

LtQn, Por.fctaaca merced os besQ 


los pies, Inviílo señor* 

Tanc^ Vamos. 

León. Yo logré el intento. 

T%nc, Al Rey agradó tu acción. 

Lejn. Lo que á mi atención le debo# 
no es posible que lo olvide. 

Tañe, Leonor de mi vida es dueño. 

Van se Leonor y Tancredo^ 

Rey. Bernardo , sobrino , amigo, 
pues tanta dicha teneis, 
que obligáis quando ofendéis, 
sin dar lugar al castigo? 
pues que vuestra dicha es tanta^. 
que os disculpa persuadida 
la misma parte ofendida, 
cosa que admira y espanta: 
á un caso bien peligroso 
os convido, pues que Dios 
quiso vincular en vos 
lo valiente y lo dichoso. 

Dexad los lutos, que estáo 
desluciendo lo gallardo, 
vestios de gala, Bernardo, 

,■ que os he menester galan. 

Bern. Señor, siempre á vuestros pl§s 
mi voluntad , con mi vida, 
postrada estará y rendida. 

Rey Al arrogante Francés 
habéis de ir con Embaxada 
mia, y ha de ser tan presto, 
que yo reconozca en esto 
vuestro amor. 

Bern. Aquesta espada, 

brazo y aliento , que están 
pos vos siempre que se mueven, 
serán vientos que me lleven, 
y alas que me volverán? 
pero que intenta el Francés? 

Rey, Es reservado secreto 

á ir i y á vos. Bern. En efeto, 
vos me lo direís después 
en ocasión mas decente? 

.Vedme luego, y luego sea, 
que importa que Fiancia vea 
vuesr »'0 espirita valiente. 

Bern, Crerd , señor , que pues sé 
que nací h-jo en ENp.ñi 
del gran Conde de Saidaña, 





















































5 


señor. 

tentó. 

) tu acción, 
atención le debOj 
? lo olvide, 
vida es dueño* 
y Tancredo, 
no, amigo, 
teneis, 

ido ofendéis, 
castigo; 

dicha es canta^ 
persuadida 
dendida, 
y espanta: 
peligroso 
s que Dios 
n vos 
dichoso. 

, que están 
[allardo, 

Bernardo, 
scer galan. 
e á vuestros píes 
pn mi vida, 
rendida. 

Francés 
1 Ecnbaxada 
er tan presto, 

:a en esto 

la, 

, que están 
que se mueven, 
le me lleven, 
volverán? 
a el Francés ? 
secreto 

Bern. En efeto, 
is después 
decente ? 

, y luego sea, 
e Francia vea 
valiente, 
r , que pues sé 
sn E-»pma 
; de Saidaña, 


y Ihchoi de Bernardo 

y su nobleza heredé: 
y pues vuestra esclarecida 
sangre da aliento á mis venas. 

Veréis las Historias llenas, 
en el folio de mi vida, 
de una y otra heroyea hazaña. 
Creólo en vuestro valor. Va^se* 
Aun muerto os sirve , señor, 
en mí el Conde de Saldaña. 

Monzon , qué dices ? 

Señor, 

que el discurso me inquieta^ 
y que es peligrosa treta 
en tí la de Eaibaxador. 

Tu padre lo fué , enviado 
del Rey , mas con tal fortuna, 
que en el Castillo de Luna 
quedó ciego y sepultado: 
quiera Díos que no llevemos 
carta y Embaxada igual. 

^^rn. Eso es pensarlo muy mal. 

Afr.níc. Es temer lo que debemo^ 
solo que lo consideres 

pido , en nada te aquejo: 
oye , señor, mi consejo, 

7 haz después lo que quisieres. 

Qué puedes tú aconsejarme 
contra la obediencia mía > 
d^onx.. Nada. 

Lm*e[o tu porfía 
mira á desacreditarme. 

No puede estar ofendido 
el Rey , Monzon , de mí ser, 
que ni le ofendí al nacer, 
ni despucs de haber nacido; 
mi tio es el Rey y sabe 
que tiene su sangre en mí, 
y que siempre le serví. 

sí , pero es negocio grave 
^1 ir á Francia. 

Qué importa 

para mí tan alta hazaña ? 
sab'-ái) , que como en España, 
en Frauda mi espada corta. 

Y contra sus desafueros, 
en mi cspí'itu gallardo, 
conocerán á .Bi>fOirdo 
sus Roidanes y Oliveros* 


del Carpió. II. Parte. 

Y dexa porfía igual, 
porque arrojando centellas, 
te estrellaré en las Estrellas, 
si del Rey presumes mal. 

Mor.x.^ Sobrino por ia tetilla 
eres del Rey , yo un Criado, 
que por no verme estrellado, 
callaré como en tortilla. 

A Francia iré , y aunque apures 
la dificultad allí, 
no han de hallar flaqueza en mí 
sus Pares y sus Monsiuresj 
ames en las ocasiones 
que se ofrezcan de importaociaj 
con su soberbia arrogancia 
jugaré á pares y á nones. 

Saltn Sf-/ muf de galj é Inés crladé^ 

Sol. Bernardo , dueño , señor, 

(qué disgusto l qué pesar!) 
tú con luto? qué es aquesto? 
debes por ventura mas 
al Conde Rubio que á mí? 

Bern, No culpes mi autoridad, 
que esto me debo á mí mismo; 
y á su hija, que vendrá 
por huéspeda tuya , debo 
quedar con el Rey en paz. 

SoL Hasta el Salón he llegado, 
temiendo , temiendo ya 
en tu vida , que es mi vida, 
algún peligro ó azar. 

Ee-n, El Rey me ha hecho gran merced. 
Bol, D’os guarde á su Magestad. 

Bern, A la Embaxada de Francia 
me envía , mira si es tal, 
que correspoide á quien soy, 
y que la debo estimar. 

S- 7 Í. Por Embaxador á Francia? 

Bern, Sí, bien mio. 

Sol, Qué pesar l up. 

Moríx. Si señora ; y porque yo 
de la Embaxjda habȎ mal, 
por una ventana de estas 
me ha querido despeñar. 

SoL Tuvo razón j pues rú , pecio, 

" bárbaro , indigno , inca^^ 
en cosas de tanto peso J 
te atreves á aconsejar}^' ' 

UtrtK. 


9 


El Conde 

AUnz, Ocro demonio tenemos ? ai 
Estos, señores , están 
por lo grandes padeciendo 
martirio en su autoridad, 

Sol. Pues, necio, puede mí esposoj 
pede Bernardo faltar 
á la obediencia del Rey? 

Adcnx., Faltar ? yo no dixc tal^ 
mas puede temer. 

Sol. No puede. 

Pues , señora , no haya mas^ 
ni tema j deba ni pague^ 
vaya y quedemos en paz. 

Soh Y qué es la Embaxada? 

Btrn^ Yo 

no lo sé, el Rey lo dirá, 

Sol. Si todos, Bernardo , somos 
del^ Rey , á su voluntad 
está sujeta la vida, 
no hay honra donde él no está. 
Btrn. Dame los brazos , bien mío, 
que ese valor monta mas, 
que quanto registra el Sol, 
y que quanto inunda el Mar. 

Con la Embaxada me espera 
el Rey , y me tardo ya: 

Dame de vestir , Monzon, 
que el Rey me manda dexar 
los lutos, y que de gala 
vuelva á verle, 
ío/. Bien está; 
no te aborrece, Bernardo, 
quien te quiere ver galan. 

Moñx.. Voy volando , y dexa el Imo.Fame. 
Bern, Ahora Leonor vendrá, 
á quien , como á hermana mía, 
en mi casa has de tratar. 

SúL Si haré , pues que tu lo mandas, 
que en mí es ley tu voluntad. 

Sale AíonKon. 

"MoriKi Vamos , señor , ven aprisa, 
que el Rey esperando está, 

Bern. Prevén caballos en canto, 
que ya Inés me vestirá. 

AfúnK.^Ysí éstán , señor, prevenidos 
ei Cííí^e y el slazan. 

Sukúse V el luto , ^ ^htenle Sol f ¡rjt 
Bern. Al ^Rey besaié Ja mano, 


de Sáldaña^ 

y^ sin detenerme mas 
,ni volver á verte , parto 
á París, conmigo van 
un Sol 5 un Rey y un Bernardo, 
que toda Francia no es mas. 

Y un Monzon : que vive Chríst^ 
(fsto , señor, sin jurar) ' 

que llevo dentro dtl cuerpo 
toJo un antub'on y un zas* 

Sd. Antes de partir quisiera, 

que llegases á mirar I 

el fTíarmol , que de mí padre 
notLia á Jos siglos dá. 

Bern^ Dices bien , quíerole Yer.( 

SoL En este Salón esrá 

entre ios claros Varones ¡ 

de la familia Real. f 

Monzon , corre esa cortina, i 
torre Monzon la Cortma , ^ detcáhresi * 
Conde de Saldaña armado , y con bai* 
ton de General y barba , / Berw I 
uardo se descubre, 

Sol, Este es el original ' 

de la copia que en tí miro. 

Bern, Y que me viene á enseñar, 
por las pautas de su vida, ^ 
aun después de muerto ya, ! 

como he de servir al Rey, ^ \ 
Mira tu , Sol , quién podrá ' 
dexar de imitar tal padre, 
vaion santo , tal lealtad, j 

tales y tantas hazañas! 

Dexa caer el Conde el basf^^ 

Qué es esto , señor ? rae dais / 
el bastón? Alzale Etrajrde, 

Sel. Válgame el Cielo l 
qué prodigiosa señal! 

Monz. Aun después de muerto el Coilí!^ 
ha vuelto á representar 
sil segunda parte al mundo. 

Bern Bastón , gran mano dexaíss 
mas si en ella fuisteis rayo, 
y yo no puedo ser mas, 
ni tanto , que ningún hijo 
pudo a su paire igualar; ' 

yo os prometo ser eeiuelk, ^ 

tan paiecida é igual j 

al rayo , que dude el mundo * 


lo qt 
Haga 
pues 
Corrí 
porq 
delar 
cubr 
en s 
torre i 

SoL R: 
Sern, / 
SoL A 
Bern. I 
ioL A[ 
Bern. i 
SoL R( 
el c 
Bern, ] 
Bern. ] 
que 
¿AlC 



























































7 



mas 

te , parto 
go van 

y y un Bernardo^ 
a no ts mas. ¡ 
»n : que vive Chríst* 
*in jurar) 
o dtl cuerpo 
>n y un zas* 
quisiera^ 

!Írar 

de mí padre 
slos dá. ’ 

[uíerole verif 
sfá 

Varones 

:al. 

e esa cortina^ j 
'ima , y de fcúbrese ^ 
trmado , y con kai' 
barba , / Ber^ 
descubre^ 
nal 

en tí miro, 
ne á enseñar, 
e su vida, 
uerto ya, 
ir al Rey. 

:}uiéñ podrí ] 
tal padre, 
lealtad, í 

tañas! 

mde el hast^^ ^ 

ioi ? rae dais 
4lx.a¡t Btr6ard9* 
ol 
nal ! 

e muerto el Con^ 
sentar ^ 

il mundo, 
ano dtxaiss ■ 

steís rayo, í 

T mas, 
igun hijo 
igualar: 

r eeiítella, ^ 

fl 

el mundo 

1 # 


y JJcchos de bernardo dd Carph. II- Parte. 

A nercí no llores, bien 


lo que de iisjo á padre vá 
Hagate Dios m<is diihoso: 
pues quién pulo se; lo mas? 

Corte , Moiuo 1 , la cortina, 
porque pueda nii humildad 
delante de aquella sombra 
cubrirse , que estaré mal 
en su presencia cubierto. 
tone Monx,on la corttm , / Bernardo se 
cubre. 

Respeto á su sangre Igual. 

A D os , Sol. 

Sol. A Dios , B^rnarJot Llora* 

Bern. Lloras ? 

ígI, Agraviado me has. 

Bern. Pues qué es eso ? 

Sol. Reprimir 

el corazón todo el mal. 

Bern^ Lloras hácia dentro ? SoL Sí. 
Bern. Esc es el mayor llorar, 
que lágrimas detenidas 
¿Mclen mucho y cuestan i/»ás¬ 


pero no llores , bien mío. 

Sol. A Francia , B;;rnardo , vas ? 

Bern. Voy á obedecer al Rey. 

Sol. Dios te vuelva. 

Bern, Dios lo hará. 

Sol Sabes lo que es una ausencia? 
sabes qué es ausente amar ? 

Bern. Fuego , que abrasando yebi 
yelo , que abrasando está. 

Sol. Pues si eso conoces , juzga 
cómo podré yo quedar. 

Bern. Como quien está en mi alma, 
que aunque voy me quedo acá. 

Sol. Sin ir te vás? 

Bern. Sí, que el alma 
se parte , mas no se vá. 

Sol. Qu.én supo vencer su afeito ? 

Bern. Qjien de honor se supo armar. 

Sol Luego vencer es posible ? 

Bern. Viwlorloso me verás. 

SoL V^élorías alcances muchas* 

Bern. Tjdas á tus pies están. fanie^ 


Salen el de Franc'a , Roldan , Oliveros 
y Pterr^^s gracioso , criado de Roldan. 

Rey. Vasallos míos y vailiences Pares, 
de quien tiemblan del uno al otro Polo 
los montes, las campañas y los mares, 
á cuyo valor solo 
Europa se estremece, 

Asia zozobra y Africa enmudece: 
sentid , con la razón que os acompifia, 
de AiLnso el Casto , último Rey de España, 
la palabra fingida, 

que á la venganza y la invajion convidi. 

El , á la casciiai que sigue acento, 

en tan alca virtud siempre contento, 

hallándose sin hijo ni heredero, 

me escribió « que en mí el Reyno renunciaba. 

y aceptándolo yo , de solo el hecho 

quedó adquirido aquel Re^l dereciio. 

Pero ahora he sabido, 
que de la acción píimera arrepentluO, 
á Bermudo ha llamaio 
su sobriiirt , y le tiene ya jurado _ 
por Príncipe de Asturias : esta otensa 
pide iguil teco npensa- 
A eí^ie valiente empleo 
os compvce pasar dei Pirinea^ 


/ 











8 


El Conde de Saldaña^ 

que nos divide , haced camino y calles, 
para triunfar de España en Roocesvalles. 
Kold, Señor , tus soberanas atenciones 
piden , que de tu Exércico corones 
los montes y campañas* 

Qué es España, señor ? muchas Españas 
Roldan te ofrece , aumenta tus blasones, 
poniendo entre tus Líses sus Leones. 

OVtv* Y á tus pies Oliveros 

humildes los pondrá , quando mas fieros. 
JRí/. Mucho ofrecéis , amigos. 

Koid. Ya de nuestro valor serán testigos 
las futuras edades: 

Francia es la Magestad de Magestades, 
á su nombre, á su voz , á su fortuna, 
caduca y tiembla el Orbe de la Luna* 
P/Vrr. Ea , señor , que Fierres tu criado 
cambien tiene vislumbres de encancadoj 


y tiene en la caí»paña^ 
llave naaestra para el cierra España, 
que en la paz y en la guerra 
abro por medio á España quando cierra, 
y en ella he sido;:- 
Qué ? 

P/Vr. Para hacer daños, 

amolador he sido muchos años, 


y volví á Francia 
de vender fuelles y 
Tocan una Trompeta^ 

"Kcy. Qué es esto, Roldan? 

Tiold, Señor, 

un Embaxador de España, 
á quien el Pueblo acompaña, 
que ihora ha entrado sin rumor 
en Paiís. 

Rey. A pensar llego, 

que el Rey lo ha de hacer mejor, 
pues envía Embaxador; 
recibidle y entre luego. 

Uegan al paño a recibirle , / salen Ber¬ 
nardo y Afonmon. 

Bern, La mano, señor , os pido, 
deslumbrado á tanto sol. 

Key. Bizarro es el Español: ^ ap^ 
Alzad , y seáis bien venido* 

Cómo v^'leda Alfonso? 

Bertt* Ya, ( . 

i si á mi e^ibaxada atendéis, 


llenos los bolsillos 
amolar cuchillos. 

su intento y salud sabréis: 
siempre vuestro* 

Rey. Bien está. 

Bern. Alfonso , Rey de León, 
mi Señor , llamado el Casto, 
cuya virtud negó al munclo^ 
y á la sucesión el paso: 
teniendo por mas seguro 
el ser á Dios consagrado, 
que humanas prosperidades, 
y que respetos humanos; 

Sin embargo que tenia 
una hermana, y s!n embargo 
que Bermudo su sobrino 
estaba afeito á heredarlo, 
por algunos accidentes 
(que ahora no son del caso) 
os llamó a la sucesión, 
con;o heredero inmediato:^ 
que fue así, vos lo sabéis. 




























































y Hechos de Scrnátdo 

y él nunca podrá negarlo* 

Mas coléricas acciones 
é impulsos arrebatados, 
en la consideración 
piden término y espacio.^ 

Tal vez busca el precipicio 
el que después reportado 
se enmienda > y á me)or luz 
vé el yerro j y huye el fracaso. 

Lo que os ofreció > señor, 
no es posible executarlo, 
y quien ofrece imposibles 
siempre estará disculpado;^ 
pero quando el Rey quisiera 
cumplir con vos el contrato, 
el Reyno , sin duda > el Reymi 
se Jo estorbara bizarro: ^ 
y yo, que soy su sobrino, 
aunque en esta parte valgo 
poco , perderé mil vidas 
antes que se llegue el plazo. 

Primero del mar las ondas 
tendrán perpetuo descanso, 
y el Sol dexará de andar 
las estaciones del año, 
que se consiga el intento: 
porque para executarlo, 
ui el Sol ni el Mar ni los Cielos 
se concederán á tanto. 

Esto me manda que diga, 
vos, como prudente y sabio, 
tomareis mejor acuerdo, 
y yo la respuesta aguardo. 
tevÁntase s f rtspQndin 

Sin responderme , señor, 
vuestra Magestad se vá ? 

^old. Ya la respuesta os dará 
un trompeta y un tambor, 
que pues no responde nada, 
serán , quando á España marche, 
las claras voces del parche 
respuesta de la embaxada. 

Huélgome de haber sabido 
de vos la resolución, 
porque también del León 
en Francia se oirá el bramido. 

Siempre con estos Leones 
lus Españoles nos dan. 


del CúTpw. //. Porte* o 

Sabéis que habíais con Roldan* 

Sé que en todas ocasiones 
sois de espíritu gallardo; 
mas pues así os deciarais, 
también quiero que sepáis, 
que quien os habla es Bernardo. 
RM. Quién es Bernardo ? 

Bern. No sé, 

un hombre que el Rey envía, 
y él lo dirá algún dia. 

Küld. Yo en España os buscaré, 
donde si de ardientes rayos 
os coronase la Esfera, 
i una voz mía se viera 
todo horror , todo desmayos 
Y ahora si con la atención 
* de Embaxador no os mirara, 
con mi aliento os arrojara 
desde París á León. 

Gran caso fuera, imagino, 
que por ese breve atajo 
nos escusara el trabajo 
y la costa del camino. 

OUv. No te parezca arrogancia, 
y solo es bien que repares, 
que hablas con los doce Pares 
de Francia , y que estás en Francíav 
Sern. Cerrar á la ofensa el labio, 
es acción cuerda y prudente; 
pero es mejor ser valiente 
loco , que ofendido y sabio* 

A Reynaldos , á Oliveros 
y á Roldan puedo yo hablar, 
porque me sé hacer lugar 
entre propios y Extrangeros. 

Si Roldan dá al mundo espanto 
con su encanto importa nada^ 
porque no tiene mi espada 
para empezar en su encanto. 

Rold, Estás, Bernardo, engañado, 
que yo encantado no he sido, 
por i;o ser Jamas vencido 
me llamaron encantado: 
y qii^ has de decir espero, 
lo tr.ismo , que digo aquí, 
que no hay mas encanto e»', rojj, 
que este brazo y este ace^jí 
Btrn. Pésame de saber imicl 

B f por-í 


I 





lo 


porque ya es fuerza creer, 
que habrá menos que vencer, 
'' está vencido el encamo. 


El Conde dt 


SI 


Q^tv. Tus amenazas parecen 
mas locura, que valor. 

Kt)ld. Las leyes de Embaxador 
le amparan y favorecen. 

QViv. No es matarte grande hazaña, 
y por eso no lo hacemos. 

Ko\d Ya en España nos veremos. 

Btrn. Yo os aguardaré en España; 
y aquí , sin que de esas leyes 
podáis decir que me valgo, 
sustentaré con la espada, 
cuerpo á cuerpo, y brazo á brazo, 
que no hay mas Rey en el mundo, 
que el Rey Don Alfonso el Casto 
mi Señor , cuyo derecho 
de siglo en siglo ha heredado 
> desde el Paire de las Gentes. 

El mundo es su Mayorazgo, 
y todos los demas Reyes, 
como de segundo hermano 
son ramas cortas, descienden 
de aquel tronco y de aquel árbol. 
Solo el Español es Rey, 
y á quien díga lo contrario, 
desde luego ( con la salva 
debida á tanto Palacio) 
le reto y le desafio, 
y en la campaña le aguardo; 
al invencible Roldan, 
á Oliveros y á Reynaldos, 
y á todos los doce Pares 
incito , provoco y llamo, 

♦ para que en aqueste acero 
conozcan quien es Bernardo. 

Solo estoy , mas no tan solo, 
que si de razón me cargo, 
quando estoy conmigo mismo, 
yo solo , yo solo basto. 

JKoid, Has acabado de hablar ? 

Monz, Hasta ahora no ha comenzado, 
aguárdense y lo verán. 

£errj. Yo , quando empiezo , no acabo 
mw^os que con mucha sangre, 

Ko/d, . 1 aliento me ha enamorado, 
Eam te guarde , hasta que yoy 


Saídaha^ 

Roldan , te pague amor tanto. 
Kold. Ya habrá ocasión , en que pued^ 
sustentar lo que has hablado. 

Oliv, A España á buscarte iremos, 
Betn, Antes que en ella deis paso 
os saldré yo á recibir, 
y veréis como marchando 
con los mejores de Asturias 
sale de León Bernardo* 

Rold, Vete en paz. 

Bern, Parto ofendido i 

del desaire de haber dado 
tu Rey Ja espada á mi Rey, 
y á mí , que sus veces traigo* 

D« enojo y cólera lleno 
ti pecho valiente parto, 
por no poder:;- pero ya 
satisfaré tanto agravio, 
bebiendo sangre Francesa, 
hasta que se apure el vaso. 
A[onz..O claro honor de Castillal 
ó Español el mas bizarro! 

Bfrn, A Dios , valerosos Pares, 
hasta que á ver nos volvamos. 
Rold: Presto será. 

Bern, Dios lo quiera, 

Rold, Si querrá. 

Bern, Dame la mano, 

de que en la ocasión primera 
me has de buscar en el campo. 

Toma ese guante. DÁJcle* 
Bern. Agradezco 

la señal. | 

Rold, Yo iré á cobrarlo. | 

Bern, De cu valor nunca dudo. 

Rold. Roldan soy. i 

Bern, Yo soy Bernardo. ■ 

Fanje a entrar , / sale el Rey di Frafl^^ 
y detknele. 

Rey* Tened , que lo que decís 1 
en favor de Alfonso el Casco, 
Rey de León , concradigo, 
y ^vos debeis sustentarlo, 

Bern, Señor;; - 
Rey* No os turbéis. 

Mmx., No hará, 

que en su vida se ha turbado* 
-Beru* De nuevo vuelvo á decir. 




Rt 















































le amor tanto^ 
iion , en que pueá®^ 
has hablado. 
Liscarte iremos. ¡ 
ella deis paso i 
recibir, 
larchando 
de Asturias 
írnardo. 


laber dado 
a á mi Rey, 
is veces traigo*: 
era lleno 
e parto, 

‘ pero ya 
gravio, 

Francesa, 
ure el vaso, 
lor de Castillal 
as bizarro! 
erosos Pares, 
nos volvamos. 

ra. 

no, 

asion primera 


ar en el campo. ¡ 
ante. Dksek^ 


brarlo. I 

nunca dudo. 

lardo. 

lU el Rey de 
tknele, 

lo que decís 
fonso el Casco, 
coruradigo, 
ustencarlo* ^ 


se ha turbado* 
aelvo á decir, 


y Hechos de Bernardo 

^ue en los límices de humano, 
no hay en el mundo mas Rey, 
que mi Rey, y á sustencario 
en una justa me ofrezco, 
i todo trance empeñado. 

Dónde ? 

En París vuestra Corte, 
y dentro de un breve plazo.. 

iVíucho os debe el Rey , mas sois 
sangre suya , y no me espanto: 
grande arresto 1 gran valor 1 af* 
t)e mis armas quiero daros 
las que vos en mi Armeria 
cscog é eies , Bernardo, 
para sustentar lo dicho, 
y el mejor de mis Caballos. 

La merced , señor , estimo, 
ir)as quando de España salgo, 
no vengo desprevenido, 
armas y Caballos traigo: 
dos zéfiros Andaluces, 
que yo mismo he manepdo, 
me sacaián del empeño, 
son Españoles ambos: 
liasca el Caballo ha de ser 
Español : de vuestro amparo 
y seguro necesito. 

Ese no podrá faltaros 
á vos, valiente Español. 

Mas tiene de temerario* 

Id á preveniros luego. 

A poner carteles parto, 
un Sol será mí divisa, 
conózcame el Lirio Franco 
por Español en el Sol, 
cuyos rayos idolatro. 

Monzón , á aUstar mis armas, 
nii vida es de mi Rey. 

Tanto ^p* 

puede esta virtud, que estoy 
de su aliento aficionado. 

En lo que he dicho me afirmo. 

Ya lo pagarás con llanto. 

Qué valor » 

^ Qué valei.tía 1 
^* 2 . Viva Alfmso. 

Viva Cárlos, 


qUí 


del [Carpió. JL Parte. ii- 

fíi-Es esíseíí-esme»?» 

JORNADA SEGUNDA. 

Suena dentrú ruido de armst. 
Jdmfro, Macadle, muera , no vuelva 
á España ese monstruo fiero. 

Orre. Sígale un monte de acero, 

y de lanzas una selva. ^ 

S^le Bernardo armado , con un Sol por 
divisa / MonxLon , ambos con las espa^ 
das desnudas , / tras ellos Roldan con 
el rostro sangriento , / Olive^ 
ros / Fierres^ 

Eern. Toio es menester , y aun son 
pocos para tanta hazaña, 
que nací monstruo en España : 
de una Tigre y de un León, 

Roid. Ahora verás si podiás 
librarte de mis aceros. 

Sak el de Ff-anché 
Rey. Qué es aquesto. Caballeros? 

Baste , bizarro Roldan, 

Bernardo , valiente muro 
de su Patria , sus ten'ó 
lo que dixo y mandé yo, 
debaxo de mi seguro. 

Ley es mi pal a He a , y ley, 
que aquí no puede falrar, 
porque así quiero cnseñtr 
á un Rey como ha de ser Rey.i 
Si la fouuna os aqueja, 
ó contraria ó importuna, 
quejaos de vuestra fo tuna, 
pero de él no tengáis qutjafi 
OHv. Hir ó*4- 
Re/. Bastí que el valor 
sin duda perdido habéis, 
pues de nuevo os ofcudcis 
alabando al vencedor: 
tenga el que en la ofensa SC hallai 
SI - volver i repetirla, 
pnndoror para sentirla, 
y ' f erzo para vengalla. 

R !d Vuestra Migestai , señor, 
dice muy bien , que esto sida 
(vienio mi rostro ofeoiáo) 
dcsaclcuo y no valor, / 

B i De 












. El Conde 

De |a ira y la venganza 
me dcxé llevar , y es cierto, 
que también fué desacierto 
el ofenderme su lanza. 

Rej. Estoy de vos satisfecho, 
y de vuestra bizarría, 
pero en la presencia mía 
y en Francia fuera mal hecho. 

Koid, Yo iré á España , señor, 
y aunque por vos recibida, 
me curaré de la herida, 
pero de la ofensa no: 
porque en Justa recompensa, 
ya obediente, ya ofendido, 
si aquí obedezco advertido, 
allá vengaré la ofensa. Vanse. 

Btrn. Señor , si en algo he faltado 
al decoro merecido, 
á vuestros Reales pies 
con toda humildad me rindo* 

Yo soy vasallo de Alfonso, 
lo que en su favor he dicho 
volveré á decir mil veces, 
si hubiese otros mil peligros, 
que contrarios se opusiesen 
á la verdad que repito. 

Ktji* Eso está de mas , Bernardo, 
valeroso habéis cumplido 
con la lealtad de vasallo, 
con el amor de sobrino 
de Alfonso, mas él no cumple 
lo que me tiene ofrecido. 

Btrn* Es , porque no fuera buena 
razón de estado el cumplirlo, 
teniendo tres herederos. 

Pudierais el Franco Lirio 
mandarlo á Rey Extrangero? 
no fuera inválido arbitrio, 
que no consintiera el Reyno? 

Rey. Francia esa ley ha admitido, 
mas en España no corre. 

Bern, Está , señor , muy bien dicho* 
Vive Dios (dexando aparte 
el amor , que en mí es preciso 
de mi Rey y de mi Patria, 
á qtien igualmente sirvo) 
que me han de ver vuestros Pares, 
como a en Francia me han visto. 


de Sddahay ' 

saugrienco brazo de Marte, 
para estorbar sus designios, 

Monx.. Ya escampa. 

Rf/* Mi Reyno diera 
por un vasallo can fino. 

Idos, Bernardo , volved 
á vuestra Patria , a'^dvirciendo, 
que soy yo quien os defiendo, 
y ahora os respondo : atended. 

A Alfonso diréis, que yo 
hago esto , y que rinda el cuello 
al cumplimiento de aquello, 
que como Rey me ofreció, ! 

Que la fe y palabra dada 
cumplo yo de aquesta suerte, 
quando para vuestra muerte 
veis tanta valiente espada. 

Que honre en esto su Corona, 
dándole mayor laurel, 
pero que si falta en él, ' 

iré al remedio en persona. ' 
S()-n. Mucho, señor , sentiré, 
que vos en persona vais, 
por lo mucho que arriesgáis, 
y porque de España sé, 
que lo que el Rey prometió, 
no lo ha de querer cumplir. 

Yo siempre os he de servir, i 
pero contra España no ' 

ni contra mi Rey , que fuerz 
quando en la ocasión me íialío, 
mal pariente > mal vasallo, 
y Español de baxa esferaj ( 

siendo tan fino Español, í 

como ha visto la arrogancia 
de Francia , á quien llama Francia 
el Caballero del Sol. 

Afifnx., Y Sol, cuya ardiente llama 
goza en esfera mas pura 
del Sol toda la hermosura, 
y por eso Sol se llama. ¡ 

Vanje Bernardo y Monx.on., i 

0//V. Que dexeís , señor , volver \ 
á España tanto enemigo I 
Rey. Oliveros, no hay castigo 

en quien no pu^^o ofender. Vand^'l^ 
Salen Tañendo y Leonor, * 

TWw* Leonor ^ en ti resplandece 

mf 





































s Marte, 
iesjgfiios, 

* ap^ 

fino, 
volved 
advlrtiendo, 
os defiendo, 
do: atended, 
que yo 

rinda el cuello 
e aquello, 
ofreció. 

)ra dada 
lesta suerte, 
ra muerte 
espada. 

> su Corona, 
reí, 

en él, 
persona. 

I sentiré, 
la vais, 
arriesgáis, 
ña sé, 

y prometió, 
r cumplir, 
de servir, 
i no 

> que fuera, 
ion ®e hallo, 
vasallo, 

a esferai 
pañol, 
arrogancia 
en llama Francia 
Sol. 

irdientc llama 
s pura 
lermosura, 
llama. 
jf Mmx.cn* 
or , volver 
emigo I 
y castigo 
ofender. 
y Líomr. 

resplandece 

mi 


VanM 


y’ Hechos de Bernardo 

mi esperanza: y si mi amor 
€s digno de tu favor, 
lugar la ocasión te ofrece: 
mucho quien ama mereces 
callando en la luz que das 
vivo yo , y también tendrás 
i experiencia , Leonor bella, 

■ que una amorosa centella 
quaodo calla siente mas. 

Tancredo , aunque el nombre Godo 
I te lleve i la presunción 
1 de merecer , no presumas 
! que mereces mas que yo. 

[ Hija del Conde nací, 

I y aunque ya sin padre estoy, 

I quien sin querer le dio muerte, 

aun mas que yo lo sintió. 

La satisfacción de amante, ^ 
ni la pido ni la doy, 
solo á tu amor satisfago, 
porque no digan que yo, 
quando de honrada me precio, 
niego esta satisfacción. 

Pero advierte , que en llegando 
al duelo y al pundonor, 
dexaré de ser muger, 
y entre el aliento y la voi 
seré lazo que aprisione ^ 

las alas del corazón: 
seré asombio , seré fuego, 
seré rayo y confusión, 
no contra ti, contra mi, 
que soy quien le ocasionó. 

Y asi, mas piadosa digo, 
que agradezco tu afijion, 
que estimo tu afedo , y cbíbo 
reconocer tanto amor. 

Bernardo es hertrano mÍo, 
ti Rey es mi padre, y yo 
no puedo elegir esposo 
5Ín J ¡cencía de los dos: 
y aunque el Rey siempre es primero, 
respondo á tu pretensión, 
que como Bernardo quiera::- 
mas vete , que sale Sol. 

Salen D ña Sol t 
Leonor, ainígi, que es estol 
Una imprudente pasiooi 


^3 


del Carpió. 11 . Parte, 

una amorosa locura. 

SoL No me espanto , Leonor , no, 
que vuestra hermosura obliga 
al desacierto mayor. 

El que enloqueció de amante, 
siempre su disculpa halló 
en la causa , y siendo tal, 
justamente eoloqueclóv 
roas los cuerdos Caballeros 
deben templar esc ardor ^ 
con la modestia, que pide 
la causa de su afición. 

Leonor, desde el triste dU 
que su padre le faltó,^ 
es mi huéspeda , y está 
con la Real protección 
sirviendo Bjrnardo en Francia, 
y antes que él venga, es error 
hablar en estas materias 
conmigo ni con Leonor. 

Tañe, Mi pretensión , por honesta, 
no merece ese rigor. 

Yo , que á obligaciones tantas 
no puedo falcar , y yo 
que al decoro de esta casa 
aun mas que obligado estoy, 
os suplico perdonéis 
de un noble afeflo el error, 
que no tiene amor mas ojos 
de los que él mismo se dió. 
Consideradlo , señora, 
y pues os preciáis de Sol, 
sean aquí vuestros rayos 
de su tiniebla esplendor, 
de sus ceguedades vista, 
de sus locuras razón. 

SoL Eso es buscar el camino, 
que primero se perdió. 

Tañe, Perdime y perdí el camino, 
y espero , stñora , en vos 
hallarle. 

Sol, Ya le hallareis 

seguro en .mi intercesión, 
viniendo Bernardo. 

Dentro Bernardo, Ten 'J * 

esos caballos , Monzon / 

Indi, A.y , señora , dicha encaña l 
ya ha venido mi seño^í ^ 




Stl. 






i 4 -E/ Conde de Saídaña^ 


óalid todos , venga , venga 
lo que deseando estoy, 
iSj/ew Bernardo y Erabonél , Moro j en 
trage de Christtano y Monx,on, 

Btrn, Fntra , Brabonél valiente, 

Brab, Entro , Bernardo , en tu casa» 
Bern, Verás al Sol , que me abrasa, 
Brab. Seré Etiope en su Oliente, 
de tanca luz ilustrado* 

Sol. Esposo, amigo , señor? 

llegué á la dicha mayor» 

Bern. Yo en ella á verme abrasado* 
Brab, Y yo entre tanta hermosura, 
grandeza y lustre , concedo, 
Bernardo , que hallar no puedo 
mas dicha ni mas ventura. 

Ya prevengo la visoria, 
que desde este punto empieza, 
por huésped de esta belleza, 
por la dicha de esta gloria, 

’Bern. Sol , milagros has de ver, 
que aun los rayos no los vieron 
del Sol , que calza tu pie, 
dando vuelta al Universo; 
quién está aqui ? 

Tanc^ Yo , Bernardo, 

SoL También es milagro el verlo 
aqui 1 estando ausente tú. 

Bern^ No es milagro, que Tancredo 
es mi amigo. 

SoL Y tan tu amigo, 
que desea el parentesco 
de Leonor, 

Mern. De ru nobleza, 

Tancredo , estoy satisfechos 
pero de tu bizarría 
la satisfacción esperó: 
qué dice Leonor# qué dice? 

Leen. Yo soy tuya. 

Soh Y yo te rutgo 
favorezcas::- 
Bern. Basta , basta, 

vuestra será 5 mas primero 
la habéis de merecer vos, 
firp^ffando esos aceros 
conci ^tl Flanees , que pretende 
la cc quista de estos Rtynos. 
Tañe, El ’^rancés venga y el mundo. 


que escando á tu lado puesto, • 

verá el mundo y el Francés, . 

como su mano merezco., 

Inés Ya estaba yo tamañita, 
si no temblando , temiendo 
que tocase á degollar ! 

de Bernardo el duro acero. ¡ 

Bern, Sol , el Rey está esperando ! 
de mi embaxada el efeño: i 

Brabonél es nuestro amigo, \ ¡ 

mucho en su amistad espero, | 
que aunque Africano , se viste 
de Español por parecer lo. I 

Brab, Español soy y Africano, | 

Monz,. Y yo que de Francia vengo, í 
también lo soy , pero traigo 5 

un Pal adin en el cuerpo# 

Bern. A Dios , Sol. 

SoL A Dios , Bernardo: 

vuelve presto. 

Bern, Al punco vuelvo, 
que solo pudiera el Rey, 
á quien kal obedezco, 
apartarme de tus oj ^s: 
si bien volveremos luego ¡ 

Brabonél y yo á darles 
la batalla á sangre y fuego, I 

y he de volver viéíorloso. ! 

Vame Bernardo , Brabonél y Tvi»- | 
credo^ i 

SoL Con toda el alma te espero# 5 
Leonor, si de la campaña 
no te acobarda el estruendo, i 

yo he de seguk á B.ruar do. { 

León Tus órdenes obedezco, 

Sol, Pelear para vencer 
es el ú.iico remedio. 

León. Viva el Monarca Español» 

Sol. Viva el Espdñol Liiperio, 

Inés. Viva quien la paz adora, 

Vame Sol / ie^ncr , y M>nn.ün detkfd] 
Á Inés. ¡ 

Afonz. Ya que do me has pregunta 
Irés , á fuer de cría u, ' 

el chisme de mi Jornada, 
ni lo que en Francia ha pasadoi - 
yo , que rabio por decirlo, 
te llamo á U relación# 

Jnef* 






































I laJo puestOf i 
el Francéi^ 
nerezco.. 

tamañita, . j 

, temiendo 
foliar f 

duro acero, 
está esperando 
el efc¿to: j 

stro amigo, 
nistad espero, 
ricano , se viste 
carecer lo. 

y Africano. ’ 

le Francia vengo, 
pero traigo ; 

:l cuerpo* 

ardo: 

elvo, 

i el Rey, 
edtzco, 

I oj >s: 

IOS luego 
darles 

gre y fuego, 
viífor'oso. : 

, Brabonél f Ttwí- 

rdor 

Ima te espero, 
a campaña 

el esciu^ndo, \ 

á B.rnardo. 
obedezca, 
ncer 
edio. 

larca Español, 
ol 113 per JO . 
i paz adora. 

' ^ / Aí^yiKon 

Ms. i 

me has preguncaJí^i 
r críala» “ 

! J.'rnadi, 

Va ocia ha pasado* * 

por decirlo, 
relación. 

Jníf* 


y Hechos de Bernardo 

Estimólo yo ,* Monzon, 
y hago lugar para oírlo. 

Arla Corte del Francés 
vienen Naciones remotas, 
y todos se calzan botas 
en la cabeza y los pies, 

Cómo es eso ? 

Yo imagino, 

que es contra los fríos creta, 
en los pies son de baqueta, 
y en la cabeza de vino. 

Anda el brindis á porfia, 
haciendo un alegre trueco, 
lo de Candía con lo Greco, 
lo del Rhin con Malvasíaj 
y quando ya la cabeza 
anda por dar al través, 
se arrojan sacando pies, 
un socorro de cerbeza. 

Ai Español por mil modos 
le pretenden derribar, 
pero suelen encontrar 
con quien los derriba á todos. 

Al entrar á una Hostería, 
dice una gavacha hermosa: 
qual qui cosa , quai qui cosa 
volite Vueseñoría-? 

Aquí está el pavo, el faysan, 
el capón , el francolín, 
la vitela de Esterlin, 
el chorizo de Abscerdam, 
el pemil de Algarrovilia, 
la lamprea del Redaño, 
el formache Parmesano, 
la aceytuna de Sevilla; 
y apénas yo le replico, 
quando al asador clavada 
sale una perdiz asada 
con un limón en el pico: 
uno por aquí anda apriesa, 
otro allí dice *volaüdo, 
y sin saber có no ó quinde, 

*oe hallo sentado en la mesa. 

De suerte es su proceder, 
y su cortesina arenga, 
que harán oomer á quien tenga 
mala gana de comer. 

Yo, que siempre la tenía 


del Carpió. IL Parte. 15 

abierta de par en par, 
con dexarme regalar 
p. ga^^a su cortesía. 

París lugar de los Cíelos, 
solo eche ménos en él 
aquella fuente de miel, 
y el árbol de los buñuelos.* 

Inéí.Y eso se dá sin dinero? 
porque de tu relación, 
lo que importa mas , Monzon, 
te dexas en el tintero. 

Monz.. No, mas no es tan grande el gasto 
como le es en otras partes: 
con tres sueldos y dos Haces 
comerás á todo pasco: 
mas también te sé decir, 
qie es su ingenio can delgado, 
que todo lo que ha sobrado 
hacen que vuelva á servir; 
y con bien poco trabajo 
zurzen de un pollo el alón, 
á las piernas de un sisón, 
y á las pechugas de un grajo, 
y forman una ave entera 
con todos sus aderentes, 
mas de quatro diferentes 
linages como primera. 

Con esto á tu quarco gula, 
que ya quedo descansado 
con haber desembuchado 
ésto que decir quería. 

/«e/. Ten , que falta mas, y aguardo 
la embazada de tu boca. 

Monx.. Esto es lo que á mí me toca. 
lnét. Y lo demás ? 

J\donK, A Bernardo. 

Sale el Rey Alfonso» 

Rey, Y 2 . nuevahe tenido ahora,q ha llegado 
ya Bernardo > y del pueblo acompañado 
entró en León. Qué causa habrá tenido 
para no h. ber venido 
Bernarvlo á darme cuenta 
de lo que Carlos dice , y lo que intenta? 

Tocan dentro un clarl^ 

Ya parece que viene , y 'f^ parece, 
que á mi deseo su lealtad Y ofrece- 





El Conde 

uíi/frt Bernardo , Srahonél , Taacredo 
y McrtMn. 

Btr Sin licencia , ínvifto Alfonso, 
llega Bernardo á cus plantas, 
numilde y vasallo tuyo, 
y tu Enabaxador de Francia. 

Rey, Alzad, sobrino , j decid 
el fin de vuestra Embaxada. 

Rern. El fin , señor, no es posible, 
pero los^ principios bastan. 

Llegue á París , donde habiendo 
precedido las usadas 
ceremonias de aquel Reyno, 
tuve la Audiencia ordinaria. 

* Carlos en tu nombre, 
proponiéndole las causas, 
á cu^ intento favorables, 
tan justas como Christianas, 

Oyóme, y sin responder 
volvió á mi rostro la espalda, 
desestimó mis razones, 
maiOgró mis esperanzas. 
Respondiéronme los doce 
Tares, quando solo estaba, 
que me darían respuesta 
tambores, trompas y caxas; 
y así , 4 riesgo de mi vida, 
quando ya estaba arriesgada, 
afirmé qae solamente 

Rey de España 

Alfonso , y que el Mundo era 
Mayorazgo de su Casa. 

Volvió Carlos, y mandó, 
que mi opinión sustentara; 
lixé públicos carteles 
en las calles y en las plazas, 
y en la de París entré 
al plazo que señalaban, 
sobre un zéfiro de nieve, 
debaxo de cuya blanca 
piel , un bolean , un Vesubio 
centellas aprisionaba: 
tan hijo del fuego, que 
quando las piedras quebranta 
cen la herradura , parece 
abrí.;ada salamandra, 
delfid' cortando la espuma 
del fi’^o que muerde y tasca. 


de Saldaría^ 

fénix entre los aromas, 
mariposa entre la llama, 
poblada crin y ancha cola, 
no quiso que fuesen alas, 
porque en cada pie tenia 
un sacre á vuelo de garza, 
un gerifalte , un neblí, 
cuyas domésticas garras, 
despreciando blanda arena, 
huellas en el ayre estampaos 
De blancas armas armado. 

Con un Sol que me alentaba 
por divisa , que de Sol 
fué cifra luciente y clara, 
pise el dilatado circo, 
y la nobleza y las Damas 
el Caballero del Sol 
por la empresa rae llamaban. 
Entró Dudon el primero 
bizarro a probar su lanza, 
tocó el clarin , y partirnos 
á un tiempo Francia y España; 
mas fué tan poco dichoso, 
que á pesar de Ja estofada 
forma del borrén , voló 
desde la silla 4 la plaza- 
Durandarte fué eJ segundo, 
mas con la misma desgracia, 
que aunque muy gjhn ^ 
no le aprovechó la gala. 

El tercero entró Roldan, 
soberbia torre con alma, 
gigante , de cuyos nervios 
se formaba una montaña: 
confieso que recelé 
la viéíoria , porque estaban 
ya , después de dos encuentroSj 
ias tuerzas algo cansadas. 

Mas acordándome entónces, 
que defiendo vuestra Casa, 
y que soy hijo , señor, 
ciel gran Conde de Saldaiía, 
cuyo valor siempre inviélo, 
ni se turba ni se aja, 
puesta la lanza en el ristre, 
y vuestro nombre en el alma, 
diciendo España , parú 
atropellando Ja baila; 





































y Hechos de Bernardo 
partió Rolaán contra mi 
en una robusta alfana. 

Llegamos al choque j y fueron 
hechas pedazos las astas, 
á buscar fuego á la esfera 
para volver abrasadas: 
pavesas al volver fueron, 
cenizas fueron llegadas, 
que de pavesa á ceniza 
hay muy pequeña distancia, 
firme Roldán en la silla, 
como una roca animada: 
firme yo como yo mismo, 
que rocas no me aventajan, 
dimos fin al a¿to, porque 
con la punta de mí lanza, 
entrando por la visera, 
le herí sin duda en la cara* 

Vertió purpura sangrienta, 
y el Pueblo con voces altas¿ 
favoreciendo á Roldán, 
pidió contra mí venganza. 

Muera el Español, decían^ 

^6 balcones y ventanas: 

Roldán herido ? no viva 
el que su sangre derrama. 

Yo conociendo el tumulto, 
y que ya no se aprestaba 
ninguno á justar, volví 
la rienda, mas no la espalda. 

A los balcones del Rey 
me fui , quando ya llegaban 
juntos Roldán y Oliveros 
esgrimiendo Jas espadas 
contra mí , la Real presencia 
fue remora de sus armas. 

Detuvo el curso á su furia 
( tanto la razón contrasta ) 
aquí me dió la respuesta, 
señor , de vuestra Embazada. 

Decid á Alfonso (me dixo) 
que yo hago esto, y que si trata 
de no cumplir lo ofrecido, 
pasaré en persona á España: 

^dos, Bernardo, con Dios, 
seguj-Q siempre os valga* 

. ^ní con esto, señor, 

J^^zgando sus amenazas. 


del Carpió* ti* Parte* xj 

para despreciadas grandes, 
para prevenidas flacas. 

Vineme por Zaragoza, 
hablé á Marfirio, que estaba 
con este mismo recelo: 
caballos previno y armas 
en tu favor y en el suyo, 
con que á Brabonél despacha, 
que vestido de Christíano 
se disimula y disfraza, 
para que el Francés no enrienda 
nuestra amistad y alianza. 

Es, aunque Moro, Español, 
es una valiente espada, 
gran Capitaa , Soldado 
toda el Africa le aclama. 

El y yo contra los doce 
Pares, que soberbios marchaoi 
saldremos acaudillando 
nuestras valientes Esquadras, 
para que tu fama viva, 
á pesar de las contrarías,^ 
para que Francia lo admire, 
para que le tiemble Italia, 
y para que Roncesvalles 
sea en los siglos plaza de Armas^ 
Kej. Seáis , Brabonél , bien venida* 
Brab. Beso, señor , vuestras plantas 
por raí, y por uii Rey la mano^ 
Be/. Bien os parecen las^ galas 
de Christiano y Español. 

Brab. La amistad une las almas,- 
aunque de contrarias leyes. 

Kf/. Dónde dexais alojada 
vuestra gente ? 

Brab, En las Fronteras 

de Aragón y de Navarra. 

Key, Está bien, de allí no pase.: 
Brah. Si el recelo , señor, pasa 
á sospecha , estad seguro, 
que seré firme muralla 
á vuestro Rey no , y también 
sabré defender mi Casa. ' 

Cinco mil Gineces traigo, 
que con la Unza y U adarga 
á los bridones Franceses / 
les darán muchas lanzadasjy 
mas mis armas auxiliares,/ 










p ' v j- Conde 

os están JuborJioadas; 
para serviros vinieron, 
y yo en empresa tan alta 
soy Soldado de Bernardo, 

Moros y Christianos manda, 

sus órdenes obedezco, 

sin él, señor , no soy nada. 

Bír« Mucho Brabonél me obliga, tp. 
Valiente Moro, eso basta, ^ 
tu lanza y la mia sobran, 
y_á mi brazo reguladas, 
diré, quando Francia venga, 
diré , quando embista Francia: 
Servia en España al Rey 
un Español con dos lanzasj 
de Brabonél la primera, 
por huésped y convidada; 
de Bernardo la segunda, 
defensora de su Patria, 
tan leal , que sirve siempre 
a su Rey con toda el alma, 
y con ei alma y la vida 
á una Española gallarda. 

R 7 , Amigos, lo dicho baste, 
las obras son las que faltan.' 

Brab. Despléguense las Banderas, 
toque Ja trompa y la caxa. 

«/•«. Instrumentos Militares 
avisen a vuestras armas, 
y ellas al Sol en que adoro 
para que sus rayos salgan, 
qu^ los rayos de la Luna 
para tanto amor no bastan* 

Partid , Brabonél. 

Brab,T\x nomibre 

celebre en marmol la fama. 

Rey, A Dios y Bernardo. 

Bern. Sea el mundo 

digno blasón de tus armas. 

Tarje, Fuerce ocasión! grave empeño! 

Brab, Suerte heroyea ! 

Bern. Acción bizarra ! 

Brab,^Toca al arma. 

Berrj, Y á venctr 

toque el pírano y !a caxa, 
par^^Que el mundo conozca, 
que ^nando á un Sol que me abrasa, 
espue, s. de honor aie pican. 


de Saldaña^ 

si frenos de amor me paran. 

í» eij «b.J! «3 ^^ ^^ 

JORNADA tercera. 

Salen marchando por una puerta Bernar. 

do , Erahonel , T.mcreda y Monx.on , / 
por otra Sol , Uonor ,y las rnu¡el'/ 
jw pudieren , con totnbrerot 
y espada/, 

Brab. Hagan aleo. 

Sol. Hagan alto. 

Bern. Sol divina , Sol hermosa, 
tu en arma ? Quieres que diga, 
viendo en Militares pompas 
ese valor invencible: 
quién eres, fuerte Española? 

Mas no diré cal , diré: 
quién eres, divina antorcha, 
que deslumbrando hermosuras 
de todo el Sol ce coronas » * 
tu en, la campaña ? tu anuí i 

M. v;.= Alá 

este valor^, este aliento 
en la Nación Española, 
a despreciar délas Lunas 
Africanas la memoria. 

’ valiente Bernardo, 

Sin afeifluf vanagloiias, 
de la Casa de Quirós 
en Jas Montañas señora. 

Serví á tu madre la Infanta, 
quando Castellana rosa 
floreció, que al lado suyo 
toda hermosura fue corta; 
merefi muchos favores, 
merecí su gracia toda 
en Palacio , y merecí 
ser tu muger y tu esposa: 
pues quando estás en campaña 

> y quando llora 
algún mal suceso, 
íuera bien quedar yo sola 
en mi casa retirada? 

Ni era favor ni lisonja: 
con el alma he de seguirte. 

Soldado soy de tus Tropas, 

per- 



































y Hechos de Bernardo 

perder la vida por ti 
y por el Rey» poco importa» 
que eo mugeres como yo, 
mas que la vida es la honra. 

Este Esquadron de hermosuras 
es guarda de tu persona, 
que dübaxo de tu mano 
vienen á servir zelosas 
de la Patria como nobles, 
leales como Españolas. 

Bern. O claro blasón de Asturias l 
ya con tu presencia sola 
será el brazo de Bernardo 
rayo, que abrasa y asombra* 

Brab. Bkn haya muger insigne, 
que amando a su esposo, logra 
lealtad y nobleza. 

Bdonx.. Vaya 

tras del caldero la soga: 
cdnozcz Francia, que como 
Pares barbados aborta, 
desbarbadas hermosuras 
contra ellos España arroja. 

Nosotras, Bernardo, estamos 
á tu orden, que nosotras 
Soldados tuyos Véñimos 
para vivir á tu sombra, 
y valerosas sabremos 
alcanzarte la viíloría. 

Jnis.Y advierte, señor, que yo 
por criada de tu esposa, 
y por tu criada , traigo 
mayor licencia que todas, 
y con ella un tanto quanto, 
un es no es de bufona, 
de graciosa iba á decir*, 
mas no quiero ser graciosa 
sin licencia de Monzon. 

MonK.. Yo te la doy desde ahora. 

Bern. De Tancredo espero, y creo 
que ha de merecer ahora 
el favor que solicita. 

Ya por tí mi espada corta 
con mas filos que hasta aquí: 
ya querrá Dios que conozcas 
sangre y valor de Tancredo. 

Eso es lo que mas te impona, 
el valor rae ha de hacer tuya, 


del Carpió. //. ^arte. 19 

sin él ni aun mi nombre pongas 
en tus labios, que será 
para matarme ponzoña. 

Btrn, De nuestro Ejcércico al centra 
se retiren y recojan 
Sol y Leonor con su Esquadra. 

Nuestros deseos malogras. 

ÍAon. Quanio á pelear venimos, 
por qué nos quitas la gloria 
de que conozca el Francés 
quién somos las Españolas ? 

Por vida de Alfonso el Casto 
y de Sol, á quien adora 
mí espirita, que he de hacer, 
porque Francia me conozca, 
que á tus pies rindan sus Pares 
petos, brazales y golas. 

Etrn, Este es orden , los Soldados 
no han de replicar, no hay cosa 
como obedecer. 

$oU Sin duda 

quieres, que yo el orden rompa: 
pues advierte , que en llegando, 
como dicen , la forzosa, 
no me acordaré del orden, 
y determinada y loca 
me arrojaré por las lanzas, 
purpura vertiendo roxa 
de mi sangre y la Francesa, 
que soy, para ser Leona, 
de León, si no de Albania, 
de Asturias , si no de Escocía, 
bizarro esplendor de Julio, 
del Cielo luciente pompa. 

Jjton. Y yo y que tu rumbo sigo, 
daré al bronce y á la historia 
blasones que rae autoricen 
*desde el coturno á la gola. 

Vanse SííÍ , Leonor , Jnéf / Tmcrcd§ 
acompañándolas. 

Brab» De este valor presumido 
rae ^/toraeto la viéloria: 
ya no hay riesgos que temer, 
ya peligros no asombran: 
ya , Bernardo , hemos vencido, 
que qilando una muger sejí 
de tamos rayos se arma,/ 
de tintos bríos se adornjf 

C z prin- 



'20 El Conde de Saldaíia. 


principios son y presagios 
de la Francesa derroca. 

Pero quiérote advertir, 
porque luego la discordia 
no malogre tanta dicha 
ni destruya tanta gloria, 
que he de llevar la vanguardiat 
por huésped tuyo me toca; 
yo he de recibir la furia 
Francesa: toda esta honra 
á mis armas y amistad 
se debe, 

Bern, Brabonél , goaa 

todo este honor; desde luego 
la doy: la vanguardia toma, 
que por mí causa no quiero 
que nuestra amistad se rompa* 

Sale Tañereda^ 

Tañe. Con un batidor Francés* 
que la estrada discurría, 
dio nuestra Caballería. 

Monx.^ Y él habrá dado al través* 
Bern* Llegue. 

Sale Fierres vestida muy ridku¡a>~ 
mente ^ 

fierr. La guerra , señor, 
mi prisión ha ocasionado: 
sirvo á mi Rey , soy Soldado^ 

Btrn. Hombre sereís de valor, 
pífrf. Un pobre Soldado soy. 

Já nsL. Sí, que nunca son señores apA 
ios hermanos Batidores: 
pero qué misando estoy? 

No es Fierres ? buen lance ha echadoj 
si es él : él es , vive Christo. 
f mr. Diré todo lo que he visto. 
Múnx.. Sí dirá , que es buen criado, 
y los que lo son, Jamás 
supieron guardar secreto. 

T'inc. Querrá vivir. j 
Monx,, Es discreto: 

quanto quisieres sabrás, 

Bern. Conócesme ? 
f lerr. Desde aquel . 

gr^n dia de tu embaxada. 

Bern. jͣ Bernardo es esta espada, 
Brah^ \ aquesta es de B.abonél. 

Fkrr^ Pt s , señores > ya que en mí 


la libertad se perdió, 
mal podré negaros yo 
lo que supe y lo que vL 
Bern. Qué armas j gente contiene 
el Exército Francés ? 

Fierr, Mucha y muy lucida es: 

el poder de Francia viene. 

Bern. Quién le gobierna? 

Fierr. Roldan. 

Bern. Esto importa mas que todo* 
Pierf. Si tú le honras de ese modoi 
en ti las honras están^ 

Los carros del bastimento 
y ías recamaras ricas, 
en el batallón de picas 
tienen destinado asiento. 

Siete mil Caballos son* 
y catorce mil Infantes* 

Monte. Mosca. 

Fierr. Mas qué importa , si ánte4 
se los vende Galaloti 
al Exército de España? 

Bern. Qué dices ? 

Fkrr. Fué suerte miti 
descubrir alevosía. 

Bern, Esa será' 'riifame hazaña, 

Fierr. Esta noche lo he sabido* 

. que en ese bosque apretado* 
de las sombras ayuüado, 
lo que han concertado he oído; 
y como sirvo á Roldan::- 
Bern. De Roldán eres criado? 

Fierr. Si señor , y su Soldado* 

Bern. Siempre los señores dan 
plaza á sus criados. 

Fierr, Y O 

con su licencia salí, 
y la traición entendía 
mas la dicha me faltó, 
pues ya no puedo volver 
con el aviso á Roldán, 
y los traidores podrán::- 
Bern. Sin mí cómo han de poder ^ 
Fierr. Es terrible la ocasión, 
y siempre, señor, ha sido 
el traidor aborrecido, 
y admitida la ttaicion. 

Berw, Solo por eso he de darte 

K- 






















2i 


y Hechos de Bernardo 

libertad » para que asi 
no piense el mundo de mí, 
que en la traición tengo parte; 
líbre escás. 

P/Vrr. Besarte quiero 
los pies. 

Btrn. Tu partida ordena, 
y llevare esta cadena. 

Dali una cadtna* 

Tkrr. Vuelvo á ser tu prisionero, 
que en sus ricos eslabones 
y en tu heroyca bizarría, 
dirá la libertad mía, 
que una cadena la pones. 

Monx.. Señor , que es Fierres , aquel 
criado de Don Roldan 
fierr, Y espero ser Capian* 

Bern, Qué mucho, si honrado y fiel 
sirve á su dueño ? 

Monx.. Esto escucho ? ^ 
y yo no sirvo , señor ? 
entróme á ser Batidor, 
si el ser Capitán no es mucho* 
Bern, Vete , y di que tuve en poco 
de la fortuna ese halago, 
que ni del traidor me pago, 
ni de la traición tampoco* 

Que la justicia y razón ^ 
me prometen mayor gloria, 
y no quiero la viíloria 
por mano de Galalon. 

Di á Roldan , que no admití 
la tfííicion de aquel cobarde, 
que de Galalon se guarde, 
pero que me busque á mí. 

Y esto le dirás también 
á ese Francés arrogante, 

que venga á cobrar su guante, 
si pretende quedar bien, 
y que de guardarse trate 
de traición tan conocida, 
que yo deseo su vida, 
porque mí mano le raate.^ 

Y á Galalon , si algún dia 
le ves , que pienso pagar 
con mandarle alancear 

su traición y alevosía: 
que yo atento á mi dectro. 


del Carpió. IL Parte. 

no pondré la mano en él, 
mas que morirá el infiel 
á la lanzids de un M^ro. 

Monx.. Y zurdo , que diz que son 
peores, si bien me acuerdo; 
lanzada de Moro izquierdo 
atraviese á Galalon. 

Bern, Partid. 

Bkrr, El saqro Laurel 
vea tu frente vencedora. 

Hace que se vá , / Brahonél le cUtlenf» 
Brah, Tened , que yo falto ahora. 

Decidle , que Brabonél, 
con cinco mil Africanas 
lanzas le espera , aunque son 
en la Francesa opinión 
armas y defensas vanas; 
que con ánimo gallario 
desean verse con él 
la lanza de Brabonél, 
y la espada de BernardOi¿ 

Voy con eso. 

Monx,. Paso , paso, 

que á Monzon también es dada 
su poquito de embaxada. 

Díg^lí á Roidán , s¡ acaso 
se le ofreciere ocasión, 
que es Galalon un aleve, , 
y que á Bernardo le debe 
este aviso y á Monzon. 

A Dudon , que está dudando 
su fortuna siempre enferma; 
y á Gayferos, que Iklerma 
le está en Sansueña esperando*; 

A Calvan , que todos van 
muy vestidos de Romeros, 
porque en sus claros aceros 
no los conozca Galvao. 

Bern* Acaba , necio. 

Bkrr. Señor, 

luego parto á obedecerte. Pase^ 
Monx,, No ha tenido mala suerte 
el señor Don Bitidor. 

Bern, Amigo , á poner la gente 
en orden de pelear, 

Brah, Tú órden sigo. É 
Bern. Y á pensar, / ^ 

que el mas presto csijfcas vaUente^ 

Aquel 








Mi Conde 

Aquel que acomete, gana 
el embice y todo el resto. 

Pues yo para ser ¡xas presto^ 
traigo cólera Africana; 
y si por diversos mojos, 
ya la ocasfon nos convida;:- 
'JBcrn. Sea España defendida 
por Africanos y Godos* 

Faíe con BrabonéU 
'Monx.. Habiendo de pelear, 
me viene á pedir de boca 
la ocasión : Fierres rae toca, 
á Fierres voy á buscar* Vafe. 

Salen Roldan Oliverot / Fierreu 
'Rold, Que eso pasa! que Bernardo 
te envia ! bizarra acción ! 
pierr. Para que de la traición 
te dé aviso. 

Roid, El es gallardo: 

y cómo fié ? 

Pierr. Yo llegué 

á donde tanta maldad 
él y su parcialidad 
trataban , y allí escuché 
de Galalon todo el caso. 

Díxélo á Bernardo , y él, 
aunque enemigo, fiel 
me dió libertad y paso 
para venir á contarte 
lo que intenta Galalon, 
y afeando la traición, 
se mostró muy de tu parte; 
y ésta cadena rae dió, 
premiando mi acción leal. 

Enseñale la cadena. 

Rold, Tiene, al fin , sangre Real, 
y con su sangre cumplió. 

A pesar del Magancés, 
hoy se ha visto en un crisol 
Ja lealtad de un Español, 
y la traición de un Francés. 

Pierr. Pues guárdese el de Maganza, 
que ya esgrimen contra él, 
ó Bernardo ó Brabonél, 
de dfs hierros una lanza. 

Oliv. ElXhmor de tu arrogante 
Exércife> á tanto obliga. 

Pkrr. Tamiñen me mandó , ^uc diga 


de Saldaña^ 

vayas á cobrar el guante, 
ya que en la ocasión escás 
libre del traidor : y pues 
él hace como quien es, 
tu como quien eres haz. 

Rold. Mirad si es temor : y yo digo, 
que es bizarría y despejo, 
y que es el primer consejo 
mejor el del enemigo. 

Tan reconocido estoy 
á su generoso pecho, 
que diera por haber hecha 
la acción , quanto valgo y soy. 
Tocan dentro al arma*, 

Oltv, Aquesto es anticipar 
los Españoles aceros. 

Roid. Pues á pelear , Oliveros, 
amigos , á pelear, 
que ya solo en esto escriva: 
y pues que de la traición 
nos libran de Galalon, 
viva Francia. 

Qliv. Francia viva. 

Dentro ruido de batalla. 

Rold* Pero qué es esto ? hasta aquí 
rayos esgrimiendo llega 
un Esquadron de hermosuras, 
un milagro de bellezas. 

Soldados , tened , tened, 
ninguna espada se atreva 
á profanar lo sagrado 
de tanto esquadron de Estrellas. 
Salen Doña Sol , Doña Leonor , Ir.ts , y lat 
mugeres que pudieren , con las espadas 
desnudas y Monxjsn. 

Sol. Dexa , Capitán , que todos 
peleen , no los detengas, 
que en la bizarría de España, 
en las nobles Montañesas, 
no cabe temor ninguno. 

Reíd. Ni Francia mide sus fuerzas 
con mugeriles aceros. 

Monx,. Por Oíos , que la hicimos buena; 
que de cu tienda salieses 
á tanto peligro expuesta! 

Sol. Pues yo vine á la campaña 
para quedarme en mi tienda, 
ó para morir Wo 

de 



























y Hechos de Bernardo del Carpió. //. Parte. 


de un esposo ? 

^old, Heroyca prueba 

de valor! Quién sois, señora? 

Ul, Quien este Esquadron gobierna, 
quien rige estas Amazonas, 
y quien primero que sepas 
quien es , perdiendo la vida, 
satisfará tanta deuJa. 

Del campo soy de Bernardo, 
á tus Soldados ordena, 
que para mayor viéloria 
nuestro Esquadron acometan, 
que cómo todo tu campo 
le rinda , cautive ó prenda, 
puede alcanzar mas gloria 
la Mo iarquia Francesa, 

Mas primero , mas primero 
que la viftoria merezcas, 
ha de costar tantas vidas 
de los que audaces Jo emprendan, 
que de este campo las flores 
nadando en sangre se vean, 
quedando, sino marchitas, 
pálidas , mustias y yertas. 

Si en el campo de Bernardo, 
si en sus valientes Banderas 
tales Soldados miliun, 
á la fortuna no tema. 

Ocasión me ha dado el Cíelo 
para que en ella agradezca 
lo que ha hecho por mi Bernardo. 
Francia y el mundo lo entiendan; 
Soldados , valientes Pares, 
celebrad la acción mas nueva. 

Mortx. S ñor , mira que cs*,:- 
Kcld No quiero, 

qmndo ella misma la niega, 
que me digas quien es , calla, 
ni me avises ni la ofendas. 

Monje.* Salió en busca de su esposo 
tan determinada y ciega 
con el esquadron volante 
de bizarras Lco'ie*:as::- 
Ya ce he dicho que no quiero 
saber ahora quien sea; 
basta saber , que á Bernardo ap, 
le debo honradas isencias. 

Uu coiuboy de cita Soldados 


con estas señoras vuelva, 
hasta dexarlas seguras 
en su quartel ó en su tienda, 
que si Bernardo envió libre 
á mi criado , no es esu 
menor acción que la suya; 
y tú para que lo sepa, 
le dirás lo que ha pasada 
y has visto , mas que 'se queda 
nuestra eneniscad en pie, 
pu?s á embarazar no llegan 
las leyes de cortesía 
á los lances de la guerra: 
volved , señora , y no os pese 
de que yo galan parezca 
con las Damas Españolas. 

SúL Pluguiera Dios yo pudiera 
hacer que fueseis amigos. 
píold. No es posible. 

Lem, Qué nobleza 1 

Oltv. Sabes lo que has hecho I 

Kold, No, 

basta que el mundo lo sepa. 

Vamos , señoras, que ya 
aquí el comboy nos espera, 
y yo me adelanto á darle 
á Bernardo aquesta nueva, 
para ganar mis albricias, 
y pescarle otra cadena. 

Aquesto hace Roldan. 

Soh Roldan sois ? el Cielo quiera, 
que aquestos odios se acaben. 

Kold, Quando España nuestra sea 
se acabarán. 

Soi. Pues creed, 

que ha de durar la pendenos 
muchos siglos. 

Kold, No me coge 

de susto esa mala nueva. 

Id soldados , sin faltar 
al decoro y revci encía, 
comboyando á estas señoras. 

Sol. El bronce y el marmol sean 
digno blasón de tu nombre. 
tc§n. Gran valor 1 

Rold. Rara belleza! iVantt» 

SA¡en Bernardo , Brahorrél J Tancredffm 
Bcrn, BuíCando á Sol , qutjfper dida 










24 El Conde 

por entre aquesta maleza 
la lleva su gentileza, 
poniendo á riesgo su vida, 
vengo , Brabonél. 

Brah, Espera, 

que si no míente el ruido, 
liázia acá me ha parecido 
que se acerca un hombre. 

Btrn. O , quiera 

el Cielo (sin vida estoy I ) 
que halle alivio en mi pesarí 
quiero salirle á buscar. 

Ya llega. 

Quién es ? 

SaU MonMn alhorotadú^ 

^Monx., Yo soy. 

Bírn, Qué traes ? de dónde has venido ? 
y mi esposa? 

^Monx., Atiende un rato, 
y te diré de varato 
todo lo que ha sucedido.- 
Tu esposa y todas sus Oamas> 
retiradas en cu tienda 
( para que el Francés no entienda, 
que tú te andas por las ramas) 
©yendo al arma tocar, 

Sol , que es un Cielo y un Mayo, 
se adelantó como un rayo 
á ayudarte á pelear. 

Roldan viendo la arrogancia, 
deslumbrándole su cielo, 
puso á sus píes por el suelo 
todos los Pares de Francia; 
tan bizarro y tan acento, 
que sabiendo que á un Soldado 
suyo libertad le has dado, 
te paga cien mil por ciento* 

A tus Soles y á tu Sol 
comboyándolas te envía; 
por Dios , que esta es bizarría 
de valeroso Español I 
Con lindos desembarazos 
te envia cu esposa fiel; 
pero en viéndote con él, 
re ha de hacer dos mil pedazos* 
Tom¿señor , mi consejo, 
y y otra hazaña 

dá iicl.*‘c¡a , que en España 


de Saldaña^ 

le quitemos el pellejo: 
que si conmigo Justara, 
como ha justado contigo, 
yo le tirara al ombligo, 
y esta guerra se acabara. 

Bern, Heroyea acción ! gran viélorla l 
la fama , el mundo la alabe, 
si en humanas lenguas cabe 
tanto laurel, tanta gloría. 

Venció Roldán , ya venció; 
con sola esta bizarría 
baxó la balanza mia, 
y su balanza subió 
á mas supremo lugar: 

Brabonél, no hay mas que hacer. 

Brab. Sí , mas cayó sobre haber 
enseñádole tú á obrar. 

Primero fué tu hidalguía, 
tú el camino le enseñaste, 
á su criado libraste 
y á él de tanta alevosía; 
y aquellas líneas siguiendo^i 
no pudo errarse. 

Bern^ Es así: 

apénas he vuelco en mí. 

Brak Que codo el marcial estruendo 
desprecie un amor constante, 
y que se halle en la muger 
esfuerzo para vencer 
del temor fiero el semblante I 

Bern, Ya envidio el Francés valar| 
ya deslució ia acción mia, 
pues pagó mi cortesía 
y aun con moneda mejor. 

No en la propia me ha pagado^ 
no , que para mayor palma, i 

él me restituye el alma, 
si yo le vuelvo un criado; 
mucho debo á mi fortuna. 

Motjíl. Ten , sin embargo , recelo, 
pues Roldán , en quanto al duelo| 
no hizo novedad ninguna. 

Bern. En eso estamos iguales. 

Monzón , que con esa mesma 
circunstancia le envié 
con su criado la nueva 
de aquella traición cobarde, 
de aquella aleve cautela. 


* 


2 


























pellejo: 

3 juscara^ 
lo contigo, 
ombligo, 
se acabara, 
ion 1 gran vidoría I 
ido la alabe, 
lenguas cabe 
inta gloria. 

, ya venció; 
bizarría 
a mía, 
abió 
lugar: 

ay mas que hacer, 
sobre haber 
í obrar, 
hidalguía, 

: enseñastCji 
raste 

a alevosía; 
is siguiendoi 
e. 

co en mí, 

1 marcial estruendo 
lor constante, 
en la muger 
encer 

el semblante I 
el Francés valor| ' 
acción mia, 
cortesía 
iieda mejor, 
ía me ha pagado| 
mayor palma, i 

í el alma, 
n un criado: 
raí fortuna, 
ímbargo , recelo, 
en quanco al duelojj 
id ninguna, 
nos iguales, 
con esa mesma 
í envié 
la nueva 
cion cobarde, 
íe cautela» 

t 


y Hechos di 'Bernardo 

y pues frente á freríte»^ estamos, 
y ¡as enemigas lenguas 
no dirán , que nos valemos b 
de indignas estratagemas; 
pues ya ha llegado el certamen, 
y Ja marcial academia 
al son de. trompas y caxas J 
nos convida y nos alienta, 
fapy es día de vencer « vi 

ó morir : ninguno vuelva 
cobarde el rostro al peligro, 
infame espalda á la ofensa. a 

£rab. Lo propio digo á los míosj 
pero Africanas centellas, 
con los bridones Franceses 
á escaramucear comienzan: 

Bernardo , vuelve á mirarlos. 

Tañe, A nuestro Eíquadroa se acerca 
una Tropa de enemigos# 

^fonx., Llegue, que á buen puerco llega. 
Salen Roldan^ Oliveros y Fierru coa las 
espadas desmdas» 

Dent^ anos* Santiago, Ca^as* 

§iros. San Dionís. 

Rold. Soldados, aquí st encierra 
la dificultad mayor. 

Bern» Eso busca quien pelea* 

Bmbisteme , y habiendo peleado em el fa» 
hlado , S9 retiran los Franceses , /- van 
/obre ellos ios Espamles , volviendo 
a salir Bernardo y 
Rolddm* 

Rold,Yz te ha buscado , Bernardo, 
olvida á una parte , dexa 
las hidalgas cortesías, 
las cortesanas, finezas. - T 

^ern. Mas valor es no olvidarlas: 
quien las olvida, las niega, 
y yo negarlas no puedo, 
que siempre ^es mejor vencerlas, 
que negarlas. 

Rold, Decís bien: 
miéntras los campos pelean, 
vengo yo á cobrar mi guante, 
y á llevarme tu cabezi, 
por la sangre que en la justa 
derramaste de mis venas. 

No será , Roldan , muy fáciU 


•dtl Carpía. II, Parte, Hf 

Raid. El acero y no la lengua 
ha de hablar» 

Bern, Muy bien has dicho. 

Rold. Pues ajustar la materia, 

porque la viéloria cante ^ 

el I que valeroso venza. 

Bern, Ya esgrimo el valiente aceroa 
Rold^ Y ya en mi brazo te esperan 
los filos de Durindana. * Rinen^ 
Bern, Valiente , Francés, peleas. 

Rold, Bizarro eres , Español. 

Bern, Saqué del León la guedexa. 

Rold, Tas golpes son poderosos. 

Bern. Ahora , Roldan , empiezan. 

Rold. Herido , Bernardo , estoy. 

Bern. No será la vez primera. 

Rold, Sagrada Deidad te anima» 

Bern. La razón sola me alienta. 

Rdd, Bien se vé» 

Bern. Rinde la espada. 

Rold. Porque nioguno posea 
á Durindaoa , la haré 
pedazos en esta peiia: 
muerto soy : há Roncesvallcs* 
sepulcro de armas Francesas! 

Mese ía espada en un peñasco , / cae 
muerto adentro. 

La espada embaynó ( qué asombro 1) 
en el peñasco : gran fuerza, 
pero no será menor, 
si-de bayna tan estrecha. 

Saca la esp tda del peñasco, 
yo la sacaré. Murió 
Roldan, y su espada es esta, 
que en la Armería de Alfonsa . 
pendiente de su correa, 
será blasón que publique 
mi viéloria y su tragedia. 

Murió el Francés mas bizarro; 
y aparte la diferencia 
tan reñida , y que á mi Patria 
debo amarla y defenderla. 

Vive Dios , que me ha pesado^ 
que h enemistad no llega 
i reconocer venganza y 

en quien bizarro pelear / ^ 

pero can solo he quedada, 
que apéoas escucho , apenas 
^ ác 










26 Cimii ¿k 

de un solo tambor se oyen 
los golpes de k baqueta, sá 
Qué suceso habrán tenido ^ 
mis Soldados en m¡ ausencia? 

Cantan. Mas te queda «jue vencer, 
mas viéloria quieren darte, 
quando de los enemigos 
los menos la hagan mas grande,. 

Btrn, Voz misteriosa , qué dices ? ^ 
mi viéioria aun no es bastante ? 
mas me queda que vencer? 
mas contrarios me combaten ? 

Pues viva Alfonso , que yo, 
para que sus glorias cantes, 
prodigiosa voz , seré 
instrumento , cuyas claves, 
torciendo enemigas cuerdas, 
ó las temple , ó las quebrante. 

Vken denn Viva España , y Francia llore 
suceso tan lamentable. 

Bern. Pero qué miro ! mi esposa 
con un Esquadroii volante 
viene ahora, y decir puedo 
que el Sol en sus ojos nace* 

Salen Sol , Leonor é Inéu 
£W. Bernardo , ya mis. temores, 
en viéndote se acabaron. 

Bem.Y en ti, señora , empezaron 
mis glorias y mis favores. 
teon. Ya de Roldan la arrogancia 
Francesa has puesto á tus pies. 

SoL Ya/mira el campo Francés 
sin luz las Lises de Francia. 

Bern. Sl mirándome estuviste, 
poco tuve yo que hacer: 
td me ayudaste á vencer, 
tú la viíloria me diste.^ 

Para ofrecerte en despojos 
la :gloria en tan breve plazo, 
cada golpe de mi brazo 
era un rayo de tus o)OS. _ , 

Tan tuya, Sol, es la glork, 
poco me debo á mí, 
que se paró el Sol en ti 
pai^ alcanzar la viÓioria. 

5í?í. gran valor Ja ha alcanzado. 

Bcm. IXc hacer, 

fuá ai mundo i entender. 


Saldaña^ , ‘ 

qu^ Roldan no era encantado: 
y si lo era , no me espanto 
de tan extraña aventura, 
que al rayo de tu hermosura 
se desvaneció el encanto. 

Dentro, A los mas profundos valles 
lanzas llegan y paveses. 

Sale Brahonil vestido de Afora. 
Brab, Mala la hubisteis , Franceses, 
la rota de Ronccsvalles. 

Dentro, Viéloria España. 

Brah, Ya dan 

la viéíoria declarada 
estas voces. 
jSern. Y esta espada 

la muerte de Don Roldán* 

Brab, Murió el Paladín ? 

Bem, Murió 

valiente quanto ínfelicc, 
que al valor no contradice 
la dicha del que vendó: 
mas por qué el trage has mudado? 
Sr 4 íi^. Porque después de vencer, 
quiero esa lisonja hacer 
al que ofendí despreciado: 
á mi trage hice este ultraje, 
y pues, tantas dichas veo, 
quiero gozar el trofeo 
de la viétorra en mi trage. 

Bern, No te entiendo. 

Brah. Yo sabré 
darme . á enteader¿ 

Quándot? 

Brah, Luego, 

pues generoso te entrego 
la V¡¿loria que alcancé.;i • í 

Ahora es ocasión , fortúnaí j 
ahora es tiempo de ayudarme, 
que ufaqo y vencedor me hallo 
con Exéteito bastante 
para ser dueño de codo, 
aunque la amistad; se acabe. 

Bern, Ahora , amigo Brabonél, 
solo falta el ajustarse 
la materia entre los dos, 
haciendo partes iguales. 

Escoge , elige el primero, 

, tratando de contentarte 


a : 

■ i ^ 


coa I 





















y Hechos de Hernario 

con U gloria del vencer, 
ú el incerés del pillage, 
ó la honra ó el provecho: 
escoge una de estas partes, 
porque yo pueda después 
tomar la que tú dexares* 

Brah, Modestamente me obligas, 
la partición es galantes 
yo la vanguardia llevé» 

Bern^ Porque tú me lo rogaste, 
que la vanguardia era mia* 

Brab, Yo vcDci á los doce Pares» 

Eern, Ya los había vencido 
ántcs que á verlos llegases. 

Brah» La gloria del vencimiento 
me toca de parte á partes 
de quien vence es el despojo: 
según esto, no te canses, 
que todo es , Bernardo , mío* 

Bern* Mucho llegará á pesarme, 
si soberbio no te ajustas 
á paños tan razonables; 
yo le di muerte á Roldan, 
y como tú mejor sabes, 

Exérciro sin cabeza 
puede poco y poco vale. 

Brah» Todo 'es mío. 

Bern, Nada es tuyo, 

Brah» Sabes quién soy ? 

Bern. No te alabes. 

Brab. Puedo hacerlo. 

Bern, No es cordura. 

Brab» Es valor. 

Bern, Es propio ultraje» 

Br%b* Brabonél soy» 

Bern. Yo Bernardo. 

Brah. Valgo mucho. 

Bern. Nada vales, 

porque quien todo lo quiere, 
todo lo pierde y deshace: 
seamos, Brabonél, amigos. 

Brah, En vano me persuades: 

Vícioria y despojo es mío. 

Bern. Qué soberbio está el Alarbe! ap» 
Brab. Esto ha de ser , vive el Cielo. 
Bern. Pues quien no sabe obligarse 
de la cortesía , sufra, 
que en todo con él se falte; 


del Carpió^ IL Parte, ay 

y ahora entiendo la razón, 
por qué de trage mudaste, 
y rae huelgo , pués ya puedo 
en tan diferentes lances, 
si te miré como amigo, 
como á enemigo mirarte. 

SoL Señor , de los enemigos 
los menos* 

Bern. Scotencia grave l 

esto aquella voz me dlxo: 

Moro, trata de guardarte. 

Brab. Si haré, que también conrnlgo 
habla esta voz que escuchaste; 
enemigos sois , y siendo 
menos, seré yo mas . 

en la campaña te aguarao. 

Bern. No es menester que me aguardes; 

prevenios, Leoneses míos. 

Brab. Lo mismo mi gente hace» 

Bern. Ahora veremos si iguala 
tu razón á tu corage. 

Brab, Verá el mundo mí valor» 

Bern. NTnguno podrá culparme, 
pues te rogué con lo justo 
cortés, quando tú arrogante. 

Brab, Al arma toquen las trompas. 

. Bern^ Brame el bronce y gima^i parcelé* 
Brab. Viva Marfirio. 
íerií.íNo viva 

sino Alfonso , cuya sangre 
en mis venas , deshará 
tus Banderas y Estandartes. 

Sil. Contra los Moros , quica duda 
que podemos ayudarte 
las Leonesas Amazonas? 

Leen. Ahora es tiempo de emplearte 
nuestros aceros, conozca 
el mundo nuestras lealtades. 

Brab. Al arma , Africanos míos. 

Bern. Leoneses , muera el Alarbe. 
Tuan ai arma , vanse Brabonél por una 
puerta , y Bernardo y los suyos por ctrai 
dase fa batalla dentro , y sale Bernardo 
peleando con Brabonél y le mata , y 
luego salen Sol , Leonor jTancredo 
y Afonxon, m 

Bern. Esto es lo que m^faltaba • 
por vencer j ya son iftales 

Afri- 



^8 Conde 

Africanos y Franceses* 

Brah. Venciste , bizarro Marte, 

y mí soberbia me ha muerto. Cafi 
Tañe. La fama tus hechos cante. 

S&L Lises y menguantes Lunas 
Juntas á tus pies se abaten. 

Bern. A los tuyos , Sol , las pongo, 
para que desde ellos pasen 
á los de Alfonso , diciendo 
las venideras edades, 
que yo de los enemigos 
los tnénos quise dexarle. 
flJonz.. No es nada, vayanle echando 
Braboneles y Roldanes, 
como quien i la tarasca 
paperuias que se trague. 


de Saldaña. 

Ltori^ Toda la campaña es suyaj 
Bern. Entre tantos Capitanes 
Tancredo famoso ha sido: i* 
y pues que debo pretniarleji 
suya es Leonor, 

Ti*nc. Soy tu hechura. 

Bern. A León el campo marche» 
donde se hará el casam!entO| 
pues me toca apadrinarles. 
León, Yo ce obedezco. 

Bern, Y aquí 

dá fin la segunda Parte 
del de fialdaña , y los H-*chos 
en Francia y en Ronces valles 
de Bernardo , desmintiendo 
hechos y lenguas mordaces. 


FIN. 


C5on Licencia : En Valencia , et\ k Imprenta de Josepft 
y Thomás de Orga, Calle de la Cruz Nueva, junco al 
Real Colegio del Señor Patriarca, en donde se 
hallará esta y otras de diferentes Títulos. 

Año 1776.