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Full text of "Memorial histórico espãnol"

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MEMORIAL HISTÓRICO ESPAÑOL: 



COLECCIÓN 



DE DOCUMENTOS, OPUSGIIIOS Y ANTIGÜEDADES. 



QUE PUBLICA 



LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA. 



TOMO XV. 




MADRID, 

^ LA XlUPRENTA NAGXONAI.. 

1862. 



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LIBRARY 

721480 

UNIVERSITYOF TORONTO 






CARTAS 



DE AlGM PP. DE L\ COMPAÜliA DE JESÚS 



MBRK LOS SDCISOS DK Li HORAKQDÍA 



E^TRE LOS AIV08 DE 1634 Y 1648. 



COMPRENDE DESDE 17 DE AGOSTO DE 1638, Á 22 DE SETIEMBRE DE 1640. 



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-Toco es lo que acerca de este tomo y su conten-ido ha- 
bremos de advertir á los lectores. El P. Rafael Pereyra con- 
tinúa recibiendo de todos los colegios de su orden en la Pe- 
nínsula, así como también de varios puntos de Europa, 
Asia, África y América numerosas cartas, que debieron te- 
nerle al corriente de los principales sucesos acaecidos en 
el globo. De vez en cuando, es verdad, la muerte le arre- 
bata uno de sus corresponsales; pero otro nuevo ocupa 
prontamente su lugar, y el Colegio sevillano apenas si 
siente su pérdida. 

A i 7 de Setiembre de 1 639 murió en Valladolid él 
P. Juan Chacón, una de las lumbreras de la Compañía, si 
se atiende á su reconocida piedad y al número y calidad 
de sus escritos; y el P. Pereyra que desde el año de 1 627 
parece haber tenido con él íntima amistad y estrecha cor- 
respondencia, se exf)resaba así €n una de sus cartas al 



VI 

P. Luis de Herasso, de Bilbao (i ) : «Ha perdido la Com- 
pañía en el P. Chacón uno de sus mas humildes servidores 
y fuertes campeones; y yo el mejor amigo que en el mun- 
do tenia. Su amabilidad, dulzura, sincera amistad y cien- 
cia profunda, junta con el talento de que Dios se sirvió 
dotarle, dejan en mi corazón gratas é inolvidables memo- 
rias que el tiempo nunca podrá borrar. V. R. vea si hay 
en aquel Colegio quien quiera suplir su falta, noticiándo- 
nos lo que en Valladolid y su tierra pueda ocurrir de nue- 
vo, porque aunque el P. Rector y el P. Gabriel de He- 
nao (2) se me han ofrecido de muy buena voluntad, las 
muchas ocupaciones del uno, y la poca salud del otro, me 
temo les han de impedir el que cumplan su buen pro- 
pósito. » 

La época que abrazan las cartas (desde el 19 de Agos- 
to de 1638, hasta el 22 de Setiembre de 1640) es preci- 
samente una de las mas calamitosas por que ha pasado 
nuestra patria. Confiada la administración del Estado y, el 
mando de los ejércitos á manos inhábiles;' exhausto el Te- 
soro público; agoviados los pueblos con nuevos y excesi- 
vos tributos que apenas bastaban para el sustento diario 
de nuestras huestes y. armadas, en Italia y Flandes; ata- 

__ ^ . _ ^ - . -— — r— — — 

(1) En un tomo de la Colección señalado con. el núm. 129 se hallan 
cartas de este Padre escritas entre los años de 1627 y 30, desde Sala- 
manca, ni P. Rafael y otros jesuitas sevillanos. Tenia cuándo murió 62 
íañosy 42 de Compañia. ' 

(2) Acaso este P. Gabriel sea persona idéntica con un D. Gabriel de 
Henno y Monjí^raz á quien hemos visto atribuida la Tragedia del primer 
Daquede Florencia. W tratar de él D. Nicolás Antonio [Bibl. Nov., tomo 111, 
'páí?. H()6) le atribuye equivocadamente unas I Ilustraciones de Vizcaya, que 
aqgel bibliógrafo dice se imprimieron en 1637 en Valladolid. Lo que el 
P. Ilenao hizo fué trabajar con otros jesuitas, académicos de Bilbao, en una 
obrita harto rara que se imprimió en efecto en dicha ciudad y año, y 
cayo lítalo es: Vizcaya illiistralaab Aca^lemicis humaniarum litterarum Bilha- 
iieims 9ch(A(P. societalin Jesu.Cfesarauguiatm, apud Jom/nn a Lanaxa. 16:17.-4.° 



VII 

cadas nuestras costas y fronteras por un enemigo tan po- 
deroso y activo como el cardenal Richelieu, empeñado en 
desquitarse del revés sufrido en Fuenterrabía, la monar- 
quía española pasaba á la sazón por una de esas crisis 
largas y trabajosas que se observan en la vida de las na- 
ciones. Un malestar general reinaba en la corte y en las 
provincias; las clases todas de la sociedad gemian bajo el 
peso de un gobierno arbitrario é indiscreto; el desaliento 
y la desconfianza llenaban los corazones; apurábase el su- 
frimiento y lo que antes no pagaba de mustio y silencioso 
descontento, fué poco á poco tomando las proporciones 
de abierta y clamorosa rebelión: Cataluña sacudía el yugo 
y se preparaba para una lucha tenaz y fratricida, habien- 
do antes reconocido por su protector á Luis XIII de Fran- 
cia; Portugal se separaba y elegía rey al de Braganza. 

Prosigue el P. Sebastian González su interesante tarea, 
aunque no con la asiduidad que antes. En cambio dos 
nuevos corresponsales; uno de Salamanca (1), otro de Va- 
lladolld; sin contar el P. Claudio Clemente, que escribe 
también desde la corte, se presentan en la escena, y lle- 
nan el vacío de aquella correspondencia; al paso que al- 
guna que otra carta anónima, escrita con cortesano desen- 
fado, viene á formar contraste con el estilo mesurado y 
monótono del buen jesuíta. También menudean algo mas 
que en los tomos anteriores, los «Avisos» y «Gacetas» ya 
copiados de otros impresos, ya redactados por algún her- 
mano, en vista de cartas originales venidas del extranje- 
ro, y aunque esta clase de documentos son por su misma 
naturaleza los menos Interesantes de la colección , no por 
eso hemos cieldo deberlos omitir. " 



(1) El P. Gaspar Suarez de Toledo, en Salamanca, y el P. Alonso de 
Amaya en Valladolid. 



■VIH 

' No ha dejado de llamar nuestra atención la circunstan- 
cia, harto notable por cierto, de que en estos tomos que, 
según dejamos dicho comprenden indistintamente la cor- 
respondencia recibida por el P. Rafael Pereyra y otros 
PP. del Colegio sevillano, falten proporcionalmente mas 
documentos que en otros de la colección. A esta causa de- 
berá atribuirse cierta inconexión que se advierte en esta 
correspondencia, asi como las frecuentes alusiones á cartas 
y papeles que no se hallan ya en ella. Citaremos como 
ejemplo la carta del P. Gonjzalez, del 19 de Junio de 1640, 
en uno de cuyos párrafos se alude á otra anterior que no 
se halla en el tomo, y en la cual debió tratar por extenso 
de lo derrota sufrida por el marqués de Leganés, junto al 
Casal de Monferrato, carta que por causas que nos son 
desconocidas ha sido extraída del lugar que ocupaba. ' 

No es este el único documento cuya falta se advierte 
en la colección, pudiendo indicarse la de otrf^s muchos 
igualmente interesantes, y cuya ausencia se explicaria mas 
fácilmente á no hallarse consignada en varios lugares de 
una manera oficial y terminante. Para el ruidoso proceso 
formado á los jesuítas en 1168, al que precedió, como era 
natural, la ocupación de sus papeles, todo documento con- 
siderado necesario para la probanza de los cargos que se 
les dirigian, fué cuidadosamente desglosado de los to- 
mos, y puesta en su lugar una declaración firmada por 
el marqués de Sobremonte, expresando el dia y la ra- 
zón de la extracción (4). Son por desgracia muy fre- 



(1) Al fól. 90 del tomo 129; se halla una nota del tenor siguente: *«En 
el lugar que ocupa este papel estaban ocho hojas de coplas contra los do- 
minicos, y una carta de S. M. al cabildo de Sevilla sobre la canonización 
de San Fernando con oíros papeles. Todos los cuales fueron sacados de este 
sitio en í:\ de Abril de 17<i8, de ('.rdon del señor marqués de Sobrenion- 
le.eslaiMio presente su sefioria, para remitir al Consejo, en fuerza de car- 
la orden, comunicada por el limo, señor íiscal de S. M. en 4» del citado 



IX 

cuentes en estos tomos las desmembraciones de este gé- 
nero, sobre todo en asuntos tocantes á la Inquisición, 
á las relaciones de la (>ompañía con la corte romana, á 
sus animadas contiendas con carmelitas y dominicos, 
y á todo aquello que se rozaba con la religión ó la 
política; habiéndose desglosado al fól. 126 del tomo 
129 una carta original de San Ignacio de Loyola pa- 
ra el venerable Juan de Avila, sobre las persecuciones 
que la Compañía sufrió en Salamanca; al fól. 606 del mis- 
mo tomo una impugnación de las doctrinas del P. Suarez 
y del cardenal Belarmino, con un memorial del Nuncio so- 
bre el libro del P. Poza; al 621 varias cartas del mismo 
P. Poza sobre los decretos expedidos á favor y en contra de 
sus obras, y otro del P. Ibañez en contra de aquel céle- 
bre jesuita; al fól. 631 una carta del P. Chacón al P. Pe- 
reyra avisando como el P. Guevara habia ido á Salaman- 
ca á dar satisfacción de una proposición sentada por él; el al- 
boroto que de esto se originó y la carta que el Presidente 
del Consejo de Castilla escribió para calmar los ánimos; al 
661 una relación de las persecuciones que el venerable Pa- 
lafox, obispo de la Puebla, intentó contra los jesuítas, y los 
motivos secretos que para ello tuvo; y por ultimo al 693 
varias cartas sobre las cosas del Dr. Espino y las persecucio- 
nes de la Compañía con un papel intitulado: Colirio para 
los ojos apasionados al Dr. Espino, y un memorial del Pa- 
dre Diego Collado, contra la Compañía. 

No habiéndonos sido posible averiguar el paradero de 
estos y otros papeles á cuya falta habrá de atribuirse se- 



mes al dicho señor marqués que esto rubrica. Y fueron puestas dichas 
fojas en la carpeta núm. 3, con la señal de núm. 13.» 

Notas de este género son desgraciadamente muy frecuentes en los to- 
mos 90, 119, y 128 de la Colección de donde se han trasladado las cartas 
que componen este tomo. 'V^- o"!í ."• - --^^ •>* 



X 

gun ya dejamos dicho, la falta de ilación y orden en al- 
gunas partes de esta correspondencia, nos contentamos con 
dejar aquí consignado el hecho por lo que pueda importar 
á los que en lo sucesivo se dediquen al esclarecimiento 
de la historia nacional, en general, y en particular á la de 
la Compañía de Jesús. .:>I)(.(>í.> '■ iíí)í)<i^>idííí{ ; 
< En varios lugares de esta correspondencia se alude, aun- 
que vagamente , á una comedia escrita por el P. Valentin 
para el centesimo de la fundación de la Compañía, en 
1640. De presumir es fuese la intitulada Las glorias del 
mejor siglo, que se representó en el Colegio imperial de 
esta corte, en presencia de SS. MM. y en ocasión dé las 
fiestas celebradas con dicho motivo; cuyo autor fué el Pa- 
dre Valentin de Céspedes , distinguido poeta y orador de 
aquel instituto religioso, quien la publicó bajo el seudóni- 
mo de D. Pedro del Peso. Esta comedia que parece haber- 
se escrito con mucha anterioridad, puesto que se empe- 
zaba ya á imprimir (I) por Agosto de 1639, debió ser ob- 
jeto de censura para algunos á quienes desagradaba quizá 
su título algún tanto presuntuoso, puesto que la impresión, 
varias veces imterrumpida, experimentó obstáculos, y no 
se terminó hasta muy entrado el año 1640 (2). Como 
quiera que esto sea, sabemos á no dudarlo, que fué obra 
del P. Céspedes, quien también compuso otra comedia sa- 
cramental sobre la historia de Enaas, no citada en ningu- 
no de los repertorios bibliográficos de nuestro antiguo tea- 
tro. Otro tanto puede decirse de dos comedias del Mon- 
serrote (3) escritas á lo que parece por individuos de la 
Compañía, y acerca de las cuales no hemos podido adqui- 
rir mas noticias que las muy vagas que da en su carta del 



(1) Véase lapág. .128. 

l2) Carla del P. Hcrasso del V,] de Mayo, pág. 244. 

(3) Véase la p«g. 245. 



XI 

43 de Mayo de 39, el P. Luis de Herraso, del Colegio 
de Bilbao. 

Ya dijimos en otro lugar (1) que cada tomo de esta 
interesante Colección está precedido de varios cuadernillos 
de letra del P. Rafael, en que este infatigable escritor re- 
copilaba las noticias recibidas durante el año , formando 
con ellas unaespecie de sumario histórico. Entre ellas figu- 
ran no pocas relativas á Sevilla y su Colegio, y de vez 
en cuando, como para descansar de tareas mas arduas , el 
buen Padre inserta poesías ya propias, ya agenas; religio- 
sas las unas, satíricas y burlescas las otras, que aumentan 
sobremanera el valor literario de la Colección. Al fól. 816 
del Leg.** suelto, núm. i , se halla un graciosísimo romance 
intitulado Consejo de los Gatos en que se ridiculiza el go- 
bierno del Conde- Duque; al fól. 829 unas coplas harto pi- 
cantes que empiezan: Señora Castilla, á Dios, y otras: /n- 
felice monarquía, qué letargo; al fól. 836 un Soliloquio en- 
tre la huerta del Duque de Lerma y el Retiro, y por último 
al 848 una décima y otros versos á Sevilla que dicen así: 

~h^. íji) qbílOO I República descontenta 

Di, ¿por qué te quejas tanto? ' ^ hikinjh . 

, Pues tienes hoy tanto santo 

Que te libran de tormenta?*' ' 

' ' 'tí 
Pues ya corre por su cuenta ' 

El aliviar los rigores, 

Deja esos vanos temores, 

Y mira bien lo que dices, 

Pues tienes á San Felices (2) 

A Monsanto (3) y San Victores (5). 

Habiendo abaratado el trigo en Sevilla, y valiendo el 



(1) Introducción al tomo 1, pág. VI. 

(2) Regente de la Audiencia. "" 
{3) Administrador de la Aduana. ' ^*^^ <>«w'N«' i^ (O 
(4) Cobrador de la renta del vino y millones. 'w^mí 



- 1 

X') . 






XIl 

pan tan caro como antes cuando valía á seis ducados, 
le compusieron al conde de Salvatierra, asistente, estas 
coplas: 

. * Son los amigos del condie 

Trancóse, Avalos, Maceda, 
Velasco, Acosta, Pineda; , ^^ / jrff'lki 

¿Dónde habrá otros tales, dónde? ' '"' ' ' ^ í\ 
A su vista el pail ise esconde; ^¡í /-ültefior > 

Anda el gobierno sin tiento, /)(;{] Ofl'ílB^f 

|.> ^í'¡ . . Que á este pueblo, vil jámenlo, ¿.ixii^rj') ni- 

l^'^'' '. ' Sin freno, ley ni razojí, ' ^, 

"í>»i-''''' • ' Muestra Dios su indignación 'n.ií> i íitmn 

/jrjfí')íí;!i!. -ij A palos con un sarmiiento (1). • >íU¡U -mI f^üH 

•j».. i En enaguas y jubón ,,|^j;., 

Con aqueste sexvirado, 

' • ' En piernas en su balcón 

Autoriza aquesta unión , 
., Y es su amigo mas que hermano 

.^ Don Zamoríi Laureano; 

^'' ' ■ Su renombre á todos cuadre 

"»' Pues partieron hijo y padre 

,)(■ Lo Guevara y lo Ladrón. 

'" Estás coplas hicieron aiquí en Sevilla á ün hombí-é lla- 
mado Carrillo, gran amigo y confidente del conde de Sal- 
vatierra , que se guiaba por su consejo. 

Pues agua subes, Carrillo, 
Hoy del favor á placer, 
Si no la quieres verter 
No la subas por carrillo. 
El carrillo que te digo. 
Te ha de ayudar á subilla, 
Y cuando vayas áasilla 
Dará en el pozo contigo. 
[., oíiíi'uli}/ ' Que sus tretas mas usadas ^,¡^.^c^-,'.,: 

Son al próspero adular, 
Pero en viéndole rodar 
Le da dos mil carrilladas. 



(I) El apellido de los condes de Salvatierra es Sarmiento de Soto- 



XIII 

Los turbados y amarillos 
Persigue y quiere sangrar, 
Siendo él tan diestro en pillar 
Que masca con dos carrillos 

Sin que nada le avergüence 
A quien se postró persigue . 
Porque él no tiene, ni sigue 
Mas ley de viva quien vence. 

De buena gana hubiéramos dado cabida en estos to- 
nfios á muchas poesías principalmente satíricas, copiadas 
por el P. Rafael, á no haber temido disminuir en cierto 
modo el interés verdaderamente histórico de esta obra; 
mas adelante, sin embargo, habremos de insertar algunas 
que están tan íntimamente relacionadas con los sucesos 
políticos de la época, y pintan tan á las claras los senti- 
mientos y costumbres de nuestros mayores, que bajo este 
punto de vista pueden y deben ser consideradas como au- 
xiliares históricos de no escasa importancia. 



P. de G. 



,1.» '. 









Madrid y Agosto i 9 í/tí i 638. ' 

(Tom 119, fól. 530.) 



P 



Ax Christi; &c. Un padre de los.de Antequera me ha 
escrito lo que V. R. verá acerca del suceso allí acaecido, 
con motivp del clérigo á quien ahorcaron. Dice así: 

«Un ordenado de corona y asignado á iglesia, de gente 
honrada de esta ciudad , por poca ocasión que tuvo con 
un caballero llamado D. Gregorio Uribe, le mató con ale- 
vosía y traición. Fuéle á buscar á su casa, fingiendo el 
nombre de uno que era muy amigo del D. Gregorio, y 
al bajar este por la escalera en busca de su amigo, le sa- 
lió al encuentro con un estoque, y le quitó la vida, casi 
en los brazos de su misma mujer que juntamente con él 
venia. Prendió la justicia ordinaria á este delincuente con- 
tra quien entonces estuvo toda la ciudad indignadísima, y 
confesando él todo su delito sin tormento, fué luego sen- 
tenciado á muerte, que sin dilación le dieran, á no salir la 
Iglesia á pedirle con todos los rigores de sus censuras, 'has- 
ta poner cessatio á divinis, que duréfáé^lo un dia, porque 
Tomo xv. *' \ 



2 
fácilmente el Corregidor so ablandó y hizo caución jurato- 
ria de no innovar, con lo que se puso silencio á toda eje- 
cución, y la causa que se habia llevado á Granada, pro- 
cedia despacio. El abogado excitó á la parte ofendida á 
que pidiese juez en el Consejo Real, y vino de allá á co- 
nocer de esta causa un letrado por tugues, por nombre Don 
Francisco de Fonseca. Llegó á Antequera cerca de la Se- 
mana Santa, y yendo el jueves Santo á la cárcel, á visitar 
á su delincuente, mandó que le pusieran otros pares de 
grillos sobre los que tenia, acción en que parece quebró 
todos los brios que traia de hacer justicia, que según eran 
temidos, dentro da tres ó cuatro dias la esperaban. Pasá- 
ronse muchos -sin que en lo exterior se trasluciesen los in- 
tentos que después inopinadamente puso por obra, hasta 
que llegó el del Santísimo Sacramento, en cuya tarde y 
acerca de la noche , envió un criado al convento de Santo 
Domingo á pedir un padre que confesase á Un enfermo. 
Salió el superior, que á pocos pasos se encontró con el 
juez Fonseca, acompañado del verdugo. Díjole al fraile 
que el que habia de confesar no estaba enfermp , aunque 
estaba en peligro de muerte; y llevándole á la cárcel, hi- 
zo llamar al paciente, notificóle la sentencia, dióle tor- 
mento para ver si declaraba algún cómplice , aunque sin 
efeotó, porque no declaró alguno; díjole se confesase lue- 
go, y repugnando él esto, diciendo no estaba dispuesto, 
le instó con que se persuadiese no habia de amanecer vi- 
vo. Viendo el desdichado tan mal parado su pleito , con 
poca gana y mucha prisa se confesó con el fraile, en cuya 
compañía le dejó el juez aquella noche, hasta otro dia por 
la mañana que volvió á la cárcel á hacer ejecutar en día 
el suplicio. . • 

Los clérigos, que ya eran sabidores del caso, no fal- 
laron á la diligencia de favorecer al eclesiástico; quisieron 
ealrar en la cárcel para hacer notificación al juez, y no 



3 
hallando camino, porque las puertas estaban cauteladas (1), 
pusieron escaleras á una ventana de la casa del alcaide de 
la cárcel, y de hecho subieron cinco ó seiá, no sin com- 
pañía de algunas armas; mas no consiguieron con ello su 
intento , porque las puertas por donde esta casa comunica 
con la cárcel estaban cerradas, y á la violencia de querer 
abrirlas despertó al alcaide que dio aviso al juez Fonseca de 
lo que pasaba, y este al corregidor y al alcalde'mayór, que 
llegó primero á la cárcel, y viendo que los clérigos que ha- 
blan subido arriba pedian á otros que subiesen para ayu- 
darles, mandó quitarla escalera que Ios-clérigos v.olvieron 
á poñér , y haciéndola quitar segunda vez , para impedirlo 
Uíi clérigo, fajó con el alcalde mayor, y le asió del cuello 
tan fuertemente que le ahogaba. Valióse el liftó y el otro 
de los dientes y puños, y aunque el alcalde dio al l^lérigo 
algunos bocados en la corona, con que le hizo sangre, con 
todo dicen que salió peor librado con muchos mogico- 
iies y golpes. Llegó en esta* ocasión el corregidor, y con 
ello se vio Anteqüer^t á punto de perderse. Mandó tocar 
á rebato, apellidando él de. una parte favor á la Justicia, 
y los clérigos de otra á la Iglesia. Mucha gente que había 
concurrido á la iglesia* mayor al sermón primero de la 
octava del Santísimo, salieron todos, y muchos caballeros 
se pusieron tas espadas desnudas al lado del corregidor. 
Reconociendo eí Vicario este peligro, mandó á todos los 
clérigos, con excomunión, se recogiesen, y así lo hicieron 
deslizándose por un cordel los que hablan subido por la 
escalera, que ni aun para bajar se la coricedierori. ' " ; 

Ya en el ínterin, se habiañ juntado dos éompañías de 
soldados, que puestas á la puerta que llaman dq los Gigattf 
tes, paso para la cárcel, dieron seguridad á esta, paraqdé 
con ella el juez ejecutase su intento, dándole garrote, al 



(í) Probablemente por ««cerradas ó guardadas. 



4 
clérigo, ya cerca del medio dia. Colgaron luego el cuerpo 
muerto de una ventana de la cárcel , y después de haber 
estado allí algún tiempo, dejando el tronco en el suelo, le 
cortaron la mano y cabeza, que con la corona recien abier- 
ta llevó un page en un cenacho á vista de todos á casa del 
juez. Los alborotos , los rumores , la variedad de afectos 
que con este caso se movió en los ánimos de todos, no 
puede con palabreas decirse, porque olvidados ya del delito 
con el tiempo, trocaron la indignación pasada en compa- 
sión. Todo el enojo era contra el juez, en especial cuando 
se supo que sin orden del Consejo, sino proprio motu habia 
ejecutado la muerte. Ponderábanse todas sus circunstan- 
cias; el coJgarle al público casi en. carnes, con solo unos 
calzoncillos blancos; el dejarle tendido después en un mu- 
ladar; ^1 llevar la cabeza con aquella ignominia; la acele- 
ración en disponerlo sin da,rle lugar á que recibiese el San- 
tísimo Sacramento ; el empezar á atormentarlo jueves en 
la noche, día suyo; el acabar el suplicio viernes á medio 
dia, y acordarse que el dia en que hizo la primera acción 
de juez, mandándole poner nuevas prisiones, habia sido 
Jueves Santo; y juntando todo esto con que era portugués, 
sacaba el vulgo mil discursos según su razón ó pasión le 
dictaba. • ' * 

Llegó á tanto la licencia en hablar , que un fraile pre- 
dicando uno de los sermones de la Octava en la iglesia 
mayor, ponderando las circunstancias con el modo que las 
he referido, dijo: «Que haber hecho un. por tugues tales 
demostraciones para quitar la vida á un eclesiástico le olia 
mal,» y añadió; «Ved vosotros, fieles, quién pueda ser.» 
El dia siguiente amaneció fijo en la puert^i del juez un sam- 
benilp, sin que se haya descubierto rastro de quién lo pu- 
fio.,,^. Jia escrito á Madrid lo que ha pasado, y procura 
defenderse de los capítulos que la Iglesia le pone. Ha dado 
esta mwestras de grandes sentimientos por este sucedo; 



puso luego aquel dia cessaiio , pero como era octava del 
Santísimo, se interrumpió toda ella hasta el jueves siguien- 
te, que haciéndose la procesión que se suele hacer este 
dia á las ties de la tarde, á las cuatro estaba ya vuelto á 
continuar. El cessalio duró hasta el viernes por la noche, 
que vino orden del obispo no prosiguiese, puesto que el 
pleito habia de ser de muchos días. Quedó en entredicho, 
(y duró el dia de hoy) tan riguroso, que ni para solemni- 
dad de fiesta , ni pompa de entierro se concede licencia. 
Hala reservado á si el obispo , que con muchas .veras ha 
tomado el seguir esta causa, en cuya defeijsa ha dicho gas- 
tará todas sus rentas si fuere menester, y de hecho ha 
despachado á Madrid agentes que soliciten el pleito, con 
cartas para el Nuncio, Conde-Duque, Presidente y otras 
personas de cuenta, con amplia potestad para que sin 
miedo gasten á su costa. 

Lo que resultare en adelante avisaré á V. R. , y hasta 
ahora no se- ofrece mas cerca de esta historia.» 

Hasta aquí nuestro hermano, el cual añade que el asun- 
to promete ser de grandes proporciones. Guarde Dios á 
V. R: como yo deseo. De Madrid y Agosto 19 de 1638.= 
Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía 
de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Agosto 24 í/e 1638. 

(Tora. -119, fól. 16.) 

Pax Ghristi , &c. Escribió S. M. al marqués de los Ve- 
lez que se. podia quedar en Navarra y enviar su gente pa- 
rá que no pudiese haber ocasión ninguna de pendencia 
entre dos tan grandes señores como son el señor Almiran- 
te y el señor marqués de losVelez. Piespondió el marqués 
que dónde iba del servicio de S. M., le bastaba cualquier 



6 

puesto, auti de simple piquero, y que en todo obedeceria 
al Almiraate. En llegando que llegó el Almirante, el cual 
sabia la generosidad de la respuesta:? le presentó el bas- 
tón para mandar, y hubo una contienda y porfía de ver- 
dadera nobleza y cortesía entre ellos. 

Díjorae los dias pasados el embajador de Alemania era 
cierta que las armas de S. M. gobernadas por el príncipe 
Tomás y el* conde Plcolomini estaban en Francia, y debe 
ser lo que ha obligado al Vf^y de Francia de salir de París 
á Bebille (Abbeville), junto á Miens (Amiens), para cuidar 
déla defensa., ¿i- 'I; iinj-* nnMrAiw- i . 

Dícese aquí están la Rochela y Mompeller rebeladas, 
Madrid y Agosto 2^t de 1638 =Gláudio Glemente,=Al Pa- 
dre Rafael Pereyra, en Sevilla. 



«,iHii .,. ,, Madrid y Agosto 2¡4 de 1638. 

.. j^ . . . 

... ;,, -,.. ..", (T(.m. lia, fól. 643—4.) 

Pax Ghristi, &G. Grande silencio hay de Italia; de Flan- 
des se espera correo con novedades después de las rotas 
pasadas.. Dícense, y no son con fundamento, y aunque para 
nosotros son de, importancia, hasta que le tengan no es 
bien escribirlas. , ' , \r,\\.- 

De Fuenterrabía lo que hay es, que salió de ella un 
mozo á nado, y aunque le tiraron muchos mosquetazos, no 
le hizo ninguno daño. Llegó áHernani donde estaba el Al- 
mirante, y le dijo que tenia ^00 hombres de pelea, sol- 
dados viejos, y otros 500. naturales; que habia 400 heri- 
dos ; (pie tenían bastimentos para algunos dias y pólvora; 
que el gobernador acudia á todo con grande vigilancia y 
valor; que lo que les iba faltando era balqs y agua, que 
en los aljibes habia poca, y sola una fuente pequeñí> para 



.7 
reparo, mas no que baste para la gente que dentro hay,, 
aunque están todos cQn grande ánimo. 

ítem, que los enemigos liabian hecho una mina y que 
dándola fuego, aunque nos h zo algún daño, fué mayor el 
que ellos recibieron, porque volviendo atrás les habia 
muerto mas de 200 hombres. Lo que maltrató del muro 
se reparó con tablones y fagina. 

También dice dieron un asalto loS enemigos , .y que 
perdieron tanta gente 'que se vieron obligados á retirarse 
y á intentar otras minas; tres hacen, las dos no les dan 
cuidado ; la tercera tienen noticia por dónde camina y la 
van contraminando. Salió el Almirante en campo en oca- 
sión que llegó D. Lope de Ozes (Hozes) á Guetaria, que es- 
tá dos leguas de los Pasajes; los franceses como vieron 
nuestra armada , y que el Almirante se encaminaba allá-, 
por tierra, los desampararon y se retiraron á las fronteras 
de Fuenterrabía ; sacaron del puerto dos naos', quemaron 
tres, que la priesa no les dio lugar de escaparlas, dejaron 
cinco piezas y lleváronse nueve; por de mas estima se tie- 
ne este puesto que el de Fuenterrabía. 

Pasaron adelante los nuestros habiendo ocupado los 
Pasajes donde al Almirante se le juntó el de los Velez, vi- 
rey de Navarra, y enviaron dos tropas á ocupar unos 
puestos de importancia, la una llevó el deMortara, y dir 
cen ganó un puesto á los franceses en una cordillera des- 
de donde se pueden batir las trincheras ; otra tropa llevó 
el de Torrecusa,- y también dicen ganó un puesto de im- 
portancia. Esto llegó anoche con el correo. .. (;skh*í 

Con el antecedente al de ayer que vino há tres dias, es- 
cribió D* Lopf de Ozes (Hozes) á S. M., como los franceses 
con 56 navios le habían cerrado la salida del puerto de 
Guetaria, poniéndose á la boca, y que hablan intentado 
tomar el pueblo por tierra, echando por una cala gente á 
tierra para quemar por mar y tierra el armada ; que él ha- 



• 8 

Lia sacado seis tiros y puéslolos en lugar. conveniente con 
'• alguna gente que había desembarcado, y que había retí- 
• rado de esta suerte á iá gente que por tierra venia , y que 
por la mar le habían por dos veces embestido, y que am- 
bas habían sido rebatidos; que el dia que escribía aquel 
aviso no le habían aconietído por estar la mar picada. 
Quéjase de que se habían ofrecido gente y municiones, 
y que estaría todo á punto para cuando él llegase , y que 
ni uno ni otro halla, y dice que habiéndola pedido al Al- 
mirante, le había respondido necesitaba de toda la que te- 
nia. Esto va de esta suerte, y así son nuestras preven- 
ciones. 

Los venecianos han hecho una grande presa en la mar 
en las galeras de Biserta, Argel y de otros corsarios que 
lindaban juntos. Entraron por el Adriático, y salió la ar- 
mada veneciana , y retirándose ellos á un puerto , los aco- 
metieron los venecianos, y echando cuatro á fondo toma- 
ron diez y siete, donde rescataron mas de 3,000 cautivos 
y cogieron todo lo que ellos habían hurtado ; los cabezas 
de estas armadas se escaparon én esquifes, y algunos^ mas 
que pudieron entrar en ellos. A los turcos que venían en la 
armada dieron libertad por la amistad y liga que tienen 
hecha con el gran Turco. Esto se sabe por varias cartas 
que han venido y se tiene por sin duda. Es bonísima 
nueva. 

Con esta va copia de la famosa respuesta qué el gober- 
nador de Bahía mandó al conde de Nasao. general de las 
fuerzas enemigas en Bahía. í<í.¡\uí\ 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud 
<|ue deseo. De Madrid y Agosto U de i63S.=Sebastian 
Gouzalez.=Al P. Hafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
un Sevilla. ):.n >» < 



.m 



Copia de la respuesta que envió el gobernador de la Bahía 
de San Salvador al conde Nasao , general de los holande - 
ses,, estando cercada la dicha Bahía (1) con 5,000 holan- 
deses por tierra í/ 30 navios por la mar, 

-' i-(Tom. 119, fól. 706.pi'^ > -"'ii'j -.» 

Para inteligencia de la carta se ha de suponer que el. 
oondeNasao cogió una carabela que iba de Portugal con 
cartas de S. M. y de otros ministros y de muchos particu- 
lares. Las de S. M. y ministros le avisaban del apresto de 
socorro; los particulares le daban malas nuevas- de él, di- 
ciéndole al gobernador no Xenia que tener esperanza de 
socorro. Con esta ocasión el conde Nasao le envió las car- 
tas de los particulares, y se quedó con las. del. Rey y mi- 
nistros, diciéndole se rindiese, pues no tenia que esperar 
en el socorro , .como podria ver por aquellas cartas, y que 
se ofrecía de hacer todos los buenos partidos que quisiese, 
y que donde no experimentarla los efectos de la guerra, 
que serian llevarlo todo á fuego y sangre sin excepción de 
personas. 

ítem cuando la respuesta trata de haber muerto algu^ 
nos niños y mujeres, es que los holandeses entraron en 
unos ingenios • y los degollaron á todos , sin excepción de 
personas. Esto castigó Nasao después, ahorcando á quince, 
y algunos, negros que hablan sido los mas culpados. 

La carta dice así :.; hií¿ i> vi ;j; 

^- -_ —^ ,.^.. M^) ra.'ijM,.-i, . :_ 

(1) Ya queda dicho en otro lug^, que Duarle 'Alburquerque^ Coello, 
marqués del Basto, conde y señor de Pernambuco, que se halló en toda esta 
guerra, escribió con mucha minuciosidad .los sucesos de esta campaña de" 
ocho años, desde el año 1630 al de 38. Es libro muy apreciable y escrito 
con una naturalidad y candor que encantan; pero aunque se insertan en 
él algunas cartas y documentos oficiales , no está entre ellos esta del go- 
bernador. 



40 
í>n\ul\ ^ Carla del Gobernador. m^^ó' 

Hemos estimado el conde de Bañuelo y yo las cartas 
que V. E. eiivia para que cuyas son, sepan sus negocios, 
y también estimáramos que V. E. enviara las nuestras y 
de S. M. , pues es cierto que vinieron, no mas de para 
saber nuevas de España y dé la salud de nuestras gentes. 

Eo cuanto á lo que V. E. dice que no hay armada ni 
otro socorro ninguno, yo nunca le aguardé por mi parti- 
cular, ni le hó menester para. lo que tengo entre manos, 
y me pesaría mucho viniese en esta ocasión, porque me 
quitaria la gloria y á los soldados de esta plaza que espe- 
ramos tener, y que sus armas de V. E. fuesen rendidas á 
otro poder. ■' •■> ^^¡ ';;^. 'jJjHcn h iu>mi:ii> in-'.f Jiu^r .oTioaoít 

Y cuanto á rendirle la plaza, mientras hubiere sangi-e 
en el menor soldado que en ella se halla , me maravilla 
mucho la pretensión de V, E., pues habiendo dadp tan 
poca dem'ostracion sus gentes, siendo tan superiores á las 
nuestras , apenas los conocemos sino es por las espaldas. 

Dice mas V.E.: que no podrá tener á los soldados que 
no vengan á asaltar esta plaza y á quemarla, y á degollar 
la gente de ella; no es la primera vez que V. E. no los pu- 
do detener, no para lo que dice, sino para que volviesen 
las caras á los de quien iban huyendo, y con'tan poco res- 
pelo atropellaron á V. E. 

Admírame mucho, que preciándose V. E. de lan gran- 
de soldado y recto, revuelva sus armas en venganza de 
otras causas sobre gente humilde de mujeres y niños (esto 
alude á lo de los ingenios) y hombres desarmados que es- 
tán en sus casas, robándolos, hiriéndolos y matándolos y 
haciéndoles otras violencias , que mas parecen de bárbaros 
que de razón natural, en mucho deslustre de la reputación 
de V. E., (¡ue puede proseguir lo que tiene entre manos y 



4< 

dejar .al tiempo lo§ desengaños y remitir i la^ manos l^ 
presunciones, y con esto se ahorrará de peticiones tan 
fuera de razón y tiempo; que esta plaza.no solo está para 
defenderse de tai) tenue poder, sino para ofender á otros 
mayores de quien la pretendiese violentar. Guarde Diosa 
Y,E. (1). De la ciudad, 13 de Mayo de 1638.» 



Después de haber pasado estos lances y varios encuen- 
tros, enlos cuales los holandeses habian llevado siempre 
lo peor, con muGírte de algunos de ellos, como se ha sabi- 
do en otras ocasiones; últimamente quisieron echar el res- 
to y hacer todo lo que estaba en su poder para ganarnos 
.lí^s fortificaciones que tenian los nuestros delante de U ciu- 
dad, enfrente de las suyas, y para esto vinieron cerca de 
5,000, no siendo los nuestros mas de 1,300, porque los 
demás hasta 3,QQ0 , estaban guardando otros puestos de 
importancia. A las diez de la noche reconoció la centinela 
las mechas encenjcUdas; dio aviso y. quisieron tocar alarma, 
mas el cabo mandó que no se tocase, sino que corriese la 
palabra y todos estuviesen á punto , lo cual se.hizp, si bien 
el tiempo fué naas breve de lo que la ocasión pedia, pues, 
algunos salieron con calzones de lienzo, por no haber tenido 
lu2:ar de vestirse. Acometieron los holandeses con grande 
ímpetu y dieron la carga, pasando tan adelante que algu- 
nos subieron encima de nuestras trincheras, donde de los 
nuestros fueron recibidos con tal coraje , que les valieron 
poco los mosquetes y arcabuces, pues solo los emplearon 
en los primeros lances. Después todo fué reñir con espadas 
y picas y puñales; fueron rebatidos de las trincheras con 



(1) Aunque atx está firiaatla, es del gobernador Pedro de Sylva, dis- 
tiftto de otro D. Pedro de Sylva y Sainpayo , que era á la sazón obispo de 
San Salvador. 



12 
muerte de muchos y totalmente desbaratados y puestos en 
huida, hasta que llegaron al real donde tenían las fortifi- 
caciones. Entraran en él los nuestros á no mandar el go- 
bernador tocar á recoger , por ser la noche oscura y temor 
no tuviesen alguna celada y los cogiesen en la red. Mu- 
rieron de los holandeses al pié de 2,000 en este encuentro, 
y de ios nuestros 40 , y 80 heridos (1). 

Viendo este mal suceso el de Nasao, hizo hacer otra 
trinchera tan alta que los nuestros no pudiesen ver las su- 
yas, y reparando un capitán no veia de allí dos dias ha- 
bla humo ni fuego en el real enemigo, pidió licencia al go- 
bernador para ir á ver qué novedad era aquella, y aunque 
se la dieron mas por fuerza que de grado , por ser persona 
de importancia y que si lo multaban ó cogían haria mucha- 
falta; en fin, fué y vio que el enemigo se habia acogido y 
se estaba embarcando á toda prisa , y que el trincheron 
habia sido para que no viéndole los nuestros irse á la mar, 
pudiese sin ser seguidos irse sin mas riesgo que el pasado. 
Acudió nuestra gente á. las trincheras del enemigo, donde 
hallaron cantidad de negros y negras., seis piezas de ar- 
tillería, grande cantidad de balas, pólvora, harina, man- 
teca, carne salada y otras legumbres, prevención para 



(1) Dos rclacione.í» so imprimieron en este año de 1638, del glorioso su- 
ceso que forma 'el principal- asunto de esta carta, aunque, distintas en el 
contexto. Li primera lleva el titulo de: Relación de la vilorta que alcanzaron 
las armas católiras en la fíala de Todos los Sanios contra lús olandeses, qm 
fueron á sitiar a4¡uella plaza en li de Junio de IfiviS, siendo -gobernador del 
Estado del Ürasil Pedro de Silva. Empieza. ««Quando confederados franceses 
y uíandeses,'» y la imprimió Francisco Martínez. (Grande); consta de'seis 
hojas en folio* La segunda se intitula: ¡{elación verdadera de la gran Vito- 
ria que lian alcanzado en el Brasil la .gente dé la Baia de Todos Santos contra 
los olandeses. Dase cw;nla como les mataron dos mil hombres, y déla gran presa 
que les Ifímaron , haciéndalos embarcar %f de-jai' el pmrtOf quilándolts iodo el 6a- 
gaje qju llevaltan. Kinpieza. i«Tan rebelde y. pertinaz'» y la imprimió en Se- 
villa Nirolás Rodríguez en dos hojas en ^.' 



43 ' 
mantenerse un buen ejército un año, y mas mucho vino. 
Por tan segura tenia la empresa que habian ido- cargados 
de los bastimentos necesarios para asegurar por un año de 
víveres la plaza , y ¿I temor de si se detenian en llevarlos 
los obligó -á tratar de la seguridad de sus personas, y de 
no reparar en lo demás. Murió en el último encuentro un 
hermano del general Nasao. 

Este aviso han traido un capitán y un alférez (1) que 
se hallaron en la ocasiqn en Pernambuco, y los envió con 
él el gobernador. Ha sido esta nueva bonísima y muy para 
estimar, cuando nuestro espacio (2) da tan grande como- 
didad á los enemigos para que hagan cuanto' quisieren. 
Dícese hacen grandes mercedes (3): al gobernador que le 
dan título en Portugal y dos encomiendas; á otro cabo ita- 
liano (4), grande soldado, un principado en Italia y dos 
mil ducados de renta , y á otros varios dan encomiendas 
y renta. Esto hasta ahora aun no está publicado jurídica- 
mente , aunque tiene grande fundamento. 

De Flandes ha venido el ordinario y extraordinario. 
El ordinario confirma la presa que se dijo que habia hecho 
el seíior Infante á los holandeses de los 1,000 caballos, y 
preso 300 y degollado otros 300 ; murieron de los nues- 
tros 200, por ño seguir el convoy á la retirada, y haberse 
dejado llevar de la presa y pillaje; cogiéronlos desman- 
dados y pagaron su desacierto. 

Degolló el gobernador de Holanda los tres PP. de la 
Compañía á quien habia dado tormento de fuego; las ca- 
bezas pusieron. en lanzas sobre nuestro Colegio, los cuerpos 



(1) Pedro Can-era de Arenas, y el tenierite de la artillería Francisco 
Pérez de Solo. 

(2) JEntiéridase ««cachaza .ó lentitud de proceder.»» 

(3) Llamábase D. Pedro de Silva, y fuá en efecto creado conde de San 
Lorenzo. ' . 

(4) El conde de Bañólo, á quien relaciones portuguesas llaman Banholo. 



u 
(liemn á la Compañía. íMtisé llevado á Ambefés con graticle 
apjiausó de los católicos, teniéndolos por nnártires, pues el 
principal motivo de estas muertes fué el habet* convertido 
á la fe católica de la heregía al duque de Bullón, y los mis- 
mos herejes han sentido estas muertes' tanto que pública- 
mente dicen eran santos', aunque el que lo ha hecho da 
otros pretextos para quitarles la gloria de tan honrosa 
muerte. 

Avisan como murió el conde Juan de Nasao , general 
de nuestra caballería, primo del de Oranje. Murió de en- 
fermedad; asistiéronle .los nuestros .en Bruselas y enterróse 
en nuestra' casa. •• '. 

El extraordinario lo que trae és , qti'e 6l rey de Francia 
habia sentido tanto la retirada del mariscal Jatillon (Cha- 
tillon) y del de la Forzá sobre San Ojnér, que habia ve- 
nido á los confines de su reino,. y que el ejército que traia 
era de 40,000 infantes '(í), los mas de ellos gente quin- 
tada; que también allá hay falta y los hacen ir por fuerza, 
y el señor Cardenal los ¿alia á recibir con íá suya. Lleva 
en su compañía al príncipe Tomás y á Picolomini, y van 
con gana de darse batalla. El señor Infante dice que aun- 
(|ue su gente es menos en número , es mucho mas que la 
del francés en valor, que un soldado suyo vale por cuatro) 
dct enemigo, y que no dudará sí se ofrece ocasión de pe- 
lear con él , y que desea se ofrezca. . • < ' 

D. Lope de Ozes (Hozes) estaba eíi Guetal'iá con doce 
navios; puso los siete á la boca del puerto para defetider 
ía entrada á los enemigos , los cuales le acometieron y no 
hicieron nada, porque el tiempo no les fué á propósito. El 
áia siguiente se levantó un aire picante con la marea que, 
valiéndose de él los franceses, en cyatro naos viejas las 
cargaron de alquitrán y enderéi^aroh al puerto para que el 



(1) En fll original ino.OOO, k> c^ue pareoe descuido del escritor. 



aire las llevase, y pegándolas fuego dieron en los bajeles, 
y dé doce quemaron los once. Murieron 4,000 de los nues- 
tros. Hasta hoy , que esto sucedió á 22 , no dicen ha escrito 
D. Lope, aunque se sabe escapó. Mucho le culpan la falta 
de prevención , pues podia creer le habían de hacer esta 
ú T)tra semejante burla los enemigos, y cuando esto no 
fuera, el no salir á la mar, pues si se habían de perder 
murieran con honra y no arrinconados, y si. recibieran 
daño también le hicieran. En fin , es diferente el ir y ve- 
nir á las Indias que el pelear, que lo primero hacen mu- 
chos, y lo segundo pocos. Con todo, se aguardan sus car- 
tas y las excusas que da. Lo cierto es que S. M. lo ha sen- 
tido mucho, y toda la Corte está .tnuy desazonada con él 
por esta desgracia. 

El duque Baymar (Weimar) dicen trata de acordarse 
con el Emperador. Así- lo dice el P. Vivero que está en 
Flandes. Si esto cuaja, le faltará al Francés en la Alsacia 
un buen amigo. 

Los franceses han quemado dos pueblos en el condado 
de Borgoñá. Dícese les va socorro de Alemania; si llega, 
creo que lo pagarán bastantemente. 

Adiós, mí padre, que guarde á V. R. como yo deseo. 
De Madrid y Agosto M de i 638.==Sebastían González. = 
Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

■ * •" ' '-, -'''.. 

Madrid y AgosÍoW^de'Íñ38. 

Hbnmm^ (lom. no, mi. 19.1 • ''''^^^ 

Pax Christi, &c. Fuenterfabía prosigue en defenderse 
valientemente. El día de San Luis ía asaltaron con escalas 
por treinta partes; pero con pez ardiendo , entre otras ar- 
mas ofensivas, obligaron al enemigo á retirarse. 

Al padre rector de Mastricli Iq llevaron en silla medio 



16 
asado al suplicio: este padre fué degollado; convirtió al 
duque de Borbillon (1), y escriben ayudó á que los holan- 
deses Je quitasen la vida á ese padre dicha conversión ; al 
otro preguntaron si en la confesión ó fuera de ella sabia 
del intento de aquél católico, el cual qiiiso entregará Mas- 
trich á S. M., y los tienen á todos como á mártires. 

Háse leido en la comunidad una carta de S. M., en la 
cual hace nuevas instancias de que encomienden á Dios 
sus armas, y añade al señor patriarca en un billete, que 
con tanto mas fervor se ha de hacer, cuanto ha tenido 
S. M. aviso de que estaba el rey de Francia hacia Flan- 
des con 30,000 infantes y 10,000 caballos, aunque gra- 
cias á Dios, estaba también el Infante bien prevenido; con 
todo eso no deja de ser cosa de cuidado. > loV] 

Ha venido también nueva, según dicen, de que ha- 
biamos tomado 1,000 caballos al Holandés, los cuales es- 
taban paciendo en una pradería junto á Berghonopsicon (1). 
Claudio Clemente.=Al P. Rafael Pereyra< de la Compañía 
de Jesús. , -,.hi.';.,i .. -í 

Madrid y Agosto 3] rfe1638. ' * ' 

..; '>/>!• ^i :'rur . : (Tora, i i 9. fól. 730.) . / {lí-i! í-?/^ ■ .' : 

" ' ■ . ' .'] í-!/;;í;fl M lí. 

Viernes pasado llegó á esta corte, después de tantas 
buenas nuevas^ la mejor que se podia esperar en la Mo- 
narquía. Gomo se tuvo aviso los meses pasados, el conde 
Mauricio, hijo natural del muerto, general de la armada 
de Holanda, puso sitio á la ciudad de San Salvador en la 



(1) Así fin el original, pero sospechamos habrá de leerse ..Bonillon ó 
Bovillon'. como escribian los nuestros y que se trata de Federico Mauricio 
de la Tour d'Auvcrgne, hermano mayor del gran Turenna. 

(2) Borg-op-Zoom, ó Ikrg sobre el Zum, villa de Holanda en la pro- 
vincia llamada Brabante Septentrional. 



17 
bahía de (Todos) los Santos, en el Brasil, con tanta infelici- 
dad suya y dicha nuestra, que le hicieron retirar muy 
aprisa a su armada con pérdida de 2,000 hombres entre 
prisioneros y muertos, y solo 150 de los nuestros; dejan- 
do en tierra cuarenta piezas de artillería, todo el bagaje 
municiones y bastimentos, con que quedaban gloriosos Pe- 
dro de Silva, gobernador de la plaza, y el conde de Ba- 
ñuelo (1), á quienes y á los demás ha hecho S. M. muy 
largas mercedes que por no saberlas no las refiero ; y esto 
ha sucedido en ocasión que está en Lisboa una armada de 
treinta y dos bajeles con 5,000 hombres para el socorro, 
que si llega con felicidad, será posible que echen al ene- 
migo de toda aquella provincia. 

Sábado 2i8 vino otra que anubló esta y las demás, pues 
á los 22, estando D. Lope de Hoces surto en el puerto de 
Guetaria con su armada, se la quemó el enemigo, sin po- 
der escapar un navio y con muerte de mucha gente , y en 
particular murió D. Luis de Aguilar, D. Juan de Hoyos y 
D. Alfonso de Mesa. Escapó el mismo D. Lope de Hoces, 
y hasta que haya carta suya no se puede saber lo puntual 
de todo. 

■■ Mejor lo hace el Almirante, pues á los 25 se hallaba 
Gon el grueso de su ejército á una legua de Fuenterrabía, 
habiéndosele juntado la coronelía del Conde-Duque, y por 
una eminencia se iba acercando á las trincheras del ene- 
migo el marqués de Mortara con 3,000 hombres, y por 
horas se aguardaba el desalojo del enemigo ó el socorro de 
la plaza, la cual se ha defendido como el primer dia; y 
aunque el Francés dio fuego á la cuarta' mina , no le hizo 
mella alguna. Dios nos dé buen suceso en esta parte, que 
con eso se recompensa todo. 

OM^EI ordinario de Flandes ha llegado con cartas del 2 de 



(1) Véase lo que ya se dijo en el tomo anterior, pág. 
Tomo xv. 2 



1» 

este. Escriben que después de la retirada de Jatillon (Cha- 
tillon) de Santoiner, el rey de Francia en. persona se habia 
encaminado con ejército poderoso á la frontera de Artois, 
y que el señor Infante Cardenal iba. CQn.,ei suyo ánQ^Q-q 
nérsele. "n-i fi'trf .-ir'^-' r ■nnit 'ftf; n! 

.El sábado en la noche llegó el conde de Monterey á 
esta corte, y ha sido recibido como amigo y pariente ; vie- 
ne;. mozo y rico y con grande lucimiento. 

Ayer coucedio el Reino en Cortes nueve millones.díe 
plata; después avisaré de la forma de su concesion*,-ms f^,( 
u E\ * duque de Módena ha llegado á Barcelona. Cada dia 
vienen huéspedes nuevos , que solo ellos gastan mas que 
los ejércitos. Guárdeos Nuestro Señor,, óícMsidrid 4; 31 da 
Agosto de 1638 años (1). .r. «mp j;¡lor li/ K,§ olnuírr 

_.. .,| iii.-: ü: ' '■ "r í;uo ni'íj.l^fH) 

, , ; , Madrid y Setiei^i;^/14G.\^^.^^ -MU]íi'>k') Vib 

. • ;í; *;i u. . .;A 'h ,^f.íJ .(I hvnm vúiniVínq 

; ^^ :, ■. V,.,,^ .; (Tom.11j9,i)5l.jf^:V;p ^.^^^^^ ,,j^ o^fuaí/. .íf 

'. • ; ..li íi' ■; •;(• '.Í:-m''|' :!> Oí* iíVii.: i'.j'Wi) K/híl '-líp. i:i'-!;J ( 

Hubo correo del Almirante con carta de 29 de Agosto; 
dando cuenta á S. M. de haber metido en el Pasaje ocho 
bajeles de guerra, puesto dos cadenas de hierro y mucha 
guarnición en tierra, y de haber llegado á sus cuarteles de 
Guansiniqueta la coronelía del Conde-Duque y los 900 na- 
politanos que ü. Antonio de Oquendo desembarcó en los 
Alfaques, con que formó un grueso de 1 4,000 infantes y 
500 caballos y distribuyó el acometimiento de las trin-ri 
cheras del enemigo en esta forma: por lo alto de Gaiz-:. 
quivel el marqués de Mortara con 1 0,000 hombres, y en 
la vanguardia la coronelia del Conde-Duque; habia de cer- 
rar á los 31 en la noche con el cuartel que el enemigo 

fl) No tiene firma n¡ dirección. ,,, u»} u yt.,/ 



19 
tiene en Guadalupe , y al mismo tiempo habian de tocar á 
arma viva con 2,000 hombres por el pié de la montaña, y 
2,000 en el cuartel de írún. Estando la gente en bata- 
llones para ejecutar esto, de repente se cerró el cielo de 
nubes y la tierra de nieblas , que no se veían los unos á 
los otros, y comenzó con tal rigor y continuación que sin 
poderlo remediar el Almirante , hubo tal desorden , que se 
le fueron mas de 5,000 hombres á los lugares vecinos, y 
sin embargo de que todavía llovia , a los 2 de este envia- 
ron cabos á recogerlos para hacer el último esfuerzo; por- 
que al mismo tiempo voló la mina que el enemigo tenia 
hecha en el baluarte de la Reina, y hizo ruina aunque muy 
poca, y la dio asalto, pero fué rechazado de los de dentro 
con grande bizarría sin mostrar flaqueza alguna. Este es 
el estado de las cosas hasta el 2 de Setiembre, y aquí hay 
hartos desmayos entre el miedo y la esperanza de si se ha 
de socorrer ó no. 

Con este accidente mandan partir luego luego al conde 
de Oñate , marqués de Villafranca y conde de Monterey. 

El rey de Polonia supo la detención de su hermano el 
príncipe Casimiro, en Francia, y despachó un gentil-hom- 
bre á certificarse de la verdad , con que para la primavera 
tiene otro enemigo bizarro el cardeaal Richelieu (1). 






(1) Está también sin firma. ;*omr.írn i ijx')npm1 'HiílHíXti pn i\m\ 



'Ib 

üt/arfnW í/ Setiembre U ííe 1638. > «í> CHK^S- 

Carta de D. Diego Garay, inquisidor d¿ Id Siíprema, al P. 

Diego del Marmol, de la Compañía de Jesús. Victoria de 

• Fuenterrabicú y fiestas de Madrid; escelente carta, su fecha 

{ en Madrid á H de Setiembre de 1638. • • ' í'í inrmü ni 

;;:U'''' O-iij, '"i. (Tom. 119, fól. 788.) *!!'^il (Míi--!';' li! 'ífíji 

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"^''Aunque serán muchas las relaciones qtíe iráh con' este 
correó) de la grandiosa victoria que Dios nuestro Señor ha 
sido servido dar al almirante de Castilla, habiendo rompi- 
do al ejército francés y socorrido á Fuenterrabía, me ha 
parecido reducir en esta carta la verdad de las originales 
que he visto, que las esenciales son tres. 

Las que el Almirante escribió á S. M. y á la duquesa 
de Medina de Rioseco, sn esposa, y el duque de Albur- 
qoerqúe á su madre, pues en lo esencial todas concuer- 
dan; y para que mejor se entienda el peligro grande en 
que estaba Fuenterrabía, y que por horas se esperaba aviso 
de haberse entregado al francés, ó pasado este á cuchillo á 
todos los de ella , diré lo que el marqués de Mortara es- 
cribió á su madre en carta de 1 .° de este, que me la en- 
tregó original, y sacada á la letra es como sigue: 

«Madre y señora mia: estando ya todo dispuesto pa- 
ra embestir con los enemigos por tres partes, martes 30 
de Agosto, habiendo de llevar yo la vanguardia de todo 
el ejército, sobrevino la noche antes tanta agua y niebla, 
que no fué posible ejecutar la resolución, y con el mal 
tiempo se nos ha huido la gente visoña, de manera que 
por no mostrar flaqueza estamos haciendo frente en este 



24 
puesto al enemigo, y están aquí en persona el almirante y 
el marqués de Ips Velez, y no tenemos mas que la gente 
vieja , y el tiempo persevera en ser malo, y éslo en tanto 
grado , que no se puede dar un paso, y estos señores han 
padecido y padecen notablemente : parece que son nues- 
tros pecados ; Dios sabe lo mejor. Trátase de juntar la 
gente, y si mejora el tiempo se verá, conforme á la gente 
que tendremos, lo que se podrá obrar, aunque la plaza es- 
tá muy apretada, y el enemigo le ha volado hoy una mi- 
na, y así juzgamos que con la artillería en -poco tiempo la 
pondrá de modo que pueda dar el asalto á su satisfacción. 
Considere V. S. cuan desesperados estaremos, viendo que el 
tiempo y fuga de los soldados no nos dejan obrar. El Al- 
mirante, Dios le guarde, pasa estos trabajos con bonísima 
salud, que cierto no creyera pudiera resistir tanto, porque 
lo que aquí se pasa es de lo mas trabajoso que he visto en 
mi vida, aunque he visto mucho. Dios nos ayude, que él 
sabe lo mejor.» Hasta iaquí el de Mortara. >. 

Otras muchas cartas vinieron del ejército con el cor- 
reo que trajo esta, que le despachó el Almirantea 2 de 
este mes, y todas ellas representaban mas temor que la 
del marqués de Mortara, y algunas aseguraban por cierto 
que dentro de dos ó tres dias seria, Fuen terrabía del ene-^ 
migo. Estas nuevas se publicaron á 5 de este, y el senti- 
miento y desconsuelo general de toda esta corte no se pue- 
de referir, pues hasta la gente mas inferior lo manifestaba 
en los semblantes. Todo ¡era visitar santuarios, hacer ple^ 
garlas en todas las parroquias y conventos, y como llegó el 
dia de Nuestra Señora, 8 de este, sin venir correo, unos 
decian que por ser ya perdida la fuerza atrasaban la mala 
nueva; otros, que pudiera ser que no se hubiera perdido, 
y esperasen buen tiempo para socorrerla. Los dos dias si- 
guientes que fueron jueves y viernesj como no llegó cor- 
reo, se aumentó la tristeza, porque corría ya voz de, que 



32 
era perdido Fuenterrabía ; pero fué Dios servido que el 
viernes al anochecer, 10 de este, llegó un correo que 
despachó á 1 el Almirante, y viéndole bajar por la Red de 
San Luis, le fué siguiendo gente, y cuando llegó á casa 
del Correo mayor, le cercaron mas de 300 personas, di- 
ciendo qne no habia de pasar de allí , sino les decia las 
nuevas que traia. El entonces, dijo á voces: « el Almirante 
está en Fuenterrabía, y ha rompido el ejército francés.» 
Con esto le tomaron en hombros y fueron corriendo la ca- 
lle abajo con grandes gritos y algazara, diciendo: « | Viva 
el Rey de España y el Almirante ! » y de esta manera le 
llevaron hasta subirle dentro del cuarto del Rey. S. M. 
abrió las cartas y en leyéndolas pasó al cuarto de la Rei- 
na, que estaba con la marquesa de Santa Cruz y la de 
Bayona, su hija, y con el marqués, su padre, y dijo: ¡gran- 
de victoria, señora, grande victoria ! el Almirante cenó el 
martes en Fuenterrabía, y rompió al ejército enemigo; 
todo se debe á Dios y al marqués de Mortara, que es un 
valeroso soldado. » Y el de Santa Cruz dijo: «fuerza será 
que V. M. le haga merced muy considerable.» Respondió 
el Rey: «se la pienso hacer,» y luego se salió al salón gran- 
de de Palacio, porque la gente que cargó de todo género 
fué tanta, que los alabarderos no podían detenerla, por- 
que los comenzaron á apedrear, y el Rey mandó que les 
dejaran el paso franco, y así se llenó el salón de títulos y 
caballeros y alguna gente ordinaria. Todos besaron al Rey 
la mano, y S. M. abrazaba á los mas, y andaba entre ellos 
paseándose por la sala, como si fueran iguales. Llegaron 
los dos PP. de la Compañía, Francisco y Pedro Pimentel, 
hijos del conde de Benavente ; Francisco, que es su predi- 
cador, Ir pidió la mano; nó se la quiso dar. Insistió tanto 
el Padi-e, que dijo el Rey: « Vos la tomáis, que yo no os 
la doy,» y habiéndosela besado, quiso hacer lo mismo el 
Pedro, y no se la quiso dar. ' 



23 
jijj En la plazuela de Palacio se juntaron mas de 2,000 
mujeres en cuerpo, capitaneándose unas á otras, con gran- 
des voces y demostración de regocijo. El tropel de hom- 
bres que allí se juntó, acudió á la cueva donde está el vi- 
no de S. Mv; hicieron que se les abriese, fuese de volun- 
tad ó de otro modo, y bebieron cuanto vino hallaron en 
ella, sin dejar una bota, que dicen fué grande cantidad; 
algunos títulos y caballeros llegaron por la Prior^a á caba- 
llo entre diez y once déla noche, y allí hicieron una re- 
pentina máscara/id'.üiui uji.Hjr 

Gomo el vulgo tenia yh por perdida áFuenteirabía, y 
fué tan repentino el contento de verla descercada y des- 
truido el enemigo, juntóse grande multitud de pueblo, y 
aun dicen que entre ellos alguno» títulos y caballeros mo- 
zos, y fueron á la Plaza Mayor, á la de Santo Domingo y 
otras , y de todos los cajones y tiendas que hallaron de 
franceses, que venden pan y otras cosas , hicieron hogue- 
ras y los quemaron , y fué tanto el fuego de algunas partes 
que el sábado por la mañana estuvo aun ardiendo. Buscaron 
las casas de algunos franceses conocidos que tienen oficios, 
y es cierto que los hubieran maltratado mucho, si la no- 
bleza que iba entre los picaros no los defendiera. Conver- 
tíase la pena en que les hacian pagar el escote ; á un ta- 
bernero le bebieron diez pellejos de vino que le hallaron 
en casa; á otro tocinero le quitaron 18 pemiles. El boti- 
cario dé la Reina, que es francés, quiso defenderse; rom- 
piéronle algunos botes á pedradas , y al fin por bien de 
paz les dio 100 rs. y cantidad de dulces. A un mercader 
rico de la puerta de Guadalajara, que se llama Pichón, 
que dicen es francés , y tuvo una hija tan celebrada de 
hermosa, que picó muy alto, le hicieron abrir las puertas, 
porque se las quisieron romper, y les dio cantidad de re- 
galos porque le dejasen en paz. 

El sábado siguiente una compañía de representan- 



24 
les que estaba sola en esta corte, puso carteles que 
todos los que quisieran ir de valde a la comedia acu- 
dieran al corral del Príncipe, que también los hospi- 
tales les franqueaban la entrada, y así fué mucha 
la gente que acudió. El mismo sábado por la noche los 
cordoneros fueron con atabales y trompetas á la casa del 
dicho Pichón, y se subieron á sus balcones y allí estuvie- 
ron mas de media hora tañendo los atabales , tocando las 
trompetas y victoreando a nuestro rey; toparon en la ca- 
lle á un francés conocido, aunque hombre ordinario, y co- 
menzáronle á decir: « i víctor al rey de España y cola al 
de Francia ! » y respondió : « i víctor mil veces, que doce 
años há que me dá de comer el rey de España, que es el 
que conozco, y no al de Francia! » y entonces lo metieron 
entre ellos diciendo: ¡víctor Beltran de Guillen!» Otro fran- 
cés mas alentado y rico lo pagó por todos , porque con- 
tando el correo la misma noche que llegó en un corrillo 
que se juntó en la calle de Lavapies, donde él vivía, las 
nuevas que habia traido de nuestro vencimiento , dijo: 
«diera yo de muy buena gana 400 escudos porque hu- 
biera sido al contrario , )) y entonces uno de los que allí 
estaban dijo: «enemigo de Dios, ¿eso te atreves á decir 
entre nosotros? » y diciendo y haciendo sacó una daga y 
se la metió por la garganta. 

La tropa que digo que andaba por las calles junta, 
llegó á casa del señor Nuncio , y comenzó á victorear á 
voces al rey de España, y á tirar pedradas á las ventanas. 
Su Ilustrísima los sosegó con mandar que les arrojasen las 
hachas (jue tenia puestas en las ventanas, pues porque era 
noche, (aunque no en todas partes), los mas que pudiero^i 
pusieron luminarias. ^íküin- 

El sábado siguiente, por la mañana, fué la duquesa de 
Medina de Rioseco, con tanta humildad como devoción en 
un coche de dos muías, con sola una dueña en el estribo 



y un criado á caballo, y con la marquesa de Mortara á 
Nuestra Señora dé Atocha. Estuvieron allí hasta las cuatro 
de la tard.e; la duquesa sirvió á la Virgen con una cruz de 
diamantes, que vale 4,000 ducados ; la de Mortara dio 
también su limosna, aunque como es tan pobre, no pudo 
ser considerable. lobti^íitiii > 

Esa noche sé pusieron grandes luminarias en loda Ik 
villa y fué mucho el concurso de la gente; por Palacio y 
todas partes anduvieron á caballo muy bien puestos maá 
de 300 mercaderes y otros de aste género. A pié andaban 
otras tropas de gente ordinaria, que no dejaban de inquie- 
tar las casas de los franceses, aunque no les hicieron 
agravio considerable. Mujeres, era cosa increíble las que 
anduvieron en cuerpo por diferentes partes, y hasta mas de 
las once de la noche anduvo una compañía de picaros 
muy desarrapados, con su bandera y capitán, que en su 
género era muy entretenida. 

Finalmente, esta noche fué muy de ver uno (Júe salió 
vestido de cardenal en una muía muy lucida, con los mis- 
mos aderezos que ponen á las de los cardenales; y él iba 
muy pensativo, la mano en lá mejilla, con 12 gentiles- 
hombres mascarados que alumbraban con 1 2 hachas blan- 
cas: daban á entender que aquel era el cardenal Riche- 
lieu. S. M. dicen no gustó de ello, y que envió á mandar 
se recogiesen, ó los prendiesen. 

Lo mas festivo que hubo de ver fué ayer domingo que 
S. M. salió á las cinco de la tarde á caballo á Nuestra Se- 
ñora de Atocha , vestido de noguerado, plata y oro, lo 
mas gallardo y costoso que jamás le hemos visto. Acom- 
pañáronle todos los grandes, títulos y caballeros que se 
hallaron en esta corte, cada uno con la mayor gala y luci- 
miento que pudo. Después de S. M. iban los eminentísi- 
mos cardenales que están en esta corte , en caballos ade- 
rezados á su modo. El señor cardenal Borja iba al lado 



26 ' 

derecho de S. M., un poco detrás; los otros dos señores 
Espinóla y Moscoso iban á la par, al lado izquierdo, des- 
viados también de S. M. Tras de ellos iba el embajador 
del Emperador, y á su lado dei-echo el señor Conde-Du- 
que; al izquierdo el nuncio de su Santidad, y á su lado el 
embajador de Venecia. Seguíanse después cuatro caballos 
de S. M. con grandes cubiertas bordadas, desde el cuello 
hasta las ancas; luego venían cinco coches de á seis caba- 
llos y una carroza , los tres de ellos los mas costosos y 
bien aderezados que se han visto en esta corte; la carroza 
era de ámbar, bordada de oro, de inestimable valor, con 
seis caballos picazos (4) extranjeros, como si se hubieran 
hecho con un pincel. Volvió S. M. de Atocha entre siete y 
ocho de la noche, estando todas las calles llenas de lumi- 
narias y hachas, particularmente aquellas por donde ha- 
bía de pasar. Yo estaba con los señores inquisidores San 
Vicente y D. Alejandro, en un balcón de la esquina de la 
plaza que sale á las Platerías , y como la calle por los la- 
dos estaba llena de gente de á pié, comenzaron á decir á 
voces cuando pasó S* M. ¡viva el rey de España, víctor 
al rey de España ! y el señor Conde-Duque iba al lado de- 
recho apegado con la gente, quitado el sombrero, derri- 
bando el cuerpo y extendiendo el brazo, haciendo demos- 
tración por toda la calle , hasta que le perdimos de vista, 
de querer abrazar á todos los que victoreaban. • 

Viniendo agora á lo que contienen las cartas referidas 
escritas á S. M,, á la duquesa de Módena y á la de Al- 
burquerque , parece que en los seis días qué pasaron • de 
un martes á otro se juntó la gente visoña que se habia re- 
tirado, calados del agua , y el martes 7 de este, víspera de 



(1) Blancos con manchas negras, á manera del ave llamada pega ó 
picaza. 



27' 
Nuestra Señora , estuvo el ejército todo puesto en forma 
para dar la batalla, repartido en tres cuarteles, el prime- 
ro y tinas cercano el del marqués de Mortara, que estaba 
en la eminencia de Santa Bárbara, que ganó al enemigo, y 
tan junto de sus trincheras que hablaban unos con otros. 
Este tenia consigo toda la gente vascongada de Guipúz- 
coa, Vizcaya y Álava, y algunas compañías de la nobleza 
que ha venido de esta corte , y otras gentes. El segundó 
era del marqués de Torre Escusa (1), gran soldado, napo- 
litano y teniente del marqués de losVelez, que estaba con 
él. Este llevaba toda lá gente de Navarra, que era la flor 
de aquel reino, con las compañías que de Calahorra , Lo- 
groño y toda aquella comarca habían bajado. El tercer 
cuartel era el del Almirante con el demás cuerpo del ejér- 
cito. De esta manera se pusieron en sus puestos el martes 
en amaneciendo, con acuerdo de no envestir hasta el dia 
siguiente miércoles. Comulgó este dia martes el Almirante, 
y ayunó á pan y agua; hizo que confesase y comulgase 
domingo y lunes antes y el mismo martes casi todo el 
ejército. 

Estando en esta forma, el dicho martes después de me- 
diodía, antes de la una, como los franceses estaban tan 
atentos y habian visto ya la disposición de nuestro ejérci- 
to en forma de batalla, comenzaron á dar voces de las 
trincheras que estaban junto al de Mortara , diciendo: 
«salga, salga ese valentón del marqués de Mortara con la 
coronelía del Conde-Duque, y verá la que lleva. » El mar- 
qués, como se vio desañado tan piiblica mente , sin aten- 
der á la obligación que tenia de comunicar al general y 
esperar su orden, respondió á las voces que le daban: « ya 

^ > ^úíiiUW- ■ ' ■ 

*'^(í)' ''ín otras partes forree usa y Torrecuso. Era un caballero napolíta' 
no de la famiHá (te'Ús Cárácciolos, marqueses de Torrechiuso. ii}';.«< ^ 



28 
voy, ya voy,» y comeazando á bajar de la colina, se arro- 
jaroQ de las trincheras i 00 franceses y se pusieron en lo 
' llano. El marqués envió 40 de los suyos, y en muy breve 
tiempo que escaramuzaron, mataron mas de 60 franceses- 
A esto se descolgaron otros 200 franceses, y el marqués 
envió 80 soldados, que hicieron la misma riza en los se- 
gundos que en los primeros franceses. Bajaron luego mas 
de 400, y el marqués bajó con una tropa de los suyos, y 
acudiendo la flor de los franceses por aquella parte, pelea- 
ron casi dos horas antes que ninguna de nuestras tropas 
se moviese.! I; ./.tíh/ií/^ ;>b 'jíut)*^ ¡tí ríboi cdfiyoll o'^H ll6 
El Almirante, viendo tan empeñado al marqués , pan- 
dó que todas las tropas acometiesen , y el Torre-Escuso, 
como es tan gran soldado y estaba muy atento y más cer- 
cano al marqués, vio que de un lado de las trincheras ha- 
bla acudido la gente mas lucida á pelear con dicho mar- 
qués, y así envistió por aquella parte tari valerosamentOj 
que fué el primero que se puso encima de las trincheras. 
Los navarros, que este dia dieron muestra de su gran va^ 
lor, subieron luego tras él ; y todos los demás del cuartel 
hicieron lo mismo, y aunque pelearon con mucho esfuer- 
ce, hallaron al principio igual resistencia. A este tiempo el 
de Mor tara, habiendo vencido á los que hablan bajado de 
las trincheras, las rompió y entró por ellas; la tropa del 
Almirante hizo lo mismo, y el de Torre-Escuso, viendo 
que todo el ejército estaba ya dentro de las trincheras, 
hizo á los suyos tremolar las banderas como en señal de 
victoria, lo que dio grande esfuerzo á todo el ejército, y 
tanto temor á los . franceses , que comenzaron , á retirarse, 
porque el coraje con que peleaban los nuestros era tan 
grande, qiie hacian temeridades. 

De esta corte fueron dos compañías de hijos-dalgo de 
píias de 400 hombres; de la una su capitán D. Rodrigo, de 
Tapia, y de la otra D. Francisco Luzon. Los mas de estos 



29 
son ger^te moza y alentada, de los que comunmente lla- 
man « crudos » y á lo moderno en Granada, los de «la 
banda del cuervo» y de «la cascara amarga; » todos se 
precian de la hoja , y están tan ejercitados en la espada y 
broquel , que los mas de ellos los llevan consigo , y como 
entraron con sus picas en la batalla , y hasta entonces no 
las habian en su vida tomado en las manos, se hallaren 
tan embarazados que las arrojaron en el suelo, y metien- 
do mano á las espadas y broqueles , en tirándoles un gol- 
pe de pica el enemigo, le rebatían. y al instante entraban 
co^ él y le atravesaban de una estocada, y de esta mane- 
ra era tanta la matanza que hacian , que á muchos de los 
que huian mataron con las dagas. Finalmente el venci- 
miento fué igual por lodas las tropas, y los enemigos se di- 
vidieron en cuatro partes; una los muertos á cuchillo; otra 
los que se ahogaron en la mar, porque huian á guarecerse 
desús barcos y navios; pero sucedióles al revés, porque 
estaban las aguas vivas, y lo que estaba sin agua á la ma- 
ñana, tenia casi un cuarto de legua de agua cuando se 
ahogaron en ella. La tercera parte, y aun dicen que la 
mayor, huyó por la puente que tenian hecha en el rio, ca- 
mino de Francia. La cuarta parte fué de los que se rindie- 
ron pidiendo merced de la vida ; el coraje de nuestros sol- 
dados era tan grande, que quisieron pasarlos a cuchillo; 
pero el Almirante lo impidió, y los tomó por prisioneros, 
on El de Torre-Escuso fué siguiendo á los que huyeron, 
haciendo en ellos gran matanza; dejaron todo el bagaje, 
toda la artillería y piezas de campaña como de batir, gran 
cantidad de mosquetes y arcabuces y muchas banderas: á 
k 'pólvora dio fuego un galopín frahcés y se quemó toda. 
DelosK nuestros murió poca gente^iáe los enemigos no se 
sabe hasta agora el número cierto , aunque se entiende 
son muchos. viEspónáse ¡qon. deseo xelacion.ciBJíta en el pri- 
mer :corréOi>í' » <KV(u!') >Bí-^» lí"" ol'vn,^ { i /mf| fif 



30 
Hll duque de Alburquerque escribe á su madre una 
cosa donosa, y es que él llevó de esta corte un lacayuelo 
de 4 3 ií 1 4 años, el cual habiendo entrado en las trinche- 
ras cuando entró su amo, se halló en todo lo referido, y 
cuando se tomaron á prisión los franceses envistió con 
otro lacayuelo francés, poco mayor que él , y le dijo que 
se diese á prisión, y cargado con seis arcabuces lo trajo 
por prisionero ante su amo y el Almir^ntej que lo cele- 
braron mucho. / >.;íifí<p^ ;i.n{ í; oni;.w ni) 
El i\lmirante, casi al anochecer, llegó á las puertas de 
Fuenterrabía; los de dentro no le quisieron abrir porque 
no le conocían, ni sabían cuyo habia sido el vencimiento, 
y así entró por un portillo, de algunos que en el castillo 
habia hecho el enemigo , y conociéndole en entrando , le 
recibieron con increible regocijo, y esa noche cenó en 
Fuenterrabía. Al acabar de cenar llegaron las mujeres que 
habían hecho centinela y defendido el castillo , cuando re- 
posaban los hombres , y dándole gracias de que las habia 
socorrido y restaurado , él las acarició y alabó mucho su 
valor, y mandó luego que toda la plata de su servicio y 
joyas que tenia se les entregasen para que^ la? partiesen 
entre ellas. Dicen son de mucho valor. (;!<?'» i 
-i' i-El castillo estaba tan apretado, que habiéndole dado 
dos asaltos el lunes y domingo antes de esta victoria, el 
mismo martes que sucedió pensaban dar el último, con que 
tenían por cierto le ganarían, porque no habia dentro sino 
300 hombres muy fatigados y hambrientos, sin otros mu- 
chos mal heridos, y estos que estaban para pelear dor- 
mían y descansaban todo el día, poniendo en su lugar las 
mujeres en amaneciendo, con sus sombreros y arcabuces, 
y de esta manera estaban hasta el anochecer que venían 
los hombres y ellas se iban á descansar, en unas chozas 
que tenían debajo de tierra, porque todas las casas del 
lugar estaban por el suelo, ven estas chozas estaban hasta 



3f 

la mañana, que venían á meterse en ellas ios hombres, y 
las mujeres salían á los puestos referidos. 

Es tan gustoso este suceso que el tratar de él ensancha 
los espíritus y alegra el corazón, y así con particular con- 
tento he dado cuenta de todo. Dicen que tiene S. M. reso- 
lución de hacer muy inespugnable á Fuenterrabía , y lo 
mismo á Irán. También dicen (}ue á los franceses prisione- 
ros quiere el Almirante ocuparlos en el trabajo de dicha 
fortificación, sirviéndose de ellos para el efecto. 

Dos correos llegaron ayer y antes de ayer, y dicen 
que no fué solo el de Torre- Escuso el que fué en el al- 
cance del francés que huia , sino que también fué el de 
Mortara, cada uno con toda su gente, y que se dividieron 
por diferentes partes; y que habiendo corrido mas de me- 
dio dia sin topar á nadie, se vinieron á encontrar y juntar 
en un camino algo desviado de un monte muy espeso, y 
enviando á saber si habia alguna gente en él, hallaron 
que habia mucha cantidad de franceses. Los nuestros los 
envistieron, y ellos se defendieron con mucho valor; pero 
al fin se rindieron y cautivamos 1 ,500 de ellos, habiendo 
muerto mas de otros tantos. En Madrid i 4 de Setiembre 
de 1638.=Diego Gamez, inquisidor déla suprema.=Al Pa- 
dre Diego del Mármol, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

P. S. Aquí remito el traslado de las dos cartas que el 
marqués de Mortara escribió de Fuenterrabía y Irún á mi 
señora la marquesa, su madre, la una fecha á 9 de Se- 
tiembre y la otra á i 2 del dicho, recibidas á \ 5 del mis- 
mo de 1 638 años. 

« Mi señora y mi madre : doy á V. S. la enhorabuena 
de la victoria, que Dios ha sido servido de dar al Almi- 
rante ; yo he tenido grande dicha, que he salido esta vez 
sin ser herido, siendo la mas cruel batalla que de 2¡00 años 
á esta farte se ha visto. Lo que yo he obrado otros lo di- 
rán; solo digo á V. S. que he cumplido con mis obliga- 



32 
ciones, y creo que ésta vez he servido mucho ;á S. M. , que 
Dios guardo; graa dicha y gran victoria. Dios nos dé mu- 
chas. Una relación de todo envió á Juan de Viscor (1), y 
le escribo dé traslado de ella á V. S., pprqu^ aquí no ha 
habido tiempo de sacarlas. aÁ)oí éb^^naív) úímh mlatfvn 
¡ i A mis hermanas beso las manos y que esta vez han 
valido sus oraciones; á Isabel de Puerta que haga novena 
á Nuestra Señora del Buen Suceso, pues en su víspera 
hemos tenido la victoria, y V. S. dé muchas gracias á Dios 
como todos se las debemos dar, porque ha sido la mas 
airiesgada cosa que jamás se ha visto en la guerra. ■■>■- 

■ El correo pasado no pude, escribir con D. Bernardino 
de Ayala, que llevó la nueva, porque todavia iba yo si- 
guiendo el alcance, y aunque estaba declarada la victoria, 
no estaba acabada la matanza. Las cartas.de V. S. he re- 
cibido y el vestido, que es como de mano de V. S. 

A todas las criadas muchos recados. A mi señora la 
duquesa de Medina escribo muy justamente la enhorabue- 
na. No se ofrece otra cosa de que dar cuenta á V. S. sino 
sólo de que nuestro ejército está lleno de capotes colora- 
dos, y lodos los soldados muy ricos porque el enemigo 
perdió todo su bagaje, y pereció mucha gente noble. Dios 
mé ayude y me guarde á V. S. como he menester y de- 
seo. De Fuenterrabía á 9 de Setiembre de i 638 años. 

Este cori'eo no partió anoche, como debiera y así vuelvo 
á escribir estos renglones, diciendo como hemos venido con 
el ejércitx)>á Irún, y que todavia anda en nuestras costas la 
armada de mar del enemigo; pero si se nos avista lleva- 
rá otra mano como su ejército, qiie ya estamos enseñados á 
vencer. Haga V. S. que Juan de Viscor le muestre la relación 



"TT 



(1) Ksle Viscor filé, pagc y después secretnrio del padre del marqués de 
MorUra.y agora lo es del marqués del Carpió. (Ñola deD Diego Gamez). 



33 
que le envío, y suplico á V. S. mande dar luego esas cartas 
á los marqueses de Villafranca y Santa Cruz, y también su- 
plico á V. S. mande que luego vayan á buscar donde posa 
el licenciado Miguel de Anduasin, como dice el sobre- 
escrito de Id carta que vá aquí, y envié V. S. luego esa 
carta que me importa mucho.=Muy obediente hijo de 
Y. S. Don Francisco. 

; Mi señora y mi madre: este correo ha tardado tresdias 
en despacharse, por ajusfar la relación de lo sucedido, y 
todo lo que ha pasado. Juan de Viscor se lo contará á V. S., 
á quien escribo largo sobre todo. Solo digo á V. S. que 
quedo bueno y algo descansado del trabajo, y cada dia va 
siendo mas nuestra victoria, porque vamos hallando fran- 
ceses de los que quedaron escondidos en la montaña que 
no se pudieron retjrar. Ayer me dieron tres cartas de V. S. 
atrasadas, que como estaba en aquella montaña se les ha- 
cia de mal enviármelas (1). Muy obediente hijo de V. S. Don 
Francisco.» 



Relación del socorro que hizo el Almirante de Castilla á 
Fuenterrabia, que es la que el marqués de Mor tara cita 
en sus dos cartas, y de la batalla que ganó al ejército del 
'rey de Francia, gobernado por el príncipe de Conde. 



«Habiéndose tomado resolución de retirarse del monte 
de Gaizquivel, causada del rigoroso tiempo y de la fuga que 
hicieron los soldados, cuando subió el ejército á aquel 
puesto para obrar por aquella parte ; no pudiendo sufrir la 



(1) Una nota marginal correspondiente á este lugar dice que la carta 
conlenia otros párrafos sobre asuntos domésticos, que no se habían co- 
piado. 

Tomo xv. 3 



rigoridad de los vientos ''nieblaí? y agnas cantinuadas; co- 
nociendo el marqués de Morlara la importancia de aquel 
puesto, por haber estado en él desde que le ganó, y re- 
presentando al Almirante las calidades de él , se ofreció 
con el regimiento del señor Gonde-Duqiie y* los irlande- 
ses á sustentar el puesto contra las inclemencias del tiem- 
po, y pidió que se dejasen armadas las trincheasdel ejérci- 
to, pues lo demás bajaba á seco (1). El Almirante, viendo la 
proposición del marqués, tomó resolución de dejar ocupado 
el puesto, y así le ordenó al marqués se quedase en él con 
la gente que habia pedido, y el Almirante y marqués de 
los Velez dejaron sus mismas tiendas para el abrigo délos 
soldados. Fué continuando este mal tiempo hasta 6 de este 
mes, y este'dia el de Conde, al amanecer, dio un grueso 
asalto á la plaza de Fuenterrabía; pero, los de dentro se 
defendieron con mucho valor, y viendo el de Mortara él 
aprieto en que se hallaba la plaza, se'adeiantó con i, 000 
infantQs en dos escuadt'ones y trabó una gruesa escara- 
muza con los enemigos, con lo cual sucedió qile dejaron 
de golpe de asaltar á la villa, y, 'aunque la causa principal 
seria la gran resistencia que hizo la gente de la plaza, 
ayudó muchos esta diversión. . ■ ' > ■■ . ^^^ '^vn :>\u' u;\ 
' A este tiempo el Almirante y el dé k)S Vélez hablan 
juntado sus tropas en los cuarteles antiguos, y resuelto el 
obrar en esta forma. Que el de Toitc-Escuso con 2,000 
infantes fuese por junto á la falda de las colinas, acercán- 
dose á los cuarteles deí enemigo;. que el de Mortara con 
la gente que tenia á su cargo y mas 600 homb'res que le 
enviaron á cargo del sargento mayor D. Miguel de Borey 
y 20o caballos de los ginetes de la costa , y las dos com-. 



(1) Asi se Ice de la letra mala y diminuta del P. Pereyra, que copió 
esta y la anterior carta. ,1 :, ,. 



35 
pañías que vinieron de.Perpiñan á cargo del comisario ge- 
neral Terragas, fuese con toda esta gente ganando puestos 
de la colina hasta ir llegando á los cuarteles principales 
.que tenia en Guadalupe, y por la parte de Irún con 2,000 
infantes fuese el maestre de Campo D. Pedro Girón á ha- 
cer frente á la misma parte de Irún, procurando darse las 
manos con el grueso de nuestro ejército , en el cual iban 
el Almirante, el de los Veloz, y el maestre de Campo ge- 
;ieral Gerónimo l\oo. 

... Con }k vanguardia , para acudir adonde fuera mas ne- 
cesario, iba el maestre de Campo general D. Diego Caba- 
„|lero, y el almirante D. Domingo de Isasi, y el maestre de 
.Campo Carlos Guaseo, y el teniente de maestre de Campo 
^general D. AntoYiio Gandolfo. Estando ya la disposición de 
es,te modo, hubo varios pareceres sobi'é si convendría ó no 
ejecutarlo, y el Almirante, por sí solo, tomó la resolución de 
qué se ejecutase, atrepellando todas las dificultades, y per- 
sonalmente, asistiendo á todo hasta repartir las municiones 
de guerra, trabajando, no como general sino como oficial 
del ejército. También por su parte acudió el de los Velez 
con mucha atención, y así le enviaron las órdenes para 
que fuesen á ejecutarlas martes 7 de Setiembre, víspera de. 
Nuestra Señora. .El de Torre-Escuso marchando llegó por 
la falda á tiro .de mosquete de la fortificación del enemigo, 
y ganándole el puesto se le ganó también la colina, aun- 
que fué bien disputada, la cual ganó el regimiento del se- 
ñor Conde-Duque con mucho valor, con lo cual por lo al- 
to vino á darse la mano con el mismo Torre-Escuso, qiie 
estaba también á tiro de .mosquete de las fortificaciones 
de Guadalupe; y como era por lo alto, se reconocía loque 
el enemigo tenia en aquel puesto, que era que ])or su emi- 
nencia formaba un pequeño valle con lo que ocupaba el 
de Mortara. Tenia también dos reductos á las dos puntas 
con su foso, y se comunicaba con una trinchera hecha de 



í?6 
;ín'2;iilos do una banqueta guarnecida con picas y bojcas de 
fuego. En los dos reductos tenia dos escuadroncillos y 

"^íialro piezas de arüHéría que batiap acriba y -abajo. De- 

'Yras de la trinchera (que es una campaña rasa), babia 
dos gruesos de caballería que entrambos harian 200 caba- 
llos, y mas atrás un escuadrón de infantería ; la una' trin- 
chierá hecha de ángulos por la frente, tendría 1,500 infan- 
tes y á su costado tenia en el bosque otro escuadrón de 
700 hombres. Reconocida por Mortara esta disposición, 
llamó al alférez Soto (que lo es en el regimiento del señor 
Conde-Duque) y le envió al de Torre-Escuso para que le 
informase en lá forma que estaba el enemigo^ porque don- 
de el dicho marqués estaba , no podia reconocer mas que 
la frente, y que le dijese si le parecia que podia envestir 
al reducto del cuerno derecho con su gente, y alguna par- 
te de la frente de la trinchera , que él envestiría el reduc- 
to del cuerno izquierdo y también á la frente de la misma 
trinchera, y que dispusiese, que él estaba para obedecerle; 
y envióle también á decir que si se resolvía, bastaba con 

^pasarla palabra de abajo á lo alto diciendo : «avance el de 
Mortara, » 'que de este modo el entendería había de envestir, 
porque, si se aguardaba á la respuesta nos faltaría el día pa- 
ra su ejecución. El de Torre-Escuso se resolvió á cerrar, y 
así hizo pasar la palabra y envistió sú gente con eTi'éduc- 
to, y él en persona, y de la misma manera el de Mortara, 
con el regimiento del señor Conde-Duque y los irlandeses, 
dejando por lo alto de reten al sai-gento mayor D. Miguel de 
Borey con su gente. "^ 'w- wn •! - 1; , > ;>/ ", 

'"*' Trabóse una muy cruda escaramuza por todas partes, 
disparando el ení^mígó la artillería y los mosquetes á que- 
ma-ropa , y los nuestros con las espadas y picas, y .aun á 
pedradas los que estaban sin armas, se entraron en los 
t^dudtos <^on mucho valor, ■ y la caballería enemiga vino 
avanzando, y el de Mortara hizo luego adelantar la saya 



37 ^ 

ejecutándolo coiimiíicho valor el comisario general Tenri^Hvi 
cas. Antes que llegara cerró la caballería enemiga ¡qO;» 
grandes alientos por ambos reductos; pero nuestras picas 
la recibieron, y fué tanta la mosquetería que la dispararon^ ; 
que .la hicieron volver grupa. En esta resistencia comq'eiif;! 
lo demás obró con* grandísimo valor el regimiento del se-< - 
ñor Conde-Duque , que haciendo esto por todas partes, se | 
entró en la trmchera y se salió á la campaña rasa. La c^-; 
ballería enemiga volvió otra vuelta sobre los nuestros^ á , 
tiempo que entró Terracas con la nuestra, y fué cerrandO;, 
con los enemigos; pero antes que llegasen achocar, lascar- 
gas de la mosquetería, que se quedaban al abrigo de nuesri 
tra caballería, los deshizo de lodo punto dicha caballería, 
enemiga, y la nuestra fué en sia seguimiento con intención 
de cerrar con el escuadrón de infantería que estaba firme, 
el cual no aguardó, y su misma caballería lo rompió. El del 
bosque también huyó, y así por todas partes se fuá siguien- 
do la victoria hasta el fin de la eminencia que bajaba al 
valle, con que se vieron juntos el de Torre-Escuso y el de 
Mortara, y enviaron la caballería en seguimiento del ene- 
migo Con mucha infantería que iba siguiéndolos el valle 
abajo, sabiendo que se embarcaban á toda priesa, por lo 
cual ge resolvió el de Torre-Escuso, con el parecer del de 
Mortara, que prosiguiesen la victoria, y así el dicho Torre- 
Escuso echó al lado derecho la vuelta del puente de Irún 
y el de Mortara por. el izquierdo la vuelta de la marina. 
)[> A este mismo tiempo la vanguardia del Almirante, que 
los mas son de la nobleza que vino á hallarse en esta oca- 
sión, cerró por el llano que llevaba el marqués de Morta- 
ra, con unas casas del enemigo, primero con las mangjbjs 
de mosquetería, y después con las picas. Llevaba el cue^ni 
no derecho de estas el duque de Alburquerque y m,uclios 
títulos y caballeros que las fueron ganando, habiendo teni- 
do mucha parte en la disposición D. Diego Caballero .y 



38 
el maestro de Campo Tutavila, asistiendo á todo el maes- 
tro de Campo general Gerónimo Roo. -• 
' Los enemigos viéndose envestido^ de todo punto por 
acfuel lado con tanta bizarría, se pusieron en huida, unos 
la vuelta de Irún y otros á la marina, donde llegó el de 
Mórtara y degolló hasta 1,500 hombres y cogió muclioá 
prisioneros, que pasan de 800, y se ahogaron mas, de 
1,000 hombres, y estuvo muy á pique el de Conde de ser 
preso, porque llegaron los nuestros por aquella parte cuan- 
do se acababa de hacer á la mar. Ganaron los nuestros 
11 piezas de artillería, que las mas son medios cañones; 
1 banderas y el bagaje de toda la nobleza. Han tenido los 
soldados buen pillaje. 

El de Mortara viendo yáál enemigo deshecho, dejan- 
do la caballería en la marina y alguna infantería se fué á 
Fuenterrabfa con el regimiento del señor Conde-Duque, y 
fué el primer cabo que llegó á la fuerza , donde fué muy 
bien recibido, y por la otra parte fué llegando la gente del 
de Tori'e-Escuso , siguiéndolos todo el grueso del ejército, 
habiendo ganado la artillería de aquellas baterías , que 
eran seis piezas; de manera que con las cuatro primeras 
que se ganaron arriba hay mas de 20, y muchas armas 
para la infantería, con algunas municiones de pólvora y 
balas. El enemigo se retiró de Irún aquella noche, y por 
la mañana le ocupó D. Pedro Girón, y se vido ir su arma- 
da á la vela, y los nuestros les tiraron con sus mismas 
piezas hasta que áe alargó. El resto del ejército del rey de 
Francia ha caminado la vuelta d« San Juan de Luz. 

De nuestra parte no ha habido 200 muertos y otros 
tantos heridos. Quien tuvo la mayor parte en la v-ictoria 
fueron: en primer lugar el regimiento del señor Conde- 
Duque; los napolitanos, la gente de la armada , los irlan- 
deses y parte del regimiento del conde de Aguilar, y las 
mangas de D. Miguel de Borey (hatural de Navarra) con 



39. 
el resto*,: vino siempre dando calor la caballería que /go- 
bernaba Terracas. De la parte de abajo el tercio de Morta- 
ra. En cuanto á personas particulares todos anduvieron tan 
bien j tan bizarros, que no se conoció flaqueza. Para otra 
relación se remite el decir por menudo los que se señar-, 
laron. . . . \ „ s .- ;i i ? : . ; 

Por el tiempo corto y partirse el correo no se alarga 
mas esta relación.. El enemigo tenia 1 8,000 hombres y 800 
caballos, y todos los cuarteles fortificados, y el valle muy 
lleno de bosques. No obstante todo esto, ha sido Dios ser- 
vido de darnos esta gran victoria, de cuyo vencimiento se 
ha conseguido ganarles la artillería y mas de 70 bande- 
ras, pues solo el regimiento del señor Conde-Duque ha 
ganado mas de 30,, y se les ha tomado todo el bagaje y 
toda la recámara del de Conde. Se han echado de España 
los franceses y socorrido una plaza real con un^ brecha 
que podian entrar caballos por ella, habiéndola los de 
dentro defendido abierta nueve dias, resistiendo siete 
analtos, estando con un ánimo intrépido. No menos se de- 
ben alabar las mujeres de esta villa que los hombres, pues 
además de venir á las furias de las balas á cuerpo descu- 
bierto, y dar pólvora y balas y de comer á los que esta- 
baíi en la brecha, tomaban también las picas contra los 
enemigos en la muralla, y el dia destinado del enemigo 
para echar el resto, poniendo todo su esfuerzo, era á 8 de 
este mes de Setiembre. El gobernador Domingo de Eguía 
dice que á los 6 de este estuvieron ya perdidos porque 
algunos franceses entraron dentro de la villa , donde fue- 
ron muertos, y que así juzgaba que el dia 8 se hubieran 
perdido^ pero no rendido. 

r>' Después de escrita esta relación he hallado que son 
1,500 los prisioneros que se han cogido por todas partes. 
Nuestro ejército nótenla sino 12,000 hombres poco maa 
ó menos.» ,....„ .,.,.. .. ,,,.. 






40 
No dirá V. P. que escribo corto: verdad es que el su- 
ceso lo merece, por lo grande y por lo inesperado. Dios 
guarde á V. P. como yo y todos sus amigos deseamos. De 
Madrid y Setiembre 14 de 1638.=Diego de Garay, inqui- 
sidor de la Suprema.=Al P. Diego del Marmol, de la Com- 
pañía de Jesús. - 

• b :vo-i 

Carta de D. Diego Gamez, inquisidor de la Suprema, de Ma- 
drid y Setiembre 20 de 1638, para el P. Diego del Már- 
mol , de la Compañía, 7 <'í^'' - );!^o í^oirmij ^í>,(>hiv 

Hoy hace ocho dias escribí á V. P. enviándole en una 
carta larga relación de lo que hasta entonces se sabia 
del suceso de Fuenterrabía. Después parece que se detuvo 
tres dias el Almirante en enviar la relación ajustada de 
todo el hecho, por no disgustar á los dos marqueses de 
Torre-Escuso y Mortara que fueron los que mejor lo hi- 
cieron , y casi quisieron venir á las armas entre los dos 
sobre el ajustar de dicha relación. Hiciéroñlos amigos, y 
no se puso en la relación que al de Torre-Escuso le habia 
el francés rechazado dos veces, cuando llegó á sus trin- 
cheras, y que la tercera vez que las rompió fué habiéndo- 
le enviado el de Mortara cuatro compañías de socorro del 
regimiento del señor Gonde-Duque. En todo lo demás di- 
cen que está la relación muy ajustada y es la misma que 
el Almirante envió á S. M. '^ /.ii^' 

Dícese que el ejército del Almirante ha de pasar luego 
á cercar en San Juan de Luz á las reliquias del ejército 
francés que se recogieron allí. Dios lo disponga y guarde 
Á V. P. Don Lope do Hoces ha escrito á S. M. una carta 
disculpándose de la quema de los navios. La gente aquí 
razona muy diversamente sobre el caso; unos dicen que 



41 
debió salir á la mar y morir peleando ; otros que no se le 
puede pedir mas, pues cumplió como bueno con su obli-^ 
gacion. Si puedo haberla á las manos, haré un traslado y 
se lo remitiré á .V. P. De Madrid y Setiembre 20 de 
i638.=D. Diego de Gamez.=Al P. Diego del Marmol, de 
la Compañía de Jesús. 



Carta cíe D. Lope de Hoces para S. M. después que le que- 
maron la armada, fecha en TolosOt á i 4 oíe Setiembre de 
1638 añoíiiTíotei • íí 

(Tora. 1i9, fol. 872) =, 

-En cartas de 23, 25, 28 del pasado y 2 dd presente, 
di cuenta á V. M. de la pérdida de los bajeles de mi car- 
go, y en otra de íde este escribí al secretario Pedro Co- 
loma en la misma sustancia;. todas debajo del presupues- 
to de la segunda , qué es decir que V. M. gobierna su real 
monarquía por relaciones de los ministros de fuera, que 
estas no dijeron lo cierto y* deshicieron la fuerza grande y 
niimero de bajeles que la armada del enemigo trae, con- 
que se dieron las órdenes sin la detención necesaria que 
hablan menester los pocos bajeles y fuerza que V. M. te- 
nia en la mar, 4 mi cargo, y debajo de este mismo presu- 
puesto hablaré siempre. 

En carta de 2 del presente me avisa el secretario Pe- 
dro Coloma que se hablan recibido las mias de 23, 25, 28 
y que se me enviaban los despachos que vinieron con esta 
en el ínterin que venia respuesta de las mias. No ha veni- 
do , con que considero que no se deben de haber visto , y 
como quiera que con la vista se trae á la memoria á V. M. 
y H los ministros las órdenes que se me dieron y circuns- 
tancias que hubo en el caso , y se dilata el que lo entien- 



12 
dan, eo el pueblo hablan loque no saben, y como yo iió 
he de decir que mi salida y lo demás que dispuse fué con 
órdenes, discurre cada uno como le obliga .su humor, 
parte que nadie en este mundo ha sido poderoso á excu- 
saj'se de esta censura y por lo dicho me es forzoso volver 
á representar lo siguiente: "íi?/)!. ih fúúminwí) «I 

Bien sabe V. M. las muchas órdenes que tuve para- sa- 
lir de Santoña, y como si yo tuviese- culpa en la detención, 
y no estuviera haciendo en el apresto de los\ bajeles mas^ 
de lo posible, se me decian escocezes (1 ), y apuntaban ame- 
nazas que muchas veces me puse á considerar que rae es- 
taba mejor perderme saliendo, que salvarme quedando; y 
asimismo sabe V. M. que en algunas de las órdenes se me 
mandaba que con uno ó con dos., ó menos ó mas bajeles, 
saliese Ittego. A que respondí representando , que si salie- 
re como estaba , aunque fuese con las órdenes que tenia, 
con juí^tísima causa me podia mandar V. M. cortar la ca- 
beza; y en otra ocasión dije, que saliendo mal iria á dar 
yicloria al enemigo; y últimamente con correo que despa- 
ché en 1 del pasado, escribí á V. M. representando 
tfue.la armada del enemigo tenfa 52 velas, y envié carta 
del Almirante que me escribió en esta. conformidad;- y así 
mismo la declaración que. hizoel capitán Francisco de Es- 
corza, que por su orden y de los demás ministros efe jus- 
ticia poco ha la reconoció-, con lo dornas que. dice la de- 
claración. 

Con ..estas mismas envié carta de D. Juan Chacón en 
qwí decia'tjue los ocíio bajeles que estaban en San Sebas-^ 
iiltn,!DO los podia n Tripular de marinemos,. porque no. los. 
hlkbia ,>:ó hice relación á V, M, de la forma en que estaban 

/ . ' ■;•! / ;•.,; ;., ^ .. .' ■ • .i..^.; , . ,,.-.■ . ,,.^ 

. '/ . / t, .«c. ,|.,.r- ' ..,.-, ;.;«•>•(! ,',..■! f-v'íilf'r' ^ 

"1Í) Así on el original; está sin duda por escozores ó cosas que cscocian 
y locaban li«('ramenlc ú s\i homa y reputación mili lar. •{> r-v,\ h\\\[ 



los doce que tenia en Santoña , como todo mas largo cons- 
ta en las dichas cartas y papeles á qiie me remito, y con 
la moderación á que me obligaba el venir yo á la jornada 
supliqué á V. M. mandase ver si era. posible entrar por la 
mar con éstas fuerzas al socorro en Fuenterrabía, teniendo 
el enemigo la que tenia, y las prevenciones que consta 
déla declaración de dicho capitán-, y habiéndose visto es- 
tas cartas, én respuesta dé este correo, me mandó V. M. 
saliera al puerto de Guetaria, que os el que V. M. señala 
en uno de sus* despachos,' adonde ya habia avisado' al Al- 
mirante que yendria, y que me tuviese allí las personas^ 
particulares y gente vieja que me habia de dar en confor-^; 
midad de las órdenes de V. M. Llegué á él por la mañana- 
el dia que entré, habiendo tenido tres leguas antes un 
aviso del Almirante con el capitán Sebastian de EchaVar- 
ría, en que me avisó y envió relación de 58 velas que sb 
liabian visto, y yo las estaba mirando, y la relación origi- 
nal que el Almirante me escribió de lo dicho remito á V. ;M.; 
y esa noche no sppe que el enemigo habia dejado ol Pa- 
saje, que meló avisó D. Juan Chacón á tiempo qué la mar 
era calma, y que el enemigo estaba ya con su armada 
sobre mí. 

En las costas de Guipúzcoa no hay mas puesto bueno 
y seguro que el de Pasajes, y á falta de él menos malo es 
Guetaria, porque. San Sebastian no tiene fondo dentro pa- 
ra los navios que yo llevaba, y era forzoso surgir fuera ó 
en puerto desconocido expuesto al mayor riesgo de la mai^ 
y del enemigo. Escogióse lo menos dañoso, y en donde 
habia esperanzas de salvación, en conformidad de la or- 
den, y asimismo sabe V. M. , porque lo he avisado, que el 
enemigo me sitió luego surgiendo con 33 bajeles en la 
barra de la Concha, con los demás de su armada, á la 
vista y que yo retiré los de mi cargo y los metí en tierra 
lo que se pudo, presidiendo primero junta cuerda con to- 



44 
dos los generales y almirantes y personas particulares, que 
se hallaban allí, que todos votáronla retirada en la forma 
dioha, y firmaron el acuerdo, y si alguno no lo firmó," votó: 
lo mismo, y con la vista del suceso dijo después contra lo 
que votó en la junta á vista de todos los que se hallaban 
en ella, queriendo por camino nunca visto ni oido curarse 
d© otros descalabros suyos , siendo así que no liabia otrd» 
camino mejor que el que se tomó; y si muchas veces suce-: 
diera el caso, habiendo visto el suceso, era forzoso seguir 
el mismo, porque si se tomaba otra resolución se perdie- 
ran los bajeles con nota de descrédito de las armas de V. M,, 
y de la nación. Apoyada la- fuerza de la mar con la d^ 
tierra y con la disposición que se dio , se pudo^ defend^K, 
de armada tan poderosa, y de otra manera no. ' > h-, 

H A V. M. di cuenta én carta del 20 de la disposición xIÍt; 
' cha y sitio que el enemigo me tenia puesto, y V,. M. s^. 
sirvió de responderme en nota del 2 4. hablando en lo dicho; 
lo quese sigue: -• . - ! ;í: 

«Ha parecido bien la prevención de poner los bajelea 
mas fuertes á la entrada del puerto y la artillería ¡en tierra 
para en caso qiie el enemigo quiera intentar sobre vos al- 
guna facción.» 

Según lo referido, y es lo que ha pasado, he obrado en 
todo con órdenes y aprobación de V, M. JLos sucesos nadie 
loa puede asegurar, mayormente cuando las fuerzas son tan 
desiguales. ¿Qué entendimiento humano pudo esperarlos 
buenos, saliendo á la mar 12' bajeles que eran los que yo> 
tenia, y de la calidad .que se sabe, mal prevenidos por, la 
desprevención y poco tiempo, y peor tripulados , con biso- 
ños la mayor parte de los marineros, y el todo de la in- 
fantería, gente miserable y presos en; Galicia por los obis- 
pos y fraitófe, pastores que guardaban ganado transforma- 
dos de golpe en soldados, y enviarlos á pelear, y que aun 
de esta gente faltaban mas de 550 plazas para la tripula-r. 



45 
cion que les tocaba, cotnó consta do la certificación que he 
remitido á V. M. de los que vienen sirviendo los oficios, y 
que los bajeles referidos fuesen á buscar costa en donde 
estábanlo, con tan poca distancia como la que hay desde 
el cabo de Higuer á Guetaria, mirándose los unos á ios 
otros tan prevenidos, armados y reforzados como.se ha 
visto? ¿Quién, estando bien informado, podia esperar di- 
ferente suceso? La armada del enemigo consta de mayor 
fuerza que Francia ha puesto I3n la mar desde que la go- 
biernan sus reyes! Así lo dicen los capitanes prisioneros, 
que hoy están en Fuenterrabía, con tantas circunstancias 
de sus prevenciones, cuanto será bien saberlas para lo 
adelante; y porque los que viven en el mundo tienen tan 
diferentes condiciones, me obliga á traer á la memoria lo 
que tanto se sabe. ¿Qué general de todos cuantos V. M. 
tiene de bajeles redondos, ha peleado tantas veces como 
yo, ni con mejores sucesos ni tan importantes? El año de 
2!5 me mandp V. M. que llevase la segunda flota que llevé 
á Nueva-España , y á la vuelta me vino Balduino Anrico, 
que no habiendo podido socorrer la Bahia, cuando la res- 
tauró D. Fadrique de Toledo, vino á buscar la flota', y só- 
brela boca del canal de Bahama el general Petri Petro 
con 1 4 bajeles, arribó sobre )a- armada de la guardia, vi- 
niendo yó con ella, y solo con mi capitana le esperé y me 
atravesé, yél viendo que me atravesaba con aquella Reso- 
lución se pasó una legua de donde estaba, sin querer arri- 
bar mas á pelear, y dijo que no podia ser otra sino la 
capitana de D. Fadrique la que le esperaba en aquélla for^ 
ma, con que se fué y no buscó mas los navios de la flota,- 
donde hubiera causado el daño que otras veces han hecho 
otras armadas de menos fi^erza y número. 
VI 'Al principio del año 31^ me mandó V. M. que fuese á 
gobernar la armada del mar Océano, en donde trabajé lo 
que es notorio, disponiendo todo lo que V. M. me mandó. 



46 ' ' 

Olí En el (le 33 me encargó V. M. la restauración del fuer- 
te que el holandés tenia en la isla de San Martin, que se 
restauró en efecto; y salí del sitio con dos heridas tan 
graves como se sabe, que de la una de ellas he quedado 
manco de un brazo. Y en llegando de vuelta de esta jor- 
nada, sin dejarme parar odio dias en Madrid, me man- 
dó. V. M. ir ^socorrer el Brasil con solos seis navios de 
armada, y con ellos convoyé el socorro , y fui á buscar ál 
enemigo en su misma casa en Fernambuco , con- intención 
de quemarle los navios que estaban en la plaza , y arribé 
sobre ellos hasta que me faltó el fondo, y habiendo cargado 
los cables por la mano, se metieron debajo de sus fortifi- 
caciones. Y visto que por lo dicho no podia conseguir lo 
qlie intenté, pasé á echar el socorro, y á vista de la aph. 
mada del enemigo, de once bajeles con que salió tras mí, 
y de la gente que tenia en tierra, y de su general y el de 
la mar, y el de caballería y un coronel, le eché el socorro 
en diez dias' muy despacio, con solosicinco^bajeles, por- 
que el uno de los seis se me habia desjarretado, no atre- 
viéndose el enemigo á embestirme, considerando que de- 
bía dé traer mas fuerza, pues le fui á buscar á su casa, 
y esto fué á los úl limos del mes de Noviembre del año 
d0 35, habiendo asentado Matías de Alburquerque con su 
gCíOte, que si en todo aquel mes no venia el socorro de 
España se fuesen a sus casas y desamparasen el campo, 
de forma que con cuatro dias de* diferencia del uno al otro 
llegué y socorrí aquel Estado tan importante por si y por 
la vecindad de las Indias, que con aquel socorro se con- 
serva y dura en la obediencia de V. M. porque no ha ido 
otro considerable. 

De vuelta de esta jornada peleé con solos dos bajeles 
y un patache, que me estorbaba , con ocho urcas muy 
grandes y reforzadas del enemigo, combatiendo dos dias 
üftteros de sol á sol, y se retiró tan mal tratado que le 



47 
obligó á volverse á su puerto, conque pasóla flota dei azú- 
car á Portugal sin ningún riesgo. 

A poco de haber venido de esta jornada , me mandó 
V. M. que fuese con 1 I bajeles de la flaqueza y poca fuer- 
za que es notorio, á las costas de Francia , y entré en la 
isla de San Martin de Rey (1), y en su puerto y debajo 
de las murallas de aquella ciudad, ocupé al enemigo 24 
bájeles .que quemé y eché á pique y truje ó se le embar- 
rancaron los demás, y esto como he dicho se hizo á bala- 
zos, sin ardides ni instrumentos de fuego, á mano, pues 
con pajuelas se le quemaron los nueve de ellos, y en l¿5 
dias volví, á la Goruña con.los otros 12 que truje, de don-r4 
de resultó algún consuelo; y desquite de losque se perdió 
en \a Leuca-ta. . ..•:., ; ' ■. • ■.■>;;: j^i-'w /;>' -•, iMft 
" Luego sin descansar me mandó Vii M. dn lo mas rigu^ 
rosodeliuvierno fuese á socorrer 'los eslados de Flande^,' 
que esta Ijan en el aprieto y cuidado que V. M. sabe, por 
los sucesos del año pasado de 31 que son notorios; con la 
gente y dinero que llevé resucitaron y se han tenido-eü' 
este las buenas forÍ;unas que se sabe. ¡-nolr. 

De vuelta de esta jornada se tomaron al enemigo 32 
presas y entre ellas las tres de Levante, tan ricas que han 
resucitado á la armada de aquellos estados, y héchola cre- 
cer tanto como se avisa. Vnlví álaCoruña con estos bue- 
nos sucesos, sin haber perdido nada como en las pasadas 
y trayendo siete naveá de franceses. También truje los dos 
tercios de holandeses con que á ios ocho dias de haber en-^ 
trado el enemigo en esta provincia de Guipúzcoa, la so-' 
corrí, y llegó este socorro á tiempo que estaba su gente 
tan atemorizada como es notorio, y esperando todos su 

- i\:\., ■.^- ',i.' .-...; ;J •■:].: i. )>l.\\.íi)i\} ;■' '-D'/'íüi 



íTJ Miíi JTj 



(l) La^isla deRhé ó Re, en'latin Rea, sobre las costas de la Chatenta 



inferior. La capital se llama Saint-Martin de Rhé. jíi ); I in .•..'' 



48 
pérdida. Con la venida de aquella gente se alentaron, y 
con la que metieron de ella en Fuenterrabía se ha con- 
servado la plaza y defendido hasta que juntando V. M. 
mayor fuerza la pudo socorrer'. ¿Cuál jornada de las que 
dejo referidas teniendo las dificultades que son notorias, 
he rehusado? Siendo así que el Conde-Duque, deseando 
mucho socorrer á Flandes, como todo lo demás de la mo- 
narquía de V. M., no me dijo directamente lo de aquella- 
jornada, habiéndole yo ofrecido que no iria á ella, si em- 
barazaba en aceptar; y sabiendo que estaban espiando el 
socorro 39 bajeles gruesos del enemigo en la canal de 
Bahama, vine á esta parte con doce solos de la calidad 
dicha, á buscar esta costa, donde el enemigo tenia 60 co- 
mo se ha visto; sabiendo yo de cierto que me venia á per- 
der,, y no siendo dificultoso de entender que el ministro 
de S. M. mas celoso , el mas vigilante en su mayor servi- 
cio, no puede escaparse de malos sucesos, á no tener ei 
poder de Dios para asegurarlos , y que cuando son buenos 
ei vulgo procura con su intento disminuirlos, y torcer la 
gloria de Dios con los sentidos que les da. Pues ¿si esto" 
se hace con el que han menester todos, qué mucho que al- 
gunos del mundo con sus intenciones digan del que no han 
menester en nada? que siempre en esta materia por la 
mayor parte se alargan al que duerme en su cama y come 
en su mesa, como se ha visto en otros sucesos buenos y 
malos? Yo me perdí con las circunstancias que he dicho. 
Pudiérase preguntar al qne lo censurare cuando no me 
hubiere perdido, como refiero ¿si soy el primer general á 
quien ha sucedido? ¿Cuántos emperadores y reyes y prín- 
cipes se han perdido? Fué mi pérdida peleando desde las 
nueve de la mañana hasta las .cuatro de la tarde; acabá- 
ronse de quemar los bajeles sin que quedase por hacer na- 
da, previniéndose lo que se pudo para escusar la quema y 
sucediendo esta con tanto daño del enemigo, que dejó. 



49 
diez de sus capitanes prisioneros de los que en aquella 
ocasión se hallaron con los 33 bajeles con que vino el ar- 
zobispo de Burdeos. Dicen estos que se les mató é hirió 
mucha cantidad de gente, y que solo aun bajel de los que 
mas se arrimaron se le metieron tantas balas, que no digo 
el número, por ser yo el general cuyos bajeles las dispa- 
raban : que de los unos á los otros andaban tan espesas 
como si fuera de mosquetería. Avisando yo á mi capitana 
que abordara, porque lehabian cortado las amarras á bala- 
zos, y venia ya perdida sobre las peñas, y viendo que tam- 
bién lo estaba otro bajel , barrancados ambos con el mu- 
rallon de la plata-forma del muelle , que Servia de puente 
para pasar á ella, y advirtiendo que el enemigo venia 
cargando con sus bajeles de fuego y lanchas, y todos los 
demás disparando ^ y que toda la gente se habia ido y se 
me iba sin podella tener á cuchilladas y estocadas; que de 
las cuatro piezas de la plata-forma baja, en la retirada 
una, disparándola, se cayó al mar, y la otra se desencaT- 
balgó, y que á las dos que quedaban les faltó pólvora; que 
el enemigo entrando en la capitana habia de sacar de ella 
lo que pudiese, y ver desde allí la huida que llevaban los 
de la tierra ; que los mas hablan sacado ya su ropa, y que 
los escapados de la armada iban con la misma fuga sin 
que los particulares que estaban en tierra los pudiesen dete- 
ner; considerando digo, lo dicho, y el descrédito que ha- 
bia de causar, si sacasen una filásticade la capitana, que 
estaba allí perdida, y por ella saltasen á tierra, la mandé 
pegar fuego. En esto perdí mas de 9,500 ducados que pa- 
ra mi caudal no es poco, y salí en camisa medio ahc^ado, 
y lo uno y lo otro hice por escusar la pérdida de mayor 
reputación, si el estandarte y las armas hubieran caldo en 
poder del enemigo. La obligación que los generales tienen, 
viéndose perdidos , es quitar al enemigo todo lo que pu- 
dieren de la gloria del vencimiento,.. EJjftmplos reciente nos 
Tomo xv. ' 4 



50 
lo dicen: si el desdichado de D. Juan de Benavides(l) hu- 
biese quemado sus bajeles, ya se ve cuanto menos fuera 
su desdicha; no le faltó valor, ni se perdió por falta de 
su sangre. Pero ¿á qué acudir á ejemplos lejanos? ¿Cómo 
se ha perdido el príncipe de Conde , no dejando nada por 
perder? Perdió las banderas, perdió la artillería sin da- 
valía; perdió los bajeles de bastimentos sin quemallos; 
perdió los baúles y caja de oro y plata de su rey, con que 
habia de dar las pagas á su gente, sin mandar que los 
hicieran pedazos y dallos acaso á ellos mismo para que se 
lo llevaran huyendo como iban (2); perdió su^ recámara y 
plata con que andaban tan adornados, con todas sus alha- 
jas, comiendo en ellas los soldados de V. M. , con los es- 
padines de sus armas y su nombre, y con sus insignias 
que traen los de la sangre de Francia; perdió los caballos 
de sus personas sin desjarretarlos , y se escapó á uña de 
caballo, pidiendo solo á su gente que hiciesen frente mien- 
tras él se embarcaba y se iba. ¡Desdicha grande para su 
rey y reinos y nación ! Mejor es , señor , que yo haya que- 
mado mi plata y vestidos que no que comau franceses en 
ella , y traigan aquellos que son españoles y de vasallo de 
V. M. y su capitán general. Concluyo con mi particular. 
Al emperador Garlos V, nuestro señor , luz de monarcas y 
sol de soldados valientes, cuando se perdió en la jornada 



: . ^ . J 

(1) Véase lo que ya se dijo acerca de este general degollado en SeVilíá. 
Tomo l.«, pág. 48 y 53. '>;r 

(2) ^nla relación algo exagerada que el arzobispo hizo imprimirían 
Burdeos y tenemos á la vista (Fierres de la €ourt , 1638, 4.°] se hace su- 
bir la infantería á 3,000 hombres de los tercios viejos de Castilla, sienáo 
así que no pasaban, según la relación oficial, de 1,500 todos visónos, ios 
navios quemados, no fueron mas que once, siete de ellos nuevos, la Capita- 
na y la Almiranta de 800 toneladas, y los demás de 600, cinco urcas de la 
escuadra de Galicia y una fragata de Dunqüerque. Escapó el galeón San- 
tiago, del asiento del secretario Quincoces; tres dieron en la costa. 



54 
de Argel , le dijo aquel gran cortesano y entendido cabo, 
D. Juan Manuel: «Señor, los que no se esponen á nada, no 
les sucede nada. » A mi me encargó V. M. las jornadas tan 
seguidas la una á 1a otra , que no ha habido descanso ni 
tiempo de poner aquí las que sean, dando de ellas la bue- 
na cuenta que sea menester; mas Dios hizo aquello y per- 
mitió eso otro, qué es el dueño de todo. Su divina Majes- 
tad guarde la católica, y Real persona de V. M. como pide 
la cristiandad toda. De Tolosa á 1 4 de Setiembre , año 
de 1638 (1). 

Madrid y Setiembre 14 cíe 1638. 

(Tora, i 19, fól. 744—5.) 

La estafeta pasada no escribí á V. R. porque estaba 
malo, y aunque aun lo estoy, no quise perder la ocasión 
de dar á V. R. una bonísima nueva, y tal que imaginada 
no pudiera ser mejor. 

Fuenterrabía estaba ya espirando y cada dia se esta- 
ba aguardando el aviso de que la habian tomado, porque 
con la última mina se hizo brecha tan grande que cabian 
por ella 40 hombres á caballo en hilera , y por otras par-, 
tes estaba de la continua batería de artillería aportillada; 
los de dentro se defendian con singular valor, acudiendo 
al remedio lo mejor que les era posible. Con la mina no 
parece le tenian ya, sino venia del cielo, porque la gente 
de dentro eran hasta 500 los que podian pelear, los de- 
más estaban ó heridos ó enfermos: los puestos que se ha- 
bian de guardar, muchos para tan poca gente; el enemigo 



(1) Esta carta se ha puesto aquí, por hallarse copiada entre las que de 
Madrid recibia el P. Rafael; aunque no se sabe quién se la envió. 



52 
numeroso y, grandemente fortificado, eomo quien había 
tenido oportunidad y espacio para hacerlo sin contradic-^ 
cion alguna considerable; nuestros capitanies divididos en 
pareceres, unos le tenian de que no convenia acometer las 
trincheras por el grande riesgo é incertidumbre del suce- 
so y socorro, y que si sucedía mal tenian para Navarra y 
Vizcaya llano el paso los franceses, sin "haber ejército que 
les pudiese resistir estando victoriosos; otros eran de pare- 
cer se acometiese, estimando en poco la gente del enemigo, 
por ser la mas de ella allegadiza y bisoña, aunque era mu- 
cha. Siguió el Almirante este último parecer, y aunque en 
la ultima junta los que seguían el contrario le hicieron 
muchos requerimientos y protestas, se resolvió en que ha- 
bla de acometer, y que en cuanto á esto no pedia consejo 
sino para el modo como debia hacerse. Resolvió se aco- 
metiesen las trincheras por cuatro partes ; la una se en- 
comendó al marqués de Torrecuso (1) con los navarros, el 
cual es teniente de general del de los Yelez. Las otras dos 
corrian la una por cuenta del Almirante y la otra por 
cuenta del de los Velez; la otra por cuenta del marqués 
de Morlara con dos coronelías, una suya, otra de la cual 
era teniente, que és la del Conde-Duque. Salieron de sus 
estancias á 7 de este, alas diez del dia, y llegaron á las dos 
de la tarde á vista del enemigo. Este mismo día los fran- 
ceses dieron cinco asaltos á Fuenterrabía por la brecha y 
por otras partes; fueron rebatidos en todos de los del fuer- 



(l) Varias veces se ha tratado ya de este oficial napolitano cuyo título 
hallamos escrito de vari?)s maneras; Torrecusa, Terrecusa y Torrecuso. De 
esta última maniíra lo escribe el venerable PaJafox en su Sitio y socorro de 
Fuenterrahia. (Mad. 1639, 4.°) Malvczzi.que era italiano le llama unas ve- 
C(i9' Torrecusa (Libra, p;ig. 86), otras Torrecusa; pero el maestro Manuel 
PoncedeSoto, carmelita, en su Memorial de las Tres Parlenopes (Ñapóles, 
1683, 4.') en la lista que incluye de los marquesados de aquel reino, pone 
(i\ de Torréense con la grandeza de España en la familia Caracciolo. 



53 
le con extraordinario valor, quedando muertos muchos 
franceses en el asalto, y la pérdida les obligó á amainar 
la furia y retirarse los demás á las trincheras. A este tiem- 
po se empezó á descubrir nuestra gente, y viniendo por 
una colina el de.Mortara , le empezaron desde las trinche- 
ras descompuestamente a abaldonar á él y á su gente, di- 
ciéndoles improperios y desafiándolos á pelear. Disimuló 
hasta que llegó á tiro de cañón, que seria como á las dos de 
la tarde. Continuaban los franceses su vocería y desmesura, 
y dándose entonces por entendido, les dijo: «esperad, pi- 
caros, que aquí os pondremos como, merecéis,» y dicho 
esto dijo: «¡Santiago, cierra España!» y acometiendo el 
primero á las trincheras de los franceses, y siguiéndole 
los demás como unos leones, irritados de los improperios, 
se peleó valientemente de una y otra parte hasta que los 
nuestros les hicieron cejar, y les ganaron las trincheras por 
aquel lado, degollando los mas de ellos y poniendo á los 
demás en huida. A este mismo tiempo acometió por otro 
lado con los navarros, Torrecuso, con no menos denuedo 
que el de Mortara y con tan feliz suceso; á quien se debe 
mucho en esta victoria, por haber sido siempre de pare- 
cer se acometiese, y en el acometimiento señaládose singu- 
larmente. Viendo el x41 mirante qué los nuestros andaban 
revueltos con los enemigos, avisó al de los Yelez, y los dos 
cargaron de refresco con el grueso del ejército, con que se 
acabaron de ganar las trincheras, y se puso en huida todo 
el ejército francés. 'fv^ísCífíU i 

Murieron en cosa de tres horas que duró la pelea 
3,000 franceses; prendiéronse 2,700 en el alcance. Los que 
iban huyendo fueron á dar sobre un puente, que tenian 
hecho de propósito para, si les sucedia algún fracaso, te- 
ner por donde retirarse á Francia; cargó tanta gente en 
el puente, que determinó venirse abajo, y dio con todos 
los que en él habia en el rio. Con esta ocasión , y con ha- 



' Si 
berse otros muchos echado al agua, murieron ahogados 
mas de 2,500. Los que de aquí escaparon fueron á pasar 
por otro puente, que está tres leguas de allí en tierra de 
Navarra, donde hallaron 5,000 navarros que los salieron 
á recibir; diéronse á cuartel y fueron presos 1,500. (De 
esto vino ayer aviso a S. M.) Esta gente habian dejado alU 
Torrecuso y el de los Velez en consideración á que si les 
sucedía mal el acometimiento , no tuviesen los franceses 
el paso llano para Navarra, sino que hallasen resistencia, 
y si nos sucedía bien, (era fuerza muchos huyesen por 
alli) para que tuviesen quien los recogiese contra su vo- 
luntad, como sucedió. El cuartel que se les dio fué seguri- 
dad de la vida , quedando presos. 

En esto paró el ejército de Francia, que estaba sobre 
Fuenterrabía ; ganóse el artillería toda; muchas banderas 
y municiones. La pólvora estaba en Irún, donde residía 
el príncipe de Conde, y en teniendo aviso se habian ga- 
nado las trincheras, la quemó y con ella el pueblo, y se 
metió en Francia, siendo de los primeros á llevar esta 
buena nueva al cardenal Rocheliu, que se holgará de ella 
como si todo el mundo se le hubiera caido encima. 

Aquí nos han enseñado carta del Almirante á su es- 
posa doña Luisa de Padilla, que no por ser corta deja de 
tener sustancia. Es así: «Amiga, como no sabes de guer- 
ras, solo te diré que el campo del enemigo se dividió en 
cuatro partes; una huyó, otra matamos, otra prendimos, 
y otra se ahogó. Quédate con Dios,*que yo me voy á ce- 
nar á Fuenterrabía. » 

Esta victoria ha sido milagrosa por muchas causas y la 
primera porque los nuestros no iban aquel dia con inten- 
to de acometer, sino el dia siguiente, que era el de Nues- 
tra Señora; mas esta soberana princesa les anticipó el gozo 
por lo bien que se habian dispuesto. Avisan los nues- 
tros que estaba en el ejército casi todo el Colegio de Pam- 



55 
piona, que parecía Semana Santa, en el cuidado de las con- 
fesiones y devoción. Obligó á acometerles ese dia sus mis- 
mas demasías é improperios, que castigó Dios á letra vista. 
Lo segundo por estar la plaza tan desmantelada, que todos 
se admiran del valor de los de dentro y del poco esfuer- 
zo de los franceses, pues con tan grande brecha y tanta 
gente no los pudieron entrar. Lo tercero por ser menor 
el número de los nuestros, pues no pasaban de 12,000, 
sin haber llegado mucha gente que se aguardaba de An- 
dalucía, Ceuta, y los dragones de Perpiñan. Lo cuarto por 
haber sido victoria tan poco costosa, que los que mas se 
alargan dicen no falta de los nuestros hombre de cuenta 
sino solo un capitán, miento, un teniente de la coronelía 
del de Aguilar, preso, y entre heridos , muertos y presos 
los que mas se alargan dicen no- pasan de 1 50 , que es co- 
sa mil veces milagrosa en acometimiento de trincheras y 
en pelea porfiada, que lo fué á los principios, mucho. La 
gloria sea á Dios y á su madre que nos dieron tan buen 
suceso. 

El Almirante entró en Fuenterrabía á cenar. Eran 
tantos los muertos de la brecha, que apenas podia andar 
el caballo. Entró por ella por donde pesaban los france- 
ses habia de venir en su poder aquel dia. Hízolo como 
grande príncipe ; convidó á todos los de su fuerte; repar- 
tió á la gente del pueblo toda su plata , y dio cuantas jo- 
yas llevaba á los capitanes y soldados de Fuenterrabía. 

Las mercedes que S. M. les hace á los de Fuenterrabía 
dicenson:á D.Domingo d'Eguia (1), gobernador, 4,000 du- 



(1) Aunque el original dice claramente D. Miguel d'Eguia no es sino 
D. Domingo, como se verá mas adelante, y como se verifica por el diario 
de las operaciones del sitio, y la historia del P. Moret. A esto debemos 
añadir que en una carta original del P. Luis de Erasso , escrita al P. Ra- 
fael Pereyra, su fecha en Bilbao á 21 de Setiembre de este mismo año, se 



S6 

cados de renta ea una encomienda ; á los oficiales y capi- 
tanes hábitos, ventajas y oficios militares, y también á los 
soldados. Hace ciudad á Fuenterrabía , con privilegios de 
Vizcaya; da nobleza á todos los del fuerte y á sus descen- 
dientes, haciéndolos capaces de todos los oficios y dig- 
nidades de Castilla ; levanta los muros y casas á su costa, 
y da de por vida á todos los hombres tres reales cada 
dia, dos á las mujeres, y uno á los muchachos 

Esta nueva llegó aquí viernes en la noche á las nueve. 
Traíala D. Bernardino de x\yala, y corrió tanto, que en- 
fermó y despachó un alférez que consigo traía. Llegó este 
tan perdido y sin aliento, que al dar las cartas al Conde- 
Duque cayó en, tierra y no dijo mas que «Señor, victoria.» 
Leyó el Conde las cartas y en un cuarto de hora se hun- 
día Madrid de repique de. campanas; hubo luminarias toda 
la noche y carrera de los señores en el Parque. El dia si- 
guiente se dijo el Te-Deum laudamus en Palacio, y S M. 
fué por la tarde á Santa María y á Santiago á dar las 
gracias. El gozo del pueblo ha sido increible; cerráronse 
las tiendas como en fiesta; hubo vacas por las calles, lu- 
minarias y máscara. Endomingo fué S. Mvr^n-públiqp, 



habla largamente de este gobernador y se copia una composición poética 
hecha en su elogio, que empieza así: 

"Silá africana Gartago . ' ¡- (^(U; ,-•;{[ ^i,, 
, , , Y la española Numancia • , 

Dieron nombre a los Scipiones 
Y eternizaron su fama.'»^'-,'""'^^^^ -^^ ' ■''^''' '¡'>'>'i' 

En esta y otras muchas cartas del mismo Fuenterrabía se le llama 
Domingo, y por lo tanto debe atribuirse á lapsus calami del escritor , quien 
le equivocarla con Miguel Pérez de Exea. 

Juan Malpartida de las Alas, librero é impresor de Ecija, imprimió en 
este año de 38 una Holacion verdadera de las grandes mercedes qm la Católica 
Majestad de Felipe I V, el Grande, ha hecho al gobernador yálos demos caballe- 
ros y hijos-dalgo y á toda la demos gente de Fuentemibia; }^c. 4.° ; ;> ! • . * 



57 
acompañado de toda la nobleza, á dar las gracias á 
Nuestra Señora de Atocha. Guando volvió estaba toda la 
corte con tantas luminarias y luces que parecía de dia; 
hubo también máscara y carrera después. Esto todo sal- 
drá impreso (1) y con todas sus circunstancias, y mas en 
particular: en saliendo remitiré á V. R. el papel.; ííji?^ ajo;» 
En lo de D. Lope no tengo que decir mas de lo dicho: 
él estaba en Guetaria con doce navios ; el enemigo andaba 
barloventeando. Un dia que el aire picaba con viveza se 
arrimó, al crecer de la marea, al puerto , y empezó á ca- 
ñonear nuestros navios, que estaban siete en la boca ha- 
ciendo frente. Los nuestros hicieron lo mismo á ellos. Cuan- 
do el humo de los tiros estaba mayor, pegó fuego á sus 
navios que llevaba para este efecto cargados de fuegos ar- 
tificiales, y llevándolos la marea y aire al puerto, se pe- 
garon á nuestros bajeles y los quemaron. Perecieron mas 
de quinientas personas quemadas y ahogadas, y muchas 
de cuenta, y entre ellas D. Luis de Aguilar, general que 
habia sido (jfe flota; D. Juan (Bravo) de Hoyos que lo era 
de las cuatro villas; D. Juan Pardo Osorio, el almirante 
D. Alonso de Mesa, D. Asensio de Arrióla y otros (2). Don 
Lope salió con tiempo. Cúlpanle que habiendo previsto este 
daño no habia prevenido el remedio, y otras cosas se di- 
cen que no son para tiempo de tanta fiesta y alegria; no 



(1) No hemos logrado ver (si es que llegó á imprimirse) relación en pro- 
sa de estas fiestas; pero Francisco de Soto, criado de S. M., publicó en este 
mismo año, (Madrid, Antonio Duplaste, 1638, 4.°) varios romances en que 
descríbela «< salida de S. M. á Atocha en hacimiento de gracias por la vic- 
toria de Fuenterrabía, y el valor de las vizcaínas." 

(2) Una relación manuscrita del suceso qiíe tenemos á la vista, trae 
además los nombres del almirante D. Pedro de Marquintana, los capita- 
nes Antonio de Raygada, Baltasar de Torres, Cristóval de Garnica, Don 
Gonzalo Novalin, Pedro Fernandez de Coria, D. Rodrigo y D. Diego Ru- 
bín de Gelis, D. Diego de Cárdenas, y Alonso Fernandez Rebellón; los al- 
féreces Arias Pardo y Estovan de Zamora. , ,j .¡^, .,.,.i ^. ..,\ , , ^ ¡^.,..,¡, , 



58 
falta quien le excusa. Dios quiso mostrar con este suceso 
quiB el de ahora ha sido todo suyo , pues lo que pudo ser 
ocasión para que los nuestros desmayasen, les sirvió de 
aliento para lo que hicieron ; á él sea la gloria. 

Llegó el sábado pasado el de Monterey (i ), y fué recibido 
con grande agasajo; viene mozo y bueno, pero quejoso de 
haberse pospuesto á su hermana en los favores que se ha- 
cen al duque de Medina de las Torres. 

El duque de Módena llegó á Barcelona; á este paso 
llegará á haber mas huéspedes que casas. La marquesa de 
Villena tnurió en Cadalso; en Viena la condesa de Siruela, 
y en Roma el cardenal x\lbornoz. 

Del papel que V. R. pide, no le he visto ni tengo no- 
ticia; si le hallaré le remitiré. Recibí las vitelas; pague Dios 
á V. R. la caridad y dé la salud que deseo. De Madrid y 
Setiembre 14 de 1638.=Sebastian Gonzalez.==Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 
. , Otra nueva se dice de Flandes, aun m^s gloriosa que la 
pasada : no se da autor , aunque se dice por Varias partes; 
hasta que le haya ó conste la persona cierta, es bien pa- 
sarla en silencio. 

Madrid y Setiembre 22- í/^ 1638. ^;f' 

I 

(Tom. 119, fól. 786—7). 

Pax Christi , &c. Antes de ayer vino correo extraordi- 
nario de Flandes, despachado de D. Miguel de Salamanca, 
secretario de Estado de S. A. , el cual quedó malo en Bru- 
selas, donde le llegó la nueva siguieate; 



(l) El de Mi)nterey estaba casado con Doña Leonor Maria de Guzman 
Acevedo y Zúfiiga , hermana del Conde-Duque , y este con Doña Inés de 
Zúñiga y Velasco, hija de D. Gaspar, quinto conde de Monterey. 



59 
Los holandeses fiados del auxilio de Francia y de los 
socorros de gente que de nuevo habian enviado en oposi- 
ción de nuestras armas, se resolvieron unos y otros tentar 
á probar la suerte, para ver si les decia mejor en esta oca- 
sión que en las pasadas. Los holandeses cercaron á Guel- 
dres ct)n 15,000 hombres (i) entre infantería y caballería; 
los franceses sitiaron á Chatelet, plaza que les tomamos en 
Francia estos años pasados. Ea teniendo aviso el señor In- 
fante de. estas dos facciones de los enemigos, envió á avi- 
sar al príncipe Tomás y á Picoloraini fuesen á socorrer es- 
ta plaza, y por ser de mas importancia la de Gtieldres, 
juntó Consejo para ver lo que sería bien hacer. Los mas 
dificultaroQ el socorro por la división de nuestro ejército 
y ser superior el del enemigo en gente , aunque no en va- 
lor. El señor Cardenal se resolvió con los menos á socor- 
rerla, y con maravillosa presteza vino á Gueldres en per- 
sona. Iba por cabo el conde de la Fera , D. Manuel Pimen- 
tel ; dispúsose la gente en orden ; acometieron por un lado 
un pedazo de las trincheras que se ganó con poca dificul- 
tad y muerte de muchos holandeses , y en viéndola ganada 
los demás huyeron con grande priesa. Dicen pasan de 
2,500 los muertos de los enemigos, sin los prisioneros de- 
gollados; once compañías de caballos y tomados los caba- 
llos. Tomáronse seis piezas de campaña al enemigo (2), 
grande cantidad de bastimentos y municiones y de dine- 
ros que tenían para las pagas de los soldados. Entre otros 
prisioneros es uno el conde Federico de Nasau, padre del 
que quemó estp año la imagen de Nuestra Señora cuando 



- < (1) Mandaba estas fuerzas el conde Enrique de Vergas. ' ' ;í.<í 

r;, (2) Hay relación impresa, intitulada: Relación verdadera de las Vitorias 
que han tenido el serenísimo Infante Cardenal y las católicas armas en los paí- 
ses de Flandes contra fradceses y holandeses. Dase cuenta de las presas que les 
tomaron , y número de muertos que hubo de los enemigos. Domingo 20 de Junio 
de 1638. Sevilla, por Nicolás Rodrigucz, 1638, 4." .:. ., . ,. :.^ 



60 
lo del dique de Caló. El otro es un hijo ó nieto de D. An- 
tonio (1), el que quiso ser rey de Portugal. Este era car- 
melita descalzo en Flandes; pidió licencia para ir á con- 
vertir á sus hermanos de Holanda , y diéronsela sus supe- 
riores. En lugar de reducirlos él, se pervirtió, y siendo 
sacerdote se casó, y tiene dos ó tres hijos, y era cabo de 
cuatro compañías de caballos. Dícese le remitirán á España 
para que la Inquisición conozca de su delito. 

El príncipe Tomás y Picoipmini se encaminaron la via 
de Chatelet, que es en la Picardía; en el camino topó 
con 1,800 caballos franceses y los desbarató, degollaiidó 
los mas de ellos, y proseguia su viaje hacia Chatelet á su 
socorro, del cual hasta ahora no se sabe nada. Estas nue- 
vas se saben por el Secretario, como tengo dicho. Cuando 
venga carta del señor Infante se sabrá mas en particular y 
con todas las circunstancias, y no lo es dé poca que en el 
acometimiento que el señor Infante hizo no murieron sino 
raros de los nuestros; atribuyese esto á que no hicieron re- 
sistencia, sino que se pusieron en huida. ' < ' 
! I» Deseará V. R. saber qué es lo que de Flandes se decia 
aquí estos dias constantemente ; una mentira solemne, qué 
se habian dado batalla de poder á j^oder el rey de Francia 
y el señor Infante; que habiari muerto 21,000 franceses 
y 9,000 de los nuestros; que habia el rey huido á uña de 
caballo, y que estaba Rochelieu preso; que el príncipe To- 
más no parecia; otros dicen era muerto, y habia religioso 
que decia habia tenido revelación de este suceso, conqu^ 
se tenia por casi cierto, según el crédito qiie tiene. »;«?» 

La Reina madre dicen que con achaque de ir á unos 
baños á Holanda se ha metido la tierra adentro, unos di- 
cen para pasar á Inglaterra , otros que para componerse 
desde allí con su hijo. Témese no sea engaño de los fran- 

(1) Llamábase D. Manuel de Portugal. 



61 
ceses por medio de algunos italianos que tiene en su ser- 
vicio ; tiénenos gastados al pié de setecientos mil ducados, 
después que está en Flandes(l). 

i í Ayer vino correo de Fuenterrabía : dicen tenian de la 
otra parte del rio hecha una emboscada los franceses para 
dar de repente sobre Irún , ó para coger los que se des- 
mandasen. Súpolo el señor, Almirante, y enviando gente 
cayeron en la trampa, y mataron algunos, y prendie- 
ro n 1 , 5 O 0. ui V i > «iiixpiaéí »b 6 r 

La Reina Nuestra Señora páfíó ayer á las cinco una 
hija (2). Dios se la guarde y á V. R. dé la salud que deseo. 
De Madrid y Setiembre 2^2 de l638.=Sébastian- Gonza- 
lez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. 

•'*"''"*' Madrid y S^tí^bre^bje 1638:^*"* *'*/^' 

(Tora. 119, fól. 787.) 

Fax Christi, &c. Nada ocurre de nuevo desde mi úl- 
tima, como no sea. la entrada que antes de ayer hizo en 
esta corte el duque de Módena. Entró con grande acom- 
pañamiento de á caballo. El Conde-Duque le llevó á su 
mano derecha desde la ermita de la Magdalena hasta Ra- 



íl) '.U Reina madre (dice una carta de Madrid, 21 de Setiembre), que 
debia de tener tan buena intención como Judas en la muerte de Cristo Núes-» 
tro Señor, pidió un convoy. para ir á las aguas de Aspa, (sic) y se pasó á Ho-, 
landa, que es el último desconcierto que pudo cometer tan gran persona. Lin>i 
do remate ha dado á sus peregrinaciones y desdichas, y buena cuenta va 
dando su capellán Harmando (Armand) de Richeliu de los beneficios que ha 
recibido del Papa, pues á. voz de pregonero ha hecho publicar en París un 
edicto mandando, en nombre del Rey cristianísimo, que ningún subdito suyo 
eclesiástico vaya por despachos á Roma, que es tanto como haber quitado 
del todo la máscara á las obligaciones de cristiano.'» , , ^, ; 

(2) La infanta María Teresa que casó en 1660 coii Luis XlV de Francia,, 



6i2' 
latto. S. M. le aguardó en la sala mieta de sobre la puerta 
arrimado á-una ventana. A la primera reverencia pidióle 
que se cubriese y no lo hizo. Después de lo segundo andu- 
vo S. M. cuatro ó cinco pasos para recibirle. El duque hin- 
có la rodilla en tierra, y S. M., bajado casi á sii igüaU for- 
cejó dos credos para que se levantase, y lo hizo , auuque 
por muchas instancias que le hizo no se quiso cubrir, di- 
ciendo que era vasallo de S. M. y no era razón se cubriese. 
A la primera vez le trató de Serenidad y luego le preguntó: 
«¿Cómo venís sobrino?» Estuvo cosa de un cuarto de ho- 
ra con S. M., y salió de la Audiencia una orden para que- 
los grandes le tratasen de Serenidad y los. demás de Al- 
teza (i). ^'l'.CiMf^ . .V»! 



(1) De una Gaceta impresa de este año 38, tomamos la siguiente des- 
cripción de la entrada del duque de Módena. 

«•Hiciéronse la prevenciones ordinarias para aposentar con el lustre que 
pide su grandeza, en el Retiro, al duque de Módena que vino á esta corte, 
y teniendo S. M. avisos ciertos venia á estos reinos ^ envió carruaje de su 
caballeriza á Barcelona, y algunas personas nobles que le asistiesen y re- 
galasen en el camino. Desembarcó en aquel puerto á últimos de Agosto, 
donde se le sirvió con la grandeza que ucostumbra aquella gran ciudad, y 
la con que en otras ocasiones ba recibido á los principes de Saboya. Llegó 
á Alcalá donde S. M. le envió á visitar y á dar la bienvenida con el mar- 
qués de Torres, su primer caballerizo. A 24 de Setiembre entró en la corte 
por la puerta de Alcabi , habiéndole salido á recibir media legua el Conde- 
Duque, y acompañado hasta Palacio toda la corte con el lucimiento que 
acostumbra; todos en hermosos caballos, con bolas, espuelas, cadenas de 
oro y lucidas joyas de diamantes. Prevenian las atenciones dos clarines, á 
quien en concertado orden seguían los señores de la corte en conformes pa- 
rejas. Venia el Duque á la mano derecha del valido, muy airoso; recibióle 
S. M. humanísimo, asistido de los de su cámara; hizole instancias tres ve- 
ces para que se cubriese ; excusóse cortés el Duque , repitiéndole le tratase 
como á criado de su casa ; besó la mano á S. M. la Reina y al Principe, 
y despidiéndose se volvió en una carroza al Reliro, donde estaba prevenido 
el hospedaje con la grandeza que S. M. acostumbra. Mandó S. M. le asistie- 
sen D. Melchor de Borja, general de las galeras de Ñapóles, el conde de 
Villalba, D. Bernardino de Ayala, su hijo D. Baltasar de Zúñiga, de la 
cámara de S. M. , y el marqués de Torres , y mandaron á dos escuadras 



63 

Anda furioso Marte. Hubo una grande y cruenta bata- 
lla de trece galeras de Francia con otras tantas mas de 
España y Sicilia (4); quebráronse las cabezas y murieron 
de ambas partes cerca de 4,000> y de las de Francia, que 
iban á hecho pensado, murió mucha nobleza. Nosotros 
perdimos cinco con la patrona de Sicilia, no sabemos si 
pilladas, si afondadas; pero cogímosles tres. Ellos llegaron 
á su puerto muy llorosos y sio hacer salva : presto vendrá 
lo particular y cierto. 

En Fuenterrabía estaban juntas 5,500 balas de artille- 
ría y 350 bombas que los enemigos habian arrojado desde 
sus puestos. Escapáronse huyendo el arzobispo de Burdeos, 
los príncipes de Conde y Agrámente, la Valeta y otros dos 
de este género, los cuales dejaron todas sus riquezas y re- 



de la guarda, española y tudesca hiciesen siempre escolta á la persona del 
Duque. Al dia siguiente se le enviaron de Palacio treinta caballos al ser- 
vicio de su persona y familia. Mandó S. M. que los Consejos le visitasen en 
forma de Consejos; comenzó el de Castilla, y por su orden acostumbrado 
los demás. Salió un decreto en que se mandaba le tratasen los grandes de 
Serenidad y los demás de Alteza. El dia siguiente de San Miguel, feria en 
Madrid, sacó S. M. en su cocbe al Duque para que la viese. A 6 de Octu-, 
bre juró del Consejo de Estado en mano de S. M., y tomada la posesión en-' 
tro á ejercer su oficio. A 24 le dio primeramente S. M. en su cámara el 
Toisón de Oro al Príncipe nuestro señor, y sucesivamente al Duque de 
Módena, con las ceremonias acostumbradas.'» 

(1) De esta batalla naval que se dio entre Monaco y Niza, dice una carta 
al folio 804 lo que sigue: . ÍmmJ 

«En Italia hemos tenido un desmancillo. Iban quince galeras délas fes-/ 
cuadras de Ñapóles, España y Sicilia con gente á Italia, y junto á Monaco, , 
que es el primer lugar de ella.despues de la costa de Francia, pasaron de- 
lante las tres nuestras y quedaron doce. Catorce de Francia que estaban én 
Niza salieron á ellas, y se peleó sangrientamente. Ganáronnos cuatro, y nod-; 
otros áfilos tres, y entre ; las nuestras fué la eapitami de Sicilia, que te- 
niendo rendida á la de Francia , se alzaron los moros y mataron á su capi- . 
tan D. Rodrigo de Hungo (sic) y Velasco, y de vencedora quedó vencida- 
Murieron de los nuestros 880 hombres, y de los franceses mas de 1,000>' 
toda gente noble, ñequiescant in pace.^* > /^f^ 



64 
cáríiaras, con veintó títulos y gran nobles^a muertos, y sus 
barradas aderezadas con vestidos como si estuvieran^etó! 
París, gran cantidad de plata y oro y mercadería, porqué; 
ya se pensaban estaban en parte propia. > 

El perder nuestras cuatro galeras, fué porque los for-^ 
zados se amotinaron sin querer remar, y cuatro que He-^; 
vaban plata se adelantaron. h^í m 

De Fuenterrabía no avisan nada nuevo^ pero andan, 
copias de lá carta que el Rey nuestro señor mandó al go- 
bernador, y la remito con esta. Adiós, mi padre, &c. De 
Madrid y Setiembre 25 de i 638.'==Sebastian Gonzalez.=í; 
Ai P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús , en Sevillaír 

Copia de una carta que S. M. escribió á Domingo de Egula, 
gobernador de Fuenterrabía. 



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•i'H] Y jú\h<'(\± h .vEl Rey. ^^„,,^^ 



Domingo de Eguía , á cuyo cargo está la defensa dé: 
Fuenterrabía.=Visto se há lo qiie escribís en carta de 11 
de este, en qu6 dais cuenta del suceso tan glorioso que 
Nuestro Señor se ha sido servido de dar á mis armas en la 
rota que se ha dado al enemigo, en las que tenia en el si- 
tio de esa plaza. Y porque en él ha tenido mucha parte el 
valor, asistencia, cuidado y vigilancia y atención con que 
habéis acudido á su defensa, haciendo la oposición y re- 
sistencia que se ha podido desear para ofender y castigar 
al enemigo en el discurso de sesenta dias que ha estada 
cercada, dando lugar (con haberla mantenido) á que se 
haya podido obrar lo que se lia conseguido , en qué ha- 
béis procedido como muy valiente y aventajado soldado. 
de que os doy infinitas gracias, asegurándoos que el ser- 



65 

vicio que me habéis hecho ha sido tan singular que ja- 
más lo olvidaré, y que tendré la memoria que se debe 
con quien tan bien sabe cumplir con sus obligaciones, 
para mirar por vuestras conveniencias, y honraros como 
Jo habéis meiecido y se debe á tan buen vasallo, y por 
tanto agora os he hecho merced del castillo de Pamplona , 
por haber entendido estaba á la muerte el castellano Don 
Jimen Pérez Espliego, y de buena ayuda de costa, y en 
caso que no tenga efecto lo referido, de una encomienda 
efectiva y un tercio que os mandaré formar. Madrid i 5 de 
Setiembre de i638.=Yo el Rey.=Por mandado de el Rey 
nuestro señor, D. Francisco Ruiz de Gontreras. 

Carta del Conde-Duque para Domingo de Eguía. 

Señor maese de Campo Domingo de Eguía: Doy á 
V. md. la norabuena de que quede por el mayor capitán 
de mi nación, el mas constante, fiel y valeroso; y pido á 
V. md. perdón del ayo , confesando que V. md. lo puede 
ser de. cuantos somos. Ofrezco á V. md. cuanto soy y 
valgo, y juntamente que haciéndose con V. md. lo mas, 
será todo poco. Dios guarde á V. md. como deseo. Madrid 
15 de Setiembre de 1638 años. D. Gaspar de Guzman, 



' íííí\n5;:s?»\' 



Estando sitiada la plaza vino á ella el propietario (á 
quien llama ayo el Conde); murió en ella en una salida 
que hizo contra el enemigo (i). Esta advertencia tenia 



(1) Trátase, á no dudarlo, aquí de D, Miguel Pérez de Xea ó Egea, go- 
bernador propietario deFuenterrabía, muerto de un mosquetazo el diaS de 
Agosto. Gran soldado y consumado ingeniero , habia escrito é impreso en 
1632 una obra muy apreciable, con el títulp ú^ Pxeceptos militares, orden y 
Tomo tv. 5 



66 
para mas inteligencia la copia de donde yo la saqué, y no 
sé si son estas cartas supuestas , porque parece están muy 
encarecidas, aunque andan por tales corrientemente. 

A D. Francisco Mexía , sobrino del P. Pedro González 
de Mendoza , le han dado el ínterin de general de las ga- 
leras de Sicilia, porque el marqués deh Yiso está aquí 
muy malo. imí loq 

Estas dos semanas hay fiestas; el jueves toros con ré-i- 
jones para festejar al duque de Módena, y la que viene 
toros y cañas. Iráse luego, porque las galeras estaban á 
punto para partirse cuando llegue. Imj^Ií^H 

Hánle vuelto las galeras de Ñapóles á D. Tomás (1) de 
Borja, y ayer partió á toda diligencia para tenerlas dis- 
puestas cuando llegue el duque de Módena. 

Al de Módena dicen le han hecho grandes mercedes, 
de todas aun no estoy cierto; juró este dia de Consejo de 
Estado. Antes que se vaya se publicarán, y entonces se 
sabrá con puntualidad. 



formación de escuadrones. (Madrid, viuda de Alonso Martin, 1632, 4.*) 
Acompañan á la edición varias láminas en cobre abiertas por el mismo Ejca, 
además de un bellísimo retrato del autor (de edad de 35 años), obra del 
célebre grabador flamenco, Juan de Noort. Era ya en tan temprana edad 
caballero de Montosa, consejero de Guerra y comisario general de la arti- 
llería del reino de Cerdeña, de donde parece fué natural. Malvezzi, en su 
Libro de Grivillo Vezzalmi (pág. 83), hace de él el siguiente retrato: ''En 
Fuenterrabía murió de un mosquetazo D. Miguel Pérez de Gea (este autor 
escribe siempre de Gea por de Exea y de Guia por de Eguia), gran soldado y 
muy honrado caballero. Enseñó con la pluma las experiencias de su espa- 
da. Fué el primero en obedecer , aun cuando era el primero en mandar. En 
el entendimiento grande, grande en el ánimo. Debía desearse menos vale- 
roso, por serlo mas tiempo , que terminó en cortos años su vida por dema- 
siadamente atrevido y poco dichoso. Defendió á Santa Margarita cuanto 
pudo, y á Fuenterrabía mas que pudo, defendiendo la una vivo, y la otra 
aun después de muerto.»» 

(1 Así dice el original; pero sospechamos que debió decir •♦Melchor»» 
un hermano del Cardenal Borja. ambos hijos del duque de Gandía. 



67 

Los grisones y valtolinos están ya despachados en 
cuanto á sus diferencias de los unos con los otros en ra- 
zón del gobierno político. Donde los grisones pretendían 
ser superiores de los valtolinos, no hay novedad, sino que 
se quedan las cosas como estaban, gobernándose cada 
uno como solian. Háseles dado libre comercio con el esta- 
do de Milán , y ellos ofrecen paso para Flandes y Alema- 
nia , siempre que S. M. le. pidiere libremente , y se obli- 
gan á dar la cantidad de gente que S. M. pidiere, pagada 
á expensas de S. M. Hánles dado á todos ayuda de costa y 
viático para la jornada, y una cadena de oro de seiscien- 
tos escudos de peso. Son cinco los embajadores, tres gri- 
sones y dos valtolinos. 

Dícese que D. Francisco de Meló tiene en el Monfer- 
rato cercado á Pontextura, que dista una legua del Casal, 
con lo cual, si se toma, queda totalmente bloqueado el 
Casal. 

Muy corriente anda por la corte que el rey de Francia 
ha muerto ; lo que es cierto es , que el correo extraordina- 
rio que vino estos dias pasados de Flandes le habia dejado 
oleado, y después se dijo habia mejorado, y ahora corre 
esto. Presto se sabrá la verdad, que algunos sospechan no 
se dan por entendidos por no haber tenido expreso de 
Francia, y también porque es tiempo de fiesta^ para no 
aguarlas con malas nuevas. 

Los papeles que V. R. pide buscaré en saliendo, que 
todavía estoy malo, y por servir á V. R., aunque no estaba 
para ello, he escrito esto. V. R. reciba la buena volun- 
tad y ñie encomiende á Nuestro Señor, que guarde á 
V. R. como yo deseo. De Madrid y Setiembre 25 de 1638. 
Sebastian Gonzalez.=Ál P. Rafael Pereyra, de la Compa- 
ñía de Jesús, en Sevilla. 



68 



Madrid y Setiembre 2^ de ^C)3S. 

. (Tom. 119, fóí. 8U.) 

Señor mió : He recibido la carta de V. P. de 21 de este 
con /nucha estimación de las nuevas que me envia de su 
salud, y con gusto particular del contento que en esa ciu- 
dad causó la del socorro de Fuenterrabía y fuga del ene- 
migo; suceso tan grande que durará en España muchos si- 
glos su memoria , pues con él se ha sosegado todo con gran 
reputación de la Corona. Ahora van á Guipúzcoa D. Nico- 
lás Cid, del Consejo de Guerra, D. Francisco Antonio Alar- 
con y D. Diego Riaño del Real, á reformar aquel ejército, 
y quedando guarnecida la frontera , volverán aquí el Almi- 
rante y los demás cabos , y para la primavera se trata de 
nuevas prevenciones, si de aquí allá no se hielan con los 
frios del invierno. 

El viernes pasado entró el duque de Módena; toda la 
corte le acompañó á caballo desde la puerta de Alcalá á 
Palacio ; el Conde-Duque le llevó á su mano derecha , y 
S. M. le aguardó en la sala nueva. A la primera reveren- 
cia mandó .cubrir al duque, y él no lo hizo; después de la 
segunda anduvo S. M. cuatro pasos para recibirle; arrodi- 
llóse el Duque, y estuvieron gran rato el Rey haciéndole 
fuerza para levantarle, y él rehusando; al fin se levantó y 
le mandó cubrir ; díjole que no lo hacia porque era su va- 
sallo, y no era justo se cubriese delante de su príncipe; 
tratóle de Serenidad al principio, y luego le preguntó: 
«¿cómo venis, sobrino,?» y después de un gran rato de 
audiencia, salió orden del Rey que los grandes le llama- 
sen Serenidad y los demás Alteza. Bajaron todos á la 
puerta, y entró en un coche bizarro que estaba hecho 
para él. 



69 

En la popa fueron él y el conde-duque; en la proa el 
marqués de Santa Cruz y duque de Villahermosa; en el un 
estribo el duque del Infantado y conde de Oropesa , y en 
el otro el de Pastrana, y así fueron al Retiro donde está 
hospedado con grande magnificencia. Ha sido el introduc- 
tor de las visitas D. Melchor de Borja, y hasta ahora no se 
ha sabido cosa puntual de los negocios que trae. 

El dia del acompañamiento se le empinó un caballo á 
D. Luis de Haro y le maltrató; pero está ya bueno con tres 
sangrías que le han hecho. Al marqués de Villena se ha da- 
do el vireinato de Méjico, y al de Mancera el de Lima. 
Guárdeos Nuestro Señor, &c. Madrid y Setiembre 28 de 
4638 años(1). 

Écija y Setiembre 30 de 1638. 

(Tom. H9, fól. 809.) 

Pax Christi, &c. Mayor es la riqueza de sus cartas de 
V. R. que las almonedas de Fuenterrabía, pues en aquellas 
solo se hallan despojos de franceses, y en sus letras de 
V. R. magnificencias de españoles, y grandezas de sus ma- 
nos y valor por todo el orbe. Han sido muy bien vistas 
por relación de V. R. , y muy bien reida tanta pandorga 
como V* R. nos dice le quita el sueño. 
[ Menos ruidosas son las fiestas de Madrid. Écija in utro- 
que homine? Cómo no dice V. R. nada de una fiesta de los 
vizcaínos , que dicen se trama valentísima^ para la Profesa 
ó colegio de los nuestros, del Duque? Sin duda que V. R. la 
quiere referir en una junta. Parece se van disponiendo no 
sé cuantas buenas de desagravios, y la que la ciudad ha 



(1) Está sin firmar, y es sin duda de algún seglar para el P. Pereyra, ó 
para algún otro padre de Sevilla, quien la comunicaría con aquel. 



70 
de hacer anda en pendencia entre dos parroquias. Votóla 
la ciudad para Santa María, que está mas cerca de la plaza, 
y quiere Santa Cruz, como mayor, que sea allí, y no alce 
alguna otra parroquia con esa gloria ; no sé en qué parará. 
La nuestra se ha dilatado algunos dias : quod differtur non 
aufertur. '.ü íoíí:>i'^í( / f,;;:; tj\) í;^. 

Recibí las tres relaciones de molde, y no se leyó con 
menos regocijóla impresa en Écija por Malpartida; hasta 
las relaciones saben mentir sus imprentas (1 ), ya que no la 
sustancia. Está Écija entonada con dos imprentas, y poe- 
tas sin número , que cultos ya los hay á carretadas adonde 
quiera. Con todo, V. R. tenga un donoso soneto de Bonilla (2) 
contra esa canalla. Aténgome á las coplas de sus Desagra- 
vios. El resto irá á otro correo. Ahoia no mas sino que 
V. R. mande y me encomiende á Nuestro Señor, que le 
guarde como deseo. Écija y Setiembre 30 de 1 638.=Esta- 
cio RonquiIlo.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 

Ahí va una relación impresa por el otro impresor eci- 
jano, &c. (3). 



(1) Parece quiere decir, que la relación se imprimió fraudulentamente 
en Sevilla. 

(2) No se halla en el tomo. Fué Alonso de Bonille natural de Baeza, poeta 
fácil y fecundo de estos tiempos. Dio á luz varias obras: Peregrinos pen- 
samientos. Baeza, Pedro déla Cuesta. 1614, 4.' Nuevo jardín de flores, 
ib., 1617, 8.*, y Nombres y atributos de la impecable siempre Virgen María, Se- 
ñora Nuestra, en octavas: con otras rimas á diversos asuntos y glossas dificilet, 
ib., 1624, 4.* Esta última está dedicada al Conde-Duque, y aprobada por 
Lope de Vega. 

(3) Además de Juan 3Jalpartida de las Alas , que es el impresor nombrado 
al principio de este párrafo , habia por estos años en Écija otro llamado Luis 
Estupifian. De ambas imprentas hay muestra en el- tomo con motivo de las 
fiestas allí celebradas, á que alude en su carta el P. Ronquillo. Es la pri- 
mera un pliego en folio, á manera de cartel, para fijar en las esquinas, 
encabezado .según el mal gusto de la época, de la manera siguiente: Triun- 
fos de María, festiwlades célebres y celebridades festivas. Octavario. Acción de 



71 

3om k)b fio 
rii- ^pA ^iri)t¿^' Madrid Octubre y ^ de 1638. 

{Tom. <4 9, fól. 1,053.) 

Páx Christi, &c. Dicen no viene este año la flota de 
Nueva España porque está de vuelta en Portugal el navio 
que partió á dar este aviso. De galeones y flota de Tierra- 
Firme no se sabe cosa. Dos navios ingleses que venian de 
las Indias encontraron junto á las Terceras veinte y cua- 
tro naos de la armada francesa ; cien leguas mas acá en- 
contraron con la armada del de Maqueda; y le dieron cuen- 
ta muy por menudo de la armada francesa. Hízose consejo 
de Guerra por acuerdo del duque, y determinaron ir en 
seguimiento de la armada francesa. 

El general del Emperador, en una batalla que ha teni- 
do, mató al hijo mayor del Palatino (1), prendió al me- 
nor, y degollaron i 0,000. 

Viene embajador de Francia á dar la nueva del naci- 
miento del Delfín : allá hay grande aparato de guerra. De 
aquí salen cuati'o ó seis del Consejo Real para hacer gente. 



gracias. 'Recompensa de agravios que el preferido Nasau hizo á majeslad tanta, 
celebrado en la iglesia de su nombre santísimo, por la muy ilustre ciudad- 
de Écija y parrochianos suyos. Año de 1638. Licenciado de Car. Thamar. 
En Écija, por Juan Malpartida de las Alas. Empiezan los versos, que son 
bastante malos : No de Uippocrene habitadora Dea. 

La otra también en pliego suelto, en folio, impreso solamente por un 
lado , contiene canciones para uno de los certámenes celebrados en dicha 
ocasión , y salió de las prensas de Luis Eslupiñan , quien ejerció su oficia 
primero en Sevilla, después en Lisboa, y últimamente en Ecija. 

La relación impresa á que alude aquí el P. Ronquillo, es probablemente 
la misma de 'que se dará noticia mas adelante. 

(1) Llamábase Carlos Ludovico , pero no murió en esta batalla. Un 
hermano suyo, nombrado Roberto, fué hecho prisionero y conducido á 
la fortaleza de LiiUz. 



72 

Díceme V. R. que le mande la relación del suceso de 
Fuenterrabía ; pero ¿cuál de ellas?, pues son tantas las pu- 
blicadas (1) que no podré atinar. Por de pronto, allá van 
dos de las mejores. 

Mi señora Doña Antonia está buena y envia un grande 
recado á V. R. ^ á quien Nuestro Señor guarde. Madrid 4 
de Octubre de 1 638.=Pedro de Guevara;==Al P. Hurtado, 
de la Compañía de Jesús, en Salamanca. 



(1) Tenia rázon el corresponsal del P. Pereyra. Además de la historia 
especial del sitio que escribió en latinel P. José Moret, de la Compañía de 
Jesús. De obsidione Fontarrahw, libri III, y la que en este mismo año dio á 
la estampa (aunque ocultando su nombre) el venerable P. Palafox: Sitio de 
FuenlerraUay sucesos del año 1638, (Madrid , imprenta de Catalina del Bar- 
rio, 4.°); son tantas las relaciones nuevas que salieron á luz en varios pun- 
tos de España, y aun de Italia y Flandes , que la sola mención de ellas 
llenaría un pliego. Citaremos como muestra unas cuantas de las mas prin- 
cipales : 

<»Carta escrita desde Navarra y puerto de San Sebastian á Zaragoza, 
dando aviso de lo que ha siucedido de nuevo acerca del ejército francés 
que está en Fuenterrabía. Barcelona, por Sebastian y Jaime Matevat, 
1638.-4.°.» 

««Socorros que han acudido y entrado en la villa de Fuenterrabía, así 
de Vizcaya como de Castilla y Portugal , y "armada de D. Antonio de Oquen- 
do, y victoria que el príncipe Tomás tuvo de 10,000 franceses que estaban 
prevenidos para socorro del holandés que intentó cercar á Amberes. Sevi- 
lla, Francisco de Lyra, 1638.-4.^'» 

'»Carta que escribió del ejército el P. Fr. Francisco de Tarazona, lector 
de artes en el convento de los capuchinos de Pamplona, al P. Guardian 
de los capuchinos del convento de Zaragoza. Zaragoza, 1638.-4.° En el 
Hospital Real y general de Nuestra Señora de Gracia.» 

"Relación verdadera del socorro que á Fuenterrabía dieron los Exce- 
lentísimos Almirante de Castilla y el marqués de los Velez , Virey de Na- 
varra, generales de ambas coronas en esta facción , víspera de Nuestra Se- 
ñora de Setiembre dcstc año de 1638. Escribióla Alonso Martínez de Aguí- 
lar, que se halló en el escuadrón volante gobernado por el marqués de Tor- 
recuso, maese de Campo, general de los tercios de Navarra. Logroño, Ma- 
tías Mares, 1638.-4.°'» 

««Tercera relación y muy copiosa del socorro de Fuenterrabía ; diérOnle 
los Excmos. Almirante de Castilla y el marqués de los Velez, Virey de Na- 



) IJli 



73 
{Madrid y Octubre 5 de 1638). 

(Tom. ÍÍ9, fól. 818.) 



^ Señor mió: He recibido la carta de V. R. de 28 de Se- 
tiembre con singularísimo gusto , por las nuevas que me 
trae de su salud, y por los regocijos de todas las demás de 
la monarquía, pues son todas gloriosísimas, y parece que se 



varra, generales de ambas coronas en esta facción, víspera de Nuestra Se- 
ñora de Setiembre deste presente año de 1638. Escríbela Alonso Martínez 
de Aguilera?, uno de los que se hallaron en el escuadrón volante gobernado 
por el marqués de Torrecuso , maese de Campo , general de los tercios de 
Navarra. Madrid, por Diego Diaz, 1639, fól.'» 

««Segunda relación de la gran presa que les tomaron á los franceses en 
Fuenterrabía, y número de muertos que hubo en este año de 1 638. Sacada 
de una carta que envió el P. Cbristóval Escudero, de la Compañía de Jesús. 
Sevilla, por Nicolás Rodríguez, 1638. — 4.*»» 

"Segunda relación de 14 de Setiembre deste presente año, escrita por 
el P. Cbristóval Escudero, de la Compañía de Jesús , al señor arzobispo de 
Burgos, en que se da cuenta de la feliz victoria que Nuestro Señor ba sido 
servido dar al señor Almirante de Castilla, general del ejército de España 
contra el rey de Francia en la villa de Fuenterrabía. Es obra becha de la 
mano de Dios, milagro grande que obró con nosotros. Madrid, por la viuda 
de Alonso Martin, 1638, fól.»» 

"Segundo suceso sacado del original impreso en Madrid , en que da ra- 
zón de todas las cosas que han sucedido desde el principio de la venida de 
los franceses en Fuenterrabía y sus villas, y el desastrado fin de ellos, echán- 
dolos fuera del reino los Excmos. Sres. el marqués de los Velez, Virey 
de Aragón y Navarra, y Almirante de Castilla, ambos generales del ejército 
que S. M. ha enviado á Navarra, quedando en poder dellos la artillería 
y municiones de guerra, oro y plata y lo demás del bagaje. Barcelona, 
1638.-4.°" 

««Relación verdadera de la insigne y feliz victoria que los invictos espa- 
ñoles han tenido contra los ejércitos del rey de Francia y su general el 
príncipe de Conde, sobre el porfiado y bien defendido sitio de la inexpugna- 
ble villa, ya ciudad de Fuenterrabía, en la provincia de Guipúzcoa, vis- 
pera de la Natividad de Nuestra Señora, 7 de Setiembre. Granada , Andrés 
Santiago Palomino, 1638.-4.°.» 



74 
quiere continuar para que nos pongamos en las esperanzas 
de la paz, á pesar de la malicia de Richelieu. 

Hoy ha venido por la via de Lisboa una gran nueva, 
con un bajel de Holanda de los de la permisión de la sal. 
Refiere que cuando el señor Infante Cardenal desalojó al 
enemigo de Gueldres , habia llegado de socorro el príncipe 
de Orange con todo su grueso , y tuvo ocasión de probar 
la mano con él, con tanta felicidad, que le degolló 6,000 
hombrea; tomóle la artillería y bagaje, y á su primo Gui- 



'íRelacion de la memorable victoria que las armas del rey D. Phelipe el 
Grande nuestro señor, han alcanzado de los franceses, haciendo general 
de Castilla la Vieja y de la provincia de Guipúzcoa D. Juan Alonso En- 
riquez de Cabrera, gran Almirante de Castilla, por D. Francisco de Vargas, 
fól. s. 1. ni a.'» 

"Carta que el general D. Luis del Villar y Manuel, caballero de la orden 
de San Juan, Comendador de Vadillo, escribió á D. Luis Ponce de León, su 
hermano mayor, caballero de la orden de Calatrava y regidor perpetuo de 
esta ciudad , en que remite las dos cartas que el príncipe de Conde escribió 
á Fuenterrabía, y sus respuestas como testigo de vista que ha sido el di- 
cho general , y tanta parte en esta gran victoria: [poos sic] en la batalla 
naval fué el que con su navio hizo rostro al enemigo , peleando tan valero- 
samente que murió toda su gente, quedando solo en él su persona y otros 
cinco; uno de ellos su sobrino D. Pedro de Águila r y Gayas, de edad de 
quince a.ños, y luego se agregaron al ejército del Almirante de Castilla, don- 
de pelearon valerosamente los dichos general y su sobrino, por cuyo valor, 
luego que S. M. (Dios le guarde) tuvo nuevas de la victoria, le hizo mer- 
ced de un hábito en la orden militar que eligiere. Écija, Luis Estupiñan, 
1638.-4.0" 

"Relación verdadera de la grandiosa victoria que las armas de España 
han tenido contra las de Francia sobre el cerco de Fuenterrabía. Dase 
cuenta del número de los muertos, presos y ahogados , quedando el cam- 
po y todos los despojos por los nuestros. Sucedió esto víspera de Nuestra 
Señora á 7 de Setiembre de este presente año de 1G38. Sevilla, Juan Gó- 
mez de Blas, 1638.-4.° 

"Relación y traslado bien y fielmente sacado de una carta enviada á 
esta corte, y tiene por argumento : la sombra de monseñor de la Forza se 
aparece á Gustavo Horn, preso en Viena, y le cuenta el lastimoso suceso 
que tuvieron las armas de Francia en Fuenterrabía. Madrid, Pedro Diaz 
de la Carrera, 1638. fól. 



75 
llermo de Nasaii, prisionero y mal herido. Y esto mismo se 
lia confirmado con una carta que ha tenido el Conde-Du- 
que de un confidente de Inglaterra , en que le refiere el 
suceso por mayor, con que están muy alborozados y espe- 
rando algún correo que lo confirme; y en tanto nos entre- 
tendrá el gusto la esperanza de su confirmación. 

Pasado mañana T de este se bautiza la señora Infanta 
en la capilla de Palacio, en la pila en que se bautizó Santo 
Domingo. Los padrinos son el duque de Módena y la prin- 



*«La sombra de monseñor de la Forza se aparece á Gustavo Horn, pre- 
so en Viena , y le cuenta el lastimoso suceso que tuvieron las armas de 
Francia en Fuenterrabía.»» 

"(De resultas de haber los franceses publicado en París un folleto, cuyo 
argumento es la sombra del conde D. Juan de Cerbellon, que se aparece á 
Juan de Weerdl, prisionero en el castillo Real de Vincennes, y le cuenta 
el desgraciado suceso de Leucata; se ideó por alguno de los nuestros un 
diálogo entre el mariscal la Forcé y Gustavo de Horn,. en que se lamentan 
del desgraciado suceso de Fuenterrabía). Zaragoza, en el Hospital Real de 
Nuestra Señora de Gracia, 1638.-4.°»» 

"Discurso apologético. De la Virgen vencedora. De la fe triunfante. De 
la herejía vencida. De- la casa de Austria exaltada. Del católico rey Feli- 
pe IV sublimado. De España vengada. De Francia castigada en el sitio de 
Fuenterrabía el año de 1638. Al Ilustrísimo señor arzobispo de Burdeos, 
general de la armada del cristianísimo rey de Francia, dedicado al Exce- 
lentísimo canónigo magistral de las iglesias colegiales de Logroño y Al- 
belda. Logroño, por Pedro de Mon Gastón Fox, 1639.-4.°»» 

»»Relacion verdadera de las grandes mercedes que la Católica Majestad 
de Felipe IV el Grande ha hecho al gobernador y á los demás caballeros 
y hijos-dalgo, y á toda la demás gente de Fuenterrabía, y asimismo se 
da cuenta de las grandes fiestas que en la villa de Madrid se han hecho por 
la grandísima victoria alcanzada contra el francés, y desagravios déla 
Virgen Santísima, este año de 1638. Écija, Juan de Malpartida de las Alas, 
1638.-4.°»» 

"Relación en que se declara lo que la ciudad de Fuenterrabía avisa á 
S. M. del prodigio y milagro que ha sucedido con la devotísima imagen de 
Nuestra Señora de Guadalupe, cuya ermita está- en una montañuela, fron- 
tero á la ciudad, donde los franceses tenian puesto el sitio, y donde mon- 
señor de la Forcé leia su mala secta á los demás. Barcelona, Jaumc Romeu, 

1639.— 4.*" .. -sM<'n;u.^ v;íí.. •.'.,.,: ^-,. ;:r. ,;, : -.. 



76 
cesa de Carinan, llevándola hasta la puerta de la capilla la 
condesa de Olivares, y de ella á la pila el conde de Mel- 
gar , primogénito del Almirante, á quien dicen le quieren 
cubrir por este título. 

Tres dias há llegó aquí el marqués de Mortara, el cam- 
peón de la guerra de Fuenterrabía , despachado por el Al- 
mirante para avisar que el marqués de los Velez habia 
vuelto á Navarra con su gente, y que la demás se iba mer- 
mando para que S. M. la mandase alojar. 

El príncipe de Conde se hallaba en Bayona aguardan- 
do orden de París de lo que debia de hacer, y tenia en Ci- 
burú y San Juan de Luz 3,000 hombres de guarnición. 

Las secretarías que vacaron por muerte de Asperilla no 
se han proveido; la de Cámara dicen que se da á D. Anto- 
nio de Mendoza, y que ha de haber grandes mudanzas de 
papelistas. 

La marquesa de Villamayna ha muerto, gran hermo- 
sura de nuestro siglo. 

Hánme asegurado que el Consejo de Estado ha consul- 
tado á S. M. haga merced al conde-duque de alcaide per- 
petuo de Fuenterrabía , pues este buen suceso y los demás 
se deben á su infinita providencia. 

Ya salió el rebenton de los obispados: al obispo de Mur- 
cia, que lo fué de Méjico, se ha dado el arzobispado de 
Burgos; al de Burgos el de Santiago; á D. Juan Francisco 
Pacheco el obispado de Jaén, y á D. Queipo de Llano (1) 
presidente de Valladoliil, el de Pamplona. Guárdeos Nues- 
tro Señor, &c. Madrid á 5 de Octubre de 1638. 



(1) D. Juan Queipo de Llano, el cual entró en Pamplona el 31 de Oc- 
tubre de 1639, y en 1G47 fué trasladado al obispado de Jaén. 



Madrid y Octubre 12 de 1638. 

(Tom. 119, fól. 870.) 

Siente bien Vuestra Paternidad que el fin de la guerra 
de este verano fué el suceso de Fuenterrabía; allí quedan 
guarnecidas las fronteras y se retira la demás gente. 

Estos dias ha habido dos correos , el uno de Flandes, 
que trae la pérdida de Ghatelet por asalto. Era una plaza 
pequeña que teníamos en la frontera de Francia, á cuyo 
socorro fueron el príncipe Tomás y Picolomini , y fué cor- 
reo suyo. 

El otro de Inglaterra, de la duquesa de Gebrose, que 
todavia dura aquel embuste , con aviso de haber llegado á 
Londres la Reina madre, y de haber parido la de Francia 
un hijo, y que el Rey quedaba muy maloi^jovlav 

Al almirante de Castilla han dado á escoger el virei- 
nato de Valencia ó el de Aragón, y diez años de super- 
vivencia de su encomienda de Piedra-Buena, que solia 
valer doce mil ducados , y es como si se los quitaran á su 
hijo, porque en personas de menos calidad se ha hecho 
herencia. 

El jueves pasado (1) se bautizó la Señora Infanta (2); 
el aparato y riqueza de las galas fué muy grande , y pare- 
ce que hubo librea de provisiones de licenciados : á Don 
Luis de Villa Gutierre , dieron plaza de alcalde de Corte; 
las dos fiscalías del Consejo de Hacienda, á D. Diego Al- 
tamirano, y á D. Rodrigo Jurado, letrados de Madrid; la 



(1) El 7 de Octubre de este año. 

(2) María Teresa, que en 1660 casó con Luis XIV de Francia. De esta 
ceremonia que fué solemne y lujosa sobre manera, hay una curiosísima 
relación que imprimió en Madrid María de Quiñones : Relación verdadera 
de todo lo sucedido en el dia del bautismo de la Serenísima Infanta, 4." 



78 
plaza de Ordenes, á D. Claudio Pimentel; su fiscalía, á Don 
Pedro Ordoñez, oidor de Granada; la de Guerra, á D. Fran- 
cisco de los Herreros, abogado de los Consejos, la de Cár- 
cel, al hijo de Jusepe González, y la suya del Almirantaz- 
go, á D. Juan de Lazarraga. A D. Juan de Chaves han man- 
dado que se abstenga de ir al Consejo de las Ordenes, por 
haberse dado la presidencia al conde de Oñate. Al señor 
D. Antonio de Contreras han hecho de la Cámara, y dado 
á D. Francisco de Alarcon, la plaza de Inquisición que de- 
jó vacante Fariñas; la fiscalía que aquel deja en la Sal á 
D. Luis Gudiel. Al inquisidor San Vicente dan la fiscalía de 
la General mediante á haber hecho consejero á D. Fernan- 
do de Castro , y la plaza que deja San Vicente, han dado 
ya al inquisidor Adán de la Parra, con asistencia en la 
Corte. 

Mañana va S. M. al Escorial á festejar allí al duque dé 
Módena; volverá martes 19 de este, porque el miércoles 
sale la Reina dé parida á Atocha. Jueves hay toros y vier- 
nes cañas, con que se despide el duque, y con haberse 
dado los feudos de Correzzo y Pontemoli , que le valdrán 
cien mil ducados cada año, y ha logrado muy bien el via- 
je, y á la verdad su fineza lo merece todo. 

El gobierno de Oran y de Galicia se consultaron el 
viernes, y para el primero hubo grandes pretendientes; el 
duque del Infantado, conde de Alba de Liste, D. Jaime de 
Cárdenas, el marqués del Viso, y el conde de la Puebla de 
Montalvan. ; 

Oñate tomó ayer posesión de la presidencia de Orde- 
nes, y D. Juan de Chaves pasó al Real. 

Al duque de Alburquerque se ha dado la encomienda 
del marqués de las Navas y la llave capona ; su talento es 
del mismo modo. Guárdeos Nuestro Señor, &c. Madrid á 
12 de Octubre de 1638. 



79 
Bilbao y Octubre 14 de 16381 

(Tom. H9, fól. 927.) 

Pax Ghristi , &c. Aquí estamos hace tiempo sin noticias 
de Madrid, por estar malo el hermano que las mandaba; 
pero habiendo hoy de escribir á V. R., según mi costum- 
bre , no quiero que salga el correo sin decirle algo de lo 
de allá y de lo de aquí. ' ' 

En el bateo de la Infanta anduvieron la de Cariñano y 
Módena liberales. Este , con muchos regalos y dádivas , á 
pesar de haberle quitado el presidio de la ciudad de Corre- 
gió, que se le dio en feudo dos años há. Después de toros 
y cañas van á Aranjuez y á San Lorenzo, donde, ó en los 
bosques, se despedirá de S. M. Solo se ha sabido es cierto 
haber socorrido á Güeldres. Las demás cosas de tantos 
muertos y toma de la Enclusa (Enkhuysen), no es así, an- 
tes bien se dice que tomó el francés á Chatelet, á la vista 
de Picolomini y Tomás , y créese que por asalto , con que 
costaría sangre; y antes á su vista quemaron á Rentin 
Renty), lugar grande y famoso, y mas por la batalla que 
en él tuvieron Garlos V y Enrique IL ^'^ ^ 

Avisó la duquesa de Gebrose, princesa de Triumbilla (1 ) 
(ThionVille), de Londres, estaba allí la Reina madre, y del 
nacimiento del Delfín y enfermedad grande del de Fran- 
cia, y recaida por haberse levantado á festejar al hijo. 
"^ Por ser tantos los millones concedidos, y imposible sa- 
carlos, se trata de ponerlos en la harina; no sé si será 
cierto , ello no basta todo á quien no basta algo. 

Al Almirante, que tiene tiempo ha merced de nueve 

»^' * ;iui 

(1) Así en el original, pero es error por Joinville, feudo y título de la 
casa de los Guisas, si bien no parece haberlo usado de ordinario Claudio 
de Lorena, segundo esposo de Madama de Chevreuse. 



80 
años de su encomienda, después de siete dias , para pagar 
sus deudas se la dan diez años mas, y después á su hijo, 
y para que sea merced habian de dar otros diez y nueve 
al hijo , pues será no poco vivirlos , y darse á su Excelen- 
tísima el gobierno de Valencia ó Aragón , y la futura de 
Sicilia, que la desea, para luego, ^ai iv,m i (f Amhm -A) 

Dícese que salió dado por suelo todo lo que se hizo 
contra las de San Plácido , y que se pone silencio en lo 
de la madre Luisa ; harto bien está á entrambas partes. 

El Sr. D. Francisco Antonio de Alarcon se dice que es- 
tá muy de partida para Guipúzcoa , donde han de enten- 
der él y D. Juan de Riaño en cosas de guerra. El Nuncio 
tuvo correo, y he entendido que por la indisposición de 
Leganés salió en campaña D. Francisco Meló , y se" puso 
sobre Pontestura. Hasta aquí de Madrid. .^'íí:í\^o{\ 

Lo que yo añado acerca de Fuenterrabía es , que ya 
están allá los oidores. Dicen que no es á cosa criminal á 
lo que van, sino á dar orden en las cosas que se deben or- 
denar en adelante. No obstante esto, oigo decir á cada paso 
que no se ha levantado un palmo siquiera de la muralla 
derribada de Fuenterrabía , por cuya abertura pueden en- 
trar veinte hombres á la par. Mucho se teme que se han 
de descuidar como el año pasado, que si Dios no nos hu- 
biera enviado aquella dicha, no sé qué hubiera sido de 
Guipúzcoa. 

A este Colegio ha venido un hereje dunquerqués con 
deseos de convertirse á la fe católica ; ya le andamos ins- 
truyendo en la fe; y dice él que se movió á ser católico, 
porque estando él y su padre en la guerra peleando , vino 
una bala y mató á su padre. El hijo estaba tocando el pí- 
fano,' vino otra bala, y sin hacerle mal ninguno le llevó el 
pífano de entre las manos y boca ; juzgó con esta dicha que 
le avisaba Dios se convirtiese, y así vino á que la Com- 
pañía le ayudase. 



81 
Ahí envió un escandaloso decreto (1 ) del rey de Francia; 
duda hay de si es testimonio que le levantan; pero si ello 
es verdad, es gran mal, y tan grande casi como al de In- 
glaterra. Nuestro Señor guarde á V. R. como deseo. Bilbao 
y Octubre á 29 del 638.=Luis de Herasso. Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Octubre 19 de 1638. ' 

(Tom. H9, fól. 901.) 

Del mundo hay poco que contar. Ayer volvió S. M. del 
Escorial con el duque de Módena; mañana dicen que va 
la Reina á Atocha , y pasado mañana corren toros y hay 
juego de cañas, con que volverá su Serenidad á Italia. 

Esta noche se escribirán hartas cartas de esta corte en 
que afirman que el rey de Francia es muerto. No tiene 
verdad esta nueva ó invención de los ociosos de la Corte, 
y lo es lo que dije en la pasada, que avisaban que estaba 
muy malo en París, y si él ha muerto, nacerá la paz do 
Europa. 

Dije los dias pasados que Richelieu habia publicado 
un edicto en París mandando que ningún eclesiástico 
acudiese á Roma por despachos, y fué cierto, y por me- 
dio de esta amenaza ha conseguido del Papa cuanto pre- 
tendía; mire V. P. como andan la religión católica y su 
cabeza. 

Mándame V. P. le diga qué hay de los cardenales , y 
qué les dan, puesto que les quitan sus obispados. Dicen 
que les han de dar 24,000 ducados en plata cada año en 
Roma, y esto se ha de acomodar en pensiones, que les 



(1) El edicto de que se trató ya en otro lugar, para que los eclesiásticos 
no acudiesen á Roma por los despachos. 

Tomo xv. , 6 



82 
han de señalar en los obispados que fueren vacando : con 
que me parece que estarán en Madrid toda su vida. La 
de V. P. guarde Nuestro Señor como deseo. Madrid á 1 9 
de Octubre de 1638. 

Valladolid y Octubre 22 de 1638. 

•■■^■ ' ■■ (Tora. 119, fól. 912.) ' v 

Pax Chrisli, &c. No merece la cortedad de esta la que 
hoy he recibido de V. R., en que venia el caso estupendo 
del dominico corista. Leyóse la carta en la quiete de me- 
dio dia aquí, y esta noche se leerá en San Ambrosio, y 
mañana irá á Santiago, que son las estaciones de sus car- 
tas de V. R. 

Yo , mi padre , comencé mi lectura el martes. Tengo 
oyentes en tanto número, que no caben en el general; y 
son mas los que se vuqlven por no haber lugar, que los 
que quedan. Están muy contentos estos PP., y yo muy pa- 
gado de mi obediencia\--"'' ' " 'ilí'i «i ' UJlillí . 

Murió aquí estos dias muy de prisa Fr. Antonio Ler- 
ma, basilio, que fué nuestro y de grandes historias; era 
ya catedrático de Durando en esta Universidad. Como el 
P. Ximenez, confesor del marqués de Astorga, ha ido á 
Madrid llamado del Conde-Duque para el casamiento del 
marqués, no tenemos las gacetas de Madrid, que por ese 
medio vehian. 

Esa es una nueva sentencia que ahora salió en la cau- 
sa ya definida de las monjas de San Plácido de Madrid. 
Grande es la potencia del Proto-Notario. 

Del P. Guadix y de otros PP. que han venido aquí, 
y estuvieron en el ejército , no hemos sabido sino menu- 
dencias poco considerables. ¡El Rey mandó dar cincuenta 
ducados de ayuda de costa al P. Isasi , y sus sueldos como 



83 
á soldado, y todo se le ha dado, mayormente la ayuda de 
costas. S. M. le ha mandado se le haga un diario de lo que 
pasó en Fuenterrabía; háse de enviar á un Padre mi ami- 
go, y me le dará, y yo se lo remitiré á V. R.. 

Ya recibí los poetas que vinieron por Salamanca y 
V. R. se sirva no dejar los Barclayos (1), que me ofreció 
enviar á Flandes por ellos: La medicina se ausentó, venga 
en buen hora. 

Envié la carta al P. Cachupin, y estimó la diligencia. 
Nuestro Señor guarde á V. R. como deseo. Valladolid á 22 
de Octubre de 1638.=Juan Chacon.=Al P. Rafael Perey- 
ra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Octubre 26 de 1 638. 

(Tora. 119, fól. 916.) 

Señor mió : En respuesta de la carta dé V, P. en 19 
de este , hay pocas nuevas con que entretenerle. La de 
la muerte del rey de Francia fué fabulosa; pero avisan que 
Richelieu habia conseguido todo lo que pretendía del Papa 



(1) Como si dijera «los dos ejemplares del Arffenis de Barclaius (Juan 
Barclay),'» célebre escritor católico de estos tiempos, cuyas obras obtu- 
vieron gran boga. Escribió también el Euphormion Lusminun , crítica de su 
tiempo, y la Conspiratio an(flicana, idea y título que copió mas tarde el licen- 
ciado Juan Adam de la Parra,- abogado de los Reales Consejos, en su Conspira- 
tio hceretico-christianisima in Religionem, Imperium Hispanum, Amtriacos el 
fiduciales eorum, hfc. Murcia, por Luis Berós, 1634,4.° El Ir ^ems es una no- 
vela político-alegórica, imitando al griego Heliodoro en su Theágenes y Ca- 
ríc/ea. Tradujéronla al castellano dos de nuestros mas floridos ingenios, Don 
Gabriel de Corral y D. Joseph Pellicer, El primero con el título de La pro- 
digiosa historia de los dos amantes Argenis y Poliarcq (Madrid, Juan Gonzá- 
lez, 1626, 4."); el segundo con el de Argenis (Madrid, Luis Sánchez, 1626, 4.") 
Pellicer publicó además una continuación que dedicó á Fr. Hortensio Palla- 
vicino: Argenis continuada ó segunda parle. Madrid, Luis Sánchez, 1626, 4." 



84 
con la amenaza de no ^nviar los eclesiásticos á Roma pol- 
los despachos. 

Aquí se ha pasado el tiempo en fiestas todos estos dias. 
El sábado hubo lanzas en el Retiro, y ayer en la plaza to- 
ros y cañas. Mañana parte S. M. á Balsain , y desde alh' se 
despide el duque de Módena, honrado con el Toisón y con 
título de generalísimo de los dos Océanos. 

Hoy ha besado la mano á S. M. el príncipe de Rutera, 
hijo de D. Fdipe Colona, condestable de. Ñapóles, que 
este sigue el partido del Papa, y el príncipe el del Rey, 
nuestro señor, por el casamiento que hizo en Sicilia con 
Doña Margarita de Austria, princesa heredera de Rutera, 
nieta del Sr. D. Juan de Austria, y en mi opinión hay tan 
poco que fiarse del hijo como del padre, y quiera Dios que 
salgamos bien del hospedaje. 

Y para cuando se acabe este viene otro que ha de ser 
mayor, pues dicen que ya han soltado de Francia al prín- 
cipe Casimiro de Polonia, y con él se habrán de hacer do- 
bladas demostraciones por primo de S. M. y por la impor- 
tancia de la amistad de su hermano. Como Richelieu ha 
convertido en hospitales todos los reinos de Europa, cada 
dia habrá nuevos príncipes á la sopa. 

Al marqués de Valparaíso se ha dado el gobierne de 
Galicia, y el de Oran dicen que se dará á D. Jaime de Cár- 
denas. A D. Gaspar de Teves se ha dado la llave de la 
cámara de S. M. por el viaje de Fuenterrabía , y por lo 
mismo licencia al Almirante para. que venga á Madrid. 
Guárdeos Nuestro Señor, &c. Madrid á 26 de Octubre 
de i 638. 



%^ 



85 ^ 

Madrid y Octubre 26 de 1638. 

(Tom. 119, fól. 905—6.) 

Pax Christi, &c. Salió S. M. la Reina nuestra señora el 
primer (lia á misa á la Capilla, el miércoles. Por la tarde 
fué á dar las gracias del buen suceso de su parto á Nues- 
tra Señora dé las Maravillas; acompañóla S. M. el Rey y 
todo lo lucido de la Corte con grande gala. 

Jueves fueron los toros para festejar al duque de Mó- 
dena ; asistieron SS. MM. y el Duque estuvo en otro bal- 
cón inmediato al de S. M. ; los toros fueron famosos , hubo 
dos lanzadas que se dieron maravillosamente de bien ; sa- 
lieron trece caballeros con rejones, con tanta cantidad de 
lacayos de varias libreas, que estaba la plaza hecha un jar- 
din ; rejonearon gallardamente casi todos. Quien se llevó 
la gala fué el marqués de SaUnas, hijo del de Velada , el 
cual quebró mas de veinte rejones con grande destreza, 
y sin que tuviese el menor azar del mundo. No hubo des- 
gracia considerable; por dos veces echaron dos toros á ro- 
dar á D. Bernardino de Ayala, y él, volviendo por su cré- 
dito, los ha muerto á pié á cuchilladas, no sin ayuda de los 
demás de á caballo. 

El sábado corrió S. M. lanzas en el Buen Retiro, y el 
duque de Módena y todos los demás señores de título de 
la Corte salieron por extremo de bien, y el de Módena lo 
hizo maravillosamente. 

El domingo dio S. M. el Toisón al Príncipe y al duque 
de Módena, con las solemnidades que en otras ocasiones 
se acostumbra. 

Ayer lunes. hubo toros y cañas; los toros no fueron tan 
briosos como los del jueves pasado. Hubo cuatro con re- 
jones , que lo hicieron muy bien. A las cinco salieron las 



86 
cañas. Tenia dos cuadrillas la villa ; dos D. Luís de Haro, 
el hijo mayor del del Carpió; dos el conde de Monterey, 
y dos el conde de Aguilar. Cada uno de estos señores guia- 
ba una cuadrilla, y tenia por guia de la otra uno de sus 
amigos. La entrada fué lucidísima ; las parejas fueron cor- 
ridas con grande primor; las vueltas, caracoles y temos, 
los hicieron con grande destreza. Luego jugaron sus cañas 
maravillosamente sin suceder desgracia ninguna ; solo al 
parar un caballo se inquietó de suerte que derribó al ca- 
ballero , el cual prosiguió sin haber recibido ningún daño. 
Acabadas las cañas se corrieron otros dos ó tres toros , y 
SS. MM., viendo era ya tarde, se levantaron, con que se 
dio fin á la fiesta. 

De hoy á mañana dicen partirá el duque de Módena, 
que además de haberle hecho del Consejo de Estado , y 
dádole el Toisón, le han hecho general del mar Océano 
con veinte y cuatro mil ducados de gajes (1). 

S. M., en despidiéndole, se irá á caza á Balsain hasta 
el dia de los Santos que estará en el Escorial , y luego se-« 
rá de vuelta en Madrid. 

De Flandes vino el correo ordinario viernes en la no- 



(1) En otra carta del 3 de Noviembre, que se halla á fól. 933, se lee 
el siguiente párrafo : «Al fin salió esta mañana á las 7 el duque de Móde- 
na, tan lleno de favores y cargos extravagantes, que apenas hay quien los 
entienda , y en particular uno de ellos es imposible, porque le han hecho 
virey perpetuo de la India Oriental , de todas sus fuerzas y de las de 
África; capitán general de las de África ; capitán general de los dos Océa- 
nos, con cincuenta rail ducados de sueldo al año por estos puestos, que 
será renta muy descansada, si se pagan bien. Pero suélense hacer estas co- 
sas para convertir en enemigos los que antes eran amigos, porque es me- 
jor vivir con esperanza grande, que con posición fantástica é infructuosa. 
A tres hermanos del Duque han dado á ocho mil ducados de pensión en 
cada año. Buena priesa se han de dar en proveer obispados, pues se han de 
acomodar estos veinte y cuatro mil ducados, y otros cuarenta y ocho mil 
que se han señalado á los dos cardenales que han renunciado sus iglesias. 



87 
che; no trae cosa de nuevo sino la confirmación de la ro- 
ta que su Alteza dio á los holandeses en el sitio que te- 
nian puesto á Güeldres, degollándoles al pié de 4,000 hom- 
bres entre infantería y caballería. Prendió á un primo her- 
mano del de Oranje, y á un nieto de D. Antonio de Por- 
tugal , fraile carmelita descalzo y sacerdote , que habiendo 
ido á convertir á Holanda unas hermanas suyas, se habia 
él pervertido y casado, y tenia hijos. Tomóles doce piezas 
de artillería á los enemigos; ellos se retiraron á Rimber- 
que; desde allí envió el de Oranje el rescate de su primo 
y el del fraile apóstata á su Alteza, suplicándole encare- 
cidamente se los diese. Su Alteza respondió que al fraile no 
le podia dar, porque le habia entregado á su religión, y 
no estaba en su mano, y que á su primo que lo estaba se 
lo enviaba Ubre, y que no queria por él ningún rescate. 

Su Alteza entró en Güeldres y la proveyó de lo nece- 
sario ; de allí fué á Tirlemon (Tillemont) para pasar á 
Bruxelas , porque el tiempo no daba ya lugar para estar 
en campaña. 

El duque de Lorena ha dado en Lorena una rota á 
los franceses; dicen son los muertos mas de 3,000. So- 
corrió una plaza en su estado , y tomó otra buena á una 
legua de Nansi, que es [donde solía tener su corte. Un 
teniente suyo metió socorro de harina y gente en Brisac. 

No hay otra cosa de qué avisar á V. R. Ahí le envió 
las relaciones que me ha pedido, y otra mas del bautis- 
mo de la señora Infanta (1 ). Quédese con Nuestro Señor, 
y dé mis saludes al P. Cristóbal Pérez. De Madrid y Octu- 
bre 26 de 1638.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pe- 
reyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla, n ci n^^ ' 

(1) Sin duda la que se publicó en este úllimo año con er título de 
Relación verdadera de todo lo sucedido el dia del haulismo de la Serenisima In- 
fanta. Madrid, en la imprenta do María de Quiñones (1638), 4.", de cuatro 
hojas. 



ÍÍ8 
Madrid y Noviembre 2 rfe 1638. 

(Tora. 419. fól. 971); 

El sábado pasado partió de aquí para Italia el festeja- i 
dísimo duque de Módena. Lleva los títulos mas pomposos 
y arrogantes del mundo , porque le han hecho virey per- 
petuo de la India de Portugal , de las fortalezas de esta y 
de África, y general de entrambos Océanos, que es como 
si al Mogor le hicieran duque de Módena. 

Hánle señalado por estos cargos cuarenta mil ducados 
de sueldo cada año, que si los pagaran bien, no hay tales 
mercedes, porque son muy desembarazadas. Hánle dado 
veinte y cuatro mil ducados de pensión, ocho mil para 
cada uno de los tres hermanos que tiene ; mas le ha rele- 
vado S. M. de pagar treinta mil ducados cada año que 
daba al Emperador por el feudo de Corregió, y queda 
S. M. obligado á pagarlos al Imperio (1). 

Ayer hubo correo de Italia y avisan con él, que habia 
muerto el duquesito de Saboya ; no queda mas que otro 
hijo con que queda el Cardenal su tio , vecino á la suce- 
sión , y si la alcanza se convertirá en nuestro enemigo, 
porque estos son amigos en tanto que no llegan á lo que 
desean. 

El ejército enemigo hizo entrada en el estado por la 
parte de Anón, y llegó hasta Felican , y los nuestros esta- 
ban en Alejandría, y habian dado una buena mano á la 
caballería de Saboya degollanJo mas de 500 caballos. 

Por la parte de Verceli, los enemigos se fortificaron en 
Santian (2), que es la plaza mas vecina que puede hacer 



(1) Cüireggio, que on otras parles eslá escrito Correzzo. 

(2) Mas adelante su hallará escrito "San Tian." 



89 

opósito á Verceli, y fuera bien haberla ocupado , y no que- 
dar expuestos al cuidado de alguna interpresa. Buen re-' 
mate han dado al otoño los nuevos maeses Meló y Ga- 
ray (1), poco correspondiente á las arrogancias con que 
salieron de aquí y llegaron allá. 

La armada de Francia en número de veinte bajeles 
llegó á Genova , y los siete dellos embocaron casi por el 
puerto de Romanía. Dicen que el intento era de que la Re- 
pública les entregase la galera patrona, con pretexto de 
que teniéndola ellos rendida se libertó en sus costas. Pa- 
san á querer discurrir que querían quemar todas las gale- 
ras del Rey que se hallaban en el puerto, porque estaban 
desaparejadas y mal guarnecidas ; pero el duque de Tur- 
sis se metió en ellas luego, y le siguió toda la nobleza de 
Genova , con que el partido de Francia fué testigo de este 
desengaño. Los bajeles se volvieron á salir y se hicieron á 
la mar con las demás que esperaban dando bordos. 

El marqués de Alcañices llegó á Genova con tres ga- 
leras y orden de que estuviesen al suyo los cabos de las de 
Ñapóles y Sicilia. 

El duque de Tursis partió á Florencia con gran apa- 
rato de libreas y lucimiento para tomar el homenaje al 
príncipe Juan* Garlos de Médicis,, del cargo de general de 
la mar; esto se entiende fuei'a de los dos Océanos, por- 
que no se encuentren los dos cuñados. 

Avisan por cierto que Brisac estará socorrida , y es lo 
que mas importaría. Guárdeos, &c. Madrid 2 de Noviem- 
bre de 1 638 años. 



I) D. Francisco de Meló y D. Juan íle Garay. 



90 



Madrid y Noviembre 2 de 1638. 'V ■ '*>' 

•í ' • ' 

■ 1 

(Tora. Í19, fól. 1035.) 

Pax Ghristi, &c. El correo de Flandes no ha traído sino 
la confirmación de lo de Güeldres, y mil alabanzas del 
señor Cardenal Infante. 

Ayer vino nueva de Italia de la rota de 1,000 caba- 
llos del Francés, el cual se halla muy flaco en esas partes, 
y se va retirando á Piñarola, su guarida. 

Hoy he visto carta de Milán de 1 6 de Octubre, la cual 
dice han muerto los dos niños de Saboya; es á saber, el 
Duque y su hermano , y se aguarda al cardenal de Saboya 
para tomar posesión del ducado, porque en Saboya no 
heredan hembras. 

Escribe el conde de Siruela, embajador de Genova, 
estaba el dicho duque de Saboya malo, y que no podia 
vivir, y aun se escribía del campo habia muerto. Hoy 
ha dicíio persona fidedigna habia venido de esta muer- 
te carta al Rey, y anoche despacharon un correo á Flan- 
des (y es creíble sea á esta ocasión) al príncipe Tomás , y 
que el hermano del duquesito, que dicen es muerto, cayó 
de una silla y se descalabró. Lo de la carta de Milán yo lo 
vi y leí; no aseguro nada. 

El duque de Lorena va cobrando mas plazas en su du- 
cado. El duque de Beimar (Weimar) está malo en Colmar. 
Güeldres se halla con 12,000 hombres, fuera de los 4,000 
de Lamboy, que se le van á juntar para acabar de socorrer 
(así dicen) totalmente áBrisac, donde el duque Sabeli ha 
entrado con 600 caballos, y va á acometer poderosamente 
al enemigo , el cual tiene mucha menos gente. 

Peste en Lion de Francia. El hermano del duque de 



9! 
Florencia ha dado una rota á los suecos en Pomerania. El 
duque de Módena se fué el sábado. 

Lo que hay de cierto y que nadie puede saber mejor 
que yo , es que un hijo natural ex patre Maximiliano Er- 
nesto, célibe, hermano que fué del archiduque Leopoldo, 
del Emperador difunto, de la reina Margarita madre del 
Rey, de las dos Reinas difuntas de Polonia, &c., ex matre 
non ccelibe, ha venido y está en esta corte y se llama Don 
Carlos de Austria; mozo de 2 i años comenzados; de tan- 
tas y tan raras partes que no he conocido quien tenga mas. 
Es hermoso como un sol ; sabe excelentemente las lenguas 
latina, castellana, francesa, itahana^ alemana, esclavona, 
bohemia, y quizás algunas otras; está graduado de Artes y 
también de la universidad de Graz (1), de la Compañía; 
matemático, artillero, ingeniero, dibujador y pintor, que 
es maravilla ; devotísimo de la Compañía, y la ha defendi- 
do aun con la espada. Ha hecho muchas veces ejercicios; 
ha servido á S. M. ya siete años en Flandes, comenzando 
por simple arcabucero gradatim, y ha sido capitán de ca- 
ballos. Fué preso en la rota del príncipe Tomás con el 
conde de la Fera, Alejandro Ladrón, y el marqués de Es- 
frondato en Mastrique , de donde los salvó á todos , ha- 
biendo hallado traza de hacer las llaves necesarias de la 
cárcel, é instrumentos para abrir la pared de su aposento; 
que es cosa que pasma, cómo tuvo ánimo de emprender 
esta inventiva para llevarla á cabo, el mas cortés, afable 
y comedido que se puede decir. Está malo con tercianas 
al presente en casa del embajador de Alemania , donde 
voy á visitarle. No ha tenido aun audiencia de. S. M. 

La declaración de S. M. Cesárea, que hoy reina eb su 
favor, pone ser hijo de su tio arriba dicho, y que se lla- 
ma D. Carlos de Austria , y que le faculta para que gocé 

(1) Gratz en la Estyria. 



9^ 
de los privilegios de Excelente. El mismo Sr. D. Carlos (1) 
(aquí no le llaman de Excelencia), me los ha enseñado; del 
original andan impresos traslados (2). Madrid y Noviem- 
bre de 1 638 —Claudio Clemente.=Al P. Rafael Pereyra, 
de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Noviembre 3 de 1638. 

(Tom. H9, fól. 947.) 

! 

Anteayer hubo dos correos de Italia. Las nuevas que 
traen son: que el duquesillo de Saboya era muerto, y su 
hermanico quedaba malo; si puede haber sospecha de ma- 
los fines en el de su padre, podria ser que también lo hu- 
biese aquí, y.que el cardenal de Richelieu barajase la su- 
cesión al de Saboya. 

El ejército enemigo hizo entrada en el estado por la 
parte de Apon, y habia llegado hasta Felican, los nuestros 
estaban en Alejandría y habian dado una buena mano á 
la caballería de Saboya, degollándoles mas de 500 ca- 
ballos. 

Por la otra parte de Verceli los enemigos se fortificaron 
en San Tian, que es la plaza mas vecina que puede- hacer 
oposición á la perdida; bien es verdad, que si se guardan 
de alguna interpresa, no será grande el peligro; pero lo es 



(1) Véase el tomo I.**, pág. 356 y siguientes, donde se trató ya de este 
U- Garlos, y del descalabro que nuestras tropas sufrieron junto á Maes- 
trichl. 

(2) Esta carta no se halla original en el lomo, sino copiada de letra del 
P. Pereyra, y seguida de otra del P. Alonso de Ulloo.; su fecha, en Cádiz, 
á '23 de Noviembre, así como de una relación del Siiceso que han tenido las 
galeras de Es¡mM y Sicilia con las de Francia, enviada por D. Luis Ponce de 
¡yon, hermano del duque de Arcos, año de 1638. Otra hay al folio 1,032 en- 
riada por el maesc de Campo Ü. Pedro de Solis, 



93 
la afrenta; pues luego' que se ganó á Vercelli se habia de 
haber ocupado aquel punto. Buen cabo de otoño han dado 
á las armas de S. M. D. Francisco de Meló y Garay, con 
las arrogancias que partieron de aquí y llegaron allí (1). 

No entiendo estos primores de. Estado, que cuando 
uno está procediendo mejor, le envian embarazos para 
que todo se pierda y confunda. Así lo han hecho con Lé- 
ganos con ser primo , y por ocasión de los otros parientes, 
Monterey y duque de las Torres, se ha dividido el gobierr^ 
no de Italia, y para las cosas que tocan a Ñapóles y Sici- 
lia se hace una junta en casa del cardenal Borja, en que 
parece ha sido mas favorecido el yerno (2). 

La armada de Francia, de número de veinte bagóles, 
llegó á Genova, y los siete de ellos, con un corsario que se 
llama Manti; entraron por el puerto casi de Romanía con 
resolución de pedir á la República les entregase la galera 
patrona de España, con pretexto, 4p que teniéndola ellos 
rendida , se libertó con ayuda de los de la costa , y aun 
pasan á querer discurrir que querían quemar todas las ga- 
leras de S. M. qué se hallaban dentro del puerto desapa- 
rejadas y mal guarnecidas; pero el duque de Tursis se me- 
tió luego en ellas, y le siguió toda la nobleza de la Repú- 
blica, con que el partido de Francia dio un buen desen- 
gaño, y los bageles se volvieron á salir y se hicieron á la 
mar con los demás que esperaban dando bordos (3). 

Avisan que habian socorrido á Brisac los imperiales 



(1) Véase la carta del 2 de Noviembre, pág. 88-9, de donde este y otros 
párrafos parecen copiados á la letra. 

(2) Es decir, el duque de Medina, que en efecto lo era del Conde- 
Duque. 

(3) Este párrafo se halla también casi á la letra en la carta anónima 
de 2 de Noviembre , (pág. 89). No es de extrañar si se atiende á que los 
PP. copiaban á menudo las gacetas ([ue sallan, ó la$ cartaS; 4^ avisos que 
recibían de otras partes. • ^ > • 



94 

con 500 caballos y dos mil cargas de harina; que Bernar- 
do de Beimar (Weimar) estaba muy malo de enfermedad 
en Colmar, y su ejército tan acabado, que apenas tiejie 
5,000 hombres. 

El marqués de Alcañices llegó á Genova con tres gale- 
ras y orden de que estuviesen á la suya los cabos de las 
de Ñapóles y Sicilia ; presto llegará allí D. Melchor de Bor- 
ja que le sacará de este cuidado, porque partió con Mó- 
dena, habiéndosele restituido su escuadra. 

El duque de Tufsis partia á Florencia con gran aparato 
de libreas y lucimiento, para tomar el homenaje al prín- 
cipe Juan Carlos de Médicis del cargo de general de la 
mar; esto se entiende fuera de los dos Océanos, porque no 
se encuentren los dos cuñados. Aquí tienen entre manos 
el negocio mayor de toda Europa, y puedo decir que á los 
mayores Príncipes de ella , porque me consta que se han 
ligado con nosotros el-Emperador , los reyes de Inglaterra 
y Dinamarca, y está perdonado el lanzgrave de Hessen, 
y el rey de Polonia está en Viena; con qiie de todas par- 
tes se le apareja un mal rato á Richelieu , porque ya en 
Alemania para sus inquietudes no le quedará otro recurso 
que el de Bernardo de Beimar (Weimar), y Dinamarca 
querrá recuperar con el calor del verano la parte que 
el sueco le quitó en Nojuega. Madrid y Noviembre 3 
de 1638. 

Madrid á i3 de Noviembre de 1638. 

(Tom. ^9, fól. 987.) 

Todavía anda el asiento de los doce millones y no aca- 
ba de concluirse. El gentil-hombre inglés no está tan de 
secreto como se ha dicho, y algunas de sus comisiones se 
van descubriendo, y no es la menos principal la vuelta de 



95 
la Reina madre á Bruxelas, diciendo que fué engañada en 
la salida que de allí hizo ; y á la verdad el inglés se halla 
embarazado con ella, porque asistirla en Londres con me- 
nos de lo que le daba el Rey nuestro señor en Flandes se- 
ría mengua, y si le diese tanto quedaría él sin renta; y 
así, á vuelta de las otras negociaciones, esta es la de mas 
interés para él, y la quiere sacaí* por adehala de las otras, 
y acaso tiene estado de despacharse bien esta proposición. 
Las que hizo la de Gebrose van descubriendo la malicia 
que sospechábamos, porque el duque de Lorena, por quien 
ella ofreció hacer cuanto acá se quisiese , está hoy tan in- 
clinado á componerse con Francia, que aseguran que hace 
renunciación de su estado al rey cristiam'simo , con que le 
señale un lugar para su vivienda con cien mil ducados de 
renta, que es la última infamia á que se pudo reducir este 
príncipe para nuestra perdición ; porque de contado nos 
quitarán á Borgoña y luego á Flandes. 

Por otra los suecos en la Pomerania han quitado á Ga- 
lasso á Gaseth y Urdon, y estaban sobre Balgathd, con que 
se verifica que este va siguiendo los pasos del duque de 
Frislant (Friedlandt) , y con estos sucesos y los ruegos de 
Francia, nos quieren dar Inglaterra y Dinamarca condicio- 
nes en la liga que emprenden. 

Y con todo esto tienen aquí el' negocio mayor del mun- 
do entre manos, y es que los príncipes de Alemania vie- 
nen en lo que han resistido treinta años continuos , y es 
que se pubhque el bando imperial contra holandeses, con 
que sin género de duda perderán las dos Frisias, y con 
ellas la posibilidad de hacer la guerra , aunque nunca per- 
derán la de conservarse con Holanda y Zelanda. Los pre- 
ñados son grandes , y los efectos han de ser terribles. Los 
de la guerra de Fuenterrabía han sido notables, pues en los 
Consejos de Estado y Guerra y en el Reino, se están hacien- 
do consultas á S. M. para que haga una demostración de 



96 
favor nunca visto con el Conde-Duque, por la atención y 
providencia exquisita con que ha gobernado en esta oca- 
sión como en todas. 

El Reino (1 ) quiso alargarse tanto en sus alabanzas, que 
no contentándose con decirlas , se alargó á vituperar á los 
demás privados, y en público á los pasados, con excesos y 
demasía, y estando la cohsulta ya sacada en limpio, se 
halló en él el duque del Infantado, como procurador de 
Guadalajara, y cuando oyó la ordenata de la consulta, se 
alteró y dijo, que nadie mas que él sabia lo que se debia 
alabar el celo y proceder del Duque; pero que él era nieto 
del duque de Lerma, y que habia sido cosa mal entendida 
y atrevimiento hablar de su memoria con poca decencia, 
y aun me dicen que se alargó á decir pesadumbres al con- 
de de Montalvo, movedor de estas cosas que le valdrán 
premios y comodidades (2). 

Madrid y Noviembre 16 de 1 638. 

(Tora. H9, fól. 949—50.) 

Ya V. R. tendrá noticias de cómo partió de aquí el 
duque de Módena para Italia, muy favorecido de SS. MM. 
Hiciéronle grandes presentes á la partida: S. M. la Reina 
de cosas de olor, que se estimaron grandemente en Italia, 
y el Rey de ricas joyas de extraordinaria hechura y de 
grande precio. El uno y otro presente los aprecian en mu- 
cha cantidad de ducados; quien hay dice valian 30,000. 
El duque correspondió con otros dos, si no tales en el pre- 
cio, de calidad que mostraban el agradecimiento que 
tenia, y la -estima que hacia de los favores que SS. MM. le 



(1) Entiéndase las Cortes, que se hallaban á la sazón juntas. 

(2) No tiene esta carta firma ni sobrescrito. 



97 
han dispensado. Va grandemente pagado del agasajo que 
SB le ha hecho, y con deseo de servir de suerte que merez- 
ca otros nuevos favores. 

El almirante de Castilla se viene : dicen será la entra- 
da solemnísima, porque está toda la Corte convocada para 
salirle á recibir el jueves. Dícese que va á suceder (1) en 
el gobierno de Galicia al marqués de Manzera (2), á quien 
han hecho virey del Perú, en lugar de Irá^abal, el que fué 
virey de Pamplona, marqués que es de Valparaíso. 

Una pragmática ha salido en que se manda con gra- 
ves penas á los señores que ninguno galantee en Palacio. á 
las damas , si no fuere en público , y totalmente se les 
prohibe el mudar traje ó hacer disfraz en orden á esto. 

De Alemania lo que se sabe es , que á Baimar (Wei- 
mar) le dieron una grande rota , con que le mataron mu- 
cha gente y obligaron se alzase de sobre Brisac , donde 
se metió gente, bastimentos y municiones. Baimar (Wei- 
mar) se retiró á Colmar, donde dicen que del cansancio y 
del calor habia caido malo, y que estaba en mucho pe- 
ligro. 

Después que esto vino ha corrido la voz por nuevas 
escritas á los mercaderes , que los imperiales hablan toma- 
do á Colmar y otra plaza llamada Pontamoson. Esto no es 



^"^ Trny-rT— --; 

(1) Decia " sucederle »> pero se ha corregido conforme está, por exi- 
girlo asi el sentido del párrafo. 

(2) El original decia Maenza; pero es equivocación evidente, según se 
verá mas adelante. Por lo demás el párrafo está algo oscuro , y solo se 
entiende con la corrección que en él hemos hecho. 

En otra carta que está al fól. 942, se dice : « El marqués de Villena 
entró en esta corte y S. M. le manda que con la mayor brevedad se pre- 
venga para partir luego á México, porque aquel reino está sin virey res- 
pecto de estar el marqués de Cadereita muy malo, sin poder gobernar. Lo 
mismo han mandado al marqués de Manzera virey del Perú, que deja el 
gobierno de Galicia." 

Tomo xv. 7 



98 
tan cierto hasta que se notifique por PJandos:%eoupl;jpriíri 
mier correo. ñ/va-'íU o^^nh íuy) v .offofirf rcÍ oí *)8 

El duque de Lorena anda bizarro en la Lorena ; ha re**^ 
cuperado muchas plazas, y algunas fuertes, en sus esta- 
dos , con que entrará el francés en nuevos cuidados. Yá) 
por acá se decia que procuraría juntar mucha gente para; 
este año que viene ^ y que la quintaba. Otros aun se alar-*! 
gan á mas, y dicen se tercia de tres uño.^Mi/ uJiyu üjü 

De Francia se ha dicho tenia el Rey j)rom'étido ¿r la- 
Reina, que si paria varón sehai)ia de acomodar con España; 
que la Reina después del parto lehabia reconvenido al Rey 
de esta palabra, y que él dijo así era verdad se lo tenia: 
prometido y que lo procuraria; que estaba Roche) i u presen-^ 
te y se habia disgustado de esto en grande manera, y que 
cuando se volvia á su casa iba hecho un león de senti- 
miento: él lo revolverá de suerte que no se haga sino lo» 
que él quisiere. -^ ''^i'>-^->- i^oUuu.iíjf^tnl ..ina:}^ uiinn o- 

De Flandesio-que se'safiee^, ^e^ sé trab&j^ba ton 
grande calor en el remate del puerto de Gravelingas, y que 
el señor Cardenal Infante habia hecho tres fuertes realeá 
cerca de Mastrich para impedirles los víveres, con loque 
abria camino para el sitio de aquella plaza. > 

De Italia se 3abia murió el duque niño de Saboya, f 
que el otro hermano estaba muy malo. Dicen han avisado 
los piamonteses al cardenal de Saboya para que se acer- 
que á aquellos estados , por ser él el inmediato sucesor á 
falta del duque que hoy es, que está con el peligro dicho. 

Por acá ha corrido voz que la armada que salió de 
Cádiz, en el camino de las Terceras habia encontrado tres 
navios de turcos v los habia tomado. . , . , , " ,,, '-, 

De Genova le escribia esta semana pasada al marqués 
de Monasterio (1) un hermano suyo que habia allí sucedi- 



TT-T-*^ ■■ ' " .¡VM,-?^ 



(1) Era embajador de Genova en esta corle. 



99 
do un caso particular que tenia puesta á la República en 
grande cuidado, y fué que dos hombres nobles que esta- 
ban encontrados pesadísimamente, el uno de ellos parien- 
te del Dux , compró unas pistolas y por vengarse de su 
enemigo tuvo traza como se las metiesen en su casa en 
parte donde tenia algunas cosas de valer. Este delito tiene 
pena de la vida irremisible en aquella República. Hecha 
esta diligencia delató á su contrario ante el Dux y repú- 
blica; obligáronle á allanar su casa, y fué visitada por los 
ministros de justicia, donde mirándola con cuidado se 
hallaron las pistolas y el que las tenia fué preso. Dio tan 
buena razón de su persona y de la malicia que allí habia. 
que se vio obligada la Señoría á hacer extraordinarias di- 
ligencias para averiguar la verdad de aquel caso , y des- 
cubrió por la información é indicios que su enemigo cau- 
telosamente se las habia puesto en su casa. Fué dado por 
libre, y él instaba en que á su contrario se le diese la pe- 
na del talion. Un dia estando en la lonja protegiendo su 
pleito, un deudo del que habia urdido la maldad se fué 
con doce foragidos de escolta, y llamándole allí delante de 
todos, le dijo: «señor Fulano, Vmd. desista de este pleito, 
mire que le importa mas de lo que piensa. » Respondióle 
por dos ó tres veces que él seguia una causa muy justa, y 
que no alzaria mano de ella hasta que se le hiciese justi- 
cia. « Pues este pleito , dijo el otro , no ha de ser ya con 
mi deudo, sino conmigo, y así Vmd. lo deje, que le 
aconsejo lo que le está mas que bien. )> El otro se estuvo 
en sus trece firme, y viéndole tan cerrado, arremetió á 
él, y delante de toda aquella gente le dio de puñaladas y 
le dejó allí , paseándose con sus valentones , sin que hu- 
biese nadie que se le atreviese á hablar palabra. Huyó 
luego él y el pariente. La República lo ha sentido en ex- 
tremo, porque el muerto tiene muchos valedores, que es 
noble ; y los otros , que también lo son , también tienen 



400 
muchos apasionados; júntase á esto el parecerles les toca 
en el honor á los del magistrado , pues á sus ojos se hizo 
y se paseó sin hacer caudal de ellos. Hacen grandes dili- 
gencias por haberlos á las manos , y ofrecen grande suma 
á quien los entregare. Esto estaba ahora en este estado. 
Veremos en qué para toda esta cólera de la Señoría. 

D. Francisco de Meló avisó con el último correo como 
habian los nuestros dado una rota á los franceses y muér- 
toles 600 caballos, y que á la retirada nos habian muerto 
ellos alguna gente, aunque poca , y que hubiera sido la 
acción gloriosísima á no haber tenido este azar. 

Anoche vino correo de Portugal en que avisan habian 
llegado á Oporto algunas naves de azúcar y esperaban 
mas, que al parecer quieren sea la flota de la Bahía. Que 
los holandeses tomaron un navio que venia solo, cargado 
de azúcar, cerca de la Bahía; que por ser solo no cuida- 
ron de echar para su guarda en él mucha gente, y vien- 
do los portugueses que en él iban era la gente poca, dieron 
con los mas de los holandeses en la mar, y se llevaron al- 
gunos á la Bahía, donde los dieron tormento y confesaron 
era poca la gente del enemigo y que estaban faltos de 
municiones y bastimientos, y que no les habia venido nin- 
gún socorro hasta ahora, con lo cual el gobernador habia 
enviado 1,000 hombres por tierra hacia Pernambuco. No 
se sabe hasta ahora si han hecho alguna cosa considera- 
ble. Si nuestra armada ha llegado, como se entiende, será 
la ocasión maravillosa. 

De lo del P. Poza que V. R. pregunta , lo que hay es 
que el Dr. Espino le envió un cartel de desafío de seis 
pliegos contra él , contra los autores de la Compañía, y 
contra su gobierno y reglas. Este papel y otros muchos li- 
belos que se le han cogido en poder de un confidente su- 
yo, están ya en la Inquisición, y los nuestros hablaron á 
S. M. muy despacio, acerca del asunto, y S. M. los oyó 



muy benignamente y les ofreció haría se hiciese justicia, 
como lo ha hecho (1 ). Envió un decreto al señor inquisi- 
dor apretadísimo, y remataba diciendo le fuesen dando 



(1) En carta del P. Herasso al P. Rafael Pereyra, su focha en Bilbao á 
26 de Noviembre de este año, hallamos el siguiente párrafo relativo á 
este ruidoso asunto: 

« Espino, nuestro devoto , encaminó á manos del P. Poza un libelo in- 
famatorio de la Compañía. Fuéronse á quejar los PP: matritenses al Rey 
y Conde-Duque. S. M. prometió todo favor habiendo dicho muchos elo- 
gios de nuestra religión. El Conde les demandó no sacasen apología, 
porque no necesitaba de ella la bondad de la Compañía, que él, de parte 
del Rey y suya, pediria á la Inquisición hiciese un horrible castigo en 
aquel apóstata.'» 

De este célebre ex-carmelita, que pasó la mayor parle de su vida en las 
cárceles del Santo Oficio y fué enemigo acérrimo de la Compañía, se trató 
ya en el tomo 1." de esta publicación, pág. 9, 11, 15 y 17. En otro de los que 
componen la colección manuscrita de los jesuitas , que se conserva en la 
biblioteca de nuestra Academia, hay un papel anónimo intitulado: Mdho' 
ma en Granada: diálogo entre Inocencio Remilgo y Bartolomé de Escarha-Zorre- 
ras, el manchego, y Thomé Hinchado, su vecino. Contiene la vida del Dr. Juan del 
Espino. En esta producción, obra sin duda de algún Padre de la Compañía, 
el revoltoso y procaz autor de las Singulares Admoniciones es tratado con 
crueldad y hasta sin misericordia. En él se dice que Juan del Espino na- 
ció en Velez-Málaga; que su padre fulano del Espino «el del Jaez»» fuégi- 
ncte de la costa ó escudero de á caballo, y su madre Justa de la Paz 
natural de Portugal. Que tuvo en Madrid amistad con el célebre Sciopio 
y entró aun joven en la religión del Carmen Descalzo. Tuvo el hábito co- 
mo unos 22 años, durante los cuales fué varias veces preso, y otras tan- 
tas se fugó de su convento, hasta que al fin le hubieron de desfrailar. 
Habiendo el P. Poza escrito un papel para demostrar que los expulsos de 
las religiones eran inhábiles para administrar los Sacramentos, delató á 
la Inquisición algunas de las proposiciones en él contenidas, y saliéndo- 
le vano su intento, se desencadenó contra la Compañía toda. Hízose ami- 
go del maestro Roales, de quien se dijo (Tomo 1.", pág. 119) que huyendo 
de la Inquisición se pasó á Roma. 

El papel escrito con mucha sal y gracejo supone que se hallaron en 
Granada á una conferencia Mahoma, Lutero y el Dr. Espino. 

En otro tomo de la colección se halla una alegación en derecho escri- 
ta contra el Dr. Espino por el P. Pedro de Aviles, provincial de la compa- 
ñía de Jesús en Sevilla. 



102 
cuenta de lo que en 0sta causa se hacia, y que no le obli^ 
izasen á remediarlo por otro camino , con descrédito del 
Tribunal , lo cual baria sin falta en no procediendo como 
lo pedia esta causa. Creo estará ya el dicho Espino á buen 
recaudo , pues las causas son gravísimas y entre los libe- 
los los hay contra otras personas muy superiores. No es la 
materia de traslado para poderla remitir, que son cuatro 
ó cinco libros de 4.*^ de á 20 pliegos y mas, sin mucha 
cantidad de cartas y papeles sueltos. Adiós, mi padre, 
que guarde á V. R., y perdone que la salud no me da lu- 
gar á hacer lo que deseo. De Madrid y Noviembre 1 6 de 
1638.=Sebastian González. =A1 P. Rafael Pereyra, die la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. ;'**', " 

V. R. comunique esta al P. Cristóbal Pérez. 



Madrid y Noviembre i1 de 1 638. 

(Tom. 419, fol. 4 007.) 

Mañana entra aquí el almirante de Castilla, y el pueblo 
lo aguarda con demostraciones de contento, que le servi-^ 
rán de premio de la jornada. Sale á recibirlo de parte de 
S. iVI. el conde de Monterey, y no extrañarla que hubie- 
se de volver adonde viene para la primavera, porque 
avisan que el cardenal Rochelieu, de picado ó de bizarro, 
tiene una gruesa guarnición en Giburu, y junta ejército en 
Bayona , y aunque aquí hay iguales deseos, no es tan bue- 
na la disposición, respecto de la falta de gente y otras co- 
sas necesarias para continuar la guerra en aquella 
frontera. 

Aquí ha salido un decreto notable : manda S. M. en él 
que todos los grandes, títulos y dependientes de Palacio 
tengan caballos, y señala el número, y que el que no los 



103 
tuviere salga de la Corte, á criarlos, porque en las fiestas 
que se hicieron al duque de Módena se conoció que por 
falta de caballos habían salido muy pobres las cuadrillas: 
extraordinaria razón, cuando hat)ia tantas tan honestas 
por ocasión de las guerras de las fronteras ; pero parece 
que todos los favores que han negado á otros se los han 
querido hacer á este caballero ; y á f e que por ganar á él 
se han de perder muchos en Europa: que teniendo el du- 
que de Baviera diputada su Serenidad en los mismos 
concilios, se la regatearon antes que fuese elector; y haber el 
de Módena merecido esto por antojo ha de causar mu-r 
chas quejas, y mas habiéndose visto en Madrid un por- 
tento, viéndole andar por estas calles á lo real, con los pa-?- 
jes en cuerpo y cocheros descubiertos, por la esperanza 
que le han dado de entrar con el ejército en Piamonte, 
como si todo no hubiese de ser á costa de S. M., caso que 
así sucediere. 

Dije que á D. Juan de Garay hablan llamado á Espa- 
ña, y agora añado que á su compañero D. Francisco de 
Meló han hecho merced del vireynato de Sicilia, con los 
poderes dé plenipotenciario , y condición que desde allí 
ha de ir adonde se juntaren los demás, dejando por inte*^ 
rinario al cardenal Doria. Esto le han dado después de 
los desaires que le han sucedido en Lombardía, y al Al- 
mirante, después de un suceso tan glorioso, le dieron á 
escoger el vireynato de Aragón ó Valencia, y si él fuera 
cuerdo habia de irse á Rioseco. . ¡ ' i 

Los oidores llegaron á Guipúzcoa, y habiendo ^hallado 
alojada la gente que habia en ella por la maña del Almi- 
rante, pidieron en la junta general de ella un donativo 
equivalente á los gastos que S. M. habia hecho en su de- 
fensa, y procedian en esto con tanta majestad, que no ro- 
gaban ni persuadían con razones, sino que decían que hieier 
ra la Provincia loque quisiese, que ellos tomarían s^u acuer- 



101 

do. Dudo yo que en el mundo se haya visto en todos ios 
siglos pasados y presentes tan rigurosa demostración , co- 
mo si Guipúzcoa hubiera tenido la culpa de haber sido 
acometida y abrasada por Francia , sino los que siendo 
avisados del peligro la dejaron en él. De allí pasaban á 
Navarra , que también le cabrá su parte de pesadumbre. 
Por esto se sabrá lo que la Provincia habrá resuelto. 

A D. Francisco de Rioja , uno de los allegados del 
Conde, han dado plaza de inquisidor de Sevilla, y murió 
ayer otro que se llamaba D. Francisco Guaxardo. Tam- 
bién ha muerto Diego de Ambruzea, y le han embargado 
la hacienda por una administración que tuvo de la sal. 
Dios, &c. i^í'"' --íí^ > ■\i)q'iú{nwy^\ob(i'j¡i ,(iUv)í 

.í^.ol'ifmíifv.fib eot^ifoo'J y.oqioii » no o'i 

itiiííGi'í ' ' fU',i¡ *>í oiíp 

5» <y-^- Madrid y Noviembre 22 de 1638. boJiaomoo 

'hIvvmíí>. \>4^ 
. (Tora. H 9, fól. 964-5.) i, .{} h 'mp MJia 

PaxGhristi, <&c. Correo llegó de Flandeá: lo que por 
él se sabe es , que la Reina madre ó sus consejeros , que 
hoy los mas y los principales son italianos, han sacado un 
manifiesto muy pesado dando razón de las causas que la 
Reina ha tenido para irse de los estados del Rey; maltra- 
ta grandemente á los españoles y flamencos, solo habla 
bien del señor Cardenal Infante, de quien dice, no pare- 
ce español en la afabiHdad, llaneza y agrado de su 
trato (1). 



(1) De este manifiesto, que probablemente se escribió en francés, he- 
mos visto una traducción de letra coetánea. En él se queja María de Me- 
diéis, de los oprobios y desaires que cada dia reciben los suyos. Dice, que 
mientras ha tenido fuerzas, ha fingido ceder á los ruegos de príncipes sus 
parientes, permaneciendo en una ciudad en que ni ella podia estar conten- 



105 

Hale respondido á este manifiesto un flamenco , sin 
que se le haya pasado por alto cosa alguna sobre que otro 
pueda echar el contrapunto. No creo ganarán nada con la 
acción, porque la respuesta es tal, que entiendo están hoy 
arrepentidos de haber sacado en público lo que les habia 
de ser ocasión de mucha nota y mayor confusión. 

También avisan de allí que el 6 de este tomaron pre- 
sas en Bruselas á Madamqsela Waloue, prima de las hijas 
de Aman de Horne, que solia pasar con ellas en su casa, 
y á Mme. de Belenglise su hermana. Entrambas llevaron 
al castillo de Gaesbecq donde las tienen apretadas, sin 



ta ni sus domésticos y familiares seguros; pero que ya apurado el su- 
frimiento, no cree compatible con su decoro tolerar mas injurias. Que los 
ministros del rey de España, su hijo, en lugar de aquellas demostracio- 
nes de respeto y cariño que ella aguardaba, la han tratado con descorte- 
sía , y en vez de procurar su libertad, han sido los primeros que con su 
propio ejemplo han animado á los demás para que la publiquen la mas 
mala de todas las princesas. Que han hecho correr la voz ser ella la que 
tenia la culpa de los gastos extraordinarios que el Rey hacia en Flandes^ 
siendo así que las letras que se la enviaban de España eran sin tocar á 
las rentas del señorío de Flandes y Brabante, ni tampoco á las sumas con- 
signadas para el gasto de la guerra. Que con extraordinario rigor se ha- 
bia prohibido á los caballeros del país que la fuesen á visitar, y aun al- 
gunos habian sido presos por ser sus amigos. Habla bien del Cardenal In- 
fante, cuyo genio y carácter dice son totalmente opuestos á los de sus ser- 
vidores; aquel afable y cortés, estos orgullosos y soberbios. Termina 
diciendo que después de haber enviado á Madrid personas de su confianza 
que obtuviesen satisfacción de sus agravios, ha comprado tan cara la asis' 
tenciaque se la hadado, que el trabajo de haberla obtenido rebaja con- 
siderablemente el precio de ella. «Nunca se haoido, añade, que una reina 
haya sido tan maltratada de los vasallos de su hijo, sin haber hecho cosa 
alguna ni permitido hacerla que pudiese desmerecer; porque al paso que 
en España se me hacian protestaciones de verdadero afecto, en Bruselas 
se suscitaba contra mí un odio público; de España venían órdenes expre- 
sas de hacerme cualquier cortesía, y los de Bruselas me tenian por enemi- 
ga de sus estados, y si la fortuna era adversa á sus designios me ultraja- 
ban, ó me echaban la culpa, haciéndome probar cuan dificultoso sea defen- 
derse de la calumnia. " 



406 
dejarlas hablar una con otra. El que esto esscribe que es 
un padre de nuestra Compañía , dice: «Hay diferentes 
opiniones sobre la causa de su prisión; lo cierto es, que 
no debieron prenderse por cosa liviana , pues el presiden- 
te Rosa, d superintendente y el alcalde de Corte fueron á 
prenderlas. El tiempo nos dirá por qué; yo no me atrevo 
á escribir lo que se murmura hasta saberlo de cierto, por- 
que lo que se discurre es cosa muy Quorme y fea» y itam.-*- 
bien poco gloriosa. ^ • / h 

r, .rJUa Rein^ {i) trató de pasar á Inglaterra; tuvo aviso de 
aquel rey que no llevase consigo algunos de sus criados, y 
en particular los que hoy tienen mas mano con la Reina, de 
que no estará ella muy gustosa, viéndose á los primeros 
lances sin el ayuda de los que la inclinaron á este des- 
acuerdo, •'•'¡■■í^ ^ ■''• '^!>'''^í«*-' <>'íV'*>?H) íiíi íKKJ. siüilíHf!... ■; })i-i vn .ijhmiiUii 

Fletó un ñávío eri Hofáhdá'sín bálferló casi los "íioíán- 
deses, y en el camino tuvo tal tormenta de agua y vien- 
tos, que volviéndose hacia donde habia salido, paró con 
toda aquella tempestad en una isleta despoblada en la 
choza de un pescador ; no se sabe haya proseguido en 
su viaje. 

El señor Cardenal Infante, luego que supo la fuga de la 
Reina y la publicación del manifiesto, mandó pregonar en 
todos los Estados que dentro de cierto término breve salie- 
sen todos los franceses de ellos, pena de la vida; exceptúo 
solo cuatro personas sin sus familias de criados, que son: 
el primero, el que la libertó de la prisión de Francia; serr 
gundo, el duque de Elbseuf; tercero, un abad francés, y 
á otro caballero que no la quisieron seguir en esta jornada, 



(I) O la fecha de la carta está equivocada, ó el correo de Flandes de 
que aquí se trata se retardó mas de lo ordinario ; de otra manera no se 
explica cómo habiéndose ya anunciado en la pág. 79 la fuga de María de 
Médicis, se vuelve aquí á hablar de ella como ocurrida en Noviembre. : 



4or 

viendo cuan desalumbrada era y sin razón ni €ausa. 
Kii< Del de Lorena se dice ha recuperado á la Mota (1), 
que es una de las principales y fuertes plazas de su esta- 
do. Estuvo sobre ella año y medio el francés, y no se 
perdiera á no haber muerto en el sitio el gobernador y un 
hermano suyo, que eran los apoyos principales de su 
defensa. 

El Emperador acabó sus cortes en Boemia, y se volvió 
á Viena. En el camino le estaba aguardando el rey de Po- 
lonia en Braum (Braunau) : traía poder de sus estados pa- 
ra los acuerdos que había de tratar con el Emperador, 
porque como es reino electivo no puede hacer acuerdos 
sin el beneplácito de los tres estados. Asentó con el Em- 
perador liga ofensiva y defensiva con todos los ene- 
migos del- Imperio. Creo dará esto cuidado á los fran- 
ceses. 

Dícese, no sé si con bastante fundamento, que el fran- 
cés hace grandes prevenciones de guerra para ir sobre 
Pamplona, y que ha dicho ha de estar allá para año nue- 
vo. A Pamplona fortifican con toda diligencia ; no creo si 
va los cogerá tan desapercibidos como á Fuenterrabía , y 
por ventura les irá ó tan mal ó peor. 
tfl Aquí están Domingo de Eguía, y el alcalde que era 
de Fuenterrabía, á quien se debe mas en este suceso que 
á ninguno, porque con su hacienda y industria, contra el 
parecer de algunos, defendió la plaza. Llámase Alon- 
^ |.i; .- titii) . í^'iúv ' ■ 'Íí'jV lili. - /' '■ ' 
: _L — • W i ff h'i ' .^; '? ' ■' ■! ?» ^ y » >ílf>nn' h/ ti U 

(1) La Motte, villa hoy despoblada del antiguo ducado de Lorena y que 
pertenece al departamento del Marne Superior ( Haute Mame), distrito de 
Chaumont, cerca de Outremécourt. Su situación, en la cumbre de un cerro 
escarpado, la hizo por mucho tiempo considerar como inexpugnable. En 
1834 el mariscal de la Forcé la tomó al duque de Lorena, habiendo em- 
pleado durante el sitio que duró algunos meses, el nuevo proyectil conoci- 
do con el nombre de «í bomba.» ,.,.,.; -. ... , . ., , 



108 
SO Zeren (1): al uno y otro los premiarán largamente. 

Viene de Francia á dar el aviso del parto de la reina 
de Francia el vizconde Pollinac (Polignac). 

De Alemania escribe un padre de los nuestros al se- 
cretario del embajador de Alemania como se habia socor- 
rido á Brisac, y que habia muerto Baimar (Weimar). Este 
ha muerto en la opinión del vulgo tres ó cuatro veces en 
varias ocasiones, y luego ha resucitado. Veremos lo que 
avisan de Flandes el correo que viene. 

El de Conde ha echado las causas del mal suceso de 
Fuenterrabía al duque de San Simón y al duque déla Va- 
leta. Lo cierto es, que para huir él tuvo pies de corzo, 
pues fué de los primeros que escaparon. Estos dos duques 
se han huido á Inglaterra , escarmentados en otros cabos 
á quien el Rey mandó cortar la cabeza. Dicen son seis ú 
ocho. El de Conde está muy favorecido de RocheUu ; la 
causa es que siendo él de la sangre del inmediato , des- 
pués del Rey, Delfín, y Orliens que no tiene hijos, á la 
corona, le ha dado á su hijo mayor de 18 años para que 
case con una hermana suya viuda y vieja y de la calidad 
que el mundo sabe. Ha extrañado esta vileza del de Con- 
de toda la gente noble de Francia: por ventura con ella 
ha querido asegurar su cabeza , que á no estar esto de 
por medio corria grande riesgo. 

Hizo su entrada el Almirante el viernes ; salió toda la 
Corte á recibirle ; fué el que convidó el conde de Monte- 
rey. Ha sido la mas célebre cosa que se ha visto en Ma- 
drid muchos años há. El número de los caballeros fué ma- 
yor que nunca en acompañamiento; las galas de algunos 
ricas sobremanera. Venia el Almirante vestido de paño 
bordado de plata , tan cuajado el vestido y el capote de 
campaña, que apenas se podía distinguir el color; creo 

(1) Puede también leerse Zenen ó Zenon; pero el alcalde de Fuenter- 
rabía se llamaba D. Diego de Buitrón ó Butrón. 



(09 
era canelado; traería 40 criados detrás en muías. Los Víc- 
tores y aplausos fueron con grande exceso en todas par- 
tes, principalmente en las Ballecas, Puerta del Sol , San 
Felipe y Palacio y Puerta de Guadalajara. Apeóse á la 
puerta de Palacio, donde fué hasta el cuarto del Rey 
acompañado de sus camaradas y de lo mas lustroso del 
acompañamiento ; entró á besar la mano á S. M. el cual 
mandó entrasen también los camaradas del Almirante, y 
todos le besaron la mano, y luego le mandó besase la 
mano á la Reina y Príncipe, lo cual hecho S. M. se retiró 
á solas con él en una cuadra, y estuvieron hablando muy 
grande rato, y con esto se despidió y fué á su casa. Creo 
saldrá relación y la remitiré, que será mas en particular, 
pues aunque lo vi todo, fué tanta la muchedumbre de ca- 
balleros y galas y variedad que era menester mas espacio 
del que yo tengo para referirlo por menor. 

Dícese , no sé con qué fundamento , que habian sali- 
do dos escuadras de holandeses á aguardar la flota, una 
de i 4 navios llevaba Pié de Palo, otra un capitán de Per- 
nambuco, con que aquello queda muy flaco. Si la armada 
nuestra ha llegado, será la redención de aquella tierra, 
porque la hallarán sin defensa por mar y con pocas fuer- 
zas por tierra. Llevaba orden el general que si no hallaba 
en la costa navios de enemigos, la armada que va por la 
corona de Portugal, que serán mas de 30 navios, se que- 
dase alli para defensa de la costa ; y la que va por la co- 
rona de Castilla, que serán otros 30, vaya, en desembar- 
cando la gente de tierra, á buscar á Pié de Palo y consor- 
tes , y que pelee con ellos. Dios les dé buena suerte. 

A Don Francisco de Meló han dado el cargo de virey 
de Sicilia , y á Don Martin de Aragón le han hecho gene- 
ral de lacaballeria de Milán; á Don Juan de Garay man- 
dan venga á servir en Vizcaya. Con esto cesarán las opo- 
siciones de Meló con Leganés y de Don Juan de Garay con 



Don Marthi de Aragón , que han ááo ocasión de que no 
se haya mejorado nuestro partido mucho en Italia desde 
la toma de Verceli. Ya que aquí conocieron el yerro, le 
han procurado remediar con la división, que pocas 6 
ninguna vez dos cabezas en los ejércitos se unen en los 
sentimientos, y los desaciertos que de aquí nacen los ex- 
perimenta con falta de mayores aumentos el que los puso. 

Don Lope de Ozes (Hozes) está en un pueblo cuatro 
leguas de aquí; no debe de haberle llegado la licencia pa- 
ra que entre en la Corte. 

¿ Murió Don Francisco Guaxardo (1)muy favorecido del 
señor Conde-Duque, tan de priesa, que soló le pudieron 
absolver por señas. 

Aquel arbitrio que V. R. me remitió di al P. Aguado, 
y como él está tan ajeno de estas materias, extrañó el que 
le quisiese tomar por medianero en esta materia. Respon- 
dióme que bien sabia yo cuan lejos estaba él de meterse 
en cosas de gobierno y menos en arbitrios , que si era tan 
útil como yo decia , lo diese su dueño mismo para que se 
le hiciese merced, si era tal el arbitrio que la mereciese; 
que el papel estaria allí sin que á él le pasase por el pensa- 
miento darle. Con esto yo le torné á tomar, y dije que si 
no le habia de dar, no queria que otro lé ganase la bendi- 
ción á su dueño. Esto se me olvidó la estafeta pasada de 
avisar á V. R., á quien nuestro Señor guarde como deseo. 
De Madrid y Noviembre 22 de 1 638.«Sebastian Gonza- 
lez.=»Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. '^;-. tí;' \ f-' ^úmv.'^. 

Las coplas de Bonilla no llegaron aquí, yo no sé cuá- 
les sean. V. R. las pida al P. Ronquillo (2) que él se las 
mandará. 

(1) El mismo sujeto mencionado, á pAg. 104. 

(2) En efecto en carta del P. Eslacio Ronquillo, fecha en Ecija ú 24 
de Setiembre de 1638, se halla el siguiente párrafo: 



V. R. se sirva do dar mis saludes al P. Cristóbal Pérez, 
y enseñarle esta , porque desea yo le escriba, y lo hiciera 
si la salud me diera lugar ; ya le he escrito se convenga 
con V. R. y que una vez escribiré al uno y otra al otro, y 
que comunicándose las cartas VV. RR. tendrán las mismas 
noticias, y yo cumpliré con los dos. V. R. haga lo que 
fuere servido , que mi deseo es de dar gusto á todos, aun- 
que mis fuerzas son menores de lo que quisiera en esta 
ocasión. 

(Tom. H9, fól. 1034.) , , .,,v„..,t< . 

• ' I ! 

, : ! i .' I i > 1 . ■ i 1 . ( . 

El P. Juan Bautista Poza (1 ) salió últimamente victorioso 
(Je las calumnias contra él intentadas con su sentencia de 
libre de todas las censuras que le hablan delatado; y en la 
misma sentencia se dio mandamiento para que el rector del 
Colegio Imperial le restituyese á su mismo aposento, á la cá- 
tedra y á todos los negocios y oficios que tenia en la Cora- 



ií Ahí envío á V. R. ese certamen para que se entretenga nn rato le- 
yéndole, principalmente ese premio de la última de la primera plana de 
la caja, con impulsos de Provinciala, &c. que también el Xcnil, ecijano 
va sacando de sus grutas poetas desleídos en prosa. Para el correo que 
viene tengo unas coplas del buen Bonilla, mayormente algunas de des- 
agravios que se están trasladando en orden á dicho certamen, y enviaré 
sus origínalos.'» 

.. (1) No tiene este papel fechará firma; pero su contenido nos hacecolo- 
éiarle en este lugar. De este célebre jesuíta se trató ya en varias cartas del 
lomo l.«, págs. 71, 73 y 231. 

Al fól. 621 del tomo 129 se halla una advertencia del tenor siguiente: 
<«En ellügar que ocupa este papel estaban 21 fojas en folio que eran siete 
cartas del P. Poza, sobre los decretos á favor y en contra de sus obras; una 
relacionen que dice haberlas aprobado Su Santidad y mandado correr, y 
un papel entre otros del P. Ibafiez en que exponía los errores de las 
proposiciones del dicho P. Poza. Las mismas que se desmembraron de su 
sitio en 23 de Abril de 1768, de orden del señor marqués de Sobre- 
Monte, estando presente su señoría, para remitirlas al Consejo de Su 
Majestad, &c.'» *. ,,v. , .. _. 



jr 



f12 
pañía antes que le prendiesen. El modo de conseguir esto 
resultó de una audiencia que tuvo en Toledo , adonde lla- 
mándole para leerle sus cargos , después de haberlos oido, 
comenzó á responder y dijo: «El primer cargo y testigo 
es de tal doctrina y tal caso; es Fulano, expulso de tal re- 
ligión; no puede ser testigo por tales circunstancias. El 
segundo es de un apóstata de tantos años y de tales cir- 
cunstancias. El tercero es de Fulano , penitenciado por el 
Santo Tribunal y de tal y tal porte , con que poco á poco 
fué declarando todos los testigos. Presidia el inquisidor 
Cienfuegos, y ^encendido en cólera contra el secretario, le 
habló con muchas reprensiones, por parecerle le habia 
revelado los testigos. Él poniendo los ojos en la cruz del 
Tribunal , juró que habia guardado legalmente su oficio, y 
que no le habia dado tal noticia, ni aun habládole mien- 
tras habia estado en Toledo detenido por el Tribunal. Con 
esta respuesta se volvió contra Poza diciéndole que debia 
de tener al diablo consigo, juntándose á eso otras pala- 
bras. El le suplicó le oyese, y le dijo que ni por el secre- 
tario ni por el diablo sabia los testigos, y que era muy 
fácil dar con ellos, porque las palabras de tal dicho las 
habia referido Fulano en tal y en tal parte ; que el otro 
testigo se las escribió en un billete ; y á este modo fué 
dando noticia de todos los testigos, de lances que hablan 
pasado de cuatro años antes y después, cuya alegación en 
disculpa á los cargos fué tal, que salieron atónitos de la 
audiencia , y calmando en parte el enojo del presidente, 
con esto remitió petición al Consejo supremo, y recusó 
por juez al inquisidor Cienfuegos. Dio sus causas, y oidas 
y conferidas con el informe de los otros inquisidores, que 
le pidió el Consejo supremo, quedó recusado, siendo uno 
de Ips casos singulares sucedidos en España, y se con- 
cluyó su causa; hiciéronle revisor general de libros y 
juez de la suprema Inquisición de donde es calificador. 



1Í3 



Valladolid y Noviembre M de 1 638. 

(Tom. 4i9, fól. 1074.) 

• Pax Ghristi, &c. Escribí á Madrid la estafeta pasada y 
encargué á su madre de V. R. que escribiese á menudo, 
y avisé á persona de Madiid que fuese á visitarla y se 
ofreciese á ser su escribiente cuando gustase. Es persona 
á propósito y que lo hará con puntualidad. 

Seré breve en esta por cierto achaque de una frialdad 
que en el hombro izquierdo me atormenta cuatro dias há,> 
aunque ya está el dolor mas blando. , v 

Mañana dan garrote y encuban aquí á una labradora 
de junto á Villagarcía (bienhechora nuestra, que nos pres- 
taba dinero y carneros en aquel colegio), porque mató á 
un yerno suyo con su hija; la cual está presa y la darán 
tormento por el dicho de la madre, y si confiesa seguirá 
á la madre; que mañana arrastrada morirá. Solos los de la 
casa la ayudarán, y será de harto trabajo, porque la han 
de llevar en peso; y la triste ha dicho que lo que mas sien- 
te es morir arrastrada. Los de la casa han dicho la lleva--! 
rán en peso. Paréceme que vendráp del colegio de San 
Ambrosio algunos cirinenses (1 ). ^ ^ ;íírf 

Hoy se vio una causa en Chancillería por via de ape-^ 
lacion, de Medina del Campo. Uno y una mataron en un ca- 
mino cerca de allí á un hombre por quitarle 150 rs., y Ja 
mujer fué la que sacando una navaja le degolló. Huyeron y 
quiso Dios que llegó luego un hombre que viendo al pobre, 
que aun no habia muerto , le trujo confesor que le confe- 



(1) Cirineos. .n^inrfpiQ.') i^ rfwu'vh uip no »ííw}í¡í /;í)rii«;!jfSí '^wp fi^^i»/ 
Tomo xv. ' 8 . 



M4 
só. Prendieron á los matadores, porque el herido dijo al 
hombre que llegó : « aquel hombre y mujer que van ahí 
adelante me han muerto. » Gon que el tal avisó á la justi- 
cia que los prendió y los condenó á horca, deque apelaron 
aquí, y hoy se ha visto con gran ruido la causa, y dicen 
que el escribano de ella en Medina vino á hacerla relación 
á la sala con tal primor que espantó. -' ■ ¡ ^ 

<Á La semana pasada pasó este caso. E\ P. Mexía venia á 
la tercera probación de un colegio del paraje de Rioja, 
Vizcaya ó Navarra. Llegó á la venta del Moral entre Bur- 
gos y Torquemada, y estando ya acostado entraron unos 
ladrones y le robaron cuanto llevaba , manteo , sotana, 
hasta los greguescos. Iban con el Padre otros carüinantes, 
y entre ellos un estudiante sobrino del P. Navarro, que 
acudía aquí el año pasado , mucho del hermano Garcés. 
A este le robaron i ,000 rs en oro y plata que traia para 
su curso, como él me lo dijo esta macana», y á todos los 
demás desbalijaron y dejaron los vestidos ;' solo al Padre 
se los quitaron y dieron muchos palos, porque les afeaba 
su maldad, y diciéndoles el Padre que mirasen que era 
sacerdote, le dijeron los dichos ladrones: «mas qu6 seas 
diácono-,» y otras insolencias que este estudiante oyó y 
me contó como testigo que lo vio. 

Conocerále V. R., que me oyó en San Ambrosio lo mo- 
ral ; comenzó á oir al P. Ayala , y corrió voz de preten- 
diente de la Gompañíay ha resfriado. ' ■ • '- ^<'»í 

No dirá V. R. que no le escribo, y eátó dbdíóó al Padre 
Rector. Nuestro señor, &c. 

Todavía corre sangre el no parecer la alombra (1 ) del 
fiscal, y creo que el P. Provincial condene á San Ambrosio 



(1) Asi en el original, pero debió decir alhombra ú alfombra, voz ará- 
biga que significa tapete en que domina el color rojo. 



115 
la pague, por atajar los dichos de muchos y las locuras que 
dice el Sr. D. Diego de Loaysa, que son infames é indig- 
nas de un hombre de razón y juicio. Valladolid 26 de No- 
viembre de 1638.=Juan Chacón (1). 



Madrid y Noviembre 30 é/e 1638. 

(Tom. U9, fól. 1000.) 

Pax Ghristi, &c. Porque no se me olvide responderé á 
lo que V. R. me dice en la suya del arbitrio, y digo que 
ya tengo en este particular avisado á V. R. y en materia 
de arbitrios, aunque sean obras de caridad V. R. las con- 
mute en otras , que á los de la, Compañía no nos está bue- 
no entrar en ellos , ni menos ser protectores de quien los 
da. La materia es vidriosa , y aunque sea segura , por uno 
bueno que se dé por nuestro medio, nos atribuirán ciento 
no tales, y en los cuales no hayamos tenido arte ni 
parte. 

En lo que V. R. dice del papel que lia hecho el Padre 
de las Indias en razón de los daños que hacen los de San 
Pablo en los indios reducidos, digo que no sé haya salido; 
pregúntelo anoche, y me dijeron se estaba imprimien- 
do. Cuando salga le remitiré. 

Lo que hay de nuevo es, que cuatro ó cinco dias há 
se echó bando que todos los soldados qi^ habian servido 

. l'Wiii íu'i Olí 7 (ii)b (>■ 



(1) La carta , aunque original del P. Chacón , no tiene sobre escrito y 
por consiguiente ignoramos si se dirigió al P. Pereyra ó á otro del cole- 
gio sevillano. Esto último nos parece mas probable, atendida la circuns- 
tancia de que al principio de ella se habla de la madre del jesuita, y no 
es de creer que la del P, Rafael, que á la sazón debía contar cuando me- 
nos 70 años, viviese aun. 



116 
en Fuenterrabía se presentasen ante el de CastriJIo y. 
otros dos que tienen comisión de levantar gente, ])ara » 
que tomen las órdenes que les dieren, pena la soleta, que 
es la yida. >>íifiv> utii/' atyiv 

Ayer se pregonó con la solemnidad acostumbrada, 
que todos los caballeros de las. ties órdenes estén en Bur- 
gos para 21 de Enero, sin que sea necesario avisarles de 
nuevo , pena la dicha. 

íVyer en la noche vino correo de Alemania: lo que 
hasta ahora se sabe de cierto es , que todavia está blo- 
queado Brisac, mas que le han entrado bastimentos y 
n^uniciones y gente. . >; . / .'jíjp ol 

ítem: que el Palatino del Rin habia entrado en Alema-- 
nia con 5,000 hombres, y que le habian los imperiales sa-y 
lido al opósito ; que se dieron batalla, y que de los 5,000^ 
no escaparon 200 , todos los mas fueron degollados y al-^í 
gunós que quedaron con vida fueron presos. Murió el Pa4t 
latino (1)en la batalla, y su hermano quedó preso entre los! 
demás; tomáronle el artillería y bagaje y municiones. 

Al Froto-notario, dicen, le han dado cargo del apresto 
ó provisión de las galeras para este año que viene , y ai 
duque de Villa -Hermosa, de los navios. 

El de Baviera tiene segundo hijo, con que está suma- 
mente contento, por verse de casi 70 años, y con dos hi-, 
jos varones asegurada su sucesión , y vanos los pronósti- 
cos de los astrólogos que le habian pronosticado se habia 
de morir dentro de un año en teniendo un hijo, y han 
pasado ya mas de dos y no ha muerto , y tiene otro hijo 
mas y esperanzas de otros. 

(1) No es exacto que el Palatino Carlos Luis , hijo de Federico, fuese 
muerto en está ocasión ; si bien lo es que su hermano Roberto fué hecho 
prisionero y conducido al rastillo de Lintz. En otro combate anterior, jun- 
to á Brissac, murió Juan Felipe, conde Pdatino del Rin, y á esto se de- 
be sin duda la equivocación del P. Sebastian. 



\\7 

El rey de Inglaterra, dicen, habia embargado 80 na- 
vios de holandeses, mercantiles, y que la causa que daba 
es por razón de algunos agravios que los holandeses han 
hecho en las (ndias á los ingleses. 

El papel del Padre de las Indias irá á otro correo. 
Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud que de- 
seo. De Madrid y Noviembre 30 de 1638.=Sebastian 
Gonzalez.^Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

Al marqués de Villena le han hecho merced del virei- 
nado de Méjico , y entre otras honras que allá le prepa- 
ran, es la de recibirle con palio. 

Escriben de Roma que entrando los franceses en Cha- 
telet, se pegó fuego á las municiones y volaron 2,000 de 
ellos. El señor Conde-Duque dijo tiene por cierto que 
murió el Palatino, y su hermano fué preso con toda la 
artillería y bagajes. 



Madrid y Diciembre 7 de 1 638. 

. (Tom. 119, fól. 1018.) 

Pax Christi, &c. Su carta de V. R. me ha quitado este 
correo las nuevas, porque las que han corrido estos dias 
son las de los galeones (1 ) que pelearon con Pié de Palo, 



(1) Alude sin duda al combate naval en que nuestros galeones de la 
carrera de las Indias Occidentales, derrotaron, junto al cabo de San An- 
tón, la escuadra de Holanda, al mando del célebre corsario Pié de Palo. 
De este suceso se imprimieron varias relaciones y aun se publicó { sin 
fundamento ) la muerte del almirante holandés. 

Relación verdadera de la refriega que tuvieron nuestros galeones de la Pla- 
ta en el cabo de San Antón, con \í navios de Holanda, de que era general Pié 



118 
y si esto se sabe ya por allá no hay cosa considerable: 
meatiras corren que por parecerme lo son, no las 
escribo. 

A D. Francisco Mexía , sobrino del P. Pedro González 
de Mendoza , han hecho del Consejo de Guerra. 

A algunos de los que estuvieron en Fuenterrabía han 
dado hábitos, y otros muchos de mas méritos se quedan 
sin ellos y con grandes quejas. No se puede contentar á 
todos, ni muchos tienen camino para negociar con quien 
tiene mano para esto, y negocia quien la tiene. La duque- 
sa viuda de Saboya, dicen, está con tercianas, y que los 
piamon teses enviaron á llamar al Cardenal, y le metieron 
en una plaza fuerte cerca de Asti. 

El rey de Francia está con cuartanas y Rocheliu con 
tercianas; mas no por eso deja de prevenir levas para es- 
ta primavera; si la tuviere en el cielo, nos sacaria de mu- 
chos cuidados. 

En lo que V. R. me dice le escriba , yo he deseado 
acertar á servirle y pidiéndomelo el P. Cristóbal Pérez , á 
quien yo estimo como es razón, porque es bonísimo, le 
dije se conviniese con V. R., porque deseaba se ajustase 
esto con su beneplácito. En la última que tuve suya me 
dijo que él saldría á que V. R. pasase por el concurso de 
la alternativa , que un correo fuese el pliego á V. R. y otro 
á el P. Cristóbal, y que se comunicarían las cartas; mas 
si VV. RR. no se convienen en esto no por eso dejaré de 



de Palo, y de la victoria que de ellos alcanzaron: sucedido en el mes de Agosto 
desle presente o/lo, de mil seiscientos y treinta y ocho. — Sevilla, por Francisco 
Lyra, 1638, 4.* 

Muerte de Pié de Palo. — Segunda relación y muy copiosa de urna carta que 
envió el duque de Medina á la Contratación de Sevilla. Dase cuenta de la bata- 
lla que han tenido los galeones con 40 navios de holandeses, siendo general de 
ellos Pié dfi Palo. Asi mismo se da cuenta de su muerte con pérdida de siete 
navios en el Cabo de San Antow.— Madrid, por Antonio Duplastre, 1638, 4.* 



\\9 . 
cumplir cori mi obligación siempre que la salud me diere 
lugar, y estimara fuera de suerte que pudiera cumplir con 
todos los que deseo servir; mas donde hay imposibilidad 
no será nota el faltar cu^indo carece de culpa. 

En lo del arbitrio digo, que él será muchas veces bue- 
no, mas yo ni trato de eso ni tengo conocimiento con nin- 
guno de los de la Junta; y aunque el P. Salazar está en ca- 
sa, para mí es como si no estuviera, que en siete años 
que há que estoy en el colegio, no he entrado ep su apo- 
sento dos vpces, y estas tan de paso que apenas he esta- 
do el espacio de un credo dentro, y no tengo cabicja con 
S. R. para entender que por mi medio hará cosa de im- 
portancia, y cuando la tuviera, los superiores no gustan 
de que entremos en tales materias los de casa. V. R. se lo 
puede, si tanto desea darle gusto al dueño del arbitrio, 
encargar al P. Gamacho, que puede ser que él tenga mas 
cabida con el P. Salazar (jue yo, y que por ahí se enca- 
mine jcon mas acierto. 

En lo que toca al milagro no puedo decir á V. R. cosa 
de cierto con mucha probabilidad ; sí pregunté cuando to- 
mé el papel, si el suceso era antiguo ó moderno, y me di- 
jeron había, sucedido pocos dias há; mas esto no es bas- 
tante, que quien vende procura poner su mercaduría con 
calidades que tenga buen despacho, y no lo es mala pa- 
ra el oficio el ser recien sucedido. 

Áhí vá el papel (jue V. R. pide de San Pablo, y la 
petición que el Padre (1) dio á S. M. Con esto saldrá V. R. 
de cuidado, á quien suplico que en el ínterin que Y. R. 
y el P. Cristóbal Pérez se componen, le dé siempre mis sa- 
ludes y té comunique las ijuevas y papeles, y quédese con 
nuestro Señor que le guarde como de^eo. De Madrid y ;Di- 



(1) Sin di«!á el de las Indias ya citado, á pág. 117, pero no se halla en 
el tomo. 



. i20 
ciembre 7 de 1638.=Sebastiaii Gonzalez.=Al P.Rafael Pe- 
reyra, déla Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Diciembre \í de 1638. 

iO ii'') hii-t} iBxtJÍiu- . . ■ ....,..., ,..»[ hI f-ib ^){ ''^' ■■ ' ■'■" 

PaxChristi, &c. Ayer llego extraordinario de Flandes. 
y lo que hasta ahora se sabe es , que habiendo llegado á 
Holanda j al puerto de Texel, algunos. navios de la India 
cargados de mercadurías y Otros de azúcar del Brasil , en 
ocasión que los enemigos tenian ya hecha toda la preven- 
ción necesaria para partir al socorro de Pernambuco y 
Brasil, sobrevino en el dicho puerto una tempestad tan 
furiosa y unos aires tan recios, cuales jamás se hablan i 
visto en aquella tierra, y chocando unos navios con otros 
con la furia de los vientos, se han anegado de 60 á 70 
navios. Valúan algunos la pérdida en seis lüillones de flo- 
rines, otros en cuatro,» que son los que hablan con mas 
moderación. Es nueva esta de grande importancia , así por 
habérseles anegado la armada del socorro que iba al Bra- 
sil , como por las mercadurías que se han perdido, que era 
el cebo con que se hablan de sustentar las compañías, que 
dicen estaban muy alcanzadas, y faltando esto lo estarán 
mas ; parece viene bien aquí la bendición de un hermano 
sencillo que solía decir : « Dios los multiplique y los haga 
de ciento uno. » 

La reina de Francia llegó ya á' Inglaterra , donde se 
le han hecho grandes fiestas , y le han puesto casa muy 
autorizada. Dice un padre inglés que aquí está, ha ofre- 
cido el rey darla cada mes 16,000 ducados; dúdase mu- 
cho de esto, porque ni son tan liberales en Inglaterra co- 
mo acá, ni hay en el rey tanta posibilidad para poder- 
lo ser. 



121 

Dicen que ya están casi convenidos los escoceses con 
el rey, aunque con grande daño de la religión católica, 
porque una de las condiciones es, que todos acudan á las 
iglesias de los herejes qué son calvinistas protervísimos, 
y los que por ser católicos no fueren, incurran en destier- 
ro del reino y perdimiento de todos sus bienes. 

En Francia se sabe hacen grandes preparativos de 
municiones; de gente no se oye se levante hasta ahora, 
aunque como en aquel reino hay tanta, no les debe esto 
de dar tanto cuidado; voz corre traen 50,000 turcos, y 
aun algunos dicen había ya alojados 10,000 cerca de San 
Juan de Luz, lo cual se tiene por mentira. 

Con ocasión del casamiento que ha hecho el príncipe 
de Conde de su hijo primogénito con la hermana de Ro- 
cheliu , avisan que va muy de caida la casa del de Per- 
nen (Epernon), que se halló también en lo de Fuenterra- 
bía; siendo culpado en el mal suceso, porque no lo sea el 
de Conde ; hánle mandado retirar. ' - < 

Al cardenal de la Valeta le quitan las armas de Italia, 
y le envian á Roma , y á un sobrino suyo, que estaba en 
el Casal de Monfe'rrato y fué el que degolló al castellano 
por sospechas de que tenia inteligencia con Leganés, le 
envian desterrado á Venecia. 

Dícese que el Turco rompe guerracon los venecianos. 
Lo qiie es cierto es que su embajador , ó por recelos de 
esto ó por otras causas que no se dicen , ha pedido á 
S. M., en nombre de su República, liga ofensiva y defen- 
siva. Este punto aun no está concluido; veremos qué de- 
terminación se toma. 

Han enviado para reedificar á Fuenterrabía 50,000 
ducados en dos partidas, una de 20 y otra de 30. Quiera 
Dios se haga algo de importancia. 

En Aragón se han preso dos hombres por indicios 
que hay contra ellos, que fueron los que hicieron la§ j:pi- 



-125 
ñas y pusieron la pólvora para volar nuestro colegio ; lle- 
váronlos maniatados y con cadenas desde Gerona á Bar- 
celona por orden del virey, donde privativamente se tra- 
ta de esta causa. 

Después que tenia escrito lo que habia oido decir del 
suceso de la pérdida de los holandeses, me dieron una 
carta escrita al Conde (4), que es la siguiente: | ó;^' 

De Amberes en 1 3 de Noviembre de i 638. < ; . 

« Háme parecido dar cuenta á V. E. de la grande 
pérdida que han tenido los holandeses en Texel, que es la 
entrada de Holanda, con la tormenta que hubo en tres y 
cuatro de este mes, y es la pérdida conforme á la relación 
que va con esta (^). 

En tres y cuatro de Noviembre con la tormenta se 
perdieron en Texel cosa de 35 navios de importancia, 
sin otros 40 cortados mástiles y pertrechos. Entre los per- 
didos hay un¿ navio llamado Harlechem (Haadem), de 
porte de 1,000 toneladas, todo cargado para las Indias 
Orientales. ítem cuatro navios grandes de la Compañía de 
Indias Occidentales, todos cargados de bastimentos y mu- 
niciones y gente para Pernambuco. ítem dos navios que 
un dia antes habian llegado del dicho Pernambuco carga- 
dos con 1 ,500 cajas de azúcar, perdidos con la gente que 
venia en ellos. ítem un navio que partía para Genova, 
cargado con 700 cajas de pimienta , con gente y todo, 
ítem otro navio llamado el Hércules, que en 3 de este 
llegó á Texél cargado de sedas de Constantinopla , . con 
gente y todo, que era navio muy rico. ^jí ,.y; 



(1) Quizá al Conde-Duque. 

(2) Tiene el siguiente título : Relación verdadera de la gran tormenta 
y pérdida de naves, mercaderías y personas que ha habido en Holanda, en 
'd y i de Noviembre de este presente año de 1638. Escrita por un personaje 
de Ámberes á un grande de estos reinos. Sevilla, por Francisco de Lyra, 
1638,4.* ''i "j) -M /lOi'^íM . •-■■ ' MíT(»M /--I--; 



, 423 

Futura de los dichos, que eraa los que r»e han avisado 
ea particular, entran en cuenta otros 20 navios de Fran- 
cia y de otros particulares, todos perdidos, siendo vasos 
grandes y de importancia, y se ahogaron 600 marineros. 
Esto es por mayor lo que á V. R. puedo escribir de esta 
pérdida , hasta que con el correo haya tiempo de averi- 
guar mas en particular todo el suceso, que sin duda es 
aun mayor de lo que se sabe grande. » 

Di al P. Camacho el recado que V. R.me manda en la 
suya; de Córdoba no he visto carta de V. R. ni recibido 
cosa alguna, y V. R. pudiera no cansarse en hacerme 
tantos favores, que bastan los ya recibidos para que yo le 
sirva , y quédese con Dios que le guarde. De Madrid y 
Diciembre 14 de 1 638.=Sebastian González. =Al P. Ra- 
fael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Diciembre 1 5 de 1638. 
mitn w 

(Tora. 4f&^r61. Í094.) 

Anteayer hubo extraordinario de Flandes con cartas 
de 22 de Noviembre; confirman en ellas la rota que An- 
ferst (1 ) dio al Palatino en la Westfalia , pero no su 
nmerte. 

Su Alteza, á la retirada de la campaña, ganó á Kerpen, 
lugar fuerte de la otra parte de la Mosa, que embarazaba 
la comunicación de Colonia y los alojamientos del país de 
Juliers. 

El holandés se retiró temprano por madrugar la cam- 



(1) Así en el original, pero debió decir Ansfelt ó Hansfelt. Véase sobre 
este suceso una nota de la pág. 71. ^ » ■ (.(íí ',m wn^j- ..^'-k, .' r^ ^ ■ - 



paña venidera, y por despachar el socorro del Brasil. Los 
navios de Dunquerque, que son los reyes de la mar, sa- 
lieron en número de catorce para ir á las pesquerías de 
holandeses, estando quince de los suyos á la boca del 
puerto para estorbarles el viaje, y á lo largo pelearon tres 
dias á la vista del lugar, ganando siempre los nuestros, 
con que prosiguieron el viaje y los holandeses en su se4 
guimiento, y en la misma pesquería y á vista de los pes- 
cadores, picados de la reputación, trabaron una batalla 
muy rigurosa y en ella echaron á fondo la capitana de Ho- 
landa y otros dos bajeles. A esta sazón sobrevino una bor- 
rasca tan grande y continuada por muchos dias , que es- 
criben que en la edad de los que viven no se ha visto otra 
semejante á ella, y se perdió toda la armada de Holanda 
y la del socorro del Brasil que se hailó en la mar, sin que 
se escapase un hombre, de forma que avisan que en estas 
dos escuadras, y la que peleó en las Indias con D. Garlos 
de Ibarra (I ) , han perdido cuarenta y ocho bajeles de 
guerra y mercancía, y en ellos dos millones de ducados. 

De los de Dunquerque habian vuelto seis al puerto sin 
árboles ni ferros , y estaban con cuidado de los demás. 
Gran Dios tenemos, pues con esto el socorro de España 
que ha ido al Brasil podrá obrar sin oposición, y si les 
despachan un aviso con la nueva de este desastre, podrian 



(1) Aquí se alude sin duda al encuentro que nuestros galeones de la 
barrera de Indias tuvieron por Agosto de este mismo año con la armada 
holandesa junto á la Isla de Cuba, suceso importante y del que se impri- 
mieron varias relaciones, y entre ellas las tres siguientes en Méjico: I(ela- 
cion que el señor Carlos Ibarra, vizconde de Centenera, capitán general de la Real 
armada de la guardia de la carrera de Indias , envió de mar en fuera á estas 
provincias , al Excmo. Sr. Marqués de Cadfireyta, del suceso de sus batallas y 
cómo venia á ellas. México, por Francisco Salvugo, 1638, 4.* 

Relación del licenciado D. Fernando de Cepeda, que incluye otra de Don 
Carlos Ibarra al marqués de Cadereytaf virey de Nueva España, acerca del su- 
ceso de la armada, año de 1638, con las fiestas que se hicieron por la fuga de 



125 
los nuestros intentar su entera recuperación y aun salii' 
con ella. 

En Bruxelas, Su Alteza se valía de dos madamas del 
pais para los avisos secretos de Francia. Hallólas espías 
dobles y con cartas de Richelieu , y quedaban entrambas 
en prisión. No he podido saber sus nombres (i). 

El gran Cardenal tiene muy dura la testa. Él se dio 
por ofendido del caso de Fuenterrabía, y quiso prender á 
los duques de la Valeta y San Simoñ. El primero es hijo del 
duque d'Epernon, y el segundo gobernador de Bayona y 
gran valido del Rey, y ambos se huyeron á Inglaterra. Al 
cardenal de la Valeta , que gobernaba las armas en Italia, 
le mandó ir á Roma , y á su hermano mayor el duque de 
Cándala, que estaba proveido por gobernador de Casal , á 
Venecia, á servir su cargo de capitán general de la Repú- 
blica, con que el duque d'Espernon, viejo, queda solo, sin 
hijos ni amigos, y en manos del Cardenal. No hay felici- 
dades que no se descuenten en la edad larga. Es ex-coro- 
nel de la infantería de Francia, el puesto mayor de aquel 
Reino y gobernador de la Guyena, entrambos muy apete- 
cidos del Cardenal , y con ellos habrá reducido á una mi- 
serable esclavitud a todos los señores de él. Y solo Mr. dé 
Agramonte queda con el gobierno de Bayona , para quien 
no faltará otra zancadilla. 



los enemigos y salvamento de la flota. México, 1 638, fól. Reimprimióla en Ma- 
drid Diego Diaz, 1639, 4." 

Juicio militar de la batalla de D. Carlos de Iharra, general de galeones con 
diez y siete naos de Holanda, en 31 de Agosto de 1638, por Juan Rodriguez 
León. En México, por Bernardo Calderón 4." 

Tres dias después del encuentro á que se refieren las anteriores rela- 
ciones, volvió D. Garlos- á pelear con el enemigo. En Sevilla imprimió Ni-. 
colas Rodriguez otra relación muy detallada de ambos combates, intitulada* 
Relación verdadera del viaje de los galeones, y de las dos batallas que tuvieron 
sobre Pan de Cabanas con los holandeses, en este aTio á« 1638, 4.* 
(1) Véase otra carta anterior, pág. 105. in/ífüi . rt i ]>.í ^i; 



La Reina madre estaba tan desesperada que se daba á 
partido á venir á Madrid, pero aseguran que volverá á 
Francia, y el de Inglaterra se halla con mayores cuidados 
que los del Palatino, porque los religionarios de Escocia 
sobre unas constituciones nuevas que les han enviado los 
puritanos de Inglaterra, estaban en campaña con 20,000 
hombres. 

Cgn todo esto no se acaba de socorrer á Brisac, si bien 
escriben que Guetz y Lamboy estaban muy pujantes, y 
que el duque de Lorena se juntaba con ellos para desalo^ 
jar áBeimar (Weimar), y sino lo hacen se pierde de con- 
tado el Condado de Borgoña, y Alemania gemirá de nue*-^ 
vo con otros trabajos como los pasados.. ' 

Dícese que el duque de Módena viene á gobernar las' 
armas de Perpiñan., y que trae consigo 2,000 italianos. 
Háse dado á su hermano el arzobispado de Tarragona , f 
le ha aceptado. ' 

De Flandes vienen á Fuenterrabía 4,000 valones. Guar- 
de Dios á V. R. como yo deseo. Madrid y Diciembre 4 5 

de 1638 (1). .íiíi-y/H»í i*: -ti! íoiií^ü injíVü;, / "iTíiriíM 

• ' ! Madrid y Úiciemore^k de léZS. 

. (Tom. 119, fÓl. Í086— 7). f;Uf;í Oí 

Pax Christi , &g. Con un extraordinario que vino esta 
semana pasada, avisan de un suceso milagroso que ha te- 
nido el Emperador, donde estuvo á pique de perder la vi- 
da él y su hermano. Iba de vuelta de Bohemia á Viena, y 
como en aquella tierra hay tantos rios , y los mas tienen 
fos puentes de madera, al pasar por uno (que debián estar 
mal parados los pretiles) en chocando la carroza de seis 

(1) Está sin firmar. .;♦ i iU. twi.VA 



127 
caballos con grande furia por el puente, los dos primeros 
se espantaron y echaron del puente abajo. El cochero es- 
tuvo tan advertido que detuvo los otros cuatro, dando 
aviso para que saliesen el Emperador y su hermano de la 
carroza, que se hizo á toda diligencia como la necesidad 
lo pedia. Apenas hubieron salido cuando los otros cuatro 
caballos y la carroza dieron en el rio. Esto avisó el hijo 
del de Oñate, que está en Alemania, á su padre. 

Con este correo avisan también que en Flandes habia 
hecho el señor Infante se pusiesen en prisiones dos caba- 
lleros que tenian inteligencias con Ricbelieu, el cual de- 
seaba por su medio tomar una ó dos plazas que confinan 
con la Francia. 

También avisan que yendo el duque de Lorena al socor- 
ro de Brisac con 1 ,500 caballos y 2,000 infantes, le salió 
á recibir Baimar (Weimar) con una emboscada, para sal- 
tearle al paso y desbaratarle. Tuvo aviso el de Lorena de 
que salia Baimar (Weimar) con 1,500 caballos y otros 
tantos infantes y seis piezas gruesas de campaña; mas no 
supo que era emboscándose, juzgando le aguardaría en 
campo abierto, donde se pelearía descubiertamente. Al pa- 
sar por el bosque de Jum donde estaban emboscados, se 
descubrieron y empezaron á jugar la artillería , con que la 
caballería del de Lorena volvió la grupa, y se quedó él 
con solos 80 caballos. Hizo reformar la infantería y tra- 
bóse una recia batalla , y viendo los de la caballería de 
Lorena la resistencia que hacia su infantería á la gente de 
Baimar (Weimar), y que los traian á mal traer , volvió , y 
dando por un costado los desbarataron, con muerte de 
muchos de ellos; los demás huyeron, cogiéndoles la arti- 
llería y bagajes, y con esto el de Lorena se encaminó á 
Brisac; en el camino tomó. un fuerte de mucha importan- 
cia y un pueblo llamado Auxei (Auchy) * que está cer- 
ca de él. 



128 

Avisan también que un fraile napolitano supo granjear 
de suerte al de Leganés, que le servia de espía y iba y 
venia á nuestro ejército y al del enemigo, teniendo con 
todos cabida. Hubo recelos de que hacia á dos manos, y 
saliendo de Bren y yendo á Mortara, fué allí preso de los 
de la guarnición por mandado del gobernador de aquella 
villa , y habiéndole visitado los vestidos y balija, se le ha- 
llaron cartas secretas de franceses y cantidad de doblones 
con las armas de Francia ; y el gobernador de Mortara le 
remitió con toda brevedad y con buena guardia á Alejan- 
dría, donde está el marqués de Leganés, el cual le man- 
dó echar en la cárcel y poner buenas guardas para su se- 
guridad. 

Los franceses, sentidos de que se les hubiese despun- 
tado la trama que por aquí iban urdiendo, y de la desgra- 
cia que tuvieron en Fuenterrabía, quemaron una aldea en 
el estado de Milán y mataron algunos villanos. 

Uno de los hijos del rey de Dinamarca , acompañado 
de 3lO caballeros, entre los cuales iban algunos alemanes 
nobles, fué á ver á Roma, Sicilia, Malta y Ñapóles. En el 
camino de Ñapóles le salieron unos enmascarados, y le 
robaron cuanto traia él y sus compañeros. Supo este des- 
mán el duque de Medina de las Torres, y envióle carrozas 
y provisión , y aun le tiene hospedado en Ñapóles con 
grande grandeza en un palacio de los mejores de Ñapóles; 
hacen inquisición para descubrir los culpados, aunque hasta 
ahora no se halla rastro. 

Con ocasión de la rota que dieron los venecianos á las 
galeras turcas, y de moros que andaban pirateando en sus 
mares,* mandó el gran Turco prendiesen en Constantinopla 
al embajador de Venecia, y le ha puesto por guarda á 
200 génízaros. Visto esto por los venecianos, han doblado 
las guarniciones de sus presidios, especialmente en la Dai- 
macia y en sus costas, y dicen tienen juntas cien naves y 



129 
grande cantidad de galeras para su defensa. Han avisado 
k los príncipes cristianos pidiéndoles ayuda contra el ene- 
migo común. 

A uno de los lanzgraves de Hesen, que se ha reducido 
á nuestra santa fe católica y dejado el luteranismo, le 
han dado un título honorífico en Alemania, y en Malta le 
han hecho general de las galeras. No sé si esto , aunque se 
avisa, está muy fundado. 

íiir El embajador de Polonia en Francia suplicó á aquel rey 
por la libertad del príncipe Casimiro, siendo enviado del 
Polaco y Reino para este efecto , y fuéle por el Rey respon- 
dido que él lo propondría á los grandes de su Reino én 
Cortes, para que le dijesen lo que sentían acerca de su 
petición. 

Los venecianos han metido en Faro trece compañías de 
infantería y aumentado el presidio ordinario, y enviado á 
Dalmacia algunas compañías de caballería. 
Lu. Murió en Holanda Enrique de Borgas (Vergas) (i) con 
la opinión que tenia de traidor , y lo peor que era grande 
hereje , y siendo infiel á Dios , no era mucho lo fuese á los 
hombres. 

Por carta de un holandés escrita á un flamenco que 
está aquí en Madrid, se sabe que los navios perdidos total- 
mente con gente y mercadurías, son cincuenta y siete; los 
que quedaron derrotados sin árboles, jarcias, velas, ánco- 
ras, &c., ochenta; dicen valúan la pérdida en Holanda en 
cinco millones; no esplica si de florines ó escudos. Hay 



(1) El conde Enrique de Vergas , que traidor á nuestras armas se pasó 
al bando contrario, causando la perdida de Grolt, Wesel, Bolduque, Or- 
toy, Maestricht y otras plazas. Según Vibanco no fué otra la causa de su 
defección que la de haberse provisto el cargo de general de la caballería 
deFlandes, vacante por muerte de D. Luís de Yelasco, en D. Diego Mexia 
(marqués de Leganés), siendo así que le pertenecía por su antigüedad y 
buenos servicios. npi; /jfr|í*f>^fíp fí[Or|^iíJ() >(*» /: 

Tomo iv. 9 



430 
grandes alborotos en Holanda, donde cofre junto cori esta 
pérdida, un modo de peste que empieza con unas calentu-r, 
ras agudas y remata en disentería, y han muerto muchí*iH 
simos de este mal, á quien ha tratado peor ha sido á los 
soldados , de suerte que del ejército que sacó el de Oranje 
este año pasado, no ha podido juntar mas de 4,000 hom- 
bres , los cuales ha repartido por diversos presidios para 
invernar. ^fi 

Dice también este holandés que los del gobierno están 
disgustados con el de Oranje, y entre otras causas la liltima 
ha sido por haber salido á recibir á Bólduc con su mujer, 
á ía Reina madre , cuando se fué de los estados obedientes 
á los rebeldes, y esto sin haber dado aviso á los Estados 
de la venida de la Reina madre. Tiénenle por muy par- 
cial á Francia, y ellos mas gustan de que se mire por su 
interés y conservación propia, que por los aumentos de 
Francia. -o') ^nr níriU 

También avisa que los particulares de Holanda están 
sentidísimos con el capitán general del Brasil, que es hijo 
del conde Mauricio y sobrino del de Oranje, porque lle- 
gando á Pernambuco unas naves que traian el oro de la 
Mina, les tomó todo lo que venia para particulares, cosa 
que les ha ofendido sobre manera. Debia de necesitar para 
conservarse de hacer paga á los soldados , y no vinién- 
dole de Holanda , la quiso hacer del dinero que habia de 

ir allá. ; ¡^i^ti)' , : ■ .; : ::Uí'--'-í:> ..')/ 

Los navios de Dunquerque han peleado tres veces con 
la escuadra de Holanda , y los ha desbaratado y puesto en 
huida , y los de los Estados quisieron ahorcar al general y 
cabos ; ellos se excusaron con tan buenas razones que les 
valió la vida. 

A los cardenales Sandoval, Espinóla y AlboraOá? Káti 
hecho de Consejo de Estado. 

A los obispos que están aquí de Portugal les vino un 



431 
mandato de Roma que se vuelvan á sus iglesias, y yendo 
á dar parte á S. M. y á pedirle licencia , les mandó se es- 
tuviesen quedos , que S. M. respondería por ellos á Roma. 
Adiós, mi padre, que dé á V. R. muy alegres Pascuas, 
y V. R. me haga caridad de remitir esta al P. Cristóbal Pé- 
rez, y las demás que enviare, que fácil será la copie un 
discípulo. De Madrid y Diciembre 2lt de 1638.=Sebastian 
Gonzalez.==Al P. Rafael Pereyía, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

Valtadolid y Diciembre 22 de 1638. 

(Tora. 119, fól. 90.) 

Pax Ghristi , &c. Nada ocurre de nuevo por aquí; nues- 
tra gente se prepara para solemnizar, como es debido, el 
natalicio de Nuestro Señor, y un hermano, cuyo nombre 
callo por ahora , tiene escrito el cartel que remito con esta. 
Es papel muy picante y gracioso, y V. R. holgará leerle en 
un rato de lugar. Dice así : 

«No es mi intento hacer un cartel tan largo y prolijo 
que enfade á los oyentes. Bien podrá ser que los enfrie, 
pero consuéleme con que están á la lumbre. Ni tampoco 
quisiera hacerlo tan breve como el argumento del otro que 
comenzando á argüir con mas prosopopeya que Mendiola el 
carmelita, en un acto de súmulas con toda su venia y su sic 
argumentor, dijo asi: Tractatus est tractatus,ergo est tractatus. 
Resumió el sustentante con mucho desenfado : Tractatus 
est tractatus, concedo antecedentem; erg o est tractatus, negó 
consequeniiam. Replicó con gran fuerza el arguyente: pues 
redde disparitatem, y aquí paró toda la máquina del argu- 
mento. Así que procuraré quedar en un medio ; quiera Dios 
se halle virtud en él para dar gusto al auditorio, y materia 
á los poetas, y si no diere uno ni otro, Dios nos ayude; 



132 
que cierto, en estos tiempos,- están romos los entendi- 
mientos, y valen tan caras las gracias , que no se halla una 
por un ojo de la cara. Séase lo que fuere ; si yo tengo de 
decir verdad, entro con miedo á hacer cartel, después de 
haberlo hecho los años antecedentes personas de sal y agu- 
deza, que han discantado, y cantado tan á punto; y la ra- 
zón de mi temor no va mal fundada, porque considero lo 
que sucedió á un tal Pedro Manzano, sastre de nación y 
vizcaino de oficio. Este fué una tarde con un amigo suyo 
á ver bailar á unas brujas que en un anchuroso campo se 
estaban haciendo rajas y juntamente cantaban esta copla: 
Lunes y martes, y miércoles tres; y dando vueltas y revuel- 
tas , repetían muchas veces lo mismo , lunes y martes , y 
miércoles tres. Parecióle al compañero de Pedro Manzano 
que también él podia saltar en el corro, y diciendo y ha- 
ciendo, saltó á bailar entre las brujas, añadiendo de nuevo 
esta copla : Jueves y viernes , y sábado seis. Como las brujas 
oyeron la nueva consonancia de esta copla con la que ellas 
cantaban, festejaron y aplaudieron mucho al nuevo baila- 
rín. Envidioso Pedro Manzano de la buena dicha de su 
compañero, con ímpetu vizcaino entró también á bailar, 
añadiendo á las coplas dichas domingo siete, domingo siete. 
Gomo las brujas vieron la mala consonancia de domingo 
siete, con jueves y viernes y sábado seis , cargaron tanto del 
palo sobre el desventurado Manzano , que me parece á mí 
que aunque pronunciara trescientas veces squibolee, le ma- 
taran á palos aquellas malditas efrateas, sino fuera por su 
compañero. Considere, pues, aquí el alma cristiana, qué 
fuera del hermano Mendiola, si saliera aUí con su pobre 
barquilla, y considere el piadoso censor, ó el riguroso (qué 
para mi cartel no me da mas uno que otro) si tengo ra- 
zón de temer mi ronco y mal sazonado canto después de 
tantos acentuosos discursos , tan melodiosos y suaves. 
Con toda esta repugnancia me echó una tarde á pen- 



433 
sar cuál seria la definición quiditativa del cartel, para ves- 
tirme de los fueros y no discrepar de las leyes de cartelis- 
ta, y cierto que no miento, que no topé definición que me 
cuadrase. Todas eran al modo de la que dio aquel actuan- 
te mayor de Salamanca cuando le examinaban para pres- 
bítero, que preguntado: ¿Quid est missa? Respondió: Est' 
potestas absolvendi apeccatis; ó como la que dio un criado 
de un médico llamado Gedeira, estando yo en Santiago 
estudiando las artes , que preguntándole su amo cómo se 
definirla en buen latin el carnero en cazuela, al improviso 
respondió: Carnero en cazuela es, aries capharnaum. Mejor 
salud tengan los definidores que son las definiciones. 

Mas no por verme destituido de definición desconfié de 
la posibilidad; aunque mi esperanza era como la de algu- 
nos que esperan extraordinario en fiestas de que no reza 
el diario. Pero con todo eso hice mis correrías con el pen- 
samiento ; unas veces discurría por la despensa y cocina 
y todo cuanto topaba era fiambre, materia inepta para mi 
asunto; y si bien pudiera pasar con su sal y pimienta, 
hay decreto inviolable del Areopago que esta no se tome 
en la boca, porque á alguno no se le encienda el hígado 
y sea menester ir luego á Frías „ el boticario, por el cu- 
lantrillo de pozo y lo demás que sabe el hermano Simón. 
Digo que no se tome en la boca , sacando el dia del señor 
San" Ambrosio, en que se comen peces, mas no de los que 
pesca á lo místico el P. Vaeza con el anzuelo , que estos, 
harto sabrosos son sin pimienta ni cinamomo. De sal , no 
meprometia mi salina tanta copia, que no dejase insulsa 
la vianda. 

►^S' Otras veces se me ofrecía, que si bien es verdad que 
hay algunas cosas que estarán ya difuntas en las memorias 
de muchos , pero por no citarlo en la de todos ni en la 
mia, no es razón que se les cante hasta agora el ne recor- 
deris , y que bastará cantarles un recorderis con voz blan- 



da, y menear así un si es ó no es el hisopo, no de suerte 
que manche como el otro sacristán de la aldea, que por 
regocijar al pueblo una noche de Navidad salió á la igle- 
sia vestido de sobrepelliz con su calderilla dando hisopadas 
á diestro y á siniestro; y es de notar que la calderilla, en 
lugar de agua bendita , llevaba aceite , y mi buen sacristán 
dar que darás. La gente admirada, y alegre con la acción, 
preguntaba: «¿Este hombre, está loco? ¿Qué hacéis hom-- 
bre de Dios?» Y su respuesta era : «Mañana lo veréis.» 

Estas son burlas de sacristanes de aldea ; no me cuadra 
mucho esta vereda , ni pretendo manchar á nadie. Pero si 
por descuido cayese alguna manchilla, no hay que tener 
pena, que lavándola con aloja se quitará luego, que es pro- 
bado; y para que se vea mi buena intención, dicta et dim 
cenda todo lo sujeto á la venenosa corrección de los pre- 
sentes, grandes y pequeños, mozos y viejos; y si por con- 
vidar á ello el tiempo dijere alguna cosa con menos cau-*^ 
tela, desde agora digo que hablé por boca de ganso, y soy 
contento de ser corregido donde quiera que algo torciere, 
diciendo las mismas palabras que dijo un varón santo y 
docto : Si minus perité aut parum cauté forte aliquid posi- 
tum est, emendan cupimus, .i' ;- r oí r-M 

Finalmente, otras veces se me ofrecían mas caminos 
que hay en Galicia, pero todos tan dudosos y malos que se 
me quitaba la gana de raiz de entrar por ninguno de ellos, 
y vine á quedar como aquel de quien dice Ovidio: 1. 5 Fast.: 

Ut stalf el incerlus qua sil sibi, nescil eundumy 
Cum videt ex omni parte viator iler. 

Asi estaba espantado mi discurso y entre muchos ca- 
minos sin camino, cuando me determiné á entrar por uno 
que me pareció el mas real , cuidando de no entrar por el 
de Asturias, porque no me hiciesen volver tres pies á la 
taurina; mas ayudóme Dios y mi buena fortuna, porque á 



135 
pocos pasos que anduve encontré una persona de hábito 
largo, pero manchado, y que á mi parecer traia mascarilla y 
guantes. Todo tiraba á negro ; mas luego eché de ver la fa- 
lacia de mi corta vista , porque ni era mascarilla ni guan- 
tes , sino manos verdaderas y cara , que lo parecían. Traia 
en una mano un breviario de Antuerpia , de los pequeños, 
y con los santos añadidos, y no sé si me dijo estaba allí 
Santa Oregoria. En suma, él era de mediana estatura, 
barba negra á manera de cerdas, cabeza no grande, pier- 
na delgada y pié de buena marca. Este me hizo relación 
del camino tan larga y tendida, que me dio á entender 
que habia aprendido el arte de hablar. Díjome que aquel 
era camino derecho del monte de las Musas, donde tiene su 
palacio el Dios Apolo. Agradecí la relación, pero no quise 
apartarme de él sin preguntarle qué negocios le habian traido 
á tal paraje, y respondióme de esta manera: «Habrá co- 
mo un año que tengo amistad con Apolo , porque el pasa- 
do tuve necesidad de relatar ciertas sentencias á los ver- 
sos de unos poetas, á falta del que las habia de relatar, 
que siempre echan mano de mí para casos repentinos. 
¡Gracias á Dios qué me da fuerzas para todo ! Instruyóme 
Apolo en esta ocasión con grande benignidad , y yo eje- 
cuté su consejo y dirección con tanta gracia , y tan con- 
forme á su número , que desde entonces me tiene una cor- 
dial afición. De aquí nació que estos dias me hizo llamar 
para que la amenidad de su país me hiciera menos pesado 
el trabajo de mis continuos estudios , así en lo escolástico 
como en lo predicativo. Estando allá me pidió con grande 
instancia el amigo Apolo que predicase un sermón á las 
Musas dentro de su palacio , que está situado en un lado 
del monte que llaman Villasandin. Admitíle con grande 
gusto por el que yo tengo en este ejercicio , aunque vi por 
otra parte que bueno ó malo , habia de salir de repente. 
Llegué ya al palacio á guisa de predicar , alegre mucho 



136 

por el biieu auditorio que me esperaba, y queriendo subir 
al pulpito hallé que me habian puesto un cesto de vendi- 
miar. Hízome muy mal estómago la burla, porque quedé 
indigesto todo aquel dia , y últimamente pienso que tengo 
de morir opilado, que ya me han sucedido muchas de es- 
tas. Al fin pedí licencia á Apolo disimulando la burla para 
volverme porque hacia mucha falta en mi colegio. Diómela 
con señales dé benevolencia, y estando aparejando mi jor- 
nada vino á mí de parte de Apolo una de las Musas , la 
cual traia un portador en la mano todo lleno de grasa, que 
parecia portador de brujas: sin duda debia de ser aquella 
la cocinera según venia de puerca y mal aliñada.- Aquí 
sucedió un mal agüero; ó ya por la grasa del portador, ó 
ya por su poca habilidad, se le deslizaron los platos, se 
hicieron pedazos, y rocin y manzanas fueron con toda la 
pestilencia. Con que la Musa toda turbada dijo á un Gome- 
cillos (1) que consigo traia: «Coge los cascos y no digas 
nada.» Levanté yo del suelo la vianda, y con toda la des- 
gracia me llenó el ojo un pavo ya pelado y puesto en for- 
ma de asar. Disimulé el fracaso de la njnfa, metí mi pavo 
en la alforja y retorné una muy cumplida acción de gra- 
cias á Apolo. Pero yaque me queria partir, sin saber quién 
ni quién no , me hicieron invisible el pavo , y esto es lo 
que me trae hecho un rejalgar el estómago. Con todos* 
estos sinsabores vengo, y volviera (dijo) á enseñarle el ca- 
mino; pero no es posible, porque tengo grande gana de: 
ordenarme de epístola, y quisiera estar á las órdenes muy 
con tiempo.» 

Dicho este razonamiento (ya yo entre mí deóia , que 
si supiera habia de ser tan larga la respuesta, hubiera ex- 
cusado mi breve pregunta) procuré con breves palabras 
consolarle sin darle mas pié, que harto se tenia él. Des- 



(1) Lu mismo que lazariliu. 



137 

pedímonos con grandes ofertas de una y otra parte , ofre- 
ciéndole yo de Ja mia que pedirla á Dios le diese mejores 
sucesos que el de Villasandin. Con esto, él caminó hacia 
casa , y yo hacia Apolo. 

Ya que hube andado buen trecho , me sentí algo can- 
sado; sentéme sobre un pedazo de tronco á moífo de zo- 
quete, y semejante á uno que tiene el P. Echevarría en el 
coro. Allí, para abrir las venas al discurso, me estaba es- 
tregando en latín la frente, y dándome palmadas en ella, 
cuando (en buena hora lo miente) vi venir hacia mí dos 
licenciados corriendo á toda furia ;' el uno envuelto en su 
manto y sotana, el otro algo mas desembarazado. Al mis- 
mo paso venían tras ellos tres ó cuatro mastines que, como 
después supe , eran de un campo que se llama Linares. 
Acudí luego á socorrer á aquellos, &c., y volviendo á un 
lado la cabeza, vi una cruz á la entrada de un camino 
que atravesaba, y al pié de ella estaba escrito, camino^de 
linares, con esta copla: . »b /fnnÍHí aIUb 

Cuándo el maslin desenvaina lis colmillos, 
No hay tal cosa como pies en polvorosa. 

No quise cansar el discurso en averiguar la significa- 
ción de aquello y pasé adelante. 

Finalmente, después de tanto agüero, me hallé en la 
falda del Parnaso, y porque Apolo no hiciese burla de mí, 
como del predicador susodicho, quédeme en aquel lugar, 
que sin duda era muy ameno y deleitoso. Ya comenzaban 
á abrirse las venas del discurso, y á alear el corazón; ya 
el aire fresco alentaba vitalidad á los sentidos, que casi ya 
no tenían de vítales mas que el nombre; ya me sentía con 
ánimo de hacer cartel, aunque fuese tosco y mal limado; 
oí ruido detrás de unos- espesos robles, y con curiosidad 
de saber qué era aquello , fui allá ; pero la espesura de los 
árboles y conjunción de las hojas^ no me dio lugar para 



438 
mas que discernir dos viejos vttd tos hacia mí de espaldas, 
en que cada, uno taiia una copla; el mas decrépito te- 
ína esta: ;ujy 5 !■, - :/;».' .iiiíinikinúi^ 'A>.í:) btíy r.06:)Ji' 
Dar alguna buena tra¿á¡' '4-'- i>^l>h^ ^tX '■ *^^' 

ox ^Mum i, ,,J,uve^imr'em blasón. ,ía>».m^ íófi., 

! i- nv, i., ■'■ /^M' . : '' '^) nuni c,»iíp oíH* i'; '>,^i'^?imí)»í y Stónii 

El otro tenia esta:, , . ^^ . , i^i^ 

■<•> í,.i.'.>--/= -;(u ,,-..!. .-ib lii •nírr/' ?,I3! inflt» iir;:q , illA .ólo'> 

>(>íj iiíi,MÍ>jj(í lií Un hachillét m llamó, od íUVMfl íío) ¿brifftb 

;;< Alégreme con las señas, pero picóme la curiosidad do 
saber de qué hablaban, y así apliqué la atención, y des^ 
pues de haber oido un grande coloquio , vine á sacar que 
uno de ellos era Simón Hernández y el otro Gaspar Diaz, 
y que á este mandó llamar Apolo , para que con su esco- 
gido numen de hacer plantas y apoyar ruinas, pusiese su 
ingenio un buen puntal á las paredes de Villasandin que 
se estaban desgajando, pero él echó tan mal sus cartabo- 
nes que dio con todo en el suelo. Fuera de esto, sintién- 
dose Apolo algo indigesto mandó llamar á Simón, de quien 
tuvo noticia que engaitaba con eminencia, para que le 
ayudase á estar bueno. Pero el buen Simón tuvo tan poco 
tiento en sus manos , que erró la cura y engaitóle las sá^r? 
bañas. Quedó Apolo sobre manera airado con entrambosv 
y ea verdad que si no se valieran de los pies, qué les su-^ 
cedida lo que á Pedro Manzano. Vinieron á lamentar su 
poca suerte al apartado lugar de dichos robles, de cuyas 
lamentaciones saqué lo referido. Proseguía Simón y decia: 
«¿No me bastan á mí los sinsabores que paso allá en casa 
con mi P. Ministro y aquellos angelotes, sino que hasta 
aquí me ha de seguir mi fortuna? Aseguróte, mi hermano 
Gaspar, que muchas veces me veo apurado con las traca- 



439 
mundanas que hacen conmigo, y estoy en un tris de echarlo 
todo á doce. Porque uü hombre de pelo en pecho y san- 
gre en el ojo, no ha de estar sujeto á que por justo, y por 
ver en justo hagan con él á troche y moche tantas caram- 
bolas, que si yo escondo algunas cosas no me muevo á 
humo de pajas, ni á moco de candil. Escondo muchas ve- 
ces las camuesas detrás de un arca y cúbrolas con telara- 
ñas para que no se vean, y luego viene la boba de Arroyo 
y la virrozna de Collado, y dan tras ellas los ciquismiquis 
como tras real de enemigos. Cierto que no acabo de en«- 
tender en qué han de parar tantas zalagardas; pero yo 
pondré remedio , que bien entiende María Dáñela la zara- 
manga, porque viene á mí el P. Ministro y me pregunta: 
«¿Cómo está hermano Simón, há menester algo?». Y lue-»- 
go me sacude con la del martes y me pega con la derengb 
y me saca las escobas que tengo debajo de las granzas^ y 
los vizcochos que para mas seguridad tenia escondidos en 
la jarra; y en estas y en estotras me las jura que me ha de 
llevar abarrisco todos los huevos , y que los ha de sacar, 
aunque estén debajo del estiércol y que trague barraque. 
Ellos, los ángeles, lo escudriñan todo, de suerte que no 
puede llegar á nias , pues los otros dias tenia guardado pa- 
ra mi consuelo unos bocadillos al hondón de un servicio, 
pero por vida de Simón que estaba mas limpio que la cara 
de alguno, y aun está indecente; á la cena llegaron, á 
husmear, y me han despachado cinco ó seis libras de ca- 
muesas que tenia en una caja larga para mi menester. — En 
verdad, en verdad (dijo entonces Gaspar), que si yo echa- 
ra mis cartabones, que no hicieran conmigo esos arremues- 
cos, y bien seguro que les habia de sudar el cocote pri- 
mero que me hiciesen pasavolante. — Oh, reniego del diaWo 
(dijo Simón), que he buscado mas trazas que pudiera in-^ 
ventar una zorra zaco-zaculla y nada me vale. ¿Quién ha- 
bia de decir dar en que detrás del cántaro del vinagre esr- 



140 
taba escondida una jarrita de vino; que es por demás, 
hermano Gaspar, andarse de ceca en meca, porque luego 
dan en el chiste y conjugan como unos diablos, y se en- 
gullen cuanto topan, y las cosas que guarda Simón vola- 
verunt, Pero lo que á mí me da mas pesadumbre es, que 
después de estos zambapalos, dicen: ¡ Ay , que me duele 
aquí! jay, que estoy muy malo! ¡Ha, mal fuego! lo que 
veo es que tienen el mal del milano, las alas quebradas y 
el papo sano, y también las uñas, que á buen seguro que 
no se hace la boda de hongos; y querrán luego que les 
hagan los huevos megidos con azúcar. Pues en verdad que 
los han de llevar con miel, y que si Dios me da salud ten- 
go de pasar adelante con las pepitorias. Pero ¡ay de mí! 
que todo viene á llover sobre este pobre Simón , y sobre 
dame acá esas pajas andamos mi P. Ministro y yo como 
Torquemada y su jumento. Al fin, yo soy desgraciado, y 
veo que ya mienten en mí proverbios antiguos , que á par 
de los tizones , solía yo oir á mi abuela que me decia mu-r 
chas veces, cuando me daba pan y queso: «Simonico, no te 
lo comas todo , guarda algo para después, que quien guar- 
da halla,)) que es como si me dijera, que el mismo que lo 
guarda lo halla cuando lo busca ; pero en mí es al revés^ 
porque continuamente yo soy el qué lo guardo y otro el 
que lo halla^ ;fii?s ^li.n ii'U^t>^"i ^np aoíiúr i» -n^?' ^ '¡'q o:'^; 
Después de haber oido esto , me pareció que baistaba 
ya de cuitas ; y así, salí de mi escondrijo y dímeles á co- 
nocer. Hiciéronme grandes caricias y díjeles que iba allí 
á buscar materia á que acomodar la fiesta del Nacimiento, 
y hacer un cartel que me habiair encomendado. Comenza- 
mos á tratar cosas alegres* sin hacer ellos mención de lo 
pasado, ni darme yo por entendido de ello. Estaba Simón 
muy rozagante vestido de soldado , á lo inglés; descubríase 
por la botonadura de la ropilla un jubón de birlimban, y 
traia en el sombrero una pluma de gallo. Gaspar estaba 



Ui 
con su sotana y ropa bien ceñida encima su manteo, y juz- 
gué por el semblante que debia de tener dolor de lujada. 
¿Qué traje es este? pregunté á Simón. ¿Cómo se compade- 
ce esto con sus años? Respondióme: «No le admite mi ve- 
jez ni mis años, que aún con eso como, y ando y piso tie- 
so. Yo vengo ahora de Londres , en donde si no hubiera 
ido disfrazado me hubieran comido á bocados aquellos he- 
rejes.» Dígame, pues, ¿le pedí yo algo de Londres para mi 
cartel? — Todo es, me dijo, como lo de acá, y no sé mas ni 
pregunté mas.» Conjúrele en nombre de Apolo que me di- 
jese algo, y él dijo esta copla : 

No me apriete demasiado , 

Porque lo digo de verdad, de veías, 

Que me iré de mis maneras. 

Quizá le sucedió por allá algo que no sonó muy bien. 
Preguntóle cuál era la Musa que le habia enseñado á ha- 
cer coplas. Mi Musa (dijo) se llama Mendiola , á quien debo 
todo lo que sé; y acerca de la jornada añadió, que habia 
pasado por Flandes, y que viéndole el señor Infante de 
•tan linda disposición , le quiso encargar las llaves de una 
fortaleza , pero que él se excusó como pudo , por la repug- 
nancia grande que sentia de tener las llaves. Mas quiero 
(dijo) vivir pobremente en mi casa , cuidando de media 
docena de gatos, que ya me dan un real por cada uno, 
que no todos esos faustos y soldadescas. ¿Qué ejército po- 
día yo tener en Flandes, que fuese mayor que el de mis 
gallinas? El gallinero será mi jardin y todas mis delicias. 
No piense, hermano Simón (dijo Gaspar), que inclinarse á 
gallinero es mucha humildad, porque si él hubiera de vi- 
vir en uno de donde yo vengo ahora, viviera una vida de 
un príncipe. a^hv^ ')íí 

Yo, con deseo de saber qué gallinero era aquel, pedí 



442 
á Gaspar me lo dijese ; y Simón , así que oyó gallinero, se 
alegró grandemente la pajarilla. Por dar gusto á entrambos, 
comenzó Gaspar de esta manera: 

^U Oíi(| 7 oí^MíCuandoel tributo fieroíí'í* ■ 
nirfUlná h' Del rígido monarca nos oprime^ 

-Oíf ^..oíííJimfi -- ^ ^^ ^^^^^ ^^^' *P^'^* ^^ ^^^^ 'i • ( 

. En un discurro breve . 

iHi ijíi^ff ^Tfhí ^ qyg „jj YQ2 se atreve, 

iíi rKiít 'j^ Oí; y en prosa interrumpida con sollozos 

-jí> 'MX\ »n¡. ol Referiré supervacáneos gozos. ^^ ^^.^j^ 

Respondió Simón á estos versos, con otros de esta 
manera: 

Si er cuento es de gallinas, 
Capto benevolencia á las encinas; 
.Ni será cuento fiero 
,, ,;í ■,'..,, Que mis delicias son el gallinero*, , ., 

, ', Y por su vida y mía * 

' Que en viendo las pitorra?, ' " 

od'ífi fíMjífpf, Me desampara la melancolía 
r.iílí;?! oi.f» (.Causada de las gorras, 
, ^ í ,? . ,,Q"® ^ '^i costa, á millares, 

Suelen hacer algunos escolares; 
k,í:¡; 'liy f-.^/rrll y aun mi Padre Ministro 
-\íVAfn í;r p"» Qu€ halagándome luego, ' 
ín >iu') >f • Me suele sacudir palo de ciego 

^ . Cuando menos me cato , 

i.iií.fíi 'ílí oij.iy tocando á rebato, 
.oíHj rAnV) ic Entra el sola ministro en mi aposento 
'•(l -íjí'rr' •; '; ^®" rostro mogicalo, 

' ^ •: Y yo digo: , ,,, 

""'"* '*■ Francisco viene acaso ' ' ' • ''' 

.■.r.iífÍMÍ» >fiMr;,. A. aplicar mi hacienda al Fisco. 



' Al l^tintin de las coplas se aparecieron allí las nueve 
Musas, es á saber: Clio, Caliope, Erato, Talia, Melpóme- 
ne, Tersicore, Euterpe, Urania y Polimnia. Muy bien todo 
aqitel sacro ceto venían con alegres semblantes y vestidos 



143 

ricos, coronas de laurel y lodo lo demás. Miré que sería 
el discurso de cada uno, mas reparé dos cosas, que no 
venia allí la Musa de Simón , y luego hice juicio ó que se 
debia de quedar en la cocina haciendo alguna pepitoria, 
ó no se atrevía á salir en público por quedar grasieata. La 
segunda, que pidiendo Gaspar la venia á Clio como á la 
princesa de todas, y después por su orden á las demás, 
dijo así. 

«El caso es que en un tiempo en que estaba perdido 
el mundo cargados los hombres de tributos y ya casi su- 
jetos á la muerte , sin tener que llegar á la boca , se de- 
terminó nuestro rey D. Felipe á tomar fuera, y cerca de 
la villa de Madrid, en el Prado, un puesto que está pegado 
con la casa donde ha vivido muchos años el gran doctor 
de la Iglesia San Gerónimo, para que aquel lugar fuese so 
retiro. Tuvo al principio nombre de gallinero; mas como 
el tal gallinero era obra de Rey, se adelantó tanto en her- 
mosura y adorno curioso y rico, que ya parecía mal darle 
este nombre; y así, por orden de S. M. , salió un decreto 
que ninguno llamase á aquella casa gallinero , sino el Buen 
Retiro. Y cierto, con razón, porque es tan bueno, que 
no hay delicias imaginables que en sí no tenga encerradas. 
Allí vi unos huertos tan hermosos y apacibles, qu3 convi- 
daban á un hombre á que hiciese su morada en ellos, que 
adornados de claras fuentes servían de espejo á los que las 
miraban ; allí había varías sendas á todos lados cercadas 
de rosas y jazmines. Empecé á caminar por ellas con gran- 
de gusto , recreando la vista , ya en los cristalinos estan- 
ques, ya en los vergonzosos claveles, que eran tantos, que 
aun el camino estaba sembrado de su púrpura deshojada. 
Pasé luego á un campo donde no se veían sino frescos y 
olorosos jazmines , á quien parece había franqueado el 
Arabia todas sus azucenas. Tenía cada jardín diversos y 
bien repartidos cuadros, haciendo el romero uaas letras 



U4 
con que se declaraba lo misterioso de las bien enredadas 
flores, y en medio de ellas estaba una fuente en donde 
emutándose el repetido aljófar , salpicaba con líquida fati- 
ga la encarnada tez de sus clavellinas. Por una parte se 
divisaban derechas y bien concertadas calles de árboles, 
cuya fruta , por ser tan abundante, tal vez no cabía en la 
rama donde se concibió el botón ; y para tener toas lugar^ 
aunque menos vida, se precipitaban á la tierra por las ven- 
tanas que las hojas abrían : por otra, sobre tiestos de pin- 
tada Talavera, que excedia lo mas fino de la plata, orde- 
nadas macetas de claveles, que casados con la albahaca que 
tenían á los lados, parecia que estaba la tierra vestida de 
pascua con espolin encarnado y verde. En efecto, está to- 
do aquel lugar tan apacible y hermoso, que daban á en- 
tender que la naturaleza y el arte que por lo menos habian 
estudiado lo que habian hecho. h, *, 

Bajó el Rey á su Retiro disfrazado con un vestido que 
le hizo la misma Reina; pero habito muy diferente del 
que soha traer en su real Palacio. Guando entró en el Re- 
tiro , ya la noche tenebrosa habia desterrado los arrebo- 
les del sol, y los crepúsculos del dia. Pero no obstante el 
ceño y capote de la noche, se le hicieron al Rey unas so- 
lemnísimas fiestas, cuya alegría, grandeza y regocijo á 
una acUmaban al Rey por príncipe y soberano. Estaba 
aquel hemisferio tan luciente con la multitud de hachas, 
velas y iaroles encendidos y colocados con hermosa pro- 
porción alrededor de la- plaza , que juzgaran los ojos que 
se habiaa desencajado los astros de sus quicios; mas pare- 
cia dia daro que noche oscura, y si á mi juicio quedara 
el hacerte en aquella ocasión , dijera yo que Diana y Fe- 
bo bajabpm á ver las fiestas. Hiciéronse varias suertes en 
la plaza; allí salió el de Olivares (acaso tuvo este nombre 
por venirle gran parte de su tesoro del aceite, fruto de las 
olivas) que como el mas querido y privado del Príncipe 



U5 
procuró esmerarse en todo, y salióle muy bien. Mostróse 
valeroso entre muchos un caballero del hábito de San Es- 
teban, al cual mostró el Rey tanta afición , que cuando ha- 
cia la suerte se levantaba de su real trono y se estaba en 
pié mirándole. Salieron también los pajes de S. M. y me- 
ninos dé la Reina á hacer las suyas en una graciosa esca- 
ramuza, todos en cuerpo, con vestidos encarnados como 
unos ángeles en hermosura , y casi de una misma estatura 
y edad, cosa que hacia mas admirable y festivo el regocijo, 
y se esmeraron tanto en sortear que por dar gusto á su 
rey, les hubo de costar la fiesta á todos ellos sangre y 
vida. Aquí se acabó la fiesta de los caballeros de primera 
clase, digámoslo así. Luego entraron á correr unas cañas 
otros caballeros de clase inferior, que como la fiesta era á 
su rey, cada uno por festejarle tomaba aquel hábito que 
mas gusto podia darle. Salió en primer lugar á despejar la 
plaza D. Pedro Mateo, y habiendo hecho la mayor parte, 
se soltó un toro que le hizo volver mas que de paso. Fue- 
ron delante en el paseo dos caballeros, el uno era Anto- 
nio Moreno, el otro Juan de Oña : entrambos con unos 
sacos vaqueros de chamelotes de vinos (sic), y por ataba- 
les dos cueros cuya consonancia traia embobados y abier- 
tas las bocas á muchos. Luego le seguian dos trompeteros, 
Andrés Alonso Botijón, y Juan Miedes (1) de la Huerta; 
el primero natural de Bejar , donde son los buenos nabos; 
el otro de la villa de Buena Boya: iban vestidos de botar- 
ga con unas gorras de Gascuña. Entró la primera pareja, 
que fué de dos Domingos , el uno con su vestido agiro- 
nado, el otro un poco picado á lo culto, y entrambos ve- 
necianos y muy semejantes en la pareja. Siguiéronles don 
Luis Pimentel y D. Martin Campillo, lindamente vestidos. 



(1) En el original que está de no muy buena letra, parece leerse Michis, 
Tomo xv. 10 



U6 
Lo que mas resplandeció en ellos fueron las barbas. En- 
traron luego D. Gregorio de Mendiola , natural de Pala- 
via y p. Juan de la Presa, natural de Corcobadonga, ves- 
tidos con tan maravilloso aliño que no sabré decir si se 
admiró mas lo airoso de sus talles, ó la gracia y buen aire 
de sus acciones. Tras estos entraron D. Cristóbal dé Grijal- 
ba y D. José de Navarrete, naturales ambos de Yillalon, el 
uno por naturaleza, el otro por desgracia. Estos caballeros 
por la mucha calentura no llevaban mas que una marlota 
encima de la camisa. En otra pareja venian D. Dueñas de 
Salamanca y D. Francisco Lucio Palantino, los cuales 
iban algo embarazados con dos mantas que llevaban por 
marlotas. En la última pareja coronaron el paseo D. Pro- 
curante Poacio de ¡Ceballos yD. Yallejo de la Cerna, tan 
apretado de bolsa el uno , como el otro de pretina. La pa- 
tria del primero dudo si era la ciudad de la plata; pero á 
mí me parecia gitano , porque á todos cuantos podía bue- 
namente les decia la buena ventura , y agarrábase tanto á 
la silla, solo por agarrar, que aunque se juntase todo el 
poder del infierno no podría sacarle un canto de ua real. 
Corriéronse las cañas con destreza y fueron tan lucidas 
las fiestas que concurrió gran número de toda suerte de 
gente á verlas, si bien sucedieron algunas desgracias. 
Porque á D. Domingo de los Girones le dieron con una 
caña en el oido y le dejaron sordo. A D. Luis Pimentel áe 
le hizo una hinchazón debajo de una quijada que le obli- 
gó á traer un morrión con su venda por debajo de la bar- 
ba, y cuantos le vieron juzgaban que era algún soldado de 
la legión úe Febo. A D. Martin Campillo le causó el sere- 
no y frió de la noche unos grandes dolores de estómagr», 
pero después de haber aplicado cosas calientes , se c&tñ\6 
grande cantidad de limones con que creció el mal y obli- 
gó á perder mucho tiempo á D. Gregorio y á D. José de 
Navarrete. Mas acertado hubiera sido comer lo cálido del 



147 
limón que son las cascaras, aunque se hubiera frotado con 
ellas los bigotes. A D. Gregorio quiso Dios que no le su- 
cediese nada, porque el pobre tiene muchos achaques. 
D. Juan de la Presa cayó del caballo y se dio un golpe 
que le obliga á traer desde entonces una pierna mas cor- 
ta que otra, y la barba fuera de su lugar, convidando con 
ella á que cada uno de los que le vean, diga encaje. A don 
Cristóbal, no obstante que llevaba sola la marlota encima 
de la camisa , se le encendió con la agitación el hígado en 
grande manera. D. José de Navarrete estaba ya escarmen- 
tado del desaire que le sucedió en otras cañas, y en estas 
hizo lo que le tocaba escogidamente , si bien quedó algo 
empapirotado. D. Procurante sacó de la fiesta de cada ore- 
ja la mitad menos, y menos malo es que de la bolsa. 

Agradecido el Rey de este agasajo, repartió algunos 
premios. A D. Procurante mandó le diesen unas orejas 
nuevas ; á Grijalba y á Navarrete los hizo gentiles-hom- 
bres de la boca; á D. Gregorio le quiso hacer también 
gentil-hombre de la boca, pero él no quiso aceptar, di- 
ciendo que estos dos ó tres años antecedentes lo babia 
sido de la cámara ; pero porque no se quedase sin premio 
dio título de ciudad á Ceniceros, con condición que hu- 
biese dos peloteros de viento. A los atabaleros dio privi- 
l^io para quedarse con la sisa del vino con tal que la 
diesen á D. Procurante , y así á los demás. 

Después de estas fiestas se siguieron músicas tan dul- 
ces que no sabré decir cuál me arrebató mas , ó la conso- 
nancia y suavidad de las voces , ó la armonía y variedad 
de los instrumentos. Llegando aquí el regocijo, vino nue*- 
va al Rey que por defender su reino habia dado la vida 
ua lucido ejército de infantes , que con diformes estragos 
perecieran á manos de la impiedad de unos hombres que 
armados con flores de lis, querían usurpar el mundo; y 
como un mal no viene solo después del pasado, se deter- 



148 
minó el Rey á salir de su Retiro, acompañándole lo mas 
puro y acendrado de la nobleza de su reino , para apaci- 
^nav una rebelión en un reino que por la mayor parte es 
de Judea (1), según dicen, donde mucho vulgo echaba 
retos que juraban á Deus no habian de admitir el nuevo 
sello en que venian unas letras que decian: Felipe IV el 
Grande. Pues en orden á esto quiso por entonces dejar 
su Retiro y salir á la defensa , aunque le costase la sangre 
de sus venas el defender, amplificar y dar á conocer su 
nombre. Mas presto se apaciguó el motin, y el Príncipe se 
volvió á su amado Retiro adonde concurrieron grandes se- 
ñores y potentados, que mirada su grandeza, parecia ca- 
da uno señor de un reino entero, á darle la obediencia y 
besarle el pié. Esta es la historia del Buen Retiro (conclu- 
yó Gaspar) edificado con tal costa que no puede entenderla 
bien quien no sabe de plantas. » ¡pm 

Dile gracias por la historia y parabienes del lenguaje, 
y dije sin duda que la ninfa Clio ó Marina, maestra del 
buen hablar, le ha infundido esta ciencia. Diome á entQn-;: 
der que era así con este tercetillo : . . ;.;i'> 

' ' De todo aqueste torrente '''^^'^ ^'*^ ^" ^^'^ 

Con que hablé , no hay nada mió, ofíSf Jl I liú} 

• , _, Todo es de la ninfa Clio. ^ ¡ . . ; , ¡oh f)i^/' ' ' 

Con que acabó su razonamiento, y yo alentado óon la 
presencia de las Musas pedí licencia para hacer el mió, 
y comencé así: .^i^'^^^^ hí. > ob í^oaq^sQ 

En este breve símil del Retiro (sagradas ninfas) veo 
cifrado al vivo el incomprensible y evangélico suceso del 
Príncipe de la gloria y Rey de todo lo criado, á cuyo 
mandar se rigen y mueven esos orbes celestiales cuya luz 
veneran los planetas; cuya ciencia lo comprende todo; 

(1) Portugal. .;íp')f> olí.- -f:'W7 fwi iníí! rrr/ ' 



U9 
cuyo brazo sujeta á sus pies la potencia do los mas extra- 
ños reinos y reyes, á cuyo nombre doblan las rodillas los 
cortesanos del cielo , los moradores de la tierra y del in- 
fierno. Decretó este soberano Rey hacer un Retiro no le- 
jos de la ciudad de Belén , pegado con la habitación de 
San Gerónimo , pues vivió ( según tradición de muchos) 
gran parte de su vida el Santo en el mismo lugar donde 
nació Jesucristo, y si bien el puesto que escogió, nunca 
tuvo nombre de gallinero, tuvo nombre de lugar de pese- 
bres ó habitación de irracionales vivientes. Mas ya por 
gusto del Príncipe se llamó el soberano Retiro, ó suavi- 
zando mas el nombre el portal de Belén. Allí estuvo apa- 
rejada una cama de campo pajiza , guarnecida con gote- 
ras de cristal helado, bordada toda no sé si de plata es- 
carchada ó de plateada escarcha. Bajó aquel Príncipe des- 
de su real Palacio el mismo dia que tenia determinado 
con un género de disfraz nunca visto ni oido; venia pe- 
queño de cuerpo, pero bien formado, afectando humil- 
dad y pobreza en él traje , aunque traia de secreto in- 
menso tesoro do riquezas, como se vio el dia que dio su 
vuelta á su real Palacio , pues es fama cierta y constante 
que replebit orbem terrarum. Su rostro parecía que arroja- 
ba centellas de divinidad ; pero el vestido se le hizo la 
Reina su madre tan á lo humano que á todos daba lugar 
para que le viesen y adorasen. Llegó al Retiro ya de no- 
che, tan oscura, fria y tenebrosa, que parecia que el cie- 
lo habia echado en ella todo el resto de sus rigores. Allí 
asistieron al punto todos los de su real Palacio , bañando 
aquel contorno de tantas luces que parecia reinar la de 
medio dia, como lo cantó á la arpa un rey tributario su- 
yo. S. 1 38. Nox illuminatio mea in deliciis meis, et nox si- 
cut dies illuminabitur. 

Allí viérades, hermosas ninfas, cifrado en breve espa- 
cio el adorno de los campos, la hermosura de los jardi- 



450 
nes, de las aguas las puras corrientes en su puro origen, y 
no echárades menos las delicias y amenidad de este mon- 
te en que habitáis ; porque la madre del Rey es un paraí- 
so ó huerto cerrado donde se incluye con ventajas todo lo 
dicho, desde el mas encumbrado cedro hasta el matorral 
mas pequeño , y aludiendo á este huerto dijo el gran pro- 
feta Ezeq. cap. 31. Omne lignum paradissi non est assimi- 
lattim illiinpukhntudine ejtis, quoniam specio$um feci eum, 
et enudata sunt éum omnia ligna voluptatis. No faltará en 
el auditorio quien lo explique. ; v(¿ i i< mi '■> .¿: » ; 

Al fin á esta purísima Reina la llaman UíS cfiat;Uras 
sagradas y los santos fuente sellada , paraíso deleitoso, 
árbol de la vida. Allí viérades ejércitos de ángeles unos 
con papeles de canto en las inanos, otros con instrumen- 
tos de arpas, cítaras, vihuelas, órganos, -violines, clavicor- 
dios, laudes, guitarras, tiorbas^ chirimías, clarines, flau- 
tas y trompetas, formándose con las voces y los instru- 
mentos una música tan celestial y suave armonía que os 
arrebatara los sentidos, y después de haber cantado mu- 
chos villancicos y alabanzas á los santísimos Rey y Reina 
discurrían algunos de ellos veloces por los aires á dar la 
nueva del Rey recien nacido. Los primeros que concur- 
rieron á festejarle fueron los pastores. >*■ Hiúhíivymr 

Vinieron algunos de la Ventosa, Naharros y Ontiveros, 
en compañía de sus curas; bailaron luego unas folias cua- 
tro que se llamaban Castillo, y por otro nombre Destripa- 
terrones, Antonio del Ocíco, Jabayer de Fonfria y GiMmon 
de la Mota, natural de Fuenterrabía , daban la cabriola 
mayor que otro tanto, y tocaba una gaita zamorana Bo- 
tija , el sacristán, que parecía soplando uno de los vientos 
que pintan en el mapa. Los curas mas á lo grave festeja- 
ron al Rey con coplas de repente, y pasos de garguero. 
Pero uno de ellos no se mostró tan festivo ; lo mas que 
hacia eran unas reverencias doblando un poco las rodí- 



151 
lias, las cuales habia aprendido de las aldeanas. En lo de- 
mas estuvo serio y asustado de ojos , pasmado de cejas, 
y con cara de víspera de juicio ; y finalmente haciendo 
las mismas reverencias con el reyecito en las manos , pa- 
recia que se le quería dar á comer á los circunstantes. 
Con esto habiendo hecho cada uno lo que supo y muchos 
lo que no gabian , se retiraron afuera todos, porque llega- 
ron á darle la obediencia el privado del Príncipe y los 
demás caballeros que venían á festejarle, y en adorándo- 
le ordenaron sus fiestas. 

Salió el de Olivares á hacer suertes que agrada- 
ron mucho al' Príncipe, porque untado muy bien con 
el licor de las olivas de donde ganó este nombre, 
luchó con muchos y n\úy fuertes contrarios , y los ven- 
ció á todos como valeroso atleta. Discurria por una 
y otra parte festejando al Rey unas veces á lo divino 
y otras á lo humano. D. Esteban de Pedresa hizo una jus- 
ta en que él estaba solo de una parte , y de otra muchos 
que le tiraban piedras hasta preciosas, y él las cogía con 
tal maña y gracia, que apenas. las cogia cuando las en- 
gastaba luego en una corona. Perfeccionó este diestrísimo 
caballero la suya, y ofrecióla al Príncipe que todo el tiem- 
po queduró la fiesta le estuvo mirando sin sentarse, y por 
esta gracia le dio título de capitán general y primicerio 
de todos sus soldados. Salieron luego gran caterva de ni- 
ños que competía en ellos la inocencia con la hermosura, 
que coíi linda gracia dejaron en el suelo tejida una alfom- 
bra de fina púrpura, por donde saliese el Rey si hubiese 
de hacer alguna jornada. Aquí se levantó un gran motin 
que le obUgó á salir del Retiro y andando por allá fuera 
le hirieron ; pero fué en ocasión que ganó gran nombre 
con ella y se llamó Jesús, y con él selló á mucha gerita 
que estaba rebelde. Porque pidiéndoles el Rey qu® pusie- 
sen aquel sello sobre sus corazones , y le embrazasen co- 



152 
mo escudo, ellos resistieron; pero el Rey como infinita-i- 
mente sabio , tuvo modo como sujetarlos y hacerlos reci- 
bir el sello, el cual entregó á algunos privados suyos para 
que le llevasen por todo el mundo. Volvióse finalmente á 
su Retiro , adonde le vinieron á dar la obediencia tres 
monarcas árabes de nación , ofreciéndole dones, con que 
mostraron como verdaderos sabios, lo que estfiba encer-^ 
rado en aquel humanado PríncipeííaiÍK}cí(> ni olmk ..i Jm\ 

Este es (benévolo auditorio) el Retiro qué escogió pa* 
ra sí el Rey verdadero y Príncipe del cielo en tiempo en 
que estaba perdida la tierra, sujeto el mundo á los enga- 
ños del demonio, cargados los hombres de tributos infer- 
nales, y vecina ya la vida á dar el último aliento entre los 
afilados aceros de Aqueronte. D^ todas estas dichosas 
fiestas fué origen la venida del Príncipe al Retiro ó portal 
de Belén , y del cómo de huerto divino , posee hoy la 
iglesia olorosas flores y ricos frutos. Pues como dice San 
Bernardo, Ser. 3 de Nativit. Solemnüas Stephani, Joannis, 
Pueroriim innocentium, etc. , sunt fructits Dominicce nati- 
vitatis. 

Para todo esto me dio pié la relación del Retiro de 
Madrid, en que veis (dulces musas), maravillas nunca oi- 
das ni vistas. Aplaudieron todas mi relación, y prometién- 
dome ayuda para dar tema á los poetas que quisiesen 
componer y alabar á Dios en sus obras, me despedí de 
ellas porque cerraba ya la noche , y en compañía de Si- 
món y Gaspar me vine á casa. 

Gran parte de la noche gasté en buscar motivos para 
mover á los poetas á que honrasen mi cartel; pero prin- 
cipalmente para que se aumentase la alegría y regocijo 
del nacimiento y venida del verbo eterno, y aunque hallé 
muchos y me costó harto el hallarlos, no quise ponerlos 
aquí por no alargarme, confiado en que no-querian pr¡r 
var la fiesta de esta gloria, ni enterrar sus dorados talen- 



153 
tos , ni menos quitar á todo el Colegio el gusto grande que 
tendrá en oir las poesías. ' * 

Apenas hirió á la opaca noche con el primer crepús- 
culo la clara aurora , cuando volví á mi Parnaso. No hu- 
bo cosa notable en el camino ; solo topé una tortilla de 
huevos, toda llena de polvo, junto á un casco de un plato, 
y luego dije: ¿qiie me maten si esta no se le cayó al predi- 
cador de Apolo ; á buen seguro que si toparan muchas de • 
estas los perritos de Linares que no se metieran en inquie- 
tar á nadie. » ''^* ''''^ .:>i(k><ü{| b is;> ohifinm-oítí / íííí'uxj- U, 

Llegué al Parnaso donde topé las nueve Musas, todas 
con sus guarda-infantes y con mas faldas que hay á me- 
dio dia en la cazuela de las porciones, que no lo enca- 
rezco poco. Gomo sabian ya el fin de mi jornada despa- 
cháronme presto, dándome temas, y apenas pasé allí los 
ojos por ellos, cuando hiqe el debido reconocimiento para 
venirme. Pero, preguntóme Clio , ¿cómo está el P. Gaspar? 
Con unas cuartanas, dije yo, pero cúralas con un par de 
huevos cada mañana , con que se va hallando no peor, 
fuera de qiié cada dia gasta buen pedazo del mal humor 
que tiene allá dentro. También salió allí al somormujo la 
Musa de Simón con el vestido de entre semana á pregun- 
tarme por él. «Simón, dije, es el gallo de casa, y con ser 
tan viejo no deja de jugar al escondite. ¿Y el P. Predica- 
dor? preguntó Hipocrene? Ese padre, respondí, ya está 
ordenado de epístola y no se contenta con rezar los Kiries, 
sino que también los predica. Pero allá están con cuidado 
de que si hubiese de cantar alguna epístola no suba al 
pulpito á cantarla, porque con dalmática y todo lo demás 
^^ quedará á predicar. Con esto me despedí y me vine , y 
estando en irii aposento dispuse el certamen como se sigue: 



i!ltf| íkinCKt 





i(t in \w^ 




') hilm' 


r.irAu. 


,, 



CERTAMEN POÉTICO 

'JÍ) BllihoJ íifm oqo, PRIMERA NQCHE. ^ ^j^ 

.ofcíq ni; of) , 'lOli í4)í)í .a»^auff 

^^ Pafa la primera noche pidió la madre de Orfeo y de 
\ú poesía, Caliope , que se aludiese áel Retiro, explicando 
el excesivo amor que nos mostró Jesucristo con su venida 
al portal y nacimiento en el pesebre, en esta glos^: 

íííi í- /prí on.i Desu.amor el fuego es tal . . 
. j * Que mas al hielo se enciende, '»»»"♦'*'-," ';'^ 

~<;>n'i ol Oíí OOp y en pajas no menos prende i') íií íí'^ mb oib 
-íiqííob /íJKifnoi; ^ue prendiera el natural,; r;;.^ O(nol) .ojíííí o^)\')! 

;Üevará el que mejor glosare un compendio de Diana; 
^1 segundo un rosario de bálsamo; el tercero un famoso 
pedazo de solomo ; el 4.^ un ante (1) de pasas. 

Para esta misma noche seis estancias de versos sáficos 
en que se pinte un coro de ángeles cantando, alabanzas al 
Niño , á su Madre y á San José. El que cantare mejor lle- 
vará una docena de medallas grandes; los demás, llevará 
cada uno una docena de ortografías que les dará el her- 
mai^o ]^re§?a. , 

,, ' SEGUNDA NOCHE. '' 

La seguhaé nocné hace ^ ía fíestii '' át pWmicieró cíe íós 
mártires, la ninfa Melpómene, la cual no ya en tristes 
tragedias sino en la dulce voz de ocho quintillas, pide 
que se cante el martirio de San Esteban, y la estancia de 
Cristo en pié, mirándole. El que mejor conceptuare llevará 
un Poza: de ayudar á bien morir \ el segundó un libro de 



1) Vale en la mesa tanto como principio. Antes, entremés y postre. 

1 
I 

\ 



455 
cera; el tercero, almuerzo; al cuarto si fuere el hermano 
Mendiola , se le concede que pueda rezar mañana, verbo 
'• y gracia, las vísperas de hoy, y esto toties quoties, y si fue- 
re el hermano Campillo, que cuando se ordene lleve pues- 
ta el alba desde casa hasta donde hubiere de ordenarse, 
aunque sea fuera de la ciudad. í*»^ r</í 

Stefanos en griego es lo mismo que corona, y así para 
ésta misma noche se pide una epigrama de los dísticos 
que eada uno quiera ; aludiendo á que Esteban es corona 
de sí mismo. El que la hiciere mejor, llevará un buen ro- 
sario de bálsamo. Los demás podrán tomar todo lo que 
grandiosamente les diere ^AutonÍA MPíi^ttOw 



TÉRCEBf fíOCHE. 

tJ ¡lilis "Iv/*..- .. ■ ^ 



Para la tercera notíhe pide la ninfa Tersícore que se 
engrandezca y celebre el valor y denuedo con que San 
Juan Evangelista sé ofreció á Dios en la tina de aceite, 



*»^ 



glosando e^tá fcdonditla:^'^"'''^^^ ^'^^ 



íH ; :jh: 



/í l^i h'U:U -M; 



A los sagrados altares 
De Dios, coa licor de olivas , 
Hoy ofrece en llamas vivas 
Sacrificio el de Olivares. 

El primero, ttn Gandió; el ségatido, un libro de cera; 
el tercero; para almorzar dos pies de longaniza, medidos 
por el del hermanó Mendiola; el cuarto, que no pase sino 
es chanflón. 

Esta misma noche se hácén ñ% versos hei'óicos en- 
grandeciendo el heroico y agudo ingenio de San Juan, que 
con tanta destreza explicó la divinidad y humanidad de 
Cristo; llevará el mejor un Villacastin. A los demás se les 
dará ó la mitad de un pemil ó de una empanada que par- 
tirá el hermano Mendiola meta por meta. 



íkíio/ .«iieñeíH lesín ^cíüaata n€che. /masías « i^íoibíis^ 

'Para la ouártá noche ofrece Talía con su florido nom- 
bre un ramillete de flores á semejanza del que de sí ofre- 
cieron á Dios los santos niños inocentes , y así pide que 
se hagan seis canciones pequeñas en que se cante la di- 
chosa suerte de estos niños en ofrecer en edad tan tierna 
sus vidas al que se las dio. Han de ser las canciones al 
modo de estaiíj/olí , io|efa. 9isi.^Í£Í M oíop la.ofMí&rk éi> 

"'^^ ^' ''^''' ^^^^^^kUeíii'ibkabar^aV ''^ -oam^íód í^b oit*^ 
Tierna legión , con numeroso acento , ' '^^ 'lí'íilbíí tótj¿ 
> Prendas de la esperanza 

Que al mundo das de su feliz aumento , 

Pues hoy con pecho fuerte 

Triunfas gloriosa de la misma muerte. 

'»^ '''I' ^' '■'''■■ '-■■', 

,j.^ Llevará el priinero un estuche de faltriquera; el se- 
gundo una docena de medallas; el tercero almuerzo car 
liento; al cuarto se le da licencia para que cuente ejem- 
plos apéndices que le dará el P. Vaeza. 

QUINTA NOCH&/''^? <í 

La quinta noche pide la ninfa Polimnia un romance 
en que! se; aplique el nombre de Jesús á la Compañía, y se 
explique lo mucho que con él ha ganado por todo el mundo.. 
El primero Mgapgrá una imagen de Nuestra Señora con su 
marco de ébano. El segundo un libro de cera. El tercero 
longaniza. Al jcuarto dairá,eliP). Gachupin uc^^ pa^a con que 
escupa la^: flemas. ^i . ?.;'; , r 

.,{> Esta niisma noche; se dé razón en una epigrama 
(cuanto mas breve mejor) por qué dio Nuestro Padre San 
Ignacio á la Compañía , el nombre de Jesús. Llevará la 
mejor una docena de medallas grandes, r . ..^ , ., , .\„, 



157 
lobiftiíipni í í '» «« Wfívoiq ofenijijí» fejfif|i;\ 

Hip» V%lb 0\ SEXTA NOCHE. >fM¡'> (>| yo,f r^jjp |.) |j., 

La ninfa dio, como reina de las demás, ha «tomado, , 
por suya la fiesta de ios Reyes, y quiere que, se coronen ^ 
nuestras Navidades con cuatro octavas, en que cpn, sal y 
agudeza se describan la venida, dones y adoración, de los 
Magos. Tendrá por premio el que mejor se ajustare á este 
asunto un libro de cera. El segundo dos imágenes guar- 
necidas en cartón. El tercero solomo. 

Las poesías se han de leer en el mismo dia que aquí 
se señala, y se distribuirán los premios el dia de los Re- 
yes ó el de Año Nuevo. Serán jueces el P. Vaeza y P. Sa- 
las, con que tendrán todos entretenidas y gustosas Pas-, 
cuas que dé Nuestro Señor áVV. RR. tan cumplidas como 
nuestros superiores pretenden.» - 

Y yo también, mi buen P. Pereyra, pongo fin á está mi 
epístola con la misma salutación. Valladolid y Diciembre 
22 de 1638.=Juan Chacon.==Al P. Rafael Pereyra, de laj 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 



HÚ mÍB¡ Madrid á 29 de Diciembre, de {Q^S, .... . 

lí Las Pascuas han entrado con grandes consejeros, en 
lo cual se conoce crecen mas las dificultades de, sus ma- 
terias. Los primeros son los cardenales Spinola y Moscoso, 
el marqués de Gastrofuerte, el marqu^ de Castel Rodrigo 
y D. Francisco de Meló, con que tote IciS gazap^i.tones 
hechos por él en Lombardía reciben favor, f^^ni ^k pg 
Esto es acrecentar el número y no el Consejo, que al 
cabo nadie depone lo que le dan. Así lo hizo el cardenal 



Zapata cuando proveyeron el cargo de inquisidor general 
en el que hoy lo ejerce, que yéndole á ver le dijo «que 
bien sabia Su Eminencia que el oficio no se habia provei- 
do y que teniéndole él habia de ser inquisidor general co- 
mo antes. » Respondióle el cardenal : « Vayase V. S. con 
Dios, que ni yo lo serení V. S. » con que el fraile quedó 
persuadido, y esto mismo sucede con los consejeros, que 
lo que se sabe en las calles se comunica á ellos > y lo otro 
y grande queda arriba. 

A Diego de Buitrón, alcalde de Fuénterrabía , ha he- 
cho S. M. merced de un hábito de Santiago, de una al- 
caldía de 600 ducados, y teniente de los alcaldes de 
aquella villa por su vida , y otro hábito para una hija que 
tiene. A su cuñado , el capitán Juan de Urbina , soldado 
de servicios y bríos que se halló dentro, otro hábito y., 
sueldo de capitán dentro de ella por su vida y dos escu- 
dos de ventaja sobre cualquier sueldo. 

Los oidores que fueron á Guipúzcoa piden 6,000 hotón 
bres para fuera de ella y á Vizcaya 400; notable desigual* 
dad: á la que ha menester defensa propia se le piden 600, 
y al Señorío qué está fuera de este ries^, 400. 

De Alemania ha habido correo y hay cartas de Bri- 
sac de 22 de Noviembre : escriben que los imperiales ha- 
blan atajado los víveres á los sitiados , y que estaban con 
ánimo de desalojar al duque de Weimar. 

Al cardenal de Saboya se le entregó el ejército del 
Rey para ocupar á Asti; pero la duquesa de Saboya su 
cuñada, que no debeí de tener peores inteligentes que éi, 
madrugó mas y metió guarnición de franceses dentro. No 
quiero pronosticar los males que estos mendigos han de 
causar á la monarquía. Dios, 6¿o. Madrid y Dieierabre 
29 de 4638. ■■ ■' ^^'''-'í"^-'.! .:> ¡ :■ m.| .../.. ' 

■■■) '»M / oinainí í'> líijii >'» »í'm; >/) o.{. 



159 



Madrid y Diciembre 2!8 de 4638. 



]*} 



(Tom. H9, fól. 428.) iJ í)Up ' Jfi f 10 i" ; i . 

nügf)rj juíího y>\ oh' 
En la lechigada de los consejeros de. Esííádo la mbren 
salió el cardenal de Albornoz. 

El desmán de Lombardía fué mayor de lo que avisé, 
porque el de Saboya tuvo trato con Asti ; para ejecutarlo 
le dieron gente del Rey. La cuñada hizo el reparo á tiem- 
po con ineter guarnición francesa en aquella plaza y en 
la Carmañola , y con ellas y con las demás que tienen en 
el Piamonte, como son Carinan, Piñarol y Turin, son due- 
ños de todo él , y me han asegurado que la duquesa hizo 
degollar al obispo de Ventimilla (Ventimiglia) que inter- 
vino en esta inteligencia por el cardenal, que por allá de- 
güellan obispos como por acá pichones. Esta casa de Sa- 
boya nos ha de arruinar. 

Lo de Brissac dará cuidado , sin embargo de lo que 
escribieron Guetz y Lamboy, generales del Emperador, 
que tenian ejército grueso , y así Leganés les enviará su 
socorro, y el señor Cardenal Infante el suyo con Pico- 
lomini. 

Al Almirante han hecho nuevas instancias que acepte 
elvireinato de Valencia, y le dan 100,000 ducados de 
ayuda de costa para doce años después que hubiere muer- 
to en su encomienda de Piedrabuena , cuya futura tiene 
su hijo el conde de Melgar , y a] mismo seis años de su- 
pervivencia para pagar las deudas, de forma que seis años 
después de muerto él , la ha de heredar el de Melgar y en 
otros doce se ha de cobrar la tal ayuda de costa. Él se 
ha excusado de lo uno y de lo otro, diciendo que el pre- 
mio mayor para él es servir á S. M. en la cámara. 



160. 
Mi señora la condesa de Olivares ha estado mala esta 
Pascua, y se halla mejor. También lo está de dos dias acá 
el cardenal de Borja; no sé si de ahito de lo que comió en 
el banquete que dio al Consejo, ó de pena de lo que gas- 
tó en él, que tiene 200,000 ducados en doblones debajo 
de la cama, según dicen sus criados. Madrid y Diciem- 
bre 28 de 1 638; ^>ti H<yiu\pmmt «i»í tAi i íni^Hikrtíí í*Í h'ó. 

,'>47i; fufj) oí f)b "loyctn ln(\ núvináiuo \ 'U íum: 
úhhHyYi'i^ fnnq ';itv./ no*) oln/íl oVííí A/odn'-. '>í) b 6li|ní»q 
-íífoil i; (nuq'j'i' (') oxiif íibím;') tíd \^j)}í ¡'¡h 'í\íV)ií U0'tf>iíi 
no f f'\(ííq ítíí')rf[)K d') ii^nmü fífúñtnnuii 'v.U>m aoí? Ca[ 
m} n'>n')r) óup^mnobeiú ííoj y <j;í'ff> íuí'j y .ii}í)íM>iiníí!J uí 
9iiJí nos .íii'tnT y IotíjúIíI Jimhii\ fio« ohuí') .'jínhunúH h 
oviff i;>íí^npifh ííí '>{!]) oí)íi'iiíí.:'.^*« liííii f)ín \ J'i oítoi :f>l) ajü 
-latni: oiqi (líií^iííi'itíi )Y ; íilliiuij'í»')'/ ob oq^ida iii 'W>\h}i:ú^ 
.-íít) i.IIí; .'itm] ')u\s ^h'AvAmv) fo -H-q í,;->nü:4íí';iJnf íjrví an oíiiv 

.'ifiííjiinn íibíjii r-otí nt/od 
oiH) (»i 'ib ,o^4!r,(fiM'-) ni;- ,olM;hiíí) fViiíb :íív..íÍ')?1 ',»l) oJ 
. (.' iíí'/i'tq.K/l hí> ".í';i')íí'';ii ,yGíííif{.i} .y-xJ'íuO i!()'f)i(í'¡'ir>'<'í 
11-'. i^:\\',^^^\ñ "• ? -• ' í \'(\ (^ .{i^'nrv^ i»li:.ií')¡') íiniííOi oi"- 

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o)<|'>'i/; '>np p.íiinijijhiti *5íi7riiííi Oíi >Ojí í<;,íÍ '.imriijííl/, i/;^ 
'>(> <()b(í)nb 000.001 ímí> o! ■/ .íí(*)fí'.ír:Y /ív oj.irii^ni/ 

jjjjííi 'miduil oupaofji]?.^)!) r.oíiKfrij) \vu\i\.v,\''.'^^} ^ih übíí 
on'úJ i.'iiHfíl (;/*'•> . íííioíjdiribf^i^í í^J) (;Ii{i*«!iuo)íj'í íih nu < 

-ii> '>b KoHí; ^.í'»- (naáiui U» V f'íi;;vi')l/^ 'ú> dIxíO'í í) ofííí ■ 
K<úu\ ?.i;p. íH/p j,iu»()l '/b ,«í}buf>b fiíi! í'iíVq ''¡uíj iii')Uí>7Íy'i'. 
no f ií;;2lóíA ol) í'> 'HíÍk^i^OíÍ -^h íhí ííÍ Jo oííoíi;í; oh r¡oiH|ir! 
o>, I/} .<;)s!O0 oh ■ íibíi /i; líii n( undíri ',], ;;,{ ,.,^; jr^oh ^-.oii 
- «jíq lo 'jq) oh:! ix'í) .(/lio ol oÍj / <»i:íi i)\ 'A) {)í»í^r,ír)/'».i> 
i/ii hhV) f':l fío V .?. I 'úfv" .'■'• ¡'» í;n;q -xv/íjü^ ')i: 



i 61 



AÑO DE 1639. 



Madrid y Enero i de 16,*)9. 

(Tora. H9, fól. 1056—7.) 



Pax Christi , &c. No escribí á V. R. el correo pasado, 
porque no habia cosa ninguna de nuevo de que poder 
avisar, y ahora hay poco mas. Porque V. R. no esté con 
cuidado diré lo que hay. 

Han estado muy cuidadosos estos dias porque se sabia 
se habian remitido cartas de S. M. ¿C todos los partidos y 
cabezas del reino y no se sabia lo que contenian. Habrá 
tres dias salió á luz este misterio , y se publicó una pre- 
mática en que se manda se registren todos los franceses 
del Reino, y que no puedan salir de los lugares donde ha- 
bitan sin licencia del corregidor, á quien se le ha dado 
orden de lo que en esta parte ha de hacer, las cartas se 
han de abrir en todas partes á 6 de este. No se sabe lo 
particular á que se ordena este registro, ello vendrá á re- 
matarse en algún tributo. 

El presidente de Castilla ha llamado á todos los seño- 
res preguntándoles qué gente podrán llevar consigo cuan- 
ToMo XV. ' 41 



1 62 
do S. M. saliere en campaña , y todo se va escribiendo 
para que cuando se les pida conste. Asimismo les ha 
dicho vean qué arbitrios ó medios les parece serán á pro- 
pósito para ejercitar lo que ofrecen, que para todo se les 
dará facultad real. 

Grande falta han de hacer los galeones que por ahora 
se sabe ya no vienen. Llegó aviso á S. M. de todo lo su- 
cedido. Los galeones nuestros eran nueve; pelearon tres 
veces. La primera fué con la capitana cinco navios que la 
toparon sola; pidiéronla se rindiese y que dejarían libres 
todas las personas. El general D. Garlos (Ibarra) mandó 
no se disparase pieza ninguna hasta que él avisase; cer- 
cáronla por todas partes y llegaron á abordar dos navios 
por los costados. A este tiempo mandó jugar la artilleria y 
mosquetería, y fué reñidísima la pelea con grande daño 
de los enemigos. 

El dia siguiente, al amanecer, llegó la almiranta nues- 
tra á juntarse con la capitana, y sacudióles también á los 
enemigos, que tuvieron de retirarse. Dieron aviso á su ge- 
neral Pié de Palo , el cual dicen los trató muy mal de pa- 
labra, diciéndoles eran unos gallinas, y que siendo cinco 
para uno no habian tenido valor para rendir el navio. Don 
Garlos , dicen , se portó con grande valor , y que habién-*^ 
dolé echado una bomba de fuego en el navio , y no atre- 
viéndose los soldados á sacarla fuera, él se abrazó con 
ella y al arrojarla fuera reventó. Hizole tres heridas, una 
en el rostro, otra en el pecho y otra en el brazo, aunque 
todas, por haberle cogido al soslayo, de poca importancia. 

Habíansele llegado al enemigo otros siete navios que 
eran por todos los que tenían 24 y ya los nuestros esta- 
ban juntos. Tornóse á pelear al dia siguiente, y la noche 
los esparció. Al otro dia , viendo á los nuestros á punto de 
guerra, no se sabe por qué alzaron velas y se fueron. 

Dicen murieron de los nuestros 50; otros dicen 80. 



163 
Esto es lo que vino con el navio de aviso. El daño de los 
enemigos hasta ahora no se sabe, y debió de ser muy 
grande, pues siendo tan superiores en velas y gente el 
no atreverse á pelear indica fué grande el destrozo que 
padecieron en los dos encuentros (1). 

Han mandado á los hijos de algo se alisten y estén 
aparejados con sus armas y caballos para cuando se les 
diere orden ; no falta quien diga ha salido ya y que con 
efecto les mandan que marchen. 

Paréceme que anda trabajoso lo de Portugal con el 
colector del Papa. Últimamente se ha sabido le han quita- 
do las temporalidades, y que le han mandado, salir del 
reino. Ya V; R. sabrá la causa , que fué por un edicto que 
sacó contra una ley muy antigua que hay en Portugal, en 
qué está mandado que la hacienda que se dejare á los 
eclesiásticos y obras pías, siendo bienes raices, tengan 
obligación dentro de año y dia de venderla á seculares. 
El colector declaró era esta ley injusta, impía, &c. , y con- 
tra la inmunidad eclesiástica , y sacó varios edictos contra 
ella. Este es pleito antiguo desde el tiempo del rey Don 
Juan; hánse hecho en razón de esto muchas consultas, y 
entrado en ellas los hombres mas doctos de los Consejos y 
muchos eclesiásticos, y S. M. desea con todas veras no fal- 
tar á lo que á la Iglesia se debe, ni perder tampoco lo que 
tantos pontífices han concedido al reino de Portugal ; y 
aunque le aseguran es justificado su derecho, varias ve- 
ces ha hecho se consulte de nuevo, y últimamente se ha 
mandado esto. Sin duda que está muy bien mirado, pues 
quien tanto desea servir á la Iglesia como S. M. , sino fue- 
ra muy clara su justicia , no hiciera tan grande demos- 
tración. 



(1) Véase supra pág. 124 donde se trató ya de este combate marítimo. 



IG4 

Dé Alemania hay varios pareceres en lo de Brisac. 
Unos dicen está muy, apretada y con grande riesgo; otros 
no sin algún fundamento que con una grande avenida del 
rio (jue pasa cerca de ella , se habian las trincheras des- 
hecho y ahogado muchos, y retirado los demás sin la ar- 
tillería y municiones. Esto dijo el último correo que vino 
de Alemania, y habiéndole detenido en Paris habia llega- 
do correo de Alemania á aquel rey , como estaba la plaza 
para rendirse, con que se celebró la fiesta con luminarias 
y repiques, y á nuestro correo le dieron licencia para ve- 
nirle. El dia siguiente llegaron otros dos correos de Ale- 
mania, y se sabe anbaban muy tristes los franceses. Nues- 
tro correo hizo diligencias por saberlo con amigos suyos, 
y le contaron era por la inundación que habia hecho el 
Rin, quitando de las manos la victoria á los franceses. 
Después acá se ha confirmado esto por otras cartas; mas 
por no ser de niinistro no se tuvieron por ciertas. Aguár- 
dase presto el correo de Flandes que dirá lo .cieptp, ,d6 
lo que hay. i :.! ; ;; :t;ií í : (¡¡i i 

La duquesa viuda del duque de Saboya ha entregado 
de su voluntad á su hermano, el rey de Francia, dos pla- 
zas; la una se llama Momilian y la otra es el castillo d(^ 
Niza. Ella le quiere tener grato por si el hijo se le muere, 
y si vive lo llorará cuando no lo. pueda remediar. ...^1 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud 
que deseo, y muy buenos principios de año con otros 
muchos. Si estuviere ahí el P. Cristóbal Pérez, V. R. se 
sirva de hacer lo que le he suplicado, y le dé de mi parte 
los buenos años. De Madrid y Enero 4 de 1 639.=Sebas- 
tian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, en Sevilla. 



165 
Madrid y Enero 5 de i 639. 

(Legajo suelto, núm. 1, fól. 506.) 

Ha llegado el gentil-hombre que trajo el aviso, y di- 
ce como pelearon 16 horas contra 24 bajeles del enemigo, 
y que habiéndolos maltratado, supo D. Garlos Ibarra que 
á la entrada de la Habana le aguardaban otros 1 2 bajeles, 
y por hallarse maltratado, y porque los nortes se lo es- 
torbaban se retiró á la Veracruz con sus fanales encendi- 
dos. Murió D. Nicolás de Raspuru y otro capitán llamado 
Pedro de Herrera. 

El domingo pasado se echó aquí un bando de que to- 
dos los franceses de la corte se reizistrasen dentro de ocho 



dias con sus haciendas, y que ninguno de ellos pudiese 
salir ni una legua de ella sin pasaporte. Hasta ahora no 
descubre otro fin este mandato ; adelante se sabrán sus 
efectos como los de los eclipses. 

Ayer, hubo correo de Italia con cartas de 22 de Di- 
ciembre con nuevas que han de dar harta pesadumbre 
este año; porque avisan que Brisac parlamentaba, y solo 
aguardaba el socorro que S. A. le habia enviado con el 
conde Picolomini : plaza bien defendida y mal socorrida, 
y no sé si con opinión segura del general Guetz , y lo que 
asombra es que en ocho meses de sitio no la haya socor- 
rido todo el Imperio; ni el duque de Baviera, sobre quien 
va á descargar la mayor parte del trabajo; y Milán y Flan- 
des con toda Alemania no han de holgar , y mas con lo 
que avisan que no habia plaza en el Piamonte sin guarni- 
ción francesa. El único remedio que aquí se previene para 
tantas amenazas de daños, es que S. M. (Dios la guarde) 
salga á Burgos. Dios , &c.=Madrid y Enero 5 de \ 639 (i) . 

■ ;- 'lié. ímIi i< 

(1) No tiene lirma. ♦.;,'.. 



166 
Madrid y Enero 8 de 16S9. 

! . t / } (Legajo suelto, nuni. 1 . , fól. 506.) , , 

Lo demás que trujo el correo de Italia fué qué el car- 
denal db Saboya con 10,000 infantes y 2,000 caballos lle- 
gó á legua y media de Turin, donde tenia tratado con 
personas principales; una de ellas era el secretario Glaret- 
ti, el principal del duque muerto. Este traidor dos veces, 
la primera en el trato con el cardenal, y luego contra este, 
fué á revelar el secreto á la duquesa con que se descubrió 
todo y se desvaneció el pensamiento : que fué necesario 
que el cardenal se retirase. Bien es verdad que por fuer- 
za quisieron detenerle en uno de los lugares que tomó, 
diciéndole que ellos le ampararían. Al Glaretti le prendió 
la duquesa á la primera instancia ; pero luego le puso en 
libertad. // 

Este caso ha desesperado del todo á' la duquesa, con 
que ha entregado el estado á los franceses, y queda harto 
que hacer para el año que Va entrando; y mas si se pierde 
Brisac , de donde han escrito que el duque de Baviera ha- 
bía hecho prender al general Guetz , á quien han culpado 
de omiso , y que iba al socorro de la plaza el conde Fe- 
lipe de Mausfelt, otro general de los del Emperador, y 
era este el último esfuerzo. Otro trato anda en Alemania 
que , si se concluye , acabará coa la casa de Austria. Ha 
muchos dias que el marqués de Braudeubur (Brandem- 
burgh) desea casar á su hijo mayor con la heredera de 
Suecia, su prima, y ha tenido la materia grandes antece- 
dentes, y al presente tiene tal estado que la tienen por 
concluida , y aquí ha seis meses que están avisados y so- 
licitados de los confidentes para el remedio; pero por mu- 



167 
cho que la soliciten primero ha de suceder aquí el caso 
que lo crean y será tarde. Lo que al presente tiene muy 
buen estado es el famosísimo teatro del Retiro, que ha de 
exceder á todas las maravillas del Orbe. 

De Alemania escriben que el Turco se habia unido con 
el Mogor contra el persiano, pues viene a su convenien- 
cia que estas fuerzas bárbaras y tan numerosas se ocupen 
por allá. Otra escriben al embajador de x\lemania, muy 
graciosa , y es que llegó á Gonstantinopla la nueva del 
nacimiento verdadero ó supuesto del delfín de Francia y 
fueron muy extraordinarios los regocijos del embajador, y 
entre otros hubo invenciones de fuego de morteretes y 
cohetes. Las sultanas , niñas tiernas y retiradas en aquel 
devoto encierro del Serrallo, se asustaron del ruido y en- 
viaron á decir ¡al embajador que hiciera cesar aquel rui- 
do. Los monsiures sin hacer caso de este recado prosi- 
guieron en su fiesta, y ellas enviaron una escuadra de 
genizaros para que los moliesen á palos, los cuales eje- 
cutaron su mandato con tanta puntualidad que los tullie- 
ron y no tuvo el pobre embajador quien le sirviese aque- 
llos dias. 

Rocheliu casó al conde Arcour (Harcourt), hechura 
suya y general del mar Mediterráneo , con su sobrina la 
viuda de Piloraus (Puylaureils), valido del duque de Or- 
lieus, y al conde persuadía que casase á su hijo mayor 
con la otra sobrina, la Convaler (Comballet); pero este 
no viene en ello. Dios, &c.==Madrid y Enero 8 de 1 639 (1 ). 



(1) Está también sin firmar. 



168 



Madrid y Etiero 11 de 1 639. 

(Tora. 129, fól. 1058.) 

Pax Ghristi, &c. El correo de Flandes se está aguar- 
dando por horas. El nos sacará de la duda que hay so- 
bre lo de Brissac ; unos dicen lo que V. R. avisa de la 
inundación del Rin , de que no hay bastante fundamento; 
otros que se le habia metido algún socorro ; aunque no el 
bastante, para que, si no se ponia mas esfuerzo, la plaza 
no viniese á manos del enemigo. Lo cierto es, que estaba 
muy apretada , y con tanto riesgo que se tiene por muy 
dudoso se haya podido conservar, y los que saben las 
cosas mas de raiz temen estará hoy tomada. Culpa el du- 
que de Lorena al general Guetz. De este se dice está preso 
en Viena, y se teme tenia inteligencia con el Francés; ca- 
ro le costará esta amistad , si le cuesta la vida , y á nos- 
otros nos estará muy mal ,. pues nos toman el paso del 
socorro para Italia y condado de Borgoña. 

De el Francés solo se sabe que hace grande esfuerzo en 
levantar gente , la cual sale de tan mala gana , que es ne- 
cesario tenerlos encerrados para terciarlos, y después de 
hecha esta diligencia se escapan muchos. 

De aquí salen esta semana el marqués de Xodar y don 
Pedro Pacheco, á hacer gente, y ya están para el mismo 
efecto despachados otros cabos á varias partes. 

Estos dias se han probado en el Buen Retiro unos in- 
genios de fuego que se haft hecho ahora nuevamente para 
esta ocasión, y salieron bien. 

Va llamando á los señores el presidente de Castilla 
para que avisen de la gente con que podrán servir á S. M. 
El primero de los grandes á quien se llamó fué el conde 



169 
de Alba del Iste, y preguntándole que con qué gente po- 
dría servir á S. M. en esta ocasión , respondió que con su 
persona y criados, que estaba tan alcanzado que no tenia 
posibilidad para mas. Respondióle el Presidente: «V. E. se 
vaya dentro de tres dias á sus estados y con eso excusa- 
rá de gastos y tendrá mas con qué poder servir á S. M. 
cuando lo pidiere. » Respondió el de Alba que necesitaba 
de hablar al Conde-Duque, y que habida audiencia esta- 
ba pronto para irse dentro de tres dias. Esto está en este 
estado. 

Dícese que hacen cuatro alcaldes de Corte, de nuevo, 
y que dos de ellos son los jueces que fueron á Fuenterra- 
bía á asistir al ejército; los otros dos uno de Valladolid 
y otro de Granada ó Sevilla ; no dicen quien. 

A D. Juan de Quiñones se dice le hacen corregidor de 
Toledo; es el alcalde de Corte mas antiguó que hay. 

A otros dos dicen sacan para gobiernos ; nada de esto 
está hasta ahora publicado. 

También se ha dicho estos dias hablan llegado de 
Flandes 4,000 valones para servir en la guerra esta pri- 
mavera, y que hablan de pasar á Flandes otros 4,000 es- 
pañoles, de que dicen hay falta, y es el todo para la con- 
servación de aquellos estados. 

De Portugal se ha avisado como visitan á Vasconcelos, 
cuñado de Diego Suarez, que es el secretario del consejo 
de Portugal, y también Vasconcelos , es su suegro de Die- 
go Suarez , y de segundo matrimonio casó Diego Suarez 
con hija de Vasconcelos. Hánle mandado salga 1 5 leguas 
de Lisboa. Es en Portugal el todo poderoso con la sombra 
de su cuñado y suegro, y están los dos tan mal quistos 
que, creo si no tienen brazo poderoso que los defienda, los 
han de tratar trabajosamente. 

Voz corre que con la falta de los galeones ha de peli- 
grar parte de la plata labrada; hasta ahora no se ha to- 



170 
mado resolución, mas de una suerte ó de otra será fuerza 
se tome presto, porque la necesidad insta y la falta que 
hay de dinero es grande, y solo para este año, hecho el 
cómputo, son precisos 15 millones y medio. 

Los procuradores á Cortes creo acabarán muy presto 
en su oficio , porque con las necesidades de las guerras 
han concedido largamente lo que se les ha pedido. La di- 
ficultad estará en cómo se han de pagar, y en qué, las 
concesiones, que está todo tan apurado y no hay de qué 
poder echar mano. ¡ Dios lo remedie ! 
,' De Bilbao avisan á un padre inglés, que ha venido á 
aquel puerto tanta cantidad de pescado muerto , que se 
podrán llenar muy largamente mas de 500 toneles ; téme- 
se no sea alguna infección, y ocasionen alguna peste; cui- 
dado se pone en que se quemen ó entierren para evitar el 
daño. iñK;iw>, 

De Murcia me han escrito que están ajustados loé de 
Salé con S. M. y que le entregan la plaza, y vienen 300 
familias á poblar á Ciudad-Real, que está muy acabada. 
Háceme dudar el no saberse esto de Sevilla. i hámñ^y 

Ahí envió á V. R. una relación (1) que salió dos diasha, 
que me parece fabulosa , porque la carta tiene la fecha 
á 3, y el suceso fué á 4 , y vino á escribirse un dia antes 
que sucediese. Dificultando yo esto con un ci6go que la 
vendia, me respondió: «no se espante V. R. que el que 
la hizo estaba borracho, y así no fué mucho errase la 
fecha. » 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud 
que deseo. Avíseme V. R. si el P. Cristóbal Pérez está 
ahí. Déle mis saludes , y sírvase de ejecutar lo que le 
tengo suplicado. De Madrid y Enero II de 1639.=Sebas- 



(1) No se halla con la carta. 



171 
lian González. =Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Enero 15 de 1639. 

(Leg.° suelto, núm. 1 , fól. 425.) * ! 

Fax Christi, &c. A este colegio llegó dias pasados una 
carta de cierto padre irlandés con nuevas de Inglaterra, y 
de lo que allí adelantan los asuntos de la religión. Hela co- 
piado y la remito á V. R. para que se lea en la quiete, por 
ser cosa que no dejará de dar satisfacción. 

«Los herejes protestantes se van cada dia reformando 
masen la religión, admitiendo confesión auricular, predi- 
cando y defendiéndola por libros por ellos compuestos: el 
culto de la Virgen Santísima y de los demás santos no 
desechan como solian, antes los alaban y ensalzan en ser- 
mones públicos ; á los templos tienen ataviados y ^ador- 
nados de imágenes, los altares guarnecidos y cubiertos y 
aderezados con cera y otros ornamentos: los predicadores 
y otros ministros se visten y usan de ceremonias no muy 
diferentes de las nuestras; todo lo dicho está establecido, 
confirmado y mandado por el arzobispo de Gantorberi y 
otros primados eclesiásticos suyos, y por el rey admitido. 

Por mostrarse los escoceses rebeldes y no querer admi- 
tir los dichos artículos, se junta ejército para obligarles á 
que los admitan, y así poco mas se quieren unos á otros 
que los españoles y holandeses. Prohíbese que los ministros 
(digo los que ellos tienen por sacerdotes), que aun no se 
casaron , ni están casados , se casen , y que los que están 
casados queden así, pero que muertas sus mujeres no se 
vuelvan á casar. 

El conde Palatino en Alemania con su ejército de 6^000 
soldados, fué totalmente desbaratado. El holandés con una 



172 
tempestad perdió 4,000 hombres con cuarenta naos gran- 
des, proveído de todo género de munición y provisión 
para el viaje que tenia pensado ; perdería en todo unas 
cuatrocientas mil libras (cada libra es 40 rs. en plata) de 
plata: nuevas alegres para su tierra de V. md., digo, Es- 
paña. Dublin y Diciembre 12 de 1638.» 

Nada ocurre de nuevo por acá, pues aun cuando hoy 
se esperaba correo de Flandes y de Italia , sin duda que el 
mal estado de los caminos no ha permitido que llegue. 
Dios guarde á V. R. como yo y todos los de aquí desea- 
mos. Madrid y Enero 1 5 de 1 639.=Sebastian GoDzalez.= 
Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. ' 

Madrid y Enero _\S de iñ39. 

(Tom. 129, fól. 4 035.) . ' 

Fax Ghristi, &c. De Brisac, que es lo que mas cuida- 
do da, no trae el correo de Flandes mas que lo que avisé 
á V. R. eíi una inclusa, que estaba apretada la ciudad, y 
que Picolomini la iba á socorrer, y que el Emperador 
también la enviaba socorro. Esto confirma el P, Juan Vi- 
vero, de Flandes, en una suya. Asimismo dice que este 
aprieto ha nacido de estar mal servido el Euiperador en 
el Alsacia de su gente, y que en Flandes se decia tenia 
preso en Viena al general Güez (Guetz) , que era por cuya 
cuenta corrían los socorros desta plaza, y que en su lugar 
se había enviado por general al conde de Mansfeld, y 
que lo hacia bien. ^' í f ^ / 

En la Wesfalia, que es la mayor parte toda de los ho- 
landeses , los imperiales lo han hecho bien. Es general de 
aquella gente, Asfel (1 ) ; tomó á Ver , plaza de mucha im- 



(l) Debió decir Astzfeld, ó mas bien, Melchor Hatzfeld, general del 
'mperio, que murió en 1C58. 



173 
portancia contra holandeses. Dice el Padre que escribe es- 
to , que los castiga Dios de todas maneras con pérdidas de 
mar y tierra: ya las de la mar las sabe V. R. 

También dice cómo Picolomini en habiendo concluido 
con Brisac, ha de pasar á Viena á verse con el Emperador 
y á traer gente para Flandes, aunque mas la quisieran es- 
pañola que alemana , porque en las ocasiones pasadas di- 
cen peleaba un español por cuatro de otras aaciones. 

Del señor Cardenal Infante escribe se previene con 
grande diligencia , y que oye á todos cuantos le quieren 
hablar en razón de gobierno, así político como militar; 
con que es extrañamente amado de los suyos y temido de 
los enemigos. 

De los holandeses se sabe hacen también sus preven- 
ciones 'para este año con grande cuidado , que sin duda 
todos echarán el resto , y el que quedare superior quedará 
dueño de los demás; Dios nos dé buena suerte. 

Avisan de Francia que murió fray Joseph de París, 
fraile capuchino y confesor de Rocheliu , y su maestro en 
tramoyas, y de quien han salido muchas de las trazas que 
Rocheliu ha intentado. Bien conocido es por la embajada 
que hizo á Gonstantinopla , á los protestantes de alemania 
y al Suizo, á quien vino acompañando cuando entró en 
Alemania: en estas santas romerías se ocupaba este buen 
capuchino. 

Han hecho general de los galeones que han de ir á las 
Indias á D. Gerónimo de Sandoval ; va por su Almirante 
D. Luis de Aguilar, caballero del hábito de San Juan. Dánle 
también cargo en este viaje , no se sabe cual , á D . . . (1 ) 
de Salamanca , que se halló con la gente de la armada y 
por cabo suyo en lo de Fuenterrabía cuando se echó á los 
franceses, y lo hizo con grande valor todo lo que le en- 



(1) Hay un claro para el nombre. 



174 
cargaron. Salió de la refriega con tres heridas , habiendo 
sido de los primeros que entraron en las trincheras del 
enemigo. 

Háse enviado un decreto muy apremiante de S. M. al 
Consejo de Ordenes para que tenga á punto los de las 
tres Ordenes militares y envien nombrados tres cabos; pa- 
ra los de la Orden de Santiago, al duque de Alburquerque; 
para los de Alcántara , al duque del Infantado ; para los de 
Galatrava, al conde de Fuensalida. 

No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. á quien 
Nuestro Señor guarde como deseo. Recibí las medallas, que 
son tan buenas , que dos PP. que estaban presentes cuando 
abrí la carta, se alzaron con ellas. Agradezco el favor, que 
es copio de mano de V. R. y las vitelicas que también son 
muy buenas. Y. R. no hace sino hacerme favores, y yo 
me corro de que no me mande cosa ninguna de su servi- 
cio , que acudiré á él con toda voluntad. De Madrid y Ene- 
ro 1 8 de 1 839.=Sebastian Gonzalez.==Al P. Rafael Perey- 
ra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. ♦ «J 

Dé V. R. mis saludes al P. Cristóbal Pérez. La carta 
que V. R. dice no ha recibido, se habrá perdido, ó la re- 
cibiría el correo pasado , que alguna vez se suelen olvidar; 
que sin duda yo escribí ese correo. 

Bilbao y Enero "ii de 1639. 

(Leg." suelto, núra. i.", fól. 315.) - '"t'Miiú 

Hfr.íi 

Pax Christi , &c. Apenas tenemos ahora cosas de que 
avisar . porque mientras no nos pican la retaguardia por 
las fronteras , todo está muerto, y solo sabemos lo que nos 
escriben de Valladolid, lo cual ya V. R. lo sabrá allá, y 
alguna cosa que dicen estos ingleses de Francia, en (^ue 
se mezclan mil mentiras. 



4 i 75 • j 

Dicen pues que el Francés tiene gran número de bar- 
cones de corso para el mar, 100,000 hombres para tier- 
ra, y mucha ayuda turquesca. En llegándose un poquito el 
verano, veremos en qué paran todos estos espantajos. Lo 
que sé es, que fuera de 400 hombres que ha concedido 
Vizcaya, le piden otros 1 ,000. Y á la provincia de Guipúz- 
coa la aprietan mucho mas en comparación; pero quizá 
querrán repararla con enviar al de Monterey á gobernar 
allí las armas. 

El Almirante se ha disgustado con el Conde-Duque , y 
así dice que se quiere retirar á Valladolid. Todos andan al 
morro, y Domingo de Eguia tiene muchos enemigos des- 
pués de. tan bizarra defensa : así son las cosas deste 
mundo. 

Aquí en Bilbao sucedió ayer una desgracia: llevaba 
consigo de noche un mozo una mozuela; llegóse otro á re- 
conocerlos', y el que la llevaba, al primer lance, le dio al 
otro tres estocadas, de que está ya espirando. Aquí suce- 
de esto pocas veces, y así es mas digno de reparo. 

El trato hierbe aquí mucho, y todo está lleno de na- 
vios y barcos ingleses, que no sé como cabe en Inglaterra 
la lana que llevan. No hay mas. Dios guarde á V. R. co- 
mo deseo. Bilbao y Enero 21 de 1639.=Luis de Heras- 
so.==Al P. R/ifael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. 

Salamanda y Enero 29 rfe 1 639. 

> (Leg.*» suelto, núra. 1, fói 334.) 

Fax Ghristi , &c. El martes llegó la estafeta que habia 
de venir el sábado , y fué harto, por haber caido grande 
cantidad de nieve y haber peligrado algunos, por haber- 
se atrevido á querer pasar el puerto, y dicen se ha perdi- 



176 
do mucha hacienda. Con la que digo recibí las buenas 
nuevas ó prodijios que nuestro- señor San Francisco hace 
con el P. Marcello. Quedamos con deseos de Ver la rela- 
ción larga que como V. R. me dice tiene esperanzas de 
que se imprimirá. 

Por acá lo que hay es, que la semana pasada murió 
en su estancia de la Abadía el grande duque de Alba (1), 
y la compasión y lástima es que fué de repente y sin con- 
fesión , aunque nos dicen la pidió. El médico diz que dijo 
que no era nada ni de consideración. Acababa de comer, 
como solía entre tres y cuatro , y luego le sacaron, á que 
bebiese un poco de una grande é insigne fuente que tiene, 
y en sentándole en una silla se quedó muerto. Era según, 
dicen de 84 años, y estos cuatro últimos se estaba allí re+í 
cogido y apartado de cosas, y plega al Señor le tenga en 
camino de salvación. 

Salamanca y Enero 29 de 1639.=Gaspar Suarez de 
Toledo.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. " . ,> . {>ri; '/ ,< 



(1) D. Antonio Alvarez de Toledo y Bcaumont, quinto duque de Alba, 
hijo de D. Diego y nieto de D. Fernando, á quien de derecho pertenece 
el dictado de grande, que el escritor da aquí á su nieto. A instancias de 
este duque D. Antonio, de quien se ha tratado ya en vatios lugares de 
esta correspondencia, escribió el célebre conde de la Roca (D. Juan Anto- 
nio de Vera y Figueroa) la vida de aquel célebre capitán, terror de Ho- 
landa : Resultas de la vida de D. Fernando Álvarez de Toledo, tercero duque de 
Alba, escrita por D. Juan Antonio de Vera y Figueroa, hfc, y dedicada á la no- 
bleza española, impresa en Milán en 1634, en 4.°, aunque sin indicar el 
año ni lugar de la impresión. Es libro harto raro, aunque de escaso valor 
histórico. 



177 
Madrid y Enero 29 de 1639. i. 

(Leg.*' suelto, núnj. 1, fól. 537.) 

De Flandes ha habido correo con cartas de 8 de este,. en 
que avisan que estaban de partida los bajeles de Dunquer- 
que, en que vienen 2,000 valones y el marqués de Mira- 
bel. También escriben la pérdida de Brisac, y los cuida- 
dos que ha causado en todas partes el no querer recibir 
los de dentro guarnición francesa , sino de los alemanes; en 
lo que se conoce que igualmente aborrecen á todas las na- 
ciones forasteras , que rehusan de entrarlos en sus posa- 
das, y solo se valen de las demás para acomodar sus cosas. 

El general Guetz quedaba preso por la remisión que 
habia tenido en los socorros. El conde Phelipe de Mansfelt, 
el que fué con el último socorro, ya que llegó á tiempo de 
no poderlo hacer, ocupó el lugar de Nevenburgh sobre el 
mismo Rin, entre Brisac y Basilea, á igual distanciado los 
dos lugares , con que les embarazaba la comunicación , y 
juntamente los socorros de los cantones herejes que les 
servian de algún alivio. 

Y no viene á ser menor el haberse atravesado Ocister- 
nes (Oxestiern) gran canciller de Suecia, primo del rey 
muerto , al casamiento del hijo del marqués de Brandem- 
burg con la heredera de Suecia, porque quiere que se ca- 
se con su hijo, y que si la Reina insistiere en el de su so- 
brino, heredero de Brandemburg, pone por condición que 
el reino se ¡reduzca á república; y tiene cabeza, autori- 
dad y amigos para salir con lo uno y con lo otro, porque 
es tan gran sugeto, que en la opinión común él hacia las 
comedias que representaba el rey muerto. 

El rey de Inglaterra sé halla muy apretado por las 
fuerzas de los alterados de Escocia en materia de rehgion, 
Tomo w. i 2 



178 
porque tenían veinte regimientos en campaña con cabeza 
de calidad y partes; y como si acá fuéramos mañosos, nos 
echaban á nosotros la culpa, pues mandó aquel rey á Don 
Alonso de Cárdenas (1), residente de S. M. en Lóndes, que 
no saliese de su casa sin orden particular suya. 

El marqués de los Velez es ya capitán general de las 
fronteras de Navarra y Guipúzcoa, y aseguran que al du- 
que de Medinaceli dan el gobierno de Aragón. Al Almi- 
rante aprietan para que acepte el vireinato de Valencia, y 
está ya mas blando, y pide con él el Consejo de Estado. 
Dénsele en hora buena, que también lo merece como otros 
que le tienen. S. M. (Dios le guarde) está á caza de lobos 
en los montes de Toledo, cuando en Madrid no se puede 
vivir en aposentos entapizados y con braseros. Dios, &c. 
Madrid y Enero 29 de 1639. 



Madrid y ^ Febrero 5 rf'e 1639. 

(Leg.*" suelto, núm. 1, fól. 504.) 

El vulgo quiere que haya grandes, pero no acaban do 
salir. Al duque de Medinaceli se ha dado el vireinato de 
Aragón, y al Almirante el de Valencia, con futura de Si- 
cilia. D. Fernando de Borja, hermano del príncipe de Es - 



TTir 



(1) D. Alonso de Cárdenas , hermano del duque de Maqueda, desem- 
peñaba interinamente la embajada de Inglaterra, desde Marzo de 1638. 
Fué á aquel país en el mismo buque que llevó á Madama de Ghevreuse. A 
propósito de esto dice uno de los corresponsales del P. Pereyra en una car- 
ta de 14 de Mayo de 1638. "El galeón inglés que llevó á la de Chevreusc 
llevó también al marqués de Cerralvo, á quien S. M. nombra para mayor- 
domo mayor del Infante Cardenal. Lleva consigo á un hijo segundo del 
marqués de Velada, á D. Alberto Coloma, á 1). Antonio Benavidcs, hijo del 
conde de Sanlistcvan, y D. Alonso de Cárdenas, que va á servir interina- 
mente la embajada de Inglalcrm.'» 



479 
quilaohc, ya á Portugal á asistir á la Princesa, y el mar- 
qués de la Puebla vuelve á su presidencia de Hacienda, y 
de ella pasa al Consejo de Cámara en plaza supernume- 
raria. D. Fernando de Borja lleva lindo entretenimiento 
por paladión de la gobernadora de Portugal. 

Los bajeles de Dunquerque se esperan con 2,000 va- 
lones y ea ellos viene el marqués de Mirabel ; y de vuel- 
ta han de llevar españoles á Flandes. 

Alduque de Hijar han hecho eapitan de los caballeros 
de Cristo ; y al de Berganza , capitán general de la ^ente 
de todo aquel reino, donde se teme ha de dar el rayo de 
Francia. 

Parece que se quiere estrechar parentesco con Ingla- 
terra, porque se habla mucho del casamiento del Príncipe, 
nuestro señor con la Infanta de allá , y dicen que han de 
ir por ella el conde de Monterey y la duquesa de Albur- 
querque; y por otra parte se dice que los escoceses están 
muy pujantes contra el Inglés, y que á nosotros nos echan 
la culpa de estos tumultos, y que el Rey habia ordena- 
do al residente de S. M. que no saliese 4e casa sin su 
orden (1). 

El festejadísimo duque de Módena vuelve á España 
con 4,000 hombres, por capitán general de Cataluña, y 
trae consigo á su tio Ludovico de Este, soldado de grap- 
de opinión. El conde de Castrillo va á Sevilla al apresto 
(Je los galeones de la plata y de ocho mas de respeto que 
han de ir con ellos, y de vuelta de, allá dicen que va por 
embajador de Roma , que aunque es cama de los gobier- 
nos de Ñápeles y Sicilia, yo acabaré (2) con él, que se 
quede en Madrid con lo que tiene, y que le excusen 
del viaje. 



(1) Vide supra, pág. 178. 

(2) Esta expresión nos hace sospechar que el que escribe ^ra pariente 
ó amigo muy íntimo del conde de Castrillo. 



180 

En Palacio, estando leyendo un papel, murió de re- 
pente Doña Antonia de Mendoza , hermana del conde de 
Castro. 

Lunes van SS. MM. á Loeches, y de allí irán al Retiro 
á pasar las Carnestolendas. 

A D. Luis de Haro se ha dado de aposento la casa de 
D. Luis de Peralta , que la tenia el duque de Alba (que es- 
té en el cielo). 

En Alemania se habia convocado dieta de los suecos, 
ciudades Anseáticas y rey de Dinamarca en la ciudad de 
Amburgo, donde se espera que se ha de componer. Ber- 
nardo de Baiqar (Weimar) con el Emperador , porque esta 
negociación está muy adelante, después de tres años que 
ha que se trata, y se le hacen muy buenos partidos, y por 
poco razonables que se le hicieran , le estaba mejor gozar 
desús estados en Alemania, que ser mozo deK cardenal 
Rocheliu. 

Con haberse perdido Brisac está el Emperador con tan- 
ta gente y disposición para levantarla , que anda su emba- 
jador solicitando á S. M. para que le dé un millón de du- 
cados, y le pondrá en campaña 100,000 hombres dispues- 
tos á marchar para las partes que fueren necesarios , que 
es un gran partido para todos, y aunque há dias que soli- 
cita esta negociación no sé si hoy tiene estado. 

El duque de Módena ha pedido por maestre de Campo 
general suyo á D. Carlos Guaseo , caballero milanés , que 
está aquí muy estimado en Palacio por soldado y elo- 
cuente (1 ). 



(1) Sin firma ni sobrescrito ; pero según la indicación que atrás queda 
hecha, debe ser de algún cortesano amigo del conde de Castrillo. 



181 
Valladolid y Febrero M de 1639. 

(Leg.* suelto, núm. 1, fól. 424). 

Pax Ghristi, &c. El P. rector Estrada, y vice-rector 
Prado, leyeron lo siguiente en una carta de Madrid escrita 
al obispo de aquí : 

«S. M. ordenó al Protonotario avisase al Almirante de 
tres mercedes que le hacia , en remuneración de lo que le 
habia servido en la ocasión de la victoria de Fuenterrabía; 
la primera, de darle cien mil ducados de ayuda de costa; 
la segunda, perpetuar la encomienda que él goza; la ter- 
cera , del vireinato de Valencia. Respondió el Almirante de 
palabra ; volvió el Protonotario por escrito el mismo reca- 
do de S. M. al Almirante , y que la respuesta la escriba, y 
fuese de su letra á la margen. Así lo hizo el Almirante, y 
respondió á la primera que su empeño por servir á S. M. era 
superior á aquella merced , que la estimaba y deseaba em- 
peñarse mas en servicio de S. M. A la segunda , que si su 
casa lo mereciese, entonces recibiría de S. M. esta mer- 
ced. A la tercera , que su persona no era de las calidades 
de los que van de vireyes á Valencia. 

Esta respuesta vio el Conde-Duque, y tomó la pluma 
y escribió un largo papel al Almirante con mucha cordura, 
amistad y benevolencia, y le dijo que no se entendía, y 
hacia mal en no aceptar esas mercedes de S. M., y que le 
hacia saber que en ellas le habia hecho buen oficio. En la 
primera, porque habiendo salido de la consulta que la mer- 
ced fuese de cincuenta mil ducados, él procuró que fuese 
de cien mil. Que en la segunda salió que se diese en su 
casa la encomienda por tantas vidas, y que él negoció, 
fuese perpetua. Y en la tercera , del vireinato de Valencia, 



182 
que S. M. no se le daba para enterrarle allí, y que de allí 
liabia paso para Italia y Sicilia. í) 

Hasta aquí la carta de Madrid ; no se sabe si el Almi- 
lante con este papel mudó de acuerdo y aceptó; lo que 
se sabe es , que el Conde-Duque , aunque de mala gana, 
y habiendo tenido grandes dificultades, aceptó in nomine 
Domini, las mercedes de S. M., y la dicha remuneración 
que por mayor Consejos y Reino y Cortes , habian supli- 
cado al Rey nuestro señor (que Dios guarde) (1). 

Valladolid y Febrero 18 de 1639. 
(Leg." suelto, fól. A24 v.°) 

No se me ocurre cosa de nuevo que contar á V. H., á no 
ser lo que trae una correspondencia de la Corte acerca del 
tan cacareado discurso de las mercedes hechas al Conde*^ 
Duque. Un sujeto de Madrid escribe á otro de aquí lo que 
copio : 

«Las mercedes que S. M. (Dios le guarde) ha hecho al 
9r. Conde-Duque de Olivares, en remuneración de lo bien 
que le ha servido, así en echar al enemiga francés de 
Fuenterrabía , como en sosegar las inquietudes de Portu- 
gal, publicadas á IT de Febrero de 1639, y dedicadas al 
P. Gilberto para que dé gracias á Dios por lo bien que se 
logran los trabajos, Laiis Deo, son las siguientes : 

1.* Hácele merced S. M. de la alcaldía perpetua de 
Fuenterrabía á él y á su casa , con trescientos mil mai'ave^ i 
dises de salario en cada un año , y poder para poner sus^ 
tituto suyo alcaide de aquella fortaleza con el sueldo que 
primero tenia: es á saber, que nombre él tres, y S. M. eií**^ 
coja el que fuere servido. 

(I) No tlonc firma, pero la letra es del P. Chacón. . . ^ 



i83 

2/ Que en cada un año, dia de la victoria de Fuen- 
terrabía, le envié el Rey una taza ó copa de oro en que 
haya bebido primero S. M. , en memoria y remuneración 
de este servicio que hizo á su Real Corona y monarquía. 

3.* Mas; hácele S. M. merced de doce mil ducados ca- 
da un año en encomiendas de Indias (que en las de por 
acá ya tiene cincuenta mil), y entre tanto que estas no va- 
quen, que se le den de los cofres reales del Perú doce mil 
ducados de plata doble cada un año, puestos en Sevilla. 

4.' Mas ; le hace S. M. merced para él y su casa de 
mil vasallos mas de los que tiene en Andalucía. 

5. ' Manda S. M. que sus Consejos en forma de Conse- 
jos den al dicho Conde-Duque la norabuena como lo han 
hecho hoy viernes á los 1 8 de Febrero, y á S. M. las gra- 
cias por las mercedes. \ Jesús María ! » 

El que estas cosas escribió añade que parece esto á lo 
que pasa en cierta parte de las Indias, que cuando la mu- 
jer pare se acuesta el marido y le dan torrijas, y la mu- 
jer se va á trabajar al campo : el Almirante lo trabajó y ú 
otro dan el premio de su trabajo. Dios guarde á V. R. co- 
mo yo y todos los de aquí deseamos. Valladolid y Febre- 
ro 18 de i639.=Juan Chacon.=Al P. Rafael Pereyra, de 
la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Febrero 22 í/e 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fol. 35.) 

' Pax Christi , &c. Correos han venido de Italia y Flan- 
des, y como el tiempo no es á propósito para hacer faccio- 
nes, todos se dan grande priesa en hacer gente y preven- 
ciones de guerra para cuando llegue la ocasión. 

Con las desgracias de las pérdidas que los holandeses 
han tenido en los navios que se les hundieron , dicen han 



484 
quebrado muchos mercaderes en Holanda, y han llevado 
tras sí á otros de Flandes, Alemania é Ingalaterra, que 
este engarce tiene este trabajo, que en faltando por una 
parte una piedra, todas las que tienen conexión con aque- 
lla hacen sentimiento mas ó menos conforme á la depen- 
dencia, uun íi 

Esto de Pernambuco se dice mucho de que se ha to- 
mado por los nuestros, si bien hasta ahora no ha llegado 
aviso auténtico á S. M., fuera de lo que tengo avisado y 
V. R. me dice. ' .<^' * 

El P. procurador de Portugal me dijo habia tenido una 
carta de Roma , en que entre otras cosas le decian como 
habian llegado allí cartas de Holanda, y que en ellas se 
avisaba que los nuestros habian tomado á Pernambuco. 
Otro P. portugués dice habia llegado aviso de un capitán 
del Brasil , y que á nadie se habia tomado por acuerdos y 
sin sangre , y que el general de los holandeses , sobrino 
del de Oranje, se quedaba en servicio de S. M. Por ven- 
tura recelóse de la acogida que le habian de hacer en Ho- 
landa, y lo hizo por no poner á riesgo su cabeza. Esto se 
dice y no acaba de llegar aviso auténtico que nos asegure 
de este suceso. 

Avisan de Roma que dos cardenales estaban muy al 
cabo y para morir , con que habrá diez y seis capelos va- 
cos ; que Su Santidad estaba con entera salud y inclinado 
á hacer elección. 

También ha corrido voz que Su Santidad habia dado á 
entender quería enviar legados á España, Francia y Ale- 
mania, para componer las discordias de los príncipes; que 
venia á España Panfilio ; no sé si esto tiene fundamento, 
pues no lo ha avisado el embajador de España. 

También se dice que el de Módena levantaba gente 
para entrar en las tierras del Papa y recuperar el Ferrares 
que habia sido de sus abuelos, y por falta de varonía le- 



185 
gítinia le habia ocupado el Papa. Muestra otros derechos 
por donde dice le pertenece ; no sé que tenga esto mas 
fundamento que el decirse , y como á este duque le dan 
tantos puestos y ocupaciones , no hay que hacer pié en 
cosa alguna de las que corren. 

Dícese que están señalados para ir por la hija del rey 
de Ingalaterra, el cardenal Borja, el conde de Monterey 
y el bailío de Lora, y la duquesa de Alburquerque , y que 
con este pretexto el de Ingalaterra armaba por mar en fa- 
vor de España. El tiempo lo dirá, que ahora poco camino 
veo de que esto se ponga en ejecución. 

Avisan de Italia que el Turco estaba en persona con 
un grueso ejército sobre Babilonia contra el Persiano , y 
que la sultana madre habia dado libertad á todos los cau- 
tivos de todas las naciones, así españoles como armenios, 
para que rogasen á Dios por el buen suceso de su hijo. 

También avisan de Italia habia llegado allí un correo 
de Constantinopla á la Señoría de Venecia, la cual esta- 
ba aprestándose con grande calor para defenderse del Tur- 
co por mar, y que hablan cesado estas prevenciones des- 
de que llegó el correo , por donde . algunos juzgan se ha- 
blan acomodado las diferencias entre el Turco y vene- 
cianos. 

Remato esta con las mercedes que S. M. ha hecho al 
señor Conde-Duque por lo bien que dispuso la guerra de 
Fuenterrabía contra los franceses. Dale mil vasallos en An- 
dalucía y diez mil ducados de renta en su casa perpetuos, 
en encomiendas de las Órdenes, y que mientras estas no 
vacaren se le pague de la caja Real , puesto aquí ó en Se- 
villa, á expensas de S. M. , y que pueda nombrar tres pa- 
ra tenientes, de los cuales S. M. escoja uno , al cual se le 
den cada mes cien escudos de sueldo. ítem , que á *7 de 
Setiembre se lleve la copa de oro en que S. M. bebiere, 
como se hace con los marqueses de Moya. Todo esto es po- 



m 

co para lo mucho que se merece su Excma., y para el 
cuidado y diligencia que pone en servicio de S. M.; dicen 
no admite la renta de los diez mil ducados, porque no le 
parece ajustado que estando S. M. tan empeñado, se dé 
tanto: respeto digno de su desinterés. ...í'íííí 

Al señor Almirante hasta ahora no se sabe lo que le 
darán, porque lo que se ha dicho del vireinato, no sé si ha 
de cuajar, y lo de la encomienda no sé si está asentada 
la gracia de la supervivienda. S. M. (Dios le guarde) es 
tan atento á pr€miar á quien le sirve, que no se dejará de 
dar remuneración cumplida á sus trabajos y buenos ser- 
vicios. 

A Dios, mi padre, que guarde á V. R.; recibí la enco- 
mienda del P. Camacho. V. R. viva mil años para que me 
haga caridad. De Madrid y Febrero 22 de 1639.=Sebas- 
tian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. , , 

Madrid ii Marzo 3 ííe 1639. 

(Leg.^suelto, núm. i, fól. 492.) 

Avisan de Cataluña que las nuevas de aquella frontera 
se van cada dia empeorando con las muchas prevenciones 
que hace el Francés, que son tales, que los mas pláticos 
dicen que tienen por cierta la invasión .por aquella parte. 

Pide S. M. á la ciudad de Barcelona un empréstito de 
sesenta mil ducados en plata por estos dos meses, y ofre- 
ce dar toda seguridad, y 8 por 100 de interés. 

Avisan de Italia que del reino de Ñapóles habia pasa- 
do á Milán un millón, que se habia juntado en aquel reino 
|)ara la guerra del Piamonte, do esta campaña, y que para 
Alemania caminaba lo que se habia juntado y sacado del 



•187 
reino de Sicilia para el socorro del Emperador , en el ín- 
terin que se le provee lo demás. 

Asimismo se avisa que el Emperador se hallaba en 
Francoíbrt de partida con su ejercito á poner sitio á Bri- 
sach, y que á la hora de ahora se tiene por cierto la haga, 
y con grandes esperanzas de recuperar esta plaza, mayor- 
mente con los socorros de gente y dinero que le han de ir. 

Demás de esto se hace grande esfuerzo por juntar un 
grande ejército para socorrer al Emperador, de 10,000 
hombres, el cual irá á la Alsacia, y por su gobernador 
D. Francisco de Meló, con que se espera recuperar las pla- 
zas (jue allí ocupa el enemigo. Para este efecto han nom- 
brado por maese de Campo á D. Luis Trejo , con que le- 
vante 300 hombres, y le dan levantados TOO, con que ten- 
drá su tercio 1 ,000 soldados. 

También se avisa que Picolomini se hallaba á cuatro 
jornadas de Flandes con ejército considerable , cuya gente 
estaba aguardando al señor Infante para empezar algunas; 
facciones. '^ ! 

Que el marqués de Velada iba marchando la vuelta de 
Alsacia con un trozo de gente de guerra. Que teniendo 
noticia su Alteza de la rebelión de los de Escocia, y que 
armaban á toda prisa contra el rey de Inglaterra, y que 
asimismo el rey levantaba gente , le envió á decir que vie- 
se S. M. lo que habia menester, y si necesitaba alguna cosa 
de su favor, que le avisase para que quedase servido. Res- 
pondióle el rey de la Gran Bretaña muy agradecido, di- 
ciendo que estimaba su cuidado y el ofrecimiento que le 
hacia; que nada le faltaba, que gente tenia bastante, y 
que solo necesitaba de soldados viejos que gobernasen su 
ejército; que estimaría en mucho le enviase su Alteza 2,000 
soldados viejos ingleses de los que le servian en Flandes; 
que él retornaría otros tantos y mas de los nuevos, y el 
señor Infante anduvo tan galante que se los envió, y con 



188 
ellos 150 cabos españoles, soldados viejos y de gobierno, 
para que le pudiesen gobernar y disponer su ejército. El 
Rey quedó tan servido como agradecido de la fineza que 
su Alteza le hizo. 

Por acá se ha acrecentado el cuidado con aviso que se 
ha tenido de que la armada francesa se ha ido de Burdeos, 
ó estaba para salir-, y por su general el arzobispo de la di- 
cha ciudad , y que las velas eran ciento quince, y cuarenta 
mas que habían de juntar los de Holanda , y que se enten- 
dia iban en busca de los galeones de la plata, y que los 
cuarenta de Holanda quedarían en el canal de Inglaterra 
para impedir los socorros que han de ir de España á Flan- 
des. Para reparo de todo esto, el embajador de España 
que asiste en Londres, ha hecho un asiento con navios in- 
gleses para que en ellos pasen los 5,000 españoles que es- 
tán en Cádiz ó . costa de Málaga , porque los franceses y 
holandeses no se atreverán á acometer los navios ingleses 
por lo bien que les está conservar la paz con los de esta 
nación. ' 

Avisan de Cartagena que habían desembarcado en trece 
galeones 5,000 napohtanos, los cuales se iban encaminando 
la vuelta de Málaga, y que estos galeones se han de juntar 
con la armada real de España que está en Cádiz, con los na- 
vios de Dunquerque, y con diez queda la Señoria de Vizca- 
ya, y con la escuadra de Centeno; con que todos juntos, 
que vienen á ser al pié de treinta, bien pertrechados par- 
tirán en busca de los galeones de la plata al cabo de San 
Vicente, y en busca de la armada francesa, con quesera 
imposible que puedan por ahora hacer facción ni presa; 
además de que los galeones de la plata vienen bien preve- 
nidos y reforzados, y con ellos viene la flota de nueva Es- 
paña, la de Tierra-Firme y naos de Honduras, con que si 
se juntan todos, correrá gran riesgo la armada francesa si 
la encontraren. 



189 
Llegó aviso de Milán, que habiendo salido á la campa- 
ña el marqués de Leganés, dividió su ejército en cuatro 
trozos; que el uno cupo al príncipe Tomás, y con él rindió 
tres plazas en el Piamonte, que fueron: Chivas, Eyla y Im- 
brea. El segundo estaba á cargo de ü. Juan de Garay, que 
rindió á Berrua, plaza fuerte y de grande importancia; \ 
el tercero al mando de D. Antonio de Sotelo, que por muer- 
te de D. Martin de Aragón gobernaba su tercio; el cual, 
habiendo salido 1,500 franceses del Casal en socorro de 
Berrua, los cortó, y entre muertos y heridos y prisioneros 
pasaron de 1 ,000. 

El sustento del ejército estaba á cargo del marqués, el 
cual se apoderó con él de Crecentin , plaza también de im- 
portancia, y de un valle. Tratábase de juntar todo el ejér- 
cito para ir á rendir á Turin , corte del Saboyano , y ya 
por lo menos se le habian llegado mas de 2,000 saboya- 
nos mal contentos. Ha sido el mejor principio de campaña 
que jamás se ha visto. 

Han entrado estos dias en esta corte muy grandes tror 
pas de infantería de las costas de Andalucía y Granada, y 
del Andalucía y la Mancha, la mas bizarra gente que se 
ha visto, y de gran valor. 

La duquesa de Saboya se habia retirado al Casal con 
su hijo, y desamparado la corte. Madrid y Marzo 3 de 1639. 

Madrid y Marzo /I de 1638. 

(Tom. 119, fól. 1017.) 

Pax Christi, &c. Ayer se efectuó el matrimonio de Do- 
ña Inés de Arellano con el marqués de Belmente, mas co- 
nocido por D. Jaime de Cárdenas. Comieron los novios con 
SS. MM., y después salieron de Madrid, cómo es costum- 
bre , la primera noche. 



190 
_í Píisó por aquí estos dias el doctor Espino, qiie ha sido 
la malilla de las coplas y tratados contra la Compañía; ve- 
nia preso de la Inquisición de Toledo con su guarda, y 
últimamente le sentenciaron á cárcel perpetua en Zarago- 
za , y á que no tenga recado de escribir , y que tan sola- 
mente se le permite el Breviario, la Biblia y un santo en 
que lea. Lleváronle luego á Zaragoza , donde tendrá largos 
ejercicios, y aprenderá á moderarse en su modo de hablar. 

Estos dias entraron unos ladrones en casa de un tra- 
tante, hombre rico, á robarle; era gente de buen pelo, y 
por serlo iban enmascarados. Al salir de las escaleras , se 
levantó el dueño de la casa con una escopeta, y aunque 
estaba oscuro, apuntó bien y derribó á uno. Los compañe- 
ros le cogieron y con grande silencio se tornaron á salir. 
A la mañana halló un grande regazal desangre; no se ha 
podido saber si lo mató ó hirió, porque con haberse hecho 
grandes diligencias por la justicia, no se ha podido descu- 
brir ninguno. 

Estos dias ha salido una premática en que prohiben 
que ningún maestro pueda tener oficiales solteros, y que 
los que lo fueren se registren; deben de querer sean todos 
soldados, si bien la ejecución será dificultosa. 

De otras partes no ba venido correo ninguno, y así 
todo estii en silencio ; veremos en abriendo el tiempo cómo 
se disponen las cosas. 

Ahora todo el cuidado de nuestros sacristanes está 
puesto en hacer un grandioso altar para la fiesta que 
S. M. hace cuando se pasa el Santísimo de San Juan á Pa- 
lacio. Dieron los altares, que son cuatro á los dominicos, 
franciscos, mercenarios y á la Compañía, todos á porfia, 
y hacen extraordinarias diligencias para buscar cosas para 
el adorno. Ha de ser la fiesta pasado mañana si el tiempo 
no lo im[)ide con agua, que se desea por acá, y ha dado 
muestras de querer llover; avisaré largo de todo. 



4 01 

Recibí la carta del P. Mastrillo (i), es muy buena; ya 
habia sacado acá uii compendio en un pliego , y por no ser 
de consideración y tenerla V. R. muy copiosa , no la he 
enviado. 

Ahí remito, á V. R. el sermón de San Francisco deBor- 
ja del P. Uson; el otro de las honras no le he podido des- 
cubrir, porque hay muchos dias y aun años que se impri- 
mió. Si le hallare le remitiré con mucha voluntad , con to- 
do lo demás que fuere del gusto de Y. R. á quien Nuestro 
Señor guarde , &c. De Madrid y Marzo 7 de 1 639.=Sebas- 
tian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Marzo 10 de 1 639. 

{Leg." suelto, núm. í, fól. 494.] 

Pretende el duque de Medinaceli que se le dé permi- 
sión para colocar el Santísimo Sacramento en su capilla , á 
imitación de lo que ha hecho S. M.; bueno será, si lo con- 
sigue, que este príncipe es grande imitador de la Real casa. 

^JLo de los juramentos se va castigando con gran rigor, 
y es de manera, que se ha hecho una junta particular para 
determinar si se podria castigar por la Inquisición , como 
el blasfemo y el que echa un «por vida.» 

Bajó decreto de S. M. en que manda que se escriba á 
todos los generales de sus escuadras de galeras, que no den 
libertad á los forzados que fueren cumpliendo en ellas hasta 
tener otra orden, y que á los que vayan cumpliendo les den 
su sueldo y los traten como buenas boyas, y asimismo se 
manda por el dicho decreto, se saquen nuevamente todos 



(1) El P. Marcelo Maslrilli, de quien se trató ya en otras carias de esta 
colección. 



192 
los esclavos de los reinos de Castilla y de Aragón para re- 
forzar las galeras, y que tengan la chusma necesaria. 

Los holandeses enviaron nuevamente un embajador al 
rey de Francia diciéndole que si no los socorría y acudia 
puntualmente con lo que les tenia ofrecido, tratarían en 
treguas con España, y lo harán porque se hallan apurados 
por muchos caminos. 

Hizo S. M. á Domingo de Guia (Eguia) , gobernador de 
Fuenterrabía 5 gracia de título de maese de Campo por lo 
bien que la defendió en la ocasión pasada , y á D. Crisanti 
Sorell , un caballero valenciano, le dieron el gobierno de 
esta plaza; pero mándanle al dicho Domingo de Guia (Eguia) 
que asista también esta campaña en Fuenterrabía. Tam- 
bién se le ha hecho merced del hábito de Santiago , y dió- 
sele el condestable de Castilla, y el duque de Alburquer- 
que fué el padrino, y hubo gran concurso de señores que 
le honraron. 

Han pasado estos dias muchos cargos de mosquetería 
por esta corte, y otros de arquillas llenas de pistolas cor- 
tas, y todos pasan á Fuenterrabía y á Burgos, donde es 
la plaza de armas. 

Salió de esta corte una compañía de caballos mosque- 
teros, muy lucida, del marqués de. Palacios. 

De Sevilla se avisa que para los 10 ó 12* de este pre- 
sente mes, se habían de hacer á la vela los galeones de la 
plata , si bien era verdad que para acabarlos de aviar fal- 
taba algún dinero, y se hallaba poco, y eso á 70 por 100. 
Nuevamente da cuidado la armada francesa por las 
muchas prevenciones que se ha sabido lleva de cal, ladrillo, 
pontones y barcas chatas y otras cosas. Témese no quiera 
ocupar alguna plaza del mar Mediterráneo, ó las Islag Ca- 
narias ó las Terceras, para que las flotas de nueva España 
y Tierra-Firme vayan y vengan con mas cuidado que 
hasta aquí. 



193 

Estos dias se ha dicho mucho que el duque de Móde- 
na ya no venia á España , porque á su padre ó hermano 
mayor, que renunció el Estado en él, y es fraile capuchino, 
Su Santidad le dispensa para que salga de la religión y 
recupere su estado. Por lo menos este es el motivó que 
dicen ha tomado para no venir; no lo aseguro por cosa 
cierta á esta hora. 

El cardenal Moscoso tuvo licencia para ir Alcalá, y de 
allí tomó el camino para Jaén y se iba á su iglesia. Súpo- 
se acá y se resolvió que fuera én seguimiento suyo un al- 
calde de Corte , y después se remitió al alcalde mayor de 
Toledo, el cual le alcanzó en Mora donde está detenido. 
El conde de Altamira, su hermano, luego que supo el 
caso, partió desta corte á toda diligencia , á persuadirle 
que volviese á ella. Esta resolución dicen que fué originada 
de lo mucho que lo han tenido aquí sin acabar de despa- 
charle á Roma y por la falta que hacia á su iglesia : á esta 
hora no se sabe la resolución que con él se tomará. 

A todos los arzobispos y obispos de Portugal que esta- 
ban detenidos en esta corte, les han dado licencia para 
que se vuelvan á sus iglesias , de que no están poco con- 
tentos (1 ). 

(1] Los arzobispos de Lisboa y Evora, el obispo de Braga y otros; va- 
rios religiosos de San Francisco, San Agustín y la Compañía, además los 
condes de Miranda, Ocastro y otros títulos de cuya venida á la Corto 
en 1638, se trató ya en el tomo II, pág. 185. La causa de su venida, la ex- 
plica Vibanco (lib. VI.) en las siguientes palabras: "Vinieron, según se dijo, 
á ser reprehendidos : los primeros de lo poco que hicieron en servicio del 
Rey; los nobles, de que no se opusieron totalmente á la plebe y tomaron 
contra ellos las armas para suprimirla rebelión; y los religiosos, porque 
en lugaj" de predicar el Evangelio , reprehender los vicios , y refrenar los 
pueblos, los concitaban á mayores rumores y levantamientos, de que oí en 
las pláticas de semejantes materias al mayor ministro quejarse de los 
frailes de aquel Reino. Querian que no solo hubieran ayudado á la pacifi- 
cación, sino también á la ejecución de el pedido , y que pasara adelante en 
los otros lugares.» 

Tomo xv. 13 



\n 

El obispo de Córdoba consagró al de Turin, y tuvo por 
convidados al duque del Infantado, almirante de Castilla, 
Oropesa y otros señores. 

Avisan de Lisboa que en Belén pasaron muestra 1 6,000 
infantes que se han juntado en aquella gran ciudad. 

SS. MM. fueron el sábado al Retiro, donde pasaron 
este dia, después de Santa Isabel , y una mañana de estas, 
yendo la duquesa (I ) de Alba de Liste por el Prado abajo, 
con dos gentiles-hombres y dos niños hijos suyos, habien- 
do dejado atrás el coche y silla en que vinieron , y llevando 
el rostro cubierto con el manto , llegaron un alguacil y un 
escribano á querer refconocerla. Dijéronles los gentiles- 
hombres, que no era persona que podian llegar á ejecu- 
tarlo; porfiaron, y anduvieron tan demasiados, que obli- 
garon á la condesa de Alba á decirles, habiendo retirado 
el manto del rostro, «j picaros! yo soy la duquesa de Alba 
de Liste; por vuestra demasía y atrevimiento os tengo de 
hacer moler á palos.» Quisieron prender á los gentiles- 
hombres porque decian se habian descomedido con ellos; 
y luego hicieron información falsa de que se habian que- 
rido resistir. Supo el caso el conde , quejóse al Presidente, 
mandólos prender, y está preso el alguacil, y muy apreta- 
do; no librará muy bien, y el escribano saldrá aun peor. 
Madrid y Marzo i O de i 639. 

Madrid y Marzo i 5 áe 1 638. 

(Tom. 419, fól. 1064.) 

Pax Christi, &c. El jueves pasado se colocó el Santísi- 
mo Sacramento en Palacio; fueron los dias antecedentes 
lluviosos, y mucho mas el miércoles, víspera de la fiesta; 

(1) Aunque dice «duquesa'» habrá de leerse «condesa.»» 



m 

con que se entendió se dilataría hasta mejor ocasión. Las 
cuatro religiones que tenian altares se resolvieron á no ha- 
cerlos si el tiempo no mejoraba, por no poner á riesgo lo 
mejor y mas lucido de las colgaduras y oratorios de la 
Corte. Pidieron al mayordomo mayor representase esta 
dificultad á S. M., el cual lo hizo y respondió que por la 
mañana daria la respuesta. Con esto mandaron á las reli- 
giones estuviesen á punto por la mañana aguardando la 
orden de S. M. , la cual les vino á las ocho para que hi- 
ciesen los altares , por haber mejorado el tiempo , y aun- 
que este era breve para lo mucho que habia que hacer, se 
tomó por expediente , que la misa cantada y el sermón se 
hiciesen primero en San Juan. Los avisos del Conde-Duque 
á los superiores de las religiones que tenian altares, para 
que metiesen gente, eran por momentos á fin que estuviesen 
todos acabados , y reconociendo la dificultad por la apretura 
del tiempo, salió S. E. á caballo á solicitarlo en persona y 
anduvo de uno en otro dando prisa por tres veces. Dieron 
los operarios la posible , y se concluyeron todos los altares 
para cuando queria salir la procesión. Estaba colgado des- 
de San Juan hasta el último altar de terciopelos y damas- 
cos ; desde este altar á Palacio estaba colgada la tapicería 
de Túnez , que es de seda y oro. El portal de Palacio y es- 
calera estaba colgada con la tapicería del Apocalipsi. En 
frente estaban los reposteros de damasco colorado , rica- 
mente bordados con las armas de S. M. ; en el corredor 
hasta la Capilla estaba la colgadura de los siete planetas, 
que es de las mas ricas piezas , por el arte y propiedad de 
las figuras, y estimación en que S. M. la tiene, porque lo 
mas es oro y grande cantidad de perlas y otras piedras 
de mucho valor. En frente estaba otra no menos rica que 
trajeron de Portugal. La capilla tenia otras colgaduras, las 
mejores del Retiro; el retablo se habia renovado y acomo- 
dado. Púsose en él un taberí^átculo grande de b^-once do- 






196 
rado y plata, de estremada hechura; dicen pasa su valor 
de veinte y cuatro mil ducados. Los altares estaban rica-^ 
mente adornados; los doseles, unos eran de brocado, otros 
de telas bordadas, lo toejor que hay en la Corte. 

La arquitectura de todos fué buena, si bien el nuestro 
se les aventajó. La riqueza y curiosidades, y el aseo fué 
maravilloso , y en esto no fué nuestro altar inferior á nin- 
guno. Después del lució mas el de los mercenarios. El de los 
franciscos descalzos era menor, mas tan aseado, que no 
habia en él cosa que no fuese muy aventajada; todas eran 
del oratorio de la Reina. El de los dominicos fué bueno^ 
mas se entendió que habia de ser mejor según las diligen- 
cias que pusieron en buscar materiales para él. Tuvieron 
dos desgracias: la primera, que no contentándose con el 
puesto que les habian dado, escogieron otro en frente de 
la puerta de Palacio , á tan grande distancia que la proce- 
sión fué por el lado contrario , con que ni los que iban en 
ella, ni los que lá miraban le pudieron gozar, por estar vuel- 
tos á él de espaldas. La segunda, que una imagen se cayó 
y dio en un candelero grande, este en otro, y les quebró 
no sé cuantos relicarios de valor, y maltratáronse otras co- 
sas. Ha hecho lástima esta desgracia, y escarmentará á los 

dueños. íj/t ob Inl'UUi-ilil .*ví;> / í;'!,--. rb !"yi¡u¡^\\^)ü 

Cantó la misa el cardenal Espinóla , y predicó el P. Ve- 
lez, clérigo menor, muy bien. Acabada la misa salió la pro- 
cesión ; iban solos doce de cada religión con sus cruzes y 
'ñriales; luego se seguia la clerecia; á esta se seguían los 
predicadores de S. M. y capellanes. Luego venia el Santí- 
simo Sacramento que le traia el Cardenal acompañado de 
dos capellanes de honor. Después venian los títulos, y tras 
ellos diez y ocho grandes, y remataban la procesión S. M. y 
el Príncipe , que venia vestido de negro , cabos blancos, 
lindo á maravillas. En los altíires habia juegos de chirimías 
que se correspondían los unos á los otros todo el tiempo 



. 497 
que duró la procesión. Apenas se hubo esta acabado, 
cuando recelosos del tiempo no mudase, por parecer esta- 
ba para ello , las religiones quitaron sus altares. Gracias á 
Dios no nos ha sucedido desgracia ninguna considerable 
con tanta machina de cosas, como fueron las que se junta- 
ron y tan ricas. 

Prosigue la octava en la capilla Real con sermón cada 
dia. El jueves hay procesión por los corredores de Palacio, 
y se hacen otros cuatro altares. Las Descalzas nos han en- 
cargado el suyo que saldrá muy bien. 

S. M. agradecido al beneficio que Nuestro Señor le ha 
hecho, en dignarse de venir á su casa , escribió un billete 
de su mano propia al Conde, ponderando esta merced y 
la obligación que en ello le ponia de vivir con grande re- 
cato y edificación, y que para esto necesitaba, del ayuda 
de las oraciones de los religiosos , y del sufragio de las 
misas; que lo dispusiese de suerte que en todas las religio- 
nes se le dijesen cada semana dos misas, porque Nuestro 
Señor le diese acierto en su gobierno y buena muerte. El 
papel original se habla de copiar para remitirle al P: Agua- 
do; si se lo envían, yo remitiré á V. R. un tanto del, que 
es muy bueno. 

Llegó aquí estos dias el P. Pagani (i), enviado de la 
señora archiduquesa, cuya es la Alsacia. Culpa grande- 
mente al general Guez de la pérdida de Brisac, y dice es 
su mujer hereje, y que por instantes avisaba á Raimar 
(Weimar) de los designios de los imperiales. Pudo al prin- 
cipio sin riesgo socorrer la plaza el Guez, que no quiso , y 
después cuando quiso hacerlo no pudo, por estar ya los 
enemigos tan fortificados que fué imposible el obligarlos 
á levantar de sus puestos; él está preso, no dudo la 
pagará. 

(1) Véase lo que acerca de este Padre se dijo ya en la pág. 304 del 
lomo 11. 



198 

El rey de Francia ha dado á Baimar (Weimar) la in- 
vestidura del Alsacia, como si fuera suya ó feudo de Fran- 
cia. Oblígase á darle 1 0,000 hombres para su conservación, 
y ha sacado el Francés el que Baimar (Weimar) le ayude 
por esto á conquistar el condado de Borgoña^ para lo cual 
se ha de agregar á Francia : grande riesgo corre por estar 
con Brisac impedido el socorro de Alemania por falta de 
paso, y será grande lástima que pasen tan buenos y fieles 
vasallos de S. M. en manos del Francés. 

El de Lorena dicen se acomoda con el Francés, y que 
le da áNansi, que es la principal plaza de su estado y 
otras dos; y no me espanto porque ha tenido poco ampa- 
ro este príncipe, habiendo arriesgado su persona y esta- 
do por la casa de Austria, y ella no le ha acudido com- 
petentemente para tratar de recuperar lo que habia per- 
dido. No deben de haber podido mas, que el Emperador 
está muy falto de dineros, y acá no lo están menos. 

Embajador extraordinario llegó dos dias há del Empe- 
rador; créese á solicitar dineros para salir en campaña, 
porque sin ellos no se hace nada. Muy tarde es, y la flema 
de España es de suerte que primero habrán hecho el daño 
que abramos los ojos para el remedio. 

Legados extraordinarios vienen de Roma á España y 
á Francia; dicen se quedarán, acabada la legación, con las 
nunciaturas. Debe de ser á tratar de paz; acá no se rehu- 
sa; por quien queda es por el Francés que mientras tuvie- 
re á Rochilieu no dará oidos á estas materias, porque di- 
cen depende su conservación y valimiento de que anden 
las cosas barajadas. 

Partió dos dias há D. Andrés de Castro, general de la 
escuadra de Galicia, á su puesto, y también el proveedor 
de la armada. Hánse de juntar hasta 50 naos en la Coruña 
para seguir donde fuere la armada francesa. A D. Lope de 
Ozes (Hozes) la mandan ir á Galicia , y que allí se le da- 



499 
rán órdenes de lo que hade hacer. Háse purgado de su des- 
gracia; ¡quiera Dios, si le encargan algo, tenga mejor 
suerte ! 

Los capitanes que se apartaron con las cuatro galeras 
criando los nuestros pelearon con los franceses y se fueron 
á Genova (i), sin hacer lo que estaban obligados, están 
presos en aquella ciudad por orden de S. M. y se entiende 
los castigarán para escarmentar á otros , con grande seve- 
ridad. 

El de Leganés dicen tiene cercado á Trin, con que ten- 
drá bloqueado el Casal. 

Al hijo del conde Xavier , que fué el primero que su- 
bió las trincheras de Fuenterrabía, cuando, desbarataron 
al Francés, le han hecho merced de un hábito de Santiago 
y una compañía de caballos en Navarra, y de 200 duca- 
dos de acostamiento por su vida en aquel reino , que es 
la mejor renta que hay en él. 

Han hecho de la cámara de S. M. á D. Antonio de 
Gamporedondo, gobernador que hoy es del Consejo de 
Hacienda, por ausencia del marqués de la Puebla. 

A José González, oidor del Consejo Real y de la Cá- 
mara, le dieron antes de ayei: el hábito de Santiago. 

A D. Francisco de Valcarcel (2) que' vino pocos dias 
há de Portugal , que habia ido por presidente allá con la 
duquesa de Mantua, en llegando le pidieron los 2,000 du- 
cados que se repartieron á cada oidor de Consejo Real, 
y en dándoselos le enviaron cédula en que S. M. le ju- 
bilaba. . (fóí^Síí^íi 



(1] Véase lo que atrás queda dicho acerca de este suceso, pág. 93. 

(2) De este D. Francisco Yalcárcel, alcalde de Casa y Corte y supues- 
to padre de Julián Yalcárcel, á quien adotptó después el Conde -Duque, ha- 
bla largamente Yañcz en el prólogo á sus Memorias para la Historia de 
Felipe ni de /i'sp(ir¿a, pág. 107. 



200 

Dieron el obispado de TI aséala á D. Juan de Paiafox, 
oidor de Indias y hijo del marqués de Ariza, y no le ha 
querido aceptar. 

Dieron otro obispado de Indias á fray Juan de Santo 
Tomás , de la Orden de Santo Domingo y catedrático de 
Visperas. Dicen vale 8,000 ó 10,000 pesos, y tampoco le 
ha querido aceptar. 

•Tenia el duque del Infantado dos hijos; muriósele el 
menor pocos dias há , y con esa ocasión vino el P. Pedro 
González á darle el pésame, á quien di sus recados de 
V. R. y también al hermano Solano., ...í í > ií'íopoy < 

Lo del Marte francés tengo paloteado con él P. Ca- 
macho ; lo cierto es , que yo le compré y se lo entregué 
á su compañero y S. R. le metió en un cajón que iba pa- 
ra el P. Fonseca , y que yo hice escribiese el P. Gamacho 
al P. Luis Pérez hiciese se lo diesen á V. R. Ahora sale 
con que el cajón que iba para el P. Fonseca le abrió un 
hermano y faltó un libro de esos y otras cosas , y que por 
qué no ha de ser de los suyos, que enviaba cuatro mas, y 
sí el que yo envié á V. R. No es esta materia para revolver 
sobre ella tantas veces, que si es necesario yo enviaré 
cuatro , porque V. R. no tenga por eso pena ni pesadum- 
bre. Lo cierto es,* que na tiene razón el Padre; mas me- 
nester es disimular, que la costa es seis reales , y en esto 
va poco, y será aviso para otras ocasiones. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud 
que deseo. De Madrid y Marzo i 5 de 1 639;=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Gompañía de Je- 
sús, en Sevilla. 



201 

Madrid y Marzo 2% de 1 639. 

(Tom. 129,fóL403í-2.) 

Pax Christi, &c. La procesión del día octavo, que se 
hizo por los corredores de Palacio , fué la cosa mas luci- 
da que jamás se ha visto ; las colgaduras eran todas de se- 
da y oro, lo mejor que S. M. tiene; los postes de tela car- 
mesí y leonada , entre poste y poste un dosel de carmesí 
bordado con tela de oro. Hacían labor por la parte de 
afuera unos mascarones de plata y azul á trechos, con las 
armas de S. M., y de mascaron á mascaron varios lazos 
de belillo. tomados con cintas carmesíes. 

Hicieron cuatro altares-: el primero fué de S. M. don- 
de estaba una rica peana de ébano y marfil guarnecida 
de oro , con excelentísimas láminas. Sobre este estaba la 
flor de lis con el clavo y el lignum Crucis y. espinas de 
Cristo, nuestro Señor, que fué parte del rescate del rey 
Francisco. No tenia otra cosa , candeleros y blandones ; el 
dosel que estaba puesto es la mayor riqueza de Europa; 
el fondo carmesí, el relieve de oro gruesísimo, cuajado de 
perlas, en los lazos y labores de que está todo adornado 
grande cantidad de piedras preciosas. 

En frente estuvo el de la Reina, cuyo dosel era de hi- 
lo de oro labrado de aguja , el mas rico que se ha visto, 
con grande cantidad de relicarios y piezas de oro y plata 
de grande valor ; mas no tenia el aseo qfue los otros en ra- 
zón de la disposición. 

El otro corrió por cuenta de las monjas de la Encar- 
nación; todo era de plata y ricas piezas curiosísimas. En- 
tre otras habia unas azucenas , y en ellas flores de lises, 
que tendrían tres cuartas de alto los ramilletes. No que- 



202 
dó joya de señora que fuese de consideración que no es- 
tuviese allí; valian, según dicen mas de 300,000 ducados. 
Este se aventajó en riqueza á los otros. 

La gala en curiosidad y aseo se llevó el de las. Descal- 
zas que, aunque era inferior en riqueza, con ser riquísimo, 
no pusieron las monjas cosa que no fuese suya y á vista de 
todos estaba el mas aventajado. S. M. dijo habia sido el 
que mas gusto le habia dado de todos, de que no se hol- 
gó poco nuestro sacristán , que corrió por su cuenta. 

Esto es lo que hay de altares. Háse dicho, no sé con 
cuanto fundamento, que Baimar (Weimar) sitiaba á Bi- 
sangon, ciudad imperial en el condado de Borgoña, y que 
después de la toma de Brisac habia ido á Paris por la pos- 
ta , donde fué recibido con arcos triunfales y con grande 
aplauso de la gente. 

Dícese le quiere casar el rey de Francia con su her- 
mana, la viuda del de Saboya, y que le hace su capitán 
general en Itaha: no hay de esto certidumbre. 

Con grande cuidado nos ha tenido la armada de Dun- 
querque, porque unos decian la hablan quemado los ene- 
migos, otros que nos hablan tomado tres navios y deja- 
do los demás mal parados. Ayer vino aviso de la Goruña 
de como habian llegado 1 2 navios con 4,000 hombres de 
Dunquerque (1). El caso fué que cuando quisieron salir los 
nuestros, que por todos eran 14, aguardaron viento y la 
mar alta, porque sin estas condiciones no pueden salir. 
Quiso la suerte que vino el viento cuando ya queria bajar 
lámar. En este tiempo salieron cinco, qiic Jos demás no 
pudieron. Estaban aguardándolos otros 1 4 navios reforza- 
dos de Holanda, con orden de que peleasen aunque se 



" (1] Mandábalos Miguel de Orna, de cuya llegada á la Coruña se tra- 
tará mas adelante. Véase también el lomo 1 ', pág. 123, 



203 
perdiesen, y impidiesen la derrota de nuestra armada. 
Los cinco nuestros envistieron con los i 4 y se peleó va- 
lientemente de una y otra parte. Cogiéronnos un navíOj por 
estar desjarciado y no poderse valer délas velas, tomáron- 
les los nuestros otros de guerra. Nuestra almiranta, cercada 
de seis ó siete, peleó con valor increible y viendo el almi- 
rante no podia escapar de sus enemigos, pegó fuego al navio 
conque todos volaron. Entre muertos y heridos de nues- 
tra parte, dicen son 600; de los enemigos 1,700. Volvie- 
ron á Dunquerque los tres navios, y el otro de presa , y 
dejando la gente de pasaje para España, volvieron á bus- 
car los enemigos, y viendo no #irecian tornaron á em- 
barcar la gente, y dieron con ella en la Goruña, donde 
hoy están. Adiós, mi padre, que mas larga relación habrá 
de este suceso , y de todo avisaré y enviaré luego las que 
V. R. me pide, aunque no valen nada. De Madrid y Marzo 
22 de 1 639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, 
do la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Marzo 28 de 1 639. 
• (Leg." suelto, fól. 345.) 

Por la via de Alemania y Italia se ha sabido que el 
Turco rompió sobre Babilonia al Persiano , y le echó de la 
ciudad degollándole su guarnición, con que ya publican 
los avisos de Francia que revuelve contra Hungría, y es 
de creer que Rocheliu favorezca el pensamiento. El rey de 
Francia envió á Amburgo un millón de ducados de asis- 
tencia á los príncipes libres del Imperio , para que man- 
tengan neutralidad , y habiendo el Emperador pedido so- 
corro á los círculos, hizo cada uno su dieta, y le respon- 
dieron que ellos defenderían sus paises y entre estas 



204 
turbaciones está el rey de Dinamarca con 2,000 hombres 
ea campaña para dar calor á los amigos. 

Bernardo de Baimar (Weimar) habiendo rendido - á 
Brisac, entró en Borgoña, sin resistencia, porque el' du- 
que de Lorena no se la hizo, por no hallarse con mas 
gente que 15,000 hombres, y habiendo enviado á pedir 
socorro al marqués de Leganés, no se lo envió, por- 
que dijo que hacia falta á la defensa del estado de Milán: 
materia que aquí se ha condenado con rigor, y que- 
da el marqués rigorosamente reprendido y además en- 
vían por capitán general del estado (1) á D. Francisco 
de Meló, porque si Borgoña se perdiese, Italia, Fl andes y 
Alemania, quedarían sujetas á conocidos trabajos, y se- 
gún el estado presente el año de 39 ha de ser riguroso, 
porque también afirman que el rey de Francia venia en 
persona á Burdeos; sin duda querrá tomar posesión de 
Navarra, y lo mejor es que los de Bisanson (Besangon) 
que es ciudad imperial y dentro de Borgoña, enviaron 
emisarios á París á proponer partidos; pero Dola y Roy, 
que son plazas muy fuertes, antes que se rindan podrán 
esperar los socorros que se previenen por dos partes. 

Al fin la duquesa dé Gebrosa acabó su representación 
de embustera, porque estaba de partida para Paris, des- 
pués de haber engañado al Rey nuestro Señor, y al duque 
de Lorena; no hay quien no haga leña en este monte. A 
Galicia llegaron los bajeles de Dunquerque con 2,000 hom- 
bres valones, habiendo peleado con el holandés á la sali- 
da de Mardique, y perdido su almiranta que abarrancó, y 
otros dos bajeles que quedaron en poder del enemigo 
aunque los nuestros trajeron una presa de los enemigos. 
Dios, &c.=Madrid y Marzo 218 de 1 639 (2). 

* i ■ * 

(1) En la copia la Alcalá, lo cual ño se comprende. 

(2) No lionc firma ni sobre escrito. >''••> ..;' 'H1|; iff»'t" 



203 
Madrid y Marzo 29 de 1639. 

(Tom. 129, fól. 1028.) 

Pax Christi , &c. Poco hay de que avisar á V. R. en 
este correo. S. M. va los domingos al Buen Retiro, donde 
hay sus entretenimientos que no desdicen del tiempo; 
córrense lanzas y hay estafermo, ocupaciones decentes y 
que excusan otras que no lo fueran tanto. 

Gada dia se aguarda salgan unas premáticas que están 
ya determinadas, y entre otras hay reformación en los 
trajes, especialmente de las mujeres, á quien quitan los 
guarda-infantes, que así los llaman por acá, que no an- 
den tapadas, ni parte de los pechos descubiertos, &c. A 
los hombres les mandan no traigan que dejar, ni que vis- 
tan seda los oficiales; esto se sabe por mayor, en saliendo 
se la remitiré á V. R. 

El señor Cardenal Infante tenia sitiadas dos plazas en 
Flandes: la una desembocado ya el foso , que es Landre- 
si; (1) la otra es Danvilers; por instantes se aguarda el 
correo, y con él se sabrá lo particular. 

El Turco tomó á Babilonia , que estaba en poder del 
Persiano, el cual tenia 30,000 hombres de guarnición en 
ella. Faltóles con el cerco el bastimento y diéronse á par- 
tido, salvando las vidas. Entró el Turco y degolló 20,000 
persiános de la guarnición contra lo capitulado , que es 
gente que lo acostumbra. Dicen vino el Persiano tomada 
la ciudad , y que le habia dado una grande rota al Turco, 
y que trataban de acuerdos de paz. Si la hacen, en cuida- 
do pondrán á los venecianos y á Italia. 

(1) . Landrecy ó Landrecies, y Daavilliers. 



206 

Estos dias prendieron á una mujer que ahogó á su 
marido en la cama , y tuvo tan buen aliento que se lo 
echó á cuestas y lo enterró en una cueva. Los vecinos 
viendo que faltaba, le preguntaban dónde estaba su mari- 
do, y respondia habia ido á comprar mercadurías. Iba sa- 
cando el ajuar poco á poco de casa , y maliciando la ve- 
cindad que habia alguna cosa particular, con la sospecha 
del marido, acudieron á un alcalde de Corte, el cual la co- 
gió en la cama y á pocas preguntas confesó la muerte. 
Estaba la pobrecilla mal amistada y queria gozar de su 
disparate sin zozobra, y quiso Dios lo pagase todo por 
junto. Dícese la encubarán la semana que viene. 

Mañana parten para Navarra 60 oficiales reformados, 
capitanes, sargentos y sargentos mayores y tenientes: lle- 
van orden se les dé allá puesto. 

Trujo uno de los que estuvieron en Fuenterrabía una 
imagen de Nuestra Señora, á quien los herejes, cuando 
estuvieron allí, trataron muy mal. Dióla á las monjas de la 
Concepción Gerónima, y para traerla se hizo procesión 
general. Trujóse de Santa María á la Concepción; acudió 
toda la Corte y hácenle octavario. Corren los dias del por 
cuenta de las señoras duquesas y marquesas, y todo va 
con grande lucimiento, que no desayuda, fuera de ser la 
causa tan pia, la emulación. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud 
que deseo. De Madrid y Marzo 29 de 1 639.=-Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 



mi 

Madrid y Abril o de 1639. 

• {Leg," suelto, núm. i, fól. 592.) 

De Italia se sabe que la señoría de Genova estaba te- 
merosa que las armadas francesas habían de dar sobre 
aquella ciudad , por haber enviado el Francés á decir que 
por escrito le respondiesen qué causa les movió para qui- 
tarle las galeras de España que llevaban las suyas , y los 
genoveses respondieron por escrito. 

El marqués de Monesterio, que hace en esta corte 
oficio de embajador en el ínter que viene otro de Genova, 
habló á S. M. y le dijo cómo el Francés tenia determina- 
do de dar con sus armadas en Genova, echando gente en 
tierra para apretarla, y que aunque no mostraba senti- 
miento con los genoveses, lo cierto era procuraría tomar 
á Genova para quitarle á S. M. el paso á Italia. Hízole otras 
advertencias acerca de lo mismo. 

S. M. respondió: «Decidle á la Señoría que pierda todo 
temor, que será socorrida.» Salió el marqués muy conten- 
to, y luego despachó correo á Genova, aunque el conde de 
Olivares le mandó detener por dos dias, para enviar algu- 
nos despachos á Italia. '^^ í^'^ ^ 

Fuéle enviado orden al marqués de Leganés que estu- 
viese á la mira con su ejército, y siendo necesario socor- 
rer los genoveses, lo hiciese, porque le hacian saber el 
Francés procuraba tomar á Genova. 

El marqués con presteza tomó las Langas, á fin de dos 
cosas: tener mas apretado el Casal y que nuestra infantería 
pudiese, en desembarcando, juntarse con nuestro ejército, 
y también por tener cerca por esta parte el castillo de Gai- 
vi para poderle socorrer; y es de tanta importancia el ha- 



508 
berlas tomado, que obliga al Francés á meter en ef Casal 
mucha gente, con que ha quedado sin ejército, y los nues- 
tros campean con mucha comodidad. 

También se le envió orden, al hermano del duque dé 
Florencia, que está en 'Liorna previniendo las armadas, 
que con toda presteza acuda á Genova para si los geno- 
veses le hubieren menester; que así con venia. 

De Francia avisan como el rey nombró por su general 
para la parte de España al príncipe de Conde , y por su 
teniente á Mos de la Forga, y avisan como llegó el du- 
que de Beymar (Weimar) á Paris, y el rey no le quiso 
dejar ver al príncipe Casimiro, dando muchas quejas al 
rey, diciendo que los moscovitas le hablan nombrado 
por su duque. 

También avisan como desde Bayona á Narbona tenia 
puesto su ejército el Francés, de manera que con tiempo se 
puedan dar la mano, y que el arzobispo de Narbona pidió 
al rey enviase el cargo de general de la caballería á otra 
persona, porque él se hallaba muy enfermo. 

De Perpiñan avisan como el Francés ha metido guar- 
nición nueva en el castillo de la Leucata, y también como 
el conde de Santa Coloma partió de Barcelona y bajaba í 
Perpiñan, visitando todas las fronteras y previniendo lo 
necesario para que el Francés no los coja descuidados, 

A 29 de Marzo se dio un pregón en esta corte, que 
todos los que tuviesen esclavos los registrasen dentro de 
ocho dias. Dicen que son para. enviar á galeras, porque 
hay falta de chusma. 

Háse enviado orden á Córdoba y otras partes para que 
los caballos que se han levantado en Andalucía vayan ca- 
minando á Fuenterrabía junto con los ginetes de la costa. 

Por Flandes ha venido aviso como las armadas que 
fueron al Brasil llegaron muy mal paradas con tormentas, 
y muerta gran cantidad de gente: y cuando se pensó que 



209 
no habia de haber oposición, escriben los portugueses 
que ya el holandés habia llegado con 3,000 hombres y me- 
tido guarnición en los presidios mas importantes, y en lo 
restante estaban los navios en Pernambuco para ver á la 
parte que echaban nuestras armadas para socorrerlas. 
-í A los 30 de Marzo salieron de esta corte dos compa- 
ñías de caballos muy lucidos: dieron por la mañana mues- 
tra en Palacio. 

*** De Gibraltar avisan como todos aquellos presidios de 
África estaban muy temerosos por las pocas armadas 
que andan, y las de los moros hacen mucho daño, llevan- 
do muchos cautivos. 

Por los avisos de Inglaterra se sabe cómo llegó á Lon- 
dres monsiur de la Valeta, y le preguntaron si venia co- 
mo embajador y respondió que de su parte venia á hablar 
al Rey. 

^^ Avisan como el conde Palatino envió á pedir al In- 
glés 2,000 hombres, y se los dio como no fuesen contra el 
Infante, y respondió que se habian de juntar con las de- 
mas tropas del Palatinado. Dice mas como se juntan en 
Dinamarca y en algunos puertos de Inglaterra muchos 
navios de fuerza con marineros sin gente; dicen vienen 
fletados para España, y si esto fuese verdad, son 50 na- 
vios dé fuerza, lo que importada mucho. •'/' 

S. M. ha dado orden á todos los corregidores y jusii-' 
cias de su reino para que tomen los caballos de los obis- 
pos y canónigos de la parte donde los hallaren hasta cum- 
plir el número, con que se va juntando mucha caballería. 
De Madrid á 5 de Abril de 1639. 



i Off Of)' 

Tomo xv. 4 4 



m 

- ; ;iT Ámy¿o , nooiRoqo í> Síar^n 

-n^aío.) . P.oh ')hi . no lo i ífig oyifi í/íab O'C 8of 7 

Con el secretario del duque de Módena que vino con 
avisos de la detención de su amo, por cumplir mejor con 
lo que llevó á cargo de gente, armas, y otras cosas en 
que pone cuidado, para< venir después á ser virey de Bar- 
celona y á gobernar allí las arm^s , se ha entendido que 
habian salido por dos partes en campaña el príncipe To- 
más y el marqués de Leganés, y que de un mosquetazo 
mataron á D. Martin de Aragón, reconociendo en lasLan-r 
gíis cierto castillejo, y todas ellas no son dignas aun de ser 
pisadas de persona tal; que valen muy poco. 

El conde de Santa Coloma que gobierna, aunque ca- 
talán, á Cataluña, como cargaban tantos franceses á 
aquellas fronteras, salió de Barcelona; mas los catalanes 
no se moverán, sino sale S. M. por la ley Princeps nam- 
que, que no hay niño ni mujer quQ ,iK)(la ^epa ^^jn^gmo- 
ria; así se duda que salga hombre. , * ■ r 
_, Cíieese que con 19 galeras y 30 navios que tiene el 
Francés en Tolón y Marsella, darán también en el Final, y 
esto haria que en Milán se saliese también á las Langas 
que son sus espaldas. Con la grande armada del Océano 
se cree vendrán ^ Portugal y Andalucía, con que de un ca- 
mino salen á la flota y galeones, pues han de venir á re- 
conocer el cabo de San Vicente^ 

El marqués de Cañete murió como en Francia el duque 
de Cándala , hijo mayor del de Epernon. El de la Valeta, 
con sospechas, y mas de que faltó á lo que debia en lo de 
Fuenterrabía, porque su rey no se viese demasiadamente 
grande, temiendo no le prendiesen, determinó irse á In- 



2i1 
glaterra. Dicen que dos enmascarados le han muerto 
allí ó en Holanda (1); con las dudas ya se ve que es 
dudoso. 

El de la Foi ca y el de San Simón, se asegura salieron 
á campaña (2), quedando este herido' de muerte. Aquel se 
huyó también herido, porque en Francia cualquiera que 
sale tiene pena capital , y así no se atreven con pocas ve- 
ces que se ha ejecutado. Mas descansadamente murió 
Cañete. ' oí* i;^ . 

Háse dicho que habiendo competido otros en una jun- 
ta con Castrofuerte sobre la presidencia, le han hecho 
Canciller Mayor. 

A D. Luis de Trejo hacen maese de Campo, con que á 
su costa levante 400 hombres con los que ha de ir á la Al- 
sacia, que es empresa mas dificultosa, con el tiempo que 
corre y sus azares que traer la Alsacia á España. Desde allí 
se dice se hace acometimiento á Flandespor suecos y fran- 
ceses y- por el de Veymar (Weimar), que á Borgoña dánla ya 
por perdida, y Lorena mucha parte es ya suya, y está mas 
cerca de aquellos estados. 

Escriben que está cerca de admitirse residente de 

(1) No se comprende bien lo que aquí quiso decir el corresponsal del 
P. Pereyra. La carta no tiene firma, y parece copia hecha por algun estu- 
diante inexperto, que no comprenderia bien el original. Está por lo tanto 
mal escrita y llena de disparates, vicio de que adolecen por desgracia algu- 
nas de las que componen la colección. Es cierto que el duque de Eper- 
non tuvo un Jiijo llamado duque de Cándale, que murió en Casal, en Ita^ 
lia, el 11 de Febrero de este año; que el segundo Bernardo, duque de la 
Valette, de resultas del mal suceso de Fuentcrrabía y temiendo las iras del 
Cardenal se pasó á Inglaterra; pero no lo es que fuese allí asesinado, 
puesto que vivió hasta 1661. Ambos lo eran del dtiqne de Epetnon; favo- 
rito de Enrique III. i, eoh liioffíí ee^í)')íuvñ ^.o\ ^ohiyai'í íMivUyil 

(2) Entiéndase «salieron desafiados'» lo cual no es exacto, puesto que 
nada dicen en este particular los historiadores franceses, ni tampoco el 
hijo del duque de San Simón, quien como es notorio escribió unas memo- 
rias muy fidedignas y estimadas. 



2f2 
Francia en Genova, porque si bien lo hay, no lo está sino 
pretendiendo, no admitido. oiuh iv 

En la rebelión de Escocia se habla variamente por que 
de ellas y de el rey, del cual se dice tiene algunas quejas 
contra franceses y holandeses, y que le han solicitado; 
unos dicen que cede, y otros que los tiene forzados á lo 
que gustare. 

Una persona bien informada asegura que Richeliu es- 
tá tísico ; que fuera si no lo estuviera. Madrid y Abril 1 
de 1639. >¡o nhoo(T£fTo:) oííffeídr.d lOp oíhúy/jf'áki 

h r}\}p ííoo ,oq Madrid y Abril i % de I639¿ >i f .ñ ^ 
«fA r.l k'ú Mi Cíí em >.oi tmc^ ?,mdmQá r víí eip^fi 

-^/fp oqmoUÍB iTO (Tom. 129, fól. 4096— 98.) ;'frj!ííí> aO í^típ ,í; 

i; Pax Ghristi, &c. Padre mió, el correo de Flandes lle- 
gó y lo que trae es la confirmación de la pelea que nues- 
tros cinco navios tuvieron con i 4 de holandeses que nos 
esperaban. Ya avisé como desjarciaron dos, y los tomaron 
por no poderse menear, sin velas ni remos. La pelea di- 
cen ha sido de las mayores que en la mar se han visto. 
Perdió en uno de estos navios su recámara el de Miravel, 
que iba en ella. Él venia por tierra con pasaporte; ya es- 
tá aqui, que del mal el menos. El daño que ellos recibie- 
ron fué grandísimo, porque avisan á un Padre de los 
nuestros, que en Holanda y Celanda han sido grandes los 
sentimientos y lágrimas por los muertos, que so.n muchos 
y de importancia. 

La gente del señor Infante tomó á Cambresi , que nos 
habian tomado los franceses ahora dos años, y estaban 
sobre Landresi. Dios les dé buen suceso. ^''" 

No es creíble el asistencia y cuidado con que el señor 
Infante acude á todas las cosas de guerra y de paz , con 



2<3 
grande satisfacción de los Estados y afición de sus subdi- 
tos. Dicen si dura tres ó cuatro años mas en el gobierno, 
será el primer príncipe de Europa en el valor, experiencia 
y- manejo de negocios. 

h\ El de Lorena, dicen, se retira con su gente á los es- 
tados de Flandes, porque sin el paso de Alemania para el 
condado de Borgoña corre riesgo él y su gente por la 
falta de los socorros. 

El Emperador , por estar mas cerca para dar calor á 
la guerra del Alsacia este verano, se va á Ausburc (1 ) con 
grande parte de su corte; desde allí ha de disponer las 
cosas como-mas convengan. 

Avisa de Alemania Picolomini que el socorro que lle- 
vará de aquella tierra á Flandes será muy considerable; si 
llega con tiempo será mas de agradecer, que de ordinario 
llegan estos buenos soldados al fin de la campaña. 

A los PP. de aquí extranjeros avisan que los ho- 
landeses habian enviado un extraordinario á Francia, á 
toda diligencia, pidiendo dineros efectivos, porque dicen 
están notablemente gastados, y que si esto no se les aco- 
moda , tratarán de mirar por sí y acordarse con España. 
A ellos los entretendrán con algo, aunque no con todo lo 
que piden, para que con eso continúen el hacernos daño, 
y no se le malogren este año sus trazas á Rocheliu. Decían 
estaba malo; no mereceresios tanto bien. 

En Barcelona se están haciendo cinco galeras á toda 
diligencia, y trabajan en ellas 400 hombres para lo que pu- 
diere suceder. ^ h^-tinr! <?• 

Al príncipe Tomás le dan un ejército fen'^ Italia para 
que entibe á conquistar, el Piamonte, y Leganés ha de estar 
mííl Y ft^^iip'iBaí íf) oJíioJftor» yjjm ' 
fkb nt/j)iiG oh/' ' ' | . j^ V) 

""(ij Ausoburgó Ausbui'g (Augusta Viudelicorum) capitel dbl círculo de 
Suavia. . 



2U 
con otro para detener los enemigos donde quiera que se 
movieren. (*) n^i mftí éoiw oúhw) ó ftínJ nwb iñ a 

Las premáticas quedecian se habían de publicar ayer, 
no se publicaron. En saliendo las remitiré á V. R. á quien 
nuestro Señor guarde como puede y yo deseo. De Madrid 
y AbrilSide 4639.^)1) uftfíqlíi^írrfoptbq .áoLíy*i 
<> Ahí está el P. Juan Bluiso. inglés, que ha ido á unos 
negocios de su nación. Si V. R. le viere, le dé mis enco- 
miendas; creo presto dará por acá la vuelta, y por eso no 
le escribo.=Sebastian Gonzalez.=Al P.. Rafael Pereyra, de 
la Compañía de Jesús, en Sevilla. > u. i u: '«b oifjKj oÍh 

Después de escrita esta la encomendé á un. Padre que 
la enviase porque yo iba fuera , y se descuidó de suerte 
que ya era ido el correo cuando cayó en la cuenta; no 
hay sino paciencia. f'i')'>bínsfi 'j\yp.rArí iVío^, o(|«i'>ií íkv) í 

Avisan de Italia que la señoría de Genova estaba te- 
merosa que las armadas de Francia habian de dar sobre 
aquella ciudad, por haber enviado á decir el Francés que 
por escrito le respondiesen qué causa les movió para qui- 
tarle las galeras de España que llevaban las suyas, y los 
genoveses en efecto respondieron por escrito. 

El marqués de Monesterio que está en esta corte ha- 
ciendo oficio de embajador , en el ínterin que viene uno 
de Genova, habló á S. M. y le dijo que el Francés tenia 
determinado de dar con su armada sobre Genova, echan- 
do también gente en tierra para apretarla; y aunque 
mostraba sentimiento con los genoveses, lo cierto era que 
deseaba tomar á Genova para quitar á S. M. el paso de 
Italia. Esto le dijo con otras advertencias; S. M. le res- 
pondió : « decidle á la Señoría que pierda el temor, que 
serán socorridos. » Salió muy contento el marqués y hizo 
correo para dar aviso á la Señoría , y el Conde-Duque de 
Olivares le mandó detener dos dias para enviar despachos 
á Italia. Entre otros le fué enviada orden al marqués de 



m 

Legaaés que estuvies3 á la mira con su ejército, y que 
siendo necesario socorrer á los genoveses lo hiciese por- 
que le hacia saber que el Francés determinaba tomar á 
Genova. 

b3 El marqués de Leganés con grande presteza ha toma- 
do las Langas á fin de dos cosas: la una tener mas apre- 
tado el Casal; lo segundo para que nuestra infantería 
pueda en desembarcando juntarse fácilmente con nues- 
tro ejército, y tener cercano por esta parte el castillo de 
Gabi para poderlos socorrer ; y es de tanta importancia el 
habérselo tomado que ha obligado con esto al Francés á 
meter nuevo socorro de gente en el Casal, y los nuestros 
campean con mas comodidad. ■' "'^ hoImíp ü í<n/; )uI» 

También se envió orden al príncipe Matias, general de 
la mar, hermano del gran duque de Florencia, que está en 
Liorna previniendo las armadas, que con grande presteza 
ayude á Genova por si los genoveses le habian menester y 
así con venia. 

Avisan de Francia como desde Narbona y Bayona tie- 
ne puesto su ejército el Francés de manera que con tiempo 
se puedan dar la mano, y que el arzobispo de Narbona pi- 
dió á su rey enviase el cargo de general de la caballería á 
otra persona porque él se hallaba enfermo. í»^í> 

Está señalado por general contra España, por tierra, él 
príncipe de Conde, y por su teniente Monsieur de la For- 
^a (1), hijo del mariscal de La For^a que murió en Fuen- 
terrabía. ^ )Jk1^o1 m imj&oú lu- 

^^ De Perpiñan avisan como el Francés ha metido socor- 
ro de nuevo en el castillo de Leocota, y avisan como el 
conde de Santa Goloma , virey de Cataluña, partió de Bar- 

1) Armand de JLa Forcé hijo de Jacqucs de Nompar deCaumont, mar- 
([ués primero y después duque do La Forqe, el cual, aunque «sluvo en el 
sitio de Fuenlcrrabía, no murió en él, sino 14 años después, en 1652. 



2116 
celona acompañado de muchos caballeros catalanes y ba- 
jaba á Perpiñan visitando todas aquellas fronteras y pre- 
viniendo lo necesario para que el Francés no los coja des- 
cuidados. 

r,. El nuncio que está en París escribe al de esta corte 
como el Francés está con mucho orgullo que piensa que 
este año se ha de hacer dueño de Flandes y de Italia sin 
que el Pontífice haya podido alcanzar con este rey y su 
privado el tratado de la paz , ni haber esperanza alguna 

de ell^<;j'i()(|(ur íiJiiiiiob f.^t v ; '? rífouoí^ p<uiobo^^S5íW| '•• 

A los 20 de Marzo se dio aquí pregón se registrasen 
todos los esclavos; hánse huido algunos y obligan á los 
dueños á que los den de manifiesto; dicen son para las gale- 
ras por la falta de chusma. Algunas grandes señoras que 
tienen esclavos para que lleven las sillas han acudido al 
Conde-Duque para ser eximidas del bando;, y dicen res- 
pondió que él daba los suyos, y que la necesidad .era gran- 
de: hartos mozos de sillas habia en Madrid. Ihim/oo > 
- 5 A 30 de Marzo salieron de aquí dos compañías de ca- 
ballos muy lucidas; dieron por la mañana muestra en 
Palacio. 

De Gibraltar avisan como los presidios de África están 
temerosos por las pocas armadas nuestras que andan, y las 
de los moros hacen mucho daño> llevando ijauchos cau- 
tivos. 

De Inglaterra avisan como el conde Palatino pidió á 
su tio el rey de Inglaterra 2,000 hombres y que se 
los dio, como no fuesen para contra el Infante, y que 
se habían de juntar con las demás tropas en el Palatina- 
do. .Dicen mas, como se juntan en Dinamarca y en algunos 
puntos de Inglaterra muchos navios de fuerza con mari- 
neros, aunque sin gente, y dicen vienen fletados para Es- 
paña, y si esto es cierto, dicen son 50 navios reforzados. 

S, M. ha dado orden á todos los corregidores y justi- 



217 
cias de su reino que tomen caballos á obispos y canóni- 
gos en la parte donde los hallaren, hasta cumplir el nú- 
mero necesario, con que se va sacando mucha caballería. 
;,; De Italia vino un extraordinario; lo que trae es que 
hablan salido en campaña el príncipe Tomas con un ejér- 
cito, y Leganés con otro: que el príncipe Tomas habia en- 
viado á uno de casa Palavicini con embajada á su cuñada, 
pidiendo dos cosas : la primera que dejase entrar á su her- 
mano el Cardenal en el oficio de curador de su sobrino, 
como de derecho le pertenecía ; la segunda , que echase 
del Piamonte todos los franceses, y que donde no, le pro- 
testaba hacerlo con las armas; no habia respondido. 

En la entrada del príncipe Tomas en el Piamonte, sa- 
lieron mas de 200 caballeros piamonteses á besarle la 
mano; entiéndese que teniéndole cerca y con ejército, mu- 
chos pueblos se le han de dar. 

Dícese con mucho fundamento que yendo D. Martin 
de Aragón á reconocer una plaza (1 ) le hablan dado un 
mosquetazo por las sienes, del cual habia muerto; que 
será grande lástima haber perdido tan valeroso caballero 
en tiempo que se necesitaba tanto de su experiencia y 
acierto. 

Ya avisé como el emperador estaba en Aosburc (2) con- 
finando con la Alsacia,. para hacer la guerra con mas calor; 
ahora añado que se dice por cierto se habia tomado por los 
nuestros en la AJsacia á Aguas (Aygua), plaza de impor- 

: El coronel Rosa, del Emperador, rompió en el conda- 
do de Borgoña la yanguar.dia de Baimar ,,(We¡mar) con 

muerte de muchos., pí^^)o ^h rro-^ih oílrpfíti o.! MóV 

Los holandeses enviaban un socorro de 1,500 hom- 



(1) Li de Salicetlo en Piamonte. '»'i' ^ f c;' ' * '•* 

(2) Véase pág. 213. (^hú .iúbiíiú:> f^^oi iuiIuíIvm 



ht¡é& ú las plazas de Gueldres, y ehcontróse con ellos el 
marqués de Grana y los i-otol^íó y desbat^ató con muerte 
délos tóas/'^ ''*■ '*'-^^*';"' h/ ü-^ niu^ -,;- ,^:..;. ■ ^ <- - 
' La gente qáé'haJiviá' dé» Vénft^'de- 
gf osar nuestro ejéi-cito- de Italia , nó ha' podido pasar por 
láá griandes nieves ; i dieeti Van ya feajandó y acercándose 
dl'estadode Milan^'^-í^ --'' iííu;;/g:>;^i ia-/; o\} . -;.; :i 'j,^ 

El de Leganéstiétíé'yá^álptímbldós^^c^^ 
déíscos para embarcarlos para España: peligró corren las 
vidas.- '^"P ffibfjií^Mfi £Í ;íti')í)nr>]'i9q ol oilJ)Sií)b oh Oínou 

' * Con éáté conreo «¿visan tiMb 'el marqués dé Léganés 
habia hecho un fuerte real éifi ün'á isla de la Sesia, y pues- 
to en él buen presidio de gente, con que se 'dan la mano 
todas núes tras playas de Milañ y Verceli . - ■* ^ ' '' ^'^^ ' ^ «» ' 
"^'También dicen como los ñiie^lros del condado dé Bor- 
goña hablan hecho un fuerte reai, entre la Alsacia y el 
condado, y puesto en él artillería y víveres, y municiones 
y '2,000 soldados de presidio para estorbar no les impi- 
dan el soco^rró de Alemania, y que Baymar (Weimar) 
después de la rota que recibió, se habia retirado al Alsa- 
cia por saber se acercaba á ella el Emperador, y que sus 
tropas iban bajando hacia Brisac. 

''' El duque de Ba viera ha dado para esta guerra al Em- 
perador 500,000 florines de á seis reales, que es razona- 
t)fe socorro. 

También avisan que los húngaros, lo que nunca hasta 
ahora han hecho , han ofrecido servir al Emperador con 
sus tidas y haciendas, cosa que ha sido muy estimada, 
por ser gente de suyo libre y enemiga de pagar exacciones 
ni tributos. Lo mismo dicen de otros señores eclesiásticos 
y seglares, que todos se han ofrecido á servir al Empera- 
dor con dineros, cada uno según su posibilidad. 

El P. Pagani, que vino pocos dias ha de parte de la 
archiduquesa Claudia, tutora que es del archiduque, cuya 



es la Alsacia, ha negociado con tanta brevedad que parte 
mañana para Alemania. 

Al marqués de Garacena han hecho del Consejo de 
Guerra; es buen soldado , aunque mozo; parte mañana á 
Italia con el P. Pagani. 

S. M. el Rey, nuestro Señor, ha estado tres dias con 
calenturas; dicen es catarro, y la Reina nueátra Señora las 
tuvo ayer. Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la 
salud que deseo (1). De Madrid y Abril 12 de 1639.=Se- 
hastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía 
de Jesús, en Sevilla. ,,<jíjv,i 

(1) Según podrá observarse, esta carta del P. Sebastian contiene dos, 
iina del 5, y otra del 12 de Abril. Muchos de sus párrafos se hallan co- 
piados á la letra en otra de la pág. 207. En un papel suelto, sin firma, se 
hallan los siguientes capítulos de carta: 

i« El cardenal fraile capuchino, hermano del Papa, murió después de 
haber pedido al Turco un ejército contra España. S. S. está impedido de 
las piernas que se le han hinchado de gota. S. M. (Dios nos le guarde) 
está malo y también la Reina y el niño de achaque de catarros. S. M. y lá 
Reina con alguna calentura. 

Don Martin de Aragón, maese de Campo, el mejor soldado que tenia 
el de Leganés, yendo á reconocer una plaza, le asestaron los enemigos y 
de un balazo voló al cielo. 

En el Pasaje han puesto los nuestros una cadena que coje lodo el rio 
de parte á parte, con que se asegura este puerto. i : 

El marqués de Cañete se murió, y le depositaron en San Francisc^.':! 

El P. Pagano ha estado aquí algunos dos meses y se parte muy aprie- 
sa. El príncipe Tomas está en Italia, y le hacen señor de las atmas. 

El de Leganés por virey de Ñapóles; el" de (Medina de) Las Torrfes^ 
viene á la corte á ser mayordomo mayor, porque al Almiranl^ áig ]^k?í]^ 
querido dar este oficio." (Tomo 129, íól. 1,099.) ,, , .. ;7 






»u ui^>-/K^/ v\Madrid y Abril 16 de 16S9?í>iifnr>ra I/. 

(Leg.»suelto, fól. 5U.) í ;^ Í9,¿oo;f>r 

uo') ;^íí:í) fta-il oh'ü8o xifí -,*toño« omoMíi .voíl teN,M*/ 

Es cierto que cuando eí duque de Luis (Luynes), gober- 
nador del Languedoc, fué á París este invierno pasado, que- 
dó tratado que dándole el rey de Francia i 0,000 infantesy 
2,000 caballos, él pondría de los nobles de su gobierno 
1,000, y 5,000 de á pié, con que le parecía bastante para 
ganar los condados de Rosellon y Cerdaña. Esto está cerca 
de comenzarse, y para hacer diversión con que se facilite, 
se escribe de Navarra que había en sus fronteras casi 
10,000 hombres,! y que se cargará allí mucho según se 
entendía. 

Lo de Alemania iba muy mal en todas partes, porque es- 
taban muy dentro de ella, sin oposición, Melander, cabo de 
los suecos, y el principal de todos que es Baníer, y ocu- 
paban la Vestfalia y á Turingia , corriendo hasta Franco- 
nia. Urangel, que servia antes al Emperador , se ha pasa- 
do á ellos con diez compañías de caballos y otras de 
infantería, y entregádoles una buena plaza. El de Dina- 
marca se había retirado, y alejado sus tropas, porque el 
Emperador no se las pidiese, ni pudiese valerse de ellas y 
le hallasen mas lejos los embajadores, y el Sajón estaba 
apretado. Veymar, después de lo avisado, sitiaba en Bor- 
goña un castillo de la condesa de Gantecroyx, con quien 
tiene sus amores el de Lorena, á quien habrá llegado ya 
algún socorro, y estaba entre Bisanzon y Vesu, aunque 
obrando poco. . 

Aquí, con haber quitado los guarda-infantes, que es 
la risa de los ociosos y de que se sustentan, será, según 
va, la Semana Santa (Carnestolendas; con que están todos 



224 
contentos y con mas razón por haberse S. M. levantado, 
y- estar la Reina nuestra Señora mejor, á Dios gracias. kÍ> 
^í Los holandeses dieron cadenas y otros premios á los* 
que pelearon con los dunquerqueses y entraron con los 
dos navios en que llevaban la ropa de Mirabel. " 

A D. Lope de Hoces se da priesa prometiéndole 50 
navios, y aunque son menester muchos mas, él tiene mu- 
chos menos por bastantes para lo que ha de emprender: ' 

Hánse mandado sacar del Pasaje todos los bajeles, aun 
los no concluidos, con recelo de que comenzaban ya á 
moverse las armadas francesas. 

Habia grandes quejas de Sevilla de lo que se tomaba 
á hombres de negocios; las precisas ocasiones lo deben 
disculpar, y lo abonará el hacerse. Madrid y Abril 16 
de 1639. 

. bfíoo ílü 
Madrid y Abril 16 de 1639.^ . -^^ ^^4v.^«« 

(Tom. 429, fól. 1100.) 

Pax Ghristi , &c. Por los avisos extraordinarios de 
Flandes hubo noticia de que S. A. del señor Cardenal In-^ 
fante estaba sobre Gambresi, y que estaba debajo de las 
murallas; y lo que tiene mas certidumbre en este caso es 
que S. A. salió con gente á poner sitio á dicha plaza y 
que el tiempo le fué contrario de suerte que le obligó á 
retirarse. 

Escriben también de Flandes que el rey de Francia 

tiene mucha gente en Calés, y algunos navios, y se teme 

mucho que por esta parte quiera echar el poder. i» . >. 

; De Francia avisan como el Delfín habia estado muy 

hialo, pero que ya estaba bueno. 

También avisan de Francia que el embajador de In- 



222 
glaterra habló á aquel rey de parte del suyo muy apreta- 
damente , que soltase al príncipe Casimiro , y el Rey lo 
respondió que su embajador respondería á su rey y le di- 
ría las razones que habia para tenerle preso. 

Por los avisos de Francia se sabe como un sobrino del 
cardenal Rocheliu hizo muestra en León de Francia de las 
tropas que habían de ir á Italia, y que luego partieron á 
toda priesa. 

De Málaga llegó correo á 2 de este; avisan de como se 
habían descubierto 40 velas holandesas y francesas que 
iban pasando el Estrecho. 

La señora duquesa de Mantua avisa de Portugal como 
tenía aprestado un navio para enviar al Brasil á toda dUi- 
gencía, gente, municiones y bastimentos. >;qíifn¿ii 

Del duque de Pastrana se dice le hacen virey del reino 
de Aragón. 

El conde de Molina (1) ofreció á S. M. 1,500 soldados 
puestos en la parte que S. M. gustase, á sus expensas y 
costa. Halos dado prontos y 24 mas; hánle hecho coronel 
de ese tercio. 

A 4 de Abril volvió segunda vez á hablar á S. M. el 
embajador extraordinario del Emperador; y luego fué al 
cuarto del señor Conde-Duque y le significó la necesidad 
que habia de su persona en Alemania , y lo mucho que 
importaba despacharle apriesa. El Conde le respondió: 

• í>:'r^ ~~~< •:';■■ • '■ ' ' (iííl'f! ]■'; '^h\ 

(1) Llamábase Messia de Contreras, Alvarez de Paz. De él se trató ya 
en la pág. 31 del tomo 2." Sirvió como voluntario en la jornada de Fuen- 
terrabía; hallóse también en la batalla délas Animas en el Rosellon, en este 
afto, con oficio de maese de Campo. Fué nombrado mas adelante conseje* 
ro de Hacienda, gentil-hombre del Cardenal Infante y gobernador de Cá- 
diz, A él dedicó en 1655 su República lileraria el célebre D. Diego de Saa- 
vcdra, aunque encubriendo su nombre bajo el de D. Claudio Antonio de 
Cabrera, y sacándola á luz D. Melchor de Fonseca y Almeida. Madrid.— 
Julián de Paredes, 1655, 8." 



«V. E. esiá despachfido ; cuando quisiere irse podrá ha- 
cerlo si q detenerse luas.» ; ^í.; :o(ji)ii 

El embajador de Venecia habló á S. M. esta m^ñai^fi.^ 
dándole cuenta como las armadas que el Turco tenia pre-<- 
venidas en el taragaaal de Constantinopla se babiaja 
desecho, y enviándolas á diferentes partes, y que el gran 
Turco estaba muy contento por la victoria que babia,.^3^- 
do contra el Persiano y toma de Babilonia. /} .n». 

A 6 de Abril llegó un extraordinario del marqués de 
Leganés, avisando como habian llegado al Piamonte los 
socorros del rey de Francia, en tiempo que ya él iba 
marchando para sitiar un castillo en el Piamonte, que era 
de mucha importancia, repartiendo en tres tropas el ej^«- 
cito ; la una llevaba D. Juan de Garay, la otra D. Martin 
de Aragón, y la otra el de Leganés. 

D. Martin de Aragón con la orden que tenia se ade- 
lantó á tomar puestos y del castillo que iban á tomar le 
tiraron un mosquetazo de que murió (1), y el marqués 
apretó de tal suerte el castillo que le vino á tomar. Ha 
sentido tanto S. M. la muerte de D. Martin de Aragón, 
que dijo perdonara el no haberse tomado la plaza por no 
haber perdido un tan grande soldado y capitán como era 
D. Martin. Fué sentidísima su muerte en el ejército, por- 
que además de su grande valor era muy bien quisto y 
amado de todos los soldados. 

D. Fernando de Borja, virey del reino de Valencia, 
escribe á S. M. como la gente qiie aqjael reino habia le- 
vantado á su costa iba marchando á Perpiñan. 

A T de Abril vino correo de Barcelona en que avisa 
el conde de Santa Coloma, virey que es de aquel prjncip^t 
do, como el rey de Francia iba arrimando gente. á Narr- 
bona, y que serán basta; 6,000 infantes. j¡. 



[l] Videsupra, pág. 217. .'''.\>'.hi>x a\v^Í>^í'V'^ r-ji >ío.í 



224 
'•'El embajador de Loreiia habló á S. M. y le dijo lo que 
importaba hacer todo el esfuerzo posible para sitiar á Bri- 
sac, porque de no hacerlo, el Francés sin duda ni contra- 
dicciones podria tomar la Borgoña , y que les habia envia- 
do comisarios para que lé dijesen que si se daban con 
tiempo serian tratados con mucha benignidad, y si no ex- 
perimentarían los daños de la guerra y hostilidad, y de 
allí fué al cuarto del señor Conde-Duque á quien refirió 
lo dicho. 

^*^' SS. MM. están indispuestos, aunque no es cosa de to-J 
portancia. No se ofrece otra cosa de que avisar á V. R. á 
quien Nuestro Señor guarde como deseo. De Madrid y 
Abríl 19 de 1 639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pe^ 
reyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

.-obf^ a-^ fiirío) Oijií íiMrih' íú ííc > noLiínA ob nihel/l .(I 
<'nj|)iCí« I ^ oca ajsíicyi^ 

Relación verdadera da los fracasos y sucesos que acorUecie^ 
ron á los PP, de la Compañía de Jesús, yéndose á ort 
denar de evangelio, desde Granada á Motril en este año 
cíe 1639. , ,,_, 

"'>^ Al sobre eminente, amplíssimo zapato del muy R. P. 
Rafael Pereyra, gran parte de la misma Compañía: 

«No me pareció justo permitir careciesen los memora- 
bles anales de V. R. de la relación de nuestro viaje; pues 
ni por lo singular que en ella V. R. leerá, ni por la falta 
de verdad, es menos digna de entretejerse entre lo indi- 
gesto de sus tomos que la del perro santo, peje de pis- 
toletes y otras ejusdem sartaginis, que para perpetuo ol- 



225 
vido de los siglos, pasto y aumento de la carcoma y poli- 
lla encierra en sí el archivo de sus tesoros. 

Dedicóla al zapato de V. R. , porque buscando sombra 
á cuyo amparo sacarla, ninguna me pareció, ni mas capaz 
ni mas á propósito para que estuviesen seguros estos ren- 
glones de las mordeduras de los Momos y Zoilos de. esta 
era, de cuyas garras guarde el cielo los lucidos trabajos 
de V. R. cujus millessimam partem digiti osculor. 

Martes 5 de Abril aprestamos nuestro viaje, teniendo 
dados 100 rs. en señal para el alquiler de las muías, cuan- 
do á cosa de las seis de la tarde, tuvimos aviso como el 
presidente de esta chancillería habia mandado embargar 
todas las caballerías de alquiler de Granada, so pena de 
200 azotes y otras vejaciones á quien las ocultase; con que 
fué fuerza manifestase las nuestras su dueño, pidiéndonos 
pusiésemos remedio para su desembargo. Esta noche no se 
hizo diligencia alguna, pareciéndoles á algunos era bas- 
tante ir por la mañana al Presidente y decirle eran las 
muías de los PP. , con cuyo nombre presumen muchos 
allanar montes de dificultades, si bien en esta ocasión les 
hizo rendir las crestas de su presunción la inopinada res- 
puesta de su despacho; porque habiendo oido el Presiden- 
te al P. Gormar, único amigo suyo, le respondió tenia dos 
decretos de S. M. en que le mandaba acomodase de caba- 
llerías a 800 infantes que de estas costas pasaban á Fuen- 
lerrabía, para cuyo cumplimiento no tenia mas que 200 
cabalgaduras, con que no era posible satisfacer á su pe- 
tición. 

Esta respuesta dieron luego al P. Rector de este cole- 
gio, el cual oida, mandó no se diese ninguna cabalgadura 
de las de esta casa á los de Sevilla (gran demostración de 
afecto). Con este decreto, peor que el del Presidente, se 
determinó el hermano José de Ardinez á buscar algunas 
cabalgaduras de arrieros que quisiesen llevarnos; pero el 

Tomo xv. \^ 



226 
P. Montefrio , Almagiier, Ignacio Arias y yo, con impacien- 
cia suma resolvimos ir á pié, lo cual nos concedió el P. 
Rector con tanta voluntad , .como prisa teníamos nosotros 
de ordenarnos , aunque esta resolución no pusieron en 
ejecución si no solo Montefrio y yo que por no dar oidos 
á los varios pareceres de los que aprobaban ó reproba- 
ban nuestro designio, recibida la bendición de la obedien- 
cia . alzamos de plantas , como de áncoras, á las nueve de 
la mañana, sin mas prevención ni reparo que 50 rs. y el 
breviario, en que recé laudes y las demás horas de aquel' 
dia en la iglesia de Alhendin, distante dos leguas de Gra- 
nada, mientras el P. Montefrio, como verdadero hijo de la 
Compañía, ejercitó el ministerio tan propio de ella de en- 
señar la doctrina á los niños de la escuela, de que servia 
la misma iglesia. 

Cumplido con esta obligación , porque los zapatos me 
daban alguna pena, compré aquí unos alpargates y toma- 
mos unos cayados, con que proseguimos nuestro camino 
por el suspiro del Moro hasta llegar á Padul, donde dimos 
cebada de pan, ó pan de cebada , que el trigo de por aquí 
entiendo no merece otro nombre. Salimos con brevedad 
de la posada por estorbarnos poco las matetas y demás 
carruaje. A las cinco de la tarde nos hallamos en Dulcar, 
pequeña aldea, de donde pasamos á hacer noche á Tala- 
ra, lugar de 1 *7 vecinos, sin iglesia , distante cinco leguas 
de Granada. 

Tomamos bien la mañana para llegar á Motril con tiempo, 
y á cosa de una legua de Talara nos salió el sol, donde nos 
dio alcance un caballero veinticuatro de Granada, llamado 
D. Luis de Mendoza, el cual nos ofreció un rocin en que 
venia, y viendo no lo aceptábamos, dijo seria fuerza irse 
á nuestro paso hasta pasarnos un rio peligroso por su 
corriente arrebatada, donde pudieran hacer puente de los 
esqueletos que sepultan sus arenas, si faltasen la muche- 



227 
dumbre de altos peñascos de que abundan sus riberas. 

En compañía de este caballero caminamos tras leguas 
de monte y derrumbaderos, sin haber un palmo de tierra 
llana y sin descansar un instante, con que acosándonos mu- 
cho el sol, a cosa de las diez nos vimos rendidos, no á la 
fragosidad del camino, pero á la gula de nuestras órdenes; 
porque hartos de caminar así, procurábamos tragar cami- 
no, como si comenzáramos entonces. Aquí no pudo la 
piedad de este buen caballero sufrir mas nuestro cansan- 
cio, y así apeándose él y haciendo á un criado suyo se 
apease de una muía , en que también iba, nos obligó á su- 
bir en sus cabalgaduras, yendo él delante de ellas, cerca 
de una legua de una subida y bajada de una cuesta hasta 
llegar al rio, en cuyas riberas nos dejó, habiéndonos pasado 
de la otra parte y agradecídoselo nosotros de la nuestra. 

Desde aquí tomamos el camino á Velecillos, distante 
media legua , aunque de cuesta mala ; aquí nos perdimos 
trepando por unas peñas tan agrias, qoie nos obligaron á 
valemos de las manos para poder andar por ellas, y lo 
peor fué el volverlas á bajar por hallarnos últimamente 
sin camino, hasta que dando con él, llegamos á Velecillos, 
dos leguas de Motril, donde rendidos del sol, nos refres- 
camos con vinagre aguado; tomamos una ensalada y tres 
huevos, que no habia otra cosa en el lugar, y alquilando 
unosjumentillos en ocho reales, llegamos á Motril á las 
tres de la tarde, jueves, habiendo salido de Granada miér- 
coles á lias nueve. 

Aquí, lo primero que hicimos fué ir á besar la mano á 
su señoría del obispo, que nos recibió con notable apacibi- 
lidad y hizo entrásemos y nos sentásemos en su recámara, 
no sé si con alguna envidia de otros religiosos que nos es- 
taban fuera viendo, aguardando su despacho. Estuvimos 
una hora hablando de varias cosas, y en especial hizo lar- 
ga mención de nuestro P. provincial , á quien tiene singu- 



228 
Jarísimo afecto. Despidiónos diciéndonos le avisásemos si 
teníamos posada, porque si no nos acomodarla. 

Esta nos tenia muy bien prevenida el Sr. D. Antonio 
Gamargo, oidor de esta Chancillería, que lo hizo en esta 
ocasión excelentísima mente, al fin, como quien ha gozado 
el temple de esa ciudad de Sevilla. níiitifitíiJob bm 

En casa de este caballero fuimos, habiendo salido de 
casa del obispo, y él nos envió á la posada, donde lo bi- 
zarro de camas, salas y limpieza .daban bien á entender 
quién habia sido el aposentador; el cual á la noche envió 
á su hijo á que nps visitase y viese cómo estábamos aco- 
modados. 

Aquí habíamos estado cosa de una hora el P. Montefrio 
y yo, cuando vimos venir por la calle una danza de ca- 
ballos, que según el paso traían danzaban el saltaren. Guiá- 
bala como capitán y corago (sic) el P. Ardinez, y acompa- 
ñábanle el P. Almaguer, Ignacio, Espinosa, y detras de to- 
dos el triste P. Ocaña, á pié, llorando con lágrimas de 
sangre las desdichas de todos ; porque el caballo en que 
venía, sin freno como los demás, por no consentirlo , dio 
con él una porrada sobre unas peñas, que le hizo saltar 
la sangre por el ojo malo. 

Dos horas después vimos venir sobre una muía uno en 
figura de arco de rabel, que por publicar mas con su po- 
sición que con sus palabras el achaque que le hacia venir 
de aquel modo, colegimos era el P. Nicolás, y los que que- 
daban, hasta 13, que por coger en un día lodo el camino 
venían maltratados. )ií{ - 1: í* <. juir 

Luego que entraron en la posada , comenzó cada uno 
á llorar sus males, aunque en común uno los afligía á to- 
dos en particular, menos á los de á pié que ya se gozaban 
de haber pasado su camino, un ratíco á pié y otro andan- 
do, por no verse obligados á llorar como esotros acha- 
ques que tocan tan en los ojos. 



;¿29 

Estuvimos en Motril viernes y sábado, careciendo de 
pescado por estar el mar muy alborotado con los levantes 
y llover mucho, de que es buen testigo el P. Nicolás, á 
quien cogió un aguacero muy bueno á la orilla del mar 
hasta llegar á casa, que hay un cuarto de legua, sin mas 
reparo que el bonete; pero lo que es de considerar, que 
con llover tanto, nos faltó el agua para beber, porque fal- 
tó la acequia por donde viene el agua á la villa, no sé si 
[)or haberla nosotros agotado, que gastábamos cuatro cán- 
taros- de agua a comer y á cenar, con harto dolor de la 
mesonera porque no los gastábamos de vino. 

Ordenámonos sábado con loor de los que miraban la 
modestia de los de la Compañía, diciendo se echaban de 
ver los que eran hijos de ella. A la tarde vimos trapiches, 
ingenios y el mar, á cuyo margen algunos caballeros cor- 
rieron; entraron algunos de los PP. á pasearse un poco 
en un barco y subieron á ver un navio inglés distante 
medio cuarto de legua, de donde nos volvimos alegres. 
...^^*( Salimos domingo á las.doce, habiendo almorzado por 
la mañana, prevención corta para el largo ayuno de aquel 
dia, porque los PP. superiores se descuidaron de suerte 
que no trujeron mas provisión que un poco de pan que á 
la tarde se repartia como bendito , sin probar otra cosa 
hasta las ocho de la noche que llegamos á Talara. El dia 
siguiente, en Dulcar encontramos unos pocos de frailes 
dominicos, franciscos y trinitarios y un victorio, los cua- 
les, luego que nos vieron, se pusieron á modo de zuiga(l)' 
si no es que digo de concilio, pues era semana de él y 
veían venir la Compañía de Jesús. Pasaron algunos PP. 
y entre ellos el P. ^ Ocaña, á quien le dieron mucha vaya 
como en las órdenes, rodeándole el caballo y diciendo los 



(1) No está claro, y podría muy bien ser Ziriga con letra mayúscula; 
así y con todo la alusión no se comprende. - - - 



230 
mirase derecho , á que él satisfacía rodeando el cabestro 
del caballo en que venia, diciendo: «Quita , frailes; quita 
frailes,» palabra que sienten bastantemente. Después pasó 
el P. Montefrio con un almaizar de moro y una montera, 
echado el rebozo. Pusiéronse á mirado, puestos en ala, en 
compañía'de los del lugar, y él mirólos despacio, y dijo: 
« Qué bellacas caras que tenéis todos. » Hablaba seguro, 
porque llevaba la suya tapada. Riéronlo mucho y dijeron 
se descubriese la cara si era teatino. Sacó un cuchillo de 
monte, que no sé quién se lo deparó, y dijo con risa: «Por 
aquí se descubre mi cara.» Un fraile mas alentado llegó 
con una caña á quererlo reconocer, y el P. Montefrio, ti- 
rándole un tajo á la caña se la hizo dos. El fraile, enten- 
diendo que al segundo tajo corria peligro el morrillo, co- 
menzó á correr, de suerte que se le hacia la calle angos- 
ta. Con esto se quedaron ellos riendo , y nosotros nos 
partimos á Granada , lloviéndonos tanto, que con el peso 
del agua se le cayeron los faldamentos al balandrán del 
P. Ardinez y quedó como muceta de obispo. Del del P. Die- 
go del Mármol no digo nada por no darle pena si lo oyere, 
que se dividió en dos partes como el velo del templo, y 
fué sin duda porque adivinaba se llegaba la Semana 
Santa. 

Poco después de apartados de los frailes, nos alcanzaron 
algunos de ellos que venían á pié y entre ellos un fraile 
victorio, sacerdote recién ordenado , á 'quien viéndole ir 
con los pies desnudos por el lodo, le di los alpargates que 
compré á la ida, con que quedaron los frailes dominicos 
edificados, él agradecido y nosotros alegres y mojados, y 
mi relación acabada; pero no el cansancio que con ella 
habré dado á V. R. , á quien dé Dios muy buenas -Pascuas 
como deseo. Granada y Abril 19 de 1639.»==Discípulo de 
V. R. , Juan Lorenzo.==Al P. Rafael Pereyra, de la Com- 
pañía de Jesús en Sevilla. 



234 

Madrid y Abril 20 de 1 639. 

(Leg.° suelto, núm. 1, fól. o90.) • 

Háse dicho volvían á Guipúzcoa y Navarra 1,300 íla- 
ü;iencos, que llegaron á la Cor uña de los 3,000 que habian 
devenir, y no parece que será así, pues mandan áD. Lope 
de Hoces que sé parta luego allá, y ha respondido que no 
tiene un maravedí; bien que se juzga es para llevar gente 
á Flandes, que se dice es bien menester allá. Al duque de 
Fernandina mandan vaya á las galeras , y contesta que le 
í'alta chusma. 

Tomado el castillo sobre que mataron á D. Martin de 
Aragón , se entiende que nuestra gente irá á Alba que está 
poco mas allá, y en tierra fria y húmeda, desacomodada de 
todo y rodeada de montañas en que se aventura la gente, 
y mas en tal tiempo de invierno, y que luego darán con 
Santian que está muy fortificada; y no pasa hora que no 
viene alguna inteligencia, mediante los muchos piamonteses 
que escriben se pasan al príncipe Tomas y al Cardenal, su 
hermano, por haber entregado la duquesa de Saboya á los 
fiaüceses todas las fuerzas. Ofiécense por S. M. al Empe- 
rador, por los cuatro meses siguientes, á razón de 50,000 
ducados al mes. Díc^se que piden mas prestados á los con- 
sejeros 16,000 ducados. 

S. M. , aunque está levantado y mejor, sigue aun me- 
lancólico y desganado. Algo ha de haber de entremés; le- 
vantan á Manuel de Cortizos que ofrece 6,000 duca- 
dos por dar él las hcencias del guarda-infante; no faltará 
otro para las guedejas: cosa es todo de burla, aunque están 
muy acreditados los semejantes. 

El conde de Sástago se dice está muv malo de su ca- 



232 
beza; temóme es para dejarle holgar. Madrid y Abril 20 
de 1639. 

Madrid y Abril 23 de 1639. 

• (Leg.* suelto, núm. 1.', fól. 588.) 

S. M. ( Dios le guarde ) está con salud , supuesto que el 
Conde Duque se fué el Jueves Santo al "Retiro donde está. 
Aquella noche aseguraron los médicos la vida del conde de 
Sástago y á la mañana murió sin todas las prevenciones 
que se requerian. 

Cuatro dias antes murió el de Castronuevo, zamorano, 
habiendo reconocido por nieto al hijo de la Orozco, que 
hasta entonces no lo quiso hacer; agravaríale la con- 
ciencia. 

Carta de persona muy grave se ha visto que avisa^ 
aunque no con entera certidumbre, que se concertaba el 
de Lorena con el de Francia, dándole mas que valian sus 
estados, con que no habria en Alemania quejoso ninguno 
de él, sino los de la casa de Austria. 

Con un correo que llegó de Italia esta mañana se avi- 
sa que el príncipe Tomás habia entrado en Piamonte, por 
la parte de Monferrato, y tomado algunos lugares y que 
le deseaban en muchos, y aun en Turin con fuerzas, para 
justificar el ser de su parte. Que la de Saboya, habiendo 
despachado á Francia muchos particulares con aviso de 
esto y pidiendo socorros, se juzgaba no se los darian bas- 
tantes, porque su intención era cargar con casi 400 hom- 
bres á Flandes, y entre ellos y holandeses procurar aca- 
bar con aquello, ó con armas ó con desesperación. 

Hay aviso de Flandes por ginoveses, que atendiendo ;i 
que Pié de Palo llegaria tarde para encontrar galeones y 
ilotas en las Indias, le enviaban para mediado ó fin déoste 



233 

á esperarlas á estas costas con cuatro bajeles de barba (1), 

210 holandeses, y 20 franceses , que con otros venían á 

' quemar los nueve que están en Portugalete , puerto de 

Bilbao, y los que hallasen en Santander y otros puertos. 

i Avisan que traen mas de 20 con artificios de fuego, y para 

I las rias muchos barcos chatos. 

También se dice por cierto en cartas de correspon- 
dientes de hombres de negocios, que el Francés tiene di- 
nero para esto y para mas, y que ha enviado embajada al 
de Inglaterra protestándole que no puede dejar de ayudar 
cuanto le sea posible á los escoceses, por el patrocinio an- 
tiguo suyo y liga con ellos. 

Va llegaado de Italia gente vieja de ella, y encamína- 
se á los puertos la española que ha de ir allá y á Flandes, 
y créese que en cuanto á España, cuanto de allá suena son 
diversiones, y que de acá se intentará aun mas: presto se 
verá. Madrid y Abril 23 de 1639. 



Madrid y Abril 26 de 1 639. . 

(Tom. 129, fól. 1224-5.) 

Pax Ghristi , &c. Padre mió : S. M. se halló el jueves 
tan alentado que se levantó de la cama, y hizo como sue- 
le , el lavatorio de los pies de los doce pobres. Sirvióle el 
agria el Príncipe con muy buena gracia. La Reina lavó las 
manos á doce mujeres, y asistió también la infanta en bra- 
zos de su aya, la cual servia el agua por la niña , y tiene 
poco mas de seis meses. 

(1) Así en el original. 



234 

De Flandes lo que sé sabe es, que habia llegado de Ale- 
mania Picolornini; si la gente que dicen va llegando, es 
tanta como se ha publicado, tendrá buen ejército el señor 
Infante, que le habrá bien menester. Dicen son 18,000 in- 
fantes y 10,000 caballos los que de Alemania vienen, que 
con la gente de su Alteza , será buen ejército y mejoraráse 
con la gente que le han de llevar española , que es de 5 á 
6,000 hombres. 

€on grande secreto se han embarcado 1,500 españoles 
para Flandes, sin que cuando salieron se supiese dónde 
iban; dicen han llegado ya á Dunquerque. tm él * 

En Portugal se hizo la reseña; serian los que en ella 
salieron en todos 12,000, y destos los 2,000 es caballe- 
ría. Están levantando algunos señores caballería y infan- 
tería ; esto es lo cierto por relación de la señora Princesa 
escrita á S. M. ,:ííí kiuUiouú ■ í):-^ k'w> ob mip v >,'?noi 

Añade que están alistados íos^íjufe éú ocasión ' precisa 
pueden salir á la guerra para defensa del Reino, y son dos- 
cientos veinte y tantos mil, y que para mas de los 80,000 
hay armas. Estos están puestos en nómina para valerse 
dellos, si la necesidad fuere tan urgente que la pida, y si 
no la hubiere tal, no los sacarán de su casa. 

Pícolomini, en dejando junta la gente, se ha de vol- 
ver á la Alsácia á hacer oficio de general de las tropas que 
allí tiene el Emperador para el sitio de Brisac , que se to- 
ma con grande resolución. 

De Italia hemos tenido dos extraordinarios con muy 
buenas nuevas, con que nos han dado muy buenas Pas- 
cuas. El primero trae que el príncipe Tomás con una parte 
del ejército tomó por interpresa á Cinache (1 ), plaza de 
mucha importancia á tres leguas de Turin, y el de Léga- 
nos envió á D. Antonio Sotelo con su tercio, y otro mas 

(1) Asi en el original, pero debe ser "Chivas.»» 



235 
para que tomase á Cencbio (1). Tomóle atmque con alguna 
resistencia del presidio francés, mas en breve se rindie- 
pon. Dentro de pocas horas acudió el de la Valeta á so- 
óorrer con 4,000 infantes y 2,000 caballos. D. Antonio 
Sotelo, aunque el número de su gente era inferior, la sacó 
de la plaza dejando la guarnición necesaria y formó su 
ejército en campaña rasa recibiendo á los franceses con 
singular valor. Pelearon grahde rato y los nuestros le des- 
barataron. Huyó la caballería y parte de la infantería; mu- 
rieron de los enemigos mas de 600, y fueron presos mas 
de 1,000, entre ellos el conde de la Torre, y D. Atnadeo, 
bijo bastardo del duque viejo de Saboya. Hay prisioneros 
otros muchos cabos de grande importancia; queda blo- 
queado Asti con estos despueblos que se han tomado. 

La segunda es, que el príncipe Tomás con la caballería 
de su ejército llegó hasta las puertas de Turin, donde hubo 
con esta acción grande ruido y miedo en la ciudad. Tu- 
róle tanto la Duquesa que se salió de la ciudad con su hijo 
y hija y fué á meterse en Susa. Aquel mismo dia avisó al 

(1) El original dice Conchio,y en otras relaciones /íímc/w, pero la ver- 
dadera lección es // Csncho. Los nuestros en este tiempo csoribian Chencho 
y Cevcio. Véase áMalvezzi: Sucesos de la Monarquía ífc. Fól. 16 v.° Aunque 
insignificante este hecho de armas, inspiró la musa deun capitán español, 
quien en breves y mal peinadas octavas celebró con encomiástico aplauso la 
toma de dicha plaza. Sitio y toma del castillo y fortaleza del Cencho, por Don 
Antonio Avias Sotelo , maestre de campo de un tercio de infantería española por 
S. M., y ahora general de la artillería del tercio de Milán. Por el capitán y 
sargento mayor D. Rodrigo de San Martin y Corvera, su primer gober- 
nador por S. M. Dirigida al Excmo. Sr. el Sí. D. Juan Vázquez Coronado de 
los Consejos, Secreto y Guerra de S. M., y su maestre de Campo general 
en el Estado de Milán. En Alejandría , por Juan Soto. S. 1. 4.° No nos 
delenflremos en encarecer la rareza del opúsculo (primero y último impreso 
en castellano en Alejandría de la Palla, ciudad del Milanesado) porque 
como otros de su clase compuestos é impresos en corto número para una 
ocasión dada, han perecido en su mayor parte, y son por lo tanto muy di- 
fíciles de encontrar. La dedicatoria tiene la fecha de 29 de Enero de 1640 



236 
Príncipe como marchaban á toda prisa 4,000 franceses á 
meterse en Trin, plaza de nuevo fortificada á lo moderno 
por los franceses en el Piamonte. Alargóse con la caballe- 
ría hacia Trin , y cortóles el paso. y acometiólos, y degolló 
mas de 3,000 , y los demás huyeron, herido el de la Va- 
leta en un brazo de un arcabuzazo, y el general de la ca- 
ballería saboyana, el marqués de Vila (1 ) , con dos arca- 
buzazos . por los muslos. Háse rendido al príncipe Tomás 
Berrua, San Tian (Santian), Imbrea y todo el valle de Val- 
deosta. Ha sido la rendición de este valle de grande im- 
portancia, porque está á jornada y media del condado de 
Borgoña, por donde hoy se le puede socorrer con facilidad. 
. El príncipe avisó á su hermano el Cardenal destos su- 
cesos, y que ya podia entrar seguramente en el Piamonte, 
lo cual hizo el Cardenal con toda diligencia, y hoy está en 
una plaza fuerte de Valdeosta gobernando aquella tierra. 

El príncipe tiene hoy cercado á Trin , y se entiende 
que con la gente que habrá del marqués , en diez ó doce 
dias se tomará, lo cual se espera con el primer correo. 

Llegaron diez y nueve galeones de Ñapóles á Cartage- 
na con 1,000 napolitanos y 800 sardos para dejar en Es- 
paña, y llevar gente española á Italia (2). 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y le haya dado 
muy buenas Pascuas con la salud que deseo. De Madrid y 
Abril 26 de 1 639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pe- 
reyra , de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



(1) El mismo llamado en otras partes Villa y Viglia, general saboyano. 

(2) A este propósito hallamos en una carta del P. Heraso al P. Pereyra, 
fecha en Madrid á 29 de Mayo. *»De 1,300 sardos que estuvieron allá espe- 
rando embarcación murieron 230 en Cartagena, donde los tienen sin dejar- 
les desembarcar. Estando en tierra tan vecina á Itixlia, que en dos dias se 
poniaii en ella, y en uno los llevaban á Flandes por el Mediterráneo y Océa- 
no, quieren traerlos atravesando casi 200 leguas que hay desde Cartagena 
á la Corufia, y según se están embarcados y en calma, pocos llegarán.»» 



237 
• Murió el conde de Sástago, capitán de la guarda tu- 
desca ; esta se dice se la dan al Proto-Notario. 

Verrua (Berrua) y Pontestura se tomaron por asalto , y 
se dio por cuatro partes. Fué el cabo de la. gente D. Juan 
de Garay, del hábito de Santiago, y de Consejo de Guerra 
dQ;,S..M. Esta facción hizo la gente d^J marqués de Le- 

Dícese se habia ido, hospite insaliUato, el de Jaén á su 
obispado , con ocasión de pasar la Semana Santa con quie- 
tud. En Alcalá enviaron de parte de S. M. un recado con 
un alcalde de Corte, mandándole se vuelva. El de Alta- 
mira su hermano, partió á persuadírselo por la posta. 

Madrid y Abril 30 de ^ ^^9. 

(Leg." suelto, fól. 536.) 

u Pax Ghristi, &c. A falta de nuevas de la Corte, de que 
hay gran escasez, vayan por ahora las que remite de Ita- 
lia uno de Jos nuestros. 

-{vijüodo lo que se ofrece es lo que se dice, y así no se da 
por cierto. Que el duque de Módena no viene, porque su 
padre vuelve al gobierno del Estado, dispensado del Sumo 
Pontífice en cuanto á la religión en que está de capuchinos, 
y> dándole capelo. Que salieron de Roma los nuncios ex- 
traordinarios para España, el Imperio y Francia , y otro 
para Milán, que trataba se suspendiesen las armas para 
tratar de paz; y que le entretenía e! príncipe Tomás con 
buenas palabras, prosiguiendo en loque se tiene avisado 
del Piamonte. 

El haber tomado á Chivas con la orden y firma de la 
Duquesa que tenia en blanco Tomás, fué diciendo quí3 
Convenía se le entregase á él mismo, y así lo hizo el go- 
bernador, y de esto siguió lo demás que se tiene avisado, 



2^ 
y no se sabe- qae Grecentin se haya tomado , sino qtie es- 
taban haciendo contratos para rendirse, y sin él, los nues- 
tros que están en la Berrua quedan cortados, y con Gre- 
centin tienen la mitad y mas del Piamonte. 

Gartas hay de Genova que dicen estaba tomado Gre- 
centin , mas S. M. no k tiene. También hay otra que dice 
que remitiendo parte de su gente D. Juan de Garay, que 
es el que acometió á Berma, porqúq no le gastasen los 
mantenimientos, el presidio del Gasal le degolló algunos. 
" El cardenal de la Valeta acudió á Turin llamado de la 
Duquesa y metió gente escogida en la ciudad. Ella envió á 
su hijo de la otra parte de los montes, y se metió en el 
Gasal, presidiando los lugares que pudo y avisando á Fran- 
cia, de donde se dice envian allí 121,000 hombres de Mar- 
sella, Provenza y Languadoc, y que su armada del Océa- 
no saldría en todo este mes en número increible de navios 
de armada con caballería , y de ingenios de fuego. 

Enviaron los geuoveses, viendo estos movimientos," por 
500 esguízaros que están ya en Milán por donde es forzo- 
so que pasen. Detúvoles el de Leganés, y de esto están 
muy sentidos los genoveses, y de que en Roma nuestros 
embajadores y ministros no hayan tratado á los suyos co- 
mo al de Venecia, habiéndolo declarado el Gonsejo dé 
Estado en la Górte Imperial , y dándoles las mismas corte- 
sías; y mucho mas, porque habiendo declarado el Gonsejo 
de Estado que se les restituía lo que estuviese en ser de 
los navios holandeses que les traian trigo (y por ser en 
navios holandeses se lo tomaron el marqués del Viso y 
D. Melchor de Borja dos años ha), y que de lo demás se 
les diese en Ñapóles satisfacción , acudiendo allí los minis- 
tros de Genova por ella , no solo se la ha dado el de Me- 
dina de las Torres, antes no los ha tratado bien. 

Ya se tiene avisado que el príncipe Tomás obra en 
Piamonte con poderes del Gésar para que retenga los Es- 



I 239 

ados en sí como curador de su sobrino para evitar güer- 
as. Dios &c. Madrid y Abril 30 de 1639 (i).=Al P. Ra- 
iiel Pereyra, de la Gompama de Jesús , en Sevilla. 



Madrid y Marzo 4 de i 639. 

(Lcg." suello, núm. 1, fól. 5íé.) 

Aunque el cardenal de la Valeta metió en Crecentírr 
700 franceses , el gobernador y piamonteses que eran mas 
50 entregaron al príncipe Tomás, y allí,' en Berrua, Chivas, 
mbrea , Viela y otras se van poniendo presidios con que 
alta gente, que á tener la bastante, se asegura que antes 
][ue llegasen los franceses, que cargan muchos de Proven- 
ga y Languedoque , estaría tomado Turín ; y con todo esto 
se espera de los muchos que siguen á Tomás, con que el 
Monferrato quedaría cortado y el Cardenal que está en 
Casal. 

Dícese que el de Módena no puede volver como se ha 
dicho á Cataluña con los 6,000 hombres, porque su padre, 
que es capuchino, se ha quejado de su gobierno , con que 
el Sumo Pontífice dispensa que salga á gobernar, y cesan- 
dael poder del mozo, cesa lo demás. Otros dicen que no 
es así, y que viene. Presto se verá. Lo cierto es que se es- 
pera, y que corren muchos rumores que son contrarios 
al pasaje. 

> Borgoña respiraba algo con la enfermedad de Beymar 
(Weimar), y con su mejoría vuelve á su agonía, y el de 
Lorena la socorre y defiende poco , porque para poder 
vivir él y su gente, necesita acudir á los mismos borgo- 



P) Está sin firmar. 



240 

ñeses. Dicen que Tomás (i) y que 

los esguízaros han caido en el lazo 

y quedan cortados y sujetos á comer por mano de france- 
ses , y que así la socorren. Mas lo cierto es, ique si no bus- 
ca dinero que darles, no se moverán , y este no sobra. 

El de Francia dicen que envia á Franconia á Beymar 
(Weimar) con intento de que se dé la mano con los suece- 
ses , que están ya tan dentro|, que han tomado á Ala y é 
Egra, á donde mataron á Frilán (2) en Bohemia, y sin qu( 
se les oponga nadie, y es de creer que los príncipes d( 
Alemania harán alguna inteligencia con ellos, según lo que 
se adelantan. 

El Palatino se dice sale también á campaña en Wes- 
falia, sin ayudarle su primo ó tio el inglés, el cual tiem 
que hacer con los escoceses rebelados. 

Según se avisó, escriben del Brasil que las armadas .nues- 
tras que llegaron no obraron nada, porque se iba conti- 
nuando la enfermedad en ellos , y se habia pegado en lo. 
que allá estaban, y que los enemigos esperaban 3,000 d( 
socorro. 

De Flandes se avisa que hablan partido los socorros, } 
se sabe también que la gente que llevó Picolomini de Ale- 
mania era muy mala. 

D. Lope de Hozes partió ayer á la Goruña á llevar lo; 
españoles , y á Cartagena llegaron 500 italianos y 900 sar 
dos, y de estos no han muerto pocos. Dicen van á la Cor 
ruña, y de allí á Flandes. 

El cardenal Moscoso , no ajustándose á estar fuera di 
su iglesia , se fué la vuelta del Andalucía. Quísose envia 

(1) Las palabras que faltan no se han podido suplir por estar destruí 
das con el papel en el original. 

(2) Entiéndase Friedland, el cual fué en efecto asesinado en dicha ciudaí 
como puede verse consultando á Duque de Estrada en sus Comentarios, to 
mo XII de este Memorial ¡listórico. 



241 
alcalde á detenerlo; ofreció hacerlo y traerle Altami- 
ra su hermano. Encontróle en Mora: no se sabe qué 
obrará (i). 

Vánse los arzobispos de Braga y de Lisboa, y este 
partió ya y también otros de los portugueses que aquí se 
trajeron. 

Apeándose la condesa de Alba de su silla junto al hosr- 
pjtal general, sobre lo tapado y enaguas (y dicen que es 
cierto), anduvieron con ella muy insolentes dos alguaciles. 
Háse sentido , y se cree los castigarán (2). 

Dejan ir á su iglesia al cardenal Moscoso, que ha ofre- 
cido ir á Roma desde Jaén, cuando se le ordenare, dán- 
dole pensiones en que ya se está de acuerdo. 

S. M. está bueno, gracias á Dios, aunque con alguna 
íielancolía de resultas de alguna sangre de espaldas que 
tiene. Con este motivo se cree irá S. M. al Retiro por al- 
gún tiempo. Madrid y Mayo 4 de 1 639. 



Madrid y Mayo i 2 de 1639. 

Lpg." suelto, fól. a4$.) 

£1 domingo se ftieron SS. MM. al Retiro; entiéndese 
que por muchos dias. 

De Italia no se sabe nada , que los ponientes que son 
travesías ó tormentosos lo estorban. 

Un correo que vino de Flandes anteayer , dice que en 
París se decia que teniamos ya á Turin (3), y que habia 
de esto y de los demás sucesos de Italia grande senti- 



(1) Sobre esto paede verse la pá^. 193. 

(2) Vide supra, pág. 194. 

(3) Turin no se tomó hasta el 25 de Julio. 

Tomo xv. 46 



242 
miento. Trae haber llegado á Bruselas el duque de Lorena 
dejando su gente , que debe de ser poca , en Luxemburgo. 
yá la condesa de Cantecroix, con quien sin ser viudo quie- 
re casarse. Dicen que es hermosísima, que son las que á 
los hombres hacen incurrir en las mayores fealdades. 

No tenia aviso el Cardenal Infante, mas habia algunos 
en su corte, de que Mazarini (sic), general del duque de 
Sajonia, con gente de su cargo y de la imperial, habia da^ 
do rota considerable á Panier ó Banier (Bannier), cabo 
principal de los suecos, y muértole; y de esto hay carta 
venida por Amburgo (Hamburg) en un navio. También la 
he visto de Bruselas, en que se decía ser muerto Ubeimar 
(Weimar), y sin duda le equivocaban con Banier , que el 
cronista no repara mucho^. *» «^^M^^ ^ * ' -^^ 

También por la frontera se avisa que se dio Brisac al 
Emperador. 

Al Sr. Cardenal Infante daban los Estados 12,000 hom- 
bres, lleno el número hasta el fin de la campaña y susten- 
tados ; después se habian de volver á sus casas. Iba en~ 
trando la gente de Picolomini: esperábase la de España, 
que va á conducir D. Lope de Hoces , que ahora se orde- 
na vayan á la Coruña 800 sardos que han llegado á Carta- 
gena, que de pasarlo mal han perecido, y ausentádose ca- 
si 400 , y algunos faltan en 1 80 leguas que hay hasta la 
Coruña. 

El duque de Módena ya que no viene, se dice da gente 
al marqués de Leganés y se esperan las galeras, y aun 
otras embarcaciones para llevar mucha de España : tantos 
son los que nacen y crecen. 

Los escoceses rebeldes aumentan y han ocupado en 
Escocia un puerto y plaza importante ; el de Inglaterra les 
lomó dos navios suyos con municiones y otras cosas do 
Francia. 

Vánse los prelados, ministros y caballeros portuguo- 



243 

ses (4); el arzobispo de Lisboa se fué el primero, doctísimo 
y santo, y al sobrino del de Braga hicieron título. 

Por votos de todas las lenguas de Malta, si no es la de 
Castilla y Portugal, que en aquella isla solamente son una, 
se mandó salir de la isla á los PP. de la Compañía porque 
no los merecen en Sodoma, y porque la querían reformar, 
y el maestre es muy suyo , y así se decia se trataba de 
volverlos. 

'> El cardenal Moscoso volvió á Madrid como consejero 
que es de Estado: ha llegado el marqués de los Balbases 
con una galera, y trae que desde 17 del pasado están los 
príncipes de Saboya sobre Turin , y que el presidio de Ver- 
celi tomó á Pontextura, con que queda cortado Turin, que 
es de las mejores plazas de Italia (2). 



?^' Bilbao y Mayo i 8 de 1639. 



I) 



(Leg.° suelto, núm. 1, fól. 619.) 



, Pax Christi, &c. En el negocio del padre fugitivo deste 
colegio , hay algunas cosas de nuevo : lo primero , este pa- 
dre estaba aquí como huésped, que habia venido de la pro- 
vincia de Toledo , y estaba aquí á negocios de su madre, 
(|ue tendrá de hacienda como hasta once ó doce mil duca- 
dos. Hizo el padre la fuga; unos dicen que estimulado de la 
hacienda, otros que del mal tratamiento que se le hacia en 
este colegio. Lo primero, verdad será; pero lo segundo, 
yo soy testigo que es mentira, porque antes nos habíamos 
todos con él con grande mansedumbre. En fin , séase por 
lo que se fuere; él pidió licencia para irse á componer la 
hacienda para dejarla á este colegio : diéronle un hermano 



;■ (1) Véase lo que ya queda dicho en nna nota de la pág. 198,. 
>.&(2) Está sin firnifir. 



244 
viejo por compañero, muy cuidadoso y celoso, y allá al 
primer sueño, se puso el padre á caballo y dio consigo en 
Logroño , en donde se presentó al obispo que le depositó en 
San Francisco de aquella ciudad, y luego despachó avisos 
á los dos provinciales de esta y la de Toledo para que pa- 
reciesen á seguir la causa. No sabemos en qué parará ; lo 
que sabemos es, que el negocio es grave, porque el padre 
es profeso de cuarto voto. Alega que ha sido fraile merce- 
nario , y dicen que tiene hecha de esto una probanza antes 
que hiciese la fuga. Luego que la hizo, se despachó un 
propio á toda diligencia, y llegó á Logroño primero que el 
padre, y así se volvió sin saber nada de él. Después fué á 
cogerle el mismo hermano que le acompañó á casa de su 
jnadre, el cual nos ha contado lo que aquí he dicho. Estaré 
atento á lo que sucediere , y avisaré. 

Dentro de cuatro dias viene aquí con su tercio de 1 ,500 
hombres Domingo de Eguía, y aunque todo por estas cos- 
tas está bien apercibido , porque están esparcidos mas de 
16,000 hombres, no pienso que casarán por aquí con la 
gente francesa , porque toda dicen ha dado hacia Flandes, 
y persuádemelo , porque no hay ahora por acá tantos te- 
mores como los meses pasados, y si por aquí hubiera de 
ser el acometimiento , ya se rugiera algo. 

El domingo pasado hubo aquí un alarde general de 
toda la gente de la villa; irian con él como 1,000 hombres, 
y todos están siempre con cuidado. 

Cinco de los navios fabricados se harán presto á la ve- 
la. Fuenterrabía muy bien reparada y fortificada , y en San 
Sebastian no cesan el dia de hoy de hacer trincheras, y 
todo está de suerte que no se atreverá á venir el Francés; 
porque se pone á ganar poco y á perder mucho , y si se 
atreviese , es mas que probable que llevará caperuza. 

Con esta va la comedia sacramental de la historia do 
Eneas, del P. Valentín; con gran temor ([uedo de que st^ 



245 
pierda, pero con todo eso la envió , porque deseo dar gus- 
to á V. R. y servirle en cuanto pudiere. Iré enviando las 
otras dos de Monserrate poco á poco, y vea V. R., mi 
P. Pereyra , si me manda otra cosa. 
-■ Nuestro Señor guarde á V. R. como deseo. 

La carta del Señorío al Rey, ó del Rey al Señorío, no 
he hallado; ya recibí el papel del Buho gallego que lo he 
estimado mucho: no se lo he dado al Rector, por estar en 
Medina á la congregación. Bilbao y Mayo 13 de 1639 = 
Luis de Herasso (1).=A1 P. Rafael Pereyra, de la Compa- 
ñía de Jesús , en Sevilla. 



CH 



Salamanca y Mayo 1 4 í/e 1 639. 

(Leg." suelto, núm. i, fól. 227.) 



ir Pax Christi , &c. Avisa de la Goruña el de Valparaiso 
que ya tenia alistados 6,000 hombres para la defensa de 
las costas de Galicia. Aguarda al de Torrecusa que con la 
grave enfermedad del de San Jorge, su hijo, no ha podido 
venir ; y se tiene por cierto le daban el manejo de las ar- 
mas de Guipúzcoa. 

El rey de Francia dio libertad al príncipe Casimiro, 
habiéndole primero tomado juramento, que ahora ni nun- 
ca tomaría las armas contra su corona. Fuese á Flandes 
donde él Sr. Infante le recibió con grande aplauso y apa- 
rato, aposentándole en su palacio, y haciéndole todas las 
honras que á tan gran príncipe se deben. Asimismo dio 
libertad al conde Palatino , tomándole el mayor juramento 
que no habia de salir de París sin orden del rey de la 
Gran Bretaña, su tio, y así está retirado en casa del em- 

(1) El mismo P. llamado en otro lugar Erasoy pero siendo la carta ori- 
ginal, no cabe duda que su nombre era ílerasso, puesto que así firmaba. 



246 
bajador de Inglaterra que asiste en París hasta que se or- 
dene lo que ha de hacer. 

Lo de Cataluña esperan que se vaya sosegando y pa- 
cificando. Dios &c. Salamanca y Mayo i 4 de 1 639.=Gas- 
par Suarez de Toledo.=Al P. Rafael Pereyra, de la Com- 
pañía de Jesús, en Sevilla. • í?;.ihí4;íí i ;;i'ji) [¡nr, 

. ;if; r.) ;■■ 

Salamanca y Mayo^í de 1639. 

• • (Leg." suelto, núm. 1, fól. 541). 

Acaba de llegar aviso del Brasil , de que D. Fernando 
Mascareñas, yendo á Pernambuco con la armada, acaso 
encontró con la que les llegaba de socorro á los enemigos, 
y les echó á fondo la capitana y otras cinco ó siete , y 
derrotó y fugó las demás ; que ha sido suceso grande por 
dar en los holandeses. La pérdida de los nuestros fué casi 
ninguna. Con eso pudo Mascareñas echar gente en tierra, 
y ya quedan allí 600 hombres de los que llevaba en su 

armada. 

Mas pesa el dolor de cierta carta sin firma de D. Anto- 
nio de Oquendo para S. M. diciéndole de su llegada á San- 
tander con tan poca vida que todos le desahucian. Faltan 
algunas de sus naos, en que vienen 2,000 flamencos con 
seis pagas adelantadas y hartos ruegos. De Italia han de 
venir otros 2,000. El de Tursis escribe que en Provenza se 
hacen increíbles armadas (1) en todo el territorio francés; 
otros convienen que el Turco baja con doscientas galeras. 
Previénese Malta. 

Los franceses han hecho algunas correrías en Piamon- 
te, talando !a tierra como superiores que son en caballería; 
tomaron á Busca y la fortifican. Remítese allá, de Cataluña, 

(1) Está sin duda «por armamentos de todo género.» 



247.. 
alguna gente, antes que se acabe ó la acaben los natura- 
les; que alistaron para impedir los alojamientos 30,000, 
siendo solamente 3,000 los que dieron para recuperar á 
Salsas. Los franceses arman de sus galeras cuarenta navios 
fuertes. 

.„ Fué cierto que degollaron en Ñapóles al príncipe Sanz, 
y que la nobleza pidió se declarase en el pregón no ser 
noble, y se hizo así. 

^,,, El secretario del nuncio pasado es público huyó de la 
prisión de casa de un alguacil, que dicen está preso. ,m! 
, Treinta mil hombres dicen quiere el Conde-Duque me- 
ter en Francia por la Cantabria; así pues se da toda prisa 
a caballeros hidalgos y á todas las milicias y caballeros 
eclesiásticos. A los portugueses obligan también á que den 
gente, que no es poco dificultoso sacarla, y sobre todo á 
los referidos. 

Avisan de Almería que el de Maqueda habia llegado 
allí con una grande tormenta, y que el primer navio que 
llegó dio al través, y que dentro de cuatro dias se perdie- 
ron cinco navios, y que el obispo y clerecía sacaron en 
procesión el Santísimo Sacramento, así porque se halla- 
ban en aquel peligro, como porque el mar se aplacase. 
Después se ha dicho que solo la capitana y dos navios se 
hablan perdido. 

Avisan que Oquendo en el canal de Inglaterra peleó 
con el enemigo y le echó á pique cuatro navios, y que los 
de Dunquerque hablan dado en un puerto de Francia , y 
hallándolos descuidados les pegaron fuego y se fueron. 

A D. Juan de Sylva Tello , gobernador de Tánger, le ha 
hecho S. M. merced del vireinato de la India y de título 
de conde de Oberas (i), y de cuatro mil duros de renta, 



(l) Así está escrito en el original, pero sospechamos haya de leerse 
Óvidos. 



248 
y para un hijo suyo estudiante cuatrocientos ducados de 
pensión, y que se reciba una hija suya por dama de Pa- 
lacio. 

De Fl andes escribe uno de los nuestros que el Sr. In- 
fante está tan socorrido de dineros, que tiene hoy cinco 
millones, coáa increíble; aunque bien se puede creer por 
lo poco que acá nos dejan. '' - ^**^' i >- r--^ **» 

ítem , que el de Inglaterra está desáv'eilidó con él Fran- 
cés y con los holandeses, con que las cosas se ponen en 
buena disposición. 

Muy válido anda que para 20 de este han dé estar á 
punto los caballeros de las Órdenes, con caballo y armas, 
ó saliendo ellos ó sustituyéndolos hidalgos honrados. Dicen 
que ya se contentará el Rey con que pare todo en que ca- 
da uno le dé doscientos ó trescientos ducados. Otros dicen 
que no se ha de admitir dineros , sino sus personas ó las 
de los sustitutos. 

El Turco ha expedido una bula á imitación de la nues- 
tra , solo que lleva por ella un ducado. Dispensa á los que 
la tomaren el comer tocino y beber vino; peíanse por elki 
los mahometanos, y no dejan puerco á vida ni tratan mas 
que de dormir; hale ya valido el arbitrio millón y me- 
dio (1). 

Madrid y Mayo 1*7 í/e 1639. 

(Tom. 129, fól. 10Í8-9.) 

Pax Christi , &c. Padre mió : yo he estado estos dias 
con calenturas, y esa ha sido la causa de no poder escri- 



(1) Esta carta que parece mas bien resumen ó compendio de otras re- 
cibidas en algún colegio de jesuitas, está escrita de letra del P. Gaspar Sua- 
rez de Toledo, quien como ya se ha visto residía en Salamanca. 



249 
bir á V. R.; ya le pedí al hermano Chave avisase á V. R.; no 
sé si lo ha hecho. 

'' De Alemania han venido buenas nuevas; trujólas un 
correo extraordinario de Flandes. Avisa el Sr. Cardenal In- 
fante de la grande victoria que Gal laso (Galatz) y el duque 
de Sajonia hablan tenido de los suecos, y es que el gene- 
ral de ellos, Banier (Bannier), vino marchando con su gen- 
te á visitar una ciudad donde tenian recogidas muchas de 
las presas que estos años atrás hablan tomado. Tuvieron 
los imperiales aviso desto, y saliéronle al encuentro y die- 
ron la batalla. Degolláronle 5,000; fueron muchos los pri- 
sioneros. Banier dicen fué muerto; quedó presa su mujer y 
su hijo ; tomáronles la artillería y bagaje , y cuanto tenian 
recogido en aquella ciudad. Los prisioneros son muchos de- 
llos de importancia. Ha sido esta batalla de grande conse- 
cuencia para el estado de las cosas de Alemania. 
' • Confírmase con este correo lo que se habia dicho de la 
rota de Raimar (Weimar) en Borgoña, donde fué desba- 
ratado con muerte de muchos de los suyos, y que le to- 
maron el bagaje y artillería. 

El duque de Lorena está hoy con el Sr. Cardenal In- 
fante; aposentóle en su palacio en el cuarto en que estuvo 
hospedado el príncipe Tomás. 

Esto que ahora diré, se dice, si bien no hay certidum- 
bre bastante. Es el caso , que después de la rota de Bai- 
mar (Weimar) dicen le envió á llamar el rey de Francia 
desde París, y que él no habia salido á la jornada. Créese 
están ya los dos recelosos , ^ que no se tratan con entera 
satisfacción. 

'í Añaden á esto, que el dia que le sucedió la rota, le die- 
ron dos arcabuzazos á Baimar (Weimar) , y del uno salió 
herido, y malician que este daño no le recibió de los bor- 
goñones, sino de los suyos, y como en su ejército son los 
mas franceses , recela le vino por ellos. 



250 

También ha corrido voz que en el presidio de Brisac 
los alemanes y franceses habian tenido grandes debales, 
porque habiéndole puesto, cuando tomó esta ciudad Baimar 
(Weimar), de las naciones francesa y alemana, para ase- 
gurarse no hubiese algún trato , los franceses se quisieron 
alzar con el presidio en nombre de su rey. Los alemanes 
que eran mas, acudieron á las armas y echaron del presi- 
dio á los franceses, quedándose ellos solos en él, y decian 
se acomodaban con el Emperador. Nueva es esta , que si 
fuese verdadera seria de grandísima importancia. El tiem- 
po dirá lo que hay; lo cierto es, que el Emperador iba al 
sitio de Brisac con muy buen ejército, y tanto se tomará 
con gran calor , cuanto menos hay hoy que temer diviertan 
los suecos por estar con la rota pasada deshechos. 

De Flandes lo que se sabe es , que S. A. salia en cam- 
paña á primeros de este; que su ejército era muy lucido, 
y que pasaba de 40,000 hombres; que le dividía en dos 
partes, la una iba á los confines de Francia, y la otra ha- 
bía de estar al opósito de los holandeses. Dios le dé tan 
buena suerte como todos deseamos. 

De los holandeses no hay voz como otros años de que 
tengan grande ejército, ni tampoco si harán guerra ofensi- 
va. El Sr. Infante ha enviado á los confines de Amberes 
algunas compañías de soldados para que aquello esté á 
mejor recaudo que estaba estos años pasados. 

El rey de Inglaterra anda al pelo con les escoceses. 
Dicen le rompieron unas tropas, y que habia quedado muy 
picado; que su ejército era ínuy grande y pasaba de 
40,000 hombres, y que en esta ocasión ha visto la fideli- 
dad de los católicos, porque los unos y otros de los dos 
reinos, se han declarado por el Rey y ofrecídole sus vidas 
y haciendas , de que ha quedado notablemente satisfecho 
y contento. ,.^^] - ;, tuUr. ,'<\v 

Tiene tomados el Inglés por la mar todos los pasos de 



251 
los puertos de Escocia para que no les entre socorro , y 
hales cogido algunos navios de armas que les venian de 
Holanda y Francia, con que ha armado muy bien su gente. 
Mi indisposición está de la misma suerte , que si bien 
no hago ahora cama , no dejo de tener algunas calenturas. 
Si estas no Jo estorban , ya sabe V. R. que con todas ve- 
ras le serviré con toda voluntad. Adiós, mi padre, que 
guarde á V. R. De Madrid y Mayo i 7 de 1 639.=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

Salamanca y Mayo 1*7 de 1639. 

(Leg.'' suelto, núm. ^, fól. 77 v.".) 

La condesa de Sástago (1) tomó nuevamente posesión 
de su estado , no solo por el privilegio que gozan las viu- 
das en Aragón, donde está el estado, sino también como 
heredera del. Vino la de Umbreras por ella para llevarla, 
y parece que se trata de casar con el marqués de Aya- 
monte , porque este caballero no concluyó su casamiento 
con la marquesa de Villanueva del Fresno con quien lo 
intentó. 

La condesa de Villa verde trata de casar su hijo mayor 
con el primogénito de la casa de Benavente, y esto está 
muy adelante. 

Los marqueses de Aytona y del Carpió pretenden con 
grandes veras la encomienda que vacó por muerte del de 
Sástago, y su plaza de capitán de la guardia tudesca no se 
ha proveído aun. 

H>> Llegó otro ordinario de Barcelona del de Santa Colo- 
ma, en que dice que se partia para la ciudad de Gerona, 



(1) Véase la pág. 237, donde se trató de la muerte de este caballero. 



252 

y que en ella descansaría dos dias y pasaría á Rosas á vi- 
sitar y reconocer esta fuerza, y ver lo que tiene necesidac 
de reparo , y que de allí pasaría á las demás de aquell 
frontera y castillos della. 

También avisan que á esta ciudad (1 ) vino llamado 
marqués del Espino , portugués , y que viene caminando 
la corte; pero no se sabe para qué le llaman. 

Llegó ordinario de Lisboa en que se avisa que habtí 
allí llegado la nave de la India, llamada «Nombre de Dios,i 
y otra mas pequeña riquísimamente cargadas de diversidac 
de mercancías de aquellos países, como pedrería, especia 
y otras muchas cosas, y que importa lo que viene pai 
S. M. dos millones. 

Llegaron las bulas y despachos del arzobispo de Tar- 
ragona , hermano del duque de Módena (2) , el cual di( 
vendrá presto á España y á su iglesia , y que el duque si 
hermano es cierto que por ahora no viene. 

En quince dias llegó de Flandes un soldado, el cuá 
dio por nueva que el comisario general de la caballería 
de aquellos estados había encontrado junto á Dunquerqui 
con 30,000 cabezas de ganado, que las venían convoyai 
do 1,500 caballos franceses, de los cuales degolló los 70( 
y tomó los 300, y los demás huyeron; apoderóse ademj 
de todo el ganado sin que se le perdiese una cabeza déí 
fué una gran facción y de mucha importancia. 

También dice que los navios de Dunquerque que que- 
daban allí, habían hecho una presa de veinte barcones 
cargados de municiones y pertrechos de guerra, y otras 
muchas cosas que traían , y esto fué también cosa muy 
considerable. 

Que para los 5 de este salía en campaña su Alteza con 



(1) Entiéndase »>Salamanca.» 

(2) D. Fernando de Este. 



253 

300 infantes y 80 caballos. Que el Emperador salia tam- 
bién para los 15 del dicho mes con buen ejército, y que 
los borgoñones habian dado una buena rota al duque Ber- 
I nardo Beymar (Weimar) de que salió mal herido, y que 
los cantones tuvieron una dieta, y resolvieron en ella de 
I favorecer á la Borgoña , así los católicos como los que no 
lo son, y que quedaban previniendo 8,000 soldados de 
ambas naciones para ir con ellos de socorro. 

Que al general Banier en el Alsacia los imperiales le ha- 
bian dado otra rota, y que habia salido herido de la refrie- 
ga; otros dicen que muerto, y otros quieren decir que fué 
mas adentro estando sobre Apri, y que su ejército fué des- 
baratado y puesto en huida hasta la Pomerania, en confi- 
nes de la Suecia, y que los despojos del campo fueron mu- 
chos y de importancia, y hubo muy rico pillaje. 
-• Tenia falta de cabos para la guerra y enviólos á pedir 
al Sr. Infante; hale enviado 100 soldados viejos de Flan- 
des, que todos han tenido puntos de importancia, y ser- 
vido muchos años y son grandes soldados. Fueron recibi- 
dos del rey de Inglaterra con grande humanidad y mues- 
tras de agradecimiento, y además de algunos dones que 
les dio, les fué repartiendo oficios conforme á lo que la 
calidad expresa de cada uno pedia , según el informe del 
Sr. Infante. 

Ha tenido traza el de Inglaterra como coger las cartas 
de los confidentes de Escocia, y sabe con quién están 
aliados, y sus valedores, y todo lo demás que tratan en 
fjus juntas secretas. Dicen disimula por ahora hasta allanar- 
los, y que después no dejará de darles las gracias á los 
que le han metido la guerra en su reino, y sido causa de 
que se le rebelen sus vasallos. 

De ItaHa vino extraordinario; lo que se sabe es, que 
el príncipe Tomás tenia cercado á Turin y tomado el puen- 
te y las puertas por donde podia entrar socorro á la ciu- 



254 
dad. Entiéndese se había metido dentro de la cindadela 
el de la Valeta. 

El marqués de Leganés estaba sobre Trin ; dícese que 
tomada cualquiera destas dos plazas (Trin ó Turin) , e 
Casal dé Monferrato queda cortado, sin haber camino por 
donde pueda entrar socorro. 

ítem, que nuestra gente tenia tomadas las eminencias 
de los montes por estorbar el paso á la gente de Francia: 
que hasta ahora no habia allá llegado ninguna de nuevo á 
vista de Italia. j^u l>^^[> < j -h híju inn*ff M^ij 

El marqués de los Balbases llegó á -Barcelona de ftálií 
estará aquí en breve. 

El virey de Sicilia , D. Francisco de Meló, en los pocoe- 
dias que allí estuvo, negoció con el reino hiciese á S. M. uc 
donativo de un millón y doscientos mil ducados, y que fué 
la disposición tan acertada que ya tienen en Milán las le- 
tras aceptadas de aquella cantidad. 

El duque de Módena que habia de venir á ser virey de 
Cataluña, avisa á S. M. como entiende hará por aho- 
ra mayor servicio en quedarse en Italia por razones que 
representa , que de nuevo han ocurrido. S. M le ha res- 
pondido se esté quedo y suspenda su venida hasta otra 
ocasión, en la cual será avisado. fj 

Ya acá se sabia la nueva de las dos naos de la India 
que habian llegado ; traen cuatro millones de mercadurías; 
entre otras cosas traen grande cantidad de salitre, que se 
necesitaba del en Portugal para pólvora. 

ítem, otra cosa particular que V. R. no avisa, que es 
la relación del glorioso martirio del P. Marcelo Mastrillo. 
Murió, después de haberle dado otros muchos martirios de 
agua, y de la cueva, &c.; degollado en Nangazaqui , ha- 
biendo precedido grandes señales del cielo antes de su 
muerte y en el tiempo que estuvo preso, y después la re- 
lación de todo, aunque sucinta, vino al padre procurador 



255 
de Portugal. Lleváronsela á S. M.; creo se imprimirá porr 
que es gloriosa la muerte que ha tenido este santo pa- 
dre (i). 

Murió tres dias ha D. Gaspar de Bonifaz (2) , caballero 
del hábito de Santiago y espía mayor, oficio de mucha 
confianza ; hay para él muchos pretendientes. 

Diéronle á D. Antonio de Mendoza la secretaría de Jus- 
ticia que era la que tenia Asperilla. La secretaría de la In- 
quisición que tenia D. Antonio de Mendoza, se dio al Pro- 
tonotario. La del Consejo de Hacienda salió para Villareal, 
secretario del Presidente. 

í ' La congregación nuestra fué la dominica del Pastor 
Bueno. Salió por procurador el P. Francisco de Montema- 
yor, compañero del P. Provincial, y en segundo lugar el 
P. Francisco de Zepeda, rector de Huete. 

De estas dos rotas han querido decir que se recuperó 
la fuerza de Brisac por trato , y esto mismo avisó el mar- 
qués de los Velez, que en Pamplona corrió voz pública de 
ello venida de Francia, pero no se puede esto asegurar 
mientras no venga aviso del Emperador. 



(1) Aquí el P. González alude sin duda, no ya ala relación breve de su 
martirio, que salió á luz el ano 1637, en i.", sino á un libro en que se re- 
fiere con detalle? su nacimiento, crianza, vocación y vida ejemplar basta, 
que entró en la Compañía de Jesús, y sus peregrinaciones, viajes y misio- 
nes hasta que obtuvo la palma del martirio, el cual se imprimió en Lisboa 
en este mismo año de 39 con el siguiente título: Ilistoria de la celestial vo- 
cación, misiones apostólicas, y gloriosa muerte del P. Marcelo Francisco Mas- 
trilli, hijo del marqués de San Mariano, Indiático (sic), felicísimo de la Compa- 
ñía de Jesús. A Anfonso Tellcz Girón , por el P. Ignacio Stafford, de la 
Compañía de Jesús. Lisboa, Antonio Alvarez, 1639, 4.° Indiático equivale á 
indiano, por ser la India oriental el teatro de sus evangélicas tareas. En 
una carta que desde Goa escribió al P. Agustín de Castro, en 20 de Febre- 
ro de 1636, y se halla cosida en el tomo 129 de esta colección (fól. 436), se 
firma: Marcello Francisco Maslrillo, indiano felicísimo. 

(2) Autor de unas Reglas para torear, y de otro tratado Del arte de andar 
á caballo, que se imprimieron en esta corle, en 1631), 8." 



256 

Llegó correo de Genova en que se avisa que el prín- 
cipe Tomás y cardenal de Saboya con el marqués de Le- 
ganés estaban sobre Turin y la tenían muy apretada , ha- 
biéndose ya apoderado del Burgo (1 ) y puente del Póo con 
el arrabal de la villa, y otra fuerza pequeña que llaman 
Pontestura, y que los enemigos trataban de conciertos y 
capitulaciones y pidieron para ello cuatro dias de término, 
y se les concedieron dos, si bien era verdad que dentro 
en Turin se hallaban 2,000 caballos y 4,000 franceses, y 
asimismo la duquesa y el de la Valeta. . ¡b í;J awu 

Que una hermana del príncipe, que es níbnja en Turin, 
con gran secreto le avisó que anduviese con gran cuidado 
y muy sobre sí, porque en su ejército andaba un clérigo de 
tales y tales señas, y con tales y tales armas, el cual iba 
con determinación de matarle; y habiendo tenido otro avi- 
so, vino un dia á la tienda del príncipe Tomás á pedir au- 
diencia, y que tenia que darle una carta, y dándole el re- 
cado, por las señas reconoció que era él. Dio, pues, orden 
á los que allí se hallaban que le prendiesen con todo cui- 
dado y disimulación, y hecho esto le hallaron una escopeta 
corta- y una almarada. Tiénenle á buen recaudo, y se ave- 
riguará con el tormento quién le induzió para el caso. 

Murió D. Gaspar Bonifaz, caballero del hábito de San- 
tiago, espía mayor de S. M., gran toreador y muy gran 
cortesano. 

El martes por la noche, en la Red de San Luis, hubo 
una gran pendencia en que se hallaron el conde de Aguilar, 



(1) En el original vulgo, pero se ha corregido conforme está. Según Vi- 
baiico, que se alarga mucho en los pormenores de este sitio, los príncipes 
de Saboya so alojaron en un palacio y casa de placer de los duques de 
Saboya, llamada el Valentino, puesta á las corrientes del Poó y á tiro de 
mosquete de la ciudad, muy adornada de tapicerías y pinturas. El resto 
del ejército con el marqués dó Leganés, se acuarteló en el Burgo y cerca 
de aquel palacio. 



257 
el marqués de Almenara, D. Francisco Liizon y D. Luis 
Bonifaz (1), el cual salió de ella atravesado un brazo, y 
si queda manco, no podrá ir á la Alsacia á gobernar y ser- 
vir un tercio de que le hicieron maestre de Campo. 

Jueves, el duque del infantado y conde de Medellin fue- 
ron al Retiro por la tarde, y entraron á ver los estanques 
á tiempo que acertó á venir la Reina con sus damas por 
los jardines. Ellos se escondieron, aunque no también que 
la Reina no los conociese. Luego mandó al mayordomo de 
semana conde de la Monclova que los dejase, y habiéndolo 
hecho, á la noche, cuando vino el Rey, delante de la pa- 
rada le contó el caso la Reina, y dijo que ya eran dos los 
que le hablan sucedido al duque. El Rey dijo que eso no 
podia pasar sin castigo y los desterró por un año , y que 
no entrasen en Palacio. Al portero que los dejó entrar le 
tienen privado de su oficio y en un calabozo (2). Sala- 
manca y Mayo IT de 1639. 

Madrid y Mayo 24 de 1639. 

(Leg.» suelto, núm. I, fól. 488.) 

Despachóse correo á Sevilla á toda diligencia con una 
letra de 12,000 ducados en plata para que con ellos se 
acabase de aviar los galeones de la plata, y se tiene por 
cierto que se habrán ya hecho á la vela con este socorro. 

Salen cada dia muchos hábitos, de que se hace mer- 
ced por ayuda de costa y remuneración de servicios , y 



(1) Asi en el original, pero entendemos quQ habrá de leerse D. Luis 
Trejo, que fué maese de Campo nombrado para la Alsacia. Vide supra, 
pág. 211. 

(2) Puede aplicarse á esta carta la misma observación que ya hicimos 
respecto de la anterior. (Véase pág. 248.) La letra es del P. Gaspar Gutiér- 
rez (jle Toledo, del colegio de Salamanca. 

Tomo xv. \7 - 



258 
es con tanta abundancia los que han salido, que se han 
vendido estos dias á 20,000 y á 18,000 reales, que es lo 
sumo que se 'puede decir. 

Bajó decreto de S. iM., muy apretado, para que un alcal- 
de de Corte sacase de ella á D. Francisco Mexía para que 
vaya á servir su escuadra de galeras de Sicilia, por no 
haberlo cumplido con cuatro órdenes que tuvo de S. M. 
en que le mandó se fuese luego. 

Cuatro señoras se entran monjas, descalzas y todas 
muy mozas. La marquesa viuda de las Navas; la señora 
Doña Teresa Pacheco, hija del marqués de Cañete; la se- 
ñora Doña Lorenza de Sotomayor, que estuvo tratado ca- 
sar con el marqués de Astorga, y la cuarta la marquesa 
viuda del de Mirallo , aunque esta dicen trata ya de ca- 
sarse con el conde de Siruela. 

Salieron proveídas cuatro plazas de capitanes de las 
guardas de Castilla , que estaban vacas , en el Sr. D. Luis 
de Haro, duque de Pastrana, marqués de Aytona, y la 
cuarta in pectore de S. M. 

Aguárdase que salgan y se publiquen muchas merce- 
des que dicen tiene S. M. hechas á diversas personas , y 
la mayor parte de ellas dicen que son para caballeros fo- 
rasteros. .;.*;!/■'-- ■ ■:;:••:: ^''r/'/ 

Hánse descubierto dos nuevos pretendientes á lá plaza 
de capitán de la guardia tudesca de S. M. , que el uno es 
el marqués de Palacios, que por ella se obliga á poner á 
su costa en Cataluña 500 soldados levantados, y el otro es 
D. Francisco de Luzon, el cual ofrece 40,000 ducados en 
dinero de contado; pero dicen que está la cosa entre el con- 
de de Aguilar y el marqués de Aytona, si bien es verdad 
que el embajador de Alemania hace grandes instancias 
para que esta plaza se provea en natural. 

D. Sebastian de Contreras , secretario del Consejo de 
Cámara, ha dejado tercera vez sus oficios , y se ha retira- 



^259 
|o á Tordesiilas, y dicen que su mujer se ha echado á los 
|iés del Conde-Duque y le ha representado sus apreturas 
¡necesidades, para que tuviese por bien de mandarle vol- 
er á ellos. Respondió el Conde que ya eran muchas veces 
is que habia hecho esto, pero que con todo, procuraria con 
.M. de que no le admitiese la renunciación. 

Llegó ya de Barcelona el marqués de Espinóla (1)', y 
icen que ha sido bien recibido del valido y de S. M.; pe- 
o no se sabe para qué es llamado , y á otro dia que lle- 
ó entró en la junta donde le mandaron ir. 

Ha llegado aviso del conde de Santa Coloma que di- 
e que el rey de Francia intentaba entrar por los conda- 
os de Rosellon y Cerdaña, y que se hallaba su gente en 
luen número á la vista de Salsas; pero que lodo estaba bien 
revenido y la gente puesta en arma para la ocasión. Tam- 
ien se ha dicho por cosa cierta que en Holanda ha habido 
¡randes disensiones entre los mismos holandeses, por ha- 
)erse descubierto que el príncipe de Orange trataba de 
evantarse con aquellas islas , y que muchos de ellos de- 
ian públicamente que señor por señor, que bueno le te- 
lian natural y mejor que el príncipe de Orange. Si esto 
uese cierto, gran cosa sería. 

Son muchas las compañías de infantería que van mar- 
bando cada dia hacia Fuenterrabía, como á Burgos , Ca- 
aluña y otras partes, y el domingo pasó muestra una de 
80 soldados mosqueteros de las costas, que cualquiera de 
íllos valia por ocho franceses. 

El miércoles fueron los toros de San Isidro; los encier- 
os por la mañana, fueron muy entretenidos, y por la 
arde asistieron SS. MM. á ellos. Parecieron muy bien y 
úé la fiesta apacible, y á la tarde torearo'n D. Francisco 



(1) Es decir, D. Felipe Espinóla, marqués de los Balbases, hijo de 
Ambrosio. 



260 
Luzony D. Juan de Falencia (1)muy diestramente, y hu- 
bo lanzadas de á pié. 

Uno de los nuestros que está en Ñapóles escribió dias 
pasados dando noticias del suplicio del príncipe Sanz, 
aquel traidor que quiso dar entrada en el reino á los 
franceses: bien empleado se le está (2). 



(1) Así parece leerse; pero quizá diga Valencia. 

(2) De este caballero, aunque sin nombrarle, trata largamente Parrino 
en su Teatro ervico, é político de goberni de Vicere del regno de Nápoli, tomo V 
pág. 276. Dice que por cierta mortal antipatía que á la nación española 
profesaba hubo de entrar durante el gobierno de Monterey en tratos y 
amistades con el embajador de Francia en Venecia y con Pablo Mancini, 
caballero romano, cuñado del cardenal Mazzarini. Tuvo aviso de estos tra- 
tos el de Monterey, pero conociendo el humor versátil del napolitano, y el 
poco concepto de que gozaba entre los suyos, no hizo gran caso, si bien dio 
parte á nuestra corte. Algún tiempo después vino el príncipe á Madrid, donde 
hizo amistad con un alférez reformado, natural de Tramonli, llamado Du- 
razzo, hombre de su mismo temple, á quien descubrió sus proyectos, mos- 
trándole la correspondencia secreta que con ministros franceses seguía. 
Habiendo por sus relaciones en la corte obtenido el gobierno de una pro- 
vincia, volvió al reino de Ñapóles á ejercer su cargo; pero de jesuítas de 
>su conducta relajada y de cierta contienda con el marqués de Montealegre, 

capitán de la guardia alemana del virey duque de Medina de las Torres, 
fué poco después privado de su gobierno, y encerrado en el castillo de San 
Erasmo. Desde su prisión, sin embargo, renovó los tratos con franceses, y 
intentó, aunque en vano, de seducir los soldados del presidio y entregar la 
fortaleza al enemigo. Habiendo por fin obtenido su libertad, no sin ser 
condenado al pago de una suma considerable, y á destierro temporal 
de Ñápeles, se retiró á Sorrento, y desde allí despachó á Roma á su 
confidente el alférez Durazzo, con instrucciones de lo que habia de decir y 
tratar en su nombre con el mariscal de Coure, embajador de Francia cerca 
de Su Santidad. Desempeñó el alférez su cometido y volvió á Ñápeles con la 
respuesta y una cifra que le dio aquel embajador para seguir secretamente 
la correspondencia; pero poco después un criado del príncipe, lla- 
mado Oncia, que conocía la trama y estaba disgustado con su amo, se 
fugó á Roma llevándose los papeles y documentos que contenian las prue- 
bas de su traición. Siguióle de cerca el príncipe, y alcanzóle en Piperno, 
logrando hacerse dueño de los papeles, aunque no de la amistad del criado, 
quien continuando su viaje llegó á Roma y dio cuenta de todo al marqués 
de Castel-Rodrigo, embajador de España en aquella corte. El príncipe por 



261 

Llegaron de Ñapóles seis barcos ó góndolas muy ricas 

lucidas, que el duque de Medina de las Torres hizo ha- 

,ér para los estanques del Retiro, cosa grandiosa, y la de 

MM. y Príncipe están guarnecidas de plata, y dicen 

iG cuestan puestas en España, 80,000 diieados. SS. MM. 

damas se embarcan en ellas las mas tardes. Madrid á 24 

e Mayo de 1639. 



' Madrid y Jimio 4 de '16!i9. 

i\, (Leg.° suelto, fól. 343.) 

W 

SS. MM. se están en el Retiro, por ser dónde la Reina, 
uestra señora, se halla mejor, aunque estos dias ha esta- 
en cama, levantándose ayer ; están allí con tercianas 



u parte, deseando tratar en persona con el marqués de Coure, y con el 
ardénal Julio Mazzarini, se trasladó también á Roma, seguido de su secre- 
ario y de un page, hijo del alférez Durazzo. Quedóse este último en Nápo- 
es, pero al poco tiempo, ora se considerase desairado, ora viese lo temera- 
io de la empresa, se presentó al duque de Medina de las Torres y le re- 
el6 toda la trama. Escribió luego el virey al marqués de Gastel-Rodrigo y 
I cardenal Albornoz, los cuales habiéndose apoderado de las personas del 

Secretario y del paje, obtuvieron por las confesiones de estos la certeza 
le lo que el alférez habia revelado. Hecho esto, trataron el modo de ha- 
)er á las manos al mismo príncipe, el cual vivia con gran recato, y an- 
laba por las calles de Roma disfrazado de sacerdote. Dióse el encargo de 
iscgurar su persona á un célebre bandido del reino de Ñapóles, llamado 
riulio Pizzola, el cual se hallaba ala sazón recogido en el palacio de Espa- 
la por haber muerto al caballerizo del embajador francés, y mediante la 
>romesa del perdón de sus crímenes, y de 6,000 ducados de recompensa, el 
Mzzola aceptó la comisión y cumplióla tan bien que la noche de Navidad, al 
lalir el príncipe de la iglesia de San Andrés delle Fratte, le cercó y ma- 
niató con la gente que llevaba, y poniéndole una mordaza en la boca, le 
netió en una carroza y le condujo al castillo de Águila, desde donde em- 
arcado en una falúa fué llevado á Ñapóles. 



' 862 

las señoras Doña Catalina de Moneada y Doña Juana dt 
Almendariz. 

Fuese el P. Pedro Pimentel á Burgos, donde es rector. 

Vino anteayer correo de Inglaterra ; dícese que con 
aviso de que salía la armada francesa dé sus costas en 21 
del pasado , con mas de 110 navios, y que el Inglés ák 
grande rota á los escoceses alterados, y que después 
degolló á algunos, mas que no compró barato este suceso 

También se dice que está el Francés con pasión de 
locura ; mas no hay fundamento , sino ser enfermedad 
grave y no poder pasar de una parte á otra. 

También corre sin certidumbre que el Francés echabí 
á los ingleses, por hacei' lo mismo el Inglés con los fran- 
ceses. 

D. Luis de Córdoba se embarcó en la Canaria Mayoi 
con otros oficiales y militares para ir á visitarlas demás is- 
las, y el navio se los llevó á Holanda á todos; creyó qu( 
el navio era de Inglaterra , y era de Holanda de donde s( 
avisa (1). ■ ,_. . 

Avisó la infanta gobernadora de Portugal que un bar- 
co del Algárbe habia encontrado cerca á nuestros galeo- 
nes y flotas; pero ha sido facilidad, porque no es cierto \ 
ha alborotado mucho. En su busca se dice van los france- 
ses, y es de temer den con ellos, como los tiempos seac 
tan buenos, los dias tan claros y largos , y tantos los em- 



(l) En otra carta del 1.° de Junio, ee lee lo siguiente: 
«Acaba de decirse por cartas de algún crédito que D. Luis de Córdoba 
gobernador (ic las Canarias, Como si le tocara tan ordinaria acción, y fal- 
laran veedores, entró á visitar unos navios que dijeron ser ingleses, y mu 
de ellos, que era de Holanda, alzando las anclas se le llevó allá. Bien pare 
ce en la codicia que estuvo en Chile. Algunos piensan que parte de la ar- 
mada francesa va á ocupar aquellas islas; mas poca cosa ganaria par? 
tanto gasto y la rabia llama á mas daño.» 



263 

Dos rotas son las que dicen dieron los suecos á los 
imperiales y sajones; y parece que Banier, su mujer é hijas 
no están presos como se dijo. 

Sale con brevedad de aquí, á llenar su cargo, el duque de 
Fernandina, y obligan á D. Francisco Mexía (1) que se 
vaya á las galeras de Sicilia, que ha de gobernar, y el mar- 
qués del Viso al gobierno de Oran. 

Salió el libro del marqués Virgilio Maluezzi en razón 
de los buenos sucesos del año de 38 , encaminados todos 
con el desvelo y providencia del señor Conde-Duque (2) 
y las consultas que los Consejos hicieron para que S. M. 
premiase tantos méritos con la alcaldía de Fuenterrabía, 
copa, vasallos, &c., aunque por su cordura y por pagarse 
de solo servir no admitiese, y sus modestias y las respues- 
tas que á esto dio. También van puestas en el libro las 
consultas del Consejo y un disciirso del señor Conde-Du- 
que disculpándose y mostrando su generosísimo ánimo, 
prudencia y saber. Véndese de público y no le valdrá po- 
co á su autor (3). 



(1) Véase la pág. 258. 

(2) El libro aquí citado tiene por título : La libra de Grivilio Vezzalmi, 
traducida de italiano en lengua castellana. Pésanse las ganancias y las pérdidas 
de la Monarquía de España, en el felicísimo reinado de Felipe IV el Grande. 
(Pamplona, 1639, 4.°) Parte de él se habia ya publicado el año anterior, se- 
gún se colige del prólogo. También escribió este autor de quien se trató ya 
en la Introducción, tomo 1.°, pág. xv. Sucesos principales de la monarquía de 
España en el año de mil seiscientos treinta y nueve. Escritos por el marqués Vir- 
gilio Malvezzi, del Consejo de Guerra de S. M. (Madrid, en la Imprenta Real, 
1640, 4.°) Una y otra obra no son mas que un panegírico descarado y 
repugnante del Conde-Duque, y tienen poco valor histórico. Extraño pare- 
cerá que Nicolás Antonio, generalmente tan exacto, no cite en su Biblio- 
teca Nova esta última obra del marqués, y que de la primera no dé sino 
muy escasas noticias. 

(3) En otra carta anónima escrita al P. Pereyra, y que se halla entre 
sus papeles (Leg.° suelto, fól. 52). se dice que fué premiado con una buena 
encomienda, plaza del Consejo de .Guerra en España, el colateral en Ña- 
póles, y el secreto en Mflán. 



264 
Madrid y Junio 8 de 1 639. 

' (Leg." suelto, fól.343 v") 

Después de la magnífica comedia que se hace áSS.MM. 
en el estanque del Retiro, hace otra fiesta el conde de 
Monterey en su huerta del Prado. 

Hubo correo de Cataluña, domingo por la mañana, del 
conde de Santa Goloma. Avisan que estaban los franceses 
con grueso en Palma , cerca de Salsas. Asimismo se sabe 
tenian algún indicio en Bayona de la salida de su armada, 
la cual fué i 3 dias há reconocida de una fragata nuestra 
que fué á ello, y refiere mucho de lo que de ella se ha di- 
cho. Los catalanes dicen que dan para sus fronteras 6,000 
hombres. 

Ya es añejo que el cardenal Moscoso se fué á su iglesia 
de Jaén (1 ), dejándole de parte de S. M. después de un 
consejo ó jvinta muy grande, estado que ni para aquí ni 
para Roma era mejor. 

Háse sabido por varias relaciones pasadas de Italia, 
que nunca se ha visto seca tan grande por allá, particu- 
larmente en Lombardía y Piamonte, porque si no es el Pó, 
no hubo agua que no se vadease por la Cuaresma. Parece 
que ha sucedido lo mismo en la seca Castilla , que dicen 
se malogra la muestra del mejor año, aunque en Extre- 
madura, Andalucía, y reino de Murcia ya está asegurada 
la cosecha. 

Espérase hoy al ordinario de Flandes, y extraordina- 
rio de todas partes presto , y de Alemania con no poco 
temor (2). 



(1) Véase la pág. 193. 

(2) Es cop,ia y cslá sin firmar. 



265 

Valladolid y Junio 10 de 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fól, 536 v.*') 

Pax Ghristi, &c. Nada ocurre por aquí de nuevo; pero 
para no perder la costumbre, escribo esta para decir que 
todos estamos buenos, á Dios gracias, y que la estafeta 
pasada no trajo carta de V. R. Inclusa envió copia de una 
de Madrid de 31 de Mayo, para uno de los nuestros: 

« Lo del conde de Sástago pasó como, lo referí pun- 
tualmente; ya.se tomó posesión del estado por parte de 
la condesa , aunque llegó primero el procurador de Fuen- 
clara (1); pero no llevaba fe de su muerte, ni tampoco de 
la vida de Fuenclara que ha corrido era muerto, y así la 
posesión está por la condesa. Sálenla grandes casamientos 
por lo que tiene y lo que hereda, que son'las casas de Aran- 
da y Paula. Casarla ha el Conde-Duque, dicen, con el mar- 
qués de Aytona. Temo de repetir lo que en la pasada, por- 
que con escribir dos veces cada semana es muy dificultoso 
no repetir algo. Todas las buenas nuevas de Italia y Flan- 
des y Alemania se han ratificado. Los soldados van bu- 
llendo por estas calles; todas las fronteras están muy po- 
bladas de gente, por lo que pueda suceder; yo pienso que 
todos serán amigos y que cada uno se contentará de guar- 
dar su fuertfe y su frontera. 

Por aquí corre un sueño que dicen ha soñado el Rey: 
que se veía deponer del reino y coronar á otro ; aunque 
sueño, es malo. También dicen han prendido hoy no sé 
qué espías. La nueva corre sangre y no es para afirmada; 



(1 ) Este conde de Fuenclara era hermano del de Sástago. 



266 



dejémosla correr y veremos lo que será. De Madrid á i .^^ 
de Junio de 1 639.=Dios, &c.=De Yalladolid y Junio i O 
de 1639.=Juan Chacon.='Al P. Rafael Pereyra, de la Com- 
pañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Junio 12! í/e iC39. 

. (Tora. 129, ful. 1029.) 

Fax Christi, &c. Estos dias pasados salió la sentencia 
del conde de Linares, general que habia de ser de la ar- 
mada del Brasil; prendiéronle porque habiéndole manda- 
do la princesa que gobierna en Portugal no viniese á la 
corte, él, en virtud de otra orden que de S. M. tenia, se 
vino á dar cuenta de cómo la armada ni estaba prevenida 
ni podia salir cuando S. M. le decia, como en hecho de 
verdad fué así. Esto no se le admitió, y la desobediencia 
fué causa de su prisión y sentencia, la cual es que le pri- 
van de todas las mercedes que S. M. le habia hecho por tí- 
tulo de la dicha jornada , así á él como á sus sucesores» 
(eran grandiosas) y á que vaya á la villa de Tordesillas, 
libre y sin guardas, y que no salga de aquel distrito sin 
orden de S. M., y que haga pleito homenaje de cum- 
plirlo. 

Ha llegado un gentil-hombre del general que fué de la 
armada del Brasil, enviado por él con cartas* para S. M. 
En sustancia, lo que contienen es que los muertos en el 
viaje no eran tantos, como se habia dicho ; que se halla- 
ba en la Bahía de Todos Santos con 1 0,000 hombres, y que 
los navios tenían tomada la parte de la mar que mira á 
Pernambuco. Fué* de parecer el almirante se acometiese 
de primera instancia , y entiéndese hubiera sido lo mas 
acertado ; mas su intento se desbarató porque los que lie- 



267 ' . 

vahan en la armada mercadurías de Portugal que vender 
en el Brasil, quisieron asegurarlas primero en la Bahía. Aco- 
metió Pimienta á unas embarcaciones holandesas y tomó 
tres, y algunos de los indios que sirven á los holandeses, 
de los cuales se supo como entre toda la gente que tenia 
de Holanda el de Orange, que está allí, no llegaban á 
3,000 hombres, que no les habia venido socorro, y que 
estaban muy cuidadosos, pareciéndoles corrian sus cosas 
grande riesgo, si no se les enviaba de Holanda ayuda. 

La armada francesa ha dado vista á la Coruña con 80 
navios de guerra y otros 20 de provisiones (1); dos cor- 
reos han llegado, uno antes de ayer y otro el dia antes. 
Avisan se estaban cañoneando los navios del puerto con la 
armada; ahora veremos en qué para todo, que ellos no han 
echado sus líneas en esta acción sin bastante fundamento, 
porque además de que no debian de estar tan prevenidos 
como se requiere, lo cierto es que su intento es quemarnos 
los navios é impedir el paso al socorro de Flandes , que 
son de 6,000 á 8,000 hombres los que allí estaban juntos 
para este efecto (2). Pólvora se va remitiendo y plomo. 
Antes de ayer fueron 80 acémilas y hoy parten 150 con 
plomo, pólvora y cuerda. Mejor estuviera esto alládias há; 
mas este es nuestro trabajo, que nunca se hace prevención 
cuando es necesaria con tiempo. 

El primer dia de Pascua se habia de hacer en el Re- 
tiro una comedia con grande cantidad de tramoya , en un 



(1) Según Baños y Vclasco, en su Pontifical, VI Parte, pág. 192, la ar- 
mada francesa dio vista al puerto el 3 de Junio. Mandábala el arzobispo 
de Burdeos. 

(2) Esperaban embarcación para 9,000 infantes de diferentes levas á 
cargo del maese de Campo D. Jerónimo de Aragón, hermano del duque 
de Terranova, y de los sargentos mayores D. Pediw Paygonc, D. Francisco 
Fernandez Palomino y D. Alvaro Carvajal. Yibanco loe. laúd. 



268 
estanque que hay de extraordinaria grandeza. Habíase de 
ver desde los barcos, y para esto tenían juntos mucha 
cantidad de ellos y de góndolas, y habia enviado el du- 
que de Medina de las Torres desde Ñapóles muchas de 
ellas y ricos presentes para los reyes, damas y señoras y 
una grandiosa merienda (1 ). Empezóse la fiesta y comen- 
zó á picar el aire y las barcas y góndolas á dar vaivenes; 
cobró fuerza el aire y los barcos empezaban á chocar unos 
con otros, y la Reina á grandes voces mandó sacasen al 
Príncipe de aquel peligro. Hízose, asegundando las damas 
grandes voces, con que S. M. mandó le sacasen á tierra. Salió 
y también todos los demás con mas priesa que hablan en- 
trado, que no fué pequeña, y la fiesta se malogró. Después 
llegaron los correos que arriba dige, que fué acabar de 
desazonarlo todo. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. á quien agradez- 
co las medallas y el otro recado, que todo es como de ma- 



(1) Véase lo que queda dicho, pág. 205. 
En una relación impresa hallamos el siguiente párrafo relativo al cos- 
toso presente enviado* por este virey. «'Para esta fiesta envió el de Medina 
de las Torres desde Ñapóles unas góndolas que son á manera de unas na. 
vichuelas muy curiosas con todas sus velas y lo demás necesario, para 
que se entretuviesen las damas por los estanques del Retiro. Encima de las 
dichas góndolas pusieron unos tablados, donde se representaron dos co- 
medias; el primer dia para SS. MM. y AA. ; el segundo para los Consejos, 
y el tercero para quien las quiso ver. La princesa de Estellan (Stigliano), 
mujer del dicho duque, mandó un regalo para que se diese á cada dama 
en su nombre, que fué un canastillo de pkta, con una salvilla de oro pe- 
queña, y dentro de ella un huevo de oro, un rico lienzo, una toalla de ho- 
landa de Cambray y para la cabeza un serenero de tafetán, todo guarneci- 
do con riquísimas puntas, y otras cosillas: que fué apreciado cada regalo 
de estos por mas de 300 ducados. » 

En otra carta al P. Pereyra, fecha 1.° de Junio, hallamos el siguiente 
párrafo relativo á estas representaciones acuáticas que por aquel tiempo 
se pusieron muy de modal <* La comedia para San Juan es sobre el estan- 
que, y creo es la de los Argonautas.»» 



269 
no de V. R. De Madrid y Junio 12 de 1 639.=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús 
en Sevilla. 

Madrid y Junio 22 de 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fól. 587). 

A 1 6 de este no se veía ya en la Goruña la armada 
francesa : despidióse con acañonear la población y ella á 
ellos. Metió balas en casa de D. Francisco de Yrragabal (1 ), 
mataron una mujer; su daño no se sabe, que se le lleva- 
ron consigo. En Vivero quisieron echar gente y hallaron 
prevención; batieron desde lejos, mataron siete personas. 
Háse dicho que en el Ferrol les matamos mucha gente, y 
asegurádose que por esto se cantó en la capilla el Te Deum 
laudamuSj y no es así. Créese van á Fuenterrabía y que 
por esto han hecho allí punta. 

El que entregó el castillo de Opol (2) era soldado de 
Flandes; dijo que se habia cortado viendo tanta gente, 



(1) En el original Beyrragabal, pero es error evidente, tratándose como 
se trata del virey marqués de Valparaíso. Bernabé Vivanco que escribió 
muy detalladamente los sucesos de este sitio, dice en el libro Vil de su 
Historia de Felipe IV: «» Mostraron en esto los artilleros flamencos la des- 
treza de su oficio, así como los que asistieron en la batería de San Francisco. 
Dio una bala de los enemigos en Palacio, en la pieza inmediata donde se 
hallaba el marqués gobernador, en hora que estaba con algunos ministros, 
cabos y capitanes tratando de la defensa de la ciudad, y de ella se tiró 
otra que dando en un bajel del enemigo, le desarboló; le llevó el bauprés 
con el mástil de trinquete, y le dejó inútil para servir y navegar.»» 

(2) Vibanco le llama Opoli ; está cerca de Salses en el Rosellon. Feliu, 
Anal, de CaL, lib. XX, cap. 3,pág. 255, añade: «Según fué la opinión 
entregó dicho alcaide el castillo de Opol, al peso de oro de 500 doblones; 
pero nunca lo confesó, aun en la última hora del garrote que se le dio en 
Perpiñan." 



270 
ahorcáronle. Siéntese con razón haber allí puesto hombre 
que no habia gobernado nada , ni sido sino soldado. 

Corren los franceses los condados de Rosellon y Cerda- 
ña; es de temer no fortifiquen á Claira, puerto fortísimo, y 
tomen una cala llamada Cañete (1), por donde por el mar 
se den la mano y tengan cerrada á Salsas y libre el camino 
también de la marina, con que serán mas dueños y mas 
tiempo que cuando la cobró Fernando el Católico. 

Aunque no hay correo de Flandes, de unos flamencos 
se sabe que estaba el ejército de Francia á cargo de Cha- 
tillon sobre Nuevo, lugar en los confines de Flandes , así 
llamado porque le hizo Carlos V, derribando otro que se 
llamaba lugar viejo, por no ser en puesto fuerte para 
frontera; y aunque se dice han tomado á Liliers y á Zer- 
cemo (2) para tomar una ciudad ó villa y ocuparle las al- 
deas, mas no son de la importancia que algunos dicen. El 
señor Infante no tenia la gente que convenia, ni estaba 
mejor lo de Borgoña ni lo de Alemania. 

Tramoyas y comedia del Retiro se comunicaron libre- 
mente al pueblo por la generosidad de S. M. , de cuya 
orden se dijo por carteles que todos podían ir. Hoy se 
vienen SS. MM. á Palacio. 

Ha sido correspondiente y debido que ya que el señor 
Conde-Duque es procurador perpetuo de Cortes, sea pre- 
sidente de los cuatro que quedan por comisarios ( aquí en 
cesando ellas) y también de los dos del Consejo que se ha- 
llan en el consistorio, ya que antes era junta del reino. 

A fin de este salia D. Antonio de Oquendo de Cádiz, 
como él dice, á morir, en busca de los galeones, y si allá 



(1) En el original CaMet, pero se ha corregido conforme está. Es Ga« 
net á dos leguas de Perpiñan, sobre la costa. 

(2) Está borrosa la letra y no se puede leer bien 



271 

van los franceses ó han ido otros como se dice, y también 
los holandeses, es cierto que va aventurado. 

Publícase que el Fraacés se ha obligado á que sobre 
ciertas rentas suyas le den ios suyos dos ó tres millones. 
Nunca allí se ha permitido ve.iderlasni enajenarlas; tienen 
y obran tanto. Debe ser así ó con su ejemplo querer 
exhortar. De Madrid á 22 de Junio de 1639. 



Madrid y Junio 23 de i 639. 

(Tom. 129, fól. <030.) 

Pax Christi, &c. Lo que hay de nuevo que poder avi- 
sar á V. R. es que la armada francesa que estaba sobre la 
Goruña , su intento principal debia de ser impedir la nues- 
tra, tal cual es, no fuese en socorro de los galeones y flota. 
Estuvieron allí algunos dias, donde recibieron daño sin 
hacer ninguno. Entró con cuatro fragatas D. Miguel de Li- 
(?ondo (1) en la Goruña, pasando por medio de los enemi- 
gos, cañoneándose con ellos, y les hizo grande daño; dos 
navios grandes se desarbolaron desde el fuerte de la bar- 
ra y el uno quedó tan mal parado que fué necesario en 
esquifes sacar la gente, perdiendo el ganado y otros bas- 
timentos; en fin, con la oscuridad de la noche salvaron el 
casco, llevándolo donde le pudieron rehacer y hoy vino 
aviso se habían desaparecido de la Goruña. 



(1) Así en el original de letra del P. Sebastian. Miguel á« Xicondo pa- 
rece estar en lugar de Miguel d'Elizondo; pero así y con todo sospecha- 
mos que debe de haber alguna equivocación. El que según Yibanco y Ba- 
ños de Velasco, en sus lugares ya citados, entró en la Goruña con cuatro 
fragatas, rompiendo por medio de la escuadra francesa, y después salió y 
se cañoneó con ellos, fué Miguel de Orna ú Horna, general de las galeras 
de Dunquerque. 



272 

Ayer vino correo como 50 navios de franceses y ho- 
landeses esperaban nuestros galeones y flota hacia el ca- 
bo de San Vicente. Avisos dicen se han despachado ; mas 
al caso hiciera una buena armada de socorro, que echase 
de allí al enemigo y dejase libre el paso. 

Han venido sobre el castillo de Salsas en el condado 
deRosellon de 14,000 á 16,000 franceses; los 3,000 son 
caballería; los demás infantería. Tienen á la parte que mi- 
ra al mar 30 navios; dicen que para traer provisiones á 
su ejército, y que ha de acudir presto el de Conde con mas 
gente de infantería y caballería. 

Tomáronnos un fuerte (i) en un paso de importancia, 
que fué tan pusilánime un genízaro (2) que lo tenia, medio 
español y alemán, que sin disparar un mosquete le rindió, 
teniendo gente y munición para entretener al enemigo 
muchos dias. Salió con el presidio libre , y en llegando al 
campo los nuestros le dieron garrote por orden del general, 
y perdió la vida sin honor quien pudiera conservarla con 
mucha reputación. 

Hicieron los enemigos una emboscada y llegaron 200 
caballos cerca de Salsas á provocar á los nuestros para 
meterlos en ella. Tanto dijeron que el castellano mandó 
salir en su seguimiento 150 caballos, ordenándoles no se 
empeñasen mucho no los metiesen en alguna celada, y por 
el recelo de que la habia enviaron aviso y salieron otros 



(1) La de Opol, véase la pág. 269, nota 2." 

(2) Sobre el origen y significado de esta voz puede verse lo que ya se 
dijo en el tomo 1.°, pág. 140, nota 1.* 

En una relación intitulada: Sucesos de la guerra de Cataluña sobre el sitio 
que el Francés tiene puesto alas plazas de Perpiñany Sahes, hfc. (Sevilla, por 
Juan Gómez de Blas, 1639, 4. ) se dice «era el castellano criollo, llamado 
N. Nuñez. Envióle el de Conde 30,000 ducados en oro, y rindióle la plaza, 
aunque tenia dentro bastantes bastimentos y munición para dos meses, y 
era la plaza de suyo tan fuerte, que no se podia minar.»» 



273 
1 100 de Perpiñan, alcanzándolos, y diéronles una buena 
Imano á los franceses, y antes de llegar á la celada cono- 
iciendo el riesgo, dieron vuelta. Faltaron de los nuestros 
¡cuatro y un capitán que fué preso; d^ los franceses fuQ- 
ron los muertos y heridos muchos; no han ganado nada 
con la acción. 

Tiene Salsas bastimentos y municiones para seis me- 
ses y 700 soldados de presidio, que es sobrado para la de- 
fensa del fuerte. 

Dícese se van alistando grande cantidad de catalanes, 
y que han escrito á S. M. ofreciéndole vidas y haciendas 
en su servicio , y que no le dé cuidado la entrada del 
Francés, que con ayuda de Dios esperan le echarán mal de 
su grado. 

No hay otra cosa de que avisar. Adiós, mi padre, que 
guarde á V. R. De Madrid y Junio 21 de i 639.=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

El caso de la resurrección del de la Compañía es cierto 
y consta de varias cartas; relación de todo no ha venido, 
sino una carta al Procurador, y á otros PP. otras, que 
todas contestan en la sustancia. 

Madrid y Junio 25 de 1639. 

(Leg." suelto, núm. i'.", fól, 533.) 

SS. MM. se volvieron á Palacio; mas dícese que se ha- 
lla mejor la Reina, nuestra señora, en el Retiro, y que se 
volverán á él. 

Vino correo de Flandes con cartas de 7 de este, y de 
Alemania del pasado. Es cierto que los franceses tomaron 

Tomo xv. 48 



274 
á Leliers en Artues (1), que no es tan poco como se dijo 
en e\ aviso pasado, pues habia dentro 1 60 soldados de 
presidio. Con esta comodidad sitió Mos de Cha til Ion luego 
á.Edin (Hesdin), el nuevo, plaza de consideración en Ar- 
tois; iba á socorrerla el marqués de Fuentes, y el Cristia- 
nísimo se acercaba á Picardía, muy numeroso y con mu- 
cha caballería, y aun se dice que con otro grueso iban 
franceses á la Mosa. - i,í,/t 

El príncipe de Oranje para 20 de Mayo estada con la 
infantería en Grave , la caballería en Breda , en Poldpque 
la artillería; y cuando tanta necesidad hay de gente en 
Flandes contra tanto enemigo, hace instancia el Emperador 
de que vuelva allá Picolomini con la alemana, que llegaría 
tarde allá, y en Flandes aun quiera Dios que baste, por- 
que después de la gran rota que dio á Mazarino, general 
de los sajones é imperiales, el Banier, general de los sue- 
cos, este como no tenia oposición, habia hecho tres trozos 
de su ejército: con el mayor iba él mismo la vuelta de Lu- 
neburg, plaza fortísima; los otros dos, uno iba á Praga, otro 
áFriburgo,que las tomaran, y se temiaque el deSajonia no 
se hiciese neutral viéndose desamparado y al Emperador 
sin fuerzas. 

Aunque há mucho que no viene correo de Italia y se 
tiene por cierto que los franceses han preso dos, se ha en- 
tendido que desde Casal habia hecho el cardenal de la 
Valeta que se socorriese á Turin, que tratábamos de to- 
marla. Habian tomado los franceses en Borgoña á Chatea, 
Villar y otros y los del cargo de Veymar tenían muy apre- 
tada á Tenes (,sic), que es cerca de allí y fortísima plaza. 

Dícese ha vuelto á verse la armada francesa y holan- 
desa en la Coruña, y que otra de los mismos estados esta- 



(1) Lillers en el condado de Artois. 



275 
ja hacia Dunqiierqiie, y parte se corría hasta la Canal, por 
;er uno de sus intentos que la gente de la Goruña no pasa- 
je allá. 

En Cataluña corren y matan mas de 20,000 franceses y 
>,000 caballos, porque no hay gente nuestra para oponér- 
eles, y dicen que habian degollado todo un lugar por ha- 
)érseles resistido; que batian mucho á Salsas, y que habian 
ornado á Estaguel y á Clera (1 ) en un mismo dia. Témese 
iquello mucho y que no dé lugar el mar á que lleguen 
lUí con galeras y navios á tomar á Rosas, que es puerto, 
lunque pequeño, ó Canet, que es muy buena cala. 

De la isla de Santo Domingo en las Indias vinieron 
;iaco navios con mercancías y ropa de la tierra, y aun- 
ue es casi una la navegación que han de traer los galeo- 
les y flotas, no han nueva alguna de ellos. 
í: En Galípoli, con estar cerca de Constantinopla, y déla 
)tra parte de los Dárdanelos, se levantaron unos forzados 
le una galera ayudados de unos renegados, pesarosos de 
laber faltado á la fé, y pasaron por los castillos de noche. 
Habiéndose escrito al marqués de los Velez que remitiese 
Lcá(2) los 5,000 hombres que tiene, respondió que lo haría, 
ñas que se advirtiese que sabia por buenos avisos que el 
(layor acometimiento que se habia de hacer de parte de los 
ranceses, era por aquellas fronteras. Madrid á 25 de Ju- 
lio de 1639. 



(1) Véasela pág. 270 donde está escrita Claira, Su verdadero nombre 
5 Glayré, como escribe Feliu, Anales de Cataluña, lib. xx, cap. 3.°, p<á' 
ina255. 

(2) En el original "á Alcalá," lo que parece error del copiante. 



fiíibfft*) \t4i~oh 4omhq 



276 
Bilbao y Junio 28 de 1639. 

(Tom. 129, fól. 1024.) 

V Pax Ghristi, &c. Muy buenas nuevas tenemos de Flaa- 
des con un extraordinario que llegó antes de ayer en la 
noche. Referiré lo que escribe el secretario del conde Pi- 
colomini al secretario Rozas, que entre otras cosas dice lo 
que sigue:. 

«Entraron dos ejércitos del rey de Francia en los países 
de Flandes: el uno á cargo de monsiur de Xatillon (Chati- 
llon) y monsiur de Bresec (1), el cual se puso sobre Hes- 
din en el pais de Artois; el otro á cargo de monsiur de 
Millore (2), capitán general de la artillería y cuñado del 
cardenal Rocheliu. Este ejército dicen era de 18,000 hom- 
bres entre infantería y caballería. Entró por el pais de 
Luxemburgo, y allí intentó tomar á Triumbila (Thionville), 
plaza fuerte en los confines de Francia, y la atacó con un 
tro.zo de su ejército. Con otro de 5,000 hombres, los mas 
escogidos, sabiendo que el conde Picolomini iba á socor- 
rer aquella, plaza, por ser de grande importancia y la 
guarda principal de aquel pais, le puso una celada. Tuvo 
tan buena suerte el conde, que antes de llegar á ella, co- 
gió unas espías, de las cuales supo el lazo que le tenían 
armado, y para salir de él y cogerlos en su astucia, hizo 
al enemigo otra contracelada de 6,000 caballos y 2,000 



(1) Asi en el original de letra del P. González, pero debió decir Brcz» 
es decir Urbain Maillé de Brezé, mariscal de Francia. 

(2) Carlos de la Porte, duque de la Mcilleraie, mariscal de Francia, 
primo hermano y no cufiado del cardenal, como aquí se dice. 



277 
[nosqiieteros. Gayó en ella el ejército francés y los nuestros 
los degollaron á casi todos. 

El enemigo, entendido éste daño, para satisfacerse de la 
)érdida, y recuperarse de la opinión que perdia en los pri-r 
meros lances, haciendo discurso que Picolomini desvanecido 
con la victoriíi y descuidado con el buen suceso, de su inten- 
to, tendría su gente desordenada, cargó con todo el grueso 
de su ejército y puesto en ordenanza le fué á buscar. El con- 
de Picolomini, como tan grande soldado y con la experiencia 
que tiene de las desgracias que por dos veces esta seguridad 
ha causado en Alemania, siendo los vencedores al dia si- 
guiente vencidos, estuvo muy sobre aviso, y previniendo 
antes este suceso, recogidas todas sus tropas, y habiendo 
formado su escuadrón, marchó la vuelta del enemigo, 
donde tenia aviso que caminaba. Diéronse vista al ama- 
necer los dos ejércitos, y el francés no pudo rehusar la 
batalla. Dióse de poder á poder; murieron en esta segunda 
batalla mas de 5,000 franceses, quedaron prisioneros al 
pié de 3,000, el general Millore (1 ) muerto, y el otro ge- 



(1) La Meilleraie se hallaba á la sazón sitiando á Hesdin, que al fin se 
rindió en 29 de Junio. El ejército francés derrotado por Picolomini lo man- 
daba el teniente-genera! Manasses de Pas, marqués de Feuquicres, el cual 
cayó en efecto prisionero en manos de nuestras tropas, y fué conducido á 
Thionville, donde murió de sus heridas. En el parte dado por Picolomini 
al Infante Cardenal, de que hay copia en la colección, (Leg.*^ suelto, folio 
161) se, lee: «el combate duró cosa de dos horas^ y ha sido de los mas fu- 
riosos y reñidos que he visto en mi vida, peleando escuadrones de infan- 
tería con infantería, y caballería con caballería, ganándose los puestos y 
haciendo todos los oficiales y soldados á porfia su deber por inmortalizar- 
se, con que no pudfendo el enemigo continuar mas en la resistencia á 
nuestro ímpetu y resolución se puso enderrota y confusión, y con ella me 
asistió Dios por su clemencia á deshacer y romper de todo punto este ejér- 
cito. Ilánse ganado cantidad de banderas y estandartes, y de 2,000 á 3,000 
prisioneros, y entre ellos muchos oficiales de calidad, particularmente el 
mariscal de Francia monsiur de Fuquier (Feuquiéres) que gobernaba aquel 
ejército y se halla herido de un mosquetazo en un brazo, diez piezas de 



278 
neral naonsiur de Usies fué preso con otros muchos cabos 
y capitanes de grande importancia. Tomáronseles 40 pie- 
zas de artillería y todo el bagaje^ víveres y municiones, con 
cantidad de dinero. Avisó luego Picolomini de este buen su- 
ceso al señor Cardenal Infante, que iba marchando al so- 
corro de Hesdin, y envióle 3,000 c'aballos que con otros 
5,000 que S. A. lleva son 8,000 y 12,000 infantes. Cogióle 
esta nueva á S. A. en Lilers (Lillers),. cerca de Hesdin, y se 
espera le dará Dios tan buen suceso como al conde, el cual 
dejó totalmente acabado el ejército que entró en el Lu- 
xemburgo. 

- Esta nueva se dijo dos dias antes que llegase el cor- 
reo; el cómo se supo no hay quien lo diga; bienes verdad 
que tenia otras circunstancias que no son verdaderas, lo 
que indica la condición del. ..vulgo que con una verdad 
mezcla muchas mentiras. rr?'^ h ■ Vf'^ ■■'"^■■ 

También ha corrido voz de que el señor Cardenal In- 
fante habia socorrido á Hesdin y muerto 6,000 franceses 
y obligádolos á retirarse á Francia. De esto no hay 
aviso á S. M. como de lo pasado; mas. se espera en Dios 
que se dará muy feliz suceso por su mucha cristiandad y 
valor. ■''■ ' ■ * - '■ ■'■■■'' '■' '■ ■•''■■''■-'/'•' •.ix:-;-.;.ii:. ;;.■ 

Extraordinarios de Italia sé aguardan por horas; créese 
que han tomado ó perdidoso dos, porque de Flandes escri- 
ben al señor Conde-Duque dándole la norabuena de la to- 
ma de Trin en el Piamonte, plaza muy fuerte de suyo y 
de nuevo fortificada de los franceses. Avisan la tomó por 



artillería, dos morteros, gran cantidad de municiones de guerra, y todo 
el bagaje; de 6,000 á 7,000 los muertos, sino son mas, y entre ellos dos 
ó tres generales con muchos oficiales. Despacho ú don Juan de Padilla que 
se ha hallado conmigo y me ha seguido en todas ocasiones, habiendo pues- 
to pié á tierra en la frente de un escuadrón, en que ha procedido con el vii- 
ior debido á su nacimiento y calidad. El dará cuenta íi V. M. de todo h 
demás, &c. •» 



279 
asalto el marqués de Leganés y que degolló i ,500 •solda- 
dos que tenia de presidio. 

Dícese también que enviando de Francia doce barcas 
eon provisiones de víveres y municiones y dineros para el 
armada, les salieron al camino algunos vasos i^uestros de 
Vizcaya, y unos dicen tomaron diez y otros que cuatro y 
todo lo que llevaban de provisión y 150,000 ducados en 
dineros. 

De Perpiñan lo que se sabe es que el enemigq se iba 
acercando á Salsas; que el castellano mandó se tirasen. flo- 
jos los tiros y con poca pólvora para que mas á su salvo 
se acercasen, y cuando con la seguridad los tuvo á buena 
distancia, los cañoneó con tanta furia que se dice per- 
dieron al pié de 2,000 hombres. El conde de Santa Coló- 
ma, gobernador de Cataluña y capitán general, va juntan- 
do sus catalanes en la plaza de armas, para salir en cam- 
paña. Dícese le dan por acompañado al duque de Nochera. 
Infantería habrá muy bastante; caballería hay poca , pues 
no llegan á 800 los caballos nuestros. Los de la costa lo 
hacen muy bien; batian á Salsas'con cuatro tiros, no creo 
hasta ahora les hacen daño considerable, y antes que le 
reciban habrá salido el ejército. 

De Alemania vino aviso como se habia tornado á jun- 
tar la gente que desbarató Banier, general de Su^cia, y 
que el daño fué mucho menos de lo que se decia. Los hún- 
garos enviaron al Emperador, luego que supieron la des- 
gracia, 6,000 caballos, pidiéndole con instancia saliese en 
persona á la guerra, que fiaban en Dios, que quien habia 
tenido tan buenos principios la primera vez, le correspon- 
derían los medios y fines á ellos, y ofrecía toda la nobleza 
húngara de acompañarle. El rey de Polonia le envió al 
Emperador 10,000 caballos y el Emperador mandó, vién- 
dose con estos socorros, que la gente que tenia detenida 
para pasar á Flandés, partiese luego; y avisaban habian 



280 
pasado'el Rin. Esta gente traia Picolomini á espensas de 
S. M. , con la cual y con la que en Flandes le habia dado 
el señor Infante, habia de entrar en Francia. 

La armada de Francia dio vista hacia el Ferrol y 
echó gente ^n tierra. Eslaba por cabo en aquel puerto un 
D. Fulano Pardo (1), soldado viejo y maestre de Campo 
que ha sido en Flandes; recibiólos con tan buena disposi- 
ción que les degolló 2,500, y los demás se volvieron á las 
naos. Volvió la armada á vista de la Goruña donde hoy 
dicen está. No se sabe haya novedad; solo se dice que el 
arzobispo de Burdeos escribió una carta á D. Lope de Ozes 
(Hoces) en que decia que habia sabido que el señor Con- 
de-Duque habia ofrecido grandes premios á quien le pren- 
diese, y que él sabiendo esto habia pedido licencia ásu rey 
para venirse á ver con los españoles; que puesto que por 
escusarles el trabajo habia andado 800 leguas, que no seria 
mucho saliese D. Lope media legua del fuerte para cumplir 
el gusto del Conde y venir con él á las manos, y que si no 
estaba prevenido de gente, vasos, municiones y marineros, 
le daba seis meses de térfnino. Esto dicen fué hacer fiesta 
de nuestra armada, y que á esta carta no se respondió na- 
da. Remitióse al Consejo de Guerra; fingen una respues- 
ta de D. Lope de Ozes (Hoces) en que dicen le contestó 
aceptaba el desafío navio con navio, ó dos á dos, ó cuatro 
á cuatro, habiendo la seguridad que en tales casos se acos- 
tumbra ; que solo reparaba en que en España no se acos- 
tumbraba á admitir desafío de persona, que estando agra- 
viada no satisfacía primero á su honor, y que estándolo su 
señoría del príncipe de Conde, por haberle dado de pa- 
los, que volviese primero por su honra, satisfaciendo á la 
que en esta ocasión habia perdido, y que luego podia sin 



(1) Según Vibnncoílib. 7.") se llamaba D. Juaii Pardo de Figueroa. 



esta dificultad pedir campo á quien se le admitiria sin di- 
lación ninguna. 

De Inglaterra se sabe están los ejércitos en campaña y 
á vista los unos de los otros; los escoceses, terquísimos en 
su rebelión, pidieron al Rey diese salvo conducto á dos 
señores para que le fuesen á hablar y á tratar de estas di- 
ferencias. Ofreciólo de palabra el Rey; volvieron pidién- 
dolo por escrito, y fuéles respondido que él no trataba con 
sus vasallos por escrito, que bastaba su palabra, con lo 
cual no satisfaciéndose de ella , se quedaron cada uno en 
su porfía. Dicen que acuden los rebeldes con tanta porfía 
á sacudir de sí el yugo de su rey , que hasta las mujeres 
trabajan en las fortificaciones, y que las primeras son las 
señoras de mas calidad, y hasta las mujeres de los títulos 
de aquel reino. 

Murió el obispo de Sigüenza, D. fray Pedro González 
de Mendoza, hermano del duque viejo de Pastrana. 

Después que escribí á V. R. hice nueva diligencia pa- 
ra sacar una carta del Padre que resucitó , escrita de su 
mano á otro Padre de aquí , y no ha habido remedio la 
quiera dar para copiar; cuenta él mismo todo el suceso, 
como V. R. me indica le sabe (1). 

En lo que V. R. dice del embajador de España que ha- 
bla desmentido á aquella persona, &c., es sin fundamento, 
y del que hubo con el rector del noviciado de San An- 
drés han tomado ocasión para forjar ese otro cuento. Al 
Rector, habiéndose quejado el embajador á nuestro Padre, 
le quitaron el oficio, y aquí se resolvió todo el nublado. 
Poco satisfecho quedó con esto el embajador, y acá creo 
lo están menos de la demostración. Poco obligan en Ro- 
ma á quien mas debe la Compañía de cuantos reyes y se- 



(1) Véaselo que acerca de esto se dijo ya, pág. 



282 
ñores hay; pu^de temerse no venga á ser algún clia eii 
daño suyo, que estas son cosas que han sucedido muy 
abiertos los ojos, y en viendo ocasión tratarán de conve- 
niencias que les quiten toda ocasión de recelo. Adiós aii 
padre, que guarde á V. R. De Madrid y Junio 28 de 
1 639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Antes de cerrar esta carta quiero copiar aquí el bille- 
te que el señor Conde-Duque escribió al presidente del 
consejo de Castilla, luego que supo la victoria de Picolo- 
mini (1 ). 

Billete del señor Conde-Duque para el Sr. Presidente de 

Castilla. 

Hago saber á V.- S. lima, y al Consejo como llegó esta 
mañana un correo del señor Infante, con aviso de haber el 
conde Picolomini con las tropas imperiales y del Rey 
nuestro señor, roto y deshecho totalmente el ejército del 
rey de Francia, que iba á poner sitio á Tionvila (Thionvi- 
lle), en el pais de Luxemburgo, con muerte de todos los 
cabos, sin excepción de ninguno; y dice el conde que de- 
golló de 6,000 á 7,000 infantes, y añade que por ventura 
mas, y en una carta del marqués de Fuentes á mí, dán- 
dome la norabuena de este suceso, añade que me la da 
también de lo de Italia, cosa grande sin duda. 

El marqués de los Velez en carta de 24 me dice que 
el dia antes habia tenido aviso de Irún de haber el señor 
Infante socorrido á Hedin y degollado al enemigo de G,000 
á 7,000 infantes y todos los cabos y entre ellos al princi- 
pal, gran general de la artillería, sobrino del cardenal. Es- 



(1] Hállase en efecto á fól. 571 del tomo 129. 



283 
ta última nueva no trae mas verificación, si bien es verdad 
que .por la misma via se avisó lo primero de Picolomi ni 
dos dias há. 

También doy á V. S. lima, la norabuena de la partida 
de Benjamín Ruy, que la tengo por nueva de suma estima- 
ción, y en mi juicio, desde el jueves acá ha tenido tiempo 
para llegar á Italia. 

Hoy de Dios es todo, y él solo lo obra, y de las tejas 
abajo en Castilla, como cabeza es el todo la suprema au- 
toridad y asistencia de ese gran Consejo al servicio del 
Rey, nuestro señor. 



Madrid y Junio 30 de 1639. 

(Lpg." suelto, núm. 1, fól. 334). 

" ' Pax Christi, &c. En mi pasada ofrecí mandar á V. R. 
un traslado de la carta que dicen escribió el arzobispo de 
Burdeos, general de la armada enemiga, á D. Lope de Ho- 
zes desafiándole. Ahí la envió juntamente con la respuesta 
que este dicen le ha mandado. 



Copia de una caria de desafio que el arzobispo de Burdeos, 
'''capitán general de la armada del [rey de Francia, envió 
i,,>á D. Lope de Hozes, capitán general de la escuadra de 
7iavíos que estaba en la Coruña. 

; «Al muy limo. Sr. D. Lope de Hozes. 
-'^ Si mi suerte me pusiera prisionero en manos de V. S. lo 
tendría á la fortuna no del todo adversa; y sí al contrario, 
Ig estimara mas qué ser pontífice de romanos en lo tem- 
poral, por estimar á V. S. y regalarle todo lo posible, como 



284 
lo haria el Rey cristianísimo con el suyo , para ver admi- 
ración de ambos Reyes tan deseada, según vemos. Suplico 
á V. S. que como caballero que es y somos ambos, escoja 
salir de navio á navio, ó de tantos á tantos, ó de poder á 
poder en batalla naval que, pues tiene la ventaja que sa- 
be, en caso de naufragio, de salir á su tierra, iré á la suya. 
Hele enviado al capitán Marc, inglés, esperando saliese V. 
y los suyos, y pensando ya lo que veo, que esperarla 
mi aviso, pues sin él siempre su nación está desadvertí 
Dios dé á V. S. contra infieles y á IS religión católica suce4» 
próspero, y pues me tendrá en este mar de España para 
honrra de Francia, no se escuse de faltado prevención. Do 
esta plaza y baía de la Coruña en España, á vista de V. S. a 
los i 6 del sesto mes de Junio de 1 639 (i ). Muy servido 
y aficionado que desea besarle las manos.=El arzobispo d' 
Burdeos. 

(1) Al fól. 559 del mismo legajo suelto se halla otra carta del, arzobis- 
po [Henri d'Eseonbleau de Sourdis) para D. Lope, muy diferente en d 
contesto á la que arriba estampamos, advirtiéndose vino en un patack 
inglés cargado de mercadurías, y que el enemigo no solo dejó pasíu 
libre, sino que puso á su bordo los prisioneros gallegos y asturianos, qi( 
hizo en la costa. La carta es del tenor siguiente: 

«La voz ha llegado á mí que han ofrecido al Conde-Duque llevarle pri 
sionero al obispo de Burdeos, el cual há tres años que anda señoreando hí 
costas del rey de España, y no ha hallado quien se le oponga, y ahora kí 
sabido que en la Coruña se hallaba la armada del rey de España, con ■ 
puesta de las mayores fuerzas de Dunquerque y de otras partes. Y híi- 
hiendo venido á presentalle batalla, la halla cerrada y corralada sin poder 
la combatir; y vista su cobardía dice que la da tiempo de seis meses par; 
pertrecharse, prometiendo aguardalla en sus propias costas. 

Señor: este navio os remito, aunque nos tocaba por de contrabando 
pero por la necesidad que tiene V. S. y vuestros soldados de vestirse, ; 
ser de buenos paños, le doy por libre juntamente con esos marineros, y p » 
la mucha falta que tiene vuestra armada de gente de mar os los envió, p i 
raque os deis prisa á pertrecharla, por el deseo que tengo de verla, (ü 
campaña rasa, y no entre corrales, y os advierto tengáis buena cortcsi 
porque espero me habréis menester en alguna ocasión. Fecha en ía baía d 
la Coruña á 16 de Junio.— El Arzobispo de Burdeos.»» 



285 



Respuesta de D. Lope de Hoces y Córdoba. 



Si como estimo la m.erced que V. S. lima, me hace ea 
SU' carta, pudiera ejecutar lo que me manda, no fuera pe- 
rezoso en obedecer á V. S. lima. ; pero sin orden de mi 
rey no me es posible. Ora vencido, ora vencedor, siempre 
yo quedaba ufano y ganancioso á los pies de V. S. lima. 
y aunque con mucha menor fuerza no rehusara un momen- 
to la batalla, ora de uno á uno, ora de tantos á tantos, ora 
de poder á poder. 

Mi nación, limo, señor, siempre estuvo y está desadver- 
tida para no ofender á los de su religión, y si lo hace es á 
mas no poder, no por falta si no por sobra de valor y ge- 
nerosidad de que V. S. lima, es el mejor testigo en lo de 
Fuenterrabía, y digo esto por si viene á la memoria por fres- 
co, olvidando casos antiguos, que V. S. lima, no ignora y 
toda la Europa tiene bien conocidos. Y pues según su carta 
de V. S. lima, no tiene orden limitada, y puede ser, por ser 
escusados desafíos de por la mar, donde las obras pueden 
ser mas justos jueces que yo, si bien tengo atadas las ma- 
nos para desafíos, las desataré para no faltar en servicio 
de mi rey y gusto de V. S. lima, á cuya persona dé Dios los 
años de su deseo. De esta escuadra y á vista de V. S. lima. 
Junio n de 1639.=«Besa á V. S. lima, las manos.=Don 
Lope de Hozes y Córdoba. 



286 
Madrid y Julio b de 1639. 

(Tom. 129, fól. 1020-1.) 

Pax Ghristi , &c. Correo extraprdinario vino de Flan- 
des ; detuviéronle en París trece dias. Este solo trae con- 
firmación de la batalla que dio Picolomini á los franceses, 
y la victoria que de .ellos tuvo. Trae la carta original que 
Picolomini escribió á S. A. Despachó el Sr. Infante Carde- 
nal con este aviso otro correo por mar; este llegó primero 
y del se tuvo aviso de lo que en otra tengo escrito á V. R., y 
se esperan otros muy felices muy presto. 
^ . Con este correo vino aviso de Alemania, de como Ca- 
lase (Galatz) habia dado batalla á Banier, general de Sue- 
cia, cerca de Praga , y que le habia desbaratado y muerto 
la mayor parte de la gente; espérase mas en particular la 
relación de todo (1), porque ahora solo vino por mayor, 
aunque el suceso es cierto. .(j^iir> í!>ííí: 

De la Coruña tuvo estos dias S. M: aviso como la ar- 
mada de Francia habia tenido dos dias tempestad en aque- 
llos mares, y que se habia derrotado; que no parecia ni 
una vela tan solo. Dicen la tempestad fué recia , y que los 
navios pequeños corrieron grande riesgo , y que sin duda 
recibieron unos y otros grande daño. Esto es lo que por 
mayor se sabe, hasta que con el tiempo se sepa lo pun- 
tual del daño. ' '>b Tí 



(1) Por este tiempo salió á luz en Madrid una con el título de tiRelacion 
verdadera de la famosa y memorable victoria que ha tenido la Cesárea Majestad del 
señor Emperador de Alemania contra los herejes enemigos de la casa de Austria, 
el conde Palatino, suecos, franceses, y otros rebeldes de aquel imperio, con muerte 
de muchos capitanes y despojos de gran valor que tomaron: sucedido el mes de 
Julio deste año- de IQZ^.^i Madrid, Pedro Tazo, 4.*';pero el P. González parece 
aludir li otro suceso anterior y distinto. 



-287 

De Cataluña vino correo en que avisaban como 1,500 
caballos franceses habian entrado por la campaña de Per- 
piñan , y que habian salido á ellos 700 de los nuestros , y 
que los apretaron de suerte á los franceses, que les obli- 
garon á volver las grupas con muerte de muchos. Fuéronles 
siguiendo el alcance, y se continuó la mortandad, y no les 
valió el acojerse á sus alojamientos , que fueron echados 
dellos perdiendo cuanto en ellos tenian. 

Baten los franceses al castillo de Salsas, desde el cual 
se les ha hecho notable daño con la artillería. Dicen pa- 
san de 2,500- los que la artillería ha despachado, del 
Francés. Estos dias pidieron treguas para enterrar los 
muertos por temor de la infección; enviaron para esto un 
trompeta , pidieron tres dias para hacer este oficio de ca- 
ridad; concediéronles el poderles enterrar con brevedad, 
aunque sin admitir los tres dias. Empezaron á enter- 
rar sus muertos con buena diligencia, y pareciéndole al 
castellano de Salsas no ponian tanta como él quisiera, tor- 
nó al mejor tiempo á jugar la artillería, y dióles tan buena 
mano , que tienen necesidad de nueva tregua para los que 
murieron. Han quedado grandemente sentidos los france- 
ses, y llaman traidores á los de Salsas, y dicen les respon- 
den que dieron bastante tiempo jpara lo que se les pidió; 
que si ellos fueron negligentes en la ejecución , rio debian 
ellos ser perezosos en su defensa. 

Dos providencias muy particulares ha osado Nuestro 
Señor con los nuestros; la una , que partiendo de Andalu- 
cía cinco vasos nuestros con 1,000 hombres para la Cora- 
na, para pasarlos con la demás gente á Flandes, tuvieron 
en el camino un temporal, y apartándolos de la Coruña 
dieron en Bayona de Galicia, y si fueran como pensaban, 
camino derecho , cayeran en manos de la armada francesa, 
la cual habia solo tres dias que estaba sobre la Coruña , y 
las nuestros no tenian noticia de tal cosa. Lo mismo suce- 



288 
(lió á otros vasos de Vizcaya que venian á la Goruña al 
mismo tiempo que esto sucedió, y con una tempestad en- 
traron en Camino (Gaminha) , puerto de Portugal , y allí 
tuvieron noticia de como la armada francesa estaba en el 
paso de la Goruña á donde dieran, si Dios con la tempes- 
tad no los hubiera sacado de este riesgo. 

Voz ha corrido estos dias que hacia Valencia hablan 
visto cantidad grande de velas enemigas; no se sabe ten- 
ga esta nueva bastante fundamento ; mas como hoy hay 
tantos corsarios, y nosotros no les hacemos resistencia, no 
será maravilla se hayan juntado algunos á buscar algún 
buen lance, pues no tienen quien les vaya a la mano. 

Greese que los catalanes hoy estarán ya todos juntos 
para salir en campaña, y que están con resolución de en- 
vestir al enemigo en sus trincheras ; que si bien es peli- 
groso el suceso , si es como se espera , será de ixiayor glo- 
ria y reputación para los soldados , que es lo que ellos mas 
estiman. 

Murió en Sicilia la duquesa de Montalto y, Alcalá; ha 
tomado la posesión de lo de Alcalá el duque de Medina- 
celi , por estar casado con prima hermana de la difunta y 
ser el parentesco mas cercano que hoy hay. 

Ayer hubo toros por la fiesta de San Juan ; fueron bue- 
nos, y hubo solo dos de á caballo; hiciéronlo bien; hirie- 
ron dos ó tres de á pié ; no hubo otras desgracias. ^. 

Hoy vino extraordinario de Italia; sábese por mayor 
que con muy buenas nuevas, y que el príncipe Tomás 
habia dado al duque de Longavila ( Longueville ) , general 
del socorro que Francia enviaba al Piamonte , una grande 
rota; lo particular se dirá luego y avisaré. 

Ya tengo en otras escrito como el P. que tiene la 
carta del que resucitó, no ha querido decir el nombre 
ni otra cosa mas de contar el milagro. Tornaré á hacer 
diligencia de nuevo por servir á V. R., aundue HnHo rio 



poderla conseguir, porque es muy cerrado el que la 
tiene (1). 

I Lo del fuerte no es así , que todavía está en poder de 
¡franceses. Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la 
salud que deseo. De Madrid y Julio 5 de 1 639.=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Je- 
sús, en Sevilla. 

Madrid y Julio 5 cíe 1 639. 

(Leg.- suelto, núm. 1, fól. 517.) 

El Reino üombró al Sr. Conde-Duque por administra- 
dor de millones para él y para sus descendientes, que le 
valdrá en cada un año dos mil ducados de renta , y solo 
la ciudad de Tolqdo contradijo el nombramiento de pro- 
curador perpetuo de Cortes que en él se hizo. El Consejo 
mandó sacar al tal corregidor quinientos ducados, aunque 
uno de los consejeros lo contradijo, porque no quedase 
memoria de la contradicción; pues por uno que se había 
opuesto al marqués de Ca mar asa en tiempos antiguos en 
lo del adelantamiento de Gazorla , se le quitó. 

Según los avisos que han venido de París , el rey de 
Francia mandó que el hijo mayor del príncipe de Conde 
marchase con unos regimientos de gente de guerra la vuel- 
ta de Narbona, donde se halla su padre, ó en Palma, 
que es allí cerca, con Monsiur (2) para dar calor á lo que 



(1) En una carta del P. Chacón, fecha en Valladolid á 30 de Julio, se 
halla el siguiente párrafo : <*Gon esta van una carta de Pamplona, un ca- 
pitulo de otra de Vitoria y el que V. R. desea ver acerca del padre resu- 
citado en Goa, que es el que al P. Rector de Monterrey, Juan de Isla, es- 
cribió un padre de Lisl)oa.'» 

(2) El nombre está en blanco, ó mas bien lo que dice es, «con Monsiur 
Monsiur.'» Es de creer sea Monsiur d'Espenan. 

Tomo x\. 19 



290 
las armas de Francia van obrando por los condados de Ro- 
sellon y dar socorro á su gente , si necesitare de él. 

Avisan de Vizcaya, que teniendo noticia D. Juan de 
Idiaquez que venian unas saetías de Francia con bastimen- 
tos y municiones para la armada que estaba en la Coruña, 
previno algunas pinazas y las armó y guarneció de gente 
lo mejor qué pudo, y fué en busca de ellas, y cogió ocho 
y echó dos á fondo. Dicen que vale la presa mas de cien 

mil ducados, ^n-af. -^^^ u o;\nl ^ \^rú^M 

Publicóse en el Consejo de Ara'gon el gobierno de 
aquel Reino en el duque de Nochera. Avisan de la Coruña 
que la armada francesa se fué de aquel puerto, ó por ol 
temporal del dia del Corpus se aventó y derrotó. Han vuel- 
to algunas velas, y después se han descubierto hasta cua- 
renta. Dicen que estas son de Turquía , y se vienen á jun- 
tar con esta armada , y que asimismo esperaban hasta se- 
senta de Holanda.^ '') ' . 

Concluyóse el casamiento entre la condesa de Esca- 
lante y D. Felipe de Guevara , hijo del conde de Oñate. 

Murió el obispo de Sigüenza : deja á la duquesa del 
Infantado cuatrocientos ducados , y á mi señora la prince- 
sa de Memso (i), seiscientos por sus vidas, y que después 
vuelvan á su colegio que fundó en Pastrana. 

Pretende e^te obispado con grandes veras el Sr. Pa- 
triarca de las Indias, y su oficio el sobrino del marqucv^ 
del Carpió. 

Dicen por cierto, que S. M. pondrá sobre este obispa- 
do seis mil ducados de renta perpetua para pagar su Real 
Capilla. 

En 27 del pasado llegó correo de Flandes, con el cual 
se avisa que el rey de Francia envió allí dos ejércitos, el 
uno á cargo de Monsiur de Xatillon (Chatillon) y Mon- 

(1) Monaco? 



I 291 

mt de Bresi (Brese), el cual se puso sobre Edin (Hesdin). 
Ibü el pais de Artois; el otro á cargo de Monsiur de Mi- 
iare (La Meilleraie), capitán general de la artillería, cu- 
lado del Cardenal Richeliu. Este ejército que dicen era de 
i 8,000 hombres invadió al pais de Lucemburgo, é in~ 
entó tomar á Triumbila (Thionville), y fiíé el que desbarató 
^ioolomini. 

S. M. por esta gran victoria hizo cantar en su Real Ca- 
)illa el Te Deum laudamus , y otro dia fué con la Reina 
í Santiago y de allí á Atocha á dar gracias, y á la noche 
lübo luminarias. 

El 29 llegó correo de Cataluña, del conde de Santa Go- 
orna , el cual avisa que el enemigo quedaba batiendo á 
oda priesa á Salsas , y que hablan puesto sitio á Canatel 
Ganet), aloual hablan dado tres asaltos muy grandes y les 
labian resistido los vecinos con grande valor , y que des- 
mes que entraron en aquellos condados, han despoblado 
odos los lugares y destruido la campaña. 

Dia de San Pedro dicen que el embajador de Inglater- 
a besó la mano á S. M., y le dio cuenta de como su rey 
abia hecho publicar en todos sus reinos la libertad de 
onci^ncia; que si es verdad, es la mayor cosa que póde- 
los alcanzar en estos tiempos. De Madrid , á 5 de Julio 
e 1639. 

Madrid y Julio 12 í/e"1639. 

(Tom. M9, fól. 1026-7.) 

l^aiáfí . liitxiíi ¿' BOBLí 

Pax Ghristi, &c. Muy buenas nuevas vienen de Italia. 

stos dias llegó un correo extraordinario, con el cual se 

ipo habia valido á nuestro ejército el saco de Trin un 

jiillon, por haberse recogido allí, como á plaza mas fuerte, 

k mas rico de todo aquel pais. > .^ v^i j. í?:m. ^ü* vi yi,iiu v^í 



. ..tíDespues de la toi^f^a de Trin (1) se ^tomó á Sanlian 
plaza de mucha importancia, con alguna resistencia, aun- 
que fué menos de la que sa entendió , porque los de dentro 
no quisieron exponerse á ser saqueados y muertos como 
los de Trin. Salió el presidio con las condiciones ordi- 
narias. . 

Tomáronse otros lugares en el contorno de menos im- 
portancia , aunque de provecho para los intentos que lle- 
van del Casal (2) y Turin. 

Del Casal han echado por tres veces los niños y muje- 
res, y los nuestros les han forzado á volver; temen se les 
acaben con la gente los bastimentos, antes que les llegue 
el socorro. 

Entregóse al príncipe Tomás Villafranca de Niza y su 
castillo principal , puerto de Saboya , y toda la cordillera 
que liega hasta Genova. 

Dícese están los nuestros sobre Turin el dia de hoy, j 
también que el Francés enviaba ejército formado para so- 
corro de su hermana la duquesa de Saboya. 

De Perpiñan lo que se sabe es, que van los franccse.' 
continuando su batería con poco daño de los nuestros; qu( 
se va juntando el ejército, j que han venido ya 4,0i 
soldados de Vizcaya para socorro. 




(1) Tomóse Trin á 24 de Mayo, después d¿ haber caido en pode 
los nuestros Chivas, Imbrea, Pontestura, Villanueva de Asti y Moncalvi. 

(2) El Casal de Monferrato , por otro nombre II Cásale di San Evasi 
es la Bondkomagus ó Industria de Plinio , sobre la orilla derecha del Póo i 
75 kilómetros de Alejandría de la Palla. Fué siempre muy codiciada d) 
franceses por ser uno délos pasos á Italia, y el origen y causa de muchas 
guerras. Por estos tiempos la poseia el duque de Nevers, francés de nación, 
que casó con María Gonzaga, hija del último marqués de Monferrato y ('^ 
la infanta Margarita , nieta de Carlos Emanuel , duque de Saboya. En 16Í.') 
salió íi luz en Valencia, en casa de Fríincisco Mestre, un librito de poo 
hojas intitulado : Noticia histórica del Casal, desde sus principios, hasta h\ 
duccion de 10 de Julio de 1695, 4.° \>i,\.;, ^ \aj- u» *>»** 



293 

Salió una mujer de Salsas pai-a Perpiñan, y en el exa- 
mino encontró con un soldado de á caballo que la quiso 
forzar. Ella, lidiando con él, le sacó el puñal del cinto y le 
dio con él tres heridas , de las cuales cayó muerto ; quitó- 
le las armas y púsoselas , y subiendo en el caballo se en- 
caminó á Perpiñan donde entró en la forma dicha. 

De los navios de Francia, después de la tormenta, lo 
que se sabe, por relación de un capitán inglés que vino 
estos dias con un navio suyo á nuestros puertos, que los 
navios de fuego y embarcaciones pequeñas habían pereci- 
do todas, y que los grandes loshabia topado desjarciados, 
sin árboles algunos, y otros quebradas las galerias y po- 
pas, en los puertos de Francia. 

El viernes pasado se publicó en Consejo de Estado co- 
mo S. M. habia hecho grande de España al marqués de Lé- 
ganos; premio que tiene bien merecido con tan buenos ser- 
vicios. 

Hicieron su elección en Roma los franciscos, y el car- 
denal nepote se opuso á que saliese el P. Guerra que iba 
nombrado por S. M. Salió el P. Merinero provincial de esta 
provincia. El dia siguiente de la elección el embajador de 
España fué á avisar al general que habia acabado, y le 
dio de parte de S. M. cédula de arzobispo , de no se qué 
ciudad de Italia; dicen vale de ocho á nueve mil. ducados. 
t'> Estos dias, estando paseándose por el Prado el conde 
de Oropesa y el duque de Alburquerque, emparejó con su 
carroza otra de damas. Serian las diez de la noche; llamó 
una dallas al duque , y con esto los dos se apearon y se 
pusieron á hablar en los estribos ; fueron luego acometi- 
dos de tres;. uno cayó con el de Alburquerque y dos con 
el de Oropesa. El de Alburquerque derribó al suyo en 
tierra de una estocada, aunque no se sabe le hiriese por 
I venir armado. Al de Oropesa le dieron una estocada por 
el carrillo, que atravesándole la valona y el cartón de la 



á94 
golilla , le hirió en el hombro ; perdió su fuerza el golpe 
con dar en el cartón, con que las dos heridas del rostro y 
hombro no fueron de consideración. 

El día siguiente al marqués de Almenara . de noche, 
riñendo , le atravesaron un brazo; corre peligro de quedar 
manco. Todas estas cosas ocasionan la poca edad y las 
mujeres. 

Salió nuestra caballería á oponerse en Salsas á unas 
tropas de franceses que andaban desbandadas; peleóse de 
una y otra parte muy bien ; de la nuestra salieron entre 
muertos y heridos 50, de los franceses los muertos fueron 
mas de 1 00 ; no se sabe los heridos cuantos fueron. Pren- 
diéronse algunos , y entre otros uno de importancia , que 
• se le ha averiguado hacia oficio de espía doble. Lleváronle 
á casa del Virey donde le encerraron con cuatro guardas, 
dos que se tuviesen siempre á vista y otros dos á la puer- 
ta con mosquetes. Cuando esto.se avisó, se decia aquella 
noche le habian de dar tormento, y témese tenia inteli- 
gencias con algunos de la tierra. 

El dia de San Pedro sucedió un caso particular aquí*. 
Un caballero, que se llama D. Diego Pareja, tenia devo- 
ción de ir todos los dias á rezar á Nuestra Señora de la 
Merced ; acordóse aquel dia á las diez y media de la noche 
no habia ido á cumplir con su devoción, y por no faltar 
á ella salió de su casa, donde ya estaba recogido, y fué á 
la Merced donde está esta santa imagen. Estaba cerrada 
la puerta de la iglesia , y púsose á rezar ; sintió que detrás 
del había gente , y prosiguió ; sintió que se le acercabaa 
y levantóse, y volviendo el rostro para ver quién era, le 
tiraron un pistoletazo, y quiso su suerte le dio en medio 
de los pechos en un relicario que traia con la imagen de 
Nuestra Señora. Dio la bala en la esquina , y sin hacerle 
daño se quedó allí. Comprobóse este milagro con muchos 
testigos, y Imcen fiesta á la Virgen con octavario de ser- 



295 

[none$; sacáronla á la iglesia de su capilla que está ade- 
tezada por extremo. Preso está el que tiró el pistoletazo, 
^ue con bien flacos indicios dieron con él; veremos en qué 
para. 

A dos beatas revelanderas llevaron por orden de los 
señores Inquisidores á la casa de los locos de Toledo estos 
lias. Otra prendieron esta semana por la Inquisición, de 
grande opinión de revelaciones; sospechosas andan hoy las 
tajes, y se dice hay mas que recojer. Dios nos ha' dado 
buena suerte en esto , que ninguna de las contenidas trata 
on la Compañía. 

El no haber tenido V. R. carta mia , fué porque el her- 
uano Chave (sic) se la metió en el pecho cuando se la di, 
^ ayer me dijo no la habia enviado por olvido. Un plie- 
go entero de nuevas iba de lo que se habia juntado ; ya 
V. R. la habrá recibido, porque él me dijo la envió con 
Dtra mia el correo pasado, mas perdió su sazón con no 
legar cuando yo la enviaba ; paciencia. Adiós , mi padre, 
4ue guarde á V. R. y dé la salud que deseo. De Madrid y 
lulio 12 de 1639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pe- 
reyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



-,. Madrid y Julio 9 de 1639. 

(Leg." suelto, núra. í, fól. 530.) 

Ya se habrá ahí sabido cómo se disolvió la congrega- 
ción eclesiástica. 

Llegaron nueve galeras de Itaha á Rarcelona , y espe- 
rábanse hasta veinte y cuatro, y traen esta gente de Mó- 
dena y de Luca, que servirá para Rosellon, bien que fuera 
acertado dejarla alH de paso, porque se dice está Salsas 
muy necesitada de socorro. Vaso juntando, y es la plaza 



296 ' 
de armas en Figueras, entre Girona y el Pertús, y dícese 
que se padece ya hambre en ella. « ímVij/ s i 

Traen estas galeras muchos correos détéhidos en Ge- 
nova, y con ellas la nueva de la toma de Trin por asalto; 
fueron degollados 800 franceses , y presos , de los cabos 
y de otros, 400 (1): hallóse bastimento y municiones para 
dos años. De allí se subió á San Tia , que se rindió; y tam- 
bién los castillos de Geva, Mondevi y Cuneo echaron los 
presidios franceses é enviaron á decir á los príncipes de 
Saboya, Cardenal y Tomás que estaban por ellos, y lo 
mas cierto, por quien fuese duque de Saboya, como lo han 
hecho Niza y Villafranca de Niza. 

El Cardenal de la Valeta salió de Turin pensando , en 
tanto que se perdia Trin , tomar á Chivas , mas fué re- 
chazado. 

Publicóse con mucha salva la merced hecha al mar- 
qués de Leganés, de grande, sin que nadie alegase con- 
secuencia (2), con que se ha verificado ser cierto. Créese 
que á los príncipes de Saboya se les harán mercedes, que 
si han de ser correspondientes, serán de dilatadas co- 
ronas. 

Al príncipe abad (3) fray Alonso Vázquez, de la orden 
de la Merced, enviaba Leganés á Mantua por orden de 
S. M., para que aquella duquesa declarase haberle ocupa- 
do violentamente los franceses á Monferrato, para que. al 



(1) De la plaza el número de los muertos fué muy grande, que de to- 
dos los que habia en ella solo quedaron como unos 350 prisioneros. Defen- 
dióla MosieurdeMeroIles, coronel francés de mucha reputación, que habia 
servido muchos años en aquellas guerras. Véase á Velasco, Pontifical, pá- 
gina 181. Quedó también prisionero , juntamente con el conde Roberto de 
Monticclo , gobernador político de aquel distrito. 

(2) Así en el original. El marqués de Leganés , D. Diego Mexia y Guz- 
man, era hijo segundo del marqués de Loriana, Vibanco dice que la merced 
se opuso por algunos consejeros como demasiado grande para sus méritos. 

(3) Así dice el original; era aba4 de Santa Anastasia. 



• - 297 

ocuparlo S. M. como está tan cerca, se vea que es legíti- 
ma restauración ó presa justa por ser quitado á injusto po- 
seedor : esto es mas discurso que certidumbre. 

Faquineti venia en una galera de Genova por nuncio 
extraordinario á tratar de la paz. 

Ha salido general de la religión de San Francisco el 
P. Merinero, el provincial de esta provincia, que no se 
esperaba , bien que tan religiosa y benemérita persona. - 

No ganaron á Friburgo los suecos, como se ha dicho, 
antes al contrario con la asistencia de Polonia y de Ga- 
laso, dice un ministro grave que Bohemia ha respirado de 
los suecos. Sabráse, y avisaráse lo particular. 

De la armada francesa y holandesa, que se dijo padeció 
tormenta , no se ha sabido , que es lo peor , y mándase 
pase Horna ..(1 ) , que es persona de mar , ia gente de la Co- 
ruña á Flandes, y que D. Lope de Hoces pase con Santa 
Teresa y otras naos para otros efectos. 

Aunque la herida del conde de Oropesa (2) fué en la 
garganta, que es parte tan peligrosa, no fué cosa conside- 
rable, bien que no se ha dejado visitar; advertencia para 
evitar el susto de que le viesen los que le hirieron , y se 
excusó con esto la alteración, y él y Alburquerque se ha- 
llaron; de los contrarios se habla en diferente manera. 

Esta noche pasada hirieron en un brazo al entrar en su 
casa al marqués de Almenara, tirándole á mas y aun 
á todo. 

E\ Turco, aunque ocupado con el Persa , arma setenta 
galeras y dos mahonas, de que están cuidadosos los vene- 



(1) Miguel de Horna, á quien otros llaman Orna, valerosísimo cánta- 
bro, terror de holandeses, y por este tiempo Almirante de la escuadra de 
Danquerque. 

(2) Véase lo que queda dicho en la pág. 293. El párrafo por lo demás 
no se entiende fácilmente. La copia es de mano de algún novicio que pon- 
dría una cosa por otra. 



cíanos, y también de que les corren sus confines. De Ma- 
drid á 9 de Julio de 1 639. 

Madrid y Julio \^ de 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fol. 433.) 

Dórase el salón de Palacio , y para darle mas luz , há- 
cense mayores las claraboyas, y pónese entre ellas y en 
todos los claros pinturas , su clase de jaspe y mármol , y 
adórnase de esto parte de las paredes; ha de estar todo 
hecho en Octubre, y dicen que no cuesta sino diez y nue^ 
ve mil ducados. 4>'*1?íxíí^í>í' v; nr¡ )Ííí;í1 : 

Han hecho ayudas de Cámara á D. Antonio Carnero, 
hermano del secretario, que es caballerizo en Ñapóles del 
duque de Medina de las Torres, y á Montes de Oca, que lo 
es del Conde-Duque , y á D. Pedro de Landazuri , que es 
también su camarero , y otros del mismo género. 

Miguel de Piñarrieta (1 ) , del Consejo de Hacienda , era 
de una junta con otros del Consejo Real; fué á ella, y al 
tiempo que por ser la hora dada despejaban los porteros, 
uno de ellos debió tratarle como á los demás negociantes, 
no conociéndole por estar en parte oscura , con que ha- 
llándose mal templado dio muchos mojicones al portero ó 
lo que le vino á las manos. Hízose aquella junta, y pasa- 
ron tres dias sin demostración. Está en su casa con cuatro 
alguaciles de guarda. ' c'í-k 

Salen jueces de garnacha (de creer es que con buenos 
salarios) por los lugares, á cobrar los empréstitos y las 
rentas impuestas , que ni caben ya ni alcanzan , y es modo 
ó arbitrio advertido de D. Antonio de Campo Redondo, 
gobernador del Consejo de Hacienda. 

(1) Ipcñcr riela se llama cu documentos que hemos visto firmados por él 



299 

SS. MM. pasan algunas tardes embarcados por los es- 
tanques de la Gasa del Campo , y aferrado á su barco otro 
de músicos, variándolos; los que mas agradan son los de 
casa de Vicente Suarez. 

Hablase vario de Alemania, Flandes y Salsas, de 
suerte que estos avisos se dilatan para cuando sean mas 
ciertos. 

De Italia hubo correo de qué llegó !con socorro el de 
Longavila (1 ) , cuñado del príncipe Tomás , por estar ca- 
sados con hermanas , hijas de Suesson (Soissons) , que es 
de la sangre. Avísase que él y el cardenal de la Valeta 
habian ido sobre Chivas para cobrarla, que es el lugar 
mas cerca de Turin, y el primero que esta primavera ocu- 
pó el príncipe Tomás en el Piamonte con la firma de su 
cuñada la viuda de Saboya. Iban á socorrerle él, que lle- 
vaba la vanguardia , y Leganés con la retaguardia. Ha- 
bíanse trabado algunas escaramuzas, según avisa de Ge- 
nova el conde de Siruela, á quien culpan algunos de inad- 
vertido , porque no esperó á despachar el correo hasta el 
suceso de la batalla , como si fuese forzoso que hubiesen 
de llegar al último trance todas las escaramuzas , y fuese 
esto solamente lo que se ofreciese avisar en tantas y tan 
varias materias como concurren , y es que juzgan sola- 
mente por lo que desean (2). 



1 '^'^ 



(1) Enrique, duque de Longueville, de quien ya se trató en varios lu- 
gares ; estuvo casado con la célebre y graciosa Ana Genoveva de Bourbon- 
Condé (mas conocida con el nombre de Madame de Longueville), hermana 
de María la princesa de Carignan , esposa del príncipe Tomás de Saboya. 
Ambas eran hijas de Carlos de Borbon , conde de Soissons. 

(2) Está sin firma ni sobrescrito como las mas de las contenidas en este 
legajo suelto. 



300 
•)Í *íOii (.■■ • 

)í> -.ai íi Madrid y Juliq M de 1639. 

!♦ /^.fy?ÁHC V; ^/ (Leg." suelto, núm. 1, fól. 572.) 

Pax Christi , &c. Llegó carta de uno de los nuestros, 
fecha en Amberes, á 22! de Junio de .1639, en la cual 
hay nuevas de aquellas partes. Dice así : 

«Acaba de llegar nueva que Picolomini habia entrado 
en Francia y tomado cuatro castillos, y que batia á gran 
prisa la villa de Mou^on (1), plaza importante , que dentro 
de pocos dias se rendirá. i '^u I'» / -üÍíoÍ ot 

Asimismo, que Galaso y Ahtzfel (Hatzfelt) han dado 
una rota á Wanier (Bannier). 

Que una escuadra de fragatas de Dunquerque ha toma- 
do once navios cargados de paños, cobres y otras merca- 
durías , que valen mas de ocho mil florines, y han tomado 
presos dos embajadores de Francia que iban á Holanda 
el uno murió de un balazo , y el otro está preso. 

Que se escapó un bajel de guerra. 

A Hedin hace galerías el enemigo, y los de dentro se 
las desbaratan. 

Que para socorrer á Hedin esperaba el señor Infante á 
Picolomini , y él había avisado á S. A. que dentro de ocho 
dias se juntada con él. 

En este colegio nada ocurre que avisar. Dios guarde é 
V. R.. muchos años, como yo y todos los de aquí desea- 
mos. De Madrid á 17 de Julio de 1639. 



(1) En la copia Aluson; pero debe ser Moucon ó Mouzon, en los Ar- 
(Icnnes ; lambicn hay en el dep. de la Mcurlhe un Pont a Mousson. 



301 - 
Madrid y Mío 19 í/e 1039. 

(Tom. 129, fól. 1038.) 

Pax Cbrisli , &c. El correo ordinario de Flandes vino 
ayer y también la nueva de la venida de los galeones y 
flota. 

De Flandes lo que avisan es, que el Sr. Infante estaba 
cerca de Hedin, y que no babia acometido al ejército 
enemigo, por ser superior en gente al nuestro; que la 
plaza estaba apretada , que se habia dado licencia á la 
nobleza flamenca para armarse, y que iban acudiendo 
muchos , que si esto se hubiera hecho antes tuviera gente 
el Sr. Infante para probar ventura acometiendo al enemi- 
go, y que el rey de Francia y cardenal Rocheliu estaban 
cerca de la plaza sitiada con mucha nobleza para dar 
aliento á los sitiadores. 

Que habian llegado á Flandes 1,500 españoles en na- 
vios de Inglaterra, sin haber en el camino encontrado 
enemigos. 

Avisan que los holandeses en barcas habian llegado al 
fuerte de la Filipina , y que andaban de una parte á otra; 
créese es mas con ánimo de divertir por cumplir" con los 
franceses, que con intento de hacer alguna facción; que 
el conde de la Fera estaba con 1 0,000 hombres y 2,000 
caballos para su opósito. 

También dicen que Picolomini habia entrado en Fran- 
cia y habia tomado dos ó tres fuertes, y que estaba ba- 
tiendo otra ciudadela (1). 

Voz ha corrido (el fundamento es de una espía france- 
sa , que no siempre son sus nuevas ciertas) que habia Pi- 



li) Véase lo que ya queda dicho en la pág. 278. 



302 
colomini llegado á las manos con el ejército de Xatillon 
y (Ghatillon) , que habiendo peleado le mataron á Picolo- 
mini 1,000 hombres y 600 ú 800 al Francés, y uno y 
otro se habian retirado para volver otra vez á verse las 
caras en campaña. También avisa se habia rendido Hesdin 
por íio poderse socorrer, lo cual se tiene por sospechoso é 
incierto, pues si tuviera probabilidad ya hubieran venido 
varios avisos de Francia y de F laudes. 

Otros hay que dicen que Picolomini dejaba un teniente 
con parte de su gente sobre aquel pueblo que estaba ba- 
tiendo, y que él se iba con parte de la caballería á juntar 
con el Cardenal Infante ; todo esto es discursos, no sé con 
qué fundamento ; el tiempo dirá lo puntual. 

De Alemania escribe el P. Vivero , que lo que se dice 
en Flandes es, que los nuestros unas veces les dan en la 
cabeza á los enemigos, y otras ellos "reciben la paga; que 
desean se anime el Emperador á salir en persona ; no 
si lo conseguirán. 

De Salsas no hay novedad particular hasta ahora. Di- 
cen la van apretando, y los católicos no acaban de jun- 
tarse; háceles grande falta la caballería, que la que tienél 
es poca y esperan mas de Ñapóles, que según se juzgaba 
habia ya de estar en esta tierra. ■.•{|íi!'' ni ol) ;>ii' 

Correo vino de Vizcaya en que avisan enviaba el Fral 
cés 9,000 hombres para entrar por uno de aquellos valles" 
para divertirnos , que aunque la gente es poca , bastará 
para impedir los socorros que habian de ir á Cataluña co- 
mo de hecho se ha ejecutado, que estando con su tercio 
para partir le mandaron se detuviese. 

El marqués de los Velez se dice ahorcó á un mozo do 
cámara suyo por habérsele averiguado se entendia con los 
franceses, y les daba avisos de algunas cosas. • í"' '>- 

Avisa el P. Vivero que fray Juan de San Agustin estaba 
enfermo en Flandas, y que el señor Cardenal Infante se 



303 
eoníesaba con el P. Rector de la misión nuestra castrense , 
^e es persona muy santa y docta ; celos tendrán los agus- 
tinos de esto , que les parecía tenían ya seguro siempre 
aquel puesto. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud que 
deseo. De Madrid y Julio 19 de 1 639.=^Sebastian Gonza- 
lez.-=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de Jesús , en 
Sevilla. 

Madrid y Julio 20 de 1639. 

(Toni. 119, fól. 937.) 

SS. MM. (Dios los guarde) fueron á dar gracias á Nues- 
tra Señora de Atocha por la venida de los galeones y flo- 
ta (1). Traen registrados en todo siete millones cuatrocien- 
tos mil ducados ; el uno casi es mercadurías y frutos de las 
Indias; lo demás plata. Según la grande baja se tiene por 
cierto que viene mucho por registrar, aventurándolo sus 
dueños , supuesto que es lo mismo tomárselo de un modo 
(pie de otro. 

De. las Terceras á esta parte tomaran los galeones nues- 
tros algunos navios de moros y de otros cosarios, y los 
traen consigo. Por los vientos contrarios fueron buscando 
tanta altura, que venían á la Goruña ó á sus costas, de 
adonde echó á los enemigos el mismo temporal que á los 
nuestros trajo en salvamento á Gádiz , donde no pensaban 
venir, vsin haber perdido un mástil ni tocado en la Habana, 
porque desde San Juan de Lúa (Ulua) vinieron á embocar 
en la canal de Rahamá. 



(1) Llegaron á vista de Cádiz el 8 de Julio. En el mismo legajo, fól. 323, 
I se halla manuscrita una carta que el general Carlos Ibarra escribió al 
presidente de la Contratación , dándole cuenta de su viaje desde que salió 
de Veracruz en 7 de Abril 



304 

Ha corrido voz de que el rey de Francia , asistiendo 
al sitio de Edin (Hedin) , le habia tomado y puéstose sobre 
otra plaza, y los holandeses sobre Dama, que como dama 
aliñada, aunque pequeña, cubre á Brujas, que es una de 
las mejores de Flandes , y que un tiempo fué la mayor y 
la mejor, de cuyas reliquias, cuando fué castigada, rena- 
ció Amberes. 

También se han dicho otras no buenas nuevas de Bor- 
goña y de Alemania, que no se tienen por ciertas. 

El Persa , deseoso de vengarse de los 1 4,000 hombres 
que á sangre fria, debajo de composición, le degolló el Tur- 
co, cuando recuperó á Babilonia, asentada paz con el Mo- 
gor (1), salia poderosísimo, y el Turco, dejando aquellas 
partes con presidios por no recibir descrédito, hallándos.e 
en persona y sin resistencia , se pasa á Europa donde es 
ma^ poderoso , y disculpa la acción primera con armar por 
tierra y mar contra venecianos, quo viene á ser con S. M. y 
la Cesárea , pues para pasar á venecianos por tierra, ha de 
ofender en la Croacia , y viniendo por mar son mayores 
las costas de las Dos Sicilias; y en fin, es enemigo común. 

Las mas de las cosas no prósperas se callan; una per- 
sona de grande verdad y pureza, me dice tiene carta de 
Viena de 1 4 del pasado , en que le avisan que estaban p( 
tierra todos los burgos de aquella ciudad previniéndoí 
contra los suecos que estaban apoderados de Praga , y 
entendia que irían á Viena , y que están en otras partes 
Alemania las cosas muy malas. 

En Roma salió este pasquín: pintóse un león; nacíanla 
de la nariz tres flores de lis, cuyo aliento l?is marchitaba,^ 
y á la cola tres moscas que con ella las rendia; á la gue- 
deja del lado izquierdo atada una mujer, en la del lado 
derecho atado un hombre ; mas adelante otro limpiándose 

(1) El Gran Mogol. 



303 
los ojos con un lienzo, y esta mala letra que puede ser sá- 
tira de su autor. 

Desde su cueva española 
El león con su nariz, 
Marchita flores de liz, 
Rinde abejas con la cola; 

Y con una hebra sola 

. De las muchas de su crin. 

Ata á Saboya en Turin; 

Y sin sacar otra arma. 
Miserere canta Parma 

Y Holanda llora su fin. 

Necesítase saber si concuerda todo esto. 

Tiénese por cierto que Praga está por los suecos, y que 
corren libremente por Bohermia adonde han derribado los 
burgos, que son tan grandes como la ciudad, para defen- 
derse mejor , y todo aquello va así , aunque cosas meno- 
res no se osan decir por ciertas que sean. 

El secretario Carnero escribe al Gobierno que han co- 
gido los franceses á Salsas, y que á Galaso mataron los 
suecos. 

También se escribe de varias partes se ha dado liber- 
tad de conciencia en Inglaterra. 

Lo de Navarra fué falso , pero escriben que acometie- 
ron ó se vieron á la vista de un puerto de aquel reino lla- 
mado Maya 8,000 franceses (i). 

Madrid y Mió 28 de 1639. 

(Leg.** suelto, núm. f, fól. 625) 

Pax Christi, &c. En mi última dije á V. R. como np 
había salido cierto lo de Navarra, y que lo que hubo fué 



(1) No tiene firma la carta. 

Tomo xt. 20 



306 
que algunos miles de franceses se pusieron sobre un puerto 
del Pirineo llamado Maya, donde un capitán nuestro que 
manda aquella fuerza, los recibió con tal gallardía que hu- 
bieron de volverse mas que de prisa á su tierra, sin era- 
prender nada de consideración. 

Hoy acaso vino á este colegio un pariente de dicho ca- 
pitán y me leyó la carta que aquel escribió á Pamplona, 
dando parte del suceso. El capitán se llama Pedro de 
Lanz, y la carta dice así: 

« Señor mió: ni el papel ni la pluma será bastante pa- 
ra dar parte á Vmd. cuan gozoso y animoso entró mon- 
siur de Gavache (1 ), pues desde que llegó á nuestra raya no 
paró un instante hasta llegar á tiro de mosquete de este 
castillo de Maya. Pero si ellos veniah animosos, no nos 
halló con menos ánimos y muy gustosos, aunque con poca 
gente, pues con las tres compañías viejas de esta ciudad, 
que son Carranza, Sepúlveda, Diego González é yo, le sa- 
limos al encuentro, unos por la parte de Urdaz, y otros 
por otra parte. Carranza y Sepúlveda se retiraron por- 
que les apretaron mucho, y yo me hallé solo con 60 hom- 
bres y el enemigo rae cerró con 3,000 por donde íbamos, 
que fué fuerza, después de haber tirado tres cargas, reti- 
rarme muy por la posta, habiéndome llevado rocin, bola, 
capote y dos soldados; mas luego llegaron los bastaneses, 
rayo y azote de toda la Francia, que embistieron con ellos 
como leones, y volaron como gavilanes los que poco' habia 
entraron tan pujantes. Fio, según corrieron los malos fran- 
chutes, que estarán mas allá de Paris. Serian ellos hasta 
5,000 ; la caballería 300. 

Quedo esperando el socorro que Vmd. me ha de en- 



(l) Término de ludibrio que en Francia mismo so aplicaba cnton 
los bearneses; y de donde se formó la voz (jabaclu). 



307 
¡ar, aunque sea de lo añejo de Villafranca ó Peralta , que 
l.monsiur ya nos ha dejado pan, pólvora, camisas, sillas> 
ocines muertos y otras cosillas. 

De Puente Blanco han escrito esta mañana que enter- 
emos á un monsiur de importancia , persona particular 
de muchas partes que quedó por las costas entre otros, 
' que en pago nos enviarán los prisioneros que me cogie- 
ou en lo alto de este Pirineo: para llevar mi bota estaban 
edicados, y no se pudieron abrigar con ella, aunque con 
1 capote y rocin sé que fueron á su centro , pues eran de 
rancia. 

Aquí, señor, ya somos demasiados, y así Vmd. se que- 
G con Dios, que yo quedo con el amigo D. Bartolomé de 
rsua, quien para quitarme el susto, me ha traido un jar- 
y desportillado de muy lindo licor, que me ha hecho vol- 
er en mí, y agora vamos á ensillar las garrafas después 
e la refriega. A todos los de casa mil saludes, &c. Maya 
Julio 19 de 1639.=El capitán, Pedro Lanz.=Al capitán 
L Martin de Edatue, vecino de Pamplona. » 

Nada ocurre de nuevo que avisar á V. R. esta estafe- 
ai. Mis saludes al P. Christóbal Pérez, y quede V. R. con 
>ios. De Madrid y Juho 28 de 1 639.=Sebastian Gonza- 
3z.«=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de Jesús en 
ovilla. 

Mddrid y Julio 30 de 4 638. 

(Leg." suelto, fól. 235.) 

Llegó Faquineti, el nuncio extraordinario, que viene á 
*a4ar de la paz; es persona de gran talento, según la opi- 
jion. Halló al ordinario muy al cabo, con que se cree que 
^3 anticipará el s'ucederle. Un capellán del nuncio que 
^tá aquí, llamado Bernardino Melchor, siendo persona 



muy pobre y saliéndose de su servicio, por cierta repren- 
sión que le dio, ha presto repentinamente tan gran casa, 
con camaradas, criados y dos coches tan de patriarca, sa 
liéndose al rio, con uno de seis muías, y otro de familia 
con tanto séquito que ha admirado esta transformación, ; 
mostrado que es calabrés en no haber querido saludar al 
Nuncio, su amo, ni permitido á sus criados ni camarada> 
que lo hiciesen. Es la fábula del pueblo, tanto mas, cuant ) 
mayores son las necesidades. 

''^\' No fueron los toros el jueves por estar indispuest<i 
S. M. ; ya está, gracias á Dios buena, y dícese serán d 
miércoles. 

De los andamies que se ponian en el salón de Palacii 
para dorarlo, cayeron cinco ó seis hombres, quebrando!.^ 
pierrias y brazos, y dos de ellos han muerto, y casi todc> 
están para ello; S. M. lo ha sentido mucho. 

Vino una fragata de Flandes con aviso que confirma 
que se perdió Edin (Hesdin) porque habia poca gente der- 
tro. Es de notar que esta y Salsas (1) fueron fábricas díl 
emperador Carlos V. Su Alteza, para divertir al Franc(^ 
de aquel sitio, se dice entraba en Francia, yendo sobi( 
Aldres(sic], pues desocupado el enemigo podria dar cui- 
dado, i i» >: ^'^ 

A esta fragata que trujo la nueva, siguieron enemigó- 
porque hay en la Canal muchos, y avisa también que f i 
Bretaña estos tomaron dos bajeles de los cinco que ibfi 
con españoles á Flandes, y se dice iban en ellos merc?- 



(1) Véase lo que ya queda dicho en la pág. 270. Hesdin, la nueva, íi 
edificada por Carlos V en 1554, á corta distancia de la antigua villa, q i 
fué tomada y destruida por Filiberto Emntianuel deSaboya en 1553. Beííii 
la Helena vicus de los romanos, está situada en el departamento del Paso 1 
Cales, sobre el rio Canche, y á 22 kilómetros S. E. de Montreuil. 

El castillo de Salscsó Salsas fué también construido dé orden de Car 
los V para defender la frontera de Cataluña. ■■■■'■■ 



309 

lurias y dineros. Son los navios que iban por cuenla de 
ienjamin Ruit (l)4Procúrase hacer gran junta de navios 
ft el Océano y en el Mediterráneo de galeras. 

De Italia no se sabe nada, y de Alemania se asegura 
}ue si hubiera dinero, se compusieran los suecos, porque 
lay muy pocos que lo sean , sino que con este nombre 
ampean muchos herejes y mal contentos. Las necesida- 
les y hambres son tan sin ejemplo, que se llegan á comer 
os mas cercanos, excediendo á todo lo que se refiere del 
iitio de Jerusalen por Tito y Vespasiano. 

, Hay relación que recuperaron los persas á Babilonia 
3on ayuda de los de dentro y comarcanos y daño grandí- 
simo de los turcos (2). 



fii- 



í!< Madrid y Agosto 6 de 1639. 

(Leg." suelto, fól. 237.) 

El miércoles se tuvo aviso con 22 galeras que llegaron 
á Barcelona de Italia, no ser cierto haber tomado las 
nuestras á las francesas; antes ellas estuvieron cerca de 
tomar los bajeles en que iban los 4,000 españoles al Pia- 
monte teniendo noticia que estaban en calma. Iban 1 4 su- 
yas llevando á remolque navios fuertes que las amparasen 
y en este medio las nuestras los encontraron y llevaron á 
remolque (3) hasta la ribera del Genovesado. Hablan lle- 
gado á Piamonte esto^ 4,000 hombres, y alguna caballe- 
ría é infantería de Ñapóles, en todos hasta 6,000. Avisan 
que por falta de gente y tener los nuestros tantas plazas 



(1) Quizá Ruyter. Véase la carta del Conde-Duque al Consejo, pág. 283. 

(2) Es copia y no tiene firma. 

(3) Hay sin duda error áel copiante, pue? el sentido no está claro. 



aio 

que presidiar, el cardenal de la Valeta y el duque de 
Longavila, nos habían tomado á Chivas, dos leguas de 
Turin. con que los franceses se ensancharán y correrán 
mas á Tritt (Trino) y Crecentin (Crescentino). 

Don Diego de Saavedra continúa en Roma (1); fué por 
secretario del cardenal Borja á Ñapóles; diéronle allá y en 
España rentas y prebendas eclesiásticas, y en este hábi- 
to (2), aunque sin órdenes algunas, de las mayores y todo 
por su buena inteligencia. Hace años que con sueldos y ayu- 
das de costas bien merecidas, le han ocupado en embajadas 
y asistencias á Baviera y otras provincias de Alemania y de 
Italia, de que ha dado buena cuenta. Ahora con mucho 
riesgo, y repartiendo cuanto tenia , y valiéndose del cré- 
dito de S. M. ha entrado en Borgoña, como se le ordena- 
ba, á consolar á aquellos fieles é infelices vasallos , en que 
ha procedido también, que se traía de hacer con él y con 
su casa, que es en Murcia, grandes demostraciones titu- 
lándola. 

Es cierto que Bernardino Melchor, el clérigo italiano, 
que anda como un patriarca de poco tiempo á esta parte, 
no ha tenido mano en casa de el Nuncio para entregar á 
los ministros de S. M. papeles algunos, ni ellos los solici- 
tan, teniendo por padre á su Santidad, como se debe, 
en fin que ninguna de \m cosas referidas en esta raa 
ha pasado. Dícesé que un extranjero, por librarse de vi 
gistros y embargos, puso en su cabeza y poder su haciej 
da y otrais de sus corFes«pondientes, y que este murió, 

(1 } El máilüScfito dice' wl^. Mégó-' dé ^aaLvédi^a, ^oHfesáho muchos I 
Roma '» lo cual no forma sentido. Verdad es, que la copia está llena de yer- 
ros como si la hubiera hecho algún novicio ó estudiante de primer año 
de teología. 

(2) De aquí podria deducirse que el que escribió esta carta era caba- 
llero de alguna orden militar. . . vj . „.. 



311 

|títe ha resultado su pompa; mas también debe ser con- . 
5©türa. Sus gastos son de Fúcar, y su fortuna há poco 
qne no lo parecía. 

El marqués de los Balbases, hijo mayor del marqués 
íspínola, lleva á Cataluña sueldo y futura de virey de Si- 
cilia, y aunque va como general, dicen gusta ir á la orden 
de el que gobierna allí, que es natural, por ser bien reci- 
bido y asistido de los catalanes, y que den de buena gana 
los 1 0,000 hombres que dicen han ofrecido y se alienten 
á dar á mas. 

Hay despacho y navio de aviso para el Perú , y asi- 
nismo será para Tierra-firme y Nueva España; debe ser 
porque allá se sepa se ha pregonado el volver los em- 
préstitos. 

~ El de Francia ha tomado á Edin (Hesdin), donde se ha- 
ló en persona (1). Dicen se arrimará á Dunquerque, y por 
mar su armada, y la holandesa. Las galeras que fueron á 
la Coruña y están ya preparadas para ir á socorrer aque- 
llo y llevar la gente que tanto se ha esperado. Dicen se 
junta cuanto se tiene en mar y se puede. 

Un soldado de Medina del Campo, D. Diego Caballero, 
dio ocasión en Perpiñan á que se pusiesen en batalla, ca- 
talanes y castellanos; murieron 50 y fué necesario sacar el 
Santísimo. Témense sucesos semejantes, porque tenemos 
la palabra de traidores muy en la boca para todos. 

Son muchas las muertes violentas de este año, y au- 
méntanse, y asimismo las enfermedades. 

Dícese que los franceses, con su acostumbrada furia, y 



(I) Hesdin se entregó por capitulación el 29 de Junio de este año- 
Véase la nota 1.', pág. 308. En un lomo de papeles varios de la Bibliote- 
ca Nacional señalado con la letra H, núm. 92, se halla una relación de es- 
te sitio traducida según parece en 1638, de la que se publicó en Frauoia 
en el mismo año de 39, y se imprimió en León. 



312 
como recien llegados al Piamonte , tomaron después de 
'Chivas á Forsan (1 ) y que corren á su albedrio y han me- 
tido socorro en el Casal, y que según nuestra poca gente 
y lo mucho que hay que guardar, harán aun mas efecto. 
Así que vuelven á Italia muchas de las galeras luego, con 
ser tanto menester en la Coruña, porque las demasías de 
los alemanes han sido causa de que esté desabrido con 
ellos Leganés á quien dicen por cierto que S. M. (Diosie 
guarde), pidiéndole licencia, respondió que si no se la daba 
era porque queria ir á ser su soldado. 

También se dice que á la Reina nuestra señora dijo el 
Almirante: «mejor se hizo en Fuenterrabía que en Salsas.» 
Mucho será haberse atrevido á tanto el Almirante; pesaro- 
so estará si ha sido así. 

Los catalanes por su agente han dado á S. M. un me- 
morial que corre dos veces impreso , diciendo que desde 
Junio van haciendo á su costa gente, y tienen 20,000 
hombres en fronteras y otros puertos para ser empleados, 
sin contar los que los han estado consumiendo, y asi es que 
los enemigos los destruyen á pesar de haber con qué impe- 
dírselo, que en Canet tomaron mucha cebada y trigo, y 
lo mismo en otras partes, y por último que han ido 
á CoHbre sin que sientan oposición, siendo muchos los 
nuestros, aunque sin empleo y sin lo necesario. El 
conde de Santa Coloma, habiéndole ido algunas ve- 
ces reprobaciones (2), envió fees de todos los oficia- 
les y ministros en conformidad de todo lo referido, y ha- 
ciendo saber que según él desbaratado modo en que todo 
estaba, no se espantasen si no se obraba nada. Solo hay 
pendencias de unos con otros como la que se avisó en la 
pasada , en que mataron á un capuchino por demasiado 



(1) Así en el original, pero debe ser Fossano. 

(2) Parece estar por *« desaprobaciones ó reprehensiones. 



313 
ervoroso, y para escarmiento, según la disciplina militar, 
¡ahorcaron 22 de todos, número que parece excesivo, mas 
asi se dice por cierto y se escribe. 

Todas las mañanas de cinco á seis está el señor Conde- 
Duque en la tribuna de Nuestra Señora de Atocha con 
suma devoción, y con efecto es tan grande como lo mani- 
fiestan sus piadosas y altas voces y sollozos, oyendo misas, 
que los que le oyen , que son muchos, salen edificadísimos. 

Maqueda va á Cataluña desde Cádiz, con 1 4 bajeles, y 
por su almirante general D. Carlos de Ibarra con ios ga- 
eones que trujo inclusos en este número, y con su gente, 
sin haber visto la tierra, y él y otros muchos vienen 
malos. 

Don Antonio de Oquendo va á Flandes con 23 navios, 
y con los de la Coruña, que pasarán de 65, créese que irá 
por su almirante D. Lope de Hoces, á pasar aquella gente 
que ya es mucha, y de esta manera será menos mal de 
pasar. 

Un conde de Castilnovo, portugués, va por general y 
con gente de nuevo al Brasil. Quitan á D. Fernando Mas- 
carenas, que fué el año pasado, culpándole que no acome- 
tió luego que llegó á Pernambuco, y es cierto que la mi- 
tad de la gente era muerta y la demás iba enferma. 

A Juan Francisco Duque de Estrada en Talavera, es- 
tando al fresco á la ventana de su casa, le mataron de no- 
che de un alcabuzazo. 

Al hijo del relator Bravo, del Consejo Real, mató un 
marido, encontrándole vestido de mujer, que salia de una 
c^sa donde estaba la suya de visita. 

, La casa de la pólvora se voló esta mañana; dicen que 
con 70 barriles, y que se quemaron algunas personas. Me- 
nos debe de ser todo de lo que se dice ; lo que mas tem- 
bló, aunque está lejos, fué Palacio , como mas alto y en 
precipicio. 



314 

Anteayer besó la mano el nuncio extraordinario y díó 
la carta de su Santidad; el ordinario está muy malo. 

Vánse registrando por las casas todas las personas que 
hay en ellas. Dios, &c.=-De Madrid á 6 de Agosto de 1 639. 



í;ü¡ vt ; 



Híí-^ Valladolid y Agosto 6 de 1639. 

(Tom. 145, fol. á3tí;-^^''^ ^' ^' < 

Pax Christi , &c. Después de haber totnaílo a Salsas 
los franceses , batieron á Canet, que es de el duque de 
Hijar, y aunque cala, mejor que los demás puertos vecinos, 
con que por el rio entran á socorrer á Cleira á quien forti- 
fican, y es sitio fortísima, y á Estragel (1) donde hay 
puente. Va allá el sábado por general el marqués de los 
Ralbases, persona de excelente noticia, y hablan con que- 
jas los catalanes de Fernandina y dan 10,000 hombres 
pagados por cierto tiempo. Tambion hay quejas de Santa 
Goloma, y en ambos se temen demostraciones. 

Han dicho y se dice que las galeras de Ñapóles y otras 
de S. M. tomaron á las de Francia, ó parte de ellas; mas 
no se averigua, que con temporales está cerrado el . paso. 

La armada francesa y holandesa, que estuvo en la Go- 
ruña , volvió á sus puertos, y se cree que con la toma de 
Edin (Hesdin) cargaran sobre Dunquerque, aquella por 
mar y este rey por tierra. r/) 'ín^' . i-l' t; 

A D. Lope de Oces ( Hozes) hacen vizconde, con con- 
dición que lleve la gente de la Coruña á Flandes; él replica 
que no puede con los navios flacos y pocos que se le dan, 
y sin los que se le quitan. A D. Antonio de Oquendo tam- 



il) Véase la pág. 270. 



315 
bien vizconde, no se sabe si con condiciones; sin ellas 
rfiarqaés á D. Carlos de Ibarra. 

De los juros se toma la mitad este año y el siguiente; 
con lo que vendrán á no llegar aun á lo que se toma, y 
dicen que se pedirá donativo. Se tiene por cierto también 
que se ha mandado registrar todo el trigo que se coge este 
año y lo eclesiástico. 

El general D. Antonio de Isasi , hermano de D. Juan, 
partió á Barcelona , donde se dice han de darle cuatro 
galeras , con las que ha de ir á Lisboa y allí armar otras 
dos nuevas, y acabadas estas, dicen vá á Italia á la fá- 
brica de ciertos navios; lo mas cierto y lo mas lai^o es lo 
primero. 

Mándanse juntar los galeones que vinieron de Indias, 
la Teresa y los demás fuertes de la Goruña con los de Cá- 
diz, para formar grande armada; háse dicho que hacen á 
Picolomini grande; no se cree. 

Murmurase que Bernardino Melchor, el nuevo modse* 
ñor de Madrid, y metamorfoseo de este tiempo, luce de 
la hacienda de un francés que murió, y se la habia confia- 
do por librarla del rigor de los embargos. Otros dicen ó 
malician que su repentina pompa ha resultado de haber 
tenido maña de entregar la cifra y cifrado de tres años 
del nuncio ordinario con quien estuvo, y que está de este 
pesar tan malo como se tiene ya avisado. 
1 A Faquineti , el extraordinario, alaban de hombre 
grande. 

A cada uno de los pobres oficíales que cayeron de 
los andamies del salón de Palacio, (que algunos se di- 
ce han muerto), envió S. M. cien pesos, justísimo so- 
corro. 

A Quirrasco (Querasco) se dice han tomado los fran- 
ceses en Italia, que es á su propósito para socorrer al 
Casal. 



316 

A Bernardino (1) Melchor, el calabrés, se hadado una 
canongía de Toledo, y 3,000 doblas, en recompensa de lo 
que está descubierto por él de inteligencias y por los pa- 
peles que entregó, estando de resultas, según se dice , y 
con razón, á la muerte el Nuncio. Hasta aquí está tomado 
de la Gaceta del 3. 

El sábado pasado escribí en la cama muy breve, que 
me pesó harto ; ahora escribo estando en pié bueno y ro- 
busto, á servicio de V. R. , muy alegre con las nuevas que 
V. R. me da de la elección de asistente que ha hecho 
nuestro Padre en la persona del provincial de esa provin- 
cia, de quien cuantos le conocen por acá dicen milagros de 
su gran cordura, religión y apacibilidad, que es lo que es 
menester en persona de tan grande puesto, que ha de ser 
padre de todos los de su asistencia. 

Hoy escribo á S. R. dándole la norabuena y. ofrecién- 
dome muy por su hijo y subdito. Déle V. R. mi carta y no- 
ticia de mí , si acaso no me conoce, que siendo yo una tan 
humilde y contentible (2) persona no seria mucho no me 
conociese. En lo demás recibí sus cartas de V. R. y las 
dos relaciones de molde, con una carta para el P. Luis de 
Herasso. que se la remitiré el martes, y sé que la estima- 
rá como las demás que de V. R. recibe. 

El obispo de Palencia me ha consultado con (3) el ser- 
món del patrón de su iglesia San Antolin, á 2 de Setiem- 
bre. Hele aceptado, y iré por aquella tierra, que es la mia 
por seis ú ocho dias, y no sé mas de qué avisar á V. R. 
fuera de lo que esas dos gacetas contienen. Estimaré mu- 



(1) Está en abreviatura y dice Bern." , pero se ha impreso Bernardino 
porque se trata del mismo personaje mencionado en esta y otras cartas. 

(2) Asi en el original! es h no dudarlo yerro de pluma por contemptihle 
(contemptibilis) ó despreciable, adjetivo muy poco usado. 

(3) Entiéndase «para.» 



347 

cho lo que V. R. me ofrece y fuere cayendo de la medici- 
na (1), que como ya he escrito compro la que gasto, y siem- 
pre gasto por estar continuamente en pié la necesidad y 
causa. ítem, el secretario y el que escribe las gacetas no 
perdona su rosario, como ni tampoco los Barclayos (2) el 
hermano P. de la Torre, máxime ahora que para Setiem- 
bre ha de tomar la derrota para Santiago, adonde vá á oir 
el curso de Artes desde San Lúeas. 

Lo que en otras he escrito de un estudiante de Sala- 
manca ebrehigante (sic) y judaizante, aunque es cierto 
que por tal está preso aquí en la Inquisición; empero su 
causa no es tan agria como la han publicado, aunque (3) 
habla científico. Nuestro Señor guarde á V. R. como de- 
seo. Valladolid y Agosto 6 de i639.=Juan Chacon.=Al 
P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Salamanca y Agosto i O í/e i 639. 

(Lep.* suelto, fól. 240.) 

Pax Christi, &c. Lo que avisan de Madrid y viene en 
las gacetas, es que en Italia los franceses tomaron después 
de Chivas, á Tojan y Correzo, con que tienen ya harto. 
Leganés se disputó con los alemanes y con sus demasías, 
y se le iban. Falto debe de estar de gente, pues con estar 
Cataluña como se verá presto, vuelven de allá á Italia mu- 



(1) Es decir el chocolate, pues con este nombre le designan en varias 
de sus cartas los PP. jesuítas. 

(2) Véase lo que queda ya dicho en una nota de la pág. 83. 

(3) En el original en que. La carta aunque firmada por el P. Chacón, no 
está escrita de su letra, sino de la de algún estudiante ó novicio á quien 
él dictaría. 



BB di 

chas de las cuarenta y tantas galeras que han llegado, y el 
marqués pidió licencia y S. M. le respondió no se la daría 
ó iria á ser su soldado (1). 

En el tumulto de los catalanes y sus auxiliares (2) murió 
un padre capuchino de demasiado fervoroso por apaciguar- 
los y fueron ahorcados once. Duélense los naturales de verse 
mas destruidos que los enemigos, y de que no los emplean 
y se vean destruir y quemar sus lugares y haciendas, y 
que en Cañete (Ganet) Jes tomasen mucho trigo y cebada 
y otras cosas, y dicen que solo les están impidiendo su de- 
fensa, empeorando aquello por momentos. 

Allá va Maqueda con 1 4 galeras y D. Carlos de Ibarra, 
aunque indispuesto, por su ¿ilmirante con la gente y algu- 
nos de Jos que trujo de las Indias. Oquendo con 23 á la 
Coruña, y de allí con aquella runfla y la gente para Flan- 
des, que en todos serán mas de 65. Dicen va por su al- 
mirante D. Lope de Oces (Hozes) y que el Francés y Ho- 
landés intentan á Dunquerque, y aun también que darán 
otra vez en Fuenterrabía. 

Un padre de los de Madrid me escribe con fecha 3 del 
corriente : « La casa de la pólvora se voló hoy; dícese pe- 
recieron muchos; ocho barriles de á quintal se volaron; 
diez se han hallado muertos en muy distantes partes en 
pedazos; tembló Palacin como mas alto y precioso. 



(1) Véase igual ©spresion en una caria del P. González, pág. 312. 

(2) Originóse la pendencia de que un soldado castellano tomó á una 
mujer un cántaro y se puso á beber agua, sin la pulidez que acostumbran 
los catalanes. Llegó á tal puntó el choque do unos y otros, asintiendo ca- 
da nación al suyo, que el gobernador de Colibre, I). Antonio Senmanat, 
hubo de disparar la artillería del fuerte contra los que peleaban. A los 
pocos dias hubo en Perpiñan otro choque, mejor pudiera decirse batalla, 
pues según Feliu {Aml. lib. xx, cap. 3.°, pág. 256) los combatientes eran 
mas de 8,000 de cada parte. En esta ocasión fué muerto, por haber 
intentado ponerlos en paz, el P. capuchino de quien se habla en es- 
ta carta. 



Yánse registrando por las casas todas las personas, y 
dicen que se mandará también registrar el trigo qm oga- 
üo se coge en tierra de los clérigos. » 

Escribieron de Aragón que en la toma de Salsas han 
hecho los enemigos aun mas desafueros que en otras par- 
tes, como es echar por los suelos y arrastrar las imágenes 
y quemar y ahorcar á los crucifijos. ¿Qué es esto? abhor- 
reant aures. ¡Dios vuelva por su casa y nos dé paz! Guar- 
de á V. R. como deseo. 

La de lioy irá el martes á Oviedo. Si fuese cierto lo 
del correo de la China, seria grande cosa. Dios lo haga 
como puede. Dígame V, R. si se ha fortificado y lo que hay 
de la flota. Salamanca y Agosto 1 de 1 639.=Gaspar Sua- 
rez de Toledo.— Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
JesúSj en Sevilla. 

Hemos visto hoy carta de S. M. paraD. Carlos de Ibar- 
ra á quien hace merced de título de marqués ó conde (i), 
y concluye con decir se le hará en acabando con la jor- 
nada que ahora le manda hacer. 



ValladoUd y Agosto 13 de 1639. 

(Lpg." suelto, fól. 238 v.") 

Fax Chrjsti, &c. Aunque siempre son muy celebradas 
en quiete las nuevas de V. R., pero las de la carta de hqy 
sacadas de las que esos PP. de las Indias traen, han sido 
en extremo aplaudidas, con mucho consuelo de todos por 
lo que traen de edificación. Dios se lo pague á V. R. por 
k) mucho que á todos nos consuela, y muy en particular 



(1) Vizconde de Centenera. Véase pág. 315. 



320 
á mí. En retorno no tengo mas que lo que esas dos gace- 
tas llevan, que por otro camino no tengo cosa que avisar 
sino es lo propio de la provincia, y ahora no se ofrece, 
porque si bien hoy llegó el ordinario de Roma, pero has- 
ta ahora no se ha publicado cosa. 

El conde de Benavente está muy malo; vino con esa 
ocasión aqui el P. Pimentel. Desean que quede por rector 
de San Ignacio. El conde de Lemos en género de escrú- 
pulos está rematado; llámanme de ordinario á que le vea, 
y hallóle incurable por humanos medios. Es cosa la mas 
lastimera que se ha visto. Hoy ha venido nueva de que 
S. M. ha hecho obispo en Sicilia al P, Guerra, francisco, 
natural de Yillagarcia, humilde en nacimiento y padres, 
pero hombre de mucha virtud y talento. 

Al P. Luis de Herraso enviaré el pliego que venia en 
el mió. Nuestro señor guarde á V. R. como deseo. Valla- 
dolid y Agosto i 3 de 1 639.=Juan Chacon.^Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Salamanca y Agosto \k de 1639. 

(Leg.*» suelto, núm. i , fól. 239.) 

Pax Christi, &c. Con esto de la toma ó pérdida de 
Salsas estamos tan aturdidos que apenas ha habido desde 
entonces cosa de nuevo, sino todo es decir que se perdió 
porque se quiso perder , y lo mismo se puede temer nos 
suceda con Perpiñan; que como V. R. sabrá, el enemigo, 
en cogiendo á Salsas, envió las mujeres y niños á Perpi- 
ñan, con un recado al castellano les enviase las llaves, si 
no queria pasarlo tan mal como los de Salsas. Dios nos dé 
paz, que en tanto que no la hubiere habrá mala ventura. 
Gracias á él llegó á salvamento la flota y galeras. 



32Í 

Un P. de éste Colegio que está en Madrid, escribe hoy 
ue de Flandes se avisa ser cierta la pérdida de Edin (Hes- 
in) porque no hubo gente par^ socorrerla. 

De ItaHa escriben que nuestras galeras habian echado 
fondo dos de la escuadra francesa y cogido once , y que 
1 Conde dijo que lo tenia por probable, pero que no ha- 
lia habido aviso cierto, aunque sí lo hay de que los ho- 
mdeses cogieron 500 de los andaluces que iban en navios 
igleses á Flandes, y que los franceses habian tomado á 
¡enes, castillo una legua de Perpiñan. Espérase el aviso 
el cerco, porque Santa Goloma no ha prevenido nada, 
ino engañádoles con unas cartas muy preñadas, que así 
e lo ha dicho el P. Confesor al P. Salazar. No hay mas; no 
ensé habia tanto. 

La de hoy agradezco, y ya la llegó por estar dentro 
el pliego del P. Mendo que irá el martes. Adiós, mi padre, 
ue guarde á V. R. , y en fin no puede negar ser leal por- 
ugués. 

La fiesta de nuestro santo padre celebramos solemní- 
imamen te en todo, y salió como se puede desear. Ya está 
¡n Madrid nuestro P. Rector, aguardando con sumo con- 
duelo al P. asistente, y nosotros por vice-rector al P. Juan 
Antonio Velazquez, que es rector de Medina, á quien 
I. R. debió de conocer y tratar (i ). 

Madrid y Agosto 20 de 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fól. 532.] 

.Es cierto, muy cierto, lo que dije en el correo pasado, 
ue de los i 50 sardos que vinieron á Cartagena con letras 



(1) La carta está sin firmar; pero la letra es la del E. Gaspar Suarez 
h Toledo. 

Tomo IV. 21 



32S- 
para sustento del mar (1) allá, y en particular en Garta- 
•gena*, no han quedado sino 150, sin otros tantos huidos 
antes de haberlos desembarcado. 

Llegó aviso de las cuatro villas que lá armada enemi- 
ga que estuvo en la Coruña habia tomado á Laredo (2) con 
muchas mercadurías- y artillería, y que no tienen defensa 
los naturales ni allí habia pólvora. No se sabe de D. Juan 
Rejón (de Silva) su corregidor, y D. Fernando de la Cerda, 
consejero de Guerra, y sobrestante allí, escribe la presa ; 
daños á secas. Con los continuos nortes, en este tiempo no 
habia aun llegado á la Coruña Oquendo, que junio con 
D. Lope de Hoces , pudiera ser de algún efecto contri 
esta armada. Tomaron dos navios casi acabados de Ju- 
dici (3) en Xantoña (Santoña), allí cerca, ó hubo de que- 
marlos el que los hace porque no le sean al enemigo d^ 
provecho. 

Correo de Cataluña de i 7 , trae que aunque no sin san- 
gre nuestra, se recuperó Ribasaltas , lugar en el condad) 
de Rosellon, y aunque era casa-muro como todos los d 
Cataluña, lo guardaban casi 500 hombres franceses que ?^ 
rindieron. Tienen como este otros que no se han oido. 

Espéranse efectos considerables con la llegada de nuet- 
tra gente, puesto que saca mucha de allí el Francéá powí 
les muy mal en Itaha , porque con la q»e nos ha ido dé al- 
gunas partes el príncipe Tomás , socorriendo á Cuneo, pk- 
za importante por ser f^er|,e.^, j::9mpió, al de la Valeta y le 



(1) Aquí habrá sin duda de entenderse ««para tripular la armada 
Véase lo que ya se dijo en la pág. 236. 

(2) "Quemaron; dice Vibanco, á Castrourdiales y Trasmiera ; pusien 
fuego á Puerto , lugar del duque de Lerma , cerca de Laredo , adornado 
favorecido de la Naturaleza y del arte, de mas de treinta mil pies de n¡ 
ranjos , sidras y limones.»» 

(3) Juan Bautista Judici , de quien se trat#á mas adelante en car 
del 25. 



3^3 

l^lló 1,500 hombres, y los demás huyeron á Piñarol, y 
amado de Turin una noche le dieron entrada , y la du- 
uesa sü cuñada , no bien vestida , se metió en la ciudade- 
1 donde no habia lo necesario para doce dias, y que por 
ambre ó por armas se entraria (i). 

Quedaban cortadas Chivas y Frissan (2) y las demás 
e la otra parte del puerto recobradas ó imposibilitadas 
le socorro; entre ellas el Casal, y juntábansenos dos ter- 
cios de piamonteses. y los principales con caballería y 
)tros socorros. 

Asegúrase mucho que murió Veymar (Weimar), aun-> 
ue dejando discípulos no inferiores (3). " 



(1) Fué tomada el 25 de Julio. Hay relación impresa con el siguiente 
tnlo : "Toma de Turin, corte de Sahoya, y felices victorias de las armas católicas 
mtra las de Francia en el Piamonle, desde 10 de Marzo de este presente año 
e 1639, hasta 24 de Abril del dicho. Sevilla, por Jiían Gómez 'de Blas, año 
e 1639, 4.° Otra hay en folio impresa en Madrid por Juan Sánchez, que 
e intitula : Relación verdadera de la victoria que han tenido S. Á.del seTiorprin- 
ip» Tomás n el seam' marqués de Leganés sohre la loma de furin, wrte de Sabo- 
'a, qiie sucedió « 2o de Julio de este año Ue 1639, hfc. 

(2) Quizá Fossano , villa del Piamonte. . 

(3) Murió en efecto el 2 de Julio, y su muerte queda ya referida en es- 
as .cartas. De las reliquias de su ejército tomó el mando Juan Bautista Bu- 
les, conde de Guebriant y mariscal de Francia. Un historijidpr cat^ólico de 
íslos tiempos hace de él el siguiente elogio : 

«Su testamento fué tan militar como su vida; alcbhdB-GuUlérm'o'deNa- 
Mlu mandó diez mil imperiales; á cada coronel de los suyos, seis; i su pre- 
iicaate, cuatro; á dos médicos, mil á cada uno. A los criados, según la 
ísferay calidad de eada uno. Gran soldado, pero mayor hereje; ilustrísímo 
3or su nacimiento, descendiente de la casa electoral do Saxonia, 'pero lino 
pe los mas rebeldes del Imperio , y como aquella dignidad se quitó ál que 
tuvo atrevimiento para darle á Carlos V la batalla , quedó siempre su san- 
are declarada enemiga de la casa de Austria. Lloráronle amargamente los 
protestantes , porque después de la muerte de Gustavo de Suecia hábia en 
la» cenizas de su cadáver revivido otro aliento hijo suyo en Bernardo de 
jWeymar. Díjose que' le enviaron venenos de lejanas tierras, como si la 
;nuerte natural no se hallase al lado de la violenta en los ejércitos. Sn dicha 
ítté grande en las batallas ; su desdicha la mayor en la secta que profesaba 
«n que murió." Baños y Velasco, Pontifical, part. VI, cap. IV, pág. 189. 



324 
Los navios y fragatas de Dunquerque es cierto que han 
tomado navios de mucha consideración de Jiolandeses, y 
algo de franceses. De Madrid á 20 de Agosto de i 639. 

Madrid y Agosto 24 de 1639. 

(Leg.** suelto, núra. 1, fól. 429.) 



I 



Hay carta del duque de Módena en que avisa que 
príncipe de Sanz (1) degollaron en Ñapóles. 

Han hecho liga Francia, Venecia, Genova y el duque 
de Parma , y dicen que á este hacen capitán general. Díce- 
se que el Papa entra en esta liga con pretexto de defender 
sus estados. 

El príncipe Tomás estaba batiendo la cindadela de Tu- 
rin con cuarenta piezas : no se avienen bien él y Leganés, 
que será origen de grandes discordias. Escribe el uno car- 
tas contra el otro. 

Hay aviso de París que^ de Brest pasaban veinte y 
galeones á Levante , y que se previene mucha gente. 

El arzobispo de Burdeos va por tierra á Marsella , y 
lugar de los navios que pasan á Levante, compran oti 
á los holandeses. 

De la gente de un navio inglés que llegó á los puert 
de Cantabria , se sabe que ha de haber pronto rompimienl 
entre franceses y ingleses, y que los mercaderes rec( 
gian sus haciendas. 

D. Antonio de Oquendo llegó á la Coruña muy en^ 
fermo (2). 1 



(1) De este caballero, y de la trama que tenia urdida para dar entrad! 
en el reino de Ñapóles á los franceses , se trató ya largamente en una nota 
de la pág. 260. 

(2) Las nuevas contenidas en esta carta á manera de gaceta , parecen 
muy añejas; el P. que la escribió copiaría sin duda una de las atrasadas. 



325 
i El general de la armada francesa es el mariscal de 
Jreze , sobrino del cardenal Richeliu. 

En Burdeos degollaron cuarenta caballeros particula- 
res por cierta conspiración contra su rey : otros andan hui- 
los en los confines de Roan (1). 

Las prevenciones de guerra en Francia son grandes, y 
3ara esto manda aquel rey á sus capitanes que levante ca- 
ia uno 55 infantes fijos, 1 sueltos y dos soldados de á ca- 
3allo, dando á cada uno para ayuda de costa mil doscien- 
os escudos, y obligando á dejar el título de capitán al que 
K) lo hiciere. 

El marqués de Torrecusa se ha embarcado con el du- 
jue de Maqueda. 

Las muías que el Reino ofreció á S. M. son treinta. > 

Para mejorar el Retiro han ofrecido estos reinos no- 
i^enta mil ducados, si no cien mil ; el Consejo Real, treinta 
nil , y dicen que un particular solo veinte y cuatro mil 
3n plata. 

Juan de Silva Tello juró de virey de la In'dia. Cuando 
salieron los once grandes salió conde de Portugal. 

Los catalanes, violentados de la gente nuestra que 
quedó de Salsas, han muerto y tomádoles mas de 600 ca- 
ballos. 

La nulidad que opuso la duquesa de Lorena al duque, 
casándose con la condesa de Gante Croix, fué que no esta- 
ba baptizado; probólo y casóse como príncipe. 

El alcalde D. Francisco de Robles mancomunó (2) á 
D. Juan de Meneses , consejero de Guerra , tomándole los 
papeles , y lo confirmó con enviarle preso á casa de un al- 



(1) Dice Roan, que parece Rouen; pero también podia ser error de 
pluma por Bearn. 

(2) Así en el original, que está de letra de algún escribiente. Quizá de- 
bió decir incomunicó. 



326 

gaacil; dieen que por haberle contravemdoá. la última 
premática de la plata. 

Para 10 de Marzo se dice saldrán los caballeros, i: 
Conde-Duque señala como justarpente ocupado su hi- 
dalgo (1). . .í)miO? 

Al conde de Castro le- han : hecho mayordomo mayci 
del Rey. 

Al duque de Béjar le dan la caballería de Perpiñan. 
n» El duque de Alburquerque ha ofrecido á S,M. ir ; 
donde le mandare. ¡ . i üi i 4.ni;^ndn / ><;{ 

Hay edictos para que los caballeros de las. órdenes mi 
litares respondan á las cartas para 20 des te,. pena de dos- 
cientos ducados. • .<;[»>»! 

Embocando Miguel de Orna por el Canal, fué mandadi 
por D. Antonio de Oquendo ir á Belisla: topóse en la m- 
vegacion con trece navios franceses, de los cuales echó 
pique la capitana, y la almiranta á la contraria, y otro 
cinco bajeles otros cinco enemigos con la gente, y otro 
dos se rindieron. ■ ll 

Al arzobispo de Burgos han dado el obispado de Sk 
güenza, y al de Avila el de Plasencia. 

'. ' La reina de Francia preñada. Compuesta la alteracií) 
de Normandía. De Madrid á 24 de Agosto de 1639 (2). 






(1) Es decir, <»su persona y no sale á campaña.'» 1^ 

(2). Según ya se dijo en otro lugar, este mas bien parece un sumario 
nuevas hecho en algún colegio de jesuítas, que carta enviada alP. Rafae 
Be aíjull en adelante se hallarán con mas frecuencia en este colegio. 



h{ ítji-tiiíí;! (U;í![ ; jí:!>: 



,ívU\i¡r..> .t/.í'tlil'i > '. r.il^-i f)i> (¡1 •.' 'lun 



327 
Madrid y Agosto 25 de 1639. 

(Leg.* suelto, núm. 1, fól. 532 v.*;. 

Partió el marqués de los Ralbases por general de Ca- 
taluña el sábado. S. M. le envió una haca y el caballo en 
otra (1) referido. 

id Dejáronse ver por la parte de Guipúzcoa 6,000 hom- 
bres y 400 caballos, y aunque hallaron poca resistencia, 
se retiraron cuando ya habian los de su armada tomado á 
Laredo. S. M. tan católico, acudiendo. en estas ocasiones á 
Dios, mandó que se dijesen diez mil misas. Dícese han to- 
mado á CoUndres , Castro de Urdíales , el Puerto y Santo- 
ña, donde tomaron un navio que poco antes se habia acá • 
bado y no pudo quemarlo Juan Baptista Judici (2), caba- 
llero catalán descendiente de Genova, aunque quemó otro. 
vr El estado de aquello es pasearse el enemigo sin oposi- 
ción por 'aquellos lugares y pasar á Lerg nenes (Liérganes), 
donde se hace la grande fundición de hierro colado, y 
donde tomó mas de 600 personas. 

Espérase grande venganza del Francés cuando llegue' 
Oquendo á la Coruña , y 'junto con D. Lope de Hoces den 
sobre él. 

' Trescientos hombres solos de Laredo defendieron mu- 
cho tiempo el tomar tierra á mas de 4,000 en lanchas , y 
espaldeados de su armada, aunque no tuvieron socorro de» 
D. Fernando de la Cerda , Comisario general allí y del Con- 
sejo de Guerra. 

Sospéchase que mataron á D. Juan Rejón , gobernador 
de las Cuatro Villas que se halló en esta. 



(1) La carta aquí aludida no se halla en la colección. 

(2) Véase la carta del 20, pág. 322. 



Háse dichoque Fernandina tomó. cierto puesto en la 
costa de Lenguadeoc (Languedoc). De Madrid á 2o de 

Agosto de 1639. ' 

• 

Salamanca y Setiembre 1.*^ de 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1.°, fól. 479.) 

Pax Ghristi, &c. El P. Rector- de este colegio recib; 
dias pasados una de San Sebastian del 20 d*^ Agosto, q 
entre otras cosas dice lo siguiente: 

«Muy buenas nuevas tengo que dar á V. R. El cor 
de Flandes pasó por Irún á Madrid , y dejó en esta víllU | 
las cartas que venian para los mercaderes de allá ; en ell 
se dice lo siguiente : 

El ejército francés que tiene cercado á Arras , habia, 
hecho dos minas para volar la ciudad : estas se contrami 
naron y deshicieron por los nuestros; intentan hacer tercer i 
mina; piénsase que antes de acabarla dará socorro el Ir*! 
fante Cardenal porque tiene muy lucido ejército, por ha i 
berle enviado refuerzo el Emperador con Picolomini 
7,000 infantes y 3,000 caballos. '< 'íbrunj^ ftói; 

Los nuestros han cogido 300 'carros de bastimento qd 
enviaban al ejército francés. i 

El Holandés levantó el cerco que tenia puesto á Brih 
ges (Brujas), y queriendo ir á sitiar otra fortaleza, lesa 
lió al encuentro un conde de la tierra con buen númei 
de gente , y le desbarató su ejército ; de suerte que se en 
tiende podrá reforzarse con dificultad para poder hacer fa(^ 
cion alguna.» 

. Ya tengo escrito á V. R. que desde que supe que 
imprimía la comedia ó colloquio del P. Valentin (1) la te; 

(1) Véase lo que ya se dijo en la pág. 244. 



329 
pedida, y me han respondido que en acabándose de im- 
primir me la enviarán, y esto por habérmelo pedido 
V. R. Creo se acabará presto, aunque dicen va despacio, 
y así tenga V. R. paciencia. Agradezco la de hoy, y el 
P. Rector y todos los del Colegio se le encomiendan , y yo 
en sus sacrificios. Salamanca y Setiembre i .° de 1 639.«=* 
Gaspar Suarez de Toledo.=Al P. Rafael Pereyra, de la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Casares y Setiembre T de i 639. 

(Leg.° suelto, núm. 1, fól. 620.) 

Mi P. Juan Bautista de Algava. Luego que supe leia 
V. P. en Sevilla este año, que en Málaga me lo dijeron , le 
tuve tanta codicia de discípulos, que si yo pudiera fuera 
el primero y asistiera en esa ciudad á fomentar el número 
de ellos. No pudiendo, le deseé enviar algunos de esta 
tierra á V. P., empero hallé á todos tan tibios que en nin- 
guno encontré aliento, porque los que pudieran ir estaban 
muy niños en gramática, y otros sentian Iob gastos por 
hallarse cortos en dinero. Con todo eso porfió con alguno 
que no las ha de oir en Gibraltar de un fraile , donde lo tie- 
nen muy engañado; no sé lo que podré con él; lo cierto es, 
que haré cuanto pueda con todos. Grandemente siento el 
mucho cuidado que á V. P. ha de costarle el curso, porque 
conozco su natural, y que lo ha de tomar con mas que me- 
diano cuidado , y deseo mas que el primer cuidado sea el 
de su salud, como mas importante. 
' Muchas nuevas tenemos aquí de guerra , porque estos 
dias ha habido algunas cartas de mi amo el duque y del 
de Medina, avisando que el Francés viene sobre Gibraltar. 
Otras cartas ha habido aquí de un cautivo de Tetuan, avi- 
sando que ciertas galeotas se previenen de cosarios en 



330 

aquella tierra para robar un lugar, aldea y jurisdicción de 

Casares, que está una legua de aquí, vecindad de algunos 

cien vecinos, donde se recoge toda la gente del mar, y 

' donde Casares tiene muchas bodegas y haciendas. 

La traza con que los moros lo tenian dispuesto era bue- 
na, pero la prevención en que está la gente de Casares 
es mejor, con que por t^enl^ura íograreinos alguna buena 
presa. * j'M'w:^?, «,«•* .-»íi;^'il ^*li ». 

Otro cuento quiero escribirle á V. P. que merece me- 
moria por lo raro,; y lo es tanto, que si me lo contaran de 
otras tierras lo tuviera por fábula. 

Tiene Casares algunas aldeas y lugares de su jurisdic- 
. cion en unos montes á tres y cuatro leguas de aquí. En uno 
de estos, que se llama Genalguasil, vivió en tiempo del al- 
zamiento un morisco llamado Alonso Martínez Arrabaje 
rico en demasía, de muchos ganados y de muy grandes 
cortijos que tuvo en Casares, grandemente adinerado, y 
tanto que por ello le quisieron los demás alzar por su 
rey, aunque después los mismos moriscos le mataron pot , 
haber sido él el que hizo los conciertos y partidos. Este 
antes de su%nuerte, habia dispuesto de toda su hacien- 
da y juntado gran suma que escondió, y que nunca 
ha podido descubrir por mas codiciosos que ha habid( 
de tan gran riqueza. Estos dias se ha aparecido algún de^^ 
monio á un mozo de Genalguacil en forma de Arrabaje, 
vestido á la manera que lo usaba, en yegua blanca á la 
gineta, bien dispuesto, y le ba dicho que su tesoro está 
en cierto charco de un valle de Almachar, un cuarto 
de legua del lugar dicho. Persdadióselo coa notables cir- 
cunstancias por muchas veces que se le apareció , de al- 
gunas de las cuales hay testigos que le oyeron hablarle» 
aunque no le vieron. Díjole que lo sacase, y que después 
dispusiese de parte de ello en buenas obras , y que él le 
aparecería después y le. diria algunas cosas que habia de 



331 
hacer. El moro vino á registrar su tesoro ante D. Pedro 
Aguado , corregidor, de Casares , y que V. P. ha conocido 
asistente en Marchena. Dificultó el caso D. Pedro , y fue- 
ron tantas las instancias del hombre , y con tantas y tales 
circunstancias ;^ que le fué forzoso admitir el registro. Apa- 
reciósele después el Arrabaje al mozo , y díjole que ya que 
habia dado cuenta, fuese en buen hora la justicia, pero 
que la primera noche les haria una burla con una tormén- 
tai Así acaeció, y añadió que nadie le conjurase, porque 
habia treinta años, habiéndose aparecido á su madre del 
dicho mozo, le trujeron un clérigo de Sevilla , el cual le 
habia conjurado por espacio de estos treinta años pasados, 
y d clérigo se lo habia pagado, porque él lo habia muerto 
en una bodega de Triana. Todo ha sido así verdad como 
lo cuento, y la Justicia está allá en sus diligencias. Traba- 
jan algunos veinte hombres en desaguar el charco que es 
muy hondo, y en abrir curso al arroyo por otra parte pa- 
ra descubrir este misterio y saber lo cierto. Yo bien creo 
que está allí el tesoro por cosas que yo he sabido antes de 
ahora de secreto, pero no creo que lo han de sacar, por 
lo que yo también me sé de persona y en sazón que no 
habia de mentirme. 

í Al fin el caso ha sido raro y con muy raras circuns- 
tancias, que no las sufre la brevedad de una carta. Presto 
viéremos los efectos de estas diligencias. El mozo anda 
atarantado de asombro, y temo le cueste la vida. La de 
V¿ P. adelante Dios con el gusto y en los puestos que le 
deseo y V. P. merece, &c. Casares y Setiembre 7 de 1639. 
D. V. P. capellán, &c.=D. Juan de Peralta y Arellano. 

Padre mió, lo que yo suplica á V. P. es me haga mer- 
*ced de escribirme algunas veces , que estimo su corres- 
pondencia, y recibo sus letras con mucho gusto y amistad, 
Ly avíseme lo que por allá hubiere de nuevo.=Al P. Juan 
Bautista de Alga va , en Sevilla. 



332 

' r>,5,' , , fy^iyj'Madrid y Setiembre \ 4 de 1 639. 

Pax Christi, &c. No hay que tener escrúpulo de no ha- 
berme escrito en llegando , que pues que V. R. me conoce, 
fácilmente entenderá que no soy nada puntoso (1); lo que 
importa es que V. R. haya llegado con salud, y que tuviese 
cuidado (como le tuvo) de que llegase esto á mi noticia, 
aunque no por cart§i para mí, si no para su tio, que de lo 
demás no hay que hacer caso , que yo llevo en paciencia 
que me defraudase del buen rato de su carta, por no per- 
derle de agasajos de recien llegado, que con el gusto que 
yo tenia de considerarle en ellos, está muy bien suplido el 
pesar de la falta de su carta de V. R.; y con esto vaya un 
poquito de nuevas. ^ ^miíh^ v oit^íRkr mt^^y -mi. 

De la facción que escribí á V. R. del marqués de Fuen 
tes, ha habido noticias mas individuales; fué la batalla jua^ 
to á Santomer (2), quedó el campo por nosotros con perdí 
da de 300 de los nuestros, no de 600 como antes se deciaí 
entre ellos murieron soldados de importancia. De los fran- 
ceses murieron 1,000: el señor marqués de Fuentes andu- 
vo alentadísimo , porque llevándole preso dos soldados de 
mucho aliento , y pleiteando entre sí sobre á quién perte- 
necía el preso, quitó al uno el marqués el pistolete, y con 



(1) Lo mismo que puntilloso, ceremonioso , que repara en puntillos, 
fr. pointilleux. 

(2) De este suceso glorioso para nuestras armas se imprimió relación 
con el título de Relación verdadera de la famosa victoria' que ha tenido el seré' 
nisimo señor Infante Cardenal contra el ejército de Francia que venia á cercar 
á San Omer, y el de Holanda que están sobre Xedrez (Xeldres), en los Esta^f 
de Flandes este año de 1639. Sevilla, por Juan Gómez de Blas 1639, 4/ 






333 
él le quitó la vida, y revolviendo sobre el otro con la es- 
pada hizo lo mismo, y con esto escapó de los enemigos y^ 
se volvió con su gente. El mismo marqués trae á mal traer 
en Dunquerque á los holandeses , sin dejarles meter vaso 
en la mar. Juntan estos toda la gente que pueden de Aras- 
terdan yRoterodan (Rotterdam) para recibirle. 

D. Lope y Oquendo partieron á 5 de este de la Coruña 
á Flandes para dejar en aquellos paises *7,000 hombres 
que llevan para el socorro. Quedarán con 8,000, porque la 
armada lleva en todos 15,000. Tienen orden de acometer 
á la armada francesa que se retira á toda prisa á la canal 
de Inglaterra, ó para aguardarse en el puerto de Kales (Ca- 
lais), que es el m'ejor que tiene el Francés, ó para juntarse 
con la escuadra holandesa, que dicen está en la dicha 
canal. 

El marqués de Torrecusa ha llegado ya á Cataluña, 
donde nuestro ejército tiene 24,000 infantes y 3,500 ca- 
ballos; el enemigo con 15,000 de aquellos y 6,000 dees- 
tos , se va retirando hacia Salses para fortificarse allí, y de 
camino va quemando lugares de poca importancia que ha 
tomado, que serán hasta quince ó diez y seis. Todo esto 
es cierto , porque ha venido por correos legítimos á S. M., y 
á nosotros por medio del P. Aguado que lo ha traído de 
Palacio. 

Háse esparcido un rumor, aunque hasta ahora no es 
bastante fundado , por no haber venido al Rey correo de 
Flandes, que está el rey de Francia con un grueso ejército 
de vuelta en* Santomer, de donde los hizo retirar el de 
Fuentes, y que también está allí Picolomini con otro ejér- 
cito para resistirle; nueva es del vulgo, pero no sé que 
tenga fundamento. íbo m um ci in 

S. M. ha tomado pai^a'áígtan cantidad de chocolate de 
te flota ; paga la libra á los particulares de quien lo toma, 
á ocho reales de plata , y ellos dicen que de portazgos les 



• 334 
está en poco menos: nueva harto lastimosa para algunos 
de los nuestros. 

De Málaga escriben un caso atroz, y es que preten- 
diendo entrar un D. Fulano de Torres (1), sobrino del car- 
denal Torres en el refectorio de las comedian tas, quiso im- 
pedirlo el alcaide, y después de algunos remoquetes dijo 
al dicho Torres que era un picaro, y él respondió que men- 
tia como un infame, y echó mano á la espada para defen- 
der el mentís. Mandó el alcaide que le prendiesen, y aqueJÍ 
mismo dia le sentenció á degollar;^ apeló el caballero de lál 
sentencia, mas el alcaide fué por la noche á la cárcel. con 

(1) Llamábase D. Alonso de Torres y no tenia 19 años cumplidos. En 
una carta del 27 de Setiembre escribía un P. de Málaga al P. Percyra. ' 
«Dentro de tres dias después del suceso, y aunque en la confesión negó 
haber dicho al alcalde las insolencias que se le imputaban, y que se la^i 
habia dicho á un picaro comedíante; el alcalde previno un marvcrd'ugo y| 
cierto cura y otro que tal (su amigo) de una parvoquia, y con ellos y ol es» 
cribano de la causa se encerró en la cárcel, y antes de las cuatro de la 
mañana tenia degollado al buen D. Alonso. Amarráronle para esto á un 
pilar del patio de la cárcel, mal sentado en una silleja, y cuentan tales cir^ 
cunslancias del degüello, que es la acción mas cruel y espantosa que sehí 
brá trsto en nuestros tiempos en género de irapia injusticia. Así lo.escril 
al P. Lotario el P. Montoya desde Madrid, y dice qiie cuando lo su[ 
S. M. dio muestras claras de que era justo castigar á este alcalde. Vánl 
pagando ya los que "concurrieron en mperte tan inhumana. Dentro de cuatr 
dias, no sé qué cosa hizo el escribano de la causa contra ijn esclavo de un 
caballero mozo, deudo de los mas cercanos del degollado, que enojado el ca- 
ballero dijo algunas palabra* coléricas contra el dicho escrihano. No faltó 
quienr se las repitiese, y el escrihano tomó su espada y éh una calle tan pú- 
blica como la de la Sierpe, topando al caballero le dio á traición una esto» 
cada que le atravesó de parte á parte. Pudo el buen caballero recibir los 
Sacramentos, aunque muy de prisa, pues apenas vivió media hora. Pren- 
dieron luego al escribano agresor, sacándole de la iglesia á donde se ha- 
bia retirado, encerrándose en la sala del cabildo, y dentro de dos días y 
medio, en que sustanciaron bastantemente su cau^, le ahorcaron en esta 
plaza pública sin que le valiese el mucho favor que tenia como escrit)ano, 
que son aquí mas poderosos que en otras partes. Llamábase el escribano 
Bartolomé Morquecho, y el eabaUero á quien mató Luis de Aguirre.»» 



335 
un esclavo, y allí hizo que le degollasen, y pidiendo el 
caballero confesión, dijo: que á picaros como él no se les 
habia de administrar los Sacramentos , y después de todo 
esto le hizo colgar de pies de una reja de la ciudad. Ahora 
aguardamos á saber lo que se ha de hacer de este mal 
cristiano; parece que nada basta. 

Pero basta ya de nuevas, aunque nunca de que 
V. R. me pande. Al P. Alderete mis íntimas, y que en lo 
que toca al curso de Artes , estimo infinito el ofrecimiento 
que S, R. me hace, y que de ninguna manera he de dejar 
de aprender sus opiniones; pero ya que V. R. está encar- 
gado de remitírmele, no será menester decir á ninguno de 
los dos que me le manden, que lo demás seria ^ muy mal 
hecho. A los demás amigos mis íntimas* Madrid y Setiem- 
bre U de 1639 (i). 

Cádiz y Setiembre 19 cíe 1639. 

(Leg." suelto, fól. ?99.) 

^; Pax Ghristi, &c. El mandarme V. R. siempre es dere^* 
cho, y el obedecer en mí obligación , cuando no se llegas^ 
la que á el P. Francisco Diaz tengo de afecto y venera- 
ción , y ser condiscípulos ; con los correos del domingo nos 
escribimos el Sr. D. Joseph y yo, y con el mayor, afecto 
que yo pueda , le pediré me acuda de su parte á negocio 
de tanta piedad , y donde nada interesa , y su merced lo 
hará con puntualidad. * " • 

El P. Rector suplica á V. R. nos envié el libro de la 



(1) Esta carta no se dirigió al P. Pereyi;^, sino al P. Diego de la Fuente 
Hurtado, de la Compañía de Jesús, en Salamanca; la firma está borrada 
con tinta pero parece leerse «Gaspar de Velasco.»» 



^ ' 336 

misión del Paraguay (1) que dice, y todos lo estimaremos 
y agradeceremos como es razón , y mientras mas en breve 
mas. Mañana parte el P. Luis Ramirez para esa ciudad. 

Carta ha habido aquí de D. Antonio de Oquendo en 
que dice en el canal de Inglaterra se encontró con nuev6 
galeones holandeses , á quienes embistió , y al ruido de la 
artillería vinieron á socorrerlos otros treinta. La pelea du- 
ró tres dias , en los cuales nos cogieron un navio. Acudió 
D. Antonio á socorrerlo, y lo recobró, y al enemigo ^^ le 
echó á fondo tres y le cogió dos. Pusiéronse en huida los 
enemigos , y fuéles siguiendo D. Antonio. Abrigáronse en 
un puerto de Inglaterra, de donde salieron doce galeones 
de los que allí tiene el Rey , pidiéndole que por haberse 
entrado en aquel puerto, tuviese por bien de suspender la 
batalla, y que si para el. seguro de la plata y gente que 
pasaba á Flandes, hubiese menester aquellos galeones, es- j 
taban allí para servirle. Respondió D. Antonio suspende- f 
ría las armas , y que en cuanto á los navios que S. M. le 
ofrecia, estimaba el favor pero no necesitaba de ellos. 

Ya dicen vuelve Maqueda. V. R. me encomiende 
S. R. del P. Rector, y me mande con toda seguridad , &c; 
Cádiz y Setiembre 1 9 de 1 639.=Joseph Vallejo.=Al P. Luü 
Pérez, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



(1) Debe ser el libro que publicó en este misiíio año el P. Antonio Raíz 
de Montoya, intitulado: Conquista espiritual hecha por los religiosos de la 
Compañía de Jesús, en la provincia del Paraguay , Paraná, Uruguaig , y Ta- 
pe,\fe.y . . 



"■ii'i ."íik^: 



337 

Valladolid y Setiembre M de 1639. 

(Tom.iaQ, fól. 525). 

Pax Ghristi, &c. Mi P. Pereyra: tenemos al P. Chacón 
en el trance de la muerte, y así como discípulo y menor 
hijo suyo aviso á V. R., qué siempre le ha sido tan afecto, 
para que le encomiende á Dios. La víspera de la Natividad 
de Nuestra Señora volvió de Palencia donde fué á predi- 
car el sermón de San Antolin, patrón de aquella ciudad; 
luego le dieron unas cámaras tan frecuentes y copiosas, 
que fué menester todo el vigor de su natural para.no mo- 
rir dentro de tres ó cuatro dias que le duraron. Después 
se le descubrió una maligna calentura, que sin otros acci- 
dentes lo tiene en el paso presente. Confesó y recibió el 
.Viático muy á tiempo, y á medio dia se le dio la Extrema- 
unción, estando á veces en su juicio. Ya apenas puede 
hablar; bien que de cuando en cuando muestra en los sem- 
blantes que hace á lo que se le dice , morir como quien ha 
sido , tan religioso. 

' Todo este Colegio está con el mayor sentimiento que 
jamás se ha visto en muerte de religioso nuestro. La ciu- 
dad no se muestra menos sentida. Todo se le debe al pa- 
dre Chacón como á maestro, padre, honra y amparo de 
todos. Hános de hacer suma falta; Dios nos consuele, y dé 
á S. R. la vida eterna, con muchas veiitajas de gracia. Si 
vive hasta mañana será mucho (1). V. R., como tan suyo 
del P. Chacón, ayude á su alma con su^ santos sacrificios 
y oraciones, pidiendo lo mismo á los conocidos de ese Cole- 



gí* 



I (1) Murió en efecto cerca debías doce de la noche deí mi^o dia, se- 
I gun otra carta que se halla al» folio 489. Tenia 62 años de edad y 42 de 
Compañía. 

Tomo xv. ' ^5 



338 
gio y provincia , que cualquier demostración debe V. R. ¡i 
quien siempre le lia estimado y querido tanto. Nuestro Sfe- 
ñor guarde á V. R. como deseo y le suplico. Valladolid Ví 
de Setiembre de 1 6a9.-=Gabriel de Henao.==Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Setiembre 28 de 1639. 

'•':. ;- . (Leg." suelto, núra. 1, fól. 548-)av')tlí^i 'U ir. 

Vinieron los títulos y despachos de nuncio en estc,^ 
reinos á Monseííor Faquineti , con que será admitido , y en 
cuanto al despacho y derechos de los de su casa , se pon- 
drá la debida orden. El que estaba en Piamonte trataba de 
paz con medios que no parecían remotos, aunque no sien- 
do general no se conseguirá. 

Desembarcó la gente nuestra que se envió de Cataluñs 
en las galeras de Ñapóles y Sicilia en el Final, y vuelver 
con modeneses y otros. i j 

No se sabe que sea cierto haber jurado fidelidadlt^- 
Francés , como se ha dicho, los capitanes y gente de Vey- 
mar (Weimar), ni entregádole plazas; mas es cierto qu( 
desde León aquel rey solicitaba esto, y miraba á Borgoñt 
y á Italia y aun á Cataluña , y que corrían los referidos ca- 
pitanes ; no solo desta parte del Rin , sino de la otra, y bier 
abajo hablan tomado á Kemershacim , fuerte sobre el rio, \ 
otros dos lugares no tan fuertes cerca Nde Espira, con qu( 
pretendían bajar al Palatinado y juntarse con los áemm 
suecos y de su parcialidad de Wesfalia. Porque estos éi 
Wesfalia no era cierto ,que se juntaban con el César pi|í| 
acuerdos, sino para engaños, y ansi mismo con Saj 
Brandemburgo ; y estos dos , aunque casi perdidos 
muy unidos con el Emperador , y bien se ve el estado d 
estos tres príncipes, piles para defensa y remedio conti 




339 
Banier, general de los suecos (y dicen que el mayor de Eu- 
ropa), han traído 12,000 caballos de Polonia, con haber 
tantas experiencias de ser peores que los mas enemigos; y 
la fineza de Brandemburg nace del despecho de no hahelle 
querido dar su hermana , que es la viuda de Suecia , á su 
hija la heredera para su hijo. La fineza de Sajonia nace 
solo de su empeño y observancia de su palabra. 

Babiera estaba mejor y su ejército apretaba mucho á 
Ockembila, plaza en Vitemberg al modo de Brisac, y des- 
embarazado de esta, que hasta agora se tenia por Ockem- 
burg, podría acudir á oponerse á los que se ha dicho cor- 
ren hacia Espira; porque en entrando en el Palatinato, 
darán en lo que le toca á él , que es U ciudad de Idelber- 
gue, corte de los palatinos, ribera del Necar, que nías ar- 
riba , como se ha dicho , está Dekembila , porque muchas 
villas se han fortificado con ocasión de la guerra, que an- 
tes por de poca consideración eran oscuras, y su buena 
situación y reparos les da hoy el nombre que no tenían. 

Sin fundamento algunas malas intenciones han derrama- 
do que el tercio del Sr. Conde-Duque ó parte , se amotinó 
en Perpiñan. ¿Qué fuera de los demás? y si así fuera, cómo 
tendría verosimilitud el parabién que aquí llegó el domin- 
go á las nueve de la mañana despachado de Fernandina, 
solo á este correo del buen suceso que las armas de 
S. M. tuvieron en Salsas. Hay algunas cartas que insinua- 
ban que marchando allá Balbases con el ejército, se tuvo 
un reencuentro y se ganó un puesto; mas pues el Espinóla 
no ha despachado aviso, -no seria el caso digno de tanto 
adelantamiento , y mas de un capitán general tan grande 
como Fernandina , que con su aviso ha enloquecido á los 
noveleros. 

Estando en esto acaba hoy de llegar correo de Salsas, 
dice,.que nuestra gente, con sangre de. ambas partes, se 
llevó valerosísímamente las fortificaciones enemigas de fue- 






340 

ra, y cuatro fuertes con tres piezas. Quedaba arrimada al 
foso con esperanzas de mas. Dios detenga las aguas. 

Es cierto que el Turco, aplacado de los cequíes venecia- 
nos, ó por lo que le aprieta el Persa, disimulaba con ellos; 
mas aseguran que tiene deáeo de volver las. armas conr^ 
tra cristianos, en particular contra la casa de Austria, y 
algo deben de incitarle las inteligencias de Francia por sus 
medios y los del Transilvano, que como sin religión y bár- 
baro, movido de su rencor, lé insta que goce de la oca- 
sión de apoderarse de toda Alemania porque está destruí^ 
da , y él por sí hace en las tierras imperiales, no solo corl 
rerías , sino hostilidades , gozando de la ocasión ; y aun loí 
venecianos deben tener sus inteligencias con el Francés y 
con él , pues se han atrevido á cegar el navillo (i ) nuestro 
que sale del Olio y corre por el Gremonés, y sustentan si 
atrevimiento con gente de guarda, viéndonos .con tantai 
guerras y tan embarazados con ellas; que no olvidan nues< 
tro presidio de Sabioneta , que tanto sienten y los desvelan 

El duque de Medina-Sidonia avisa que está allí el Ma 
rabito ofreciendo á Zalé, que es otro Argel. Ya porqu | 
los holandeses están sobre ella; y no hay fuerzas en todi I 
la costa con que asistirla, y el negocio es importaritísimú 
que en poder de tan diestros enemigos seria meter la guel 
ra en casa. * - 

Háse oido de buena parte que Balbases escribe que ari : 
tes de quince dias,se tomaria á Salsas. De Madrid á 28 
Setiembre de i639. }r¿. ?« f^ " 



(1) Naviglio que en Lorabardía es lo mismo que canal. 



i 






341 
Salamanca y Octubre 17 de 1639. 

(Lpg." suelto, DÚm. 1, fól. 483.) 

Pax Christi, &c. Estos dias pasados me dio un P. de 
este colegio copia de una, que el marqués de Mortara que 
está sobre Salsas, escribió al Sr. Conde-Duque, y porque 
es buena carta, y quizá V. R.'no la tenga, la traslado para 
que en ese colegio se vea el progreso de nuestras armas 
Qn aquella frontera. Dice Jasí : 

«Señor , por las relaciones que harán á V. E. estos se- 
ñores, verá los sucesos hasta hoy , y así solo diré á V. E. que 
el dia que vinimos á reconocer estos puestos , habiéndome 
adelantado por la parte del Estaño (1 ), el marqués de Tor- 
recuSa y los demás cabos que vinieron por otra, yo, por po- 
derme llegar mas cerca , hice trabar una recia escaramuza 
y conseguí lo que pretendia ; y desplies vino el de Torre- 
cusa, y por lo que viÓ, y por la relación qué yo le hice, le 
pareció engrosar mas la escaramuza cpino se hizo, y fué 
de manera que se entró en los cuarteles del enemigo, así 
con la caballería cómo con la infantería, la cual me man- 
dó el de Torrecusa que yo la dispusiese. El enemigo en 
batallones se retiró al abrigo del mosquete de la plaza; que 
si el ejercito hubiera ¡avanzado , este dia rompiéramos todo 
él ejército del enemigo , el cual se retiró aquella noche en 
mucho desorden. 

El marqués de Torrecusa envió al de Balbases aque- 



(1) Eslañi, en catalán vale tanto como estanque, y cerca de Salces ó 
Salsas, hay una pequeña laguna formada por una fuente de agua salada, 
de donde dicen le vino á aquella viíla el nombre de Salsulce que tuvo en 
lo antiguo. 



342 
lia noche para que se sirviese mandar avanzar el ejército 
como lo hizo en la escaramuza que hubo. Las mangas de 
regimiento de V. E. de mosquetería, anduvieron braví- 
simas. 

Háse determinado poner sitio á Salsas , y ayer tuve 
orden de embestir de vanguardia con una fortificación de 
afuera del enemigo, y que me siguiesen el tercio de Ñapóles 
y el conde de Molina, y D. Cristóbal de Guardiola dispuso 
el regimiento, y por la parte que me tocó cerramos con la 
fortificación y la ganamos, y de ella me pareció avanzar- 
me á otras dos mas bajas por parecerme que paloteaban 
las picas del eriemigo. Hícelo así, y el regimiento embistió 
con un valor mas que humano, pues hasta con los dientes 
arrancaban las faginas para subir; ganáronse dos puestos, 
los cuales se sustentan. Después como él ejército cargó 
todo en desorden , se avanzaron hasta el foso sin provecho 
ninguno , y á cuchilladas no los pude retirar, y fué menes- 
ter desde los puestos estar tirando gruesísimamente por- 
que no hicieran daño á la gente que estaba en el foso. 

V. E. tiene en esta gente un asombro de valentía; es- 
pero con ella conseguir muy buenos sucesos para mayor 
servicio de S. M. (Dios le guarde). 

El sitio se prosigue, y si en el tren de la .artillería hu- 
biera todo lo necesario, tengo por cierto durará poco la 
plaza, porque la apretáramos bien y brevemente , que por 
mi parte espeso 'escribir muy presto que estoy alojado en el 
foso, aunque hasta ahora no se ha empezado á zarpar (1) 
para aprovecharnos. Guarde Dios á V. E. Del Canope sobre 
Salsas, á 25 de Setiembre de Í639.=E1 marqués de Mor- 
tara.=Excmo. Sr. Conde-Duque de Olivares.*) 

Nada mas tengo que decir este correo, sino desear ií 
' -■'■-' ■ ^ • -^>^^-' , ■ ''-••• V.- :\- 

(1) Así dice d original , pero debe de ser equivocación por zapar, es 
decir , hacer trabajos de zapa , del fr. sajype. . - 



343 , 

V. R. loda salud. De Salamanca á 17 de Octubre 1639.= 
Gaspar Suarez de Toledo.=Al P. Rafael Pereyra, de la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Octubre i ^ de {(S^^d. 

(Tora. 129, fól. 1039.) 

Pax Christi, &c. Ayer cumplió el Príncipe (1) diez años 
y entró en once; salieron todos ios señores muy de gala, 
ricamente vestidos, á los parabienes: juntáronse taiitos 
que dicen no se ha visto dias ha mayor lucimiento. Cre- 
yóse que salieran estos dias las grandezas que se esperati 
de uil dia para otro; deben de aguardar alguna cosa para 
la expedición, por no dejar á alguno con quejas. 

Este viernes pasado se ejecutó la sentencia en los aris^ 
méticos; quemaron á dos, y al principal estando ya para 
sacarle, lo embargaron por el vicario. Estaba Vetraido en 
San Francisco, y unos alguaciles, sin dar á entender que lo 
eran, le sacaron ofreciendo ponerle en salvo. Guando iba 
á entrar en el camino para hacer su viaje, le salieron 
otros de través y lo llevaron á la cárcel; descubrió los 
dos ajusticiados, y él puede ser escape y que lo vuelvan 
á la Iglesia. 

Aquí se ha dicho, no sé con cuánto fundamento, que 
al alcalde mayor que degolló aquel caballero de Málaga (2) 
lo habian preso en Granada, yendo á visitar una noche á 
un amigo suyo, y que le habian dado solos dos dias de 
término para que diese su descargo con denegación de 



I (1) El príncipe Baltasar Garlos, nacido en 17 de Octubre de 1629. 
■"(2) Véasela pág. 334. 



344 , 

Otro, y que lo habían degollado ó ahorcado. De esto mas 
noticia habrá por allá ; lo cierto es que, si no está hecho, 
el alcalde D. Juan de Morales lo hará, porque ha sido una 
demasía tan grande, que no hay persona que excuse el su- 
ceso tan precipitado con que procedió. 

De Salsas no hay cosa nuevas tiénense buenas espe- 
ranzas, y si el tiempo no lo impide se cree se tomará muy 
. en breve aquella plaza. 

De ItaUa vino cm^reo; lo que se sabe es que el padre 
procurador de esta provincia y el de Castilla la Vieja es- 
taban en Genova buenos, y que su Santidad ha hecho á la 
Gorarpañía grandes favores, y también los nepotes en las 
fiestas que ahora se hacen, por ser el centesimo año de 
nuestra fundación; el P. Torre tiene el aviso de lo particu- 
lar y lo remitirá. 

También avisan que el marqués de Leganés, D. Fran- 
cisco de Meló, y el conde de Siruela, embajador que es 
de Genova, se habian juntado para irse á ver á Turin con 
el príncipe Tomás y con el cardenal de Saboya, para tra- 
tar de la guerra; no se sabe la resolución que tomarán: 
han fortificado á Turin, y dispuéstole los reparos, de suerte 
que de la cindadela no pueda ser ofendida la ciudad. 

El marqués de Leganés dicen ha enviado un gentil- 
hombre suyo á esta corte con cartas para S. M. y paia el 
señor Conde-Duque; debe de ser para dar mas en parti- 
cular las razones que le movieren á hacer suspensión de 
armas, y satisfac'er á los que han hablado (1 ) con menos 
satisfacción de esta acción, si^ ííjIj* lu at, 



(1) Muy criticadas fueron en la corte las treguas que por Agosto de 
este año firmaron en el palacio de Valentino fuera de Turin, los co- 
misarios de Leganés y Longuevila , generales de los dos ejércitos be- 
ligerantes en Italia. Per parte de España lo fué el abad de Santa Anas- 
tasia , fray Alonso V^azquez, ya hombrado en la pág. 296. Vibanco en el 
libro Vil de 5U Historia Ms. de Felipe IV, se expresa en estos términos- 



345 

El cardenal de la Valeta, general del ejército francés, 
que está en Üalia, estaba dada la Extremaunción, de en- 
fermedad, y sin esperanzas de vida; remátala en buena 
peregrinación. 

El conde de la Fera, hermano del P. Francisco Pi- 
mentel, que era maestre de Campo en Flandes, murió de 
enfermedad; era buen soldado y ha de hacer falta. 

De D. Antonio de Oquendo vino aviso como habia de- 
jado la gente y dinero en Flandes, y que él estaba en un 
puerto de Inglaterra, que habia ido en seguimiento de 
pnos navios holandeses que se hablan ido á recoger á 
aquel sagrado. 

No hay otra cosa de que avisar á V. R., solo le supli- 
co que si estuviere ahí el P. Bobadilla le dé de mi parte 
la bienvenida y le diga el consuefo con que estoy, con 
saber le hemos presto de tener aquí, adonde me podrá 



«•A. esta hora llegó D. Luis de Alencastre con los tratados de la tregua. 
Descifráronse las cartas para S. M. y para el mayor ministro y par^ los 
consejos de Estado y Guerra, las cuales después de leidas y consideradas, 
hicieron notables demostraciones de sentimiento sobre este hecho, así co- 
mo por haber dado orejas á una cosa semejante, cuando era tiempo de re- 
ducir á los franceses á la salida de Italia, con las victorias conseguidas y 
plazas ganadas. Fueron muéhas las voces y los extremos que se hicieron 
sobre el caso, acusando al marqués de desacertado, por haber, en situa- 
ción tan ventajosa como la suya, concedido tregua á los franceses. Esto 
se decia en público , particularmente por los políticos y estadistas: quién 
culpaba y quién defendía. Finalmente , el mayor ministro , por la grave- 
dad y peso de su condición , lo reprendió ásperamente ; culpó y cargó que 
hubiese dado una imaginación de tregua ni de reposo á los franfceses, di- 
ciéndole en sus cartas con tan pesada nota que no era para tan grande 
manejo y regencia como el de gobernador y capitán general del estado de 
Milán, ni para mandar las armas del Rey en Italia, ni ser cabeza de ellas: 
^ mal , que donde se habia hecho tanto bien , era de escasa importancia, 
además de que hacían muy poca mella las pesadumbres , habiéndole dado 
,tan grande escudo para reparar , y defensas tantas para los denuestos y 
calumnias.» 



346 
mandar como á persona ^ue há muchos años le deseo ser- 
vir muy ex corde. 

El P. Crespo llegó aquí y me dio sus saludes de 
V. R. , y. me dijo que yo le dejaba de escribir por no 
sé qué del P. Mendoza ; lo cierto es que el no haber- 
lo hecho ha sido falta de salud, pues aun apenas 'pue- 
do rezar, y cuando esa fuera la causa, estimara que ni el 
Padre ni otro alguno lo pudiera decir, que esta no era ma- 
teria que pedia diese V. R. á otros parte de ella, y eso que 
escribí más fué curiosidad mia que necesidad que tuviese. 
Quédese V. R. con nuestro señor que le guarde y dé la 
salud que deseo. De Madrid y Octubre 18 de 1639.=Se- 
bastian Gonzalez.==«Al P. Rafael Pereyra, dé la Compañía 
de Jesús, en Sevilla. . -^^ h níi. í;t;*i/iU«í 

;=.' ":'^ - '■•>- .:'.i ■*■•'. ¡iKy h fySi'úi ;Á V ':*■;■ 
•■• ♦ '■ .•,'■' 

Madrid y Octubre 25 de i 639. 

(Tora. 129, fól. 1036-7.) 

• 

Pax Christi, &c. De su desgracia de V. R. me ha pesa- 
do mas de lo que podré significar. Lo que tiene esta pér- 
dida de consuelo es el haber sido en ocasión que su per- 
sona de V. R. no padeciese riesgo, que le pudiera haber 
tenido muy grande. Gracias á Dios que ya que. el trabajo 
sucedió, fué en tiempo que además de no haber corrido 
V. R. peligro se pudo con tiempo remediar sin que el da- 
ño fuese mayor. 

Lo que hay de nuevo que avisar á V. R. es que vino 
el ordinario de Flandes. Con él se avisa que los holande- 
ses dieron vista á Hulst, con designio de quererla sitiar, 
que el Sr. Infante acudió muy á tiempo, y los obligó á re- 
tirarse con alguna pérdida. 

ítem: que los franceses quisieron sitiar á Arras, en el 



347 

íondado del Enao (Hainault), plaza de mucha importan- 
cia, y los echó mal pareciendo el marqués de Fuentes. 

De D. Antonio de Oquendo escriben que metió la gen- 
,e y dineros en Dunquerque y que peleó con los enemigos 
^ les echó dos vasos grandes á fondp ; el uno era la almi- 
-anta de Holanda, el otro era un bajel grande. Tomáron- 
los un vaso pequeño, que dicen se recuperó. Tuvieron los 
luestros desgracia en que el temporal no les fué á propó- 
ito, porque el viento los dividió, y á los enemigos les fué 
mas favorable, que eso les valió para no quedar acabados 
iel todo. No obstante, quedaron tan mal parados, que avi- 
saron á Holanda apercibiesen armada para las pesquerías, 
porque aquella no estaba para poderlos hacer escolta. Ha- 
lóse D. Lope de Ozes con su navio solo, cercado de siete, 
y les dio muy bien que hacer; acudióle D. Antonio de 
Oquendo y salvóle del riesgo con grande valor, y el uno 
y el otro pelearon aventajadamente. Nuestra armada se 
retiró á las Dunas de Inglaterra, y fué convoyada con 
otros navios ingleses á Dunquerque. Los enemigos se reti- 
raron al abrigo de Calés, muy mal parados y sin municio- 
nes y bastimentos. Dicen los aguardan al salir los nuestros; 
veremos si se atreven á alejarse de Gales; enviah nuevo 
socorro, como piden, de Holanda. 

Ayer se acabaron las treguas ó suspensión de armas 
que habia hecho el de Leganés, con los franceses ; pedian 
de nuevo prorogacion ; no se les debe de haber con- 
cedido. 

Llegó ayer aviso de Italia como habia muerto en el 
Piamonte de enfermedad el general francés cardenal de la 
Valeta, muy sentido de que le habían errado los médicos 
la cura; mejor le estuviera el sentimiento por el empleo en 
que estaba un arzobispo y cardenal. Con este tendrá su 
Santidad 19 capelos vacos. 

Las diferencias del Nuncio aquí se están en el mismo 



348 
estado; él no ejerce ni ejercerá mientras de Roma no se 
ajustaren las cosas que por parte de España están pedidas. 
Dícese le acudia su Santidad al Francés cada mes con 
120,000 ducados pagados en vacantes de España; si esto 
es cierto, buen alivio tenemos que nos bagan guerra con 
nuestros dineros, quien debiera como padre universal, cui- 
dar de la paz con grande esfuerzo. 

Avisan que en Normandía se habian amotinado por 
ocasión de las imposiciones y mudanza de moneda, y que 
el rey de Francia que estaba en León habia ido allá á toda 
diligencia. 

También dicen por cosa cierta que el Francés viéndo- 
se apurado de dineros para los gastos de la guerra, tra- 
ta de labrar 1 2 millones de cobre y de subir el precio á 
la plata y al oro; cosa que todo el reino lleva muy mal, 
porque es impedirles totalmente el comercio con los ex- 
tranjeros, sin el cual perecerán. S. M. se va hoy al Pardo, 
y de allí pasará á Balsain, á la brama, y para el dia de 
Todos Santos volverá al Escorial á hacer las honras de los 
Reyes, y luego se vendrá á Madrid. 

Al marqués de las Navas está dada la Extremaunción; 
toda aquella casa se ha acabado, y pasa el estado á una 
tia suya, condesa de Concentaina. 

De Salsas hay solo buenas esperanzas hasta ahora, y 
se sabe están muy apretados, así de los nuestros como por 
falta de víveres y municiones. Antes de ayer vino correo 
como aparecieron 800 caballos franceses á tres leguas de 
Salsas, y que el duque de San Jorge, hijo del de Torre- 
cusa y teniente de general de la caballería, los habia salido 
á recibir con algunas tropas de nuestra caballería, qué los 
embistió y les degolló 200; tomó algunos prisioneros y los 
demás se pusieron en huida. Los de la plaza quisieron 
hacer una salida y se tuvo aviso por un prisionero lóce- 
nos. Los nuestros teniau orden de ganar el foso. Encon- 



349 
Uronse en el camino los unos y los otros; fueron los fran- 
leses desbaratados; muchos se echaron en el foso donde 
nurieron; ganóse el foso y una media luna y el primer 
¡astrillo, de suerte que hoy dicen ya no pueden hacer sa- 
ídas. En todo esto tienen esperanzas les han de socorrer 
le Francia y que viene ejército de 1 0,000 hombres y 3,000 
caballos. Los nuestros por cartas dicen desean se ofrezca 
sta ocasión. Dios les dé buena suerte y á V. R. guarde 
;omo deseo. De Madrid y Octubre 25 de 1 639.=Sebastian 
ionzalez.=¿Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
511 Sevilla. 

Madrid y Noviembre 2^ rfe 1639. 

.(Tom. 129, fól. 1051— 2.) 

Pax Christi, &€. El correo pasado no escribí á V. R. 
30r estar indispuesto; ya estoy mejor, á Dios gracias. 
' Lo que V. R. me manda haré en habiendo algún. pa- 

de Salsas; hasta ahora no ha salido ninguno. 

Lo que de allá sé avisa en el último correo es lo si- 
guiente: que los nuestros después de ganado el foso y ras- 
trillo hacían hornillos á toda diligencia para volar parte 
del muro, y se espera estarán presto en perfección para 
el dicho efecto. 

ítem: que los franceses la semana pasada volaron cinco 
minas que tenian hechas contra los nuestros; que el daño ' 
que nos hicieron fué muy poco, y que la una de las dichas 
minas, por ser en. la contra escarpa y tener grande latitud, 
reventó contra los enemigo^ y rompió un pedazo de mu- 
ro, por cuya abertura caben diez hombres en ala. Aguar- 
dan á hacer por tres ó cuatro partes brecha para darles 
asalto general. 

También avisan como habia llegado el socorro de 



350 
Francia, y una espía avisó como hasta 2,000 caballos ha- 
bían ido á un lugar llamado la Palma dentro de Francra. 
Fueron de los nuestros otros tantos y Lóucata avisó (que 
era de noche) y con el aviso la caballería francesa montó 
y se puso en orden para recibir á los nuestros; escara- 
muzaron, murieron de los enemigos mas de 100, y 25 
presos; de los nuestros solo hubo dos heridos. 

También dicen que dentrodel estanque (i) que confina 
con Salsas, para avisarles del socorro á los de la fortaleza, 
metieron los franceses algunas barcas, y con fuegos y se- 
ñas avisaban á los del castillo. Entraron de noche tres 
barcas nuestras y al amanecer pescaron tres de los fran- 
ceses , y entre los prisioneros era , un monsiur de mucha 
importancia, del hábito de San Juan, que dio noticia de 
cómo el socorro estaba muy cerca, y que habían venido 
á animar á los sitiados. * . 

El día siguiente llegó aviso estaba á legua y media de 
Salsas el socorro francés; entraron los nuestros en consul- 
ta y Torrecusa fué de parecer que los acometiésemos', y 
que él se ofrecia con un trozo del ejército y la caballería 
á ser el primero que envistiese. El de los Balbases y el ví- 
rey y Mortara, y otros que no, sino que los aguardásemos 
en las trincheras. Después de dos días se tomó otro acuer- 
do y fué que saliesen de las trincheras y se embistiese al 
enemigo: esto fué el lunes pasado, en la noche. Salió el 
ejército, y estando á vista el del Francés, cayó tanta agua 
que en tocando á acometer los nuestros^ dieron á huir los 
franceses, la vuelta de Leocata. Sábese que con la mucha 
agua y recio tiempo, y seguimiento de los nuestros, m.urie- 
ron hasta 300 de los enemigos; cogieron vivos 60 prisio- 
neros. Los caboé franceses, por detener su gente mataron 



(1) Véase la nota de la pág. 34 1 . 



351 
jmas de 400 de los^siiyos, que ni á cuchilladas ni con 
muertes les podían hacer detener. Dejaron, por ir mas li- 
geros muchas armas y pasarían de 600 picas y otros tan- 
tos mosquetes, y cantidad de carros de víveres y muni- 
ciones se tomaron y trajeron á nuestro ejército. 

Ahora entra una cosa bien singular, que refirió el señor 
Conde-Duque á su confesor, y se lá escribieron varias per- 
sonas, yes que dejando*hácia la parte donde está la laguna 
cerca de Saísas 2,000 hombres nuestros, al tocar á em- 
bestir los nuestros en los enemigos, calando las picas y 
sacando las espadas, se vio con la oscuridad de la noche 
en las puntas de las picas y espadas, en cada una una es- 
treUa ó cosa que lo parecía, tan resplandeciente al pare- 
cer como las del cielo, cosa que admiró grandemente á los 
nuestros y los revistió un espíritu tan alentado que diceu 
blasonaban los soldados que si toda Francia los acometie- 
ra, no dudaran de embestirlos. Si lo fuera en una ú 
otra pica ó espada, razón natural se diera de. este suceso; 
mas el ser en todos y en esta ocasión parece tiene mucho 
de» misterio y que Dios quiso favorecer ó con medios natu- 
r;a\es la justicia de su causa, ó con extraordinarios para 
alentarlos, y que fiasen mas del poder divino que de las 
fuerzas humanas. De este suceso no hay duda fué cierto, lo 
demás se deja al juicio de los bien entendidos. 

De Italia y Flandes no hay cosa particular; aunque han 
llegado cartas de Roma deben de ser antiguas. Adiós, mi 
padre, que guarde á Y. R. De Madrid y noviembre 8 de 
l639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. ' 

); El P. Pedro González Bobadilla y Costa, &g. , envían 
4 V. R, mil saludes. 



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•' Madrid y Noviembre i 5 rfe i 639. 

■ ^ .Otb' (Tom. '1 29, fól. 1062-3.) • 

PaX Ghristi, &c. Esta semana vinieron dos córreos, 
el uno de Italia y el otro de F I andes. Del de Flandes solo 
se sabe por cartas diversas cuan mal han llenado las tre- 
guas que en Italia hizo el marqués de Leganés con los france- 
ses, y que el Sr. Infante por escrito lo habia así significado 
á S. M. , y también el Emperador escribe que pudiera la 
ocasión de la suspensión de armas de Italia haber sido de 
grande perjuicio en Alemania, Flandes y Borgoña, pues las 
tropas que de Italia salieron á estas partes las cogieron bien 
fuera del caso y les hubiera ocasionado m*ay ores pérdidas á 
no estar tan vigilantes los que gobiernan. -¡-¿¿í'í 

De D. Antonio de Oquendo solo se sabe se está en el 
puerto de las Dunas, y los enemigos á vista, y el Inglés con 
su armada para no permitir peleen en la Canal. Don An- 
tonio ha escrito solo aguarda viento para salir de allí y 
venirse. Algunos creen se detiene de industria , porqué se 
intenta este invierno hacer cierta facción, y querrán tener 
con la armada divertidos á los holandeses. 

El Palatino del Rin'pasó de Holanda á Inglaterra, á tra- 
tar con su tio de sus pretensiones. Las tres armadas le hi- 
cieron grande salva, y los ingleses han estimado que Don 
Antonio se aventajase tanto en esta acción. 

De Alemania lo que se* sabe es que en la Bohemia ci 
Banier, en un encuentro, los nuestros le degollaron 1,000 
infantes y 61OO caballos* y que. habia ido á Francia á 
hacer. gente, y que le iba siguiendo uno de los generales 
imperiales para deshacerle las tropas que levantase. ítem: 
que el conde de Ansfel (Hansfelt), cabo imperial, habúi 



353 

imado tres ó cuatro fuerzas junto á Constancia, de mucha 
uportancia para impedir el paso del Rin. 

De Italia lo que se sabe es que S. M. recibió respuesta 
e su Santidad en razón del Nuncio, y en la cual dice que 
i S. M. no gusta esté en la misma fornta que han estado 
US predecesores, que esté solo como mero embajador, y 
lasta ahora así corre. 

Su Santidad dicen pretendía , revocar la bula non alie- 
\ando patrimonio Domini Petri, y que á este fin convoca 
odos los .cardenales que son hechuras suyas. El intento es 
)ara hacer duque de Urbino á un hijo de D. Tadeo, á 
uien trata de concertar de casar con hija del duque de 
*arma. Dicen que para que esto vaya mas ajustado ofrece 
>ara el desempeño de la sede una gránele cantidad; él es 
ueño de todo y hará lo que quisiere después de concedí-, 
a su pretensión. 

Ha enviado el Francés por su general á Italia en lugar 
leí cardenal de la Valeta, difunto, á el conde de Arcurt 
Harcourt), casado con su sobrina , la que fué casada con 
^ilorans (Puylaurens), á quien el Cardenal degolló para sa- 
ir de cuidado, por ser este pl privado del duque de Or- 
iens, hermano del Rey. 

Todavia tienen atravesada en Francia la espina del 
nal suceso que tuvieron en Fuenterrabía. Al duque de la 
i^aleta, que está huido en Inglaterra, le hicieron su proce- 
50 del modo que áe hubo en la guerra en Fuenterrabía , y 
e condenaron á degollar y en perdimiento de bienes. Este 
lacia oficio de maestre de Campo, y como no pudieron 
ejecutar por su ausencia en el original, la sentencia se eje- 
cutó en su estatua con todas las ceremonias como si fuera 
)1 original. Al duque de San Simón, que también está hui- 
lo en Inglaterra, y era general del artillería, le condena- 
ton en privación de todos sus bienes, y de todas las mer- 
edés que habia recibido del rey cristianísimo, que eran 
Tomo xv. 23 



354 
muchas. Con esta soldará Rocheliü la desgracia de su 
gente, atribuyendo la culpa á los ministros que procedie- 
ron, según dicen, con gratide valor y excusando al princi- 
pal, porque son ya unos por parentesco. 

Del duque ele Lorena se dice trata de convenirse coi 
el Francés, cansado de verse en tan triste estado. Los fran- 
ceses,*dicen, le piden por condición desmonte á Nansi, \ 
tenga presidio en otras dos plazas fuertes que hay en >i 
estado, con que, aunque le pese hadp estar siempre suje- 
to á Francia, porque lo demás del estado ó es abierto o 
tiene poca dificultad en sujetarlo. Tuvo aviso el Sr. hv 
fante, y envióle á decir le viniese á ver;- esc usóse primeri 
y segunda vez; á la tercera vino á Bruselas donde ha .es- 
tado con S. A. y le fué acompañando á Dunquerque. Tie 
jie este caso una circunstancia muy trabajosa , que dich ) 
duque se ha casado con una señora viuda, del condado d: 
Borgoña, muy hermosa y noble (1 ) y dice fué nulo su prime i 
matrimonio. Esto no está averiguado, y lo otro está hecho 
y tiene mala apariencia. 

Tomamos en Italia á Alba, con que queda cerrado tod ) 
el Tesin (Tessino) y mas injposibllitado el socorro d»;! 
Casal. • 

Remato con el suceso que tuvimos en Salsas el dia di 
los Difuntos. Ya tengo avisado como estaban los frances(í 
muy cerca de nuestro ejército, con deseo dé socorrer 1; 
plaza, y de esto tenian aviso nuestros cabos. El dia an(( 
de los Difuntos se vieron las caras; toda la noche nos to- 
caron al arma para tenernos desvelados. Al amanecer tc- 
caron á marchar y duró el disponer su gente hasta las ocb 
A esta hora empezaron á bajar por unas montañuelas; 
vaba la vanguardia la flor del ejército. A cosa dcmedioc 



lod 



(1) La condesa de Cantecroix. Véase lo que ya se dijo en la pii 
na 32:). 



355 
^e acercaron tanto que con la mosquetería se les alcanza- 
>a. Salieron por tres veces tres tropas; la primera no hizo 
ino llegar á diez pasos de las trincheras, y sin aguardar á 
ñas como si en esto hubiera hecho mucho, se retiró, con 
)érdida de poca gente. Salió la'se^unda; esta se llegó á 
losotros algunos pasos mas, ¿^ hizo lo mismo que la primera, 
/^iendo nuestros cabos que sin hacer nada se les retiraban, 
' que parecia mas ceremonia que guerra, dieron orden, 
i acometian tercera vez, que saliesen por los costados dos 
aangas de caballería é infantería y los cortasen, para que 
10 se» retirasen con tanta priesa. Salió otra tercera tropa, 
oayor en número y gente que ninguna de las pasadas, y 
[onde venia la flor del ejército, y acometieron con el ím- 
letu que suelen nuestras trincheras, y hubo algunos que 
egaron á subir á lo alto de ellas, de donde fueron derri- 
lados al foso. A esta sazón salieron por los costados la ca- 
allería é infantería, y^ fuera lo mismo que lo de los pasa- 
os si hallaran el paso tan desembarazado. Los nuestros 
lesde las trincheras y los que salieron por su parte les 
iieron una valiente mano. Quedaron 300 monsiures muer-^ 
os, oficiales y gente noble; de los demás mas de 500; los 
leridos -fueron muchos, y lo de mas estima es que de los 
luestros unos dicen fueron solos dos los muertos (i), otros 
licen son 14. Retiróse todo el ejército á un pueblo que se 
lama la Palma, y dejáronsela á los nuestros, cuyos des- 
>ojos fueron muy ricos pdr ser de gente principal, donde 
os soldados hallaron mucho dinero y joyas que 'tráian 
onsigo, y muy lindos ve,slidbs. Tomáronse trece bargas 
[ue venian por la laguna para meter en Sals&s al abrigo 
íel ejércitQ; traian bastimentos y municiones y algunos tí- 
os pedreros. El dia siguiente de este suceso amaneció el 

' . \i Mi i 'i ti «i I ..i : u-_» u. 



^\) Véase púg. 341. 



. 356 

campo lleno de cuerpos muertos y todos en pelota, por- 
que los soldados aquella noche alzaron con todo, y 'envió 
el de Conde á pedir 20 cuerpos de personas señaladas pa- 
ra enterrarlos, y se los dieron. Esto está en este estado y 
la plaza muy apretada; no hay sino encomendarlo á Dios, 
que guarde á V. R. De Madrid^ Noviembre 1 5 de 1 639.= 
Sebastian Gonzalez.==Al P. Rafael. Pereyra, de la Compañío 
de Jesús, en Sevilla. 

La relación que V. R. pide no la hay aquí en Míidrid 



Madrid y Noviembre 22 í¿e i6S9. 

(Tom. 129, fól. '1060.) 

Pax Ghristi, &c. Cuidadosísimos hemos estado eslu 
dias porlas malas nuevas que nos (Jaban de nuestra ar 
mada, que estaba en las Dunas de Inglaterra, porque S' 
sabia hablan peleado, y decian el suceso era infeliz, y qu>' 
los holandeses con 1 1 navios de fuego la hablan preten- 
dido quemar (1). Con esto los idiscursos eran- varios: uno> 
que todo habia perecido con incendio ; otros que no& habiaii 
echado á pique 40 navios y quemado otros muchos; sol) 
habia de consuelo que de dos cartas de Francia, la uní 
decia hablamos perdido cuatro navios, y la otra doce, v 
que bI enemigo habia salido cotí mayor pérdida. Estos y 
otros discursos habia muy en contra de nuestra armada. 
, Llegaron por último cartas de Inglaterra del Rey y d» 



(1) Este eombale precedió á otro mas sangriento deque se habla, 
después. Dióse en las costas de Holanda intentando D. Antonio de Oque i 
do, quet iba por general de nuestra armada, desembarcar en Mardiqu*^ 
los socorros de gente destinada á Flandes De sus resultas D. Antonio hu 
bo de hacer vela á las costas de Inglaterra y meterse en las Dunas (Down* 



^ 357 

luestro embajador, y del señorlDfante,eldia siguiente, con 
a relación de D. Antobió de Oquendo , muy por menudo, 
^ué el caso que estando los nuestros en las Dunas con su 
irmada, y por una parte los enemigos con 70 navios, y 
ie la otra 12 navios del rey de Inglaterra, para impedir 
[10 se pelease en la Canal y ponerse de parte del que fue- 
56 acometido contra el que acometiese. Don Antonio de 
Oquendo, sabiendo que los enemigos hacian el esfuerzo 
posible por juntar navios para dar en nuestra armada, y 
¡quemarla ó afondarla, envió en una fragata al almirante de 
Inglaterra con un capitán á decirle como tenia aviso que 
os holandeses con todo esfuerzo trataban de reforzar su 
armada, y que embargaban cuantos vasos habia y llega- 
ban á sus puertos; que si le era lícito , mas queria pelear 
con ellos , al presente que eran 70 vasos, que después, que 
no sabia el poder que juntarian. Respondió el almirante 
que su Señoría no tuviese recelo de ser acometido, por- 
que estando en puertos de su rey , y con salvaguardia, que 
él tenia orden de ponerse al lado de quien fuese acome- 
tido , y que si los holandeses le acometiesen le tendria por 
suyo, y si él acometía seria fuerza cumplir la orden de su 
rey y favorecerá Holanda. Con esto Jos nuestros se ase-» 
gura ron algo, aunque no de suerte que no se previniesen 
bastantemente para el suceso venidero. Los enemigos 
cada dia enviaban naos de guerra para reforzar su arma- 
da, hasta los 20 del pasado, que entonces llegarían en to- 
das las que habían juntado á 125 navios de fuego, antes 
mas que menos. A Ips 21 se levantó una marea, y empezó 
á picar el aire, con que acercaba al puerto á los enemigos 
y desviaba á los ingleses de su puesto. Viendo D. Antonio 
de Oquendo y D. Lope dé Ozes (Hoces) que el enemigo 
se les acercaba con muestras de quererlos acometer, qui- 
jsieron con consejo de todos los mas principales de la ar- 
mada salir á la mar y pelear, y no ponerse á riesgo de 



358 
que los quemasen, copfiados en 'el seguro del Inglés. 

Salió primero D. Antonio con ' su escuadra, D. Lope 
que iba en la Teresa con la suya, D. Andrés de Castro que 
restaba varó con seis navios y impidió la salida de los 
otros. 

Empezaron la pelea D. Antonio de Oquendo y Don 
Lope, y se batieron valerosamente , echando á fondo al 
enemigo muchos navios. Los cuatro primeros que llegaron 
á la Teresa los echó á pique, y luego otros dos. Aferró con 
ella la almiranta de Holanda y otro navio que echó por el 
otro costado de la Teresa, y traíalos la Teresa á mal traer 
y viendo el riesgo que corrían los holandeses, trataron de 
quemarla. Echáronle cuatro ó seis navios de fuego, que 
embistieron con gVande ímpetu, y la pegaron fuego. 

Ya en este tiempo D. Lope dé Ozes (Hoces) estaba 
con un brazo menos que 1§ habia llevado un tiro, pelean- 
do varonilmente. Cuando la almiranta y compañera holan- 
desa vieron se quemaba la Teresa, trataron de desafer- 
rarla, y los nuestros lo impidieron valerosamente, sin es- 
capar ninguno sino fué un artillero nuestro en una tabla. 
D. Antonio también peleaba como de él se podia esperar» 
y pretendieron hacer, de su navio lo mismo los holandeses; 
mas él les hurtó el cuerpo* lindamente, pasando por I 
navios de fuego, sip que le ofendiesen , juntándolos o 
grande prisa á ellos y á los demás á quien siguieron al 
gunos de su escuadra. 

Ya á este tiempo se levantó una tempestad tan gran- 
de, que á unos y á otros los echó* por diversas partes 
aunque acabada se halló D. Antonio en el mismo parajci^ 
sin enemigos con quien pelear. .Tomó la via de Mastrich (f 
puerto nuestro, adonde entró co'n parte de su escuadra, y 



N 



^1) Asi en el original; pero parece habrá de leerse Mardick junto á 
Dunqucrquc, pues Maéstricht no es puerto de mar. 



• 359 ' ♦ 

adadia iban entrando, unos allí, otros en Dunquerque. 
aros se volvieron á las Dunas, y tres aportaron á Vique (1 ), 
uerto de Inglaterra. 

Faltan de nuestra armada diez -navios, tres que echa- 
on á pique,. la Teresa que se quemó (2), y seis que vara- 
on en las Dunas y se abrieron salvando la gente, artille- 
ía, municiones y jarcias. Tres navios han aportado á la 
loruña: los enemigos' perdieron 25 -navios, que se les echa- 
on á pique.^ Hasta el'dia de la fecha que escribió el se- 
lOr Infante, no habian entsado en Holanda «ino solos 60; 
os demás, fuera de los echados á pique, no se sabe den- 
le estáft, ó si la tempestad los acabó, que por lo menos 
ilgunos no habrán dejado de perecer, como perecieron 
;n ella 30 navios de franceses mercaderes, que llevaban 
dnos y otras cosas de Francia á Holanda, que con la 
uerza de aire habian dado en varias rocas de Inglaterra 
j héchose pedazos. Este ha sido el suceso de nuestra ar- 
uada en las Dun^is. . 

'j Escribe D. Antonio á S. M. que^ aunque el suceso no 
ira como él deseaba, mas que había sido mejor de lo que él 
esperó. El rey de Inglaterra ha mostrado grande senti- 
miento del atrevimiento de los holandeses, y ha preso á 
m almirante, por no haber ejecutado sus órdenes, y aun- 
que se escusa con que ya él procuró tirar á la armada 
enemiga, sino que el viento le desviaba, hay quien mali- 
bie iban los tiros sin bala, y hace muy sospechoso el caso 
BJ asegurarnos por una parte y por otra acercarse los éne- 



(1) Quizá Harwich. 

(2) DcSste navio que era de porte de mil toneladas y montaba 60 piezas 
de artillería ( cabida y número de bocas poco común en aquellos tiempos) 
trata largamente Bernabé de Vibanco en su Historia MS. de Felipe IV, li- 
bro IV. Dice que cra el mejor vaso que surcaba la mar y pertenecia á la 
larmada de Portugal, al mando de D. Fraiicisco Feixo, de quien se trata- 
rá mas adelaffte. • 



360 . 

migos al tiempo que él se alejaba.. Ya D. Antonio escribe 
que será dicha, si esto -no sirve de escarmiento. 

Al mismo tiempo que nuestros navios iban entrando 
en Dunquerque, llegaron las fragatas de aquel puerto con 
cuatro presas de cuatro navios holandeses, que veniandel 
Brasil, muy ricos de azúcar y otras mercadurías. El uno 
aprecian en 300,000 ducados, y lo de mas estima es las 
cartas originales que envia á Holanda el sobrino del de 
Oranje, gobernador de Pernambuco", donde le dice está 
muy apretada» hoy y que si ng le socorren con esfuerzo 
grande, será fuerza el entregarse. 

Gomo el de. Oranje vio á los nuestros ocupados en 
Dunquerque con el cuidado de nuestra armarfa, le pareció 
era buena ocasión para ponerse sobre Giieldres. Súpolo un 
cabo .nuestro y fuele á recibir, y le dio una muy buena 
mano, con que volvieron muy descalabrados á Holanda. 

De Ostende y de Dunquerque han salido 16 navios 
para las pesquerías de Jos holandeses.; si Dios Jes da 
ventura seria el mayor suceso que podíamos desear el 
desbaratarlos, porque es quitarles el comer á los del 
pueblo, con que se podrá con mucho fundamento es- 
perar que habrán de mudarse las cosas muy en favor 
nuestro. i 

Brisac está dividida en tres parcialidades; 'unos quie- 
ren al Enaperador, otros al rey de Francia, otros al Pala- 
tino. Este se puso en camino para Inglaterra, comunicó 
las cartas que habia recibido de su tio, y queria irse á 
Alemania por Francia. Dióle su tio dineros y ofreció no 
dejaria salir del puerto en ocho dias vaso ninguno grand<' 
ni chico. Partió con grande secreto el Palatino,' y ^ntró en 
Francia encubierto y por su desgracia en Nevers le cono- 
cieron, y luego fué detenido del gobernador. Dio aviso al 
Rey y privado, y mandaron fuese á hacer compañía al rey 
de Polonia, preso, mientras se averiguaba la (^usa de su 



361 
viaje: asi tratan á los confederados, que lo es el Palatino 
del cristianísimo. 

De Salsas lo que hay es que se tiene por moralmente 
cierto que en todo este mes se rendirá la plaza por falta 
de víveres y municiones, y por los muchos enfermos que 
dentro tienen, y lo hubieran ya hecho los soldados á no 
haberles ido á la mano el gobernador con halagos y ca- 
ricias. 

Por la desgracia que tuvieron de las barcas perdidas 
en el lago, que les tomamos^ prendió el de Conde al hijo 
del gobernador de Leucata, y le degolló, y el padre temien- 
do lo mismo, se nos ha pasado á nosotros. El de Conde 
quiere culpar al muerto de poco advertido en la disposi- 
ción para escusarse así. 

El P. Pedro González y Crespo y Costa y P. Bobadilla 
envian á V. R. mil saludes, y quédese V. R. con nuestro 
Señor que le pague el favor que me hace, el cual me dio 
el Padre que lo traía. De Madrid y Noviembre 22 de 
i 639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Las mercedes que se han hecho á la mujer de D. Lo- 
pe de Ozes (Hoces), difunto, son: título de conde á su hijo 
y una futura sucesión de una encomienda de 2,000 duca- 
dos á su mujer, los emolumentos de oidor de Indias por 
sus dias, y después de ellos á su hijo, y que sirva la plaza 
en teniendo edad; á la hija llevan á Palacio por menina 
de la Reina. 



Madrid y Noviembre 29 de 1639. 



■r • 

*^' (Tora. 129, fól. 1043.) 



. Pax Christi, &c. Padre mió: esta será breve porque el 
tiempo no da lugar á mas. 



362 
* Murió de repente Julio Céáar, que era factor de los 
Fúcares: tenia la Cruzada y papel sellado^ y creo no que- 
dan sus negocios en mal estado, no obstante que los que 
tienen dineros en su poder los tuvieran mas seguros en 
sus casas. .mmátmniñi 

Murió D. Carlos de Ibarra en Barcelona de enfermedad; 
cumplió como buen caballero en todo con sus obliga- 
ciones. 

" De Salsas lo que hay de nuevo es que hoy llegó cor- 
reo á S. M. que estaban parlamentando para entregarse. 

De Alemania lo qué se sabe por un correo de Italia es 
que Picolomini, con la gente que sacó de Flandes, dio en 
un pueblo de los confines de la Alsacia, que era plaza de 
armas del rey de Francia, y les tomó todos los víveres 
que tenian recogidos, municiones y bastimentos, cosa de 
grande importancia. De vacas pasaban de TOO; carneros 
4,000; de trigo 1,000 fanegas, &c. Llevóse presos muchos 
de los mosiures, á quien el repentino acometimiento no dio 
lugar á subir á caballo para ponerse en cobro. 

De Flandes avisan que los enemigos, que estaban en 
Mastrich, salieron á hacer una correría para robar el país 
en ocasión del divertimiento de los nuestros con la arma- 
da. Sucedióles bien al principio, porque robaron 6,000 ca- 
bezas de ganado, que estaban en el campo, y prendieron^ 
algunas personas. Tuvieron noticia los que estaban en 
fortalezas circunvecinas, y juntándose les cortaron el ca^ 
mino, y llegando á las manos los desbarataron con muer- 
te de la mayor parte de los enemigos, y los demás huidos, 
de los cuales apenas escapó ninguno, porque murieron en 
la ciudad de Lieja y quitáronles la presa, dando libertad 
á los que llevaban cautivos, y lo mejor es. que. apenas 
hubo mudrtos de nuestra parte sino fué cual y cual, y los 
heridos fueron muy pocos. 

De Roma avisan que un pariente del embajador de 



363 
Francia (1), yendo por la calle vio, llevaban los esbirros á 
uno condenado á galeras, y se lo quitó y le dio libertad. 
Sintiólo el Papa y díjole al embajador si se habia hecho 
con su orden, á que respondió que no por ningún caso, y 
replicóle : « pues déseme satisfacción. » Hízose sordo y tú- 
vole encubierto tres meses en.su casa, hasta que le pare- 
ció era buen tiempo para enviarle á Francia, y salió con 
el delincuente "y otros dos criados en una carroza un dia 
muy de mañana, por el camino de Frascati. A la mitad 
de él, 16 hombres enmascarados y en caballos, todos con 
carabinas, hicieron parar la carroza, y corrieron las corti- 
nas. Alteróse el embajador, dijo si le conocian y respon- 
dieron conocian á su excelencia, mas que les habia de dar 
al caballero que llevaba consigo. El hizo mil bravatas so- 
bre el caso; mas apuntándole las carabinas para dar con 
él en tierra , lo entregó y allí delante de sus ojos le ataron 
y cortaron la cabeza, llevándosela á Roma y dejándole el 
cuerpo al embajador; caso bien particular. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. como deseo. Ya 
avisé á V. R. como el P. Bobadilla me dio aquel recado. 
Viva V. R. mil años, y reciba mil saludes del hermano 
Solano, en cuyo aposento escribo esta. De Madrid y No- 
viembre 29 de 1 639.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



(1) Refiere el suceso aunque con alguna variedad Baños y Velasco en 
la YI Parte de la Historia Pontifical, pág. 175. El muerto era caballerizo 
del embajador de Francia, el mariscal d'Estreés ( Francois Annibal) her- 
laano de la célebre Gabriela d'Estreés, favorita de Enrique IV. 



364 
Valladolid y Noviembre 24 de 1639. 

(Leg.** suelto, núm. 4, fól. 602). , C 

• 

Pax Ghristi, &c. Un religioso carmelita, llamado fulano 
Celedón, de edad de 60 años, habia sido dos veces pro- 
vincial, calificador del Santo Oficio, y dueño de toda la 
provincia: hombre estimadísimo, muy grave, cuerdo y 
compuesto, á quien el duque de Lerma en su privacía ha- 
bia propuesto para obispo de Zamora, y lo fuera, á no 
haberse antes puesto este sol en su lamentable ocaso y 
caida. Ahora, después de tantas glorias, edad, oficios y 
aplausos, dejado de Dios, con otro religioso grave que era 
prior de Segovia, y habia sido su secretario, se entraban 
en Avila á comunicar deshonestamente con dos monjas, 
hermanas del convento de la Encarnación (donde fué re- 
ligiosa la Santa madre Teresa ) con tanto escándalo, que 
fueron vistos dentro muchas veces de las religiosas de la 
dicha casa. Llegó el escándalo á oidos del Rey y del Nui 
cío; este proveyó de juez de fuera de la propia religioi 
religioso de la misma orden, porque el fiscal presente ei 
discípulo y hechura de Celedón. Volvió el señor Nuncio 
fiscal, este trajo los. reos á este convento; á las monjas en- 
vió á otro, con guardas; á todas prisiones y clausura. 

Ahora, el martes, el provincial que se llama Orbea, de 
la casa del conde de Oñate , pronunció sentencia en pre- 
sencia de todo el convento, y de un alcalde del crimen, 
D. Pedro de Alarcon, en que traídos allí con sus hábitos 
los dos reos, los condenan á quitar el hábito y á cuatro 
años de galeras de remo. Quitáronles los hábitos allí lue- 
go, y el cerco de las coronas, y puestas unas sotanillas y 
ferreruelos pardos, los entregó al alcalde; este los cogió 



365 ' 
luego en su coche, llevólos á su casa, y la mañana siguien- 
te con guardas y dos alguaciles los envió al remo al puer- 
to de Santa María, cosa que ha puesto pasmo al mundo, 
y yo no acabo de salir de tan estupenda admiración, la 
mayor que en mi vida he tenido en materias tales. 

Era el Celedón mi amigo, conocido comunmente en la 
tierra y cahficaciones de Inquisición,' y le tenia en un pre- 
dicante (1 ) tal, que ahora decir (?uatro años de galeras es 
como decir que va á ellas el hombre mas grave que cono- 
cemos en nuestra [Compañía. ¡ Sea Dios glorificado en sus 
juicios ! La sentencia de las monjas no admira tanto: des- 
tierro perpetuo de su convento, privación perpetua de ve- 
lo, ayunos de pan y ¿igua no sé cuantos dias en la semana, 
pública disciplina los viernes, y otras inhabilidades; en- 
cerradas en dos celdas de donde no salgan sino es á co- 
mulgar una vez cada mes; pero ¿ qué tiene que ver esto 
con cuatro años de galeras? Bien que las merecieron bien, 
porque entraron muchas veces con capa de ser prelados, 
y auq dicen que era antiguo y ordinario el delito, y que 
algunas veces pusieron las monjas fuego al convento para 
que ellos -entrasenr.gfui stat videat ne cadat. ¡ Dios nos ten- 
ga de su mano, y á V. R. guarde como deseo. Valladolid 
y Noviembre 24de 1639(2). A miP. Rector mis saludes;= 
Juan Ghacon.=-Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 



(1) Hoy dinamos <« le tenia en tal predicamento.»» 

(2) Aunque esta carta tiene la fecha de 1639, debe de estar equivoca- 
da, pues la firma el P. Chacón, cuya muerte queda ya anunciada á pági- 
na 347. Así pues, ó es del 1629, ó la equivocación está en el raes. . 



•306 
Madrid y Diciembre i."* í/e'1639. 

(Leg.° suelto, núm. 4, fól. 543.) 

Salsas se está como hasta aquí , y por nuestra parte 
no se hace mas que sitiarla, sin tirar, minar, ni haber or- 
den de más diligencias , y»así se espera á la merced de su 
hambre, y todavía tienen bizcochos y alguna sardina [do- 
drida, todo para dos semanas; mas no tratan de parla- 
mentar, aunque de nuestra parte se les amonesta que nc 
se les hará ninguna cortesía dilatándolo. El conde de Mo- 
lina ha mejorado. '^^^a /iu^^- í^í^^^í ob atv 

Ayer llegó de Barcelona correo del marqués de Villa- 
franca (que siempre se alza con las bendiciones y deja cor- 
rer los reveses), que Salsas parlamentaba, y que habia d( 
una parte y otra rehenes, con que se puede esperar presk 
correo . de que se ha cobrado. Murió en aqueHa ciudaí 
D. Carlos de Ibarra. 

Uno de los franceses se arrojó por las murallas y s( 
hizo de nuestro bando; dijo que no tenían los suyos vitua- 
llas, y que se darían apremiados por la necesidad. 

Ha entristecido mucho á toda Narbona-el infeliz sucesí» 
que los franceses tuvieron en una* refriega que días h< 
trabaron: murieron en ella muchas personas; de importaa- 
cía, especificándose siete títulos, cincuenta caballeros, qui- 
nientos soldados: "fueron los heridos, mil. 

Correo ha venido ahora á esta corte de Salsas, qu» 
trae las condiciones que piden los franceses para darse 
aun no se sabe si las han de tener por bien: solo esperai 
los nuestros la resolución que se les enviare, para seguí 
ella , obrar sin dilación. Esto de Salsas. 

Habrá oolio ó diez dias que salió decreto para que to- 
dos los. tribunales, juntas y consejos enviasen copiaste 



:i67 
todas las consultas y pareceres en que hubiese intervenido 
el Conde-Duque. Habrá bien que hacer. 

Ha quedado este año destruido el mas fértil , aunque 
corto pais de Flaudes, que es el de Bas, por ser como co- 
razón de ellos, entrañado en el Condado, en el marquesado 
del sacro Imperio y ducado de Brabante; y escriben que- 
da de suQrte que no podrá hacer defensa para que el año 
siguiente no haga (el mar) pié en él, donde por cortaduras, 
metiéndose el mar, se apoder.e de ellos; y mas habiendo 
hecho puerto capacísimo en las Filipinas, de donde si to- 
mase él Sax ó otro cercano al mismo, se meteria el mar 
por las tierras y las navegaría hasta Gante , que es lo que 
siempre se ha, temido, y en cuanto tuviere al Din, que 
ganó esíe año, para defensa de los estados que miran á 
í' rancia es menester sustentar ejército, que es mas que 

perderlo (1). ^ 

Con las grandes ocasiones dé guerras que se ofrecen, 

dicen que se escribe á los señores y caballeros, mandán- 
doles que asistan y salgan con efecto. 

Dícese por cierto hay cartas de S. M. en particular 
mandando que se abran otras cerradas que las acompañan 
con órdenes, que se hagan recibimientos grandes á una 
persona grave que llegará allí, y nómbrase en las cerra- 
das. De esto se debió conjeturar que venia á España la 
reina madre, qué se dijo estos dias aunque sin funda- 
mento. - . ' 

Háse trabajado estos dias en el Retiro con mil seiscien- 
tas y mas personas; trabajan ahora mil cuatrocientas, y 
así la junta de aquello se vale de los expedientes que se 
ofrecen para obras tan magníficas. 

Brisac y los capitanea de Beymar (Weimar) y gente, 



(t) Algo oscuro está todo este párrafo, pero no tenemos medios hábiles 
para corregirle. 



368 
son ya del Francés , y uno de los cabos gobierna aquella 
fuerza , que es la de mayores conveniencias y consecuen- 
cias de Europa. 

De Bohemia y Misnia se retiraban los suecos por los 
imperiales que allí cargaron y los seguían , y así se espera 
que los retirarán aun en Sajonia y de Brandemburgo; mas 
puede temerse que no vuelvan como otros años. quedán- 
dose en Alemania, de donde saldrán tarde, y mas los que 
están de esta parte cerca d$ Francia espaldeados con Bri- 
sac y Francia. De Madrid á 1 .° de Diciembre de 1 639. 

Madrid y Diciembre 6 de i 639. 

(Tom. 90, fól. 1041.) 

Pax Christi , &c. De Salsas no tenemos nada ; salieron 
de aquella fuerza por mandado del gobernador á parlamen- 
tar tres capitanes , fiados mas de su astucia , que con ella 
deseaban encaminar mejor su partido que da la razón, 
pues ninguna tenian en lo que pedían, antes manifestaban 
habia tramoya en la propuesta, la cual era se les diesel 
tres semanas de término , en las cuales no hubiese hosti- 
lidad y licencia para escribir al príncipe de Conde les eni 
viase socorro , y que la carta abierta se remitirla al mar- 
qués, de Espinóla para que vista la llevase un francés al di 
Conde; que pasado este término, si no fuesen socorridos, 
se trataría de la entrega de la plaza. Vistas por los nues- 
tros las condiciones, les pareció que esto era un buen mo- 
do de quererlos entretener este tiempo, y con él ganarle 
para mejorarse y dar ocasión con la dilación á que los su- 
yos se pudiesen juntar y tornar á probar ventura, por si 
acaso la tenian mejor que hasta aquí, y no habiendo hos- 
tilidad, conservar las pocas municiones que tienen para 
cuando la ocasión les diese oportunidad de emplearlas con 



369 

las utilidad suya. Fuéles respondido por parte del mar- 
ués que solo les dária diez dias de término , en los cua- 
ís no habría hostilidad , y que si pasados estos no fuesen 
ocorridos habian de entregar la plaza sin otros ningunos 
cuerdos, y que para la seguridad habian de dai- rehenes 
satisfacción. ítem que en cuanto á escribir al príncipe de 
iondé , que le escribiesen pidiéndole lo que quisiesen en 
•rden á su conservación; mas que la carta no la habia de 
evar francés sino castellano, porque el francés le podia 
lecir de palabra lo que ellos quisiesen, distinto de lo que 
n la carta iba, y podia ser en grande perjuicio de los nues- 
ros. Con la cual respuesta el castellano mandó se viniesen 
3s capitanes á Salsas, y cesó el tratado, y los nuestros 
Tosiguen en sus galerías para hacef hornillos y brecha 
on el fin de dar asalto lo mas presto que la oportunidad 
38 diere lugar. Deseaban excusarse por coger la plaza mas 
ntera y sin ruinas que reparar; mas la necesidad los obli- 
arSi á tomarla como pudieren. 

lio teniente del eoride de Molina , de nación italiano, 
jé preso á los principios,, cuando los franceses hacían de 
a plaza de Salsas surtidas, y muy mal herido. El goberna- 
lor francés Iq hizo buen tratamiento y comía siempre con 
i á su mesa. Viendo la necesidad de la plaza, y que el 
nismo gobernador no comía sino un pan como de cebada, 
r durísimo, y unos garbanzos cocidos con aceite, le dijo 
m día: «Señor teniente, yo no os puedo regalar como deseo; 
iquí lo pasáis mal ^ y nos sois dé costa y gasto en tiempo 
[ue no necesitamos del. Dadme la palabra, y la mano, de 
[ue si la plaza se socorre volvereis á sev mi prisionero , y 
d y curaos en buen hora.» El se lo prometió y juró, y 
on tanto le abrieron la puerta y se vino á su tercio. Este 
[firma haber muerto de enfermedades y de las ocasiones 
![ue se han ofrecido de pelear mas de 1,400 dentro de la 
|>laza, y todos los mas de los nobles que sé metieron den- 

• Tomo xv. 2 i 



370 



tro coalas incomodidades y mal pasar habían muerto, quo 
lo ordinario era morir cada dia ocho ó diez, que lo qm 
comian los soldados era bizcocho, tan duro y podrido qm» 
casi los más estaban enfermos, y que los sanos que podiaii 
tomar armas serian como 400 ; que lo que sustentaba la 
plaza era el valor del gobernador , que con caricias y ha- 
lagos los detenia, fiado de que serian sin falta socorridos 
muy en breve. 

El duque de Luis (1) quiso se volviese otra vez á inten- 
tar el socorro de Salsas, áque no salió el de Gondé viendo 
el grande estrago qué en dps ó tres ocasiones habia reci- 
bido. Tuvieron palabras de sentimiento, y el de Luis so 
retiró del ejército; recelóse de algún desaire del de Gondé 
y se fué por la posta á París. 

Los nuestros que están en las trincheras se van por ter- 
cios de quince á quince, días remudando, y se alojan en 
los pueblos circunvecinos; con este alivip pasarán con mo- 
nos trabajo el rigor de los frios. 

De Flandes hubo aviso por Italia como el marqués do 
Fuentes, general de la mar y gobernador de Dunquerqijo, 
quedaba muy malo de tabardillo. Será grande pérdida si 
falta, porque el tiempo que allí ha estado Ija gobernado 
muy av^entajaSamente y tenido muy buena suerte. 

Además de las presas que los navios de Dunqu^ 
que hablan hecho en la ocasión de la pelea de lauest 
gente, y tengo avisado, con este ordinario, avisan se han 
tomado á los enemigos otros de nuevo , que llegarán en 
todos á veinte y cuatro navios, los mas pequeños y lo> 
siete grandes. 



ado 
m 



(1) El aquí llamado. dtt^Mí? de Luis por el P. González, no puede ser om' ■ 
que Luis Carlos, duque de Luynes y de Chevreuse, Üijo de Garlos d'Albert 
duque de Luynes , favorito de Luis XIII y condestable de Francia; pero lo: 
escritores de aquel siglo eran poco exactos en escribir los nombres propios 
El mismo Feliu de la Pefia, Anal, de Caial., lib. XX, cap. 3.", le llama Luy. 



37-1 

De Alemania avisan que con la salida en campaña del 
irchiduque, hermano del Emperador, se iba aquello me- 
orando notablemente; que habiá hecho plaza de armas en 
^raga, metrópoli de Bohemia, y que tenia juntos entre in- 
antería y caballería 25,000 hombres, á los cuales se les 
la de agregar la gente que lleva Picolomini, que va por 
u teniente, con que sé hará un numeroso ejército y bas- 
ante para defender y ofender á los enemigos que se les 
)pusieren. 

V. R. reciba rail saludes de todos los PP. á quien V. R. las 
íttvió, y quédese con Nuestro Señor que le guarde como 
leseó. De Madrid y Diciembre 6 de 1639.==Sebastian Gon- 
;alez.==Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Jevilla. 

Madrid y Diciembre 1 3 de \ 639. 

. (Tom. 129, fól. < 048-9.) 



Pax Christi , &c: De Londres han venido cartas en que 
e cuenta el suceso de nuestra armada en aquellos mares. 
Jna de ellas que me ha proporcionado uh amigo , dice así: 

Ya V. E. habrá entendido las nuevas del suceso de la 
irmada de España en nuestras Dunas, de la cual pienso 
K)ca causa tendrán los holandeses de holgarse , pues di- 
en les faltan bien cuarenta bajeles suyos , y que veinti- 
uatro delloS fueron á fondo. La Santa Teresa , alirfiranta 
€ Portugal, se quemó desta suerte. Embistiéronla los ho- 
mdeses primeramente con tres barcos de fuegos artificiá- 
is, de las cuales se defendió tan bien que los echó á fon- 
o (i). Era el mayor galeón de toda el armada, con 600 



(1) Puede verse k relación qu'e hace en otro lugar el P. González, aim- 
ae tanto en una como en otra^ nuestra pérdida, en esta desgraciada* fac- 



372 
hombres. La segunda vez la embistieron con cuatro navios 
de fuego y uno de guerra enemigos, combatiendo para dar 
en que entender á los de Santa Teresa , mientras se íes pe- 
gaba fuego; pero la artillería enemiga no hacia mas mal en 
ella que si fuera una peña. Al fin pegó el fuego de tal ma- 
nera, que se quemó totalmente con el navio holandés, de 
suerte que se quemaron seis. Ya se va recogiendo la armada 
española y gente que anda repartida en este reino , vol- 
viéndolos á las Dunaas para embarcarlos, porque el Rey 
ha mandado que se envien á Dunquerque con los veinti- 



cion , está bastante disminuida, como puede probarse por cartas de marinos 
que en ella se hallaron. En el códice H. 72 de la Biblioteca Nacional de 
esta corte se encuentra al folio 83 una carta manuscrita del almirante 
Francisco Feixo, fecha en la Haya- á 15 de Noviembre de 1639, en que da 
cuenta desde su prisión , de la pérdida de los navios de Dunquerque á que 
alude en este párrafo el P. Sebastian. A vista de Calés, á donde llegó á IS 
de Setiembre, nuestra armada descubrió á diez y ochó b;tjeles de los enemi- 
gos por la parte de barlovento. Escaramuzóse algún tiempo con ellos, mas 
habiendo acudido á media noche otros diez y ocho, y siendo desiguales nues- 
tras fuerzas, fué preciso tomar puerto en Dunas (Downs) en la costa de In- 
glaterra-, no sin alguna pérdida y después de haber agotado toda la pól- 
vora y municiones. Como el principal objeto de nuestra armada era llevar 
gente al Infante Cardenal, D. Antonio de Oquendo que la mandaba, deter- 
minó , después de oido el parecer de sus capitanes , salir á la mar ; lo uno 
porque el enemigo, muy superior en fuerzas , daba muestras de no respe- 
tar aquel puerto amigo , y parecía querer meterse dentro ; lo otro, porque la 
gente se moria de necesidad y trabajo , y cada dia habia menos para tri- 
pular los galeones y servir las piezas. Pidiéronle á Feixo su parecer , y re- 
presentó la falta que habia en la armada de todo , y en particular de gente. 
Los mas (dice) eran gallegos forzados , que ninguno se había embarcado, y 
tan acuitados é inútiles que no eran de ningún provecho. Siendo la arti- 
llería el arma mas importante, particularmente batallando con navios de 
Holanda , porque son diestros en ella y pelean de lejos sin querer abordar; 
tenia nuestra armada tanta falta de artilleros, que trayendo el enemigo 
para cada -pieza dos y un ayudante, en la nuestra no alcanzaba un arti- 
llero para cuatro pie¿as, y muchos navios no tenian en todo cuatro arti- 
Ikjros , y los mas que habia eran inútiles para su ministerio. La mayor parte 
de la infantería era nueva y desnuda: dos cosas harto á propósito para ame- 
drenlar el ánimo. Puede conocerse cuál seria la cualidad de esta gente, cuan- 



373 
seis navios de la armada de España que quedaron en el 
puerto salvos y sin daño ninguno , convoyándolos con sus 
navios ingleses. Hay otros nueve de la misma armada en 
salvo, en Virbst, á veinticinco leguas de aquí. 

Esta batalla, siendo el viernes pasado á 21 de Octu- 
bre, en este mismo tiempo los dunquerqueses han arrui- 
nado la pesquería de arenques de los holandeses. 

También tenemos nuevas ciertas que si no han perdido 
los holandeses todas las plazas del Brasil , les falta muy 
poco. En un asalto que les dieron los españoles en Per- 



do en los mas de los navios apresados lan solo se hallaron las espadas de 
los oficiales, de que hicieron después no poca burla nuestros mismos ene- 
migos.. Si salíamos á la mar contra, tan gran poder, nos irian sigiüendo y 
desaparejando á cañonazos , pues siendo sus navios mejores de vela y de 
barlovento, y habiendo salido mas limpios y mas frescos, harían de los 
nuestros lo que quisieran, como sucedió el año de 1580 cuando fué á aque- 
llos mares la armada tan poderosa del duquQ de Mediua-Sidonm, que con 
ser la del enemigo muy inferior en el poder, la desbarató y deshizo. De- 
mas de estos inconvenientes, representó otros de mucha fuerza, pero don 
Antonio dijo que prefería salir á la mar aunque le echasen á pique, por- 
que no tenian seguridad que la armada enemiga guardase respeto ó los 
puertos de Inglaterra; y que si allí le habian de desbaratar ó abrasar, era 
mas honrosa determinación morir peleando en la mar. 

Dióse á la vela en efecto; pero cargando una niebla muy fuerte, la mi- 
tad de los navios equivocaron el rumbo y cticallaron en tierra; los demás, 
rodeados de enemigos, pelearon con desesperación; siendo los unos vola- 
dos ó apresados, y yéndose otros á pique. Murió en la batalla de un caño-, 
nazo D. Lope de Hozes , y el enemigo apresó nueve galeones ; fuese á fondo 
la almiranta^dc Vizcaya /donde iba el maese de Campo D. Gaspar de Car- 
vajal, y la capitapa de Vizcaya con D. Pedro Medrano se perdió en la costa 
de Francia. 

Concluye la carta con el siguiente notable párrafo : ««Bien se pudo te- 
mer este viaje lastimando al cielo los llantos de los pobres gallegos que tan 
impíamente sacaron de sus casas ; labradores casados y viejos que tan solo 
han servido de llamar á Dios , engendrar peste y manifestar á reinos ex- 
traños y enemigos lo falta de gente que está España, lo cual pudo muy bien 
excusarse, pues se. pudo sacar por este medio gente moza, soltera y sin 
obligaciones , y. si se hubiera de castigar al que dio el arbitrio , yo sé muy 
bien que no me engañara en la causa." 



374 
nainbuco les mataron 500 hombres, y en otro 1,000, de 
manera que piden socorro para muy en breve, y no dán- 
dose será fuerza que todo lo que allí tienen se pierda, si 
ya no lo está. 

Esta carta vino á casa de la duquesa de Ariscot, aquí 
á Madrid, de un correspondiente suyo de Inglaterra. El 
punto que se sigue vino de Dunquerque á la misma persona. 

«Aquí han llegado antes de ayer nueve navios de la 
flota, que son todos los que quedaban en las Dunas, y 
también otras diferentes presas , que las fragatas de par- 
ticulares han tomado, que en el tiempo de diez dias serán 
veintitrés , entre las cuales hay un navio cargado de seis- 
cientas cajas de azúcar, palo del Brasil y otras mercadu- 
rías que valen tres mil florines; otro navio también car- 
gado de arroz que vino del Estrecho , traia mármoles y te- 
las de seda; los demás navios traen vinos y sal de Francia. 
El marqués de Fuentes está aquí muy malo con calenturas 
continuas. El Sr. D. Gerónimo de Aragón y D. Antonio de 
Oquendo, y D. Andrés de Castro, están alojados en su 
casa.» , 

El jueves pasado fueron dos alcaldes de Corte en casa 
del duque de Medinaceli , donde sé hospedaba D. Francisco 
de Quevedo; halláronle acostado por ser ya tarde. El uno 
fué á hablar al «duque de parte de S. M., y el otro le pren- 
dió. Hiciéronle vestir á toda prisa, requiriéndole los ves- 
tidos para cojerle los papeles que tuviese ; lo mismo se 
hizo en los escritorios y cofres, y todos los que líallaron se 
llevaron al secretario de Cámara. A él le llevaron preso á 
las Torres de León. No se sabe de cierto la causa, aunque 
se sospecha debe de ser algo que ha dicho ó escrito contra 
el Gobierno. 

El duque de Cardona está desahuciado en Ampurias. 
Las galeras de Ñapóles y de Genova que estaban en Ca- 
taluña, las unas han ido á Málaga por gente, y las otras á 



^ • 375 

los Alfaques al mismo efecto ; invernarán este año en Ca- 
tcíluña. Quedóse con la escuadra de Sicilia en compañía de 
las galeras de España D. Francisco Mexia , para hacer com- 
pañía al duque de Maqueda. 

De Salsas , hasta hoy , no hay novedad considerable. 
Todos encarecen el aprieto de los cercados por falta de 
víveres, mas la plaza hasta ahora no se rinde (1j; no la 
liaten por no tomarla arruinada. ¡Quiera Dios sea así! 

De Italia, por mayor, corre voz que hay buenas nue- 
vas, y que el marqués de Leganés habia dado una grande 
rota á los franceses ; no ha venido aviso hasta ahora cierto; 
mas lo es que no puede tardar. 

A D. Juan de Garáy , general de la artillería de Lega- 
nés, le mandan venir, atribúyenle tuvo mucha culpa en lo 
de las treguas por la mano con que el'marqués tenia, *y 
después dellas, viendo cuan mal se hablan recibido, ^se ha 
procurado purgar del hecho. No sé si con la razón tan 
ajustada al caso, ó con otros accidentes Jes ha parecido 
traerle por acá. 

Adiós , mi padre, que guarde á V. R. y dé tan alegres 
Pascuas como deseo. De Madrid y Diciembre 1 3 áe 1 639.= 
Sebastian Gonzalez.=^Al P. Rafael Pereyra, deja Compañía 
de Jesús, en Sevilla. 



(I) En otra carta del P. Claudio Clemente de la misma fecha (20 de Di- 
ciembre), se dice: <»Dentro de Salsas se padecen grandes miserias, y to- 
davía no se entregan los enemigos. Un caballero francés á quien llevaban 
preso de Leocata, á paces, escapó y se acogió al conde de Santa Coloma, 
y hace buenos oficios á S. M. el Key nuestro señor, disfrazado de pescador 
con otros trqs ó cuatro pescadores catalanes. Diósc dias pasados .tan buena 
mana que metió fuego y quemó la provisión de paja y de heno que el Fran- 
cés tenia hecha junto á Leocata, que no es pequeña incomodidad para su 
caballería, pues me dicen eran doce mil quintales de paja y ocho mil de 
heno. El mismo caballero guia nuestra infantería hasta dentro de Francia, 
con gran daño del enemigo.»» 



376 

Madrid y Diciembre 20 í/e 1639. 

■ • ■ . i 

(Tom. 129, fól. 1050.) 

Pax Christi , &c. Esta escribo solo para dar á V. R. las 
buenas Pascuas, que deseo las tenga tan alegres y felices 
como este su siervo desea , con entera salud , y aumento de 
bienes espirituales, que con eso estaré yo contentísimo. 

Este €orreo no hay cosa de nuevo de que avisar á 
V. R. , porque lo de Salsas se está como antes ; de Italia y 
F laudes no ha habido aviso ninguno. 

Estos dias ha mandado S. M. por un decreto , que se 
apresten 7,000 cabalgaduras, y están hoy embargando 
6r00 en Madrid. Él fin no se sabe; veremos en qué para 
esta prevención. 

Adiós, mi padre, que me guarde á V.'R. y dé la salud 
que deseo. De Madrid y Diciembre 20 de 1639.=Sebas- 
tian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. . . 

. Madrid y Diciembre 21 de 1 639. 

(Tom. 129, fól. 1053.V' 

* ' ' ', 

Pax Christi, &c. Hoy hay una nueva muy buena, y es 
que la mujer del príncipe Nicolás Francisco de Lorena, 
cardenal que fué, está preñada^ El señor- embajador de 
Alemania fué los dias pas^idos á pedir á S. M. se sirviese de 
ser padrino. Esto de tener el dicho príncipe sucesión im- 
porta mucho para las paces,' porque siendo hermano del 
duque Carlos de Lorena, y su mujer hermana de la du- 
quesa, mujer del duque Carlos, y entrambos hijos del úl- 



377 

timo duque de Lorena,- se asegura mas el estado en aque- 
lla casa, y como la mayor dificultad que se piensa haya 
de haber para las paces es el ducado de Lorena , el cual 
está ahora en poder del Francés gran parte; si no hubiese 
habido sucesión parece hubiera el dicho Francés soltado 
con mas dificultad su presa, pues el duque Garlos no tie- 
ne hijos. 

Este príncipe, Nicolás Francisco de Lorena, fué aquel 
que escapó con su mujer de Nanci disfrazados de carbo- 
neros, y fueron á Milán donde el Sr. Cardenal Infante los 
honró y regaló mucho, de ahí á Florencia ; ahora están en 
Viena de Austria. 

Dicen hay carta ó cartas de Genova de que el príncipe 
Tomás ha derribado á cañonazos un bestión de la cinda- 
dela de Turin , sobre el cual habia seis piezas de artillería.- 
ítem , que ha habido batalla y que hemos deshecho á 1 0,000 
hombres del Francés, y preso al conde de Arcourt (Har- 
court), que en lugar del de la Valeta estaba por general; 
es de la casa de Lorena, hermano del duque de Elboeuf. 
Dios, &c. Madrid y Diciembre 21 de 1 639.==Cláudio Cle- 
mente .==A1 P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. . 

Madrid y Diciembre 29 cíe 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fól. 137.) 

PaxChristi, &c. Aquí se han dicjio grandes patrañas 
acerca déla armada de Oquendo: decian por cosa cierta 
que estaba ya en Santander , con que todos estaban mjiy 
contentos, y de hecho había el corregidor desta villa en- 
viado dos avisos al Consejo que está en Vitoria , y después 
hallando que todo es falso ha quedado corridísimo ; de 
suerte que este Oquendo no sabemos dónde está. 

Lo de Salsas qu^ V. R. me dice^en la de hoy, que se 



378 
cntregaria por todo este mes pasado de Noviembre , no ha 
sucedido así , y aun dicen que después de tanta sangre y 
costa , y morir de hambre nuestros soldados , está ahora 
peor que nunca, porque dicen haber muy buena gente 
dentro de la plaza. 

Dos dias há que anda alborotado este lugar porque el 
corregidor ha tenido una cédula acerca de la baja de la 
moneda, ó acerca de coger Ja plata labrada ; no se sabe de 
cierto lo que es, ni se sabrá hasta que se junte todo el se- 
ñorío en Garnica, porque nunca se determina nada que 
viene por cédula real , sin que primero haya pasado por 
esta Junta. En sabiéndolo de cierto avisaré á V. R. con lo 
demás que hubiere, y ahora no hay mas sino que ayer 
prediqué en una parroquia de éste lugar el año quinto dé- 
cimo, lo que no deja de ser algún trabajo para un maes- 
tro de gramática. 

Al fin, mi padre Rafael, llegó la carta de V. R. con 
las comedias; bien se echa de ver que sus oraciones de 
V. R. tienen eficacia; y sepa V. R. que estoy enojado por- 
que se persuadia de mí que estaria yo con tanto pesar , y 
digo que aunque no la hubiera quemado Dios, sino que 
V. R. por su gusto la quemara, lo hubiera yo á bien y no 
me enojara por ello, porque V. R. es dueño absoluto de 
todas mis cosas. Hoy escribo á Valladblid al P. Valentin 
para que se sirva de dar la comedia á fin de que se tras- 
lade, y también escribo sobre el dicho del P. Ore ña ; yo 
apretaré para que se acabe con brevedad. 

Acerca del recado que V. R. tiene que librarme , no 
hallo otro modo sino que V. R. lo envié á Madrid á casa 
de Rías García de Bustamente, mercader en la Puerta 
Cerrada, y mi madre que está allí tendrá cuidado de co- 
brarlo y encaminármelo acá , porque aunque es verdad que 
liay aquí muchos que tienen correspondencia con esa ciu- 
dad, pero no es mas que para cambios y moneda. 



379 

En lo otro que encomendé á V. R. espero con confian- 
za lo que V. R. me promete. 

A lo de Salsas añado que el rey de Francia viéndola 
tan apretada, quiere salir en persona á socorrerla. 

Por si acaso no ha llegado allá la relación segunda (1) 
de los aparatos de guerra que hubo aquí este verano pa- 
sado la envió ahí, y V. R. perdone lo poco que hago en 
servirle, que mi voluntad es grande. Nuestro Señor guarde 
á V. R. como deseo, y le dé tan buenas Pascuas y con mas 
salud que la que me dice. Bilbao y Diciembre á 29 de 
1639.=^Luis de Herasso.=Al P. Rafael Pereyra, de la Com- 
pañía de Jesús, en Sevilla. 

Haciendo diligencias por el dicho , he hallado (2) este 
interrogatorio. V. R. se entretenga con él, y se consuele 
hasta que se traslade el dicho. 



Madrid y Diciembre 3 \ de 1639. 

(Leg." suelto, núm. 1, fól. 502.) 

De Salsas hay que el enemigo ha hecho ya capitula- 
ciones para darse el dia de los Reyes á las nueve de la 
mañana , si hasta entonces no les hubiese entrado socorro; 
y no se teme que les haya de entrar, aunque se dice que 
alrededor de Narbona hay 13 ó 1 4,000 franceses alojados. 

De Alemania tenemos dos insignes victorias. La prime- 
ra del de Baviera, quien con el ejército de la liga ha des- 
hecho el de Longabilla (Longueville) que estaba sobre Fe- 
lipsburgo. La segunda, que en Bohemia, cerca de Praga, 



(1) No se halla en el tomo. 

(2) Tampoco se halla en el'tomo del cual se han extraído baslanles 

papeles. 



.380 
han hecho grandísimo destrozo los imperiales en los de 
Siiecia. 

De Flandes ha venido lo individual de la pérdida de 
nuestra armada y de la de Holanda. Perecieron doce ba- 
jeles nuestros y veintiséis del enemigo, con esta diferencia, 
que los mas de los nuestros no acabaron á manos de su va- 
lor, sino á rigores de la tormenta; de los suyos perecieron 
veinte afondados por nuestra armada. S. M. hace de nue- 
vo grandes prevenciones de galeones. 

Ha muerto el marqués de Fuentes, general de Dun- 
querque. Grande es el sentimiento de la Corte, y justo, por- 
que la pérdida es de un caballero de mucho valor y dicha. 

Los galeones traen ocho millones y medio registrados; 
los dos y medio para S. M. 

El Gran Mogor tiene sitiada á Malacca con infinidad de 
embarcaciones, cosa que da cuidado. 

De Corte hay que ayer murió el Presidente de Castilla, 
y manda le lleven á Cangas donde labraba suntuosa capi- 
lla para su entierro (1). Dios, &c. Madrid y Diciembre 31 
de 1639. 



(1) D. Fernando Valdés y Llano, arzobispo de Granada, natural de j 

Cangas de Tineo. Edificó en efecto una iglesia con título de «iColegiata y ] 

parroquia dedicada á Santa María Magdalena»» donde está enterrado. 



381 



AÑO DE 1G40 



VaUadolid y Enero 3 de 16i0, 



(Tora. 129, fól. 507. 



Llegó (1) correo del de los Balbases que avisa oedian 
los de Salsas 1 5 dias de plazo para comunicar con el prín- 
cipe de Conde el modo que habían de tener y las condi- 
ciones para rendirse, y que entre tanto les diesen alguna 
carne para los enfermos. La respuesta dicen fué no dar- 
les nada. 

Murió el presidente de Castilla (2); muchas cosas han 
vacado con su muerte. A la presidencia dan muchos suce- 
sores; los que mas se adelantan son el obispo de Cartage- 
na y arzobispo de Burgos. 

Este mismo dia llegó correo del de los Balbases con 
aviso de las capitulaciones que habia entre dicho marqués, 
y el conde de Santa Coloma, generales del ejército de S. M. 
en el sitio de Salsas, y el gobernador francés de la dicha 
plaza, que fueron en 23 del* pasado, y la entrega ha de 

(1) De esta carta hay además copia en el Leg.° suelto, núm. 1, fól. 507. 

(2) Véase lo ya dicho á pág. 380. 



382 
ser én 6 de este presente mes á jas nueve de la mañana,» 
si antes no fueren socorridos. Las capitulaciones son las 
siguientes: que el gobernador y su gente puedan salir con 
sus armas y mechas encendidas, balas en, boca, tocando 
las cajas, las banderas desplegadas. Que saquen una pieza 
de artillería encabalgada de las que hay en la plaza de 
Francia , y que los hayan de comboyar hasta cierto pues- 
to, y darles carruaje para los enfermos. Esta nueva ha si- 
do de grande alegría por el grande empeño en que esta- 
ba España; hay cuatro capitanes de cada una de las par- 
les en rehenes. 

También se avisa que el de Conde tenia juntos 9,000 
hombres y 2,000 caballos para venir al socorro, y que los 
nuestros le esperanxon grande ánimo, porque están bien 
fortificados, y hay en el sitio 14,000 hombres efectivos,, 
sin los que van llegando de el principado de Cataluña; 
porque se ha echado bando general por toda la tierra 
que todos tomen las armas y acudan al sitio hasta el dia 
de los Reyes, que ha de ser la entrega de la plaza. 

Este dia 2 llegó correo de Flandes en que se avisa la 
muerte del marqués de Fuentes, general de los galeones 
de Dunquerque (1). 

También trae que Picolomini habia dado en Alemania 
una gran rota al de Longavila, general de Francia que ca- 
minaba la vuelta de la ciudad de Treveris, á ponerla sitio 
y á Filesburgh (Phillipsberg) ; y saliéndole Picolomini de- 
tras de él, le cortó el camino y degolló mucha gente?^ y el 
conde de^ Galaso (Galatz) hizo otra rota en los suecos, que 
venian á juntarse con Longavila para el dicho efecto, con 
que no pudieron lograr sus intentos. 



(1) Don Juan Claros de Guzman, marqués de Fuentes de Cazaza, her- 
mano del duque de Medinasidonia, de quien se ha tratado ya varias veces 
en estos tomos. Su muerte queda ya anunciada á págs. 370, 374 y 380. 



383 

El eminentísimo señor cardenal Borja, presidente do 
el Supremo de Aragón, después de haber besado Jas ma- 
nos á S. M. y dádole las buenas Pascuas, tuvo en su casa 
al dicho Consejo una famosa comedia , y el dia siguiente 
les dio una famosa comida como se acostumbra; los platos 
calientes fueron 90, y otros tantos de principios y postres; 
el adorno de la mesa fué grande, púsose en ella- un casti- 
llo de mazapán de costras de adúcar, labrado de filigrana, 
de vara y media de alto, y en su concavidad y pórtico la 
adoración de los Reyes con figuras dé media vara, con 
muchos camellos. El Rey nuestro señor en figura de pas- 
tor, á quien acompañaba el Príncipe, tan parecido en el 
rostro que hasta hoy no se ha sacado retrato tansemejante 
y todo de azúcar. A Ios-lados otros dos de jaletina, con sus 
torreones, unos llenos de peces vivos, nadando como por 
<>1 aire; otros llenos de pájaros, que era todo admiración. 
También estaba allí Orfeo y atraia animales de alcorza 
con su melodía; seguíase una danza de * figuras todas de 
manteca y azúcar y un carro que lé tiraban cuatro águi- 
las, en que venian unos salchichones de Italia; otro que 
le tiraban cuatro grifos en que venian unos pemiles, al 
parecer enteros, pero todos hechos lonjas, con grande su- 
tileza; á quien seguia una galera con todo lo necesario, y 
cada forzado de elía traía una fuente de natas; otra galeía 
de lo mismo; otros dos navios cuyos faroles eran de man- 
teca y azúcar y á los lados, unos bergantines que traian 
moscateles, y otras frutjis ; á esto seguian dos barcas re- 
molcadas, llenas las tres de limas dulces dispuestas con 
su azúcar, las servilletas tail curiosamente aderezadas que 
parecían peces, navios y otras invenciones. 

El obispo de aquí (1 ) tuvo carta del corregidor deLeon, 



(1) Entiéndase *.Valladolid » pues la carta está escrita en dicha ciudad 
por algún jesuíta que remplazaría al P. Chacón en la correspondencia. 



384 
en que le dice como su hijo está preso en Holanda, y que 
los presos llegan á 2,000 que algunos dias padecieron mu- 
cha necesidad; pero que ya á él y á otros caballeros les 
daban cada dia cinco reales, y que la niebla en la pelea fué 
tal que ellos mismos se metieron en manos del enemigo. 



. ' Madrid y Enero 3 de 1 640. 

. •' ' (Tora. -129, fól. i 148-9.) . 

Pax Christi, &c. El correo pasado no escribí á V. R. 
porque no hábia ocasión, ninguna particular; después acá 
ha llegado el correo de Flandes con él cual se ha sabido lo 
siguiente: ;* ,^; r , 

Murió el marqués de Fuentes, en Dunquerque , de en- 
fermedad, ha sido muy sentida su muerte, porque era muy 
buen caballero, querido y estimado de todos, y dichoso 
en su gobierno. En el liempo que le ha tenido, se les han 
tomado á los holandeses 500 vasos, entre grandes y pe- 
quemos. ¡Quiera Dios que el que le sucediere tenga tan 
buen acierto ! . 

También avisan que los imperiales en la Alsacia ha- 
blan deshecho al duque de LpngavUa, general de Francia, 
y degolládole casi nueve regimientos, que era todo su 
ejército; que él se habia escapado á uña de caballo á Bri- 
sac; que se le tomó todo el bagaje^y artillería, &c. 

Avisan también que el hermano del emperador en la 
Bohemia habia dado á los frartceses una grande rota , de 
suma importancia. Las particularidades de ella no las avi- 
san, sabránse cuando llegue el correo de Alemania. 

Los nuestros en Flandes, en el' país de Luxemburgo, 
cerca de Ibres, que destruyeron los franceses estos años 
pasados, están fabricando un fuerte. Viene á estar en los 



38S 
confines de Francia. Avisa .el cabo de 40l0 soldados, que 
allí están de presidio para guarda del puesto y de los fa- 
bricantes, que las guardas una noche de este mes pasado 
vieron en el cielo un fuego grandísimo y extraordinario. 
Con la novedad avisaron al gobernador y capitanes para 
que viesen aquel prodigio, y corriendo la voz no quedó 
soldado que no saliese de su rancho á verlo. Estuvieron 
viendo el fuego mas de una grande hora, maravillados de 
cosa tan peregrina, y pasado este tiempo vieron que de 
la parte del septentrión vino por entre el fuego un ejérci- 
to tocando cajas y trompetas y clarines. Seguia á estas la 
artillería y luego la infantería, y tras ellas venia el bagaje. 
Apenas se les puso este ejército delante de los ojos, cuan- 
do vieron venir otros dos, uno de la parte del Oriente y 
otro del Occidente, en forma de batalla, y que juntándose 
estos dos pelearon con el de septentrión, y que la pelea 
duró por mas de una grande hora, y que los dos ejércitos 
que se juntaron hablan roto y destrozado al de Septentrión; 
que los golpes y ruido se oian claramente, cuando bata- 
llaban, de los tiros y de las cajas y trompetas; que de es- 
to hay tantos testigos de vista cuantos eran los soldados 
de guarda y fabricantes de la fuerza, con que parece no 
puede ser imaginación del gobernador y cabos cuando 
tantos fueron testigos oculares. Esto escribió el mismo go- 
bernador al presidente de Hacienda de Bruselas, y corriendo 
la voz del suceso , observaron que la misma noche los de 
Bruselas habian visto hacia aquel paraje un fuego muy 
extraordinario, que por serlo habian salido á verlo mu- 
chos por curiosidad. ítem: le avisa su padre al P. Lafalla 
que, no dando crédito á esto, que vulgarmente se decia en 
Bruselas, se fué en casa del Presidente, que es su amigo, 
y diciéndole si tenia fundamento lo que corria por la ciu- 
dad de los ejércitos que se habian visto, le enseñó la car- 
ta original del gobernador,, donde referia puntualmente 
Tomo xv. ' ^^ 



386 
todo lo dicho. Qué signifique el tiempo lo dirá, que las 
conjeturas son de poca importancia. Dios lo disponga de 
suerte que sea para bien de la cristiandad (1 ). 

ítem: avisa el gobernador en la misma carta como, sa- 
cando los fundamentos del fuerte, toparon con una cister- 
na cubierta de broza y tierra (indicio de que en otro tiem- 
po hubo allí alguna fortaleza) y que limpiándola hablan 
hallado un esqueleto, cuya cabeza tenia de diámetro tres 
tercias (y en o.tra carta dice cuatro), y que los demás 
huesos eran proporcionados con la cabeza. i f;iii>q el 

De Italia no ha venido correo á S. M. De Niza de la 
Palla avisan en una carta á un gentil hombre de la prin- 
cesa de Cariñano, qtie los nuestros habían acometido al 
ejército francés, que estaba recogido en Echere, y que los 
hablan roto y tomado el pueblo, bagaje y artillería, con 
muerte de muchos de los franceses, y que muchos se ha- 
bían huido con que el general de Francia se hallaba muy 
solo: hasta que de esto venga aviso á S. M. no se le da 
entero crédito. .; 

Murió el jueves pasado el presidente de Castilla (2), 
con que queda vaco el arzobispado de Granada, obispado 



(1) En otra carta vi lo siguiente acerca de este prodigio. Escribe el in- 
geniero del dicho fuerte y dice que la víspera de Todos Santos en la noche, 
el año de 1639, estando dicho ingeniero acostado, se le apareció una fan- 
tasma y le tiró del brazo, y le dijo: << levántate si quieres ver cosas ma- 
ravillosas»» y habiéndose levantado fué al gobernador que estaba acostado 
en 8u cama en el aposento mismo y le preguntó si le habia llamado. Res- 
pondió que no y que debia de soñar. Volvióse á acostar el ingeniero y 
apenas se echó cuando oyó la misma voz que le decia: t»date prisa si quie. 
res ver el principio y el fin ♦» á que siguió tal claridad en el aposento que 
creyendo el gobernador y el ingeniero que ardia el aposento y temiendo 
no se pegase fuego á la pólvora, se levantaron y salieron de la casa, y ha- 
llaron los soldados de posta admirados dfe las señales que en el aire se 
veian. (Note de letra del P. Pereyra). 

(2) Véase la pág. 334. . ' 



387 
de Sigüenza que le habían dado, y la Presidencia. Para 
esto andan muchos en habla; mas por ahora no se si pro- 
veen; hace oficio de presidente D. Juan de Chaves, por 
ser el mas antiguo. 

Ayer enterraron á fray Juan de Ocaño; confesor de la 
Reina y Comisario de las Indias, plazas que tendrán hartos 
pretendientes. 

Los de Salsas han capitulado ya y dado de una parte 
á otra rehenes ; oblíganse á entregar la plaza el viernes, 
dia de los Reyes, á las nueve si con efecto no están socor- 
ridos, aunque esté el socorro á la vista. Las condiciones 
son que los soldados salgan con banderas tendidas, balas 
en boca, cuerdas encendidas, y un tiro de los que trujeron 
de Francia; que sean convoyados con toda seguridad 
hasta cuatro leguas, y se les dé carruaje para los enfer- 
mos, y que enviadas las rehenes de nuestra parte se re- 
mitirán las que nosotros tenemos suyas: 

Dícese que ha parecido el dé Forga (La Forze) con 
11,000 infantes y hasta 1,000 caballos con deseo de so- 
correr la plaza. Ya esto no puede durar; los nuestros es- 
tán bien fortificados, y acude gente de Cataluña; espero en 
Dios sferá el suceso feliz. 

De Pernarabuco ha corrido aquí lo mismo que se ha 
dicho por allá; mas como no ha venido carta á S. M. no 
se da entero •crédito. 

De la India lo que se dice es que Málaga (Malac'ca) es- 
taba cercada, y también Zeilan (Geylan) y otra fuerza que 
no me acuerdo, que van á una los holandeses y moros de 
la tierra, con que están con grande cuidado del suceso. 

La semana pasada llegó aquí un hermano del P. Agui- 
lar que se halló en la batalla naval que D. Antonio de 
Oquendo sostuvo contra holandeses. Cuenta rail particu- 
laridades de ella, y dice prodigios de la valentía de los 
nuestros. Pero en lo sustancial m quita ni pone á lo que 



388 
en Otra se dijo (1) además de que ya habrá V. R. visto la 
relación impresa (2). io<j Hiíií >í;:muf ts^j <ífy}hx 

Haré la diligencia que V; R. pide con el maestro de 
ceremonias y avisaré en sabiéndolo. Quédese V. R. con 
nuestro señor que le dé muy felices principios de años con 
otros muchos de vida. De Madrid y Enero 3 de 1640.= 
Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compa- 
ñía de Jesús, en Sevilla. 

Todos los PP. á quien V. R. se encomienda le en- 
vian mil saludes.Mj-,.;|') i;i;í ]> •// n«f ^':^ i> r.'){'iH h)\ ^h hú) 

. . Mcidridy ¡Enero ^0 de 1640. 1 (t!i .v/khI n'> 

. ::. í i<<)! '\ym\ ^^iy. (Tom. 129, fól. H54.) :\\])j^A í>|}í>tf'>- fjfetífl 

- ■•■ ' ■• '_■■■.■ .\ '■ ^ ' 

Pax Christi, te. Rúen principio ha dado S. M. al' 
año 40, haciendo diez gfandes (3). Salió esta merced el dia 



(1) Véase Ja pág. 347. -»_...;, . , i,,.. ,, , ..lu .:•;;!■ ;n .. '-! ,;^V 

(2) Imprimióla en Sevilla Juan Gómez de Blas con ^1 siguiente tltulp; 
Relación verdadera de la gran vicloria que tuvo don Antonio de Úquendo contra 
(fuarenta navios holandeses en la Canal de Inglaterra, año de 1639.=4.® 

(3) Acerca de este asunto Bernabé Vivanco dice en su estilo a'mfibo- 
lógico y poco correcto lo siguiente: • ^ 

«El primero de ellos fué el marqués del Carpió, mas con este dicta- 
men que cuando D. Luis de Haro, su hijo, heredase lo de Olivares (si esto 
no estaba salteado y enmendado ya por el letrado valido para el hijo que 
se .esperaba y estaba prometido para tan grande herencia y suceder en ca- 
sa tan grande) no se habia de cubrir mas que por aquel título, y habia de 
vacar el otro del marqués dfel Carpió. 

El marqués de Alcañices; este como no tenia sucesor, por casado con 
hermana suya. También creo que era no mas que por su vida, habiendo 
de recaer en un sobrino suyo; pero la marquesa en su viudez lo allanó to- 
do por 3,000 ducados de renta, que sacó para sí de el mayorazgo por su 
vida, y para acrecentarse mas sobre las buenas alhajas de el valimiento. 
Estaba el marq^iés.cn esta, sazón ausente en el reino (}e Ñapóles, y por al- 



389 
de los Reyes, con que la procesión de Palacio fué solemní- 
sima, así por los nuevos novios como porque acudieron á 
festejarlos todos los demás grandes antiguos, y fueron tan- 
tos que no cabiendo en los bancos en la capilla, á las vís- 
peras, se hubieron de salir algunos por no tener lu^ar» 
Los que han salido, son los siguientes: el marqués de Ayto- 
na, marqués del Carpió, marqués de Gamarasa, conde de 
Fuensalida, marqués de la Inojosa, á quien mandándole 
cubrir le dijo S. M. « cubrios marqués, que se dice sois se- 
ñor de los Cameros (donde algunos entienden le mandan 
cubrir por estos dos títulos, y por estar en pleito el seño- 



gunas desavenencias con su cuñado, no venia á cubrirse, trocándolo todo 
por las delicias de aquel reino, y por oficios que con el tiempo consiguió ó 
de general de la caballería ó de galeras, y todo ello no mas que para ti- 
rar sueldos. 

El marqués de Camarasa; también á este como no la tenia y se le ha- 
bía muerto su hijo, el conde de Riela, se le ponía alguna intermisión; no so 
si habia de se» admitido á la dignidad de grande el conde de Rivadavia 
, que le habia de heredar, como también al conde de Castro Xeriz, á quien ' 
no admitieron á la pretensión, y porque no se hacia con él esta danza, le 
contentaron por viejo con hacerle mayordomo mayor del Rey. 

El marqués de Hinojosa, conde de Aguilar, no por esta sino por aquella 
casa, y en este, si se llegaban á desunir las casas de Aguilar y de Alvarado 
ó Mendoza, con el tiempo, por falta de primogénito espiraba la grandeza. 

El marqués de Aitona; de este no se dijo nada. ' '"*'''•' *'''"* 

El duque de Tursi, genovés, y afecto á España, general de las galeras" 
y de aquella escuadra, que está al sueldo del Rey: pretensión muy antigua. 

El duque^de Nochíra, napolitano. El conde de Aranda, aragonés, al 
conde de Fuensalida; también á este, por falta de sucesión y con dificultad 
en casar, le pusieron sus intervalos para lo de adelante. :> n;Mi 

Y al conde de Oñate en su persona, por no favorecer lo de Tarsi, «tí 
el correo mayor; pero el viejo, retirado el valido,.y necesitado de su cabe- 
za, la consiguió perpetua el año de cuarenta y tres de la misma^ gracia 
real, porque hizo relación de su calidad, casa y servicios, y pareció ester 
agraviado entre los demás. 

Por manera que toda esta gran cáfila de grandes, la mayor que se vio 
en ninguna era, ni la que se hizo en Valencia en las memorables bodas del 
rey D. Felipe III, quedó reducida á tres solos de la carne, y sangre; dos 
validos y allegados, dos soldados, dos pretendientes y un benemérito.'» 



390 
río de los Cameros con S. M. , no le llamó señor de ellos, 
por no perder el derecho que S. M. tiene); marqués de Al- 
cañices, duque de Tursi, duque de Nochera, conde de 
Aranda, conde de Oñate; este ultimo es solo por señal. La 
gente que con esta ocasión acudió á Palacio fué infinita, y 
las galas fueron, aunque modestas, muy lucidas y ricas. 

Hoy estamos en espera de la entrega de Salsas, que 
había de ser el dia de los Reyes, conforme á lo capitulado, 
si algún accidente no ha sobrevenido , porque el Francés 
estaba á una legua con 11,000 infantes y 3,000 caballos, 
con resolución de acometernos. No ha venido aviso, y si 
hubiera habido encuentro, pudiera haber llegado correo. 
Con todo eso estamos con cuidado, si bien nuestra gente 
era mucha mas que la del enemigo, pues llegarán los 
nuestros á 20,000, y estamos bien fortificados; mas los 
sucesos de la guerra son inciertos, y tal vez hace mas el 
que tiene menos. \ Dios les haya dado buen suceso ! 

Bien á pique hemos estado de tenerle muy malo por 
un encuentro muy pesado que ha habido entre el marqués 
de Torrecusa y el conde de Santa Coloma, virey y capi- 
tán general de Cataluña. Es el caso que habrá como 20 
dias llegó aviso de S. M. al conde de Santa Coloraa hiciese 
averiguación si del cuartel de los italianos se les daba 
mantenimientos á los cercados ( porque habia venido á 
noticia de S. M. que por allí les daban yan, y que habia 
habido dia que les habian dado mil libras, que pagaban á 
real de á ocho cada una, y la codicia en gente interesada 
hace hacer muchas vilezas). El conde anduvo tan cortés 
que (lió cuenta á Torrecusa, que era el cabo principal, y le 
dijo d(;jaba en sus manos el examen de esto para que lo 
averiguase y castigase. Sintió mucho Torrecusa el que de 
su cuartel se hubiese dado esta nueva á S. M. por ser^ 
aunque siu culpa suya, contra su reputación. Hiciéronse 
averiguaciones y con el bando que estaba echado de que 



391 

ningún francés pudiese militar en el ejército, y ningún ca- 
pitán admitirle, pena de la vida al uno y otro, dicen se ha- 
llaron tres en el cuartel de los italianos, con redes y cuer- 
das con que subian los mantenimientos, y á estos y á los 
capataces dicen los alcabucearon y serian hasta doce. Con * 
ocasión de la venida del ejército francés mandó el viréy 
se requiriesen los víveres y se diesen bastantemente hasta 
el dia de la entrega, á todos los cuarteles, para que por 
falta de ellos no sucediese alguna desgracia, y se perdi'ese 
lo que se habia trabajado. Hízose la averiguación de los 
víveres y repartimiento por los cuarteles. Para llevar al 
de los catalanes los que se les habian de dar, se habia de 
pasar por el de los italianos, los cuales no quisieron dar 
paso, y hay -quien diga tomaron los víveres para sí. Si esto 
fué con orden del de Torrecusa ó no, no se sabe; lo cierto 
es que el virey envió un sargento mayor al de Torrecusa, 
mandándole diese paso á los víveres, al cual respondió no 
con la decencia que debiera. Envió con el mismo otro re- 
cado, y una palabra que se pudiera excusar, diciéndole 
que dejase pasar los víveres, que se lo mandaba, no suce- 
diese otro desmán como el de los dias pasados, aludiendo 
á los socorros que por allí habian tenido los cercados, fcon 
que el hombre se abrasó y habló con la pasión que oca- , 
siona el sentimiento, y negó el paso diciendo no reconocía 
otro superior sino al Rey y al marqués de los Balbases. 

El sargento mayor refirió al virey lo que con Torre- 
cusa le habia pasado, y él salió solo de su cuartel, y se en- 
caminó al de los italianos. En el camino se encontró á 
D. Pedro Girón y con él el de los Balbases y otros algu- 
nos que le siguieron, extrañando el verle solo. Llegó cerca 
del cuartel de los italianos, y ya en esta sazón venia Tor- 
recjisa, y díjole el virey: ¿Por qué V. S. lima, no obedece 
á lo que yo mando, y da lugar á que pasen los bastimen- 
tos? Respondió: «porque V. E. no es mi superior, nimepue- 



392 
de mandar; solo obedeceré á S. M. y al marqués.» El mar- 
qués le dijo se reportase que el virey era también su su- 
perior, y el virey le dijo: ¿No sabe V. S. lima, le puedo 
prender? A que respondió lo mismo que antes, que no le 
*reconocia por superior. El catalán se amohinó, y le dijo 
h&blaba libremente, otros dicen desvergonzadamente , (lo 
primero se tiene por mas cierto.) Respondió Torrecusa que 
mentia. Apenas lo hubo dicho, cuando el virey le dio con 
el tíaston cuatro palos, el primero en la mano, con que no 
pudo desenvainar y los demás en la cabeza. Seguia á Tor- 
recusa su hijo en una haca, y viendo á su padre maltrata- 
do se arrojó de ella, y quiso poner mano á la espada, y 
también el virey dicen le dio otros tantos como á su padre 
y quedó descalabrado. Otros dicen fueron heridos de los 
que estaban con el virey, aunque lo primero se tiene por 
mas cierto. Prendiólos el de los Balbases, á padre y á hijo, 
y lleváronlos al castillo de Perpiñan. 

Viendo los italianos sus cabos maltratados y presos del 
virey de Cataluña, corre la voz entre ellos y tocan á reba- 
to cotra los catalanes, y los catalanes contra los italianos. 
Los castellanos anduvieron tan cuerdos y bizarros, que 
metiéndose de por medio, sosegaron á los unos y á los 
,otros, y todos estuvieron á canto de perderse. 

Tuvo aviso el duque de Maqueda de este suceso, y 
vino de sus navios con 40Ó mosqueteros, y les hizo un 
razonamiento muy cuerdo, poniéndoles delante el servicio 
deS. M., la honra de su nación, el perder los trabajos de 
tantos años, &c., y que para que viesen la| estimación que 
de la nación tenia, quería ser su compañero y servir á su 
lado con una pica como hoy está con ella, y entre otros le 
acompañó D. Francisco Mexia, sobrino del D. Pedro Gon- 
zález. El de Villafranca envió 200 hombres de las galegas, 
y algunos dicen se fué también á las trincheras, á servir 
con una pica, aunque esto no es cierto. • 



393 

Mire V. R. ocho ó diez dias antes de los Reyes, y 
con el enemigo á la vista , en qué trance estaban nuestras 
cosas. 

Después desto vino correo como el enemigo estaba á 
una legua corta de nuestro ejército con resolución de aco- 
meter. Nuestra gente se iba poniendo en orden , y sacaron 
de la prisión al riiarqués de Torrecusa , que es el maestro 
de Campo general y á su hijo el duque de San Jorge, que 
es general de la caballería , y les tomaron pleito homena- 
je de que servirian fielmente á S. M. sin hacer novedad 
en materia de los disgustos pasados con el vi rey , y que 
sus diferencias las pondrian en manos de S. M. para que 
él determinase lo que fuese mas conforme á justicia y á su 
reputación , y así hoy están sirviendo. La novedad deste 
suceso y la resolución del enemigo nos tiene muy cuida- 
dosos , si bien tenemos buenas esperanzas. 

De Italia venia un navio y en él el conde de Cohcen- 
taina y el marqués de Tabara, y el correo de Italia. Qi- 
cen corrió fortuna en el golfo de León , y que se ha ane- 
gado, porque de Italia se avisa que partió dias há y no hay 
memoria del; temen se haya perdido. 

De las Indias ha venido aviso que queriendo establecer 
los millones por orden de España, al conde de Chinchón 
le aconsejó un hombre muy prudente no empezase en Lima 
sino en otras partes, y que si allí se recibía bien, se podría 
intentar en Lima. Encomendólo á un oidor y á otro per- 
sonaje grave, que lo intentasen en Potosí; hiciéronlo y el 
pueblo se amotinó y mató al oidor y á su compañero, y al 
secretario y pregonero ; lo mismo dicen sucedió en el Cuz- 
co. Vea V. R. si ahora el de Mancera quiere introducir 
el papel sellado que llevaba consigo, si hay razón para 

temer. r Ol)Í \f^ ^nún-im iHf^J .Oi.n! 

De la falta de salud y desgracia de V. R., me pesa co- 
mo es razón. Dé Dios á V. R. la salud que deseo. De Ma- 



394 
drid y Enero 10 de 1 640'.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Ra- 
fael Pereyra , de la Compañía de Jesús , en Sevilla. 

; r.<f{;l>:') o^jin Madrid y Enero U rfe 1640. 

(Tom. Í29, fól. 1196.) 

Fax Christi , &c. Gracias á Dios, después de tantos aza- 
res se rindió Salsas á los nuestros el dia de los Reyes , á 
las nueve , como estaba capitulado. El grueso del ejército 
enemigo estuvo á dos leguas de los nuestros. Dicen era 
de 12,000 hombres entre infantería y caballería; muchos 
dellos conducidos por fuerza, gente bisoña. Envió el gene- 
ral dos tercios cerca de nuestras trincheras, pero no tanto 
que no estuviesen media legua; diéronnos vista desde allí 
y haciendo cortesía volvieron la grupa á recogerse con el 
grueso. Tiénese por cierto que monsiur de Espenan , que 
er^ el gobernador de Salsas, les habia avisado no inten- 
tasen el socorro porque todos perecerían , y así debieron 
de tomar el consejo, después de haber braveado mucho de 
que habian de morir ó echarnos del puesto: bueno para 
dicho , difícil para ejecutado. 

Nuestras trincheras tenian diez y ocho pies de.aJto, y 
de ancho catorce ; teniendo delante un foso de veintidós pies 
de ancho , y de fondo diez y seis (estrechos estaban) ; fuer- 
tes reales con buena artillería; los soldados serían al pié 
de 21,000 entre infantería y caballería, y con muy buena 
gana de venir á las manos. Los enemigos tuvieron por me- 
jor no probar el valor dellas. A las nueve se atrio la puer- 
ta del castillo ; entraron comisarios á reconocerle y ya to- 
dos tenian puestos sus hatillos. Reconocido , fueron salien- 
do. Habia dentro 1,200 hombres y 400 enfermos; destos 
los 600 sanos aunque flacos, con la dieta de tan larga 
Cuaresma. Convidó el virey á los cabos, y de compasión 



395 
los soldados dieron refresco á los demás, que unos y otros 
admitieron de muy buena gana. Nuestro ejército estaba 
puesto en dos hileras á punto de guerra, y los enemigos 
salieron por medio; teníanles prevenido bagajes para los 
enfermos; sacaron una pieza pequeña y quince banderas y 
sus armas los soldados. Murieron de los enemigos dentro 
de la plaza 1,600 ; unos de enfermedades, otros de balas. 

Quedan algunos presos que se han tomado en el dis- 
curso de la guerra, entre otros los de mas importancia 
son tres mosiures: uno general de la caballería del tercio 
francés, llámase mosiur de San Clemente, y es barón de este 
pueblo. Otro es maestre de Campo; otro monsiur de Ro- 
che' hay preso en Girona, á quien cogieron en hábito de 
villano, muy noble, y no cumpliendo con las obligacio- 
nes de tal era espía doble. Hubiéranle puesto en cobro, á 
no tenernos cautivos un capitán y otros soldados viejos, y 
dilátase porque estos no paguen la bellaquería del fran- 
cés; en estando rescatados se le dará su San Martin, que 
creo le llegará pronto. fúíkíUú h\U 

El de Torrecusa se está aun preso en el castillo de Per- 
piñan , y 4 su hijo el duque de San Jorge traen preso al 
castillo de Burgos (1): con todo eso se entiende se ha de 
acomodar esta desgracia bien. ««Jí :> ;- 
tV S. M. ha mandado publicar Cortes en Cataluña para 25 
de Abril , y la partida dicen ha de ser para 20 de Marzo; 
no sé si ha de cuajarse esta jornada. 



(1) Vibanco, lib. IX, dice que en un principio se pensó traerlos al cas- 
tillo de Santorcaz, en el reino de Toledo , y que el de Santa Coloma fuese 
á Flandes á servir la plaza de mayordomo de S. A., vacante por muerte del 
marqués de Cerralbo, conduciéndolos á ambos, padre é hijo, el duque de 
Maqueda en las galeras de su cargo, desde Cataluña á Cádiz; sobrevino 
una tormenta en que la capitana del duque estuvo á pique de perderse , y 
sus presos, el marqués de Torrecusa y el duque de San Jorge , su hijo, Ue- 
garon á la plaza de Almería medio ahogados. -; - . 



396 

A Vizcaya ha ido un veedor general, y ha conducido 
artillería y tren para ejército de 30,000 hombres. Esto es 
cierto, así lo fuera la junta de la gente; los amagos son 
grandes ; lo que después fuere el tiempo dirá. 

De Francia ha escrito el nuncio que allí reside , al que 
está en esta corte, que allí habia corrido voz de que los 
franceses habian en Italia dado una rota á los españoles, 
y que pocos dias después habia llegado el aviso cierto en 
que se dice era todo al contrario, porque los nuestros los 
habian acometido en Chere, y que les habíamos degollado 
y preso la mitad del ejército, ó mas de la tercera parte , y 
tomado el pueblo. 

ítem mas: añade que con el mismo correo avisaban 
que la cindadela de Turin estaba por falta de víveres in 
extremis, y que el general francés les habia enviado un 
grande convoy de víveres y municiones con escolta de 
1,200 caballos; que el príncipe Tomás tuvo noticia del 
convoy y les hizo una emboscada, y cuando estuvieron en 
ella salió y degolló mas de 500 de la escolta, y prendió 
casi 600 , de suerte que fueron muy raros los que escapa- 
ron. El convoy se metió todo dentro de la ciudad de Tu*- 
rin, donde se recogió el Príncipe. !; i? 

La verdad desto se sal^rárnuy en brev« , porqué el na- 
vio ó galera en que venia el conde de Concentaina, llegó 
ayer aviso habia aportado á Rosas después de una tormenta 
de las mayores que se han visto en el golfo , donde les va- 
lió la intercesión del santo padre San Francisco Xavier, de 
quien el conde es muy devoto, y hizo le invocasen todos 
con grande fé, y dándose ya por perdidos clamaron al 
santo con tal confianza , que estando el mar por el cielo, al 
paso que crecían las voces se iba quietandoj y fué tan pre- 
sentaneo (1 ) el remedio que en menos de medio cuarto de 

(1) Lo mismo qnc instantáneo. - '^u, v>^ ¡.i -■. ¡.uu/;,* 



397 
hora estaba la mar tan quieta y serena como si tal tem- 
pestad no hubiera precedido. El conde dice lo tiene por 
milagro evidente del Santo, y los demás lo afirman en esta 
conformidad. 

Aquí ha llegado una relación del auto que se ha hecho 
en Lima; dicen que ha sido cosa muy singular, y que la 
imprimen; si sale le remitiré. á V. R. una, si no es que la 
tiene ya. 

De Flandes lo que se dice es, que después de la batalla 
y presas que en esa ocasión hicieron los navios de Dun- 
querque, de que tengo avisado (i), han hecho estos dias 
mas de cincuenta de todas suertes entre navios grandes y 
pequeños. 

Voz corre que dan el gobierno de Dunquerque y de lá 
mar al marqués de Velada; es buen caballero y cumpHrá 
bien con sus obligaciones. 

Estos dias se ha dicho que el señor Infante habia recu- 
perado á Esdin (Hesdin) , y degollado á 6,000 franceses. 
Esto no se sabe de qué origen haya salido; y así, hasta 
que se verifique, no hay que hacer caudal, que es tanto 
de bueno, que por serlo, y en el tiempo que es, dificulta 
mas su veracidad. 

De Flandes avisan con el correo último que tenia el 
señor Infante, efectivos, 11,500 españoles en aquellos es- 
tados. Si la relación es cierta, no se habrán visto en Flan- 
des nunca tantos españoles juntos. 

Por Navarra ha venido aviso que los aprestos del rey 
de Francia son contra aquel reino y contra Fuenterrabía, 
que quiere hacer dos numerosos ejércitos para que á un 
mismo tiempo acometan por estas dos partes. Lo cierto es 
que la gente está también cansada allá de tanta guerra, y 
que para pasar á Italia los hacian embarcar á cuchilladas; 



(1) Véase la pág. 324. • • , . <"V»' 



• 



u\,\n. 



398 
y los que venían ahora contra Salsas los mas iban violen- 
tados y tratados por fuerza ; veremos en qué paran todas 
estas diligencias. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud que 
deseo. De Madrid y Enero 14 de 1640.=Sebastian Gon- 
zalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. 

Madrid y Enero 22 de 1640. 

(Leg.* suelto, niim. 4, fól. 588.) ' ')í> ,í)U; 

Los oidores tienen también sus hados. Dos mil duca- 
dos de plata prestados ha pedido S. M. á cada uno de ellos, 
y como bozales en este género de trabajos están muy im- 
pacientes. Setecientos mil ducados importa la partidilla, y 
otra de cuatrocientos mil ducados se ha pedido á los hom- 
bres de negocios del Andalucía. D. Carlos de Ibarra ha des- 
truido á España con su invernada, -f ' 

El marqués de las Navas es ya gobernador de Fuen- 
terrabía. 

El de Tabara, nuestro amigo, á quien el cielo escapó 
de la refriega de las galeras, ha muerto eij Milán de su en-, 
fermedad. 

Al Almirante creo han de obligar á ir á Valencia con el 
Consejo de Estado, que lo desea con ansia. 

Estos dias ha andado muy viva la voz de que salian 
ocho grandes: el marqués del Carpió, el duque de Tursi, 
marqués de Camarasa , príncipe de Esquilache , el conde de 
Aguilar por marqués de la Hinojosa , el de Aytona con otro 
que no me acuerdo quién es, dando cada uno 1,500 sol- 
dados, que es cubrirlos con un mortero de boticario. Pero 
de poco acá se ha entibiado. 

No envió la relación de lo de Salsas, porque aun no se 



399 

há impreso. En saliendo no dejaré de mandarla (1). De Ma* 
drid á 22 de Enero de 1640. /-sijij-^fí;!. /íjir - 



Madrid y Enero 30 de 1640. 

(Tom. 429, fól. 1232.) 

• 

Pax Christi, &c. No escribí á V. R. el correo pasado 
porque he estado estos di^s, y aun estoy, con un catarro 
muy trabajoso que me ha ocasionado algunas calenturas, 
fiesta que hoy corre y que no se extraña, aunque es penosa 
por ser tan común. 

Correo vino de Flandes y de Italia, y se confirman 
algunas cosas de las que tengo dichas , aunque no todas, 
ni por el modo que entonces corrían. 

De Italia lo que hay de cierto es , que el príncipe To- 



(l) Varias son las que ya en prosa, ya en verso, ora en castellano, 
ora en catalán salieron á luz en este mismo año y el siguiente, dando 
cuenta de la guerra del Rosellon y recuperación de Salses ó Salsas , como 
la llamaban los nuestros. Las mas notables son : una que imprimió en Sevilla 
Juan Gómez de Blas, con el título de: Sucesos de la guerra en el principado 
de Cataluña sobre el sitio que el Francés tiene puesto á las plazas de Perpiñan y 
Salzes, desde 3 de Junio pasado que se dio principio á dicha guerra , hasta otros 
tantos de Julio de este mismo año de 1 639, 4." Otra: Relación fidedigiia de lo sueeOio 
en Rosellon desde los 9 de Junio de 1639 que entró el ejército francés en él, hasta 
6 de Enero de 1640 en que entregaron la plaza de Salsas que ocupaban sus ar- 
mas, socorros para que nuestras armas no les sacaran de la fortaleza, con lo 
sucedido en todo este tiempo, escrita por D. Joseph de Tobar que se halló presente 
á todo. Zaragoza, 1640, L" Pero donde mas detalles se hallarán es en la 
obrita del perpiñanés Vicente de San Ray mundo: Sucesos por dioi de la 
guerra del Rosellon. Barcelona, Jaime Romeu, 1640,4.' 

El capitán Juan Pablo Sesti delineó también y grabó en 1639 la planta 
del castillo , y por último tenemos á la vista una relación en verso que se 
intitula: Salsas (sic) recuperada, por el Maestro Fareal Guseno*, romance 
heroico.- Barcelona , por Sebastian y Jaime Mathevad , 1640, 4.' Empieza 
"Vanamente conducidas.»» Fareal Guseno es el seudónimo de Rafael Nogués. 



• . 400 

más tuvo aviso que los- franceses desde Chere (1 ) querían 
ocupar unos puestos para procurar desde ellos socorrer al 
Casal de víveres y gente de que necesita. Avisó el príncipe 
al marqués de Leganés deste intento , y . de lo que con ve- 
nia ocuparlos antes; en lo que el marqués le representó al- 
gunas dificultades, si bien se ofreció. á hacerlo» Salió tarde 
el intento; los franceses por deslumhrar á los nuestros, die- 
ron muestra de querer hacer asiento en Chere , y llamando 
fabricadores de molinos', concertaron se hiciesen mil de 
mano, y aun dieron dineros adelantados, con lo cual la 
obra andaba muy viva. Una noche, sin que la gente del 
lugar lo sintiese, se salieron en ordenanza y tomaron el ca- 
mino que iba á los puestos que deseaban ocupar. No fué 
tan secreto que no lo llegase á entender el príncipe Tomás, 
el cual aparejó su gente y los fué siguiendo, y avisó al de 
Leganés fuese á un puesto donde los cogerian en medio, 
el cual era cerca de un puente.' A su hermano, el Bastardo, 
ordenó el príncipe que con parte de la caballería se ade- 
lantase y emboscase, y que él le seguirla. Hízolo así, y 
cuando le pareció tiempo salió y les dió bien en qué enten- 
der á los franceses. Ganóles la artillería y parte del bagaje; 
mas como los franceses eran superiores en gente, no se 
atrevió á empeñar demasiado. Llegó el príncipe con el resto 
de su gente y con alguna parte de la caballería sin orden del 
Bastardo , y sin saber que este habia ido siguiendo al ene- 
migo para ganarles un puente por donde era fuerza pasa- 
sen. Viendo el príncipe á los suyos empeñados en esto, hizo 
quemar las cureñas de la artillería francesa , y que se alar- 
gasen 1 ,000 mosqueteros para, ayudar á la caballería. En 
esta sazón los franceses se apoderaron del puente, y los 



(1) Es'Chieri, que los franceses llamaban Quiers ó Chiers, villa á 10 qui- 
lómetros S. E. de Turin. Tomáronla los franceses en Noviembre (Je 1639» 
después de concluida la tregua. Véase también la pág. 396. 



401 
nuestros se lo tornaron á ganar, mas cargando grande nú- 
mero-de franceses los obligaron á retirar (1). 

Ya llegaba con sus tropas el de Leganés aunque mas 
tarde de lo que convenia; hízple frente de banderas el ge- 
neral francés con la caballería y alguna mosquetería, guar- 
dando el puente por aquel lado, para que entreteniéndole 
cojj escaramuzas, hubiese tiempo para que la infantería 
pasase. Escaramuzaron de una y otra parle y los france- 
ses fueron desbaratados. Los nuestros los siguieron; pero 
era ya tan tarde que apenas se conocían unos á otros, que 
á no serlo acabaran aquel dia con la guerra. El príncipe 
por la suya no se descuidaba. Fueron los muertos muchos, 
y la oscuridad dio tiempo á los demás para escaparse. Mu- 
rieron cinco títulos, cincuenta oficiales, y mas de tres mil 
de toda suerte del enemigo , sin los heridos y prisione- 
ros (2). De los nuestros faltaron dos oficiales y hasta ciento 
y cincuenta hombres y algunos heridos. Fué desgracia del 
suceso, -para no ser glorioso, el no haber llegado con mas 
tiempo el de Leganés. Recogieron los despojos que fueron 
muchos, y se retiraron á invernar; no se sabe dónde pa- 
raron los enemigos que iban huyendo. 

De la cindadela (3) solo dicen está apretada grande- 



(1) Mandaba las tropas francesas en Italia , después de la muerte del 
cardenal de la Valeta, Enrique de Lorena, conde de Harcourl. 

(2) Hay al margen de letra del P. Pereyra el siguiente párrafo de una 
carta del P- Clemente. 

«.En la rota que' hemos dado en I/alia al Francés, han muerto los mar- 
queses de Tabanés y de Rarabouillet, franceses, y el marqués de Rancon. 
piamontés. 

Los de Lieja están desavenidos con el príncipe arzobispo de Colonia, her- 
mano del de Baviera, el cual -está no lejos de allí con gente de guerra; no 
se sabe lo que pretende hacer. Dicen que las Cortes de Aragón se prolongan 
hasta Octubre.»» 

(3) Entiéndase la de Turin , que estaba aun por la duquesa viuda y por 
los franceses. La ciudad la ocupaba el príncipe Tomás con los españoles. 

Tomo xv. 26 



402 
mente, y tan eerca unos de otros que pelean con las 
picas. • 

Esto es lo que hay cierto de Italia. Lo de Flandes es 
lo que se sigue: viendo los franceses cuan mal les va en 
Italia, y que en Salsas no les habia de ir también como 
deseaban, quisieron probar la mano en Flandes para ver 
si les iba mejor , y hicieron entrada por el pais de Artois 
con la fuerza que suelen. Saliéronles los nuestros á reci- 
bir, y obligáronlos a salir con mas priesa que entraron, 
con muerte de algunos de los enemigos. En lo que .toca á 
la toma de Hesdin, fué sin fundamento y añadida al su- 
ceso referido. 

El marqués de Cerralbo, mayordomo mayor del señor 
Infante, quedaba malo y muy de cuidado; seria grande 
pérdida , porque aunque no es soldado es hombre de gran- 
de juicio y buena cabeza para Consejo, y no hay en Flan- 
des español tal que se pueda echar mano del para este me* 
nester : veremos en qué para esta enfermedad. 

Don Antonio de Oquendo ha estado malo en Dunquer- 
que; está ya bueno y en vísperas de partir; trae 3,000 
valones para el ejército de Castilla. 

Estos dias han llevado siete soldados, unos eran capi- 
tanes , otros alféreces , presos con cadenas al 4^eñon , por- 
que habiendo recibido aquí media paga para ir á servir en 
lo de Salsas, se estaban entreteniendo en la Corte. 

Tres dias há se publicó un bando en que S. M. perdo- 
naba *á todos los que hubiesen llevado sueldo con calida 
que se manifestasen ante el ¿eñor conde del Castrillo, y 
otro oidor, y que los que no cumpliesen con esta orden, 
serian castigados con pena de vida. 

Dícese que saldrá orden para que los caballeros de las 
Ordenes militares e^stén á punto para cuando se les avisare, 
y que trataban de bendecir los pendones que habia de sa- 
car cada Orden; lo mismo se dice de los hjjos-dalgo. 



, . 403 

Los galeones de la flota se han dado al almirante don 
Pedro de Ursua por haberse excusado D. Gerónimo de San- 
do val, por estar enfermo, para esta jornada, y también 
D. Antonio de Oqaendo por estar ausente, á quien tenia 
S. M. intento de darlos. 

• Las tropas francesas que habia hacia Salsas han des- 
aparecido, y se dice las envian á Flandes, donde se en- 
tiende cargará el francés mas la mano, porque lo de Italia 
lo tiene por desahuciado. 

Al de Velada ha puesto el señor Infante en Dunquer- 
que en lugar del marqués de Fuentes (1), y se entiende 
irá también confirmado de aquí. 

El señor Infante avisa á S. M. salió á una montería en 
los bosques que hay cerca de Brltxelas, y dio con un ja- 
balí, tan bravo , con no. ser muy grande, que le mató ocho 
perros y hirió á cuatro,. y mató dos caballos, y él fué pre- 
sa del señor Infante : que perdió sus brios al filo de su ve- 
nablo. 

El hermano del emperador Leopoldo* con Picolomini, 
ha dado dos rotas á los suecos y los han echado de toda 
la Bohemia y obligado á retirar á la Pomerania donde los 
iban siguiendo. 

Algunas tropas francesas con las reliquias del ejército 
de Raimar (Weimar), han tomado, algunos pueblos en e| 
Palatinado , y aunque el de Baviera ha sido requerido sal- 
ga al opósito cbn la liga católica , se está quedo. Témese 
no tenga con los coligados otra neutralidad como la pa- 
sada, y venga á caer en la cuenta de su yerro cuando los 
veo sobre sí, como le sucedió con el sueco. 

Galaso, mal contento con la renta que el Emperador 
le habia dado, y'con el oficio de consejero de Estado, di- 
cen trata muy de veras de retirarse al Tirol que es su tier- 



(1) Véase la pág. 397. 



404 
ra, y se entiende condescenderá el Emperador con su pe- 
tición, íí of)fí;>' "'i 
. El cardenal Rochelia trata con grande esfuerzo de ca- 
sar al Palatino, que está preso en Francia (1), con una 
sobrina suyas viuda del secretario Combalet, á la cual des- 
pués de haber estado casada muchos años con él , la de- 
claró, después de la muerte del de Combalet, por virgen 
el Parlamento de París. ¡Mire V. R. qué aprobación y qué 
casamiento para uno de los maypx^a. príncip^§, d^ i^l^- 
mania! . .>*..'*[ '- -r ; ' . > V « / 'r. i /' 

El rey de Polonia enviaba á Francia dos embajadores 
para que tratasen con aquel rey déla libertad de su her- 
mano, preso tan injustamente, y el modo de enmienda ha 
sido prender los embajadores polacos contra todo derecho, 
en entrando en Francia. ,,,,^, .^,,^ ^,;; ,--^.-^ 

Los escoceses se aperciben de todo género de armas y 
municiones contra su rey , fortificando con toda diligencia 
las fronteras de su reino que confinan con las de Inglaterra, . 
yk han multado por no haberse hallado en las Cortes. El 
rey de Inglaterra ha enviado buenos capitanes á Irlanda á 
levantar gente para que entren por allí en Escocia, y tam- 
bién en Inglaterra se hacen grandes levas, (J^, gente para 
entrar, por allí con su rey. ■ 

No se ofrece otra cosa -de qué avisar á V. R. Agradezco 
el favor que V. R. me lia hecho por medio del P. Yañez. 
V. R. viva mil años para que me, haga siempre caridad. 



(l) Después déla muerte de Bernarda de Saxe-Weimar (véase pag. 323), 
el Palatino Carlos Ludovico, que estaba refugiado en Inglaterra, concibió 
el proyecto de apoderarse. del mando de aquel ejército y ocupar la Alsacia, 
ya que no le era posible por mas tentativas que habia hecho , volver á la 
posesión de sus estados paternos. Así pues dejando ¿fecretarnenlc á Londres, 
s.e puso en camino para la Alsacia, pero descubierto por los espías de Ri- 
chelieu, que de mucho tiempo antes anhelaba reunir 4 la Francia la& con- 
quistas del Weimar , fué preso en Moulins, villa del Borbonés, y llevado á 
París. • . 



405 
Si la relación de Lima saliere la remitiré, y la de Salsas 
que hasta ahora no ha salido ninguna. Adiós, mi padre, 
que guarde á V. R. De Madrid y Enero 30 de 1640.=Se- 
bastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía 
de» Jesús, en Sevilla. 

• 
Madrid y Febrero 7 de 1640. 

(Tom. <29,,fó!.'<452.) 

Pax Ghristi,-&c. Estos diás pasados se ha hecho aquí 
un valiente hurto á un portugués asentista. Fué el caso, 
que teniendo noticia dos hombres, y no de mal pfeló, que 
este tenia opinión de muy rico, dieron en gakntear á dos 
negras que aquel tenia, y últimamente é'íi amistarse coii 
ellas. Cuando ya les pareció buena ocasión, declaráronse 
con las morenas, y ellas salieron en hacer lo que se les pro- 
ponia en habiendo ocasión para ello.. Tuviéronla buena un 
dia qué sus amaos y todos los de casa estaban fuera, y solo 
habian quedado ellas dos y un ama que criaba un niño. 
Avisaron á los galanes que estaban aguardando la ocasión, 
y gozaron della muy á su salvo, sin azar ni sobresalto de 
ningún género ; cogieron cinco mil doblones de á ocho, mas 
de.catorce mil ducados de joyas, diamantes y perlas, y 
toda la plata labrada, con lo cual caminaron llevándose 
cotísigo las negras, y antes de partir, una de ellas dio al 
ama una llave maestra para que la diese á su señora. El 
ama, bien descuidada del caso, dio la llave á su señora 
cuando vino de fuera, y con la novedad de que aquella lla- 
ve estuviese en poder de las negras, y con su ausencia, 
recorrieron la casa y echaron menos lo que faltaba. Hicie- 
ron sus diligencias y no hallaron rastro ninguno; prego- 
naron las negras, y tampoco tuvieron luz del caso. 

Supieron los galanes las diligencias que se hacían, y los 



406 
pregones que se daban por las negras , que había cinco dias 
que <?staban escondidas, y resolvieron de quitarse aquel 
impedimento, y matarlas por no ser descubiertos, y así lo 
ejecutaron aquella misma noche, aunque no les sucedió 
como pensaban. El uno mató á la una en el campo, y el 
•otro, en una casilla,. le dio á la otra un pistoletazo, y viendo 
se quejaba le dio tres puñaladas y después la quiso degollar 
por asegurarse mas. La negra echó las manos á la garganta 
y segóselas (1) con el golpe, y cayó boca abajo haciéndose 
la muerta. Pasó media hora después desto, y cuando ya el 
galán se habia huido , la negra , con laá ansias de la muerte 
empezó á dar unas voces muy lastimosas. Acertaron á pa- 
sar dos guardas de las puertas que rondan toda la noche 
porque no entren descaminos sin registro , y oyendo las 
voces díjole un compañero al otro: «Vamos y veaiiios qué 
voces tan tristes son estas.» El otro se Jo disuadió, y le 
dijo que para qué se metia en eso , no le- sucediese por 
querer saber demasiado alguna desgracia. El otro se re- 
solvió y entró dentro de la casa; topó con la, negra hecha 
una balsa de sangre , y pidiendo confesión ; trújesela un 
fraile descalzp de Santa Bárbara y avisaron á la Justicia, y 
haciéndola curar dieron. con ella en la cárcel, y tomándole 
la confesión contó la historia y la posada donde hallarían 
las maletas y joyas y otras cosas. Hízosé la diligencia y fué 
puntualmente conforme á la declaración de la morena. Con 
los indicios y pesquisas se tuvo noticia del dinero y todo 
el hurto ha parecido excepto veintisiete doblones, aunque 
los agresores no han caido en la red hasta ahora. Esta des- 
gracia y ventura tuvo el portugués que ha sido sobre ma- 
nera dichoso, pues en cantidad tan considerable la pérdida 
es ninguna. Al ama dieron tormento y negó valientemente, 



(1) Así dice muy claro el original del P. Sebastian, pero debe fallar al- 
guna palabra. 



407 
y también á un hermano suyo que asimismo negó, y créese 
les aplicarán del hurto "alguna cantidad por haber quedado 
estropeados srn Culpa. 

El dia de San Blas salió toda la corte á su ermita , y 
SS. MM. y la de Carinan con todas las damas; ele allí se 
fueron al Buen Retiro , donde estarán muy festejados estas 
Carnestolendas. 

Este dia, entre doce y una de la noche, el alcalde Qui- 
ñones y su hermano, que es teniente de la villa, y dos se- 
cretarios de S. M. fueron en casa del secretario del nujicio 
pasado , que ahora lo es del ^elector de Portugal que está 
aquí, con grande cantidad de gente disfrazada , y tomando 
las bocas de las calles cercaron muy bien la casa. Entró 
en ella el alcalde con cuatro personas, y subió al cuarto 
del dicho secretario. Llamaron á la puerta y. no quiso abrir; 
dijeron abriese, que era la Justicia. Estaba escribiendo^ y 
con el sobresalto lo mejor que pudo juntó algunos papeles 
y hizo un legajo del los y echólos por una ventana. Los de 
fuera con lag daggs arrancaron la cerradura y hicieron 
franca la entrada. El hombre turbado dijo: «Pues señor, 
¿qué manda V. md.? Si es que me quieren prender por 
una amistad que tengo con una mujer (y estaba dentro) yo 
la he dado palabra de casamiento.» El alcalde le dijo se 
sosegase, que no era por eso la prisión. En esta sazón, los 
que estaban en el patio subieron al alcalde el legajo de pa- 
peles que habia echado por la ventana , y fué á parar allí. 
Cuando el secretario le vio en manos del alcalde, quedó 
perdido y como difunto. Dicen estaba en él la cifl-a y con- 
tracifra y otros papeles de importancia. Estuvieron inven- 
tariando papeles (que es grande la máquina que tiene) hasta 
las cinco de la mañana, y no pudiendo acabar con ellos. 
dejaron cerrado el aposento con candados y cuatro guar- 
das con arcabuces y pistolas. Llevaron preso al secretario 
en casa del alcalde Quiñones y también ^ la señora, y el 



408 
dia siguiente , yendo el escribiente por papeles para tras- 
ladar, fué también preso. 

Créese que la falta de correos de Rohia* debe de ser 
por hacer algunas averiguaciones con las cartas que en 
ellos vienen, y que hasta que estas se hagan estarán sus- 
pensos, porque se entiende ha venido, y que el no publi- 
carle topa en esto. Acá no se sabe cosa ninguna de Roma 
meses ha , ni de la Congregación , y así todos vamos á una 
acá y allá. 

J^as galeras de Italia partieron estos dias cgn 3,000 hom- 
bres de Barcelona para Italia^ 

El príncipe de Sanz (1), señor de grande estado en Ña- 
póles , tenia concertado con el Francés de darle entrada en 
aquella ciudad y el trato era qué viniese armada de Fran- 
cia con patente , y que él les daria Ubre el surgidero en 
una quinta suya que está á la orilla del mar, y que por los 
jardines tendrian la entrada segura en la ciudad , y él ten- 
dría dispuestos á los de su facción, para que estuviesen pre- 
venidos para la ocasión de lo que habían de hacer en vien- 
do dentro de 1-a ciudad á ios franceses. No debió este trato 
de ser tan secreto que el virey no tuviese algunas vislum- 
bres del, ya que alguno de los ciudadanos le avisase, ó 
por Via de alguna espía. Como esto no caminaba tan apri- 
sa como el príncipe quería de parte de Francia, entró tam- 
bién en recelo de ser descubierto, porque raras veces hay 
un secreto entre muchos. Quiso asegurar su persona, y dio 
consigo en Roma. Tuvo noticia el embajador (2) de su He- 
^ <^bH/-»v 

(1) Según Vibanco, lib. VII, se llamaba Francisco d'Orifice. 

(2) El embajador era el marqués de Castel- Rodrigo, como puede verse 
en la relación que de este suceso hizo Parrino, y extractamos ya en una 
nota de la pág. 260. Una nota marginal de puño y letra del P. Pereyra, sa- 
cada de una carta de Roma del P. Barrionuevo , presenta otra versión del 
caso algo. diferente. Dice así: 

(«Sabiendo el f i rey de Ñapóles la fuga del principe, llamó á un bandido. 



40^ 
gada, y teníala también de sus tratos; previno una valien- 
te barca ó fragata en la marina , y hizo con grande s€^- 
creto armar cantidad de españoles, y un dia , estando el 
dicho príncipe paseándose en la plaza Naona de Roma , le 
prendió con la gente que llevaba , diciéndole fuese preso 
por el rey de España. Reclamó el pobre señor diciendo 
estaba en jurisdicción de la Iglesia, y cogiéndole en vo- 
landas, dieron los españoles con él en la marina y le en- 
tregaron al capitán de la fragata, que á toda diligencia ca- 
minó á Ñapóles (1) donde hoy está preso con grande con- 
tento de los de aquí, de que se haya asegurado la persona 
del príncipe , quien descubrirá la trama y cómplices mas 
en parlicular, y serán todos castigados como merece su 
culpa. 

D. Juan Chumacero tuvo Con su Santidad una muy lar- 
ga audiencia acerca de las diferencias que aquí se tienen 
con los nuncios y demás cosas pertenecientes á Roma , y 
se dice avisa que por ningún caso le pudo meter en cami- 
no á su Santidad, ni ajuslar á lo que parece era mas con- 
veniente, y que por allá no se negociará nada, y* así que 
se obrase aquí como juzgasen ser mas conveniente. 

Yo avisé dias há la muerte violenta que dieron los mi- 
nistros del Papa al pariente del embajador de Francia, 

comunicóle su deseo, y ofrecióle muy buena remuneración y paga. El admitió 
la empresa; fué remitido á Roma, al embajador, para que le diese todo lo 
que pidiese en orden á conseguir el hecho. Llegado á Roma, no pidió al em- 
bajador mas que una carroza de seis caballos con seis hombres que él bus- 
caria, y que orilla del Tibre, en el puesto que él señaló, le tuviese una fa- 
lúa apostada. Dispuestas asi las cosas, la noche de Navidad, al salir de 
maitines, llegáronse á él, y sin mas ni mas uño le tapó la boca y los demás 
le maniataron y le metieron* en'la carroza, y k lodo correr fueron á la 
orilla del Tibre donde estaba la falúa; metiéronle en ella y dieron con él en 
^Ñapóles.'» 

* ' (1) A la fecha de esta carta , el príncipe Sanz habia sido públicamente 
degollado eñ la plaza.de Ñapóles. Véase las págs. Í47 y 324. 



410 
yendo en su compañía con un coche; ahora s.e dice que 
el embajador se quejó á su rey con grc^nde sentimiento del 
suceso , y que el rey le mandó salir al punto de Roma, y 
que ha ordenado que ninguna provisión eclesiástica se de$- 
pache por via de Roma , sino que todos los obispos abso- 
utamente en su nombre las den á los que juzgaren por 
beneméritos , y que no quiere salga de su reino ningún di- 
nero para Roma. Si esto es cierto mucho le ha de dar que 
pensar á su Santidad , pues ni tendrá á Francia ni España 
á su devoción para que miren por la conservación de su 
casa. También dicen que no consintió su Santidad que en 
Roma se hiciesen honras para el cardenal de la Valeta, di- 
funto, por deicir asistia á las guerras y mandaba ejércitos 
contra su orden expresa. ?•,<!' 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. De Madrid y Fe- 
brero 7 de 1640.=Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pe- 
rey^-a, de la Compañía de? JesÚ5,€Ía, Sevilla.,,,, ,.. ..-. u, > 

--iíViivv íi^'. i:.-y ■ '■'. t>'f:"/^!'r''':íf' '^-'f; onp k«ín)b íí'Hb^ií-: 

<ny- ki,i\\ iv;' ' . ' j.l)!fíuící iJh n tu. 

Mip i;^i;*y a^: ^^^0 y Febrero H de ^64ft,.p ^ ^^.^^ . 

Pax Christi , &c. Mi P. Pereyra. No sé cómo se pier- 
den mis cartas , pues aunque no las haya cada correo, pero 
nunca se me pasan tantas semanas, como V. R. me dice, 
sin escribir. Mientras vivimos en este retiro , hemos de pa- 
sar este trabajo. "''•'';^^''' '''"; '-'^' '"^""''i'- !""' ""f' ^^''^' '^^'^^•¿«^^ 

El papel de las fiestas se leyó con mucho gusto én quie- 
te, y hemos admirado la grandeza de ellas y alabado el. 
buen estilo de la relación. 

Yo lo paso bien , aunque con harta ocupación de lec- 
tura y pulpito, y cosas conexas con ambos oficios. , . 

Acá de nueva no hay cosa de importancia. M puerto 



411 

de Rivadep , que está no lejos de aquí , aportaron dos na- 
vios de los que se perdieron en. la armada de D. Antonio. 
La gente venia.muy perdida y maltratada, y van pasando 
algunos á rehacerse en sus casas. Otra nao dio en un puer- 
to de Francia; 'dieron pasaporte á la gente, y por tijBrria 
van viniendo. . , r ' > , ; , * 

En Vizcaya se fabrican cuatro naos grandes de guerra 
y algunos navios de fuego. 

D. Francisco de Quevedo se está preso en León , y su 
amigo el duque de Medinaceli sale desterrado de Madrid. 

Pidieron en Madrid soldados á los títulos y caballeros 
portugueses, y ofrecieron 1,600. 

Todo es tratar de la jornada del Rey á las Cortes de 
Aragón y Cataluña , desde donde se han de despachar los 
soldados que están allí alojados, unos á Italia, otros con 
gente nueva á hacer entrada en Francia , aunque no se sa- 
be de cierto por dónde se ha de hacer. 

En la Cor uña .temen al Francés, y se Hacen grandes 
levas de gente para prevención. 

De Italia escriben haber cogido los nuestros dos ó tres 
fuerzas; no deben de ser de mucha monta. Por allá se sa- 
brán antes, y con mas puntualidad, todas estas cosas, que 
acá llegan con muletas. 

Guarde Nuestro Señor á V*. R. como deseo. Oviedo, Fe- 
brero i 1 de f 640.=Andrés Mendo.=Al P. Rafael Pereyra 
de la Compañía de Jesús, en.. Sgyüla. 



l> .O'iiJí»/ 



Madrid y Febrero 14 de 1640. 



(Tom. 129, fól. 4160.; 



Pax Christi, &c. Padre mió: lo que hay de nuevo es 
que miércoles ó jueves de esta semana entró en Madrid el 



412 
general de San Francisco (1); salieron á recibirle algunos 
coches de señores y de gen-te principal; el acompañamiento . 
de los frailes y hermanos de la orden fué sobremanera 
grande. Dios ha echado su bendición á es{^ orden por su 
padre , que es dueño de los corazones de todos, y como ¡si 
viniera el padre ó hermano de cada uno de los de la Corte, 
así fué el gozo y contento universal de toda esta villa. 

Tres ó cuatro dias antes habia llegado aquí el P. fray 
José Vázquez (2), provincial de la provincia de Castilla , y 
definidor general de San Francisco, y d mismo que ha 
sido el todopoderoso en el capítulo. Habrá tres días que 
un secretario del Consejo Real le notificó saliese de los rei- 
nos de Castilla de parte del Consejo y fuese al reino de 
Valencia, -á cualquiera parte que quisiese, como no fuese 
á la ciudad de Valencia. Obedeció el orden del Consejo y 
ofreció la ejecución en dándole la salud lugar, que le co- 
gió este recado en la cama con gota y calentura. 

El general de San Francisco ha pedido licencia para 
besar la mano á S. M. ; entiéndese que en teniéndola y ha- 
llando á S. M..y al señor Conde-Duque, sé disiparán los 
nublados que algunos de sus contrarios, de la misma reli- 
gión, han levantado sentidos de su elección. Él es santo y 
docto, y benemérito de cualquiera dignidad que se le die- 
re, y conocido su trato, fácilmente se conoce;'á lo que me- 
rece por su piersona. 

El lunes pasado, por la mañana, sucedió ütia grande 
desgracia en el Buen Retiro , que fué suerte que ya que 
hubo de suceder, fuese sin riesgo de las personas Reales 
y de los demás de su casa. Fué el casó, que según se cree 
y tiene por cierto, con la lumbre de las chimeneas prea- 



(1) Llamábase el P. Merinero. Véase U pág. 293. 

(2) El abad de Sania Anastasia en otro lugar nombrado (pág. 344 , no- 
ta], como habiendo firmado las treguas de Italia por Agosto del año 39. 



413 
dio el fuego en el ollin. De ahí, sin echarse de ver, fué 
creciendo por los. desvanes tan á la sorda, que con haber 
estado á las cinco el P. Aguado en Palacio, á confesar, ^l 

señor Conde-Duque, no se habia entonces descubierto. Po- 

• 

co después se eropezó á manifestar con tanta mas fuerza, 
cuanto el secreto antes habia sido mayor. Quiso Dios que se 
avisó con tiempo á SS. MM. (Dios los guarde) y que se pu«n . 
sieron en parte segura con el Príncipe ; y no sé si también 
estaba la señora Infanta. Corrió la voz luego por Madrid, 
y no quedó señor que no acudiese con el clamor que es 
justo al servicio de SiU Rey, y todos los ministros princi- 
pales de todos ios Consejos. El gentío del pueblo era infi- 
nito ; las religiones todas á porfía , y el buen general de • 
San Francisco fué con toda su comunidad. La gente era 
t3íita, que antes irapedia que ayudaba; la confusión fué 
mucha y el fuego terrible. SS. MM. lo primero que orde- 
naron fué la seguridad de todas las damas y demás criadas, 
que sin recibir daño se pusieron todas en cobro. Luego el 
señor conde y los demás oficiales fueron dando órdenes de 
lo que se habia de hacer, y con la diligencia de los que^ 
alli asistian á la ejecución', se sacó toda la riqueza del cuar- 
to de S. M. y de los demás, y se hizo todo lo posible por 
atajar el fuego, acudiendo todos los señores: unos á llevar 
alhajas, otros escritorios, otros tapicerías, otros agua, y todos 
asistiendo con la demás gente que se emplea en tales mi- 
nisterios. Quemóse todo lo alto del cuarto de S. M., y de 
los dos lados solo la mitad, porque se previno con cortadu- 
ras para que no cundiese mas. Las desgracias fueron pocas 
para las que pudieran suceder : una viga mató á un hom- 
bre, á otro otra quebró un brazo; un fraile capuchino s^- 
lió descalabrado, y un alcalde también, aunque cosa de po- 
ca importancia. 

La pérdida no ha sido muy grande, aunque Jos escri- 
torios, que eran muy ricos, quedan maltratados, y las 



414 • 

colgaduras y otras alhajas también. Todo es poco; pues 
fué Dios servido de guardarnos á nuestros Reyes sin des- 
gracia ninguna, que la menor fuera sentidísima por lo mu- 
cho que los aman y quieren todos. Algunos ladroncillos hu- 
bo que pagaron allí luego de contado con azotes la poca 
cosa que hurtaron. A la noche acudieron también las reli- 
giones á acabar de asegurar ló demás ; vinieron los nues- 
tros á la una. Lo que se ha quemado es solo lo alto como 
tengo dicho. 

S. M. oyó aquel dia misa en una ermita, y la Reina, 
nuestra señora, y el Príncipe en Atocha, y se vinieron á 
comer á Palacio , y á la tarde las damas y las demás cria- 
• das. Hoy tienen fiesta de comedias en el Buen Retiro en 
el teatro nuevo. Dicen son grandes las. tramoyas que en 
ellas hay; servirán para divertir el azar del susto pasado á 
los que temerosos del peligro se vieron apretados del. 

Aquí se han hecho con notable concurso de gente las 
cuarenta horas, acudiendo tanta , tarde y mañana, que por 
no caber en la iglesia y claraboyas se volyian muchos. Es 
de grande edificación ver el gusto con que asiste tanta 
gente delante del Santísimo, y el. silencio y reverencia que 
todos tienen. ¡Dios sea alabado, que en tiempo tan ocasio- 
nado á divertimientos, tiene tantos que gusten de privarse 
aun de los lícitos y buenos por asistirle y servirle! Guarde 
nuestro señor á V. R. en cuyos santos sacrificios mh enco- 
miendo. De Madrid y Febrero 21 de 1640.=Sebastian Gon- 
zalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla:^' ' ■ ' • .■ ^^í»^"^'"'' ■■■■v (yuu^ :■:(•:. 



■«!> -^-rK ' u- ^'SH' 'Oi .'.!i 



415 

Madrid y Febrero 28 de 1 640. 

nf) |[íf, .f'r^' ': 'i o ^:}(Tom. 129, fóH138.)' . ■ :U: 

Pax Ghristi , &c. Una galera llegó de Genova á Barce- 
lona- estos dias. En ella vino el teniente de general de la 
caballería del estado de Milán, y también D. Juan de Ca- 
ray, del hábito de Santiago y del Consejo de Guerra. Di- 
cea viene por general de la artillería de Vizcaya; viene 
también el P. Pagani, enviado de la archiduquesa como 
otras veces á 'pedir socorro de gente y dineros para la 
Alsacia. También se ha dicho viene en ella el correo de 
Italia j y que trae grande cantidad de cartas; mas hasta 
que con efecto las veamos no hay quedar crédito, porque 
esto también se ha- dicho otras veces y ha salido incierto. 

Ha hecho S. M. general de la caballería del estado de 
Milán al hermano del duque de Módena , con que el du- 
que , con esta nueva merced y las que tiene recibidas , se 
mostrará mas fino servidor de S. M. 

El marqués de Leganés dicen hace grandes prevencio- 
nes de víveres y municiones á toda diligencia, y él da á 
entender saldrá en campaña muy presto si el tiempo le 
diere lugar. ; ■ 

Dicen tiene el de Leganés efectivos 16,000 infantes 'y. 
4,000 caballos, los mas gente veterana y de valor. 

Voz corre hacen liga el Papa y venecianos y el 'duque 
de Parma; y que á este le hacen general della, y que el 
intento es que el Casal se vuelva á su señor, cuyo es, que 
pertenece al de Mantua, y que la liga se haga de parte del 
que fuere acometido entre España y Francia. No lo tienen 
esto por cierto los que entienden de materias de Estado, 
porque los venecianos mas seguridad tienen cuando los dos 



446 • ' 
reyes andan entre sí encontrados, porque con eso los de- 
jan á ellos en paz, y del Papa se entiende nunca se querrá 
declarar contra España teniendo de ella tanto interés, y 
faltándole este , como será fuerza , queda muy pobre para 
los gastos, con que el dia de hoy se hace la guerra. El de 
Parma solo tiene dos ciudades , que son Parma y .Plasen- 
cia , y esta tiene presidio de florentines con calidad que el 
dia que el duque tomare las armas contra S. M. la ciudad 
no le esté al duque sujeta, y el Parmesado está destruido 
con las guerras que estos años pasados ha habido en aque- 
llas tierras, y así se duda mucho del fundamento de esta 
liga , aunque algunos hay qué lo aseguran y dan por cierto. 

El duque de Florencia dicen arma también ; puede ser 
sea prevención , por si es cierta la que sus vecinos vene- 
cianos y Papa y parmesanos hacen , para que no le • cojan 
con eso desapercibido para lo que sucediere. 

El príncipe Tomás hizo se hiciesen unas solemnes fies- 
tas á vueltas de Carnestolendas en la ciudad de Turin, para 
alegrar al pueblo. El dia de la mayor fiesta mandó volar 
una mina que estaba puesta á la cindadela, y voló una 
buena parte della con muerte de 500 franceses. Los nues- 
tros están en él foso y la baten con cuarenta piezas; tie- 
nen buenas esperanzas de que la tomarán en breve. 
• ■ De Francia se ha dicho que el Rey habia preso al prín- 
cipe de Conde y que le. hablan llevado á la Bastilla. No se 
sabe esto mas que por relación de un francés , persona de 
cuenta, como también lo que se sigue: que el cardenal 
Rocheliu habia enviado á llamar de Inglaterra al duque de 
la Valeta, el cual se habia retirado allí receloso de que el 
Cardenal no hiciese con él lo que con otros hizo, cuando 
les sucedió la desgracia de Fuenterrabía, y no obstante qué 
se ausentó le hicieron proceso y le condenaron á degollar 
en estatua y se ejecutó la sentencia. Ahora dicen le. llama 
para que entre á ejercer loa cargos del de Conde; no sé sí 



417 
se ha de atrever á fiar de quien tan mal le ha tratado y 
hecho tanto contra su reputación. , > *^ 

El desgraciado suceso del Buen Retiro, dicen ha de es- 
tar remediado para Pascua de flores, y así se ha metido 
para resarcir el daño mucha gente, y la villa acude con 
veinte ó treinta mil ducados á servir á S. M., y los Conse- 
jos hacen también lo que pueden , dando donativos con- 
forme á su posibilidad. 

No hay otra cosa de qué avisar á V. R. á quien Nues- 
tro Señor guarde y dé la salud que deseo. De Madrid y 
Febrero 28 de 1640.=Sebastian. Gonzalez.=Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

El marqués de los Balbases vino á Barcelona á tra- 
tar como se conservará allí el ejército de S. M., y lue- 
go se volverá á Genova, porque lo que el enemigo no 
hizo van allí obrando los paisanos , y matan nuestros sol- 
dados de diez en diez y de veinte en veinte cada dia, 
tomando ocasión del alojamiento y de que les piden de 
comer. 

Juanetin (Doria), con las galeras de Genova pasa á Ila- 
ha con gente; impídeselo el temporal, pero en dándole lu- 
gar no se detendrá. 

Esperan por horas á D. Melchor de Borja con sus ga- 
leras de Ñapóles que llegue con la infantería porque fué á 
la Andalucía , y entonces él y D. Franciscx) Mexía con las 
de Sicilia pasarán á sus puestos para volver por Junio, 
aunque parece corto el plazo para reparar las escuadras 
que están muy mal paradas. 

Al marqués de Villena le han hecho merced del Toisón. 
Habíasele de dar S. M., que es fuerza recibirle de su mano, 
el lunes de Carnestolendas, y estorbóse con la quema del 
Retiro; por una parte le detienen para esto, y por otra le 
dan priesa que se embarque. Dicen que se partirá dentro 
de dos dias, y anda tratando de casarse: mucha compli- 

ToMo \y. -^ 



418 
cacion de cosas para haber de pasar en esta flota que man- 
dan que salga luego (i). 

El marquesito de Villa nueva de Barcarrota está á la 
muerte de un ahito, y dicen le heredan unos caballeros 
de Écija; poco se llevarán él y su madre. 

A D. Cristóbal de Benavente, sobrino del P. Almazan, 
que fué embajador de Venecia y de Francia , envian á 
Fuenterrabía para asistir á la defensa de aquello, porque 
sé teme que el Francés quiera entrar por allí. 

A los nuevos grandes , fuera de lo pasado , les costará 
ahora el haberse cubierta veintiocho mil ducados á cada 
uno, y algunos dellos ni aun veintiocho mil maravedises 
pueden dar. 

• Aquí me ha pedido una persona á quien tengo obliga- 
ción unos caracoles marinos y conchas , que sean medianas 
unas y otros. Suplico á Y. R. me haga este favor , que re- 
cibiré mucha caridad, y fio de su diligencia de V. R. que 
en ofreciéndose ocasión , no eche en olvido mi encomienda. 

V. R. se sirva de enviarme la disputa del chocolate que 
se imprimió en esa ciudad (2) que hizo el P. Tomás Hur- 
tado, clérigo menor, que es catedrático de vísperas en esa 



(1) El marqués de Villena salió en efecto de su villa de Escalona en 10 
de Marzo de 1640 y desembarcó en Veracruz el 8 de Julio. De los inciden- 
tes del viaje, de su entrada en Méjico verificada el 8 de Agosto , y de las 
fiestas que le hizo la ciudad, escribió un libro muy curioso y harto raro 
su capellán el doctor Cristóbal Gutiérrez de Medina , que se imprimió en el 
mismo Méjico en la imprenta de Juan Ruiz, año de 1640 con el siguiehte 
titulo: Viaje de tierra y mar, feliz por mar y tierra que hizo el excelentisimo 
marqués de Villena y mi señor, yendo por virey y capitán general de la nueva 
España en la flota que envió S. M. este año de 1640, sienda general de ella Ro- 
que Centeno y Ordoñez: su almirante Juan de Campos. 

(•2) El P. Tomás Hurtado , natural de Toledo, compuso un tratado con 
el siguiente titulo: Chocolate ó Tabaco, si se compadecen con el ayuno; pero 
Nicolás Antonio que le cita en su biblioteca, no señala mas edición que una 
de Madrid, 1642, 4.*, posterior por consiguiente á la fecha de esta carta, 
de donde se deduce que el libro se imprimió antes en Sevilla. 



I 



419 

universidad, y sean por lo menos tres libritos distintos, que 
hay curiosos con quien cumplir, y lo que costaren yo lo 
daré al P. Procurador que asiste aquí; y no los ponga 
V. R. juntos en un pliego, sino en diferentes, que poco 
importa que en un mismo correo vengan tres pliegos para 
mí, y V. R. se sirva de que en esto no haya falta. 



Madrid y Marzo 5 de 1^40. 

• (Tom. 129, fól. 1102.) 

Ayer llegó un navio de aviso como D. Antonio de 
Oquendo habia salido con su armada del puerto de Dun- 
querque. Hoy vino correo como D. Antonio y D. Andrés 
de Castro hablan llegado á Laredo con seis navios. Algu- 
nos dicen son 22 los que han llegado, aunque esto último 
no es tan cierto. El tiempo ha sido terrible, y las preven- 
ciones del enemigo tan grandes que D. Antonio tuvo por 
mas acertado el pelear con los temporales, que aguardar 
la contingencia de los enemigos. De los demás navios has- 
ta ahora no hay aviso; maravilla será si con vientos tan 
deshechos, algunos no perecen. Los holandeses hacen gran- 
des preparaciones por mar, y tales que jamás se han he- 
cho en aquellos estados otras semejantes. Ellos echan el 
resto por ver si con él pueden hacer algún buen suceso, 
porque el común está .ya muy cansado de guerras y de 
imposiciones para ellas. . 

Los holandeses en común han sentido mucho la muer- 
te del marqués (Je Cerralbo , porque estaba muy bienquis- 
to y habia ganado notablemente así á los obedientes como 
á los rebeldes. Estos hablan puesto en sus nianos los acuer- 
dos con S. M. para que sirviese de medianero y se ajusta- 
sen las diferencias, porque como los mas quieren asegurar 



420 

SUS ganancias particulares mas bien que el aumento de los 
Estados, que de esto no tienen interés y de eso otro le 
tendrán muy grande, y los tienen las presas de Dunquer- 
que muy lastimados, y los tributos para la guerra muy 
consumidos, están deseosos de paz para con ella acudir ásu 
bien particular. Bien es verdad que el de Oranje y las Com- 
pañías resisten; aquel, porque come de ellas, y tiene habién- 
dolas la suprema autoridad y porque todo cesa en cesando 
la guerra; y las Compañías, porque en faltándoles han de 
sacar los depósitos y han de quebrar, y mientras aquella 
dura, con algunos socorros que hacen de dineros les van so- 
brellevando, sin dar lugar á que se saquen los principales; 
mas si el común está en contra, no hay duda sino que los 
atropellarán y tratarán de acomodarse, y así están con gana 
de hacerlo como se dice. No faltarján otros medianeros, 
ya que faltó el de Cerralbo. ¡Dios lo haga ! 

Ya tengo avisado como partió á Inglaterra el marqués 
dé Velada. Acerca de su embajada hay varios discursos, 
y creo la materia está tan secreta que los discursos son 
sin fundamento. Lo que éorre es que va á tratar los casa- 
mientos del Príncipe y de la hija mayor de aquel rey. 
Otros dicen va á tratar de que el Inglés arme contra Fran- 
cia y de que rompa con él, y para hacerlo le sobra causa 
porque de Francia se fomentan las discordias de Escocia 
contra su rey, y este tiene noticias ciertas del mal oficio 
que le hace el Francés con sus vasallos. 

Los mercaderes ingleses que están en Francia sacan 
sus haciendas y las pasan á Inglaterra, recelosos del rom- 
pimiento, y de que el dia que le haya Rocheliu se les ha 
de echar sobre todo cuanto tienen. 

A Flandes van de aquí con puestos D. Juan de Borja» 
hijo del duque de Villahermosa; el conde de Grajal, el con* 
de de Villalba y el conde de Garciés, yerno del de San- 
ta Cruz. 



i21 
Un portugués parte de Lisboa á Dunquerque con 
100,000 ducados á fabricar 1 2 fragatas por órdeo deS. M. 
Por cartas de Francia se sabe como los suecos estaban 
retirados en la Pomerania, que es lo último de Alemania, y 
que los nuestros los iban siguiendo, y que estaban ya á vis- 
ta, y que se entendia se darian batalla. Esto dice el Fran- 
cés; mas tiénese por mas cierto que tratan muy de veras 
de acomodarse con el Emperador, porque dicen que el 
Francés les promete mucho, y que no les cumple lo que 
ofrece, y que de esta guerra solo él es interesado, y ellos 
pierden la gente y dinero; que les está mas acierto el mirar 
por su reino y casas, que no la amistad de el Francés, que 
solo los tiene para divertir al Emperador y aprovecharse 
del tiempo para sus comodidades; que si las quiere, que 
las tenga á costa de su gente y dinero , y no corran por 
cuenta de Suecia, pues de ella no saca fruto sino pérdida. 
Muy corriente está lo de la liga de Italia entre ve- 
necianos, Papa, parmesanos y aun dicen entra también 
Genova, que el pretexto fuera de ío del Casal, es los acuer- 
dos que S. M. tiene hechos con los grisones, los cuales se 
obligaron á dar paso para Alemania á los vasallos y ejér- 
citos de S. M. , y que le tendrian cerrado para todos los 
demás. Ellos, dicen, pretenden que el paso ha de ser libre 
para todos; mas les debe de picar lo que tenemos en Pia- 
monte, y recelan del Casal , que con esto les parece que 
estando S. M. tan poderoso en Italia, podrán temer algún 
accidente que les sea dañoso. 

Los dias pasados avisé como habían preso en Roma al 
príncipe de Sanz (1), por orden del virey de Ñapóles, y el 
modo que hubo en su prisión; ahora digo que puesto en 
Ñapóles, en prisión, le acusó el fiscal de crimen de lesa 



(1)' Véase la carta del 7 de Febrero pág. 260 y lo que ya se dijo acer- 

de este suceso, págs. 247 y 324. ..... .. .; < • • ..»' . 



422 
majestad, y de traición y felonía , que se habia carteado 
con el embajador de Francia , en razón de entregar á Ña- 
póles al Francés, y que habiendo el embajador dado cuen- 
ta á su rey de este tratado, él se fué por orden del emba- 
jador francés á Roma, á tratar de los medios que se ha- 
bian de tomar para conseguir el efecto, Que estuvo en 
Roma mucho tiempo , entrando y saliendo en casa del em- 
bajador, á tiempos excusados, y para ser desconocido iba 
en hábito y traje de francés. Que lo mismo habia comuni- 
cado en Roma con otro grande personaje (no dicen quién 
es y malician si era el Papa ó alguno de los Nepotes) (1). 
Que por tanto debia ser condenado á las penas estableci- 
das por derecho, como traidor á su rey y patria , y cas- 
tigado con pena capital y confiscación de bienes. Diéronle 
dos abogados que le defendiesen, y presentados los pape- 
les que contra él habia, y tomándole la confesión , confesó 
de plano, y convicto y confeso, pidió el fiscal fuese sen- 
tenciado y ejecutada la sentencia. Para proceder con mas 
acierto el duque de Medina quiso se hallasen, siendo los 
jueces á quien pertenecia la causa privativamente, todo el 
Consejo colateral y tres nobles de capa y espada , y vista 
su confesión y los papeles, fué condenado por traidor á 
degollar, y en confiscación de todos sus bienes, y de allí á 
tres dias le degollaron en la plaza mayor, y se adjudica- 
ron al fisco real los feudos y bienes que tenia. Ayudáronle 
los nuestros á bien morir, por haberlo él pedido así. 

Dicen también que otros tres religiosos fueron por la 
misma causa degollados. La sentencia del Príncipe he vis- 
to, mas no la de estos i'eligiosos. Estos dicen en otra 'carta 
que son capuchinos. 

El rey de Francia ha sacado un bando en que manda 



(1) El cardenal Julio Mazzarini. Véase la relación de ParriRO en la 
nota de la pág. 260. 



423 
que todos los capitanes que han servido en tiempo de su 
padre y suyo, y tirado sueldo, sean obligados á levantar 
cada uno 50 hombres, pena de privación de todos los ho- 
nores y emolumentos que tuvieren por la milicia, sin los 
mas que fueren arbitrarios. 

Tiene mandado el rey de Francia que se apresten con 
toda diligencia veinte galeones reforzados para el mar Océa- 
no, y que vaya por general dellos el arzobispo de Burdeos. 
Para el mar Mediterráneo apresta otra armada de na- 
vios comprados y alquilados de Holanda. No dicen quién 
ha de ser el general de ella; será algún otro obispo ó ar- 
zobispo. 

En la Normandía, por los tumultos que ahí ha habido 
ocasionados de no querer pagar las imposiciones que se 
echaban, han degollado por orden de su rey á 80, los 40 
gente noble^ y los demás plebeyos; y se dice no queda el 
mal remediado, que antes esto tiene irritados mas los áni- 
mos de los normandos. 

Han hecho gobernador de Marsella al mariscal de Bre- 
sé, sobrino del cardenal Rocheliu. 

Los nobles de Inglaterra han hecho espontáneamente 
grandes contribuciones á su rey para levantar gente de 
guerra, y ha publicado cortes generales de los tres estados 
para pedir dineros y gente en ellos, y salir en campaña 
en abriendo el tiempo. 

Murió seis dias há el marquesito de Villanueva del Rio. 
Entra en su estado un caballero de Ecija; lo libre que era 
mucho, entra en poder del tio cardenal, y del conde de 
Altamira que también lo es. 

También aquí ha corrido voz hacian presidente de Cas- 
tilla al señor cardenal Borja , y aunque de hecho le habian 
ya ofrecido el gobierno del Consejo, y que habia respon- 
dido que en cualquiera cosa que fuese servicio de S. M. 
estaba muy honrado; mas que suplicaba á S. M. que ya 



424 
que se le hacia esta merced, la tuviese como la tuvo el 
cardenal Espinóla, con consulta de todo lo eclesiástico 
que se proveyese en el reino. No sé si esto tiene bastante, 
fundamento; el tiempo lo dirá. 

También decian, y creo aun con menos fundamento, 
que al Protonotario le daban el obispado de Sigüenza, y 
el oficio de vice-canciller de Aragón ; no hay mas apoyo 
de verdad de que se dice, que este es flaco. 

También dicen que el cardenal Albornoz hace instancia 
por la presidencia de Castilla, y que se la tenian ofrecida 
dias há, y que ha escrito apretadamente sobre esto. S. M. 
hará lo que juzgare ha de estar mejor al gobierno. 

A D. Fernando de Gontreras, secretario que era del 
Consejo de Guerra y Indias, le han hecho oidor de Indias^, 
con que vacan dos buenos oficios, y serán siete las secre- 
tarías que hay para proveer, y sin las resultas habrá para 
contentar á' muchos. 

xADon Fulano de Meneses del Consejo de Guerra tie- 
nen preso, por haber trocado plata á mas de la tasa; di- 
cen es en cantidad. Está en una casa particular y cuentan 
que suplicando el Consejo se atendiese en el tratamiento 
y puesto de persona , les fué respondido que S. M. sabia 
cómo se habia de tratar á cada uno, y que descuidasen. 

A D. Francisco de ^aray (1) le han hecho gobernador 
de laartillería de Cataluña, y castellano del castillo de Per- 
piñan. . 

'. A Salsas se ha fortificado valientemente y proveído de 
todo lo necesario, asistiendo á esto con grande vigilancia 
el conde de. Santa Goloma, virey de aquel principado. Ha- 



ll) Si no hay equivocación, como es do sospechar, debió de ser herma- 
no del D. Juan, tantas veces nombrado en esta correspondencia. Mas todo 
induce á creer que se trata de D. Juan de Garny, que en efecto fué gober- 
nador de Perpiñan, según se verá mas adelante. 



425 
cen de nuevo cuatro baluartes, en las cuatro partes del 
castillo, para que con la artillería se alcancen unos á otros, 
que era lo que se echaba menos para ser del todo cabal su 
fortaleza y perfecta. 

Al bailio de Lora, de la gran cruz, le envían con el 
gobierno de Asturias, y por capitán general de todas las 
Montañas y Asturias; gobernador de Cádiz á D. Fulano de 
Velasco y Castañeda. Al duque de Ciudad-Real envian por 
gobernador y capitán general del Peñón y fronteras de 
África. Para Málaga y su tierra está ya proveído goberna- 
dor y capitán general; no me acuerdo del nombre. 

Los castellanos y catalanes han tenido una peleona so- 
bre los alojamientos, con muertes de una y otra parte , y 
aun dicen que los castellanos hablan quemado tres ó cua- 
tro lugarcillos. No sé qué verdad tenga esto, que las nue- 
vas siempre crecen y de poco suben á mucho. Lo cierto 
es que el Principado envia embajadores á tratar con S. M. 
lo de los alojamientos. 

El de Villena partió (1) para embarcarse sin el Toisón 
y sin casarse. Esto último porque la persona con quien lo 
intentaba, estaba tratada de casar con el marqués de As- 
torga, y lo otro porque las ocupaciones que hoy tiene S. M. 
no habrán dado lugar á que haya tiempo para dárselo. 
Dicen se lo enviarán allá. 

El Turco, dicen por cierto tiene mandado á un famoso 
cosario junte 300 bajeles y la gente necesaria para ir so- 
bre Sicilia, y que de esto ha dado aviso un cautivo que 
está en Argel, diciendo que alh' se hacen las prevenciones, 
para las cuales ha mandado el Turco se provean de gente 
y dineros, y que va convocando todos los cosarios y pira- 
tas por orden del gran Turco para esta facción. Don Fran- 
cisco de Meló, dicen procuraba atender con todo cuidado 

(1) Véase la pág. 418. 



426 
á la fortificación de la isla. Dios nos remedie, que todo el 
poder de estos bárbaros será de poca monta, si somos los 
que debemos. 

En cartas venidas de Roma á un padre de este colegio 
avisan que á un príncipe napolitano (1) le cogieron con 
otros siete al salir de una iglesia de frailes vitorios, y le me- 
tieron en una carroza para llevarle á Ñapóles. Dicen esta- 
ba en Roma con salvo conducto, tratando con franceses la 
entrega de algún punto de aquel reino. Hízolo prender 
nuestro embajador que .allí está. ufift !/.«;! o 

Buen sermón tiene V. R. que predicar en quiete; no 
hay sino lograrle bien, y quédese con Dios que le guarde 
como deseo. De Madrid y Marzo 5 de i640.=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

El dia de nuestra Señora de Marzo, parten 22 navios 
de Portugal al Brasil, con socorro. Van en ellos el gober- 
nador de las Indias que se llama D. Juan de Silva Tello, y 
D. Jorge Mascareñas, que va por gobernador del Brasil. 

A todos los caballeros de las órdenes militares que por 
falta de edad ú otro impedimento no pudieren. ir á la guer- 
ra, les echan á 1 60 ducados de vellón á cada uno para 
ayuda á los gastos de la guerra. 

La que va con esta se sirva V. R. de enviar con un 
discípulo para la persona á quien va, y que cuide de co- 
brar respuesta y remitírmela. 

Ahí va una relación que venden aquí los ciegos llena 
de disparates (2). 



(1) El de Sanz, ya tantas veces citado. La prisión se verificó el dia 
mismo de Navidad de 1639. 

(2) • No se halla en el tomo. 



427 

Madrid y Marzo 13 de 1640. 

(Tom. 129, fól. ^199.^ 

Pax Ghristi, &c. Ayer llegó correo como la escuadra 
de D. Antonio de Oquendo había llegado á Ja Coruña, y 
D. Antonio tan malo que le sacaron en un colchón del na- 
vio, á manos, dados todos los sacramentos, y según estaba 
se teme será ya muerto. Perderáse un muy buen capitán: 
Dios lo remedie. 

La duquesa de Saboya envió un embajador á su cu- 
ñado, al cardenal de Saboya , para tratar de acomodar las 
diferencias que hay entre estos príncipes, y ella ha ofreci- 
do de casarle con la hija heredera del duque de Nevers (1), 
y que hará que su hermano el rey de Francia le dé otros 
estados con que pase con la grandeza que pide su persona. 
No creo que se atreverá el cardenal á ponerse en manos 
de el rey de Francia y de su vahdo Rocheliu. 

Ayer corrió voz que el secretario de el Nuncio que es- 
taba preso y con guardas en una casa particular, habia 
hecho una mina y que se habia huido. Algunos malician 
esta fuga ; pero lo cierto es que le andan á buscar por las 
religiones el alcalde Quiñones y algunos alguaciles de Corte; 
el tiempo descul3rirá la certidumbre de este suceso. 

Estos dias vino aviso de Roma de que, sabido el senti- 



(1) Algo dicen acerca de estos tratos Vibanco y Baños. Este último afir- 
ma que Cristina propuso á su cuñado el cardenal Mauricio que casara con 
su hija, la princesa María Luisa, cuya mano prelendia Richelieu para el 
delfln de Francia. Las cosas estaban ya muy adelantadas, cuando el prín- 
cipe Tomás, que lo llegó á entender hizo cuanto pudo por estorbarlo, por 
creer no convenia semejante alianza á sus intereses. También este raanlc- 
nia tratos secretos con Richelieu, lo cual tenia en sumo cuidado á Legánés 
y á nuestros en Italia. .y' , < - . .. 



428 
miento grande que su Santidad habia tenido de la prisión 
y muerte del príncipe de Sanz, y de la voz que entre mu- 
chos dé aquella ciudad corria acerca de esta acción, y de 
otras de S. M., no hablando con la decencia que merecen, 
se dio por obligado D. Juan Ghiimacero de satisfacer á su 
Santidad y á todos los cardenales. Pidió audiencia pública 
con título de otro negocio, y diósele, y él ocasionalmente 
infirió allí las razones que S. M. habia tenido para hacer 
algunas cosas, de que algunos poco afectos á la nación 
pretendían con calumnias desdorarlas y hacer sospechosas 
y poco ajustadas al servicio de Dios y á la razón. Peroró 
hora y media con tanta eficacia de razones y cordura y 
modestia, por ser fuerza hablar de otros príncipes, que 
todo el Colegio aclamó su discurso, y se dio por satisfecho 
del asunto que habia tomado por su cuenta. Su Santidad 
viéndolas aclamaciones de los mas cardenales, dijo: Vox 
quidem,vox Jacob est; sed manus manus sunt Esau. Cogió las 
palabras D. Juan Chumacero por tema, y tornó á perorar 
de repente otro rato sobre ellas, ponderando los servicios 
que S. M. C. habia hecho á la Iglesia y á su pastor, los disfa- 
vores que de él habia recibido; cómo habia en varias oca- 
siones puesto en sus manos las diferencias con Francia; có- 
mo le habian entregado la Valtolina y después su Santidad 
disimuladamente habia dado entrada en ella al Francés. Dis- 
currió largamente por los sucesos que estos años pasados ha 
habido, donde Su Santidad ha cumplido con buenas pala- 
bras con S. M. habiendo estado su corazón con los contra- 
rios, como constaba de los socorros de dineros que les ha- 
bia dado, y cartas que se habian tomado de instrucciones; 
y remató con decir vox quidem, vox Jacob est; sed manus 
manus sunt Esau, 

El ^buen pontífice debió de sentir que tan en públi- 
co • se declarasen las cosas, y por no dar muestras de 
sentimiento lo echó en gracia y dijo satis est, sq,tis est 



429 
que lindamente se ha jugado del lugar déla Escritura. 

Don Juan ganó mucho crédito en toda Roma con esta 
acción, que luego se divulgó por la ciudad, y los mas li- 
bres en hablar conocieron cuan justificadamente obraba 
S. M. y que se desacreditaban por maldicientes los que 
con fingido celo no hablaban de sus acciones con la decen- 
cia que piden. 

Remato con un correo que hoy llegó de Portugal á 
S. M. con aviso que D. Fernando Mascareñas, gobernador 
y capitán general del Brasil, salió á 22 de Noviembre de 
la Bahía de Todos los Santos; los aires fueron tan grandes 
que queriendo tomar un puerto fijo, para doblar luego so- 
bre Pernambuco, le apartaron 80 leguas. Procuró , mejo- 
rtido el tiempo, hacer sii derrota, y en esta sazón tuvo 
aviso el de Oranje de la venida de nuestra armada y man- 
dó á su general de la mar que saliese á reconocerla. 
Salió este íon 37 navios, dióla vista y volvióse al abrigo 
del fuerte de Pernambuco , que no le pareció acertado el 
pelear con los nuestros, porque pasaban de 70 navios 
muy buenos y bien reforzados de todo lo necesario. El de 
Oranje le reforzó las escuadras del mar con la gente del 
presidio, y dio cantidad de municiones y pólvora, dicien- 
do su remedio consistía en una buena suerte por mar, que 
la emprendiese, que si la fortuna le fuese favorable, redi- 
mirla el Brasil del poder de los españoles, que mas eran á 
veces las apariencias que la sustancia, y que de toda aque- 
lla armada apenas la mitad servia para pelear, y que de 
la suya todos eran navios fuertes y de guerra, bastantes á 
emprender cualquiera empresa. Partió, pues, el general 
holandés, muy animado, y saliéronle. los nuestros á recibir. 
Peleóse de una y otra parte con grande valor; echárnosles 
á fondo cinco ó seis navios; quemémosles el mayor que 
traian, y desbaratáronse los demás con muchas muertes de 
los enemigos. De los nuestros varó un navio pequeño cer- 



430 
ca de donde el otro se quemó. Salvcjse la gente de él, mu- 
rieron de los nuestros 1 00 en esta refriega, quedando se- 
ñores del mar y puerto, donde daban orden de echar gen- 
te en tierra. Llevan municiones y bastimentos para seis 
meses, y 6,000 hombres para echar en tierra. 

Antes de llegar á esta refriega salieron en canoas de 
las islas circunvecinas á rendirse, como la Paraiba y otra, 
y no quiso el general dividir la gente hasta tomar lo prin- 
cipal, que concluido con esto será fácil el ocupar esotro. 
Cada dia se espera la toma de Pernambuco; si nuestros 
pecados no lo desbaratan, parece cierto que el dia de 
hoy ó está tomada ó muy en vísperas de ocuparse. 

Adiós, mi padre , que guarde á V. R. y dé la salud 
que deseo, á quien agradezco los favores que cada dia mte 
hace; viva mil años 'para que siempre me haga caridad. 
Lo que supliqué á V. R. de las conchas, no sé si me erré 
ó me pidieron de unos caracoles muy pintados que hay de 
la mar; es enfado de un conocido; no quisiera que V. R. 
tuviese en esto trabajo, y si le ha de tener , con avisarme 
de ello procuraré divertir á quien me los ha pedido, que 
aunque es persona á quien yo estimo y deseo servir , nó 
lo tendrá á mal que habiendo en esto dificultad sé deje. 

Los tratados del chocolate me pidió una persona que 
estima á V. R. y á quien yo debo todo respeto ; si se ha- 
llaren los estimaré y daré en nombre de V. R. á quien 
nuestro Señor guarde como deseo. De Madrid y Marzo 1 3 
de i 640.=Sebastian González. Al P. Rafael Pereyra, de. la 
Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Con el ordinario de Sevilla, Sebastian Fernandez, en- 
viaré á V. R. el libro .del marqués de Malvezzi (1) acerca 
de las pérdidas y ganancias de la monarquía de España. 

(!)• Es el mismo ya citado anteriormente, pág. 263 intitulado: la /í6ra 
de Grivillo \ezzalmi, Kc. 



431 
Madrid y Marzo 20 de 1640. 

(Tom. 129, fól. 1195.) 

Pax Christi , &c. Muy pobre estoy de nuevas este cor- 
reo, porque desde el pasado no ha venido ninguno, y asi 
será esta breve. De D. Antonio de Oquendo corrió voz era 
muerto; debióse de fundar en que le sacaron tan malo del 
navio que habia grande recelo de -que moriria, y los que 
todo lo lloran , le han hecho ya en vida las exequias; cier^ 
to es que no ha venido aviso hasta ahora á S. M. 

Estos dias partió muy de secreto á Inglaterra el mar- 
qués Virgilio Malvezzi (1) con embajada extraordinaria. 
Ya con él serán tres los embajadores nuestros, que están 
en Inglaterra, que son Don Fulano de Cárdenas (2) el de 
Velada , y este marqués Virgilio. 

Al conde de Molina (3) le mandan vaya á Flandes á 
servir con un tercio á S. A. ; es mozo de valor y ha dado 
muy buenas muestras en la ocasión de Fuenterrabía, y 
ahora en lo de Salsas fué de los que mas se han señalado. 

Al marqués Espinóla (4) le mandan se venga á la cor- 
te, y al virey, conde de Santa Coloma, que le habian man- 
dado que viniese aquí á Madrid, le mandan se quede. Dí- 



(1) Véase lo que anteriormente se dijo, pág. 263 . 

(2) Don Alonso/de quien se trató á pág. 178. Según Vibanco, lib. IX el 
objeto ostensible de la negociación er^i impedir que el de Inglaterra casa- 
se á su hija con el hijo del príncipe de Oranje; pero habia además instrac- 
ciones secre.tas que consistian en persuadir á aquel monarca que entrase 
en la liga contra Francia, y auxiliase el ejército que en los confines de 
Flandes se formaba bajo las órdenes del conde de Soissons. 

(3) Véase pág. 392. 

(4) Es decir, el de los Balbases, pues Espinóla es apellido y no litólo. 



432 
cese que será posible quieran que el de Espinóla vaya á 
Flandes á hacer oficio de tnayordomo mayor, y á asistir 
al señor infante. 

Aquí llegó dias pasados un letrado catalán, desterrado 
por afecto al Rey, nuestro señor. Mañana hará cuatro se- 
manas que partió de Barcelona. Entre otras cosas que ha 
contado dice que el conde de Ancourt (Harcourt) habia 
descubierto la conjuración de que hablé en mi última, y 
que el principal de ella, el baile de Malaró, habia sido des- 
cuartizado y su casa sembrada de sal . 

El embajador de Alemania tuvo una carta de Francia 
en que le avisan como el rey de Francia habia mandado 
poner en libertad al príncipe Casimiro, hermano del rey 
de Polonia; la causa y condiciones no se saben hasta aho- 
ra; en viéndose en parte segura avisará de todo muy lar- 
go á S. M. • 

• El P. Crespo hasta ahora no ha hecho la relación; an- 
. da malo y no sé si la sacará. 

Diario de Salsas no se ha impreso aquí, y esa ha sido 
la causa de no haberlo remitido á V. R. (1) 

La sentencia de los carmelitas me han ofrecido, y di - 
cen la darán cuando salga con la declaración, que importa 
mas que ella; que temo que los PP. la han declarado á su 
modo y no conforme á la mente de los que la dieron. 

Aquel recado vino. V. R. se quede con Dios, que le 



(1) Todas las mas de las relaciones que tratan de la recuperación de 
Salsas se imprimieron (según ya se vio á pág. 399) ó en Barcelona ó en 
Zaragoza. Esto no obstante tenemos á la vista una muy extensa y detalla- 
da que se imprimió aquí en la corte, y no llegó quizá á noticia del celoso 
corresponsal del P. Rafael. Su título es como sigue: Carla de D. Juan Ri- 
poli, enviada desde el campo de Salsas al capitán J). Bartolomé Ripoll, su padre, 
caballero entretenido cerca de la persona de su Excelencia por S. M. , en que le 
da cuenta de lo sucedido en Salsas y declara la inexpugnable fuerza del castillo, 
y lo que hay dentro. Madrid, por Juan Sánchez, 1G40. -4.'^ 



433 
pague el favor que me hace. El libro de la Libra (i ) pro- 
curaré lleve el arriero. El tiempo es lan áspero de aires y 
frió, que no sé si me ha de dar lugar para salir á llevár- 
selo; si no fuere en esta ocasión, irá en la primera que se 
ofrezca. De Madrid y Marzo 20 de i640.=Sebastian Gon- 
zalez.=«Ál P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesás, en 
Sevilla. 

Di sus saludes de V. R. y todos las vuelveu muy cum- 
plidas. 

Madrid y Marzo 2T de 4640. 



.,^mm4m-' (Tom,429,fól.4226.) 

Pax Christi, &c. Lo que hay de nuevo que avisar á 
V. R. es lo siguiente: Al obispo de Avila, doctor Arce, que 
fué regente ahí en Sevilla, le han hecho obispo de Plasen- 
cia, al arzobispo de Burgos. A D. Fulano (2) de Andrade, 
han dado el obispado de Sigüenza. 

Lo dicho es cierto; lo que se sigúese dice y aunque se 
tiene certidumbre, aun no está publicado. Díceseque al obis- 
po de Murcia le dan el arzobispado de Burgos, y que al 
obispo de Segovia, D. Mendo de Benavides. le dan el obis- 
pado de Murcia; que al cardenal Espinóla le dan el arzobis- 
pado de Granada. Él está tan malo que se puede temer no 
ve¿i á Santiago ni á Granada jamás. Dicen su enfermedad 
es melancolía, sobre otros males que ha tenido, y está da- 



-:_ ■ ^ — "li 1,1)1 / iri 'id 

(1) Es la obra bien conocida de Malveza, intitulada: !«• Iftr, ie W,. 
¡ioVeí»W, ^0. Pésanse las gomncias y /« P¿r<i.to i^ la M««,j»a i> 
EspaU en el felieisimo remado á« FeKí«/V. P""?'»"'' '•:''--*;^2.¿'.¿ 

(2) D. Fernando de Andrade y Sotomayor, nalurd de YiU^í»rel», en 
Galicia. Véase á Rónzale, Cmhm Sejunlino pág. 109. 

Tomo xv. 



434 
do los Sacramentos, aunque se tiene algnna. esperanza. 
¡ Dios le dé la salud que puede ! 

Murió estos diás el marqués de Torrea, mayordomo de 
S. M. y primer caballerizo de los cuatro. Algunos dicen 
se lo ocasionó la enfermedad de una pesadumbre; son* aza- 
res de los que tienen cabida con los príncipes. 

Al conde de Castrillo han hecho mayordomo mayor 
de S. M. con la autoridad y gajes y amolumentos que lo 
han tenido sus predecesores. 

Llegó estos dias el duque de Nochera, virey de Aragón, 
y dícese le envia S. M. por virey de Navarra, y al mar- 
qués de los Velez, que lo era de Navarra, le mandan vaya 
á Aragón por virey, con título, de que disponga á los ara- 
goneses para las cortes que están publicadas en aquel rei- 
no. Muchos dudan si estas han de llegar á tener efecto, 
porque la ocasión presente no parece tan sazonada, y re- 
queria mas quietud qae la que al presente hay^ 

Al marqués de los Balbases han hecho virey de Catalu- 
ña, y no ha querido aceptar. Mándanle venir á ¡Víadrid, y 
para que sea con mas brevedad , dicen le tienen puestas 
pairadas de muías por todo el viaje. 

De Yiiscaya escribe uno (Je los nuestros, que está asis- 
tiendo en Fuenterrabía por orden de S. M. , y ^ de esta 
provincia, que se va juntando allí mucha geate, y que hay 
grande prevención de carros y de artillería y otras muni- 
ciones, y ($ue se entiende se ha de liacer por íjUí alguna 
facción en Francia, .^iíh;? uhLiuút^ iilu i^junuit <; ñti; 

Hoy partió para Vitoria D. Cristóbal de Beñavente del 
Consejo de Guerra, uno de los de la junta que ha de asis- 
tir en Vitoria para la determinación y ejecución de Ío que 
aUí se hubiere de hacer. ^ > • -. 

Mañana parte el bailio de Lora al principado de Astu- 
rias por gobernador y capitán general, 

Al marqués de Villafranca mandan que venga con sus 



435 
galeras á Andalucía para tomar de allí gente y pasarla á 
Italia. 

El domingo que viene dicen parte D. Juan Chacón, 
oidor de Órdenes, á Vitoria, que también es uno de los de • 
la Junta. 

r El miércoles pasado estuvo el señor Conde-Duque con • 
el embajador dé Venecia en el Buen Retiro; hablaron mu- 
cho tiempo á solas, porque los dos iban en una carroza, á 
la que seguían otras dos ó tres de secretarios y otras per- 
sonas. No se sabe la materia, aunque se entiende será- en 
razón de la liga de Italia. 

Dicen que Su Santidad insta grandemetnte en que haya 
suspensión de armas y que en el ínterin se trata de paces. 
En orden á esto ha hablado el Nuncio á S. M. y al señor 
Conde-Duque muy despacio. ítem: que Su Santidad en- 
viaba tres legados, uno á Alemania, otro á Francia, y otro 
á España para tratar de acomodar las paces, y suspender 
las armas. 

De Inglaterra se dice que aquel ney había mandado 
degollar al almirante de Inglaterra, por no haberse puesto 
de parte dé nuestra armada, conforme al orden que tenia 
de favorecer al que fuese acometido (1). No sé que esto 
tenga mas certidumbre que' el decirse; puede ser sea dis- 
curso de los que conocen lo que merece, por lo mal que 
se hubo en esta ocasión. 

DeD. Antonio de Oquendo no se ha dicho nada, y es 
buena señal, que estando tan malo como se decia, si hu- 
biera muerto, ya lo hubieran avisado, y así se entiende 
que debe de haber con la mudanza de la tierra cobrado 
mejoría; hoy vino aviso e§taba mejor. 

Por entender que tenia escrito lo de la pelea de los de 



(1) Véase la pág. 337. 



436 
Dunquerque, lo he pasado en otros correos en silencio; 
cierta fué, que Miguel de Horna, almirante de la escuadra 
de Dunquerque, vinieYído á España con los demás na- 
• víos a traer los valones, encontró con trece navíog de 
franceses, y siendo los suyos menos en número los aco- 
metió, y se peleó de una y otra parte con grande valor; 
echó á fondo cinco del enemigo, y entre ellos la almiranta 
de Francia, tomó cuatro, y otros cuatro huyeron. A nos- 
otros nos echaron á fondo una fragata, la gente se salvó. 
Por esta facción le hizo S. M. merced á Miguel de Horna 
del hábito de Santiago, y para que se despache con 
mas brevedad njandan se le hagan las pruebas aquí en 
Madrid. 

Hoy ha salido el redentor de la Merced á hacer su re- 
dención. Llevó por padrinos al Almirante y al duque del 
Infantado que le llevaban en medio. Acompañáronle á mu- 
la casi todos los religiosos de su convento, y á los padrinos 
todos los caballeros de la corte; fué cosa de ver el autori- 
dad y lucimiento con que salió el reverendo padre. 

De Alemania se ha dicho que teniendo los suecos diez 
molinos en el Albis, de donde traián la provisión para el 
* ejército, los imperiales se habían resuelto á deshacérselos 
para que la falta de pan los oblígase á retirarse y deshacer- 
se. Así se dispuso, y encargando el archiduque Leopoldo 
y Picólo mini esta facción á algunos de sus cabos, diéron- 
les gente competente para el efecto, y ellos dieron una 
madrugada de repente en los molinos y los destruyeron, 
sin que el enemigo les pudiese hacer daño ninguno. Ellos 
le recibieron tan grande, que á toda prisa se- iban retiran- 
do, y los nuestros siguiéndolos; yeremos lo que avisan del 
fin deste suceso (i). • 



(1) De mano del P. Rafael hay una nota marginal que dice así: El P- 
Claudio Clemente me avisa de Madrid con fecha del 27 de Marzo, que ha 



4^7 

En lo del libro del P. Poza,* se lo pregunté y me 
respondió que hasta fin del mes que viene, que sale 
el Expurgatorio, no puede, de^cir puntualmente lo que 
hay, por obrar inconvenientes; creo saldrá bien des- 
pachado. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. Agradezco el cui- 
dado de los tratados; V. R. lo deje, que el que vino di al 
P. Mendoza, y era la persona de mas importancia con 
quien habia de cumplir. Pagúele nuestro Señor á V. R. la 
caridad, y en lo de los caracoles ó veneras si vinieren, 
sean grandecicas, que así las piden, y si V. R. hubiere de 
tener dificultad me avise, que yo procuraré cumplir con 
quien me lo ha encargado, que es fácil el pedir cuando sa- 
ben les desean dar gusto y no reparan en la dificultad que 
hay en buscar estas menudencias y en remitirlas. El libro 
tengo aquí, y aseguro que no he salido dias há por no estar 
para ello; en estando le remitiré de' muy buena gana. 
De Madrid y Marzo 27 de 1640.=Sebastian Gonzá- 
lez. = Al P. Rafael Pereyrá, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 



tenido carta del rector deí colegio de Dola, de 10 de Diciembre (de 1639) 
en que le dice que el rey de Francia habi^ dado Jlicencia á sus lasallos de 
contratar con cualquiera extranjero, y que por eso los mismos franceses 
ofrecen álos de nuestra Borgoña trigo para comprar. Dos cosas reparo en 
esto: la una que no es por sobra de dinero en Francia; la otra es la provi- 
dencia de Dios que les envia pan á los del condado de Borgoña por medio 
de aquellos mismos de los cuales se esperaba menos. 



438 
Madrid y Abril 5 de 1640. 

■h ?">?!■ ■^' (l^eg." suelto, núm. 1, fól. 9.) 

Pax Christi , &c. La priesa de las coafesiones y otras 
ocupaciones por titulares me obligarán á ser en esta breve, 
y así digo que lo que hay es lo siguiente. 
K Después de haber hablado el Nuncio á S. M. y al señor 
Conde-Duque, como en otra tengo referido muy despacio, 
instando por la suspensión de armas á petición de su San- 
tidad, y tratado la materia con las personas á quien por su 
oficio pertenece , le fué respondido que S. M. estaba dis- 
puesto á hacer de su parte todo lo posible en Orden á la 
paz universal; que esta se admitida siempre que gustasen 
se tratase della con las conveniencias que á juicio de per- 
sonas entendidas y desapasionadas se tuviesen por decen- 
tes '^ mas que suspensión sola de armas, no había que tra-¿ 
tar porque no se haría ningún caso della, ni seria admitida 
tal propuesta. 

Dícese que se entiende se han de acomodar las diferen- 
cias que hay con el Nuncio muy en breve, y que se le dará 
licencia para que despache. El cómo, ó con qué Hmita- 
ciones, así en los derechos como en lo demás, no se sabe 
hasta ahora. 

Con un extraordinario se ha confirmado lo que avisé á 
V. R. acerca de la* rofa que hicieron los imperiales de los 
molinos que daban provisión de harina á los suecos , y de 
cómo se retiraron á la Pomerania, y los nuestros los iban 
siguiendo (i). 

Añade el mismo extraordinario* corno el señor Jnfante 
Cardenal habia enviado al Palatino 1,000 caballos y 2,000 

(1) Véase lo que ya queda dicho en la pág. 380. 



439 ' 
infafttes, para que juntos con los imperiales echasen del 
Pálatinado á los alemanes que siguen la voz de Baimar 
(Weimar) (1), difunto, y á sus confederados, los franceses. 
Llegaron en buena ocasión, porque juntos con los ¡rape- 
riales que allí habia , les tomaron dos fuerzas en que se 
' habian fortificado, y los habían echado del Palalinado con 
grande pérdida de gente. 

Cinco días há que llegó aquí de Cataluña ef íóurqnés 
de los Balbases, y tres días há llegó de Navarra el marqués 
de los Velez; veremos cómo se acomodan estas provisio- 
nes, que son de importancia , porque del acierto depen- 
den en gran parte los sucesos deste año. 
• El señor Infante Cardenal dicen juntaba á toda diligen- 
cia gente para prevenir á los franceses, y que deseaba vi- 
sitarlos en sus tierras, antes que ellos tuviesen lugar de 
entrar en aquellos países. 

'- De D. Antonio de Oquendo vino aviso el otro dia qne 
estaba mejor de salud. Dios se la dé, que todos se la de- 
sean por lo bien que se ha portado en las ocasiones que 
se le han ofrecido. 

Los barceloneses están sentidos de que se les qaieran 
alojar 4,000 hombres en su ciudad , y aun dicen andan en 
esta materia poco ajustados á lo que la ocasión y necesi- 
dad presente pide, que cuando esta es tal no |)erjudica á 
sus derechos ni á los fueros en que se fundan para no ad- 
mitir esta gente. Dicen envía la ciudad diez comísanos á 
S. M. á representarle las razones que tienen para no eje- 
cutar el orden que se les ha dado. Veremos en qué para 
esta diferencia, que en esta ocasión os bien pesada. 

Cuatro dias há que tornaron á dar por 9» desgracia 
: t "r*"'. 

(1) El conde de Guebriant, francés, mandaba por osle tiempo las reli- 
quias del ejército veymarés, no sin que el Palatino y Bannier hubiesen anles 
cada uno por su parle hecho lo posible por asimilárselos. 



• 440 
coB el secretario del'Nuncio pasado, que se habia escapado 
de la prisión. Estaba en una casa cerca de la del Nuncio, 
la cual tenia en la puerta que caia á la calle dos candados, 
que al juicio de los que por allí pasaban , todos creian es- 
taba vacía por no haber quien la alquilase. Tenia por otra 
casa puerta por donde se entraba en ella sin recelo de que 
hubiese quien lo pudiese notar. No faltó quien dio aviso, 
y los alguaciles de Corte que andaban con grande deseo 
de topar con el dicho , se fueron allá , y cercándola dieron 
de improviso en ella, y rompiendo la puerta entraron y 
cogieron al desdichado, y el alcalde Quiñones lo' llevó en 
su coche. Dicen hoy está en su casa, por estar allí á su 
sombra con mas seguridad, y que el Nuncio no le quiso 
admitir, y que ordenó á los de su casa que por ningún 
caso , ninguno le admitiera ni diera favor. 

Aquí ha corrido voz que en Bayona habian preso á 
todos los castellanos que habia en aquella ciudad, que estos 
creo serian pocos, mas habria navarros y vizcainos que 
como tan vecinos algunos se van á vivir á Francia, y que 
los querian echar en las galeras.* Sabido esto por cartas de 
Bayona, en Vizcaya y en Bilbao prendieron á todos los 
franceses que allí se hallaron, que dicen son muchos, y lo 
mismo se hará en otras partes; y créese que se procederá 
con ellos en la forma que ellos se hubieren con los nues- 
tros. 

En Valencia se habia mandado publicar levantase aquel 
reino 2,000 hombres á su costa. Hánlo llevado tan mal, 
que le obligó al virey á suspender la ejecución, y avisar 
aquí del estado de aquella materia, para que visto el sen- 
timiento del reino, se tenga el acuerdo que mas con- 
venga. . ' 

Aviso vino de Portugal como á 26 de el pasado par- 
tieron las naos de la India con muy buen tiempo. 

Adiós, mi padre , que guarde á V. R. y le pague el fa- 



441 
vor y caridad que me hace. En lo de los caracoles, V. R. se 
sirva de enviarlos con el ordinario, y no hacer mas dili- 
gencias, que si no son tan buenos, como V. R. dice, con 
ellos se cumplirá esta partida bastantemente , y V. R. se 
sirva de concertar el porte y avisar de lo que sé hubiere 
de dar,. porque no haya después dificultad con el arriero, 
que se aprovechan de las ocasiones para llevar muchas ve- 
ces mas de lo que deben. El tintero de V. R. no le envié, 
porque aquí no los usamos, y como es cosa delicada corre 
riesgo de no ser de provecho aunque venga , y para eso 
mejor es lograrle por allá. De Madrid y Abril 5 de i640.« 
Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía 
de Jesús, en Sevilla, /r tá) r 



ií;-; , Hl 



Salamanca y Abril Ai de 1640. 

! í i mtéii^ ( Leg.» suelto, núm. í . fól. 322.) 

Fax Ghristi, &c. Lo que de Madrid sabemos con fecha 
del 11 es lo siguiente: «Al secretario del Nuncio que vol- 
vieron á prender, señalaron junta, dicen que piadosa, y 
que se ha tenido consideración eñ su causa á que ha pro- 
cedido con lealtad en cuanto á su amo y Roma , donde de- 
pende, sin que haya inQm?rido en cosa grave al servicio 

deS. M. J.f -.ir^..., .wiVrl <. ..I.í:l.-" . r': 

El de los Velez ha de presidir en Daroca en las Corles 
de Aragón, y ir S. M. con mucho aparato, como cuando 
presidió Monterey. 

A los 1 3 de Marzo se hicieron á la vela en Lisboa las 
naos de la India, dos grandes, dos m'ídianas y una cara- 
bela en que iba el virey con mucha gente lucida. 

El secretario Carnero llevó un decreto deS. M. al Con- 
destable, en que le manda vaya á gobernar las cuatro vi- 
llas con título de general de la gente de Castilla, y aunque 



442 , 
se excusó, le replicó el secretario y obéideció como una 
oveja. Reparaba en no tener con qué salir, pero se le ad- 
virtió que S. M. sei lo mandaría dar, con que dijo estaba 
prestO; / i'\mf\ííi¡ 

' f A 6 de esté bajó decreto de S. M. para que toda (a gen- 
te 'de guerra que se halla en esta corte que es mucha y 
miíy lucida, salga á servir á donde les está señalado. 

El maestre de Campo Roo va á Cataluña ; Granero á 
Lisboa; el baílío de Lora á Asturiá9íi^í> ^«1 f^« Iwp^^^ 

Erí casa del de Moilterey ha habido esios días litia jun- 
ta bien grave de consejeros de Estado y Guerra , y algunos 
maestres de Campo , capitanes viejos , sobre disponer la 
satisfacción de los marqueses de Torraeusa, duque de Sah 
Jorge, su hijo, y conde de Sania Coloma, sobre lo suce- 
dido en Salsas ; porque como sabios y peritos en la ley del 
duelo , ló tienen tan en la uña ; y. lo que mas ayudará á la 
composición es, que ninguna de las partes se tiene por 
agraviada , pues cada uno se persuade haber cumplido con 
lo que debía.» -' i .•■ ¡>i . . . íí j. .. ,./^ .simíüvI > í» ^ ' 

Alegres Pastíütóhaya (etiido t. R.,'y boíifsítíiáS áalidas 
dellas. Estas nos las ha dado V. R. con las buenas nueyas 
de hoy, que irán el martes á Oviedo coa la relación im- 
presa. ■••'■■ ' ''''''¿= ', 'H.-; .jir;,!; i)ni(>!f'í, lí'í ÍHthti*yi í:o:s uiuJKr^ 

Haré. diligencias por las conclusiones, qiié á teñéllas, 
ahora fueran; y en verdad que las he procurado de tafetán 
ó raso (i), y me las habian prometido; y así, si las hu- 
biere, las unas y las otras irán el sábado. r»?/ '^ *>^ 

Nuestro P. Provincial está ya mejor , que en verdad 
que el martes y miércoles estuvo bien apretado y le temi- 
mos; con purgarse segunda vez esperamos estará del todo 
_bueno. :i::.:~>i.¿; /-:?/ ^ .(<■ '^;í i-,- rÁ>^á 

. V. R. dé á los amigos las Pascuas, y guárdele Dios co- 
(1) Es decir, impresas sobre lafolán ó raso, que lal era la coslu'mbrc. 



443 

mo deseo y suplico. Salamanca y Abril U. Gaspar Suarez 
de Toledo. 

Al obispo de Segovia, que es D. Mendo de Benavides, 
que fué presidente de Granada , le han dado lo de Carta- 
gena, y el de Santiago pretende tornarse á Granada. 

Dígame Y. R., por caridad, si sabe del P. Benavides, 
porque há dias que no he tenido carta suya ni sé de él, y 
si le pareciere, le comunique esta, y perdone.=Al P. Ra- 
fael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Valladolid y Abril U de 16i0. 

(Leg." suelto, núrti. 1, fól. 32Í.) " 

Pax Ghristi, &c. Hoy recibí una de' V.' R.' efBcftie re-^ 
fiere la oposición que hizo el Cabildo á los intentos tan pies 
de esta casa profesa : á todos nos pareció cabildada dispa- 
ratada y ridicula. -í i-i» i'tfíM » 

De Madrid no ha habido cosa particular. Pof acá'todós 
están en que hay algunos tratos de paz : no se aprieta á 
los caballeros de hábito con el rigor que V* R; escribe, 
aunque no parece se descuidan en las prevenciones 'de 
guerra. 

De aquí han salido algunos oidores para hacer prender 
á todos los gitanos de la tierra , y que sirvan en galeras, y 
también para que á los que están sentenciados á muerte se 
les conmute la pena en galeras perpetuas. 

Adiós, que guarde á V. R. como deseo y se lo suplico. 
De Valladolid y Abril U de i640.=Alonso de Amaya.= 
Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



444 



Madrid y Abril 29 de 1 640. 

(Leg." suelto, núm, 1, 517.) 

Pax Ghristi, &c. Hace yá varios correos que no tengo 
carta de V. R., y esto me tiene con riiucho cuidado, por- 
que un P. que de allá vino, nos dice que á su salida no 
andaba V. R. bueno. Tampoco yo lo estoy, y por esta ra- 
zón dejé de escribir la estafeta pasada. 

Lo que en esta tengo que avisar, es que el 27 dio el 
Duque un insigne banquete y comida en el Buen Retiro á 
los generales y maeses de Campo que se hallan al presente 
en la corte , y son el marqués de los Ralbases , el de Mor- 
tara, el conde de Tyrone, maese de Campo de los valones, 
el 4Conde Gerónimo Roo, el marqués Olalto, el embajador 
de Alemania, y D. Juan de Garay. El banquete fué grande, 
como del Duque, y los convidados afirmaron (con ser to- 
dos ellos extranjeros) que la grandeza de España no ad- 
mite igual. Adiós, mi padre, no tengo tiempo ni salud 
para mas. De Madrid á 29 de Abril de 1640.=Sebastian 
Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

Salamanca y Mayo 19 ¿e 16,40. 

(Leg.' suelto, núra. 1.°, fól. 227.) 

Pax Cliristi , &c. Cartas de Madrid avisan como de la 
Coruña vino correo del de Valparaíso diciendo que ya tie- 
ne alistados 6,000 hombres para la defensa de la costa de 
.Galicia. Aguardan al de Torrccusa, que con la grave en- 
fermedad del de San George (Jorge), su hijo , ño ha po- 



445 . 
dido venir , y se tiene por cierto le darán el manejo de 
las armas de Guipúzcoa. 

Ya creo escribí el milagro grande que la Virgen del 
Pilar de Zaragoza ha obrado en un hombre llamado Miguel 
Pellicer, natural del lugar de Calanda, en Aragón, y es, 
que habiéndole cortado la pierna derecha , soñó una noche 
que estaba en la capilla de Nuestra Señora, y que se la 
untaba con aceite de sus lámparas y recibia mucho con- 
suelo, y recordando halló su misma pierna pegada con la 
señal de la quebradura, de cuyo achaque se la cortaron 
año y medio habia , y al mismo tiempo que estaba cura- 
da. Fué llamado dé los inquisidores, y examinado el caso, 
constó de él por testimonios auténticos, y uno de estos se- 
ñores lo ha escrito aquí. 

El rey de Francia dio libertad al príncipe Casimiro, ha- 
biéndole primero tomado 'juramento que ahora ni nunca 
tomaría las armas contra su corona. Fuese á Flandes don- 
de el señor Infante le recibió con grande aplauso y agasa- 
jo, aposentándole en su palacio, y haciéndole todas las 
honras que á tan grande príncipe se deben. Asimismo dio 
libertad al conde Palatino tomándole el mismo juramento, 
y que no habia de salir de París sin orden del rey de la 
Gran Bretaña, su tic, y así está retirado en qasa del em- 
bajador de Inglaterra que asiste en í^arís, hasta que se le 
ordene lo que ha de hacer. 

Lo de Cataluña escriben que se va ya sos^ando y pa- 
cificando. :í-«.í>v;. 

Mi padre, hoy he recibido la historia de los dos frailes, 
que agradezco de nuevo, aunque y^i la sabíamos toda, j)or- , 
que se la habian escrito al P. Provincial. Con todo, gusta- 
mos de sabella por mano de V. R., á quien lo agrade- 
cemos. 

Ya el P. Provincial y el P. Rector se levantan , y con 
el buen tiempo convalecerán presto. Encomiéndansele á 



446 
V.P, rBUcho, y todo el Colegip; y á Dios, que á V. R. guar- 
de y dé lo que deseo y suplico. Salamanca y Mayo i 9 de 
1640.=Gaspar Suarez de Toledo.=Al P.. Rafael Pereyra, 
de la Compaíjiía de Jesús, en Sevilla. 'í^Víy^vr 

Si no es que me lo ha escrito ya, hágame el favor de 
decir cómo fué la prisión que de ahí escriben se hizo del 
ó de los que pusieron los libelos en Granada , y si fué ver- 
dad que ya estaban embarcados, y el temporal los volvió y 
los prendieron, y qué gente es.* .íñbffri ■ 

o-\v> I > \^i\',M^M^^ y «^wo 12 ie 1640. f: jf ' ^ 

(Tom. 129, fól. 64.) -j>:U)ñ 

Pax Ghristi, &c. Aunque todavía continuo indispuesto; 
y con dificultad puedo tener la pluma en la mano, son tan 
graves las noticias de Barcelona que ha traido este correo, 
que no quiero dejar de escribirlas por mas que á V. R. ha- 
yan de causar la pena y sentimiento de que están llenos 
toíjps .los buenos vasallos de S. M. 

El día del Corpus se tumultuó el pueblo bajo de aque- 
llqi ciiidad, con pretexto de haber el virey mandado pren- 
der, al diputado Claris, •uno de los que- con mas fervor eTí- 
citaba la gente á negar los alojamientos. Fueron al pala- 
cip del conde de Santa Coloma, y no hallándole dentro 
(que se habia salido con ánimo de embarcarse en las gale- 
ras) corrjieron en busca suya, y le alcanzaron á tiempo 
que no pudo embarcarse , quitándole infeliz y miserable-r 
mente 1^ vida. 

, h^ íioticia ha producido en esta corte la indignación 
y sentimientos que son consiguientes, principalmente en 
S. M. y el señor Conde-Duque. También mataron bárbara- 
íñQ^i^ n íQitrps mÍDÍstro3 del Rey y á cuantos oficiales y sol- 



447 
daíí^s pudieron haber á Ja? raanp$ (1). Todo ^^io vino en 
carta á S. M. Veremos qué es lo que se provee, que el ne- 
gocip es muy grave. Guarde Dios á V. R. como yo deseo 
De Madrid y Junio 1.2 de 1640.=SQbastian Ganzalez.-AI 
PvBafael Pereyra , de la Compañía de Jesús , en Sevilla. 

Avisos de 19 ie Junio de 1640. 

{Tom. 90, fól. ^i.) ■ 

Continuóse el motin de I03 plebeyos y villanos de Ca- 
taluña; mataron en Barcelona á cuantos soldados y foras- 

{!) Bernabé de Vibanco, en su Historia de Felipe JV, trata largamente 
(le h muerte del virey D. Dalmao de Queralt, conde de Santa Coloma. Pre- 
sentando su narración alguna diferencia con lo que acerca de aquel lamen- 
table suceso dicen Feliu y otros escritores naturales del Principado, It 
trasladamos aquí íntegra por lo que pueda contribuir á ilustrar la hiflUria 
de este reinadp. 

t'Lleg^ el 7 4e Junio, dia del Corpus. Estaba toda la gente en JUroe- 
lona como lo acostumbran en tales festividades; habían veoido machos 
hombres de fuera de la ciudad , y de los demás Lugares del Principado, en 
trage de segadores y villanos. Comenzaron á discurrir por U ciudad , y to- 
mando ocasión de pequeñas cosas , y corriendo furiosos unos para otit», 
dieron en decir falsame^>te que los castellanos habían muerto un conseller, 
y que había sido de la casa del marqués de VUlafraaea , á quien aborre- 
cían sumamente. Juntáronse como bárbaros con tropel y vocería ; fueron á 
cercar la casa del óo];ide de Santa Coloma; él salió al terrado, y como podo 
á la Tarazana situada junto al mar, donde se fabrican las gal«&ra& Fuérooie 
siguiendo hasta allí , pero sin embargo , por parecerle ^hc no estaba Mguro 
en aquel ^itio, se salió bacía la montaüa de Montjoy, acompaiado de algo* 
nos caballeros castellanos , auuque pocos , porque ya los de la ciudad cada 
uno procuraba calvarse en su casa. Hizo señas con un lienzo á las galeras 
para que le enviasen una y escapar en ella , y al tiempo de moverse y 
levar remos hacia la orilla , fué tirada del castillo con la artillería. Alcan- 
zóla una bala que la hizo estremecer y dar mil vueltas alrededor; creye- 
ron que se había de ir á pique , y alterados con esto se retiraron. Comenió 
á caminar el conde de Santa Coloma á buscar alguna parte escondida ó 
caverna donde meterse: hasta allí le fueron siguiendo con las charpas y 
los pedreñales, agonizando ya con la fuga y con la muerte que esperaba, 



448 
teros hallaron , saqueando las casas de los ministros reales, 
y en particular la del señor marqués de Yillafranca , y de 
D. Gerardo de Guardiola , proveedor general de las arma- 
das. Perecieron el capitán de la guardia del señor con- 
de de Santa Goloma; su hijo heredero, y su primo y otros 
particulares se escaparon en una galera la vuelta de Va- 
lencia , y entraron en Madrid presto. Al conde nuevo le 
hospeda en su casa el marqués de Ay tona , y dicen le lia- 
rá S. M. grandes mercedes ; á -lo menos merécelas. 

Para aplacar aquella sedición se determinó que el sá- 
bado 9 de este saliese un conseller de Barcelona á título 
de perseguir los incendiarios de las iglesias. Siguióle el ma- 



dejando rotas las puertas y apoderados ya de la artillería, y por caudillo 
un barbero; que no acometían á mas' arduas empresas, sino hombres de 
esta calidad. Congojado aquel caballero , de suerte que se le comenzaron 
á encojer las piernas , y sin poderle valer los peñascos y concavidades de 
Montjuy, le fueron siguiendo y alcanzando. El primer golpe que recibió fué 
de una pedrada. Caido en tierra cargaron sobre él, y execrablemente, á cu- 
chilladas y estocadas le acabaron de matar. Murieron algunos sin poderlo 
defender, á su lado, y estos, muy pocos pero castellanos.; al capitán de la 
guardia y al secretario hicieron pasar por el mismo rigor. Fué dicha esca- 
par su hijo primogénito, llevándole D. Berenguel'Doms en un barco á Vi- 
naróz , puerto dé Valencia, sufriendo lo tremendo de aquel elemento en tan 
pequeño vaso, que cada punto estuvieron por naufragar. La condesa salvó 
su persona en un convento de monjas. 

Con este hecho pasaron adelante con grita y Vocería , y con las armas 
en las manos dieron furiosamente , ágenos de toda humanidad, sobre la po- 
sada del marqués de Villafranca para hacer lo mismo de él , que del virey. 
No le hallaron en casa ; quisiéronsela quemar , y descargaron la furia en 
los criados que toparon haciéndolos pedazos, porque muchos salieron á sal- 
varse á la mar y á los bajeleá.'Sin embargo, se dieron furiosamente por 
las calles, posadas y mesones á caz,a de castellanos, y los huéspedes los 
avisaban de los que tenían , en sus casas : tan infamemente procedían los 
catalanes. De aquí, con este estruendo y alboroto, fueron desenfrenadamente 
corriendo la ciudad. Salieron los frailes de San Francisco con las cruces y 
el Santísimo Sacramento, y no bastando nada, ni la real presencia del mis- 
mo Dios , que esta fué la fiesta que le hicieron , mas llenos de ira y mas 
precipitados en sus excesos , profanaron los claustros de los conventos de 
las vírgenes, hasta la hospedería de Monserrate de la orden de San Benito, 



449 
yor número de los sublevados, y esta estratagema los sa- 
có de la ciudad. En viéndolos fuera cerraron las puertas 
de la ciudad, y el conseller á la deshilada se volvió á me- 
ter dentro , de manera que la nobleza se apoderó de las 
puertas y de la custodia de la ciudad donde cada día iban 
concurriendo nobles y caballeros, á acudir al servicio 
del Rey. 

De acá envió S. M. nombramiento de virey á la señora 
duquesa de Cardona, con poder absoluto de perdonar, cas- 
tigar, y hacer mercedes, y aun dicen que con orden de 
perdón general á todos los levantados, menos á algunos 
que reservó. Ayer dio audiencia á los embajadores que e&- 



buscando castellanos , y para conocerlos , á los que callando se defendían, 
daban parlas , y si por su desgracia lo eran , eran tirados luego con las 
pistolas. Apoderáronse de la artillería de la ciudad y de la casa de armas. 
Quiso un consejero ó diputado peregrino en esta facción , por no haberse me- 
tido otro que pareciese leal á enmendar la furia y la rabia de esta gente, 
de los que parecian villanos ó sediciosos, sacáronlos de la ciadad con 
pretexto y so color de que venian los enemigos, y que era menester salir al 
encuentro; diéronles algunas pagas y salieron, pero reconociendo que era 
traza y artificio para sacarlos fuera, y que les cerraban las puertas de 
la ciudad para dejarlos fuera, ardiendo en mayor rabia , fueron asi plebeyos 
como villanos ó segadores, que tanto monta, tomaron y buscaron la casa 
del sindico, entraron en ella, y no hallándole la pegaron fuego; sacaron 1& 
hacienda á la calle y el dinero , y todo lo entregaron á la violencia de las 
llamas. Con esta furia corrieron á buscar al hombre , alterando el sosiego y 
quietud pública de la ciudad , sin haber quien se atreviese á oponérseles y 
á reprehenderlos. 

Los nobles y los verdaderos catalanes , poeos y sin séquito , á quien lo- 
caba por derecho de fidelidad y de sangre la defensa de la justicia, de la 
patria y de la honra del Rey, estaban cubiertos de miedo en sus casas sin 
atreverse á salir; pero lo cierto era que todos querian tumultuar, y holgaban 
de la revuelta para darse al robo y á la venganza de cualquier antojo pa- 
sado ; sin atreverse á salir los ministros de la ciudad ni la Diputación ; los 
buenos no tenian quien los amparase, y los malos dejaban correr aquel 
escándalo para hacerse á su sombra mas violentos é insolentes. Sabiendo 
que estaba escondido aquel hombre en el monasterio de Nuestra Señora de 
los Angeles, entraron en el coro, y sin reverencia de la clausura, de los 
altares, y del Santísimo Sacramento, le mataron.»» 

Tomo xv. ^ 



450 
tan aquí , los cuales ofrecieron finezas de parte de la no- 
bleza, y que en caso que el Francés hiciere entrada por 
Rosellon, saldrán todos los nobles, caballeros , ciudadanos 
viejos y jóvenes, sin excepción de ninguno. Espérase que 
declinará la sedición. 

En tanto Juan de Arce con 4,000 soldados castellanos 
y de naciones, y 900 caballos , se está fortificando la vuelta 
de Rosas; los de Balmes, villa del estado de Aytona, han 
andado finísimos, y del Rey les ha concedido por diez años 
los quintos. Bien diferente ha sucedido en Perpiñan donde 
estaban alojados los tercios de D. Juan de Torres y otros, 
á la orden del Ghere de la Rene (1 ) , general del ejército y 
artillería contra Francia. Faltaban cada dia treinta ó. cua-- 
renta soldados, número grande para no echarle menos; 
mandó poner guardas á las puertas y que ninguno saliese 
sin firma suya; faltaban sin embargo, hizo averiguación y 
halló que los mismos huéspedes que los alojaban , los ma^ 
taban de secreto y los enterraban. Recogió los restantes al 
castillo, y comenzó á batir la ciudad. 

Esto de Cataluña; en la Corte también se han ofrecido 
algunas novedades. Murió D. Miguel de Cárdenas misera- 
ble y pobre en una cama de cordeles; fué alcalde de Corte 
y vivió muchos años privado ; dejó ordenado un codicilo 
secreto, en que protesta haber padecido sin culpa. 

El viernes pasado vino de Italia un hermano del 
P. Guerra , que se halló en la desastrosa jornada del Casal 
de Monferrato. Según áice, la culpa tuvo el marqués de 
Leganés, y nuestra pérdida fué mayor de lo que han di- 
cho las gacetas (2). 

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(1) A.SÍ en el original ; en otras partes Chere de la Reina ; Feliu , Anales 
de Calahrui, lib. XX, cap. V, le llama el marqués Xeli de la Reina. 

(2) Alude aquí el corresponsal del P. Pereyra al desgraciado suceso 
del Casal , ocurrido el 29 de Abril. Vibanco, con su acostumbrada libertad 
y desenfado, a'chaca esta derrota (porque lo fué y grande) al poco cui- 



451 

Eq la Encarnación , el miércoles de la octava del San- 
tísimo Sacramento , yendo S. M. acompañando al Santísimo 
se le puso delante un labrador, cuyas voces oyó , y le dijo 
estas razones, «i/ Rey le engañan; señor, esta monarquía 
se va acabando, y quien no lo remedia arderá en los infier- 
nos,)) El Rey miró hacia el" señor Almirante, y le dijo: «De- 



d(UÍo y vigilancia del de Leganés. Dice así en su Hisl.m.de Felipe IV, lib. VII. 
«Acometieron los franceses las fortificaciones hechas sobre el Casal por 
el cuartel del general; no quisieron escoger otra parte menos flaca. 'Fue- 
ron rebatidos por dos veces á la mañana, y á las doce de aquel dia, con 
poca esperanza de alcanzar victoria , y se retiraron casi desesperados de 
volver á tentar fortuna. Como el martes vio retirar los enemigos , y aleja- 
dos, y que apenas se veia alguno en el campo, y que por los seguidores se 
habian alargado algunas millas , creyó que ya no volverían y que se da- 
ban por vencidos de tornar á la empresa , y que no había mas franceses; 
desamparándole toda la prudencia y el recato en que él no era tenido por 
bisoñe , sino que fué azote de pecados, y el descuido castigó la confiania. 
Cansados de combatir pues , los españoles por dos veces , llegada la noche 
y dormida totalmente la disciplina militar, falta de espías y de atención, 
cosa en que debe reparar un gran juicio , y un gran capitán que tiene h 
su cargo un ejército de grande honra, ni menos que del rey de Espafia, y 
un cuartel de españoles, y un ejército de reputación, asombro de Italia y 
freno de los enemigos : encendidos los franceses , y armados de todo aque- 
llo que nos habia faltado , porque parece que hemos trocado de gobierno, 
ó que ellos nos han tomado el nuestro, y nosotros apetecido el suyo. Fi- 
nalmente , el conde de Arcurt (Harcourt) y los demás cabos y soldador, 
por la importancia de la plaza , y como se lo habian insignado (signifi- 
cado) de París, resolvieron volver á la noche. Volvieron á embestir con el 
cuartel del marqués , que como he dicho era el de los españoles , y el de 
la Corte, y hallándolos á todos descuidados , dormidos, sin armas, y sin 
centinelas le rompieron: y lo mas infeliz de todo fué, que con la confu- 
sión y las tinieblas le degollaron 3,000 españoles, la flor de Italia. To- 
máronle el bagaje y alguna artillería, y al marqués la recámara y cin- 
cuenta mil escudos que llevaba para su bolsillo, que un bien adinerado 
como él con esta niñería camina. Quizá de sobrado no le bañan falla, por- 
que no parece que las Indias produjeron el dinero sino para la dicha de 
este hombre, y que á él solo tocaba el disfrutarla. Veíanse en su casa las 
alhajas, las heredades y lugares comprados en esta era; y en tan poco 
tiempo la potencia de su fortuna , cuando se caía de las otras casas con los 
pedidos continuos, solo se veia crecer en esta. Fué mas que milagro esca- 

« 



452 
berá de ser loco.» El hombre replicó que la locura era el 
no creerle, que allí estaba, que le prendiesen ó le mata- 
sen; al fin le retiró la guarda. 

Salió ya á luz la voz de presidente de Castilla , y ocupó 
este lugar, con título de gobernador del Consejo de Cas- 
tilla, el Sr. D. Dionisio de Castéjon y Fonseca, goberna- 



pase de las manos de los franceses y no quedase prisionero. ¡Otra men- 
gua bien grande para un general de Italia por el rey de España! 

Con esta surtida los franceses socorrieron el Casal , y el marqués con 
poca reputación levantó el sitio que , sabido en España , fué de mucha 
congoja y á todos se les cayó la cara de vergüenza. Súpose esto en la 
Corte lunes 28 de Mayo, el .mas aciago de este año, habiendo sucedido en 
el Monferrado, domingo 29 de Abril de este mismo año. 

El conde de Arcurt, usando de la bizarría de vencedor, envió al mar- 
qués los criados prisioneros, los libros de la veeduría y contaduría, el se- 
cretario y el coche, y guardó los cincuenta mil escudos , que los habria 
menester para sí. Prendiéronse algunos cabos y otros hombres de cuenta, 
y salió herido el marqués de Carazena. Murió D. Diego de Luna á cuyo 
cargo estaba el gobierno de la caballería de el Estado , hijo de D. Sancho 
de Luna, castellano que habia sido de Milán en tiempo del rey D. Feli- 
pe III, que murió en el boquete : soldado de mucho valor y de nombre en 
las primeras guerras del duque de Saboya sobre las mismas dependien- 
cias que vamos escribiendo, y porque queria ser tirano del Monferrato. 
Murió el maese de Campo D. Fernando del Pulgar y otros varios capitanes 
de infantería y de caballería , y aun esta dicen que no hizo el deber , sino 
que volvió las espaldas. Fué este trance de gran desconsuelo para todos, 
y para el marqués porque se atrasaron aquí mucho las cosas que camina- 
ban con curso velocísimo y con grande prosperidad para el crédito de Es- 
paña y contra la esperanza de los franceses. f - 

Escribió Leganés al Rey una carta, dio por causa la ira del cielo con- 
tra los pecados; que no estaban cu perfección ni acabadas las fortifica- 
ciones, y aun que no estaba hecha la línea de la circunvalación; las aguas 
de Abril no le habían dejado acabar de cerrar la plaza , porque como eran 
tan importunas y pesadas, se la desbarataban por momentos. Que habia 
sido acometido tres veces, y rechazado las dos á los franceses , y calló lo 
demás, no obstante que todo se discurría y que los celosos de la honra 
del Príncipe y de la patria no le disimulaban nada , y le notaban que ha- 
bia faltado en este hecho á todo cuanto la atención obliga á un general de 
una plaza de armas tan relevante como la de Italia, y que ha hecho ser- 
vicios y actos de tan subido punto que fueron á veces rayos de franceses. 



453 

dor del arzobispado de Toledo; tomó la posesión el sábado, 
y dicen se da la gobernación del arzobispado al señor 
obispo de Osma, D. Martin Carrillo. 

A 20 del pasado avisó el Sr. Infante á S. M. salla la 
vuelta de la Filipina contra el Holandés, y se decia que 
iba á batir á Brujas ; y por cartas de Inglaterra de 26 se 
ha sabido que rompió al conde Guillermo de Nasao, dego- 
llándole 5,000 hombres, y cogiéndole cuatro piezas de ar- 
tillería. 

Ocho mil portugueses , á la orden del señor duque de 
Berganza, han llegado á la raya de Castilla , gente muy 
lucida, y el duque de Nochera partirá hoy á Mayorga ó 
Navarra. 

Echóse bando de que todos los caballeros de las órde- 
nes militares que pretendían excusarse de salir, se presen- 
tasen, pena de quinientos ducados, lo cual hicieron ayer 
en la í^riora, asistiendo á caballo el señor Conde-i)u(|uc. 
No se ofrece otra cosa de nuevo. Madrid 19 de Junio 
de 1640. . 

• 
Salamanca y Julio 21 de 1640. 

{Leg.» suelto, luim. 4, fól. 2J4.) 

Después que el ejército imperial que estaba debajo de 
la mano de archiduque Leopoldo y do Picolomini , Inibo 
dado algunas rotas considerables á las reliquias de Suecia, 
protestantes y franceses, lastimados estos de tan malas su- 
cesos, y deseosos de buscar ocasión de algún buen esquite (1 ) 
para mejorar sus intentos y lograr sus pretensiones, se con- 
vocaron y determinaron para este efecto conducir el resto 
de su potencia, juntando cuatro lucidos y numerosos ejér- 

(1) Lo mismo que "dcsquilc» 



454 
citos; uno á expensas del de Francia, cuyo general es el 
duque de Longavila ; el segundo de los vaymareses y su ge- 
neral Melander ; el tercero le capitaneaba el lanzgrave de 
Hesia (Hessia), y el último, que es de suecos y agregados 
herejes de varias provincias de Alemania, estaba á dispo- 
sición de Wanier (Banier), general de Suecia y primo de 
su rey muerto. Todos juntos constaban de 40,000 infan- 
tes y 6,000 caballos escogidos, y con suficientes víveres y 
municiones, con lo que se prometian grandes progresos y 
la total ruina de los católicos; y así, poderosos y sober- 
bios, se plantaron en la campaña que les pareció mas á 
proposito para su designio. 

Esta máquina engendró particular cuidado en los im- 
periales, conque con la mayor brevedad se solicitó pre- 
paramento (1) bastante para la oposición, y con toda cele- 
ridad salió el Emperador muy fuerte y poderoso, con los 
auxiliares de Brandemburg , Sajonia y Babiera , cuyos ge- 
nerales eran Leopoldo y Picolomini, y dieron vista al con- 
trario; y estando mirándose los unos á los otros, consi- 
derando lo mucho que se aventuraban y el dudoso fin de 
la victoria , hubo algunos dias remisión en dar principio á 
la ejecución de tan grave empresa. Pero advirtiendo Pi- 
colomini que tan grandes ejércitos no podian subsistir mu- 
chos dias, porque el bastimento se habia de acabar, y des- 
hacerse las copias de los escuadrones , tomó resolución de 
embestir luego para que no se defraudase su intento y fe- 
licidad de las armas católicas, para cuya ejecución mandó 
ocupar y guarnecer una colina que tenia á las espaldas por 
ser á propósito aquel sitio, mas seguro y aventajado para 
cualquier suceso; y así, envió á él 8,000 soldados, cuyo 
movimiento ocasionó al enemigo entendiese se retiraba, 
con que tomó mayores brios, entendiendo nacía el retirarse 

(1) Preparación ó preparativo. 



455 
de flaqueza. Este pensamiento del enemigo conoció Picolo- 
mini, y se alegró, y así fué continuando en la forlificacion 
de la colina, y el enemigo, teniendo por cierta* la huida, 
mandó que su caballería cercase la eminencia y los cortase. 
y poniéndose en ejecución, los nuestros se estuvieron quie- 
tos hasta que conocieron que la infantería contraria había 
quedado desabrigada de su caballería. Y luego Picolomini 
mandó que la suya, que era de 10,000 caballos y buen 
número de mosquetería, embistiesen á la infantería del 
enemigo , y fué esto con tan buen orden y con tanto valor, 
que en breve espacio desbarataron al contrario. Murieron 
en la batalla mas de 3,600 (1) y tres generales, y el uno 
de estos quedo preso. 

La caballería contraria, entendiendo la estratagema, 
volvió al reparo, y cuando llegaron, fueron recibidos de 
los nuestros con el mismo rigor que los otros: acción mi^ 
lagrosa y prevenida de la cordura y destreza de tan va- 
liente soldado. 

Esta victoria ha sido la mayor que se ha visto en. mu- 
chos años en Europa, con que los suecos se quedariin anch 
lados, y las fuerzas enemigas muy quebrantadas, y eé 
consecuencia para los buenos sucesos que se esperan de 
Flandes, Italia y demás provincias. ¡Sea para mayor gloria 
del Señor de los ejércitos, para que su Iglesia sea en lodo 
el Orbe venerada y obedecida ! 



fl) Aunque el origiríal dice muy claro 36,000, el número nos ba pare- 
cido tan exhorbitante, que no hemos vacilado en (luilarlo un cero. De esta 
victoria hay relación impresa en Sevilla con el siguiente titulo: Ritacioñ 
verdadera de la felicísima victoria que han alcanzado el serenisimo ü^íor Archi^ 
duque Leopoldo y el duque Picolomini, generales del augustísimo srüor Empem- 
dor de Alemania contrq, las armas de Francia, Suecia, Lanzgrave ie líeaiñ y 
tropas de Weymar. fíefiérese la muerte de dos generales , prisión de oíros éxi, 
plazas recuperadas , ricos despojos y otros Imenus sucesos que desde mediadas de 
Abril hasta los mediados de Jimio destc año de 16iO, /i(i»i conseguido los rató- 
neos imperiales. Sevilla, por Juan Gómez Blas, 1640, 4.' dos hojas. 



A nuestro P. Redor «cribe un P, maestro de San Se- 
bastian lo sígoíente: 

«Hásé sabido por Francia como d de Leganés eero6 éí 
enerólo del Francés, qne también tenia cercado á Tarín, y 
oogiéodole en medio el príndpe Tomás y d de Lemanes, 
le han moerio al Francés 4,000, y cogídole por. prisionero 
cuasi todo d ^ército con toda sn artillería y bagaje. Gran- 
de nueva que tiene á todos alborotados y que solo tiene 
de mab ^laberse sabido por Francia^ 

Guarde Dios á Y. R. y dé lo que deseo y suplico. Sa- 
hsanca y Julio SI de 4640.— Gaspar Suarez de Tole- 
do.»Al P. Raíad Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. 

Madrid y Jidkj 24 de iUO. 

Pax Christi, Ikc. uno de los PP. de éste Colegio me 
dio á leer dias pasados la carta que D. Luis Poocede León 
hermano dd duque de Arcos, ha escrito desde ^el campo 
sobre Ifoncalera, á D. Luis de Córd<^Mu Traisiadda luego 
por parecerme muy buena y propia para entretener á 
V. R. y los amig^. 

<r Después que pasé á Italia y llegué á Genova escribí 
á Ymd. dúíiílfAe caenUi áít mi viaje y del desdichado su- 
ceso dd Casal (4), que por no haberme despachado en Ma- 
drid á tiempo, no me hallé en d- '» «'« 

Yo no me encur^lro muy bueno, porque estas franíe-^ 
dades dd Píamonte, d es^tar continuaríjeote lloviendo y 
yo siempre traliajando á los vapores dd Pó, á cuyas orí- 
¡las há muchos dias que estamos , me tienen las 



a) AlMle4la<ierroto4eUs»ié*eii2f4eAbríl; v^aufe U |»¿s. 4M. :. 



457 
hinchadísimas, y el estar siempre á caballo no me ayuda, 
ni la cabeza á dejar de sentir el trabajo ; pero es menes- 
ter reventar, y con mal pasar se curan las enfermedades 
de los que tenemos tan mal gusto que somos soldados , y 
porque Vmd. se informe de todo lo que pasa, le diré lo 
mas brevemente que pudiere lo sucedido hasta aquí. 

Después de la de^racia del Casal, salió el señor mar- 
qués de Leganés á campaña tan aprisa, que desmintió el ha- 
ber quedado roto pocos dias antes, y muy deseoso de socor- 
rer á Turin; y habiendo llegado con 7,000 infantes y 3,000 
caballos á Quier (Chier), se dudó del camino que se habia 
de tomar, por ser dos los que formaban la disputa. El uno 
era el de la montaña adonde el enemigo tenia fortificado 
el puesto de los capuchinos de Turin, otras dos eminencias 
que cubrían este puesto, y abajo la cabeza principal del 
puente, que atraviesa el Pó, distante una milla de Turin. 
El otro camino era el de la Llana , que guiaba el ejército 
á Moncaler, lugar sobre el Pó, distante dos millas del ene- 
migo, y así se hallaba este obligado á dividirse en mucho 
grueso y distancia para oponerse á nuestro tránsito del Pó, 
que es la razón que no militaba por la parte de la Mon- 
taña, porque intentando el puente ó pretendiendo echarle, 
no necesitaba el enemigo de divertirse por la posición; an- 
tes se habia de disputar en lo mas fuerte de sus cuarteles 
y en su mayor comodidad de socorros. Así, pues, fui yo 
de parecer, que se intentase luego á Moncaler, por tas ra- 
zones que quedan dichas y otras mas, y también porque 
amenazábamos de este modo los víveres del enemigo en 
aquel pasaje del camino; pero S. E. resolvió lomar 
el de la montaña, de adonde es cierto veíamos al enemigo 
sus cuarteles, y á Turin, como de una ventana; pero nues- 
tra misma seguridad es indicio de lo í>oco que podíamas 
ofender al enemigo. 

El dia antes de la marcha me ordenó S. K. cou 



488 

otros que fuese á reconocer el puesto y los que tenia el 
enemigo fortificados, y habiéndolos visto, dije al marqués, 
que ya que S. E. tenia resuelto de ir á la montaña, que la 
vanguardia del ejército acometiese de volada los dos pri- 
meros puestos que mandan el de los Capuchinos, y que se 
pusiese luego artillería en ellos contra este último, porque 
si S. E. esperaba á que se doblase todo el ejército habría 
menester el enemigo menos rato para guarnecerlos, y que 
no pudiéndoles nosotros quitar el socorro de la puente, se 
hablan de considerar aquellos puestos de avisados como 
vanguardia de un ejército , adonde el enemigo lo podia 
variar todo, si quisiese, y traernos á la memoria el sitio 
de Breda. Mas habiendo parecido este voto demasiado ar- 
diente, siguióse el de otros que votaron que nos dobláse- 
mos primero que reconociésemos los puestos, y que luego 
se veria lo que se habia de hacer. v. 

En esto se pasó el término que hay de las diez de la 
mañana á las dos horas de otro dia, y en aquella noche 
amaneció el enemigo tan fortificado con todo género de 
defensa y tan guarnecidos los puestos, que la gente que 
no cabia dentro de ellos estuvo en escuadrones pronta á 
su socorro, y así pareció á los que hablan votado mas fle- 
mático que yo, que no era negocio de intentar, y yo me 
contenté decir con que en el estado en que estaban ya los 
puestos era dar una batalla sobre lo que no lo valia ; pero 
todo el dia antes estuvimos en posibilidad de ganar . los 
puestos con 300 infantes. i» :?'!> - ^rrov 

En efecto nuestro ejército estuvo en el paraje de la 
montaña once dias, entreteniéndonos con ver las salidas 
que hacia de la plaza el príncipe Tomás; y queriendo 
S. E. intentar últimamente el paso del Pó, por Mon- 
calera, sin mover el ejército de la montaña, se sacrificaron 
300 infantes, por la mala disposición de quien lo ejecutó, 
aunque sin culpa ninguna del bravo I). Juan Vázquez de 



459 
Coronado que mandaba la fuerza. En esta ocasión des- 
graciada quedó herido el vizconde de Turena, general de 
la caballería de Francia, hermano del duque de Bullón, 
de un mosquetazo por los pechos que le pasó las espaldas, 
de que se halla mejor. 

En esta sazón de las cosas cayó malo D. Juan Vázquez 
y se halló necesitado de ir á curar. El señor marqués de 
Leganés me mandó que tomase posesión de la caballería 
que hay en este Estado, por cuenta de mi cargo, y que 
con esta graduación y pretexto mandase este ejército co- 
mo lo hacia D. Juan Vázquez, y aunque pudiera reparar 
en lo temporal, todavía no se me ofreció otra razón antes 
que el obedecer á S. E. , y así lo hice con mucho gusto, 
ayudado del general aplauso de todo el ejército de que yo 
le mandase. 

Con efecto, prosiguióse el intento del paso del Pó, atri- 
buyendo yo el acierto al escarmiento de lo pasado, y se 
consiguió con tanta cuenta de las armas de S. M. que no 
solamente se hizo con la ventaja de dos islas que lomamos, 
sino que fué con pérdida del enemigo en la defensa , de 
mas de 800 infantes escogidos de su infantería, ó desmon- 
tados de su caballería, con que se prueba su calidad; pues 
no se les puede negar la barbaridad con que eral)eslian, 
no hallando con quien, porque como era fuerza que nues- 
tra gente fuese poca, para tomar puesto se retiraba en 
unas barcas á la primera isla, y desde ella mas do 4,500 
mosqueteros y ocho piezas de artillería diezmaban el es- 
cuadrón en cada embestida, que aunque hicieron muchas y 
con gran bizarría, se resolvieron por último á retirarse. 

Sin ninguna pérdida nuestra se hizo aquella noche una 
media luna y echamos los puentes, con que el Pó quedó 
por nuestro, y al primer cuarto marché con todo el ejér- 
cito de la montaña, y le metí de la otra parle del Pó en 
un cuartel que por naturaleza está forliacado, con el Pó á 



460 
las espaldas, y una grandeza de agua por la frente; y pa- 
reciendo al marqués que la ciudad daba mas término que 
el que podia tener el enemigo en estar sobre ella , quitán- 
dole los víveres, resolvió de hacerlo así con dividir de es- 
te cuartel á Carlos de la Gata con 3,500 infantes escogi- 
dos, toda la caballería de Ñapóles y Alemania, y la del se- 
ñor cardenal de Saboya, que todo llegará á 2,000 caballos, 
con orden de fortificarse en un cuartel que llaman Coleño 
(Golegno) (1 ) forzoso tránsito de los víveres del enemigo, y 
el mas cercano á batir otros caminos. í nsil);im gi^í) 

El mismo dia de esta marcha pareció á S. E. dividir al 
enemigo para que Carlos de la Gata libremente la pudie- 
se hacer, y me mandó que tocase unas armas á cuarteles 
con la caballería del Estado y algunas mangas de mosque- 
tería, y lo hice con mas calor y cercanía de lo que pensó 
el enemigo. Duró esta fiesta hasta que la noche nos dividió, 
en que el enemigo perdió gente considerable de infantería 
y caballería, habiendo bastado esto para, que Carlos de la 
Gata llegase pacíficamente á su cuartel. Fué tan temprano 
que la infantería se fortificó aquel dia, y algunas partidas 
de caballería que se adelantaron , rompieron un convoy 
del enemigo con dos regimientos de infantería , y tomaron 
mas de cien bestias cargadas de víveres con prisión de 
mucha gente particular. El mismo dia rompieron dos com- 
pañías de caballos que llevaban i 00 soldados nuestros de 
los presos en Casal, á guardar á Piñarol; y cada dia le 
rompen todos los convoyes que se intentan, y es cierto 
que son mas de 2,000 cabezas entre machos y caballos los 
que se han tomado cargados de víveres, sin 900 prisione- 
ros que tenemos, siendo otros tantos los que los soldados 



(1) En un tomo de la Biblioteca Nacional, H. 73, fól. 580 se halla una 
relación del sitio y toma de esta plaza, con el título de Noticia de lo sucedí- 
do en el Piamonle y toma de Coleño por las armas católicas, aíio de lt>40. 



461 
han escondido para redcncionar, aunque en esto se pono 
tanto cuidado que les pagamos los que nos traen. 

Dos dias há que se tuvo noticia que tres raillas de la 
otra parte de Piñarol, en un cuartel que llaman San Segun- 
do, se juntaban infantería, caballería y víveres en cantidad 
considerable , para socorrer á los sitiados que sitian, y al 
punto se envió grueso bastante que degolló 500 caballos, 
gran parte de la infantería, y la que quedó volvió tan es- 
carmentada que no se juntará tan apriesa, y se retiraron 
todos los víveres, como lo hizo ayer del cuartel de Villa- 
franca, donde tiene el enemigo gran cantidad de pan 
cocido. 

De este cuidado y sucesos no repito muchos , porque 
son de una misma calidad; pero tienen al enemigo en tan- 
ta estrechura de víveres que há dias que come del basti- 
mento de la cindadela, y la razón de su pertinacia en es- 
tarse quedo, es el dar por perdida la cindadela el dia (juo 
marche, y su última esperanza es un convoy que está es- 
perando, de gran cantidad de víveres; el cual no es pasi- 
ble, porque el señor marqués de Leganés tiene los pasos 
tan cerrados, y vive tan vigilante, y está tan resuelto á 
estorbarlo, que lo conseguirá fácilmente. Con que el ene- 
migo habrá de tomar partido, porque no le queda otro re- 
curso, sino que le maten los caballos, si acaso no se vuel- 
ve en negociación lo que hasta hoy ha sido guerra , y 
siempre ha sido y será mi parecer, que, aunque el señor 
príncipe Tomás apriete demasiadamente para que se pe- 
lee, que no se haga por las razomes que quedan diclias, y 
porque en materias tan grandes no se puede dejar lo cierlo 
por lo dudoso, y siempre que sin aventurar se puedacon- 
seguir el efecto, se debe hacer , y es la mayor hazaña de 
un capitán general. Esto es todo lo que puedo decir á 
Vmd. hurtando este tiempo al descanso, que tanto necesi- 
to. Moncalera 6 de Julio de 1 640.= Don Luis Ponce de 



462 
León, hermano del duque de Arcos.=A D. Luis de 
Córdoba.» 

No tengo, padre mió, por ahora mas de que avisar á 
V. R. , cuya vida quedo rogando á Dios guarde muchos 
años, como yo deseo. De Madrid y Julio 24 de 1 640.=Se- 
hastian González. Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 



ií i , ;í Madrid y Julio 24 de 1640. 

(Leg.* suelto, núm. i , fól. ^^.) ' * « • ' ' ' ) 

Fax Christi, &c. Padre mió, temo se diga « mi gozo en 
el pozo» acerca de la victoria de. los imperiales en Alema- 
nia, de la cual escribí hace i 5 dias, porque no ha venido 
propio que la haya confirmado, si bien es verdad que des- 
pués que escribí ha venido el correo de Flandes , y ha 
traido varias cartas que dicen lo mismo, con las mismas 
circunstancias, y de Colonia hay un impreso sobre esto. 
Aquí, en esta corte, se ha tenido la nueva por cierta; pero 
como no tiene confirmación auténtica del Infante ó del 
Emperador ó del Archiduque, temo mucho que no sea así. 

Con este correo de Flandes escriben iba el Francés á 
cercar á Arras, plaza muy grande y muy fuerte, y que el 
Infante iba al encuentro. Dios guarde á V. R. y dé la sa- 
lud que yo deseo. De Madrid y Julio 24 de i640.=Glau- 
dio Clemente.=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 



4C3 



Madrid y Julio 24 rfe 1640. 

(Leg.« suelto, núra. 4, fól. Í2.) 

Pax Ghristi, &c. Padre mió: lo que hay que avisar á 
V. R. es que vino correo extraordinario de Flandes; con 
él solo se avisa como la Emperatriz parió un hijo muy 
lindo. No toma el señor cardenal en la boca la batalla de 
Alemania con que se ha dado ocasión á tener la nueva 
por sospechosa, y ha habido y hay tantas cartas della por 
Inglaterra, Flandes y Francia, que con tenerla pdr poco 
segura, no la acaban de dar entero crédito , ó que del todo 
sea mentira, aunque si lo es, ha tenido hartos apoyos y 
apariencias de verdad. 

Del estado de Flandes solo se dice iban los nuestros á 
socorrer á Arras, y que el general de la caballería nues- 
tra había tenido un encuentro con la caballería del enemi- 
go, y quele habian degollado los nuestros al enemigo 500 
caballos y tomado algunos prisioneros de mucha importan- 
cia, y que los nuestros lo eran también. 

Ya avisé como salieron de Dunquerque diez navios y 
se les juntaron otros cinco. Venia por cabo Miguel de 
Orna y traía 2,500 hombres; dio vista á la Rochela y á 
las islas que están enfrente, que son la de Res (Rhé) y do 
Oleren, y acometió á los navios que habia en ella, y hubo 
una gentil refriega, porque salieron algunos de los quo le- 
nian en la Rochela, de armada, en favor de los de las is- 
las. Tomó siete y entró en ^Goruña con 22, aunque he- 
rido, no se sabe aun lo mas particular; lue^o se sabrá y si 
lo hubiere avisaré. 

Lo de Cataluña, dicen, está hoy peor que nunca, por- 
que los catalanes temerosos de ver se va juntando infan- 



464 
tería y caballería en Castilla se fortifican á priesa , y van 
recogiendo los frutos en alfolíes públicos del común para 
irlos repartiendo conforme la necesidad lo pidiere, y para 
imposibilitar de víveres á los castellanos cuando se les 
acerquen. 

El duque de Cardona, virey de Cataluña, estaba desahu- 
ciado de su enfermedad. 

Tres dias há que una guarda de las puertas del re- 
gistro del vino tuvo palabras con un hombre sobre meter 
una bota de vino de una arroba. Vínole siguiendo, y en- 
frente de la Trinidad, á las cuatro de la tarde, le apuntó 
con una escopeta y le metió tres balas por el costado,. con 
que cayó luego muerto. Metióse en la Trinidad , y acu- 
diendo la Justicia le sacaron, y dentro de tres dias le col- 
igaron y pusieron la cabeza en la horca en una escarpia. 
Guando le leyeron la sentencia se lamentaba mucho de 
que moria porque miraba y velaba la hacienda del Rey, 
y que no era justicia le ahorcasen por esta causa. 

Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la salud que 
deseo. De Madrid y Juho 24 de 1640.=Sebastian Gonza- 
lez.=Al P. Rafael Pereyra , de la Compañía de Jesús , en 
Sevilla. . i ;.(iüjii? nin^' oi í-.u : 



(K 



')[; Madrid y Agosto i] de 1640. • '-■ ■ " 

(Leg.° suelto, núm. 4, fól. 22.) ¿ij» híúiú rii' 

Fax Christi, &c. Padre mió: muy viva anda la jornada 
de S. M. á Cataluña y se dice será sin falta si algún acci- 
dente nuevo no lo impide, porque S. M. ha dado á enten- 
der al P, Confesor tiene resolución de hacerla no obstante 
las dificultades que se le han propuesto. 

El domingo pasado hizo consulta al conde de Castro, 
mayordomo mayor, en orden al viaje, y se hallaron en ella 



465 
todos los oficiales, y se resolvió la disposición de la jor- 
nada, y como sehabia de hacer, yá 20 deste dicen irá sa- 
liendo la caballería y oficiales dejla. 

A los de la guarda han dado efectivos á 4,000 rs. de 
plata para que estén dispuestos para cuando se les avisa- 
re, y para que la falta de dinero no les impida se les ha 
dado con tiempo para que mejor puedan disponerse. 

A los caballeros de la boca obligan lleve cada uno cua. 
tro de á caballo; preside á esta junta D. Luis de Gudiei, 
del Consejo Real. 

También se dice han llamado á los obispos y quedestos 
unos se excusan y otros dicen vendrán. 

El domingo pasado salieron las mercedes del hijo del 
conde de Santa Goloma, difunto, virey que fué de Cata- 
luña; hízole grande personal S. M., y aquel dia estuvo en 
el banco con los demás grandes. Dióle dos pueblos, uno en 
Andalucía y otro en Cataluña con título de marqués en 
cada uno; dióle 5,000 ducados de renta y una encomien- 
da de 2,500, la llave dorada con ejercicio del Príncipe 
y entrada en la cámara del Rey sin llave (los pueblos de 
que le han hecho marqués no he podido averiguar los 
nombres): todo lo merecia su buen padre que sirvió con 
grande amor y fidelidad á S. M. y perdió por ello la vida 
tan desgraciadamente , y en él se perdió uno de los me- 
jores sujetos que tenia el Reino. 

Lo de Cataluña está según se dice muy trabajaso don- 
de la plebe hace lo que quiere sin temor de la Justicia que 
hoy no tiene mano para nada; muchas muertes y para ma- 
tar á uno no es necesario mas que saber as afectx) á S. M. 
Dios lo remedie. 

Muchos de los nobles se han salido del Principado por 
la mar; unos han ido á Zaragoza, y otros á Valencia por no 
estar entre gente tan insolente y testaruda. 

Al marqués de Povar se le han dado despachos para 
Tomo XV. ^^ 



466 
que tome cuentas á los tesoreros de Segorbe de la hacien- 
da de S. M., que se dice ha habido mal recaudo en esta 
parte, y para que castigue á los que lo merecieren, y tam- 
i)ien para que tome posesión della eu nombre de su her- 
mano el Duque. r ',! - » >^'. '--r- -;' 

De Italia no se sabe cosa particular: solo se ha dicho 
que el marqués de Leganés estaba con perlesía , que es 
mala ocasión para faltar el cabo principal. 

ítem: que se habian metido 4,000 hombres de socorro 
en Turin y víveres para tres meses, y que el príncipe Tomás 
hacia una trinchera desde Turin al rio para darse la ma- 
no con nuestro ejército. 

Al señor Conde-Duque le dieron la víspera de Nuestra 
Señora, la copa de oro, de que tiene hecha merced perpe- 
tua por la victoria de . Fuenterrabía , y aunque acudieron 
muchos señores para acompañar al que la llevaba , es tan 
modesto que hizo se la llevasen sin ostentación. Llevóla el 
de Cantillana y dióle un cordoncillo de oro y un reloj de 
oro pendiente de la copa, la que S. E. dio á Nuestra Seño- 
ra de Atocha. 

La carta que V. R. no ha recibido habrá sido por olvi- 
do de quien las remite, porque yo ciertamente escribí por 
esa estafeta. Adiós, mi padre, que guarde á V. R. y dé la 
salud que yo deseo. De Madrid y Agosto 11 de 1640.= 
Sebastian Gonzatez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compa- 
ñía de Jesús, en Sevilla. 



Madrid y Agosto 2 We 1 640. 

(Tora. 129, fól. 471.) 

Fax Christi, &c. S. M. (Dios le guarde) ha hecho pu- 
blicar el decreto siguiente, manifestando su real voluntad 



'467 
de asistir en persona á las cortes de Aragón y Valencia: 

«He resuelto ir en persona á tener cortes á los reino» 
de Aragón y Valencia, por haber 17 años que no las he 
tenido, y merecerme ellos tanto favor y merced en todo, y 
para concluir las cortes de Cataluña que empecé el mismo 
año, y poner en respeto, ejercicio y libertad la justicia en 
aquel principado, violentada y ahuyentada por alguna 
gente ruin y sediciosa, que la tiene en el estado en que 
se sabe y se vé; haciendo en ella lo que la justicia y cle- 
mencia y buen gobierno aconsejaren y para oponerme y 
rebatir á quien lo intentare embarazar, y defender á la 
parte sana de la justicia eclesiástica, nobleza y gobierno 
que allí me han asistido en esta y en las otras ocasiones 
con su acostumbrada fidelidad, haciendo cuanto fuere me- 
nester para conseguirlo, y si lo fuere hasta poner mi pro- 
pia persona á caballo. Y porque mi partida ha de ser á 20 
de Setiembre, con el ayuda de Dios, y para lo que se 
pueda ofrecer han de ir ministros de ese Consejo, por cuya 
mano corra el despacho de las materias que se ofrecieren 
de las Indias, os prevendréis vos, el conde de Castrillo, 
para que no ofreciéndose cosa particular en esta corte, de 
mayor servicio mió, la podáis hacer conmigo y juntamente 
avisareis á los licenciados D. Lorenzo Ramirez, (\) D. Juao 
de Sanfelices, y secretario D. Gabriel de Alarcon, para que 
me sigan en ella. En Madrid í'r 19 de Agosto de 1640.— 
Está señalado de S. M. » 

Este decreto se publicó antes de ayer; dentro de al- 
gunos dias dicen saldrán otros apretando á los grandes, 
títulos y obispos de estos reinos que han de acompañar á 
S. M. en la jornada. 



(1) Es D. Lorenzo Ramírez de Prado, autor del nKNTHKON-MPXOJ 
sive Quincuaqinla Miiilum Jhiclor. Anvers. U12.— 4.» 



468 
. Adiós, mi padre, que le guarde y dé la salud que yo 
deseo. De Madrid y Agosto 21 de 1640.= Sebastian Gon- 
zalez.==Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, en 
Sevilla. . . . ,, , .. M, 

■'(fifi nnp i'i'mic^: ■v^'^ prl 'ijiíj 

M . . ; ., Madrid y Agosto 22 de 1640. istmf^f .é<?' 

(Leg." suelto, xiuiXí,J,fó^.4S^,),.. ,, , .¡j,, 

Fax Christi, &c. Al conde de Lodosa le enviaron un 
papel de desafío sin firma, y acudiendo al puesto halló un 
alcalde de Corte y le prendió y tiénele en su casa preso 
con dos guardas, y no dice de quién es el papel, porque 

no lo sabe. lÍMÍ^hi* fí^^ > !?p no» 

Avisan de Barcelona la prisión que el nuevo virey (1) 
ha hecho de un barbero, que fué cómplice en la muerte 
de Santa Coloma. 

Avisan de Cantabria que la gente de aquella frontera 
se va previniendo para marchar la vuelta de Aragón, se- 
gún el orden que tiene. liHit <i i • i. 
: ii|; ivii; i 

(1) El duque de Cardona, el cual fué nombrado en 12 de Junio, luego 
que en la corte se súpola desgraciada muerte de Santa Coloma. Llamába- 
se D. Enrique Ramou Folch de Cardona. « Escribióse (dice Vibanco) al du- 
que de Cardona que estaba retirado en un liígar del Rosellon, y arrinco- 
nado y desvalido sin dejarle ser presidente de Órdenes, ni virey de Cata- 
luña, para que acudiese á sosegar á Barcelona con poderes expresos para 
castigar, perdonar y ofrecer talla al que diere la persona que mató al vi- 
rey. Él obedeció luego, viendo lo que se le había apretado á que fuese, el 
estado de la tierra y la necesidad que habia de su persona, sin embargo de 
estar á la sazón agravado de la gota. Partió á hallarse á su lado su hijo, 
el marqués dePovar, para correr con éí la. misma fortuna. Los sediciosos 
que andaban inquietando el Principado, matando y robando cuanto topa- 
ban, hecho todo una campaña pública de bandoleros le salieron al camino 
dando voces y diciéndole: ¿Eres traidor? *«Soy, les respondió el marqués, 
D.Pedro, hijo del duque de Cardona.»» Dejáronle pasar, encomendóles 
la ropa y criados que venian atrás, y dejáronla pasar.'» 



'469 

Aunque estos dias ha corrido voz que era muerto el 
de Medina de las Torres, no es cierto; antes se espera que 
llegará presto la gente del batallón de Ñapóles. Han ofreci- 
^ do á S. M. de parte del principado de Cataluña poner en 
campaña 40,000 pagados, todas las veces que el enemigo 
invadiese aquellas fronteras, y mantenellos en ellas mien- 
tras durare la invasión; con que S. M. manda salir la gente 
de guerra que hay en la provincia, menos la que fuere me^ 
nester para guarnecer las plazas de aquella .frontera. 

Un soldado de la armada del duque de Maqueda hizo 
una muerte y le prendió el de Ciudad-Real. Armóse com- 
petencia entre los dos duques sobre quién le habia de cas- 
tigar: resolvióse se entregase al de Maqueda. Enviando 
primera requisitoria no fué obedecida, y menos la segun- 
da por decir no iba ajustada á razones, y notificándosela 
al de Ciudad-Real, dijo: que al que le trújese la tercera le 
daría 200 azotes. El de Maqueda le escribió un papel que 
le esperaba á la isla de Santa Catalina: el de Ciudad-Real 
tomó una faluca y fué á ella y halló solo al de Maqueda. 
Sacaron las espadas, y diéronse dos estocadas el uno al 
otro. El de Maqueda las tiene en la cara y cuerpo, y Ciu- 
dad-Real en el cuerpo, ¡ambas penetrantes, y además una 
cuchillada en la cabeza, de que cayó aturdido en el suelo. 
Maqueda le levantó y le metió en la faluca y le envió á 
tierra para que le curasen. Ha sido lástima que estos dos 
generales se encontrasen en tiempo que hay tantos ene- 
migos. -* '^ ''í^ ^•''''•'' "' 

Correo ha venido de Flandes con nueva de que el se- 
ñor Infante ha embestido tres veces para meter socorro en 
Arras y no lo ha podido lograr. Hale costado 1,500 hom- 
bres y entre ellos 40 capitanes y oficiales y dos maeses de 
campo: el uno de ellos el del Villar. «»> 

La duquesa de Frias murió de repente. Dios, &c. D0 
Madrid y Agosto 22 de 1640. 



470 • 

í ñ'tn HUp \av nhi t 

■iifp i'V)Á\<,f) ' Bilbao y Agosto 25 de 1640. 

'■^ ';-.:!>■* ííj,.,.,.. (Leg.» suelto, núm. í, fól. 3U.); ..M -.*; .i^ . 
;a <\iip of.,. <ífif\ |i¿ ,>.jr, . 

Pax Chrisli, &c. Dias há, mi P. Pereyra, que no he 
escrito á V. R. : pido perdón y alego la razón que abajo 
diré. 

Lo que por acá hay de nuevo es un principio de algún 
inotin, si Dios no lo remedia; porque el Rey ha mandado 
que el señorío de Vizcaya le dé luego 400 hombres; háse 
hecho junta en Cárnica (Guernica ), y todos niegan y re- 
niegan de la petición. Ha pedido el corregidor casi con 
fuerza que entregue luego Bilbao los que le tocan : todo el 
regimiento respondió que no podia. Mandó el corregidor 
prender al alcalde y regidores, los cuales todos están pre- 
sos en la casa de la Contratación, y firmes en que no han 
de conceder. Si el Rey aprieta, no sé lo qué será. Dios lo 
remedie. U- <íÍo> oI' 

Lo mismo responden las demás villas de Vizcaya; pero 
dan al Rey en recompensa de esto un galeón : admite el 
corregidor el galeón, y luego pide los 400 hombres, i Ple- 
ga á Dios que no lo pierda todo quien todo lo quiere ! 

También ha mandado sacar á cada 400 en el condado 
de Ayaya {sic) y en la provincia de Guipúzcoa, con comi- 
sión de que el que viene por ellos elija los que quisiere, si 
no se los dan dentro de 24 horas. Así andan las cosas en 
Vizcaya. ■>] .:■ ,■ -íil/fÑ/ •■i:'<:.. 

Háse hecho aquí la fiesta del Centesimo bien conforme 
á la tierra: fuegos, hogueras, música y solemnidad de igle- 
sia, y lo mismo en Guipúzcoa, en donde he estado yo es- 
tos dias á visitar el santuario y casa de nuestro P. San 
Ignacio, en donde dije misa y vi todas las cosas que hay. 
allí, dignas de dulces y perpetuas memorias. 



471 

Haré con eficacia la diligencia de la comedia del Cen- 
tesimo, y si no fuere posible mientras yo estoy aquí, ten- 
ga V. R. paciencia, que cuando yo vaya á Castilla enviaré 
esta y la de Monserrate; y no atribuya V. R. á descuido 
mió el no haber ido antes, porque he hecho tantas diligen- 
cias, que solo me ha faltado el ir allá á trasladarla. 

Ahí envió á V. R. ese villancico (1) que yo hice, y se 
cantó aquí para el año centesimo. 

Escríbame V. R. siempre aquí hasta que yo avise que 
me voy; porque como estas cosas dependen de otra vo- 
luntad , no puedo yo asegurar de antemano la partida ni 
el cuándo. 

El otro dia pasé por el Horrio (Elorrio), y visité á 
Francisco de Echavarría, el cual se encomienda mucho á 
V. R., á quien guarde Nuestro Señor, como deseo. 

Todas las cartas he recibido y la del año centesimo 
con lo impreso y relaciones, y la relación manuscrita. Bil- 
bao y Agosto 25 de i640.=Luis de Herasso.=Al P. Ra- 
fael Pereyra, de. la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Bilbao y Agosto 26 de 1640. 

(Lpg." suelto, núm. 1, fól. 46.) 

Fax Ghristi, &c. Mucho apretó el corregidor al pi- 
miento de esta villa en orden á que diese la gente que le 
tocaba. Tuvo, como dije, presos á los regidores y alcalde; 
mandóles sacar á cada uno 200 ducados, y como la cosa 
iba con rigor, presentó el Señorío la petición que va á las 
espaldas de esta (2), y 'en esta sazón vino determinación 



(1) No se halla en el tomo. 

(2) Es la misma que se insería á conlinuacion. 



472 
del consejo de Cantabria para que fuesen absueltos de la 
prisión," y que se procurasen sacar los soldados con mas 
blandura. Háse determinado para esta resolución el Seño- 
río á tener otra junta en Garnica (Guernica), la cual ser- 
virá para esto, y también parala elección de diputados, que 
se suele hacer por ahora, y hacen dos juntas en una por 
evitar los grandes gastos que se ocasionan en juntarse todo 
el Señorío bajo el árbol de Garnica. 

Todos dicen que el Señorío está imposibilitado para 
dar esta gente; pero es tanto lo que aprieta el Rey, que 
podriaser que blandeasen: no sé lo qué será: avisaré de 
la resolución. Lo cierto es , que parece imposible sacar 
ahora gente de la tierra, porque cada año sale ya á las In- 
dias, ya á Castilla, ya á la marinería de navios de guerra, 
y puedo asegurar á V. R. que de cuatro partes de gente 
de Vizcaya, las tres son mujeres, por los muchos hombres 
que salen y no vuelven. Mire V. R. que aliño para sacar 
ahora mas, cuando es menester defender la tierra. 

Hoy tuve la carta en que se hacia relación de los frai- 
les; el caso de los blandones es gracioso; mucho le reímos 
acá, en donde no hallo mas de que avisar. Bilbao y Agos- 
to á 26 de 1640.=«Luis de Herasso.==Al P. Rafael Pereyra, 
de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Petición del tenorio de Vizcaya. 

Lope de Sertucha Villela, síndico procurador general 
de este muy noble y leal señorío de Vizcaya, en su nom- 
bre parezco ante Vmd. y digo : Que el dicho señorío en 
diferentes juntas generales, habiendo medido las fuerzas 
tan acortadas con que ha quedado, y el estado en que des- 
pués de tantos y tan costosos servicios hechos á la Real 
Corona en los años pasados se halla; considerando que no 



473 
le seria posible cumplir el suplemento y conlinuacion de 
los 400 infantes con que voluntariamente y por una vez 
sirvió á S. M. , tiene suplicado con la humildad acostum- 
brada de las órdenes y mandatos del consejo de Cantabria 
para ante la persona real de S. M. , que mejor informado 
será servido de admitir la dicha súplica, y con su acos- 
tumbrada piedad y clemencia favorecerá al dicho señorío 
excusándole de lo imposible y admitiendo con estimación 
el servicio que ofrece conforme su posibilidad; y en este 
estado, sin embargo, pasa Vmd. á la ejecución del dicho 
servicio con el rigor que contiene el auto de 6 de este 
presente mes que mandó hacer notorio en la junta gene- 
ral que se acabó á los -1 5 de él ; y hablando con toda mo- 
deración y respeto Vmd. debería sobreseer en la dicha 
ejecución por las causas y razones que contiene el pedí- 
miento de 27 de Febrero, presentado ante Vmd. de parle 
del dicho señorío y la respuesta hecha por los señores di- 
putados generales de su universal gobierno al auto y aper- 
cibimiento de Vmd. de 1 2 de Junio de este presente año, 
y por todo lo demás que á Vmd. es notorio y está signifi- 
cado por escrito y de palabra en las dichas juntas ge- 
nerales. 

Y porque semejante procedimiento en una nación de 
vasallos tan leales, y que con tanto afecto y amor volunta- 
riosamente han acudido y asisten á tantos y á tan leales 
servicios, y que se hallan tan fatigados, no puede dejar de 
ser de gran desconsuelo, y se puede tener previsto que ri- 
gor en la formalidad de las palabras y conminaciones en la 
dicha ejecución para con tan nobles vasallos no puede ser 
de mas eficaz efecto para el mayor servicio de S. M. cuan- 
to puede obrar la estimación y grata aceptación de su hu- 
milde voluntad, como S. M. (Dios le guarde) y los señores 
reyes sus progenitores, de gloriosa memoria, han hecho 
siempre de este dicho señorío y de sus leales servicios: 



474 
Por tanto á Vmd. pido y suplico mande sobreseer en 
la dicha ejecución y suspender los rigores de ella hasta 
que el dicho señorío de nuevo dé cuenta á S. M. y consi- 
ga, como espera, la resolución mas conveniente para tnayor 
servicio de S. M. y consuelo de este señorio; y de no lo 
mandar y hacer ansí, hablando con la dicha moderación y 
respeto debido, apelo del dicho auto de Vmd. y de todos 
los demás que en la ejecución se han proveído, y en nom- 
bre del dicho señorío con la humildad que acostumbra: su- 
plico de nuevo para la real persona de S. M. mejor 
informado de todos y cualesquier órdenes y mandatos que 
en esta materia hubieren emanado del consejo de Canta- 
bria^ y de ello pido testimonio, &c.)) .. .. ,;,, 

Madrid y Agosto 29 de 1640. í •»]) o 

'!')(j! {Tom. 129, fól. 471.) ■ ^ii ;i) í^ 

.nvu . \ Oh'uinl SI '-h J. 

Pax Ghristi , &c. Ayer me dio un seglar copia de los 
papeles que han corrido entre D. Jaime Manuel y el señor 
Conde-Duque. Son como sigue: 

Carta que escribió el Sr. D. Jaime Manuel al Sr, Conde-Duque, 

« Señor: 

Yo juzgo que es razón irme á ver con mi hermano el 
duque de Maqueda. Suplico á V. E. me dé licencia para 
ello, y se acuerde que de toJas maneras soy suyo. Guarde 
Dios á V. E. como deseo y yo he menester. De la posada 
á 22 de Agosto de 1640.» 

A este papel que el señor Conde-Duque mandó luego á 
S. M. contestó el Rey nuestro Señor al margen lo si*^ 
guiente: 



475 
« DoQ Jaime no tiene para qué irse, porque el disgusto 
está acabado, y en lo que mira á caballero el duque no 
necesita de asistencia; yo sí de que D. Jaime me sirva , y 
así se lo diréis luego de mi parte con toda resolucioo y cla- 
ridad.» 

Respuesta del señor Conde-Duque al papel de D, Jaime, vol- 
viéndosele con la respuesta original de S. M. á la margen, 

H « Luego que recibí vuestro papel, me pareció juslopo- 
nerle en manos de S. M. (Dios le guarde) para hacerle ca- 
paz de vuestro deseo, y ha sido servido responder lo que 
veréis á la margen de su Real letra, que he querido remi- 
tir originalmente para que veáis no quito ni añado nada, 
y que en todo deseo serviros como debo. Dios os guarde 
como he menester. Del aposento á 22 de Agosto de i 640.— 
Don Gaspar de Guzman.» Después decia de mano propia 
de S. E. « El duque queda de manera que no ha meoes- 
ter nada» (1). mMfjmj 



Logroño y Setiembre 4 de 1 640. 

(Leg." suelto, núm. 1, fól. 18.) 

Pax Christi, &c. Disculpa es de uno que está en su pa- 
tria embarazado con negocios de monta y de enfado, el 
no haber escrito á V. R. en algunos correos; yo me voy 
ya desocupando para volverme á Oviedo. Hasta ahora sa- 
lud he tenido, y espero tenerla para mi jornada. 



(1) Aunque no se declara la causa de esta correspondencia, no es difícil 
calcular la ocasionase el desafío ya descrito á pág. 469 entre el duqne de 
Maqueda y el de Ciudad-Real. 



476 

Aquí estamos con grandes alborotos de soldados; por- 
que todos los que estaban en Guipúzcoa , ó los mas, van á 
Aragón y Cataluña y pasan por aquí. El gran prior de 
Navarra ha pasado por cabo de 9,000 walones, irlandeses 
y de otras naciones; y como van de 1,000 en 1,000 alo- 
jándose en los lugares cortos, todo lo talan y destrujen, 
siendo para los campos y ganados rayos que los consu- 
men ; tanto que en algunos lugares se previene la gente y 
se sale toda con sus haciendas domésticas á los montes. 

El marqués de los Velez está ya en Zaragoza por 
virey. n:^ '■? <<)iu , Jt .?. oi>,^^>aí;tii ir» ^>tif>í 

Lo de Cataluña en mal estado^ El consejo de Vitoria se 
ha deshecho ya. Sacan la gente para acompañar al Rey, 
que sale á 5 de Octubre á las cortes de Aragón. 

El gran prior nos dijo que habia tenido aviso por tres 
partes, que nos habian cogido en Flandes una gran plaza, 
que pienso se llama Arras (1) , sin haber podido socorrerla 
el Infante. 

Aquí ha venido por rector mi maestro el P. Francisco 
Cachupín; yo me iré dentro de tres semanas á Oviedo, don- 
de estaré tan de V. R. como debo, á quien guarde Nues- 
tro Señor como deseo. Logroño y Setiembre 4 de 1640.= 
Andrés Mendo.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. ' '■'- 

.'?-iii¡'- Madrid y Agosto 4 c/e 1640. cn.fíffr» in 

(Leg.* suelto, núm. 1, fól. í 3.) .;*jií K>r^ ¿i, í. 

Pax Christi, &c. Padre mió: aquí es todo ruido de 
guerra y cada dia pasan compañías para Cataluña ; esta se- 

(1) Véase pág. 463. • • ' •' ■ "<■'>--^ 



477 
mana pasada llegaron 900 homlw:qs, (Je Andalucía, muy 
buena y lucida gente. ífj«{ .,:..i,ri?w>m ? 

Dos dias há llegaron 400 portugueses de la armada 
del Brasil, soldados viejos los mas y de muchos años de 
experiencia; hicieron muestra y alarde en la plaza de Pa- 
lacio donde escaramuzaron gallardamente; traen lindas ar- 
mas de mosquetes, picas, &c. Acabado el alarde les die- 
ron á dos patacones á cada uno , con que siguieron su derr 
rota para Molina. Por otras partes van ma^.; ser^ eiUro 
todos hasta 1,500. ^ •:,, * , ;;t .|.. 

Estos dias pasados , en Barcelona , treinta enmascara- 
dos entraron en casa del obispo y virey , y poniéndole las 
pistolas á los pechos, les pidieron les diese las llaves de los 
escritorios; diólas, y luego á él le encerraron en un apo- 
sento. Abrieron luego los escritorios, y tomaron todos los 
papeles que tenia de S. M. , y las averiguaciones que de 
secreto se iban haciendo. El obispo en el ínterin que ellos 
estaban ocupados en esto, con ser tan viejo, se descolgó 
por la ventana, y solo, se fué á recoger á San Francisco 
donde hoy está. ,,¡u(j 

La ciudad de Tortosa ha enviado comisarios á S. M. 
echándose á sus pies, y ofreciéndole servirle en lodo 
cuanto les mandare con grande amor y fidelidad, co- 
mo aquella ciudad lo ha acostumbrado siempre con sus 
reyes. :. 

Todas las comunidades de Cataluña están por S. M.,.y 
la nobleza, sin que se sepa haya ninguno en contra; solo 
la plebe ha sido la que ha ocasionado estos tumultos, y 
desta no toda, que los que bien sienten, sino se decla- 
ran es por el miedo de los inquietos, y asegurados con 
el ejército de S. M. se declararán sin duda en su favor^ 
porque la opresión que padecen hoy es mas intolerable 
que la que les pudiera venir si estuvieran en manos de 
enemigos. 



478 

Al duque de Cardona (1) le han quemado en Arapurias 
treinta pueblos, por mostrarse leal servidor de S. M., y los 
que tienen atrevimiento para estas y otras peores dema- 
sías celan en los nuestros y muestran grandes sentimientos, 
porque quemaron cuatro casas donde se habian hecho fuer- 
tes algunos de los amotinados. 'íí^Sí^íflíi1pasí5 ato^^^O 

A la duquesa de Cardona, viuda y mujer que fué del 
virey pasado (2) , le ha dado S. M. cuatro mil ducados de 
por vida, y á su hijo el de Povar, á dos mil, y á los de- 
mas hijos á mil en pensiones ó beneficios: premio digno 
de lo bien que se hubo el duque aceptando el cargo de vi- 
rey en tiempo tan trabajoso , y teniendo tan poca salud 
que por cumplir con sus obligaciones acabó con ella y con 
la vida como tan buen caballero. 

La jornada de S. M. anda muy viva , y se cree que si 
refresca el tiempo, que será para fin de este: hay tantos 
accidentes que nada se puede asegurar. 

Murió estos dias aquí, de repente, la mujer del Condes- 
table, hermana del duque de Medina de las Torres, de un 
flujo de sangre que la ahogó en media hora. Habia aquel 
dia confesado y comulgado , y creo se reconcilió después 
en el aprieto. 

De Alemania, por mayor, se dice que todo va bien. 
De Flandes se ha esparcido una mala nueva con poco fun- 
damento de que Arras se habia perdido ; S. M. no tiene 
aviso y se cree es falsa (3) , si no es que haya habido al- 
guna traición, porque el último correo no la ponia en ese 



(1) Don Luis Raymundo Folch de Cardona, Aragón y Córdoba, sexto 
duque de Segorbe y de Cardona, hijo del virey D. Enrique, de quien se 
trató en la pág. 468. 

(2) Doña Catalina Fernandez de Córdoba y Figueroa; segunda mujer de 
D. Enrique Hamon Folch de Cardona, quinto duque de Segorbe y de Car- 
dona, que murió en Perpiñan á 20 de Julio de este mismo año. 

(3) No lo fué, puesto que se perdió el i O de Agosto. (Véase la pág. 476.) 



479 

trance, antes daba grandes esperanzas se había de so- 
correr. , . 

Correo vino de Roma ; solo se sabe se- socorrió Turin, 
y metieron dentro 4,000 hombres y víveres, y que habiaii 
echado á los franceses de dos puestos que tenían. Ya esto 
habia dias se sabia por Alemania; ahora añaden estaba 
preso el general de Francia ; esto no se tiene por cierto. 

En lo que toca al P. Salazar no tengo cosa particular 
que decir mas de lo dicho. Guarde Nuestro Señor á V. R. 
como deseo. De Madrid y Setiembre 4 de 1640=-Sebas- 
tian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla. 



Salamanca y Setiembre 8 de 1640. 

(Leg.» suelto,, núm. i, fól.í7.) 

Pax Christi , &c. Un P. de esto colegio ha recibido carta 
de la Corte en que se le dan algunas nuevas que quizá no 
hayan llegado aun á oidos de V. R. Por si así fuere , quió- 
rolas trasladar aquí: 

«Madrid i .** de Setiembre.=De Genova acaba de llegar 
correo , y lo que he podido saber es, que Leganés socor- 
rió á Turin con mucho daño del enemigo, á que no le 
ayudó poco Tomás, que salió de la ciudad con 600 
caballos. 

El de los Velez ha quemado una máquina de montea á 
la entrada de Cataluña junto á Aragón, para que el ejér- 
cito señoree mas la campaña. Los naturales todo es labrar 
bizcocho. Hánse muerto muchos sobre la elección de ca- 
bezas; ya la tienen noble, que esD. Fulano Torrellas (1). 

[ , ilhi 



(1) Don fray Miguel de Torrellas. 



» '-.I- 



480 

Eq partes de Cataluña están destrozados los catalanes; 
las otras se reparan; y Tortosa, por medio de capuchinos 
pide misericordia. 

A Holanda ha llegado mucha riqueza de la India en 
seis naos, y en tres á Inglaterra. De las nuestras soló se 
sabe que quemaron una los holandeses junto á Goa.» 

Esto dice la carta de Madrid. El P. Rector se le enco- 
mienda á V. R. mucho, y agradece las nuevas. Está de 
partida para San Sebastian para verse con la mujer de 
D. Antonio de Oquendo , que es muy suya , que ya creo 
tendrá V. R. noticia como su marido D. Antonio nos dejó 
no sé qué cantidad para fundar en San Sebastian , y ella 
lo ha multiplicado, pero es con tales condiciones, que sino 
se mudan no podremos aceptar , y si alguno lo ha de sacar 
es el P. Rector, y alguna mas renta. V. R. lo encomiende 
á Dios, que aunque portugués y andaluz es hijo de esta 
provincia. 

El lunes murió en Valladolid el P. Francisco de Prado, 
de mal de orina que le acabó en breve; y del mismo mal, 
en León, el P. Eduardo Valois, y esta semana, en Villa- 
garcía, el P. Martin Sanz, que los nombro porque creo los 
conoce V. R. ; y así los encomiende á Su Divina Majestad, 
que le guarde á V. R. De Salamanca y Setiembre 8 de 
i640.=*Gaspar Suarez de Toledo.=Al P. Rafael Pereyra, 
de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



Valladolid y Setiembre S de \%Í0. 

(Leg.* suelto, núm. -I, fól. 20.) 

Pax Christi, &c. Mi P. Pereyra: No creerá V. R. el en- 
fado que me ha dado esta comedia que há muchos dias 
está en la imprenta, y están ya seis pliegos impresos, y el 



481 
título ha tenido muchos estorbos para no imprimirse (1). 
Hoy dicen que nos darán algunas. Yo voy á San Ignacio 
á ver lo que hay y á cerrar allí esta , por ver el fin de la 
comedia. 

El P. Puebla llegó hoy aquí de camino para San Se- 
bastian, á concertar la fundación de aquel colegio con la 
mujer de Oquendo, que ofrece diez y seis mil ducados en 
plata y una casa que costó mil escudos de oro: todo es 
poco y ella puede dar mucho mas. 

El P. Prado murió (2); porque sé que V. R. le tenia 
amistad, le remito la carta de su muerte. Las nuevas que 
hay van en esa gaceta. 

Ya se deja la jornada de S. M., porque el Conde-Du- 
que dio un memorial de grandes inconvenientes que con- 
cluyeron al Rey á no salir de Madrid, con que han salido 
ya de cuidado los cabíi Meros de hábito que andaban do 
jornada. 

Ya he venido á San Ignacio, y aun no han llegado las 
comedias. Dejo el pliego en poder del P. Oreña , para que 
si las hubiere de aquí á la noche, las envié, y si no pa- 
ciencia hasta la estafeta que viene. 

Hoy no hubo aquí carta de V. R. Guárdele Nuestro Se- 
ñor como deseo. De Valladolid y Setiembre 8 de 1640.— 
Alonso de Amaya.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compañía 
de Jesús, en Sevilla. 



(1) La dpl P. Valcntin tantas veces citada. Véanse las págs. ti4 y Stt- 

(2) Don Antonio de Oquendo debió morir por Agosto de wle aíto, 
aunque en ninguna de las cartas anteriores se anuncia su fallecimienlo de 
una manera positiva. En 1666, ¿u hijo, el general D. Miguel de Oquendo. 
consagró á su memoria un poema en octava rima intitulado: El hém Ato- 
tahro, vida de D.Antonio de Oquerido: Toledo. 1666.4.- D. Antonio fué hijo 
de otro general de marina llamado D. Miguel, que se dislmguió en las 
Terceras contra portugueses y franceses en tiempo de Felipe II. U cist 
solar de los Oquendos está en San Sebastian. 

Tomo xv. ^* 



Málaga y Setiembre \] de 1640. 

(Leg." suelto, núm. i, fól. 21.) 

Pax Ghristi, &c. Mi P. y hermano Joan. Aunque no so- 
mos maestros de Artes, no nos faltan ocupaciones que es- 
torban el menudear cartas , especialmente cuando no hay 
cosa especial; ahora que la hay, escribo, siquiera para 
que me avise de su salud, que há dias no sé que tal es. 

Lo especial es, que anoche, á media noche, andando 
rodando el alcalde mayor, le salieron al encuentro en la 
plaza catorce armados, y todos hombres robustos y embo- 
zados, con monteras. Trabóse una terrible peleona; el al- 
calde mayor traia poca gente y poco armados, y él menos 
(teníase por valiente y dicen que lo era). Gayó dos veces en 
el suelo, y otras tantas se volvió á levantar y tenerse con 
los contrarios, que tercera vez le derribaron, y las heridas 
que le dieron son trece , las doce penetrantes. Recibió los 
sacramentos y luego perdió el juicio: aun no ha muerto, 
pero no durará mucho. A un escribano que iba con el al- 
calde mayor le dieron dos estocadas, y á su alguacil una; 
á otro mataron, y á prima noche mató á otro alguacil un 
hombre, á quien el mismo alguacil llevaba preso á la 
cárcel. 

Sintió grandemente el corregidor (que es D. Giegorio 
de Gontreras, oidor de Granada) la desgracia ó injuria he- 
cha á su alcalde mayor, á quien él trajo consigo de Gra- 
nada , donde era abogado de los de nombre. Empezó desde 
luego á prender por sospechas á varios, hasta número de 
diez: entre ellos es uno D. Alonso Goronado, porque habia 
tenido unas palabras con el dicho alcalde. Pregúntele V. R. 
las palabras al P Andrés de Almaguer , que yo voy abre- 
viando, y el P. las sabe. 



483 

Esta mañana estaba á la puerta del corregidor , entre 
otros muchos, tratando de este caso, D. Bernardo de Pra- 
dos ; mandó el corregidor que le prendiesen , y él con mu- 
cha paz empezó á quitarse la espada y daga , y dándosela 
á los alguaciles, los aseguró con esto, y luego se arrojó á 
todo correr á nuestro Colegio , y los estudiantes que en- 
tonces salían de sección , le dieron á él paso y á los algua- 
ciles se lo estorbaron, tanto cuanto bastó |)ara que no le 
cogiesen; y entrando él por la portería principal, sin de- 
tenerse en casa, se salió por la seglar y se fué á la lorrede 
los Mártires (que V. R. ya sabrá es inexpugnable). El cor- 
regidor vino luego á casa á buscarle, y no hallándole se 
fué; y sabiendo después dónde estaba, y que no le podía 
sacar, pregonó que pena de la vida, nadie le diese de co- 
mer; pero eso poco importa, porque allí se entró con él 
un fraile, y será fuerza darle á este de comer, con que do 
le faltará al D. Bernardo y á otros dos que también están 
allí retraidos, y los clérigos tienen cuidado de darles de 
comer. Este és el caso: ha hecho grande ruido, y se espe- 
ran cosas notables. 

Entre los presos hay un capitán forastero. Quiso el cor- 
regidor esta tarde darle tormento ; él sacó papeles en que 
mostraba ser noble , y que no le podian dar tormento. Res- 
pondió el corregidor que dejase los papeles para después, 
que ahora no habia lugar de verlos, y no he sabido si le 
dio tormento. 

A D. Alonso Coronado no le parece que le correrá pe- 
ligro, porque nadie se persuade que él haya tenido parle 
en esto , antes todos le excusan, porque está muy bien quis- 
to de toda la ciudad; pero no dejará de coslarle algunos 
reales. 

Los alguaciles que iban con el alcalde mayor, cuando 
le vieron caido, huyeron y ahora están presos (menos dos 
que con tiempo se ausentaron) , por lo que quiere el corregí- 



484 
dor (Jarles tormento para ver si el haber huido fué indus- 
tria y conveniencia de los matadores , ó para que digan 
si los conocieron. 

Después de escrito esto, he sabido que van prendien- 
do otros muchos, y entre ellos personas tan quietas, cua- 
les son D. Joan de Zambrana y Antonio de Castañeda; 
con que no hay quien no tema, porque como anda todo 
tan revuelto, y el corregidor tan sentido, no es menester 
mas para mandar prender á uno, sino que otro, que no le 
tiene mucho afecto, diga al corregidor: «Señor, Fulano 
sabe algo de esto,» y al punto le prenden. 

Esto es lo que hay de nuevo. Y. R., ya que no me en- 
vía nuevas, avíseme de su salud y de la del hermano Juan 
y encomiéndemelo mucho, y mas á Dios que guarde á 
V. R. Málaga y Setiembre i 1 de 1 640.=^Fernando de Al- 
ívava.=Al P. Juan Baptista de Algava, de la Compañía de 
Jesús, en Sevilla (1). 

Madrid y Setiembre 14» de i 640. 

(I.eg.* suelto, núm.^, fól. 489.) 

Sobre Mallorca, ó á la vista, se dice mucho que está la 
armada de Francia; otros que sobre Cerdeña , y la varie- 
dad, aun en los males, es alguna mejoría. 

El duque de Ariscot murió. Dicen por cierto, que fa- 
voreciéndole S. M. con un recado sobre hacerle mercedes 
y esperanza de libertad ; respondió que la esperaba tener 
muy pronto (2). 



(1) Hállase esta carta , como otras, entre las del P. Pereyra, y por eso 
la hemos impreso aunque no dirigida á él. 

(2) El mismo personaje de cuya prisión se trató ya largamente en el 
tomo 1, págs. 38 y 57 de esta correspondencia. 



485 

El conde de Santisteban está cerca de verse con él. 

Los catalanes han abierto con todas veras el trato y 
llamado á Cortes á sus dependientes, para buscar y comu- 
nicar medies de aplacar á S. M. y tratar del bien corauu. 
Háse entendido que se les ha propuesto, entre otros, d 
que pidiendo, como es justo, perdón, se les concederá, 
con que dejen hacer una cindadela en la plaza del Borne, 
en Barcelona , derribando las casas que fueren menester, 
y que esto los ha puesto en mas recelo y desesperación. 

Catorce fueron los caballeros de hábito pregonados por 
traidores, por no haber obedecido á las órdenes y bandos, 
ni parecido, y lo mismo á cuantos los asistieren. 

Después de la- pérdida de Arras (1) son de temer otras, 
porque el ejército enemigo, aumentado y victorioso, se 
dividia en dos para hacer mas progresos, y muchos vasa- 
llos de S. M. mudaban de tierra juzgándose mal seguros. 

La señora Infanta está indispuesta, y con todo esto ae 
apresura la jornada de S. M. , y aun dicen que sale sin fal- 
ta la caballeriza la siguiente semana y antes. 

Prendieron con guardas al agente de Barcelona en la 
Cóf te, tomándole todos los papeles, y á los diputados de 
allí y de Cataluña que estaban como embajadores, envia- 
ron á Oca ña , y á los eclesiásticos al Escorial. 



(1) Arras fué tomada por capitulación el 8 de Agosto, por los ejércitos 
reunidos de Chalillon, Ghaulnes (Honoré Albert, duque de) y deaMeílle- 
raye; ciudad populosa é importante aunque poco fortificada. So goberna- 
dor, el conde de Isembergh, se hallaba ausente cuando los franceses la 
pusieron sitio. D. Felipe de Silva primero , y después el duque de Loreoa 
y el mismo Cardenal Infante, procuraron socorrerla aunque en vano. Los 
habitantes y la guarnición se defendieron con poco vigor, á pesar de la 
jactanciosa inscripción que, según relaciones de oquel tiempo, habían be» 
cho colocar sobre su puerta principal : 

Quand les francois prendrwt Arras, 
Us souris prendront les chais. 



486 
Dícese han peleado los de Rosellon con la gente de 
S. M. con derramamiento de sangre , y sin ventaja de am- 
bas partes. 

Salamanca y Setiembre Vó de 1640. 

(Leg." suelto núm. 1, fól. 26). 

Pax Christi , &c. Aunque quiera no puedo dejar de co- 
menzar dando las gracias á V. R. de la caridad que nos 
hace con las nuevas, que todos las agradecemos. Por acá 
corren pocas, si no es que también hay desgraciadas y re- 
pentinas muertes. Después de la de D. Lope Pimentel, ha 
habido otras cinco ó seis, y ayer fué la última de un cléri- 
go valentón, que mató á un sobrino suyo de una estocada, 
por reprenderle una travesura; y la penúltima fué el dia 
de Nuestra Señora, saliendo una mujer de la iglesia, la en- 
contró su marido hablando con un mozuelo, y yendo tras 
él, se le huyó á la dicha iglesia, y volvió á su mujer, y 
tirándola un pistolete, y no dándole luz, la dio veinte ó 
veinte y una puñaladas, y con estas muertes, dicen ya 
que en este corregimiento llegan á cuarenta y seis, y no 
se sabe que se haya hecho justicia de ninguna. 

Hoy aguardan el pesquisidor por la de D. Lope, que 
están todos bien temerosos, y mucho mas si le cometen la 
averiguación de las demás. 

No sé si en la pasada dije como nuestro P. Rector se 
habia partido aquella tarde á San Sebastian, á tratar con 
la mujer de D. Antonio de Oquendo, de no sé qué manda 
que nos dejó para la fundación de aquel colegio , y ella la 
quiere acrecentar; pero es con algunas condiciones que no 
nos están bien, y así no hay sino encomendarlo á Dios, 
que guarde á V. R. y le dé lo que le deseo y suplico. Sa- 
lamanca y Setiembre i 5 de Í6i0, &c.=Gaspar Suarez de 



487 



ToledG.=A] P. Rafael Pereyra, de la Compañía de Jesús, 
en Sevilla. 

Ya tengo dicho cómo he escrito á Valladolid me en- 
víen la comedia del P. Valentin, que no sabemos cómo 
tarda tanto en' imprimirse. Esté V. R. cierto, que en reci- 
biéndola , se la remitiré. 



Valladolid y Setiembre 15 í/e 1640. 

(Leg.» suelto, núra. í, fól. 30.) 

Pax Christi, &c. Ya van las dos comedias (1). Paré- 
cerne que el P. Serna ha de enviar cantidad de ellas al 
P.' Padilla para que ahí las despache; con que V. R. ten- 
drá abundancia. 

Ya partió el P. Estrada á Madrid; el P. San Román está 
aquí; ha venido á hacer misión en el estado de la de Al- 
cañices. Dice que no ha parecido bien la mudanza que hi-' 
zo el P. Salazar de casa, aunque la hizo habiendo dado 
cuenta primero al Gonde-Duque y al Rey , y pareciéndo- 
les á ellos bien, los demás no han hablado: así, ni á él ni 
á la Compañía ha estado bien; verdad es que él salió con^' 
tan poca gana, que á cualquier ofrecimiento de cortesía se 
quedará en casa. 

Los papeles del memorial en estos negocios de la In- 
quisición irán otra estafeta, porque es largo el meraorial;* 



(1) La del centesimo y la de Monscrrale, yi tantas veces citadas eji 
esta correspodencia (págs. 328, 379 y 470), á no ser la comedia sacramen*^ 
tal de la historia de Eneas (pág. 244), obra también del P. Valentin de 
Céspedes, acerca del cual y de su comedia del centesimo intitulada : Las 
glorias del mejor siglo, puede verse lo que dice D Cayetano Alberto de la 
Barrera en su excelente catálogo del teatro antiguo espafiol, pég. 96. 



488 
y es mucha máquina de portes haber de ir en una estafeta 
comedias y memorial. 

El P. Puebla ha ido á San Sebastian á concertar la fun- 
dación de aquel colegio. :¡ bb í-i{>')mo'i í)í íi ! / 

Adiós, que guarde á V. R. como deseo. De Valladolid 
y Setiembre 1 5 de 1 64.0.=Alonso de Amaya.=Al P. Rafael 
Pereyra, de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 

Madrid y Setiembre 16 í/e 1640. 

(Toin. -i 29, fól, 474 v.") 

Pax Ghristi, &c. Un Padre de los de este colegio reci- 
bió dias pasados algunas cartas que de Alemania le ha 
escrito el P. Daniel Bastelio, confesor del señor archidu- 
que Leopoldo. Dicho Padre que es de los nuestros, está bien 
informado de las cosas de por allá , y escribe con mucha 
puntualidad los sucesos del Imperio, y para que V. R. pue- 
da formar cabal juicio del estado de las cosas de Alema- 
nia, y rectificar lo que ha venido en las gacetas y yo mis- 
mo he copiado en mis cartas (1), he hecho el extracto 
de ellas que es adjunto. 

«Pax Christi, &c. Ojalá las nuevas fueran muy buenas 
y como yo deseara enviarlas á V. R. ; pero ya que no lo 
sean, por lo menos hasta agora llevamos la mejor parte. 
Habiendo echado al enemigo de Bohemia, este se encaminó 
á la Voytlandia (Voigtland) y Misnia; seguímosle hasta 
Plaum (Plauen), metrópoli déla Voytlandia: acometimos 
felizmente el cuerno siniestro de su ejército, y matárnos- 
le mucha gente y cogimos á Gustavo Horn, el mozo. Esto 



(]j Véanse las págs. 453.^. 



489 
fué en los dias de Pascua, y la victoria obligó al enemigo 
á marchar á Erfordia (Erfurdt). Seguírnosle por la Voytlan- 
dia á la Thuringia, y hicimos alto en Salfeit, ocho pe- 
queñas millas de Erfordia (Erfurdt). Aquí nos detuvimos 
doce dias, esperando las piezas que no pudieron caminar 
tan bien por las asperezas de los caminos, y nos rehici- 
mos. Entre tanto Panir (Bannier), habiéndosele juntado los 
ejércitos de el de Luneburgo, del de Hasia, del de 
Longavila y del de Beimar (VVeimar) avanzó sin saber- 
lo nosotros, porque el sajón, príncipe de Luneburgo, 
escribió á la archiduquesa que no ayudarían ni él ni el de 
Hasia á Panir (Bannier), ni permitirian que campease en 
sus tierras. 

Nosotros, fiados en esta fe alemana peor que la griega, 
habiamos determinado acometer al enemigo en Erfordia, 
(Erfurdt) que trae la gente fatigadísima con la hambre, 
cuando sin pensarlo supimos que venia con 40,000 hombres 
á oprimirnos en Salfeit, y lo hubiera conseguido á no asis- 
tirnos Dios con muy particular providencia. Era fiesta de 
la aparición de San Miguel Arcángel. Llamado yo por la 
mañana , fui al Archiduque, que me dijo queria confesar y 
comulgar en reverencia del príncipe de la milicia celestial 
y el feliz suceso de las armas. Respondíle que me agrada- 
ba la piedad, y me alentaba ver que salia de instinto pro- 
pio, y me persuadía la intercesión de tan gran príncipe 
que habia de recompensar esta buena obra. 

A la noche, cenando el Archiduque y toda la corte, 
siendo las ocho y media de la tarde, llegó un rústico al Ar- 
chiduque, guia del ejército enemigo , que huyó tres millas 
antes de Salfeit por un bosque vecino, y corriendo llegó 
á nuestro ejército, avisando que venia muy cerca el ene- 
migo con 40,000 hombres y grande prevención de piezas 
de artillería. Mientras le contaba esto al Archiduque , so- 
brevino un ciudadano de lena, que no sabia nada del pri- 



490 
mero, y luego trujeron un quartir-mapter (1), ó medidor de 
los reales que se asientan en los campos. Este era del ejér- 
cito del de Luneburg, y luego instantáneamente oimos to- 
car al arma. 

Púsose en orden nuestro ejército, al cual como viese 
el enemigo bien dispuesto, no se atrevió á acometer, que 
si lo hubiera hecho, con la misma muchedumbre nos hu- 
biera destruido , pues no éramos mas de 20,000 hombres, 
bien mirado el sitio del lugar. Al* tercero dia se levantó 
con todo su ejército hacia la otra parte de la ciudad, y 
nos cortó á nosotros de las provincias del elector de Sa- 
jonia, conviene á saber: de la Mismia, Voytlandia y tam- 
bién de la Bohemia y otras provincias hereditarias nues- 
tras, y de ambos lados, así en los montes y valles nos cer- 
có de suerte que solo distaba en partes por tres ó dos tiros 
de mosquete. Dispuso 120 piezas de artillería y comenzó 
á batir acérrimamente la ciudad, y nuestros reales con 
grande detrimento, así de la gente como de los muros. 
Apenas hubo casa á quien no maltrsrtasen, excepto la del' 
Archiduque, la cual defendia la eminencia de las casas 
del Cabildo, que recibieron todos los golpes. Duró el cerco 
tres semanas, y el enemigo nos queria quebrantar con su 
pertinacia. ¡i )> - • •' 

Faltaba á los caballos pasto y á Tos soldadbs pan, y 
así se consúltala retirada de la ciudad; pero Picolomini lo 
venció todo con su constancia, el cual decia que importa- 
ba mas no perder con una retirada infame la opinión del 
ejército y del Emperador, que no 3 ó 4,000 caballos y 
hombres. 

Entre tanto el ejército de Wesfalia nos trujo víveres 



(!) Quartier-meister en fr. mareschal de8logis,que en castellano sedé- 
ela furriel 6 furrier. 



491 
en too cabalgaduras, abriendo camino por la selva de 
Wesfalia, y el Elector por otra via vino en nuestro socoffo 
con 3,000 caballos y cuatro grandes piezas de artillerfa, 
con mucho bastimento y víveres. Las piezas obligaron al 
enemigo á apartarse de la ciudad media milla, y deseo- 
brieron el monte y el valle que ocupaba. Comenzó tam- 
bién en SHS reales á padecer mucha hambre y sed la gente 
de á pié, porque les quitábamos el agua y los caballos ha- 
blan de ir á beber tres ó cuatro millas, por la cual cansa 
perecieron los mas generosos, y el enemigo se halló obli- 
gado á alzar el campo en lá octava del Corpus Christi, muy 
apresuradamente y con poca atención á la reputación, de- 
jando las tiendas armadas, mucha comida y bastimento. 

Descendió Bannier por los llanos á Erfordia (Erfurdl), 
habiendo perdido á su mujer que murió de parto, matrona 
sobremanera favorable á los captivos, habiendo también 
perdido á Esclanque (Schlang), la primera cabeza, después 
de sí, de su ejército, el cual, habiendo perdido una mano 
con una bala sobre Salfeit, acabó su infeliz milicia en 
Erfordia. 

Entre tanto comenzó á respirar nuestra gente, y parte 
siguiendo al enemigo y picándole en la retaguardia, parte 
acometiendo al castillo que estaba por él, degollado el pren 
sidio le saquearon. 

Todos juzgan que en este cerco perdió el enemigo mas 
de 8,000 caballos: nosotros perdimos 3,000 y entre los de 
á caballo y de á pié se nos esparcieron 2,000, de loscoata 
cogió muchos el enemigo. 

Quedamos otros seis dias en Salfeid para explorar loft 
intentos del enemigo, el cual habiendo hecho reseña de su 
ejército y de los auxiliares, con amenazas (1) por la selva 



?fn Mff'»; 



(fj Así éá el qoc nos'áirve de origínn! y c6 anu copia mMa é incorrecto. 



493 
de Turingia, se movió á la Franconia. Nosotros para so- 
correr ?1 obispo católico y prevenir sus intentos, de dia 
y de noche, con sumo calor y fatiga con hambre y sed, por 
los montes y selvas y valles encaminamos siempre nues- 
tros escuadrones formados, llevando las piezas mayores y 
otros embarazos con paciencia. Llegamos una hora mas 
temprano al lugar que el enemigo pensó ocupar, y de 
donde juzgo se enseñorearía sin impedimento de la Fran- 
conia. Esta era la nueva ciudad de donde hay camino bre- 
ve á Bamberga, Zubaynfurt y á Herbipolis. 

El enemigo, viéndose prevenido, paró en Mayntingen 
y Melestart, en la misma selva, y paró allí tres dias, en 
los cuales fué tan grande la hambre de su ejército, que to- 
do se deshacía, y los nuestros cada dia los encontraban y 
mataban por los caminos. Viendo esto, se guareció en la 
selva como pudo, y de allí se encaminó á Esmalcaldia ciu- 
dad de Hasia , adonde volvió afrentosamente , habiendo 
perdido mucha de su gente , y con tantos ejércitos confe- 
derados, no pudieron deshacer nuestro pequeño ejército. 
De aquí entendemos que se irán los de Yeymar y los fran- 
ceses del duque de Longavila, los cuales ausentes, aunque 
no nos acuda el ejército de Baviera, que esperamos, las 
tropas solas del César darán con que. entender á Panir 
(Bannier) y al de Luneburg y Hasia, y en cualquiera par- 
te que estuvieren los acometeremos. 

Ruegue V. R. á Nuestro Señor que venzamos; si no hu- 
biéramos aprovechado otra cosa en este camino y en los 
trabajos de un verano, mas que haber librado presto y 
diestramente á Franconia de la ruina manifiesta que le 
amenazaba, cuando menos el enemigo hubiera pillado (sa- 
queado) todas las tierras deste príncipe tan católico, y de 
aquí amenazara con grande pujanza al Imperio. 

Aquí tiene V. R. el orden verdadero de lo sucedido 
en los ejércitos del César hasta el dia infrascripto. Dadas 



493 
en la ciudad nueva de Frariconia, á 26 de Junio de 1640.- 
Daniel Bastelio. 



Copia de carta del archiduque Leopoldo, escrita en 26 Je 
Junio de 1640, desde el real al conde Kvenguiller. 

Amado conde: cada dia os avisamos de nuestro estado. 
Después que á 21 de Junio con nuestro ejército de Kcodíx 
joven pasamos á la Turingia, aquí en un campo llano y 
sitio muy acomodado para pelear, dispusimos nuestros es- 
cuadrones, y estando ya el ejército prevenido de los per- 
trechos para poderse fortificar, el dia siguiente mandamos 
marchar. El enemigo, pensalido que nos deten iamos en 
aquel sitio, á 22 de Junio movió sus reales. Sabiendo esto 
por avisos ciertos, y que la caballería enemiga habia pa- 
sado hasta Melestadio, y que al dia siguiente pensaba juntar 
su infantería y disponer sus reales sobre Neostadio (lo cual, 
si sucediese, no solo tendrian libre todos los países del Rin; 
sino que con la ocasión del Melmeno [sic) siempre nos 
serian superiores y ocuparían la mitad de Franconia), 
habiendo, como digo, entendido esto, para obviar sus io- 
tentos, tomamos repentino consejo de mover nuestros rea- 
les. A 22 de Junio, á medio dia, comenzando, pues, á mar- 
char nuestro ejército á Neostadio (Neustad), entendimos 
que el enemigo, igualmente dispuestos sus escuadrones, so 
venia á encontrar con nosotros; pero ocupamos no sillo 
muy acomodado para pelear. 

Desde aquí en las salidas y acometidas de 23 de Ju- 
nio, les matamos mucha gente, especialmente de sus croa- 
tos que se cogieron no pocos, de los cuales se supo que 
el enemigo habia destinado aquel lugar en que eslábaroos 
para la pelea, imaginando que en él hallaría solo el ejér- 
cito de Baviera, al cual habia determinado acometer. Para 



494 
esto habia asentado tan cerca sus reales, que solo distaba co- 
mo media hora, y apenas se concedió un cuarto de hora á las 
vivas escaramuzas, cuando el enemigo mudando consejo 
volvió las espaldas y se fué por largas jornadas áMelestadio, 
de donde habia venido, siguiéndole siempre los nuestros, 
aunque siempre las estrechuras del camino evitaron al 
enemigo mayores pérdidas. Con todo á 23 de Junio se le 
cogió y mató mucha gente. Los captivos á una voz dicen 
que el enemigo padece mucha penuria y que por esto hay 
entre ellos grandes discordias, las que fueron la causa 
principal de la huida. Tenemos prevenidos algunos escua- 
drones volantes para observar sus progresos y siempre 
dañarles. 

Algunos de nuestra gente, el dia pasado de 25 de Junio, 
trujeron mas de 200 captivos de los co visos [sic], habiendo 
antes muerto muchos. Avisan los primeros como el enemigo 
va derecho á Esmalcaldia, donde no ha de hacer alto; 
pero que no saben adonde se encamina: lo cierto es 
que de los reales del enemigo huyen los soldados á ban- 
dadas. 

Ayer á la tarde llegaron aquí 1 y hoy 21 , fuera de 
otros que los dias pasados se allegaron. Común voz es de 
todos y constante que principalmente los hasios (1) y lu- 
nembúrgicos no tienen ánimo de permanecer con Panir 
(Bannier) por la penuria de víveres. 

No ha vuelto todavía de su incursión el teniente gene- 
ral Truquenmiler (Truchenmuller) con sus 800 caballos, á 
quien espero por horas con alguna buena facción, como no 
dudo vendrá rodeado de copioso número de captivos. 

Persuádese que el daño que recjbió el enemigo con 
tanta ignominia sobre Salfelt fué tal, que humillados y 
abatidos los ánimos, no se atreverán á dar lugar á bata- 

(1) Habitantes de la Hessia y del ducado de I^uneburgo. '■'• "' 



495 
lia. Yo, favoreciéndome Nuestro Seiior, pienso que en 
breve les aumentaré estas pérdidas y ignominias con ma- 
yor dolor suyo, y finalmente, si así pareciere á S. M. di* 
vina, los he de desterrar. Aquí quedo yo, el Archiduque y 
señor propenso é indinado á favoreceros. De Neostadio 
(Neu^dt) sobre el rio Sala, á 26 de Junio de 16i0.«.^. 
municad estas en mi nombra á ambas á dos Altezas.— 
Leopoldo. . 



Copia de otra del mismo' P. Daniel Bastelio , su fecha á 5 
de Julio de 1640, 



Recibí la de V. R. de 9 de Junio, y ojalá siempre suce- 
dan á mejores nuevas otras mas buenas; pero interpónenos 
Dios en las alegres algunas tristes para que nos animemos 
mas á suplicarle y pedirle. 

Después de aquella pequeña victoria que tuvimos en Sal- 
felt, metrópoli de Voylandia, pasamos á Plaum (Planeo), 
ciudad de Turingia, de donde comenzaré á formar á V. R. 
la relación de los sucesos, en los cuales verá V. R. mani- 
fiestamente cómo la Providencia Divina gobierna las accio- 
nes del Archiduque. El enemigo habia pasado á Erfordia con 
los ejércitos del de Luneburg, del de Hasia, de Bey^iar 
(Weimar) y franceses de Longavila , habiendo perdido por 
lo menos mas de 5,000, y habiendo huido muchos á diferen- 
tes provincias. Nuestro ejército estaba muy gastado de la 
hambre, por ser estériles las tierras del alojamiento. Para 
evitar este inconveniente determinamos seguir al enemigo 
á la vecina ciudad de Rudolfut; pero él llegó primero ha- 
biendo muerto muchos de los ciudadanos, y cogido una 
gruesa presa de mas de 2,000 cabezas mayores de gana- 
do, sin mucha cantidad de ovejas y carneros, y fuera de 
muchos caballos, cuya copia no se pudo conlar. El dinero 



496 
y demás joyas que cogió fué eii grande cantidad: vendían 
los dias siguientes en Salfeld y otras ciudades por muy 
leve precio presas muy ricas. 

De aquí esparció voz que iba la vuelta de Franconia, y 
nosotros volvimos á preocuparla y le alcanzamos con al- 
gunas horas de tiempo, y como creyese el enemigo queso- 
las habian llegado las tropas del Elector, 'se adelantó con 
7,000 caballos para destruirlos antes que llegase el grueso 
de nuestro ejército. Con este intento hubiera conseguido su 
ruina, si no se hubieran detenido algunos délos nuestros en 
Quinshoffen, siguiendo mas despacio al ejército, á los cuales 
el enemigo por la frente y espaldas cortó, y por ellos supo 
que venian todos los ejércitos unidos en número de 30,000 
combatientes. 

Sabido esto, desapareció como un rayo y volvió atrás 
espacio de cinco millas, siguiéndole nuestros croatos y 
dragones, matándole muchos y cautivándole otros. Últi- 
mamente, faltándole el bastimento, volvió á su nido de la 
Esmalcaldia, y fijó el pié en las provincias de Hasia, Dor- 
mestadiana, y abadía de Fulda, donde todavía están, 
y no sabemos si pasarán adelante por la penuria y falta de 
bastimentos. 

Mi padre: crea V. R. que mucho se ha hecho en con- 
servar segunda vez la Franconia del ejército enemigo; por- 
que si una vez pusiera en ella el asiento de la guerra y co- 
giera las ciudades, no bastarian grandes ejércitos á arran- 
carlo, y aunque las ciudades hoy padecen daño de nuestros 
soldados hambrientos, pero quedan los dominios á sus 
dueños , y con facilidad podrán volver sobre sí. 

Sabemos que el enemigo padece grandes menguas, y 
mucha de su gente cada diá viene á nuestro ejército y 
otra mucha se mueren por los campos de fatiga y hambre. 
Tenemos hoy 35,000 hombres, y dentro de seis dias nos 
vienen 10,000, parte de la Bohemia, que quedaron aloja- 



497 
dos por d invierno; parte de la Croacia y Austria inferior y 
superior. También vienen 1 4 piezas mgy^res de artillería y 
4,000 caballoSj munición y bastimento abundante con al- 
íganos 1,000 bueyes para seguir y alcanzar al enemigo en 
estas provincias* tan gastadas, sin pérdida de nuestra 
gente. 

Hoy vendrá un soldado de Beymar (Weim'ar) en nom- 
bre, de Panir (Banníer) para pedir treguas, á quien 
desechará el Archiduque, porque hoy está mucho mas 
poderoso que no él, aunque tenga lodos sus aliados jun- 
tos, y hay suma concordia entre la gente del Elector y la 
del César, y confiamos en que si se da lugar á batalla, po- 
dremos muy presto enviar huertas nuevas á Roma. Dios 
nos anime y conserve esta milicia y capitán della, el cual 
hoy se ha hecho formidable sobremanera á Jos enemigos. 
El príncipe de Herbípoli está con el Archiduque, atendien- 
do á que no sean ultrajados sus vasallos. 

Espero que las condiciones de la paz serán muy favo- 
rables para la parte d^l César , habiéndose arrancado al 
enemigo de las provincias hereditarias, y estando lioy tan 
superiores con soldados disciplinadísimos y veteranos, de-« 
seadísimos de la guerra. Panir (Banijier) siempre procura 
meter el pié" en las provincias católicjas, y nosotros impe- 
dírselo para que en sus mismas entrañas se consuma y 
sepulte, y para que vean finalmente los príncipes del Im- 
perio si este dios que trajeron do Suecia vino para defen- 
derlos ó para robarlos. 

El Archiduque tiene, gracias á Dios, buena salud, y 
prosigue en su acostumbrada piedad: émulo del centurión 
evangélico, cada dia no se contenta menos x\m con dos 
misas y los festivos con tres. Cada ocho dias ó diez comul- 
ga y reza las horas canónicas con los sumos trabajos que 
tiene; de suerte que el cuidado de su conciencia no se 
debe posponer al que tiene el mas atildado religioso. 
Tomo xv. • ^* 



498 
Tiene sus ejercicios espirituales y asistencia en la oración 
tan frecuente, y tan familiar tiene al P. Puente (i), que 
apenas hay en él meditación que no haya recorrido varias 
veces. A los soldados muestra singular afabilidad , candor 
y grave modestia, con que le quieren sobíbmanera, y ape- 
nas hay alguno de los señores católicos que no confiese á 
voces que Dios rige las armas desde que el señor Archi- 
duque salió al campo. El mismo Panir (Bannier) lo venera 
y estima, y teme en tanto, que muchas veces se le ha en- 
comendado, así por cartas como por sus embajadores. 
A los captivos del séquito de S. A., si algunos ha cogido, 
aunque sea de los mozos de cocina, los remite de balde, 
aun dándoles el viático y con palabras de grande estima 
de su señor. ? «ü^? 

Pido á V. R. que encomiende instantemente en sus 
oraciones al ejército cesáreo y al señor Archiduque, y pida 
loinismo á nuestro Padre, á quien me encomiendo muy 
de corazón. 

Hoy ha llegado mucha munición y víveres , muchos 
millares de bueyes y muchas piezas mayores. De la nueva 
•ciudad de Franconia 5 de Julio de 1640.=Daniel Bas- 
telio. » , 

Aquí nada nuQvo ocurre ni yo tengo otra cosa que 
añadir, sino desear de todo mi corazón que le guarde 
y conserve Dios. De Madrid y Setiembre 16 de 1640.= 
Sebastian Gonzalez.=Al P. Rafael Pereyra, de la Compa- 
ñía de Jesús, en Sevilla. 



(1) El P. Luis de la Puente, de la Compañía de Jesús, natural de Yalla- 
dolid, escribió una obra mística muy conocida y estimada con el título de: 
Medilaciones de los misterios de nuestra santa Fe con la.práclica déla oración 
mental sobre ellos. Valladolid, 1605. — 4.', que se reimprimió varias veces y 
se tradujo al italiano y al francés. 



499 
Xerézy Setiembre 2'2. de 1640. 

(Leg.*suelto, núm. 4, fól. 3<.) 

Pax Ghristi, &c. Agravio es, padre mió, declarado que 
V. R. admita recelos de que pueda nunca ocjisionarme pe- 
sadumbre lo que á V. R. le es *de tanto gusto, como mues- 
tra de sus cartas, por las que le* rindo mucho agradeci- 
miento. 

Mi mano queda mejor, aunque no del todo buena, 
mas siempre alentada para empleos de su gusto, del servi- 
ció, digo, de V. R. ; sin embargo de algunos recelillos de 
que moteja de mi tosca narración, cuando tan mucho la 
honra; y si las flores de lind'a y exquisita erudición que 
V. R. halló en mi carta son las que toqué del P. Scriba- 
nio, agradezca á la atención que tuve á la superior suya 
que no le enviase todo el capítulo, que ná dias que me 
está guiñando la importancia de su doctrina y el deseo de 
que hagan reparo justo y preciso los que pueden y deben 
solicitar el de esta monarquía, perdida quizás únicamenle 
por 9u falta ; y con tanto me arrimo á tierra, no cause ri- 
sa á quien me viere engolfado en tan altos asuntos en es-, 
quife tal como el mió. 

-•'■■ Al fin, mi padre, yo di flores y V. R. frutos; vóaso la 
diferencia, con que vengo siempre á quedar gustoso cuan- 
to interesadamente confuso y empeñado. 

Heme holgado de oir su parecer de V. R. acerca del 
desafío de aquellas mujeres, de que ya «casi no se habla 
(como si fuese novedad escasa), empleada la estrañeza en 
otras novísimas de nueve muertes en cinco dias sucedidas, 
que para Xerez llega á tocar en milagro de mucho ruido, 
donde, aunque sucedan las mayores inquietudes y ocasio- 
nes, manos y espadas siempre se acreditan de cuerdas. 
. i No faltan también por acá eclesiásticas historias y que 



500 
tengan algo de tragedias; y sea la primera la de un clérigo, 
sacerdote de misa (como aq^ui han dicho algunos, dando 
mas señas en la relación del caso) á quien yendo el corre- 
gidor á reconocer de noche, y hallándole con estoque y 
broquel y en ocasión tal, .que pudo y debió quitarle las ar- 
mas y pénenle en mejor cobro , se le resistió al llegárselas 
á pedir, tirándole al corregidor un tiempo de tan buen 
aire, que dio con él en íin barranco que estaba abierto pa- 
ra una obra , y asegundó y terció con otros, que á no re- 
batirlos diestramente con un bastoncillo que llevaba en la 
mano (porque la espada aun no tuvo lugar de sacarla) pu- 
diera serle el barranco sepultura ; hasta que acudiendo la 
gente de ronda, á quien se habia adelantado el dicho cor- 
regidor, cercaron al clérigo, y aunque les dio en qué enten- 
der á todos , le rindieron y llevaron á su vicario, y que^ 
da en rigurosa prisión. 

El segundo es de mucho sentimiento, de un fraile 
agustino, vicario del coro del convento de esta ciudad, 
que enajenado de unas fieras melancolías (dicen que oca- 
sionadas de una bebida que le. dieron sus frailes para que 
aborreciese el vino, eficaz para el efecto) , se resolvió, dar- 
,las fin , dándosele á la vida; para lo cual compró un cor- 
del muy al intento, en esta última feria, y colgándole de 
una viga de su celda, le hallaron ahorcado de él y muer- 
to una mañana que le fueron á buscar para que acudiese 
al coro á que ya habian tocado; y habiendo sucedido el 
fracaso quince ó veinte dias há, le han tenido suprimido 
hasta ahora. • ..u; ?{;>:' 

De Gartaya escriben que arrilDaron allí nueve navios 
de moros, y estuvieron despacio aguardando una «buena 
mar para echar gente en tierra y marchar al lugar y cor-^ 
rer la tierra y saquearla ; y sin duda lo hubieran conse- 
guido, si Dios no hubiera traido á este tiempo otros cinco 
de ingleses, que navegando no sé adonde y barruntando 



501 
los intentos de los moros, se les atravesaron y escaramu- 
zaron con ellos; cuyo ruido sirvió de aviso y preveocion á 
los de la tierra, que ya aguardaban con ahinco y deseo ai 
enemigo, y este luego se engolfó descalabrado de la pelea 
en busca del ochavillo de los barcos y tartanas de pescado- 
res y pasajeros. 

Los galeones de la plata han estado prontos para la sa- 
lida toda esta semana, y no lo han hecho por falta de vien- 
to, que ya no se aguarda mas. 

De misiones, la primera de Larache y Mamora instad 
Duque por que se haga y pondera la extrema necesidad 
que hay de ella y de que luego se ejecute. Parece que el 
P. Suarez la rehusó, y no sé qué ministro del duque, á cu- 
yo cargo está la ejecución de esto, llegó á decirle que si 
no se sentia con disposición de hacerla, se declarase coa 
S. E. , que padres descalzos de San Francisco habia que 
la estaban deseando. Yo quiero excusar al Padre, si es cier- 
to como lo he oido decir que S. E. no ha ofrecido un 
maravedí para la provisión forzosa, y que eslá alcan- 
zadísimo y lo llora su familia, y aun dicen que lase- 
ñora duquesa no calificó ni censuró á nadie. Para Gi- 
braltar están señalados el P. Bernardo de Xara y P. Bar- 
tolomé Dávila. Para Medina, P. Vallejo y P. Guillermo, si 
no se apresura la misión de África. Para no so dón^e, por- 
que todavía no está determinado, el P. Pedro de Leoo, 
que está en San Lúcar, y yo, aunque otros dos de esle co- 
legio piden ir á misión y que yo les vaya sirviendo, y yo 
me he remitido en todo á la disposición do los superiores, 
de quien se está aguardando. 

¿;5 Los caballeros de hábito de esta ciudad que fueron en- 
viados á la corte para la jornada de Cataluña, sin embar- 
go de haber dado sustitutos, se querellaron de D. Miguel 
de Luna y Arellano, su juez, que vino á esle efecto aquí y 
á San Lúcar, de que se habia excedido de su comisión en 



502 
apremios, embargos y multas que les había hecho , y la 
Junta y S. M. decretaron primeramente: que los tales ca- 
balleros se volviesen á Xerez y á D. Miguel de Luna que 
alzase luego los embargos y restituyese toda la cantidad en 
que los hubiese multado, y que diese cuenta y hiciese in- 
forme de todo lo actuado contra los dichos 'caballeros, dan- 
do razón de todo, y en el ínterin que suspendiese la comi- 
sión hasta tener nuevo orden ; á cuya notificación fué á 
Sari Lúcar (donde á la sazón procedia contra los caballe- 
ros de aquella ciudad el dicho D. Miguel) el corregidor de 
Xerez y el buen <íaballero se asustó de suerte, que al punto 
mandó armar el coche y se partió á Sevilla sin proveer 
auto en conformidad de lo que S. M. le mandaba; sino 
que fuesen allá á demandarle todos los pleiteantes que 
nuevamente quejosos, forman nuevos procesos de esta 
nueva Tejacion. Pienso ha de quedar el buen caballero 
descompuesto por haber apremiado tan demasiadamente 
y tan fuera de la voluntad del Rey. No es nuevo accidente 
en el mundo surtir los indiscretos apremios y demasiado 
celo contra sus propios autores, sin prestar conveniencia 
ni otro efecto de importancia. rCuñyyj (.,1 ivfí'wimh a-nm 

He aquí V. R. todas las historias qué han * sucedido 
estos dias; y por remate de todas digo á V. R. que por 
muchas /"azones, y cada una nueva, estoy con resolución 
de no seguir el pulpito; y según esto, no parecerá demasia- 
da fa respuesta que di al P. Provincial. Holgárame hablar 
á boca á V. R. y eructarem ahscondita a constitutione mundi. 

Guárdeme nuestro Señor á V. R. como deseo, &c. Xe- 
rez y Setiembre 22 de 1 640.=Juan de Salazar.=Al P. Her- 
nando de Mendoza , de la Compañía de Jesús, en Sevilla. 



FIN DEL TOBIO XV. . {^^,^^J 



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Academia de la Historia, 


3 


Madrid. 


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Memorial histórico 


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