Skip to main content

Full text of "Viage y Peregrinacion que hizo en compañia del Marqués de Tarifa, en que refiere lo mas particular de lo sucedido en su Viage y Santos Lugares de Jerusalem"

See other formats


'im 



I 



r 



VXAGE Y PEREGRINACION 

QUE HIZO Y ESCRIBIÓ 

E n verso Castellano 
el famoso Poeta 

JUAN DE LA ENCINA 

EN COMPAÑIA DEL MARQUES 
de Tarifa , en que refiere lo mas parti- 
cular de lo sucedido en su Viage, 
y Santos Lugares de 
Jerusalém. 



CON LICENCIA EN MADRID, 
POR PANTALEON AZNAR. 
MDCCLXXXVI. 

Se hallará en la Librería de Luna, calle 
de la Montera : en la de López , Pla- 
zuela, de Sto. Domingo : en la de la viu- 
da de Aharez , calle de Toledo ; y en 



la de Quiroga , calle de la Concepción* ^ 



Digitized by the Internet Archive 
in 2014 



https://archive.org/details/viageyperegrinacOOenci 



PROLOGO 



AL LECTOR. 

UNa de las cosas que dan mas 
honor á una Nación , es la 
perfección y hermosura de su len- 
gua : es la que nos da idea de su 
modo de pensar por el modo de ex- 
plicarse sus mas ilustres ingenios. 
De ella pende , si está bien correc- 
ta , el dar la claridad necesaria á 
las leyes : la gracia y donayre á 
las conversaciones : la fuerza y ener- 
gía á los escritos 5 y la gravedad 
y magestad á la oratoria , especial- 
mente Sagrada : motivos todos , que 
deben inducir á todo buen patricio 
á consagrar sus estudios y tareas 
á la perfección y corrección de su 
idioma nacional. Fuera de esto, bien 
considerado , es la joya mas precio- 
sa de un Estado 5 y si tenemos obli- 
ga- 



gacion de amar y estimar á nuestra 
patria , es consiguiente la tengamos 
también de apreciar una alhaja tan 
estimable de ella , como que la han 
estado labrando nuestros mayores 
por tantos siglos, y es la que ma- 
mamos con la leche de nuestras ma- 
dres , una Aya y Maestra que he- 
mos tenido á nuestro lado toda la 
vida : la que nos ha enseñado los 
rudimentos de nuestra Religión , y 
buenas costumbres ; y en fin, la que 
nos ha enseñado á pensar 5 y á ex- 
plicar bien nuestros pensamientos. 
¿Y cómo correspondemos nosotros 
á tantas obligaciones como la tene- 
mos ? ¡ O qué asunto tan digno de 
tratarse largamente por una buena 
pluma ! Ya han clamado algunos 
buenos patricios sobre esto , hacién- 
donos ver la necesidad y obligación 
que tenemos de dedicarnos á este 
estudio. Ya nos ha» reimpreso con 

es- 



este fin algunas obras de aquellos 
ingenios antiguos , que empezaron 
á sacarla de su primitiva rudeza y 
barbarie : porque para conocer bien 
á una lengua , es necesario verla en 
todas sus edades. No estaba ya po- 
co limada quando vino al mundo 
Juan de la Encina, por quanto la 
Nación iba tomando gusto á las le- 
tras , y es preciso que los grandes 
ingenios que las cultivan , contribu- 
yan mucho á pulirla y perfeccionar- 
la. Los que mas sobresalieron en es- 
to en aquellos tiempos , se adqui- 
rieron el glorioso título de padres 
de la lengua : título apreciable que 
les sirvió de premio de sus tareas, 
y que debiera ser motivo de emu- 
lación en los nuestros. El Viage que 
íios dexó Juan de la Encina de su 
peregrinación á Jerusalém , nos ha- 
ce ver el estado en que estaba nues- 
tra lengua en el reynado del Rey 

Don 



Don Fernando y Doña Isabel $ es 
obra corta , y no merece andar tan 
escasa entre nosotros : con este fin, 
y el de que contribuya á que se 
vea el semblante que tenia la len- 
gua y poesía Castellana en su tiem- 
po , se da reimpresa al Público , y 
no quede enterrada en el olvido. 



AD- 



Pag. i 

ADMIRATIVO PRELUDIO 
de Joan del Encina. 

¡ Tiempo felice de siglo dorado, 

m m Q ue a ^ a ^ erra ^ os f rutos de 
suyo ! 

No habia cudicia , ni mió , ni tuyo: 
Deseo ninguno ponia cuidado: 
Malicia , ni vicio no habia reynado, 
Proposito malo , ni mal pensamiento: 
Después sucedió el siglo de argento, 
Que vino , en quilates , á ser mas calado. 

La Sinceridad , en tiempo otro , fue 
Del cuerpo y del alma , no como el de 
agora, 

Que apenas entre hombres verdad hora 
mora, 

Y en muy pocos hallo lealtad y fe: 
De dónde proceda , lo cierto no sé; 
Mas yo veo el cibo , y el vicio muy 
grande, 

A 



2 Admirativo Preludio 

Y no como quando de agua, y de glande 
Los hombres vivían , y de no sé qué. 

Y en esta edad nuestra de hierro nom- 
brada, 

Sin orden alguno , sin regla , sin modo, 
Ya todo es confuso , borrado va todo, 
De estado ninguno no hay que fiar nada, 
Sobervia , Avaricia , Lujuria es usada, 
Ira , Gula , Invidia y Acidia despierta, 
Virtud es dormida, Bondad es ya muerta, 
Verdad , fuese al Cielo , ya va dester- 
rada. 

De tiempos en tiempos , que pasan 

edades, 

Hay muchas mudanzas de tiempos y si- 

§los: 

Ya no hay maravillas, ni menos vestiglos, 
Ni grandes hazañas , de grandes Ciu- 
dades, 

Ni menos de gentes , ni de sus bondades. 
Sus fuerzas y esfuerzos van diminuyendo: 

Y vimos el tiempo , ir envejeciendo, 

Y siempre en peor traher novedades. 



de Joan del Encina. g 
La ruina de Roma bien muestra , qual 
fuera, j 
El tiempo, que estuvo la mas triunfante, 
¿ QuaL Milo de fuerzas hay hora, como 
ante, 

Ni amor verdadero de fe verdadera? 
Asi , símilmente , de aquesta manera, 
A mi testimonio podrán , bien dar fe, 
Jerusalém hora no ser , qual ya fue, 
Ni yo en este punto ser ya, qual ( ¡ ay ! ) 
era. v 

Las cosas terrenas jamás son de un ser; 
Dios solo es , «el que fue , y será siempre 
Si él dá gracia infusa , y fraguada á su 
temple 

Nos lleva , y nos hace tras sí transpo- 
ner, 

Conviene , al que él llama , de se dis- 
poner 

Con cuerpo y con alma, y en uno los dos, 
Hacerse una cosa con su mismo Dios, 
Negando al mundano deseo y querer. 

Cerrando las puertas á mi desear, 
Poniéndole tasa , que mas no me pida, 
Á2 



4 Admirativo Preludio 

Que es muy desbocado, sin freno y me- 
dida: 

Su perenal fuente pensando agotar; 
Poner yo me quise en peregrinar, 
A Jerusalém tomando la via: 
Lo qual , Dios queriendo , yo mucho 
querría 

Aqui por extenso poderlo contar. 

Y no dirigirlo á hombre mundano, 
Ni á Señor viviente de acá de este suelo, 
Sino á aquella Virgen , Princesa del 
Cielo, 

Y á su Hijo Christo , que es Rey Sobe- 

rano. 

Si Homero , Virgilio , Ovidio , Lucano, 

Y otros mil Poetas , en Griego y Latin, 
Mas pobres , que ricos , murieron al fin, 
¿ Qué espera mi metro vulgar Caste- 
llano ? 

Pues vá de Viage, por su pie se vaya, 
Sin favor del Mundo , y Dios me le ayu- 
de: 

No tema mordaces ; sus , salga , y no 
dude: 



de Joan del Encina. £ 
Maguer que á su dueño mas fruto no 
traya: 

Y porque ya el Pueblo de mí nuevas 

haya, 

Viage , sus , anda , tú sé Precursor 
Del advenimiento de aquella labor, 
De todas mis obras , que ya están á raya. 

Labor , que es en Lacio nacida , y en 
Roma; 

Por dár cuenta á todos , y á gloria de 
Dios, 

Que tome vocablos de las lenguas dos, 
Latín y Romance de su patria toma: 
Mas mire quien lea , que embeba , y que 
coma 

La letra en el hiato , y en la colisión. 
Llevando el pie junto , redondo el ren- 
glón: 

La rustica lengua buen verso la doma. 

Y debe el sentido por razón juzgar, 

Y gran advertencia tener al leer: 
Que á veces el verso conviene correr, 
A veces galope , y á veces trotar; 

Y aun de dos en dos , a Veces andar 

A3 



6 Admirativo Preludio , érc. 
Con pie compasado,que vaya bien hecho: 
Que no se esperece , ni quede contrecho, 
Que siga el buen uso , y el tiempo y 
lugar. 

Jamás tan gran causa , tan justa y tan 
buena 

Yo tuve de obrar , como hora me sobra: 
Por tanto, yo quiero que vaya mi obra 
En Arte mayor , que mas alto suena. 
Mas no que traspase mi cálamo y pena, 
Poco mas ó menos , de coplas docientas: 
Pues llevan en todo la flor las trecientas, 
Ninguno se iguale con su Joan de Mena. 

¡O Virgen excelsa! tú dá entendimiento, 
Ingenio y estilo , y gracia bastante, 
Que baste en bel verso con buen . conso- 
nante, 

De aqueste Vi a ge decir lo que -siento. 
Y tú , Rey Eterno, me dá cumplimiento, 
Que cumpla , y acabe la obra en tal 
modo, 

Que incluya y comprehenda lo principal 
todo, 

De lo que alli ya narrando su cuento. 



7 

COMIENZA LA PREPARATI- 
VO, narración del Viage. 

LOs años cincuenta de mi edad cum- 
plidos, 
Habiendo en el Mundo yo ya ju* 
hilado, 

Por ver todo el resto muy bien empleado, 
Retraje en mí mesmo mis cinco sentidos, 
Que andaban muy sueltos , vagando per~ 
didos, 

Sin freno siguiendo la sensualidad, 
Por darles la vida conforme á la edad, 
Procuro , que sean mejor ya regidos. 

Agora , que el vicio ya pierde su 
fuerza, 

La fuerza perdiendo , por fuerza , su 
vicio, 

Conviene á la vida buscar egercicio, 
Que vaya muy recto , y acierte, y no 
tuerza- 

El libre alvedrio , qíie á vicio se es- 
fuerza, 

Al tiempo que tiene su flor juventud, 

A4 



8 Viagc d Jerusalcm 

Gran yerro sería , si á la senectud, 
Que le es necesario, virtud no le fuerza. 

Por tanto , yo viendo mi yerro muy 
claro , 

Quitando las causas , que el yerro pos- 
trero 

No sea juzgado por mas que el primero; 
Por fin saludable lo bueno le aparo: 
Podando lo malo , delante le paro 
De buenos deseos las obras guisadas, 
Maguera que tarde muy bien aparadas, 

Y en gran abundancia , que no como 

avaro. 

Con Fe protestando , mudar de costum- 
bre, 

Dexando de darme á cosas livianas, 

Y á componer obras del Mundo ya vanas: 
Mas tales , que puedan al ciego dar lum- 
bre, 

Y en tales leyendo en gran muchedum- 

bre, 

Y en Letras Sagradas de contemplación, 
Pues dexa Gerónimo su Cicerón: 

Que en gran eloqüencia tenia la cumbre. 



de Joan del Encina. 9 
¡ O voluntad mia ! qué quieres obrar 
Agora en tal tiempo , sino romerages, 
Ayunos , limosnas y peregrinages, 
Que á tal tiempo debes orar y velar: 
Por fin saludable poder alcanzar 
Al alma y al cuerpo , tornándote á Dios, 
Al alma en partiendo , después á los dos: 
Tú puedes hacerles , de gloria gozar. 

I NV 0 C A. 

\ O Sor de Justicia ! alúmbrame el al- 
ma, 

Y el cuerpo y la vida me limpia de es- 
coria: 

No puedo sin gracia entrar en la Gloria, 
Ni haber la Corona de Triunfo y de 
Palma. 

De tantas tormentas del mundo sin cal- 
ma, 

Sin tí no podría , librarme yo triste: 
Sin tí , 1 qué es el hombre ? magiier que 
le diste, 

Según dice el Psalmo , su alma en su 
palma. 



io Viagc á Jerusalém 
Asi que ya venga la gracia , y no 
tarde, 

Ni tarde la vida de se convertir, 
Posean los buenos perpetuo vivir, 
Los malos la muerte , do fuego siempre 
arde, 

Agora no es hora , que yo mas aguarde, 
Habiendo cumplido los años cincuenta, 
A me preparar , á dar á Dios cuenta, 
Mostrándome pigro al bien y cobarde. 

Mi cuerpo , mi alma , mi vida y sen- 
tidos, 

Con todos sus actos y activas potencias, 
Los miembros mas nobles , con sus premi- 
nencias 

Se enmienden , y sean al bien converti- 
dos. 

Exemplo tomando de los escogidos, 
Refrene la Ira , potencia irascible, 
Y Concupiscencia , la concupiscible, 
Excepto en los casos , que son permitidos. 

El alma , que había de ser la Señora 
Del cuerpo y la vida , y mas todo el 

resto, 



de Joan del Encina. ir 
A mil servidumbres se sujetó presto, 
Siguiendo apetito de su servidora. 
La voluntad libre , del vicio amadora, 
Aíuy puesta en arbitrio , de su voluntad 
Se hizo sujeta de sensualidad, 
Andando en lascivia y vicio cada hora. 

El entendimiento criado á entender, 
Asaz entendiendo lo bueno y lo malo, 
Teniendo del alma el mando y el palo, 
También de Lascivia se dexó prender; 

Y siendo intelecto , no quiso atender 
A amar y servir á su Criador, 

Por darse á los vicios y al falso de amor, 
Asi que del todo se vino á perder, 

Y aun siendo del alma , Potencia, 
Memoria, 
No quiso acordarse de su perdición, 
Ni tuvo recuerdo , que es contra razón, 
Dexar gloria eterna , por muy transitoria, 

Y puso en olvido , ser cósa notoria, 
Que es , do el amor de Dios permanece, 
Asi que Lascivia , $egun me parece, 
Del alma y del cuerpo llevó la victoria* 



12 Viage a Jerusalém 
También otros vicios con sus inciden- 
cias, 

Llevaron su parte del alma y de todo: 
Mas , mas Lascivia , por ser de tal modo, 
Que amor dexa sanas muy pocas cons- 
ciencias: 

Asi que mi alma , con sus tres Potencias, 
De andarse perdidas , tenían audacia; 
Mas ya se arrepienten , y Dios les da gra- 
cia, 

De ser frutuosas sus penitencias. 

Venid mis Sentidos , sentid , lo que 
pasa, 

Acabo de tanto , tornad ya vosotrqs, 
Que andáis retozando , asi como Potros, 
Conviene , domaros y ataros á tasa. 
No sois como el cuerpo , de terrena masa, 
Maguer que en sus miembros tengáis apo- 
sento: 

Mostrad tolerancia , tened sufrimiento, 
Sin d^ros a expensa muy larga , ni escasa. 

Las cosas honestas , y santas oyendo, 
Teniéndola oreja muy prompta y abierta; 
Y á las deshonestas cerrarles la puerta, 



de Joan del Encina. 13 
Lo bueno y lo malo muy bien discer- 
niendo. 

Según que alcanzo , conozco y entiendo, 
Dios puso la oreja , con un baluarte 
En torno al oído , de tal modo y arte, 
Que el son bueno , ó malo percibe en hi- 
riendo. 

Y puede la puerta abrirle 6 cerrar, 

Y aun darle la entrada para el corazón, 
Do sensualidad ó reta razón 

Le tome ó le dexe , sin de él se curar, 

Asi que el oír , se debe escusar, 

De cosas, que al alma son muy escusadas; 

Y las que merecen , de $er aceptadas, 
De dentro las puede muy bien aceptar- 
La vista , que engendra deseos y anto- 
jos, 

Por noble , preciada ; por clara , escogida, 
De túnicas siete está revestida, 
Tras puerta y compuerta se meten los 
ojos: 

Mostrando placeres , y á veces enojos, 

Y de cada cosa la forma , que tiene, 

La mete consigo , que no vá , mas viene 



14 Viage d Jerusalcm 

Cargada de floies , y á veces de abrojos. 

Las sabias Avejas de flor hacen miel, 

Y vienen cargadas para sus Colmenas: 
Los avejarucos y moscas no buenas, 
Picando y comiendo de miel hacen hiél, 
El o¡o malvado , perverso y cruel, 
Subjeto á requiebros de amor , y su mal, 
Por mal mas puntero , mas piramidal 
Al alma lo mete , punzando con él. 

¡O alma , mi alma , ya tiempo sería, 
Tus ojos y mios alzarlos de tierra ! 

Y siendo su objeto la Celestial Sierra, 
Que allá se enderece la esperanza mia: 
Busquemos , busquemos , agora ya via, 
Viviendo en el suelo, sin obras del suelo, 
Por donde subamos entrambos al Cielo, 
Que el cuerpo y el alma para allá se cria. 

Ventor , dulce Olfato , que de buen 
oler 

Te has deleytado muy muchas de veces; 
Conviene , que agora te ya desaveces 
De olores , que al alma podrán empecer: 
Dios quiso, en el naso dos caños poner, 



de Joan del Encina. 1 £ 
Por cío se conducen á tí los olores: 
Debemos de darle muy muchos loores, 
Que tal cosa quiso , criar y hacer. 

Tocando y pasando por los paladares 
El Gusto goloso , que es sentido quarto, 
Comiendo y bebiendo , cansado y no 
harto, 

Sobrando apetito de, muchos manjares, 
Que aportan á Puertos de estrechos Lu- 
gares 

No dos , ni tres veces , mas muchas al 
dia, 

Agora abstenerse de Gula debria, 

Y no de Oraciones á Dios , ni cantares. 

Él Gusto , que ayune , la boca y gar- 
ganta^ 

Sufriendo de cibos , á su tiempo mengua, 

Y guarde no menos silencio la lengua, 
Si no se ocupare en Oración santa: 
Palabras ociosas , en edad ya tanta, 

Es liviandad mucha , y discreción poca: 
La lengua observante, murada en la boca, 
Se rige por regla , que no se adelanta. 



1 6 Viage d Jcrusalém 

Prudencia es oir , y ver y callar 
A tiempo y sazón , si asi conviniere, 

Y hablar mas ó menos , según que cum- 

pliere, 

Sabiendo con seso la lengua templar: 
Dios quiso la lengua de muro cercar, 
Con labios , con dientes , notorio parece, 

Y aun con barba cana , quando hombre 

envejece, 

Que entonces la debe muy mas refrenar. 

Si dando una lengua , Dios da dos 
orejas, 

Bien claro nos muestra , no cale decillo, 
Que oyamos doblado , parlemos sencillo, 
Diciendo verdades , no falsas consejas: 
Dios puso á los ojos pestañas y cejas, 

Y en parpados quiso , muy bien engas- 

tallos, 

Que estén recogidos , por no desmaa- 
dallos, 

Y mas las personas llegando á ser viejas. 

La muerte á las veces entra al corazón, 
Por estas fenestras de estos nuestros ojos, 



de Joan del hnana. 17 

Y de alli dentro nacen perversos antojos, 
Do sale dañada la cogitacion. 

Lo que entra en la boca , no da damna- 
ción, 

Mas lo que de entrañas dañadas procede, 
Aquello rtos daña, y en tal forma excede, 
Que priva sentidos , y ofusca razón. 

Las manos, los pies , deseos, con obras, 
Los brazos, las piernas , afectos y efectos, 
Que á veces incurren en grandes defectos, 

Y á veces palpando exceden en sobras, 
Dirijan sus vias , sin vicio y zozobras, 
Obrando obras dignas , de no haber re- 
proche: 

j O pecador ! vela de dia y de noche, 
Que todo es perdido, si al alma no cobras, 

Al hombre , ¿qué presta , ganar todo el 
Mundo, 

Si algún detrimento padece su alma ? 
Aquel , que bien lidia , aquel há la pal- 
ma, 

El otro es sumerso , metido al profundo. 
De gloria el primero, de pena el se- 
gundo, 

B 



1 8 Viage á Jerusalcm 

Habrá para siempre perpetua morada. 
Trabaja , alma mia , que al fin de jor- 
nada, 

Partícipe seas de premio jucundo. 

Asi que esta sea final conclusión, 
Que tú por tu parte , y aun yo por la 
mia, 

Orando y velando , busquemos la via 
De ayuno , limosna y peregrinación: 
Del tiempo pasado pidiendo perdón, 
Previendo el futuro desde hora tam- 
bién; 

Tomemos la via de Jerusalém, 

Do fue todo el precio de tu Redempcion. 

I Quién es el que puede , hacer en 

su vida 

Tan santo Viage , que no lo procura 
Con todas sus fuerzas ? Con intención 
pura 

De buen penitente , perdón á Dios pida 
De toda la culpa por él cometida, 
Después que ya supo pecar contra Dios, 
Y contra su próximo , que destos dos 
La Ley toda pende , para ser cumplida- 



de Joan del Encina. 19 
Los santos Preceptos de la Ley Es- 
cripta, 

De Gracia y Natura , en estos se inclu- 

En Dios y en el próximo todo concluye, 
Maguera que sea materia infinita: 
¡O JDeydad pura ! Preciosa , Bendita, 
Infunde en mi alma tal gloria del Cielo, 
Que peregrinando acá en este suelo, 
Adquiera la gloria con mente contrita. 

El corazón manso , humilde y contrito 
Dios no lo desprecia , mas antes lo ama, 

Y siempre á la puerta del corazón llama, 

Y al Justo confirma , consuela al aflicto: 
Pues yo te suplico , Poder infinito, 
Amor Soberano y Gracia divina, 

Que á puerta llamando de Joan del En- 
cina, 

Le guies al santo Viage bendito. 

Señor , tú que pones en mi corazón, 
Por darme comienzo para el Sumo bien, 
Que vaya á tu Casa de Jerusalém, 
Tú mismo confirma tu santa intención: 
Con debito ayuno y asidua Oración, 

B 2 



2 0 Via ge á Jtrusalém 
Que es gran aparejo de peiegrinage, 
Se adorne y prosiga tan santo Viage, 
Guiado á la tierra de Repromisión. 

Comience mi pluma , sus , ponga , no 
tarde, 

La Gracia invocando del Verbo Divino, 
La mano en la masa , los pies en camino: 
Templad en el fuego , que en mi pecho 
arde, 

Se parta de Roma, que mas ya no aguarde: 
Siguiendo la via de tal forma y modo, 
Que escriba el Proceso del Viage todo, 
Que nada no deje por floja ó cobarde. 

INVOCA. 

¡O Verbo Encarnado ! Jesús Salvador, 
Que en Belém quisiste , de Virgen nacer, 
Y en Jerusalém , por nos padecer, 
Sufriendo la Muerte, por ser Redemptor: 
Infundeme gracia , y dame favor, 
Que yendo en persona á la Casa Santa, 
Escriba yo de ella , según lo que canta 
La Iglesia , narrando su inmenso valor. 



de Joan del Encina. 1 1 

NARRA. 

Terciado ya el año de los diez y 
nueve, 

Después de los mil y quinientos encima, 
Y el fin ya llegado de la vera prima, 
Que el dia es prolijo , la noche muy 
breve; 

Mi cuerpo y mi alma de Roma se 
mueve , 

Tomando la via del santo Viage, 
Con trage conforme al peregrinage, 
Quitada de ufana , según que se debe. 

Salí por la puerta de la nuestra Dona, 
I>el Populo dicha , por della haber gra- 
cia; 

Tope tres compaños , de alia de Dal- 
macia, 

E fuime con ellos la via de Ancona; 
Disformes de trage , mas no de persona, 
De honestas costumbres , según lo que 
via; 

Hicieronme , cierto , buena compañía, 
Maguer yo pensase ser gente ladrona/ 

/ 



22 Via° e d Jerusalém 

Mas ante de Ancona la Casa Sagrada, 
Que de Nazarét á Loreto vino, 
Un poco apartada de nuestro camino, 
Quisimos , que fuese por nos visitada: 
Con feé muy devota , con mente humi- 
llada, 

Oímos la Misa , dentro en la Capilla 
De nuestra Señora , Virgen sin man- 
cilla, 

Que alli por los Angeles fue trasladada. 

Después de Loreto, á Ancona pasamos, 
A do cada qual se fue por su via: 
Yo me fui á Venecia , é mi compañía, 
Tirando á Dalmacia , nos desparejamos: 
Los unos , los otros por Mar nos entra- 
mos: 

Cobré , por compaños , tres Flamencos 
Frayres: 

Con vientos contrarios y perversos ay- 
res, 

Aun no á media via nos desembarcamos. 

Y fuimos por Postas , en fin , hasta 
Choza , 

Y luego desde ende por agua á Venecia, 



de Joan del Encina. 23 
La qual lastimada está por la especia, 
Que el Rey Lusitano en Poniente goza: 
En esta Venecia se encierra y empoza 
El trato y riqueza del Orbe universo, 

Y tiene su sitio tan modo diverso, 
Que en sí se reviendo, muy mas se enferoza. 

Aqui nos partimos de la compañía, 
Los Frayles se fueron luego de camino 
A su Monasterio de Santo Agustino, 
El qual Santo Estevan por nombre tenia: 
Capitulo entonces alli se hacia, 
Adonde mil Frayles , y aun mas , se jun- 
taron, 

Y mis compañeros alia se hospedaron, 
E fuime yo solo á la Hostalería. 

Y luego otro día , en la madugrada, 
Salí por la tierra , por tierra y por 
Barco , 

E fuime á la Iglesia del rico San Marco, 

Y oída mi Misa, mudé de posada: 
Ciudad excelente , del Mar rodeada, 
En agua zanjada , de zanja tan lina, 
Tan única al Mundo , y tan peregrina, 
Que cierto parece ser cosa soñada. 

B4 



24 Via ge á JerusaUm 



No se quien la puede saber comparar, 
Según el extremo, que en ella se encierra, 
Que estáis en la Mar , y andáis por la 
tierra, 

Y estáis en la tierra , y andáis por la 

Mar: 

Las mas de las calles se pueden andar 
Por Mar y por tierra , por suelo y por 
agua, 

De Palas es Trono , de Marte gran fra- 
gua, 

Que bien cien Galeras , y aun mas pue- 
de armar. 

Atónito andando , vagando por ella, 

Y en éxtasi puesto y en admiración, 

Yo mismo , á mí mismo , por contempla- 
ción, 

Ageno , estrañado me via de bella: 
Potente , muv rica , muy sabia, muy be- 
lla, 

República Diva , de gran Regimiento, 
De grande Consejo , de tal Parlamento, 
Que en su tiempo Atenas igual no era 
* della. 



de Joan del Uncina. 2$ 
Aquel mesmo dia , no harto y cansado 
De ver y rever tan gran maravilla, 
Topé con personas de nuestra Castilla, 
Que cierto me hobieron muy mucho ale- 
grado, 

Y dieronme nuevas , de ante ser llegada 
Don Fadrique Enriquez , y mas de Ri- 
bera, 

Marqués de Tarifa , el qual también era 
Del Andalucía , Gran Adelantado. 

De sangre muy noble, de ilustre li- 
nage, 

De quatro costados de generaciones, 
Enriquez , Riberas , Mendozas , Quiño- 
nes: 

Señor muy humano , muy llano en su 
trage, ^ 

Muy gran justiciero , verídico y sage, 
Mas hombre de hecho, que no de aparen- 
cia; 

Hallándose rico de muebles y herencia, 
A Jerusalém tomó su viage. 

Partiendo de España , de su tierra 
propia, 



1 6 Viage d Jerusalém 
Con ciertos criados á Venecia vino, 
Sin ellos , ni nadie , saber su camino, 

Y trajo en dineros , asaz buena copia: 
De cosa del Mundo no sintiendo inopia, 
Trocó por trabajo , sosiego y reposo, 

Y quantoel Viage es mas trabajoso, 
Del propio descanso se mas desapropia. 

Asi , que en Venecia juntáronse todos, 
Los que ir deseaban tan santo Viage, 

Y en dos Naves , que iban , fletaron pa- 

sage, 

Buscando á la iguala sus formas y mo- 
dos: 

Al ínfimo y pobre , y al mas de los Go- 
dos, 

La via los hace ser todos iguales, 
Por Dios padeciendo trabajos y males, 
Peligros , quebrantos , y duelos y lodos. 

QUANDO NOS DESEME AR- 
camos. 

Y dándolo todo por bien empleado, 
Por ser por quien era , nos fuimos con* 
tentos, 



de Joan del Encina. 27 
Partiendo en el año de mil y quinientos, 
Y mas diez y nueve , ya el año me- 
diado: 

Primero de Julio , las velas han dado 
Al Zéfiro viento los de nuestra Nave, 
Con tiempo muy claro , sereno y s<uave, 
Llevando consigo nuestro Adelantado. 

Yo , cierto , esforcéme en muy gran 
manera, 

En que en tal empresa tan gran Señor 
iba, 

Con ánimo alegre , con gana muy viva, 
Aunque era peligro , si allá se supiera: 
Maguer , que otra Nave partió delan- 
tera, 

Primero once dias , al fin de la via, 
Llegamos primero nosotros un dia, 
El qual de Santa Ana , me acuerdo, que 
fuera. 

De Venecia á Jafa , que son dos mil 
millas, 

No vimos contraste de viento contrario: 
Tormenta, fortuna, ni menos Corsario 
Nos hizo alboroto , temor , ni cosquillas: 



28 Via ge d Jcrusalém 
La Costa de lstria , do son asaz Villas, 
Castillos , Ciudades , y de Esclavonia 
Pasamos de largo : Dalmacia y Albania 
Atrás las dexamos , sin nada sentillas. 

En solo Roviño , en Istria surgimos, 
Do son las mugeres , las mas cojas todas: 
De alli no paramos en fin hasta Rodas, 
Adonde dos dias y medio estuvimos: 
Reliquias preciosas alli , cierto , vimos, 
Del Gran Precursor , del Celestial Rey, 
El índice dedo del Ecce Agnus Dei y 
Con muy muchas otras, que en mucho 
tuvimos. 

Vimos una Espina , que claro pa- 
rece, 

Ser de la Corona , que fue puesta á 
Christo, 

La qual siempre ven , y siempre se ha 

visto, 

Que el Viernes ^anto cada año florece: 
Y aun otra no menos preciosa se ofrece, 
Vexillo fulgente de Divina Luz, 
Que es una Cruz Vera, de la Vera- 
Cruz, 



de Joan del Encina. 29 
Con otras , que el tiempo narrar no pa- 
dece. 

Por no ser prolijo , me paso adelante, 
Dexand9 Morea , con Grecia y Turquía, 
Que en su lugar propio vernan otro dia, 
Después habrá tiempo } que dellas se 
cante; 

Pasemos agora de largo á Levante, 
A narrar las cosas de la Tierra Santa; 
De oirías, á verlas , hay distancia tanta, 
Que nadie , yo siento , que al ver no se 
espante. 

Yo creo , que todo está muy mu- 
dado, 

Según otros cuentan de aqueste Viage, 
Que no hay aquel modo de peregrinage, 
Ni mucho de aquello del tiempo pasado: 
Lo uno y lo otro debe estár trocado; 
Iglesias no veo , Capillas , ni Altares, 
Lo medio , que dicen , ni en tantos Lu- 
gares, 

Maguer deba ser todo muy venerado. 
La tierra es estéril y muy pedregosa, 



30 Vi a ge á Jerusalém 
A mi parecer , no se si me engaño, 
O quizá lo causa , yo ir en tal año, 
Mas ella no es bella, ni muy deleytosa: 
La mas parte de ella es harto fragosa: 
Yo , cierto , lo tengo por admiración, 
Que aquella haya sido la de Promisión, 
Con todo la escimo por mas que pre- 
ciosa. 

] O Tierra bendita, do Christo nació, 
Estuvo y anduvo, y sembró su doctrina! 
Do muchos milagros , por Gracia Di- 
vina, 

Siendo Dios y Hombre , por hombres 
obró: 

Do grandes injurias por nos padeció, 
Pasiones , tormentos , y al lin cruda 
Muerte, 

Mis ojos indignos , ya llegan á verte, 
Y á do resurgiendo al Cielo subió. 

A Christo le plega , de darme tal gra- 
cia, 

Que narre tus cosas muy propias , y 
asi, 

Según que yo mesmo por mis ojos vi, 



de Joan del Encina. 3 1 

Sin mezcla de yerro , ni de otra falacia: 
Inmensa Potencia da fuerza y audacia 
A mi flaco ingenio, que viendo tal tierra, 
Recuente de aquello que en ella se en- 
cierra, 

Que en símiles casos la mente se espa- 
cia. 

El Mar Adriático-, que es de Ve- 
necia, 

Pasamos con tiempo pacífico asaz, 

Y aun el Archipiélago también en paz, 
Que gira y costea gran parte de Gre- 
cia: 

El fcjual Poesía en gran precio precia, 
De Insulas lleno , que son veneradas, 
Con fábulas falsas muy mucho estimadas, 
Lo qual la Escritura Sagrada desprecia, 

QUANDO DESEMBARCAMOS 
en Jafa. 

Pasamos el Golfo , que es de Setelias, 
Pacificamente , sin pena sentir; 

Y en Joppe , que es Jafa , después de 

surgir, 



32 Viagc d Jerusalém 

En Nave estuvimos , bien cinco ó seis 
dias, 

Licencia esperando , y aun Guardas y 
Guias 

De Moros y Turcos , de paz y de guerra: 
Primero de Agosto , salimos en tierra, 
Después de llegadas asáz Compañias. 

Y habiendo llegado el salvo conduto, 
Que el Guardian trajo de Monte Sion, 
Salimos á tierra de Repromisión, 
Do nuestro trabajo pudiese haber fruto: 

Y en dos ó tres grutas , lugar , cierto, 

bruto, 

Que muestra haber sido como Atara- 
zanas, 

Nos tienen dos días con Guardas Pa- 
ganas, 

Que apenas nos dexan salir á lo enjuto. 

En Jafa hay dos Torres , como de 
atalaya, 

Do Puerto y Ciudad parece que fue, 

Y alli quatro ó cinco , de su falsa feé, 
Que están como Guardas de Reyno a la 

raya: 



de Joan del Encina. 33 
Es cosa desierta , y muy mala Playa, 
Do van Peregrinos cada año á surgir, 
De do sin licencia no pueden partir, 
Y alli está en costumbre , que su Nave 
vaya. 

Al dia tercero , partimos de alli, 
En Asnos y Muías , y ciertos Camellos, 
Con cestos , que enfermos llevaban én 
ellos, 

Por mas sin fatiga poder ir asi: 
Yo fui en una Muía , que me cupo á mí; 
Al ir y al tornar , hasta dentro de Jafa, 
La Albarda por Silla , de leño la Es- 
tafa, 

Fue el Mucaro un Audi , de quien me 
serví. 

Los mas de los Mucaros eran Chris- 
tianos 

De aquellos de allá , que ván con las 
bestias; 

Por poco que sirven , dan muchas mo- 
lestias, 

Pidiendo contino , tendiendo las manos: 
También hay entre ellos algunos Paganos, 



34 Via ge d Jcrusalcm 
\ todos son unos, qual mas y qual menos, 
Cuitados y pobres , de miseria llenos, 
Hambrientos y rotos , y en nada sanos. 

A la hora , que es hora de haber de 
comer, 

A Rama llegamos , en cinco ó seis horas, 
Vendiendo viandas los Moros y Meras, 
Comimos , bebimos á nuestro placer, 
Mas vino ninguno habia á vender: 
Bebia del vino, quien vino trahía, 
Quien no , de buen agua , que alli cier- 
to habia, 

Adonde posamos , y en nuestro poder. 

A modo de Cárcel era la Posada, 
Do Estrados de tierra , con piedra , están 

hechos, 

Que á mengua de ropa , nos sirven de 
lechos, 

Y alli reposamos aquella jornada: 
Después de la ya noche media pasada, 
Tornamos en uno seguir nuestra via; 
Asi caminamos lo mas de aquel dia, 
Que á Jerusalem fue nuestra llegada. 



de Joan dd Encina. g£ 
Después de llegados á Jerusalém, 
A quatro de Agosto , según dicho ha- 
bernos, 

A Monte Sion á cena nos fuemos, 
A do nos la dieron los Frayles muy bien: 
Lugar no teniendo , do todos estén, 
Nos dan hay nosotros el Patriarcado, 
Que es una Posada como de Obispado, 

Y un otro á los otros les dieron también. 

El gran Guardian del Monte Sion, 
Que es Frayle Francisco de aquel Mo- 
nasterio, 

Nos lleva , nos trahe , y nos narra el 
Misterio, 

El caso y substancia de cada Estación: 

Y aun ante de todo nos hizo un Sermón, 
De lo que debemos hacer y guardarnos, 

Y de su pobreza él manda allá darnos, 
De pan y de vino , á todos ración, 

(mos, 

Que no hay otro vino, según lo que vi* 
En toda la tierra de Jerusalém, 
Sinó el que ellos tienen alli y en Belém, 
Del qual nuestra parte , estando alli, 
hovimos; 

C2 



36 Viage d JerusaUrn 
Verdad es con todo , que quando par- 
timos, 

Les dimos limosna , do todo se paga, 
Lo qual en buen hora , buena pro les 
haga, 

Según el consuelo de ellos recibimos. 

Recibennos ellos , consigo al llegar, 

Y en su Monasterio sentimos abrigo, 

Y á los que en él caben , hospedan 

consigo, 

Y á todos los otros les dan do posar, 

Y tienen cuidado de nos alvergar: 
Cogin y tapete nos dan , do dormir, 
Lo qual nos lo dexan , hasta habernos 

de ir: 

Mas , mas no esperamos , de habernos 
de dar. 

Bien creo , que al huésped , que con 
ellos posa, 
Le deben dar cama , con alguna ropa, 
Con sabanas blandas , de lana ú de es- 
topa, 

Si no alcanzan , tener otras de otra cosa: 
Que muestra ser gente , asaz piadosa, 



de Joan dd Encina. 37 
Mayormente á alguno , que veen que 
enferma, 

De aquello que tienen , le dan en que 
duerma, 

Que otro qualquiera por tierra reposa. 

Posamos los unos al Patriarcado, 
Los otros defuera , al lado siniestro, 
Do fue degollado San Jacobo , el nuestro; 
Porque eramos muchos , nos han apar- 
tado: 

Que fuimos doscientos y mas, Dios loado, 
En Nave Delfina , y en la de Cores; 
Mas once en la una , y en la otra tres, 
De los Peregrinos han muerto y faltado. 

¡ O misero caso ! que el dia que en- 
tramos ¡ 
En Jerusalém , de sed y calor, 
De Rama partiendo , y aun ante al al- 
bor, 

Con siesta terrible , que después pasamos, 
Los dos ó tres de ellos , creo que enter- 
ramos: 

Por decir verdad , no sé si aquel dia, 
Mas súbito el uno fue muerto en la via, 

c 3 



38 Via ge d Jerusalcm 
Al qual en su muerte con Frayles hon- 
ramos. 

Serán doce ó trece les Frayles , que 
están 

En el Monasterio de Jerusalcm, 
Que es fuera y bien cerca , y en el de 
Belém 

Habrá seis ó siete , con su Guardian: 
Alguna vez menos ó mas , ser podrán, 
Según la ocurrencia de tiempos diver- 
sos; 

Y porque no digan , que mienten mi* 

versos, 

Remitolo al dicho de los que allá van. 

PRO SIGUE, 

Tornamos á cinco de Agosto á Sion, 
Por vér los Misterios de aquel Monas- 
terio: 

Do Christo cenó , fue el primo Mysterio, 
Que allí visitamos , con gran Procesión: 

Y luego alli junto , do fue la Loción, 
Con que Christo á sus doce los pies lavó, 

Y á do el Santo Espíritu les embió, 



de Joan del Encina. c 
Y á do Tomás vido la su Aparición. 



El siguiente día , de Agosto á los seis, 
A Monte Sion tornamos á Misa, 

Y dando á Estaciones gran furia y gran 

prisa, 

Alli visitamos , las que aqui veréis, 
Con las sobredichas , que ya visto habéis: 
De Sion y el Monte no dexamos una 
Que no visitamos , sin pereza alguna; 
Dexemos agora las que ya tenéis. 

David , el Psalmista , también alli 

tiene, 

Con el Monasterio , su Casa y Sepulcro, 
Que tedo es un cuerpo , y aquello muy 

pulcro, 

Mas ora es Mezquita , do entrar no con- 
viene; 

Y allende una calle , que á Levante 

viene, 

De do se esparcieron , de aquella al 
entrar, 

Los Santos Apostóles , á predicar: 
De Cayfás la Casa y Anas se contiene. 

C4 



4o Viagc d Jerusalém 
En Casa de Anas está señalado 
Un cierto lugar , á do le fue dada 
A Christo en el Rostro una bofetada: 

Y en Cas de Cayfás , do el Gallo ha 

cantado, 

Y á do de San Pedro fue Christo negado: 
Do estaban al fuego que es un portal 

fuera, 

Y dentro en la Iglesia la Piedra está , que 

era 

In ostio Sepulchri , con que era cerrado. 

Las Casas dos , que eran de Yerno y 

de Suegro, 
Iglesias son hora , y en poder de Moros 
Las tienen Christianos , no blancos , mas 

loros, 

De habito y gesto entre blanco y negro: 
Su creer dexemos , si es sano , si es egro; 
Basta , que tienen nombre de Christianos, 

Y á Christo confiesan entre los Paganos: 
Dios sea loado , que cierto me alegro. 

Pensar estas cosas , es gran refrigerio 
Al cuerpo y alma firmeza de Fe: 
Do nuestra Señora murió , también fue 



de Joan del Uncina. 41 
En Monte Sion , cabe el Monasterio: 

Y alli junto está , con este Misterio, 
Do San Juan , Apóstol , la Misa decia 
A nuestra Señora , la Virgen Mária, 
Que todo era dentro de aquel Monas- 
terio. 

Muy rica Capilla estuvo ya aqui, 
A do veneraban la Reyna del Cielo, 
Agora no hay nada , sino solo el suelo, 

Y piedras algunas , que por señal vi: 
También vi un Altar , no lexos de alli, 
Do fue San Estevan sepultado y puesto, 
primero que fuese á Roma traspuesto, 
Junto á la Mezquita , de do me volví. 

Bien cerca á la puerta de aquella Mez- 
quita, 

De dos ciertas piedras , que alli habernos 
visto, 

Una dicen , que es do se asentó Christo, 
Hablando á la Virgen su Madre bendita: 

Y hay otra rollizo, que alli se visita, 
Adonde sors cecidit super Mathiam, 
No lexos do Jacobo , según decían, 
Fue Presul electo flierosolymita. 



42 Viiige d Jerusalém 
De al 1 i nos partimos á nuestra posada, 
Ayunos , hambrientos, de comer ganosos: 

Comimos , bebimos , como hombres go- 

í ° 

losos: 

Después que de vino ración nos fue 
dada, 

Dormida la siesta , caída y pasada, 
Que de lo pasado muy bien reposamos, 
Los unos , les otros nos aparejamos, 
Al Santo Sepulcro hacer nuestra entrada. 

A la Iglesia entramos del Sepulcro 
santo, 

De dia aun dos horas , y es grande y 

muy bella, 
Y toda la noche estuvimos en ella, 
Hasta de otro dia , pasado otro tanto. 
¡Oquantos sollozos, gemidos y llanto 
De gentes devotas dedentro sonaban! 
De un Mysterio en otro descalzos anda- 
ban, 

Rezando y llorando con duelo y que- 
branto, 



El pecador triste levante, levante 
Sus voces al Cielo con gran devoción, 



de Joan del Encina. 43 
Diciendo y clamando Christe eleyson, 
Mostrando figura de amargo semblante: 
¿Qué corazón hay, que no se quebrante, 
Si es de Christiano , por duro que sea, 
Al tiempo y sazón , que aquel lugar 
vea, 

Do Christo murió , y él puesto delante? 

Primero , en entrando al Patio del 
Templo, 

Está en una piedra , según hemos visto, 
La mesma señal do rodillo Christo, 
Con la Cruz acuestas ; lo quai yo con- 
templo, 

Que fue de humildad un claro egemplo, 
De ser ensalzado , el que se humillare, 

Y mas sí en paciencia su Cruz soportare, 
Por donde con lloro mi pluma yo templo. 

Entrando en la Iglesia , que es casi 
redonda, 

Con muchos pilares en Nave y altondo, 

Y abierta la clave de un cerco redondo 
De piedra , y de vuelta la bóveda ton- 
da, 

Está en tierra llana , ni alta , ni honda, 



44 Viage á Jerusalcm 

Como sepoltura de pórfido un marco, 
Que tira á colores de celestial arco, 
Misterio muy digno , que á nadie se abs- 
conda. 

Aquel Lugar Sacro con Fe visitamos, 
A do las Marias con gran devoción, 
A Christo , ya muerto , le dieron unción, 

Y alli nos ungimos con lloro , y bañamos; 

Y al Santo Sepulcro de alli luego en- 

tramos, 

Si bien confesados , no menos contritos 
De todas las culpas , pecados , delitos, 
Que desque nacimos , hicimos y obramos. 

¡ O gran Redemptor del Mundo Uni- 
verso ! 

A tí se regracie tal gracia y poder, 
Que tu Monumento pudiese yo ver, 

Y visto , narrarlo poniéndolo en verso, 
Si no tan limado , polido ni terso, 
Ni tal qual debria salir , no saliere, 
Dios supla y perdone las faltas que ho- 

biere, 

De qual debe , á serlo , hay ser muy 
diverso. 



de Joan del 'Encina. 45 
i Qué lengua eloqüente podría ser dig- 
na, 

Según que se debe , parlar del Sepulcro? 
No siento ninguno de estilo tan pulcro, 
Que cesa merezca tocar tan Divina, 
Mayormente el rustico Joan del Encina, 
Que tiene muy corta la vista en lo alto; 
Mas Dios , que es cumplido , él cumple 
lo falto, 

Y al mas simple , á veces , le da mas 

doctrina. 

Sarcófago santo , sagrada mansión, 
Del Cuerpo de Christo , rico Relicario, 
Tesoro Celeste , Divino Sagrario, 
Del precio precioso de la Redempcion: 
Archivo y Registro de Resurrección, 
En fe y testimonio de aquel Rey Eterno, 
Cuya Alma Divina , bajando al Infierno, 
A los Santos Padres sacó de prisión. 

De virginal tierra Adam fue formado, 

Y Christo de Virgen criado y nacido, 

Y el Virginal fruto de Virgen cogido, 
En Virginal Tierra después enterrado: 

Y en Virginal Vientre lo traxo celado 



46 Via ge á JerusaUm 
Tres ternos de meses , la Virgen María: 
De Virgen Sepulcro, al tercero dia, 
El Rey de la Gloria fue resucitado. 

PROSIGUE. 

Está la Capilla del Sepulcro Santo 
Debajo el cimborrio de la Clave abierta; 
Con una entradica delante la puerta, 
Que es casi tamaña , y hay otro tanto: 
Do los Jacobitas exercen su Canto, 
Con ceremonias , maneras y modos; 
La entrada y Sepulcro común es á todos 
Aquellos, que visten el Christiano Manto. 

La Santa Capilla del medio es mas 
alta, 

Con un chapitel de pilares doce, 
Virtud, que requiere , que obrando se 
goce; 

Consiste en el medio sin sobra y sia 
falta, 

Estremo en estremo á peligro salta; 
La salud segura al medio se encierra, 
Y obróla Dios , Christo , en medio la 
tierra, 



de Joan del 'Encina. 47 
De donde el Christiano se dora y es- 
malta. 

Y asi el Monumento de nuestra Se- 
ñora, 

Y el dé Santa Ana , y el de Joachím, 
No están en principio , ni menos en fin, 
Que en medio del Valle de Josafá 

mora, 

Adonde el Christiano y el Moro le 
adora, 

No adoración latría , que se debe á 
Dios, 

Mas dulia ó hiperdulía , que le damos 
nos, 

Que es otra materia : dexeniosla agora. 

TORNA A PROSEGUIR. 

La mayor Capilla, y el Coro ma- 
yor, 

En medio es del Mundo , do está se- 
ñalado 

Frontero el Sepulcro , y el Calvario al 
lado, 

Y Griegos lo tienen con debito honor, 



48 Viage d Jerusalem 

De nos diferentes , y aun algo en error, 
Calogeros ciertos , que Monges seme- 
jan, 

Que honran sus Santos , sus fiestas fes- 
tejan, 

Que en otro no entienden , ni en otra 
labor. 

Hay muchas naciones alli de Chris- 
tianos, 

De Griegos , Latinos , y de Jacobitas, 

Y de los Armenios , y mas Maronistas, 

Y de la cintura , que son Gorgianos: 

Y de estos parecen los mas Indianos, 
De habito y gesto mas feo , que pulcro, 
Mas quanto al gozar del Santo Sepulcro 
Son prógimos todos en Christo , y her- 
manos. 

¡ O fragua del fuego de Gracia Di- 
vina, 

Misterio de vida , vital Monumento ! 
Hablando grosero , según lo que siento, 
Tú eres la piedra filosofal fina: 
Perdona , perdona á Joan del Encina, 
Maguera que indigno , recibe sus pre- 
ces, 



de Joan del Encina. 49 
No sabe loarte , según tú mereces, 
Ni cree , que hay lengua , de tu loor 
digna. U 

¿Qué pueden loarte de rico y de 
bello, 

Por mucho que estés , que no estés muy 
pobre ? 

El oro contigo no vale por cobre, 
Y el valor del mundo no pesa un ca- 
bello: 

De pórfido y marmor , cubierto estás 
dello: 

Para estar en tierra , no estás mucho 
mal; 

Mas siendo , como eres , Lugar Celes- 
tial, 

En muy poco debes , tú todo tenello. 

PROSIGUE. 

Y cierto yo creo , que no hay Re- 
ligioso, 

De los que alli dentro le sirven contino, 
Que no le presente su Oficio Divino, 
Con muy fidel ánimo y afectuoso: 
D 



5 o Vid ge d Jerusalém 
Calogero ó Ffayie qualquiera es cui- 
doso 

De quantas Naciones allí están sirviendo, 
De siempre tenerle su Lampara ar- 
diendo, 

Que el Sepulcro es de ellas asáz abun- 
doso. 

Quarenta y dos Lamparas hay dentro 
en él, 

De las seis Naciones , de cada qual siete; 

Y alli decir Misa , puede , quien es 

Preste, 

Quien no , si allá cabe , oírla bien del: 
Que cinco ó seis caben dedentro con él, 

Y al doble en su entrada ; mas hay tan- 

ta prisa, 

Que apenas se pueden vestir para 

Misa, 

Entrando y saliendo de golpe y tropéL 

Dios sea loado , que gracia me dio, 
Que el dia primero , que alli dentro 
entré, 

Con el Marqués mesmo me comuniqué, 
Que un Capellán suyo nos comunicó:. 



de Joan del Encina. 51 

Y aquel fue Padrino , que me adminis- 

tró 

En mi primer Misa , que allá fui á 
decilla 

Al Monte Sion , dentro en la Capilla, 
A do ei Sacramento Christo instituyó, 

Y sobre el Sepulcro hay hecho un 
Altar, 

En su Cápillita metido y cerrado, 
De tabla , de marmor cubierto y cerca- 
do, 

Que ver no se puede , ni menos tocar: 
Tocarle podemos por cima y besar, 

Y entrar cinco ó seis , no mas , de no- 

sotros: 

Saliendo los unos , entrar pueden otros, 
Que asi nos conviene de darnos lugar. 

Tanto es lo vacío de aquesta Capilla, 
Quanto es el Altar que es dentro de 
peña, 

La entrada muy llana , y* asaz bien pe- 
queña, 

Que quien entrar quiere , se baxa y hu- 
milla; 



$2 l 'iage d Jerusalém 
Y luego en entrando , ¡ ó gran mara- 
villa! 

El alma comienza á sentir no se que, 
De ciertas cosquillas , que causa la Fe, 
Firmando redobles , donde algo es sen- 
cilla. 

Después del Sepulcro muy bien Vi- 
sitada, 

A Monte Calvario nos fuimos derechos, 
Adonde humillados , postrados de pechos, 
Nos hemos en lloro y en planto plan- 
tado: 

¡ O Santo Agujero ! Asiento Sagrado 
Del pie del Madero de la Vera-Cruz, 
Do el precio del Mundo , nuestro Sol y 
Luz, 

Pagó , padeciendo por nuestro pecado. 

Engaste admirable del hoyo bendito, 
Do el Arbol de Vida, y Angélica Planta, 
Plantaron las manos de gente non Sancta, 
En la viva peña , con mortal conflicto: 
Adam hizo el daño , fue nuestro el de- 
lito! 

Pagó el Inocente , lo que no debía. 



de Joan del Encina. 53 
j O Monte Calvario ) quién te apodaría. 
Peñasco precioso , de precio infinito! 

¡ O Joya precióla , Joyel muy pre- 
ciado, 

Rubíes de tal Sangre , de lagrimas Per- 
las, 

No sé quién pudiese , sin lloro , alli 
verlas, 

Y el Rosicler fino salir del Costado ! 
Del Redemptor Cliristo , cristal ha ma- 
nado: 

Manando Agua y Sangre , Sacro Sacra- 
mento, 

¡ Quién no lamentara , viendo hacer la- 
mento, 

La Virgen y el Virgen su Madre , y 
su Amado ! 

Estando , que estaban , donde ago- 
ra están, 

Los dos cerca , primero que clamase al 
Padre, 

JEcce tuus Filius , dixo á su Madre: 

Y eccé- Mater tua , después á San 

Joan, 

X>3 



54 Viage á Jerusalém 
Que es otro Misterio , á do todos van: 
Con lagrimas hartas , trayendo á me- 
moria 

La substitución del Rey de la Gloria, 
Y el prohijamiento al Materno afán. 

Y aun otros cercos , también en el 
suelo, 

De pórfido y marmor , hay mas ade- 
lante, 

Do , noli me tangere , ya triunfante, 
A la Magdalena dixo , el Rey del 
Cielo: 

¡ O gran Hortelano , conorte y consuelo 
De quien bien te quiere , y está por 
tí triste, 

Que en resucitando luego apareciste, 
Á quien en perderte , mostraba mas 
duelo ! 

Primero á tu Madre , que sintió mas 
pena, 

Le dio mayor gozo tu Resurrección, 
A do la Capilla de la Aparición 
Oy dia se nombra , que al hecho con- 
suena: 



de Joan del Encina. 55 
Consuena asimismo que á la Magda- 
lena, 

Tu aparición fue , cabe esta Capilla, 
Do medio está el cerco de la mara- 
villa, 

Que en tu Cruz mostraste á la digna 
Elena. 

PROSIGUE. 

Y de ella , hay un tronco en una 
fenestra, 

Sobre un Altarcico , que está del un 
lado, 

Y del Pilar otro , do Christo fue atado, 
Que está de otra parte, á diestra y si- 
niestra: 

La Coluna vemos , la Cruz no se mues- 
tra, 

Y en esta Capilla dos Frayles están, 
Que manda venir alli el Guardian 
De Monte Sion , que es quien nos 

adiestra. 

Hay otra Capilla , también principal, 
Al lado del Coro del Altar Mayor, 

D4 



$6 Via ge á Jerusalém 
Adonde la Ccuz de nuestro Señor 
Hallaron , con otras , de virtud no tal: 
Al pie del Calvario , so un peñascal, 
Al qual decendimos por gradas qua- 
renta, 

Veinte y nueve , y once , adonde se 
asienta 

La Silla de Elena y la Imperial. 

Y hay dos Capillitas al Muro , á la 
entrada 

De los lados de esta , con sus dos Al- 
tares, 

Que son dos Misterios de Santos Lu- 
gares; 

Y cada qual dellas fue bien visitada: 
En una es la piedra , do fue sorteada 
La Veste de Christo , y en otra un 
Pilar 

O media Coluna , y encima un Altar, 
Do fue su Persona della despojada. 

Otra Capillita atrás me olvidaba, 
En fin de la Nave de la Aparición, 
Que fue , según dicen , de Christo 
prisión, 



de Joan del Enana. 57 
Mientras la Cruz suya se le aparejaba: 

Y á la entrada della una piedra es- 

taba, 

Con dos agugeros , verdad no sé sí es, 
Do , dicen, que tuvo metidos los Pies, 
En quanto , el Calvario , la gente ca- 
baba. 

Solia subirse al Monte Calvario, 
Por fuera la Iglesia , del Patio ai en- 
cuentro, 

Y agora se sube por parte de dentro, 
Por gradas , dos menos de veinte , en 

sumario: 

Y es como Tribuna de Coro y Sagrario 
Del Sagrado Asiento , de Sagrada Cruz: 
La peña está abierta de quando la luz 
Del un Sol y el otro , mostró color va- 
rio. 

Abrióse en la muerte de aquel Rey 
Eterno, 

Que muerte muriendo , la vida nos 
trajo; 

Y va la abertura de arriba hasta abaxo, 
Como chimenea , humero y camino, 



58 Viage d Jerusalcm 
Adonde una Lampara arde contino, 
En una Capilla , que dicen de Adám, 
Do están dos Sepulcros , do los dos están, 
El Dux Godofredo , y el Rey Valdo* 
vino. 

Aquesta Capilla , que de Adám se 
llama, 

De la Piedra incisa , del Calvario viene, 
Entrando á la puerta los Sepulcros tiene 
De los dos hermanos de la Noble Fama, 
Que por todo el mundo su son se der- 
rama: 

El de Godofredo está á mano diestra, 

Y el de Valdovino á mano siniestra, 

Y cada qual dellos con tal Epigrama: 

IN SEPULCHRO GODOFREDI. 



HIC JACET INCLYTUS DUX GO- 
DOFREDUS DE BULLON , QUI 
TOTAM ISTAM TERRAM AC- 
QUISIVIT CULTUI CHRISTIANO, 
CUJUS ANIMA REGNET CUM 
CHRISTO. AMEN. 



de Joan del Encina. 



IN TUMULO VALBOVINI. 

REX VALDOVINUS , JUDAS AL- 
TER MACHABJEUS , SPES PA- 
TRLE , VIGOR ECCLESItE , VIR- 
TUS UTRIUSQUE, QUEM FOR- 
MIDABANT , CUI DONA , TRI- 
BUTA FEREBANT CEDAR , ET 
jEGYPTUS , DAN , ET HOMICI- 
DA DAMASCUS : ¡PROH DOLOR! 
IN MODICO CLAUDITUR HOC 
TUMULO. 



TORNA A PROSEGUIR. 



A siete de Agosto , llegado, ya el 
dia, 

Y aun mas de dos horas pasadas ya 

de él, 

Tornó el Almiralle , Gaceli ó Gacel, 

Y mandó , que abriesen', y fuera andar 

via: 

¡ O quán poco espacio que nos parecía 
La estada y la vela de aquel Monu- 
mento ! 



6o Viage d Jcrusalcm 

Juzgábamos todos la noche un momento, 

Y que antes de tiempo el dia venia. 

Quando hemos de entrar al Sepulcro 
Santo, 

Que está , como tengo descripto yo aquí, 
El que es el Gaceli , aquel viene alli, 

Y á par , de la puerta se sienta al un 

canto; 

Y asi , como Sastre , sentado está en 

tanto 

Que todos entramos , contando uno á 
uno, 

Y á cerrarnos torna , sin quedar ninguno, 
Adonde en Misterios se emplea asáz 

llanto. 

Algunos median por brazas y varas, 

Y palmos y dedos , la Iglesia y Capillas, 

Y muchos Misterios , y en Campo por 

millas, 

Por ver y entender las cosas mas claras: 
Mas yo no medía , sino las mas caras, 

Y las que estimaba ser muy mas pre- 

ciosas, 

Por no ser prolijo narrando estas cosas, 



de Joan del Encina. 6l 
Que és curiosidad de plumas avaras. 

Dos varas ó brazas del Sepulcro 
Santo 

Una piedra está , entre él y la entrada, 
En la Capillita que está en la porrada, 
Donde á las Marias el Angel dio es- 
panto; 

Y tiene el Sepulcro de largo otro tanto, 

Y mas una tercia , y en ancho de me- 

nos, 

Menos dos varas , y aun tres dedos bue- 
nos, 

Y en alto una vara debaxo hasta el canto, 

Terná , casi , casi , de largo setenta 
La Iglesia Sagrada del Santo Sepulcro, 
De piedra y Musayco , y de marmor 
pulcro 

Labrada , de forma , que mucho coa- 
tenta: 

Podrá tener de ancho cerca de cin- 
cuenta, 

Y de cinco naves , mas es casi tonda: 
La mas parte de ella se va á la redon- 
da; 



62 Viage d Jerusalém 

Y toda su gente dentro se aposenta. 

En torno hay andenes entre los pi- 
lares, 

Do dos ó tres posan de cada Nación, 
De aquellas Naciones , que dichas ya 
son, 

Que cada qual tiene sus propios Lu- 
gares, ; 

Y sus Oratorios ; y en alto hay Al- 

tares, 

También como en baxo , do dicen su 
Oficio: 

Son como Cartujos , mas para el servicio, 
Después que unos cansan , remudanse 
á pares. 

Si salen dos de ellos , entran otros 

dos, 

Y dan certum quid , por salir y entrar; 

Y hay ciertos horados , por do les par- 

lar, 

Y por do servirles , por servir á Dios: 
Algunos esperan quando entramos nos, 
A entrar con nosotros , mas sálense lue-< 



de Joan del Eneind. 63 

Y aquellos no pagan , mas entran por 

ruego, 

Diciendo las guardas , entrad vos y vos. 

Aquel mismo dia , después de salido 
Del Santo Sepulcro con gran devoción, 
No habiendo en la Iglesia dexado Es- 
tación, 

Y después de haber ya todos comido, 
Con todos los otros , también yo soy ido, 
A ver mas Misterios dentro en la Ciu- 
dad; 

Y vimos la Carcer , do Pedro en ver- 

dad, 

Primero que en Roma y preso habia sido. 

De alli luego fuimos á Puerta Es- 
peciosa, 

Adonde S. Pedro yendo con S. Joan, 
Sanó al pobre enfermo y con muy poco 
afán: 

Salud dio en limosna , no habiendo otra 
cosa, 

Y al lumbral llegamos , no mas , que 

no se osa 

Christiano atrever ; á mas deatro entrar^ 



64 Viage á Jerusalcm 
Que hay pena de muerte ó de renegar, 
Quien entra al gran Templo , que es co- 
sa preciosa. 

Vimos otra puerta primero que 
aquella, 

De las puertas doce , del Patio del 
Templo, 

Y en no ser Misterio , yo no lo con- 

templo, 

Más de parecerme , ser cosa bien bella: 
El Patio es gran Plaza , y en medio es- 
tá en ella 
Aquel Real Templo , que es Mezquita 
agora, 

Y hay otro, no menos, de nuestra Señora, 
Do fue presentada , que al cabo está 

della. 

¡ O Iglesias preciosas , que asi estáis 
puestas 

En poder de Infieles , siendo tan benditas, 
De Templos Sagrados , tornados Mez- 
quitas, 

Do tiene el demonio sus plantas tras- 
puestas ! 



de Joan del Encina. 6$ 
Las puertas dexando pasado ya de es- 
tas, 

Entré en una calle , con mucha tristura, 
Que oy dia se dice la cal de Amargura, 
Por do vino Christo con la Cruz 
acuestas. 

Debajo un arquillo , que vimos alli, 
Pasó Jesu-Christo cargadp muy bien, 
Diciendo á las Hijas de Jerusalém: 
Llorad sobre vos , y no sobre mí, 
Que dias «vernán , que diréis asi: 
Benditas aquellas , que nunca engen- 
draron 

Sus vientres , y tetas , que no amaman- 
taron: 

Y ( ¡ ó ! ) Montes , collados , cubridnos 

aqui. 

PROSIGUE. 

En aquella calle las ¿asas estaban, 
Si bien se me acuerda , del Rico Ava- 
riento, 

Y Simón Leproso, do vertió el un- 

güento 

E 



66 Via ge á Jerusalém 
La muger por Christo , de quien mur- 
muraban: 

Y en una calleja , otras se mostraban, 
Que fueron de Herodes , muy mucho 

mas bellas; 

Y alli , ciertamente , no entramos en 

ellas, 

Ni en unas , ni en otras , que Moros 
moraban. 

Y en otra calleja , que está de esta 
parte, 

Un cierto edificio quadrado hemos visto, 
Do dicen que fue flagelado Christo, 
Que en Bobeda es hecho de leño , en 
cierta arte; 

Y porque á quien le.a mejor desenarte, 
Maguer que no sea cortés el vocablo. 
Yo digo , que sepan , que está como 

Establo, 

Y es un dolor verlo , que el corazón ' 

parte. 

Tornando á la calle de alli principal, 
Yendo algo adelante por la misma calle, 
Entramos en casa do aquel Almiralle, 



de Joan del Encina. 67 
Que en Jerusalém es el Mayoral; 

Y tiene á la entrada primero un Corral, 
Que por él entrando á la man derecha, 
Hay dentro otra casa , que es casi des- 
hecha, 

Que fue de Pilato , y agora no es tal. 

Y sobre la calle , sale de ella un ar- 
quillo, 

Con una ventana , por cima del lomo, 
Do dicen , que dixo Pilato : Ecce Homo; 
Las quales palabras oyendo me humi- 
llo: 

Y asi deben todos hacer en oillo, 
Como al Verbum Caro > darle reve- 
rencia, 

Pues siendo Dios puro , tomó nuestra 
esencia 

De un ser en persona , mas no en con- 
fundillo. 

De alli yo saliendo , llegué á una 
placeta, 

Y entré en una Iglesia , que es tam- 

bién Mezquita, 
Do nació la Madre de Christo bendita, 
E 2 



68 Via ge á Jerusalém 
A do está so tierra una Capelleta: 
Alli nació , cierto , la Virgen perfeta, 
Según que lo tienen ya todos de coro, 

Y alli le celebra el Turco y el Moro 
Su Natividad , aunque es otra Seta. 

Y desde aqui fuimos á la puerta á 

dar, 

Que de San Este van alli la nombraron, 
Por ser cerca dende do le apedreaion, 
A Josafá yendo , queriendo baxar: 
De alli nos hovimos luego de tornar 
Por un callejón á ver la Piscina, 

Y el Lugar del Pasmo , que es cosa 

Divina, 

Do vino la Virgen á se traspasar; 

Y do al Cirineo por fuerza tomaron, 
Que á llevar la Cruz á Christo ayudó; 

Y á do la Verónica el paño le dio, 
Que alli las faciones del Rostro queda- 
ron: 

Y esto es bien cerca , de do á Christo 

mostraron 

Al Pueblo desnudo , y al arquillo di- 
cho, 



de Joan del Encina, 69 

Y á mas Estaciones oy pongo entre- 

dicho, ' 

Pues mas este dia no se visitaron. 

TORNA A PROSEGUIR. 

De Agosto á los ocho , ya Lunes , de 
dia, 

Después de ayuntados en Monte Sion, 
Fuimos á Bechania , que tres millas son 
De Jerusalém , por áspera via: 
Vecinos muy pocos alli agora había, 
Que en tiempo de Marta muchos mas 
eran; 

Lugar , que Chrístianos y Moros ve- 
neran, 

Que alli está el Sepulcro de Lázaro oy 
dia. 

El Sepulcro , digo , do fue suscitado, 
Que el otro en Marsella se dice que 
está, 

El qual , nos conviene dexar ora allá, 

Y seguir la materia que habernos to- 

mado: 

Del Sepulcro yendo á lo despoblado, 

£3 



yo Vi a ge d Jerusalem 
Están en triángulo, fuera á la vía, 
Las casas que fueron de Marta y Ma- 
ria, 

Y el lugar do á Christo hallaron sen- 

tado. 

También otra casa de Simón Leproso 
Estaba aquí cerca , según parecia, 
Que en la Ciudad , una y otra aqui 
tenia, 

Para su labranza , deleyte y reposo: 
En una y en otra de ungüento pre- 
cioso 

Al Redemptor Christo , Maria sirvió, 
Los Pies en la una llorando le ungió, 
La Cabeza en la otra , con zelo amo- 
roso. 

Alli donde fue la casa de Marta, 
Un montón de piedras está solo hecho, 

Y á Mágdalo vimos caído y deshecho, 
De forma , que en verlo , da compasión 

harta: 

Y porque de aqui , bien guiado , parta, 
Me quiero tornar por Monte Olivete, 
Por ver Estaciones otras mas de siete, 



de Joan del Encina. 71 
Para encomendadas también á esta car- 
ta. 

Ante de llegar á la cumbre de él, 
Está Bethfage , de alli media milla, 

Y encima ha quedado sola una Capi- 

lla, 

Señal de la Iglesia , que habia alli en 
él: 

En el Monte digo , do todo Fiel 
Creer debe cierto subir Christo al Cielo, 

Y el Moro lo cree , con cierto repelo 
De un gran desvario de yerro cruel. 

Muy claro confiesa qualquier Moro 
perro, 

Que Christo á los Cielos subió desde 
aqui, ; 

Y que el Pie derecho , sañalado alli, 
Quedó en una piedra , mas dura que 

hierro, 

Según que es verdad : mas da' en un 
gran yerro, 

Que dice , que Jüdas fue el crucifi- 
cado, 

Y no morir Christo , ni haberse empicado 

E 4 



72 Via ge d Jerusalem 
El traydor de Judas , que aqui fue en 
un cerro. 

Detrás de este Monte , un quarto de 
milla, 

Y aun creo que menos , queda Galilea, 
No la que es Región , mas la que es 

. Aldea, 

De quien habló el Angel , y aun no 

sé si es Villa: 
Bajando la cuesta toda la quadrilla, 
Acia Josafá fuimos paso quedo, 
A do el Pater noster se hizo , y el 

Credo 

Tras unas paredes , que aun fueron Ca- 
pilla. 

Y una casa queda atrás , que es 
Mezquita, 

Do está el Monumento de Santa Pe- 

\ lagia, 

Y es bien , que se ponga aqui en mi 

Tribagia, 

Pues que en via santa , fue Santa y ben- 
dita: 

Luego mas abaxo está una Mesita, 



de Joan del Encina. 73 
Que Osario parece de agora , y no 
viejo, 

Do fue (ya pasado un Olivarejo) 
Por Quisto llorada la Ciudad aflicta. 

Y mas adelante , baxando ya el Va- 
He, 

Antes del Sepulcro de nuestra Señora, 
Vimos la Espelunca , dq Christo al Pa- 
dre ora, 

Que del uno al otro vá sola una ca- 
He, 

Do el Huerto sería , según es su talle: 

Y á do le prendieron y quedó su gente, 
De aqui está bien cerca ; y lo que mi 

mente 

Comprende del sitio , no es bien que 
lo calle. 

VA INFIRIENDO. 

En mi pensamiento yo tengo opinión, 
Sobre Josafá, que está abierto el Cielo, 

Y sobre el contorno de todo aquel suelo 
De Monte Olivete , do fue la Aseen» 

sion: 



74 Viage d Jerusalém 

Y al pie , fue en el Valle , también 

la Asumpcion: 

Y á do San Estevan el Cielo vio abier- 

to, 

Que todo está cerca , y aun cerca fue el 
Huerto 

Do Christo hizo al Padre la su Ora- 
ción. 

Y en Josafá mesmo juzgados serán 
Los vivos y muertos , en fin ya del 

Mundo, 

Los malos dañados irán al profundo, 
Los buenos al Cielo de aqui subirán: 
Asi que los Cielos abiertos están, 
Aqui donde digo , según que sospecho, 
Frontero al parage de aqueste derecho, 
Por estas razones , que aqui i puestas 
ván. 

Y aun no de aqui lexos se puede 

decir, 

Ser donde Jacob , dicen , que dormía, 
Quando por la Escala los Angeles via 
Del Cielo baxar , y al Cielo subir: 
Por mas brevemente poder concluir, 



de Joan del Enana. 75 
Digo , que del Cielo aqui está la puer- 
; ta, 

O está en esta parte su frontera abierta, 
Según que se puede muy bien presu- 
mir. 

Y en estos contornos, no lexos de 
aqui, 

Según la grandeza , que al Cielo se 
da, 

Y en el breve espacio que la tierra 

está, 

Zenith habrá abierto, pareceme á mí: 
Si bien se contempla , razón quiere asi, 
Que alli donde Christo fue transfigu- 
rado, 

Nació y Encarnó , y fue Baptizado, 
Los Cielos abiertos deben ser alli. 

FINALMENTE INFIERE. 

Asi que si al Cielo podemos dar 
puerta, 

( Demás de la Virgen , que es puerta 

del Cielo) 
Frontero la demos aqui de este suelo, 



y 6 Viage d Jerusalém 

Pues fue tantas veces esta parte abierta: 
Mas ora tornando á la que es mas 
cierta, 

Baxados del Monte , que al Valle ve- 
nimos, 

La Iglesia y Sepulcro de la Virgen 
vimos, 

Adonde fue puesta , después de ya 
muerta. 

TORNA A PROSEGUIR* 

Qualquiera , que quiera al Sepulcro 
entrar 

De nuestra Señora , do fue la Asump- 
cion, 

Baxando un escala de escalón á esca- 
lón, 

Quarenta escalones , y aun ocho ha de 
andar, 

Do están los Sepulcros , antes de baxar, 
De Joachim uno , y otro de Santa Ana; 
Y aquel de la Virgen , Reyna Sobe- 
rana, 

Está en lo mas baxo , y encima un 
Altar. 



de Joan del Encina. y y 
En medio una Iglesia , que es toda 
una Nave, 
Está una Capilla asaz bien pequeña, 
Do está aquel Sepulcro , que es creo 

que en peña, 
Cubierto de marmol , porque no se 
sabe: 

Entrar dentro en ella , es cosa suave, 

Y hay Lamparas dentro veinte , ó vein- 

te y dos: 

Christianos y Moros alli van por Dios, 

Y unos tienen una, y otros otra llave. 

En fin , no dexamos alguna Estación 
Por estas entradas , de andar bien á ver: 
Aquel mesmo dia , después de comer, 
En torno tornamos de Monte Sion, 
A las que en el Valle de Siloe son, 
Con sus comarcanas , y desde su Fuente 
Hasta Josafá , do está agora un Puente, 
Donde entre ellos entra Torrente Ce- 
drón. 

Aquesto es frontero del Aurea Puerta, 

Y aqui pasó Christo , por donde pa~ 

sanios 



78 Viage d Jerusalém 

Y alli entró por ella el día de Ramos, 

Y es ora murada , que nunca está 

abierta. 

Christiano , que pasas la Puente , des- 
pierta, 

Y aviva el sentido : contemple tu alma, 
Que alli estuvo el Leño de Cedro ó 

de Palma, 
Que fue Cruz de Christo , vida y sa- 
lud cierta. 

PROSIGUE. 

Salió Jesu-Christo de Monte Sion, 
Habiendo en figura cenado el Cordero, 

Y vino á pasar por este Madero, 
Según que se dice , pasando el Cedrón: 
Cordero fue manso , que obraba Pa- 
sión, 

Mostró mansedumbre á mil vituperios, 
Mas yendo adelante por otros Mis- 
terios, 

Me voy al Sepulcro del lindo Absalón. 



Pasado del Puente luego á man dere- 
cha, 



de Joan del Encina. 79 
Yo vi su Sepulcro , yendo el Valle 
abaxo, 

Y el de Zacarías , y á do se retraxo 
Santiago el Alfeo en su jura estrecha: 

Y dende en tres tiros ó quatro de fle- 

cha 

Está Hacéldama , con sus nueve bocas, 
Adonde se entierran personas ya pocas, 
Que aquel que no es pobre , alli ya 
no se echa. 

La casa que nombran de aquel mal 
Concejo, 

Adonde fue Judas á vender á Christo, 
Estar mas arriba de abaxo hemos visto, 
Que ser edificio parece bien viejo; 

Y allá no fue nadie de nuestro con- 

sejo, 

Por no apartarse de la compañia; 

Y vimos la Fuente , do Santa María 
Lavaba los paños de su Parvulejo. 

Atrás me dexabá , que vimos dos 
Cuevas, 

La una , do Pedro sembró sus gemidos, 
La otra , do estaban los. otros metidos^ 



8o Viage á Jerusalem 
Después que supieron de Christo las 
nuevas: 

¡ O tú , Peregrino , que tal via llevas, 
Contempla , contempla con mucho do- 
lor, 

Qué tal estaría la grey sin Pastor ! 
Razón es , que en verlo , doler tú te 
debas. 

PROSIGUE. 

Y mas adelante de aquel mesmo 
lado, 

Hallamos un árbol , bien como moral, 
Muy verde y sin fruto , debaxo del 
qual, 

Dicen , que á Isaía han , cierto, aser- 
rado: 

Y vimos el Pozo de Jacob muy nom- 

brado, 

Y también la Fuente del nombre del 

Valle, 

Con agua no mucha , y es mucho que 
se halle, 

Que en mucho , otra tanta no habernos 
hallado. 



de Joan del Encina. 81 
A nueve de Agosto , Martes , otro 
dia, | 
Partimos , bien tarde , de Jerusalém; 
Llegamos ya casi de noche á Belém, 
A do parió á Christo la Virgen María: 
De Jacob la Torre vimos en la via, 

Y á do majadaban las sus greyes de él, 

Y adonde el Sepulcro era de Raquel, 
Mas no entró allá nadie de la, compa- 
ñía. 

Después de llegados al dicho lugar, 
En el Monasterio nos aposentamos, 

Y en toda la noche jamás no paramos 
De andar por Misterios á los visitar: 
¡O única Virgen, Madre singular! 
Del Parto y Pesebre , quién dirá el Mis- 
terio, 

Que aunque en tierra yace , y en tal 

Monasterio, 
Arriba en el Cielo debria de estár. 

La Iglesia es muy bella , de bellas 
colunas 

Y marmores lindos, mas no qual con- 

viene, 

F 



8 a Via ge d Jcrusalcm 
Que bien tan preciso , ningún precio 
tiene, 

Y á cosas tan altas igualan ningunas: 
Ningunas mudanzas , tormentas , for- 
tunas 

Podrán estinguir tan viva memoria; 
Los mesmos Infieles le dan mucha Glo- 
ria, 

Y vienen á honrarla vegadas algunas. 

De Belém , Tierra Santa , Tierra de 
Judéa, 

Del Mundo Aduana , de Tesoro Mi- 
na, 

Un fon, digo, rico de gracia Divina, 

Y en dignidad grande , por chica que 

sea, 

Poblada primero de la gente Hebrea, 

Y agora de Moros y pobres Cristia- 

nos, 

Vecinos trecientos terna de villanos, 
De Principes joya , tornada es Aldea. 

Y aun su Monasterio está destruido, 

Y no como Elena , cierto , lo dexó: 
Alli visitamos , do Christo nació. 



de Joan del Encina. 83 

Y á do estuvo echado , después de na- 

cido, 

Y adonde de lexos habiendo venido 
Con Don , le adoraron , aquellos tres 

Reyes, 

Y asi los Pastores , dexando sus greyes, 
En un diversorio so tierra metido. 

La Iglesia está encima , y debaxo es- 
tá de ello 
Aquesta Espelunca , del Pueblo remota, 
Que es ora Capilla no poco devota, 
Y, cierto, muy mucho, y no menos bella: 
Subiendo una Escala de las que hay 
en ella, 

Que sube á la Iglesia , vimos un Al- 
tar, 

Do circuncidado fue en aquel lugar 
El Verbo Encarnado de Virgen donce- 
lla. 

El Altar Mayor de este Monasterio, 
Aunque es de Latinos , los Griegos lo 
tienen, 

Do dicen su Oficio , y alli van y vie- 
nen, 

F 2 



84 Viagc d Jerusalcm 
Maguer que a los nuestros parece im- 
properio: 

No hay aqui Capilla , que esté sin Mis- 
terio, 

Que Santo Eusebio aqui se enterró: 
La Biblia, Hieronymo , aqui trasladó, 
Teniendo al servicio de Dios Desiderio; 

Y asaz cuerpos Santos de gente ino- 
cente 

Aqui se enterraron , en esta Capilla; 

Y habiendo pasado aqui la Vigilia, 
Al Alva partimos el dia siguiente, 
Que fue á diez de Agosto también del 

presente, 

Partimonos todos , y fuimos á dar, 
A do los Pastores oyeron cantar 
La Gloria in excelsis , por nueva exce- 
lente. 

Montaña Judéa fuimos de alli á ver, 
Verdad es , que algunos atrás se vol- 
vieron, 

Que entraba ya el dia , y el calor te- 
mieron, 

Y , cierto , tenían razón de temer. 



de Joan del lancina. 85 
Alli vimos , do fue Joan á nacer, 

Y á do el Benedictas compuso su Pa- 

dre, 

Y adonde la Virgen visitó á su Madre, 

Y á do la Magníficat fue á componer. 

A comer tornamos á Jerusalém, 
Pasado del dia mas de la mitad, 
Con calor , cansancio y aun hambre, 

en verdad, 
Que habíamos gana de reposar bien: 
Habiendo venido con los de Belém, 
De seis en seis millas , y al tornar des- 
pués, 

Agora una menos , que son veinte y tres, 
Sus cuentas sumando , que claras estén. 

A once de Agosto , tornamos á en- 
trar 

Al Santo Sepulcro , y fue de manera 
La entrada segunda, como la primera, 

Y á doce salimos antes de yantar: 

Y al Jordán partimos , después de cenar: 

Y arras nos tornamos luego de Betania, 
De miedo los unos , y otros por ziza- 

nia, 

F 3 



86 Via ge d Jerusalém 
Achaques poniendo , por dexar de an- 
dar. 

El Sábado á trece , ya tarde , vol- 
vimos 

A nuestro camino , con muy buena 
guarda, 

Y el Señor Gaceli , con nos en reguarda, 
Lo mas de la noche todos anduvimos: 
Ya cerca de Hierico un poco dormimos, 
De modo , que fuimos al Alva al Jor- 
dán, 

Alli donde á Christo baptizó S. Joan: 
Después de bañados , luego vuelta di- 
mos. 

En el Val de Hierico , luego en la 
entrada, 

Una casa está , la qual ser decían 
Del Ciego , que dicen , que era Secus 
mam, 

A Christo clamando yendo de pasada, 

Y es toda una Vega de Montes cer- 

cada, 

Y un Valle muy ancho , muy llano 

y muy luengo, 



de Joan del Encina. 87 
Que propio semeja , si buen viso tengo, 
La Vega en España > que vi de Gra- 
nada. 

De lexos se vee á la man derecha, 
Un peñascal alto , que al Monte se 
ataca, 

Adonde Hieronymo y la Egypciaca, 
Algún tiempo , dicen , hacer vida es- 
trecha; 

Y aun alli parece , que debe estar hecha 
A cada qual de ellos su Iglesia y Ca- 
pilla; 

Mas ya de estas cosas , por gran mara- 
villa 

Hay una memoria , que no esté des- 
hecha. 

Y en esta ladera , allá mas arriba, 
Un poco del Valle ocupa el Mar Muer- 
to, 

Adonde Sodoma y Gomorra de cierto, 
Hundidas , no vieron nacer cosa viva; 

Y á do el Jordán entra , alcanza y ar- 

riba, 

Maguera que nace del Líbano Monte: 

F4 



88 Via ge d JerusaJem 
Aqui también corre de Elíseo el Fonte, 
Con furia , que á veces molinos der- 
riba. 

Y el Monte es aqui de la Quaren- 
tena, 

Do Christo ayunó los quarenta dias; 

Y á la man izquierda tomando las vias, 
Al pie de la Sierra jaz la Fonte amena: 

Y alli reposamos , do la Fuente es lle- 

na; 

Y enmedio la siesta , después que comi- 

mos, 

De mas de docientos , no veinte subi- 
mos 

El Monte á peligro , con sobra de pena. 

El Monte es bien alto , la via fra- 
gosa, 

Y tan empinada , y en tal precipicio, 
Que de la caída no es poco el indicio, 
Subida y baxada es asaz peligrosa: 
Después que baxamos , sin mas hacer 

cosa, 

A Jerusalém tornamos la via, 
Que ya caminaba nuestra compañía: 



de Joan del Encina, 89 
Quien ha de andar mucho , muy poco 
reposa. 

Domingo , á catorce , muy noche, tor- 
namos 

A Jerusalém , á nuestra posada, 

Y otro dia era la Asumpcion Sagrada 
De nuestra Señora , la qual festejamos: 
Alli su Sepulcro todos visitamos, 
Christianos y Moros á mí sobre tí; 

Y este dia tarde salimos de alli, 

Y al Sepulcro Santo otra vez entramos. 

Asi que al^ Sepulcro de nuestro Señor, 
Según es costumbre , entre veces tres, 
A seis , once , y quince de Agosto , que 
es mes, 

Que aún hace allá entonces no poco 
calor: 

¡ O felicidad de tal pecador, 
Que tal alcanzó en su vida ver ! 
¡ O causa muy gran de lloro y placer, 
Pesar y alegría , deleyte y dolor ! 

Martes , diez y seis , después que sa- 
limos, 



90 Viage d Jerusalém 
Pensando en la tarde podernos partir, 
A mas Estaciones no curamos de ir, 
Ni en cosas ningunas otras entendimos: 
A los diez y siete , Miércoles , parti- 
mos, 

Después que yo dixe mi Misa primera: 
Partimos bien tarde , que noche ya era, 

Y otro dia á Jafa de noche venimos. 

Viernes , diez y nueve de Agosto, 
embarcamos, 

Y fuimos á vela á los veinte y uno; 
Lo mas con mal tiempo contrario , im- 
portuno, 

De Jafa á Venecia , quando nos torna- 
mos: 

Dos meses y aun mas , al volver , tar- 
damos, 

Con veinte y dos dias , en Chipre de 
Escala: 

Asi que pasando buena vida , y mala, 
El santo Viage del todo acabamos. 

Viage es muy santo , mas muy tra- 
bajoso 

De espíritu y cuerpo , de esfuerzo y de 
fuerza: 



de Joan del Encina. 91 
Qualquiera desmaya , si Dios no le es- 
fuerza, 

Y muchos lo dexan , por ser muy pe- 

noso, 

Mayormente pobres , que es algo cos- 
toso, 

Y al poco dinero qualquiera va pigro; 

Y cierto es Viage de mucho peligro, 
En tierra y en gente , y en Mar , pe- 
ligroso. 

Peligro en la tierra seca y calurosa, 
Peligro en la gente Pagana é Infiel, 

Y mas en los Arabes , gente cruel, 
Que salen á pasos de tierra fragosa, 

Y matan y roban , y no dexan cosa, 
Que no la destruyan , do quiera que 

llegan: 

Peligro en la Mar , los que la navegan, 
Podrán bien decir , quanto es peligrosa. 

Peligro en resultas de vueltas de 
Luna, 

Peligro en refriegas de vientos contra- 
rios, 

Peligro en la calma teniendo Corsarios, 



92 Viage d Jerusalém 
Peligro en tormenta y en grave for- 
tuna, 

Peligro de incendio , que es mas que 

ninguna, 

Y en lexos de tierra , abrirse la Nave, 
O dando al través , ó que se destrave, 

Y embarcan la vida , no habiendo mas 

de una. 

¡O quánto trabajo , que pasan en 
Mar, 

Mayormente aquellos , que el Mar mal 
les hace; 

Y quán mal que sabe , y quanto des- 

place, 

Salidos á tierra , tornarse á embarcar ! 
!No puede creerse , ni menos pensar, 
Allende el peligro , dexandolo á parte, 
Dexando de Luna , dexando de Marte, 
Lo que un Peregrino se pone á pasar. 

Del nuestro Marqués yo soy buen 
testigo, 

Que andaba con él las mas de las veces, 

Y si es mucho el ruido , muy mas son 

las nueces, 



de Joan del Encina. 93 
Que este Viage sufrió , mas que digo: 

Y él tuvo , y buscaba muy menos 

abrigo 

Que yo, ni que nadie, y aun menos 
descanso; 

Y andaba en pobreza , humilde y muy 

manso, 

Y allá ningún suyo trahía consigo. 

De ocho criados , que fueron con él, 
Sin seis que quedaron en Padua y Ve- 
necia, 

De nadie se sirve , servirse desprecia, 
Ninguno le place , que se acueste á 
él: 

Qualquier gran Señor tomar puede de 
él 

Egemplo , en Viage de tal calidad, 
Que sepa , á qué sabe paciencia , hu- 
mildad, 

Y ser asimismo á veces cruel. 

Señor en el Mundo , que mas que 
este sea, 

En lo que promete , cumplido , cumplir, 
No creo ninguno se pueda decir, 



94 Viage d Jerusalém 

Y aquesto sin duda qualquiera me crea: 
En satisfacer servicios se emplea, 

Y no recibirlos sino por pagarlos, 

Y en tales lugares saber escusarlos, 
Que espejo es no chico , do el Grande 

se vea. 

Del Marqués muy noble , gran Ade- 
lantado, 

Noté yo tres cosas , dignas de notar, 
Que son peregrinas de mucho estimar, 

Y mas en quien debe ser tanto esti- 

mado: 

Que mas estimaba haberle Dios dado 
Deseo efectivo de tan gran Viage, 
De tales quilates de peregrinage, 
Que no las riquezas , los bienes y es- 
tado. 

También muchas veces le via decir, 
Diciendole el daño y el gran mal que 
habría 

De ser conocido , que en nada tenia 
Lo que le podría por ello venir, 
Maguer que supiese mil veces morir, 

Y que le esperaban de cierto los Moros, 



de Joan del Encina. 95 
Por mil muertes darle , y haber de él 
tesoros, 

Que no dexaria de tal vía ir. 

¡ O grandes dos cosas , y mas la tercera, 
Hacer decir Misas por sus enemigos, 
Como por parientes y caros amigos! 
Bondad estremada , virtud verdadera, 
Nobleza notoria, de dentro y de fuera, 
Que al noble linage muy mas enno- 
blece, 

Y al que es gran Señor , muy mas en- 
grandece, 

Tan santo Viage del Cielo es carrera. 

E XCLAMACIO N. 

\ O ignominia de Reyes Christianos ! 
Perdónenme , cierto , que me desentono^ 
Mas yo por Christiano , jamás les per- 
dono 

La injuria que sufren de perros Paganos: 
Soldán , ó Gran Turco , que tenga ea 

sus manos 
Los grandes Misterios de Jerusalém» 
Montaña Judéa , Bethania , Belésn 3 



96 Viage d Jerusalém 
Jordán , Nazarét , con sus ritos vanos, 

Y todo el restante de la Tierra Santa 
Estar en poder de aquellos Infieles, 
De Dios enemigos , perversos , crueles, 
El Cielo, la Tierra, y el Mar aun se 

espanta: 

De nuestra fiojura y poquedad tanta, 
Los mismos Paganos se burlan de nos, 
Que tienen la tierra do fue nuestro Dios, 
Y nadie á cobrarla se mueve ó levanta. 

Y , cierto , no es mucho de la recobrar, 
Sus Moros son pobres , inermes , mez- 
quinos, 

Que poca mas gente , que los pere- 
grinos, 

A Jerusalém podrían tomar: 
El caso es , poderla saber conservar, 
Por el poder grande del Soldán y Turco, 
Mas yendo en la tierra labrando buen 
surco, 

Podrá lo sembrado buen fruto llevar. 

Pequeña Ciudad es Jerusalém, 
A lo que parece , que dos mil vecinos 



de Joan del Encina. 97 
No creo que tenga, y aun harto mez- 
quinos, 

No gente de guerra , ni de ningún bien, 
Ni vemos vestigios , que muestras nos den 
Del tiempo pasado , de muy gran 
Ciudad; 

Y ha sido nombrada por su Dignidad, 
Asi como ha sido la chica Belém. 

No dudo haber sido , en tiempo pa- 
sado, 

Jerusalém grande , según dicen todos, 
Mas cierto no veo maneras ni modos 
De grandes grandezas , de lo que haya 
estado, 

Y puede ser bien haberlo causado 
Las destruiciones , que en ella han ve- 
nido; 

Las quales , sin duda , tan grandes han 
sido, 

Que piedra con piedra no ha , cierto, 
quedado. 

En mas tengo agora , que está , co- 
mo está, 

Que no de primero , que fue , lo quo 
fue, 

G 



98 Via ge d Jerusalém 
Pues siendo enemigos de la nuestra Feé, 
Ninguna memoria debiera haber ya: 
A sus adversarios aun Dios gracias da, 
Que gana les venga de guardar sus 
cosas, 

Y aun ellos las tienen también por 

preciosas, 

Mayormente alguna , do su Pueblo va. 

Los Moros y Turcos veréis cada 
hora 

Mostrando gran gana de servir á Dios, 
Con gran devoción , asi como nos, 
Entrar al Sepulcro de nuestra Señora; 

Y á Belém visita la preñada Mora, 

Y el Moro , que quiere pasar á la 

Meca: 

Si alli no llegase , se cree , que peca, 

Y al Monte Olívete también mucho 

honora. 

La casa de Meca , si en nuestro poder 
Viniera algún tiempo , no hubiera me- 
moria 

De donde ella fue , ni su falsa gloria 
Pudiera haber modo de permanecer: 



de Joan del Encina. 99 
La verdad ño puede jamás perecer, 
Ni lo que es mentira podrá durar, 
Ni al justó ni al Santo , se debe dudar, 
Que solo un cabello se puede perder. 

¡ O Pueblo Judayco , de mala inten- 
ción, 

De falso proposito , qual nunca vi, 
Niegas los Misterios obrados en tí, 
Que fueron efeto de la Redempcion! 
El Turco y el Moro con veneración, 
Visita á Belém , do Christo nació, 

Y á Monte Olívete , do al Cielo subió, 

Y la Virginal Tumba , do fue la 

Asumpcion. 

¡ Y tú , Rabí falso , de falso visage, 
Te engañas falsando las tus profecías, 
Que esperas , que aun deba venir el 
Mesías, 

Habiendo venido , y aun de tu linage, 
Por dar fin en paz al santo Viage, 
No entremos mas dentro de esta materia, 
Que cada qual suele decir de la Feria, 
Et cutera y y cierto mi peregrinage. 



Ga 



ioo Viage d Jerusalém 
Si las Estaciones de la Tierra Santa 
Hubiese yo todas aqui de contar, 
Sería una cuenta de nunca acabar, 
Que en solo pensarlas su cuento me es- 
panta: 

Mi cálamo , pluma , no escribe ni canta, 
Sino solo aquello , que mis ojos vieron, 
Y aunque otros escriban también lo 

que oyeron, 
Tomar yo licencia , no quiero aqui 

tanta. 

En fin , concluyendo , sumando las 
cuentas, 

Ninguna menguado , ni yendo de sobra, 
Cerrando la suma de aquesta mi Obra, 
Del todo y la parte , mis partes con- 
tentas, 

Debaxo se encierra de coplas docien- 
tas, 

Con sin trece , que son del Preludio: 
Si faltas llevare , por faltas de estudio, 
Quien mas ha estudiado , me escuse 
de afrentas. 



DEO GRATIAS. 



de Joan del Encina. 



roí 



ROMANCE 

Y SUMA DE TODO EL VIAGE 
de Joan del Encina. 

YO me partiera de Roma 
Para Jerusalém ir, 
Fuerame para Venecia, 
Por mejor via seguir,, 
Que de alli los Peregrinos 
Cada año suelen partir: 
Embarquéme en fin de Junio, 
Por mi Viage cumplir. 
Dimos vela , el primer dia 
De Julio , sin diferir; 
Pasamos por Costa de Istria, 
Comenzando á proseguir. 
Tomamos Puerto en Roviño, 
Por provisiones pedir, 
Do las mas de las mugeres 
Nacen cojas , sin falir; 
Y á do la Virgen Eufemia 
Se viniera á transferir. 
Todo el Golfo de Venecia 
G3 



io2 Via ge a Jerusalcm 
Fuimos después , sin surgir: 
Dalmacia y Esclavonia 
Pasamos , sin mas sentir, 
Do Hieronymo naciera, 
El de muy alto escribir; 

Y á do está Zara , que puede 
Con qualquiera competir: 
Donde á Simeón traxeron 

Y á Anastasia , á sepelir, 

Y á Chrysogono con ella, 
Por su amor no dividir. 
También es ahí cerca Espola, 
Gran Ciudad en presumir, 
Do está la Torre de Orlando, 
Si la habéis oído decir, 

De do no pasó Alexandro 
A mas tierras proseguir: 
Llamóse Señor del Mundo, 
Por gran parte conquirir. 

Y á Albania costeamos, 
Que es gente de mal vivir, 

Y en pasar siempre adelante, 
No dexamos de insistir, 
Hasta el Zanto , do surgimos, 
Por refresco recibir, 

Que es de Grecia Isla y buena, 



de Joan del Encina. 103 
Para fruto producir. 
Del Archipiélago , parte 
Nos cupo de pertransir, 
Que de Islas está lleno, 
Que es peligro entre ellas ir. 
De las quales los Poetas 
No poco suelen fingir, 
E por la Isla pasamos 
Del Cirogo ó de Cetrir, 
Do Páris robó á Elena, 
Que fue á Troya el destruir. 
Vimos la muy fuerte Rodas, 
Impugnable en combatir, 
Que basta al poder del Turco 
Ella sola resistir; 

Y aun le hace de contino 
Muy muchos daños sufrir. 
La Morea y la Turquía 
Se pasaron , sin sentir, 

Y el Golfoa de Setelias, 
Que á veces suele rugir, 

Do Santa Elena echó el Clavo, 
Por la tormenta evadir. 
Desque la Siria ó Suria 
Se comienza á descubrir, 
En viendo la Tierra Santa, 
G4 



104 Viage d Jerusalém 
De placer veréis plañir, 

Y todos , Te Deum laudamus. 
Comenzamos á decir. 

Dia de Santa Ana , en punto, 
Fuimos á Jala á surgir, 
Playa muy brava y desierta, 
ISo tiene do se cubrir. 
Seis dias alli estuvimos, 
Sin reposar ni dormir, 
Que estábamos á peligro 
De al través tierra envestir. 

Y al tiempo recio temiendo, 
De no poder resistir, 
Sobre el Ancora esperando 
Hasía recaudo acudir, 

Que embiamos por licencia, 

Para por tierra salir. 

E el Guardian de Sion, 

Que nos venga á recebir, 

Que él nos lleva y él nos trahe, 

Por do quiera que hemos de ir. 

Acabo de los seis dias, 

Acabaron de venir 

El Guardian y el Gaceli 

De Rama á nos conducir, 

Con gente para guardamos, 



de Joan del Encina. 

Y siervos para servir, 
Con asaz cabalgaduras, 
De alquiler para partir. 
Mas ( allende de la paga ) 
Sin podernos eximir, 

Los Mucaros, que nos llevan, 
Nunca dexan de pedir. 
Ibamos mas de docientos 
Peregrinos , sin mentir, 
En rengle , todos por orden, 

Y el Guardian á regir. 
Miércoles , á tres de Agosto, 
Fuimos á Rama á dormir, 

Y á media noclie , tornamos 
A nuestra via seguir. 
Caminábamos la noche, 
Que el frescor suele bullir, 
Porque el dia no se puede, 
Que hay calor para morir. 
Como el dia que llegamos, 
Por la jornada cumplir, 

Que dos ó tres , con la siesta, 
Vimos , en muerte incurrir. 
En fin , á quatro de Agosto, 
Sin mas ya lo diferir, 
En Jerusalém entramos, 



io6 Vi a ge á Jerusalém 
Tras mil trabajos sufrir; 

Y todo bien empleado, 
Por tanto bien conseguir, 

Y ( en' cosa tan deseada 
El deseo ya, cumplir. 
Luego á Monte Sion fuimos, 
Por el Guardian seguir, 

Y en el Monasterio entrando, 
Cenamos , sin de él salir. 
Después al Patriarcado 
Fuimos , la noche á dormir, 

Y otro dia de mañana 
Tornamos á Misa oir, 

Y de Misterio en Misterio 
Comenzamos luego á ir: 
Do Christo cenó y sus doce, 
Antes que fuese á morir: 

Do los pies , bien cerca dende, 
Les lavó , sin resistir: 
A do Pedro fue forzado, 
De también él consentir. 
E fuimos mas adelante, 
Por cierta Escala subir, 
Adonde en lenguas de fuego, 
Su gracia les fue á influir. 
Desque á Tomás con los otros 



de Joan del Encina. 
Se mostró , en su resurgir* 
Mas á do cenó le plugo 
El Sacramento instituir, 
Que en memoria les quedase 
Para dar y recibir: 
Donde yo mi primer Misa 
( Aunque indigno ) fui á decir. 
Siendo de Agosto á seis dias, 
Que eran tres al residir, 
Del Gaceli ya alcanzamos, 
El Santo Sepulcro abrir, 
Adonde entramos tres noches, 
Ciertamente no á dormir, 
Sino á visitar Misterios 
De Christo , y á los sentir, 
Suélese entrar en la tarde, 
Y á la mañana salir: 
Entramos por contadero, 
Sin ninguno se encubrir, 
Que nos cuentan como ovejas, 
Que suelen á extremo ir. 
Entrar al Sepulcro Santo, 
No se puede mas decir, 
De adonde al tercero dia 
Christo quiso resurgir. 
Subir al Monte Calvario, 



io8 Via ge d Jerusalém 
\ O santísimo subir ! 
Adonde muriera Christo 
Por el Mundo redimir: 
Do la Cruz dentro en la peña 
Fueron plantar y engerir. 
¡ O precioso Asiento y Hoyo, 
Quién pudiera asi plañir, 
Que te viera aquellas noches 
De sus lagrimas henchir, 

Y su corazón de angustia, 
Como la peña partir, 

Que al tiempo , que espiró Christo, 
De dolor se vido abrir ! 
Según oy dia se muestra, 

Y es su egemplo de seguir, 
Que en verlo pone deseo, 
De por Dios penas sufrir. 
Vi el Altar Mayor y Coro, 
Que estar , dicen , sin mentir, 
En medio de todo el Mundo, 
Los que bien saben medir, 
Adonde solo los Griegos 

Vi sus Oficios decir: 

E á do Christo apareciera 

A su Madre al resurgir; 

Y adonde á la Magdalena 



de Joan del Encina. 109 
En Hortelano vestir; 

Y también do las Marías 
Vinieron á Christo ungir* 
Misterio primero , y postrero 
A la entrada y al salir. 
Pues otro muy doloroso 
Misterio de referir 

Es , do San Joan con la Virgen 

Se asentó , ya sin sentir, 

Viendo á Christo en la Cruz puesto,, 

De la vida al consumir, 

Do le encomendó á su Madre 

Por hijo , como al vivir, 

Y al Discípulo lo mismo, 
Como á Madre la servir. 
E alli cerca fue , do Elena 
Hizo la Cruz descubrir, 
Que es ora Capilla suya, 
So tierra de asaz sumir, 
Que tiene quarenta gradas 
De baxar y de subir, 

Y á cada lado un Misterio 
De Christo , digno de oir. 
El uno , do le asentaron 
A desnudar y escarnir; 

Y el otro , do echaron suerte^ 



no Viage d Jerusalém 

Y jugaron su vestir; 

Y hay otra Capilla chica, 
Que Cárcel suelen decir: 

E una Piedra al Monumento, 
Do el Angel , al resurgir, 
Asentado á las Marias 
Dixo : JSÍo queráis huir. 

Y aquestos son los Misterios, 
Que aquí vimos incluir. 

En torno de Sion yendo, 

Asaz hay que referir 

De Estaciones que anduvimos, 

No dexando de insistir. 

Vi os , do acabó la Virgen 

La vida de acá cumplir: 

Do los Apostóles juntos 

Se vieron al sepelir, 

Y á predicar por el Mundo, 
Do se fueron á esparcir. 
De David el Monumento, 
La casa de su vivir, 

Y la de Cayfás y Anas, 
Do Christo se vio escarnir, 
Después de vendido y preso, 
Que Judas lo fue á tradir; 

Y en muerte desesperada 



de Joan del Encina. III 
Vino á dar su arrepentir, 
Porque á vera penitencia 
No se quiso convertir. 
También á Hacéldama vimos, 

Y do Pedro fue á plañir; 
Do aserraron á Isaías, 
Por las verdades decir. 
De Siloe y de la Virgen 
Las Fuentes vimos surgir; 

Y el Pozo de Jacob , que dicen, 
Sin aquel dia á mas ir. 

Otro dia á Belém fuimos, 
Do la Virgen fue á parir, 

Y á Christo echar en Pesebre, 

Y con heno le cubrir: 
Do los tres Reyes vinieron 
A le ádorar y servir 

Con Oro , Mirra y Encienso, 
Altos dones de sentir; 
Porque el Oro al Rey conviene, 
Mirra al hombre , al sepelir, 

Y el Encienso á un Dios solo 
Se le debe atribuir. 

Vimos donde á los Pastores 
El Angel les fue á decir, 
Ser nacido el Rey del Cielo* 



ii2 Via ge d Jerusalém 

Y á anunciarles su venir, 
Cantando : Gloria in excelsis, 
Se espantaron de le oir: 
Mas, también ellos vinieron, 

A dones le proferir. 
Vimos , do circuncidado 
Quiso ser , sin resistir, 
Necesidad no teniendo, 
Sino por la Ley cumplir. 
E vimos la gruta ó cueva 
Donde entró , por se encubrir, 
La Virgen con Christo en brazos, 
Quando á Egipto quiso huir, 
Que mandaba el falso Herodes 
Los inocentes morir. 
Vimos Montaña Judéa, 
Que alia trabajamos de ir, 
Donde la Virgen María 
A Isabel fuera á servir, 

Y como á mayor parienta 
Ayudarle en su parir: 

Y el Baptista , do naciera, 
Vimos sin de allá partir: 

E á do el alto Benedictas 
Zacharías lúe á escribir; 

Y el Magníficat la Virgen, 



de Joan del Encina. 1x3 
En su Divino decir: 
Do Isabel se vido en verla, 
Profecías proferir; 

Y todos fueron Profetas, 
Cada qual en su sentir. 

Y á Jerusalém , la siesta, 
Nos tornamos á venir, 
Desque un dia reposamos, 
Por descanso recebir. 

No dexamos de á Bethania 

Y Hierico y Jordán ir, 

Do fue Christo á baptizarse, 

Y otros Misterios cumplir: 
Do ayunó quarenta dias, 

Y hambre y sed quiso sufrir; 

Y del Demonio tentado, 
Fue por él lo consentir. 
Vimos la casa del Ciego, 
Al entrar del Valle y salir, 
Que á Christo con Fe clamando, 
Su ver , vio restituir. 

Y á Monte Olívete fuimos, 
Donde al Cielo fue á subir: 

Y á Josafá , do su Madre 
Fuera asumpta en su morir; 

Y el Torrente Cedrón vimos*, 

H 



1 1 4 Viage d Jerusalém 
Sin agua , seco venir. 

Y el Val de Siloe , junto 
Con Josafá concurrir: 

La Especiosa y Aurea Puerta; 

Y otras, que no sé decir. 
El Templo de Salomón, 
Con todo su circuir; 

Mas aquesto desde fuera, 

Que dentro no osamos ir, 

Que al Christiano , que allá entra, 

No le dexan mas vivir, 

O renegar le es forzado, 

Si no quisiere morir: 

Y aun otros Misterios vimos, 
Bien dignos de referir. 

La calle del Amargura, 

Y el Pasmo , que es de plañir; 

Y á do Pilato , Ecce Homo, 
Salió con Christo á decir, 
Que es en casa del Gaceli, 
Adonde él suele vivir; 

Y adonde fue flagelado 
Christo , por mas le escarnir; 

Y á do la Virgen naciera, 
Do mandó el Gaceli abrir. 
La Probatica Piscina 



de Joan del Uncina. 1 1 £ 
Vimos , mas nos caturir, 
Do el Angel movía el agua, 
Para el enfermo guarir, 

Y otras cosas vimos muchas, 
Que no quiero repetir. 

Las palabras repetidas, 
Suelen fastidio parir, 

Y por ser arriba escripias, 
No las quiero aqui escrebir. 
Asi que todo acabado, 
Tornamos de alli á salir, 

De Agosto á los diez y nueve, 
Para ya nos despedir, 

Y volvimos por San Jorge, 
Por otra via seguir. 
Vimos á Monte de Silo 
Do Samuel se fue á vivir, 
De donde vimos dos Sierras,, 

Y un bel Valle producir; 
Do David mató á Goliath, 

Y le supo bien herir. 

E á diez y ocho llegamos 
A Jafa , noche , á dormir. 
A veinte y uno de Agosto 
Nos tornamos á partii ; , 

Y venimonos á Chipre, 

H2 



1 1 6 Viagc d Jcrusalém 

Y á Famagosta , á surgir, 
Do estuvimos veinte dias, 
Sin de por alli nos ir. 

E á la Cruz del Buen Ladrón, 
En tanto fui yo á subir, 
De donde parece Bafo, 
Ciudad digna de inquirir, 
Do la mas perfecta Venus 
Acertaron á esculpir. 

Y en fin de Septiembre , á Rodas 
Trabajamos en venir, 
Bolteando con la Nave, 

Para el Puerto dirigir, 

Do San Pablo ad Colosenses y 

Dirigía su escrebir. 

Partimos de alli á tres dias, 

Mas no sin arrepentir, 

Que fortuna y gran tormenta 

Andaba por nos hundir; 

Y echónos á Estampalía, 
Do no pensamos guarir: 
Ibamos á dar en tierra, 

Y en gran peligro incurrir, 
Salvo que nuestros clamores, 
Plugo á Dios de los oir. 

Y al Lango de alli escapando, 



de Joan del Encina. 117 
Nos fue suerte á conducir, 
Do Hipócrates fue de Arauja, 
Que es fuerte de combatir, 

Y aun siempre Rodas la manda 
Fortalecer y guarnir, 

Y de continuo procura, 
Con socorro le acudir. 
Vimos Castil de San Pedro 
En Turquía relucir, 

Y hacer cara contra Turcos, 

Y á San Joan muy bien servir. 
Donde Alicarnaso fuera, 

Y Artemisia en su regir, 

Con Tharso , que cerca dende, 
Se muestra su destruir. 

Y en entrando á verlo todo, 
Nos tornamos á salir, 

Y á Lango volvimos presto, 
A luego nos despedir. 

E una tormenta tras otra 

Nos fue á Escarpante á incluir, 

Que fuera en criar á Pallas, 

Y á Prometeo , en parir, 
El qual la primera Imagen 
Hizo de tierra vivir. 

E fuimos cerca de Creta* 



1 1 8 Viage á Jerusalém 
Que Candía suelen decir, 
Do Saturno fue expelido 
De Júpiter por regir. 
Por Costa de la Morea 
Pasamos sin diferir, 
E á Modon atrás dexamos, 
Que á poder de combatir, 
Habiala tomado el Turco, 
Do cien mil hizo morir, 

Y de huesos de Christianos 
Una Torre construir, 

Que de lexos se parece, 
Lastima grande de oír. 
¡ Cosa de mucha tristura, 
Triste caso de sentir ! 
Dia de San Lucas , á Zanto 
Aportamos á surgir, 

Y entre él y Cafalonia 
Por Canal hobimos de ir. 

Y de alli hasta Parenzo 
No paramos al venir, 

Y de Parenzo á Venecia 
Fue el pasage á concluir, 
De donde los Peregrinos 
Se tornaron á esparcir. 
Yo me torné para Roma, 



de Joan del Encina. 
Donde me place el vivir, 
Asi que este mi Via ge 
A Roma torno á finir. 



LAUS DEO 



120 

Se hallaran en la Librería de Luna, 
calle de la Montera , los Libros si- 
guientes. 

Apuntamientos sobre las Leyes de la 
Partida al tenor de Leyes recopiladas, 
Autos acordados , Autores Españoles, 
y Práctica moderna , que escribe el 
Dr. D. Josef Berní y Cátala , Abo- 
gado de los Reales Consejos, y de 
Pobres ; con dos copiosos Indices , uno 
del Texto , y otro de los Apuntamien- 
tos : tres tomos en folio. 

El Penitente mal preguntado del nom- 
bre y lugar de su cómplice , según 
las Bulas de N. SS. P. Benedicto 
XIV. Obra Canónico-Moral necesa- 
ria á los Curas de Almas , Confeso- 
res , Ordenandos , y Penitentes. 

Varón de Deseos , en que se declaran 
las tres vias de lajVida Espiritual, Pur- 
gativa , Iluminativa y Unitiva , ofre- 
cido al aprovechamiento espiritual de 
las Almas devotas por el Illmo. Sr. 
D. Juan de Palafox y Mendoza, Obis- 
po de la Puebla de los Angeles ; obra 



121 

mil á todo genero de personas : un 
tomo en quarto. 

Sueños Morales , Visiones y Visitas de 
Torres con Don Francisco de Queve- 
do por Madrid , corregidos y aumen- 
tados con la Barca de Aqueronte, Cor- 
reo del otro mundo , y Cartas res. 
pondidas á los muertos , Sacudimien- 
to de mentecatos , Historia de Histo- 
rias , á imitación del Cuento de Cuen- 
tos de Quevedo ,'y el Soplo de la Jus- 
ticia : un tomo en quarto. 

Compendio Anatómico dividido en qua- 
tro partes , por el Licenciado D. Juan 
de Dios López : dos tomos en octavo. 

Nueva Cyropedia ó Viages de Cyro, 
y un Discurso sobre la Mitología , que 
escribió en Francés Mr. de Ramsay, 
con una Carta de Mr. Frerét , Acá» 
démico de la Real Academia de Pa- 
rís , en que manifiesta, la exacta Cro- 
nología de la obra , traducido al Cas- 
tellano por D. Francisco Savila : dos 
tomos en octavo. 

El Diablo Cojuelo , Verdades soñadas , 
y Novelas de la otra vida , tradu- 



121 

cidas por Luís Velez de Guevara, 
añadido al fin con ocho Enigmas 
curiosos , y dos Novelas : la primera, 
de los tres Hermanos , escrita sin el 
uso de la a : la segunda , del Caba- 
llero invisible , compuesta en equívo- 
cos burlescos para diversión de mu- 
chos : un tomo en octavo. 

Reformación Christiana del pecador y 
virtuoso , por el P. Francisco de Cas- 
tro , de la Compañía de Jesús : obra 
necesaria á todo genero de personas 
y estado : un tomo en quarto. 

Arte de Repostería , en que se contie- 
ne todo genero de hacer dulces secos, 
y en líquido , Vizcochos , Turrones, 
Natas , Bebidas heladas de todos gé- 
neros , Rosolis y Mistelas , &c. con 
una breve instrucción para conocer 
las frutas , con diez mesas , con su 
explicación : un tomo en quarto. 



43 



S En 



ti 

i- 

<2Í ve 

cfl 

i ce 



ÜNIYERSITYOF T0R0NT0 


LIBRARY 


Do not 




re move / 






the card 






lltJlll tillo 


A 




Pocket 




Acmé Library Card 


Pocket 


Under Pat. "Ref. Index File." 


Made Ij LIBRARY BUREAU