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LIBRARY OF PRINCETON 



JUL 1 6 2003 



THE0L0G1CAL SEMINARY 



PER BR7 .V54 

Vida y pensamiento 



Digitized by the Internet Archive 
in 2014 



https://archive.org/details/vidaypensamiento91semi 



vida y 

pensamiento 




NUEVA 
PASTORAL 
LATINOAMERICANA 



Vol. 9. No.1 1989 

Publicación del Seminario Bíblico Latinoamericano 
San José. Costa Rica 



Vida y Pensamiento es una publicación semestral del Seminario Bíblico Latinoamericano, institución teológico- 
pastoral de carácter interdenominacional e internacional. Con esta revista se ponen a disposición de las instituciones 
afines y de los cristianos estudiosos en general, los aportes de miembros de esta comunidad. Los autores se hacen 
responsables por el contenido de sus respectivos artículos, los cuales no necesariamente reflejan una postura oficial del 
Seminario. 



Junta editorial: Comisión de publicaciones del SBL 
Directora: Irene W. de Foulkes 
Diagramación: Rolando Soto M. 
Portada: Francis Grose 



Se solicita canje de publicaciones a instituciones y editoriales. 



Apartado 901 

1000 San José, Costa Rica 

Teléfono 33-3830 



205 

Vida y Pensamiento Vol. 9, No. 1 (junio 1989) San José, Seminario Bíblico 
Latinoamericano, 1981. 
v.: 24 cm. 

semestral 

1. Teología - revistas 



Nueva Pastoral Latinoamericana 



Congreso de graduados 
Seminario Bíblico Latinoamericano 
1988 



Presentación 



"Nueva pastoral latinoamericana" — la situación no está para menos. 

Los contextos del ministerio cristiano en América Latina reclaman urgentemente que 
los pastores, sean éstos laicos u ordenados, hombres o mujeres, entiendan los complejos 
factores que condicionan la vida de su pueblo y que se presentan de una forma u otra en cada 
situación pastoral. Tanto en la atención a personas y familias como en la proyección pastoral 
a toda la comunidad, aparecen ante el pastor los efectos del subdesarrollo y el empobreci- 
miento, la dominación y la explotación, las guerras abiertas y las encubiertas, condiciones 
que caracterizan la mayoría de nuestros países. 

No es suficiente, sin embargo, buscar la comprensión de causas y efectos a nivel 
macro-social. Como pastores hemos de responder a las necesidades así desencadenadas y que 
se manifiestan en nuestras comunidades e iglesias. Ante este desafío, el Seminario Bíblico 
Latinoamericano convocó a sus graduados de los últimos 25 años a un primer Congreso sobre 
la Nueva Pastoral Latinoamericana, para que aportaran orientaciones y respuestas desde la ri- 
queza de su propia experiencia ministerial. Representando más de una docena de países y 
otras tantas denominaciones, 65 graduados del Seminario Bíblico se reunieron en San José 
durante la última semana de noviembre, 1988. 

De la estimulante reflexión devocional de ex-rectores y profesores actuales, se presenta 
acá una muestra de apenas tres charlas: las de los profesores Plutarco Bonilla, Luis Segreda y 
Rolando Soto. Dándole un impulso a toda el trabajo a seguir, el Dr. Victorio Araya, profesor 
en el SBL desde 196 , trazó la evolución de la teología pastoral de la institución a través de 
tres décadas de esfuerzos por responder cada vez más fielmente al desafío latinoamericano. 

De los temas específicos que siguieron, se presentan dos en este número de Vida y Pen- 
samiento. Con la primera, "Pastoral desde la perspectiva de la mujer", por la Rev. Nelly 
Ritchie, reconocemos con júbilo la participación creciente de las mujeres en el quehacer 
pastoral y la contribución valiosa que así se hace a la tarea común a todos los agentes 
pastorales. El aporte adicional de la Mstr. Raquel Rodríguez refuerza esta apreciación. 
"Pastoral en tiempos de guerra", por el Rev. Luis Sandoval, surge de la amarga experiencia de 
guerra que caracteriza el tiempo centroamericano actual. Este joven pero experimentado 
pastor señala para sus colegas el ministerio y la misión, las actitudes y acciones, que este tipo 
de situación reclama. (Los otros temas específicos tratados en el Congreso aparecerán en el 
segundo número de Vida y Pensamiento del presente año.) 



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Se ha querido incluir en esta primera cosecha del Congreso el trabajo fundamental pre- 
sentado por el Dr. Edesio Sánchez, "Bases bíblicas para la pastoral". Aquí el pastor encuentra 
que su fuerza proviene de su relación de adoración y amor a Dios, que necesariamente se 
desemboca en un servicio eficaz a todos los seres humanos, amados entrañablemente por este 
Dios. Con esta base, los congresistas se dedicaron al trabajo de varios mini-talleres, en que 
los compañeros distilaron el fruto de su experiencia y todos los participantes aportaron a la 
discusión. Mini-ponencias, memorias y muestras de este aspecto del Congreso se comparten 
acá también. Cuarenta años de trabajo pastoral en Colombia lo califican al Rev. Javier Zárate 
para hablar de la necesidad de una "Pastoral de pastores", mientras el Rev. Alfonso Vázquez 
reflexiona a partir de su experiencia ecuatoriana sobre la necesidad de profundizar y clarificar 
la relación entre "Pastoral congregacional e identidad latinoamericana". El Dr. Enrique 
Guang toca asuntos medulares en todo trabajo pastoral al hacer su aporte "Hacia una pastoral 
de la comunicación". 

Para esclarecer lo que significa "Pastoral en el desarrollo", el Rev. Antonio Tovar, in- 
geniero agrícola venezolano, señala la necesidad de mejores condiciones de vida para el 
pueblo y las diversas actitudes que asumen las iglesias y sus pastores ante este desafío. El 
Rev. Tomás Vargas habla desde el mismo contexto venezolano acerca de la necesidad de 
encarnar "Pastoral y solidaridad" dentro de las condiciones desesperantes e injustas de los 
barrios suburbanas y las zonas rurales. Por último, incluimos algunas muestras vivas de la 
discusión del mini-taller sobre "Pastoral y movimientos cansmáticos". 

Esperamos que aun a distancia — en el espacio y el tiempo — estos aportes del 
Congreso de Graduados contribuyan a que se construya, por la gracia del Pastor de los 
pastores, una "Nueva pastoral latinoamericana" en medio del pueblo al cual él desea llenar de 
vida, y vida abundante. 

Irene W. de Foulkes 
Directora, Vida y Pensamiento 



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Dr. Mortimer Arias 



(1986-1989) 



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Vida y Pensamiento. Vol.9, No. i, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Filipenses: diversidad pastoral 
Mensaje devocional 



Plutarco Bonilla 

Graduado, 1957 



Quiero agradecer la invitación para estar aquí en esta mañana. En cierto sentido, me 
siento un poco como intruso, porque yo no estoy dentro del marco cronológico para el cual se 
convocó este congreso, ya que pertenezco a generaciones más antiguas de graduados del 
Seminario. Ha sido muy grato estar con ustedes en los ratos que he podido, abrazar a personas 
a quienes hacía mucho tiempo que no veía ni abrazaba y conversar con todos ustedes. Estoy 
seguro de que la experiencia en estos días será muy provechosa para el ministerio que todos 
ustedes están realizando. Es muy grato escuchar de ministerios tan diversos, no solo por el 
lugar geográfico y las condiciones que impone la situación local donde uno está realizando el 
trabajo, sino también por el tipo mismo de ministerio en que ustedes están embarcados. Todo 
esto muestra el carácter variado, multicolor, de la vocación con que Dios llama a sus hijos 
dentro de la totalidad de la iglesia. 

Quisiera reflexionar un poco sobre la epístola a los Filipenses, de la cual leímos esta 
mañana un trozo del capítulo uno. Estoy seguro de que si preguntáramos cuáles son las 
epístolas pastorales del Nuevo Testamento, de inmediato se respondería señalando las 
clásicas: Timoteo y Tito. Será porque, como dice el refrán, el hombre es un animal de 
costumbres. Es interesante que, a pesar de la evolución que la palabra "pastoral" ha tenido en 
la vida de la iglesia, al menos recientemente, no se ha modificado la clasificación de los libros 
del Nuevo Testamento, y seguimos considerando como cartas pastorales solo las dirigidas a 
pastores, aunque hoy afirmamos que la pastoral no tiene que ver únicamente — ni siquiera, 
me atrevería a decir, esencialmente — con el oficio de pastor. Ese es solo uno de los 
elementos múltiples que abarca el concepto de pastoral. 



Rector del Seminario Bíblico Latinoamericano en dos períodos, 1968 a 1970 y 1975 a 1978, el Lic. Plutarco Bonilla 
ocupa el cargo de Asesor de Traducciones en las Sociedades Bíblicas Unidas, con oficinas en Costa Rica. Es además 
catedrático de la Universidad de Costa Rica y profesor invitado del SBL. Don Plutarco es laico activo de la Iglesia 
Metodista. 

N. del A. Las citas bíblicas están tomadas del N.T. traducido por J. Mateos y L. Alonso Schókel, edición de 1974. 



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Cuando leo la carta a los Filipenses, como otras del Nuevo Testamento, encuentro que 
en ella se percibe la presencia de un corazón y un ambiente pastorales, desde el principio 
hasta el fin. Creo, incluso, que esta carta podría haberse escogido como texto para todo el 
programa del Congreso, porque encontramos aquí expresados directa o indirectamente 
muchos de los elementos que están en el programa de esta consulta. Voy a tratar de señalar 
algunos, a modo de aperitivo para que después ustedes puedan hacer sus estudios y devo- 
ciones particulares. 

El "locus" de la pastoral 

Me llamó mucho la atención, y me agradó (aunque tengo mis propias observaciones), 
el énfasis que uno de los participantes en este Congreso puso en la iglesia local, cuando habló 
acerca de pastoral y educación teológica. Confieso que encuentro problemas en otra 
intervención en que se hacía una distinción tan radical entre "iglesia tradicional" e "iglesia 
progresista", casi como una invitación a olvidarnos de la iglesia tradicional para solamente 
colaborar con la iglesia progresista. Me parece una dicotomía muy peligrosa para el trabajo 
pastoral, aunque reconozco las tensiones que hay dentro de la iglesia. 

En Filipenses, uno de los primeros elementos que sobresalen, y que es típico no sólo de 
esta epístola sino de todo el ministerio y de todos los escritos de Pablo, es que la pastoral tiene 
un locus particular: la iglesia local, la comunidad de discípulos que se reúne y confiesa a 
Jesucristo y ministra en su nombre. No solo tenemos las referencias directas al comienzo de 
la epístola y al final, con los saludos, sino que el tono general de la carta está orientado a ese 
tipo de relación particular que se desarrolla en el seno de una comunidad concreta, la iglesia 
local. Es conmovedora, por ejemplo, esta expresión del apóstol en el capítulo uno: "Estoque 
siento por vosotros está plenamente justificado. Bien sabe Dios con qué cariño cristiano os 
echo de menos..." O las referencias en el capítulo dos, al final, a la enfermedad de 
Epafrodito, y cómo este, en su enfermedad, echaba de menos a los creyentes de la iglesia de 
la cual procedía. Con frecuencia encontramos en el Nuevo Testamento que quienes deben 
recibir consolación en una comunidad de fe se convierten en consoladores de otros. Es lo que 
afirma esta epístola acerca del gozo cristiano. El que está en la cárcel, prisionero, el que está 
limitado en sus libertades, es el que se atreve a decirles a los que están Ubres que sientan gozo 
en el Señor. Ese tipo de relación mutua, que se expresa también en el compromiso concreto 
y particular en la práctica del amor y no solamente en la retórica del amor, me parece que está 
presente en toda esta carta. 

Pablo reconoce la importancia de la iglesia local en la proclamación del evangelio: 
"Cada vez que pido por todos vosotros siempre lo hago con alegría, por la parte que habéis 
tomado en el anuncio del evangelio desde el primer día hasta hoy". Es interesante que Pablo 
asimila a la comunidad de fe en su propia tarea de proclamación del evangelio. No es solo 
Pablo quien anuncia ese evangelio; es la iglesia de Filipos que está también con Pablo y detrás 
de Pablo en el anuncio de la buena nueva. Pablo destaca la importancia de la iglesia local, de 
la comunidad de fe, en el testimonio del evangelio: "Vivid a la altura del evangelio de Cristo, 



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de modo que ya sea que vaya a veros o que tenga de lejos noticias vuestras, sepa que os 

mantenéis firmes en el mismo espíritu". 

Pastoral, sufrimiento y rivalidad 

En segundo lugar, y para seguir los temas de esta consulta, esta cana nos habla también 
de la pastoral en situaciones de sufrimiento. Pablo está en una situación particular de 
sufrimiento, no solo por el padecimiento propio del encarcelamiento, sino porque aun estando 
en la cárcel, él afirma que hay personas que procuran añadir mal sobre el mal que está 
sufriendo. Y lo hacen en un punto muy delicado, en lo que tiene que ver precisamente con el 
anuncio del evangelio. Níiren cómo él se enfrenta pastoralmente al problema: 

Es verdad que algunos anuncian a Cristo por envidia y antagonismo 
hacia mí, otros, en cambio, lo hacen con buena intención; éstos porque me 
quieren y saben que me han encargado de defender el evangelio; los otros 
proclaman a Cristo por rivalidad, jugando sucio, pensando en hacer más 
penoso mi encarcelamiento. 

¿Qué más da? Al fin y al cabo, de la manera que sea, con segundas 
intenciones o con sinceridad, se anuncia a Cnsto y yo me alegro. (Fil. 1.15- 

18) 

En una situación así, ¿responderíamos con la misma actitud pastoral? Las iglesias 
evangélicas hoy día, al contrario, están carcomidas por la envidia, y por el deseo no de 
alegrarse de que el evangelio se predique sino de superarse unos a otros, de reunir más gente, 
de recoger más ofrendas, etc. Sin embargo. Pablo, no solo acepta el sufrimiento en general, 
sino también este sufrimiento añadido, producto de la envidia de otros que quieren disminuir 
el significado de su ministerio como apóstol. En medio de todo esto, dice que se alegra y que 
se seguirá alegrando. Hay un texto que debe hacernos reflexionar, especialmente cuando 
vivimos en situaciones como las de muchas regiones de América Latina, respecto del 
significado del sufrimiento en la pastoral y la vida cristianas. Es el texto del final del capítulo 
uno: "'Porque a vosotros se os ha concedido el privilegio de estar del lado de Cristo, no solo 
creyendo en él, sino sufriendo por él". Nosotros los evangélicos, por la tradición de la 
Reforma, ponemos todo el énfasis en la fe y el creer, en la sola fe. Aquí el apóstol pone a la 
par del creer, el sufrir. Dios no solo nos da el privilegio de creer: nos da el privilegio de sufrir. 
¿Cómo incorporamos nosotros el sufrir por Cristo (recuerden los consejos de Pedro respecto 
de otros tipos de sufrimiento) en nuestra experiencia cristiana y en nuestra tarea pastoral? 

Pastoral, amor y familia 

Encontramos también en esta epístola algunas pistas de ciertos aspectos que suelen ser 
olvidados en una pastoral de la familia. Ayer se hizo la observ ación de que casi siempre, 
cuando se habla de pastoral de la familia y de la pareja, se olvida de aquellos que están solos. 



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los solitarios. ¿Cuál es la familia de Pablo? Es interesante que no nos dice nada de su familia 
camal; lo único que dice (en el capítulo tres) es que lo desheredaron. Sin embargo, hay un 
espíritu familiar que se respira en esta epístola. Pablo encuentra en la comunidad de fe la 
familia que no tiene en el contexto de la sociedad natural, civil. Claro, podríamos decir que 
aquí se usa la palabra familia en un sentido metafórico, no en el sentido primario y literal; 
pero es una familia que opera y funciona literalmente como familia. "Os llevo muy dentro", 
les dice el apóstol a los creyentes de Filipos. Y "bien sabe Dios con qué cariño cristiano os 
echo de menos". 

El apóstol no se queda únicamente ahí, en el lenguaje del amor. También señala en los 
textos del último capítulo cómo esa relación familiar se expresa en asuntos financieros. 
Muchas veces nuestra "familiaridad" cristiana se acaba cuando nos tocan el bolsillo. Pode- 
mos echarle la mano por la espalda y tocar el hombro del hermano y decirle cuánto le 
amamos. Podemos hasta llorar sobre su hombro. Pero cuando nos tocan el bolsillo... ahí no. 
Este es uno de los pocos textos de sus cartas en que Pablo se expresa con tal franqueza. Aquí 
da testimonio de cómo los creyentes de Filipos, precisamente porque eran parte de su familia, 
porque ellos se sentían y él los consideraba incorporados al ministerio que él estaba 
realizando, están dispuestos a sacrificarse, a enviar su ayuda. Recuerden que no solamente 
envían dinero, sino que le envían también un compañero. Para que la familia se haga 
literalmente presente, real, Epafrodito es enviado por la comunidad de Filipos para que 
acompañe al apóstol y lo ayude, para que esté con él en aquella situación particular. 

Pastoral de la mujer 

La epístola, además, nos habla de la pastoral de la mujer; en efecto, habla de dos 
mujeres: Evodia y Síntíque. No las menciona Pablo para regañarlas, sino que las recomienda, 
afirmando que "ellas lucharon a mi lado por el evangelio, con Clemente y los demás 
compañeros míos". Las reconoce a la altura de sus colaboradores masculinos en el ministerio 
misionero que él estaba realizando, y los nombres de ellas, y los de Clemente y sus 
compañeros, "están escritos en el registro de los vivos", en el libro de la vida. 

Jesucristo: el Dios solidario 

Si escarbáramos más, probablemente, encontraríamos algunos otros aspectos de este 
congreso que de alguna manera ya están mencionados directa o indirectamente en esta 
epístola Quiero terminar con una observación que, creo, es abarcadora de la totalidad de 
estos y otros aspectos que hemos mencionado. Con frecuencia se lee en los comentarios que 
la epístola a los Filipenses es la epístola de la alegría cristiana. Yo cuestiono eso, por el 
concepto de gozo que allí aparece. Se habla del gozo en varias partes de la epístola, pero no 
creo que ese sea el tema central de la carta. El gozo cristiano viene a ser como una secuela de 
una realidad más profunda que el apóstol acentúa, en muchos niveles, a lo largo de esta 
epístola. Yo creo que el tema fundamental de la epístola es el tema de la solidaridad, 
expresada en todos los niveles: la solidaridad de los creyentes con Pablo, de Pablo con los 



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creyentes, y la solidaridad entre todos los creyentes — bajo el paradigma general de la 
solidaridad de Dios con el ser humano en Cristo Jesús. Esa es la historia del himno del 
capítulo dos: Dios se hace solidario con los seres humanos. Por tanto, el apóstol pide a los 
ñlipenses (en una expresión que los que han estudiado el texto saben que es un poco difícil de 
traducir) que sientan lo mismo que sintió Cristo Jesús, que tengan la misma actitud que Cristo 
Jesús, pues él es la expresión suprema y definitiva de la solidaridad de Dios con el ser 
humano. En las palabras de otra epístola de Pablo, Cristo es la expresión definitiva del sí y del 
amén de Dios a favor de los seres humanos. 

Estos aspectos de la pastoral, que hemos señalado y que ustedes están discutiendo en 
este congreso, no tienen ningún sentido a menos que toda la pastoral sea una pastoral 
solidaria, en solidaridad con los pequeñitos del Señor, en solidaridad con los que sufren, en 
solidaridad también con los que se gozan dentro de la comunidad cristiana. En todo ello se 
refleja la propia solidaridad de Jesús con nosotros como cantó la iglesia primitiva. Con la 
lectura de ese himno termino esta reflexión: 



El, a pesar de su condición divina, 

no se aferró a su categoría de Dios; 

al contrario, se despojó de su rango 

y tomó la condición de esclavo, 

haciéndose uno de tantos. 

Así, presentándose como simple hombre, 

se abajó, obedeciendo hasta la muerte 

y muerte en cruz. 

Por eso Dios lo levantó sobre todo 

y le concedió el título que sobrepasa todo título; 

de modo que a ese título de Jesús, 

toda rodilla se doble 

— en el cielo, en la tierra, en el abismo — 
y toda boca proclame 
que Jesucristo es Señor, 
para gloria de Dios Padre. 

(FU. 2.6-11) 



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Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1. 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 

La pastoral del camino a Emaús 
Mensaje devocional 



Luis Segreda 

Bachiller en Teología, 1971 



En el texto de Luc. 24. 13-35 he encontrado cuatro pautas pastorales que nos ayudan a 
vislumbrar el quehacer nuestro en las iglesias en América Latina. 

Acompañamiento 

En primer lugar lo que me impresiona mucho del pasaje es que Jesús se acerca y se 
coloca junto al camino con los dos discípulos. Nos interesa esto porque, justamente, nuestra 
experiencia a veces ha sido que al regreso de los seminarios o al regreso de nuestro proceso 
formativo, no nos colocamos junto al camino de nuestras congregaciones. Hay en este hecho 
de acercarse a los discípulos de parte de Jesús una gran indicación pedagógica: Jesús se ubica 
donde está la gente. 

Hemos reflexionado un poco aquí en el Seminario sobre lo que hemos estado llamando 
acompañamiento: acompañar al pueblo, acompañar a la gente donde está. En ese sentido 
hablamos de ubicarnos en el nivel de conciencia de la gente, cosa a veces muy difícil pero que 
tiene un gran impacto de carácter pedagógico. Queremos estar al lado de la gente, vivir lo que 
vive, entender cómo piensa, cómo siente, cuáles son sus inquietudes, qué nivel de conciencia 
tiene — por ejemplo, en cuanto a los problemas sociales y económicos. Es interesante que en 
el v. 16, dice el pasaje que ellos estaban inhibidos, y ya en el v. 31 consta que se les abrieron 
sus ojos. En este período donde Jesús camina al lado de ellos, encontramos un proceso 
pedagógico, un proceso de apertura y liberación, un proceso de formación. Me pregunto si 
esto es lo que nosotros debemos hacer en nuestra acción pastoral, es decir, partir del nivel de 



El Lic. Luis Segreda desempeña actualmente el cargo de Director del Programa en Residencia (PROENRE) del 
SBL y enseña cursos en las áreas de estudios generales y pastoral. Su afiliación eclesiástica es con la Iglesia 
Cuadran guiar. 



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conciencia, de la idiosincrasia, de la cultura y la mentalidad en que viven nuestras congrega- 
ciones y nuestros pueblos. 

Participación 

En segundo lugar, encuentro en Jesús una metodología participativa, una técnica 
pedagógica si se quiere. Jesús sabe preguntar y a la vez, sabe escuchar. En una entrevista 
reciente a Pablo Freiré, él habla de la pedagogía de la pregunta, y dice lo siguiente: "una de 
mis preocupaciones actuales es que la educación nuestra es una educación de la contestación, 
de la respuesta y no de la pregunta. Entramos a la clase, sean los alumnos niños o jóvenes, y 
empezamos a responder a preguntas que ellos no han hecho, y lo peor es que a veces ni 
sabemos quiénes hicieron las primeras preguntas fundamentales de las que, resultaron las 
respuestas que estamos dando. Estamos dando respuestas a preguntas antiguas, y no sabemos 
quiénes las hicieron". 

Yo propongo lo contrario: una pedagogía de la pregunta. Esa es la técnica de Jesús: (v. 
17) ¿de qué van hablando?; (v. 19) ¿qué ha pasado?; (v. 26) ¿acaso no tenía que sufrir el 
Mesías estas cosas? Es interesante cómo se clausura, ya no con la pregunta de Jesús, sino con 
la pregunta de ellos: ¿no ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino de las 
escrituras? Esto nos da pautas muy ricas para utilizar una metodología pedagógica de la 
pregunta, para llevar a nuestras iglesias y nuestros pueblos a una respuesta de liberación. En 
este punto también veamos de cerca el aporte de la educación popular, que ha logrado utilizar 
esta pedagogía de la pregunta. Por ahí en los barrios marginales uno encuentra a unos tipos 
pequeñitos, melenudos, un poquito desgreñados, que están haciendo un impacto en las 
comunidades, justamente porque parten del nivel de conciencia de la gente y utilizan esta 
metodología. Logran procesos pedagógicos significativos. En mi criterio, la educación 
popular y la teología deberán caminar codo a codo en las próximas décadas en América 
Latina. 



Relectura bíblica 

En tercer lugar, creo que encontramos en el pasaje un proceso de relectura de las 
Escrituras (vv. 19-24). En este punto la experiencia mía es que no basta tomar solamente el 
entorno social, económico, político como elementos para la relectura bíblica. A mí me parece 
que en los últimos tiempos hay una gran inquietud a que también veamos las condiciones 
subjetivas en que vive el pueblo. Tomemos eso como parte esencial en la relectura bíblica. 
Muchas veces cuando utilizamos todo un lenguaje economicista, político, social, nuestra 
gente no nos entiende. A veces hacemos relecturas bíblicas muy basadas en estos pre- 
supuestos y no tomamos en cuenta que también el hombre es juego, que también el hombre es 
existencia, que también el hombre tiene una serie de particularidades especiales que tienen 
que ver con su cotidianidad. En este pasaje Jesús hace una relectura de la Biblia: lee Moisés 
y los profetas. Debemos hacer algo parecido pero tomando estos dos elementos que hemos 



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señalado, y a la luz de esto plantearnos temas como la gracia, el perdón, la conversión y otros 
similares. 

Visión del Reino de Dios 

Y por último, creo que en la culminación del pasaje, Jesús plantea un objetivo 
estratégico. En el momento de partir el pan, Jesús señala una visión, un objetivo. Apunta a la 
comunión, a la eucaristía, a compartir no solamente las necesidades materiales sino las 
necesidades humanas en toda la dimensión de la palabra. Está apuntando al Reino de Dios. 
No me cabe duda de que hay un elemento pascual en este partir el pan, donde el acto mismo 
significa compartir con la gente, dar lo que tenemos, buscar solidaridad, justicia, paz. En este 
sentido lo que veo en las iglesias nuestras, y estamos hablando de una pastoral que parta de 
nuestra realidad eclesial, es que las iglesias no han descubierto el Reino de Dios, que no han 
descubierto esta dimensión del servicio, de la entrega en términos de comunidad. 

Yo diría que la pastoral en cierta manera está atrapada en lo eclesial, en lo institucional. 
¡Necesitamos salir de esta situación! En ello estamos. Hemos acuñado una frase aquí en el 
Seminario, por lo menos en el curso de pastorales específicas, que pretende mantener esta 
necesidad: "caminando con la iglesia al encuentro con el pueblo." Me parece que la frase da 
una que clara pauta pastoral, que no se queda en lo institucional, de lo iglesiocén trico. Cuando 
vamos a construir un templo, debemos pensarlo dos veces a la luz de este planteamiento. 
¿Estamos reforzando la institucionalidad de la iglesia; queremos siempre engordar esto que 
ya está despesado? ¿No debemos procurar más bien una comunicación con la comunidad, por 
medio del servicio, con la entrega a ese pueblo que muchas veces está alejado de la iglesia? 

Tenemos ante esto un problema eclesiológico que debemos resolver: por un lado una 
iglesia que no ve todavía al pobre como su misión, pese a que muchas veces somos iglesias 
de los pobres. ¿No tendríamos que romper esa eclesiología y promover una pastoral del 
servicio, de la entrega eucarística, de la comunión con el pueblo? La frase "caminando con 
la iglesia al encuentro con el pueblo" nos da una clave para lograr romper justamente esa 
eclesiología. Ahora que vamos a celebrar la santa cena, en el momento de partir el pan 
pensemos en este nuevo tipo de pastoral que está creciendo, que está enraizándose en nuestras 
iglesias, que está tomando forma de alguna manera y que nos está retando, nos está 
convocando para ir al encuentro con ese pueblo, que también Dios desea redimir. Pensemos 
en esta mañana que es ese momento de la participación del pan donde se descubre claramente 
el objetivo estratégico de Jesús: compartir con todos el pan, y la vivienda, y la salud para que 
todos tengamos vida y nada en abundancia (Jn. 10.10). 

Padre celestial, gracias te damos por este hermoso pasaje que nos da hermosas pautas 
pastorales, pedagógicas, teológicas, para ir con la iglesia al encuentro con nuestros pueblos, 
para lograr un mensaje profundo y un mensaje que transforme, no solamente el corazón sino 
las estructuras sociales que aprisionan la libertad humana. Gracias en esta mañana por el 
momento eucarístico que vamos a tener y te pedimos que en el momento en que participemos 
de esta santa cena, tengamos muy presente el significado del servicio, el encuentro con el 
otro, la solidaridad, la justicia y la paz. En el nombre de Jesús. Amén. 



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Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Cosía Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Crisis y desafíos pastorales 
Mensaje devocional 



Rolando Soto 

Bachiller en Teología, 1978 
Licenciado en Teología, 1985 



Agradezco la oportunidad que me dan de meditar junto con ustedes esta mañana, sobre 
el texto en I Reyes 19. 1-18. Estoy seguro que este texto bíblico está muy relacionado con 
nuestras experiencias como pastores y pastoras, y que estamos compartiendo en este Con- 
greso. Me parece que el texto es apropiado para tratar el tema de las crisis y los desafíos 
pastorales. 

Las crisis son formativas 

La experiencia pastoral está impregnada de permanentes crisis y de nuevos desafíos 
ante esas crisis. Soy de los que creo que las crisis, bien asumidas, son educativas, son 
formativas. Las crisis son una escuela de la vida. 

En el libro, editado recientemente por el CLAI, Consolación y Vida, se explica que la 
crisis es "una situación difícil por la que atraviesa una persona, familia, una comunidad y 
hasta un país entero, ya por tragedias, por deterioro de las relaciones inter-personales, por 
dificultades económicas, por causas pol[ticas, o por conflictos sociales". Otro librito, editado 
por EIRENE, refiriéndose al concepto chino de la crisis, que también se relaciona con el 
significado bíblico, se explica que la crisis representa tanto un peligro como una opor- 
tunidad. 

Dos ejemplos que nos ayuden a entender el concepto de crisis, a que me refiero, son los 
siguientes: Uno está en el refrán: "Cuánto más oscura está la noche más cercano está el día". 



El Lic. Rolando Soto, profesor en el área de pastoral, ha sido Director del Programa Diversificado a Distancia 
(PRODIADIS) del SBL hasta el presente año. Actualmente concentra su esfuerzo en la producción de materiales 
didácticos para este programa. Es Secretario Regional electo del CLAI para la región de México, Cer.troamérica y 
Panamá. Pastor de la Fraternidad de Iglesias Evangélicas Costarricenses. 



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La crisis es el momento en que se rompe la noche para dar paso a la luz del día. El otro 
ejemplo es la experiencia del parto. Un parto es una crisis: por un lado el dolor, por otro todas 
las posibilidades de la vida, de la creación. 

De esa manera la crisis no tiene porque significar fatalidad o desesperanza. La crisis es 
la antesala de un cambio, de una maduración, de una nueva perspectiva. 

Todo nuestro ministerio está lleno de crisis. ¿No es cierto hermanos y hermanas? 
Tengo trece años de ministerio pastoral, y debo reconocer que han sido trece años de crisis 
permanente. 

Solemos vivir crisis muy diversas: Crisis frente a situaciones económicas difíciles o 
ante propuestas sustanciosas que me alejarían del ministerio: crisis ante decisiones u opciones 
familiares: más tiempo para la familia, más energía para mí mismo, más dedicación: crisis 
ante posiciones retrogadas de creyentes o grupos de creyentes que combaten los 
cambios:crisis en la liturgia;sermones y reflexiones que provocan crisis. Crisis antes o 
después de un sermón, o en medio de un estudio bíblico; crisis ante opciones políticas e 
ideológicas: crisis de fe; crisis vocacional; crisis de salud: etcétera. 

Algunos aquí estamos experimentando crisis, o venimos cargando algunas cuantas a 
este encuentro. 

La crisis como camino hacia la vida 

Como se señalan los autores del libro Consolación y vida, tenemos básicamente dos 
desafíos ante situaciones o experiencias de crisis, y en este caso de crisis pastorales o en el 
ministerio pastoral: la opción por la vida y la opción por la muerte. Se trata de optar porque 
la crisis se convierta en un camino hacia la vida, u optar porque las crisis nos lleven hacia la 
desesperanza, la impotencia, la muerte. 

Veamos el caso de Elias. El demuestra valentía ante los falsos profetas 18.38^0. (No 
nos vamos a preguntar ahora por qué mató a los cuatrocientos; vamos a dejar eso de lado, que 
es también una crisis para mi't. Elias es gestor de un milagro: 18.41-45. Uno diría: ha sido un 
domingo formidable, la iglesia llena, el sermón bellísimo, nuevos convertidos, ofrenda al 
tope, la familia tranquila. Muy bien, salimos el domingo a las nueve de la noche contentos, 
optimistas, y más que nunca queremos seguir siendo pastores o pastoras. Pero sigamos el 
capítulo 19. 

Se le presenta a Elias el conflicto con una mujer: 19.1-2. No creo que el conflicto sea 
la mujer por ser mujer. Es una mujer que reprenta una estructura o un sistema de opresión. El 
conflicto es muy específico y real: "Yo Jezabel te dicho a ti. Elias, que vas a morir como los 
profetas". Allí está el conflicto, y se forma la crisis. Y se forma la crisis: Elias se da cuenta 
que corre peligro de muerte (19.2); está la interpretación de la crisis. Es un tipo de crisis de 
las más importantes: la posibilidad de perder la vida. 



-.5 



¿Cuáles son las opciones ante la crisis? 

La primera opción es tratar de huir: evitar la confrontación física y psicológica con la 
realidad. Los autores del libro del CLAI, que he señalado, explican que esta es una de las 
alternativas de la opción por la muerte: huir, aislarnos. Elias se dio cuenta de que corría 
peligro, y para salvar su vida huye. 

La segunda opción ante la crisis es asumir una idea suicida. Elias, al igual que Job 
(10.18) y Jonás (Joñas 4.3-9) pide la muerte para sí mismo en momentos críticos (19.4): 
"Señor, quítame la vida". 

Una tercera opción ante la crisis es dormir: esta puede ser otra forma de obviar la crisis. 
Elias asume también esta alternativa: 19.5,6. Se echa a dormir, como que durmiendo se 
olvida de la crisis. 

La cuarta opción es esconderse, que es otra alternativa de muerte (19.9). La crisis del 
miedo lleva a esconderse (como los discípulos después de la muerte de Jesús, se esconfieron 
porque tenían miedo). Elias se mete en una cueva. 

Finalmente, la quinta opción es echar la culpa de lo que le sucede a los demás: 19.10, 
14: "He sentido mucho celo por ti, Señor, Dios todopoderoso, porque los israelitas han 
abandonado tu pacto y derrumbado tus altares y a filo de espada han matado a tus profetas. 
Solo yo he quedao y me están buscando para quitarme la vida". Siento que de cierta manera 
Elias está tratando de echar la culpa de su crisis a los demás, con o sin razón. Elias no dice: 
"Señor, yo he tenido miedo, me quieren matar y he salido huyendo". Más bien dice: "Hay 
otros que han pecado y quieren quitarme la vida". 

Estas, entre otras, son opciones que podemos tomar para enfrentar la crisis anti-forma- 
tivamente, anti-vocacionalmente. 

El texto de Reyes también nos manifiesta los desafíos de la vida ante la crisis. La forma 
en que podemos con un amor a la vida, y con deseo profundo de vivir, enfrentar la crisis. 

Primero, podemos descubrir cuánto contribuye Dios mismo en nuestras crisis, para 
afirmar la vida que nos ha dado: 19.5,6,8. Impüca valorar todo cuánto El provee. Allí está 
Elias: "Quítame la vida". Sin embargo, aparece la comida. "Quítame la vida", nuevamente, 
y sin embargo, hay de qué alimentarse. Podemos descubrir cómo Dios contribuye en medio 
de la crisis utilizando lo que parece tan común para decirnos "Sigue adelante, hay que seguir 
viviendo". 

Otra posibilidad es dejarnos interrogar por Dios mismo: "¿Qué haces aquí, Elias?" 
(19.9, 13). Estoy experimentando una crisis, y Dios me interroga: "¿Qué haces ahí Ro- 
lando?". Lo mismo le puede preguntar a María, a Juan, a Alberto o a Ester. 



16 



"Salir de una crisis sin ayuda de la fe es algo casi imposible", señala el librito 
Consolación y Vida, y sigue diciendo "Si uno no cree en Dios, si uno no busca en El las 
fuerzas para esta nueva etapa de la vida, es muy difícil salir adelante. Además, el hecho de 
que su vida necesita un nuevo objetivo, que los planes que tenía deben ser evaluados y quizas 
cambiados, impone muchas veces nuevas metas que alcanzar. Estas, debido a las circunstan- 
cias, pueden parecer demasiado lejanas, casi inaccesibles. Solo la fe puede proporcionar las 
fuerzas necesarias para seguir adelante". 

A la luz del texto bíblico que analizamos, debemos préstamos a encontrar en lo sencillo 
y lo común, en lo disimulado, en lo que pasa generalmente desapercibido, la acción de Dios, 
la presencia del Espíritu. Acostumbrados, quizás, a buscar lo grandioso, lo formidable, lo 
portentoso, deseamos enfrentar la crisis con el mismo poder, con el mismo sen amiento de lo 
grandioso, de lo milagroso, de lo fuete. No queremos sentimos superpastores. He vivido 
crisis en las cuales he querido hacer cosas extrañas, tratar de salir adelante con una forma 
grandiosa, sentir que mañana puedo levantarme en la congregación y poner la gente a llorar. 
Pero en las crisis pastorales, muchas veces Dios no se encuentra en el viento fuerte que 
desgaja las montañas, ni en el terremoto, ni en el fuego, sino en el sonido suave y delicado 
(19.11-12). 

Quizás esa presencia sencilla de Dios nos provoque nuevas crisis: nos tenemos — como 
Elias — que cubrir la cara. Pero hacerlo con el deseo de salir de nuestras cuevas a escuchar la 
voz de Dios que nos dice nuevamente: ¿Qué haces ahí, Elias? (19.13). 

La crisis se supera, de manera fortificante, cuando asumimos la misión. Cuando 
retomamos la tarea, cuando volvemos a los senderos, cuando nos disponemos a escuchar 
nuevamente a Dios que nos dice "anda regresa por donde viniste al desierto... vé y consa- 
gra..." 19.15ss). Pero no debemos regresar de la misma manera que como llegamos a la crisis. 
La crisis es formativa. nos hace nuevos, nos moldea, nos renueva. Algo perdemos en ella, y 
mucho ganamos. 

Superemos las crisis 

La experiencia pastoral es una experiencia de crisis. Algunos, obviando las crisis, 
quizás han dejado e¡ ministerio, y luego se han encontrado con la crisis de no tenerlo. Pasado 
los años volvemos a buscarlo ¿Dónde dejé perdida esa vocación, dónde quedó el hilo de la 
cnsis 1 Sea cual sea la situación que enfrentemos de crisis en nuestro ministerio, siempre se 
presentan desafíos de la vida y de la muerte. 

Deseo que enfrentemos nuestras crisis pastorales en el sentimiento de entender cómo 
Dios, en medio de ellas, nos da el alimento, nos interroga, se muestra en lo sencillo y no 
simplemente en lo portentoso y milagroso, aunque en lo sencillo está el milagro. Dios se 
muestra en el viento suave y nos dice que para remediar la crisis hay que volver por el camino, 
retomar la misión. 



17 



Termino con un pensamiento de Jorge Debravo, poeta costarricense, y creo que con una 
sus poesías podríamos ponerle pespectiva vivificadora a las crisis. 



¡Hoy he encontrado a un hombre caminando! 

Sin apoyarse en nadie, caminando. 
Sin que hubiese camino, caminando, 
como si no quisiese llegar tarde, 
caminando. 

Su mirada tenía forma de corazón 
y adentro de sus ojos se veía 
un mundo 
caminando. 

Aunque parezca absurdo e increíble 
hoy he encontrado a un hombre caminando. 

Sin mirar la distancia, caminando. 
Sin pedir compañero, caminando. 
Sin apoyarse en nadie, caminando. 
Sin que hubiese camino, caminando. 



18 




19 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



La teología pastoral que 
ha buscado implementar el SBL 



Victorio Araya G. 

Bachiller en Teología, 1965 
Licenciado en Teología, 1969 



Una breve aclaración 

El SBL — una comunidad de raíces evangélicas, vocación ecuménica y compromiso 
latinoamericano — es fundamentalmente un proyecto educativo. Se ha especializado en la 
formación bíblico-teológica. Es como tal una comunidad académica. Es evidente que no ha 
sido, ni quiere ser una comunidad académica a secas. Cumple una tarea educativa al servicio 
de la vida y misión de la iglesia en el contexto específica de América Latina. 

El SBL no es un seminario denominacional donde los profesores y alumnos tienen una 
ubicación eclesial particular, un compromiso denominacional formal que les requiere realizar 
tareas de iglesia (escuela dominical, estudios bíblicos, campañas, predicación) como extensión 
de la denominación que auspicia el seminario. 

Es por lo anterior que me parece importante aclarar un poco qué entendemos por el 
término "pastoral del SBL". La expresión considerada en sí misma resulta ambigua. En los 
últimos tiempos hay un uso amplio de la palabra "pastoral". El trabajo pastoral es siempre una 
tarea eclesial. "Constituyó a unos pastores a fin de perfeccionar a los santos para la obra del 
ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" (Ef. 4.12). 

El SBL no cumple ad-intra ni ad-extra las tareas propias de una iglesia. No pretende 
competir o sustituir a la iglesia en esa tarea. Incluso hacerlo sería un error. 

Veo que en lo que concierne al SBL lo más apropiado es examinar cuál ha sido la teología 
pastoral (marco teórico) implícita en su proyecto educativo o formación teológica. Lo que en 



El Dr. Victorio Araya, profesor de teología del SBL desde 1966, es Director del Programa Diversificado a Distancia 
(PRODIADIS). Es miembro de la Iglesia Metodista. 



20 



el SBL se lee, se discute, se cree, se enseña ¿en qué manera busca traducirse en una práctica- 
acción pastoral en congregaciones locales y a través de diversos ministerios de la iglesia? 

Debemos tener presente dos elementos: 

a. Reconocer el peso de la tradición: el clásico dualismo" estructural de la teología 
occidental académica entre "teología" (lógos) y "ética" (praxis); la vigencia del esquema 
deductivo; "teología sistemática" (pensada) y "teología práctica" (aplicada). 

b. La revolución metodológica de la teología "desde el reverso de la historia", donde la 
práctica pastoral solidaria se ha convertido en la matriz de una nueva reflexión (acto segundo). 
Recordemos la significativa frase de G. Gutiérrez: "de las preguntas de los teólogos nacen los 
libros teológicos; de las preguntas de la pastoral nacen las teologías liberadoras" (charla en el 
SBL, 1979). 

1. Tres textos-tesis 

1.1 Un texto del '60 (Prospecto del SBL 1961-62, pp. 7-8) 

El lema del Seminario es "Por Cristo y la América Latina." 
Objetivos y Orientación 

La finalidad del Seminario Bíblico Latinoamericano es la de preparar 
verdaderos siervos del Señor, "hombres de Dios .. . bien preparados para toda 
buena obra" (II Tim . 3 : 1 7) Creemos que la iglesia evangélica de la América 
Latina necesita hoy pastores de robustas convicciones bíblicas y evangélicas, 
de profunda consagración, de capacidades pastorales bien desarrolladas, y de 
conocimientos amplios y sólidos. 

El Seminario Bíblico se empeña y se empeñará en guardar inequívoca 
fidelidad a las Sagradas Escrituras, las cuales son la base, la fuente y la norma 
final del estudio teológico y de la predicación evangélica. En esto nos inspira 
el lema de San Pablo y de los Reformadores: SCRIPTURA TOTA (Hechos 
20:27) y SCRIPTURA SOLA (Hechos 26:22). Creemos que el pastor debe 
ser conocedor profundo de la Palabra de Dios, saturado de su espíritu y su 
mensaje. 

Por estos motivos aspiramos a las más altas normas académicas y a los más 
elevados ideales intelectuales. El seminarista debe aprender a pensar por sí 
mismo, a realizar investigaciones críticas, a juzgar con discernimiento, y a 
expresar sus conclusiones ya sea en forma escrita u oral. Además de 
profundizarse en las enseñanzas de las Escrituras, a base de los idiomas 
originales, debe forjarse una teología personal, bíblica, cristocéntrica y bien 



21 



articulada. A la luz del creciente nivel intelectual y cultural de la América 
Latina y de la iglesia evangélica hispano-americana, esta necesidad se hace 
cada día más urgente. 

Pero reconocemos que esta preparación tiene que ser algo más que teórica; 
tiene que ser personal, vital, espiritual. El pastor necesita no sólo un mensaje 
para el mundo, sino también una vida santa que respalde su mensaje, una vida 
que proceda de su continua comunión íntima con Cristo. Debe además 
prepararse en los aspectos prácticos del ministerio: la dirección del culto, el 
arte homilético, laadministración eclesiástica, el evangelismo y la educación 
cristiana. Por eso el Seminario Bíblico hace énfasis en el trabajo práctico y 
en el evangelismo y se esmera en inculcar la formación de una vida devocional 
cotidiana. Creemos que Dios necesita hombres de la talla de Apolos, "varón 
elocuente, poderoso en las Escrituras, ferviente de espíritu". 

El Seminario Bíblico Latinoamericano es interdenominacional y misionero 
en convicción y énfasis. Nuestro propósito es cooperar con las diferentes 
agrupaciones evangélicas en llenar la necesidad apremiante de pastores 
adecuadamente preparados. 

Enfasis 

A partir del texto de 2 Tim. 3.17 y del ejemplo de Apolo de Alejandría (Hechos 18.24) 

se destacan tres elementos: 

a. El creciente desafío intelectual y cultural de América Latina y de la iglesia evangélica 
(seguramente: crecimiento y re-ubicación social). 

b. La urgencia de pas- 
tores "bien preparados" con 
conocimientos amplios y 
sólidos. 

c. Capacidades bien 
desarrolladas: énfasis en as- 
pectos concretos de minis- 
terio de la iglesia (ad-intra) 

- dirección del culto 

- arte homilético ("elocuen- 
cia") 

- administración eclesiástica 

- evangelización 

- educación cristiana 

Compañeros de los años '60: Gilberto Bemal (Colombia), Edgardo García 
(Guatemala), Jorge Maldonado (Ecuador), Victorio Araya (Costa Rica). 




22 



1.2 Un texto del '70 (documentos poligrafiados) 
ORIENTACION GENERAL DEL SBL 
Objetivos 

• * é 

Frente al surgimiento de las grandes urbes, la industrialización, el aumento 
de la población, la "explosión de conocimiento", el lamentable incremento 
de la pobreza, las injusticias sociales, el materialismo, el secularismo, y las 
inquietudes políticas de la América Latina, la Iglesia de Cristo tiene que 
preparar un liderazgo tal que puede desempeñar un papel decisivo en estos 
tiempos revolucionarios. Para cooperar con la Iglesia en esta gran empresa, 
el Seminario Bíblico Latinoamericano se ha fijado los siguientes objetivos: 
(1) ayudar a satisfacer la necesidad de ministros y líderes bien preparados 
para el movimiento evangélico en América Latina, en la presente coyuntura 
histórico-social; (2) ayudar a satisfacer la creciente necesidad de ministerios 
especializados para la Iglesia evangélica latinoamericana; (3) ofrecer esta 
clase de preparación haciendo hincapié en la devoción personal a Jesucristo, 
en la fidelidad de las Escrituras, en el celo evangelizador, y en la 
preocupación por los problemas sociales. 

El Seminario Bíblico se ha empeñado y se empeñará en guardar inequívoca 
fidelidad a las Sagradas Escrituras, las cuales son la fuente y la norma final 
del estudio teológico y de la predicación del evangelio. Creemos que el 
obrero cristiano debe conocer profundamente la Palabra de Dios, y estar 
saturado de su espíritu y mensaje. 

Por estos motivos aspiramos al más alto nivel académico. Se espera del 
seminarista que aprenda a pensar por sí mismo, a realizar investigaciones 
críticas, a juzgar con discernimiento, y a expresar con propiedad, de palabra 
y por escrito, sus conclusiones. Además de profundizar en las enseñanzas de 
las Escrituras debe forjarse una teología personal, bíblica, cristocéntrica y 
contemporánea. 

Consciente de la naturaleza multifacética del ministerio cristiano y de las 
múltiples necesidades de la iglesia evangélica latinoamericana, el Seminario 
Bíblico Latinoamericano, en su esfuerzo por servir a dicha iglesia en la 
manera más eficaz y al más alto nivel, ha elaborado un currículo pluralista 
que entrará en vigencia, Dios mediante, en el año lectivo 1973. El mismo se 
caracteriza por tres tipos de programas: (1) de estudios académico-profesion- 
ales al nivel de licenciatura; (2) de estudios profesionales especializados en 
seis áreas estratégicas del ministerio; y (3) de orientación teológica. 

Con este programa el SBL se propone alcanzar las siguientes metas (además 
de los objetivos ya indicados): 



23 



1. Ayudar al estudiante a efectuar exitosamente el tránsito de los estudios 
"seculares" a los estudios teológicos (o de los estudios teológicos de nivel 
inferior a los de nivel superior, en el orden académico). 

2. Proveer al estudiante — especialmente en el primer año — las bases y los 
instrumentos necesarios para entrar luego de lleno a los estudios teológicos. 

3. Colocar todo nuestro programa más cerca de la realidad y de la necesidad 
de América Latina, en la perspectiva total del ministerio cristiano. 

4. Darle a todo el programa una auténtica dimensión de ecumenicidad que, 
aparte de las relaciones eclesiásticas concretas, exprese la unidad de la iglesia 
de Cristo en la realización de su tarea profética y misionera. 

5. Proveer una buena educación de campo en las iglesias y en las situaciones 
seculares locales en las cuales tanto profesores como alumnos den testimonio 
de su compromiso con la misión de Dios en este mundo. 

La naturaleza interdenominacional del Seminario Bíblico Latinoamericano 
provee el ambiente propicio para el libre intercambio de ideas entre 
evangélicos de diversas tradiciones. El estudio, la investigación y discusión 
en tal ambiente llevarán al estudiante a forjar su propio criterio en cuanto a 
su contribución personal al Cuerpo de Cristo a través de su propia 
denominación. 



Enfasis 

A partir del desafío de "tiempos revolucionarios", se retoma el énfasis anterior de "la 
explosión del conocimiento" y se le complementa con la "preocupación social", y se traza un 
marco social para el quehacer teológico: 

— el incremento de la pobreza 

— las injusticias sociales 

— las inquietudes políticas 

— la urbanización-industrialización-deslacralización 

— el crecimiento demográfico 

Se señalan los siguientes aspectos en relación con la tarea del Seminario: 

a. La urgencia de ministros y líderes bien preparados para la iglesia en la presente 
coyuntura histórico- social. 

b. La necesidad de ministerios especializados en razón de "la naturaleza multífacética 
del ministerio cristiano" (se destacan 6 áreas estratégicas). 



24 



c. La importancia de una buena "educación de campo" en las iglesias y situaciones 
seculares locales, en que tanto profesores como alumnos den testimonio de su 
compromiso con la misión de Dios en este mundo. 



1.3 Un texto del '80 (re-construido de varios documentos y discusiones) 

En medio de los crecientes desafíos de América Latina (Indo- Afro-Latina) 
y las urgencias evangélicas de su transformación conforme a la justicia del 
Reino de Dios, la iglesia de Cristo — comunidad de los discípulos de Jesús — 
está llamada por Dios al fiel cumplimiento de su misión en el hoy 
cronológico latinoamericano (la actual coyuntura histórico-social). Esto 
significa para el Seminario Bíblico 

1 . Cooperar con las múltiples denominaciones evangélicas del continente en 
la tarea urgente de formación bíblico-teológico de pastores, maestros, 
líderes. 

2. Ofrecer esta formación desde una opción fundamental ... 

- evangélica: como seminario comprometido con la buena noticia del Reino 
en su integridad bíblica y liberadora; 

- eclesiai. comprometido con las iglesias como comunidades de fe que 
acompañan y sirven al proyecto de Dios en la historia del Reino; 

- latinoamericana: abierto en diálogo con los desafíos de nuestro continente; 

- ecuménica: expresando la unidad diversificada al servicio del Reino; 

- misionera: el SBL como comunidad "enviada", no como un fin en sí mismo. 

2. Análisis de conjunto 

2.1 El Seminario Bíblico se ha definido como un proyecto educativo al sen-icio de la vida y 
misión de la iglesia, por la capacitación y formación de pastores, maestros, líderes laicos 
de cara a la renovación de la iglesia ("eclessia reformata semper reformanda"). 

2.2 El SBL ha mostrado un creciente espíritu de superación académica a fin de ofrecer una 
sólida formación. 

23 El SBL ha sido una comunidad en cambio permanente. La historia del SBL a partir de la 
década de los '60 puede ser caracterizada como un proceso de rápidos cambios. 



25 



A partir del momento cuando llegamos al SBL como "novicio" (marzo de 1963) una frase 
se escuchaba y escribía con mucha frecuencia "cambios hay". La frase provenía del lenguaje 
de la Misión Latinoamericana de aquel entonces. Esa frase profundizada más allá de los 
cambios cotidianos y accidentales en el SBL, llegó a tener un sentido más estructural. De ahí 
que se ha constituido hasta el presente — por la gracia del Espíritu — en una nota de la vida 
del SBL como proyecto educativo, con los riesgos y desafíos que supone. 

2.4 El Seminario ha prestado una atención creciente al signo de los tiempos. 

a. En el primer texto (1960) se expresa esa atención en términos del creciente desafío 
intelectual y cultural de América Latina. 

b. En el segundo texto (1970) esa atención se matiza más a partir del desafío de "tiempos 
revolucionarios". Se propone satisfacer la necesidad de ministros y lídres bien 
preparados para el movimiento evangélico en América Latina en la presente coyuntura 
histórica y social, ofreciendo esta preparación con hincapié en ... 



- la devoción personal a Jesucristo 

- la fideüdad a las Escrituras 

- el celo evangelizador y 

- la preocupación por los problemas sociales: 

el surgimiento de las grandes urbes 

la industrialización 

el aumento de la población 

el lamentable incremento de la pobreza 

las injusticias sociales 

el materialismo 

el secularismo 

las inquietudes políticas de América Latina 



c. El Prospecto 1988-1989, al hablar sobre el pasado, presente, y futuro del SBL destaca 
el papel que en su auto-definición juega la opción latinoamericana, es decir, los desafíos 
que provienen de su circunstancia geográfica, histórica y cultural y sus profundos 
anhelos de justicia, paz, afirmación de la vida, organización de la esperanza. 

Con respecto a nuestra circunstancia histórica, económica, política, social, cultural y 
religiosa, existe hoy entre nosotros una clave de lectura que va más allá de "la 
preocupación" y "las inquietudes políticas". 

2.5 El SBL se orienta hacia el futuro. Conviene destacar algunos elementos decisivos para 
nuestra tarea educativa y toda acción pastoral: 

* América Latina como parte del Tercer Mundo: "la lógica de las mayorías y la opción 
por la vida". El Tercer Mundo es la mayoría de la humanidad — más de 4 mil millones. 



26 



* La herencia colonial (a propósito de los 500 años de la "evangelización" de América 
Latina"). 

* Su presente de dependencia caracterizado por el creciente deterioro de las condiciones 
— calidad — de vida en América Latina para las grandes mayorías; la no satisfacción de 
las necesidades básicas: atención médica, empleo seguro, vivienda, acceso a la educación. 

* La deuda externa. 

* El proceso de militarización — represión interna — guerra de baja intensidad, conflictos 
regionales. 

* La corrupción y el narcotráfico. 

* La permanente "invasión cultural" que nos conduce a una grave pérdida de identidad, 
de los valores evangélicos de solidaridad, a la creación de una sociedad con valores y estilo 
de vida utilitaria y materialista. 

* La ofensiva conservadora y su expresión ideológico-religiosa, con su clara propuesta 
encontra de un evangelio liberador. 

* El fenómeno del crecimiento de los nuevos movimientos religiosos de tendencia sectaria, 
con una religiosidad de corte apocalíptico, satanizador de las luchas y los movimientos 
populares. 

* El fenómeno de la así llamada "iglesia electrónica" con abundancia de recursos y 
programas en medios estratégicos. 

* Un nuevo "ecumenismo" religioso-político: manipulación ideológica de lo religioso 
para fines políticos. 

* La fuerza histórica de los pobres y la organización de la esperanza. El signo más 
significativo del tiempo latinoamericano es la irrupción de los pobres en la sociedad y la 
iglesia. 

* Mil formas de luchas específicas por la vida: por la tierra, por la identidad social y cultural. 
Aparecen nuevas formas de solidaridad y organización entre obreros, campesinos, jóvenes, 
mujeres, negros, indígenas, asociaciones de vecinos, clubes de madres, movimientos 
contra el alto costo de la vida, por vivienda digna, por el derecho al estudio, la salud, el 
trabajo, la defensa de los derechos humanos y la paz. 

* El surgimiento, por la fuerza del Espíritu, de una nueva forma de ser iglesia: las 
comunidades eclesiales de base como "comunidades de esperanza". 



27 



En medio de circunstancias tan difíciles como las que vivimos en América Latina y a partir 
de una activa solidaridad en defensa de la vida, muchos cristianos en nombre de su fe están 
despertando. Se reúnen comunidades para renovar su fe en Jesucristo y así ser fermento en 
nuestro pueblo. 

Estamos ante un fenómeno que nos invita a dar gracias a Dios por la presencia de su Espíritu 
en la vida de esas comunidades donde encontramos un desafío permanente para la conversión 
personal y eclesial que nos permita responder a las exigencias del Reino en un discipulado 
obediente y radical. 

3. Breve pérfil tipológico de la historia del SBL 

3.1 Pastoral homilética o "Kerigmática" 

Se busca que la buena noticia se anuncie con convicción y fundamentación bíblica, en un 
mundo y desde una iglesia que presenta un desafío intelectual. Los egresados salen preparados 
para llevar "un mensaje para el mundo". Entran en juego los siguientes elementos: 

- la herencia y la práctica evangelizadora de la MLA 

- las campañas evangelísticas locales y nacionales de Evangelismo a Fondo 

- el ejemplo bíblico de Apolo 

- el deseo de que el anuncio sea serio y fundamentado. 

Esquema: Iglesia-Anuncio 

El mundo como espacio del anuncio 
Intra-eclesial 

Valores: El celo evangelizador 

3.2 Pastoral del "compromiso" (con la misión de Dios en el mundo) 

Se propone que la buena noticia se anuncie con convicción y fundamentación bíblica, 
expresada en un mundo que experimenta "rápidos cambios sociales". Los egresados deben salir 
preparados para llevar el mensaje y servir en el mundo de Dios. Los nuevos factores que entran 
en esta definición pastoral son los siguientes: 

- la toma de conciencia de "los rápidos cambios sociales" y de la relación iglesia-sociedad; 

la importancia de las ciencias sociales 

- El aporte de la MLA a "Caravanas de Buena Voluntad" (obra médico-social en áreas 
rurales) 

- Las "implicaciones" sociales del evangelio 

- La recuperación de un evangelio de las demandas, un evangelio exigente frente al olvido 
de la responsabilidad social de la iglesia. 



28 



Esquema: Iglesta-Crr.prcrr.ise sal y luz: Ml 25 y el ser. ¿1 necesitad-: 
El mundo como espacio donde Dios actúa 

Intra-edesialeaapertiMa(nose i m m Ml níiTaanlonomiideto t e mp oral".) 

Valeres: Superación, -el primer esquema :glesta-Ar.u:Kie 
Introduce al esquema el .\mmcio-denuncia. 
El servicio — todavía muy asistencia 



3J Pastoral latinoamericana (el tema de La Cátedra Strachan. 19"2. fue "Hacia una 
pastoral latinoamericana"! 



proféticameiile d tiempo latinoamericano. Influyen decisivamente los siguientes factores: 

- el proceso de del SBL (1971ss) 

- identidad la ia rnaai c i ícara p itremente asamid^ 

- c oiMf.»iiMH zadán^ve rs i ftrarion de bs tareas pastorales 

- el desafío de la naciente teología de la Liberación 

- América Latina con su pasado colonial, su presente de pobreza y dependencia 

- la urgencia de los procesos de justicia y überación 

- la mediación de las ciencias sociales. 

Esquema: teología de la encarnación 

- iglesia ea el mondo l a t i noame ricano 



3.4 Pastoral transformadora del mundo 



Se prepone que la buena "rucia se convierta en buena realidad . Se apunta a una 
di versificación y concreción de la tarea pastoral a partir de lochas específicas en un marco 
liberador- trans f ormador . Los egresados deben estar preparados para asumir tareas específicas 
en relación ten: 



- la mujer 

- la juventud, los niños 

- les indígenas, les negros 

- la tierra (integridad de la creación) 

- la consolación y el acompañamiento 

- la paz 

- los derechos humanos 



29 



Esquema: anuncio-compromiso-encarnación-transformación (praxis) del mundo según 
los valores del proyecto de Dios: el Reino 

Iglesia- señal del Reino en el mundo latinoamericano de Dios para su 
transformación. 

Conversión de la iglesia al Reino. 

4. Conclusión 

4.1 Nuestra herencia 

EL Señor en su gracia nos ha llamado en el SBL a un ministerio educativo. Herederos de 
un rico pasado, somos colaboradores con Dios en la gestación de una "nueva tierra" hy en 
América Latina, según su designio salvador, con humildad y creatividad. 

4.2 Nuestras limitaciones 

Debemos reconocer nuestras limitaciones para superarlas: 

Tenemos en el SBL las limitaciones propias de una comunidad académica formal, 
encaminada hacia un grado académico. 

Las exigencias formales propias de lo académico (aula, biblioteca, investigación) "se 
tragan" todo. Son el acto primero. La práctica ("educación de campo") deviene como un acto 

segundo. 

La naturaleza intemacional/interdenominacional del SBL provee un ámbito muy fecundo 
para el estudio-discusión, por su rica diversidad. Pero al mismo tiempo su diversidad se toma 
compleja para "el aterrizaje" en un contexto extraño, diferente, al que no pertenece "natu- 
ralmente" la mayoría de los miembros de la comunidad. 

Hay limitaciones de personal y recursos paracontarcon un equipo de tiempo completo para 
vertebrar programáticamente las exigencias metodológicas y prácticas de la pastoral. 

Otras limitaciones provienen de la ubicación geográfica del SBL, especialmente del 
limitado espacio que ofrece la realidad de las iglesias evangélicas en Costa Rica. No es que 
el SBL esté muy adelante. Es que la iglesia evangélica costarricense ha perdido el ritmo del 

tiempo histórico latinoamericano. 

4.3 Construyendo el mañana 

a. Aprendamos a superar el dualismo "teoría/práctica", entre lo que leemos, pensamos, 
soñamos y la realidad que vivimos social y eclesialmente. 



30 



¿Cómo generar la revolución pedagógica/metodológica a partir de lo pastoral como eje 
articulador (acto primero)? 

¿Qué podemos aprender de diversas experiencias formales y no formales que se dan a lo 
largo del continente? 

b. Aprendamos a descubrir /crear espacios eclesiales en una situación limitada, "extraña" 
incluso muchas veces hostiL 

c. Abramos nuevas fronteras de práctica pastoral: derechos humanos, mujeres, niños, es 
decir, luchas específicas. 



31 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



La pastoral desde la perspectiva de la mujer 



Nelly Ritchie 

Intercambio, 1976 



Primeramente quisiera tener una palabra de agradecimiento por esta invitación, ya que 
no pertenezco al grupo de los graduados del Seminario; y sin embargo, para mí el paso por él 
SBL fue una experiencia muy importante. En mi formación teológica, como rioplatense, esta 
fue una experiencia muy rica, ya que empecé a mirar con ojos más latinoamericanos. Vengo 
de un contexto — y esto hay que recordarlo porque si no, hay muchas cosas que no se 
comprenden — en el cual por muchos años tuvimos como trayectoria personal, comunitaria 
y eclesial, una tendencia mayor a mirar hacia Europa y no hacia América Latina. Por eso 
puedo hablar de esta experiencia centroamericana como una "conversión": comenzar a vivir, 
experimentar las problemáticas de toda América Latina como propias. 

El paso por el SBL — no sólo por las aulas, sino el conocimiento de la gente 
centroamericana — significó reafirmar algunas de las convicciones que a nivel racional una 
ya las tenía asumidas, pero que no son reales hasta que se vivencian, se experimentan y se 
incorporan como propias. 

Quisiera decirles que esto no será una "ponencia" o "conferencia", sino que se trata de 
compartir una experiencia de vida; por lo tanto tiene el valor de lo testimonial. Este será mi 
aporte. 

Cuando recibo cualquier invitación para desarrollar un tema ya definido lo primero que 
hago es formular preguntas. Y me pregunté al recibir esta invitación ¿qué significa "pastoral 
de la mujer"? 



La Revda. Nelly Ritchie es pastora y superintendente regional déla Iglesia Evangélica Metodista en Argentina 



32 



Ya hace varios años, a partir del trabajo de un grupo de mujeres latinoamericanas en el 
quehacer teológico y pastoral, hemos comenzado a pensar en una frase que traduce nuestra 
actitud tanto en lo pastoral como en la tarea reflexiva-teológica. Esta es: desde la perspectiva 
de la mujer. Este es mi caso; soy pastora de una comunidad integrada por mujeres y hombres, 
niños, adolescentes, jóvenes y ancianos/as. No soy particularmente pastora "de" mujeres. Sin 
embargo, es evidente que mi ministerio lo hago desde una perspectiva, de mi propio ser, de lo 
que soy como mujer. Y esto significa redescubrir esos valores que tantas veces por 
condicionamientos sociales, políticos, económicos, culturales o eclesiásticos no los hemos 
vivido bien, o no nos han permitido experimentarlos. 

Cuando se habla de "pastorales" determinadas, lo primero que viene a mi mente es esto: 
el riesgo de asignar a los "especialistas" una tarea que no es exclusiva de las pastoras o los 
pastores, sino que es tarea de una comunidad de fe. Una comunidad particular, una 
comunidad llamada a ser comunidad-signo (al decir de J.L. Segundo) dentro o en medio de 
otra comunidad mayor. Pero hablamos de una actitud y una tarea pastoral de una comunidad 
de fe. Esa es mi interpretación del ministerio. Donde tenemos diversas tareas, especificidades 
para lo que llamamos el ministerio "ordenado" (presbíteras/os), pero donde se intenta abrir la 
acción de la comunidad 
toda, que es la verdadera 
convocada a la procla- 
mación y acción, al servi- 
cio y compromiso testimo- 
nial. 

Voy a encarar el te- 
ma entonces en esas dos 
líneas: 1) comprendiendo 
por "pastoral" no la tarea 
de aquellas/os que hemos 
tenido la oportunidad y por 
lo tanto la responsabilidad 
de un ministerio ordenado, Trabajo de mini-taller: Nelly Ritchie, Susana Arteaga, Cira Gómez, 
sino de la pastoral de la Gloria Salazar, visitante, Julia Campos, Rosanna Panizo, 
comunidad de fe, en medio 

de la cual nosotras/os (pastoras/es, diáconas/os, etc.) tenemos un reconocimiento comunitario 
y un llamado especial para tareas específicas; y 2) comprendiendo esa pastoral (o mi aporte a 
la misma) desde la perspectiva de mujer. 

Después de las preguntas vino a mi mente una frase de Leonardo Boff en su libro Desde 
el lugar del pobre 1 , donde inicia la introducción con esta frase: "Todo punto de vista es la 
vista de un punto". Esto es una limitación, en un sentido, pero también aquí está la riqueza. 
El hecho es que mi punto de vista no es único, exclusivo, total, pero es válido porque es mi 
punto de vista. Desde allí miro, desde allí evalúo, desde esa especificidad de ser mujer, 
mujer-pastora, mujer-pastora ordenada, con ciertas responsabilidades especiales en la tarea 
de la iglesia-institución en este momento (superintendente regional); desde esa realidad es 




33 



"veo" (y leo) lo demás. Por lo tanto creo que en esto se reafirma aquello de que no existen las 
verdades absolutas, sino que la verdad se va formando con nuestras verdades parciales. El 
cuadro final lo tenemos con la riqueza de los acercamientos particulares, nuestras diversas 
perspectivas. La perspectiva del niño, el adolescente, la joven, mujeres y hombres, ancianos, 
sectores postergados, aborigénes, negros, etc., enriquecen "la" perspectiva de toda la 
comunidad de fe sobre su tarea y misión específica. Estamos en el camino de un proceso de 
liberación, entre todos (¡y esa es la opción total de la comunidad de fe!); en esa búsqueda 
vamos descubriendo los espacios para concretar históricamente las liberaciones parciales. 
Esos son los logros históricos, concretos, donde como mujer lucho por los espacios para la 
liberación de la mujer, pero dentro de ese contexto o entorno mayor: la de la opción por la 
liberación total. 

Pienso que es importante eso, porque es un poco como le sucedió al pueblo de Israel, 
cuando el Señor les decía "ustedes no se olviden, cuando lleguen a la tierra prometida ... que 
fueron también esclavos". Muchas veces cuando nuestros ojos se abren a ciertas realidades, 
cuando vamos descubriendo las opresiones (no las más conocidas ... sino esas opresiones 
sutiles), cuando vamos descubriendo esa liberación que Dios mismo nos sigue proponiendo, a 
veces nos olvidamos que también nosotras hicimos un camino, que fue un proceso. Que no 
amanecimos un día diciendo "¡Oh ...esto era lo que Dios quería de nosotras! ", sino que fuimos 
descubriendo costosamente, a veces riesgosamente y dolorosamente el significado de nuestro 
"ser mujer" en ese proceso liberador. Reconozcamos que tuvimos temores, porque era mucho 
más cómodo llenarse el estómago con la comida de la esclavitud. 

Esto es un camino que hacemos entre todos (mujeres, hombres: humanidad). Una de 
las discusiones más comunes cuando estamos en reuniones mujeres asiáticas, africanas, lati- 
noamericanas, con mujeres europeas o norteamericanas, es esta de la liberación de la mujer 
que nosotras — mujeres del tercer mundo — siempre colocamos en el marco mayor de la 
liberación total. Las hermanas del primer mundo siempre nos dicen, "pero ustedes pierden de 
vista que nosotras, como mujeres... etc. etc.". Yo creo que no estamos dejando de lado 
nuestra particularidad, sólo que la descubrimos dentro de esa opción mayor. 

Por eso es que me gustó mucho la "alerta" que da Hugo Assman cuando Elsa Tamez lo 
entrevista 2 : ¡ojo con la tesis de la igualdad! Es una tesis liberal-burguesa. La tesis de la 
igualdad cristiana es la aceptación de las diferencias; es la alieridad. 3 

Somos distintos: mujer-hombre. Somos distintos: aborigenes-inmigrantes. Somos 
distintos: blancos-negros. Somos distintos, ni mejores ni peores; respetamos nuestras particu- 
laridades, buscamos ser complementarios, para ser entonces imagen y semejanza de Dios. 

Es desde allí, desde un punto de vista particular, y desde la tesis de la alteridad — de 
nuestras distinciones — que quisiera que analicemos este tema de la "Pastoral desde la 
perspectiva de la mujer". 

En estos doce años he tenido oportunidad de trabajar, en la mayor parte de mi 
ministerio, en un tipo de pastoral ecuménica — por supuesto desde una opción particular 
denominacional (Iglesia Evangélica Metodista en la Argentina) — pero con un compromiso 



34 



ecuménico específico tanto en tareas a nivel continental como en algunos de los cargos 
pastorales congregacionales, donde fue posible trabajar conjuntamente con La Iglesia 
Católica, la Ortodoxa, La Luterana, etc. 

Es justamente en esa experiencia donde descubro que uno de los elementos de mayor 
peso, y a veces determinantes de nuestro compromiso, es nuestra comprensión ec les» lógica, 
nuestra comprensión de qué significa "ser iglesia". Y si hablamos de "pastoral" de la 
comunidad de fe, tenemos que tener en claro qué decimos cuando afirmamos: somos parte de 
una comunidad de fe. ¿Cuáles son los parámetros a partir de los cuales podemos decir esto 
es iglesia? 

La experiencia y los datos de la realidad nos hablan de una nueva eclesiologia que está 
en marcha Este renovar es un re-proclamar, un re-armar, re-hacer, re-construir la iglesia. 
Vamos descubriendo nuestras propias limitaciones personales y denommacionales. También 
aquí tenemos que caminar en un proceso de liberación que nos ayuda i a partir de Las nquezas 
que traemos y volcamos, de nuestras propias denominaciones) a descubrir que esto no es un 
condicionante, que puede llegar a enriquecemos. En la medida que suframos la división 
lucharemos por la unidad en nuestra diversidad. 

Hay dos conceptos claros en la Biblia sobre lo que significa ser iglesia: 

a. Pueblo de Dios, que en el lenguaje veterotestamentario es la asamblea de los 
convocados, de los llamados. Aquí cabe la pregunta ¿convocados para qué?. La respuesta que 
surge de los textos bíblicos apunta a la formación de un pueblo particular, un pueblo propio, 
un pueblo santo, un pueblo que da a conocer la aceptación de4 verdadero y único Dios, en las 
opciones históricas que el pueblo va tomando. Por lo tanto no es un concepto restringido a 
raza", sino que es un asunto de elección. Dios elige su pueblo. El pueblo elige a Dios. El 
elegir un pueblo no es una actitud neutra de Dios. La elección de Yavé no es una actitud 
neutra del pueblo distintivo. 

¡Ojo! que nosotros caemos en el mismo error del pueblo judío en el pasado, que creían 
que por ser judíos ¡ya eran pueblo de Dios! En nuestra América Launa, continente llamado 
"occidental y cristiano", somos cada vez más conscientes del manoseo de la palabra "cris- 
tiano"', que es un manoseo de esa pertenencia. La verdadera pertenencia sólo se descubre 
cuando se opta por el Dios que nos hace pueblo especial. Que nos da el por qué y para qué de 
la convocatoria. Que explícita la razón del llamado. 

La comunidad primitiva comprendió esta realidad. Por ello denunció el "sectarismo" 
(secta r is m os que todavía existen en nuestro tiempo). Cuando el apóstol Pablo proclama que a 
~-¿r. - it ;e>_;r.s:.:- >a r.c r.¿> j-óic r.: griego. -.ar:r. r.: rr.j;er. esc la-, o ni libre .. perqué iodos 
somos uno en Cnsto. habla de la pertenencia que supera las viejas barreras y a la vez "crea 
pueblo", pueblo que lleva adelante y con ere tiza históricamente el mensaje liberador. 

¡Claro que no se trata de una inclusión sin exigencias! No se abaraia el mensaje. Ese 
llamado uene sus exigencias: 



5: 



- Se es parte de ese pueblo cuando se responde a la convocatoria. 

- Se pertenece a un nuevo ámbito de relaciones, con Dios y con los demás (inter- 
humanas), cuando hay una clara opción, elección y decisión por ese camino de verdad y vida. 

- A partir de esa confrontación, que es a la vez conversión, nos incorporamos a ese 
proceso salvador. 

- Se es pueblo de Dios cuando se co-participa en la transformación de todas las 
realidades contrarias y ajenas a Dios. 

¡No es un llamado neutro; hay exigencias! Tampoco se responde neutramente. 

b. La otra imagen que surge de las Escrituras es comunidad, en el sentido de que este 
pueblo se ha congregado en tomo a una propuesta del Dios de la vida, que forma parte activa 
de una comunidad particular. Aquellos que respondieron al llamado de Jesús formaron parte 
de su "compañía" inmediatamente. Ahora, ser parte de esa "compañía" no fue — ni es — 
cosa fácil. Tal vez por eso la propia compañía intenta varias veces hacer "virar" del camino al 
propio Jesús. Tenían otra comprensión de lo que significaba seguir al Mesías. ¡Sí al triunfo 
... No a la cruz! "No te acontezca esto ..." es la recomendación de Pedro al Maestro, luego de 
haberlo confesado como el Cristo. Y nosotros vivimos en esa tensión continua: queremos ser 
seguidores/as del Mesías, a la vez que tememos los riesgos de ese seguimiento. 

La palabra que se repite en el NT — koinonía — que nos habla de comunión, de 
participación en algo que nos es "común", tal vez ejemplifique el significado de ser 
comunidad. ¡Cuánto nos cuesta esto en la práctica! (¿Será por ello que acostumbramos 
llamarnos "congregaciones"?, ya que no nos cuesta estar congregados ... pero ¡ ¿tener cosas en 
común?!). 

Koinonía es la palabra que traduce una actitud. No se entra en una relación de 
dependencia y de pasiva recepción; se ingresa en el ámbito de la creativa comunicación, en la 
comunión de intereses y esfuerzos, de propósitos. Eso significa a la vez abrirse al diálogo: 
intentar entender a la otra persona. Y esto, en la tarea pastoral desde la perspectiva de la mujer 
— y supongo desde otras perspectivas también — es uno de los aspectos más difíciles, el entrar 
en verdadera comunión, comunicación con la otra persona. Apertura y diálogo significan que 
la palabra del "otro", de la "otra", me modifica, me cambia, me hace pensar — y ser — 
distinta/o de lo que pensaba o era antes de entrar en esa relación de comunión/comunicación. 

La comunidad que se forma en tomo al Resucitado se descubre como tal cuando 
comienzan a tener cosas para compartir, y se arriesgan a compartir lo que tienen ... con los que 
no tienen. 

¿Este pueblo y esta comunidad son neutros? ¿Ese llamado universal e inclusivo no 
desemboca en una comunidad "amorfa"? Podemos caer en el riesgo de neutralizar el mensaje 
neutralizando así el poder transformador de Dios a través de todos los tiempos en palabras y 



36 



hechos. Por ello, conviene que recordemos y coloquemos junto a estos dos conceptos de 
pueblo de Dios y comunidad, aquella otra imagen paulina: cuerpo de Cristo, que no sólo nos 
recuerda la interdependencia entre la cabeza y los miembros, o los miembros entre si sino que 
también nos habla de una organicidad: el ser uno en el ser y el hacer. 



Mujer: ¿limitación u oportunidad? 

Muchas veces me pregunto si ser mujer es una limitación o una oportunidad, y muchas 
veces descubro que como mujeres hemos marcado tanto las limitaciones (¡que las hay! en 
todos los ámbitos: social, cultural, político, y sobre todo en lo eclesial i que terminamos 
considerando nuestro "ser mujer" como un condicionante. 

Creo que el ser mujer es una condición y no un condicionante, por lo tanto una 
posibilidad, una riqueza que la vamos poniendo a disposición de esa comunidad total, en ese 
diálogo, en esa comunión y en esa búsqueda de propósitos y objetivos comunes. 

Hace poco tiempo, hablando con un ex-compañero de estudios y haciendo una revisión 
de nuestros distintos caminos, hablábamos de las 
actitudes "machistas" de los hombres. Y ese 
compañero me dijo: "pero, en mi experiencia las 
actitudes "machistas*' fueron de mi madre". Y... 
sí... cuando hablamos de las "acutudes machis- 
tas" no estamos hablando sólo de las actitudes de 
los hombres, sino que hablamos de aquellas 
actitudes opresivas que limitan la realidad a "un 
punto de vista". 



"Creo que el ser mujer 
es una condición y no 
un condicionante"... 



Por ello cuando hablamos desde la perspectiva de la mujer, estamos tratando de ayudar 
y ayudarnos como compañeras/os en este camino, en este proceso de liberación, a descubra 
nuestras respectivas limitaciones ¡y a rescatar nuestras respectivas oportunidades! 

En mi propia experiencia como mujer, el hecho de poder decir ciertas cosas me ha dis- 
tanciado de mis compañeros varones, que a veces me han visto como "amenaza". Y no estoy 
haciendo aquí un "cargo", culpándolos por esas actitudes, sino estoy diciendo que somos 
víctimas de ese estilo de relacionamiento en que cuando una persona dice lo que siente o 
piensa, puede convertirse en una "amenaza" para el otro o la otra que lo 'a tenía encasillado/a 
¡aquí! y no quiere que sea de otra forma- 
Como duele mucho descubrirse como "amenaza" para los demás, darse cuenta de que 
los otros tienen miedos, dudas, preguntas ... donde inclusive ponen en cuesüonamiento la 
"femineidad" ... a veces es mucho más cómodo "quedarse en el molde' . ¡no decir nada!, o no 
decir abiertamente por qué tomamos o dejamos de tomar ciertas decisiones, por que optamos 
por esto y no por lo otro, evitando así explícita; los "por qué". Tanto bien nos hace a nosc ras 
mismas, porque el poder decirlo es como reafirmarlo, sabiendo que no uene nada que ver con 



las competencias, ni con el querer ser más (¡ni menos!) sino querer decir, y ser, lo que somos, 
sentimos, vivenciamos ... es decir, nuestro punto de vista, nuestra perspectiva. Cuando 
entramos en ese "tira y afloje" sobre ciertos temas — "si la mujer puede ser o no ordenada ... 
que la mujer tiene que participar, pero no tanto ..." — es allí donde tenemos que ayudarnos 
mutuamente a perder los miedos. El miedo del hombre a laborar frente a una mujer, a 
manifestar su ternura, el miedo de llorar juntos. Cuando perdemos el miedo de plantear 
nuestras limitaciones y descubrir nuestras oportunidades, vamos entrando en una dinámica 
¡tan enriquecedora! a nivel interpersonal y a nivel comunitario; vamos descubriendo un nuevo 
estilo pastoral. 

Posibilidades 

Quisiera plantear, desde mi propia experiencia, algunas de las posibilidades. En la 
iglesia a la cual pertenezco, la mujer ha tenido la posibilidad, hace años ya, de acceder al 
pastorado ordenado (presbítera). Eso significa que hay un campo ganado y un camino ya 
transitado por otras mujeres, ayudando a la comunidad a reconocer el rol protagónico de la 
mujer. Pero cada día vamos descubriendo aspectos distintos de nuestra pastoral, ya que no se 
trata de un estilo pastoral cerrado, como no está cerrada ni definida totalmente nuestra 
pastoral en esta América Latina donde las demandas, las exigencias y las urgencias se van 
replanteando día a día. 

A mí me correspondió ingresar al ministerio pastoral el año siguiente al golpe militar en 
mi país (1977). Puedo decir que desde entonces y hasta el presente uno de los aspectos 
característicos y constantes ha sido la opción por la vida. En un estado de guerra no 
declarado, nuestra trinchera ha sido y sigue siendo la defensa de la vida. No es casual que en 
la Argentina hayan sido las "Madres de la Plaza de Mayo" las que primero reclamaron en las 
calles por sus hijos desaparecidos. Existió — y existe — una fuerza, una convicción, que hizo 
saltar a la mujer de la cocina a la calle, de la preocupación doméstica al movimiento, a la 
asociación y la búsqueda de alianzas. 

Y muchas de nosotras que tal vez teníamos una "conciencia" de libros de teología de la 
liberación de las aulas, de los escritos ... descubrimos que todo eso no servía para nada si no 
éramos capaces de dar el salto del pulpito a la calle. Es entonces que surge el compromiso con 
todos aquellos (mujeres y hombres) que defienden la vida. Un nuevo estilo pastoral. Por 
supuesto que con diversos énfasis y mayores o menores compromisos o mayor 
acompañamiento y receptividad de parte de las congregaciones particulares. 

Yo llamaría a esta pastoral "Una pastoral de la vida", en defensa de la vida (en medio de 
la represión, la guerra de las Malvinas, etc.), en la lucha por una vida plena y digna para todos, 
con pan, salud, trabajo, educación, libertad, en esta incipiente y débil democracia. 

Ternura feroz 

Utilizo esta frase de Mary Hunt (teología católica de los EE.UU.) que de algún modo 
ejemplifica la pastoral desde la perspectiva de la mujer. Ternura-feroz; parecen dos 



38 



elementos contradictorios, contrapuestos, pero ¡ay de la hembra cuando le atacan la cría ... Y 
eso fueron, y son todavía, las Madres de Plaza de Mayo ... tiernas y feroces en sus reclamos y 
su lucha por verdadera justicia! Es esa ternura-feroz que une a mujeres (madres o no) en la 
lucha por la vida plena, digna, por todos los hijos de la patria, por las futuras generaciones ... 
por ese futuro que se está gestando y que debe vivir. Muchas de esas mujeres tal vez no han 
hecho "confesión de fe", pero se han inscrito en el proceso de liberación, y el Señor sabe si son 
parte de su pueblo. 



Mi pregunta es si no debemos detectar y "atacar" esos elementos de poder que sutilmente se 
incorporan a lo que podríamos llamar la "jerarquización eclesial". Esta no es una lucha de la 
mujer a solas. Tenemos que descubrir cómo el abrir ciertos espacios eclesiásticos no 
constituya un modo de "neutralizar" las fuerzas transformadoras. Descubramos los mecanis- 
mos institucionales que "capitalizan" para sí todas las reacciones — o acciones — que pueden 
ser contrarias a sus intereses. 

Digo esto pensando en aquellas compañeras que centran su lucha en la "ordenación 
pastoral" como un reconocimiento jerárquico, o el acceso al poder. ¿No tenemos que 
preguntarnos ¿ordenadas para qué?, ¿en función de qué proyecto? Aquí entran otros 
elementos que, en la búsqueda de esa pastoral comunitaria, debemos, re-ver. Desde nuestro 
modo de vestir, el modo de dirigir una celebración, el modo de reflexionar sobre la Palabra, 
el modo en que realizamos la visitación, o la cura de almas, el modo en que realizamos la 
capacitación comunitaria, el servicio. El modo en que nos "apropiamos" o "participamos" de 
ese supuesto poder. 

¡Todo tiene que ver con nuestra concepción eclesiológica ... por eso comencé por allí! 
Por eso tenemos que estar atentas/os y no ceder a la tentación del poder. 

Jesús rompió con el concepto del poder para dominar; dijo: "el que entre ustedes sea 
considerado el mayor ... lávele los pies al otro". Si leemos el evangelio desde la perspectiva 
del poder para servir, comenzaremos a modificar muchas actitudes, decisiones, acciones que 
hemos incorporado. Debemos preguntarnos si le son propias a la comunidad de fe, o si son 
pautas culturales, o de la tradición, que nos han "endosado" como modos de ir frenando un 
proceso. 

Cuando pienso en la historia de mi propia iglesia (Metodista), que surge como un 
movimiento de renovación espiritual entre las clases populares, y confronto esa historia 
pasada con el presente, me pregunto qué pasó en el camino. ¿Dónde quedaron aquellos 



Interrogantes 



"...tenemos que ayudar- 
nos mutuamente a per- 
der los miedos." 



Para terminar quisiera dejar planteadas 
algunas preguntas en cuanto a lo que llamamos 
iglesia-institución. En mi caso no he tenido que 
pelear por entrar en la estructura eclesiástica (la 
lucha es por no dejarse atrapar por esa estructura). 



39 



énfasis, aquel compromiso, aquel apasionamiento por la causa del Reino? ¿Cómo recuperar 
ese espacio que no hemos perdido casualmente? 

Vivo cada día esa tensión entre lo que debemos ser, y lo que somos ... y ruego al Señor 
que no me frene esa tensión. No caigamos en el error de buscar el perfecto equilibrio — en el 
justo medio — que puede ser un modo de cambiar todo para no cambiar nada. 

¿Cómo vivir esa tensión? Preguntándonos cada día qué somos comunidad de fe y qué 
debemos ser según el evangelio y las demandas de nuestra propia historia Esto lo hacemos en 
momentos en que la propia historia le cuestiona a la iglesia y le pregunta ¿dónde está tu Dios?. 
Son momentos, creo, en que es un verdadero acto de fe dar la respuesta que ayer nos daba Luis 
Sandoval: 4 "No lo sé". Podemos decir abiertamente que no tenemos todas las respuestas 
...que también compartimos los clamores de nuestro pueblo y sus búsquedas, pero que 
tenemos la esperanza de que juntos llegaremos a "ver" ... "palpar" ... y "gustar" ... de las 
anticipaciones del Reino. 

Un mártir argentino de nuestro tiempo, Monseñor Anghelelli 5 tenía un lema para su 
tarea pastoral: "Con un oído puesto en el pueblo y el otro en el evangelio". Para mí esto 
determina nuestra pastoral como mujeres, como hombres, como comunidad, como construc- 
tores de una nueva humanidad.' 



L. Boff, Leonardo. Desde el lugar del pobre. Bs. As.: Ed. Paulinas, 1986. 

2. Tamez, Elsa. Teólogos de la liberación hablan sobre la mujer. San José: DEI, 1986. 

3. Ibid., p. 49. 

4. Ver su ponencia "Pastoral en tiempos de guerra" en este número. 

5. Monseñor Anghelelli, Obispo de La Rioja, Argentina. Muerto por la represión militar en un 

supuesto accidente, durante el último proceso (años' 76-'83). 



40 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral de la mujer: 
Un reto para todo el pueblo de Dios 
Reacción a la ponencia sobre pastoral de la mujer 

Raquel Rodríguez 

Bachiller en Teología, 1979 



Quisiera complementar esta presentación de Nelly, reflexionando un poco, en primer 
lugar acerca de lo que conocemos sobre los programas de pastoral dé la mujer y específicamente 
desde mi experiencia en Centroamérica, lo hago dentro del marco de una región muy 
convulsionada, donde aparentemente todo el mundo sabe y quiere decir, especialmente desde 
af uera, cuáles son los pasos a seguir para que nuestra región tenga paz. S in embargo hasta ahora 
no hemos podido permitir que la voz profética del pueblo y de la iglesia se hagan sentir. 

Pastoral de la mujer — Algo que está de moda 

Pareciera que está de moda eso de la pastoral de la mujer. Yo me alegro de eso en 
muchísimos sentidos, porque creo que cualquier proyecto por más desadaptado que esté en 
cuanto a las necesidades reales de nuestras mujeres, por lo menos las logra sacar del anonimato. 

Digo que pareciera estar de moda esto de la pastoral de la mujer porque son muy pocos 
los organismos ecuménicos o las instituciones relacionadas con las iglesias, que se atreverían 
a dejar de lado el trabajo particular con las mujeres. Ahora, mi sospechómetro me lleva a indagar 
un poco y me doy cuenta de que es bastante más fácil conseguir financiamiento para proyectos 
relacionados con las mujeres que para otra cosa, especialmente a partir de 1988, cuando se da 
inicio la Década Ecuménica de Solidaridad de las Iglesias por las Mujeres. Creo que lo que lleva 
a muchos organismos a crear estos programas de pastoral es el hecho de que está de moda, y 
no tanto una verdadera convicción de que las mujeres han sido objeto de sometimiento por la 
sociedad y por la estructura de la iglesia con su óptica patriarcal en la lectura de las Escrituras. 



La Mstr. Raquel Rodríguez es investigadora del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI), con 
especialización en el área de la mujer. De tradición luterana, participa en la pastoral de la Iglesia Episcopal 
Costarricense. 



41 



Pastoral de la mujer — 



¿Qué pretende? 



Por otro lado sabemos de la pobreza en que viven nuestros pueblos, especialmente aquí 
en Centroamérica Es una pobreza real y deshumanizante que viene a ser agravada en nuestra 
región por el problema de la guerra. En medio de esta situación es imposible dejar de notar que 
son las mujeres y los niños los más afectados. A todo esto se suma una ideología machista que 
va determinando los roles que debe asumir cada persona a partir de su sexo. 

Cuando salen nuestros hombres abandonan sus hogares, aquí en Centroamérica; cuando 
nos matan a nuestros hombres: cuando nuestros hombres deben ir a defender lo ya conquistado; 
cuando nos arrebatan nuestros hombres para sen-ir en el ejército que nos va a agredir; cuando 
desaparecen nuestros hombres, o cuando simplemente no aguantan más por la situación de 
opresión y se desquician o se alcoholizan, nuestras mujeres quedan solas en condiciones de 
pobreza y de inseguridad. Tienen que hacerse cargo de su familia, revirtiendo los órdenes 
sociales, y asumiendo los roles que antes solo correspondían al varón. 

La mayoría de los programas de pastoral de la mujer van dirigidos a proyectos de 
autogestión. Son proyectos dirigidos a resolver la situación económica de estas mujeres y por 
ende de familias enteras. Como consecuencia de estos proyectos, se ven afectadas positivamente 
las comunidades. Creo que van poniendo su granito de arena en la transformación de la 
sociedad. 



¿Hasta dónde llegan? 

A pesar de lo positivo y necesario de estos proyectos, veo una limitante muy grande en 
muchos de ellos y es esta: aun cuando podemos palpar la valentía y capacidad de nuestras 
mujeres, la mayoría de los proyectos no van más allá de capacitarlas en alguna área para que 
puedan ganarse la vida. En estos proyectos la reflexión bíblica no va más allá de la lectura un 
tanto tradicional, en que se busca los pasajes donde aparecen mujeres y se los estudia solamente 
como una manera de dar aliento. Creo que esa debilidad surge desde las mismas limitaciones 
de nuestra concepción en las iglesias sobre cuál es nuestra misión y dónde se realiza. 

La mayoría de los proyectos se queda en una ayuda asistencial sin verdaderamente formar 
y capacitar a las mujeres para que puedan incorporarse y convertirse en verdaderas agentes de 
cambio en la sociedad y en la iglesia Los proyectos se quedan cortos porque se piensa que 
promover a la mujer en la sociedad es meramente lograr que se incorpore a la fuerza laboral 
productiva a partir del proyecto. Vemos, entonces, una dicotomía entre la capacidad titánica 
que demuestran nuestras mujeres al echar a andar un proyecto productivo de vivienda, de salud, 
de cualquier cosa, en las condiciones más difíciles y con un mínimo de recursos y asesoría, sin 
embargo, no se sienten aún capaces de asumir puestos de liderato en las estructuras de decisión 
en la comunidad o en la iglesia. 



42 



La mujer en Centroamérica 



En nuestro quehacer por los cuatro restantes países de Centroamérica, me he podido dar 
cuenta de muchas cosas que me han hecho pensar y me han animado mucho, y otras que me han 
entristecido. Me he dado cuenta de que dentro de toda esta adversidad, la mujer encuentra 
fuerzas de donde no las hay por continuar la lucha por la existencia. Esa experiencia que contó 
Nelly de las Madres de Plaza de Mayo, es una experiencia que surge a diario en nuestras 
comunidades y nuestras aldeas en toda Centroamérica. Me he dado cuenta del espíritu 
combativo de la mujer centroamericana y de su gran esperanza porque esto no vaya a durar para 
siempre. Me he dado cuenta de cómo tiene que salirse de los patrones y moldes establecidos 
simplemente poder sobrevivir. Me he dado cuenta que a mayor represión, hambre e injusticia, 
mayor la creatividad y fuerza de estas mujeres. 

Pero también me he dado cuenta, con mucha tristeza, que ante todas estas cosas nuestras 
iglesias pretenden que después de la lucha del día contra viento y marea, las mujeres vengan al 
templo y asuman solo las tareas "de mujeres". Cuando preguntaba a las mujeres de los talleres 
del programa "Mujeres jóvenes haciendo teología" sobre cuál era la participación de la mujer 
en la iglesia en cuanto a liderazgo, participación en la toma de decisiones, y toda su actividad, 
la respuesta en todos los países fue la misma: la mayoría de nuestras iglesias esperan que ellas 
barran, arreglen las flores, hagan actividades para sacar fondos, sean maestras de niños en la 
escuela dominical, y participen en la sociedad femenil. Cuando escribía esto me acordé que 
Nelly es Superintendente de la Iglesia Metodista argentina (cargo de poder en la estructura 
eclesial). Para nuestras mujeres en Centroamérica la única superintendencia a que pueden 
l aspirar es la de la escuela dominical, si acaso. 

Lo interesante fue que en aquellos lugares donde las mujeres han tenido que unirse a la 
I lucha por la sobrevivencia, fueron los lugares en donde éstas eran más críticas hacia las 
estructuras de la iglesia que les impiden participar activamente en otros ministerios y funciones 
no concebidos "para mujeres" . En cambio, en las ciudades, en donde se puede mantener aún 
una vida casi normal, las mujeres veían su papel tradicional en la iglesia como algo bastante 
normal, consecuente con preceptos bíblicos. Es en relación con esto que yo veo la gran riqueza 
potencial de los proyectos de pastoral de la mujer: que no solo ayuden a las mujeres a resolver 
¡ un problema económico personal, sino que las capaciten para incorporarse plenamente, y 
! convertirse en factores trans formado res en la sociedad y la iglesia. Para lograr esto hace falta 
' capacitarlas más allá de lo meramente técnico. 

También con mucha tristeza me encontré con la realidad de que realmente son muy pocas 
las mujeres en nuestra región que tienen la oportunidad de ejercer la vocación ministerial, si es 
, que a esto fueron llamadas. Por mucho tiempo, y quiero que esto se vea como una crítica 
constructiva, pensé yo al igual que mis memoras aquí en el SBL que fueron Irene y Elsa, que 
la lucha por la ordenación no era algo tan importante en mi vocación ni en mi ministerio de 
promover a la mujer en la plena realización como criatura de Dios. 



43 



Recuerdo que una vez argumenté largamente precisamente con Mary Hunt, una teóloga 
feminista católica, el por qué lo de la ordenación no era tan importante para las mujeres 
protestantes. Me acuerdo que me pareció que mis argumentos eran brillantísimos. Ella sólo 
me contestó: "verdadera en la iglesia la toma de decisiones importantes, sólo se da desde la élite 
de los ordenados: hasta que no tengamos acceso a llegar allí, no podremos verdaderamente 
transformar las estructuras". Esto refleja lo que ha dicho Nelly: no solamente llegar al poder, 
sino verdaderamente construir algo más justo. 

¿Saben ...? Ella no me convenció en ese momento. Lo que sí me ha convencido son dos 
cosas: primero, mi trabajo durante ocho años dentro de la iglesia episcopal costarricense, donde 
hay una escasez grandísima de sacerdotes y sin embargo no se les ha animado a las mujeres 
jóvenes que han inclusive expresado su interés en el sacerdocio, sino que más bien se le ha 
desanimado. En segundo lugar, ha sido mayormente por mi relación con las mujeres en nuestras 
iglesias evangélicas de Centroamérica, que han sentido el llamado al ministerio pastoral y se les 
ha negado la oportunidad. Verlas trabajar, levantar las congregaciones, pensar creativamente 
maneras de mantener a la congregación unida, activa y realizando un ministerio concreto, llevar 
a cabo todas las tareas del pastor — para luego encontrarse con que tan pronto aparece un hombre 
ordenado se le entrega todo a él, o que no se le reconoce su labor ni se le paga por la dedicación 
total, cuando a los varones que hacen lo mismo se les reconoce y remunera. O simplemente, 
si una de estas mujeres se casa, se le ofrece el pastorado al esposo, aún cuando él no haya sentido 
el llamado. Ninguna de estas situaciones es ficticia, hermanas y hermanos, yo las he visto en 
Centroamérica. 

Hoy más que nuncaestoy convencida de que la lucha por la ordenación, aunque no es toda 
la lucha que hay que dar, es muy legítima y necesaria. Por estas mujeres, yo me siento 
responsable ahora de acelerar un proceso de ordenación de mi persona en mi iglesia luterana, 
que ha sido un proceso que va demasiado lento. Ha comenzado muy tímidamente hace mucho 
tiempo. Aunque para mí la ordenación no sea difícil, porque en mi iglesia, igual que en la de 
Nelly, esto no involucra ninguna lucha (Jo único que me piden es lo mismo que le piden a los 
compañeros varones), esa ordenación mía sé que servirá de estímulo y apoyo a las mujeres que 
en este momento se sienten vocacionadas y no pueden ejercer su llamamiento. 

El SBL y la promoción de la mujer 

No quisiera terminar sin añadir algo que me indica que aún desde el mismo Seminario 
Bíblico Latinoamericano tenemos mucho que andar en esto de la promoción de. la mujer a 
genuina criatura de Dios. Aquí todos nosotros y nosotras recibimos la misma educación 
teológica, todos y todas fuimos preparados/as y formados/as para el acompañamiento de nuestro 
pueblo. Con mucha tristeza me he dado cuenta de que a la hora de nuestra participación como 
mujeres graduadas del Seminario Bíblico Latinoamericano, sólo se pensó en nosotras para 
hablar de la Pastoral de la Mujer. Costó mucho que se pensara en nosotras aún para reaccionar 
a las ponencias. Yo veo esto con tristeza. Hemos sido muchas las graduadas y hemos sido 
preparadas igual que nuestros compañeros. Tenemos que tener mucho cuidado de no estar 
reproduciendo desde aquí los mismos patrones que existen en la cultura patriarcal opresora. 



44 



Creo que se debió haber hecho un esfuerzo mayor por conseguir que nuestras graduadas 
vinieran. Porque las mujeres deben asumir muchos papeles que, según creemos, no 
corresponden a la mujer, al mismo tiempo que son vedadas de asumir otros, la lucha de la mujer 
por el Reino de justicia y paz pasa siempre por la necesidad de estar justificando nuestro papel, 
y así el trabajo se convierte en una doble tarea. Nuestras graduadas no han alcanzado puestos 
altos en la jerarquía de nuestras iglesias, no por falta de capacidad, ni de lucha, sino por toda 
una estructura que las adversa. Sin embargo, su mayor participación aquí hubiera enriquecido 
grandemente el congreso. 

Dejo esto sólo como inquietud. Sé que es muy fácil traicionarnos a nosotros y a nosotras 
mismas, porque hemos tratado de quitarnos de encima el peso de una ideología muy arraigada. 
Pero debemos hacer un esfuerzo constante por no traicionar nuestras metas de proclamar el 
Reino de justicia, que es el Reino de Dios. Yo sé que eso es posible, y lo sé por una experiencia 
que acabo de tener. Es una de esas experiencias en que se ve verdaderamente que la mano de 
Dios está en todo momento cerca nuestro. 

El lunes pasado estaba en Nicaragua, sentada en la mesa almorzando, y estábamos 
hablando una compañera y yo de eso mismo que decía Nelly, de lo duro que es trabajar dentro 
de nuestras iglesias y que a veces vemos que fuera de ellas hay gente que comulga más con 
nuestra manera de pensar. Reflexionábamos, sin embargo, que no podemos salimos de ahí, que 
lamentablemente hubo una generación en los años 60 y 70 que sí lo hizo, y nosotros y nosotras 
estamos ahora mismo todavía arrastrando las consecuencias de los pasos hacia atrás que se dieron 
por la partida de esa generación. Estaba una hermana sentada al lado nuestro, muy humilde, 
y dice: "Hermanas no saben lo bien que me hace oír sus palabras. Es que yo trabajo mucho (ella 
es vendedora ambulante) y trato también de ser consecuente con la pastoral de consolación". 
(De noche ella dedica su tiempo a cuidar enfermos afectados por la guerra en Nicaragua, para 
que las familias de estos enfermos puedan ir a descansar a sus casas. Entre sus ventas y esta labor 
pastoral, ella estudia) Dice que muchas veces sintió el deseo de dejar de estudiar, de dejarlo 
todo, pero que había una cosa que a ella no le permitía hacerlo. Al preguntarle qué era eso que 
no le permitía hacerlo, dice: "Yo, cuando empezó la campaña de alfabetización, no sabía leer 
ni escribir, y estaba dedicada en mi pueblo a atender a los alfabetizadores, a darles comida. Yo 
los alimentada, así que no podía ser alfabetizada porque tenía que pasar el tiempo 
alimentándolos. Vino un alfabetizador y me vio haciendo dibujos, porque yo no sabía firmar, 
y me dijo: Hermana, usted no sabe leer ni escribir. Le contesté Sí usted tiene razón, yo no se 
leer ni escribir. Pues mire, me dice el joven, yo sé que usted no puede venir a los centros a 
alfabetizarse. Nosotros vamos a venir todos*los días a las tres de la tarde cuando usted esté libre 
de las comidas, para enseñarle". 

A esta mujer de pueblo le extrañó que el alfabetizador le dijera "hermana", y le preguntó 
por qué la llamó así. El le dijo era pastor. Ella cuenta cómo el pastor-alfabetizador y su 
compañera se preocuparon mucho por ella y la estimularon constantemente hasta el punto que 
ya no le podían ayudar más. Ella salió de su pueblito y se fue a otro pueblo a continuar 
estudiando. Volvió a su pueblo un día y se encontró con este pastor alfabetizador, y él le dijo: 
"Hermana, yo quiero que usted nunca desfallezca, que usted sepa que nosotros estamos aquí para 
que personas como usted, y especialmente mujeres como usted, puedan promoverse dentro de 



45 



la sociedad". Pero le dijo una cosa más: "No se olvide de mí". 

A los tres días Noel Vargas fue asesinado por la contra. Nos dice esta mujer que la sangre 
de Noel es lo que la mantiene constantemente en la lucha de estudiar y superarse. Esta hermana 
con sus cuarenta años, está en primer año de bachillerato, así que yo creo que este Seminario 
produjo un gran promotor de la mujer en nuestro mártir Noel Vargas. 

Como él hemos salido muchos y muchas a hacer realidad el llamado de justicia y vida 
plena que se nos anuncia en el Reino de Dios. Que Dios ilum ine a todas y a todos los egresados/ 
as de esta institución para entender nuestra tarea en la promoción justa de las mujeres. 



46 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. I, 1989 

San José, Cosía Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral en tiempos de guerra 



Luis Sandoval 

Bachiller en Teología, 1985 



Mi país es uno de los países más pequeños de América Latina. La poetisa chilena Gabriela 
Mistral lo bautizó como el pulgarcito de América. Mide unos 22 mil kilómetros cuadrados y 
tiene una población de casi 6 millones de personas. Nuestro país no posee riquezas materiales, 
minerales o naturales; por eso podemos explicar la pocapresencia de conquistadores españoles 
en el territorio. A nuestro país le cabe el orgullo de haber sido llamado la cuna de la 
independencia centroamericana, porque en realidad ahí se gestó. Se dice comúnmente que la 
riqueza de el Salvador está en el pueblo salvadoreño, en su capacidad de trabajo, su dedicación 
a la familia, su creatividad. 



Raíces de la guerra 

Después de la independencia del dominio español "nuestros libertadores" se apropian del 
territorio nacional y se lo dividen entre ellos, así con fronteras, expropiando tierras comunales 
de los campesinos y ocupando toda esa rica franja de tierra volcánica para sus propios siembros. 
(Hoy en día produce el principal renglón de exportación: el algodón , el café y la caña de azúcar.) 
El descontento campesino llevó a la insurrección armada de 1932, que fue violentamente 
aplastada por el general golpista Maximiliano Hernández Martínez, que estrenó unas ametra- 
lladoras recién traídas de Europa y masacró 30 a 32 mil campesinos. En cuestión de una semana 
murió toda esa gente que había sido liderada por Agustín Farabundo Martí, lugarteniente, el 
brazo derecho de César Augusto Sandino, en la lucha contra William Walker. Cuando la 
insurrección en El Salvador fue aplastada, Farabundo Martí fue capturado y fusilado. A partir 
de esa fecha de 1932 en El Salvador se libra una guerra civil. En los últimos 10 años la guerra 
se generaliza en todo el país. Para nosotros, pues, la guerra no es nada nuevo; es el pan nuestro 
de cada día desde esa época. 



El Rev. Luis Sandoval es pastor de la Primera Iglesia Bautista de San Salvador. 



47 



El problema básico que origina la guerra de El Salvador es la tenencia de la tierra: pocas 
manos son dueñas del territorio nacional. Eso es lo que está en el centro de la guerra del país. 
San Salvador, la ciudad capital, es un mosaico de habitantes a causa de la migración del interior 
del país hacia la capital. Todos van buscando refugio y mejores oportunidades de trabajo, pero 
la capital no estaba preparada para albergar a tanto emigrante, y esto se manifiesta en la 
proliferación de zonas marginales y el aumento de la mendicidad, la prostitución la 
drogadicción, el alcoholismo, el asalto, y el robo, el desempleo. En marzo de este ano uno de 
los periódicos, la Prensa Gráfica, publicaba que tenemos un porcentaje del 68% de desempleo 
y subempleo en la ciudad. 

Estilos pastorales 

Confundidos entre tantos habitantes se encuentran los cristianos, agrupados en las más 
variadas y distintas iglesias, cuyos credos y apellidos denominacionales son igualmente 
variados y distintos. Frente a toda la problemática de la guerra y todas sus secuelas, la iglesia 
tiene un desafío tremendo: ¿qué hacer como cristianos en este medio ambiente de guerra? 
Muchas respuestas se ofrecen. Algunas son fruto de malas interpretaciones bíblicas; otras 
proceden de la enajenación que se ve en algunos estilos pastorales de los predicadores. No faltan 
los aprovechados que más que predicadores son estrellas de televisión. 

Muchas iglesias y pastores tenemos temor de enfrentar los peligros de una pastoral 
consecuente. Cada iglesia y denominación desarrolla lo que ella cree es su mejor modelo de 
pastoral. Entre todos estos modelos de pastoral está el conservador, que es el más conocido; el 
moralista, el que hace énfasis en el no tomes, no fumes, no bailes, el que todas las actividades 
giran alrededor del templo y donde muchas iglesias montan lo que es un espectáculo cada 
domingo con música, cantantes profesiona- 
les y otras cosas. Creen que predican el 
evangelio pero en realidad lo que hacen es 
enajenar, alienar, hacer perder de vista la 
realidad de su feligresía con el medio ambi- 
ente. Insisten mucho en la emotividad: si 
usted siente, llora, canta y solo piensa en lo 
trascendente, no importa el sufrimiento. 
Nunca se me olvidará un sermón dado en mi 
propia denominación, donde decía el predi- 
cador (norteamericano por cierto): "la paz de 
Cristo hermano, aquí no nos importa la paz 
de afuera de las puertas del vestíbulo; para 
allá nada tenemos que ver nosotros. Aquí adentro está la paz de la iglesia, la paz de Cristo. 
¿Usted quiere aceptarla?" Se cree que eso es predicar el evangelio. 

Gracias a Dios, encontramos iglesias que desarrollan una pastoral consecuente con el 
momento histórico que vivimos y el medio ambiente de guerra. Esta pastoral no tradicional se 
ve envuelta en mucho conflicto, acusaciones gratuitas, persecución, encarcelamiento, tortura 



"Esta pastoral no tradi- 
cional debe de mantener 
una correcta articulación 
entre lo que son las ac- 
tividades al interior de la 
iglesia ...y lo que es su 
misión en el mundo ..." 



48 



psicológica y física, exilio y muerte, pero se desarrolla valientemente en varias iglesias 
protestantes y algunas parroquias católicas. Se han formado en un grupo que se llama Diakonía. 
Por la televisión estas iglesias son acusadas como comunistas, como bancos para la guerrilla, 
que los víveres y las medicinas son para la guerrilla, y otras cosas. A los pastores de estas iglesias 
se les persigue, y ellos tienen que cuidarse mucho. Se ha matado a gente saliendo de la iglesia; 
I han sido ametrallados, así con su Biblia en la mano. Hay pastores que han sido capturados, 
■ torturados, exiliados. Mucha gente ha muerto, pero se desarrolla esta pastoral consecuente con 
el medio ambiente de guerra que se vive. Para eso se necesita una cuota de valentía y 
convicciones evangélicas. 

El objetivo de esta pastoral es transformar a hombres y mujeres, y transformar la sociedad 
también mediante la gracia del Reino de Dios, no con terrorismo apocalíptico o con ofertas, con 
gangas, sino mediante la gracia de Dios y la respuesta que esos mismos hombres y mujeres van 
dando. Esta pastoral no tradicional debe de mantener, según nuestro punto de vista, una correcta 
articulación entre lo que son las actividades al interior de la iglesia (la escuela bíblica dominical, 
la predicación, la liturgia, los grupos de jóvenes, de mujeres, de niños, los coros) y lo que es 
su misión en el mundo. Hay que articular correctamente estas dos cosas, no darle más énfasis 
j ni a una ni a la otra. 

Este nuevo modelo de pastoral no es, en realidad tan nuevo sino que está consignado en 
) la Biblia. Se debe mantener una relación adecuada entre lo que es el Reino de Dios, lo que es 
I el mundo y lo que es la iglesia, entendiendo como Reino de Dios la consumación plena en su 
último estado. Desde luego el Reino de Dios tiene mediatizaciones históricas, y la iglesia está 
i llamada a ser mediatizadora histórica del Reino. El mundo es el lugar de la realización histórica 
¡ de este Reino; no hay que alejarlo a un cielo trascendente, lo cual no tiene ninguna base bíblica. 
Entendemos como iglesia aquella parte del mundo que ha acogido explícitamente el mensaje 
del evangelio del Reino de Dios, pero que no solo lo ha hecho suyo sino que lo anuncia teórica 
I y prácticamente. S i este mensaje es vivido por la iglesia, entonces la iglesia cumple su función 
j de anunciadora, de anticipadora, de mostradora de lo que es el Reino de Dios. 

Pastorear al pueblo sufriente 

En el medio ambiente de guerra reconocemos que hay muchas trincheras, y que la nuestra 
es pastoral, como cristianos, como iglesia, como pastores. Entendemos que el pueblo necesita 
consuelo, necesita fortaleza, necesita anuncio de buenas noticias y la llegada de tiempos de 
refrigerio. El pueblo debe de tener su moral en alta y muy combativa. Aquí seguimos a Isaías 
9. 1-7: "el pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz". Es necesario decirle al pueblo que las 
manos de Dios no están cortadas, y que él puede cambiar esta situación. Es necesario anunciar 
la buena noticia de la esperanza, que no toda la vida vamos a vivir en tiempos de guerra, que 
no todo el tiempo va a haber miseria, hambre, prostitución, pornografía. ¿Quién haría esta 
pastoral si no la hacemos nosotros? Al fin y al cabo la guerra la hacemos los más pobres en 
El Salvador. Son los campesinos los que mueren; no son los hijos de los ricos, ellos están en 
Miami y otras partes. Sé que si yo agarro un fusil, voy a matar al hijo de la Tencha, de la Juana, 
de la María, que al fin y al cabo es de mi mismo pueblo, como decía Monseñor Romero. 



49 



Tenemos que vernos como hermanos. Campesinos hay en la guerrilla; campesinos hay en el 
ejército. ¿Qué chiste tiene entonces matamos los unos a los otros? Desde luego en el cuartel 
se ideologiza de tal manera al soldado que ve como enemigo al guerrillero. Lamentablemente, 
pues, la situación es así: por eso el pueblo necesita ser pastoreado. 

En esta pastoral en tiempos de guerra, es urgente atender también a las víctimas del 
conflicto. ¿Quién las atendería si todos estamos en la guerra? También es necesario atender 
las consecuencias que la guerra trae o acarrea. 

En primer lugar nuestra pastoral debe denunciar que la guerra es fruto de la injusticia 
social que vive nuestro pueblo. Esto mismo dice Isaías 32.17, Salmo 85.10-12: la paz es fruto 
de la justicia. Cuando hay injusticia hay guerra, tan sencillo como que dos y dos son cuatro. La 
guerra que vive nuestro país es fruto de la injusticia, y nosotros tenemos que denunciarlo, la 
injusticia es fruto del pecado, de la enemistad, de la desobediencia a Dios. Por eso es necesario 
obedecer sus mandatos y es necesaria la conversión, no tanto la conversión moralista, sino la 
metanoia, la conversión en todos los niveles de vida del ser humano. La guerra cambia los 
valores morales; hay muchos vicios, mucho abandono y desintegración familiar. Hace poco 
los escuadrones de la muerte mataron a un joven de 22 años. Lo ametrallan en la calle a las 
10 de mañana. Muere el joven y toda la gente pasa como si nada. En el video de los canales 
de televisión, se nota cómo la gente lo mira así como si fuera un perro o no sé que cosa. Nadie 
dice nada ni hace nada. Hasta había gente que se sentaba para ver el cadáver del joven. La guerra 
cambia los valores éticos. 

Vemos que es necesario atender pastoralmente a las viudas a los huérfanos, a los 
refugiados, a las familias desintegradas porque la cabeza de hogar está fuera del país. Según 
cifras del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica hay casi un millón de salvadoreños 
ahí. Residentes ilegales o no, ellos con su trabajo son los que mantienen a flote la economía 
salvadoreña con el envió de dólares. 

En esta pastoral es necesario atender a los que caen en profundas crisis depresivas. En 
un estado de guerra, nada tiene sentido. Un joven de la iglesia que trabajaba en un banco, con 
muy buen salario, con casa y familia, llevaba una vida mucho mejor que la de cientos de miles 
de salvadoreños. Un día se fue a trabajar, la señora también, y él regresa de momento a su casa, 
se acuesta en su cama, agarra una pistola y se pega un balazo. Hasta el día de hoy se mantiene 
el misterio de por qué se suicidó. Esto no es un caso aislado; son un montón. Hay crisis 
depresivas; ya no tiene sentido nada. Dentro de la iglesia uno tiene que atender a esta gente 
con crisis nerviosas y problemas derivados. Según el director del hospital más grande del país, 
el 80% de los pacientes que llegan, lo hace solo por tener alguien que le escuche. Se sientan 
frente al escritorio del doctor, solo para que les escuchen. ¿Quién atenderáa pastoralmente a 
todas estas víctimas de la guerra? 

Este hecho de ninguna manera indica que sea menos cierta la necesidad real de atención 
médica que enfrenta nuestra población, necesidad que se ve agravada por el corte al presupuesto 
en el renglón de salud. El Ministerio de Defensa consume el presupuesto del Ministerio de 
Salud, del Ministerio de Educación y de todos los Ministerios. Dos millones y tercio de dólares 



50 



■ gastan diariamente en la guerra que se me en El Salvador. Como resultado. La pastoral en 
tiempos de guerra debe ¿tender necesidades de salud, educación. vivienda, atención médica y 
medica manas también. Oe una u otra manera es obligatorio proveer de dinero y alimentos a 
las familias npradt»rf*< de nuestro país. 

La iglesia tiene que acompañar en ton ces al pueblo sufriente, desarrollar su pasioral al 
esülodelprofetaEzequiel. Allá en el capítulo 8 al ll.Ezequiel le dice al pueblo: * miren. Dios 
no está ahí en el templo, está aquí sufriendo con nosotros el exilio. En la medida de las 
posibilidades la iglesia con su pastoral en tiempos de guerra ha de asumir, a largo plazo tal vez. 
las luchas de la conquista de la justicia en el país Nía '¿o 6:}} n o s obliga a eso. 



La pastoral en tiempos de guerra al mismo 
debe de aco mp a ñ a r y atender a la iglesia Esto 
Seminario, que llega ahí con "patada votadora" 
iglesia Sólo logra que los hermanos se le cierren, 
decían allá los estudiantes del Seminario, y despu 
atender a la iglesia también en sus nwp-eiriad 
problemas de todo tipo. La pastoral no debe de 
iglesia ofrezca de otra manen nos quedamos nk 
una cobardía farisaica de decir que no hay cond 
cómodo recibir el sueldo, predicar el domingo, I 
de-.idac-uedesp-és estarr.csderer.dier.de Nc de: 
tampoco podemos ser entregmstas de nuestras 
mentiras todas las 
reseñas y los discur- 
sos que hacíamos 
aquí en el Semi- 
nario? Hay que ser 
consecuentes. 

Es necesario, 
en último lugar, 
preparara la iglesia, 
capatir^rla. desa- 
rrollarla, alentarla, 
acompañarla, rara 
que sea ella misma 
quien asuma su pro- 
pio papel de pas- 
toral en tiempos de 
guerra • m.-.;;.¿. to-.í 



uempo que acompaña al pueblo y lo atiende, 
sí que es problema para el recién salido del 
teológica para los pobres bermamtos de La 
Comeremos e. error ce cuerna* etapas, como 
és uno es el que sale quemado. Uno tiene que 
es ras: r raes, prob.emas de mammón ios. 
ser mas acelerada que el mismo ritmo que la 
s. Pero tampoco debemos de escudamos tras 
.;::res rara cae la iglesia ;arrire. Es muy 
acer visitas e irnos conformando a un estilo 
emesdeu* más acelerados que la iglesia, pero 
ronviccíones evangélicas ¿O fueron puras 




^ ^^^^^^^^^^^ 

■ | 



C:- 

Lois 



51 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Bases bíblicas para la pastoral 



Edesio Sánchez C. 

B achiller en Teología, 1 97 1 
Licenciado en Teología, 1974 



Porpastoral se entiende "la acción colectiva del pueblo de Dios ... la forma como la iglesia 
cumple su función, ya sea en términos generales o particulares". 

1. Dios, principio y fin de toda empresa humana 

Cuando a Jesús se le preguntó cuál era la palabra más importante de la Escritura, él sin 
titubear contestó: 

El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el 
Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu 
alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal 
mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti 
mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos. (Me. 12.29-31) 

Con esta cita, Jesús coincide con la tradición judía de su época y con el testimonio del 
Antiguo Testamento de que el Shemá forma el centro de la fe bíblica. 

Así, de acuerdo al Dt. y a la tradición deuteronómica, el asunto sobre la fidelidad absoluta 
de Israel a Yahvé es el corazón de toda declaración de fe y de toda la obediencia de fe. Con 
el Shemá Israel declaraba que sólo tenía un Dios y Señor, y que todo su ser (definido en toda 
su realidad existencial) debía estar entregado a ese Dios. 

El compromiso de amor al prójimo es, de acuerdo a la cita de Jesús, el corolario natural 
de la lealtad absoluta a Yahvé. De acuerdo al Dt. (y con él toda la tradición deuteronómica), 



El Dr. Edesio Sánchez, pastor de la Iglesia Presbiteriana de México, trabaja como consultor de traducciones en las 
Sociedades Bíblicas Unidas, con sede en Costa Rica. Enseña cursos de Antiguo Testamento en el SBL 



52 



hablar de fidelidad total e indivisible a Yahvé, es hablar de justicia social, de la búsqueda de 
una sociedad plantada en la justicia, la paz y el amor. 

El decálogo, que es el documento de la alianza (Dl4. 12- 1 3), en su estructura y contenido 
afirma contundentemente que la prohibición de servir a otros dioses y de hacerse imágenes, y 
la llamada a la justicia social (expresada sobre todo en el mandamiento del sábado), se 
pertenecen inseparablemente. 2 

No es nada accidental que en el decálogo la primera parte se consagre a la relación 
correcta con Dios, y la segunda parte a la correcta relación con el prójimo. 

Al terminar la sección parenética del Dt.(caps. 5-11) y al comenzar el código 
deuteronómico (caps. 12-26) se vuelven a colocar juntos esos dos elementos: 

Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses, y Señor de señores, Dios 
grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, no toma 
cohecho; que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al 
extranjero dándole pan y vestido. Amaréis, pues, al extranjero; porque 
extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. A Jehová tu Dios temerás, y a él 
solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás. El es el objeto de tu 
alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y 
terriblesque tus ojos han visto. (Dt.10.17-21) 

Cuando pasamos a la literatura profética encontramos también que para los profetas (por 
ej. Amos, Oseas, Isaías, Jeremías y Ezequiel) el problema de la injusticia está íntimamente 
relacionado con el problema de la infidelidad, y viceversa (véase Os.4.1-6; 6.6; Jer.7.1-15; 
22.1-17; Is.42.1-9). 

En el Nuevo Testamento, además de las afirmaciones de Jesús sobre el mandamiento 
principal, encontramos en la literatura juanina esa misma conjugación (1 Jn.4.7 — 5.3); Pablo 
tampoco se queda atrás (Ro. 13.8- 10). 

Este tema recurrente en la Biblia nos obliga a definir la pastoral como una empresa y un 
ejercicio que tiene su centro en Dios, porque se preocupa del otro ser humano, sobre todo del 
menesteroso, el débil, el pobre. 

Entonces, para que sea profundamente bíblica, la pastoral tiene que ser a la vez 
doxológica y solidaria: busca la gloria de Dios porque se preocupa por levantar y hacer 
verdaderamente humano al prójimo. El Salmo 100 es un ejemplo extraordinario de esto. Este 
salmo, como cualquier otro trozo poético, nos obsequia su mensaje en la indisoluble unión de 
la forma y el contenido. Por ello vamos a hablar del mensaje del salmo a partir de un estudio 
cuidadoso de su estructura interna. Al leer el salmo 100, todos reconocemos que esta poesía 
es una invitación a la alabanza alegre al Señor. La lectura del salmo nos regala varios sinónimos 
para definir la alabanza: es canto alegre, es servicio gozoso, es reconocimiento, es un acercarse 
alegre al Señor, es alabanza y bendición. Sin embargo, la observación de los elementos 



53 



distintivos de la estructura nos abre toda una gama de valores que queda oculta en una lectura 

que permanece en la superficie. 

Los imperativos son siete: cantad (harf ü), servid ('ibdü), venid (bo'ü), conoced ((fu), 
venid (bo u), alabad (hódü) y bendecid (bai'kü). Dos cosas resaltan de esta observación: 1) son 
imperativos, es decir, son una orden, un mandato; 2) son siete, número que simboliza lo 
perfecto, lo completo. 

La observación de estos elementos enriquece el mensaje transparente del salmo: la 
alabanza es la respuesta a una orden; es un acto de obediencia. A la vez, debe ser completa; 
ningún elemento debe quedar afuera. Si así es, entonces los hijos de Dios no pueden darse el 
lujo de considerar la alabanza como algo optativo. Este salmo enseña que la alabanza, es el 
amor a Dios y al prójimo, no tiene su fuente en nuestros sentimientos o estados de ánimo, sino 
en larespuesta obediente al mandato divino. Viene primeramente de Dios, no nace de nosotros. 

En el símbolo del número siete se nos indica que la adoración no se puede restringir a 
un lugar (el santuario o templo) , ni a una hora o a un día exclusivos (el domingo en la mañana). 
La adoración, para que sea completa, debe abarcar todos los rincones de nuestra vida. El hijo 
de Dios está expuesto al señorío divino y a su mandato las veinticuatro horas del día, no importa 
dónde se encuentre. 

Pero la observación de la estructura no se queda aquí. Cuando leemos con cuidado esos 
siete verbos en imperativo en varias versiones, incluyendo el hebreo, descubrimos que esos 
verbos forman una estructura concéntrica: los cuatro verbos que están al principio y al final 
(cantad, servid, alabad, bendecid) son diferentes maneras de hablar de la adoración; son 
sinónimos. En el Antiguo Testamento se les usa indistintamente para hablar de la adoración. 
Los imperativos que están en tercero y quinto lugar (venid, venid) son la misma palabra (bo'ü). 
El cuarto verbo, el del centro (reconoced, conoced) , no tiene relación semántica con ningún 
otro imperativo: 

cantad 

servid 

venid 

conoced 

venid 

alabad 

bendecid 

La estructura concéntrica de este salmo impulsa el flujo del mensaje hacia el centro. Todo 
canto, servicio, alabanza,bendición y toda convocación (venid) se hace en relación al conoci- 
miento de Dios. 

La centralidad del imperativo conoced se refuerza aún más con la presencia de la 
partícula kí en hebreo: "Conoced que el Señor es Dios, él nos hizo ... somos su pueblo y sus 
ovejas ... porque el Señor es bueno, su amor es eterno y su fidelidad no tiene fin." 



54 



En el corazón de la alabanza se encuentra la orden de conocer a Dios; ese es el imperativo 
central y decisivo. Todo lo demás gira en torno a él. 

Es aquí donde el Salmo 1 00 se une al mensaje central de la Biblia. La estructura del salmo 
apunta sin lugar a dudas al meollo del mensaje bíblico: "Oye, Israel: el Señor nuestro Dios es 
el único Sefior. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus 
fuerzas." (Dt.6.4-5; cp. Mr. 12.28- 34; véase también Jer. 24.7; 31.34; Os.4.6; 6.3,6). Para que 
la adoración sea genuina y perfecta debe 

"El compromiso de amor 
al prójimo es, de acuerdo a 
la cita de Jesús, el coro- 
lario natural de la lealtad 
absoluta a Yahvé. " 

fuerza iconoclasta (destructora de ídolos). 

En nuestra adoración rompemos idolatrías y afirmamos el reconocimiento del Dios verdadero 
como único sefior de nuestra vida. 

¡Qué importante es reconocer que la demanda del conocimiento de Dios es el eje central 
del culto! Esta demanda nos obliga a fijar siempre nuestra atención sólo en aquel que es dueño 
y señor de nuestras vidas. Nuestra adoración enfocada solamente hacia el Señor, nuestro Dios, 
hace que todo lo demás (predicadores, música, "show", doctrinas, emociones, avivamientos, 
dones) resulte periférico. 

De igual manera, el conocimiento de Dios, cuando se enfoca sólo en Dios, nos permite 
descubrir la única y verdadera dimensión de nuestra relación con los otros seres humanos, 
nuestros hermanos y hermanas. La Biblia, al definir el conocimiento de Dios, nos ubica de 
inmediato en la esfera de las relaciones humanas. ¿En qué consiste el conocimiento de Dios? 
De acuerdo al testimonio bíblico, éste va más allá del nivel teórico y de la abstracción mental; 
es una realidad concreta que nos exige tener los ojos bien abiertos para saber qué hace de nuestro 
Dios el verdadero Dios y por qué debemos adorarle. Un repaso de la literatura profética y 
juanina nos define de manera clara en qué consiste ese conocer a Dios. De acuerdo al profeta 
Oseas (4. 1 - 3), el conocimiento de Dios se muestra en la fidelidad absoluta a él y en el abandono 
de la falsedad, la mentira, el asesinato, el robo, el adulterio y la violencia. Y Jeremías (22.15- 
16) lo hace más concreto al decir de Josías: 'Tu padre gozó de la vida; pero actuaba con justicia 
y rectitud, y por eso le fue bien. Defendía los derechos de los pobres y oprimidos, y por eso 
le fue bien. Eso es lo que se llama conocerme. Yo, el Señor, lo afirmo." El Evangelio según 
San Juan declara que el conocimiento verdadero de Dios se logra sólo a través de Jesucristo 
(Jn. 1.17-18); y la primera carta de San Juan (4.7-21) confirma que la esfera desde donde 
Jesucristo nos lleva al conocimiento de Dios es el amor, mostrado concreta y genuinamente a 
los demás. 



mantener en su centro la certeza de que el 
Dios al que se alaba es el Señor, el único 
Dios y soberano de su pueblo. Esta verdad 
es la que amarra a todo lo demás. 

De acuerdo a este salmo, el culto a 
Yahvé (el Señor) es por definición un aban- 
dono de toda idolatría y de todo dios falso e 
impostor. La alabanza es en realidad una 



55 



De acuerdo al engranaje teológico del Salmo 100, apoyado por el testimonio bíblico, se 
nos indica que la meta de la adoración a Dios es el bien para todo ser humano. Es importante 
señalar que la orden de conocer a Dios se une con el ki {que, porque) para indicar que al Dios 
a quien se nos manda conocer es nuestro creador, nuestro rey, nuestro pastor; es bondadoso, 
es solidario (hesed) y es fiel. Todos estos calificativos afirman que la adoración dirigida al 
verdadero Dios es en realidad un movimiento de bendición para todos los seres humanos. 

La auténtica adoración es una experiencia de vida; nos aleja de todo dios falso y de la 
muerte. Nos acerca al Dios de la vida y nos invita a ser canales de vida- 
Es en relación a todo esto que el Salmo 1 00 se coloca en la línea señalada por Amos (5.21- 
14), por Jeremías (7.1-15), por el Salmo 82 y por Santiago. Una adoración que tenga como su 
centro el conocimiento de Dios volcará a los adorantes hacia la creación de una comunidad 
igualitaria y hacia la lucha por desarraigar la injusticia. 

Por ello, la adoración no es solamente por definición iconoclasta, sino que también y 
como consecuencia lógica, es fuerza desmembradora de injusticias e ideologías. En la 
verdadera adoración no hay cabida para racismos, ni sexismos; en ella no hallan lugar las 
divisiones generacionales ni políticas. En ella todos nos concentramos en "la alabanza de su 

gloria" (Ef. 1.6,12,14). 

2. Dios es quien define la pastoral 

En el Salmo 82 se afirma que Dios, en un acto de valor divino, se levanta en la asamblea 
de los dioses y los condena a muerte por su incapacidad de crear y mantener la justicia en la 
esfera humana. 

Una vez muertos los dioses, el Señor hace de los seres humanos los únicos responsables 
ante él de la justicia en este mundo. No 
hay dios, ni ángel, ni diablo, ni ningún 
otro ser en éste u otro mundo, que sea 
responsable ante Dios de que se les 
haga justicia al pobre, al huérfano y a la 
viuda. 

Con esta acción Dios libera al 
ser humano de toda estructura o modelo 
de vida y sociedad decidido en el 
mundo de los dioses. De hecho, con el 
éxodo Dios invita al ser humano a acompañarlo en la historia y construir con él una comunidad 
de hermanos y hermanas, un pueblo cuya estructura social esté basada en el amor y la justicia. 

Es en este contexto que debe entenderse la afirmación teológica sobre el ser humano 
como única imagen "oficial" de Dios (Gn. 1 .26-28. Por ser el único representante de Dios en 



"Una vez muertos los dio- 
ses, el Señor hace de los 
seres humanos los únicos 
responsables ante El de la 
justicia en este mundo." 



56 



la tierra, el ser humano tiene el privilegio y el deber impostergable de velar para que la justicia 
y la paz, el amor y la hermandad se arraiguen en la tierra. 

Nada es más querido por Dios que esa verdad. Nada le glorifica y santifica su nombre 
sino el que su imagen sea en verdad su imagen. 

Es también en relación con el Salmo 82 que se entiende mejor la enseñanza de Mt. 25 
sobre el juicio a las naciones. Ese será el momento cuando, al igual que sucedió en la asamblea 
de los dioses, Dios condene a muerte a quienes no cuidaron a uno de "sus hermanos más 
pequeños", y cuando invite a gozar de la vida a aquellos que lo amaron en la vida de "sus 
hermanos más pequeños". 

Jesús , que es paradigma de nuestra pastoral , hace concreto todo esto que hemos teorizado. 
El lugar de su misión es el regalo de la vida, la proclamación de las buenas noticias a los pobres 
(Mt. 1 1 .2-6; Le. 4. 18-19). Para que esto suceda se requiere que el yo humano se fusione con 
el YO divino. Jesús sabía que nada podía hacer si él y el Padre no eran uno (Jn. 14.6-14). 

Moisés experimentó lo mismo; el pasaje de Ex. 3.1-15, que habla de su vocación, lo 
muestra de manera elocuente. Los primeros nueve versículos hallan su unidad en la acción de 
mirar (la palabra ver y sus cognados se repiten diez veces en esos versículos). En el primer 
movimiento Moisés aparece como el sujeto del mirar: 

ve al ángel (v.2) 

mira y ve la zarza ardiendo (v.2) 
quiere ver la visión (v.3) 
va a ver (v.4) 

tiene miedo de mirar (v.5). 

En el segundo y definitivo movimiento Dios figura como sujeto del mirar: 

ve que Moisés iba a mirar (v.4) 
ve la aflicción del pueblo (v.7) 
ve la opresión del pueblo (v.9). 

En estos nueve versículos es importante considerar el cambio de sujeto en el acto de ver, 
porque aquel que empieza "viendo" termina siendo "visto"; el "descubridor" se convierte en 
el "descubierto". Moisés, que pretendía "buscar", resulta siendo "encontrado". 

Moisés empieza viendo, con sus ojos humanos, una planta en llamaradas y es invitado 
a ver, con los ojos divinos, el presente y el futuro de su pueblo: "Mi pueblo sufre opresión; voy 
a sacarlo de Egipto ." En las palabras de Dios (vv. 7 y 9) Moisés puede ver el presente del pueblo: 
la aflicción y la opresión. En la zarza que arde y no se consume (vv. 2-3) y en las palabras de 
Dios (vv. 8, 10-15), Moisés puede ver el futuro: el pueblo será liberado. 

En efecto, la zarza ardiendo es símbolo del pueblo de Dios. Un pueblo que en su 
experiencia histórica tiene todas las características de ser consumido por el poder egipcio, pero 



57 



no se consume. Más bien, se le da la impronta de no consumirse jamás: "Cuando hayas sacado 
al pueblo de Egipto, me serviréis en este monte" (v. 12). Las leyes dadas en el Horeb han 
prevalecido como principios directrices de aquellos que formamos parte del pueblo de Dios. 
Ellas no son otra cosa más que el éxodo ad perpetuam. Con ellas Dios ha asegurado la 
permanencia de los principios de vida y libertad logrados por el éxodo. 

Los versículos 10-15 giran en tomo a la acción del "envío". Dios es el sujeto; él manda 
y envía; 

ven, te enviaré (v.10) 

ve, yo te he enviado (v.12) 

el Dios de vuestros padres me ha enviado (v.13) 

"Yo soy" me envió a vosotros (v.14) 

Yahvé ... me ha enviado (v.15). 

Aquel que ha sido "visto" y que ahora "ve" con los ojos de Dios, es comisionado a hacer 
lo que Dios mismo se propone hacer: "he descendido para liberarlos ... y sacarlos (v.8); "te 
enviaré ... para que saques" (v. 10). Moisés no sólo tiene que ver con los ojos de Dios, sino que 
también tiene que meterse en los zapatos de Dios y hacer exactamente lo que Dios hace. La 
comisión consiste en hacerse como Dios para cumplir la tarea. 

Por eso, en el intercambio de los vv.11-15, el tímido "¿Quién soy yo?" de Moisés se 
convierte, a fin de cuentas, en el "Yo Soy" de Dios. Dios dice a Moisés: ¿Tú preguntas quién 
eres tú? Pues te diré que tú eres y serás tú, porque Yo Soy Yo. 

En esa experiencia de encuentro y comisión, Moisés llega con su "yo" y sale con el "YO" 
divino, siendo capaz de ver con los ojos de Dios, actuar en el poder de Dios y hacer el trabajo 
de Dios. 

Las dos secciones (vv.1-9 y vv.10-15) quedan unidas en la tensión que se da entre la 
opresión y la promesa de liberación. La esperanza de que la esclavitud se cambie en libertad 
depende de la unión solidaria entre el hombre y Dios en favor del que sufre vejación y esclavitud. 

La vocación es un compromiso de profunda espiritualidad. La práctica liberadora 
depende en gran medida de la fusión del yo humano con el YO divino (cp. Gal. 2.20; Mt. 25 .34- 
40). 

Por supuesto que esta pastoral no se desgasta en una verbalización sobre el compromiso 
con la justicia y la solidaridad humana. No estamos levantando nuestras voces para repetir un 
slogan de moda. Nos interesa descubrir en la Biblia qué se nos dice del proyecto divino para 
todo ser humano. 

Hace 17 años, en 1971, Emilio Castro nos hablaba de la salvación como una realidad 
definida en cuatro círculos concéntricos o cuatro movimiento espirales. 3 En esa charla Emilio 
nos habló de la salvación como una realidad que abarcaba al ser humano total. No se puede 
hablar de salvación si ésta no integra a todo hombre y mujer en una vida plena: 1) salvación 



58 



de toda privación material, social, cultural y hasta espiritual; 2) salvación de toda opresión 
(plano político, económico, cultural); 3) salvación de la instrumentalización y la cosificación 
de todo ser humano. Cada ser humano debe participar en su propia realización y en la de los 
otros; 4) salvación de toda soledad existencial, "del sinsentido de su existencia, y tiene que ser 
salvado para una relación con Dios que dé sentido último a todo su quehacer." 

El escritor de la carta a los Colosenses nos recuerda que el evangelio proclamado y 
enseñando tiene como meta un ser humano maduro, completo: "a quien [Cristo] anunciamos, 
I amonestando a todo hombre [léase persona] , y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a 
fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre." (Col. 1.28). 

Ahora bien, este ser humano completo, cuyo paradigma es Jesús, hace corto circuito con 
todo otro modelo de ser humano que encontramos en las definiciones de ayer y de hoy. Si nos 
l preguntamos por el modelo de ser humano latinoamericano, o mundial, ¿a quién señalaríamos? 
¿Qué requisitos debe llenar? ¿Qué características tendría? ¿A quién nos quisiéramos parecer 
hoy? 

En 2 Pe. 1 .3- 1 1 el escritor sagrado nos regala la clave del ser humano completo, maduro: 

Como en todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido 
dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó 
por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y 
grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la 
naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a 
causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por 
esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al 
conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la pacien- 
cia, piedad; a la piedad afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque 
si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin 
fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo. Pero el que no 
tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la 
purificación de sus antiguos pecados. 

Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y 
elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta 
manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de 
nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 

No se requieren títulos académicos, ni una mente excepcional; no hace falta el dinero, 
ni la posición social. Se nos dice que la meta de la madurez cristiana, el llegar a ser 
auténticamente humano, es amar. En el amor se corona el ser mujer y hombre; el ser como 
Dios (Mt. 5.38^8; 1 Jn. 4.7-8, 16). 

Cuando hablamos de pastoral, como la Biblia la define, hablamos de doxología y 
solidaridad; eso que 1 le va al compromiso de hacer del otro ser humano, auténticamente humano. 



59 



Lucas 2.52 lo dice de manera sencilla pero profunda: "Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, 
y en gracia para con Dios y los hombres." 

3. Protagonistas de la pastoral 

Hemos definido pastoral como "la acción colectiva del pueblo de Dios", entendiendo 
con esto que la tarea de hacer realidad la misión de Dios en esta tierra corresponde a todos en 
el cuerpo de Cristo, en la comunidad de fe. La figura del cuerpo en la teología paulina es bien 
clara al respecto (Ro. 12.1-8; 1 Co. caps. 12-13). 

En Joel 2.28-29 (repetido con ciertas modificaciones en Hch. 2.17-18) se señala que el 
derramamiento del Espíritu Santo, el Pentecostés, traerá como resultado el hacer que todos en 
el pueblo de Dios sean profetas de Dios . El Espíritu trae discernimiento profético para que cada 
miembro de la comunidad entre en sintonía con los preceptos del Señor y se haga receptor y 
sujeto de la voluntad divina. Nadie en el pueblo, especialmente aquellos marginados y 
reducidos a esclavitud, podrá ser excluido de los beneficios de la restauración prometida. 
Todos, especialmente aquellos "pequeñitos", sabrán reclamar sus derechos. No sólo todos se 
sabrán parte de la realidad prometida, sino que serán protagonistas de ella. Cada miembro de 
la comunidad de fe es llamado a ser profeta para sí mismo y para los demás. 

Esta realidad comunitaria de la pastoral debe buscar su primer escenario en el seno del 
hogar, en la familia. Allí debe dirigirse, en primer lugar, una educación para la fe que encierre 
lo más serio y humanizante de lafe y la teología (véase Dt. 6.4-9, 20-25). Allí, más que en ningún 
otro foro, hay mayores posibilidades para que niños, jóvenes, mujeres y hombres sean a la vez 
sujetos y receptores de enseñanza. Allí, más que en otro lugar, hay un espacio natural para que 
la educación en la fe sea no sólo información, sino sobre todo formación. En el contexto de 
la familia la teología no es una tarea académica, restricta, formal, inflexible, sino el lugar ideal 
para enseñar y aprender teología en el contexto del juego. 

Los niños hoy ya no son pasivos receptores del evangelio, sino que se han convertido en 
serios cuestionadores de una religión donde verbalización y praxis no se dan de la mano. Sé 
del caso de un niño de nueve años que por querer mantener unidos los principios de fe enseñados 
en la casa y la iglesia junto con una práctica comprometida de esos principios, fue llevado al 
siquiatra porque no era "normal". Terminó evangelizando al siquiatra, un maestro de la 
Universidad de Harvard. No olvidemos que en la Biblia el movimiento de educación para la 
vida en el Reino es de abajo hacia arriba. Debió de haber sido a la vez aleccionador y humillante 
que Jesús dijera a sus discípulos: 

Dejad a los niños venir a mi, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino 
de Dios. De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, 
no entrará en él. (Mr. 10.14-15) 



60 



4. Hay un lugar para el pastor profesional 

Ef . 4 . 1 1 -26 a la vez que apunta la responsabilidad comunitaria de la pastoral, señala que 
la tarea del profesional es la de preparar, la de educar y perfeccionar a los miembros del cuerpo 
para una realización eficaz de su tarea. 



Esta participación se entiende 
mejor como acompañamiento. El ver- 
dadero pastor es aquel que como Jesús 
conoce . se solidariza con y da su vida por 
sus ovejas (Jn. 10.1-18). 

Marcos cap. 6 nos brinda una her- 
mosa descripción de cómo los discípulos 
aprendieron esta lección. Después de 
tanto trabajo y ajetreo y de no tener 
tiempo ni para comer ni descansar, ne- 
cesitaban recobrar sus fuerzas. Jesús así 
lo comprendió e invitó a sus pastores a un 
merecido descanso "'en un lugar desier- 
to". La ración que llevaron, cinco panes y dos peces asados, apenas servía para saciar el hambre 
de los trece. ¡Qué alivio debieron sentir al saber que por fin podrían tomarse al menos un día 
libre! 

Pero el gusto duró muy poco. La gente los viopartiraese lugar solitario y pronto la noticia 
se regó por todos lados. Cuando los trece llegaron al otro lado del lago ya una "gran multitud" 
los esperaba ansiosos de ser pastoreados: "Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo 
compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor" (v. 34). 

¡Qué frustrante debió de haber sido para los discípulos darse cuenta de que no podrían 
tener a su Pastor sólo para ellos! La enseñanza de Jesús duró todo el día (w. 34-35); y cuando 
los discípulos, preocupados por la hora y por la falta de alimentos, vinieron a hablar con Jesús, 
éste no sólo no despidió a la gente, sino que además pidió a los doce que les dieran de comer. 

De seguro, a la vista de los doce, las palabras de Jesús mostraban gran insensibilidad y 
poco realismo (v37). Si los discípulos habían salido a descansar y a comer, ¿cómo se le ocurría 
a Jesús pedirles que hicieran un trabajo casi imposible y que dieran hasta lo que les hacía falta? 

Los discípulos trajeron los cinco panes y los dos peces asados y frente a sus ojos ocurrió 
el milagro: hubo pasto verde (¡en el desierto!) para descansar y comida para todos. Después 
de que todo el mundo comió hasta saciarse, los discípulos salieron con "'doce cestas llenas". 

4.1 El pasaje en su conjunto presenta el siguiente movi- miento: del trabajo (v. 30; cp. w. 7- 
13), al descanso (w. 31-34), al trabajo (w. 35^1), a la plenitud (vv. 42-44). En esta 



"Por ser el único represen- 
tante de Dios en la tierra, el 
ser humano tiene el privile- 
gio y el deber impostergable 
de velar para que la justicia 
y la paz, el amor y la her- 
mandad se arraiguen en la 
tierra." 



6: 



estructura el pasaje aporta una enseñanza importante: la vida del siervo del Señor está marcada 
por un constante movimiento en medio del cual están presentes el trabajo, el descanso y el ser 
saciado. 

Sin embargo, el descanso y el alimento no pueden gozarse en el aislamiento, lejos de 
quienes servimos. El pasaje afirma claramente que la misión de los discípulos se realiza en 
medio de un pueblo pobre, necesitado y sin guías. Es precisamente en la presencia de ese pueblo 
necesitado que Jesús, el gran Pastor, ofrece verdadero descanso y comida a sus pastores. 

4.2 De acuerdo al pasaje, los apóstoles sí descansaron y también comieron hasta hartarse. Ade- 

más, formaron parte de la multitud que recibió las enseñanzas de Jesús. Es decir, sin 
haberlo reconocido plenamente, ellos fueron parte del grupo hacia el cual Jesús mostró 
compasión y a quienes enseñó hasta la noche. 

Desde la perspectiva de Jesús, discípulos y pueblo eran lo mismo; todos ellos necesitados 
de compasión, cuidado y enseñanza. Para Jesús no había, en este contexto, grupo privilegiado. 
En esto se establece un contraste radical entre Jesús, el buen Pastor, y Herodes, el mal pastor. 
En el v. 21 se dice que "Herodes, en la fiesta de su cumpleaños, daba una cena a sus príncipes 
y tribunos y a los principales de Galilea." En esa fiesta y comida no hay lugar para el pueblo, 
pobre y necesitado. Las multitudes continúan al margen, fuera de la preocupación de su 
gobernante (véase Ez. 34.1-10), quien de acuerdo a la enseñanza bíblica era llamado a cuidar 
de los pobres de la tierra (cp. Sal. 72; Jer. 21.12; 22.1-5; Ez. 34.11-31). 

Jesús, el buen pastor, pastorea con un ojo a la multitud y con el otro a sus pastores. 

4.3 El pasaje se desarrolla en la tensión del "tener" y "no tener". Las gentes "no tenían pastor" 

(v. 34) y "no tienen qué comer" (v. 36). Los discípulos creían que no tenían nada; pero 
Jesús les insiste: "¿cuántos panes tenéis? Id y vedlo." (v. 38). Es decir, tenían a Jesús, su pastor, 
y tenían algo que compartir. 

La gran lección al final fue esta; los que no tenían nada (la multitud) tuvieron suficiente 
para saciarse; los que tenían algo (los discípulos), tuvieron suficiente para saciarse y además 
una canasta llena para seguir saciándose y para seguir dando. 

4.4 Jesús, el buen Pastor, cumplió con su plan y algo más; pues no sólo dio con creces a los 

discípulos lo que les había ofrecido (v. 31), sino también los hizo partícipes de la 
bendición de servir a la vez que fueron servidos. 

La tarea pastoral no puede ejecutarse sin un balance entre el descanso y el trabajo, entre 
el dar y el recibir, entre el ser actor y receptor. Y sobre todo en la vocación cristiana, ni el 
descanso, ni el trabajo pueden darse al margen de ese pueblo necesitado y hambriento, que 
requiere de pastor. 

Asimismo, ni el descanso ni la plenitud se reciben fuera del contexto del pueblo a quien 
se sirve. Es desde el pueblo y con el pueblo que Jesús, el buen pastor, regala un espacio para 
descansar y una canasta repleta para comer. 



62 



Visto esto, podemos afirmar que el pastor que vive el compromiso de su vocación debe, 
por necesidad humana y voluntad divina, ser objeto de cuidado y pastoreo. Tanto a nivel de 
enseñanza como de práctica los seminarios y las iglesias deben proveer espacio para preparar 
pastores para pastores e instancias donde y cuando los ministros y sacerdotes sean pastoreados. 

Sólo cuando el pastor puede ser objeto de pastoreo es que puede ejecutar su actividad 
ministerial con sabiduría, tacto y efectividad. Porque sólo sabiéndose "oveja" es que podrá 
conocer y serrar mejor las necesidades de los miembros de su comunidad, y podrá responder 
a esas necesidades .orne ser humano que puede ayudar porque r.a s;dc a;. _daúo 



1. Julio de Sar.ia Ar.a. P: * Iss sensss i¿.' ~-*r«i;- : jru.'is.'-J.; hs¿:¿ ¿. r ¿.--_- San José: DEI y 
SEBILA, 1964), p. 24. 

2. De acuerdo a la estructura del decálogo en Dt. 5.6-21, este pasaje está formado por eres man- 
cam :er.:os largos > ¿os cor.os: 

w.6-10 (largo) otros dioses 

v. 12 (corto) uso del nombre de Dios 

w.12-15 (largo) sábados 

v. 16 (corto) padres 

w.17-21 (largo) prójimo 

I I ni uní ****** "***' ■»*•*»-— ** * ,a *~ < " *— • •** «-—i— ». y «»» i - todo lo que se dice en el pr in c ip io 

y en el fin son atraídos hacia ese centro. Véase la presencia de la expresión "fuiste esclavo en Egipto 
y el Señor te sacó de allí*" (w. 6 y 15) y de las palabras "buey** y "asno" (w. 14 y 21). 

3. Hacia una pastoral latinoame ric ana (San José: Publicaciones EVDEF. 1974), pp.125-135. 





Co mpañero s de «dudo, ahora colegas en la pastoral. Alfonso Visques (Ecuador), Edesao S*rKfr*Tt (Costa 
Rica). Mardoqoeo Carnoza (El Salvador). / ^-="---**~ Cook y Dahon Said (Costa Rica), Tomas Vargas 
(Venezuela) 



63 




64 



Vida y Pensamiento. Vol.9. No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral de pastores 



Javier Zárate Pérez 

Bachiller en Teología, 1988 
Licenciado en teología, 1989 



1. Los pastores necesitamos pastores 

La necesidad pastoral no es sólo de la gente común. También los pastores necesitamos 
atención patoral. Hace algunos años, cuando había cierto número de misioneros de la Iglesia 
Presbiteriana Unida de los EE.UU. en mi país, la oficina de misiones allá envió a un pastor, ya 
jubilado, para que realizase la obra pastoral entre los misioneros, algunos de los cuales tenían 
serios problemas, incluso de índole familiar. Me consta que ese viejo pastor fue de gran 
ayuda e inspiración para los misioneros en crisis. 

A veces hemos tenido algo como campamentos pastorales de nuestra denominación, 
con asistencia de las familias pastorales. Creo que esta experiencia ayuda a los pastores, las 
pastoras y las esposas de pastores a conocerse mejor y aprender a apreciarse por medio del 
intercambio y compañerismo. Más fructuoso aún sería organizar una pequeña fraternidad 
pastoral, localmente, con pastores de otras denominaciones, para estudiar juntos, para 
intercambiar experiencias y orar los unos por los otros. Mi experiencia me dice que este tipo 
de experiencias compartidas hace mucho bien tanto a los pastores nuevos como a los 
mayores. Y, a veces, podemos descubrir magníficos consejeros entre nuestros cercanos 
compañeros en el servicio del evangelio, y sacar mucho provecho de estas relaciones en un 
clima de afecto y confianza. 

He observado que las reuniones de los presbiterios regionales y sínodo nacional están 
casi siempre cargadas de electricidad, y abundan las ocasiones en que no hay diferencia entre 
cualquier reunión de políticos o de negociantes sin Cristo y una de estas reuniones de adalides 
de la Iglesia de Jesucristo. No me canso de pensar en que sería mejor planear tales reuniones 
iniciándolas con un día completo y obligatorio de convivencia fraternal. Creo que operaría 
como una terapia saludable para los oficiales y pastores y para la iglesia. 

El Rev. Javier Zárate ha sido pastor de la Iglesia Presbiteriana de Colombia durante más de 40 años. 



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2. La familia pastoral y su casa 

Es hermosa en su romanticismo la idea de que "la casa del cura es la casa de todos". 
Esa no es la verdad hoy en cuanto a la casa cural católica. Tampoco sería justo que lo fuera 
en relación con la casa pastoral de una iglesia evangélica 

El pastor es un ser humano, y su familia es una familia de seres humanos. La casa del 
pastor, su lugar de habitación familiar, debe ser un hogar — limpio, amplio, seguro, dotado de 
las cualidades que hacen decente una casa, sin que tenga que ser lujosa. Su privacidad debe 
ser respetada. Tradicicnalmente, en la casa pastoral hay una habitación dispuesta para recibir 
a alguien que va de paso o que visita la iglesia, pero la iglesia debe evitar a todo costo que la 
casa del pastor se considere una casa de huéspedes. 

La casa pastoral no debe quedar aledaña al templo, porque es fácil que la gente de la 
iglesia se haga a la idea de que es una dependencia del templo, con la consiguiente falta de 
consideración para la familia y su privacidad, la cual es un derecho que no debe ser invadido. 

La imagen tradicional de la "misionera", la esposa del "misionero", todavía se proyecta 
sobre la esposa del pastor. La iglesia tiene que tomar conciencia de que es diferente. Una 
iglesia llama a alguien para ser su pastor; su esposa no es una empleada de la congregación. 

De la misma manera que el pastor es una persona humana, también lo son sus hijos; son 
tan hijos como los de los miembros de la iglesia o los vecinos, y tan niños como sus niños. 
Algunos hijos de pastor, como los míos, padecieron el "complejo de hijos de pastor": no 
debían decir mentiras nunca, no debían hacer cosa alguna descuidada o sucia, como los hijos 
de los demás. Deberían ser siempre buenos muchachos y muchachas — porque eran los hijos 
del pastor. Y ese complejo casi destruye a algunos de ellos. 

Toda persona cultiva las amistades que quiere, pero en esto nadie será juzgado más 
duramente que el pastor y su familia. Como cristiano y comisionado de Cristo, el pastor tiene 
un compromiso difícil: habrá de ofrecer su amistad hasta a los indeseables, y como su 
Maestro, tomar su opción por los pobres y 
los oprimidos. Es posible que su misma 
familia no esté de acuerdo con él en las 
consecuencias evidentes de esa opción. 
Jesús tomó parte en bodas y comidas de 
gentes diversas, sin el menor desmedro de 
su dignidad; también el ministro de Cristo 
participará, en todo caso dando el ejemplo 
de discípulo del Señor. El pastor cuidará y aconsejará a sus hijos según su conciencia, pero 
siempre también con el mayor respeto para sus escogencias personales. El pastor deberá 
procurar ser amigo confiable de los amigos de sus hijos, como de éstos mismos. 



"El pastor es un ser humano, y su 
familia es una familia de seres 
humanos." 



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3. El pastor como mayordomo de Dios 

3.1 Mayordomía de la vida y el saber 

Dios es el Dador de la vida; toda la vida le pertenece. Nadie debe ser más consciente de 
eso que el pastor. Dios mismo ha establecido espacios en la vida para renovación y refrigerio. 

Un colega en el ministerio ha sugerido que como en la economía de Dios los judíos 
daban descanso a la tierra cada siete años también los pastores debieran tomar un año 
sabático para descansar o renovarse. 

Por varias razones soy un enamorado integral de la cultura ministerial: porque Dios me 
ha hecho inquieto mentalmente y siempre abierto a las posibilidades de la cultura; porque mis 
pasos en este terreno no han sido fáciles, aunque todo logro me ha dado satisfacciones 
renovadas; porque he conocido y compartido el sufrimiento mental, moral y hasta físico de 
muchos colegas en el pastorado evangélico. Creo que un ministro debe estudiar mucho, y no 
exclusivamente su Biblia. Si llegó al ministerio siendo un semi-analfabeta, debe estudiar 
para romper la esclavitud de la ignorancia, y ser un ejemplo a la grey. Los tiempos son 
exigentes y un pastor, un "administrador del reino", debe ser un portador de la luz y un 
animador de los que andan en necesidad y búsqueda de la luz. 

3.2 El diezmo y el salario de la iglesia 

Cuando comencé mi primer pastorado como un ministro ordenado, una dama del 
consistorio, tras mi primera predicación dominical, me llamó aparte y me advirtió: "Si quiere 
tener un pastorado sin problemas aquí, hablé del diezmo lo menos posible. Acabamos de 
despedir a un pastor que nos daba cada rato sermones sobre ese tema." He aprendido que si 
un pastor es buen mayordomo del dinero, separará su diezmo sin halaraca, y encontrará en la 
Biblia materiales y argumentos en abundancia para enseñar, con cuidado y respeto, la 
responsabilidad cristiana por el sostén de la misión de la iglesia de Jesucristo en el mundo. 

A veces las congregaciones y los pastores jugamos a ser "franciscanos", w /hznce//i, her- 
manaos mendicantes. Cuando mi congregación en Armero determinó inscribir al pastor en el 
Seguro Social, declararon mi salario como el mínimo legal, el mismo del empleado munici- 
pal que recogía la basura o limpiaba las calles, el mismo salario que devengaba un cargador 
del bultos. Otros mayordomos del Señor en otra congregación creyeron que un ministro no 
debe ganar el salario mínimo, sino un sueldo que, al ser jubilado por el S.S. le signifique una 
entrada digna. Y así creo que debe ser: la iglesia evangélica debe proveer para que en su 
ancianidad el pastor no sea relegado a la condición de un mendigo, porque en el pastor se 
encarna la dignidad del cuerpo de Cristo. 

3.3 Mayordomía en asuntos sociales y políticos 

En 1938, cuando conocí el evangelio, y por muchos años después, participé de la idea 
de que la política era uno de los reinos del príncipe de las tinieblas. También ha sido 



6~ 



tradicional entre los misioneros de nuestra denominación cultivar er'macartismo", que afecta 
mucho a los pastores. Desde entonces he conocido y tratado a muchas personas de otrás 
posturas políticas y he podido leer ampliamenete. 

Personalmente creo que un pastor debe ser una persona bien informada, no solo porque 
muchas personas del medio en que es lider natural le hacen preguntas que es menester 
contestar con inteligencia, sino también porque él mismo debe tener claro su camino en lo 
tocante a la sociedad y la política. Hoy día (y este día me dura ya algunos años), siento y creo 
que la opción de un servidor del evangelio debe ser la misma de Jesús, quien de conformidad 
con la voluntad del Padre, escogió colocarse del lado de los pobres, los descartados sociales, 
los oprimidos y exprimidos en los medios religiosos y socio-políticos de su tiempo y de todos 
los tiempos. 

3.4 La mayordomía del evangelio 

La Buena Nueva de Dios ocupa la totalidad de la Biblia. El Nuevo Testamento es la 
fructificación del Antiguo: no tendríamos un evangelio del reino nuevo si no tuviéramos su 
marco y semillero en el Viejo Testamento. El Creador del Génesis, el Liberador de Exodo y 
el Espíritu ecuménico del Pentecostés son el mismo Padre de Jesucristo y el Espíritu invitador 
del Apocalipsis — son todos el solo, único Dios de toda la Biblia. 

Para nadie debe ser más verdad que para el pastor cristiano la realidad del poder 
renovador, siempre expansivo, del evangelio: la Palabra del Dios que ama la libertad, y cuya 
verdad hacer libres a los hombres y las mujeres. Somos mayordomos de la totalidad del 
evangelio que está en toda la Biblia. 

4. Las tentaciones de un pastor 

4.1 Paternalismo 

El patrón es básicamente injusto. En la era de las misiones, era muy fácil que el 
misionero cayera en la tentación de ser el "solucionador" de los problemas, casi siempre 
económicos, de los creyentes más pobres; se convertía en su "providencia". El misionero 
caía en la trampa porque los medios se k) viabilizaban. El pastor debe evitar esa trampa. 
Debe ayudar a su gente a que aprenda a ayudarse a sí misma, cultivando la independencia, 
que es dignificadora. 

4.2 Poder 

El dominio del hombre por el hombre es tan antiguo como el odio y el homicidio, y 
pertenece a la misma especie moral. Tratar de esclavizar a otro hace esclavo al esclavizador 
esclavo de una mala conciencia, que es como un cáncer, cuya potencia de muerte se 
automultiplica. El deseo de poder socava y destruye toda relación leal y amorosa con los 



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manos. Jesús condenó esa sed Plateo 20.20-28;. señalando la altemauva mejor "el Hijo 
1 hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida ..." 

3 Sexo 

El sexo, como el ego. nos es dado desde el instante en que somos engendrados. No es 
rural traxar de deshacerse de uno ni de otro; aún más, es suicida. Ambos tienen que 
adurar. y no es sabio adelantase a su madurez o tratar de forzarla. Por razón de la 
stumbre. el poder de decisión en cuanto al sexo va con el varón, aunque se dan casos en que 
mujer propone. Está cienuficameme comprobado ;.e la potencia sexual se atempera, pero 
i necesariamente se agota, con los años. Particularmente entre los -5 y 55 años, el hombre 
cuenrra más difícil el "moni torearse", y llega a oes. abrir, a •• eces demasiado tarde, que sus 
feasas han caído. La vida matrimonial ayuda a canalizar la libido varonil, pero no es 
rancia de capacidad de control de la naniral atracción de personas del otro sexo. 

La sexualidad es parte de la "dotación" humana. El amor es la calidad espiritual que 
lonza la presencia y acción del sexo. La tendencia natural, animad, del ser humano lo 
ipulsa a atender el apetito: el amor, que es considera: : : n- afecto en mutua dación, coloca la 
Lación entre un hombre y una mujer en su más noble > elevada significación. 

ie accionarse en el momento menos pensado y una 
secuencias incontrolables. El ministro, no importa su 
Dios nos ayude a hacerle frente victoriosamente. Pero 
pese a todo, el pastor cayere, recuerde que es un hombre con una vocación sobrerana, y que 
•be levantarse y sobreponerse. Dios en su amor siempre estará disponible a quienes lo 
quieran. 




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Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Cosía Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Memoria de un mini-taller 

Tema: Pastoral de pastores 



Puesta en común 

Nuestra propia historia es la base para este 
taller. ¿Cuáles son las áreas de nuestra expe- 
riencia pastoral en que hemos visto nuestra 
necesidad de ayuda pastoral? 

En ocasiones de crisis, la familia pastoral 
necesita apoyo y comprensión. 

Venezuela: Tenemos un "pastor de pastores" 
para determinadas circunstancias, pero no es 
una actividad regular programada. Se necesi- 
tan personas calificadas que estén listas a oir a otros. También nos preguntamos qué lugar tiene 
la esposa del pastor. 

Perú: ¿Puede haber una especialización que se denomina "pastor de pastores"? 

Ecuador: El ciclo vital de una persona y de una familia pasa por diversas etapas. Hay efectos 
de ajuste económico y problemas de salud. Están los hijos, su infancia, adolescencia Ha> 
presiones sobre los hijos, que son exigidos congregacionalmente, como "modelo para la 
iglesia". Un pastorado necesita acompañamiento. 

Algunos siguen el modelo del pastor "orquesta", tratando de asumir el rol de "sabio", de sei 
una persona que está "más allá del bien y del mal". 

El pastor necesita humanizarse. 

Bolivia: En mi iglesia hay un pastorado laico. Hay mucha complejidad, preguntas, tensiones, 
descontento. Hace falta ayudar a las personas. 

Es evidentemente difícil profesionalizar un "pastorado de pastores". Se busca el consejo 
interpastoral pero es difícil hallarlo. 




70 



Colombia: Entre los pastores de Armero sí lo logramos. 

Panamá: Hemos tenido que hacer frente a problemas para los cuales no se tenía experiencia. 
Se habuscadoentonces la base en laconñanza.laexperiencia. las relaciones. Parece observarse 
la necesidad de alguna ayuda del Seminario. Sin embargo, el mayor conocimiento se adquiere 
por experiencia. 

Venezuela: Hay jóvenes recién salidos de seminario que se creen autosuficientes. La cuestión 
es neurálgica: crítica, falta de acompañamiento, acusaciones, descalificación del medio 
eclesial. Es tensionante. Unaposibilidad sería la de formar equipo pastoral con ellos para ayuda 
mutua. Requiere humildad y buena voluntad para sujetarse al pastoreo. 

Venezuela: Depende mucho de lo que entendamos por "'pastor" o "pastoral". Debe haber 
oportunidad para abrirse con alguien que le ayude. En nuestra denominación se practica la 
pastoral de la congregación a sus miembros y al mismo pastor. 

Venezuela: Un pastor fue llevado a juicio por su congregación por una supuesta falta de 
atención a su trabajo pastoral. Se descubrió que no le pagaban sino una cuarta parte de lo que 
debiera ser un sal ano decente. Al arreglarlo la iglesia, la dignidad de él fue restaurada y la 
iglesia misma ganó una mejor comprensión de la realidad. 

Los salarios pastorales son bajos. ¿Cómo mejorar las entradas sin dejar la función pastoral? 



Alternativas que recomendamos 




El pastor no necesita "modelo". Debe 
ser liberado de esta imagen. 

Debe haber una pastoral comunitaria, 
sobre todo donde la economía es estre- 
cha 

En una pastoral de familia debe in- 
cluirse la ayuda para los problemas que 
surgirán en la vida de los estudiantes 
teólogos. 



Los seminarios deben seguir pastoreando a sus egresados. Que se ofrezca también formación 
para obispos, superintendentes y superv isores. 



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La ayuda de consejería pastoral puede en casos, libremente, utilizar el servicio de un sicólogo 

profesional. 

Fomentar y realizar una consulta de iglesias y pastores para dialogar sobre la pastoral de 

pastores. 

Para el ejercicio de administradores pastorales, se necesita capacitación especializada, 
educación continuada, reuniones, técnicas de ayuda con atención especial a la pastoral del 
hogar y la pareja pastoral. 

Establecer una Clínica Pastoral para pastoral de pastores. El programa EERENE representa un 

apoyo para esto. 

El acompañamiento pastoral al pastor debe comenzar por escuchar. La tónica debe ser la 
reconciliación: interpersonal, institucional, social, con la vida. 

Orientar al pastor sobre cómo establecer límites claros y firmes alrededor de su vida privada 
y la de su familia. Educar también a la congregación en cuanto a contratos específicos de trabajo 
que no incluyan tácitamente a esposa e hijos. 

Establecer el "año sabático" para el pastor, que incluya la alternativa de estudios para su 
desarrollo ministerial. 

Afirmar el derecho del pastor de tomar opciones políticas, de acogerse a las leyes laborales y 

de seguridad social. 

Reconocer al pastor como ser humano sujeto a tentaciones: dinero, poder, sexo — como 
cualquier otro miembro de la iglesia. 

Tener encuentros pastorales en que se afirmen las prioridades del trabajo pastoral: el orden no 

es Dios, iglesia, familia, sino Dios, familia, iglesia. 

Que se elaboren guías pedagógicas para facilitar la auto-formación de los pastores en esta área 
de su vida y ministerio. 



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Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Hacia una pastoral de la comunicación 



Enrique Guang Tapia 

Bachiller en teología, 1968 
Licenciado en teología, 1971 



Hacia una pastoral de la comunicación ha de entenderse como un estilo de pastoral que 
revela a Dios como el modelo del Comunicador máximo. Concretizamos el tema sobre la base 
de tres ejes de la comunicación desde la perspectiva teológica: 1) la progresión en la 
comunicación divina, 2) la imago Dei y el pueblo redimido, y 3) encarnación y comunicación. 

La progresión en la comunicación divina 

Los teóricos de la comunicación humana están de acuerdo en que el principal 
instrumento de relación interpersonal es el mensaje. Además reconocen que el mensaje se 
entrega por lo menos en dos tipos de lenguaje, a saber: el verbal y el no-verbal. El primero, 
por su carácter de máximo desarrollo, es comparable al lenguaje digital de las computadoras. 
En cambio el lenguaje no-verbal corresponde a la categoría de las aproximaciones típicas de 
las máquinas analógicas (brújula, termómetro, etc.). 

La Progresión en la comunicación divina parte de una premisa fundamental: "Se puede 
hablar de Dios porque él ha hablado de sí mismo. Sólo Dios puede hablar de Dios" (Hans Kung) . 
Entonces, el estudio de la progresión comunicacional de Dios muestra los diferentes momentos 
del Comunicador Dios y los distintos instrumentos de su comunicación. Si "los cielos cuentan 
la gloria de Dios...", lo hacen en aproximaciones analógicas. Se observa además que Dios usó 
"muchas maneras" analógicas (He. 1.1) para entregar su mensaje al género humano. Pero el 
momento crucial de la comunicación de Dios a los seres humanos es cuando él decide superar 
las "muchas maneras" y nos habla "en el Hijo". Corresponde profundizar en este aspecto para 
tomar el sentido de la "progresión" a que nos estamos refiriendo. 



El Dr. Enrique Guang es Rector del Seminario Nazareno de las Améncas, ubicado en Costa Rica. 



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El cosmos y la conciencia, entre otros elementos analógicos, fueron superados por el 
Logos (Hijo). Pero,¿cuál es el sentido de la palabra Logos, tal como Dios quiere que la 
entendamos? En el pensamiento judío hay una identificación entre la palabra y la cosa o persona 
que designa; entre la palabra y el que habla la palabra (Pidoux). Barclay, por su parte, añade 
que la palabra logos en el pensamiento judío, tiene cuatro significados: 1) denota acción, es 
algo activo; 2) tiene fuerza propia (p.e., una maldición es maldición por cuanto la palabra 
maldiciente tiene fuerza propia); 3) la palabra se toma como persona (targumenos), es decir, 
hay una identificación de la palabra con el que dice la palabra; y 4) el logos describe los atributos 
de la persona. En cambio, para los griegos (Heráclito) el logos es la mente creadora y 
sustentadora de Dios, al igual que en el hombre también hay "un logos". Para los griegos, 
entonces, el Logos no es una persona sino una mente. Por eso el cristianismo helénico dio al 
Logos (Cristo) la semántica griega (la encarnación de la mente de Dios), en tanto que Juan, 
por su trasfondo hebreo, usa la palabra Logos como un nombre descriptivo de los atributos de 
una persona. Es la persona divina, cuyos atributos merecen el descriptivo Logos, quien se 
encarnó. 

La progresión comunicacional de Dios, por lo tanto, radica en el instrumento comuni- 
cacional que él emplea: "en otros tiempos" Dios habló por el cosmos, la conciencia y sus 
profetas, pero esta vez es Dios el Padre hablando por medio del Dios Hijo. 

Imago Dei y comunicación 

El Dios que decidió hablar de sí mismo con el ser humano es el modelo primero de 
comunicación. Y es él también quien implantó en el hombre y la mujer su imagen 
comunicacional (imago dei): "a imagen suya los creó". Por lo tanto, las personas (y con mayor 
razón los que tenemos la ¡mago Dei recreada) tenemos la capacidad de la comunicación. Es 
a partir de estas concepciones que toma sentido el hablar de una Pastoral de la comunicación. 

En Dios se observa lo que puede denominarse "la sociabilidad divina", que no es otra 
cosa que la esencia comunicativa de la imago Dei. Esta "sociabilidad" transmitida al ser 
humano en la imago Dei, hace posible el paso a la "socialidad", entendida ésta como la 
solidaridad entre las personas, lo que a su vez favorece la comunicación. Pero, de los tantos 
patrones de comunicación que practicamos, hay uno que realmente reproduce o contiene la 
intencionalidad divina al habernos hecho seres comunicativos: el patrón dialogal. 

La iglesia, en la ejecución de una pastoral de la comunicación, necesariamente asumirá 
el patrón del diálogo. La razón fundamental radica en que el diálogo es señal de una actitud 
niveladora, o como se ha dicho, "el diálogo es nivelador". Una pastoral de la comunicación, 
por lo tanto, será una acción que coloca a la iglesia y al ministro en diálogo con las personas, 
en situación de solidaridad. Se puede afirmar también que la pastoral, concebida como una 
realidad dialogal, entra en contacto con el mundo, lo entiende y le sirve. 



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Encarnación y comunicación 

Otra de las maneras de encarar el tema es a partir de la encarnación. "El Logos (persona 
divina) se hizo carne (persona humana, humanizada)". Es por eso que el punto climáctico de 
la comunicación Dios-género humano ocurre en la encarnación. El comunicador Dios ahora 
es un Comunicador hombre, y desde esta condición puede hablar de Dios a hombres y mujeres. 
Es aquí donde el concepto del diálogo como elemento nivelador cobra dramatismo: Dios ha 
decidido nivelarse con los seres humanos, y con lo peor de su situación, por lo que optó ser un 
hombre. 

Los conceptos de encarnación y comunicación son por lo tanto la base teológica para 
una pastoral de la comunicación. Esto lo vamos a resumir e integrar con los conceptos de 
progresión, e ¡mago Dei y comunicación, en las siguientes preguntas para reflexión: 

1 . ¿Está la iglesia encarnada en el mundo en la forma como Dios se encarnó? 

2. En nuestra situación latinoamericana, ¿cómo hemos de concebir y experimentar la 
encarnación? 

3. ¿Realmente la ¡mago Dei comunicativa se ha recreado plenamente en la iglesia 
latinoamericana en el sentido de nivelarse con las demás personas en el diálogo? 

Que el Dios del diálogo nos permita un diálogo significativo para lograr una pastoral de 
la comunicación. 



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Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral congregacional 
e identidad latinoamericana 

Alfonso Vásquez 

B achiller en Teología, 1 972 
Licenciado en Teología, 1987 



Viajaba desde Quito a Guayaquil y al llegar a la parte más montañosa, encontramos que 
un derrumbe había cerrado la c afretara. Largas columnas de vehículos esperaban a uno y otro 
lado del despeñadero. Pronto los niños comenzaron a llorar por la incomodidad y el hambre; 
las madres se angustiaban por no tener cómo atenderlos. El equipo de mantenimiento de la 
vía no asomaba por ninguna parte. El frío se intensificaba al caer la tarde, tanto que todos 
teníamos un gran malestar. 

En uno de los tantos transportes estaba viajando un grupo de pastores y evangelistas, los 
cuales, diligentes, comenzaron a repartir tratados y hablar con la gente sobre la necesidad de 
la salvación del alma. Después, reunidos, oraban dándole gracias a Dios por tan oportuno 
percance y pedían por la salvación de esas almas que, de otra manera quizá, nunca hubiesen 
escuchado el evangelio. Recordé este suceso porque, al parecer, nos revela el tipo de pastoral 
que todavía predomina en nuestro medio. 

Pastoral tradicional 

Muchos de nosotros, cuando conocimos el evangelio, aprendimos que lo más impor- 
tante era lo espiritual, era la salvación de las almas y que nada había que rescatar de este 
mundo perv ertido, ni de la "carne" corrupta que "de nada aprovecha" (Jn. 6.63). Hablar de 
los problemas sociales o de la política era, y continúa siendo para amplios sectores 
evangélicos, incompatible con la verdad y atentatorio a la espiritualidad y el crecimiento de la 
congregación. El esfuerzo de esta pastoral se centra en el cuidado de la grey para que no se 
vaya al mundo, para que se una con sus hermanos en los cultos y no se junte con los 
"inconversos", ya que "ninguna comunión hay entre la luz y las tinieblas" (2 Co. 6.14), y 



El Rev. Alfonso Vásquez es pastor de la Iglesia Unida en el Ecuador. 



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evitar así que sigan tomando licor, fumando, yendo a los cines, usando modas deshonestas y 
otros pecados que "son el fruto de la carne". Hemos constatado actitudes extremas en esta 
dirección, como el caso de un pastor extranjero que daba gracias a Dios porque tres jóvenes de 
un colegio secundario habían abandonado sus estudios para dedicarse a buscar la sabiduría 
divina, porque, decía, "lo insensato de Dios es más sabio que los hombres" (1 Co. 1.25). 

Esta pastoral aún tiene vigencia y sus resultados, obviamente, no son los mejores. 
Tenemos una iglesia sin mayor interés en la realidad en la que vive nuestro pueblo — claro, 
con las valiosas excepciones — tratando de encontrar a Dios mirando hacia lo etéreo, sin 
percatarse que camina por las calles de nuestras ciudades y campos, en nuestros hermanos, en 
nuestros prójimos, en los pobres, en los niños desamparados. El sectarismo es muy marcado; 
pareciera pretender el monopolio de la verdad. Con su actitud triunfalista de santidad, de 
pureza, lejos de darse por amor al mundo, se aleja de él para no contaminarse. Así, tenemos 
una iglesia que escapa de sus responsabilidades y deja de ser "la sal y la luz del mundo", con 
lo cual se hace cómplice del injusto y opresivo sistema que se nos ha impuesto desde afuera y 
desde adentro a los pueblos de América Latina. 

Pastoral asistencialista 

Señalamos esta otra corriente pastoral que también está presente en varios sectores 
eclesiásticos. Surge, a mi entender, como una respuesta a la insoslayable situación en la que 
se debaten nuestros pueblos. Esta pastoral sigue dando prioridad a las cosas espirituales, 
como la oración y el ayuno, la santificación, la alabanza, etc., pero también se preocupa por 
los menos favorecidos de nuestra sociedad — incluso, esta pastoral propugna cambios para el 
mejoramiento social. Pero estos cambios, según su pespectiva, vendrán de suyo cuando la 
gran mayoría de las personas hayan recibido a Cristo como su salvador. Sin duda esto 
contribuye al empuje de esta pastoral hacia las grandes campañas evangelísticas en las que se 
espera la salvación de muchas almas. 

También dentro de esta concepción pastoral se ubican los proyectos asistenciales como 
orfanatorios, asilos de ancianos, centros de rehabilitación de menores, proyectos de salubri- 
dad y otros, que son loables pero frente a tantos problemas y tantas necesidades, resultan ser 
como una gota de agua en el mar. En esta corriente se habla con cierto aire despectivo del 
"evangelio social" como algo separado del evangelio, con la idea de darle alguna atención 
secundaria, sin descuidar lo espiritual, puesto que la espiritualidad es lo más importante. 

Sin pretender minimizar una pastoral de esta naturaleza, salta a la vista el marcado 
dualismo religioso que tanto mal ha hecho al cristianismo a través de los tiempos. Además, 
no se ve un análisis crítico del violento sistema social y político que nos rige, ni de las causas 
que empobrecen y marginan cada vez más a los menos privilegiados del continente. Con una 
pastoral así, los pobres vienen a representar una brillante oportunidad para que los ricos de 
vez en cuando saquen a relucir su generosidad y buen corazón. En muchos casos esto ha 
creado un patemalismo y una peligrosa dependencia que agrava mucho más la ya deprimente 
situación de los pobres. 



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Una pastoral seudo-liberadora 

Es importante que digamos algo sobre este fenómeno que a las sombras de su propia 
pequeñez y del auspicio exterior va apareciendo en algunos de nuestros países. Se trata de 
■'pastorales" con un lenguaje arrancado de la teología latinoamericana y un discurso eminen- 
temente liberador, pero que en la práctica no asumen compromiso con nadie. Por el contrario, 
usando las mismas estrategias del imperio, condicionan y someten a la misma gente que 
pretenden pastorear. Nada de esto es imposible. Por todos es conocido que el General 
Pinochet ha usado nada menos que la bibliografía pedagógica de Paulo Freiré, en su esfuerzo 
por someter al pueblo chileno, (lo cual no pudo lograr, pues ya el pueblo le dijo que ¡NO!). 

Este tipo de pastoral es atentatorio al mensaje teológico liberador que surge diáfano y 
emprendedor en América Latina. Con esto, ¿se trata acaso de debilitarlo, de arrebatarle su 
fuerza? La verdad es que por lo general el discurso es identificado con el comportamiento de 
quienes lo difunden. Sin embargo, desorientan a personas y hasta instituciones. Desde mi 
apreciación personal, este tipo de "'pastoral'* está haciendo mucho daño al esfuerzo liberador 
en que un buen sector de la iglesia está comprometido. 

Una pastoral integral y contextualizada 

Es de esperarse que la crítica situación de Latinoamérica sacuda profundamente la 
conciencia de la iglesia cristiana en general. La extrema pobreza atrapa a un número cada vez 
mayor de gentes: la deuda extema sigue estrangulando las economías de los países. Ecuador 
es conocido como país petrolero, pero todo el producto de la venta del petróleo se emplea 
solamente en pagar los intereses de la deuda. 

Por otro lado están presentes las guerras, particularmente en Centroamérica, donde la 
guerra es financiada y dirigida sin el menor escrúpulo desde el Norte. Los gobiernos 
represivos derraman mucha sangre inocente, llenan las cárceles de personas solamente 
porque no se someten a sus ambiciones. Esparcen por doquier a miles de familias que luego 
tienen que vivir la desesperante situación del exilio. 

También se han dado acontecimientos de carácter religioso a los cuales las iglesias no 
podían sustraerse. Primero estaba la celebración del Concilio Vaticano II, con Juan XXIII. 
convocado con el fin específico de "anuar" la Iglesia con el mundo. Luego siguieron 
Medellín, 1968 y Puebla, 1979. Por el lado Protestante nace el CLAI en Oaxpetec, 1978, 
como un consejo de iglesias "creado para promover la unidad, la solidaridad y cooperación 
entre los cristianos latinoamericanos que dan testimonio de su fe en el ámbito donde se 
radican". Se constituye oficialmente el CLAI en Huampaní, 1982. Se vuelve a reunir en 
Indaiatuba, 1988, con el tema: "La Iglesia hacia una Esperanza Solidaria". Así las iglesias 
latinoamericanas y del Caribe hispano expresan el testimonio de su acción pastoral comprom- 
etida con el Reino de paz, de esperanza, de solidaridad y justicia. Como estas otras reuniones 
eclesiales han sido factores importantes para mover a las iglesias a asumir una responsabili- 



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dad pastoral pertinente. Hay además instituciones como el S.B.L. que están bregando 
constantemente con el liderazgo eclesiástico de América Latina. 

No ha sido fácil para la iglesia evangélica salir de los moldes en los cuales fue formada; 
las enseñanzas de los hermanos misioneros han calado muy hondo. No dudames de sus 
buenas intenciones, pero no se podía evitar los problemas. Por ejemplo, los misioneros 
naturalmente por ser extranjeros no podían participar en la política nacional, ni asumir ciertas 
responsabilidades sociales, Pues, justamente eso nos ensebañan a nosotros. De pronto, nos 
habíamos convertido en inútiles, condicionados en buena parte a la mentalidad extranjera, 
ajena a nuestra manera de ser y de pensar. Todo esto ha incidido gravemente en la 
personalidad e identidad de nuestra iglesia. No obstante, creemos que hemos entrado en el 
camino hacia una pastoral integral y comprometida con la realidad en que vivimos, funda- 
mentada en la pastoral de Jesucristo a la luz de las enseñanzas de la Palabra de Dios. 

En San Juan, cap. 10, el Señor se identifica como el buen pastor que vino al mundo para 
"dar su vida por las ovejas". Todos sabemos que se entregó hasta la muerte para darnos vida 
y vida en abundancia. Siempre actuó preferentemente a favor de los más pobres, de los más 
necesitados. El fue y sigue siendo el mejor ejemplo de una pastoral auténtica, que nos enseñó 
con su obra sacrificial. Es notable que el Señor nos muestra otros tipos de "pastorales". 
Habla de aquellos que vinieron solamente para robar, matar y destruir. 

Es triste reconocer que la iglesia a través de su historia no ha estado exenta de funciones 
tan vergonzosas como las que señala el pasaje anterior. Ya están por cumplirse los 500 años 
del así llamado descubrimiento de América y muchos se preparan para celebrarlo con gran 
despliegue de suntuosos actos conmemorativos. Pero si recordamos cuál fue la "pastoral" 
que desempeñó la iglesia en este nuevo mundo, salvo en muy pocas excepciones, fue de lo 
más trágico. Eduardo Galeano dice en Las venas abiertas deA.L. ¡"La hazaña del descubrim- 
iento de América no podía explicarse sin la tradición militar de guerra de cruzadas que 
imperaba en el castillo medieval, y la Iglesia no se hizo rogar para dar carácter sagrado a la 
conquista... La expansión del reino de Castilla ampliaba el reino de Dios sobre la tierra". 1 El 
documento final del Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Organismos Ecuménicos 
(Quito, 1988, sobre este espinoso tema dice, entre otras cosas: 

Al aproximarse los 500 años de la llegada de los europeos a América, en un 
proceso de destrucción, conquista, avasallamiento y coloniaje que vino 
acompañado de la introducción del cristianismo católico y después 
evangélico, el CLAI está convocando a todos para un domingo de arrepen- 
timiento. 2 

Gracias a Dios porque existe la posibilidad del arrepentimiento.. 

Dice nuestro Señor: "El ladrón viene solamente para robar, matar y destruir, pero las 
ovejas no le hicieron caso" (Jn. 10.8). Con mayor razón los falsos pastores las destruyeron. 
También hoy día, hermanos, ¿no se mata, no se destruye familias y pueblos, no se atropella 
hasta los más elementales derechos del ser humano mediante la tortura, el hambre y la miseria 



79 



y, todo esto en el nombre de la fe cristiana? ¿No se fomenta la guerra por los confines de la 
tierra, no se dividen y controlan pueblos y naciones en base a la brutalidad del armamento 
moderno, como signos del poder diabólico de la muerte? Sin embargo, se difunden todos los 
días por los medios de comunicación que se toman esas medidas para luchar contra el ateísmo 
y defender nuestro sistema occidental cristiano. 

Esta es la situación en que la iglesia debe ejercer su pastoral. Sería más fácil si el 
enemigo se presentase como tal. Pero no, surge con el membrete de cristiano y cuando "las 
ovejas no le siguen", porque no se dejan engañar, la muerte y la destrucción es mayor. 
Estando aquí en Centroamérica, no hay necesidad de poner ejemplos. Leonardo Boff dice: 

En el mundo con el que se encontró Jesús existíanmaneras de 
absolutización que esclavizaban el hombre: la absolutización de la religión, 
la de la tradición y la de la ley. La religión ya no era la forma en que el 
hombre expresaba su apertura a Dios, sino que se había substantivado en un 
mundo en sí, de ritos y sacrificios. Jesús se religa a la tradición profética 
(Mr. 7.6-8) y afirma que más importante que el culto es el amor, la justicia 
y la misericordia. Los criterios de la salvación no pasan por el ámbito del 
culto, sino por el amor al prójimo... El hombre vale más que todas las 
cosas. 3 

Esa situación es muy semejante a la que estamos viviendo en la actualidad. Quizás esto 
explica por qué se hacen tantas barbaridades en contra de la raza humana, en contra de la vida, 
sin dejar de llamarse cristianos, religiosos. La gran función pastoral de nuestro tiempo será 
afirmar que, más que lo denominacional, más que la ortodoxia, más que los cultos y las 
oraciones, los ayunos y las vigilias, más que las reglamentaciones, jerarquías y estructuras 
sociales y religiosas, es el amor, la justicia y la misericordia expresada en el vida de hombres 
y mujeres de nuestra sociedad. El ejemplo se encuentra en el Señor, que vino "para damos 
vida y vida en abundancia". 

Siguiendo nuestro texto de Juan, encontramos que el Señor Jesús señala también otro 
tipo de "pastoral", si se la puede llamar así: "pero el que trabaja solo por la paga, cuando ve 
venir el lobo deja las ovejas y huye, porque no es él el pastor y porque las ovejas no son 
suyas..." (Jn. 10.12-13). Un pastor cuya principal motivación es el dinero actúa cuando todo 
marcha normalmente, pero cuando vienen los problemas (esto es, el "lobo") abandona su re- 
sponsabilidad cuando más se le necesita. Esto seguramente fue la situación cuando el Señor 
iba con sus discípulos y mucha gente les seguía: Jesús vio la multitud y "tuvo compasión de 
ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas" 
(Mr. 6.34). 

En Israel había sacerdotes, rabinos, levitas, maestros — toda una organización religi- 
osa con mucha fuerza política, social y económica. Pero el Señor ve que las multitudes no 
tienen nadie que les guíe, ni que se preocupe de ellas; están viviendo a su propia suerte. Los 
"pastores" sí frecuentaban el templo. Hacían buenos negocios, extorsionaban al pueblo con 
los diezmos y con el sobre precio de los animales para el sacrificio. Era tal la deshonestidad 



80 



I que el mismo Señor tuvo que sacarles a látigo del templo, que habían convertido "en cueva de 

II ladrones". He ahí, los "pastores por la paga", pero que para nada más les importaban las 
i ovejas. ¿Se da en nuestros países este tipo de pastoral? Bueno, quizá no somos los llamados 

a juzgar, pero lo que sí está a la vista, es la falta de acompañamiento de la iglesia en los 
| problemas, las luchas reivindicad vas de nuestra gente. La iglesia debe acompañarles en sus 
, anhelos, en sus conquistas y en sus frustraciones. Necesitamos tener mayor conciencia de lo 
i que significa no abandonar a nuestras comunidades como ovejas sin pastor. 

Todavía para algunas congregaciones el ser evangélicos es una justificación para 
I evadir responsabilidades, cuando precisamente es por ello que no podemos renunciar a una 
| pastoral comprometida, no solamente con nuestra congregación, sino también con la 
I comunidad, con el pueblo. Ya lo dijo Emilio Castro en la Cátedra Strachan de 1972: "Si es 
I verdad que hay un actuar de Dios hoy y que hay un afirmarse de la iglesia para ser útil en el 
\ plan de Dios hoy, nos resta preguntarnos cuál es el servicio pastoral que correponde a este 
1 kairós en este momento latinoamericano... Ha llegado el momento en el cual el pastor 
I latinoamericano tiene que encuadrar toda su actividad pastoral en relación con el destino de la 
|| libertad y la vocación revolucionaria que se manifiesta en los pueblos de América Latina". 

I Testimonio 

Para terminar, señalaré algunas acciones relacionadas con mi iglesia y la comunidad. 

Nos constituímos en iglesia nacional en 1965 y las misiones que la originaron dejaron 
I de existir en el país. Sin embargo, fue solamente en 1977, cuando renunciamos los sueldos 
|¡ pastorales que venían de las iglesias madres, que nos sentimos con una identidad propia. 

Asuminos una posición ecuménica, partiendo de lo que nos dice el Señor: "que estén 
I completamente unidos, para que el mundo crea que tú me enviaste" (Jn. 17.21) y recono- 
I ciendo que frente a los graves problemas latinoamericanos, solos no vamos a poder ayudar 
I significativamente. Si la iglesia quiere hacer algo importante tiene que buscar la unidad, no 
I necesariamente en lo estructural sino en las acciones concretas del servicio. Hemos sido 
|i señalados con el estigma de ecuménicos por algunas iglesias hermanas, pero ahí estamos. En 
I junio del año pasado, fui separado de la Asociación de Pastores Evangélicos del Ecuador, 
lorganismo del que fui co-fundador y su primer secretario. El comunicado dice: "este 
1 Directorio resolvió separarlo de la Asociación por sus vínculos con el ecumenismo". Lo que 
| hacíamos eran talleres de comunicación, de acción social, en los cuales participaban herma- 
nos de distintas denominaciones, incluso católicos. Somos miembros fundadores del CLAI, 
CELADEC y mantenemos muy buenas relaciones con organismos ecuménicos nacionales e 
internacionales. Eso sí, con una identidad de manera que no seamos absorbidos de nadie. 

Tenemos un "Centro de Educación Teológica Popular". Lo popular significa para 
nosotros una enseñanza-aprendizaje a un nivel que todos podemos aprovechar a lo máximo. 
Buscamos un diálogo constante e integral que logre eliminar toda forma de dualismo 
religioso (alma y cuerpo, espíritu y materia, iglesia y mundo, etc.). Debe ser contextual, 

81 



insolada en nuestra realidad y conscientizadora. Tenemos gente que se opone desde adentro 
y desde afuera, pero continuamos con ese fervor de querer hacer algo que ayude al liderazgo 
nacional para que su pastoral se inscriba en una acción liberadora. 

El gobierno represivo de Febres Cordero fue un tiempo muy difícil para el país, por el 
irrespeto a las instituciones, el atropello a los derechos humanos, la persecución y las torturas. 
Comenzamos con una incipiente pastoral de defensa de la vida y la dignidad humana. 
Apoyamos a la Comisión Ecuménica de los Derechos Humanos, que fue la más comprom- 
etida durante esta época. En el local de nuestra iglesia hospedamos refugiados. Es un riesgo, 
pero está dentro de nuestra pastoral. 

Hubo también una experiencia en una comunidad aborigen, donde el alcoholismo, la 
pobreza y la deseperanza era común. El minifundo no alcanzaba a producir ni para las 
necesidades más elementales, y la migración a las ciudades era su única triste posibilidad. Se 
levantó una pequeña congregación evangélica; no fue bien aceptada; se produjo cierta 
división en el pueblo. Por otro lado, nuestros hermanos tampoco querían relacionarse con los 
"inconversos", ni querían apoyar a la comunidad en nada, porque decían que para todo, lo 
primero era la borrachera. Esto continuó hasta que, gracias a talleres, visitas y seminarios, se 
entró en un proceso de conscientización. Nuevos vientos del Espíritu soplaron en la 
comunidad. El pastor aborigen había predicado contra el alcoholismo, amenazando a la gente 
con el infierno, pero nadie le hacía caso. Ahora, haciéndoles ver que el alchol había sido el 
arma del patrón para dominarles y que en un proceso de liberación había que abandonarlo, 
casi se eliminó el alcoholismo en evangélicos y no evangélicos. Se unió la comunidad, 
lucharon juntos y lograron tener el agua en sus hogares, una escuela, caminos. Su lucha 
continúa para recuperar ahora sus tierras que habían sido arrebatadas. Muchos de los 
hermanos son dirigentes de organizaciones indígenas a nivel nacional e internacional. 

De este mismo trabajo congregacional se levantó un movimiento en el cual tuvieron 
parte varios pastores líderes de distintas denominaciones. Por invitación nuestra participó en 
las primeras reuniones el Obispo Leónidas Proaño. En 1978 se organizó lo que es hoy la 
Pastoral Rural Ecuatoriana En esos años habían recrudecido las pugnas entre católicos y 
evangélicos. Se producían choques armados en distintas comunidades rurales; en ocasiones 
había heridos y hasta muertos. Pensamos que se necesitaba una pastoral propia de ellos y para 
ellos. Ayudamos en la organización y en alguna orientación; les facilitamos los encuentros 
comunitarios. Los cambios de actitud entre los afectados no se hicieron esperar. El 
movimiento continúa por la gracia de Dios. 



1. Bogotá: Siglo Veintiuno, 1980, p. 19. 

2. Documento final del Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Organismos Ecuménicos (Quito, 

1988), p. 26. 

3. Leonardo Boff, Pasión de Cristo, Pasión del mundo (Santander: Sal Terrae, 1980), p. 48. 

4. Emilio Castro, Hacia una pastoral latinoamericana (San José: Caribe, 1972), p. 48. 



82 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. I, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral en el desarrollo 



Antonio Tovar 

Bachiller en teología, 1976 
Licenciadi en teología, 1983 



1. Introducción 

1.1 ¿Por qué una pastoral en el desarrollo? 

Hay dos calificativos que se nos aplican a los países tercermundistas: el de países "sub- 
desarrollados", o "en vías de desarrollo". Su uso depende del interés de quien lo diga y de su 
condición; para los ricos somos sub-desarrollados, y para los servilistas que hablan de nuestras 
economías en franco desarrollo o del crecimiento de sus economías, estamos en vías de 
desarrollo. 

La verdad es que el desarrollo pasa muy lejos de la gran mayoría de las comunidades de 
nuestra América Latina. En ellas se carece de los recursos más imprescindibles para la vida, 
como lo son los alimentos, la vivienda digna, la salud, la educación y otros. 

De manera que no estoy de acuerdo con hablar de países o comunidades sub-desarrolladas, 
ya que tiene una carga ideológica dominante, la cual trata de inculcarnos que somos capaces de 
desarrollarnos. Tampoco estoy de acuerdo con utilizar el término en vías de desarrollo, ya que 
se usa para indicar una implantación de tecnologías importadas y una actividad económica cuyas 
ganancias van a parar a la bolsa de unos cuantos. Ambas perspectivas definitorias del proceso 
de desarrollo en nuestros países están dadas en función de los países ricos, y no en función de 
nuestras propias necesidades y realidades . Nosotros más bien debemos de hablar de países a que 
se les obstaculiza la posibilidad del desarrollo. 

Tal vez una discusión a este nivel no sea muy cotidiano en nuestras congregaciones, pero 



El Lic. Antonio Tovar es también Ingeniero Agrónomo. Desde hace 4 años es el Secretario Ejecutivo de Alfalit 
Internacional en Venezuela. 



8^ 



si hay situaciones que afectan directa y diariamente a los miembros de dichas congregaciones 
y a sus comunidades. Estas circunstancias, situaciones o necesidades tienen que ver con el 
desarrollo, y la manera de hacerse presente la iglesia en esas situaciones tiene que ver con la 
pastoral. 

Los problemas de agua potable, analfabetismo, falta de empleo, carencia de vivienda, de 
escuelas, de dispensarios de salud, instalaciones para la recreación, el aumento de la 
delincuencia, la drogadicción, y otros, son problemas que vive la mayoría de los hermanos de 
nuestras congregaciones. 

Nuestra iglesia es una iglesia pobre, aunque no siempre vive desde esta perspectiva, y por 
lo tanto hay que hacer real el mensaje y la vida de Jesús en nuestras comunidades. "Por cuanto 
me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres" (Le. 4:18). Es allí en medio de las 
comunidades pobres donde debemos realizar nuestra pastoral en el desarrollo. 

1.2 ¿Qué es la pastoral? 

Entendemos la pastoral como las acciones que llevamos a cabo como consecuencia de una 
reflexión de las Escrituras y la vivencia de la fe cristiana. La pastoral tiene como propósito 
orientar al cristianismo y su comunidad en sus acciones cotidianas y en el ámbito de las 
relaciones humanas en que se desenvuelve. Para ello tiene como derrotero los principios 
bíblicos y como propósito la esperanza en sus luchas. 

De esta manera vemos que la pastoral no es simplemente dar lincamientos teóricos, sino 
emprender acciones concretas que exigen un compromiso con los beneficiarios (sujetos- 
objetos) de esa pastoral. 

1.3 ¿Qué es desarrollo? 

Comenzaremos mencionando las cosas que no consideramos desarrollo, o de las cuales no 
podemos hablar cuando no se han llenado las exigencias mínimas para el desarrollo de nuestras 
comunidades. 

Nosotros no consideramos el desarrollo como modernización, uso de alta tecnología, 
desarrollo de industrias a nivel de inversión de capital, aumento de exportación, incorporación 
a la era de la computación y otros 

Para nosotros, en las circunstancias que viven nuestras comunidades, el desarrollo tiene que 
ver con los requisitos mínimos para la vida de las personas. Por eso hablamos de desarrollo 
comunitario, ya que la comunidad es la unidad básica donde se inicia el desarrollo. 

El desarrollo comunitario se hace a partir de la realidad de las comunidades. 
Esto quiere decir que las comunidades se organizan internamente para 
desarrollar capacidades de decidir corporativamente, qué es lo mejor que les 
conviene a todos. Así ellos realizan su estudio de situación o diagnóstico, 



84 



planteando sus necesidades, con cada una de las causas bien establecidas, para 
programar formas de resolver en forma concreta. El todo es la organización 
comunitaria y su capacidad para asumir, ejecutar y evaluar los resultados de 
las tareas realizadas. Eso es autodesarrollo comunitario. 1 

Esto implica que el desarrollo verdadero debe estar en manos de quienes lo necesitan, no 
en manos de burócratas que hacen y ordenan planes y proyectos desde un escritorio, con una 
mentalidad centralista, desconociendo en la mayoría de los casos las circunstancias reales de las 
comunidades. 

En la medida que las comunidades puedan ir tomando en sus manos este proceso se irán 
haciendo dueños de su propia historia, y ya no serán otros los que decidan sus destinos y el rumbo 
de sus vidas. Será entonces un verdadero desarrollo. 

2. Modelos de pastoral frente al desarrollo 

Las iglesias siempre han practicado una pastoral ante la problemática que las circunda, por 
lo que también ante el desarrollo han tomado postura. Veremos en este apartado tres modelos 
frente al desarrollo: 1) iglesia vs trabajo social, un modelo agotado; 2) iglesia y trabajo social 
como apéndice, un modelo paternalista; 3) iglesia en el trabajo social, un modelo participativo. 
La pastoral a desarrollar tiene estrecha relación con la concepción de la misión de la iglesia, de 
allí que hagamos referencia a ella en estos tópicos. 

2.1 Iglesia vs trabajo social: un modelo agotado 

En este modelo de pastoral la misión de la iglesia está en pugna con el "mundo", 
entendiendo aeste como las relaciones humanas, su quehacer y aun el espacio físico. La misión 
de la iglesia es concebida como "salvar almas" de este mundo, salvación que consiste en sacar 
a las personas del mundo, o sea, que dejen su antiguo comportamiento moral. 

La igi^ ia es concebida como un ente fuera del mundo, con el cual no tiene nada que 
compartir. Por lo tanto no puede desarrollar una pastoral en el desarrollo. 

Bajo esta concepción, el rumbo trazado por Dios para el mundo es el castigo, la destrucción; 
por eso todo irá de mal en peor. La única alternativa del hombre es convertirse para salvar su 
alma. De allí que esta pastoral procure una conversión que consiste en acatar nuevas normas 
morales y religiosas, tales como no ir a fiestas, no fumar, las mujeres no vestir con muchos 
adornos, someterse a sus maridos sin condición, los hombres llegar temprano a sus casas y no 
involucrarse en cosas de política, y como normas religiosas ir a todos los cultos, hacer ayunos, 
evangelizar visitando casa por casa y otras. 

Como la misión de la iglesia no tiene nada que ver con el mundo y su situación, la iglesia 
tampoco tiene ninguna responsabilidad social. Los problemas del mundo los debe resolver el 
mundo. El ámbito de acción de la iglesia se restringe a lo "espiritual". Tomar cualquier acción 



85 



social o de desarrollo significaría seguir filosofías humanas, un desviarse de los principios 

cristianos. 

Este modelo pastoral trata de alejar a la comunidad religiosa de cualquier acción de 
cambio en sus comunidades. Aisla a las personas de los demás miembros de la comunidad donde 
viven. Participar en una asociación de vecinos, en algún club de ayuda social, un sindicato, y 
más aún en huelgas o manifestaciones es un pecado que amerita la disciplina y hasta la 
excomunión. 

2.2 Iglesia y trabajo social como apéndice: un modelo paternalista 

Hay una práctica pastoral un poco más avanzada, la cual responde al modelo de la iglesia 
como fin pero que usa el trabajo social como una manera de ganar feligreses para su causa. 

En este modelo no se rechaza el trabajo social; al contrario, se utiliza como un instrumento 
para el propósito de la iglesia, el cual es "salvar almas". 

Bajo esta concepción la misión de la iglesia sigue siendo "salvar almas"; el mundo sigue 
siendo malo y por lo tanto sin posibilidades de un cambio radical; solo se puede lograr algunas 
mejoras temporales. Se pide un cambio moral, solo que en este caso el cambio moral exige ser 
humanitario. Esto último responde a la consideración de la iglesia como un "mundo mejor"; 
hay que hacer obras de candad para que se den cuenta de esto y así decidan ingresar a la iglesia. 
La concepción de desarrollo que se maneja es paternalista, o sea, vamos a ir a las comunidades 
a resolverles sus problemas. Las comunidades solo son receptoras de la ayuda que se les dé; no 
son partícipes activos en las acciones. No se le pone interés a la organización de la comunidad 
ni a su capacitación para el desarrollo. El énfasis está en resolver un problema 
momentáneamente y medir los resultados con base en cuántos se convirtieron, a cuántos se les 
predicó, o cuántos tratados se repartieron. A las comunidades se les menciona de una manera 
simplista que no viven mejor por causa de su pecado, y se llega a la tentación de decirles que 
siendo evangélicas se vivirá mejor. 

De allí que se hagan avanzadas médicas una vez al año en las comunidades, que se les venda 
ropa usada barata, que se les regale alimentos o se les venda a precios bajos, y otras actividades 
similares, las cuales sirven para poner parches a la situación y no marcan un cambio en las 
condiciones de la comunidad. 

2.3 Iglesia en el trabajo social: un modelo participativo 

Hay una tercera opción, la cual está viviendo un grupo de comunidades cristianas a lo largo 
de América Latina. Esta entiende que la iglesia desarrolla su misión en el mundo; por lo tanto 
ella tiene que estar en el mundo. Lo que no comparte la iglesia en el mundo es el mal (injusticia, 
opresión). Es en el mundo donde se debe ser sal y luz, y esto se concretiza a través de un 
acompañamiento en los procesos de transformación, apoyando las alternativas de vida. 

Entendemos que la pastoral de la iglesia se orienta hacia la promoción de la vida para 
aquellos que tienen menos vida. En otras palabras, es una pastoral comprometida con los 
necesitados. La iglesia se entiende como una comunidad de servicio y no como un fin en sí. 

86 



Ella es un instrumento de Dios, y los cristianos son colaboradores de Dios en el establecimiento 
de su Reino. 

Como servidores, la iglesia se involucra en la vida misma de la comunidad. En este proceso 
oye los problemas, moüva alternativas de solución y alienta al pueblo en su proceso organizativo 
y de lucha. De esta manera encarna y hace presente el mensaje de las buenas nuevas. Hay una 
claridad en cuanto a la evangelización, que además de ser proclamación, es también servicio, 
y que Dios añade a su cuerpo los que han de ser salvos. 

La iglesia participa activamente en el desarrollo y en este proceso ejerce su pastoral con los 
artífices de ese desarrollo. 



3. Una tarea ineludible: iglesia en el desarrollo 
3.1 El desafío 

Nuestra América Latina se está debatiendo entre la vida y la muerte, entre la esperanza y 
la desesperanza, entre la injusticia y la justicia, entre dictaduras y democracias, entre ricos y 
pobres, donde se levantan con mayor ímpetu los signos de la muerte, pero no con victoria 
definitiva. Estamos llamados a hacer realidad la esperanza solidaria de la iglesia con los 
desposeídos y sufrientes en América Latina 

No podemos quedarnos al margen de nuestras comunidades, ya que son el sujeto de nuestra 
misión. Quedarnos al margen sería negar la misión de Jesús. 

El espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar Buenas 
Nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; 
a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a 
los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. 

Le. 4.18 

Sería un pecado. 

Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado. 

Stg.4.17 

Nos estaríamos acarreando juicio. 

Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo 
hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí me lo hicisteis. E irán 
éstos al castigo etemo, y los justos a la vida eterna 

Mt. 25.45-46 



87 



Nuestra acción tiene que ser decidida, activa, comprometida, como dice San Pablo 
"mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis". 

Ro. 8.13 

3.2 Una iglesia individualista y fuera de contexto 

No podemos seguir transitando el camino de la desidia y muy cómodamente decir que la 
iglesia es "apolítica" o "neutral" o "que no es de este mundo". Si así fuera, ¿qué vino a hacer 
Jesús a este mundo? Nos hemos acogido por mucho tiempo a la "gracia barata", que no exige 
ningún compromiso, una gracia que se obtiene en una relación individualista entre la persona 
y Dios. Esto está totalmente fuera de la lógica cristiana, ya que el mensaje cristiano y su misión 
nos interpela a encontrar a Dios amando al prójimo, anunciando la buena nueva a los pobres, 
sirviendo al necesitado. La fe cristiana es una fe que se concretiza en el otro. No creemos en 
Dios para servirle abstractamente; creemos en Dios para servirle al prójimo y de esta manera 
a Dios. 

Es una fe comunitaria, de servicio, y por lo tanto tiene que concretizarse en la realidad de 
la comunidad a la que sirve. La pastoral en el desarrollo es una pastoral de servicio. 

3.3 Ventajas de este modelo 

La pastoral en el desarrollo es cambiante; no es un modelo cerrado. Debe luchar con 
realidades concretas a transformar, las cuales por un lado son cambiantes, y por otro lado son 
distinias entre sí — la realidad de una comunidad no se repite en otra. Por eso, no pueden existir 
fórmulas pree laboradas. No se puede hablar de fórmulas a seguir, ya que cada comunidad tiene 
su idiosincrasia, sus problemas y su manera de organizarse. Por lo tanto, la pastoral hay que 
crearla y recrearla con la comunidad misma. Debemos estar prestos a dejarnos permear por la 
comunidad para entonces conjuntamente con ella leer la Palabra, interpretarla y hacerla carne 
en la comunidad. 

Si hay un punto central en esta pastoral, es que tiene que estar comprometida con las 
aspiraciones y luchas de aquellos a quienes va dirigida. La opción teológica de Alfalit 
Internacional como organismo cristiano de desarrollo nos ayuda a entender esta pastoral. 

a) Nuestra misión: Trabajamos desde la perspectiva de la misión evangélica: anuncio 
(proclamado y actuado) del Reino de Dios, que es manifestar la vida en el mundo. 

b) Encarnación: Estamos convencidos de que el ejemplo de Jesucristo (su vida y misión) 
nos exige una encamación visible y consecuente en la realidad desde la cual experimentamos 
la fe en El, y nuestro amor al prójimo. 

c) Servicio a los empobrecidos: Experimentamos con mucha más urgencia la necesidad 



88 



de orientar nuestro servicio desde una decisión inclaudicable por los empobrecidos y sufridos 
de este continente que tanto amamos y para lo cual soñamos con una vida de paz y justicia. 2 

Como tarea urgente la iglesia debe procurar servir de varias maneras: 

a) preparándose para la participación en el desarrollo comunitario por medio del estudio 
de su realidad comunitaria y la capacitación para actuar en relación con ella; 

b) apoyando a las organizaciones populares que ya están implementando programas y 
acciones de desarrollo comunitario; 

c) promoviendo un proceso de educación popular tendiente a generar proyectos concretos. 
Este debe incluir la enseñanza bfblico-teológica. 

3.4 Algunos aspectos conflictivos 

3.4.1 Esta pastoral no pretende ser la única, ni la panacea para la misión de la iglesia. 
Creemos que responde a la exigencia de asumir nuestra presencia en el mundo, en las 
comunidades que necesitan acompañamiento en la búsqueda de mejores condiciones de vida. 
Hay que desarrollar toda una pastoral para los campesinos y su problema de la tierra, pero todos 
en algún momento lindan o traslapan con la pastoral en el desarrollo. 

3.4.2 Al desarrollar esta pastoral corremos el riesgo de ser rechazados por los que practican 
la pastoral de iglesia vs el mundo, los cuales dirán que la iglesia no es una institución filantrópica. 
O que se mal interprete el compromiso y quiera ser utilizado para ganar "almas". 

3.4.3 Es una pastoral conflictiva. Al desarrollarla encontraremos resistencia tanto al 
interior de la iglesia como fuera de ella. Resistencia al interior por lo que mencionamos en el 
punto inmediato anterior. Resistencia exterior de los organismos que ostentan el poder, que 
verán en las iglesias que desarrollen esta pastoral un obstáculo que deja al descubierto su mal 
accionar, o que le harán presión exigiendo respetar los derechos de la comunidad. 

3.4.4 Al ser esta una pastoral con opción por los pobres, tiene que apoyar el proyecto 
político de estos. Pero esto no significa que vamos a apoyar como iglesia institucional a un 
partido; nuestra proclamación no se puede convertir en un discurso político. Apoyaremos la 
lucha del pueblo, no los intereses de un organismo político. 

3.4.5 Es una pastoral inmersa en un proceso lento. El desarrollo de una comunidad no se 
logra de la noche a la mañana. Se trabaja con personas a quienes hay que capacitar, motivar 
para que participen en un proceso de autodesarrollo. Además, se lucha con estructuras a 
cambiar, y estas ofrecen resistencia y hasta violencia. Tal es nuestro caso de América Latina. 



89 



4. Posibilidades 



La enseñanza tradicional de la iglesia ha provocado un aislamiento de sus miembros de su 
propia realidad como comunidad religiosa y de la realidad de la comunidad donde viven. Pero 
la misma situación socio-económica y política está provocando que nuestra iglesiapobre clame 
al Señor y se pregunte cuál es el mensaje de Dios para esta situación. Esto ha abierto una brecha 
de reflexión y de acción en un número significativo de congregaciones, las cuales han 
interpretado los tiempos presentes como un llamado de Dios a la solidaridad con la lucha de sus 
comunidades para hacer presentes los signos del Reino de Dios. 

En nuestra experiencia, hemos visto cómo este espacio se agTanda cada vez más, y cómo 
el reflexionar con la Palabra desde nuestra realidad nos lleva a un compromiso en la lucha por 
la vida en nuestras comunidades. 

Creemos que las posibilidades de desarrollar esta pastoral son grandes, ya que es un llamado 
del Señor, del Dios de la vida. 



5. Conclusión 

Esta reflexión ha surgido de la experiencia de otros compañeros, de los miembros de las 
comunidades y de la nuestra. No tratamos de definir de manera cerrada la pastoral en el 
desarrollo, ya que es un camino que estamos andando, donde hay mucho que aprender de 
aquellos a quienes queremos servir. Es una pastoral que nos llena de esperanza, de satisfacciór 
y regocijo en medio de la necesidad y del sufrimiento, que vemos ir desapareciendo cuando el 
pueblo se une y se organiza para luchar por la vida, y cuando nuestros hermanos cristianos 
entienden que la vida surge del servicio. 



1. Zárate, G. y Voogd, S. de, "La organización comunitaria'*, en Revista Alfalit, N° 9, (octubre, 1987) 

2. "Nuestra opción teológica como organismo cristiano de desarrollo", Revista Alfalit, N° 7 (octubre 
1986). 



90 



Vida y Pensamiento. Vol.9. No. I, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral v solidaridad 



Tomás Vargas C. 

Bachiller en Teología, 1970 



Introducción 

El Comité Evangélico Venezolano por la Justicia (CEVEJ) haincorporado entre sus áreas 
de trabajo un programa pastoral, con la intención de entrar en una relación más directa con la 
iglesia protestante, sobre todo con aquellas iglesias que han ido tomando conciencia de la 
necesidad de realizar una labor de acción social, específicamente en la defensa de los derechos 
humanos, que permanentemente son violados, y en la formación y organización de cuadros para 
proyectar un mejor servicio en la comunidad. 

En la medida en que hemos ido relacionándonos con las diferentes organizaciones 
evangélicas del país, hemos caído en cuenta de cuán pobre y limitada es la tarea pastoral que 
hasta la fecha se viene practicando. Por un lado las iglesias insisten en conservar muchas de 
las enseñanzas y prácticas foráneas traídas al país hace más de una centuria. Por otro lado el 
liderazgo tiene una escasa preparación académica, por no decir teológica también. 

A decir verdad, en muy pocos lugares del territorio nacional tiene uno la fortuna de 
encontrar pastores que realizan un esfuerzo pastoral cónsono con las necesidades de su 
congregación y que de alguna manera repercuta en la comunidad. 

Según nuestra personal apreciación, se impone como compromiso de la iglesia y de su 
ministerio pastoral expresarse en tono profético de señalamiento, de denuncia, de juicio y 
también de esperanza para las masas empobrecidas e impotentes. 

Queremos reafirmar, desde la pastoral del CEVEJ. que tenemos como norte y guía llevar 



El Rev. Tomás Vargas es el encargado del departamento de pastoral del Comité Evangélico Venezolano por la 
Justicia (CEVEJ), con sede en Caracas. 



91 



adelante una pastoral de verdadero compromiso y solidaridad con el Señor que hace posible la 
iglesia, con la iglesia misma y con la sociedad venezolana donde está inmersa esa iglesia, así 
como con Latinoamérica y todos aquellos países del mundo donde el hambre, la miseria y la 
injusticia hincan su diente. 

Esto que hemos querido llamar Pastoral y Solidaridad, lo veremos desde tres ángulos 
distintos: pastoral y campesino, pastoral y barrios populares, pastoral e iglesia. Como ya 
veremos, cada esbozo tiene un carácter testimonial. 

Pastoral y campesino 

Un grupo de jóvenes estudiantes, en su mayoría del programa teológico por extensión 
PACTO, de la ciudad de Puerto La Cruz, Anzoátegui, suele visitar una pequeña congregación 
ubicada en la cima de las montañas cercanas. Sus miembros son personas dedicadas 
exclusivamente a la producción del café. Coordinamos con el grupo de jóvenes una visita a 
tres comunidades campesinas, donde tuvimos oportunidad de conversar con la gente. En pocas 
horas estábamos al tanto del drama de aquellas comunidades campesinas, que en su llana 
conversación los campesinos revelan el romance con su tierra, con la siembra, la cosecha, las 
nubes preñadas de agua. Pero bien pronto uno cae en cuenta de cómo el romance se les toma 
en queja un tanto dolorosa, cuando despiertan a su más cruda realidad y se percatan de que 
carecen de la ayuda de las instancias gubernamentales y que sólo reciben préstamos bien 
condicionados. Les sobrecoge la tristeza al ser conscientes de que no disponen de los medios 
apropiados ni de caminos transitables para sacar sus productos a la venta. Siguen desgranando 
quejas: no disponen de viviendas apropiadas; carecen de centros de salud. 

Para nuestra sorpresa, cuando llegaba la noche nos alumbrábamos con lámparas de 
querosén, de gasolina o velas, porque a las autoridades que manejan presupuestos millonarios, 
no les sobra dinero para hacer un tendido eléctrico para los campesinos. En fin, son incontables 
los problemas que este campesinado nos confía. Cuando les preguntamos por qué no acudían 
a las instancias gubernamentales a solicitar la asistencia que necesitan, responden que es muy 
difícil que aisladamente los reciban y atiendan. ¿No hay manera de que se organicen como 
Comunidades Campesinas para que de esa manera tengan más fuerza a la hora de los reclamos? 
Contestan que el partido del Gobierno, al que tienen que pertenecer, no les permite ninguna 
organización. 

Al escuchar todas esas penalidades nos entró una verdadera arrechera pastoral. Nos 
sacudió la indignación, de la misma que le asistió a Jesús cuando se topó con tanta injusticia 
por los caminos de Galilea, Judea y por los predios gentiles. 

Terminamos por abrir la Biblia. Empezamos por leer pasajes bíblicos para averiguar en 
qué lugar del texto sagrado hay un llamado a la resignación y al sometimiento a los poderes 
institucionalizados. Si lees en el AToen el NT, el Señor de la Iglesia y del mundo, está al lado 
de los desvalidos, los huérfanos, las viudas, los que sufren, los desheredados de la tierra, los 
pequeños, al lado de los de abajo. En fin, al lado de los campesinos, de los obreros que laboran 



92 



I de sol a sol para llevar el sustento de la familia. Los autores bíblicos terminan por hacer un 
|| llamado a los dueños del poder socio-político y religioso, para que hagan justicia al pobre. 

No dejó de ser aleccionante para los que visitábamos a los campesinos, oír de sus labios 
I cómo hacían su propia interpretación del Evangelio, que no dejaba de ser legítima — y vaya 
> I a saber si no más legítima que la nuestra — al hacer su propia lectura del Evangelio. 

: 

Pastoral y barrios populares 

En respuesta al llamado de una pequeña iglesia ubicada en una de las capitales de estado, 
acudimos en equipo pastoral a brindarle un asesoramiento en términos de cómo motivar a la 
: congregación a realizar un trabajo en la comunidad. 

• 

Iniciamos las actividades con una reflexión bíblica, para descubrir qué tiene que decir 
¿ 1 la Biblia con respecto a la proyección de la iglesia en todos aquellos problemas que son propios 
¿ í de la comunidad. Abrimos al relato del Buen Samaritano. El estudio estaba programado para 
¡ | una hora, pero generó tal discusión, que nos absorbió toda la mañana, con todo y ser un pasaje 
¿ más que conocido por muchos de los presentes. Entre otras cosas algunos de los participantes 
i decían: "Nuestra iglesia siempre ha visto al prójimo como los religiosos de la parábola vieron 
i i al hombre tirado a la vera del camino". "Jesús nos coloca hoy a prójimos en nuestro camino." 
r ! "El Reino de Dios es auténtico para nosotros en tanto que sirvamos al prójimo." "En este relato 
í nos encontramos con dos clases de religiosos: uno el que representa la religiosidad tradicional 
it , del pueblo judío y el otro un tipo de religioso que no estaba atado a convencionalismos 
I religiosos, que estuvo dispuesto a prestarle auxilio al herido. ¿A qué grupo pertenecemos 
nosotros?" "No tiene sentido para nuestra iglesia que tenga la capacidad de reflexionar el texto 
i; ' bíblico y que luego no realice una práctica de esa reflexión." 

Antes de salir a una práctica de campo, realizamos un ligero taller de cómo una iglesia 
j puede proyectar un trabajo en su comunidad. Sentimos que el grupo estaba sensibilizado para 

■ cumplir con la tarea. Nos dirigimos a uno de los barrios más críticos de la ciudad y nos 
j esparcimos por él, con el fin de realizar una serie de preguntas que llegarían a decirnos cuáles 

; , eran los problemas más candentes de aquella problemática comunidad. 

'. 

La iglesia esparcida en aquel barrio de abandono, iba también de sorpresa en sorpresa 
al descubrir cómo era posible que unas 250 familias viviera en tal estado de miseria. Que no 
jj se viera una sola edificación levantada para la educación de los niños y de los adolescentes, que 
y el agua de uso familiar estaba contaminada por las aguas negras, que las calles todas estaban 
i llenas de charcos donde montaban su orquesta sapos y ranas. Que no contaban con un medio 
de comunicación pública, para trasladarse al trabajo, que carecían de un centro de salud, que 
no contaban con una junta de vecinos que pudiera deliberar sobre sus problemas y tratar de 
buscarles solución. 

:: 

La mayor parte de la gente del barrio nos recibió muy bien, aunque al principio con cierta 
- suspicacia, porque creían que representábamos algún partido político. Algunos se sorprendi- 



93 



eron de que fuéramos evangélicos y de que tuviéramos interés en una comunidad barrial tan 
abandonada como esa. "Los evangélicos lo que buscan es que uno salve el alma ... y nada más 
... ¿Y los demás problemas que uno tiene ...?" interrrogaba punzantemente una señora. Y 
agregaba no menos sorprendida: "Ustedes son unos evangélicos raros, bien raros, pues le 
pregunta a uno por sus problemas ..." Lo doloroso es que nosotros teníamos bien poco como 
para brindarles el apoyo que en ese momento aquella gente estaba necesitando. En la medida 
en que avanzábamos de casa en casa, se nos hizo saber que el barrio tenía una junta de vecinos, 
pero que estaba lideralizada por una mujer del partido que gobierna y si querían encontrar algún 
auxilio, tenían que pronunciarse como partidarios del partido del poder y contribuir a la 
promoción política, porque las nuevas elecciones había que ganarlas. Cualquiera que fuera de 
otro partido no encontraba ningún apoyo. 

Después de tomar contacto con la última familia, regresamos, yaentrada la noche al local 
evangélico para hacer la tabulación del cuestionario y un poco la evaluación del trabajo 
realizado. Los miembros de la congregación no salían de su sorpresa al percatarse de cómo un 
vecindario que no estaba ni tan lejos del templo tuviera una tan variada gama de problemas y 
que ellos hasta la fecha la habían ignorado. "Claro, - decía uno de ellos - lo hemos ignorado 
porque hemos vivido por años encapillados, y por lo tanto no tenemos ningún derecho de sabei 
lo que le pasa a la gente de nuestro alrededor." 

Basta decir que en los primeros días del mes en curso uno de los miembros del equipo 
que fue en aquella primera oportunidad regresó a la iglesia, con la idea de darle seguimiento 
pastoral a lo que se había hecho. Volvió con el informe siguiente: el pequeño grupo de la 
congregación había continuado visitando el barrio y había acudido a uno de los diarios de la 
ciudad y había denunciado los problemas que aquejaban al barrio Arizona, que así se llama. 
Habían logrado que las autoridades acudieran y empezaran a brindarle solución a los principales 
problemas denunciados. Ahora mismo están en camino de organizar una junta de vecinos, 
evitando la participación de los politiqueros, con el fin de encauzar las luchas del vecindario. 
Esperamos que esa comunidad que ve con muy buenos ojos a los representantes de la 
congregación, descubra la esperanza liberadora que brinda el evangelio. 

Pastoral e iglesia 

El principal esfuerzo de nuestra actividad pastoral ha estado dirigida a tomar contacto 
con las iglesias evangélicas con el propósito de ofrecerles nuestro apoyo cuando les asiste el 
interés de proyectar el anuncio del Evangelio, con los riesgos que se corre cuando el anuncio 
incluye la denuncia de los males que carcomen a nuestra sociedad. 

Hasta la fecha ya ha sido posible acompañar a numerosas iglesias en su tarea de 
proclamación profética del evangelio. Hemos contribuido a la formación de cuadros para que 
realicen tareas específicas en sus respectivas comunidades. Nos hemos hecho presentes en 
situaciones de desastres, como inundaciones, derrumbes de casas, familias desalojadas, para 
levantarles el ánimo y brindarles todo el auxilio que podemos. Hemos tendido un puente de 



94 



diálogo con todas aquellas confesiones cristianas que están interesadas en realizar una pastoral 
que toma en cuenta al hombre total. 

Acabamos de celebrar el II Encuentro de Iglesia y Derechos Humanos, a que fueron 
invitados pastores, líderes de iglesias, representantes de las asociaciones evangélicas e 
instituciones de educación teológica, grupos populares, vecinales, de mujeres, de indígenas y 
las diferentes redes dedicadas a la lucha por el cumplimiento y respeto de los derechos humanos. 
También invitamos a personalidades de nuestra sociedad venezolana que libran una batalla 
diaria porque el derecho y la justicia se cumplan en todos los estratos de nuestra sociedad. Entre 
otras personas, al ex-candidato presidencial José Vicente Rangel. actualmente dedicado al 
periodismo desde donde mantiene un compromiso permanente y una denuncia de todos 
aquellos desmanes que se vienen dando en el país. También fue invitada María Teresa Castillo, 
presidenta del Ateneo de Caracas, conocida por su apoyo a todas aquellas causas que 
promocionan el bienestar y la libertad de todo ser humano. 

Fue muy significativa la representación del mundo protestante en el Encuentro. Entre 
otros contamos con la presencia de presbiterianos, de la Unión Evangélica Pentecostal. del 
Seminario Evangélico Asociado. Algunos otros líderes evangélicos estuvieron como observa- 
dores. 

El tema del Encuentro se enfocó en dos direcciones. Primero, los DD.HH. desde el punto 
de vista político y sociológico, como una visión histórica a partir del momento de la Declaración 
de los Derechos del Hombre. Se analizó también la violación de los DD. HH. en nuestro país. 
En segundo lugar el tema de los DD. HH. fue estudiado desde la perspectiva del AT. que le 
correspondió al escnturista católico, el Dr. Wissenvach. profesor de la Universidad Católica, 
coloborador de la revista SIC del Centro Gumilla y un permanente testimonio cristiano en La 
Vega, un bamo periférico. La visión novotestamentana de los DD. HH. estuvo bajo la 
responsabilidad del Lic. Gustavo Astudillo. directivo del CEVEJ. pastor de una congregación 
presbiteriana en uno de los sectores más poblados y críticos de la capital. Finalmente tuvimos 
algunos foros y mesas redondas donde participaron los diferentes organismos que se ocupan 
de la tarea de los DD.HH. y oímos los testimonios directos de cómo se violan los mínimos 
derechos de los habitantes de los barrios, los campesinos, las mujeres, las comunidades 
indígenas, los estudiantes y los obreros. 

Interpelados por la Palabra, nos vimos en la necesidad de hacer un paro en las actividades 
programadas y realizar una marcha de protesta por la muerte de 14 campesinos venezolanos 
por los efectivos del ejército adscrito al comando antiguerrillero que funcionaen la frontera con 
Colombia. La masacre ocurrió cerca de la población El Amparo, el 20 de octubre, a pleno día. 
cuando los campesinos se disponían a lanzar sus anzuelos con la esperanza de saborear un 
sancoche criollo. No sospechaban que todo terminaría allí. Sólo dos sobrevivieron para contar 
la tragedia y para desmentir a las autoridades nuestras que dijeron que hubo un enfrentamiento 
con guerrilleros colombianos. También nos pronunciamos por las acciones policiales en contra 
del estudiantado que protestaba la muerte de los 14 inocentes. 



95 



El programa de la marcha fue sencillo. Nos detuvimos frente al Congreso, entonamos 
el Himno Nacional y cánticos de compromiso evangélico. Explicamos a la gente reunida el 
motivo de nuestra presencia en aquel lugar. Leímos una declaración en que repudiábamos la 
muerte de los 14 campesinos y nos hacíamos solidarios con los familiares de las víctimas y con 
el pueblo de El Amparo. Guardamos un minuto de silencio por los caídos y luego marchamos 
alrededor del Congreso cantando y lanzando algunas consignas de protesta. 

El evento de DD. HH . finalizó con un acto litúrgico a cargo del Dr. Edgar Moros, profesor 
uní versi taño y pastor de una iglesia presbiteriana. En una breve meditación ubicó lacentralidad 
de la eucaristía en el corazón mismo del peor agravio que se pueda cometer contra nuestros 
pueblos: la violación al derecho a la vida. Nos animó a seguir luchando por la vida y por la 

esperanza de una nueva sociedad. 

A manera de conclusión 

En el CEYEJ estamos plenamente convencidos de que tenemos que continuar este 
aprendizaje de la acción pastoral serv icial. Estamos convencidos de que la pastoral no puede 
reducirse a reflexionar y a planear desde una oficina. Esto puede hacerse, pero es necesario 
realizar toda una práctica de la pastoral en el mismo lugar donde las personas libran su lucha 
diana. Estamos dispuestos, contando con la dirección del Pastor de los pastores, a despertai 
y motivar a la iglesia para que realice una pastoral no sólo de puertas adentro, sino también una 



96 



Vida y Pensamiento. Vol.9, No. 1, 1989 

San José, Costa Rica: Seminario Bíblico Latinoamericano 



Pastoral y movimientos carismáticos 
Muestras de un mini-taller 



Nos reunimos bajo el liderato del Lic. Euclides Padilla, quien inició el mini-taller 
diciendo que la pastoral debe comenzar con el Espíritu Santo, el Paráclito. La Pastoral nace 
con el trabajo del Espíritu Santo en las personas. 

La experiencia del Espíritu Santo libera a la congregación de un apego desmesurado a 
la "ortodoxia", el "ortodoxismo". Da libertad al Espíritu, buscando un culto vivido, variado, 
participativo, que la música y el canto mantengan una tónica "salmódica". Al mismo tiempo 
se trata de evitar la caída en los excesos de un populismo religioso, sin raíces profundas de 
verdadera espiritualidad. 

En una onda de renovación una buena proporción de creyentes que parecía que apenas 
sobrevivían, experimenta un avivamiento real interior y se consagran en un nuevo y sano 
espíritu, como una re-conversión. 

El Espíritu Santo es inconfundible y libre. Es el Espíritu de libertad. Los dogmas y la 
formalidad estática son obstáculos a la libertad del Espíritu. El no fuerza, ni obliga, ni 
compra; en cambio da gozo, renovación de vida, libertad y paz en la diversidad. 

Cuando hay un movimiento en que el Espíritu Santo puede moverse en libertad pueden 
suceder grandes cambios al interior de las comunidades. El Espíritu Santo otorga dones y 
manifestaciones de salud integral (sanidad física, mental y espiritual) en la iglesia. 

Debe hallarse maneras de balancear una formalidad respetuosa del Espíritu con una 
espontaneidad en el canto que testifique de la libertad espiritual. 

El discernimiento. Como don del Espíritu, debe ser manifestación de sabiduría y de la 
guía del Espíritu de Dios. Cuando hay "glosolalia", la interpretación (que a veces es llamada 
discernimiento) debe ser cuidadosamente probada por la Escritura, para evitar falsedades o 
abuso. 



97 



La profecía. En el Nuevo como en el Antiguo Testamento, la profecía es: 

a. denuncia - del mal 

b. anuncio - de la esperanza 

c. consuelo - en la aflicción, aliento nuevo para el oprimido y afligido. 

El discipulado. Es un ministerio en el cual las decisiones deben ser tomadas participa- 
tivamente. Debe fomentar la devoción espiritual sin perder contacto con la realidad. El 
discipulado debe incluir el servicio encarnacional de Cristo. 

El pentecostalismo reclama ser un movimiento democrático porque sus líderes surgen 
de la nada popular, y son confirmados en la comunidad popular local. Como los líderes son 
también de la base, a veces se dan casos de incoherencia teológica, por el desconocimiento de 
las mejores tradiciones cristianas. 

¿Por qué no se podrá hacer una combinación entre carismáticos y realistas prácticos, 
para que sean absorbidos positivamente los cambios dinámicos? 

Nuestros grupos eclesiásticos están condicionados por la ideologización socio-político- 
económica de la que surgieron nuestras iglesias. Para que "aterricemos" será menester crear 
espacios donde veamos nuestra base popular. 

Los sociólogos ven al Pentecostalismo como un movimiento con posibilidades abiertas 
al futuro, que nace y se levanta del barro de la infra-vida, en una realidad existencial. Desde 
esa realidad vive y comparte esperanza y trabaja con los pobres para que sean libres de la vida 

miserable. 

Muchas veces la religión es solo un escape de la realidad. La iglesia puede ser un 
escape, y lo es para muchos, no sólo los pobres sino de muchos en la iglesia anclada en la 
tradición. 

La Biblia es elemento clave en todo cambio posible de mentalidad. Su relectura es 
puerta de apertura hacia un futuro que deseamos y esperamos venturoso. Pero, vemos 
ausencia, orfandad del conocimiento de la Palabra de Dios. 



98 



PROGRAMAS DE ESTUDIO 
Seminario Bíblico Latinoamericano 
Apañado 901 1000 San Jos*. Costa Rica 
Tds 33-3*30 ó 22 *555 



Bachillerato en teología 
Enfasis: Bíbl ico- teológico y pastoral 

Requisito académico previo: Conclusión de estudios de secundaria (bachillerato) 
Duración: Cuatro años (o menos, si ha cursado estudios universitarios). 
El nivel académico es similar a las carreras universitarias. Ef programa está compuesto con 
cursos de Bib¡»a. teología (diferentes corrientes), historia, sociología, y los aspectos prác- 
ticos de la tarea pastoral. Antes de iniciar su último año de estudios el candidato realiza un 
semestre de trabajo en su iglesia. 



Licenciatura en teología 



Areas de especial iz ación: Biblia y teología, o ministerio pastoral. 
Requisito académico previo: Bachillerato en teología o equivalente. 
Duración: Dos aros. 

En la especialización bíbl ico-teológica, el programa culmina con la exposición de una tesis 
de grado. En el área pastoral, el candidato tiene la opción de sustituir la tesis por la aproba- 
ción de cuatro seminarios más un examen comprensivo. 




Programa Diversificado a Distancia (PRODIADIS) 



Grados que se ofrecen: Diploma. Bachillerato y Licenciatura en teología. 

Requisito académico: Para Diploma y Bachillerato, conclusión de estudios secundarios. 

Para Licenciatura, tener el bachillerato en teología. 

Duración: La determina el estudiante. En forma individualizada, e 1 candidato completa 10 
módulos de estudio para el diploma, 32 para el B.T., y 12 para la L.T. 
Sin desplazarse de su propia ciudad, el estudiante integra su praxis edesial y comunitaria 
en su programa de preparación teológica. Diversifica su programa al induir también otras 
modalidades tradicionales y no-tradicionales de educación. En varias ciudades de América 
Latina hay centros de estudio de PRODIADIS. 



PROGRAMAS PARA LAS IGLESIAS EN COSTA RICA 



Programa de capacitación básica 

Para líderes de las iglesias y pastores. 

ftreas de estudio: Biblia, temas teológicos, obra pastoral. 

Requisito académico: No hay. 

Es un programa nocturno de cursos intensivos, de corta duración. 

Diploma en teología 

Programa de actualización en Biblia y teología. 

Para egresados de instituciones teológicas, similares institutos denominaciones o centros 
bíblicos. 

Propósito: Proveer la oportunidad para que actualicen sus conocimientos teológicos y 
pastorales. 

Los cursos se planean conforme a las necesidades e intereses de los participantes. 

Requisito general de todos los programas del SBL: Fe en Jesucristo y participación activa 

en una iglesia. 



Historia y actualidad 

El Seminario Bíblico Latinoamericano fue fundado en 1923 gracias a los esfuerzos 
evangelizadores y educativos del Dr. Enrique Strachan y su señora, en la búsqueda de 
métodos creativos para mejorar la capacitación de obreros para el pastorado y la 
evangelización. Los fundadores marcaron el rumbo de la institución con el lema: 
"Por Cristo y la América Latina". 

El SBL es una institución evangélica interdenominacional e internacional, que busca 
ser fiel a su fundamento en la palabra de Dios y su compromiso con el evangelio del 
Señor Jesucristo, en medio de las profundas crisis y esperanzas de la sociedad latino- 
americana. 

El SBL es miembro fundador de la Asociación de Instituciones de Educación Teoló- 
gica (ALIET). Es también Institución Anexa a la Facultad de Filosofía y Letras de la 
Universidad Nacional Autónoma de Costa Rica. El Seminario está fielmente compro- 
metido con las iglesias de Jesucristo en América Latina, y requiere el mismo compro- 
miso de sus profesores y estudiantes. 




EBILA 



Publicaciones Seminario Bíblico Latinoamericano 
Apto. 901-1000, San José, Costa Rica 
Tel. 33-38-30 y 22-75-55 



Vol. 6, N* 1 junio, 1986 

JUSTIFICACION Y JUSTICIA 



C175 



S-4 00 ¡poce mdmáál 





VoJ. 6. N* 2 diciembfe. 1986 

La mujer: Biblia y teología 

(4 00 (pone ntíuúo) 



✓oí 7, N" 1 y 2 junio. 1987 

.a iglesia y su misión 

Homenaje a Rubén Lores en su jubilación 

C 350 S600 (pmtr «duKlal 




Vol 8 No 1 '988 

SHALOM EN CENTROAMERICA 



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Ediciones SEBILA Apdo 901-1000 - San José. Costa Rica 



Estudios Bíblicos 



LA BIBLIA DE LOS OPRIMIDOS 

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Obra de investigación del A.T., que ha sido traducida a varios idiomas. Fundamental para 
hacer teología en América Latina. 125 pp. 

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EL LIBRO DE JOB 

Jorge Pixley 

El contexto social del libro, su teología, su estructura y una clara exposición del texto párra- 
fo por párrafo. 233 pp. 

(Peso: 1 90 gj 52,20 01 30, 00 



LA FIESTA DE LIBERACION DE LOS OPRIMIDOS 
Relectura de Juan 7:1-10:21 
Hugo Zorrilla 

Obra de erudición que propone que la fiesta de las enramadas forma el trasfondo socio-reli- 
gioso de esta sección del Evangelio. Análisis crítico-literario y teológico del texto sobre esta 
base. 318 pp. 

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Revista Vida y Pensamiento 

Vol. 2, Nos. 1 y 2 (1982). Artículos que ejemplifican el encuentro de la exégesis y la teología 
con la realidad social y la praxis pastoral. 

No. especial, 1982. Misión y evangelización. con contribuciones de Africa, India y la China 
Popular. El rol de la educación teológica por extensión en el desarrollo de las iglesias del 
tercer mundo. 

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Vol. 3. No. doble (1983). Agotado. 

Vol. 4, No. doble (1984, publicado en 1985). Artículos que muestran el eje que une la her- 
menéutica bíblica con la pastoral comprometida con los pobres. 

í Peso: 240 g] $3.00 €150.00 



Vol. 5, Nos. 1 y 2 ( 1985). Artículos de actualidad en teología. Biblia y pastoral. 
(Peso: 1 60 g¡ S2.00 



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Iglesia y Teología 

EVANGELIZ ACION CONTEXTUAL 
Fundamentos teológicos y pastorajes 

O liando E Cosías 

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POR LAS SENDAS DEL MUNDO CAMINANDO HACIA EL REINO 

Julio de Santa Ana 

Nuevas cr.«n:ac ¡or.es y nueaw modeles bíblicos parí i pü^-L pr-. _:.s la.- .e er. A.- ¿reí Laura, re :ari i 



127 pp. 

AVío 740 gj L'_V tl93M 

EL DIOS DE LOS POBRES 

Viaono Araya 

Un examen stsiemáüco y una valonóte aeotógxa de los escrito* de Gustavo Gutiérrez y Jon Sobrino 244 
/AV» 200 g, VíC r/90¿W 

LECTURA TEOLOGICA DEL TIEMPO LATINOAMERICANO 
Ensayos en honor del Dr. Wilton M. NeJson 

Vanes colaboradores 

Tcrr.as que »ar áesdt iaeieíss .s . i :c :¿ i r.'r. :i - is ■ i i educación y la historia de la iglesia. 

244 p 

Tac 275 g, SI. 75 i-: X 

PROTESTANTISMO Y LIBERALISMO EN AMERICA LATINA 

José Míguez Bonjno. Carmelo Alvarez. Roberto Craig 

Tris er.styjs sooo-hisióocos qje _xr. perspectiva i ia búsqueda ic altcrr.aLi>is uberadoras er. el procesian- 

•fuc *: i S2jx t'icoo 

COMUNIDAD DE MUJERES Y HOMBRES EN LA IGLESIA: Encuentro Lati- 
noamericano. 15-18 de marzo de 1981 

'.- : .ye e ¿ce — er.:; c ix'acc er e t-<.:-r: un:c sor. ponencias de carácier bibLeo-ieotógico y 
socioiógico. sobre '.a so- par. ic -pación de rr..'«rcs y hombres er. !a :g!es;a. 95 pp. 



Cúr m k 14. mgmto tí co ao del por.e que Jebe ra—* J— o a» *■ pr da rin urác la nía*, ubu S. pide mas de «i Libro, 

-~ ~: • res-; u Lacia ¡.i «.ecoones . :rrs_ .: i jm 

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De 401 a 500 g 4.02 6.02 7.36 De 501» 600 g 2.41 De 1501 i 1750g 5.65 

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Programa Diversificado a Distancia 
• PRODIADIS 

Materiales para la educación teológica a distancia. 



El programa Diversificado a Distancia (PRODIADIS) del Seminario Bíblico Latinoamericano 
edita una serie de módulos de estudio dirigidos a los estudiantes del programa. La dirección 
de PRODIADIS pone estos materiales también a la disposición de otras personas e institucio- 
nes que desean tenerlos, sin que estén relacionadas académicamente con el Seminario. 

Precios con porte ? : -".o 
incluido 

Centro Resto de 

Biblia América América 

Antiguo Testamento I. II, III. LaVerne Rutschman S5,75 c/u S6.25 c/u 

Nuevo Testamento I. Ricardo Foulkes 6,25 7,25 

Estudios en el evangelio de Juan. Hugo Zorrilla 5,75 6,25 

Salmos de liberación y reconstrucción (Nivel licenciatura). 

Tomas Hanks 6.25 7,25 

La hermenéutica bíblica desde la óptica liberadora. Victorio Araya. . . 5,75 6.25 

Estudio e interpretación de la Biblia. Hugo Zorrilla 6.25 7,25 

El griego del Nuevo Testamento: texto programado (3 tomos). 

Irene W. de Foulkes 23.00 28.00 



Teología 

Introducción a la teología. Pablo Leggett 5.75 6.25 

Cristianismo y cultura. Pablo Leggett - 6,25 7,25 

Teología latinoamericana. Victorio Araya 5,75 6.25 

Anabautismo radical y teología latinoamericana. 

LaVerne Rutschman 5,75 6.25 

Materias instrumentales 

Castellano. Plutarco Bonilla 6.25 7,25 

Introducción a la comunicación. Orlando Costas 5,75 6,25 

Las ciencias sociales en el quehacer pastoral (2 tomos). Adolfo Ruiz . . 1 1.50 12,00 
Técnicas de investigación bibliográfica. Luis Segreda y Victorio 

Araya 6,25 7,25 



Obra pastoral 

Administración pastoral. Kenneth Mulholland y Rubén Lores 5,75 6,25 

Culto cristiano. Alvin Schutmaat 6,25 7,25 

La pastoral y el alcoholismo. Alan Hamilton 5,75 6,2 > 

Pastoral de la mujer (2 tomos). Irene W. de Foulkes y Elsa Tamez. . . . 1 1 ,50 12,00 
Traducción bíblica y comunicación popular. (Nivel licenciatura). 

Irene W. de Foulkes 5,75 6,25 

Guía de proyectos de Acción/Reflexión. Rubén Lores, editor 5,75 6,25 



Hiy descuento del 10% par» instituciones educativas en pedidos de 25 ejemplares o más. 



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APDO. »0I • 1000 - SAN JOSE, COSTA RICA 

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1 . Apunte el título y el autor de cada obra que solicita. 

2. Indique el precio por unidad y la cantidad de ejemplares que desea, así como el pre- 
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3. Aplique el descuento según las condiciones que aparecen en las listas de publicacio- 
nes. 

4. Calcule el costo del porte aéreo según la tabla que aparece en la lista de publicacio- 
nes. 

5. Debe acompañar a este formulario el importe total, en un cheque en U.S. dólares y a 
nombre de Seminario Bíblico Latinoamericano. 

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Vol. 9, No.l 



VIDA Y PENSAMIENTO 



junio 



NUEVA PASTORAL LATINOAMERICANA 

Congreso de Graduados del SBL 
noviembre de 1988 



PRESENTACIÓN 



MENSAJES DEVOCION ALES 

Filipenses: Diversidad pastoral Plutarco Bonilla 
La pastoral del camino a Emaús Luis Segreda 
Crisis y desafío pastoral Rolando Soto 



PONENCIAS 

La teología pastoral que ha buscado implementar el SBL 
Pastoral desde la perspectiva de la mujer Nelly Ritchie 
Pastoral de la mujer: Un reto para todo el pueblo de Dios 
Pastoral en tiempos de guerra Luis Sandoval 
Bases bíblicas para la pastoral Edesio Sánchez C. 



MINI-TALLERES 

Pastoral de pastores Javier Zarate P. 
Memoria de un mini-taller: Pastoral de pastores 
Pastoral de la comunicación Enrique Guang T. 
Pastoral congregacional e identidad latinoamericana Alfonso Vásquez 
Pastoral en el desarrollo Antonio Tovar 
Pastoral y solidaridad Tomás Vargas 

Pastoral y movimientos carismáticos: Muestras de un mini-taller 



SEMINARIO BIBLICO LATINOAMERICANO 



Victorio Araya 
Raquel Rodríguez 





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