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Full text of "Vocabulario Murciano; precedido de una introduccion"

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VOCABULARIO MURCIANO 



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VOCABULiflHiO 

MURCIANO 

PRECEDIDO DE UNA INTRODUCCIÓN 
POR 

Alberto Sevilla. 






MURCIA 
Imp. Sucesores de Noques 

AÑO 1919 




Es PROPIEDAD DEL AUTOR. QuEDAN 

RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS 

QUE CONCEDE LA LEY 



INTRODUCCIÓN 



Reconquistada Murcia por D. Jaime de Aragón, para 
sü yerno Alonso X el Sabio, fué repoblada con aragone- 
ses, catalanes, mallorquines y castellanos, los cuales re- 
cibieron como merced las mejores tierras de tan hermo- 
so valle. Aquí fijaron su residencia los nobles caballeros 
que hubieron de contribuir al afianzamiento de la castella- 
na Monarquía, y con tales señores vinieron los vasallos 
de lanza y de servicio; los mercaderes y trajinantes, la 
gente de cogulla, los mitrados y sacerdotes, cuyo voca- 
bulario se propagó por el recinto de la Ciudad amuralla- 
da, extendiéndose después hasta los confines del antiguo 
Reino. 

La población muslímica, respetada por los conquista- 
dores, prosiguió entregada a su culto y a las faenas agrí- 
colas, hasta que un Monarca (Felipe 111), cometió la injus- 
ticia de expulsar de su Patria a los moriscos descendien- 
tes de aquellos yemenitas que, utilizando las aguas del río 
blanco, crearon esta Huerta que, siglos después, mereció 
el dictado de Paraíso de España. 

¡Cuántas veces, al evocar el hecho infame de la expul- 
sión de los moriscos, sentí que la tristeza me embargaba! 
¡Abandonar la tierra donde vieron la luz; dejar en ella las 
cenizas de sus antepasados; el fruto de sus afanes y des- 
velos, es el trance más doloroso e inhumano porque pue- 
de pasar el hombre! ¡Y he recordado el éxodo de la no- 



VIH 



ble raza que, después de varios siglos de dominación y 
de trabajo, tuvo que alejarse de las riberas del Segura 
para buscar la mueríc en regiones apartadas y descono- 
cidas!... Pero si se alejaron para siempre de nuestro sue- 
lo, dejaron impresa en el, con caracteres imborrables, la 
huella de su dominación, de su cultura y de su léxico. 
Arábigos son los nombres de las acequias que cruzan 
una gran parte de la Cora de Tadmir, y con palabras de 
igual progenie se cognomínan muchos pueblos de la huer- 
ta murciana. Contribuyó, pues, el árabe a la formación 
del Vocabulario regional, integrando parte de éste las 
voces aragonesas, y, singularmente, los diminutivos pe- 
culiares de Aragón. 

Con tales elementos formóse nuestro lenguaje provin- 
cial, cuyo abolengo nos enorgullece; pero no contábamos 
aún con un Diccionario de voces genuínamente murcia- 
nas, que atesorase gran parte de nuestra riqueza léxica. 

Mediado el siglo XVllI, cierto linajudo caballero, muy 
versado en asuntos relativos a Murcia, y, especialmente, 
en cuestiones propias de su campo y de su huerta, escri- 
bió un trabajo relacionado con la Agricultura. Don José 
Elgueta y Vigil, que así se llamaba el benemérito escritor 
a que hacemos referencia, insertó al final de su libro (1) 
doscientas veintiséis palabras, de las que son provincia- 
les cuarenta y cuatro. 

Las demás son aragonesas y castellanas, que forman 
parte del acervo común del idioma español, registrado 
por la Real Academia en su Diccionario. 

El estudio de Elgueta, o, mejor dicho, el Catálogo de 
voces publicado por él, constituye el punto inicial para la 
formación de nuestro Vocabulario. 

Un siglo más tarde otro escritor, nacido, como Elgue- 



(l) Cartilla de la Agricitliitra de tn treras y Arte para la cria de la seda., por 
D. Antonio de Elgueta y Vigil, Caballero del Orden de Santiago, Secretario 
del Secreto de la Inquisición de Murcia, &. 

En Madrid: En la imprenta de D. Gabriel Ramírez, año 1761. 



IX 



ía, lejos de Murcia, publicó cierto retablo de imaginería, 
y al final de aquel tomo (1) escrito en lenguaje arcaico, 
insertó quinientas ociienta y dos voces, de las cuales el 
mismo autor declara que trescientas veintiuna constan en 
el Diccionario de Voces aragonesas publicado en Zarago- 
za por el ilustre D. Jerónimo Borao el año 1859. De las 
restantes hay varias castellanas y algunas que, como al- 
gezares, angeo, apabilado, calceta, calcetero, enroñar. 
Jeta, jinj'ol y otras, las escribió con mala ortografía, y, por 
consiguiente, no pudo hallarlas en los diccionarios que 
manejó. En cambio no hubo de anotar palabras tan mur- 
cianas como añidir, barraco, bujero, capurucbo, corcón, 
corvo, charamita, enza, esparteñero, lebrilla, olma, pa- 
nocho, picaza, regle, remijón, retalero, rilera, serení, sor- 
bitón y tanimientras, empleadas por él en la misma obra. 

Desconocía el señor Fuentes el trabajo de Elgucfa, 
cuando dio a la estampa el suyo, de la misma manera 
que D. José Martínez Tornel, al coleccionar en 1892 cua- 
trocientas coplas y ciento seis palabras, no tuvo presente 
el Catálogo de su antecesor. De las coleccionadas por 
el notable periodista y poeta, cuarenta y seis figuraban en 
el Diccionario oficial y en vocabularios regionales. 

Poco extensas resultaron las listas de palabras que 
acabo de mencionar: pero a Elgueta, Fuentes y Martínez 
Torne! les cabe la honra de haber sido los recopiladores 
del habla murciana; que en los estudios léxicos, lo mismo 
que en todos los trabajos humanos, la m.ayor gloria perte- 
nece a los que aportaron los primeros materiales y echa- 
ron los cimientos de las obras que otros acabaron, po- 
niendo a contribución los adelantos de las Ciencias y de 
las Artes. 

En el Diccionario de la í^eal Academia Española cons- 
tan ciento catorce provincialismos murcianos, algunos de 
los cuales adolecen del defecto de no ser exactos. 



(i) Javier Fueutes y Poute, Murcia que ie fué. Madrid, 1872. 



X 



La palabra licera se define del siguiente modo; «Bohor- 
do de la piía.> Y para expresar lo que la Academia dice, 
nos servimos los murcianos del Vocablo alzavarón, dan- 
do el nombre de licera a la caña larga y gruesa que sirve 
para afianzar los zarzos y los cañizos. 

A la macoca le llama «variedad de breva grande, que 
se cría en el reino de Murcia.» Sabemos que la breva se- 
ca, curada al sol, se llama así, como igualmente recibe el 
nombre de macoca cierto golpe dado en la cabeza, con 
las manos enlazadas, para que suene a hueco. 

En la última edición del Diccionario figura la voz ma- 
droñera como sinónima de madroñal; y provincialismo es, 
a juicio de la Academia, el vocablo madroñero. Hay que 
advertir que tal arbusto aparece, como femenino, en la 
obra de Alfonso XI, intitulada Libro de la Monlería. Esta- 
mos, pues, ante una palabra que se usó en Castilla hace 
seis siglos en la misma acepción que la empleamos ahora; 
debiendo apuntar que, cierto murciano (D. José Selgas), 
que hubo de pertenecer al Instituto que limpia, fija y da 
esplendor a nuestra rica lengua, dijo en Bl Saludador: 
«Aquí vengo a traerle a usted esta cesta de madroños que 
dicen comedmc, porque están las madroñeras que crujen. > 

Tápana, según la Academia, es «botón o flor de la alca- 
parra.» Para los nacidos en Murcia, tápena es la que se 
conserva en vinagre, y fapenera se nombra a la planta que 
la produce. De los escritores murcianos, sólo uno, que yo 
haya leido, empleó la palabra tápana: Fr. Pedro^ Moróte, 
en sus Antigüedades de Lorca; y aún en tal caso creo que 
se trata de un error de imprenta. ~ 

Borróse del Diccionario académico el verbo acorar, que 
en la primera edición (1726-1737), se registraba del si- 
guiente modo: «Sofocar, ahogar o matar. Es voz que sólo 
tiene uso en el Reino de Murcia, y puede haber tomado su 
origen del italiano accorare, que vale lo mismo.» A pesar 
de la anulación que indicamos, proseguimos haciendo uso 
de este verbo y de sus derivados. Acorador se llama el ins- 



XI 



frumento punzante que emplea el matarife y el mismo 
nombre se le aplica al que acora. 

Para concluir con las citas de palabras murcianas que 
menciona la Academia, y que adolecen del defecto de ser 
inexactas sus definiciones, indicaré otra: me refiero al es- 
tanle, o especie de muleta en la cual se apoya el paso 
mientras el nazareno descansa. No lo entendió así la 
Academia y omitió el verdadero significado, diciendo que 
recibe el nombre de estante <el que en compañía de otros 
lleva los pasos en las procesiones de Semana Santa.» 

Expuestos los errores que anteceden, por si los señores 
académicos quisieran subsanarlos, debo hacer constar que 
en esta obra se registran ciertas voces que. cual alaban- 
cia, arqueada, arrufaldarse, caleña, certenidad, cu /cusir, 
gollizno, nial, olma, panizar, y pringorse usan mucho en la 
ciudad, en el campo y en la huerta de Murcia; voces que 
también las usaron escritores tan eminentes como Gonza- 
lo de Berceo, el Arcipreste de Hita, Lope de Rueda, Gon- 
zalo Correas, Fr. Pedro de Vega, Quevedo, Huarfe y 
otras autoridades del idioma. 

Cuando el ilustre D. Andrés Baquero publicó en 1877 su 
Estudios sobre la Historia de la Literatura en Murcia, des- 
de Alfonso Xa los Reyes Católicos, afirmó que el Canci- 
ller Pero López de Ayala fué el murciano más ilustre de 
aquel periodo. Antes que Baquero dijese que el Canciller 
de Castilla nació en Murcia. D. Javier Fuentes hubo de 
afirmarlo; y, años há, cuando me propuse coleccionar las 
voces murcianas y agrupar el Refranero y el Cancionero 
murciano, caí sobre las Crónicas de López de Ayala y re- 
leí su Libro de las Aves y Bl Rimado de Palacio. Ni un gi- 
ro, ni una voz siquiera, como las que hallé en distintos 
escritores, logré hallar en las obras del Canciller. Sólo el 
adverbio súpitamente guardaba relación con cierto adjeti- 
vo que por acá se pronuncia, y en duda puse la afirmación 
de los señores Fuentes y Baquero. 

No faltan autoridades que hayan empleado la palabra sú- 



XII 



pito. Diego Rodríguez de Almela (1) y Ginés Pérez de Hi- 
ta (2), usaron el vocablo que usan hoy los huertanos y 
campesinos de la provincia de Murcia. Mas no fueron 
aquellos conterráneos nuestros los únicos escritores emi- 
nentes que se sirvieron de la citada expresión: uno de los 
literatos de Castilla que, con justicia, merece el dictado de 
notable, D. Francisco de Quevedo, dijo en su obra titula- 
da Los Sueños: «Enfadóme la prisa del diablo del muerto, 
que no vi hombre más súpito.» (3). 

Los inmortales que pusieron sus manos pecadoras en el 
Diccionario, dejaron fuera de él un verdadero caudal de 
palabras que no han caido en desuso, aunque ellos crean 
que nadie las pronuncia. En este rincón de España las se- 
guimos pronunciando cual las pronunciaron nuestros abue- 
los; y siendo el filón muy abundante y su calidad preciadí- 
sima, nadie se extrañará de que me haya cuidado de reunir 
las palabras que se oyen en mi tierra, para formar el Vo- 
cabulario Murciano. 

Mucho antes que los gramáticos y que los estilistas 
existió el pueblo, y antes que la crítica fué la espontanei- 
dad, la inspiración y la sencillez. Lo que despreciativa- 
mente suele llamarse vulgo, constituye la cantera que su- 
ministra los materiales necesarios para la formación del 
edificio nacional; y a esa cantera hemos de recurrir en todo 
momento: los militares para sus empresas; los políticos 
para sus aspiraciones; los sociólogos para sus estudios; 
los publicistas para sus artículos y los poetas para sus 
cantos. Aquellos que viven apartados de los pobres; que 
pasan gran parte de su existencia en los Casinos, en los 
saraos y hasta en las bibliotecas y Ateneos, sin convivir 
siquiera durante cortas temporadas, con los labriegos y 
pastores; con los trabajadores del Mar y con los obreros 



(i) l'alerio de las Hiüorias Escolásticas de España, folio 54. Madrid, 156S. 

(2) Gueiras civiles de Granada, p. 2.", pág 64. Madrid, 1S67. 

(3) Obras satíricas y festivas, pág 257. Madrid, 1904. 



XIII 



del taller, no pueden gozar de la riqueza idiomática del vul- 
go, ni de sus coplas, henchidas de sentimiento, de ternura, 
de ironía y celos, de valentía y amor, según la cuerda que 
se toque... ¡Cuántas veces en mis marchas por el campo 
y por la huerta oí palabras desconocidas, refranes origi- 
nalísimosy coplas admirables, que pasaron después a las 
cuartillas!... Tales coplas y tales adagios revisten para mí 
la mejor autenticidad; son el blasón más preciado de la es- 
tirpe de las palabras, junto a las citas de Saavedra Fajar- 
do, de Polo de Medina, de Cáscales y de otros murcianos 
meritísimos, hallará el lector párrafos de las Ordenanzas, 
frases populares y hasta la descripción de ciertos juegos 
infantiles que guardan para nosotros el aroma de la ino- 
cencia, con el recuerdo perdurable de nuestra niñez... 

Este Vocabulario se compone úz mil novecientas once 
palabras, de las cuales constan, como ya se ha dicho, cien- 
to catorce provincialismos murcianos en el Diccionario de 
la Real Academia Española, y para su distinción nos hemos 
servido de asterisco, el cual antecede a cada una de ellas. 
También figuran aquí cien vocablos aragoneses (pr. Ar.) 
que no se enumeran en la obra de la Academia; pero sí en 
los diccionarios regionales publicados por D. Jerónimo 
Borao, D. Benito Coll Altabas, D. Luis V. López Puyóles 
y D. José Valcnzuela La Rosa. De las mil seiscientas no- 
venta y siete palabras restantes, hay doce que en Álava se 
usan: abreojo, bimba, caloyo, carca, carcunda, chinchar, 
escoñarse, guilladura, lujar, molondra, picia y piocha, 
anotadas por D. Federico Baráibar y Zumárraga en su 
diccionario notabilísimo (1). 

Gran parte de los vocablos que forman nuestro libro 
constan en el Tesoro de la Lengua Castellana, publicado 
por el insigne D. Julio Cejador, a quién le facilité las pape- 
letas necesarias para ello. Y he de confesar, sin arruma- 



(i) Vocabulario ile palabras usadis en Álava y no incluidas en el Diccionario 
de la Real Academia Española. Madrid, 1903. 



XIV 



eos ni embelecos, antes de dar fin a este trabajo, que he 
prescindido de la Etimología al ordenar las palabras que 
componen el Vocabulario Murciano, por creer que esa 
parte de la Gramática es un escollo peligrosísimo, donde 
suelen naufragar los filólogos más expertos. 

Para la formación de este libro di de lado a las etimolo- 
gías y escuche con atención el habla popular. Nadie pien- 
se que la ocupación de rastrear vocablos de los que el vul- 
go pronuncia, es tarea despreciable. Para algunos lo será, 
indudablemente; con especialidad para todos aquellos que 
nos atufan con su lenguaje abigarrado, en el que resalían 
voces que forman la tolvanera del mal gusto; pero, en 
cambio, no faltarán amantes del idioma que se interesen 
por la conservación de nuestra lengua, que constituye el 
alma nacional, el espíri:u de nuestra raza y el glorioso 
atributo de nuestro crédito... Hay que regocijarse oyendo 
a los campesinos, a los pastores, a todos los que no sa- 
ben más lengua que la suya; y hay que oirlos con cuidado 
para aprovechar lo mucho y bueno que atesora la plebe, 
que es donde radica lo castizo, lo genuínamenle español. 

A los escritores que se alejan del pueblo y andan como 
traspillados y descaecidos, sin aliento para producir nada 
que merezca el trabajo de leerse, debemos decirles que ga- 
narían mucho si fijaran su atención en las costumbres po- 
pulares; en sus tradiciones y consejas; en sus adagios y 
modismos, y en todo aquello que le es imprescindible al li- 
terato, al orador y a cualquiera que parle con desenvoltu- 
ra el habla de sus progenitores. No hay que consumir el 
sahumerio del elogio en los altares de la buena sociedadi 
o de la gente bien, como ahora dicen los que no saben ha- 
blar en castellano; y no hay que consumirlo totalmente, 
porque sería una prueba de ignorancia y de servilismo 
merecedora de reprobación. La buena sociedad es para 
mí la que forman todos los españoles que se afanan por 
el mejoramiento nacional; la compuesta por los ricos ha- 
cendados que merecen serlo; por los trabajadores del 



XV • 

— If^^ 

campo, los obreros del taller, los comerciantes, los publi- 
cistas, los hombres de Ciencia y por cuantos, en fm, ga- 
nan el pan con su trabajo. 

A la buena sociedad que reconozco es a la que debemos 
recurrir. Ella conserva las energías necesarias para el en- 
grandecimiento nacional y guarda un tesoro inagotable de 
voces, del que es una muestra significativa el presente li- 
bro, que, con verdadero gusto, someto a la consideración 
de mis paisanos y lectores. 

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^/Lrlcr oTeoi/Ja 



Murcia 20 de Febrero de 1919. 



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A 



Abancalar. Desmontar el terreno para dejarlo en forma 

de bancal, dispuesto para el cultivo. 
Abentestate. De la frase estar abentestate o a merced 

de cualquiera. 
Abercoque. Fruto del albaricoquero. Albaricoque. Los 
hay de distintas clases: damasquinos, almendrolaos, ta- 
palahoja, cochineros, del patriarca, de hueso dulce, búlí- 
das, arrogantes, maniquíes, etc. 
Abercoquero. Árbol productor del albaricoque. Albari- 
coquero. 

A la orilla del rio 
yo bajé y puse 
un abercoquerico 
de hueso dulce. 

Canc. pop. 

Abonico. pr. Ar. Locución adverbial. Con voz muy baja. 
Entonces se santiguó 
y habló con la voz muy queda, 
y uno dijo habla abonico 
porque está clavando el temas. 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 34. Murcia, 
1859. 
Abora. Ahora. Muchos huertanos y campesinos contraen 
el vocablo y dicen aboa mesmo, por ahora mismo. 
Lo que platicas abora 
es verdad; pero yo siento... 
J. A. Soriano, Ca presona pa su ese... Escena IV. Murcia, 
1892. 
«Yo no estaba aquí, yo estaba con mi maere que está 



18 Vocabulario 



mu malíca... yo entro abora, paere.» Pedro Diaz Cassou, 
La Literatura Panocha, pág. 25. Madrid, 1895. 

Aborrunto. Idea súbita que se pone en práctica inme- 
diatamente. 

Abotargado. Hinchado, congestionado, relleno de co- 
mida. 

Abreojo. Cardo pinchoso. Más común mancaperro. Abro- 
jo. (Álava). 

Abriguación. Acción y efecto de abrigiiar o averiguar. 

Abriguar. Indagar, inquirir, averiguar. 

Abrujarse. Encogerse, aburujarse. * 

Abruzadera. Columpio. 

Un espejiquio, una cesta, 
una silla de meneo, 
como las abruzaeras. 
José Frutos Baeza, ¡Cojines y altares!... pág. 102. Madrid, 
1904. 

Abrazador. Que abruza, impulsando el cuerpo que se 
halla en la abruzadera o columpio. 

Abrazar. Columpiar, mecer. 

Abruzón. Cada uno de los movimientos del que abruza 
o mece. 

Abuja. Aguja. || Pastel de carne alargado. 

«Tuvo una Priora, que aunque de grandes prendas para 
cosas de mayor importancia, no lo era en labores primo- 
rosas de abuja y bordados.» P. Luis Ignacio Zevallos, de 
la C. de J. Vida y virtudes, favores del Cielo, prodigios y 
maravillas de la Venerable madre Juana de la Encarna- 
ción, religiosa agustino descalza, natural de Murcia. Ma- 
drid, 1726. 

Abuzarse. Beber con ansia para mitigar la sed, especial- 
mente poniéndose de bruces y aplicando los labios a un 
remanso, a un arroyo, etc. 

Acachar. Agachar. 

Acamarse. Echarse a perder la fruta, singularmente los 
limones, por exceso de calor. 



Murciano 19 

Acembuche. Olivo silvestre. Acebuciie. 

Acequiaje. Lo que cada dueño de liereJad paga por 
conservación de cauce. 

♦ Quando la tabla de las dichas acequias esté arrendada, 
o del arrendador o Fiel, o cogedor de los padrones de los 
dichos acequiajes, de como tiene pagado aquel que pide 
el agua todo el acequiaje de las tahullas que tiene en 
aquella tanda.» Ordenanza de 26 de Junio de 1533. Imp. de 
Vicente Llofríu. Murcia, 1695. «También y del mismo ori- 
gen que la noticia anterior, es la evidentemente errónea 
de que continuando una costumbre del tiempo de los mo- 
ros, se siguió acreditando el pago del acequiaje por medio 
de tarja.* P. Díaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 200. 
Madrid, 1887.— En una Real Carta de 25 de Abril de 1318 
se emplea la palabra cequiaje en la expresada acepción. 

Aciguatar. Asir con fuerza para que no se escape. 

Aeobollar. Echar cogollo la planta. Acogollar. 

Acomisionao. El que se halla encargado de cualquier 
comisión. Comisionado. 

Que es osté acomisionao 
pa la custión de alistar 
los hombres de pelo en pecho. . 
J. A. Soriano, La Política en los Garres, Escena XIII. Mur- 
cia, 1892. 

En la huerta de Murcia suele llamárseles también afle- 
giores a los encargados de cobrar los impuestos. 

Acorador. Que acora, i Instrumento punzante que usa el 
matarife. 

Acorar. Dar de puñaladas, ii Descabellar. 

En la primera edición del Diccionario de la Real Aca- 
demia Española (1726-1737), se registra esta palabra del 
siguiente modo: -Sofocar, ahogar o matar. Es voz que sólo 
tiene uso en el Reino de Murcia, y puede haber tomado su 
origen del italiano accorare, que vale lo mismo.» 

Acucunarse. Encogerse doblando las piernas. 

Acunar. Mover la cuna del niño. Mecer. 



20 Vocabulario 



Adorno. Planta de jardín y su flor. Balsamina. 
Afarrasar. Apreciar el fruto que hay en los árboles. 
Afarraso. El acto de afarrasar. Vender por afarraso; es 

decir, calculando la cantidad de fruto que se vende. 
* Agarbanzar. Brotar en los árboles las yemas o botones. 
Agarejo (hacer el). Forzar los muchachos a otro, para 
dejar al descubierto los órganos genitales, que mojan con 
saliva. 
Agestarse. Llenarse de comida. Repapilarse. 
Agramansa. Remanso que forma el agua de un rio o de 

una acequia, al bifurcarse o trifurcarse su corriente. 
Agremán. Cierto adorno que se usa en el vestido, en las 
cortinas, etc. 

El pañuelo que me diste 
con las puntas de agremán, 
yo creí que era firmeza 
y fué pura falsedad. 

Gane. pop. 

Agrícolar. Que se relaciona con la Agricultura. Benefi- 
cios agricolares son los derechos que el labrador entrante 
le abona al que cesa en el cultivo de un campo o de una 
heredad. 

El artículo 30 de las Ordenanzas de la Huerta, corres- 
pondiente al cap. IV que se anuló, decía: «El labrador que 
sale de una hacienda lo efectuará en los días desde el 24 
al 30 de Junio, habiéndosele despedido por el dueño, o 
bien se despida él con la anticipación del año agrícolar, 
que se contará desde los mismos días del año anterior que 
se han fijado para la salida.» — «Por estos datos, preciso 
será confesar y reconocer, que todos los resultados de 
nuestra ornamentación agrícolar...» A. Martínez Cañada, 
El Semanario Murciano, n.° 1, año 1878. 

Agrillo. Planta espontánea que crece en los jardines y 
huertos. Majadas sus hojas despiden un líquido agrio. 

Aguachado. Como encharcado; pero con aplicación al 
estómago. 



Murciano 21 

Aguachas. Lo que queda en el pilón después de sacado 
el aceite. 

* Aguanafa. Agua de azahar. 

Aguardador. Sitio donde el cazador se oculta para ca- 
zar perdices con red o por medio de reclamo. 
Aguárdente. Aguardiente. 

* Aguatoeho. Cenagal o lodazal pequeño como un ba- 
che. 

Agüetas. Vino que se hace con el hollejo, echándole 

agua. Aguachirle. 
Aguilandero. El que canta coplas de aguilando para que 

le obsequien o para recoger limosna. 
Aguiyerra. Granada más agria que la cajín. 
Siguirillas cajines 
son las que canto, 
porque las aguiyerras 
no valen tanto. 

Canc. pop. 

Ajegrea. Planta olorosa. Ajedrea. 

Las olivas enteras con su sabor a limón y a ajegrea.» 
Lope Gisbert, Luz, pág. 65. Madrid. 
Ajorrar. Sacar arrastrando, hasta el cargadero, los tron- 
cos que se cortan en el monte. 
Alabancia. Alabanza de sí mismo. Jactancia. 

En los Milagros de Nuestra Señora, escritos por Gonza- 
lo de Berceo, se emplea tal palabra, la cual figura en la 
copla 661, que dice: 

Fo a tierras estrannas, a Flandes e a Francia 
Con grandes mercaduras, e fizo grant ganancia: 
Con Dios e la Gloriosa cregió la su subsustancia, 
Puió en grant riqueza e en grant alavancia. 
Bib. de Aut. esp. Colección de poetas anteriores al si- 
glo XV. 
Alabancioso. Presumido, jactancioso, que se alaba. 
Alacranera. Sitio pedregoso donde abundan los alacra- 
nes o escorpiones. 



22 Vocabulario 

Alaeha. Sardina de mayor tamaño que la corriente. 

«Véase en este Alecula nuestra alacha. Esta debe ser 
especie de sardina; pero de mayor longitud.» J. Lozano, 
Bastitania y Contestania del Reino de Murcia, X. II, pági- 
na 319. Murcia, 1794. 
Aladrero. Constructor de arados. 
Alalimón. Juego de niñas, muy generalizado en casi toda 
España. Se forman dos bandos que, puestos en línea fren- 
te a frente, avanzan y retroceden con las manos asidas y 
cantando: 
—Alalimón, alalimón, que se ha roto la fuente. 
—Alalimón, alalimón, mandadla componer, 
- Alalimón, alalimón, no tenemos dinero. 
—Alalimón, alalimón, nosotras lo tenemos. 
—Alalimón, alalimón, de qué és ese dinero. 
—Alalimón, alalimón, de cascarón de huevo. 
—Alalimón, alalimón, pasen los caballeros. 
—Alalimón, alalimón, nosotros pasaremos. 
Las niñas que no tienen dinero levantan los brazos, sin 
desasirse, y las otras niñas pasan con ligereza, dando por 
terminado el juego, después de haberlo reanudado varias 
veces. 
Alambrear. Tocar la perdiz zahareña los alambres de la 

jaula con el pico. 
Alantar. Adelantar. 
Alante. Síncopa de adelante. Delante. 
En ese zagalejo 

tengo yo parte, 
si me toca una tira 
que sea d' alante; 
porque a la espalda 
suelen echar mal gusto 
tuicas las faldas. 

Canc. pop. 

Alaris. Planta de jardín y su flor. Alhelí. 

<En el jarrero había, interpolados con las jarras, pomos 



MunciANO 23 

de azahar y de alarises y mosquetas dobles.» Lope Gis- 
bert, Luz, pág. 17. Madrid. 

La calle de mi morena 

¡quién la pudiera sembrar 

de claveles y azucenas, 

de alarises y azadar! 

Gane. pop. 

* Albacorón. Planta de la familia de las cruciferas, muy 
parecida al alhelí. Alboquerón. 

Albadel. Acequia de este nombre y conjunto de tierras o 
heredamiento que se riega de tal cauce, a la parte Sur del 
río Segura. 

En la antigüedad existió un pueblo así llamado, entre 
los que actualmente se denominan Nonduermas y Era- 
Alta. El transcurso de los siglos no ha borrado este nom- 
bre, aunque lo ha modificado: al camino que cruza por 
donde debió de alzarse dicho pueblo, se le llama hoy del 
Bael. 

Albalate. Acequia. 

En el Becerro del repartimiento de tierras y otras mer- 
cedes a los conquistadores y pobladores del reino de 
Murcia, hecho por el Rey Alfonso X (1257-1271), figura 
N. Albalate, folio 57. 

* Albar. Granada que tiene los granos casi blancos y muy 
dulces. 

Albardinar. Sitio donde abunda el albardín. 

Albardínero. Cogedor de albardín. 

Albatalia. Hijuela de ki acequia de Bendamé. Partido de 
la Huerta. 

Xomo en tiempos más antiguos la tuvo a irse por la 
Albatalia.» P. Díaz Cassou, Historias y Leyendas de Mur- 
cia, pág. 8. Murcia, 1892. 

Albellón. Tubo que sirve de desagüe o de toma para 
riego. 

«Ordenamos y mandamos, que de aquí adelante todos 
los que tienen los dichos albellones, los tengan de tal ma- 



24 Vocabulario 



nera, que lo más baxo dellos esté a la flor del agua, de 
forma que no puedan tomar agua de las dichas acequias 
sino con parada. > Ordenanzas. Imp de Vicente Llofríu, 
pág. 158. Murcia, 1695. 

Albolada. Repique de campanas al alba, en víspera y en 
día de fiesta religiosa. || Hora de hacer el primer puesto 
para cazar perdices con reclamo. 

Albolear. Repicar con gran impulso las campanas. |l Mo- 
ver con fuerza el palo para descargar un golpe. Enarbolar. 

Aleabo. Equivalente al fin o a la postre. 

* Alcabor. Hueco de la campana del horno o de la chi- 
menea. 

Aleaeilera. Planta hortense productora del alcacil. 

Alcatel. Acequia llamada también del Batán. 

Alcuzón. Vasija grande, en forma de alcuza, para conte- 
ner petróleo, aceite, etc. 

Alega. Piedra donde se extiende sal para el ganado. Sa- 
lera. 

'i' Aleja. Vasar. 

Alelado. Que está lelo. 

«Aletría. Fideos. 

Alfande. Acequia. 

Alfatego. Acequia. 

Alforín. Sitio donde se guarda la aceituna antes de mo- 
lerla. Aiforíz. 

En la segunda parte de El Lazarillo de Tormes em- 
pléase la palabra alhorín, en plural: «Fueron a los alhori- 
nes a buscar otros.> Bib. de Aut. esp. t. III, pág. 125. En 
Álava alorín según se registra en la obra de Baráibar y 
Zumárraga, Vocabulario de palabras usadas en Álava, Ma- 
drid, 1903. 

Alfox. Acequia, llamada también de La Raya y Puxmari- 
na; recibiendo este último nombre de D. Rodrigo Pux Ma- 
rín y Soto, fundador del lugar y Mayorazgos de !a Raya. 

Algualeja. Acequia, llamada también de la Arboleja y de 
la Cárcel. Partido de la Huerta, cercano a la capital. 



Murciano 25 

«Se construyó un puente provisional de madera, junto a 
San Francisco, y otro en la cola de la acequia de Algua- 
leja.» P. Díaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 94. Ma- 
drid, 1887. 
Alguazas. Acequia. 
*Alhábega. Albahaca. 

Por Santa Águeda, si ya no lo hiciste, siembra tu alhá- 
bega. Ref. pop.— «El tiesto de alhábega, las varitas de 
San José, el rosal de cien hojas...» Lope Gisbert, Luz, pá- 
gina 45. Madrid. 

¿Qué tienes en ese pecho, 
nena, que tanto te huele? 
—Alhábega de la fina, 
malvarrosa y limón verde. 

Canc. pop. 

Alhariella. Acequia. 

«De la puente de Alhariella, e desde la Mezquita de Al- 
hariella, allí donde comienza la carrera del Algebeca, que 
sea de los Christianos.» Priv. de Alfonso X, dado en Se- 
villa el 5 de Junio, Era de 1304.— «Solar y cementerio que 
fueron de la mezquita de Alhariella.» P. Díaz Cassou, Se- 
rie de los Obispos de Cartagena, pág, 58. Madrid, 1895. 
Alígeneiar. pr. Ar. Adquirir, obtener, agenciar. 
En cuanto yo me aligencie 
la fe e mozo y lluego er pase, 
llamará a tu maere er cura 
y la ejará como un guante. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajinesyalbares!... pág. 68. Madrid, 1904. 
Aijada. Acequia. 
Aljorabia. Acequia. 
*Aljévena. Jofaina. 
Aljorre. Erupción cutánea. Alhorre. 
Aljueer. Pueblo y partido de la Huerta, a la parte meri- 
dional del Valle. 
Aljufia. Acequia Mayor o de conducción, de la cual se 
riega la parte Norte de la Huerta de Murcia. 



26 Vocabulario 



Almaina. Especie de martillo grande que se usa para 

golpear con las dos manos a un tiempo. 

* Almaja. Derecho que se pagaba en Murcia por algunos 
frutos cogidos en secano. 

♦ Almendra. Capullo de seda de un solo gusano y de la 
mejor calidad. 

«Porque la seda es la cosecha, y caudal más importan- 
te de esta tierra, y es justo que en la hilaba della vaya di- 
vidido lo que es seda joyante de la redonda, porque aun- 
que todo es seda ay mucha diferencia de la una a la otra, 
y no se pueden hazer las telas, y texidos como conviene 
yendo todo mezclado: por ende ordenamos, y mandamos, 
que no se pueda hilar, ni hile todo junto, si no la seda jo- 
yante del capillo almendra de por sí limpio sin mezcla al- 
guna del ocal, y el ocal por sí, so pena de seiscientos ma- 
ravedís, repartidos conforme la ordenanza.» O. de 19 de 
Setiembre de 1551. — <De la almendra, que es donde labró 
un gusano, se hila la joyante, del ocal, donde se encerra- 
ron dos, i a veces tres, se hila la seda redonda, aquella 
vale a cinco, i a seis duros, i esta a !a mitad. > Lie. Fran- 
cisco Cáscales, Cartas Filológicas, pág. 213. Madrid, 1779« 
— *Lo que yo puedo asegurar es, que los más prácticos la 
sacan de la mejor almendra, sin variar de capillo.» A. de 
Elgueta y Vigil, Cartilla de la Agricultura de moreras y 
Arte para la cria de la seda, pág. 116. Madrid, 1761. 

Almendreral. pr. Ar. Almendral. 

Almendrolao. Cierta cíase de albaricoque. 

Almohajar. Acequia. 

*Alporchón. Edificio en que se celebra la subasta de 
las aguas para el riego. 

«Para su distribución y respectiva partición, están nom- 
brados por sus dotaciones tres Alporchones, o sitios, en 
donde se parten las aguas por el Fiel, que es un hombre 
muy práctico, e inteligente en ello.» Fr. Pedro Moróte, 
Antigüedad y Blasones de la Ciudad de Lorca, pág. 301. 
Murcia, 1741. 



Murciano 27 

Alquibla. Acequia. Hay varios cauces así nombrados: el 
Mayor, o de conducción, que toma directamente del río, 
a su dereclia,— cauce que se llama también de Barreras-, 
y los de Alquibla del Norte y Alquibla del Mediodía, lla- 
mados Alquibletas. 

* Alquílate. Derecho que se pagaba en Murcia por la 
venta de las propiedades y de los frutos. 

Alternancia. Acción y efecto de alternar. Reunirse con 
personas de viso. 

Alterón. Prominencia, protuberancia. 

Altinera. Variedad de almendra. (Balsicas). 

Alum. pr. Ar. Alumbre. 

Alzaría, pr. Ar. Elevación, talla. 

Alzavarón. Caña larga y gruesa del girasol y de la pita. 
Pitaco. 

«Como la higuera infernal, la pita alzavarón y el palmi- 
to.» P. Díaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 9. Ma- 
drid, 1887. 

AUocarse. Quedarse llueca la gallina. 

Amanillar. Sujetar las manos con esposas o manillas de 
hierro. 

Amantar. Cubrir con albardín la barraca. 

Amargosear. Que amarga un poco. 

Amarrado. Tacaño, miserable, agarrado. 

Ambustia. Dificultad, aflicción, angustia. 

Ambustiar. Causar angustia. Angustiar. 

Amigacho. Despectivo de amigo. 

Amollar, pr. Ar. Hacer una cosa después de haberse 
opuesto a su ejecución. Ceder. 

Amorramiento. Acción y efecto de amodorrarse. Amo- 
dorramiento. 

Amorrar. Apoyar con violencia en el cuerpo de otro 
cualquier arma ofensiva. || Amodorrar. 

Amorrongarse. Adormecerse el niño en brazos de la 
madre, o en los de otra persona que le acaricie. 

Amuelo. Fastidio, enojo, pesadez. 



28 Vocabulario 



Anabolena. Mujer de poco juicio, descarada, farotona. 
Ancarrana. Clavo de gran tamaño, con dos puntas, las 
cuales se introducen en la pared, abriendo previamente el 
agujero, que después se ripia y se tapa con yeso. Especie 
de engorra. 
Andaver. Contracción imperativa de andar y ver. 
Republicanos valientes, 
andaver a San Antón 
y cortarle la cabeza 
al que levante la voz. 

Canc. pop. 

Ande. Adonde. (Álava). 

Angor. Deseo vehemente. Angustia causada por estrechez 
o necesidad. 

* Aniaga. Salario que cada año se paga al labrador. 

Aniaga. Pequeña porción de terreno que se labra y se 
siembra en el campo. (Cañada de la Cruz). 

Aniaguero. Que cultiva la aniaga. || Mozo de labor que 
cobra en dinero y en especie su soldada. 

Anua. Dícese de la pensión, tributo, etc., que anualmente 
se paga o se cumple. 

«Es una media página, que se escrivió en su muerte, en 
la Carta Anua, que se acostumbra cuando fallece alguna 
Religiosa.» P. Luis Ignacio Cevallos, Chrónica de las Re- 
ligiosas Capuchinas, t. II, pág. 380. Madrid, 1737. 

Aneblarse. Marchitarse los frutos o las plantas por cau- 
sa de la niebla. 

Añidir. Agregar, añadir. 

Y añide que a los tres días 
vino el agua. Yo ma cuerdo... 
J. A. Soriano, Ca presona pa su ese... Escena I. Murcia, 
1892. 

«Ensanchándose vienen de entonces con vecinas casas 
que añiden.» 
Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 264. Madrid, 1872. 

Añiles. Lana de corderos. Añinos. 



Murciano 29 

Añiúra. Lo que se añade. Añadidura. 

Aosta. Cabo que sirve para impedir el balanceo de la 
vela, navegando en popa. 

Apa. pr. Ar. Cuando se excita al que está echado, espe- 
cialmente al niño, para que se levante, se suele pronunciar 
esta palabra. 

Apabilado, pr. Ar. Desmedrado, decaído. 

Apabilarse. Ir poco a poco enflaqueciendo, hasta que- 
darse extenuado. 

Apagacandil. Insecto de color oscuro," del tamaño de la 
avispa, pero de alas mayores. Hállase en los lugares hú- 
medos, especialmente en las acequias. Ictino voraz. 

Apañijo. Compostura que fácilmente se deshace. 

Apargatado. Bien preparado. Abastecido. 

Apargatar. Calzar con trozos de lona el cubo de la rue- 
da, para que la manguilla no se afloje. Preparar. 

Apargate. Calzado de cáñamo. Alpargate. 

«ítem: que los apargates que hacen para hombres, las 
suelas han de ir cosidas con guita de cáñamo de canal, y 
han de tener por lo menos treinta y cuatro puntos.» Orde- 
nanza de apargateros y cordoneros de cáñamo. <E1 uno 
pierde el sombrero,— el otro los apargates.» J. A. Soriano, 
Ca presona pa su ese, Escena I. Murcia, 1892. 
Señor bailador currillo, 
ata bien tus apargates 
no le se suelten las cintas 
y a esa muchacha la mates. 

Canc. pop. 

Apargatería. Tienda donde se venden apargates. Alpar- 
gatería. 

Apargatero. Que hace o vende apargates. Alpargatero. 
«Primeramente: los maestros de apargateros han de te- 
ner obligación a hacer las cuerdas de riata de cáñamo que 
se aya de hilar el hilo para ellas de quaréta y tres pasos 
de largo.* Ordenanzas, pág 72. Imp. de Vicente Llofríu, 
Murcia, 1695. 



30 Vocabulario 



Aparroquianado. Comerciante acreditado, al cual fa- 
vorece el público. 

«Así aparroquianado hablase aquella serpiente después 
de gastar su mocedad en malos tratos.» Javier Fuentes. 
Murcia que se fué, pág. 145. Madrid, 1872, 

Apechar, pr. Ar. Apechugar. 

Apechusques. Enseres de caza, pesca, etc. 

Aperreamiento. Cansancio, fatiga. 

Aperreado. Fatigado por el trabajo. 

'^ Siguió aperreado en su vejez, como en su juventud, 
agotando sus fuerzas físicas y morales en incesante labor.» 
P. Diaz Cassou, Leyendas de la Catedral de Murcia, núme- 
ro 33 de El Mosaico. Murcia, 13 de Junio de 1897. 

Apesaombrar. Disgutar, apesadumbrar. 

Apestillarse. Prepararse para repeler cualquier agre- 
sión. Apostarse. 

Apestor. Mal olor. Peste. 

Apiojarse. Llenarse de piojos. Cubrirse de pulgón las 
plantas. 

Apenarse. Ponerse en cuclillas. Dícese, principalmente, 
de las gallinas cuando empollan o cuando se agachan pa- 
ra recibir al macho. 

Apoquinar. Entregar forzosamente una cosa. 

Aposarse. Acumularse en el fondo de la vasija las heces . 
o sedimentos que contiene un líquido. 

Aposo. Hez de los líquidos. Poso. 

Arambique. Alambique. 

Que al tiempo que Titán calienta el Toro, 
Un gusano, arambique en sí, convierte 
Sus verdes hojas en madejas de Oro. 
Diego Beltrán Hidalgo, Discurso a las Reales fiestas que 
se hicieron en Murcia en 11 y 12 de Setiembre de 1628. Dis- 
curso I. Sevilla, 1900. 

* Araña. Arrebatiña. 

Arate. Suerte. 



Murciano «'^l 

Los gitanos usan esta palabra en el significado de mens- 
truación. 
Arbnllo. Orgullo, garbo. 

«Aquer hombre rebentaba de salú, y tenía más juerza 
que un par de bacas, y ca bez bibia más lleno d'arbuUo.» 
P. Díaz Cassou, La huerta de Murcia, pág. 253. Madrid, 
1888. 

El que esté con nosotros 
en nuestra fiesta, 
lo tenemos a arbuUo 
de toas veras. 
J. Martínez Tornel, Fuensanta, pág. 27. Murcia, 1908. 
ArbuUoso. Currutaco, gentil, presuntuoso. 
Arcazaba. Caña seca del maíz. En Álava maizorri. 

<Mucha broza, y haces d'arcazabas.» P. Diaz Cassou, 
La Huerta de Murcia, pág. 141. Madrid, 1887. 
Ardil. Ánimo, presteza, astucia. Ardid. 

Quieren ciertos pajarracos 
valerse de sus ardiles. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 245. Murcia, 
1859. 
Arencón. Pescado, arenque. 

Argalloba. Planta que se extiende mucho en ei monte. 
Su hoja es muy parecida a la del lentisco. (Cañada de la 
Cruz). 
Argollen. Agujero que sirve de desagüe. Albellón. 
Arístín. Enfermedad que padecen las caballerías. Arestín. 

Metaf. Desdicha. 
Arqueada. Movimiento angustioso del estómago. Náu- 
sea. 

Esta palabra, que tanto se emplea en Murcia, la usó a 
principios del siglo XVII el agustino Fr. Pedro de Vega: 
«El estómago de su alma todo turbado maréase, y está 
dando arqueadas.» Declaración de los siete salmos peniten- 
ciales. Salmo 3.° 
Arquilla. Arca pequeña. Arqueta. 



32 Vocabulario 



Arquillada. Conjunto de arquillos que forman la tienda 
del carruaje. 

Arquillero. Constructor de arquillos. 

Arquillo. Trozo de madera labrada, que sirve de techum- 
bre al carro, a la galera y a la tartana. 

Arráez. Jefe de los trabajos de pesca en las encañizadas 
del Mar Menor. 

Arrebolera. Nube roja. Arrebol. 

Arreboleras por la mañana, por la tarde agua. Ref. pop. 

Arreeogida. Mujer que arrepentida de sus faltas vive en 
clausura. 

Se le dio este nombre, usado en plural, al edificio que 
mandó construir el Obispo D. Luis de Belluga y Moneada, 
para que sirviera de refugio a las Recogidas de la Magda- 
lena, \ascü?i\es ocupaban, de antemano, la casa que en 
1618 fundó el Regidor perpetuo D. Francisco Quirós, entre 
las puertas del Porcel y de Santa Florentina. 

Arreeujonarse. Encogerse, gravitando el peso del 
cuerpo sobre los dedos de los pies. 

Arrejuntar. Acopiar. 

Se dice también rejuntar, como en Álava. 
<Y con aquella eficurtá, s'arrejuntaron otra bes más mo- 
ros.» P. Díaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 141. 
Madrid, 1887. 

Arrematar, pr. Ar. Prótesis de rematar. 

Arrepretar. Comprimir, estrechar con fuerza. 

Arribota. Muy arriba, en la cumbre. 

Arrobeta. Cofín que contiene una arroba de higos seco^ 

Arrogante. Variedad de albaricoque duro y grueso. 
(Ulea). 

Arrufaldarse. Hacer demostración de disgusto, rezon- 
gando. 

En la misma acepción empleó el Arcipreste de Hita el 
verbo arrufar, como lo denota el primer verso de la es- 
trofa 1383: 



Murciano 33 

Et porque ayer, sennora, vos tanto arrufastes, 
Por lo que yo desía por bien, vos ensannastes. 
Bib. de Aut. esp. Colección de poetas anteriores al si- 
glo XV. 

—«Paso, que podéis despertar a mi padre Lupo. ¿Cómo 
vais tan arrufaldado?» Lope de Rueda, Medora, t. I de la 
Bib. selec. de Clásicos españoles, pág. 246. Madrid, 1908. 
Artes. Conjunto de pedernal, eslabón y yesca. 

«El Alcalde se quedó muy hueco con la aprobación de 
Antonio, y arremetió otra vez con la bolsa de los artes.» 
El Semanario Marciano, n.° 65.— «Extraídos que fueron 
de otro tercer compartimiento unos artes y una pella de 
yesca...» P. Díaz Cassou, Historias y Leyendas de Murcia, 
pág. 45. Murcia, 1892. 
Artimonarios. Cosas útiles. Apero. 
* Asequí. Cierto derecho que se pagaba en Murcia por 

todo ganado menor, en llegando a cuarenta cabezas. 
Asiseonarse. Mustiarse. Secarse las plantas. 
Asnear. Tontear, burrear. 
Aspamentero. Que hace aspavientos. 
Aspamento. Aspaviento. 

De los que he mentao arriba 
comenzarían a hacelles 
aspamentos y caricias. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y altares!... pág. 131. Madrid, 
1904. 
Astrucia. Ardid, astucia. 

«¡Válgame Dios y qué astrucia, hijo!» J. Frutos Baeza, 
Obr. cit. pág. 179. 
Atandador. Encargado de fijar turno en el riego. Guar- 
da del agua. 

«Noticia curiosa es la de que los atandadores moros y 
cristianos median las horas de riego con relojes de arena 
y con ciertas vasijas de metal flotantes en la acequia.» 
P. Díaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 200. Madrid, 
1887. 



54 Vocabulario 



Atascado. Pertinaz, obstinado, terco. 

Atasqueria. Tenacidad en mantener una opinión; en 
hacer una cosa determinada. 

«Seres infelices que ignoran por pura ceguedad del en- 
tendimiento o por una atasqueria de sus corazones... > 
José Selgas, fisonomías contemporáneas, pág. 195. Ma- 
drid, 1885. 

Atifar. Dar con el punto que se desea. Atinar. 

Atifarrado. Relleno de comida. Repapilado. 

Atifarrar. Comer y beber mucho. Atiborrar. 

*Atoba. Adobe. 

<La casa tiene la ventaja de que resiste con sus muros 
de buena fábrica de ladrillo y mortero lo que no pueden 
resistir los débiles muros de atabas de la barraca.- J. Ma- 
rín-Baldo, art. pub. en El Semanario Murciano, n.° 93. 
Año 1879. 

Atobero. Que hace atobas. 

Atrabinado. Atolondrado, aturdido, atarugado por cual- 
quier hecho o dicho. 

Atrabinar. Aturrullar, quedarse sorprendido, como tra- 
bado por cualquier noticia desfavorable o por un argu- 
mento inesperado y de gran fuerza. 

Atroncado. Inmóvil por el sueño; aletargado por la fie- 
bre. 

Atroncamiento. Acción y efecto de atroncar. Sueño 
profundo. 

Atroncarse. Dormirse profundamente. Aletargarse. 

Aturullamíento. Atolondramiento. 

Auroro. Individuo que pertenece a la Hermandad de la 
Aurora. 

Dicha Hermandad subsiste en ciertos partidos de la 
Huerta, y una de las costumbres o prácticas que más la 
caracterizan consiste en la reunión de varios cofrades que 
van de puerta en puerta, después de mediada la noche del 
sábado, cantando a coro, acompañados por el toque de 
una campanilla. La música es muy pausada, melancólica 



Murciano 35 

y dulce. Entre los cofrades que forman el coro hay uno 
encargado de la despierta de los compañeros, para que, 
a la hora convenida, se reúnan en determinado sitio (ge- 
neralmente en la puerta de la iglesia o de la ermita), don- 
de rezan una salve y comienzan su alborada, recorriendo 
las viviendas de los hermanos que contribuyen con su li- 
mosna al sostenimiento de la Hermandad.— «La despierta, 
salve, rosario, procesión y misa de los Auroros en la ma- 
ñana de los domingos.» P. Díaz Cassou, Pasionaria Mur- 
ciana, pág. 24. Madrid, 1897.— «El auroro es quizá el tipo 
más genuínamente murciano que se conoce.» Rodolfo 
Caries, Doce murcianos importantes, pág. 30. Murcia, 1878. 
Y en la puerta de la iglesia, 
cuando se acaba la misa, 
roncos los pobres auroros, 
rompen alegres las filas. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 73. Murcia, 1880. 

Averio. Bestias para el trabajo agrícola. En Aragón abrió. 
A la orilla del río no hagas casa, ni tengas tu averío. 
Ref. pop. 

«Tiraron juera ar moro sin ejar relica denguna, repal- 
tiéndose too el averío que llevaba po elante.> Javier Fuen- 
tes, Murcia que se fué, pág. 282. Madrid, 1892. 

Aviluchó. Especie de cometa que se remonta poco y sir- 
ve de juguete a los niños de poca edad. 

Avirgiielarse. Llenarse de viruela, principalmente los 
frutos y hortalizas. 

* Avivador. Papel con varios agujeros que se pone enci- 
ma de la simiente de la seda, para que suban los gusani- 
tos que se van avivando. 

Azadar. Flor del naranjo y del limonero. 

Azagón. Caminata muy ligera. (Moratalla). 



Bacalá. Bacalao. Met. Mujer desmirriada. 

* Bajoca. Judía verde, i Gusano de seda que enferma y se 

muere, quedándose tieso como la vaina de la judía. 
Bajocar. Bancal plantado de bajocas o judías verdes. 
Bajoquera. Mujer que coge bajocas. 

Algunas huertanas, cuando terminan de coger bajocas, 
suelen cantar la copia siguiente: 

Para echar la despedida 
no hay ninguna como yo; 
con el capazo en la mano, 
bajoqueras, vamonos. 

Canc. pop. 

Bajoquero. Que vende bajocas en el mercado. 
Balamido. Confusión de voces. Ruido que forma la inun- 
dación. 
Comúnmente se dice balamío. 

«iQué balamido i que buen balamido resonava por toda 
nuestra Ciudad!» Lie. Francisco Cáscales, Cartas Filoló- 
gicas, pág. 336. Madrid, 1779. — < Al entrar al pueblo detú- 
volas un balamido de voces y vítores que daban más mu- 
chachos que hombres, y más hombres que muchachos.» 
Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 291. Madrid, 1872. 
¡Cuánta gente, qué espeluznos, 
qué voces, qué balamíos!... 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 186. Murcia, 
1859. 
Balandrón. Fanfarrón, baladrón. 
Balandronada. Fanfarronada, baladronada. 
Balandronear. Hablar con arrogancia. Fanfarronear. 



Murciano 37 

Balandronería. Fanfarronería. 

Balencí. Uva de hollejo tierno y de color blanco. 

Bamba. Especie de bollo muy esponjado. 

Bambolada. Ráfaga de viento. 

Banca. Especie de caballón grande y plano, en el cual se 

plantan melones, tomates, calabazas y otras hortalizas. 
Bando. Número de aves que vuelan juntas. 
Barbechada. Barbechera. 

Más vale añada que buena barbechada. Ref. pop. 
Bardicero. Constructor de bardizas. 
Bardiza. Vallado de cañas con que se cerca la heredad. 
♦ Se asomaban por las bardizas los muchachos y las mo- 
zuelas que querían ver al recién venido.» Lope Gisbert, 
Luz, pág. 64. Madrid. 

Es una muerte dejar 
el suor y las fatigas 
que representa el busano, 
pa tirailo a la bardiza. 
J. Martínez Tornel, Romances populares marcianos, pá- 
gina 50. Murcia, 1880. 
'i' Bardomera. Broza que en las avenidas traen los ríos 
y arroyos, recogida de los montes y otros parajes. 
En la sierra de la Pila 
se está formando una nube 
que traerá por bardomera 
la primer novia que tuve. 

Canc. pop. 

Barquichuela. Pequeña embarcación. Bote. 

Barra. De la persona o del animal que come mucho, se 

dice que tiene buena barra. 
Barraco. Cerdo que cubre a las puercas. Verraco. 

«Ya viejo y gordo como barraco, roncaba en algunos 

muy duraderos ratos del día.» Javier Fuentes, Murcia que 

se fué, pág. 193 Madrid, 1872. 
Barraquera. Llanto fuerte del niño que se impacienta o 

se enfada. Verraquera. 



38 Vocabulario 

Barraquero. Constructor de barracas. 
Barraqueta. Choza desde la cual vigila el hortelano o 

el viñador. Candelecho. 
Barrilete. Especie de cometa. 

Barza. Especie de talega o fardel de esparto, donde los 
trabajadores llevan la comida. 
En Cañada de la Cruz se le llama barja. 
Batido. Latido fuerte. 

Y me dan latios las sienes 
dista allegarme a los sesos. 
J. A. Soriano, Ca presona pa su ese... Escena I. Murcia, 
1892. 
^Bayoco. Higo o breva por madurar, o que se ha perdido 

o secado en el árbol antes de llegar a sazón. 
Belchí. Hijuela de la acequia de Caravija. || Antiguo arra- 
bal de Murcia. 

< Nuestro Puente de Belchid, que parece ser el de las 
ovejas sobre Tader, conserva aun mas puro e! ayre origi- 
nal. Uno de los Arrabales de Murcia conocido por las He- 
ricas de Belchí, supone un mismo dueño, un mismo Ara- 
be- J. Lozano, Bastitania y Contestania del Reino de 
Murcia, t II, pág. 131. Murcia. 1794.— «Vinieron a Murcia 
los primeros Padres Capuchinos, y labraron pobre un 
convento a San Félix de Cantalicio en las hericas de Bel- 
chí.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 77. Madrid, 
1872, 

Mira si he corrido tierra 
que he estado en San Antolín, 
en la calle de la Sal 
y en las Eras de Belchí. 

Canc. pop. 

Benabía. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 
Bendamé. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 

Hay dos cauces así nombrados, a la parte Norte de la 
Huerta: Bendamé Mayor y Bendamé Menor. 
Benetueer. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 



Murciano 39 

Beniaján. Acequia, Heredamiento y Pueblo de tal nombre. 
Beniaján y los Garres 
y Torreagüera... 
¡Vaya unos tres lugares 
si el Rey los vieral... 

Canc. pop. 

Benialé. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 

Beitíazor. Hijuela de la acequia de Alhariella. 

Benicomay. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 

Benicotó. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 

Benipotrox. Hijuela de la acequia de Casteliche. 

Beníscornia. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 

Benizá. Acequia, más conocida hoy por Santa Cruz. 

♦ Berrendo. Se aplica al gusano de seda que tiene el 
color moreno, y al que adquiere cierta enfermedad que le 
hace tomar este color. 

«Quedan algunos de color moreno, a los que llaman 
Berrendos, por ser del color de los Mulatos o Negros, a 
quienes dan este nombre en Murcia.^- A. de Elgueta y Vi- 
gil, Cartilla de la Agricultura de moreras y Arte para la 
cria de la seda, pág. 61. Madrid, 1761. 

Bicharraeo. Sabandija. Meta/. Persona ridicula. 

'('Bigotera. Añadido que suele ponerse a las galeras y 
tartanas, unido por delante a la tienda, fijo unas veces y 
otras movible, con fuelle para resguardarse del sol o de 
la lluvia. 

Bilocha. Cometa, milocha. 

Bimba. Sombrero de copa. (Álava). 

Bínza. Simiente del tomate y del pimiento. 

Biñuelo. Fruta de sartén. Buñuelo. 

Las muchachas, cuando llevan de las manos a un niño 
de poco tiempo, que no anda con soltura, suelen cantar, 
pausadamente: 

Atajad la calle... 
que no pase nadie, 
sino mis agüelos 



40 Vocabulario 

que le den pan y biñuelos 
a este niño que traemos... 
Cómo le llamaremos... 
¡Niño Jesús! 

[Padrenuestro, amén, Jesús!... 
Bisnaga. Varilla de este nombre, o de hinojo, llena de 
jazmines Biznaga. 

Hay' vendedor de jazmines que suele anunciarla ven- 
ta diciendo: 

Bisnaguero, bisnagas: 
la novia las pide, 
y el novio las paga. 
Bízuejo. Bisojo. 

<Tú eres bermejo, mulato, coxo, vizuejo: gran milagro 
si eres hombre de bien.> Lie. Francisco Cáscales, Cartas. 
Década I!, epístola I. 

Dicen que era bigueja 
yo no sé si por ciega, o si por vieja, 
S. J. Polo de Medina, El buen humor de las Musas, página, 
112. Zaragoza, 1 670. 

* Blanca. Urraca. 

Blanco. Tripa rellena de carne cocida y preparada con 

especias y huevo. Embutido de cerdo. 
Blanqueta. Variedad de almendra. 

* Bocha. Arruga que se hace en el vestido, cuando viene 
ancho y no ajusta bien al cuerpo, o la que forman las telas 
cosidas, cuando una es más ligera o ha dado de sí más 
que la otra. 

Bofo. pr. Ar. Esponjoso, blando, fofo. 

Bol. El acto de tender las redes para pescar. 

Bolaga. Planta que crece en los terrenos incultos, de lar- 
gas ramitas y hoja menuda Su flor es amarilla. Thymelaca 
hirsuta. 

«La bolaga, el brezo, el cantueso, el coUejón y otras mu- 
chas plantas sirven para embojar > E. López Peñafiel. El 
Gusano productor de la seda, pág. 17. 



Murciano 41 

No te desanches, bolaga, 
y arrecógete un poquico, 
que no eres tan buena moza 
ni tus padres son tan ricos. 

Canc. pop. 

Bolagar. Sitio donde abunda la bolaga. 

Bolehaca. pr. Ar. Bolsa grande que usan los mendigos. 
Burjaca. 

* Bolear. Echar muchas mentiras. 

Boleo. Embuste increíble. 

Bolera. Diversión, regocijo de gente bullanguera y bebe- 
dora. 

Boli. Taco de madera redondo y en punta por los cabos. 
Juego del boli. Como tantos otros juegos, este del boli 
va estilándose poco. Hace un cuarto de siglo, los que en- 
tonces éramos muchachos nos desvivíamos por empuñar 
\a. pala. Los jugadores han de ser dos, por lo menos. Uno 
se sitúa junto a dos piedras superpuestas. El encargado de 
lanzar el boli pronuncia esta palabra, y si los contrarios di- 
cen venga, el jugador lo despide. Previamente se sitúan los 
muchachos a su antojo, y pugnan, gorra en mano, por apa- 
rar el boli. Si lo aparan, tiene que ceder la pala el que la 
empuña, y si no, el que lo recoja del suelo tendrá que 
arrojarlo para que choque contra \apala, que se apoya en 
las piedras referidas. A continuación el tirador coloca el 
boli en el suelo, le da en una de sus puntas, y, al saltar, lo 
despide con fuerza. Si los contrarios no lo atrapan, vuel- 
ve a repetir la jugada hasta tres veces consecutivas, pre- 
viniendo a los jugadores, quienes habrán de autorizarle 
para ello. Si en cada tirada el boli no es lanzado después 
de tocarle con la pala tres veces para que salte, pierde el 
jugador, y si gana se apunta los tantos que le correspon- 
dan, apreciándolos por la distancia que haya entre los pun- 
tos de partida y de llegada. Juego de la Tala. 

Bolinche. Bola pequeña. Metaf. Hombre grueso, de poca 
estatura. 



42 Vocabulario 



Bombear. Elogiar públicamente a cualquiera, en tono 

desmedido. 
Bonitol. Pez, bonito. 

<Que el pescado caramel, o alacha, sardineta, toñina, 
bonitol, melva y demás pescados frescos, dándolos ade- 
rezados puedan ganar la quarta parte de lo que tuviera de 
costa.» Ordenanzas, pág. 101. V. Llofríu, imp. Murcia, 1695. 
* Boquera. Sumidero grande adonde van a parar las 

aguas inmundas. 
Boquera. Abertura o cauce por donde se guian las aguas 
pluviales, para llenar los aljibes y para regar determina- 
dos sitios, especialmente los terrenos plantados de olivos, 
almendros, etc. 
BoquíUón. Agujero grande por donde entra y sale el 

agua que mueve a la piedra de! Molino. 
Borcelana^ Paloma buchona, con la cola en forma de 

teja. 
BordoñO. Chorro de agua, de sangre, o de cualquier otro 

líquido. 
Boria. Niebla. Su aumentativo es boriazo. 

«El verano con sus cielos sin nubes, sus noches serenas, 
su tierra sin lodos, su atmósfera sin borlas.* J. Martínez 
Tornel, El Diario de Murcia, 13 de Agosto de 1879. 
Despejóse la luna de repente, 
Rompiendo en trozos la flotante boria, 
E iluminó desde los altos cielos, 
Al claro rayo de su luz vistosa... 



Trozo fugaz de alabastrina espuma, 
Con manto tenue de movible boria. 
José María Selgas y Carrasco, El Bandido, pág. 10 y 30. 
Murcia, 1845. 

En el copioso Refranero murciano figuran los siguien- 
tes: 

Borias en menguante, mal tiempo en adelante. Boria que 
amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla. 



Murciano 43 

Boria en la mañana, tarde muy galana. Borias en crecien- 
te, buen tiempo siguiente. Borias en alto, lluvias en bajo. 
Si boria tres días seguidos, se empapa al cuarto el ejido. 
Borradura. Erupción cutánea. Sarpullido. 
Borrar. Apuntar las hojas en los árboles y en las plantas. 
Brotar. 

«Hecha la plantada o plantío, se tendrá mucho cuidado 
en reconocerlos luego que empiecen a borrar, para quitar- 
le los tallos que echan con abundancia.» Antonio de El- 
gueta. Cartilla de la Agricultura de moreras y Arte para la 
cria de la seda, pág. 12. Madrid, 1761. 
Borreguera. Mujer que le dá conversación a varios 
hombres. Coqueta. 

Vamos a la miel, que es dulce, 
y a la fruta de la higuera, 
y a la penquica del cardo, 
y a la dama borreguera. 

Canc. pop. 

Borrón. Renuevo de los árboles, especialmente de la mo- 
rera. 

«Poniendo mucho cuidado todo el verano en limpiarlos 

de dichos tallos o borrones.» A. de Elgueta, Cari. Agr. de 

moreras y Arte para la cría de la seda, pág. 12. Madrid, 

1761. 

Botanero. Palo del cual se sirve el botero para colocar 

la botana. 
Botaril. Tornillo de cabeza ancha en carruaje de cuatro 
ruedas, que sirve para enganchar cada uno de los cuatro 
tirantes de las caballerías. 
Boticario. Higo chumbo muy maduro. 
Botijón. Botijo. 

Las monjas de Santa Clara 
todas mean en porrón, 
menos la madre Abadesa 
que orina en un botijón. 

Canc. pop. 



44 Vocabulario 



BracíUete. De la frase caminar de bracillete: asido del 
brazo de otro. 

Braguero, pr. Ar. Tetas de los animales cuando crían. 

Bramor. Estruendo, fragor. 

Braserio. Conjunto de brasas. 

Brescar. Extender con la mano el yeso, sobre cuya capa 
va otra que se enluce. 

Brevera. Caña para coger brevas. 

Brisuelo. Legumbre, pésol. (Moratalla). 

Brocada. Corte dado a las ramas de los árboles y a los 
sarmientos para que broten de nuevo. 

«Que se hagan los cortes de las brocadas de abaxo pa- 
ra arriba, porque assí queda resguardado el corte de las 
inclemencias de aguas, nieves, escarchas y ardor del sol.» 
A. de Eiqueta Vigil, Cartilla de Agricultura de moreras y 
Arte para la cria de la seda, pág. 119. Madrid, 1761, 

Brocería. Comestible que suele causar empacho. 

Bronco. Pájaro que no se amansa. Zahareño. 

* Brote. Migaja, pizca. 

* Bruja. Arena la más sutil y menuda que se saca de las 
acequias cuando se limpian. 

En la acepción expresada se emplea esta palabra en la 
Huerta de Murcia; pero, como dato curioso, transcribimos 
a continuación un párrafo del célebre prosista murciano 
Ginés Pérez de Hita: <Así que el bravo Malek se vio suel- 
to de aquella terrible presa, como si fuera un ave se arro- 
jó al suelo, y con las dos manos abarcó cuanta arena pudo 
de la que cubría la palestra, y era muy blanca y menuda, 
de la que llaman braja». Guerras civiles de Granada, Par- 
te II, pág. 225. Madrid, 1867. 

<Abre muchas grietas, y para taparlas se vuelve a em- 
barrar con arena sutil, que llaman bruxa.* Antonio de Ei- 
queta, Cartilla de la Agricultura, etc., pág. 44. Madrid, 
1761. «Echándole su suelo de casquijo con su capa de are- 
na bruja bien apisonada.» Lope Gisbert, Luz, pág. 44. 
Madrid. 



Murciano 4S 

Brujón. Bulto que se forma por calambre o golpe. Chi- 
chón, burujón. 
Bubaña. Pústula. 

Bubo. Mata de monte parecida a la albaida, pero más fron- 
dosa. II Fantasma imaginario con que se asusta a los ni- 
ños. Bu.' 
Buehillo. Cuchillo. 

A las dos de la mañana, 
de la mañana a las dos, 
tengo la pistola padre 
y el buchillico de Dios. 

Canc. pop. 

*Buera. Postilla o grano que sale en la boca. 
Bufar. Llenar de aire una cavidad cualquiera. Soplar. 
Bufarrón. Sodomita, bujarrón. 
Bufeta. Vejiga de res para rellenarla decarne de cerdo 

picada y cocida. || Ampolla. 
Bufío. Expresión de enojo. Bufido. 
* Bujarasol. Variedad de higo, de carne colorada. 
Bujerear. Hacer bujeros. Agujerear. 
Bujero. Agujero. 

Frecuente también esta forma vulgar en otras regiones 
de España, por permutación de la gutural en labial. 
Había un poste gordo y alto 
con bujero y escalera. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 33. Murcia, 1859. 
Búlida. Variedad de albaricoque. 
Bullarengue. Peinado semicircular sobre la frente, abul- 
tado por el relleno. 

Llevas alto el bullarengue 
y tienes sucia la puerta, 
y yo me largo corriendo, 
que está la cochina suelta. 

Canc. pop. 

*Burengue. Esclavo mulato. 

Burra. Derrumbamiento de un trozo del quijero. 



46 Vocabulario 

Burrear. Hacer tontadas o burradas. 
Burriciego, pr. Ar. Corto de vista. 
Burruchada. Necedad, burrada. 
Burruchear. Tontear, asnear, arrullar. 
Burrucho. Borrico que sigue a la madre. 
De ande se ahogó la burrucha 
de mi compaere el tio Blas, 
que en mita de una morera 
se quedó espatarragá. 
J. Martínez Tornel, El Diario de Murcia, 1 1 de Noviembre 
de 1879. 



c 



Ga. Contracción de que se sirven para decir: venimos de 

casa de o vamos a la casa de. 
Cabecerón. Almohada larga que ocupa toda la cabecera 
de la cama. 

«Todos los trapos de la tía Juana, el cobertor de la ca- 
ma, los cabecerones, la repisa...» J. Frutos Baeza, ¡Cojines 
y albores!... pág. 173. Madrid, 1904. 
Cabernera. Ave. Jilguero. 

«De espino negro era la corona de Nuestro Señor, aque- 
lla corona cuyas espinas quisieron arrancar las caberne- 
ricas, que desde entonces, tienen una mancha roja bajo el 
pico.» P. Díaz Cassou, Pasionaria Murciana, pág. 230. 
Madrid, 1897. 

En tu mano tuviste 
la cabernera; 
¡tú tuviste la culpa 
de que se fuera!... 

Canc. pop. 

Cabio. Unión de los cabos de las redes con que se forma 
.el círculo para la pesca en el Mar Menor. (San Javier). 

Cacera, pr. Ar. Cacería. 

Cacera y pesquera, a la vejez hambre espera. Ref. pop. 

Caeildrán. Ave. Alcaudón rojo. 

Cacorra. Enfermedad del ganado, producida por indiges- 
tión de la leche. 

Cacharra. Vasija de hojalata que usan los cabreros para 
la leche. 

* Cachulera. Cueva o sitio donde alguno se esconde. 



48 Vocabulario 



Cachulero. Cenacho que se usa, principalmente, para 
transportar aves. 
En cierto juego infantil se dice: 

—Madre, yo quiero pan. 
—¿Y el que te di? 
—Me lo comí. 
— ¿Y el que te sobró? 
—Mariquita se lo comió. 
—¿Donde dormiste? 
—En un cachulero. 
--¿Con qué te tapaste? 
—Con la mano del mortero. 
—Pues... ¡zurra el pandero! 
Cagarrucia. Diarrea. 

Cagarrutero. Sitio donde se descargan los conejos y las 
liebres. Cubierto de cagarruta. i| H go seco, pequeño y muy 
duro. 
Cagayerro. E'^coria del carbón empleado en la fragua. 
Caguetilla. Diarrea que padecen las aves, particularmen- 
te las perdices enjauladas. 
Caharzo. Seda que deja el gusano en la boja antes de 
hacer el capillo. 

<E1 modo de sacar el capullo es dándole una buelta, pa- 
ra que el caharzo se quede en la boxa y salga limpio.'» 
Antonio Elgueta, Cartilla de la Agricultura, pág. 1 10. Ma- 
drid, 1761. 

* Cajín. Granada que tiene los granos de color carmesí, 
con un sabor agridulce muy gustoso. 

<Y aunque en todas tres Ciudades y otras Villas de este 
Reyno de Murcia, abundan todos los géneros de esta co- 
ronada fruta, en la de Murcia tiene la primera estimación 
la que llaman cajín.^ Fr. Pedro Moróte, Antigüedad y Bla- 
sones de la Ciudad de Lorca, pág. 3 Murcia, 1741. 
Calabacero. Gato nacido en el mes de Junio o Julio. 

* Calabazona. Calabaza inverniza. 
Calandraca. Conversación molesta que causa enfado. 



Murciano 49 

Calandracoso. Hablador porfiado, que importuna. 
Calarse. Enredarse la cometa en cualquier árbol o que- 
darse la pelota en sitio doncie no puede rodar. 
Calceta. Tripa gruesa llena de carne de cerdo, preparada 

lo mismo que el blanco o que la butifarra. 
Calduchear. Llevar y traer chismes. 
Calducheo. El acto de calduchear. 
Calduehería. Ocupación del chismo o. 
Calduehero. Que calduchea. Enredador, chismoso. 
Calentor. pr. Ar. Calor. 
Caleña. Piedra calcárea. Caliza. 

En la obra del P. Juan Mir, titulada Rebuscos de voces 
castizas, figura esta palabra, la cual empleó el P. Francis- 
co Garán en su obra El sabio instruido de la gracia en va- 
rias máximas o ideas evangélicas, políticas y morales, 
t. 2.*^, año 1703. «Piedras solitarias hay que son caleñas, y 
el Etna, con toda la nieve de que se cubre, no puede apa- 
gar los incendios.» Obr. cit. 
Caliche. (Juego del). Chito. 

En Álava chila, y en Aragón canutillo. 
"Y se vido lo que ojos no berán, que jué zagales jugan- 
do ar caliche,» P. Diaz Cassou, La Literatura Panocha, 
pág. 14. Madrid, 1895. 

Quédate con Dios Pacorro, 
que me voy a Zaraiche: 
¡ya no jugaremos más 
a las chapas ni ar caliche! 

Gane. pop. 

Calorina. pr. Ar. Pesadez atmosférica. Calina. 

Caloyo. Soldado nuevo. Quinto. (Álava). 

Callueso. Insecto que roe las hortalizas. 

«He visto algunas parejas de las que dejan nuestros 
campos, socavar la tierra y buscar el devorador callueso 
que tantos y tan funestísimos estragos viene causando en 
las plantas.^ A. M. Cañada, El Semanario Murciano,' nú- 
mero 24. Julio de 1878. 



50 Vocabulario 



Camaleja. Ballestilla del trillo. 

Camandulón. pr. Ar. Hombre pesado, vago, hipócrita, 

remolón. 
Camarroja. Planta. Camarroya o achicoria silvestre. 
Camarrojero. Vendedor de camarrojas. 

«Los camarrojeros, y esparragueros, y todas las otras 
personas que vendieren arrimados a las rexas alguna co- 
sa, paguen cada semana dos maravedís.» Ordenanzas, pá- 
gina 127, imp. de V. Llofriu. Murcia, 1695. 
* Cambuj. Capillo de lienzo que ponen prendido a los ni- 
ños para que tengan derecha la cabeza. 
En la actualidad se dice gambiijo. 
Camota. Cabeza dura, torpe. 
Campusíno. Perteneciente al campo. Campesino. 
Cancán. Molestia, fastidio, importunación. 
Cancanosa. Persona que molesta con su conversación. 
Candilero. Soporte del candil. 
Canear. Poner algo al sol para que se caliente mucho. 
«Se plantarán a un pie de profundidad, habiendo echa- 
do antes en el hoyo tierra de barbecho caneada del Sol y 
ayres.» Antonio de Elgueta, Cartilla de Agricultura, pági- 
na \\. Madrid, 1761. 
Caneo. Calor. 

«Y aquer día hacía un caneo más que rigular.» P. Diaz 
Cassou, La Literatura Panocha, pág. 41. Madrid, 1895. 
Canguelo. Miedo. 
Cangueloso. Miedoso. 
Cantalete. Chisme. 

Cantamusa. Engaño, artificio, cancamusa. 
Pos tuiquias son cantamusas 
si lo oye osté resollar. 
J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya, pág. 104. 
Murcia, 1915. 
Cantista. Cantador popular. 

Cantador que tan bien cantas 
y te tienes por cantista. 



Murciano SI 

dime cuántos palos tiene 
la casa de Buenavista. 

Gane. pop. 

Cantusear. Canturrear. 

<Dentro, de acá para allá, y cantuseando, la buena de 
Pepucha...» Rodolfo Caries, Cosas del otro jueves, pág. 6. 
Murcia, 1892. -:Tanimientras que cantuseaba unas mala- 
gueñas. .> P. Díaz Cassou, La Literatura Panocha, página 
33. Madrid, 1895. «Fortunilla maceaba suela y cantuseaba.» 
J. Frutos Bacza, El Ciudadano Fortün, pág. 26. Murcia, 
1909. 
Canute. Cañuto, cerbatana. || Gusano que enferma des 
pnés de recordar, y muere a los pocos días. 
Me premito la licencia 
de pedirte por favor 
que le den presto el canute 
a mi pobre Melitón. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!. .. pág. 93. Madrid, 
1904. 
Canutillo. Ungüento de este nombre. 
Cañamonear. Coger la perdiz el cañamón con el pico, 

a la vez que canturrea. 
Cañamoneo. Canturreo de la perdiz. 
Capacear. Transportar en capazos. 

Expresada en el Diccionario oficial; pero en acepción di- 
ferente, idéntica a la registrada por Borao. 
Capazón. Espuerta grande que usan los carreteros para 

que coman los bueyes cuando van de camino. 
* Capolar. Cortar la cabeza a alguno, degollarle. 
Capuana. Golpe dado con la peonza. 
Capurucho. Capuchón, cucurucho. 
Capuzón. Tirarse de cabeza. 

Suele aplicarse al que pierde la salud o el dinero. 
Caracola. Planta trepadora de jardín y su flor. 
Caravlja. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 
Carea. Partidario de D. Carlos deBorbón. Carlista. (Álava). 



52 Vocabulario 



Carcabulario. Palabrería que causa embrollo. 

«Se desapartó de con la mujer por carcabularios de la 
gente.» P. Diaz Cassou, Historias y Leyendas de Murcia, 
pág. 18. Murcia, 1892. 

Carcanox. Acequia de tal nombre. 

Carcunda. Muy beato. Carlista. (Álava). 

^Señor, ahí está el carcunda. Digo que ahí está el señor 
cura.» José Selgas, Una madre, pág. 157. Madrid, 1803. 

Cardoso. Color de ciertos animales de pelaje mezclado 
de blanco y negro, o rojo, parecido a la flor del cardo. 
Gris. 

Carlanco. Ave insectívora y zancuda. 

Carral. Achacoso, viejo, carraco. 

Carrerón. Pieza estrecha que sirve para pasar de unas 
habitaciones a otras. Pasillo 

Carretear. Cansar al pescado que muerde el anzuelo, pa- 
ra que no se desclave al sacarlo del agua. En sentido figu- 
rado lograr por medio de buenas palabras lo que se desea. 

* Carricoche. Chirrión o carro de la basura. 
Carruchera. Dirección, guía. 

Del que se comporta mai solemos decir que lleva mala 
carruchera. 
Carzarena. Reprimenda, paliza. 

* Casa de vecindad. De moradores. 

Cascara. Pimiento que se halla preparado para la molien- 
da, después de haber sido abierto y desecado al aire li- 
bre II Capillo del cual se extrae el gusano muerto, y una 
vez que ha sido limpio de él se hace el filadíz. 

'A cada libra de cascara se pone de seis a siete onzas 
de jabón; esto es, a la cascara de ocal y almendra, que a 
las chapas se echa menos.* Antonio de Elgueta, Cartilla 
de Agricultura, pág. 125. Madrid 1761. 

Cascaruja. Conjunto de almendras, avellanas, nueces y 
garbanzos tostados. 

«La plaza del pueblo estaba convertida en una feria: allí 
se veían puestos de cascaruja, de rica horchata y agua he- 



Murciano 53 

lada, de peladillas y dulces secos. J. Agulló, El Semana- 
rio Murciano, 14 de Noviembre de 1880. «^Y el pueblo ha- 
ce una verbena en la plaza de Sania Eulalia, donde se 
vende cascaruja, dátiles, naranjas y limas, y los tradicio- 
nales cordones de San Blas.» Almanaque folklórico de 
Murcia, pág. 26. Año 1893. «Contemplaba yo el alegre 
brujulear del gentío frente a los puestos de cascaruja.» 
J. Frutos Baeza, El Ciudadano Eortún, pág. 261. Murcia, 
1909. 

Los agasajos reúsas, 
y ni el agua de espejiquios, 
ni la mollar cascaruja, 
ni pasteles, ni biñuelos, 
ni fostachones, ni música... 
J. Martínez Tornel, Romances populares murcianos, pági- 
na 161. Murcia, 1880. 

Casera. Persona muy metida en su casa 

Casquiñón. Caramelo grande que contiene trocitos de 
almendra o avellana. 

Castelíche. Acequia y Heredamiento de tal nombre. 

Cataplasmosa. Persona muy pesada, que causa fastidio. 

Catarrufín. Mata que suele abundar en los ejidos. Sus 
flores son blancas, y las hojas exhalan un olor desagrada- 
ble cuando se frotan. 

Cauz. Álveo, acequia, cauce. 

Cauza. Cajilla de esparto donde se incuba la simiente del 
gusano de seda. 

«Por el mes de Marzo, que es cuando la morera brota, 
se pone la simiente a calentar en cauzas, o cedazos forra- 
dos de papel, i esto ya debaxo de frezadas caldeadas al 
sol, ya entre los colchones de la cama, hasta que se ova, 
i pone blanquiza, i comienzan asalirgusanitos.» Lie. Fran- 
cisco Cáscales, Cartas Filológicas, pág. 211 y 212. «^Los 
gusanos luego que la huelen suben por los agujeritos del 
avivador y se pegan a la hoja, y en estando esta cubierta 
de ellos, se van sacando de la cauza y poniendo en plie- 



54 ^ Vocabulario 



'^os de papel partidos. Antonio de Elgueta, Cartilla de la 
Agricultura, pág. 82. Madrid, 1761. 
Pa revivir el busano 
se echa en una cauza limpia 
de esparto seco y picao 
la simiente, y se le aviva. 
J. Martínez Tornel, Romances pop. mure, pág. 48. Murcia, 
1880. 

Cebador. Sitio donde se le echa el cebo a la caza. Ceba- 
dero. 

Cebero. Capaza donde se echa el grano que sirve de 
pienso a las bestias. (Cañada de la Cruz). 

.Ceje. Mata que se emplea para curar las erupciones. 

Cejo. Corte vertical y profundo en la montaña. Abismo. 

Celdrana. Variedad de aceituna gorda. 

«De estas mismas especies gozan, con abundancia, las 
ciudades de Murcia y Lorca, prevaleciendo en esta la Se- 
villana; y en aquella la que llaman Celdrana, por haberla 
traido al Jardín de su famosa Huerta los nobilísimes Caba- 
lleros del apellido de Celdrán.» Fr. Pedro Moróte, Anti- 
güedades de Lorca, pág. 3 Murcia, 1741. 

Ceneja. Tejido de esparto. Ceñidor. (Cañada de la Cruz). 

Censalero. Que paga censo. Censatario. 

»Está concertado que sean obligados el heredamiento 
de Churra a dar agua de esta acequia a los censaleros que 
tienen los dichos D. Gómez Carrillo e Pedro Carrillo.» Es- 
critura otorgada ante el escribano Diego Pérez, en 28 de 
Diciembre de 1566. 

Censida. Gravada con censo. 

Ceña. Noria movida por una o dos caballerías. 

«Son famosas las dos ceñas copiosísimas de aguas dul- 
ces, que ha puesto corrientes la animosidad de Don José 
Balaguer.» Fr. Pedro Moróte, Antigüedad y Blasones de la 
Ciudad de Lorca, pág. 60. Murcia, 1741. «Allí figuran las 
antiguas barracas de nuestra Huerta, el último puente pro- 
visional que existió frente a la plaza de las Barcas, la Ca- 



Murciano 55 



nal de la Condomina, norias y ceñas como las que aquí 
sirven de medio supletorio para el riego.» Andrés Saque- 
ro, ¿os Profesores de las Bellas Artes murcianos, pág. 274 
Murcia, 1913. «Como sucede en los arcaduces de una Ce- 
ña, o Noria, que quanto se les quita de ayre, tanto más se 
llenan de agua.» P. Luis Ignacio Cevallos, Chróníca de las 
Religiosas Capuchinas, t. II, pág. 428. Madrid, 1737. 

Genero. Constructor de ceñas o norias. 

Cepa. Persona muy torpe. 

Cepo. pr. Ar. Cepa, vid. 

Cequeta. Canal estrecho para la conducción de agua. 

Cequión. Canal que, desde la presa, conduce el agua al 
Molino para impulsar las turbinas. 

Cerecero. Árbol que produce la cereza. Cerezo. 

Cermeño. Borrachera. 

Cernerá. Caballete para mover el cedazo en la artesa. 

Cerola. Fruto agridulce. Aféresis de acerola. 

Certenidad. Seguridad en lo que se hace o se dice. Cer- 
tidumbre, certeza. 

«Entendí que merescien de leyes certenidad.» El Arci- 
preste de Hita, Libro de los Cantares, estrofa 50. Bib. de 
Aut. esp. 

«No sabiendo ni pensado cómo en los semejantes tiem- 
pos la fortuna movible quiere con sus asechanzas cruel- 
mente herir, porque a todos sea notorio el pensamiento de 
los hombres no venir en aquella certenidad que ellos es- 
peran.» Amadis de Gaula, cap. XXIX, pág. 70. Bib. de 
Aut. esp. Libros de Caballerías. Madrid, 1857. 

Gonzalo de Berceo empleó la palabra certanidad en la 
Vida de Santa Oria, copla 180. 

Cerrajón. Planta de anchas hojas, que crece en las orillas 
de los brazales. 

Cerriche. Hierba muy pegajosa que crece en los terrenos 
cultivados. 

A los trigos se los comen 
los cerriches y albajanas. 



56 Vocabulario 

J. Martínez Tornel, Romances pop. mure, pág. 87. Murcia, 
1880. 
Cerrillar. Sitio en el monte, donde abunda el cerrillo. 
«Me convertí en máquina y obedecí a todo.— Ponga 
V. el tío Antón el del Cerrillar. > A. Abril, El Semanario 
Murciano, 2 de Enero de 1881. 
Cerríllero. El que siega cerrillos. 
Cetra. Vasija de cobre con mango largo, para sacar agua 

de la tinaja. 
Cibanco. Montón. 
Cíeca. Acequia. 

«Apenas cantaban los primeros gallos, alzaba de un ca- 
ñizo mullido de paja, y se lavaba en la cieca no más que 
las manos.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág, 28 y 29. 
Madrid, 1872. 

Alguien los vio de hurtadillas. 
dezaga de la vivienda, 
por donde no pasa naide, 
más que el agua de la cieca. 
J. Frutos Baeza. ¡Cajines y Albares!... pág. 22. Madrid, 
1904. 

La otra cosa que muy presto 
tamién se va a rematar 
es el agua de los riegos 
en la cieca y el brazal. 
J. Martínez Tornel, Fuensanta, pág. 13. Murcia, 1908. 
Al saltar por la cieca 
te vide er chiche. 



Canc. pop. 

Címboba. Acimboga. 

Ciño. Señal que deja en el cuerpo la faja, la cinta o la co- 
rrea con que se ciñe. 
Cíñuela. Granada de sabor agridulce. (Lorca). 

«Y aunque en todas tres Ciudades y otras Villas de este 



Murciano 57 

Reyno de Murcia, abundan todos los géneros de esta co- 
ronada fruta, en la de Murcia tiene la primera estimación 
la que llaman cagln; en Lorca la que llaman ciñuela; y en 
Cartagena la que llaman alvar, que es del todo dulce.» 
Fr. Pedro Moróte, Antigüedades de Lorca, pág. 3. Murcia, 
1741. 
Cipote. Órgano sexual masculino. (Germanía). 
Girgüela. Fruto del ciruelo. Ciruela. 

Hay diferentes clases que se conocen con los nombres 
de dorada, cascabelillo, dama, Claudia, yema, flor de bala- 
dre y otros menos comunes. 

<A cuatro cuartos; no hay quien se llegue a las cirgüe- 
las.» Rodolfo Caries, Doce murcianos importantes, página 
91. Murcia, 1878. 
Cirgüelero. Ciruelo. 

Enantes, cuando un zagal 
cogía un cacho de cordeta 
y la ataba a un cirgüelero 
pa hacerse una abruzaera. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!... pág. 73. Madrid, 
1904 
Cítora. Especie de lanza que lleva un peine con cuatro o 
seis púas en forma de anzuelo, y que sirve para pinchar 
los peces que se esconden en la arena al estrechar el bol 
o círculo de redes. |! Instrumento músico. Cítara. 
Clieón. Quejumbroso, llorón, cobarde. 
Clímeii. pr. Ar. Clima. 
Cloea. Alborga o esparteña, muy deteriorada por el uso. 

(Cañada de la Cruz). 
Gobernís. Ave. Codorniz. 

«Y ende entonces la cobernís, dará más u menos golpes, 
pero siempre ice:— Tente allá, tente allá.» P. Díaz Cassou, 
Pasionaria Murciana, pág. 236. Madrid, 1897. 
Cobetón. Cohete. 

«Y al año justo s'arremató; y pa estrenar la ruca, se co- 



58 Vocabulario 



rrió una baca y se tiraron cobetones y roncaores * P. Diaz 
Cassou, La Literatura Panocha, pág. 51. Madrid, 1895. 
CoboUo. Parte interior y apretada de las hortalizas. Co- 
gollo. 

Nenica, en tu huerto entré 
a coger una lechuga, 
y en el cohollo encontré 
tintero, papel y pluma 
pa escribirte mi querer. 

Canc. pop. 

Cobula. Ballueca. (Moratalla). 

Coció, pr. Ar. Vasija grande de barro para colar la ropa. 
Que madrugue con la burra 
a llevar entre los dos 
un macetón, que es un coció, 
para su amiga Leonor. 
J. Martínez Torne!, Rom. pop. mure, pág. 174, Murcia, 
1880. 

Si te duele la cabeza 
ponte un coció de colar, 
que a mí como no me duele, 
me da gana de cantar. 

Canc. pop. 

Cocón. Oquedad. Tueco. 

Cocolera. Golpe dado con la mano en el cogote. 

Cochínear. Emporcar. 

Cochinero. Porquerizo. ¡| Albaricoque de mala clase. 

Cofaina. Vasija para lavarse la cara y las manos. Palan- 
gana, jofaina. 

Cofinero. Que hace cofines. 

Cojón. Testículo. 

Cola.. Final del cauce, por donde vierte el sobrante de sus 
aguas. 

El que riega de cola, unas veces se seca y otras se aho- 
ga. Ref. pop. 

* Colaña. Pieza de madera de hilo de veinte palmos de 



Murciano 59 

longitud con una escuadría de seis pulgadas de tabla por 
cuatro de canto. 

«El uno fue quebrarse una colaña de un elevado anda- 
mio, sobre que estaba un Hermano donado. ^ Fr. Pedro 
Moróte, Antigüedad y Blasones de torca, pág. 450. Mur- 
cia, 1741. <Se tomará con las colañas a plomo, o con el 
vastidor de las mismas puertas, clavado en las primeras 
cadenas; a cuyo fin se dexa la colaña por costados de di- 
cho vastidor.» Antonio de Elgueta, Cartilla de Agricultu- 
ra, pág. 42 y 43. Madrid, 1761. 

Coletazo. Sacudida fuerte dada con la cola. 

Coletear. Cuchichiar la perdiz cuando está en celo. 

Coleteo. El acto de coletear o cuchichiar. 

Colguero. Palomo que al volar descuelga el buche y po- 
ne la cola en forma de teja hacia arriba. 

Coliblanca. Pajarita de plumaje negro y de cola blanca. 

Collpavo. Palomo de cola grande, cuerpo pequeño y muy 
erguido. 

Colorín. Pájaro del tamaño del jilguero, de plumaje par- 
do, excepción de la pechuga, que es de color de fuego. 
Rubecula familiaris Blyth. 

Los frailes de San Francisco 
luego salen a pedir 
pájaros para su jaula: 
guarda, niña, el colorín. 

Gane. pop. 

Colla. Interjección. 

CoUarína. Especie de anillo que forman las plumas alre- 
dedor del cuello de ciertas aves. 

CoUejón. Colleja grande que echa la flor morada. Jara- 
mago. 

CoUerero. El que hace y vende colleras y collerones. 

Comadrona. Mujer que asiste a las que están de parto. 
Partera. 

«El toque de queda, desde el que, y hasta el de alba, 
nadie podía salir a la calle, sino acreditaba que iba en 



60 Vocabulario 

busca de la comadrona, el médico o el Santo Óleo sonó 
por primera vez en Murcia, en la noche del 24 de Abril de 
1684.» P. Diaz Cassou, Pasionaria Murciana, pág. 21, nú- 
mero 2. Madrid, 1897. 
Combina. Plan, combinación para lograr lo que se desea. 

(Germania). 
Cómodo. Recipiente que usan los enfermos que están en la 

cama, para hacer sus necesidades. 
Compudrír. Repudrir. 

♦ Comuna. Acequia principal de donde se sacan los bra- 
zales. 
Condomina. Acequia. Paraje junto a la capital, compues- 
to de tierras que fueron en la antigüedad del dominio co- 
mún del Obispo y del Cabildo, donación hecha por el Mo- 
narca en el siglo XIII. 
Congrito. Pasta de harina frita, de la cual se hacen tam- 
bién los buñuelos. Más común, tallo. Cohombro. 
Conqueta. Pequeña llanura semicircular en la montaña. 
Rellano, meseta. 

El Licenciado Francisco Cáscales dice en su Tablas 
poéticas— pág. 79. Madrid, 1779—, que esta palabra pro- 
cede de Valencia. 
Conrear. Voz que denota bienestar relativo. 
Resulta que me conreo 
dignamente en mi pobreza, 
y al final de año, si voy 
a hacer ajuste de cuentas, 
ni me sobran trece cuartos 
ni me faltan trece perras. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!... pág. 37. Madrid, 1904. 
Consiente. Que consiente. Consenciente. 
¡Me diste calabazas, 
yo fui consiente; 
pues pa que las plantaras 
te di simiente!... 

Caac. pop. 



Murciano 61 

Contraceña. Segunda noria que eleva de otra el agua 
para riego. 

«Güeno, quié icir que le pongan contraceña.» P. Diaz 
Cassou, La Literatura Panocha, pág. 49. Madrid, 1895. 
Gontralimón. Cada una de las piezas adosadas a la va- 
ra del carro, de la tartana y de la galera, que sirven de ba- 
se a las estacas y a ios balaustres. 
Contre. Interjección. 
Coña. Gorra de muchacho, con visera y dos cintas cortas 

que cuelgan por detrás. 
Coña. Burla, vaya, mofa. 
Coñearse. Mofarse de otro. 
Coñón. Zumbón, chancero. 
Copa. Penacho de la planta del maíz. 
Copero. Curvatura de la rueda del carruaje. !1 Presunción. 
^Cuando de misa mayor salieron de la Catedral y fué- 
ronse allí las personas de más copero, sitio no había.» Ja- 
vier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 269. Madrid, 1872. 
Corbato. Palomo negro que tiene el cuello blanco. 
Corear. Roer la carcoma. Carcomer. 

«Otros creen que si en este día truena, se corean todas 
las nueces.» Alm. Jolk. de Murcia, pág. 42. Murcia, 1893. 
Coreen. Carcoma. 

Estése el trigo en el horón, limpio y sin corcón, que no 
le faltará comprador. Ref. pop. -«Ventanas altas y negras 
le sirven de troneras, como el portón desvencijado y co- 
mido de los corcones por lo viejo. > Javier Fuentes, Murcia 
que se fué, pág. 170. Madrid, 1872. 

Escucha a este labraor 
a quien las penas le roen 
el alma como un corcón. 
J. Frutos Baeza. ¡Cojines y Altares!... pág. 91 y 92. Madrid, 
1904. 
* Cordeta. Trenza de esparto para atar los zarzos de que 
se sirven en la cría de la seda y para otros usos. 
«Para cubrirla con los mantos, se atarán estos a las ca- 



62 Vocabulario 

fías con algunos lazos de cordetas.» Antonio de Elgueta, 
Cartilla de Agricultura, pág. 41. Madrid, 1761. «Así se 
presume en los márgenes medianeros antiguos, y así se lo- 
gra al hacerlos levantándoles a cordeta, que es marcando 
la división con una-cuerdecilla de esparto atada a dos o 
más estacas.» P. Díaz Cassou, Compilación de Ordenan- 
zas y Costumbres de la Huerta de Murcia, pág. 29. Ma- 
drid, 1889. 

Cornazo. Golpe dado con el cuerno Cornada. 

Corona. Girasol y su fruto. 

"Entre todas— las flores— ninguna se vuelve al Sol con 
tanta constancia, como la que llamamos Girasol, o Coro- 
na de Rey, la qual no le pierde jamás de vista todo el tiem- 
to que este Planeta resplandece en el Cielo.» P. Luis Igna- 
cio Ce val los, Chrónica de las Religiosas Capuchinas, pá- 
gina 254, Madrid, 1737. 

Coroneja. Juego de muchachos, que consiste en señalar 
en el suelo dos rayas a lo largo, divididas por medio de 
otras que semejan una escalera. En el primer espacio se 
coloca un tiesto o una piedrecita, a la que se le da con el 
pie, avanzando el jugador con una pierna encogida y pro- 
curando que el tejo no pase del siguiente compartimiento. 
Descansa dos veces, y al llegar al último espacio, que es 
de forma circular, gira en derredor del círculo y prosigue 
el juego hasta sacar la pieza por donde hubo de empezar 
la jugada, cuidando de no pisar las rayas que forman las 
divisiones de tal figura. Coxcojilla. 

Corralazo. Casa de un sólo piso, habitada por gente po- 
bre. 

Correlativas. Canto melancólico que entonan los auro- 
ras el día de Jueves Santo. 

«Llaman correlativas, a las coplas de pasión, a ese can- 
to especial de que se deja hablado. Rodolfo Caries, Doce 
murcianos importantes, pág. 37. Murcia, 1878. 

Corrental. Corriente de agua. j| Trago de vino. 

«No se oía el canto de un ave; ellas buscaban los co- 



Murciano 65 

frentales de las acequias y los charcos de los brazales 
para humedecer su plumaje.» J. Martínez Tornel, El Dia- 
rio de Murcia, 15 de Julio de 1879. 
Gorrentilla. Carrera muy corta, para dar impulso al 
cuerpo cuando salta. Correndilla. 

■»:Quien diablos dize, ha de pretender a este hombre, 
porque es imposible alcanzallo? Y aunque tome correnti- 
11a, la vista no rayara en su cabeza» S. J. Polo de Medi- 
na, Hospital de incurables, pág. 239. Zaragoza, 1670. «Se 
tiró una correntiUa ejándose etrás la burra. > P. Díaz 
Cassou, La Literatura Panocha; pág. 41 Madrid, 1895. 
«El CorrentiUa padre y el CorrentiUa hijo, eran basureros; 
con la diferencia de que el hijo lo era por la fuerza, y el 
padre lo era con orgullo» J. Martínez Tornel, El Semana- 
rio Murciano, 3 de Octubre de 1880. 

Que no anden con correntillas, 
precurando repretones, 
faramalla u tremolinas. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y altares!... pág. 82, Madrid, 
1904. 
Correntillero. Que toma carrera o correntiUa. 
Correrse. Asolanarse la mies, 

«Si no se le corren los trigos...» Lope Gisbert, Histo- 
rias, escenas y costumbres murcianas, pág. 499 de la Re- 
vista de España. 
Corvilla. Pequeña hoz que usan los huertanos para segar 
las hierbas y la mies. 

Del agua que sudando es fuerza exprima, 
la frente que está encima, 
mordaces tenacillas, 
son hoces, y corbillas, 
y alegre, o con enojos, 
sirven de guarda polvo a tus dos ojos. 
S. J. Polo de Medina, El buen humor de las Musas, página 
172. Zaragoza, 1670. «Se despegan tirando la boxa con 
las manos o con la corbilla que se lleva para cortar las 



64 Vocabulario 



sogas.» A. de Elgueta. Cartilla de la Agricultura, pág, 1 10. 
Madrid, 1761. 

Siempre que te veo venir, 

con la manta y la corvilla, 

del gustíquio que me da 

me tiemblan las pantorrillas. 

Canc. pop. 

Corvillón. Herramienta para cortar ramas. Hocino. 

«El corvillón es un instrumento de hierro y acero muy 
cortante por la parte recta, y al modo de media luna, con 
su mango de madera para empuñarle; y sirve para escardar 
las Moreras, y otras cosas.» A. de Elgueta, Cartilla de 
Agricultura, pág. 149. Madrid, 1761. 
Corvo. Cúevano grande para transportar en bestias frutas, 
pescados, hortalizas, etc. 

«Ni lo comprar dellos, ni otro para provisión de sus bo- 
degones fuera de la rexa, o corbos donde se venden.» Or- 
denanzas, pág. 101, imp. de Vicente Llofríu. Murcia, 1695. 
«Por entre los corvos de brevas, albaricoques y otras fru- 
tas, andavan unos ropaviejeros.» Javier Fuentes, Murcia 
que se fué, pág. 212. Madrid, 1872. «Al mismo tiempo en- 
traban en el pueblo cargas de hortalizas, frutas y legum- 
bres, unas en sarrias o corvos sobre el lomo de machos 
perezosos o de borricos macilentos...» José Selgas, Nona, 
pág. 142. Madrid, 1883. «Espérese usted, que me estoy 
asomando al corvo.» Rodolfo Caries, El Semanario Mur- 
ciano, núm. 123. 
Coscaletas. El que va a coscaletas camina sobre la es- 
palda de otro, y asido del cuello para no caerse. 

En Aragón, corderetas, cotenas y collecas. En Álava, 
arricotes. 

«Y Antón Funes se subió otra bes al cielo, llevándose 
a su madre a coscaletas.» P. Díaz Cassou, La Literatura 
Panocha, pág. 59. Madrid, 1895. 

Y el salvó herido al teniente, 
llevándolo a coscaletas. 



Murciano 65 

J. Martínez Tornel, Romance murciano, pág. 8. Murcia, 
1893. 
Costillejas. Costillar de cerdo, que suele ponerse en 

adobo. 
Costón. Cada uno de los lados de la rambla, de la ace- 
quia, del río, etc., que sirve de camino de servidumbre. 
Crespillo. Pieza de masa muy delgada y cocida. 
Crespinillo. Planta de hojas ovaladas y pinchosas, que 
se extiende por el suelo. Su fruto, lobulado y amarillento, 
en forma de pina, se usa para combatir, vulgarmente, la 
enfermedad del riñon. 
Crestellado. Pollo con varias filas de picos en su cresta. 
Crilla. Patata. 

<:Este hombre podría hacer de Fuensanta lo que ella se 
merece; y no que Diego, al fin y al cabo, crillas pa comer 
y crillas pa cenar.» J. Martínez Tornel, Fuensanta, pág. 32. 
Murcia, 1908. 

Abre la puerta, María, 
que te trayo el aguilando; 
es una crilla cocía... 
jsopla, que viene quemando!... 

Gane. pop. 

Crio. pr. Ar. Niño. 

La masa y los crios, en verano y en invierno tienen frío. 
Ref. pop. 

Crujir. Castañetear el macho de perdiz. Piñonear. 

Cu. Juego de muchachos, que consiste en esconderse todos 
los que en él toman parte, cada cual donde puede o le 
agrada, quedándose uno sin ocultar, para buscar a los 
otros, que le avisan por medio de esta palabra. 
En Aragón, cucut. 

Cuela. Pronombre relativo. Cual. 

Cualo. Que. 

Cubrecama, pr. Ar. Cubierta que sirve de adorno y 
abrigo. 

Cuca. Oruga de la alfalfa. 



66 Vocabulario 



Cácala. Grajo montano. Pirrihocorax graculus. 

Cucar. Roer. Se aplica a las legumbres secas, especial- 
mente a las habichuelas y a los garbanzos que están pi- 
cados. 

Cucurumillo. Llevar al niño sobre uno de los hombros 
o despatarrado sobre los dos. En Álava, sonsaina. 

Cudiar. Ejecutar con esmero una cosa. Metátesis de cui- 
dar. 

Cudío. Acción de cuidar. Cultivo. 

Cula. Hierba que nace en los terrenos sembrados de trigo, 
a la cual llaman algunos avena loca. Ballueca. 

Culcusido. Zurcido en los agujeros de la ropa. 

Culcuslr. Tapar a fuerza de puntadas los agujeros. Cor- 
cusir. 

Esta palabra la usaron nuestros escritores clásicos lo 
mismo que hoy la usan los pobladores de la Huerta. Que- 
vedo dijo, en la Vida del Buscón: «Cuál para culcusirse 
debajo del brazo, estirándole se hacia...> Obr. cit. pág. 74 
del t. Obras satíricas y festivas. Madrid, 1881. 

Cullparda. Planta que degenera del bretón. Tiene las ho- 
jas más anchas y más basta la pella. 

Cuquíllas. (En). Postura en que las asentaderas descan- 
san en los calcañares. Cuclillas. 

Y er que pillaba una torta. 
se la comía en la cieca, 
en cuquillas, pa no dalle 
un repisco ni a su suegra. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 74. Madrid. 

* CuquIUero. Criado de la hornera, que va a recoger por 
las casas el pan que se ha jde cocer, y lo vuelve después 
de cocido. 

Cuquillo. Variedad de oliva menuda que se emplea gene- 
ralmente en la ensalada de tomate, bacalao, cebolla y hue- 
vo cocido. 

«Estuvo sin ir a consecuencia de una pulmonía que co- 
gió comprando olivas de cuquillo en el porche de Veróni- 



Murciano 67 

cas.» Rodolfo Caries, El Semanario Murciano, 18 de Se- 
tiembre de 1881. 
Curda. Borrachera. (Germanía). 
Currillo. Hombre apuesto. Currutaco. 
Señor bailador currillo, 
baile usté bien a esa dama, 
que si no la baila bien 
saldrá su amante a bailarla. 

Canc. pop. 

Gurruco. Moño pequeño. 
Currinche. Currutaco. 

Custrir. Formar costra, endurecer. 

Cutimaña. Habilidad, sagacidad, astucia. Artimaña. 

«Y se pusieron a hacer la cortaura q'abía dicho aquer 
tío cutimañas.> P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pá- 
gina 141. Madrid, 1887. 

Cutimañero. Hombre astuto y habilidoso. 

Cutiperio. Alboroto. 

Cutriehil. Habitación estrecha. Cochitril. 



OH 



Ghafarreta. Soga de la cual penden los simaleres. 

Ghaladura. Falta de juicio, chifladura. (Germania). 

Ghalanaje. Ocupación del chalán. || Utilidad que al cha- 
lán le reporta su trabajo. 

Chalar. Trastornar el sentido, volverse loco. (Germania), 

Chamba. La bola que no salva la raya, quedándose corta 
en el juego de bolos. 
Mientras rula, no es chamba. Fr. pop. 

Chamelga. Surco para que el sembrado resulte uniforme 
y con relativa anchura. 

Chamelgar. Hacer surcos para que la siembra resulte 
con la mayor igualdad posible. Amelgar. 

Chamizo, pr. Ar. Albergue miserable, de repugnante as- 
pecto. II Casa de mala nota. Lupanar. 

Chamorro. Regordete, rechoncho. 

Chanchamarrancha. Rodeo, pretesto, subterfugio. Se 
usa en plural, casi siempre. 

«Se averiguó que camelando primero a la Maritornes 
que servía a Soledad y poniendo bien los puntos, había 
logrado con sus chanchas marranchas, sus chicoleos y sus 
carantoñas suavizar a la señorita.» R. Serrano Alcázar, 
Política y Literatura, pág. 211. Madrid, 1887. 

Chapa. Capillo a medio hilar, que contiene el gusano 
muerto. i| Paloma de plumaje variado. 

«Chapas son los capullos de poca Seda, muy floxos, que 
al tiempo del desemboxo se apartan por estar muertos los 
Gusanos. También se llaman chapas, o tegidos, o telas, 
aquellos que forman los Gusanos estendidos, sin hacer ca- 



Murciano 69 



pullo.» A. de Elgueta, Cartilla de Agricultura, pág. 148. 
Madrid, 1761. 

Chaparrazo, pr. Ar. Guipe de lluvia, chaparrón. 

Chapina. Concha de cualquier molusco. 

ChapuUar. Meter los pies en el agua. Guachapear. 

Charamita. Instrumento músico. Chirimía. 

«Cruzábanse los gremios, que cada cual su pendón lle- 
vaba, acompañados de los oficiales de su tal oficio, con 
tambDril y charamita.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, 
pág. 332. Madrid, 1872. 

Charamitero. Tañedor de charamita o chirimía. 

Charate. Langosta pequeña. 

Charlotear. Hablar mucho de cosas insustanciales. 

Charloteo. Conversación ligera, de poca importancia. 

Charquero. Charco. 

Charrada. Conversación amistosa, que dura largo rato. 

Charrador. Hablador indiscreto que sólo dice vacieda- 
des. Charlatán. 

Charrana. Ave. Golondrina de Mar. (San Pedro del Pi- 
natar). 

Charranguear. Hablar mucho, charlatanear. 

Charranguero. Hablador insustancial. 
Eres una mujer tonta, 
presumida y charranguera, 
que le das conversación 
a un bancal de tomateras. 

Canc. pop. 

Charrar. pr. Ar. Charlar. 
Chavero. Tacaño, miserable. 

«Propietarios c/Z(3veros y guasones incorregibles.» Ma- 
clas Coque (Andrés Baquero), El Semanario Murciano, 10 
de Julio de 1881. 
Chavo, pr. Ar. Aféresis de ochavo. 

«Yo llevo aquí dos chavos en dos piezas y no entiendo 
más.» Rodolfo Caries, El Semanario Murciano, Junio de 
1880. 



70 Vocabulario 



Me han dicho que no me quieres 
porque no tengo dinero... 
¡y guardo en mi casa un chavo 
metido en un agujero!... 

Gane. pop. 

Chepado. Corcovado, jorobado. 

Cherro. Hijo de toro y vaca que no ha cumplido un año. 
Becerro. 

Der busano sale er pan, 
der busano sale er rento, 
y, hablando conmigo sólido, 
hasta el cochino y er cherro. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albores!. .. pág. 61. Madrid, 
1904. 
Chicarrote. Mozo de gran robustez. 
Chicharra. Pimiento que al arrancarse la mata se cuelga 

con ésta para que se seque. 
Chiche. Carne comestible que se le ofrece a los niños. 
Chichinabo. Nombre despectivo. Persona insignificante. 

Contracción de chicha y nabo. 
Chichipán. Pájaro insectívoro que, con su canto monó- 
tono y frecuente, parece que pronuncia tal palabra. He- 
rrerillo. 
Chicho. Voz con que se espanta al perro. Chucho. 
Soy labrador, y tengo 
tahulla y media, 
y a mi perro le digo: 
¡chicho!, a la hacienda! 

Gane. pop. 

Chigre. Torno prensor de tambor, aplicado generalmente 

a las [irensas de palanca con embarrador. 
Chile. Palabra con que se suele llamar al perro. 
Chillaría. Gritería algarabía. 
Chinchar. Molestar, causar desasosiego. (Álava). 
Chinchorrear. Andar con chismes y cuentos. Chismear. 
Chinchorreo. Acto de chinchorrear. 



Murciano 71 

Ghingarra. Cosa menuda, insignificante, de poco valer. 

Chindo. Que tiene un ojo defectuoso, con mancha en el 
iris. 

Chino. Puerco. Aféresis de cochino. 

Chipichape. Lluvia menuda, llovizna. 

Chipilín. Muy menudo, chiquitín. 

Chiquio. Chico. 

* Chirigaita. Cidra cayote. 

Chirigotear. Bromear, usar de cuchufletas para regocijo 
de quien las oye. 

Chirigoteo. El acto de chirigotear. 

Chirigotero. Bromista, zumbón, alegre. 

Chirrear. Sonar agudamente lo que se frie, lo que se asa, 
etc. Chirriar. 

* Humeaban chirreando todavía cuatro sardinas fritas.» 
P. Diaz Cassou, El Mosaico, núm. 38. Murcia, 18 Julio 
1897. 

Chirrete. Pez muy pequeño, parecido al boquerón. 

A él se refiere Lozano en su Bastitania y Contestania, 
con los nombres de melindrillo y escombro: «Es el más 
apropósito para ser machacado: muy sabroso: se come to- 
do él, o muchos de una vez, sin que embaracen ni las ras- 
pas, ni los insíestinos.» Obr. cit. pág. 326. tomo 2.° 
Luciendo el airoso talle, 
con su sal y su canela, 
y hasta se huele el chirrete 
que frien en las tabernas. 
J. Frutos Baeza ¡Cojines y albares!... pág. 39. Madrid, 1904. 

Chisclío. Timbre de voz muy desagradable. 

Chismorrear. Traer y llevar chismes. Chismear. 

Chismorreo. El acto de chismorrear. 

Chismorrero. Que gusta de chismear. Chismoso. 

Chispado. Bebido, calamocano. 

Chispera. Embriaguez. 

Chitacallando. Proceder con sigilo, calladamente. Chi- 
ticallando. 



72 Vocabulario 



Ghivilicuatro. Persona de poco valer, insignificante. 

Chocante. Ocurrente, gracioso. 

Chocar. Agradar, y, a veces, extrañar. 

Chocho. Parte exterior del órgano genital de la niña, de 

la mujer. 
Choreldo. Palomo que tiene muy grueso y colorado el 

párpado. 
Chorra. Miembro viril. (Germania). 
Chorrador. Hendedura que forma el agua en. la ladera 

del monte. 
Chorrete. Mancha en la pared o el vestido. 
Chota. Persona insolente. Soplón. 
Chuela. Trozo de lima de acero que se usa como eslabón. 

(Cañada de la Cruz). 
Chufletada. Chorro que sale con violencia, cuando se 

estruja un tomate o cualquier objeto que contiene grasa.! 
Chuja. Conjunto de ramas que se cortan al escardar. (Mo- 

ratalla). 
Chumino. Órgano genital de la mujer. 
Chupacharcos. Mujer desaseada, que no se cuida del 

vestido, el cual arrastra por el suelo. 
* Chupalandero. Caracol que se cría en los árboles y 

en las hierbas. 
Asi se registra en el Diccionario de la Real Academia 

Española; pero en la región murciana se le nombra, co- 
múnmente, chupaero, como lo expresa este cantar: 
Caracoles chupaeros, 
va gritando por la calle 
un viejo caracolero. 

Chupazo. pr. Ar. Chupetazo, chupetón. 
Chupetazo. Chupetón. 

Churubito. Lechuguino, petimetre, currutaco, pinturero. 
<Los churubitos, nombre con que designaban de conti- 
nuo a la gente de levita.» Rodolfo Caries, Doce murcianos 
importantes, pág. 41. Murcia, 1878. 



Murciano 73 

Señoras y caballeros, 
huertanicas y huertanos, 
churubitos y panochos, 
escuchadme por un rato. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 77. Murcia, 1880. 
Churra. Acequia. Caserío. 

Hay dos acequias de tal nombre: la denominada nueva, 
toma directame;ite del rio Segura; la otra llamada vieja, se 
deriva de la Acequia Mayor de AIjufía. 

«Otrosí, a las veces las fallan— las garzas— en la laguna 
que está a la puerta de las Menoretas. Otrosí, las falla 
homme a veces en las acequias que están del cabo, et del 
otro de la Villa también contra la Torre de las Labande- 
ras, commo contra Churra, commo contra el Real del 
Pino.» El Principe D. Juan Manuel, Libro de la Caza* 
pág. 109. Madrid, 1879. 

Si vas a Monteagudo 
echa por Churra, 
que es caminico ancho 
sin estrechuras. 

Canc. pop. 

Churretada. Chorretada. 

Churretazo. Chorro de pringue, etc. 
Churrero. De Churra. 
Churripuerca. Mujer desaseada, sucia. 
Chuscarrar. Quemar o tostar ligeramente una cosa. 
Chusmarrar. Chamuscar, socarrar. 

En Extremadura se emplea la palabra chorrascar. 



D 



Daba. Acequia y Heredamiento de tai nombre. 

Damasquino. Variedad de albaricoque que se emplea 
para confitar. 

Danzainero. Entremetido, bullicioso, danzante. 

Datilero. Vendedor de dátiles. 

Dentellón. Cada una de las piezas que, a modo de dien- 
te, lleva el pértigo o lanza de la carreta, y que sirve para 
atar el yugo, por medio de la coyunda. 

Desajenarse. Desembarazarse, excusarse, desajacarse. 

Desanchar. Ensanchar. 

Desanehe. Dilatación, ensanche. 

Desansiado. Decaído, falto de ánimo, entristecido. 

Desansiar. Desalentar. 

Desapartar. Apartar, separar, despartir. 

«Mayormente dende que a poco de casao se desapartó 
de con la mujer.* P. Díaz Cassou, Historias y Leyendas de 
Murcia, pág. 18. Murcia, 1892. 

Desaprensión. Falta de aprensión o de escrúpulo. 

Desaprensivo. Que no tiene aprensión. Poco escrupu- 
loso. 

Desbinzar. Quitarle al pimiento seco la binza, para mo- 
lerlo sin ella. 

* Desborrar. Quitar a ios árboles, y particularmente a 
las moreras pequeñas, los cogollos o tallos que arrojan 
por el tronco, para que no roben fuerza a la guía. 

<Si echan muchos tallos no se le dejará a cada plantón 
más que los tres o quatro que armen mejor; pero en el 
tronco ninguno, procurando desborrarlos de alto a baxo, 



Murciano 75 

por donde es natural brotar muchos. > A. de Elgueta, Car- 
tilla de la Agricultura, pág. 9. Madrid, 1761. 

Desborronar. Desborrar. 

Descabezar. Dormitar. 

Descabezar el sueño significa dormir un poco, general- 
mente después de haber comido. 

DescapuUar. Abrir el capullo de la rosa, del clavel, etc. 

Descomer. Faltar el apetito. 

Descomido. Desganado, falto de apetito. 

Descopar. Despuntar la planta del maiz, quitándole el 
penacho. 

Desembojo. Acto de quitar de las matas los capullos de 
seda. 

<Concluido el desemboxo se le pesa a cada una de las 
desemboxaderas el capullo que ha sacado, pagándoles la 
arroba a razón de siete quartos.> A. de Elgueta, Cartillla 
de la Agricultura, pág. 111. Madrid, 1761. 

Desipela. Inflamación de la piel. Erisipela. 
Desipela que no mata, pela. Ref. pop. 

* Deslechar. Quitara los gusanos de seda la hoja que 
desperdician en las frezas, y asimismo otras inmundicias, 
a fin de que no les dañen. 

«A los cuatro o cinco días de haber comido se tendrá 
cuidado de destecharlos.- A. de Elgueta, Cartilla de la 
Agricultura, pág. 91. Madrid, 1761. 'Para deslechar se 
cubren ¡as larvas con pliegos de papel de estraza perfora- 
dos.» E. López Peñafiel, El Gusano productor de la seda, 
pág. 17. 

* Deslecho. Acción de deslechar. 
Desocupo, pr. Ar. Ociosidad. 
Desoficiado. Sin oficio ni ocupación. Desocupado. 
Desoficiar. Desocupar, estar sin oficio. 
Despellejadura. Roce hecho en la piel. Erosión. 
DesperfoUador. Que desperfolla. 
DesperfoUar. Quitarle a la panocha las perfoUas. 
DesperfoUo. Acto de deshojar las panochas del maiz. 



76 Vocabulario 



Quien se ha de comer el bollo, que haga el desperfollo. 
Ref. pop. «Por si alguno no me entiende, anticipo que el 
desperfollo no es otra cosa que el acto de quitar al maiz 
la envoltura foliáca que cubre la semilla.» Ramón Baquero, 
El Derper folio, art. escrito en Marzo de 1840 y pub. en El 
Semanario Murciano, 3 de Octubre de 1880. «La faena del 
desperfollo, a que alegremente se entrega la gente de la 
huerta en las noches tranquilas de verano.» R. Amador de 
los Ríos, Murcia y Albacete, pág. 298. Barcelona, 1889. 

Desplazar. Hacer pedazos un cuerpo. Despedazar. 

Despicarse. Quebrarse el pico las aves que están en- 
jauladas. 

DespoUizar. Quitar los vastagos o pollizos al tronco. 

* Desronar. Quitar a los árboles las ramitas ruines, para 
que tomen más vigor las otras. 

Desroñar. Desronar. 

«Se limpian de aquellas ramitas o tallos más débiles y 
de poca substancia, para dar más fuerza a los otros (lo que 
se llama desrroñar) y con esto continúan bien armados.> 
A. de Elgueta, Cartilla de la Agricultura, pág. 22. Madrid^ 
1761. 

Destormar. Deshacer los tormos con el mazo, después 
que la tierra se ha soleado bien. 

Diealuego. Equivalente a la frase hasta luego. 

Difuminar. Estregar el papel con el esfumino, para som- 
brear un dibujo. Esfumar. 

Difumino. Esfumino. 

Diñar. Engañar. (Germania). 

Diquelar. Mirar, ver, (Germania). 

Disimulado. Disgustado con otro hasta el extremo de no 
hablarse. 

Dista. Hasta. 

Es habitual en los huertanos el empleo de las siguientes 
frases: dista luego, dista el puño, dista el hueso, en las 
cuales desempeña tal palabra el oficio de la preposición 
hasta. 



Murciano ^ 77 

Dogal. Cabo que sujeta las entenas del barco al palo ma- 
yor, por medio de la palmilla. 

♦ Doncel. Planta perenne, de la familia de las compues- 
tas. Ajenjo. 

Dondorondón. Nombre despectivo que se suele aplicar 
a ciertos personajes. 

Doradilla. Insecto que roe las plantas. 

Dormidor. Insecto que, cuando roe la planta, hace un 
agujero al pie de ella y se adormece dentro de él. 

Dragón. Cometa o milocha grande. 

«En la ciudad se conoce con el nombre de dragones a 
las cometas.» Rodolfo Caries, Doce murcianos importantes, 
pág. 45. Murcia, 1878. 



E 



Eficurtá. Impedimento, dificultad. 

«S ' han enterao ¡no tenga osté eficurtá! de que era osté 
aflegior.> P. Diaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 62. 
Madrid, 1895. 

Embarbador. Agujero que lleva la roda por la parte ba- 
ja del caperol, para suspender el car. 

Embarbetar. Coger, agarrar, forzar. (Moratalla). 

Embastir. Acoplar el rayo en el cubo. 

Emboliear. pr. Ar. Embrollar, enredar. 

Embolieo. Confusión, enredo, mezcla. 

Emboriado. Con borla o niebla. Nublado. 

Emborregarse. Aborregarse. Cubrirse el cielo de nu- 
bes sueltas o cirros. 
Cielo emborregado, tiempo cambiado. Ref. pop. 
♦ A juzgar por cuyo refrán, no parece que, entre nos- 
otros sea el cielo emborregado, señal tan segura de lluvia, 
como los árabes creían. > P. Diaz Cassou, La Huerta de 
Murcia, pág. 81. Madrid, 1887. 

Embuchada. Canto poco sonoro de la perdiz. Reclama- 
da embuchada es la que suele lanzar el reclamo cuando se 
hallan las perdices muy cerca del puesto donde se oculta 
el cazador. 

Empajada, pr. Ar. Paja mezclada con agua y harina de 
cebada, para pienso de las caballerías cuando están enfer- 
mas. 

Emipajarse. Tener suerte, hacer fortuna. 

Empalustrar. Pasar el palustre por el enlucido. 

Empanarse. Espigarse los cereales. 



Murciano 79 

Empantillar. Hacer algo que sorprenda por inesperado. 

Engañar. 
Empenalizar. Agonizar, pensar. 

Es que el busano está malo, 
empenalizao y con tirria. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág. 79. Murcia, 1880. 
Emperchar. Acometer con decisión. 
Emperdízarse. Embelesarse en la caza de la perdiz. 
Emperrunar. Untar con excremento los troncos de los 

árboles, para que el ganado no los muerda. 
Empinf onarse. Aficionarse a la bebida. Emborracharse. 
Empollón. Que estudia la lección y se la aprende de me- 
moria. (Germania). 
Emprenciplar. Empezar, principiar. 
Emprencipío. Comienzo, principio. 
Empreñar, pr. Ar. Mortificar, fastidiar. 
Empreñatlvo. Fastidioso, importuno, molesto. 
Empreño. Engorro, fastidio, molestia. 
El cura y el Alcalde 
me han dao una nota: 
que la cieca y los mozos 
no traigan cola. 
Yo no lo entiendo, 
pero las mozas dicen: 
jVaya un empreño! 

Canc. pop. 

Encanutarse. Ponerse una cosa en forma de canute o 
cañuto, singularmente las plantas gramíneas que no ad- 
quieren su desarrollo completo. 

Encapurucharse. Tocarse con el capurucho. 

EncasuUar. Echarle abono a las plantas, cubriéndolo 
con una ligera capa de tierra, para que absorban la mayor 
cantidad posible de materiasfertilizantes. !| Reflex. Casarse. 
«Esto me redondearía, porque aquí se me va a encasu- 
llar con la primera que le guiñe el ojo.» José Selgas, Nue- 
vas hojas sueltas, pág. 237. Madrid, 1885. 



Vocabulario 



Encelajarse. Cubrirse de celajes. 

Encerrizado. Absorto en el trabajo, lectura, conversa- 
ción o en la lucha. 

Encerrizar. Trabajar, discutir, luchar con ardimiento. 

Encobilarse. Encamarse la caza, singularmente el co- 
nejo. 

Eneofinar. Meter en el cofin los higos secos. 

EneoUar. pr. Ar. Unir a dos caballerías, o más, por me- 
dio de una cuerda atada al cuello. 

EncoUerar. Ponerle a la bestia su collera. 

Enconfitar. Cocer frutas en almíbar. Confitar. 

Encontronazo. Topetazo, encontrón. 
Encorajinarse. Exaltarse mucho, encolerizarse, 
EncorvíUar. Andar inclinado, encorvado, torcido el 
cuerpo. 

«Pero er tio aquer no s'encorbilló, porque era mu des- 
pabilao.» P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 141. 
Madrid, 1887. 

¡Calcula cómo estaría! 
Temblando y encorvillao, 
como diría el tio Juan. 
J. A. Soriano, La política en los Garres, pág. 51. Murcia, 
1892. 
Encovanar. Meter la ropa en el coció para que se cuele. 
Voy a echarus por alante 
lo que encovana mi pecho. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albares!... pág. 1 12. Madrid, 1904. 
EncnquíUarse. Ponerse en cuclillas. Acuclillarse. 
Enchironar. Meter en chirona. Encarcelar. 
Endañarse. Enconarse una herida. 
*Endeñado. Dañado, inflamado. 

Su mujer, que es la tía Juana, 
tiene una pierna endeñá. 
de un grano que le salió. 
y no se pudo curar. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 57. Murcia, 1880. 



Murciano 81 



Endeñarse. Dañarse, inflamarse. 

Endormiscarse. Rendirse ai sueño. 

Enlajado. Ceñido con la faja. Fajado. 

Enfajar. Envolver con la faja. Fajar. 

Enflascar. pr. Ar. Emporcarse los pies o las manos en 

cualquier sustancia blanda y repugnante.' 
Enflascar. Mezclarse en malos negocios, que deshonran. 
Enfreno. Atajadizo que se hace en una acequia que toma 
directamente del rio, para ejecutar obras o limpiar el cau- 
ce. Ataguía. 
Enfurrunchado. Disgustado. 
Enfurruncharse. Enfadarse, enfurruñarse. 
Tu maere está traspunchá 
y no me quiere tu maere, 
y como yo me enfurrunche, 
dé un repullo y me esfarate... 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 66. Madrid 
1904. 
Engalgar. Seguir los galgos a la liebre. Vocear el caza- 
dor o los cazadores llamando a los perros, para que co- 
rran detrás de la liebre. Jalear. 
Engañufa. Engaño artificioso. Engañifa. 
Engañufar. Engañar. 
Engarcilar. Embutir un trozo de madera entre dos tablas 

que se encolan. 
Engarlgolar. Meter el hurón en la ¿ar/g^o/a o huronera. 
Engarronar. Unir, por medio de los tendones, las patas 
de los conejos y de las liebres, para transportar fácilmente 
las piezas que el cazador haya cobrado. Apiolar. 
Engorlitarse. Formar gorlita o vuelta, el hilo. 
Engrillado. Tejido de alambre. 
Enjabelgar. Metátesis de enjalbegar. 

Quitadle ya lo rancio a ese tocino; 
Ese convoy que llega, a la otra venta; 
A enjabelgar de cal;— lo sucio afrenta 
A esos señores;— y a guisar de fino. 



82 Vocabulario 

R. Serrano Alcázar, La Corona de mí tiempo, pág. 67. Ma- 
drid, 1883. 
Enjabonijo. Ropa metida en jabón o dispuesta para la 

jabonadura. 

Abriendo pimientos verdes 
en todo el Esparragal, 
o ayudando enjabonijos, 
y tal vez yendo a espigar. 

J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág 84. Murcia, 1880. 
Enjugascarse. Enfrascarse los niños en el juego, sin 

poner atención en lo que se les enseña. 
Enlagunar. Cubrirse de agua el suelo. 

Este verbo, que tanto se emplea en la región murciana, 

lo usó el P. Pedro Abarca en los Anales históricos de los 

reyes de Aragón. 
Enlejar. Poner objetos de crista! y de loza en la leja. 
Enlajarse. Detenerse e! hurón o el conejo en un recodo 

de la madriguera. Encodillarse. 
Enqulmador. El que con sus palabras malquista a otros. 

Embolismador. 
Enqulmar. Sembrar discordia. Embolismar. 
Enraberar. pr. Ar. Aproximar la parte posterior del carro 

a cualquier sitio, para efectuar la carga o descarga. 
Enrabietarse. Montar en cólera. 
Enrafar. Hacer rafa en un cauce para represar el agua y 

poder efectuar el riego. 
Enrafe. El acto de enrafar. 
*Enraigonar. Embojar con raigón o atocha. 

«Enraigonar es poner en las paredes de la Barraca el 

raygón o atocha, después de armadas las andanas para 

quando suban los Gusanos a hilar.» A. deElgueta, Cartilla 

de Agricultura, pág. 152. Madrid, 1761. 
* Enrastrar. Hacer sarta de los capullos de que se ha de 

sacar la simiente de seda, enhilándolos por un lado, sin 

que penetre todo el casco del capullo. 



Murciano 85 

Enrastrar. Ensartar frutas secas, perlas, botones, cuen- 
tas, etc. 

Enritaeión. Acción y efecto de irritar. Irritación. 

Enritar. Excitar, causar ira. Irritar. 

Enrobinado. Cubierto de herrumbre, lleno de robín, || 
Desmedrado, cacoquimio. 

«Mindango es el que de muchacho contrae relaciones 
amorosas con una muchacha y cumple los cuarenta y ya 
enrobinado, ni se casa.> Rodolfo Caries, Doce murcianos 
importantes, pág. 96. Murcia, 1878. 

Enrobinar. Tomarse de robín. Enmohecen 

Ensebador. Que enseba. 

Ensebonado. Muy gordo. Lleno de sebo. 

Ensebonar. Cubrir de sebo. Engordar mucho. 

Ensiscar. Cubrir con s/scfl la barraca, ij Propagarse las/s- 
ea o carrizo. 

Ensobinado. Que no se aparta de la madre, de la mujer, 
etcétera. 

Ensobinamiento. El acto de ensobinarse. 

Ensobinarse. Vivir apegado a cualquiera. 

Ensoñiscar. Estar medio dormido. 

Entandar. Distribuir las horas de riego entre una comu- 
nidad de regantes. 

Entande. Acto de entandar o hacer parada en una ace- 
quia, para comenzar el riego. 

Entina. Planta submarina, que forma grandes manchas en 
el Mar Menor; de hojas largas y filamentosas, parecidas a 
las del pino, de color pardusco. 

Entinajar. Meter en la tinaja. 

Deja ya San Silvestre entinajado el aceite. Ref. pop. 

Entrapizarse. Cubrirse de polvo la ropa, de modo que 
no pueda limpiarse completamente, a pesar de cepillarla 
con esmero. 

Entriega. Mala voluntad, encono. 

Envacunaeión. Acción y efecto de vacunar. Vacuna- 
ción. 



84 Vocabulario 



Envacunar. Aplicar la vacuna. 

Tienes la cara pintada 
de viruelas que te han dado: 
tu madre tiene la culpa 
por no haberte envacunado. 

Canc. pop. 

Enverdinar. Comer hierba. 

De las perdices que no tienen celo, en años poco abun- 
dantes, suelen decir los cazadores y campesinos, que no 
están enverdinadas. 
Enza. Inclinación, enamoramiento, afición manifiesta. || 
Cimbel, señuelo. 

«Óyese mejor y claro el eco de los vientos, el murmullo 
de las acequias y el canto de las aves nocturnas como le- 
chuzas, morciguillos y buhos que con la enza de chupar 
el aceite de las lámparas de iglesia...» Javier Fuentes, 
Murcia que se fué, pág. 102. Madrid, 1872. 
Venia pa su mujer 
a la enza de retozalla. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág. 87. Murcia, 1880. 
La madre de Fuensantica 
la regaña y sermonea, 
porque ha sabido que el mozo 
va de la moza a la enza. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albures!... pág. 22. Madrid, 
1904. 
Equilicná. Exacto, preciso. 

Con esta palabra se manifiesta el asentimiento del que 
oye a otro exponer cualquier teoría o desarrollar un tema 
Equilicuá es lo mismo que decir: estamos conformes, asi es. 
Ericas. Arrabal. 

«Las pobres mujeres del burdel que hubo en la calle de 
la Acequia, antes y después en la de Aguadores, y última- 
mente en las Ericas.» P. Díaz Cassou, Pasionaria Murcia- 
na, pág. 21. Madrid, 1897. 
Escacharrarse. Quebrarse un cacharro, ¡i Reír con gana. 



Murciano - 85 

Escachuflar. pr. Ar. Aplastar, despachurrar. 
Escagarrizarse. Tener diarrea, ¡i Despropósito mani- 
fiesto. 
Escagarrucíar. Ir de vareta. 
Escalabrar. Herir en la cabeza. Descalabrar. 

Empleó esta palabra, igual que se registra, D. Francisco 
de Qjevedo, en la Vida del Buscón, pág. 7. Madrid, 1904- 
'C Escaldufar. Sacar porción de caldo de la olla que tie- 
ne más del que ha menester. 
Escamón. Receloso, cicatero. 
Escandalear. Causar escándalo. Escandalizar. 
Escandalera. Ruido, tumulto, escándalo. 
EscarcuUar. Inquirir, averiguar. 
♦ Escarcuñar. Escudriñar. 
Escaparrar. pr Ar. Despedir de mal talante a cualquiera. 

De la frase despectiva: ¡A escaparrar monas! 
Escarnamusa. Trozo de madera en la borda, para ama- 
rrar la cuerda. 
Esclafar. Chafar. Metátesis de escalfar. ¡ Estrellar. 
Esdavejlo. Estallido, explosión. 

Muere harto de pimentones, 
de tomates y sardinas, 
pegando un esclavejio 
que ni el olio necesita. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág. 51. Murcia, 1880. 
Escobillar, pr. Ar. Cepillar la ropa. 
Escollar.. Cortar la espiga y dejar la caña, al arrancar la 
mies. 

El que quiera buenas mozas 
que las busque en el Lugar, 
y las verá pitarrosas 
de tanto escollar ceba. 

Canc. pop. 

Escombrar. Dejar la parte mejor del pimiento para mo- 
ler su cascara. 
Escombro. Parte inferior de los pimientos secos. 



86 Vocabulario 



Escodarse. Quedar rendido por el esfuerzo. (Álava). 

Eseorredor. Pequeño cauce de avenamiento, que recibe 
las filtraciones de las tierras de uno o de dos propieta- 
rios. 1 Compuerta para detener o soltar las aguas de un ca- 
nal o acequia. 

«En esta inteligencia hice se pusiese un piquete que to- 
case la superficie del agua, a la entrada del eseorredor de 
herederos en dicho azarbe mayor.» Antonio Elgueta, In- 
forme sobre la repartición de las aguas del Azarbe de la 
Ciudad, que llaman Mayor. Murcia, 9 de Junio de 1921. 
'El procurador de un azarbe o landrona cuidará igualmente 
de que este cauce y las azarbetas y escorredores que ave- 
nan a él, se monden como corresponde a los tiempos seña- 
lados.» Art. 107 de las Ordenanzas para el régimen y go- 
bierno de la Huerta de Murcia, año 1849. <La coronación 
de la Contraparada está a la misma altura que la de ¡a pa- 
rada o presa, y al mismo nivel, ambas, que la solera de los 
escorredores de Felices y los Arcos.» P. Diaz Cassou, La 
Huerta de Murcia, pág. 139. Madrid, 1887. 

Escrecer. Despertar en los niños el deseo de poner cual- 
quier juguete o manjar que se les muestra, no entregándo- 
selo pronto. 

Escribajarse. Que se deshace al partirlo. Resquebrajarse. 

Escrismarse. pr. Ar. Calentarse mucho la cabeza, bus- 
cando la solución de cualquier problema o negocio. || Gol- 
pe muy fuerte en la cabeza. 

EscuUar. pr. Ar. Verter la comida del puchero al plato. 

Escullir. Resbalar. Síncopa de escabullir. 

EscuUón. Resbalón. 

Escullóse. Resbaladizo. 

Escupinajo. Saliva o flema que se escupe. Escupitajo. 

Escurriza. Que se corre. Corrediza. 

Escutípado. Constipado. 

♦Al hermano Melitón qu'estaba escutipao, pero sí hacía 
cama...» P. Díaz Cassou, La Literatura Panocha, Madrid, 
1895. 



Murciano 87 

Esfaconar. Hacer de vientre, después de larga retención. 

Evacuar. 
Esfarar. Resbalar. " 

Er muchacho se esfaró 
y en el agua fué a parar. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y altares!... pág. 96. Madrid, 1904. 
Esfaratar. Deshacer una cosa, desbaratarla. 
Las del moño zorongo 
duermen en catre, 
pa que el moño que llevan 
no se esfarate. 

Canc. pup. 

Esfarate. Descomposición, soltura de vientre, desbarate, 
Esfarón. Resbalón. 
Esfaroso. Resbaladizo. 
Esfarríar. Discurrir mal, desbarrar. 

Hay quien se pone de tres 
colores, cuando el gracioso 
se esjarria en su papel 
y aboca toda la esencia 
en menos de un santiamén. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Altares!. . pág. 34. A'\adrid, 
1904. 
Esfilusar. Aclarar. Desmenuzar bien una cosa. Deshila- 

char. 
Esfisar. Ver desde lejos. Columbrar, divisar. 

«Er viejecico mesmo s' arremaneció allí sin que naide lo 
esfisara antes.' P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pá- 
gina 141. Madrid, 1887. 
Esforrinchar. Reventar de cólera. 
Esflorear, pr. Ar. Elejir lo mejor. 
Esjargolar. Falta de arreglo en el vestir. | Caminar de 

cualquier manera, con abandono. 
Esjinee. lirón o tira del vestido. Desgarrón. 
Esjunzar. Arrancar la juncia de los bancales. 
Eslapizarse. Evadirse, deslizarse con maña. 



88 Vocabulario 



«Y San Pedro s' eslapizó como pudo d' aquel hombre.» 
P. Díaz Cassou, La Literatura Panocha, Madrid, 1895. 
É'smangarrillar. Desvencijar. 

El busano de la sea. 
se esmangarrilla en seguía 
si no se le da to el cudio. 
que el alimal nesecita. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 44, Murcia, 1880. 
Esmoñigarse. Cometer una imprudencia. Barbarizar. 



Los zagales del partió 

que a su vivienda caminan; 

la que no quiere a denguno 

de los mil que se esmoñigan. 

J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 157. Murcia, 1880. 

Esmuir. Varear el olivo para que suelte la aceituna. (Mo- 

ratalla). 
Esmuñir. Correr la mano por las ramas de la olivera pa- 
ra desprender su fruto, o por las de la morera para coger 
sus hojas. 

El que está cogiendo hoja 
y no la sabe esmuñir, • 

los borrones deja ciegos 
y no vuelven a salir. 

Canc. pop. 

Esnunclar. Sacar de su sitio el hueso de la nuca. De- 

nucar. 
Espaletillar. Quebrar una paletilla. 
Espanzorrar. Cortar el vientre. Despanzurrar. 
Y aunque espanzorre a mi hermano 
y le eche al suelo el mondongo... 

M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 21. Murcia, 

1859. 
Esparízar. Quitar los corderos, o cualquiera otra clase 

de crias a su madre. 
Esparragal. Cierto partido de la Huerta. 



Murciano 89 

Esparteñero. Que hace o vende obra de esparto. 

• Los zapateros en la plazuela del Esparto, como los cal- 
ceteros con sus piezas, como así los del oficio de alparga- 
teros, esparteñeros y cordoneros de cáñamo y esparto. > 
Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 208. Madrid, 1872. 
Espatarragado. Muy abierto de piernas. 
Una pata tengo aquí 
y otra tengo en tu tejao... 
¡Ya ves si por tus amores 
me encuentro espatarragao! 

Canc. pop. 

Espatarragarse. Esparrancarse. 
Espavorizarse. Salir al aire para que se despeje el en- 
tendimiento, embotado por el sueño o por el trabajo ex- 
cesivo. 

La gente se espavoriza, 
y se esparrama en las calles 
cuando arremanece er día. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albores!. .. pág. 82. Madrid, 1904. 
Especulizar. Traficar, especular. 
Espejar. Botana grande que se coloca en los agujeros 

del odre, para que no se salga el líquido que contiene. 
Espeluzno. Escalofrío. 

Espertugá. Movimiento brusco, causado poruña impre- 
sión fuerte. 
Espieazar. Inquirir, aclarar, investigar, explicar deteni- 
damente una cosa. Desmenuzar. 

Espicazando su cuerpo los collereros en er parage de 
costumbre.» La Literatura Panocha, pág. 104. Madrid, 
1895. 

Esperfollemos los libros 
y espicacemos la Biblia. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 44. Murcia, 1880. 
Esplayarse. Recrearse, distraerse al aire libre. 

* Volver a salir a esplayarse, y a que lo cenado no les 



90 VOCABÜLflrRIO 

siente mal.» J. Agulló, La Canícula en Murcia, art. pub. en 
El Semanario Murciano, 11 de Setiembre de 1881. 

Espolique. Golpe dado con el talón del que salta, en el 
trasero del que se halla colocado en el juego del pijotón. 

Espolsador. Palo guarnecido de vendos con que se sa- 
cude el polvo a ropas, muebles y paredes. 

«Acompañados de otros también que hacían con ellos 
por delante el papel de espolsadores de sus ropillas y ca- 
pas. > Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 212. Madrid, 
1872. 

Espolsar. Sacudir el polvo con el espolsador. 

Espotismao. Déspota. 

Espotismo. Autoridad absoluta, sin limitación. Despo- 
tismo. 

«Debe V. S. como dueño espotico, y con el derecho 
que tiene para ello, repartir las aguas, a proporción de las 
tierras que riegan y aun quitarlas como reserva a su vo- 
luntad.» Antonio Elgueta, Informe sobre la repartición de 
las aguas del Azarbe de la Ciudad, que llaman Mayor. 

Espúreo. Bastardo, espurio. 

«Por medio de algunos hijos espúreos de la patria que 
se encargaron de su proyecto.» El Chismoso, núm. 24. 
Murcia, 9 de Junio de 1822. 

Esquiladero. Lugar o sitio donde son esquiladas las 
ovejas. 

Estameña, pr. Ar. Paliza, vapuleo. 

* Estante. El que en compañía de otros lleva los pasos en 
las procesiones de Semana Santa. 

Estante. Especie de muleta, en la cual se apoya el paso 
mientras el nazareno descansa. 

«En cualquiera de los pasos encontraréis a aquel naza- 
reno cabo de andas, de robustas y aun atléticas formas, ti- 
po murciano puro, que va delante del paso, airoso, pero 
grave; orgulloso sin afectación, marcando la distancia que 
este ha de recorrer, mediante el golpe aquel que da con el 
estante.» Rodolfo Caries, Doce murcianos importantes, pá- 



Murciano 91 

gina 121. Murcia, 1878. «Tal vez no se vean ni se junten 
en todo el año; pero en el momento de arrimar los hom- 
bros a las varas o a las andas, cuando el estante da su gol- 
pe seco sobre la tarima, allí están todos, todos sin faltar 
uno.» P. Díaz Cassou, Pasionaria Murciana, pág. 126, nú- 
mero 1. Madrid, 1897. 
Estemenera. Pieza de madera en los barcos veleros. 
Esternudar. Estornudar. 

Verbo que se usa mucho en la región murciana, y que 
fué usado por antiguos escritores, como lo denotan los pá- 
rrafos siguientes: «Et si el agua fuere muy espesa, es la 
sennal que non sale agua por las ventanas et esternuda el 
falcón muchas veces. El Príncipe D.Juan Manuel, Libro 
de la Caza, pág. 87 y 88, t. HI de la Bib. Ven. Madrid, 
1879. 

Y vuestra cara ruada 
Y gesto de esternudar 
No puede allí reposar, 
Porque está mal agradada. 
Pedro M. Ximenez de Urrea, Cancionero, pág. 129. Bib. de 
Esc. ar. Zaragoza, 1878. 
Esternudo. Estornudo. 

'Su esternudo es un resplandor de fuego, y sus ojos ber- 
mejean como los arreboles de la mañana.» Fr. Luis de Gra- 
nada, De la Oración y Consideración, t. I, pág. 25. Barce- 
lona, 1859. 
Estil. Mango de madera. Astil. 
Estillarse. Hacerse astillas. 
Estilla, pr. Ar. Astilla. 

Estremí. Estremecimiento causado por cualquier acci- 
dente. 

Una novia que tengo 
tiene estremí, 
calentura, viruela, 
y hasta aristín. 

Canc. pop. 



92 Vocabulario 



Estrocear. Hacer pedazos. Destrozar. 

Estrupieio. Estropicio. 

Estufar. Apartar de sí a cualquiera, por medio de pala- 
bras y gestos que denotan contrariedad, disgusto. 

Estufido. Demostración de disgusto, por medio de la 
cual se pretende alejar a! importuno que molesta. 

Esturrear. Extender las cosas por el suelo. Dispersar, es- 
purrear. 

Esturrirse. Propagarse, extenderse. 

Se esturre en las coliflores 
y se chupa hista en las brevas. 
J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya, pág. 90. Mur- 
cia, 1915. 

Exajenar. Dejar lo que no conviene. Pasar a otro el do- 
minio de una cosa. Enajenar. 

Extenderete. Conjunto de personas o de cosas esparci- 
das por el suelo. 

Extrio. Fruta que se desecha. 



F 



Pacorro. Abreviación familiar de Francisco. 

«Mi Antón está casa Pacorro el Racho, echando una ma- 
lilla. Lope Gisbert, Luz, pág. 9. Madrid. 
Fajero. Vendedor de fajas. 

*Falsío. Relleno hecho con carne, pan, especias y ajos. 
Falluto. Que no tiene grano. Huero. 

Y se las come er cerriche, 
y se enroñan los tomates, 
sale falluto er panizo, 
la arfaría cuca a roales. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albores!... pág. 67. Madrid, 
1904. 
Fanfarria, pr. Ar. Fanfarrón. 
Fangne. Lodo, fango. 
Fantesía. Presunción, orgullo. 

En el Cabezo de Torres 
hay una fuente que mana 
fantesía y poca ropa, 
poco pan y mucha gana. 

Canc. pop. 

Fantesioso. Presumido, vanidoso. 

<Una yegua pa tí, pa que la eches de fantesioso los do- 
mingos. P. Díaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 31, 
Madrid, 1895. 

Los mocicos de hoy en día 
suelen ser muy fantesiosos, 
y no tienen ni pañuelo 
con que sonarse los mocos. 

Canc. pop. 



94 Vocabulario 



Parándola. Adorno del vestido. Volante. 
Llevas delantal blanco, 

con tarándola, 
¡y el puchero en la lumbre 

con agua sola! 

r.anc. pop. 

Farfullero. Trapalón, embustero, farfullador. 
Fljona. Persona que mira con descaro; que fija en algo su 
atención con insistencia. 

Hay quien piensa que te quiero 
porque te miro y me rio... 
¡y es que soy algo fijona, 
y tú no lo has comprendió!... 

Canc. pop. 

Filar. Ver, mirar. 

Fileta. Viga. Hierro que sirve de sostén a la cubierta del 

piso. 
Fincarse. Adquirir hacienda o finca. 
Flamarada. Llamarada. 
Florear. Elegir lo mejor. 
Floreta. Flor blanca, casi inodora, de cierta planta que 

nace en los huertos, y más en los bancales de patatas. 
Folla. Agrado, simpatía, sombra. 

Del que es poco simpático suele decirse que tiene muy 

mala folla. 
Fóllega. Excremento de la caza menor. Freza. , Rastro de 

la caza. Tresna. 
Forcear. Hacer fuerza. Forcejear. 
Forceo. Acción y efecto de forcear. Forcejeo. 
Forrascar. Follaje excesivo. Espesura. 
Forrinche. Coraje, berrinche. 
'I' Fosca. Bosque o selva enmarañada. 
Foscarral. Espesura. 
Fosque. Bosque. 
Fostachón. Bollo pequeño. Mostachón. 



Murciano 95 

Tercero Si arguna máscara 
de esas que llevan ccstiquias 
con rollos y fostachones, 
anises u pelaillas. . 
J. Frutos Bacza, ¡Cajines y Altares!... pág 129. Madrid, 
1904. 
Fotinchado. Que padece de hinchazón. 

Se dice también botinchado. 
Prégala. Poso del vino, que queda en la vasija al trase- 
garlo. 
Frecero. Sitio donde depone la caza. 
Fregaza. Conjunto de platos, copas, pucheros, que han 

de fregarse. 
Fregotear. Fregar con poco cuidado. 
Fresquilla. Fruto muy parecido al melocotón. 
Fresquillero. Árbol productor de la fresquilla. 
Fronco. Cabo grueso que, asegurado por un extremo en 
la verga, sirve para hacer grandes esfuerzos. (San Pedro 
del Pinatar). 
Fugada. Cosa repentina y pasajera. 
Fulero, pr. Ar. Lo que no es de recibo. 
Furufalla. Enredo, fruslería, cosa insustancial. Faramalla. 
Futraque. Levita, gabán, chaqueta larga. 



G 



Gaehamiga. Harina de maiz o de trigo, disuelta en agua 
y frita en la sartén con poco aceite. 
Se usa en plural, casi siempre. 

«Y diciendo y haciendo, la tia Pepela había hecho una 
güeña sartená e gachasmigas ruleras.> P. Diaz Cassou, La 
Literatura Panocha, pág. 35. Madrid, 1895. 
Gachasmigas ruleras, 

pan de centeno; 

en llenando la panza 

tuico está bueno. 

Canc. pop. 

Gafarrón. pr. Ar. Ave canora, muy parecida al pardillo. 
Y desde el cherro al cochino, 
der buitre a la cabernera, 
y der probé gafarrón 
hista la perputa temida .. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 88. Madrid, 
1904. 
Gaitera. Caballería remolona para el trabajo. 
Galapatero. Caracol grande, de color oscuro. 
Un caracol serrano 
ronda mi puerta, 
y otro galapatero 
me lleva muerta. 

Gane. pop. 

Galipota. Enfermedad venérea. 

Galipotazo. Aumentativo de galipota, que pasa a ser 
masculino. 



Murciano 97 

Galopada. Acción de galopo. Galopinada. 
Galopesea. Trapacería, galopinada. 
Y lluego le salen caras 
las galopescas que apriende. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albores!., pág. 118. Madrid, 
1904. 
Galúa. Mújol pequeño. 
Galupa. Cabra blanca, de pelo basto y largo. 
Galupe. Mújol de mayor tamaño que la galúa. 
Gallardo. Compuerta. 

Gállete. Beber a chorro, sin que los labios toquen el botijo. 
Gallíno. Gallo que no tiene plumas largas, de las que 
cuelgan junto a la cola, y que son prolongación de su 
capa. 
Gamba. Pez, aladroque. 
Gamblo. Ligero veloz. 

De la frase corre más que un gambio. 
Y cobrando nuevos brios 
caminaba como un gambio, 
sin sentir calor ni frió. 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 162. Mun 
cia, 1859. 
Gamburrino. Pájaro imaginario. 

Suele decirse en tono de chanza: vamos a cazar gambu- 
rrinos. 
Gambusina. Variedad de pera. 

Las hay de este nombre, de agua, del buen cristiano, 
bergamota, real, etc. 
Gandumba. Hombre negligente, gandul. 
Gañafada. Golpe dado con la garra. Arañazo. 
Quisiera ser gato negro 
y por tu ventana entrar, 
y darte dos mil abrazos, 
y a tu madre... gañafás. 

Canc. pop. 

7 



98 Vocabulario 



Garapada. Porción de granos, etc., contenida en ambas 

manos. 
Garbao. Tamaño de la garba o del haz de mies. 
Garcear. Retorcer. 

Se aplica a la madera, con especialidad a las tablas que 
comienzan a retorcerse. 
Garigola. Especie de cajita redonda que lleva el caza- 
dor pendiente del hombro, en la cual va metido el hurón. 
Huronera. 

* Vaya, mozo; deja esa garigola, y ten todo el edificio por 
prisión.» j. Frutos Baeza, El Ciudadano Fortün, pág. 254. 
Murcia, 1909. 
Garlito. Que tiene un solo testículo. Ciclan. 
Garrampón. Ente imaginario que sirve para atemorizar 

a los niños. 
Garranchazo. Señal que deja en la piel o en la ropa el 

garrancho. 
Garraspera, pr. Ar. Aspereza en la garganta. 
O promoviera estornúos 
y garrasperas malinas. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albures!... pág. 128. Madrid, 
1909. 
Garres. Cierto partido de la Huerta y pueblo situado a la 

parte meridional del Valle. 
Garrofero. Árbol productor de la garrofa. Algarrobo. 
Garrotera. Cada uno de los balaustres de hierro, que 
forman parte del adral del carro, de la tartana, etc. |i Cor- 
del con espiga de madera en medio de sus cabos, que sir- 
ve para oprimir y sujetar fuertemente. 

Pero abora ¿pa qué sirve? 
¿Pa ir con el molicipal 
echando la garrotera 
hoy a Faco, maná a Juan? 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Altares!... pág. 72. Madrid, 
1904. 
♦ Gaveta. Anillo de hierro, o lazo de cuerda, que hay en 



Murciano 9f 

las paredes de las barracas de los gusanos de seda para 
asegurar los zarzos. 

« Asimismo se ponen los lazos para las gavetas, tres a ca- 
da zarzo.» Antonio de Elgueta, Cartilla de la Agricultura, 
pág. 42. Madrid, 1761. 

Gavetada. Porción de barrilla que se transportaba en los 
simaleres, desde el montón hasta el hoyo donde la que- 
maban. 

Gavilanejo. Ave rapaz. Halcón. 

Gavinote. Ave. Gaviota grande. 

Gaya. Cayada. 

Gayao. Cayado. 

Gelepa. Cosa insignificante. 

Como de aquí no has salió 
no entiendes una gelepa. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 24. Murcia, 1859. 

Gemequear. Sollozar, gemir. 

Gemequeo. Acción y efecto de gemequear. Gemido. 

Genovisca. Variedad de manzana. (Lorca). 

<La que llaman Genovisca, excede a todas en la estima- 
ción, por lo saludable de ella, por la fragancia de su olor, y 
gusto especial, de un agrito delicioso para el paladar.» 
Fr. Pedro Moróte, Antigüedades de Lorca, pág. 260. Mur- 
cia, 1741. 

Gílaíla. Cancioncilla, retahila. 

Gilandario. Caserío de gente pendenciera, chismosa, 
mal educada. 

Gitanilla. Geranio trepador. 

Glea. Arcilla, greda. 

Gobén. Palo que sujeta los adrales por la zaguera del carro. 

Golisma. Goloso. || Escudriñador. 

Golismear. Buscar o comer golosinas. Golosinear. || 
Averiguar, escudriñar, oliscar. 

Golismoso. Averiguador. l{ Goloso. 

Golpeteador. Que golpea. Golpeador. 

Golpetear. Dar golpes. Golpear. 



100 Vocabulario 

Gollizno. Angostura, gollizo. 

Esta palabra, que es de uso muy frecuente en el campo 
de Murcia, figura en el Vocabulario de refranes del maes- 
tro Gonzalo Correas. «El gollizno es un estrecho de un 
arroyo que hallan, o hacen, unas peñas y pasa el agua co- 
mo por gollete o gaznate.» Obr. cit. pág. 111. Madrid, 
1906. 

Gomioso. Voraz, ambicioso. 

Gomítar. Arrojar con violencia por la boca. Vomitar. 
-=Y como el oyese el clamor de la muerte de su hermano, 
rompiéronse le las entrañas después q lo supo, y gomi- 
to mucha sangre.» Diego Rodríguez de Almela, Valerio de 
las Historias Escolásticas de España, folios 19 y 20. Ma- 
drid, 1568. 

Gómito. Acción de vomitar y lo que se vomita. Vómito. 

Gomitona. Vómito grande. Vomitona. 

Gorgo. Remolino que forman las aguas. 

Gorgotón. Salida impetuosa del agua. Borbollón. 

Gorlita. Vuelta del hilo al enroscarse la hebra. 

Gramante. Hilo de cáñamo. Bramante. 

Grandaria. Tamaño, corpulencia, grandor. 

Granuja. Erupción de pequeños granos. 

Granujería. Reunión de granujas. Conjunto de granuja- 
das. 

Grifarse. Encresparse, erizarse, engrifarse. 

Grillera, pr. Ar. Confusión de voces. 

Grillón. pr. Ar. Tallo que arrojan las semillas cuando se 
humedecen. 

Gríngola. Caballería endeble. 

Guagüero. Que vive sin trabajar, a costa de unos y de 
otros. Gorrón. 

Guaimón. Cochinillo que mama. |{ Niño llorón. 

Guajerro. Conducto desde la faringe al estómago. Esó- 
fago. 

Blas, mira bien lo que ices, 
que te se van como rueas; 



Murciano 101 

yo tengo el guajerro estrecho 
y tan gordas no me cuelan. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág.27. Murcia, 1859. 
Guapura. Guapeza, hermosura. 
Guarañero. Mozo encargado de aproximar el garañón a 

las burras y a las yeguas. 
Guaraño. Semental, garañón. 

Guardabarro. Especie de aleta que llevan algunos ca- 
rruajes, a cada lado, para evitar las salpicaduras del lodo. 
Guardianía. Ocupación del guarda. Guardería. 
Gtteno. Bueno. 

Pos amén de ser tan malo, 
tiene un remate mu güeno. 
J. A. Soriano, Ca presona pa su ese... Escena I. Murcia, 
1892. 

Y la monjiquia era como un sol, y güeña dista er tué- 
tano.» P. Diaz Cassou, Historias y Leyenda de Murcia, pá- 
gina 19. Murcia, 1892. 
Güerfano. Huérfano. 

<Oía por si mismo los pleitos, hacía justicia, amparaba 
güerfanos, socorría a los pobres.» Diego de Saavedra Fa- 
jardo, Empresa LIX. 
Guerrero. Pájaro insectívoro. Herrerillo. Paras cerúleos. 
Guilladura. Monomanía (Álava). 
Guillarse. Perder el juicio, volverse loco. || Escabullirse. 

(Álava). 
Guinea. Alboroto, riña. 

Tengo gana de reñir, 
y de reñir tengo gana, 
de mover una guinea 
y matar a una gitana. 

Canc. pop. 

GuipeOj. El acto de guipar o ver. 

Guirres. (Hacer). No entrar en clase. Holgar los estudian- 
tes; hacer novillos. 
Guiscar. Aguijonar, incitar, avivar, enguizgar. 



102 Vocabulario 



Porque Eva estaba guiscándole 
dezaga de la culebra 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Altares!... pág. 86. Madrid, 
1904. 
ttuisopo. pr. Ar. Hisopo. 

«S' arremangó los abitos y sacó unguisopiquio d'agua 
bendita.» P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 255. 
Madrid, 1888. 
Güisque. Aguijón de la avispa y de la abeja. Acicate. 
«Enjambre de Abril, pa mi; el de Mayo, pa mi hermano; 
el de Junio, pa ninguno; y el de julio trae dos güisques en 
el culo. Ref. pop. 

Porque es cosa del demonio 
que tó lo endeña y regüerve, 
y va como las avispas 
a ver ande er güisque mete. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Altares!... pág. 118. Madrid, 
1904. 



H 



Hacho. Especie de pulpitillo donde se coloca el reclamo 
de perdiz, para que cante y atraiga con su voz a las cam- 
pesinas, en la época del celo. 

Hachonero. Que alumbra con el hachón. 

Haldar. Ramaje que llega hasta cerca del suelo. 

Hale, interjección para meter prisa. ¡Hala! 

Hartizo. Saciado, harto de comida, etc,. 

Hebrear. Castigar con fuerza, ¡i Sufrir gran quebranto en 
cualquier negocio. 

* Helor. Frío intenso y penetrante. 
Heredamiento. Conjunto de hacendados cuyas tierras 

toman el agua para su riego de un mismo cauce. 

<Este Ayuntamiento, como legítimo Administrador de las 
aguas, en fuerza del R. P. del señor Rey D. Alfonso, y a 
quien han reconocido por tal los heredados, y al que han 
recurrido en los casos que se les ofreció de agravio o me- 
jor economía del heredamiento.» Sesión Municipal de 19 
de Agosto de 1730.» Las Ordenanzas de 1849 crearon el 
Consejo de Hombres Buenos, compuesto de siete jueces de 
hecho, cinco de la clase de Procuradores y dos de la de 
Veedores de Heredamientos.» P. Díaz Casson, La Huerta 
de Murcia, pág. 210. Madrid, 1887. 
Hlguín. Trompo muy pequeño. 

♦ Hijuela. Cuerda a modo de las de guitarra, que se hace 
del ventrículo del gusano de seda, y sirve a los pescado- 
res para asegurar el anzuelo. 

«Tomando un gusano, abriéndolo y estirándolo con los 
dedos, se ve, que los ventrículos del deposito de la Seda 



104 Vocabulario 



(que son el material de la hijuela) se estienden, y alargan 
formando una hebra fuerte de la longitud de dos o tres pal- 
mos, que es la dicha hijuela.» Antonio de Elgueta, Cartilla 
de la Agricultura, pág. 132. Madrid, 1761. 
Pepe es más rico y se mete 
hasta a tratante de hijuela, 
y Ana, la ejemplar esposa, 
no cabe de satisfecha. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 27. Murcia, 1893, 
Hijuelera. Que saca el ventrículo del gusano de seda. H 
La que lo afina y prepara para su empleo. 
Dame, hijuelera graciosa, 
seis hebras de fina hijuela, 
para encordar mi guitarra 
y acompañarme con ellas. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores! .. pág. 168. Madrid 
1761. 
Hijuelista. Que trabaja y pule la hijuela. 
Hocete. Herramienta para escardar árboles. Hocino. 
«El hocete es un instrumento cortante curbo^a modo de 
nabaja, que sirve en este Arte.» Antonio de Elgueta, Car- 
tillo de Agricultura, pág. 168. Madrid, 1761. 
Hogaril. Hogar, fogón. 
Hojaldra. Hoja de masa muy delgada. Hojaldre. 

«La harina que así sacaren, la buelvan a cerner con ce- 
dazos floreados espesos, de tal manera que tan solamente 
quede la flor de la harina, de la qual hayan de hazer, y ha- 
gan la ojaldra con que se cubre el pastel.» Ordenanzas, 
imp, de Vicente Llofriu, pág. 96. Murcia, 1695. 
Hormigón. Hormiga grande. 
Hormigonero. Hormiguero. j| Pájaro que se come las 

hormigas. 
Hormiguilla. Carie de los huesos de la boca. 

♦A su boca le avian birlado los años todos los dientes y 
solo le quedava un colmillo, que con su ormiguilla estava 
enfadando a otro diente, quel tenía junto a sí; y harto ha- 



Murciano 106 

zía el pobre de sacar la cabeza a la calle, por no sufrir el 
mal olor.> S. J. Polo de Medina, hospital de incurables, pá- 
gina 238. Zaragoza, 1670. 
Horón. Sitio donde se guarda el trigo en las casas de la 
Huerta. !| Ruedo de pleita para contener grano. 

Estése el trigo en el horón, limpio y sin corcón, que no 
le faltará comprador. Ref. pop. «Ocupó el centro de la me- 
sa una fuente como un horón, llena de fritada de higado, 
ríñones y asadura.» R. Serrano Alcázar, Política y Litera- 
tara, pág. 232. Madrid, 1887. 

Más quisiá yo, zagala, 

dormir contigo, 
que tener dos horones 
llenos de trigo; 
y alluego impués 
más quisiá los horones 
que la mujer. 

Canc. pop. 

Horquetero. Que hace las horquetas y las vende en los 
mercados. 

Horre. (En). De lo que está sin clasificar, ni contado ni 
medido, se suele decir que está en horre. Equivalente a 
granel. 

Hortalicero. El que vende hortalizas, ofreciéndolas de 
casa en casa. !! El que toma en subarriendo tierras para cul- 
tivo de hortaliza, obligándose a cesar en su explotación 
cuando se agota el esquilmo. 



Ijada. Vara larga, con purrta de hierro, que se usa para ex- 
citar al ganado vacuno. Aguijada. 
Ijón. Golpe dado con el nudillo del mayor, particularmen- 
te en la ijada. 
Ijonazo. Aumentativo de ijón. 

A una burra que tenía, 
muy buena para el trabajo, 
le arrimaba tal paliza 
de golpes y de hijonazos. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 16. Murcia, 1893. 
Impués. Adverbio de tiempo. Después. 
En fin, iba tan güen mozo 
que al mirallo se aconsuelan, 
impués llegó a un mostraor 
onde había más de cien velas. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 32. Murcia, 1859. 
«Anoche se habló mucho impués que te fuistes.» J. Marín 
Baldo, Fuensantica, ep. nov. pub. en El Semanario Mar- 
ciano. <Han ido los unos impués que los otros, perdiendo 
el habla.' P. Díaz Cassou, Pasionaria Murciana, pág. 231. 
Madrid, 1897. 
Incia. Hacia. 

«Y como yo soy de Churra, que está incia Montagú.» 
P. Díaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 29. Madrid, 
1895. 
Incomodo. Molestia, disgusto. 
Inconcordia. Disconformidad, discordia. 
Levante viene con boria, 



Murciano 107 

y el tiempo está de llover, 
no faltarán inconcordias 
donde no haya que comer. 

Canc. pop. 

Incordíoso. Enfadoso, molesto, importuno. 
Inchinias. Cabos que sirven para amarrar el car a las en- 
tenas de los barcos pequeños. 
Inda. Hasta. ¡| Desde. 

En la huerta de Murcia es muy característico de sus po- 
bladores decir: Inda lluego, dista lluego, diquia lluego. 

«Las golondriniquias perdieron er canto inda intonces.» 
P. Díaz Cassou, Pasionaria Marciana, pág. 234. Madrid, 
1897. 

Que me se alegra inda el alma 
de acordarme cuando jueron 
tos los hombres del partió 
a Murcia pa hablar del riego. 
J. A. Soriano, Ca presona pa su ese... Escena I. Murcia, 
1892. 
Inde. Desde. 

Indilugencias. Indulgencias. 
Indino, pr. Ar. Travieso. 

Infantino. Niño que canta en el coro de la Catedral. 
«Al colegio de infantinos de San Leandro, aun al mismo 
seminario conciliar de San Fulgencio.» P. Diaz Cassou, 
Serie de los Obispos de Cartagena, pág. 7. Madrid, 1895. 
tSe ve mal, porque tiene poca luz, y en dicha capilla no se 
da ya culto: está destinada a vestuario de los infantinos.» 
Andrés Saquero, Los Profesores Murcianos de Bellas Ar- 
tes, pág. 30. Murcia, 1913. 
Entrecortado 
la voz levanta 
un Racionero 
con pluvial capa, 
el Cabildo las preces entona. 
Los infantinos la Salve cantan. 



108 Vocabulario 



Gozos de Ntra. Sra. de la Fuensanta, de autor anónimo. Mú- 
sica de D. Máximo Ximénez. 
Infiernillo. Aparato que se emplea para calentar leche, 

caldo, sustancia, etc. 
Ingiierto. Pienso que se compone de paja y alfalfa re- 
cortada. 

Dile a mi madre que osequie 
a mi burra con papillas, 
ar cherro con un ingiierto 
y, ya puesta, a la cochina... 
J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya pág. 120. 
Murcia, 1915. 
Inronia. Intención, índole. 



Jabado. De pluma de dos o tres colores, en figura de es- 
camas. 

Jabegón. Tejido grande de esparto, en figura redonda 
para contener carbón. 

♦ Ordenamos, y mandamos, que no se pueda comprar 
carbón para tomarlo a revender por arrovas, o javegones, 
sopeña del carbón perdido, y de mil maravedís.» Ordenan- 
zas, pág. 136. imp. de Vicente Llofriu, Murcia, 1695. 

Jaca. Gallo de pelea. 

Jalandro. Vestido hecho jirones. 

Jalar. Comer con gran apetito. Manducar. 

Jaluza. Hambre, gazuza. 

Jamancla. Cosa comestible. Apetito. 

Jamanza. Zurra, paliza. 

A ellos si que una jamanza 
les habla de sacudir. 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 142. Mur- 
cia, 1859. 

Jambo. Taimado, astuto. (Germania). 

* Jametería. Zalamería. 

Jamoñera. Persona que se vale de halagos o de lágri- 
mas, según le conviene, para lograr lo que desea. Gazmo- 
ñera. 

Jamoñería. Caricia. Gazmoñería. 

Jampón. Robusto, guapo, elegante. 

Pa escobas buenas, La Raya; 
pa calenturas, el Rahal, 



lio Vocabulario 

y pa muchachas jamponas 
Algezares y el Lugar. 

Citnc. pop. 

Jarapa. Telón. 

Cuando el público se impacienta porque la representa- 
ción de la obra se retrasa, los espectadores que ocupan la 
entrada general, suelen decir: ¡arriba la jarapa! 
Jarea. Unión de dos brevas muy maduras que, después 
de abiertas y puestas al sol, se juntan y forman un solo 
cuerpo. (Campo de Molina). 
Jaricar. Distribuir el riego, proporcionalmeníe, entre los 

regantes de una acequia. (Lorca). 
Jaropero. Aficionado a los jaropes. 
Jarpa. Hambre, carpanta. 

Jarrero. Sitio donde se ponen las jarras con agua. 
Mariapepa, echa otra raja. 
De tanto mirar pa er cielo 
me se ha puesto er colodrillo 
como er gancho der jarrero. 
J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya. pág. 99, Mur- 
cia, 1915. 

A las dos de la mañana, 
de la mañana sería, 
bebí agua en tu jarrero 
porque tenía sequía. 

Gane. pop. 

Jatibí. Variedad de uva, de hollejo duro. 

Jaulero. Especie de repisa de madera, para la colocación 
de varias jaulas con reclamos de perdiz. Por antonoma- 
sia, conjunto de reclamos. 

Javera. Peinado que cubre las sienes del hombre. Tufo. 

Jesús. Crucifijo que suele anteponerse al abecedario, en 
las cartillas que usan los niños para aprender a leer. El abe- 
cedario mismo. 

A él se refirió Cervantes en el Capítulo XLII de la 2.^ 
parte de su obra imperecedera: «Letras, respondió Sancho, 



. Murciano 111 

pocas tengo, porque aún no sé el A. B. C; pero bástame 
tener el Chrístus en la memoria para ser buen goberna- 
dor.» Y el Maestro Gonzalo Correas dijo: *qe los niños co- 
mienzen a Leer i escrivir por ella en las escuelas, i qe esta 
comienze por el Cristos, i letras, i beabaes.» Arte grande 
de la Lengua Castellana, compuesto en 1626, pág. 10. Pri- 
mera edición, numerada. Madrid, 1903. Ejemplar núm. 11. 
Jetazo, pr. Ar. Golpe dado con el puño, en la cara de 

otro. Mojicón. 
Jiñar. Ventosear, descargar el vientre. 
Jiro. Gallo de plumaje dorado por la capa. 
Joder. Fastidiar, molestar, cohabitar. 

Las mujeres, cuando paren, 
se acuerdan de San Ramón, 
y no se acuerdan del Santo 
cuando las... toca el varón. 

Canc. pop. 

Jodido. Fastidiado, molesto, cojijoso. 

Jollín, pr. Ar. Bulla, jaleo, escándalo. 

Jongo. Pachorra. 

Jopo. Penacho de la caña verde. || Hopo de la raposa. 

Jorel. Pescado, jurel. 

«Abunda el Jorel, mayor que Sardina, y bueno para sal- 
sas y caldos.» Juan Lozano, Bastítaniay Contestania, t. II, 
pág. 322. Murcia, 1794. 
Juagarzal. Sitio poblado de jaguarzo. 
Juagarzo. Jaguarzo. 
Juanele. Diminutivo de Juan. 
Judía, pr. Ar. Ave fría. 
Jugiiesca. pr. Ar. Juego bullicioso. 
Juma. Hoja del pino. Pinocha. 
Juncero. Bancal que cría junza, o juncia. 

Bancal juncero, es bancal pimontonero. Ref. pop. 
Junema. Interjección irónica. 
Juntamento.lReunión^de herederos asociados. 

Puede ser partigular o general, según afecte a todo el re- 



112 Vocabulario 



gadio murciano, o a una parte de él. Ayuntamiento. 

«Juntamento es la reunión de los hacendados o sus re- 
presentantes de toda la huerta o de un lado de ella, o de 
alguna o algunas de las acequias o azarbes, convocados y 
presididos por el presidente del Ayuntamiento de la capi- 
tal o por quien delegue. En el primer caso se llama junta- 
mento general; en el segundo, juntamento general del la- 
do del Norte o del Mediodía, y en el tercero juntamento 
particular.» Ordenanzas de la Huerta, art. 127. Murcia, 
1849. «Pregonaban los moros la reunión de sus juntamen- 
tos, y en el día y hora de su celebración los anunciaban 
al ronco toque de la caracola, que se hacía sonar a lo lar- 
go de la acequia, sobre cuyo quixero había de celebrarse 
la reunión.» P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, página 
220. Madrid, 1887. 
Junza. Juncia. 

A tirarme a los quijeros 

y hartarme de comer junza. 
J. Martínez Torneí, Rom. pop. mure. pág. 162. Murcia, 1880. 
Yo te aumentaré la sea, 

le daré a la junza mate, 

la cieca y er partior 

se quearán como er jaspe. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajinesy Albores! .. pág. 68. Madrid, 1904- 



Laberiento. Confusión, algarada, enredo, laberinto. 

Labraduría. Lo referente al labrador, o al cultivo de la 
tierra. 

'Para recolección de sus granos, y de más convenien- 
cias para sus dueños y gente de labraduría. » Fr. Pedro Mo- 
róte, Antigüedad y Blasones de la Ciudad de Lorca, pági- 
na 57. Murcia, 1741. 

Ladrillera. Ladrillal. 

Láguena. Tierra con que se cubre la parte descubierta de 
la casa o terrado.— También se le llama tierra roya. 

«Hay otro yacimiento de pizarras magnesianas, descom- 
puestas y convertidas en láguenas que se explota desde 
tiempo inmemorial. > P. Diaz Cassor, La Huerta de Murcia, 
pág. 17. Madrid, 1887. 

Lameculos. Adulador, lisonjero que se vale de todos los 
medios para conseguir lo que ambiciona. 

Lampayo. Porción de terreno. 

Landreado. Capillo que contiene seco el gusano que lo 
formó. 

«A más de esta circunstancia es necesario que el Gusa- 
no de adentro no esté muerto ni landreado, lo qual se co- 
noce meneando el capullo a un lado y otro.> A. de Elgue- 
ta. Cartilla de la Agricultura, pág. 113. Madrid, 1761. 

Landrona. Cauce mayor de avenamiento, adonde van a 
parar las aguas de las azarbetas. 

'Haciendo que siga la Landrona (que llaman de Gil) 
hasta la vereda de la Cueva, que está más honda que el 
Azarbe mayor, y viertan en ella los escorredores de éstos 

8 



114 Vocabulario 

interesados, a reserva de la acequia, o cola de Casillas, 
que debe entrar siempre en el Azarbe mayor, cruzando la 
Landrona sobre canal.» Antonio de Elgueta Vigil, Informe 
sobre la repartición de las aguas del Azarbe de la Ciudad, 
que llaman Mayor. Murcia, 9 de Junio de 1721. ^Los cau- 
ces de aguas muertas son los escorredores, las azarbetas 
y los azarbes o landronas. Los escorredores reciben los 
avenamientos de uno o de dos herederos; las azarbetas los 
de tres o más herederos y los azarbes o landronas son los 
cauces en que se reúnen dos o más azarbetas.» Ordenan- 
zas de la Huerta, Art. 38. Murcia, 1849. «Cerca ya, al sal- 
tar una regadera de las que toman aguas de la landrona de 
Lucas. • J. Marín Baldo, Fuensantica, ep. nov. pub. en El 
Semanario Murciano. 

Langiiesa. Flaca. 

Laudina. Paloma campestre, que se alimenta fuera del pa- 
lomar. 

En el volumen I de la Biblioteca Venatoria— nota 3 de la 
Introducción, pág 143 -, se citan las siguientes: <Orde- 
nanzas, e instrucción para el buen régimen de la suelta de 
palomas laudinas, restablecida por la nueva Sociedad de 
Apassionados de esta muy Noble y muy Leal ciudad de 
Murcia, assignada desde primero de Octubre, hasta último 
de mayo de cada año. Con licencia. En Murcia, por Pheli- 
pe Diaz, impresor de la Ciudad y del Santo Oficio de la 
Inquisición: vive en el Plano de San Francisco.— Un volu- 
men en 8.°, de 51 páginas.»— El recopilador, a pesar de 
cuantas investigaciones hizo para hallar las referidas Or- 
denanzas, no hubo de lograr su intento; pero reconoce la 
autenticidad de la cita que consta en el trabajo del señor 
Gutiérrez de la Vega. 

Eres paloma laudina 
que estás en el palomar, 
y yo, como soy palomo, 
no paro de zurear. 

Gane. pop. 



Murciano 115 

Lavija. Especie de cuña de hierro, que se introduce en la 
punta del eje, para evitar que se salga la rueda. Hierro 
que sirve para apretar la tuerca en las prensas de vino y 
aceite, movidas a brazo. Aféresis de clavija. 
En Álava, sabija. 
Lavijero. Agujero en el cual se introduce la lavija. Clavi- 
jero. 
En Álava, sabijero. % 
Lavijo. Acción de lavar la ropa, y de preparar o dispo- 
ner lo necesario para ello. 
LebriUa. Vasija de barro, más pequeña y delgada que el 
lebrillo. 

Antiguamente se le dio este nombre al actual pueblo de 
Librüla, como consta en la Bastitania y Contestania y en 
las Antigüedades de torca; nombre que hoy pronuncia la 
gente del campo, proscribiendo el de Librilla, y formando 
de aquel su adjetivo lebrillano. En el Libro de la Caza, del 
Príncipe D. Juan Manuel, se le nombra Libriella a tal pue- 
blo. 

'Sentada estaba en un arca; calentaban a sus zapatos 
de orejetas pocas ascuas de una lebriiia rota.» Javier 
Fuentes, Murcia que se fué, pág. 141. Madrid, 1872. 
Lecha. Pescado blanco, muy gustoso, de menor tamaño 
que el atún. 

♦ Si este alacha fuera el pescado lecha tenía más verisi- 
militud.» Juan Lozano, Bastitania y Contestania, pág 319 
y 320, t. II. Murcia, 1794. 
Lechanís. Bebida alcohólica. Aguardiente. 
Que se murió tiempo há, 
porque en vez de lechanís 
tomaba hasta solimán 
J. Frutos Baeza, ¡Cajinesy Aíbares!... pág. 138 y 139. Ma- 
drid, 1904. 
Leehinterna. Planta de jugo lechoso y acre. Leche- 
trezna. 
En Álava lechiriega. 



116 Vocabulario 



Lechos. Capa que forma en el zarzo la hoja que desper- 
dician los gusanos y el excremento que arrojan. 

«Pasados veinte o treinta días, y reconociéndose nece- 
sitan de agua, se regarán; pero antes se estercolarán con 
los lechos y freza que se quitan a los gusanos.» A. de El- 
gueta, Cartilla de la Agricultura, pág. Madrid, 1761. «Los 
lechos formados por la hoja consumida y los excrementos 
de las larvas, producen emanaciones peligrosas.* E. López 
Peñafiel, El gusano productor de la seda. 
*Leja. Vasar. 

«Las cuatro lejas o zarzos, divididos en dos partes 
iguales cada uno, dan capacidad suficiente para ocho on- 
zas de semilla.» E. López Peñafiel, El Gusano productor 
de la seda, pág. 6. «El emparrado para los bailes, y la co- 
locación de las tres o cuatro andanas de zarzos para la 
cria de la seda, las tejas para platos y tazas sobre el tina- 
jero, y el gancho de madera para la jarra del agua.» J. Ma- 
rín Baldo, La barraca, art. pub. en El Semanario Murcia- 
no, núm. 92. Año 1879. «Llenas de cristal y loza las nume- 
rosas lejas.» Lope Gisbert, Luz, pág. 18. Madrid. 
Tengo sal, aunqne no mucha, 
y en mi casa hay un salero; 
y lo pongo en la lejica 
y tengo sal y salero. 

Canc. pop. 

Lengüetazo. Lengüetada. 

Lenteja. Pieza inferior que sirve de base a la prensa que 
se usa para la extracción del aceite. 

Leñazo, pr. Ar. Garrotazo. 

Consta en el Diccionario de voces aragonesas escrito 
por D.Jerónimo Borao. Es de uso frecuente en la región 
murciana, y la encontramos también en la Vida y hechos 
de Estebanillo González: «Tomando cada uno el palo que 
halló más a mano, me dieron m¿is leñazos, que limones me 
habían hurtado.» Obr. cit. pág. 306. Madrid, 1844. 

Leñe. Interjección que denota sorpresa. 



Murciano 117 

Leva. Porción de légamo que se extrae con la pala, cuan- 
do se monda un cauce. |! Lodo que se desprende de la sue- 
la del calzado. 
*Licera. Pitaco. 
Lieera. Caña larga y gruesa. 

«Licera es la caña gruesa que echa en la copa un pena- 
cho o mazorca, la qual sirve para afianzar los cañizos y 
los zarzos.» A, de Elgueta, Cartilla de la Agricultura, pá- 
gina 163. Madrid, 1761. 

M'an dicho que el visivilo 
lleva una lengua de vaca, 
más larga que una lieera 
y que corta como el agua. 
J. Martínez Tornel, 7?í)m. pop. mure. pág. 87. Murcia, 1880. 
Lila. Persona candida, a la cual se engaña fácilmente. 

Bobo. 
Limón. Cada uno de los lados de la carreta, que sirve de 

base al adral. 
Linueso. Simiente del lino. 

En Álava, Uñoso. 
* Linuezo. Linaza. 
Lirón. Fruto del almez. Almecina. 

«Si es en la época de los lirones marea a la gente de a 
caballo, con el sistema de guerrillas puesto por él en prác- 
tica.» Rodolfo Caries, Doce murcianos importantes, pági- 
na 53. Murcia, 1878. 

Cuarquier zagaliquio abora 
se va a Murcia por los jueves, 
y en vez de mercar lirones, 
pelaillas o jubetes... 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!... pág. 118. Madrid, 
1904. 
Lironazo. Golpe dado con el lirón, lanzado por medio de 

cerbatana. 
Lironero. Árbol productor del lirón. Almez. 
En Aragón, latonero. 



118 Vocabulario 



Liza. Variedad de mújol. 

Aunque se registra en el Diccionario de la Real Acade- 
mia, hemos querido anotar esta palabra, por considerarla 
regional. No figura en el Diccionario oficial como provin- 
cialismo murciano. 

•Aquí se pesca el regalado mujol, que por privilegio real 
es propio de la ciudad de Murcia, y aquí se parte esta cor- 
dillera cosa de cien pasos, gola por do entran las aguas 
del mar mayor al menor, y por ella vienen diferentes pes- 
cados, mujoles, lizas, oradas, salmonetes y lenguados.^ 
Lie. Francisco Cáscales, Disc. hist. de Murcia y sii Reino. 
Disc. XX, cap. VIII. 

Lobada. Tierra entre dos surcos. 

Entre lobada y lobada, la mejor mata de cebada. Refrán 
popular. 

Lobada. Mata que se emplea para evitar que el ganado 
enferme de bazo. Se usa triturada y mezclada con sal. 
(Cañada de la Cruz). 

Lobarro. Pez conocido con el nombre de lubina. 

Locatis. Ligero de cascos; que hace las cosas de cual- 
quier manera. 

Lombricero. Agujero que hacen las lombrices. 

Lombrigada. Pescar con lombriz. 

Luciar. pr. Ar. Apuntar el pico o la reja.del arado. Afére- 
sis de aluciar. 

Luisear. Lanzar el reclamo de perdiz un sonido agudo 
penetrante, que denota mucho celo y que patentiza, casj 
siempre, la bondad del garbón. Suele llamársele también 
a este canto, que semeja un suspiro, maular. 

Lujar. Alisar la suela del calzado. (Álava). 

Lumino. Lamparilla grande, con apagador. 

Luza. Granillo que se forma en la curcusilla de las aves, ¡i 
Cierta enfermedad del ganado ovejuno. 



LL 



Llampar. Tener ansia de comer o beber. Alampar. 
Llampear. Relampaguear. 

Llampo. Resplandor fugaz. Relámpago, lampo. 

«Pedille a Santa Bárbara que truene gordo y que los 
llampos y las culebrinas alumbren de firme.» J. Marín Bal- 
do, Fuensantica, ep. nov. pub. en El Semanario Marciano. 
De confusión estoy lleno, 
me pasmas con lo que has dicho, 
y como con un gran llampo 
con tus voces me encandilo. 
M. Ortega, El Pastor de Morisparza, pág. 168. Murcia, 
1859. 
Llanda. Caja de cinc, que se usa para cocer mantecados, 

bizcochos, etc. 
Llanquete. Pececiilo más pequeño que el cfíirrete. (Car- 
tagena). 

<Se pesca en Escombrera otro pececiilo aun ínfimo res- 
pecto del boquerón. Este se nombra Llanquet. Es blanco, 
transparente, y sirve a los caldos.» Juan Lozano, Bastita- 
niay Contestania, t. II, pág. 327. Murcia 1794.— En la cita 
de nuestro canónigo falta la última letra, dándole a tal 
vocablo cierta progenie valenciana; pero actualmente se 
pronuncia llanquete. 
Llantera. Llanto pertinaz y fuerte. 
Llenador. Sitio en el rio y en las acequias, donde los 
aguadores llenan sus cántaros. 

<E1 rio empieza a batir el llenador de San Francisco.» 
P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 97. Madrid, 



120 VOCABULABIO 



1888. 'También se prohibe bañar animales en el sitio de- 
nominado Llenador del rio.» Ordenanzas de Policía urba- 
na del Ayuntamiento de Murcia, art. 384. Año 1891. 

Llocada. Conjunto de huevos que empolla la llueca. Po- 
llada. 

Llocura. Estado de la gallina clueca. Cloquera. 

Lloquear. Cloquear. 

Lloqueo. El acto de lloquear. Cloqueo. 

Llosco. Entre dos luces. 

La gente del campo y de la huerta suele emplear con 
mucha frecuencia el diminutivo: llosquico dicen casi todos. 

Llovida. Lluvia, más o menos abundante. 



M 



Macada. Cosa blanda, especialmente lá breva muy ma- 
dura. 

Tiene las sotanas rotas 
el cura de mi lugar, 
por subirse a las higueras 
y comerse las macas. 

Canc. pop. 

Macandad. Mácula, trampa. 

♦ Los particulares a quienes descubrimos sus macanda- 
des como Pardo, Aguado, Bado y otros, nos llamaron re- 
publicanos, alborotadores y demás epítetos de ordenan- 
zas. > El Chismoso, núm, 30, pág, 371, dup. Murcia, imp. de 
Santamaría, año 1822. 

Maclaea. Tímido, pusilánime, apocado, quejumbroso. 

* Macoca. Variedad de breva grande que se cría en el 
reino de Murcia. 

Se desconoce actualmente la variedad que señala el 
Diccionario de la Real Academia Española. 

Macoca. Breva seca, curada al sol. || Golpe dado en la 
cabeza, con las manos enlazadas, para que suene a hueco. 

Macocana. Aceituna de mayor tamaño que la cornicabra: 
madura temprano y se desprende fácilmente del árbol, 
cuando está en sazón, i! Hoja grande de morera. 

«Hoja macocana es la de mucha lozanía y fortaleza, car- 
gada de savia y mayor que las otras hojas.» A. de Elgue- 
ta. Cartilla de la Agricultura, pág. 157. Madrid, 1761. 

Machear. Fecundar el macho a la hembra. 



122 Vocabulario 



Machenca. Pez muy parecido al boquerón y al chirrete. 

(San Pedro del Pinatar). 
Machimondinga. Pendencia, alboroto, camorra. 

* Machinete. Machete. 

Madroñera. Arbusto productor del madroño. 

«Aquí vengo a traerle a usted esta cesta de madroños 
que dicen comedme, porque están las madroñeras que cru- 
jen. » José Selgas, El Saludador, cap. VIH. del t. III de A^o- 
velas, pág. 256. Madrid, 1887. 

* Madroñero. Arbusto, madroño. 
Maere. Madre. 

Maere, dígale usté al paere 
que me compre una montera, 
que me llevan a presillo 
y la quiero llevar nueva. 

Canc. pop. 

Magantería. Abandono, tristeza, flojedad. 

Magroso. Tocino que tiene veta de magra. 

Mague. Miembro viril.— También pronuncian algunos es- 
ta palabra cargando el acento en la última sílaba: magüé, 
(Germania). 

Majal. Tierra que ha servido de majada. Síncopa de ma- 
jadal. 

Majasíega. Gasto obsequioso que se hace a la termina- 
ción de una faena de trabajo campestre. 

Majenca. Cava poco profunda. 

Majencar. Cavar ligeramente. Entrecavar. 

Malcorfa. Mujer abandonada, negligente. 

Maleta. Cualquiera de las extremidades del odre. || Mozo 
encargado de la conducción de maletas de los que viajan 
en coche. || Mozo de estoques que sirve al matador de to- 
ros. 

Mambrlna. Aro de madera, cubierto por una parte con 
tejido de alambre, que se emplea para garbillar. Criba. 

Mantear. Canto particular que precede a los golpes da- 
dos por la codorniz en la época del celo. 



Murciano 1 23 

Mantellera. Especie de compresas que usan las muje- 
res en el periodo de la lactancia, para impedir que la le- 
che manche la ropa. 
Mameta. Persona que tiene la mandíbula inferior muy 

pronunciada o saliente. 
Mamparra. Pesca que consiste en colocar una luz en un 

bote, alrededor del cual se tienden las redes. 
* Mampirlán. Listón de madera con que se guarnece el 
borde de los peldaños en las escaleras de fábrica. Mam- 
perián. 
Mamprender. Atacar con fuerza y decisión. 
Separarus de esos puestos, 
mamprender ya vida nueva. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 36. Murcia, 1859. 
Manate. Actor que toma parte en \os juegos que se cele- 
bran en el campo y en la huerta. Especie de gracioso. 
Los juegos regocijados 
de aquellas noches de Pascua 
en que soltaba el manate 
la sal gorda de sus gracias. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!... pág. 34. Madrid, 
1904. 
Mancaperro. Cardo silvestre muy pinchoso, que, coci- 
do, sirve para moderar la sangre. Abrojo. 
Mancheño. Natural de la Mancha. Manchego. 
Manchurrón. Mancha grande. 
Mandinga. Baldragas. 

El escritor Murciano Salvador Jacinto Polo de Medina, le 
dio a esta palabra otra significación en El buen Humor de 
las Musas, como deja verse por los siguientes versos: 
La dixe cielo, y Diosa en mis escritos, 
Y a sus negros cabellos 
(Marañas de Mandinga) lazos bellos, 
Soberano tesoro. 

Bellos rayos del Sol, madexas de oro. 
Obr. cit. pág. 128. Zaregoza, 1670. 



124 Vocabulario 



* Mangón. Grandillón. 
Mangón. Holgazán, ocioso, zanguango. 
Mangonería. Ociosidad, holgazanería. 
Mangote. De la frase hacer mangote, referente a las aves 

domésticas cuando, por enfermedad o por cansancio en la 
pelea, si se trata de gallos ingleses, doblan la cabeza y esti- 
ran el cuello. 

<Y haciendo mangote como los gallos, cerró el pico.» 
P. Diaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 103. Madrid, 
1895. 

Mangue. Pronombre personal. Yo. (Germania). 

Manguilla. Tubo de hierro colado, con dos orejetas 
en la parte superior, que se introduce en el cubo de la 

, rueda. 

Manguzada. Desviar enérgicamente con el brazo. Man- 
gonada. 

Maniantal. Nacimiento de aguas. Manantial. 

Manlso. De piernas torcidas hacia fuera, y las articulacio- 
nes juntas. Zambo. 

* Manobra. Material para hacer una obra. 

<Item: que no puedan hazer necesarias arrimadas a pa- 
red medianera, sino fuere haciendo contrapared de un la- 
drillo de ancho con manobra de cal.» Ordenanza de 29 de 
Agosto de 1592. 

* Manobre. Peón de mano. 

<Los Vehedores y acompañados, y los demás oficiales 
del dicho oficio examinados, aprendices, y manobres, ha- 
rán otro ayuntamiento el primer Domingo después de San 
Juan en cada un año en las casas de Cabildo desta Ciu- 
dad.» Ord. cit. pág. 54. Imp. de Vicente Llofríu, Murcia, 
1695. «Que si menester son los manobres, también lo son 
los burros.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 115. 
Madrid, 1872. 

Esta palabra fué empleada por el Monarca de Castilla 
D. Alfonso XI, al ordenarle a Gonzalo Rodríguez de Avi- 
les que con maestros y manobres reparara y fortificara las 



Murciano 125 

torres muradas de Lorca, Alcalá (Puebla de Muía), Alha- 
ma, Ujejar, Cehegín, Calentín, Caravaca y Muía, según se 
expresa en la pág. 85 de la Geografía Histórica del Terri- 
torio de la actual Provincia de Murcia, desde la Reconquis- 
ta por D. Jaime I de Aragón, hasta la época presente, obra 
laureada, escrita por D. Abelardo Merino Álvarez. Madrid, 
1915. 

Manojo. Pollada de perdices. 

«Cabalmente se estaba en la época de la caza del ma- 
cho, y entraban las perdices a manojos.» José Selgas, No- 
na, pág. 126 y 127. Madrid, 1883. 

Manque. Aunque. 

«Un par de vacas, manque no sean de las derojo negro». 
P. Diaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 31. Madrid, 
1895. 

Manrubio. Mata de hojas ovaladas y muy tiernas, que 
usa el vulgo para curar la ictericia. Cimia. 

Mansíega. Cisca. 

* Mantear. Salir mucho de casa las mujeres. 
Mantellina. Hierva de verano, que se extiende mucho, la 

cual nace en los rastrojos y barbechos. 
Mantero. El que hace los mantos que sirven para cubrir 
la barraca. 

* Mantillón. Desaliñado, sucio, sin aseo. 
Mantos. Porción de albardín que se utiliza para cubrir las 

barracas. 

Mañaco. Nombre que suele aplicarse a los niños de poca 
edad. Pequeño. 

Mareulillo. Juego de muchachos. Consiste en balancear 
a uno, asiéndole de las piernas y los brazos, soltándole 
para que dé la costalada sobre la parva; pues dicho juego 
se practica, generalmente, en la época de la trilla. Cantan 
los muchachos que balancean al otro: 

Basurero nuevo... 
la sarria al revés... 



126 Vocabulario 



¡Dale marculillo 
contra la pared!... 
Mardal. Morueco. 
Mareante. Importuno, cargante. 
Maresa. Rascón. 

Impropiamente llamado por algunos guia de codornices. 
Margarín. Meñique. 

Hay un juego de niños, en el cual se canta lo siguiente: 
Pin, pin, margarín, 
tu irás, y traerás 

los vestidos de la dama principal. 
La caleja, la maleja... 
¡Salta tú, que eres más vieja! 

Canc. pop. 

Margaríte. Dedo meñique. 

«Ordenamos, y mandamos, las balanzas de los tales pe- 
sos, en lo fondo dellos, tenga cada uno de los tales pesos, 
cinco agujeros, que en cada uno dellos, pueda entrarla ye- 
ma de cualquier dedo margante, y salir sin dificultad. » Or- 
denanzas, pág. 123. Murcia, 1695. 

Margual. Tejido de esparto, en forma circular, que se 
usa para avivar el fuego. Aventador. ¡! Disco de pleita so- 
bre el cual se colocan los pies, para preservarlos de la hu- 
medad del suelo. || Tejido de empleita que se les pone a 
los machos de cabrio, para impedir que cubran a las hem- 
bras. 

Marinear. Trabajar para obtener lo necesario. 

Mariquita. Hombre afeminado, marica. 

Marranear. Ensuciar. Cometer acciones indignas de per- 
sona decente y formal. 

Marranera. Lugar asqueroso, pocilga. 

Marranería. Porquería. Acción grosera. 

Marranero. Que se dedica a la compra y venta de cer- 
dos. Porquero. 

Martineneo. Variedad de higo, que madura tarde y es de 
menor tamaño que los conocidos con los nombres de ver- 



Murciano 127 

dales, ñorales, toreros, o de pellejo de toro., napolitanos, 
de talón de muerto, piñonencos, etc. 
Mascarrabia. Rezongador que se concome. Cojijoso» 
suspicaz. 

* Matacán. Encina nueva. 

* Matacandil. Crustáceo marino Langosta. 
Mataciones. Cabos para amarrar la vela al car y a las 
antenas. 

* Matahombres. Carraleja. 
Matahombres. Baladren, perdonavidas. 

Lope de Rueda, en su comedia Los Engañados dice-. 
*¿Quién me hizo a mi matahombres?, que aun por mis pe- 
cados los días pasados mató mi padre un hurón y en más 
de quince días no osaba salir de noche al corral do le había 
muerto.^ Obr. cit. Esc. X, pág. 233, t. L de la Bib. selec. de 
cías. esp. Madrid, 1908. 
*Matapollo. Torvisco. 
Maulído. pr. Ar. Maullido. 

Alayorajo. Primogénito de familia noble. || Conjunto de 
bienes vinculados. Mayorazgo. 

Todos por ella suspiran 
pero entre todos descuella 
el hijo del Mayor ajo, 
que la persigue y acecha. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 22. Madrid, 
1904. 
Mayorala. Mujer del mayoral. 

«Don Abundio dio las buenas noches a la mayorala y se 
fué a dormir. > R. Serrano Alcázar, Política y Literatura, 
pág. 226. Madrid, 1887. 
Mazantinero. El que forma los mazos de hijuela. 
Meana. Hijuela de la acequia de Alguazas. 
Meca. Persona que no tiene pendejo, o pelo que nace en 
el empeine y en las ingles. 

En su romance a Apolo— pág. 138, edic. Dormer— , le 
llama Polo de Medina al hijo de Júpiter, Meco Dios. 



128 Vocabulario 



Mecina. Síncopa de medicina. 

Pero sé yo una mecina 
que osté se la tomara, 
porque la tengo yo aquí. 
J. A. Soriano. La política en los Garres, Escena XV. Mur- 
cia, 1892. 

En el Becerro del repartimiento de tierras y otras merce- 
des a los conquistadores y pobladores del reino de Mur- 
cia, hecho por el rey D. Alonso, figura Juan Mecina, uno 
de ios nobles que contribuyeron con su esfuerzo a la con- 
quista de la Ciudad y su reino. 
Medias. Por mitad. 

Compartir las ganancias que se obtengan o las pérdi- 
das que se sufran en cualquier empresa o negocio. 
Medio. Medida para áridos, equivalente a dos cuartillas, 
Olivica, olivica, 

te voy cogiendo; 
para media fanega 
me falta un medio. 

Canc. pop. 

* Melaza. Heces de la miel. 
Melguicear. Parir dos o más cada vez. 
Melguieera. Hembra, singularmente la oveja, que pare 

dos. 
Melgnizo. pr. Ar. Mellizo. 

* Melindrillo. Melindre, S.'' acepción, o sea especie de 
cinta de las más angostas. 

Melis. Gracia en el hablar. || Jugo, dulzura. 
El haba pierde su agüiquia 
que tié melis _y sahumerio. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!... pág. 60. Madrid, 
1904. 

* Melote. Conserva hecha con miel. 
Melva. Pez, corvina. 

Melva en Abril, para mi; en Mayo, para mi hermano; en 
Junio, para ninguno. Ref. pop. «Otras pastas de masa que 



Murciano 129 

hacen con aceite, poniéndolas picadico o ta'adas de atún, 
melva, pescada o anguilas.> Javier Fuentes, Murcia que se 
fué, páíj. 187. Madrid, 1872. 

* Membrilla. Variedad de membrillo que se cría en Mur- 
cia, achatado, con cascara de color blanco amarillento, cu- 
bierta de pelusa que desaparece por el roce, pedúnculo 
grueso y muy adherente y carne jugosa, fina y dulce. 

«Las membrillas son muy suaves para el gusto; no se 
pueden guardar, porque con poco golpe se corrompen lue- 
go.» Fr. Pedro Moróte, Antigüedad y Blasones de la Ciu- 
dad de Lorca, pág. 260. Murcia, 1741. «Tráete la mejor 
membrilla que encuentres, dijo la tia Rosa a su yerno.» Lo- 
pe Gisbert, Luz, pág. 94. Madrid. «Si no te doy con él en 
la cabeza y te hago un chichón como una membrilla.» Jo- 
sé Martínez Tornel, Fuensanta, pág. 9. Murcia, 1909. 

Membrillera. Arbusto productor de la membrilla. 

Memez. Simpleza, tontuna, mentecatez. 

* Menador. El que da vueltas a la rueda para recoger la 
seda. 

«Arriman a este hornillo la cama del torno, y en la ca- 
becera de ella encaxan el campanario con sus garruchMIas 
en verga de hierro, y en medio de la cnma la rueda de cua- 
tro aspas con una cigüeña de la parte del menador.» 
Lie. Francisco Cáscales, Disc. Hist. Disc. XVI. — ítem que 
ningún maestro sea osado de concertar, ni concierte nin- 
gún oficial, ni doblador, ni menador que estuviere concer- 
tado con otro maestro.» Ordenanzas, imp. por Vicente 
Llofríu, pág. 15. Murcia, 1695. 

* Menar. Recoger la seda en la rueda. 

Este verbo consta en el Diccionario de la Real Acade- 
mia, según lo indica el asterisco, como provincialismo 
murciano; pero se ha de advertir, sin que ésto signifique la 
más ligera rectificación, que tal palabra la empleó Segura 
de Astorga en el Libro de Alexandre, como sinónima de 
mover: 

Quando el sol escálele, cuerno es todo arena 



180 Vocabulario 



Non sufriría en infierno ombre más fuerte pena: 
Demás quandol poluo las sus algaras mena. 
Obr. cit. V. 1 130. Bib. de Ant. esp, col. de poet. ant. ai s. XV. 

♦ Mengajo. Jirón o pedazo de la ropa, que va arrastran- 
do o colgando. 

Yo me llamo Pocarropa, 
pariente del tio Mengajo, 
y se remonta a los cielos 
mí abuela cogiendo trapos. 

Canc. pop. 

Mengajosa. Persona desastrada, trapajosa. 

* Menino. Sujeto pequeño y remilgado. 
Menuancias. Despojos de las aves. |l Embutidos de cer- 
dos. Chacina. 

Meralla. Medalla. 

«Que a los probes que tanto han trabajao pa cogello, se 
les dé anguna meralla.» P. Diaz Cassou, La Literatura Pa- 
nocha, pág. 102. Madrid, 1895. 

Y que si quiere la Virgen, 
y me pienso que querrá, 
vendrá con el pecho lleno 
de meralliquias corgás. 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Altares!... pág. 121. Madrid, 
1904. 
Meraneho. Cauce mayor de avenamiento. 

«Los cauces en que se reúnen dos o más azarbetas tam- 
bién suelen llamarse meranchos o meranchones.» Orde- 
nanzas de la Huerta, art. 38. Murcia, 1849.» Atravesando 
el Meraneho y el azarbe mayor pa cruzar por el llano y to- 
mar el camino viejo.» j. Marín Baldo, Puensantica, pub. en 
El Semanario Murciano. 
Meranehón. Meraneho. 
Merendola, pr. Ar. Merendona. 
Merillón. Resbalón. (Moratalla). 

Mermuración. Acción y efecto de murmurar. Murmura- 
ción. 



MuftCIANO l5l 

De las mermuraciones, 
jayl yo me rio... 
¡que también, cuando pasa, 
mermura el rio!... 

Canc. pop. 

Mermarar. Murmurar. 

Y pa que to er que mermure 
de mi presona aboniquio, 
sepa que dista er resuello 
le meto en er colodrillo. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 132. Madrid, 
1904. 
Metomentodo. Persona que todo lo husmea. 

Metomentodo y en nada me hallo. Fr. pop. 
Miehirón. Haba cocida en agua con sal, pimienta, laurel 

y ajos. 
Minchar, pr. Ar. Comer. 
Mindango. Despreocupado, camandulero, socarrón. 

«El mindango siempre se encuentra en donde hay que 
tomar algo: toma el fresco en verano, el sol en invierno, a 
las mujeres horas.» Rodolfo Caries, Doce murcianos impor- 
tantes, pág. 99. Murcia, 1878. «Ayer mañana se presentó la 
bruja negra en casa, con recado de esa mindanga, que 
Dios confunda.' J. Frutos Baeza, El Ciudadano Fortún, pá- 
gina 264. Murcia, 1909. 
Mindanguear. Pasar la vida sin trabajar. Gandulear. 
Mindanguería. Cualidad del mindango. Camandulería. 
Mindolo. Hipócrita, camandulero, 

♦ Lo mismo era decir Mindolo, no había hombre que no 
se echara boca abajo.» José Selgas, Nona, pag. 131. Ma- 
drid, 1883. 
Es como Mindolo, que baila y se entiende sólo. Ref. pop. 
Minina. Pene del niño. | Cosa pequeña, insignificante. 
Minso. Apacible, suave, manso. 

Mira. Abertura para sacar el cañón de la escopeta, en el 
puesto, y disparar sobre la caza. 



; 132 Vocabulario 



Misino. Nombre que se usa para llamar al gato. 
Misquino. Mezquino. 

Mizqueta. Pieza pequeña de pan moreno, en forma de Z. 
Mocarra. Moco que cuelga de las narices. Mocarro. 
Mocosear. Echar mocos. Moquear. 
Mochales. Hombre que no enjuicia bien, del cual suele 

decirse que está mochales. 
Mochilero. En las cuadrillas de aguilanderos el encarga- 
do de recoger las limosnas. 

Aquí viene el mochilero, 

con la mochila en la mano, 

esperando que le echen 

lo que quieran, de aguilando. 

Cune pop. 

Mochoco. Pequeño trozo de la cañi del maiz, que des- 
pués de seseada, queda en el suelo. 

Mohíno. Planta que nace en los yermos y en los quijeros; 
su flor es blanca, de una sola fila de pétalos, y, en el cen- 
tro, tiene como un botón amarillo. 

* Mojada. Sopa que se moja y empapa en cualquier licor. 
Mojete, pr. Ar. Salsa. 

Mojiganguero. Que hace mojigangas. 
Molinaje. Lo que se paga en el molmo por moler. 
Molondra. Cabeza grande. (Álava). 

* Molla. Miga del pan. 

Mona. pr. Ar. Gusaiio que no hila el capel. 

«Aunque es bastante d ño, lo peor es si aparecen monas 
claras, porque estas comen has a lo último, consumen la 
hoja, y no hilan.» A. de E gueta, Cartilla de la Agricultu- 
ra, pág. 98. Midrid, 1761. «Antes qu' er dia s' arremate, 
tos esos busanos han de gorberse monas.» P. Diaz Cassou, 
La Literatura Panocha, pág. 73. Madrid, 1895. 

Mondongada. Guiso de patas de ternera o de cordero, 
con pedazos de la túnica del vientre de la misma res. 
En Álava, patorrillo. 

Monecillo. Monaguillo, monacillo. 



Murciano 159 

He cantao en mil entierros, 
fui monecillo tres años 
en San Nicolás, lo menos. 
J. Frutos Baeza, ¡ Cojines y Albores!... pág. 113. Madrid, 1904. 

Si yo fuera monecillo 

y llegara a sacristán, 

toda la noche estaría 

tintilintin tilintan. 

Canc. pop. 

La palabra monecillo fué usada por Lope de Rueda en 
su Coloquio de Camila, como lo denota el párrafo siguien- 
te: «Y así yo estuences me levanté, y como fuese la fiesta, 
del Corpus Criste, me atavié peor que si huera un prenci- 
pe, y cabalgando en mi borrica, al salir por la puerta en- 
contré con un monecillo.» Obr. de Lope de Rueda, t. II pá- 
gina 67. Madrid, 1908. 

Monflorita. Individuo de conformación genital defectuo- 
sa, que aparentemente reúne los dos sexos, n Hombre de 
voz atiplada y ademanes de mujer. 

Moniquí. Variedad de albaricoque de gran tamaño, re- 
dondo, blanco y muy dulce. (Villanueva y Cieza). 

Monjino. Palomo que tiene la cabeza y las puntas de las 
alas negras, o de color de canela, y el resto de su pluma- 
je blanco. 

Moñíga. Excremento del buey. Boñiga. (Álava y Cuba). 

Moñigada. Excremento apelotonado. Bosta. 

Moñigo. Cada una de las partes de que se compone el 
excremento del ganado caballar, mular, etc. Cagajón. 

Moral. Sentido de una cosa. 

Moraya. Variedad de manzana. (Lorca). 

«Tiene excelentes manzanas de diversos géneros. La 
moraya es muy buena, y su colorido atractivo de la vista 
y excitativo del gusto.» Fr. Pedro Moróte, Antigüedades 
de Lorca. pág. 260. Murcia, 1741. 

Mordigfiey. Insecto coleóptero. Gorgojo. 

Moro. Niño que no está bautizado. 



154 Vocabulario 

Morra. Pesadez soñolienta, modorra. || Altonazo, colina. 
Morragute. Variedad de mújol, de trompa larga y afilada. 
Morrete. (a). Beber aplicando los labios al botijo. 

* Morroncho. Manso. 

Morterete. Pieza cóncava de lodo, la cual forman los 
muchachos para arrojarla al suelo. || Vaso de vino. 

Hay un juego de este nombre, que consiste en tirar ca- 
da niño su pieza de barro. Una vez que está formada, y 
cuando la tiene cada cual en su mano, entáblase entre los 
jugadores el siguiente diálogo: 
—¿A dónde va Gil? 
—Por perejil. 
—¿Y si no paga? 
—Que rompa el candil. 
Al responder a la última pregunta, todos los jugadores 
tiran contra el suelo sus morteretes. Ganan los que hacen 
saltar la parte superior de la pieza, cuyo agujero lo tapan 
con el barro de los contrarios que no han tenido la suerte 
o el acierto de prepararlo bien, para que se produzca la 
detonación que ocasiona la presión del aire. 
Mortiehaelo. Niño muerto. 

* Moscareta. Papamoscas. 

Una ocena e sanguijuelas 
que ejaban al probetiquio 
igual que una moscareta. 
J. Frutos Baeza, ¡ Cojines y Albores!. . pág. 73 y 74. Ma- 
drid, 1904. 
Mosquera. (Mota). Planta conocida en Cataluña con el 

nombre de olivarda. ínula viscosa. 
Movición. Acción y efecto de moverse. Ademán. 
Mozo. Palo redondo que sirve para sostener el carro. 
Mujereta. Que tiene ademán y hace gestos impropios de 

hombre. Afeminado. 
Muleta. Muía joven, que no está domada. 
Murmureo. Acción y efecto de murmurar, ji Ruido confu- 
so de voces, de hojas, etc. 



N 



Nabicol. Especie de nabo, parecido a la remolacha. 

■"Se plantan apios, tomates, habichuelas y maiz tardío, 
moniatos, nabos y nabicoles.» P. Diaz Cassou, La Huerta 
de Murcia, pág. 112. Madrid. 1887. 

Nacha. Carne sebácea que hay junto a la cola de la res. 

*Nafa. Azahar. Úsase sólo en la locución agua de nafa. 

Naide. Metátesis de nadie. 

*Sabe Dios cómo estará aquella probé, que es como si 
no tuviera a naide en er mundo.» P. Diaz Cassou, Histo- 
rias y Leyendas de Murcia, pág. 20. Murcia, 1892. 

Nalla. Mesa de escalera. Rellano. 

Napolitano. Clase de higo de pellejo negro. 

Narizón. Que tiene grande la nariz. Narigón. 

Navajear. Esgrimir la navaja. 

Navatería. Establecimiento donde se venden bebidas he- 
ladas. 

Navego. Trabajo doméstico. Tráfago, negocio. 

«Supungo que en su casa de usted hay alegría, y que su 
mujer se ha dedicado al imprescindible navego de la ca- 
sa.» J. Martínez Tornel, El Diario de Murcia, 10 de Agos- 
to de 1879. 

Negrillo. Parásito que destruye los granos del trigo. Tizón. 

Neldo. Planta, eneldo. 

Nelga. Pieza del vestido. 

Nelva. Acequia que se divide en tercios: el segundo reci- 
be el nombre de Casillas y el tercero, de Cabecicos. 

Nevada. Cubierta de tejado. 

Nial* Síncopa de nidal. 



136 Vocabulario 



En la Declaración de los sietes salmos penitenciales, de 
Fr. Pedro de Vega, se dice: «Los primeros beneficios no 
agotan la gana de hacer otros, antes la añaden, son como 
nial para los venideros.» Salmo 7, cita del P.Juan Mir. 
Niervoso. Metátesis de nervioso. 
Nisperero. Árbol productor del níspero. 

Vulgarmente se le llama mispero, como en Álava, al fru- 
to de tal árbol. 
Níspola. Fruto del nispolero, de piel oscura, de huesos 
muy duros, de sabor áspero, que madura a últimos de Oc- 
tubre. 
Por San Lucas, la níspola se despeluca. Ref. pop. 
«En Octubre se recolecta la flor de azafrán, anis e hino- 
jo; las chirivias, níspolas, granadas, etc.» P. Diaz Cassou, 
La Huerta de Murcia, pág. 114. Madrid, 1887. 
Nispolero. Árbol productor de la níspola. 

«En los huertos el membrillero, peral, nispolero, naran- 
jo, etc.» Almanaque folklórico de Murcia. 
De esas que crecen al paso 
en la margen de una cieca, 
ar pie de los nispoleros 
dezaga de las viviendas. 
J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya, pág. 118. 
Murcia, 1915. 
Nonduermas. Lugar y partido de la Huerta, a la parte 
meridional del río Segura, distante de la capital unos tres 
kilómetros. 

En eLRincón hay dinero, 
en la Raya fantesía, 
y en Nonduermas pintureros 
con la barriga vacía, 

Gane. pop. 

Nubazo. Golpe recio de agua. Nubada. 
Nublajo. Pequeña nube. 
Nublascado. Cubierto de nubes. Nubloso. 
Nublascar. Anublar. 



Murciano 157 

Nulo. Nublado. 

Debajo de tus cejas 

se pone oscuro; 
jya pueden las campanas 

tocar a nulo! 

Canc. pop. 

Nuncla. Epéntesis de nuca. Cerviz. 



N 



Ñoñear. Demostrar apocamiento excesivo; falta de valor 
y de energía física. 1| Hablar en tono quejumbroso. 

*Ñora. Noria. 

Esto dice la Real Academia en su Diccionario; pero hay 
que agregar lo siguiente, para conocer con exactitud el 
significado de tal palabra. Ñora, quiere decir rueda gran- 
de que, impulsada por la corriente de una acequia, da 
vueltas y eleva el agua para regar terrenos que se hallan 
más altos que el cauce por donde el agua discurre. 

En la antigüedad se dijo añora, como lo justifica la si- 
guiente cláusula de la escritura que se otorgó en Murcia, 
ante el Escribano de número D. Diego Pérez, a 28 de Di- 
ciembre de 1566: <Los Carrillos podrán hacer dos añoras 
cada uno de ellos, una en la acequia nueva donde corre 
toda el agua y pueden poner un palmo cabezal en cada 
añora, contado desde el suelo de la acequia; las cuales año- 
ras rieguen las tierras de D. Gómez y D. Pedro Carrillo y 
no más pudiendo hacerlas donde les pareciere conve- 
niente.> 

Dato curioso: En el Voc. de ref. y fr. prov. que formó el 
catedrático Gonzalo Correas, figura este proverbio: «Arca- 
duces de noria, el que lleno viene, vacio torna.» Obra ci- 
tada, página 30. Madrid, 1906. 

Ñora. Pimiento muy picante. Guindilla. |i Pueblo de tal 
nombre, con la anteposición del artículo: La Ñora. 

'Entrado mucho habla la mañanica, que calurosa era de 
sol picante más que ñora.» Javier Fuentes, Murcia que se 
fué, pág. 173. Madrid, 1872. 



Murciano 139 

El sordico de La Nora, que oía los cuartos; pero no las 
horas. Fr. pop. 

Las muchachas de La Nora 
han comido pimentones, 
y toda la noche están 
con el cuerpo a restregones. 

Canc. pop. 

Ñoral. Variedad de breva y de higo muy dulce. 
Me gustan los higos negros, 
y me gustan los ñorales, 
y los de pellejo toro, 
martinenfcos y verdales. 

Canc. pop. 

Ñoro. Pimiento muy colorado y picante. 

«Les había echao unos ñoriquios y dos sardinas espica- 
zás.» P. Diaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 35. Ma- 
drid, 1893. 

Señores, tengo una novia 
más seca que un bacalao, 
y rabia como los ñoros, 
y también tira bocaos. 

Canc. pop. 

En el partido de La Nora fué donde primeramente se cul- 
tivó en esta huerta el pimiento. 



o 



Olisque. Acción y efecto de olisquear. Husmo. 

De la frase estar al olisque. 
Olisquear. Rastrear por medio del olfato, y Indagar una 

cosa con disimulo. Husmear, oliscar. 
Olivero. Cogedor y vendedor de aceitunas aliñadas. 
Olma. Olmo muy corpulento y frondoso. 

«Marchándose luego por junto a la olma y puentecica a 
la portería del convento de Santa Isabel. > Javier Fuentes, 
Murcia que se fué, pág. 109. Madrid, 1872. «Frente a la 
iglesia de Capuchinas habla una frondosa olma y un poyo 
de piedra junto al corpulentro tronco.» J. Frutos Baeza, El 
Ciudadano Fortún, pág. 182. Murcia, 1909. 
Yo la vi pasar ligera 
por enfrente de la ermita, 
seguir luego por la Olma 
y entrar por las Agustinas. 
J. Martínez Torne!, Rom. pop. mure. pág. 158. Murcia, 1880. 
También se halla esta palabra en obras cuyos autores 
no fueron ni son murcianos, como lo patentizan el párrafo 
y la cita sigu¡entes:> Los pobres frailes moran en la huer- 
ta y colocaron el Sacramento, cabe la noria, en el hueco 
de una olma.> López Ossorio, Noticia de la Antigua Sar^ 
cita de José Manuel Aicardo, Palabras y acepciones caste- 
llanas, pág. 182. 
Ombliguera. Pedazo de lienzo que se coloca sobre la 

tripa del niño, y venda que sujeta dicho cabezal. 
Opilada. Mujer enferma de amenorrea. 
Culantrillo de pozo 



Murciano 141 

y agua de neldo, 
para las opiladas 
es gran remedio. 

Gane. pop. 

Orada. Cierta clase de pescado. 

El Lie. Francisco Cáscales emplea esta palabra en los 
Discursos históricos de Murcia y su Reino. (V. Liza). 
Órgana. Cetáceo, cachalote 
Orilla. Temperatura. 

iQué mala orilla hace para salir al monte! 
Oripié. Recuesto, estribación. 

«Hasta las últimas tierras regadas en el oripié de los 
montes que limitan el verjel murciano. > P. Diaz Cassou, 
La Huerta de Murcia, pág. 9. Madrid, 1887. 
Orujo. Granillo de la uva. 
Ovedado. Laringe. 



Pabia. Oreja muy grande. Se usa en plural, comúnmente. 
Paere. Padre. 

jjConque murieron mis paeresü 
!Con cuánta razón me aflijol 
¡Paeres de mi corazón! 
mi ausencia sería el cuchillo... 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 167. Mur- 
cia, 1850. 
Paerazo. Ruina de edificio. Paredón. 

Muchos huertanos dicen paer, por pared. 
Pagamenta. Tributo, carga. 

¡No se puede vivir con tanta pagamenta\ 
Pajarero. Variedad de higo muy dulce, pequeño y de pe- 
zón largo. 
Pajillera. Prostituta de arrabal. (Germania). 
Palabrotada. Dicho indecente, ofensivo. Palabrota. 
Palaya. Pez. Lenguado. 
Palera. Nopal. 

<Sembrados que se extienden de sierra a sierra, álamos 
que se levantan sobre los linderos de los caminos, espe- 
sas pa/eros que forman vallados.» José Selgas, Una Madre, 
pág. 16. Madrid, 1893. 

¡Permita Dios que te vea 
sin chaqueta y sin calzones, 
en lo alto de una palera 
espantando gorriones!... 

Canc. pop. 

Paleral. Sitio donde abunda la palera o nopal. 



I 



Murciano 143 

Palmera. Ráfaga entre dos cuadrantes, que denota cam- 
bio de tiempo. 

Palmeral. Sitio poblado de palmeras. 

Palmerero. Que cuida las palmeras. Palmero. 

Palmito. Corazón de la palmera, blanco y gustoso, que 
suele venderse en invierno, con especialidad en las fiestas 
de San Antón y de la Candelaria. 

Palmitera. Planta silvestre, de la familia de las palmas, 
común en las costas de Levante, con tronco subterráneo 
y hojas en figura de abanico, armadas de aguijones, de las 
cuales se hacen escobas. El cogollo de tai planta es dulce 
y comestible. Palmito. 

Paloma. Mariposa. 

Palometa. Trozo de madera que se introduce en la pa- 
red, para sujetar el marco de puertas o ventanas. 

Pamplina. Demostración empalagosa de afecto. 

Pamplinero. Adulador que usa de zalemas. 

Pámpor. Pez parecido a la escorpina. 

* Pandorga. Zambomba. 

Panero. Que come mucho pan. Paniego. 

Paneta. Panecillo sobado. 

Panieera. Alubia corta que se cría en los terrenos sem- 
brados de panizo, a cuyas matas se enredan los tallos. 

«Se siembra peregil— en Mayo-, para cogerle desde el 
mes siguiente, y habichuelas paniceras.» P. Diaz Cassou, 

La Huerta de Murcia, pág. 112. Madrid, 1887. 
Empina las paniceras, 
cuelga los racimos frescos, 
les pone cresta a los pollos 
que se llaman sanjuaneros, 
J. Martínez Torne!, Crónicas pop. mure, pág. 171. Murcia, 
1917. 

Panizar. Terreno sembrado de panizo. 

Empleó esta palabra el Rey D. Alfonso XI, en su Libro 
de la Monteria: «El monte de la senda del Panizar es bue- 



144 Vocabulario 



no de oso et de puerco en todo tiempo.» Obr. cit. Par- 
te 3.^ cap. XXV. 
Panocho. Poblador de la Huerta. |! Habla huertana. 

«Dióle un abrazo, haciendo entender con tal cosa a los 
panochos que aquel señor...» Javier Fuentes, Murcia que se 
fué, pág. 293. Madrid, 1872. 

No es el lenguaje panocho 
jerigonza de burdel, 
sino mezcla del sencillo 
romance de pura ley... 
J. Frutos Baeza, ! Cojines y Altares!... pág. 49. Madrid, 
1904. 
Pansida. Se dice de la fruta muy madura, cuya corteza se 
haya poco tierna. 

Cuando las uvas y las ciruelas están pasadas de madu- 
rez, pero sin secarse, decimos que están pansidas. Los 
campesinos y huertanos suprimen la d al pronunciar esta 
palabra. 
Papelero, pr. Ar. Que aparenta lo que no siente, y hace 
demostraciones de afecto, de dolor, de alegría, según los 
casos. 

Me llaman la papelera, 
sin hacer muchos papeles, 
y el papelero eres tú, 
que engañas a las mujeres. 

Canc. pop. 

Paparajote. Fruta de sartén, compuesta de harina, le- 
che, azúcar y huevo. || Pataleta. 

Paradera. Especie de repisa de madera, para sostener la 
jaula de la perdiz. 

Paralís. Inmovilidad de parte del cuerpo. Parálisis. 

* Paranza. Pequeño corral de cañizo que en las golas del 
Mar Menor de Cartagena se dispone para coger los peces, 
que entran fácilmente y no pueden salir sin gran dificul- 
tad. 

Pardete. Mújol del cual se obtienen las huevas. 



Murciano 146 

Pardica. Baile parecido al de parrandas, (Moratalla). 

Parella. Trapo con que se limpian las sartenes y el sue- 
lo. Rodilla. 

Pareta. Muro que resguarda. Pretil. 

Párpago. Párpado. 

Parpaguear. Abrir y cerrar los ojos. Parpadear. 

Parpagneo. Acción y electo de parpaguear. 

Parrafada. Párrafo largo. Conversación. 

Parraneana. Persona pequeña y gruesa. 

Parranda. Baile peculiar de la huerta de Murcia, que, 
desgraciadamente, ha caido en desuso. Formaban el baile 
dos parejas, cuando menos: las mozas provistas de casta- 
ñuelas, que manejaban al compás de la guitarra y del can- 
tador, el cual entonaba coplas en metro de seguidilla. Los 
bailadores guardaban gran compostura, y, montera en ma- 
no, elegían moza para danzar. Si la joven nada decía, en 
contrario, era señal de que aceptaba la invitación. Cantá- 
banse varias coplas, y, al terminar la tercera, tenian dere- 
cho los hombres a reemplazar a los que bailaban. AI princi- 
pio de cada copla cambiaban ellos de sitio, pasando por 
detrás de su pareja, y se colocaban frente a la contraria. 
Al empezar cada verso hacían los bailadores una mudan- 
za, que consistía en dar la vuelta, prosiguiendo el baile sin 
interrupción. Terminábase la danza cantando el Retal. En- 
tonces brincaban mucho las parejas, y se animaban por 
medio de piropos, de saltos, de palmadas y de risas. 
Esta palabra se usa en plural, comúnmente. 
«Cuatro mozos de los más danzantes, montera en mano 
y pié atrás sacaron a sus respectivas parejas, y comenzó 
el baile, que no hay que decir si serían parrandas.* Ramón 
Baquero, El Desperfolio, art. de cost. pub. en el núm. 66 
de El Semanario Murciano. 

Tal vez llegó a mis oidos 
el eco de sus parrandas, 
en el monte donde anida 
la Virgen de la Fuensanta. 

le 



146 Vocabulario 



Juan J. Herranz, Libro de La Caridad, pág. 266. Madrid, 
1879. Pasan la tarde bailando parrandas los mozos y za- 
galas al son de los timpliquios y postizas.» Javier Fuentes, 
Murcia que se fué, pág. 145. Madrid, 1872. 
Antes que el sol suba mucho, 
que entonces quema la cara, 
sin pararnos en los bailes 
de malagueña y parrandas, 
donde están las castañuelas 
con un repicar que rabian. 
J. Martínez Torne!, Rom. pop. mure. pág. 22. Murcia, 1880. 
«Bailaba una copla á^ parranda el devoto enfermo, y se 
marchaba, si no curado, esperanzado.» P. Diaz Cassou, 
La Huerta de Murcia, pág. 109. Madrid, 1887. 
Por bailar las parrandas, 

niña, contigo, 
me llevan a la Casa 
de poco trigo. 

Gane. pop. 

Parrel. pr. Ar. Variedad de uva de hollejo tierno y de co- 
lor subido, casi negro. 
Parvada, pr. Ar. Gran cantidad. 

Parvada de mies, de pollos, etc. 
Pasada. Fruta muy madura. 
Pasaportas. Especie de serrucho. 
Pasionera. Planta, pasionaria. 

Tú me distes un clavel, 
yo te di una pasionera, 
el clavel ya se secó, 
y la pasionera queda. 

Gane. pop. 

Pasmaízo. Asombrado, suspenso, pasmado. 
Pastelada. Porción blanda de excremento. Boñiga. 
Pasturear. Llevar el ganado al campo para que coma o 

paste. Pastorear. 
Pastoreo. Acción de pasturear. Pastoreo. 



Murciano 147 

Pava. (De la Arboleja). Coliflor. 

Pavana. Zurra. 

Pavor. Calor que se siente en la cara, motivado por algo 

que sofoca, o avergüenza. Bochorno. 
Pechear. Juntar los gallos las pechugas cuando se pelean, 
Pecheo. El acto de pechear. 

Pedriñanes. Caserío y paraje de la Huerta, distante unos 
tres kilómetros de la capital. 

Tal nombre figura en el Becerro del repartimiento de tie- 
rras hecho en el siglo XIII, al folio 28, como apellido de 
uno de los caballeros conquistadores de la Ciudad. 
Pegaloso. Que se pega. Pegajoso. 
Pelacañas. pr. Ar. Viento frió. 
Pelecha. Época en que las aves mudan la pluma. 
Pelendengue. Adorno de poco valor. Perendengue. 
«Ahí fué donde el perro del tio Pelendengue le mordió al 
muchacho.» José Selgas, Nona, pág. 129. Madrid, 1883. 
Por la cuesta del pozo 

baja la zorra, 
llena de pelendengues 
hasta la cola. 

Canc. pop. 

Peliqultencia. Detalle, minucia, escrúpulo. 

'Las muchachas no gastan perifollos, ni los mozos peli- 
qultenclas.» R. Serrano Alcázar, Política y Literatura, pá- 
gina 217. Madrid, 1887. 
Peluchón. pr. Ar. Pelo crespo. 
Pelufa. Pelo que se desprende de la ropa. Pelusa. 
Pellón, pr. Ar. Parte considerable de una cantidad. || Pe- 
queña porción de lana o de otra cosa. 

En la citada obra de Gonzalo Correas— pág. 451—, ha- 
llamos el siguiente refrán: «Más vale un pellón con alma, 
que siete con lana.» 
Peo. Ventosidad que hace ruido. Síncopa de pedo. 
Penadero. Lugar donde se pena. 

En la Casa de la Pena 



148 Vocabulario 



tengo yo mi panadero; 

tú penas porque me quieres, 

yo peno porque te quiero. 

Canc. pup. 

Pencho. Abreviación familiar de Fulgencio. 

Pendarga. Mujer pública, ramera. 

Pendarguear. Vivir de mala manera, del vicio de la las- 
civia. 

Pendonear. Hacer favores de cierta índole. 

Aplicase a las rameras y a los que frecuentan su trato 
deshonroso. 

Pendoneo. Acto de pendonear. 

Pendonero. Hombre que frecuenta el trato de las muje- 
res de vida alegre. 

Penterre. Movimiento súbito del cuerpo. |j Acción que no 
se precave. Patatús. 

Peñazo. Golpe dado con piedra. Pedrada. 

Percharse. Doblarse las maderas de una cubierta. En- 
corvarse. 

Perdigada. Picadillo para relleno del pastel. 

^Ordenamos y mandamos que sean obligados los Pas- 
teleros a gastar en los dichos pasteles carne de vaca, o 
macho, o no otra ninguna, la qual echen perdigada, y con 
su manteca, y lleve el suelo de carne cruda, para que la 
perdigada tenga jugo.» Ordenanzas imp. por Vicente Llo- 
fríu, pág. 97. Murcia, 1695. 

Perdiguera. Pérdida, perdición. 

Perdis. Hombre de mala condición, tunante. 

Peroro. Variedad del manzano. Árbol productor del pero. 

Pereta. Fruto racimoso del peretero. 

«En Mayo maduran los nísperos, primera fruta del año, 
las peretas, algunos albaricoques...> P. Diaz Cassou, La 
Huerta de Murcia, pág. 112. Madrid, 1887. 

Perete. Diminutivo de Pedro. 

Los muchachos suelen decir, cuando intentan salvar al- 
gún obstáculo: ¡salta, Perete, que son las siete! 



Murciano 149 

Peretero. Árbol productor de la pereta. 

«Por entre dos eras de fresa corría la calle que nosotros 
tomamos, formada por dobles hileras de pereteros.> Lope 
Gisbert, Luz, pág. 19. Madrid. 

Alredor de la casa, 
plantados aquí y allá, 
tenía granados, higueras, 
pereteros, un nogal. 
|. Martínez Tornel, Diario de Murcia, 11 de Noviembre de 
1879. 
* PerfoUa. Hoja que cubre el fruto del maíz, cuando está 

seca. 
PerfoUín. Borrachera. 
Periballa. Moneda, peseta. 

Perigallo. Banco de tres pies y de forma piramidal. 
Perola. Perol grande para guisar, cocer frutas, etc. 

'Funcionan todo el año 180 perolas y cuenta unas 260 
operarías y varios empleados.> Federico Atienza y Pala- 
cios, Guia del forastero en Murcia, pág. 120. Murcia, 1872. 
«La Perola de arroz con pollo hacen luego bajo un pi- 
no.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 278. Madrid, 
1872. 
Perputa. Pájaro insectívoro. Abubilla. 

«Ellas se lavan, se peinan, se limpian y se alisan las plu- 
mas; hacen con esmero sus nidos o habitaciones, unas co- 
mo las perputas, upupa epus, en los troncos huecos de 
nuestros olivos.» A. Martínez Cañadas, artículo publicado 
en El Semanario Murciano, 7 de Noviembre de 1880. «Los 
gorriones y las perputas se comen er trigo de las eras.» 
J. Frutos Baeza, ¡Cojines y Albores!.., pág. 158. Madrid, 
1904. 
Perra. Pereza. l| Moneda de cinco céntimos. 
Perrera. Edificio que sirve de correccional. 
Perruga. Cachiporra. 

En moviendo unas perrugas, 
al momento cencerrean. 



150 Vocabulario 



Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 28. Murcia, 
1859. 
Perrugazo. Golpe dado con la perruga o cachiporra. 
PeruUo. Huertano, panocho. 
Pesaombre. Disgusto, pesadumbre. 
Pestucia. Peste, hedentina. 
Pestulencia. Mal holor, pestilencia. 
Petarle. Chaqueta. 

Pezuco. Pedazo. Irregularidad en el suelo, en un tronco, etc. 
Piazo. pr. Ar. Pedazo. 
Pica. Época en que principia e! celo de las perdices, o sea 

el tiempo en que los bandos se separan. 
Picacera. Comezón, picazón. 
Picar úa. Becada. 

* Picaza. Azada o legón pequeño que sirve para cavar la 
tierra superficialmente y limpiarla de las hierbas. 

«Se les dará una cabita ligera y muy menuda con pica- 
cita o legoncito, para limpiarla tierra de las yervas que ha- 
brán nacido.» Antonio de Elgueta, Cartilla de la Agricul- 
tura, pág. 7. Madrid, 1761. 

To por culpa de esos tios 
que sin tener pa regar 
dengún ese ni derecho, 
meten la picaza, y, ¡zas! 
le abren un portillo al rio, 
por ande el agua se va. 
J. Martínez Tornel, Fuensanta, pág. 14. Murcia, 1908. 
Pícia. Golpe falso. Pifia. (Álava). 
Picola. Piqueta. 

Picoleta, pr. Ar. Herramienta de albañilería. Piqueta. 
'Subiéronse a las ventanas y terrados y tiráronles a los 
de abajo legones, amasaderas, picazas, picacicas, picole- 
tas...» Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 119. Madrid, 
1872. 
Picota. Viruela. 

En la parte baja de la Huerta, en los partidos del Rahal 



Murciano 151 

y de Beniel, se dice que le ha entrado la picota al que pa- 
dece de viruela. 
Picha. Miembro de la generación. Pene. 
Pie. (Dar de). Cuchichiar la perdiz. 
Pijo. Miembro viril. 
Pijotada. Despropósito. 
Pijotera. Persona que causa fastidio. 
Si el pijotero del sol 
se metiera a jornalero, 
no madrugaría tanto 
y andaría más ligero. 

Canc. pop. 

Pijotería. Impertinencia. 

Pijotón. Juego de muchachos, que consiste en que uno de 
éstos doble el cuerpo y apoye los brazos en las rodillas, 
para resistir el peso de los que saltan. 

Pimentonar. Terreno plantado de pimientos. 

«Trigos que se salían de los bancales; pimentonaresque 
no se cansaban de dar cogidas.> Lope Gisbert, Luz, pági- 
na 69. Madrid. 

Pimentonero. Que trafica en pimiento molido. 

Pimplarse. Emborracharse, apiparse. 

Pimpollear. Echar brotes o renuevos. 

De los jóvenes apuestos, suele decirse que pimpollean. 

Pinada, pr. Ar. Pinar. 

Pinatada. Conjunto de pinos pequeños. 

Pinato. Pino muy joven, de poca elevación, cuyo ramaje 
suele descansar en el suelo. 

Pincho. Majo, perdonavidas. 

Pindingue. Se usa esta palabra para decir que se ausen- 
tó cualquiera. Tomó el pindingue, significa tomó las de Vi- 
lladiego. 

Pindonguera. pr. Ar. Mujer que callejea mucho. Pin- 
donga. 
Se usa también como masculino. 



152 Vocabulario 



Pinzoleta. Pájaro insectívoro, de plumaje pardo y del ta- 
maño de un gorrión. Sylvia arundinacea. 
Piocha. Pequeña herramienta de albañileria, que sirve pa- 
ra desprender los revoques de las paredes y para escafilar 
ladrillos. (Álava). 
Piojar. Pequeña porción de ganado, de siembra, etc. Pe- 
gujar. 

No llevo un piojar de tierra, 
pero tu maere no sabe 
que el amo de sus tahullas 
está ya que puen ahogalle. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajinesy Albores!... pág. 67. Madrid, 1904. 
Piojarero. Alijarero, pegujalero. 
Pipe. Piojo. 

Pipiritaje. Accidente que priva del conocimiento. Pata- 
leta. 
Pique. Salto que da la piedra al chocar contra el suelo. 
Pirindola. Perinola. 

En Aragón, perindola. 
Pirrirre. Alegre por la bebida. Calamocano. 
Pitarque. Acequia. 

Recuerda el nombre del caballero Ferríz de Pitarque, 
que figura en el folio 48 del Becerro de repartimiento de 
tierras hecho en el siglo Xlll. 

♦ Pitera. Planta vivaz, oriunda de Méjico, de la familia de 
las amarilídeas. Pita. 

Algunas plantas, como la pitera.> P. Diaz Cassou, La 
Huerta de Murcia, pág. 110. Madrid, 1887. 

♦ Pito. Capullo de seda abierto por una punta. 

«Asimismo se saca simiente de los pitos o flautas y asse- 
guran muchos que salen bien los gusanos, y hacen buena 
Seda el primer año.» A. de Elgueta, Cartilla de la Agricul- 
tura, pág. 117. Madrid, 1761. 
Pitoclie. Palabra despectiva. 

De lo ínfimo, se dice que no vale un pitoche. 



Murciano 1S5 

Pítorrada. Salida de tono, despropósito, extravagancia. 

Pitada. 
Piula. Rollo de papel con pólvora. Triquitraque. 
Con música, cobetones, 
y piulas y carretillas, 
y la gente del partió 
ande ejerzo la justicia. 
J. Frulos Baeza, /Cojines y Altares!. ..pág,84. Madrid, 1904. 
Piulón. Pollo que piula. 

En el Voc. de Ref. del Maestro Gonzalo Correas — pági- 
na 18 -, figura la palabra pión, equivalente a la que aquí 
se expresa. Ninguna de las dos se halla en el Diccionario 
de la Academia, 
Planeta. Variedad de almendra de hueso o cuesco duro. 
La menciona elseñor Estelrich en la pág. 22, de su obra 
titulada El Almendro, Imp. de B. Rotger, 1907. 
* Plantaje. Planta herbácea vivaz. Llantén. 
Platicante. Ayudante del médico. Practicante. 
Platera. Especie de leja para colocar de canto los platos 

y las fuentes. 
Poeear. pr. Ar. Sacar agua con pozales o cubos. 
Polsaguera. Polvareda. 

Polla. Órgano de la generación en el hombre. (Germania). 
Pollízo. pr. Ar. Sacar agua con pozales o cubos. 
Pollotito. Polluelo alicaído, que no cesa de piar. 
*Ponio. Ramillete de flores. 

«Inventó para su mayor aprovechamiento, para cada día, 
como un ramillete, o pomo oloroso de muchas flores.» 
P. Luis Ignacio Zevallos, Chrónica del Observantissimo 
convento de madres capuchinas en la Ciudad de Murcia, 
pág. 375. Madrid, 1736. 

Murcia es un pomo de flores 
con su cinta de esmeralda; 
tal parecen sus jardines 
con sus mil flores pintadas, 



154 Vocabulario 



y ese ceñidor bordado 
de pintorescas montañas. 
J. Martínez Tornel, Glorias de Murcia. Monólogo. 

Poncilero. Especie de limonero, cuyo fruto, de corteza 
gruesa, sirve para hacer dulce. 

Pontel. Hijuela de la acequia de Caravija. 

*Porcel. Porcino o chichón. 

Porchada. Cobertizo para meter el carro. Porche. 

Porracear. Dar porrazos. Golpear. 

Porrilla. Instrumento de hierro, en forma de pequeño ma- 
zo, para partir piedra. 

* Porrina. Seda de inferior calidad, que se hila de las pri- 
meras capas del capullo después de quitada la borra. Se- 
da azache. 

Se da el nombre de porrinas a los telos que quedan de 
los capullos que no se pueden acabar de hilar, por hundir- 
se en la caldera luego que entra el agua en ellos, de los 
quales se hacen telas ordinarias.» A. de Elgueta, Cartilla 
de la Agricultura, pág. 117. Madrid, 1761. 
Porrina. Sedimento que se forma en la ribera del Mar Me- 
nor, y en casi todo su fondo, constituyendo capas de tres 
o cuatro centímetros y bolas más o menos redondas. (San 
Pedro del Pinatar). 

♦ Porrudo. Palo o cayado con que el pastor guia su ga- 
nado. 

Vulgarmente se suprime la penúltima letra: donde Cristo 
perdió el porrúo, que significa muy lejos, en lugar ignorado 
de todos. 

Portalada, pr. Ar. Portal muy grande. 

Posposa. Tartamuda. 

Postín. Lustre, importancia. 

Pozalear. pr. Ar. Revolver el agua de un pozo, subiendo 
y bajando los pozales. 

Preguntados. Averiguaciones para saber una cosa. 

Prepartía. De la frase al fin y a la prepartia. 

«Y ar fin y a la prepartía, yo me entiendo y bailo sólo.> 



Murciano ■ 155 

P. Diaz Cassou, La Literatura Panocha, pág, 31. Madrid, 
1895. 

Y sa mester, caballeros, 
al fin y a la prepartía, 
que los que hemos estudiao 
la gramática latina. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 44. Murcia, 1880. 
Presilla. Excoriación en la comisura de ios labios. 
Presillo. Presidio. 

¡Eh! vean ustedes lo que se tiene con los alborotos. Lo 
menos de alli a Presillo.» El Chismoso, 20 de Febrero de 
1822. Murcia. 

Y el Señor era inocente, 
más yo merezco un presillo. 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 151. Murcia, 
1859. 
Prevete. Mata que nace en el campo, cuya semilla es 

igual que la mostaza. 
Pringor. Lo que hace que dos cosas se peguen o se man- 
chen. 

Esta palabra tan generalizada en Murcia, la empleó el 
célebre doctor Huarte en su Examen de ingenios: ^Por no 
tener pringor la humedad del agua en que se traben las 
especies.» Obr. cit. cap. IX, pág. 144. Barcelona, 1884. 
Probé. Pobre. 
Probeza. Pobreza. 
Puazo. Golpe inesperado. Cachada. 
Puestero. Hombre que caza en puesto, sirviéndose del 

reclamo para matar perdices. 
Pulpítillo. Cada uno de los ambones que hay en ciertas 

iglesias, para cantar la epístola y el evangelio. 
Pulpo. Mujer despreciable, ramera. 

Del muy mojado, se suele decir que está hecho un pulpo. 
Punchada, pr. Ar. Punzada. 
Punehazo. pr. Ar. Punzada, pinchazo. 
Puntarrón. Punta de gran proporción en la montaña. 



^Íb6 Vocabulario 



Puñema. Interjección irónica. 
Puñeta. Interjección. 

Puñete. Juego de niños que consiste en colocar un puño 
sobre otro, diciendo: 
—¿Qué es éste? 
— Puñete. 
—¿Y éste? 
—Una cajica de oro. 
¿Qué tiene dentro? 
— Un chavico para vinagre. 
¡El que se ría que lo pague!... 
Y se dan con las manos en la car¿i, para expulsar de la bo- 
ca el aire que hincha sus mofletes. 
Puñetero. Mal intencionado, quisquilloso. 



R 



Rabalera. Mujer desenvuelta y mal hablada. 

Rabillo. Ajustador que sirve para ceñir el pantalón y el 
chaleco, por medio de hebillas o botones. Trincha. 

Rabisca. Persona poco afable, de ademanes descompues- 
tos y carácter agrio. 

Rabote. Animal de rabo cortado, que, por antífrasis, se lla- 
ma rabón. 

Radeor. Rodillo que se usa para medir áridos. Metátesis 
de raedor. Rasero. 

Rafa. Atajadizo de tablas o zarzos en la acequia, para ele- 
var el agua que se ha de utilizar en el riego. 

«Algunos herederos para regar hazen rafas en las ace- 
quias mayores para tomar agua para sus acequias, a cau- 
sa de lo qual impiden que el agua no pase, y sorriegan los 
caminos, y hazen otros muchos daños.» Ordenanzas, pági- 
na 155. Murcia, 1695. 

Rafero. Encargado de hacer la parada, o rafa en la ace- 
quia. 

Rabal. Acequia. Partido de la huerta que confina con la 
provincia de Alicante. 

«Medí después las profundidades de uno y otro canal y 
reconocí que la misma era, en la acequia del Rahal que en 
el Azarbe. > Antonio de Elgueta, Informe sobre la reparti- 
ción de las aguas del Azarbe de la Ciudad, que llaman 
Mayor. Murcia, 9 de Junio de 1721. 

Afirma el P. Alcalá que esta voz arábiga significa hato, 
cabana de ganado. 

* Raigón. Atocha. 



158 Vocabulario 



Raiguero. Parte inferior de un monte. Estribación. 

'En frente de la Ciudad, y a su vista, en el rayguero de 
la opuesta sierra. > Fr. Pedro Moróte, Antigüedad y Blaso- 
nes de la Ciudad de Lorca, pág. 58. Murcia, 1741. <A1 dar 
vista a Murcia, encuentra— el rio Segura—, un azud o con- 
traparada, parte natural y parte artificial, de piedra de si- 
llería sobrepuesta, la cual le obliga a derramar gran parte 
de sus aguas por dos brazos o grandes acequias, que ca- 
minando por los raigueros o faldas de los mencionados 
montes, ciñen diciía vega.» Juan Autonio La Riva, His- 
toria del Santuario e Imagen de Nuestra Señora de la 
Fuensanta, escrita en 1819. Murcia, 1892. «Ocurrióse a al- 
gunos propietarios del raiguero de Cliurra asociarse para 
llevar agua a sus tierras.» P. Diaz Cassou, La Huerta de 
Murcia, pág. 257. Madrid, 1888. «D. Pedro Saavedra y do- 
ña Fabiana Fajardo siguieron al parecer esta costumbre; y 
en una de estas temporadas, en que pasaron accidental- 
mente a residir, no en Algezares propiamente hablando, 
sino en la casa de su hacienda del Raiguero, situada entre 
dicho pueblo y la Alberca, hubo de nacer, según parece 
el niño D. Diego. Más, aun cuando hubiese nacido en el 
mismo Algezares, lo cual no es seguro ni aun probable, es 
de advertir que este pueblo no era entonces más que una 
parroquia, feligresía, o como lo queramos llamar, de la ciu- 
dad de Murcia.» El Conde de Roche y José Pió Tejera, 
Saavedra Fajardo, sus pensamientos, sus poesías, sus 
opúsculos. Discurso preliminar, pág. XXV, nota. Madrid 
1884. 

Raí jar. Echar raices y tallos las plantas. Raigar, entallecer. 

Raijo. Brote, renuevo. 

Rampaina. Nombre despectivo. Mequetrefe. 

Rampete. Planta que nace en los campos, la cual se uti- 
liza para ensaladas. 

Comiendo crillas cocías 
u rampetes de la cieca. 
J.FrutosBaeza,/Cfl/7/7^s3'i4/6í7re5.'... pág. 89. Madrid, 1904. 



Murciano 159 

Ramuja. Ramas que se cortan de la olivera. Escamujo, ra- 
mojo. 

Ranal. Sitio pantanoso donde se crian ranas. 

Rangua. Achaque, alifafe. 

Rapaire. Oleada de viento, sin dirección fija. (San Pedro 
del Pinatar). 

Rapavelas. Ladrón de cera. Sacristán, monacillo. 

Rasa. Espacio de monte que hay frente al puesto donde el 
cazador se oculta para disparar sobre las perdices que acu- 
den al reclamo. 

Rascadero. Rascadura que hacen los conejos y las lie- 
bres en el suelo. Escarbadero. 

Rasera. Utensilio que se emplea para remover lo que en 
la sartén se frie. El mismo utensilio, de mango más largo 
que el anterior, que se usa para sacar de la hornilla la ce- 
niza. II Cuchilla corta paradividir la masa y rascar la artesa. 

Rasinero. Mancha en la pared o en el vestido. 

Raspear. Causar aspereza en las manos o en otra parte 
del cuerpo. 

Raspiblaneo. Trigo de aristas o raspas blancas. Aris- 
blanco. 

Rasposo. Áspero al tacto. 

Rasquíja. Picazón. 

«Todavía me queda aquí cierta rasquija, que no me de- 
ja del todo sosegar.» Lie. Francisco Cáscales, Tablas poé- 
ticas, pág. 64. Madrid, 1779. 

Rasquijón. Señal en la piel, después de haberse rascado 
con fuerza. || El acto mismo de rascarse. 

Rastillo. Empedrado hecho en las cañadas, para evitar 
que las aguas de lluvia causen desperfectos. || Pieza de hie- 
rro en forma de media luna, que lleva la aguijada, para lim- 
piar la reja del arado. 

Rastrojar. Sembrar después de levantado el rastrojo. 

Ratonera. Peonza que, por causa de tener mal puesto el 
clavo, se aleja del sitio donde se baila, dando vueltas con 
poca suavidad. 



160 Vocabulario 

Ratonero. Agujero en la tierra. Topera. 

El articulo 184 de nuestro Código rural, dice: «De esta 
multa solo se eximirá el que por primera vez haga el son- 
riego por algún ratonero, mas no a la segunda, porque ya 
deberá haberlo remediado cavando el margen o de otro 
modo.» Ordenanzas de la Huerta, art. 148. 
Que gatillos harpías 
hicieron ratoneros tus encías. 
S.Jacinto Polo de Medina, El buen humor de las Musas, 
pág. 137. Zaragoza, 1670. 

Rebolera. Nube roja que se forma a la salida o la puesta 
del sol. 

Rebuche. Residuo cuyo aprovechamiento es insignifican- 
te. Desecho. 

Rebulfientejo. Que se mueve mucho, inquieto, bullidor. 

Recantonearse. Andar con afectación, moviendo las 
caderas y los hombros. Contonearse. 

Recincho. Tejido de esparto que sirve para ceñir. Ceñi- 
dor. 

Redamada. Canto de la perdiz. 

Reclocarse. Arrellanarse como la clueca. 

Recobollo. Lo más intimo; lo último del cogollo. 
Murcia está en el recobollo, 
tan esparpajá y tan tiesa. 
J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya, pág. 120. 
Murcia, 1915. 

Recomerse, pr. Ar. Dominarse para no exteriorizar el 
propio disgusto. 

Reconquija. Concomio, regomello. (Moratalla). 

Rechichero. Resistero. Calor excesivo. 

*EI Malecón hervía, la Glorieta era un rechichero; en el 
Puente no se podía respirar.» J. Martínez Tornel, El Día- 
rio de Murcia, 15 de Julio de 1879. «Iban er Señor y San 
Pedro, anda que te anda, en la siesta d ' un día de muncha 
calor, con un rechichero que s' asaban los pájaros.» Pe- 
dro Díaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 69. Madrid, 



Murciano 161 

1895. <AIIí se pasaban al fresco las horas de rechichero 
del verano y al abrigo los días de frió y lluvia del invier- 
no.» J. Frutos Baeza, El Ciudadano Fortún, pág. 114. Mur- 
cia, 1909. 

Rechigüela. Entresijo de la res. Mesenterio. 

Rechirvero. Solanero, rechichero. (Moratalla). 

Refiladora. Paloma que remonta mucho el vuelo. 

Regacharse. Formarse pequeños charcos. 

* Regador. El que tiene derecho a regar con agua com- 
prada o repartida para ello. 

Regalieiar. Acequia derivada de Aljujia. \\ Sitio en que 
abunda la regalicia. 

Regante. Que tiene derecho a regar sus tierras. 

«El cauce de cada acequia, esceptuando las dos mayo- 
res de AIjufía y Barreras, estará repartido entre todos los 
regantes de ella, con proporción a sus tahullas. Ordenan- 
zas de la Huerta, art. 63. Murcia, 1849. «Gobierna el rega- 
dío, es Administrador de las Aguas, Juez entre los regan- 
tes. > P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 201. Ma- 
drid, 1887. «No hay regadío sin la asociación de los re- 
gantes.» Id., id., pág. 215. 

Regañadientes, pr. Ar. Hacer algo refunfuñando. 

Reglada. Cantidad suficiente de yeso, para sostener un 
regle o listón. 

Regle. Listón que usan los albañiles para levantar pare- 
des a plomo. 

«Ladrillos, atovas, capazos de tierra, aljezones, tejas, ca- 
nales, tarugos, regles, puntales y terrajas, como camonci- 
cos de bóvedas. > Javier Fuentes, Murcia que se fué, página 
119. Madrid, 1872. «Solamente en su hogar, y entre los 
suyos, ha gozado de reposo y bienestar; fuera de él ha vi- 
vido soñando en un mundo de artistas en que hasta los 
albañiles fuesen arquitectos, y en que no se cogiese ni un 
regle con yeso sino por quien supiera su obligación. > José 
Martínez Tornel, El Diario de Murcia, 29 de Enero de 
1891. 

11 



162 Vocabulario 

Regomello. Disgusto que no se manifiesta. Cortedad, re- 
concomio. 

«Trebaja y no tengas ningún regomello por allegar a ser 
más rico de lo que honradamente permita el señor que lo 
seas.> J. Marín Baldo, Fuensantica, pub. en El Semanario 
Murciano. <E1 premotor no tié regomello de las eclaracio- 
nes e los testigos.» P. Diaz Cassou, La Literatura Pano- 
cha, pág. 104. Madrid, 1895. 

Aunque la mienta en las cartas 
yo tengo ese regomello. 
J. A. Soriano, Ca presona pa su ese... Escena IV. Murcia, 
1892. 
Regorver. Dar una vuelta. Revolver. 

«Alluego, en un regorver de cabeza...» P. Diaz Cassou, 
La Huerta de Murcia., pág. 254. Madrid, 1888. 
Reguerío. Terreno de riego. Regadío 
Reguerón. Cauce que recibe las avenidas del rio Guada- 
lentín o Sangonera, y que, para defensa de la Ciudad de 
Murcia, se construyó en el siglo XVIIl, de acuerdo con e! 
proyecto del ingeniero D. Sebastián Feringán. 

«De las ciento quatro mil novecientas sesenta y seis ta- 
hullas, que oy fecundan las christalinas, y dulces corrien- 
tes de Segura, en su famosa huerta, no contando trescien- 
tas treinta y nueve tahullas, y quatro ochavas, que se to- 
maron para el reguerón.» Fr. Pedro Moróte, Antigüedad 
y Blasones de la Ciudad de Lorca, pág. 73. Murcia, 1741. 
«Haciendo como que cazaba en los cañares del Regue- 
rón.^ Lope Gisbert, Luz, pág. 16. Madrid. 
Así, cuando va a la huerta, 
pensando en su suerte atroz, 
le dan pensamientos malos 
de tirarse al Reguerón. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág. 175. Murcia, 
1880. 
Reinarse. En ciertos juegos y negocios obtener el resul- 
tado apetecido. 



Murciano 1 63 

Rejuntar. Haceracopio. — Se emplea también enSegovia. 

Relentada. Humedad en el suelo, después de una noche 
serena. 
A las tres relentadas, lluvia que no falla. Ref. pop. 

Relíca. Reliquia. 

Relinchada. Relincho. 

Relincho. Grito muy penetrante que dan los mozos de la 
huerta cuando van de ronda. 

Reluzángana. Gusanillo de luz que brilla entre el folla- 
je, durante la noche. 

Rellanada. Meseta, rellano. 

Relleno. Manjar más conocido con el nombre de albón- 
diga. 

Remaniente. Que se relaciona co:i... Referente. 

Remíjón. Pequeña parte de un todo. 

«Por dos cuartos cada mes y algún remijón cada cose- 
cha. > Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 29. Madrid, 
1872. 

Remolajas. Residuo de alimentos, etc. Poso, sedimento. 

Remor. pr. Ar. Murmullo. 

Rencajo. Trozo de tierra que sobra de un cuadrado. 

Rendrija. pr. Ar. Rendija. 

Reniega. Cuando el hurón mata un conejo y tarda en sa- 
lir de la madriguera, se dice que ha hecho reniega. 

Rentuar. Producir renta anualmente. Rentar. 

Se usa en Cuenca, según López Barrera, en sus Estu- 
dios de Semántica. 

Reolin. Ave zancuda y ribereña del Mar Menor, llamada 
Pulvial común, o de Europa. 

Reón. Parte superior del costado do un barco. Borda. 

Reorde. En torno. Rolde. 

Repalandoria. Conversación que causa enfado. 
Yo les dije a mis zagales: 
No meteros en monsergas 
y ejar las repalandorias 
der Gurullos, que es un cepa. 



164 Vocabulario 



J. Frutos Baeza, Desde Churra a la Azacaya, pág. 81. 
Murcia, 1915. 

Repalpizarse* Empaparse bien de lo que se se habla. 

Repasona. Que observa mucho para no perder detalle. 

Repitajo. Trozo insignificante de una cosa. Remijón. 

Repretar. Comprimir mucho. Apretujar. 

Repretón. Apretujen. 

Repropiarse. Contenerse, refrenarse. 

Requetebién. Muy bien hecho. 

Requetebueno. Ponderativo de bueno. 

Rescullente. Resbaladizo. 

Reseullir. Resbalar^ 

ReseuUón. Resbalón. 

Restillar. Imponer un correctivo. Reprender. (Cañada de 
la Cruz). 

Retalería. Oficio de retalero. 

«Ítem: que ningún oficial de medida, ni de retalería pue- 
da dar ningún género de ropa tocante al dicho oficio.» 
Ordenanzas, de 12 de Noviembre de 1613. 

Retalero. El que hace ropa de retales. 

<Que ninguna persona pueda usar más de un oficio, 
Sastre o Calcetero, sino fueren los retaleros que hacen de 
toda ropa.» Ordenanzas, pág. 62. Murcia, 1695. «Adereza- 
ba el maestro Sisa sus menesteres, que tal mote dábale el 
gremio de retaleros por fundado motivo.» Javier Fuentes, 
Murcia que se fué, pág. 53. Madrid, 1872. 

Retestín. Capa grasicnta, endurecida, que se forma en 
las vasijas mal fregadas. 

La merla y la cobernís 
no escarcuñan los barbechos 
porque el retestín der guano 
les da usagre en er pellejo. 
J. Frutos Baeza, /Cojines yAlbares!... pág. 60. Madrid, 1904. 

Retestinado. Envejecido y sucio. 

Retijante. Animoso, ligero y currutaco. 

Retrancar. Recular la bestia para sujetar el carro. 



Murciano 165 

Retusar. Recortar, igualar, atusar. 
Revolica. Motín, revuelta. 

Porque a lo lenjos oí tiros 
y voces de revolica 
con tan grandes tremolinos... 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 162. Murcia, 
1859. ' 
Revolotín. Segunda hoja de la morera. Rebotín. 
* Revoltón. Bovedilla. 

<Se compuso en parte el dormitorio, con mejores rebol- 

tones, maderas, techo y cubierta.» P. Luis Ignacio Ceva- 

llos, Chrónica de las Religiosas Capuchinas, t. li, pág. 584. 

Madrid, 1737. 

Ríachada. Avenida. Como inundación de palabras, de 

cosas, etc. 
Riba. Parte desprendida de un quijero. 
Saca la riba, quien la derriba. Ref. pop. 
<Caen en ellas— en las acequias— muchas ribas, especial 
cuando riegan los brazales que tienen fuera de las dichas 
acequias mayores e junto a ellas. Ordenanzas, pág. 156. 
Murcia, 1695. 
Rílera. Línea de cosas en orden. Ringlera. 
Azaga están los corrales 
y las calles en rilera. 
Miguel Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 25. Murcia, 
1859. "^ Todas las calles que a la plaza daban, ocupáronse 
en rilera de gentes que a vender venían sus esquilmos y 
productos.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 113. 
Madrid, 1872. «Era muchacho aprendiz de barbero que se 
resistía a ir a la plaza y decía al maestro, usando de una 
antífrasis: no señor, yo no me pongo la de tres en rilera. > 
Rodolfo Caries, El del Manipulo, art. pub. en El Semanario 
Murciano, 18 de Sebre. de 1881. 

«Había madrugado mucho para que, ya que perdía la 
primera, llegara a tiempo de la mayor, que aquel día, día 



1 66 Vocabulario 



de la Virgen, iba a ser misa canta, de tres en diera.* P. Diaz 
Cassou, historia de Alguazas, pág. XXVI. Murcia, 1898. 
Rinrán. Bacalao, patatas y pimientos secos que, todo jun- 
to y después de cocido, se deshace en el mortero y se ade- 
reza con aceite, limón y pimienta, formando una masa que 
se come con cuchara. 
En Aragón, ajoarriero. 
Risea. Peñasco, risco pequeño. 
Rito. Cerdo. (Cañada de la Cruz). 
Roa. Surco que forman las ruedas. Carrilada. 
Robinera. Herrumbre. 

Del enfermo que va recobrando la salud, se dice que 
desecha la robinera. 

Pero como él era un mozo 
sano, sin mácula, fuerte, 
desechó la robinera 
a los seis o siete meses. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. pág. 7. Murcia, 1893. 
Rocador. Capillo agujereado. 

«Rocador es el capillo que está agujereado por una pun- 
ta, muy ancha la rotura. > A. de Elgueta, Cartilla de la 
Agricultura, pág. 172. Madrid, 1761. 
Rodete. Ruedo de madera o de cañas, cubierto con red, 
la cual se corre y descorre, para que las palomas entren y 
salgan en el palomar. 
Rodrejo. Segundo fruto. Metátesis de redrojo. 
Que cuando sale er tomate 
sale zorollo y rodrejo, 
con un dejiquio a pes griega 
que da ambustia y regomello. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 60. A'ladrid, 
1904. 
Rompearados. Planta que emplean algunos, con éxito, 

para combatir la diabetes. Ononis procurrens. 
Roncador. Cohete que, en su ascensión, se oculta yapa- 
rece de súbito, hasta que da el estallido. 



Murciano 167 

Roya. Tierra lasírosa impermeable, que se utiliza para cu- 
brir los terrados. 

Roza. Ranura. 

Rubiana. De color rojo claro, amelado. 

Ruche. Del que perdió su fortuna, suelen decir que se fué 
a ruche. 

Rujiada, pr. Ar. Chaparrón. 

Rujiadera. Rociadera. 

Rujiar, pr. Ar. Rociar. 

Rujiazo, pr. Ar. Golpe fuerte de lluvia. Chaparrón. 

Rujio. Rocío. II Aguacero. 

Rula. Pieza redonda de metal o madera. 

Se dice que hace la rula el pavo, cuando alza la cola, 
arrastra las alas y sopla con fuerza, girando en torno 
de la hembra.— También hace la rula el que se afana por 
conseguir de otro aquello que desea. 

Rulé. Parte posterior del cuerpo humano. Trasero. (Ger- 
mania). 

Rulera. Que puede rodar. Piedra suelta. 

Rumia. Hijueia de la acequia del Junco. 

Runrunear. Hablar entre dientes. Murmujear 

Pasó el runrún, y lo que apandé lo tengo aún. Ref. pop. 

Runruneo. Rumor, cuchicheo. 

Rustir. Mascar haciendo ruido con los dientes. 



s 



Sábena. Red de esparto para transportar paja. Barcina. 
En Aragón, jábrega. 

«Arrebozao en una sábena e coger hoja pa tapalle el ho- 
nor.» P. Díaz Cassou, La Literatura Panocha, pág. 105. 
Madrid, 1895. 

Salado, pr. Ar. Barrilla. 

Salivajo. Saliva que se escupe. 

Salsear. Husmear, enredar, entrometerse en lo que a uno 
no le importa. 

Salseo. Acción y efecto de salsear. 

Salsero. Que todo lo husmea y revuelve. 

Saltador. Desnivel en el lecho de un barranco, que hace 
que las aguas se despeñen. Saltadero. 

«Veo el agua, de suyo inquieta, impaciente y revoltosa, 
someterse humilde a la ley del cauce, precipitarse en el si- 
fón que la llama, trepar por las estrechas paredes de los 
saltadores, y salir orgullosa, como quien sabe lo que se 
hace.» José Selgas, Delicias del nuevo Paraíso, pág. 33 y 
34. Madrid, 1887. 

Sanagustin. Saltamonte. 

Sangonera. Campo distante de la Capital como una le- 
gua, al S. O. de Murcia. 

Se denomina Sangonera la Verde a la parte que se rie- 
ga con las aguas del rio de su nombre; y Sangonera la Se- 
ca al resto de dicho campo. — «Los de Murcia como fuesen 
hombres esforzados y buenos cavalleros, salieron a ellos, 
y ovieron batalla con los moros en el campo de Sangone- 
ra. > Diego Rodríguez de Almela, Valerio de las Historias 



Murciano 169 

Escolásticas de España, folio 22. Madrid, 1568. *En Mur- 
cia iiailaron los africanos mayor resistencia, porque sus 
ciudadanos, fiados más de sus generosos corazones que 
de los reparos de la Ciudad, salieron todos a la campaña; y 
habiendo procurado defender con la espada su libertad an- 
tes que rendirse al yugo servil de los árabes, fueron todos 
degollados en un campo que hasta hoy, por la sangre ver- 
tida, se llama Sangonera.» Diego Saavedra Fajardo, Coro- 
na Gótica, pág. 294. Barcelona, 1887.— En el prólogo del 
fuero de Sobrarte, se dice, con manifiesto error: «Fizo sa- 
lir a batalla el Rey D. Rodrigo entre A'lurcia y Lorca en el 
campo de Sanguinera...» Las modificaciones de tal pala- 
bra merecen que se alargue la explicación. Ya en la Histo- 
ria General— parte 2.", cap. IV—, se declara que «algunos 
dicen que fué esta batalla en el campo de San Nogera, que 
era entre Murcia y Lorca; mas non es verdad. > El Sangui- 
ra del fuero de Sobrarte es el Sangovera de la estrofa 79 
del Poema del Conde fernán González, y el Sengonera de 
Pero López de Ayala en la Crónica del Rey Don Pedro, y 
el mismo Sanganera del Príncipe D. Juan Manuel, en su 
Libro de la Caza. 

Al pasar por Almadies 

me dijo una almadiera, 

—Carretero de mi vida, 

¿es usté de Sangonera? 

Canc. pop. 

Sangrijuela. Sanguijuela. 

Le manda unas sangrijuelas 
en el sitio magullado, 
y pasa adelante, como 
si ya lo dejara sano. 
J. Martínez Tornel, Rom pop. mure. pág. 79. Murcia, 1880. 
Sangrijuelero. Vendedor de sangrijuelas. 
Sangrina. Naranja de color de sangre. || Persona de ge- 
nio pronto. Sanguínea. 
Sangruza. Sangre corrompida. Sangraza. 



170 Vocabulario 



Santarén. Acequia de tal nombre. 

Santigüeñar. Castigar con fuerza, golpeando con un 
palo. 

Santigüeñazo. Golpe dado a derecha e izquie.''da, gol- 
peando como si se santiguase. 

< Hubo con tal huida muchos chichones, aporreamientos, 
y santigüeñazos de los corchetes.» ¡avier Fuentes, Murcia 
que se fué, pág. 214. Madrid, 1872. 

Santocristo. pr. Ar. Crucifijo. 

Saquerío. Conjunto de sacos. 

Sarasa. Hombre afeminado. 

Sartenera. Sitio donde se ponen las sartenes. 

Sartenero. Que hace sartenes. 

Satisfacción. Confianza, intimidad. (Álava). 

Seminación. Acción y efecto de expulsar el semen. 
«Para la Sodomía perfecta no se requieren dos semina- 
ciones, sino que una sola basta.» Fr.Juan Francisco de Va- 
lencia, Predicador en el Convento de Padres Capuchinos 
de la Ciudad de Murcia, Explicación de los Casos reserva- 
dos en la Synodo que celebró el Señor Don Gerónimo Man- 
rique de tara, Obispo de Cartagena, el dia 4 de Diciembre 
de 1583, pág. 39. Murcia. Imp. de la Viuda de Felipe Te- 
ruel. 

Senada. Seno muy prominente. 

Senaguas. Vestidura interior de mujer. Prótesis de ena- 
guas. 

Aunque me ves pequeñica, 
con senaguas de bayeta, 
mi madre no me ha criao 
pa ninguno de la Huerta. 

Gane. pop. 

Sentadas Hartazón. 

Serení. (De). Bizcocho estrecho que se toma con el cho- 
colate. 

«En salvillas de plata y copas venecianas sirvióse por 
lustrosos negros una ronda de aloja con vino italiano y 



MURCIAKO 171 

frió y bizcochos de serení. > Javier Fuentes, Murcia que se 
fué, pág. 350 y 351, Madrid, 1872. 

Hay un juego de niñas en el cual, asidas de las manos, 
cantan, a la vez que dan vueltas: 
San Serení, 

de la buena, buena vida, 
hacen así: 
así las peinadoras, 
así, así, así. 
Sueltan las manos e mitán a las peinadoras, cuando éstas 
pasan el peine o carmenador; y al formar de nuevo la rue- 
da, van repitiendo la canción, imitando al zapatero, a la 
planchadora, a la lavandera, al herrero, etc. A la conclu- 
sión del juego cantan: 

San Serení del monte, 
San Serení cortés, 
yo, como soy cristiana, 
yo me arrodillaré. 
«Esperamos ver la providencia que se toma con dos tam- 
bores y un soldado del provincial de Murcia, que en la 
tarde del viernes estubieron en la calle del Pilar cantando 
el Sereni.y El Chismoso, núm. 30, pág. 385, dup. Agosto de 
1822. 
Serjo. Corte, sesgo. 

Con referencia a los malos negocios, suele decirse que 
hay que darles un ser jo. 
Sermonata. Represión verbal. Reprimenda. 
Fuensantica está suspensa 
y, estrujando entre los dedos 
su pañuelico de seda, 
aguanta la sermonata 
más humilde que altanera. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Altares!... pág. 22 y 23. Madrid, 
1904. 
Serrar. Se dice de la perdiz cuando ajea. Ajear. 
Serrería. Taller donde se sierran maderas. 



172 Vocabulario 



Serretazo. Tirón de la serreta, para castigar y contener 
al caballo que es indómito. 

Servar. Guiar la embarcación. 

Ses. pr. Ar. Salida de un repliegue del intestino recto, fue- 
ra del ano. 

Seta. Órgano genital de la mujer 

Siguirilla. Seguidilla. 

Slmaleres. Palos largos para llevar peso entre dos hom- 
bres. 

Simentar. Poner huevecillos la paloma que sale del ca- 
pillo. 

«Al tiempo de simentar la Palomita acompaña a los hue- 
vecitos, para cubrirlos y mantenerlos, una especie de go- 
ma gelatinosa.» A. de Elgueta, Cartilla de la Agricultura 
pág. 119. Madrid, 1761. 

Símentera. Tierra sembrada. Simienza, sementera. 

Simentero. Sementero. |! Vendedor de simiente de gusa- 
nos de seda. 

Simentero acostado, labrador levantado. Ref. pop. que 
se refiere al sembrado que, en la época de su granazón, se 
dobla por el peso de la espiga.— «La tierra y los árboles 
darán abundantes frutos, y a la abundancia de las míeses 
se seguirá la de la vendimia y a esta la del simentero.» El 
Obispo D. Luis de Belluga y Moneada, Pastoral pub. a 28 
de Abril de 1710. «Todos aquellos simenteros de ocasión 
desaparecieron pronto, dejando el campo franco a las fila- 
turas aquí establecidas.» E. López Peñafiei, Estación Seri- 
cícola de Murcia, pág. 6. Madrid, 1911. 

Sinsorga. Mujer indiferente, apática, insustancial. 

Sinvergonzón. Desvergonzado. 

Sínvergonzonería. Desvergüenza,, desfachatez. 

Sirre. Excremento del ganado lanar y cabrio. Sirle. 

Sirrero. Sitio cubierto de sirle de ganado, o de excremen- 
to de conejos y liebres. 

Sisea, pr. Ar. Planta acuática. Cisca. 

«La sisea es una hierva de cinco o seis palmos de alto 



Murciano 173 

de hoja delgada, áspera y a modo de espadaña o anea, que 
nace en las viñas y otras parles; y sirve para hacer los 
mantos con que se cubren las Barracas.» Antonio de EI- 
gueta, Cartilla de la Agricultura, pág. 174 y 175. Madrid, 
1761. 

Siscal. Terreno húmedo en el cual abunda la sisea. 

Asi se denomina el quinto escorredor de la acequia de 
Churra la Nueva. 

Siseo. Carbón muy menudo. Cisco. 

Y me enreen una bilocha 
que me pongan hecho siseo 
J.FrutosBaeza,/Ca/7^es)'i4//7í7re5.'...pág. 136. Madrid, 1904. 

* Sobrancero. Mozo de labor que está para suplir. 

Sobrancero. Que sobra. Sobrante. 

Sobreacequiero. Hacendado que se hallaba investido 
de gran autoridad en el antiguo regadío murciano, cuyo 
régimen le estaba confiado, así como la policía de los ca- 
minos públicos. 

«Antes, y primero que haga la dicha rafa, o el dicho em- 
barazo para tomar agua para su acequia, pida licencia, y 
la aya del Juez sobreacequiero, el cual no la dé sin que an- 
tes, e primeramente vea la dicha acequia.» Ordenanzas, 
pág. 155. Murcia, 1695. «Las aguas de las acequias sean 
partidas entre los cristianos y ios moros, por derecho, se- 
gún la parte que cada uno debiere haber; y los cristianos 
pongan un juez sobreacequiero elegido por el Concejo y 
los moros otro, y que los muden cada año, y les tomen ju- 
ra los jueces en Concejo.» Priv. dado en Jaén por Alfonso 
X, a 18 de Mayo de 1305 (Era). Cita de A. Merino, Geo- 
grafía histórica, pág. 182. Madrid, 1915. «Volví a dicho 
azarbe mayor el día 2 del corriente en compañía de Don 
Pedro Tomás, Juez sobreacequiero, para medir las inclina- 
ciones, profundidades y diversas velocidades del agua en 
los partidores.- Antonio de Elgueta, Informe sobre la re- 
partición de las aguas del Azarbe de la Ciudad, que llaman 
Mayor. Murcia, 9 de Junio de 1721. 



174 Vocabulario 



Era el juez sobreacequiero 
el tercero en importancia, 
cuyo cargo se reduce 
a dar su fallo en las tandas. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág. 137. Murcia, 
1880. 

El notabilísimo escritor de costumbres murcianas, D. Pe- 
dro Diaz Cassou, suprime la a de tal palabra, en su Histo- 
ria de Alguazas, pág. IX: «El sobrecequieroes el Qahib-as- 
sequia, o jefe de acequieros, entre los moros.» Obr. cit. Mur- 
cia, 1898. 

Sobreaña. Caballería que pasa de un año. 

Sogón. Soga muy gruesa que se emplea para subir a las 
palmeras. 

Sogueador. Antiguo medidor de tierras. Agrimensor. 

Soguero. Cordel o soga que sirve para que se sujeten los 
bueyes al yugo. 

♦ Soguillo. Trenza delgada hecha con el pelo. 

Solaje. Poso de los líquidos. Sedimento. 

Solanero. Sitio donde el sol castiga mucho. Solanera. 

Solera. Ruedo de esparto que se introduce en la jaula de 
perdiz, cuando se sale al monte a cazar con el reclamo. |i 
Piedra colocada de trecho en trecho, que indica la pen- 
diente de una acequia, y que sirve de base para practicar 
la monda. I! Suelo del cauce. 

'El procurador cuidará de que la acequia esté siempre 
corriente, y que se monde hasta las soleras.» Ordenanzas 
de la Huerta, art. 106. Murcia, 1849. 

Soleta. Mujer descarada, respondona. 

Sombrerillo. Especie de tuerca que sirve para sujetar al 
eje la rueda del carruaje. 

Sonregar. Epéntesis de sorregar. 

Sonriego. Riego que* un bancal recibe por exceso de 
agua que entra en el inmediato, o por cualquiera otra cau- 
sa ajena a la voluntad del regante. Soriego. 

<E1 que sonriegue bancal ageno o algún camino o de 



Murciano 175 

cualquier modo estravie el agua, pagará el daño o perjui- 
cios y además una multa de cuarenta a quinientos rs, a jui- 
cio del Consejo de hombres buenos.> Ordenanzas; artícu- 
lo 147. Murcia, 1849. «Se prohibe regar las macetas o ties- 
tos colocados en el interior de los balcones, terrados y 
azoteas, cuyo desagüe o sonriego caiga a la calle.» Orde- 
nanzas de Policía Urbana del Ayuntamiento de Murcia, ar- 
ticulo. 395. Murcia, 1891. 

Sonso. Que no tiene gracia ni viveza. Zonzo. 
Que aunque se hace el sonsico 
es un grande calavera. 
M. Ortega, El Pastor de Marisparza, pág. 35. Murcia, 1859. 

Soñarra. Gana de dormir, somnolencia. 

Sopero. Adulador, chismoso que no cesa de hacer caran- 
toñas, y acaba molestando con su oficiosidad y pesadez 

Sopiarriba. Repecho. 

Sorbitón. Sorbo fuerte. Sorbetón. 

«Tragan a sorbitón, después de arrastrarlos por queso 
rallado.' Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 187. Ma- 
drid, 1872. 

Sostre. Departamento junto ai techo, en las habitaciones 
de planta baja, destinado a guardar frutos, granos, etc. 

Sumidor. Canal de desagüe. Sumidero. 

Súpito. Genio pronto, súbito. || Orgullo. 

<Y como llegasen a la Ciudad de Cotancia (que el Rey 
Don Alarico avía destruydo) murió muerte súpita.» Diego 
Rodríguez de Almela, Valerio de las historias Escolásti- 
cas de España, folio 54. Madrid, 1568. * Cuando miraba 
enojado— el Marqués de los Vélez— , parece que le salía 
fuego de los ojos, era súpito, valiente, determinado, ene- 
migo de mentiras.» Ginés Pérez Hita, Guerras Civiles de 
Granada, parte 2.^, pág. 64, Madrid, 1867. «Er maestro ba- 
tanero era ombre de muncho súpito.» P. Diaz Cassou, His- 
torias y Leyendas de Murcia, pág. 18. Murcia, 1892. 

Además de los escritores murcianos que se citan, empleó 
esta palabra un escritor castellano de tan elevada estirpe 



176 Vocabulario 



intelectual, como D. Francisco de Quevedo: «Enfadóme la 
prisa del diablo del muerto, que no vi hombre más súpi- 
to.» Los Sueños, pág. 257 del t. de Obras satíricas y fes- 
tivas. Madrid, 1904. 

En el primer libro del esforzado y virtuoso caballero 
Amadís de Gaula, se lee lo siguiente: «La doncella, espan- 
tada de mudanza tan súpita en persona tan desviada deau- 
to semejante...» Libros de Caballerías, Bib. de Ant. esp, pá- 
gina 2. Madrid, 1857. 

Surtidero. (De). Puerta por medio de la cual se comuni- 
can interiormente las habitaciones de la casa. 

Suspensar. Levantar una cosa con cuidado, para tantear 
su peso. Sopesar. 



rp 



Tabarrote. Hombre muy robusto, corpulento, fuerte. Ta- 
garote. 

Taberna. Raya en el suelo, desde la cual saltan los que 
juegan al pijotón. 

Tabicón. Madero de unos veinte palmos de longitud y de 
unos diez centímetros de espesor, que se emplea para cu- 
biertas de pisos 

Tabula. Fruto muy tierno de las leguminosas. 

Tablachero. Que cuida de los tablachos y de la tanda. 
«Al día siguiente al amanecer, se mandó quitar al tabla- 
chero las tablas o compuertas del partidor principal hasta 
la solera.» Antonio Elgueta, Informe sobre la repartición 
de las aguas del Azarbe de la Ciudad, que llaman Mayor. 
Murcia, 9 de Junio de 1721. 

* TahuUa. Medida agraria de la provincia de Murcia, 
equivalente a 1.600 varas cuadradas, o sean 11 áreas y 18 
centiáreas. 

Taina. De la frase estar de taina. Buen humor. 

Tajoparejo. pr. Ar. Hacer o llevar una cosa por igual, sin 
distinción. 

Talón. Cantidad de grano que se deja sin igualar con el 
rasero, cuando se mide en la era, para que sirva de com- 
pensación a las mermas que tiene después de acumulado 
en la troje. 

Tallo. Masa frita, de la cual se hacen también los buñue- 
los, il Ramita muy tierna de la alcaparra, que se adereza 
con vinagre y se sirve como postre. 

Tallero. El que coge los tallos tiernos de la alcaparra. 



178 Vocabulario 



Tambaliche. Sombraje para resguardarse del sol. 
Tambalillo. Tinglado, tambanillo. 
Tambanilla. Mata que nace en los sembrados. Floreta. 
Tanimíentras. Entretanto 

«Con una santa imagen del Corpus a su lado, para 
muestra de que allí hacía paso la procesión, tanimientras 
en la plaza farsaban el auto sacramental del día.> Javier 
Fuentes, Murcia que se fué, pág. 52. Madrid, 1872. «^La me- 
sa ande comemos es el altar, y tanimientras que no van a 
la iglesia y reciben delante de aquel altar el Cuerpo del 
señor, no se sientan a esta mesa a comer en compañSi de 
sus padres.» Rodolfo Caries, Cosas del otro jueves, pág. 7 . 
Murcia. 1892. <Y otros tanimientras les arrimaban peñas.» 
P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 140. Madrid, 
1887. 
Tanto. Sitio donde se coloca en el monte la jaula con el 
reclamo de perdiz. 
En Cuenca, tanganillo. 
* Tápana. Alcaparra. 
Tapasol. Sombrilla. 
Tápena. Botón o flor de la alcaparra. 

Se conserva en vinagre y se usa como encurtido. 
La Real Academia Española registra en su Diccionario 
esta voz, como se expresa anteriormente; pero alterando 
su segunda vocal: tápana no se dice hoy en la región mur- 
ciana. 

En el campo hay una mata 
que echa tres frutos al año: 
tápenas y caparrones, 
siendo primero los tallos. 

Canc. pop. 

Tapenal. Sitio donde abunda la tápena. 

Tapenera. Planta de tallos espinosos y tendidos, de ho- 
jas redondeadas y gruesas, cuyo fruto es el alcaparrón. Al- 
caparra. 

Tarábanles. De la frase hacer tiras y tarábanles. Tiraje. 



Murciano 1 79 

Taratana. Telaraña. 

Tardión. Explosión que sobreviene momentos después 
del estallido del pistón. Retraso. 

Tartaja. Persona que pronuncia mal. Tartamuda. 

Tas. Hierro que se coloca sobre la manguilla, para intro- 
ducir ésta en el cubo, a fuerza de golpes dados con la al- 
maina. 

Tascón. Taco de madera en uno de los extremos del ban- 
co, para apoyar la pieza que se labra. 

Telo. Capa de grasa que forman la leche, el caldo, etc. || 
Tejido muy sutil. 

Temblorina. Movimiento involuntario. Temblor. 

«Una ruilla le pegaba en la otra, de la temblorina que 
1 'entró.» P. Diaz Cassou, La Huerta de Murcia, pág. 255. 
Madrid. 1888. 

Tempranear. Madurar pronto los frutos. 

Tenada. Cobertizo, tinada. 

Tenaja. pr. Ar. Tinaja. 

Tentaruja. Tiento. 

De la frase caminar a tentarujas. 

Tercear. Poner terecos para reforzar las cubiertas de los 
pisos. 

Tereeo. Madero sobre el cual descansan las colañas que 
forman el techo. Jácena. 

Ternor. Calidad de tierno. Ternura. 

Hay a la erecha una higuera, 
que tiene un ternor y un ese, 
que nos quita el rechichero 
cuando se errité la gente. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albares!... pág. 116. Madrid, 
1904. 

Terraguillo. Planta muy aromática, que se cría en el 
monte. 

Terrajear. Separar la mies que por terraje le correspon- 
de al dueño de la tierra. 

Testerazo. Golpe dado con la testa. Testerada. 



180 Vocabulario 

Tieso. Muñeco que lleva contrapeso en ia base. Domin- 
guillo. 

Timple. Guitarra pequeña. Guitarrillo. 
Hasta que al caer la tarde, 
y en vistosas caravanas, 
después de templar el timple 
y atizándole con alma, 
por las puertas y portillos 
se perdían en bandadas. 
].Frü\osBaeza, jCajines y Albores!. ..pág. 35. Madrid, 1904. 

Tintín. Pájaro muy pequeño, que anda en sitio poblado 
de hierba, y que hace su nido en forma de alcuza. 

Tío. Tratamiento que la gente campesina suele dar a sus 
padrastros y a sus suegros. 

Tiraehínas. Pequeño aparato de alambre, que sirve para 
arrojar chinas. 

Tiricia. Sensación desagradable. Dentera. 

Titear. Llamar el reclamo de perdiz a las del monte, con 
especialidad a las hembras que tiene a la vista, sirviéndo- 
se para ello de un sonido semejante al de la clueca cuan- 
do atrae a la pollada para que coma. Cañamonear. 

Titeo. Acción y efecto de titear. 

Tocateja, pr. Ar. Pagar al contado. 

Tocar, pr. Ar. Dar con el rastro de la caza. 

Tomatar. Conjunto de tomateras. Bancal de tomates. 

Tomatero. Se aplica al pollo tierno que está en disposi- 
ción de ser frito con tomate. 

Tontarria. Persona muy torpe. Bambarria, tontaina. 

Tontucio. Despectivo de tonto. Atontado, distraído. 

Toquetear. Tocar ligera y frecuentemente una cosa. 

Tora. pr. Ar. Mujer muy robusta y enérgica. 

Tornajo. Trozo de un bancal. 

Torreagüera. Pueblo y partido de la Huerta. 

Tomó este nombre de los Agüeras, hacendados murcia- 
nos que cognominaron una de las calles de la capital, que 
conserva la memoria de tal apellido. 



Murciano 181 

Torreta. Parte alta del terrado, correspondiente al hueco 
de la escalera. 

<Coro alto con órgano, y torreta con vistas a la calle.» 
Javier Fuentes, Murcia que se fué, pág. 262. Madrid, 1872. 
<Un padre, de una puñada, tira un tabique de una torreta 
para salvar a sus hijos.> J. Martínez Tornel, El Diario de 
Murcia, 16 de Octubre de 1879. 

Tortillera. Mujer que se complace con otra en los delei- 
tes sensuales. 

Tortlllero. Plato grande y basto, que se emplea para vol- 
ver la tortilla. 

Tosantos. La festividad de Todos los Santos que la igle- 
sia católica celebra el día 1.° de Noviembre. 

Dichoso mes, que entra con Tosantos y sale con San 
Andrés. Ref. pop. «He sentio decille a mi mare que ñus ca- 
saremos pa Tosantos, si es que no es antes.» J. Marín Bal- 
do, Fuensaníica, ep. nov. pub. en El Semanario Murciano. 

Toserá. Tos pertinaz y fuerte. 

Traganína. Cigarro de poco precio, que arde con difi- 
cultad y ocasiona molestia en la garganta. Tagarnina. 

Trajilla. Especie de cogedor grande, que sirve para trans- 
portar tierra. 

Donde se trajilla, mucho se trilla. Ref. pop. <En cuanto 
a trajilla solo deberá abonarse la del último año agricolar.» 
Ordenanzas de la Huerta, art. 30, no vigente. Murci^ 1849. 
«Que levante el suelo sobre que se comience la edifica- 
ción en lo que fuere necesario, para lo cual se puede em- 
plear la tragilla sin hacer grandes gastos.» J. Marín Baldo, 
El Sem. Mure, núm. 97. 

Trajinar. Trabajar con trajilla. 

Tramuso. Altramuz. 

Trapalista. Embustero, trapalón. 

Trasmanar. Rezumar, trasminar. 

Y trasmanando en ligero 
fresco trasudor del agua, 
que bebe el aire y lo lleva 



182 Vocabulario 



en sus calurosas ráfagas, 
refresca su fino barro 
más y más cada oleada. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure, pág. 183. Murcia, 
1917. 
Traspolear. Trasponer. || Hacer que desaparezca presto 

una cosa. 
Traspuesto. Que acaba de dormirse. (Segovia). 
Traspuncharse. Enojarse, disgustarsecon otro. Repun- 
tarse. 

Evita que Juan y Andrés, 
o se queden traspunchaos 
y ni el Dios guarde se den, 
o se pongan las costillas 
a palos como la pez. 
J. Frutos Baeza,/Cajinesy Albares!... pág. 49. Madrid, 1904. 
Trastillaje. Enseres de casa. Despectivo de trasto. 
Traviscornado. Hecho al revés. Que no se halla en el 

lugar correspondiente. 
Traviscornar. Invertir el orden de las cosas. 
Trementina. Planta que abunda en las márgenes de las 

acequias. Arum italiciim. 
♦ Trenque. Reparo, defensa que se hace en forma de mu- 
ralla o parapeto, para cortar la corriente de un rio y que 
tuerza hacia otra parte. 
Trenque. pr. Ar. Herida causada en la cabeza. 
Trenquear. Hacer trenques para que las aguas no cau- 
sen desperfectos. 
Trepa. Parte inferior del tronco, de donde salen las raíces. 
Trepal. Barrón. 

Tresmalle. Red para pescar. (San Javier). 
Trespol. Capa de yeso muy delgada, que cubre los pisos. 
«Éntrase por el zaguán, que sin piso ni repellar estuvo 
siempre; con escalera de trespol, con marchapiés y pasa- 
mano de pino coreado.» Javier Fuentes, Murcia que se fué, 
pág. 218. Madrid, 1872. 



Murciano 185 

* Tridente. Arpón de tres dientes para pescar peces gran- 
des. 

«Marisparza apenas dista de Tobarrillas; y es un apén- 
dice, o continuación de antigüedades. Goza nobles frag- 
mentos, y sepulcros. Uno entre ellos obstenta su lápida de 
marmol blanco y Delfín atravesado con Tridente.» Juan 
Lozano, Bastilaniay Contestania del Rey no de Murcia, pá- 
gina 118. Murcia, 1794. 
Trigarral* Campo sembrado de trigo. Trigal. 
Tú muestras su providencia 
en los rubios trigarrales, 
y en esas redes de seda, 
que velan tu bella imagen. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 128. Murcia, 1880. 
Trisque. Espacio que media entre los dientes de la sierra. 
Tronadera. Serie de truenos con que se celebran algu- 
nas fiestas populares. 
Troncada. Acumulación de leña gruesa en el hogar cam- 
pesino. 
Trotera. Marcha forzada. 
Tufada. Olor fuerte y desagradable. 
Tuillo. Tobillo. 

«Desde los sabañones y los callos endañados hasta esos 
célebres dolores de costado en los tullios.» Rodolfo Car- 
ies, Doce Murcianos importantes, pág. 106. Murcia, 1878. 
Tuiquio. Adjetivo, todo. 

Tuiquio er mundo se divirte, 
mi paere también se va. 
J. A. Soriano, La política en los Garres, Escena VII. Mur- 
cia, 1892. 
Turbedal. Acequia y heredamiento de tal nombre. 
Turtusear. Moverse sin orden. Tartalear. 
Turuneta. Borrachera. 

Con solo hacelle un salúo 
ar porrón echa a suar, 
y agarra una turuneta 



184 Vocabulario 

tan ese y tan agarra, 
que se quea hecho un cochino, 
aunque es malo señalar. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Altares!... pág. 139. Madrid, 
1904. 
Tusturrido. Muy tostado. 

Tusturríos de vergüenza, 
y sin dos reales pa echar 
un caliche, si se tercia. 
J. Frutos Baeza, ¡Cajines y Albores!... pág. 144. Madrid, 
1904. 
Tusturrir. Tostar, freir con exceso. 
Tutía. Equivalente a remedio. 

Cuando se quiere significar la cerrazón completa de 
cualquier asunto o negocio, se dice: ¡Para eso no tiay tu- 
tía! 

Registrado en el Diccionario oficial; pero con distinto 
significado. 
Tutuvía. Cogujada, totovía. 

Al pie de Sierra Bullones 
cantaba una tutuvía, 
y se pensaban los moros 
que era O'Donnell que venía. 

Canc. pop. 



u 



Unte. Materia para untar. 

Urdienca. (La). Paraje de la huerta, que fué colonizado 

por los írailes Jerónimos, dando a censo sus tierras en el 

siglo XVil. 
Useador. Espantador. 
Usear. Espantar u oxear. 
Uva. Conjunto de ramas de dátiles. Támaras. 



V 



Vaga. Descanso. Alto en la tarea emprendida. 
Vagueo. Huelgo, especialmente en las ruedas. 
Vaguería. Acción de vagar. Vagancia. 
♦ Val. Acequia o cauce en que se recogen y por donde co- 
rren las aguas sucias de la población y otras bascosida- 
des. 
Val. C^árcava o foso de la antigua Ciudad amurallada. 
«Ordenamos y mandamos que nadie tenga ventana que 
salga a el Val, ni banco de oficio junto a él, ni echen en él 
inmundicias, sopeña de seiscientos maravedís.» Ordenan- 
zas, pág. 142. Murcia, 1695. «Por el norte y poniente abrie- 
ron un foso o Val que también conducía agua, y es el que 
ahora se conoce con el mismo nombre de Val que sirve 
para las aguas lluvias.» Félix Ponzoa, Historia de la domi- 
nación de los árabes en Murcia, pág. 23, «El primero — 
Azarbe mayor del Norte—, empieza casi en la Ciudad de 
Murcia, pudiendo considerársele como una prolongación 
del Val, o antiguo foso de las murallas.» P. Diaz Cassou, 
La Huerta de Murcia, pág. 301. Madrid, 1888. 
Cuando Murcia parecía 
fuerte castillo feudal 
por la elevada muralla 
que en torno de la Ciudad 
se extendía con cien torres 
y su foso, que era el Val. 
J.Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 164. Murcia, 1880. 
Vale. Conversación de los trabajadores en el tajo, cuando 
hacen una parada en la faena y se fuman un cigarro. 



Murciano 187 

«Valúa. Valía. 

Valladar. Margen que separa dos bancales, de los cuales 
uno está más alto que otro. 

<E1 margen valladar debe tener de ancho por el pie tan- 
to como tiene de alto, y pertenece todo al bancal de arri- 
ba.» Ordenanzas de la Huerta, cap. 3.*^. Murcia, 1849. 

Vallo. Planta vivaz de la familia de las gramíneas. Vallico. 

Vasijo. Vasija grande. 

Velatorio. Velar al difunto la familia y las personas de su 
amistad. Duelo. 

Venera. Abertura en las sayas para introducir la mano y 
llegar a la faltriquera. Manera. 

Ventana. Pequeño espacio limpio de nubes. 

Ventarrea. Viento fuerte. Ventolera. 

Verbaja. Planta silvestre, comestible. 

Verbajo. Harina de cebada, disuelta en agua, que se le da 
a las caballerías para alimentarlas y refrescarlas. || Miem- 
bro genital del toro. Vergajo. 

Verdegambre. Planta de jardín. Helleborus hienialis. 

Verderol. Pez. (San Pedro del Pinatar). 

Verdolor. Ave canora. Verderol. 

Verdugo. Sierra grande que manejan dos hombres, a la 
vez, para trucidar maderos. 

Verduguillo. Ave insectívora, del tamaño de la graja. 
Anuncia tiempo de lluvia por medio de silbidos, y en la 
época de su celo cuchichía imitando al garbón. 

Vilo. (En). Levantado del suelo. Equivalente a envolanda^. 

Virgüela. Enfermedad eruptiva. Viruela. 

Virgería. Cosa bonita. Elegancia. (Germania). 

Virguero. Elegante, currutaco. |! Hombre muy aficionado 
a las mujeres. (Germania). 

Visivilo. Visión. II Ademán, gesto, señal que denota cier- 
to propósito que no expresa claramente. 
A mi nadie me arreprieta 
mientras yo tenga la vara; 
ni ha de haber en mi partió 



188 Vocabulario 



quien quiera sacar la pata 

con visivilos, o ifraces 

en denguna circunstancia. 
J. Martínez Torne!, Rom. pop. mure. pág. 86. A'lurcia, 1880. 
Volantero. Pájaro volantón. 
Vollejeta. Vuelta dada en el aire. Voltereta. 



Zafero. Especie de trípode, donde se coloca la zafa para 
lavarse. Palanganero. 

Zafrán. pr. Ar. Azafrán. 

«Pólvora de excuso otra tanta cuantidad, zafrán molido 
media cuantidad de un garbanzo.» Pero López de Ayala, 
Libro de la Caza de las Aves, et de sus plumajes, et dolen- 
cias, et melecinamientos, pág. 353. t. III de la Bib. Ven. Ma- 
drid, 1879. 

Porque me encanta tu pelo, 
rizaico como el zafrán. 
|. A. Soriano, La política en los Garres, Escena II, Murcia, 
1892. 

Zagarrastra. Ristra. 

«Lluego cuestan esazones, o arguna zagarrastra e palos 
de la que siempre sale arguno pa el hespital.» J. Frutos 
Baeza, ¡Cajines y Albares! .. pág. 147. Madrid, 1904. 

Zajar. Hacer una o varias incisiones en el cuerpo. Sajar. 

Zajadura. Cortadura hecha en la carne. 

Zalabre. Aro con malla para sacar pescado de las gran- 
des redes. 

Zalefa. Piel de oveja o carnero con su lana. (Bullas). 
«Estendiendo en ella la simiente se pondrá encima el 
avivador y cubierta con su tapadera se embolverá con una 
bayeta o paño para su abrigo, aunque es mejor con una 
zalefa o zamarra.» A. de Elgueta, Cartilla de la Agricultu- 
ra, pág. 81. Madrid, 1761. 



190 Vocabulario 



Zamarrazo, pr. Ar. Golpe fortísimo. || Revés grande de 

fortuna. Desgracia. 
Zamblea. Paliza. 

¡Se armó una zamblea de palos!... 
Zambombazo. Golpe repentino y fuerte. 
Zambullo. Muy grueso y coloradote. 
Zancallada. Paso largo, zancada. 
Zandalina. Paloma de plumaje azul y blanco. 
Zángano. Cierto baile de gran movimiento, que ya no se 

estila, en el cual intervienen dos mujeres y un hombre. 
Zanquilón. De piernas largas. Zanquilargo. 
Zape. El que es último en el juego del caliche o del chito. 
Zapero. Que compra gusanos, de los llamados zapos, pa- 
ra sacarles la hijuela. 
Zapo. pr. Ar. Rana ponzoñosa. Escuerzo, sapo. 
Zapo. Gusano que, después de la última dormida o muda, 
se pone amarillento y no hila. 

«Los Zapos aparecen tres o quatro días antes de embo- 
xar, que es anuncio de que se aproxima la subida a hilar, 
y así dicen: ya empiezan a pintar Zapos, lo que causa ale- 
gría, tanto a los hombres como a las mujeres, por acercar- 
se el tiempo del descanso. A. de Elgueta, Cartilla de la 
Agricultura pág. 103. Madrid, 1761. 
Zarabatano. Bullicioso, atropellado en el hablar. 
Si el vino no me pusiera 
el cuerpo zarabatano, 
parecería mi galillo 
un embudo jumillano. 

Canc. pop. 

ZaraguUir. Plantar el sarmiento. (Bullas). 

Zarahlche. Acequia de tal nombre. || Partido de la huer- 
ta denominado Santiago y Zarahiche. 

Zarahlchlco. Hijuela de la acequia de Zarahiche. 

Zaranco. Pedazo grande de pan. 

Zarandilleja. Se aplica esta voz a la persona que se 
mueve mucho. 



Murciano 191 

ZarangoUo. Fritada de calabaza, huevo y cebolla. Pisto. 
Hasta la calabaciquia 
no sirve pa zarangollo 
porque en Murcia no se estila. 
J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 45. Murcia, 1880. 
Zarangotear. Moverse mucho. Zangolotear. 
Zarangoteo. Acción y efecto de zarangotear. Zangolo- 
tear. 
Zarcera. Abertura en la pared exterior de las casas de la 
huerta que tienen dos pisos, para meter y sacar de canto 
los zarzos, antes y después de la cría de los gusanos de 
seda. 
Zarpear, pr. Ar. Echar la zarpa. 
Zarpallir. Hacer movimientos bruscos. 
Zárzola. Utensilio en forma de cuña vacía, algo arquea- 
do, para desaguar la embarcación. 
Zeneta. Acequia, partido y pueblo de tal nombre. 
Zofra. pr. Ar. Correón que sostiene las varas en el sillón 

de la caballería de tiro. 
Zofre. Azufre. 
Zullirse. Zullarse. 

Dejar a ese probetiquio 
que no se mete con naide 
y de miedo va zullio. 
Miguel Ortega, El pastor de Marisparza, pág. 160. Murcia, 
1859. 

Y lo que es las escarolas, 
denguno quiere aporcarlas, 
porque están zullios de miedo, 
con el ese del pantasma. 

J. Martínez Tornel, Rom. pop. mure. pág. 87. Murcia, 1880. 
Zumbir. Azuzar. |{ Zumbar. 
Zunzunear. Rezongar. 
Zunzuneo. £1 acto de rezongar. 
Zunzurronear. pr. Ar. Murmurar, rezongar. 



192 Vocabulario 



Zurcacho. Revuelta de trocha en el monte, que hace pe- 
ligroso el paso. 
Zureo. Surco que forma el arado. 
Zurrupio. Ramera de las más despreciables. 



SUPLEMENTO 



Abanto. Tonto, distraído que no se da cuenta de lo que 

hace o dice. ¡Está hecho un abantol 
Abejoruco. Ave que se come las abejas. Abejaruco. 
«Paramento de bodegón, allega, allega, cantón dencru- 

cijada, aparejo para cazar abejorucos.» Lope de Rueda, 

Eufemia, pág. 19. Madrid, 1908. 
Alzavara. Planta conocida con el nombre de pita. Pitera. 
Alluego. Después. 
Azoque. Impuesto que, en la antigüedad, se cobraba por 

la carne. 

B 

Bisnaguero. Vendedor de jazmines y nardos. 



Catrero. Constructor de catres. 
Comaere. Madrina, comadre. 

Comaere, si va usté al cielo, 

he de pedille un favor: 

que le pregunte al compaere 

ande se dejó el legón. 

Canc. pop. 

Compaere. Padrino, compadre. 
Corrigüela. Planta, correhuela. 

18 



194 Vocabulario 



E 

Encarruchar. Dirigir, guiar, enderezar, encauzar. 
Enjugaseado. Niño muy metido en el juego. 
Esparizada. Se dice de la hembra que ha cesado de 
criar 

F 

♦Pares. Tinieblas de la Semana Santa. 

No hemos oido emplear esta palabra, la cual se registra 
en el Diccionario de la Real Academia Española como 
provincialismo murciano. 

I 

Ingüento. Medicamento que se aplica al exterior. Un- 
güento. 

J 

Jarasol. Higo negro. 



Liga. Cierto juego de naipes. 

Asi que va ar ventorrillo 
y echa un juego a la liga, 
con solo hacelle un salúo 
ar porrón, echa a suar. 
J. Frutos Baeza, /Cojines y Albores!. .. pág. 139. Madrid, 1904. 

LL 

Llampuga. Pez marino. Lampuga. (Águilas). 



MUBCIANO 195 

M 

Matuja. Despectivo de mata. Matojo. 
Melocotonar. Conjunto de melocotoneros. 
Melsuda. Persona flemática, calmosa. 
Muela. Montón de haces de mies, antes de ser trasporta- 
do a la era. 

p 

Panalizo. Inflamación de un dedo. Panadizo. 
Parrales. Impuesto que, antiguamente, se cobraba por 

cada huerto cercado. 
Pelechar. Mudar de pluma las aves, y los cuadrúpedos 

de pelo. 
Piquera. Abertura en la jaula, para que la perdiz saque la 

cabeza y coma. 
Plsotada. Pisada fuerte. 
Porrada. Cosa en abundancia, singularmente dinero. 

R 

Romanza. Mata de hojas anchas y muy tiernas que con- 
sumen los herbívoros. Es nociva a los conejos. Romaza. 



RESUMEN estadístico 

DE LAS PALABRAS INCLUIDAS EN EL VOCABULARIO MURCIANO 



Provinciales que figuran en el Diccionario oficial. . . 116 
Aragonesas no admitidas por la Real Academia. . . . 96 
Alavesas > > . » > » ... 17 
Castellanas usadas por escritores eminentes y pros- 
critas de la obra académica 16 

Voces de Germanía 15 

Diferentes acepciones a las registradas en otros dic- 
cionarios 17 

De nueva publicación 1650 

Total 1927 



ADVERTENCIAS FINALES 



Como muchos diccionarios, éste que se acaba de orde- 
nar es incompleto. Fuera de él han quedado palabras regio- 
nales que el autor no ha podido reunir para agrandar su obra; 
pero que, poco a poco, irá registrándolas, a medida que tales 
voces lleguen a sus oídos, o bien que algunos murcianos 
quieran favorecerle con nuevas papeletas, ya que se trata de 
una obra a la cual debemos contribuir todos con verdadero 
gusto. 

Desde que se escribió la Introducción, hasta el momen- 
to de imprimir el último pliego, se han registrado varias pa- 
labras que alteran las cifras mencionadas en la página XIll; 
y, al declararlo así, expresa el autor también su reconoci- 
miento por los libros que se le facilitaron y por las cédulas 
de voces usadas en algunos pueblos de la provincia de Mur- 
cia. 

El diminutivo peculiar de los pobladores de la Huerta es 
el acabado iquio; como pequeñíquio, de pequeño; chirriquití- 
quio, de chico, y giiapíquio de guapo. 

Consérvase aún la forma imperativa de plantallo, coge- 
llo y atajalla; la del pretérito imperfecto, traiba, traibamos 
y traíban; la del presente, trayo y oyó, usadas en el Quijote 
y en La Celestina; las abreviaciones familiares de Perete, Pa- 
corro y Pencho, anotadas en su lugar correspondiente, y los 
vocablos antiguos vide, trujo, juera y sernos. 



ÍNDICE DE OBRAS Y BE AUTORES CITADOS 



Abarca (Pedro). —Anales históricos de los reyes de Aragón. 
1682. 

Abril (Agüslin).—Y\ Semanario Murciano. 1881. 

Academia Española.— Diccionario de la Lengua Castella- 
na. Madrid, 1726-1739, y decimocuarta edición, 1914. 

Agulló 0.-E1 Semanario Murciano. 1880-1881. 

Aicardo (fosé Aía/zae/).— Palabras y acepciones castellanas 
omitidas en el Diccionario Académico. Madrid, 1906. 

Alfonso XI.— Libro de la Montería. Biblioteca Venatoria de 
Gutiérrez de la Vega. Madrid, 1877. 

Almanaque folklórico.— Murcia, 1893. 

Amadís de Gaula. -Biblioteca de Autores españoles. 1857. 

Amador de los Ríos (Rodrigo).— N\.i\rc\3. y Albacete. Barce- 
lona, 1889. 

Arcipreste de Hita (Juan /?«/z).— Biblioteca de Autores es- 
pañoles. Colección de poetas anteriores al siglo XV. Ma- 
drid, 1864. 

Atienza y Palacio (Federico).— Gu\a del Forastero en Mur- 
cia. Imp. de Francisco Bernaben. Murcia, 1872. 

Saquero Almansa (Andrés).— Los Profesores de las Bellas 
Artes murcianos. Murcia, 1913. 

Saquero (Ramón).— Ei Desperfoilo, artículo de costumbres. 
Murcia, 1880. 

Saráibar y Zumárraga (Federico).— Y ocahu]ar\o de pala- 
bras usadas en Álava y no incluidas en el Diccionario de 
la Real Academia Española (Decimotercia edición), o que 
lo están en otras acepciones o como anticuadas. Madrid, 
1903. 



Murciano 199 

Becerro del Repartimiento de tierras y otras mercedes a los 
conquistadores y pobladores del reino de Murcia, hecho 
por el Rey Alfonso X (1257-1271). 

Beltrán Hidalgo (^D¿e^o/— Discursos a las Reales fiestas 
que se hicieron en Murcia en 1 1 y 12 de Setiembre de 1628. 
Sevilla, 1900. 

Belluga y Moneada (Luis í/é"/— Pastoral publicada en Mur- 
cia a 28 de Abril de 1710. 

Berceo (Gonzalo cíe).— Biblioteca de Autores Españoles. Co- 
lección de poetas anteriores al siglo XV. Madrid, 1864. 

Borao (7^ró/7í:770j.— Diccionario de voces arai^onesas, pre- 
cedido de una introducción filológico-histórica. Zaragoza 
1908. 

Caries (Rodolfo).— Doce murcianos importantes. Murcia» 
1878. Cosas del otro jueves. Murcia, 1892. 

Cartas Reales.— Archivo del Ayuntamiento de Murcia. 

Cáscales (Francisco).— Discursos Históricos de la muy No- 
ble y muy Leal Ciudad de Murcia y su Reino. Murcia, 1874. 
Cartas Filológicas. Madrid, 1779.— Tablas poéticas. Ma- 
drid, 1779. 

Cervantes Saavedra (Miguel).— D. Quijote de la Mancha. 

CoU y Altabas (^5e/7íYo).— Colección de voces usadas en La 
Litera. Zaragoza, 1903. 

Conde de Roche.— Saavedra Fajardo, sus pensamientos, sus 
poesías, sus opúsculos. Madrid, 1884. 

Correas (Gonzalo).— Vocabulario de refranes y frases pro- 
verbiales y otras fórmulas comunes de la lengua castella- 
na. Madrid, 1906.— Arte grande de la Lengua Castellana, 
compuesto en 1626 por el Maestro Gonzalo Correas, Ca- 
tedrático de Salamanca. Publícalo por primera vez el Con- 
de de la Vinaza. Madrid, 1903. Tirada de 110 ejemplares. 

Chismoso (El). -Periódico satírico. Murcia, 1822. 

Díaz Cassou (Pedro).— La Huerta de Murcia, 1887. Compi- 
lación de Ordenanzas y Costumbres de la Huerta de Mur- 
cia, con un estudio preliminar de Don Francisco Silvela, 
1889. Historias y Leyendas, 1892. La Literatura Panocha, 



200 Vocabulario 



1895. Serie de los Obispos de Cartagena, 1895. Leyendas 
de la Catedral de Murcia, (en El Mosaico), 1879. Pasiona- 
ria Murciana, 1897. Historia de Alguazas, 1898. 

Elgueta y Vigil (Antonio).— CarüWa de la Agricultura de 
moreras y Arte para la cria de la seda. Madrid, 1761. Infor- 
me sobre la repartición de las aguas del Azarbe de la Ciu- 
dad, que llaman Mayor. Murcia, 1721. Manuscrito. 

Escritura otorgada ante el Escribano Diego Pérez, en 28 de 
Diciembre de 1566. 

Estebanillo González (Vida y hechos de).— Obra publicada 
en Madrid, 1844. 

Estelrich (Pedro).— E\ Almendro y su cultivo, imp. de 
B. Rotger. 1907. 

Frutos Baeza (José). -\Ca]\nes y Aibares!... Madrid, 1904. 
El Ciudadano Fortún. Murcia, 1909. Desde Churra a la 
Azacaya, Murcia. 1915. 

Fuentes y Ponte (Javier).— Mmáa que se fué. Madrid, 1872. 

Fuero de Sobrarbe. 

Gisbert (Lope).— Luz y Revista de España. Madrid. 

Gozos de Ntra. Sra. de la Fuensanta,— De autor anónimo. 

Granada (Fr. Luis de).— De la Oración y Consideración. 
Barcelona, 1859. 

Herranz (Juan José).— Ubro de la Caridad. Madrid, 1870. 

Huarte (Juan). -Examen de ingenios para las ciencias. Bar- 
celona, 1884. 

La Riva (Juan Antonio).— Historia del Santuario e Imagen 
de Nuestra Señora de la Fuensanta, escrita en 1819. Mur- 
cia, 1892. 

Lazarillo de Tormes (El). Biblioteca de Autores españo- 
les. Tomo 111. 

López Barrera (loaquín).— Estudios de Semántica Regio- 
nal. Arcaismos y Barbarismos de la Provincia de Cuenca, 
con Introducción de Don Adolfo Bonilla y San Martín. 
Cuenca, 1912. 

López de Ayaia (Pero).— Cr6r\\ca de! Rey Don Pedro. (Edi- 
ción de Sancha, 1779). Libro de la Caza de las Aves, et de 



Murciano 201 

sus plumages, et dolencias, et melecinamientos. Bibliote- 
ca Venatoria de Gutiérrez de la Vega. Madrid, 1879. 

López Peñafiel (Emiliano). -E\ Gusano productor de la se- 
da. Evitación Sericícola de Murcia. Madrid, 1911. 

López Puyóles (Luis '/j.— Colección de voces de uso en 
Aragón. Zaragoza, 1903. 

Lozano (Juan). Bastitania y CoiTtestania del Reyno de Mur- 
cia, 1794. 

Macías Coque (Andrés Baquero).— Artículos. El Semanario 
Murciano, 1881. 

Machado y Alvarez (Antonio). — BlhWoteca de tradiciones 
populares. Tomo V. Madrid, 1884. 

Marín-Baldo (/os^/— Fuensantica, episodio novelesco. 

Martínez Cañada (Andrés).— Aú\cu\os. Murcia. 

Martínez Torne! (José) —Romances populares murcianos. 
Murcia, 1880. Fuensanta, 1908 Coieción de El Diario de 
Murcia. 

Merino Álvarez (Abelardo).— GeograVm Histórica del Terri- 
torio de la actual Provincia de Murcia, desde la Recon- 
quista por D. Jaime I de Aragón, hasta la época presente. 
Madrid, 1915. 

Mir y Noguera (/«a;?/— Rebusco de voces castizas. Ma- 
drid, 1907. 

Moróte (Fr. Pedro). —Antigüedad y Blasones de !a Ciudad 
de Lorca. Murcia, 1741. 

Ordenanzas.— Murcia, 1695. 

Ordenanzas de la Huerta. Murcia, 1849. 

Ordenanzas de Policía urbana del Ayuntamiento de Murcia, 
año 1891. 

Ortega (Miguel).- E\ Pastor de Marisparza, Murcia, 1859. 

Pérez de Hita (Ginés).— Guerras civiles de Granada. Ma- 
drid, 1867. 

Pío Tejera fyo5¿).— Saavedra Fajardo, r)bra escrita en cola- 
boración con el Conde de Roche. Madrid, 1884. 

Poema del Conde Fernán González.— Biblioteca de Autores 
españoles. Madrid. 



202 Vocabulario 

Polo de Medina (Salvador Jacinto). —E\ buen humor de las 
Musas y Hospital de incurables. Zaragoza, 1670, 

Ponzoa Cebrián (Félix). -~U\s,tor\a de la dominación de los 
árabes en Murcia. Palma de Mallorca, 1845. 

Príncipe D. Juan Manuel.— Libro de la Caza. Biblioteca 
Venatoria de Gutiérrez de la Vega. Madrid, 1879. 

Privilegios de Alfonso X, dados en Sevilla el 5 de Junio. 
Era de 1304, y en Jaén a 18 de Mayo, Era de 1305. 

Quevedo (Francisco de).— Mida del Buscón. Madrid, 1881. 
Los Sueños. Madrid, 1904. 

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Rueda (Lope de).— Eufemia, Medora y Los Engañados. Bi- 
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Segura de Astorga (Juan Lorenzo).— E\ Libro de Alexan- 
dre. Biblioteca de Autores españoles. Colección de poetas 
anteriores al siglo XV. Madrid, 1864. 

Selgas y Carrasco (fosé).—E\ Bandido. Murcia, 1845. Fiso- 
nomías contemporáneas. Madrid, 1885. Nona, 1883. Nue- 
vas hojas sueltas, 1885. El Saludador, 1887. Delicias del 
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Semanario Murciano ("£/).— Periódico semanal. Murcia. 

Serrano Alcázar ("/^j/ae/).— Política y Literatura. Madrid, 
1887. La Corona de mi tiempo. Madrid, 1883. 

Soriano Hernández (Juan Antonio).— Ca presona pa su ese... 
y La Política en los Garres. Murcia, 1892. 

Valencia (Fr. Juan Francisco de).— Explicación de los Casos 
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Murciano 203 

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Vergara y Martín fGaór/W/— Materiales para la formación 

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rra y no incluidas en el Diccionario de la Real Academia 
Española (decimocuarta edición) o que lo están en otras 
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Ximénez de Urrea (^Peí/ro).— Cancionero. Zaragoza, 1878. 

Zevallos (Luis Ignacio). --Vida y virtudes, favores del Cie- 
lo, prodigios y maravillas de la Venerable madre Juana de 
la Encarnación, religiosa agustina descalza. Madrid, 1726. 
Chrónica de las Religiosas Capuchinas. Madrid, 1737. 



ERRATAS 



Págs. 


Palabra 


Dice 


Debe decir 


X 


Introducción 


Vocablo 


vocablo 


52 


Carcunda 


1803 


1893 


86 


Escorredor 


1921 


1721 


87 


Esflorear 


Elejir 


Elegir 


113 


Láguena 


Cassor 


Cassou 


123 


Mandinga 


Zaregoza 


Zaragoza 


135 


Navego 


Supungo 


Supongo 


163 


Reolín 


Pülvial 


Pluvial 


187 


Virguería 


Virgería 


Virguería 



índice general 

Faginas 

Introducción. Vil 

Vocabulario 17 

Suplemento 193 

Resumen estadístico 196 

Advertencias finales 197 

índice de Obras y de Autores citados 198 

Erratas 205 



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